China pide alianza con Rusia para un nuevo orden mundial

El mandatario chino busca la luz verde de su homólogo ruso, Vladimir Putin, para crear una coalición antiimperialista y contra la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN)

 

Agosto 14 de 2016.-En un informe publicado este domingo por la agencia rusa de noticias Sputnik News, el mandatario chino, Den Xiaoping, busca la luz verde de su homólogo ruso, Vladimir Putin, para crear una coalición antiimperialista y contra la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN).

 

Citando el discurso del pasado 1 de julio de Xi, con ocasión del 95 aniversario de la formación del Partido Comunista chino, el informe destaca el contundente rechazo chino a la política agresiva de EEUU y Europa en la región.

 

Por tanto, según consideran los analistas mencionados en el informe, el "discurso incendiario" del jefe del Gobierno de Pekín afirma que la unión militar entre China y Rusia detendría el avance imperialista en la zona.

 

A este respecto, la nota hace recordar que la alocución llega en momentos en que Pekín y Moscú se encuentran en una situación vulnerable debido a la agresiva política exterior de EEUU.

 

Esta política, prosigue, ha dado lugar a una serie de ejercicios militares cerca de las fronteras de ambos países y el despliegue de sistemas de misiles estadounidenses para limitar la capacidad de los países de defenderse en caso de un posible conflicto.

 

Citando otro fragmento del discurso del presidente chino, donde dice "el mundo está a punto de un cambio radical (...) todo termina para dar paso a un nuevo orden mundial", el informe también destaca la vigilancia interna china a los supuestos "agentes de Occidente" en lo relativo a las intervenciones foráneas en las disputas territoriales en la zona.

 

En tanto, hace referencia a la postura del presidente ruso, Vladimir Putin, y su gran interés en el desarrollo de la cooperación militar y económica con China. Para el jefe del Gobierno de Rusia, resalta, las relaciones ruso-chinas con "una alianza estratégica global".

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Partidarios de permanecer en la Unión Europea se manifestaron en la plaza del Parlamento, el sábado pasado, en Londres, en respuesta al referendo en que los británicos votaron por el Brexit, es decir, que Reino Unido abandone el bloque comunitario

 

La reina de Inglaterra anda feliz después del Brexit. Ocho días después exhortó a los parlamentarios de Escocia –la cual busca paradójicamente tanto su separación de Gran Bretaña (GB) como su incorporación a la Unión Europea (UE)– a sentir "esperanza y optimismo" (http://goo.gl/Ab0jsC).

 

La reina Isabel II, quien supuestamente apoyó el Brexit, diagnostica que los británicos "viven y trabajan en un mundo demandante (sic) y crecientemente complejo (sic)" con eventos y desarrollos que ocurren a "una velocidad notable".

 

Tampoco exhibe malestar el premier saliente David Cameron, del Partido Conservador, quien insólitamente convocó al referendo para oponerse al Brexit... ¡Luego me platican!

 

Según el Financial Times (FT), en el nuevo mundo post- Brexit "GB volteará a ver a China (¡supersic!), India y Estados Unidos (EU) después de su ruptura con la UE" (http://goo.gl/qC6zYB).

 

Se trata de una clásica jugada geopolítica de la "pérfida Albión": mantiene su pie izquierdo noratlántico con EU, donde cultiva su "relación especial", mientras quita su pie derecho de Europa para colocarlo en China e India.

 

Sarah Gordon, del FT, afirma que "GB lanzará misiones comerciales de alto nivel a China, India, EU y el Commonwealth", mientras el premier saliente Cameron “instruyó a los líderes de negocios que era imperativo para las trasnacionales de GB ‘no permanecer fijadas’ en la UE, sino que había que poner un gran esfuerzo para hacer avances más allá del bloque”, cuando es importante que los hombres de negocios entiendan que "se están mudando de casa".

 

Mediante su dramático giro geopolítico/geofinanciero, la secretaria del Tesoro de GB contempla duplicar (¡supersic!) sus exportaciones a un billón de libras esterlinas en 2020, en comparación con las 507 mil de 2014.

 

No digo que GB se incorporará al BRICS –menos ahora que palidece en su acrónimo la letra B, de Brasil–, pero es imprescindible la lectura e interpretación de Rusia, que señala la probabilidad de un "tratado de libre comercio de China (sic) y GB" y de “cómo el Brexit puede acelerar el acercamiento entre chinos y británicos” (http://goo.gl/CKSEb8), a lo cual se había adelantado George Osborne (http://goo.gl/mWqUWF), quien sentenció, con antelación a la visita del mandarín Xi a Londres en octubre pasado, que GB sería "el mejor (sic) socio de China en Occidente".

 

Lu Zhengwei, economista en jefe del Banco Industrial de Shanghai, exhortó al “establecimiento de un tratado de libre comercio entre China y GB, en el mundo post- Brexit”.

 

Sostengo mi axioma tripolar: “en los asertos selectivos de las tres superpotencias quizá se resuma el núcleo del nuevo orden global como consecuencia del Brexit: EU afirma que ganó Rusia; China asevera que ganó el dólar y perdió el euro, y Rusia asegura que ganó China” (http://goo.gl/ZAfv2o).

 

A contracorriente de los grotescos propagandistas neoliberales globales (quienes no salen de su catatonia), Thierry Meyssan, director de Red Voltaire, interpreta "la nueva política exterior británica" (http://goo.gl/aWuEQC): "La prensa occidental no para de repetir que, al decidir su salida de la UE, los británicos se han aislado del resto del mundo y que tendrán que enfrentar terribles consecuencias económicas. Pero el descenso de la libra esterlina podría convertirse en una ventaja en el seno del Commonwealth, una familia mucho más extensa que la UE y que abarca los seis continentes. Pragmática, la City podría convertirse rápidamente en el centro mundial del yuan e implantar la divisa china en el seno mismo de la UE". A su juicio, "ya estaba lista la mesa para hacer de la City londinense el caballo de Troya chino en la UE, en detrimento de la supremacía de EU".

 

Sarkis Tsaturyan, historiador ruso-armenio y analista político internacional, expone tres magnas consideraciones para el acercamiento de GB y China: 1) la Bolsa de Londres –eje global del comercio– es el más importante centro financiero de Europa y el segundo mercado para comercializar la divisa china, el yuan, cuando el "Banco China Minsheng abrió su oficina europea en Londres y no en Francfort"; 2) Pekín vislumbra a Londres como el punto terminal de su "nueva ruta de la seda" terrestre, y 3) “Pekín establecerá lazos directos con la City y ejercerá presión sobre los eurócratas de Bruselas”, mientras "Londres reforzaría sus posiciones en Europa, redistribuyendo las inversiones chinas". En reciprocidad, "el liderazgo de GB cabildea para la internacionalización del yuan apuntalado por el oro (sic)".

 

Según Tsaturyan, "los cálculos de GB son claros", ya que “buscan inversiones chinas en el proyecto del centro neurálgico ( powerhouse) del norte que tiene por objetivo vincular Manchester, Liverpool, Leeds, Sheffield y Newcastle con una red de trenes de alta velocidad”. Se infiere que tales trenes serán construidos por China.

 

China vislumbra el lucrativo mercado europeo, donde GB sería el eje, como alternativa al de EU (sic).

 

Según el portal Sputnik, "Washington está furioso", ya que las recientes iniciativas de Pekín “pueden descarrilar el TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones) que encabeza el establishment financiero de EU”.

 

No se puede soslayar "el papel de Rusia como una ruta segura de tránsito e indispensable abastecedor de energía a China", a juicio de Tsaturyan, cuando resalta la relevancia de dos rutas ferroviarias que constituyen el "nervio principal de la geopolítica moderna": 1) Shanghai/Vladivistok/Nakhodka/San Petersburgo/Rotterdam y 2) Shanghai/Alma Ata/Orenburg/San Petersburgo/Rotterdam.

 

 

¡La circulación sanguínea de la infraestructura euroasiática!

 

El célebre Banco de Inversiones e Infraestructura Asiático –que acordó designar a un ruso (¡supersic!) como vicepresidente– “continuará su cooperación con GB y los países de la UE tras el Brexit”.

 

A mi juicio, la City (https://goo.gl/dis4nV) lleva gran ventaja geofinanciera debido a su añeja bidireccionalidad con China en la plaza de Hong Kong, primer sitial del ranking mundial.

 

Fue GB quien inventó el juego financiero vigente y, además de contar con los óptimos recursos humanos en la materia (finanzas/seguros/banca), ostenta una impresionante "participación en los mercados financieros globales (datos de 2014)": 1) derivados de las tasas de interés "sobre el mostrador (OTC)", 48 por ciento; 2) rotación del cambio de divisas (Forex), 41 por ciento; 3) seguros marítimos, 28 por ciento; 4) activos de fondos de cobertura de riesgo ( hedge funds), 18 por ciento, y 5) empréstitos bancarios internacionales, 17 por ciento (http://goo.gl/neMNzK).

 

Xie Yu, del South China Morning Post (con sede en Hong Kong), asevera que después del Brexit lo que sigue para el yuan es "sí" a la devaluación y "no" a la fuga de capitales, lo que más teme China (http://goo.gl/qnUOUn).

 

Ahora los inversionistas chinos, desde Hong Kong hasta Shanghai, se abalanzarán para comprar bienes raíces en Londres.

 

Keith Johnson, de Foreign Policy, enfatiza que las ambiciones de China en Europa versan "en geopolítica como en comercio" (http://goo.gl/HqrZ4u).

 

El mayor acercamiento de GB con India, potencia oculta y tercera geoeconomía global –el año pasado con un crecimiento superior a China–, merece un capítulo especial.

 

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

 

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La Alianza del Pacífico echa a andar en Chile
A 2.635 metros de altura, en el cerro Paranal, en el desierto chileno de Atacama, el más seco del mundo, se constituyó formalmente la Alianza del Pacífico, un bloque regional que agrupa a los principales países iberoamericanos ribereños de dicho océano y que aspira a profundizar la integración económica entre sus miembros y a establecer vínculos conjuntos con la región de Asia Pacífico. Firmaron el tratado funcional los presidentes de Chile, Sebastián Piñera; Colombia, Juan Manuel Santos; Perú, Ollanta Humala; y México, Felipe Calderón.

El anfitrión de la cumbre, el chileno Piñera, subrayó que la alianza supone un mercado de 207 millones de consumidores y representa más de un tercio del PIB total de América Latina y más del 50% de su comercio. Agrupa a algunas de las economías más dinámicas de la región, con crecimientos medios del 7% anual. Subrayó que su objetivo es ir más allá del libre comercio, ya consagrado en los acuerdos bilaterales, hacia la libre circulación de servicios, capitales y personas.

El colombiano José Manuel Santos subrayó que la alianza “no va contra nadie”, está abierta a la incorporación de nuevos socios, y no es "excluyente, ni incompatible" con otros procesos de integración latinoamericanos. Lo cierto es que hasta ahora solo Costa Rica —que anunció su propósito de ingresar en el club— y Panamá se han incorporado como observadores; mientras que Ecuador, miembro del eje bolivariano, se mantiene significativamente ausente.

México, Colombia y Chile se caracterizan por ser los países latinoamericanos con economías más abiertas del continente y haber suscrito acuerdos de libre comercio con EE UU. La excepción la constituye el peruano Ollanta Humala, que ha heredado el proyecto de su antecesor, Alan García, quien fue precisamente el promotor de la idea, en abril de 2011. Humala, en todo caso, no ha querido bajarse del tren y subrayó que se trata de una iniciativa “no confrontacional ni ideológica”, a la que puso deberes sociales al destacar que uno de sus objetivos debe ser la lucha contra la pobreza y la educación, “como instrumento de integración social”.

Pese a ello, una de las ventajas de la alianza es su cohesión. El Pacto Andino se ha fracturado en la negociación del acuerdo comercial con la Unión Europea y Mercosur, el bloque comercial más importante, está dividido por las barreras proteccionistas que Argentina impone a sus propios socios y vecinos. La alianza se perfila así, aunque evite presentarse como tal, como la alternativa liberal al eje bolivariano que encabeza el venezolano Hugo Chávez —en un momento en que este acusa su debilidad, tanto física como política— y también a Brasil, convertida en potencia hegemónica continental.

Además, como recordó Piñera, la región de Asia Pacífico ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en opción de presente. Sobre todo para América Latina, de la que China se ha convertido en el primer cliente y voraz consumidor de sus materias primas. Solo los cuatro miembros de la alianza exportaron en 2011 bienes por valor de 71.000 millones de dólares a Asia, con un crecimiento anual del 10%.

Las claves de la alianza
  • • La alianza agrupa a Chile, Colombia, México y Perú. Costa Rica ha anunciado su intención de entrar. La alianza concentra más del 50% del comercio de América Latina.
  • • El tratado agrupa a cuatro de las economías más dinámicas de la región, con crecimientos medios del 7% anual.
  • • Los cuatro miembros de la alianza exportaron en 2011 bienes por valor de cerca de 71.000 millones de dólares a Asia, con un crecimiento del 10%.

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Susana Villarán, 61 años, juramentó ayer como la primera mujer elegida por el voto popular que asume la alcaldía de Lima, una ciudad de más de ocho millones de habitantes y con más del 15 por ciento de su población en situación de pobreza. El presidente Alan García, un viejo rival político de Villarán y que durante la campaña electoral no ocultó sus preferencias por la derrotada candidata de la derecha Lourdes Flores, estuvo presente en la juramentación de la nueva alcaldesa de Lima. En su discurso de toma de mando, Villarán dijo que esperaba tener una “relación muy provechosa” con García, que culmina su gestión en julio de este año.

Con la toma de posesión de Villarán se inició el segundo gobierno de izquierda en la historia de la capital peruana. El primero fue el de Alfonso Barrantes, el fallecido líder de la desaparecida Izquierda Unida, que gobernó Lima entre enero de 1983 y diciembre de 1985.

Sin embargo, la nueva alcaldesa de Lima asume el cargo distanciada de los diversos sectores de la izquierda, que la acusan de haber adoptado una postura que se aleja de ellos para acercarse a una posición de centro que propone mayor inversión social, pero manteniendo las líneas centrales del modelo económico neoliberal. Ese resquebrajamiento de la relación de Villarán con la izquierda ha llegado incluso al interior de la alianza que la llevó al triunfo electoral. Fuerza Social (FS), el partido de Susana Villarán, ratificó, para las elecciones presidenciales y parlamentarias de abril su alianza con el Movimiento Nueva Izquierda (MNI) y Tierra y Libertad. Pero Villarán cuestionó públicamente ese acuerdo y exigió su cancelación, lo que finalmente ocurrió, dejando al MNI y a Tierra y Libertad fuera de la contienda electoral de abril y a la alianza que la llevó al triunfo electoral rota.

En su intento de presentarse como una “izquierda moderna”, Villarán y otros dirigentes de FS han moderado su discurso y marcado distancias de sus aliados, acusados por la prensa y la derecha de extremistas. Luego de la ruptura con FS, propiciada por la propia Susana Villarán, dirigentes del MNI y de Tierra y Libertad han dicho que sus representantes en el Concejo de la ciudad asumirán una postura vigilante de la gestión de Villarán para que cumpla sus promesas electorales. De esta forma, Villarán juramentó como alcaldesa de Lima en medio de la división de la alianza que la llevó al gobierno de la capital y distanciada del resto de la izquierda que no participó en esa alianza, y de las críticas de la derecha, las que han bajado de tono luego de que rompiera la convergencia con sus aliados de izquierda.

El distanciamiento entre Villarán y la izquierda se ha agudizado en las últimas semanas, después de que la alcaldesa de Lima se negara a apoyar una candidatura única de la izquierda para las elecciones presidenciales y parlamentarias de abril, y apostara por una candidatura propia, la del embajador Manuel Rodríguez Cuadros, canciller durante el gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006). Los dirigentes de FS han centrado sus críticas contra la candidatura de Ollanta Humala, apoyada por la mayor parte de la izquierda. Una razón más para el distanciamiento de Villarán con la izquierda. Las encuestas no le dan ninguna opción a Rodríguez Cuadros, que aparece con menos del dos por ciento. La decisión de romper con sus socios y de bloquear un acuerdo para una candidatura única de la izquierda le puede costar caro a FS y a la flamante alcaldesa, que se enfrentan al riesgo de una debacle en las elecciones de abril, lo que debilitaría su gestión al frente del gobierno de Lima, que culminará en diciembre de 2014.

En su primer discurso como alcaldesa de Lima, Susana Villarán aseguró que su gestión estará marcada por cinco elementos centrales: concertación, eficacia y eficiencia, autoridad, inclusión y transparencia. “Este gobierno municipal no es mío, es de ustedes, del pueblo, de los vecinos y vecinas”, dijo y ofreció rendir cuentas diariamente de su gestión y realizar cabildos abiertos todos los sábados. Aseguró que tiene como objetivo que “Lima vuelva a ser la gran ciudad del Pacífico”. Habló de recuperar los espacios públicos, de construir una ciudad “sin exclusiones de ningún tipo”, de priorizar la educación y ratificó sus ofertas electorales de ordenar el caótico transporte público y de enfrentar la creciente inseguridad ciudadana. “Este año nuevo es hermoso, me siento profundamente feliz”, señaló la nueva alcaldesa de Lima ante los aplausos de sus seguidores.

Por Carlos Noriega
Desde Lima
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La Habana, 10 de noviembre. La alianza con Venezuela, basada en el comercio de petróleo, derivados y servicios profesionales, así como en inversiones en refinación, petroquímica y minería, será una de las claves en el arranque de la nueva estrategia económica de Cuba, de acuerdo con informes oficiales.

Tenemos que ayudar a Cuba, dijo el presidente venezolano Hugo Chávez a la televisión local esta semana, al anunciar que el convenio de cooperación bilateral se prolongaría diez años más.

Chávez se reunió dos veces con Fidel Castro y en uno de los encuentros coincidieron en que el primer convenio, suscrito por ellos en 2000, ha permitido consolidar las relaciones políticas, económicas y sociales entre los dos países.

El lunes, junto con el presidente cubano Raúl Castro, Chávez encabezó una reunión binacional a puertas cerradas, que concluyó con la firma del nuevo acuerdo, cuyo texto no estuvo disponible de inmediato.

Más tarde, en una sesión que transmitió la cadena nacional de radio y televisión, Raúl anunció frente a Chávez la celebración del sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) y la aparición del documento programático de base, en un gesto que subrayó el peso de Venezuela por lo menos en el impulso de la reforma que está emprendiendo la isla.

Petróleo y salud

Hasta ahora, la parte más sensible de la alianza es doble: por un lado, la venta de petróleo y refinados venezolanos a Cuba, a precios de mercado, pero con un mecanismo de financiamiento que aplaza tramos de la factura según la cotización vigente; por otro lado, la prestación de servicios profesionales cubanos, principalmente de salud, que a mitad de esta década se convirtieron en la principal fuente de moneda dura para la isla.

El esquema original para la venta de petróleo pronto quedó superado, porque la tabla original consideraba precios de entre 15 y 30 dólares el barril. No hay información disponible sobre cómo se actualizó el acuerdo durante diez años. Según informes de la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba (ONE) y de Petróleos de Venezuela (PDVSA), el crudo y los derivados venezolanos equivalían en 2009 a 78 por ciento del consumo total cubano.

Cuba consumió ese año 142 mil 110 barriles diarios de petróleo y derivados, mientras que los embarques venezolanos fueron de 112 mil barriles diarios, de los cuales 103 mil fueron de crudo, de acuerdo con los reportes de ambas entidades.

Una parte del petróleo venezolano va directamente a la refinería que ambos países operan en el puerto surcentral de Cienfuegos, y cuya producción surte al mercado de la isla y se exporta a terceros países.

La producción de petróleo cubano se redujo en 2009 respecto del año anterior, al pasar de 60 mil barriles diarios a 54 mil, informó la ONE.

El lunes, en una sesión que transmitió en vivo la cadena nacional de radio y televisión, Chávez confirmó que PDVSA pronto va a perforar su primer pozo de petróleo en la isla. La compañía venezolana reportó el año pasado que había encontrado grandes acumulaciones en una porción de las aguas profundas de Cuba, contigua al Caribe mexicano, unos 100 kilómetros al noreste de Cancún.

Chávez evitó ofrecer precisiones en público, pero dijo que PDVSA ya tenía pruebas sísmicas de tres dimensiones. Según informes previos, la estructura en la que trabaja esa empresa se vincula con el yacimiento marino mexicano de Cantarell y estaba previsto que se perforara a finales de este año.

Venezuela se mantiene como el principal socio comercial de Cuba, aunque la isla está reduciendo drásticamente sus importaciones, apremiada por una crisis de liquidez y falta de créditos. El intercambio de mercancías se redujo en 2009 entre ambos países en 35.79 por ciento respecto del año anterior, para un saldo total de 3 mil 138 millones 136 mil dólares.

La clave del ajuste está en las compras cubanas a Venezuela, que se redujeron en ese periodo en 58 por ciento.

En un escenario más promisorio, las empresas petroleras de los dos países avanzan en la ampliación de la capacidad de producción de la refinería, para elevarla de los 65 mil barriles diarios actuales a 150 mil. En Cienfuegos ambos países están construyendo una regasificadora y prevén el desarrollo de un complejo petroquímico. Hay un plan en marcha para crear en Venezuela una siderúrgica de inversión mixta.

Otra parte del convenio es la prestación de servicios profesionales cubanos. La experiencia de la isla en la planeación y en la práctica de salud facilitó una virtual refundación del sistema sanitario en Venezuela, que ahora cuenta con un circuito de atención primaria y ramas especializadas, como clínicas dentales, centros de diagnóstico integral, salas de rehabilitación y unidades de alta tecnología.

Sólo en el sistema venezolano de salud trabajan 31 mil profesionales cubanos, entre médicos, enfermeras y técnicos. En el país sudamericano Cuba también desempeña servicios y asesorías educativos, de informática, agrícolas, deportivos, militares y de seguridad, entre otros.

Una empresa mixta prepara el tendido de un cable submarino de fibra óptica entre los dos países, que entrará en operaciones en julio de 2011. Esa obra permitirá a la isla multiplicar por tres mil veces su capacidad de conexión con el exterior.

Por Gerardo Arreola
Corresponsal
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David Cameron se convirtió ayer en el primer ministro más joven de Gran Bretaña de los últimos 200 años. Fue un día dramático como pocos en Westminster que terminó con la formación de una coalición de gobierno conservadora-liberal demócrata. Ese tipo de alianza no se veía en el país europeo desde la Segunda Guerra Mundial. El gabinete de Cameron incluirá dirigentes liberal demócratas, entre ellos el líder del partido Nick Clegg y su número dos, Vince Cable.

El nuevo premier fue formalmente nombrado por la reina justo minutos después de que Gordon Brown se encontrara con ella para presentarle su renuncia. El ahora ex mandatario tomó la decisión de ir al palacio real luego de que la televisión local informara que las negociaciones entre el laborismo y los liberal demócratas para formar una coalición de gobierno habían fracasado. Con un discurso moderado y sin mencionar a su rival y sucesor, Brown le bajó la cortina a 13 años de reinado laborista.

El líder tory de 43 años es el primer ministro más joven desde que asumió Lord Liberpool en 1812. Tiene seis meses menos que Tony Blair, cuando tomó posesión en Downing Street en 1997. Después de una larga espera tras de la elección del jueves pasado, Cameron finalmente pudo llegar al Palacio de Buckingham anoche.

Luego habló frente al número 10 de Downing Street, la tradicional sede del gobierno británico. Dijo que una “coalición hecha y derecha” entre los tories y los liberal demócratas traerán “el gobierno estable, decente y fuerte que el país tanto necesita”. Reconoció que no será un trabajo fácil y que la coalición deberá sortear todo tipo de desafíos. Sin embargo, prometió que el gobierno se construirá sobre los principios de justicia y responsabilidad.

“Nick Clegg y yo somos dos líderes políticos que quieren poner a un lado sus diferencias partidarias y trabajar duro en pos del bien común y el interés nacional. Creo que éste es el mejor camino para conseguir el gobierno fuerte que necesitamos, el gobierno con iniciativa que necesitamos hoy”, aseguró Cameron.

El acuerdo negociado entre los tories y los liberal demócratas, formalmente presentado a las bancadas de sendos partidos después que Cameron asumió como premier no se conoce aún. Sin embargo, se estima que incluye algún tipo de avance hacia la propuesta presentada por los liberal demócratas para aumentar el umbral impositivo a casi 15 mil dólares para el impuesto a las ganancias. Además se cree que los tories guardarán por un tiempo sus planes para reducir el impuesto a la herencia y suspender las ayudas tributarias para los matrimonios, una decisión que podría provocar mucha tensión entre los torys más tradicionalistas.

El programa conjunto de gobierno también incluiría un compromiso para quedarse un término de cuatro años, una demanda central de los demócratas, que le reclamaban a Cameron que entregue el poder después de ese período y llame a elecciones generales.

El de ayer no fue un traspaso de mando usual. A la tarde Brown rompió el protocolo y sorprendió al ir al palacio real. Se presentó ante la reina con su renuncia, aun cuando las negociaciones entre los tories y los liberal demócratas no habían concluido. Era su última arma de presión. La ley inglesa establece que no puede haber un vacío de poder; cuando un premier renuncia, otro debe asumir de inmediato, aun si no tiene una mayoría contundente.

Intentó poner a sus rivales entre la espada y la pared, pero ya era demasiado tarde. Los tories dejaron saber que estaban a punto de cerrar un acuerdo con el partido de Clegg, al mismo tiempo que los medios comenzaron a filtrar que las esperanzas de una coalición de centroizquierda entre laboristas y liberal-demócratas habían desaparecido.

Fuentes de la dirección laborista acusaron a Clegg de haber querido un acuerdo con los torys desde el principio. Según su interpretación, el líder liberal demócrata sólo se sentó a hablar con Brown para cuidarse la espalda, ya que el lunes varios de sus diputados habían dicho públicamente que preferían un acuerdo con el laborismo, antes que cerrar una coalición con Cameron.

Los ministros laboristas dijeron que el equipo negociador de Clegg llegó a la mesa con una lista con demandas políticas que costarían más de 40 mil millones de dólares, entre ellas la introducción, sin referéndum mediante, del voto por preferencia en las elecciones legislativas, un aumento del umbral del impuesto a las ganancias hasta casi 15 mil dólares, la suspensión de la construcción de nuevas plantas de energía nuclear, un aumento del porcentaje del uso de energía renovables del 15 al 40 por ciento, un subsidio escolar de más de 3700 millones de dólares para las zonas más pobres y la abolición de los documentos de identidad.

Los laboristas estaban de acuerdo con retrasar la construcción de una tercera autopista que desembocaba en Heathrow, pero no estaban convencidos del resto de las demandas del equipo de Clegg. “Visto en retrospectiva, me pregunto si los liberal demócratas realmente querían llegar a un acuerdo”, advirtió Lord Mandelson, el hombre que dirigió el equipo negociador de los laboristas. Su colega, Ed Balls, coincidió. “Hubo diferencias en las políticas. Básicamente se nos hizo evidente que los liberal demócratas ya habían elegido a los conservadores”, señaló.

 Por Andrew Grice *

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12. 
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Jueves, 20 Noviembre 2008 08:04

Fidel Castro. El encuentro con HU JINTAO



Quise hablar poco, pero él me obligó a extenderme más; hice algunas preguntas y fundamentalmente lo escuché.

Sus palabras narraron las proezas del pueblo chino en los últimos 10 meses. Grandes y extemporáneas nevadas, un terremoto que devastó áreas de superficie equivalentes a tres veces la de Cuba y la crisis económica internacional más grave desde la Gran Depresión de los años 30 han golpeado a la inmensa nación de 1 300 millones de habitantes.

Por mi mente pasaba el inmenso esfuerzo del pueblo chino, de sus obreros, sus campesinos, sus trabajadores manuales e intelectuales; el tradicional espíritu de sacrificio y la cultura milenaria de ese país miles de años antes de la etapa colonial impuesta por Occidente, donde emergieron con su poder y sus riquezas las actuales potencias del Grupo G-7 que hoy hegemonizan la economía mundial.

¡Qué colosal tarea en estos tiempos de globalización caía sobre ese dirigente que tuvo el gesto de visitar nuestra bloqueada, agredida y amenazada patria! ¿No somos acaso un país terrorista entre otros 60 o más que pueden ser atacados preventiva y sorpresivamente? ¡Eso dijo hace ya más de siete años el demencial jefe del imperio, que se reunió en Washington hace cinco días con el G-20!

China es el único país de ese grupo que puede regular a través del Estado un elevado índice de crecimiento, al ritmo que se propone, no menor al 8 por ciento en el año 2009. La idea que lanzó el último Congreso del Partido fue la de cuadruplicar el Producto Interno Bruto per cápita entre el 2000 y el 2020, medido en valores constantes del 2007, año en que tuvo lugar el Congreso. De eso me habló en detalles. Alcanzaría por tanto el equivalente a no menos de cuatro mil dólares per cápita por año al final de ese período, en condiciones de paz. Pienso que no puede ni debe olvidarse que China es un país emergente, cuyo ingreso per cápita, con mucho menor población cuando triunfó la revolución, no alcanzaba los 400 dólares al año por habitante y fue totalmente aislada por el imperialismo. Compárese con los 20 mil per cápita o una cifra mucho mayor que disfrutan en la actualidad los países capitalistas desarrollados, como Japón, europeos occidentales, Estados Unidos y Canadá. Varios de estos superan los 40 mil dólares per cápita al año, aunque su distribución es sumamente desigual en la sociedad.

Empleando 586 mil millones de sus reservas en divisas convertibles, que se aproximan a los dos millones de millones de dólares, acumuladas a base de sudor y sacrificio, puede enfrentar la actual crisis y seguir avanzando. ¿Existe algún otro país con esa solidez?

El presidente de China, secretario general del Partido y presidente de las Comisiones Militares Centrales del Partido y el Gobierno, Hu Jintao, es un líder consciente de su autoridad y sabe ejercerla a plenitud.

La delegación presidida por él firmó con Cuba doce proyectos de acuerdos para un modesto desarrollo económico, en una zona del planeta donde la totalidad del pequeño territorio de la isla puede ser azotada por huracanes de creciente intensidad, una prueba de que el clima realmente está cambiando. El área afectada por el terremoto en China no rebasaba el 4 por ciento de la superficie de aquel gran Estado multinacional.

Hay circunstancias en que el tamaño del territorio de un país independiente, su ubicación geográfica y el número de sus habitantes desempeñan importante papel. ¿Estaría Estados Unidos, que roba en todas partes inteligencias ya formadas, en condiciones de aplicar una Ley de Ajuste para los ciudadanos chinos similar a la que aplica a Cuba? Es absolutamente obvio que no. ¿Podría aplicarla a toda América Latina? Desde luego que tampoco.

Mientras tanto, nuestra maravillosa, contaminada y única nave espacial prosigue sus vueltas, como repite uno de los más escuchados programas de la televisión venezolana.

No todos los días un pequeño Estado tiene el privilegio de recibir a un dirigente de la personalidad y el prestigio de Hu Jintao. Ahora continuará viaje hacia Lima. Allí habrá otra gran reunión. De nuevo estará presente Bush, esta vez con 7 días menos de mandato.

Se afirma que en Washington, con solo 20 líderes de los países asistentes, las medidas de seguridad propias y las demandadas del anfitrión contra cualquier intento de eliminarlos físicamente, cambió las costumbres y la vida habitual de la ciudad. ¿Cómo será en la gran urbe de Lima? La ciudad sin duda alguna será tomada por los cuerpos armados; moverse será una tarea complicada, pues en ella, además, estarán presentes los agentes bien entrenados de órganos supranacionales de Estados Unidos, cuyos intereses y planes se conocerían muchos años después de transcurridos los períodos presidenciales de los jefes eventuales del imperio.

Le expresé muy sintéticamente algunas apreciaciones de nuestro país sobre el hábito del vecino del Norte, que pretende imponernos sus ideas, su modo de pensar y sus intereses a través de sus flotas, repletas de armas nucleares y bombarderos de ataque; nuestra apreciación de la solidaridad de Venezuela con Cuba desde los momentos más críticos del período especial, y el duro golpe de los desastres naturales. Que el presidente Chávez, gran admirador de China, ha sido el más firme defensor del socialismo como el único sistema capaz de llevar la justicia a los pueblos de América Latina.

En Beijing se guarda un agradable recuerdo del líder bolivariano.

El presidente Hu Jintao reiteró su deseo de seguir desarrollando las relaciones con Cuba, un país hacia el que siente gran respeto.

El intercambio se produjo durante una hora y 38 minutos. Fue cálido, amistoso, modesto, e hizo patentes sus sentimientos de afecto. Lo vi joven, saludable y fuerte. Deseamos a nuestro ilustre y fraternal amigo el mayor éxito en su tarea. ¡Gracias por su estimulante visita y el honor de interesarse por un encuentro personal conmigo!

Fidel Castro Ruz
Noviembre 19 de 2008
1 y 12 p.m.
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Fue un encuentro lleno de buenas ideas y sueños. Convocados por Alai –apoyada por la Unesco–, entre el 13 y el 15 de diciembre, nos dimos cita en Quito 24 medios y redes de comunicación procedentes de 14 países de América Latina. El propósito de la reunión quedó resumido en el nombre de la convocatoria: “Construyendo una agenda democrática en comunicación”.

Las expectativas que nos animaron a concurrir al encuentro quedaron plenamente satisfechas: las experiencias compartidas por compañeros y compañeras de Paraguay, Argentina, Uruguay, Brasil, Cuba, Perú, Bolivia, México, Guatemala, Ecuador, Venezuela, El Salvador y Costa Rica estuvieron llenas de ricos matices que brindan luces para hacer cada día mejor nuestra labor.

La pluralidad de las experiencias concurrentes fue otro éxito de la convocatoria: los participantes resumían experiencias en prensa escrita, radio, televisión, web. Pero, además, su procedencia permitió acercarnos a las vivencias en marcha en diversidad de países de la región, con movimientos sociales protagonistas y gobiernos –muchos de ellos– que ofrecen esperanza de cambio, y ruptura con lógicas y prácticas opresoras.

El intercambio de experiencias, la discusión sobre el carácter de la red, el compartir ideas sobre la comunicación dialógica, los talleres prácticos sobre redes sociales y la definición de una agenda como garantía de acción común sintetizan la agenda desarrollada durante estos tres días decembrinos.

Al finalizar el encuentro, se acordó articularnos alrededor de la Alianza de Medios para la Democratización de la Comunicación. Sus propósitos: interconectar la difusión de temas comunes, y abordar en conjunto algunos otros desafíos en pro de democratizar la comunicación en cada uno de nuestros países, así como en el conjunto del continente, como condición básica para profundizar la democracia.

Para la construcción de ese espacio común, se adoptaron los siguientes acuerdos:

1. Carácter de la Alianza:

“En América Latina estamos reinventando la democracia. Transitamos una etapa inédita que recupera y actualiza las mejores tradiciones emancipatorias y de resistencia popular.

La profundización de este proceso exige el protagonismo de los espacios de participación colectiva para garantizar y robustecer las políticas públicas de integración regional, el reconocimiento de derechos y la justicia económica, social y cultural.

Al mismo tiempo, es indispensable enfrentar los intentos restauradores del orden neoliberal que hoy se expresan con centralidad articuladora en las prácticas destituyentes y golpistas de los monopolios de la comunicación.

Por eso creemos que es fundamental la democratización de la comunicación, la articulación de los medios populares y el fortalecimiento de los medios públicos.

Es así que el afianzamiento de una agenda para una comunicación democrática requiere el impulso de los movimientos sociales, de los Estados nacionales, y de las instancias regionales de integración.

Los medios, comunicadores y comunicadoras de América Latina y el Caribe que compartimos estos principios y necesidades, asumimos que somos parte de las fuerzas sociales que propugnan el cambio social, económico, cultural y también de comunicación en Nuestra América.

Nos comprometemos a articular un esfuerzo conjunto en nuestra área de acción –la comunicación social– que aporte en ese proceso. Y también invitamos a sumarse a este núcleo inicial a quienes, desde la comunicación, se sientan interpelados por estos principios”.

2. Agenda temática común:

Identificamos los siguientes criterios y enfoques comunes

- Acompañar las campañas de actores sociales desde la información
- Converger en coberturas en torno a ciertas fechas simbólicas o de eventos
- Hacer un trabajo informativo que contribuya a la unidad de los movimientos sociales
- Difundir pensamiento crítico y reforzar el sentido formativo de la información y comunicación

Para el próximo periodo, definimos los siguientes temas comunes de nuestra agenda informativa: Desmilitarización. Derechos de la Madre Tierra. Integración. Democratización de la comunicación. Soberanía. Descolonización. Derechos humanos- Solidaridad internacional.

En otros aspectos de la acción común, se avanzó en precisar conceptos y herramientas sobre: contenidos en internet, enlaces, etiquetas, sindicación (RSS), Twitter (enlazar contenidos, identificar los hashtags (etiquetas) de mayor uso en Twitter para los temas de agenda), Buscadores.
Se identificó la capacitación como una necesidad común, la cual se atenderá de manera mutua, y se acordó crear un mecanismo para compartir recursos:
 
De igual manera, se acordó atender relaciones con otros sectores: reforzar vínculos con la academia; buscar espacios para dialogar sobre currículos, temas de investigación; desarrollar estrategias de incidencia. Relación con los Estados, y relación con los medios públicos

Se abordó el tema de seguridad y privacidad, al igual que sostenibilidad y financiamiento de nuestros medios, la cual se identificó como un problema y una preocupación común. Se precisaron tareas para afrontar la solución.

No se dejó por fuera el seguimiento a lo tratado, para lo cual se propuso organizar una actividad similar a la desarrollada en Quito en Centroamérica/Mesoamérica, con participación de otros medios. Se solicita un respaldo o apoyo moral de la Unesco para la realización de esta actividad.

Al viajar de nuevo a nuestro sitio de trabajo, sentimos que la comunicación a través de los portales de cada uno de los asistentes, con toda seguridad, sentiremos un hermanamiento que nos permitirá afrontar estos y otros retos con mayor seguridad y confianza. El camino está abierto.
Publicado enEdición 165
¡Con diploma de candidato presidencial! Polémico para algunos. Contradictorio para otros. También, con acusaciones de antinsurgente y conciliador. Por su pasado ex guerrillero, la derecha incuba venganza. Con sus propuestas de unidad nacional y Constituyentes Locales con base en «catastros sociales» de participación popular tiene el desafío de no contribuir a la división del Polo y de encontrar un rumbo de poder y de gobierno. En verdad, no repite lugares comunes, pero con el riesgo de no quedar de ‘político profesional’ tiene mucho por decir y caminar con la gente.

Héctor Arenas: Gustavo, ¿por qué, a pesar de que era previsible la crisis del régimen uribista –por las acciones delincuenciales favorecidas desde sectores del Estado, y la crisis socioeconómica que afecta a las mayorías por su favoritismo con el tejido corporativo multinacional–, el PDA no logró los primeros lugares en las elecciones de 2010?
Gustavo Petro: No cabe duda, por la incapacidad del Polo para expresar un proyecto nacional, relacionado con la discusión de varios años acerca de la estrategia por seguir y que se reflejó en el Congreso interno de 2009 con 700 votos por Carlos Gaviria y 500 a favor nuestro. Recuérdese que en ese momento no se podía predecir la no reelección. En el debate hubo dos tesis: una, la nuestra, proponía hacer un bloque multipartidista para detener a Uribe y ganar las elecciones. Defendimos que, para la solución de los problemas fundamentales de nuestra sociedad, necesitábamos un gran acuerdo entre sectores diferentes que conviven en su interior. Llamé al diálogo nacional, antesala de un acuerdo.

H.A.: ¿Cuál fue la otra tesis en discusión?
G.P.: Una postura que consideró que el tema del acuerdo desdibujaba a la izquierda; que el deber y la tarea eran construir únicamente un proceso de acumulación de fuerzas de izquierda, para llegar al poder y con su ejercicio conseguir una transformación del país. Esta tesis ganó en el Congreso de 2009, aunque sólo se concretó con el triunfo en la Alcaldía de Bogotá, y mantuvo a Gaviria como presidente del Polo y candidato a la Presidencia de la República.

H.A.: Pero el debate no terminó allí…
G.P.: Así fue. La discusión se prolongó con mi decisión de mantenerme en el Polo y de participar de la consulta interna a la Presidencia –con las reglas de juego que planteó el Comité Ejecutivo–, la cual gané con la tesis derrotada en el Congreso: un acuerdo nacional multipartidista, más amplio, que asumí como mandato popular.

H.A.: ¿Por qué en la campaña a la Presidencia, sobre todo en la primera etapa, usted parecía un candidato sin partido?
G.P.: Esa fue la dinámica. Recuerde que yo seguí en busca de un acuerdo multipartidista como única fórmula posible para derrotar al uribismo, y el sector y la mayoría del Ejecutivo del Polo que perdió no aceptó su derrota. Inició una huelga contra la campaña electoral y se inmovilizó durante un tiempo vital.

H.A.: Durante varios años usted alienta esa propuesta amplia…
G.P.: Sí. En 2009 hice público el buscar una fórmula pluripartidista, en aquel momento con un partido fuerte como el Liberal, que ya tenía candidato, quien no la aceptó por las condiciones programáticas que exigió el Polo para hacerla, como justificación.

H.A.: ¿De verdad, esa fue la verdadera razón de los liberales para no aceptar la propuesta?
G.P.: No. Su negativa fue por razones internas. Tenían temor de perder la consulta con Petro, porque las encuestas de ese momento me daban como el segundo en el país. Aunque esta táctica era la procedente, esa encuesta me afectó porque no pude hacer realidad la tesis de una consulta interpartidista para las elecciones de marzo de 2010.

H.A.: ¿Por qué creyó que Uribe podía perder?
G.P.: Los liberales y el Polo hicieron juntos la oposición durante ocho años; con un candidato común debían enfrentar las elecciones. No digo que hubiéramos ganado. Eso no se sabe, pero pudimos haber construido una fuerza capaz de dar la batalla por la Presidencia, objetivo que no pudo alcanzar el Partido Verde por su propia lógica, en el fondo sectaria, de élite; que no pensó, sin compromiso real para ganar las elecciones. Estas son las explicaciones de táctica electoral, pero siempre las realidades tienen explicaciones de fondo.

H.A.: ¿Cuáles veía usted en el Partido Liberal?
G.P.: En el Partido Liberal, desde un principio, apostaban por Santos; y por su conducto, avanzar hacia la reconstrucción de un grande pero viejo Partido Liberal. Esta es la tesis que movió César Gaviria, con abandono incluso de su propio candidato presidencial, Rafael Pardo. Por eso hay una distancia tan grande entre el resultado de marzo, en el cual quedaron como tercera fuerza en el Congreso, y el de las presidenciales.

H.A.: ¿Cómo entender que en plena disputa el Polo tuviera dos direcciones: una en el Ejecutivo y otra en la campaña electoral?
G.P.: Esa es la izquierda. La conducción real del Polo como partido estuvo en manos de de los contradictores de la tesis de hacer un acuerdo interpartidista. Eso conllevó el problema no resuelto de que el Polo tuviera una iniciativa de construcción real del bloque. No realizar esa consulta interpartidista le permitió al Partido Verde coger iniciativa.

H.A.: ¿Todavía considera que su tesis era certera?
G.P.: Sí. Aunque hablar ex post es fácil. De concretar la consulta interpartidista, hubiéramos tenido otros logros evidentes: 1. el Partido Verde no hubiera crecido como creció; 2. en las elecciones para Congreso, el número de curules hubiera sido mayor, por las expectativas de esa consulta; 3. al salir un ganador –muy probable yo–, fácilmente esa coalición Partido Liberal-Polo hubiera pasado a la segunda vuelta, y no el Partido Verde. Claro, nosotros hubiéramos invitado al Partido Verde a esta coalición, lo mismo que a Sergio Fajardo, que también era candidato. Luego, el Partido Verde, en segunda vuelta, negó cualquier construcción de bloque colectivo, con lo cual Santos ganó con mucha facilidad.

H.A.: ¿Aclara más, por qué ante un gobierno como el de Uribe procedía una coalición?
G.P.: Mi posición es básica. Partía de que enfrentábamos a un enemigo poderoso, al cual no podíamos batir solos. La actitud de aislarnos, defendida por un sector del Polo, por demás para hacerse mayoritaria internamente, terminó en alianzas con un sector tan retrógrado como los hermanos Moreno. Por conveniencias de control del Polo, terminamos casi sin salida. Quien en realidad termina gobernando al Polo es Iván Moreno.

H.A.: Su crítica a los Moreno es permanente. ¿Qué implica esa conducción para el Polo?
G.P.: La pérdida de credibilidad. De la autoridad moral, de la ética, de lo fundamental. Es grave que en el Polo exista una agrupación degradada a niveles que califico de corrupción, como se mueve al frente de la Alcaldía de Bogotá, que se ganó en las elecciones, pero, si uno hace un balance de instituciones, el Polo no tiene ni el 1 ó el 2 por ciento de las instancias de dirección. Y no hablo de burocracia en su totalidad, porque es no es el tema, sino de la conducción administrativa de la ciudad.

H.A.: …con graves consecuencias.
G.P.: El Polo no administra la ciudad. Quienes hoy usurpan ese mandato popular conducen en la práctica a la ciudad; se dedican no sólo a sacar al Polo del Palacio Liévano sino además sus políticas: su decencia como proyecto democrático, de izquierda. Desmantelaron ciertas banderas democráticas que ya empezaban a surtir en la administración. Su lógica de administración es clientelar y de capacidad de otorgar contratos. Es decir, la corrupción.

H.A.: Se perdió la dirección política de la ciudad, pero cayó encima la fama de corrupción….
G.P.: Así es. La gran corrupción no es de militantes del Polo ni toca con éste. La ejercen funcionarios y contratistas de otros partidos. Pero tiene impacto al interior del PDA por la alianza establecida para garantizar su dirección. Sin esa alianza, hubiera sido fácil aislar a los corruptos, que no son la mayoría del Ejecutivo. Una paradoja: logran mayoría a partir de la alianza con la izquierda tradicional, es decir, Partido Comunista y Moir. ¿Por qué estas agrupaciones, en vez de apoyar un proyecto de izquierda democrática como el que enarbola Petro para conducir el Polo, le entregan éste a la tendencia encabezada por Iván Moreno?

H.A.: ¿Ante esa pregunta, qué respuesta tiene?
G.P.: Es el factor que le impide al Polo dar respuestas políticas en la coyuntura. En una especie de esquizofrenia, mueve un discurso de izquierda tradicional, casi de infantilismo, que en la lucha contra Uribe no permitió juntar fuerzas en contra suya; y una práctica clientelista, que lleva al partido a niveles de corrupción en la administración de Bogotá. ¿Cuál es hoy el mensaje del Polo? Para una gran parte del electorado, significa dogmatismo de izquierda o corrupción Bogotá. Una gran injusticia con el Polo, porque realmente no está articulado a los procesos de corrupción de la Alcaldía, pero esa es la realidad de hoy.

H.A.: ¿Están sin fin ni solución los actuales niveles de polarización dentro del Polo?
G.P.: El Polo trabajó por mucho tiempo el tema del consenso, que les permitía a todos seguir juntos. Pero en la fase final, incluso antes de la campaña, se impuso la tesis de la purga, que para unos sectores es positivo porque está en los esquemas que para las izquierdas tradicionales del siglo XX era positivo: “se están yendo los socialdemócratas”.

H.A.: Precise eso de “positivo para unos sectores”.
G.P.: La historia de los últimos años es de exclusión. Sacan y sacan. Puede haber argumentos muy legítimos, pero estás sacando gente, estás desacumulando: Lucho, María Emma Mejía, aíslan a Navarro, a toda una central, la CGT, y ahora van por mí. Terminan con un partido más homogéneo ideológicamente pero solo.

H.A.: ¿De izquierda?
G.P.: Ese es uno de los grandes errores de los que soy responsable en realidad, porque el Polo no se hizo para ser un proyecto de izquierda. El proyecto de izquierda cabe en el Moir, en el Partido Comunista, pero el Polo Democrático fue creado para ser un proyecto democrático que incluye las diversidades de las izquierdas pero va más allá. Se olvidan de que cualquier intento de homogenizar el Polo le hace perder su vitalidad.

H.A.: ¿Ante el momento crítico del Polo, cuáles son los requisitos mínimos para mantener su unidad?
G.P.: Creo que es difícil. Los criterios fundantes –proyecto democrático– se han perdido, y con ello las confianzas. Se rompen cuando el sector que pierde la consulta no se aviene a esa realidad. Ahí se rompen todas las confianzas posibles y la preponderancia que finalmente se le da al sector de la Alcaldía capitalina. Es mortal. Rompió la inicial percepción favorable. La sociedad colombiana no puede perdonar que alguna vez seamos extremo-izquierdistas, que otra vez terminemos tontamente perdiendo independencia, pero no la corrupción y la inconsecuencia. La población colombiana no habla mal de Robledo, pero la población colombiana sabe quién es Iván Moreno.

La calle, el agua, la comunicación. La agenda democrática

H.A.: Pasemos a otro tema. ¿Cuál fue el país que vio en medio de la campaña electoral?
G.P.: He realizado las campañas recorriendo la calle. Allí sentí que ésta no es de los ricos ni de los más pobres. Ambos se repliegan en sus respectivos lugares de residencia: unos porque así viven su vida, y otros porque no tienen más que hacer. El estrato 1 llega a la calle vía vendedor informal, trabajadora sexual, rebusque; la juventud estrato 1 y 2 vive el barrio, no la calle del centro de la ciudad, y el estrato 6 no pasa por ahí; los estratos 5 y 4 transitan o deambulan por la calle.

H.A.: ¿Cuál estrato predomina?
G.P.: Es un escenario básicamente de los estratos 3 y 2: la calle no es del uribismo, y sí es profundamente democrática. La mitad de quienes están en la calle no votan. Aun con la seguridad de que es un ciudadano que no vota y que no está con el establecimiento, él te abraza y te saluda. Te ve como una posibilidad; como una esperanza. Quizá no para ya, pero te avizora como una posibilidad. Logré en las calles una forma de euforia popular: mientras las encuestas mostraban una polarización que nada dejaba por hacer, la calle me mostró otra realidad política, muy promisoria, que se está larvando.

H.A.: ¿Qué dice la gente?
G.P.: Sentí que el tema del agua es fundamental. Aunque sobre el particular había una discusión en el Congreso, fue en la calle donde sentí su importancia. Casi todo el Caribe colombiano carece de agua o tiene dificultades de acceso, porque no llega o porque llega muy costosa. No hay ciudad en el Caribe que pueda decir que en toda ella hay agua.

H.A.: ¿Aíslan o relacionan esa necesidad del agua?
G.P.: Al examinar el tema del agua, no sólo como tema público, no sólo el liquido potable sino el agua en general, y el acueducto, uno se percata de que es un tema vertebrador de la política, que pudiera serlo del movimiento popular. Hay una lucha en la cual el agua define el territorio. Sobre este particular, y con el triunfo reciente de la humanidad a partir de la iniciativa de Bolivia en las Naciones Unidas, su eco sonará en nuestro país. El agua puede permitirnos reconstruir un movimiento popular.

Clientelismo y comunicación

H.A.: Usted aludió a la polarización como inconveniente y cierre para una alternativa…
G.P.: La polarización no la sentí en la calle. No pude encontrar al uribismo allí, pero sí en el barrio popular, es decir, en los estratos 1 y 2. El uribismo es Familias en Acción, que tiene su expresión en el cambio tecnológico de la compra del voto, a través del Estado mismo, en el presupuesto. Mientras el uribismo se hace fuerte mediante estos mecanismos, la izquierda aún no ha podido comunicarse con los más pobres.

H.A.: ¿Cómo explica esa falla de la izquierda?
G.P.: La izquierda no tiene comunicación con los estratos 1 y 2. Esto se vio claro en Bogotá, donde se supone que gobernamos. El electorado se volcó al santismo: no le da el voto al Partido Verde y muchísimo menos al Polo. Y téngase en cuenta que en el país los estratos 1 y 2 son mayoría. Entonces, el reto es sencillo: llenar el vacío en la comunicación con esas mayorías nacionales. Sin hacerlo, no podremos ganar la Presidencia. Quizá, sí pasar a la segunda vuelta si hacemos las cosas bien, pero no será posible ganar el gobierno.

H.A.: ¿Comunicación y mayorías son el desafío?
G.P.: Para comunicarse, es necesario un proyecto democrático. No sólo de izquierda, máxime cuando un sector suyo no es democrático. ¿Cómo empezar este proyecto? Con una serie de reivindicaciones de corto plazo y que les dé respuesta a las necesidades de los pobres. Sin estas reivindicaciones, no hay comunicación efectiva ni permanencia. Por ejemplo, el agua. No es posible construir un proyecto popular en el Caribe sin ese propósito. Y esto no lo sabía la izquierda. Máximo, abordaba la discusión sobre su privatización, que no es entendible para alguien que carece de acueducto.

H.A.: ¿Qué ventajas de comunicación captó de la derecha?
G.P.: La derecha llega a los estratos pobres vía Familias en Acción y vía medios de comunicación. Pero no a través del noticiero sino por conducto de los reality, las telenovelas, la distracción. Toda esta imagen es el gran éxito de la derecha para comunicarse con los pobres, y, a la vez, el gran fracaso de la izquierda, que no busca esa comunicación ni la construcción de unos medios modernos, masivos, de comunicación.

H.A.: ¿Qué espacio tiene la dimensión ética? ¿Cómo puede ocupar lugar principal en el proyecto democrático?
G.P.: El tema ético es esencial. El equipo que muestras para llegar al gobierno tiene que dar una percepción que genere la sensación de que vas a transformar democráticamente al país. La percepción en política es fundamental. Esa relación fue muy clara en un principio y por eso ganamos votos. El mensaje del Polo al electorado, cuando nació, fue muy fresco. Carlos Gaviria logró sus triunfos no por los puntos que iba a defender después sino por el significado que él mismo era en ese momento. Él tiene una imagen fresca de magistrado liberal que otorga gran fuerza electoral, y que él después no logra traducir ni leer. El Polo no puso los dos millones de votos. Puso 800 mil, y el resto es un electorado liberal popular que no se siente representado ya en Serpa, visto como un político repetitivo, y se va con Gaviria a sabiendas de que éste no ganará. La diferencia frente a Uribe era demasiado grande.

H.A.: ¿Por qué cree que votan por Petro en el Caribe?
G.P.: Por la manera como asumí en el Congreso el tema y la lucha contra el paramilitarismo. La gente agradece eso, son las víctimas, lo han visto, lo han sufrido.

El nuevo gobierno

H.A.: ¿Hay un cambio en el gobierno nacional o Santos es Uribe III?
G.P.: Quienes le hemos hecho oposición a Uribe debemos valorar ante quién estamos. La extracción de clase nos dice qué fragmento del establecimiento conduce ahora el país, y sabemos que con respecto a Uribe es algo diferente, asunto fundamental para construir una táctica más adecuada a las circunstancias que vivimos.

H.A.: ¿Qué representa cada uno de ellos?
G.P.: Uribe, los poderes mafiosos del país, definidos como latifundismo improductivo, ligado a la barbarie y el narcotráfico, una de cuyas expresiones es el paramilitarismo. Por su extracción de clase, Uribe pertenece a ese sector. Santos tiene otro tipo de extracción social: es un representante de sectores industriales y sobre todo financieros. Es otro tipo de élite, diferente, y por tanto sus estrategias políticas son diferentes.

H.A.: ¿Y cuáles son las diferencias?
G.P.: Aunque ambos pueden coincidir en política económica, frente al neoliberalismo, se diferencian en el peso de los poderes mafiosos en su interior, por una valoración diferente de las mafias. Para Uribe, eso nunca fue problema a pesar de llevarlo a una inviabilidad de su proyecto, como en efecto sucedió, en lo nacional y lo internacional. Para Santos, eso es importante; puesto en la tesis de que neoliberalismo es viable, se puede profundizar, hacer grandes negocios, articular a Colombia con la economía mundial, pero la base es romper con los poderes mafiosos que impiden que Colombia se articule libremente al mundo.

H.A.: ¿Santos es explícito?
G.P.: Lo tiene claro. Por eso, en su discurso de posesión habló de tierra, de agua. Hace una valoración desde sus intereses, dándose cuenta de que los poderes mafiosos son obstáculo para su propio proyecto económico. Entonces, hay una coincidencia que Robledo no puede entender. Cree que llamo a un acuerdo por algo oscuro: que iban a darme una embajada. No puede ver con claridad por pensar que Santos es un clon de Uribe.

H.A.: ¿Orgánicamente, en la superestructura, son diferentes?
G.P.: Su diferenciación nos pone ante el hecho palpable de tener un gabinete muchísimo más inteligente y sofisticado que el de Uribe, que era simple, que lo enfrentábamos gritándole “paramilitar”. Ahora esto no funciona. Ahora la forma de hacer oposición debe ser muchísimo más inteligente. Nos pone ante la disyuntiva de un gobierno que continuará el proyecto neoliberal ortodoxo, sólo que en un mundo que no es el mismo de principios de los 90; un mundo en que el neoliberalismo está en crisis. He aquí una oportunidad. Un gobierno que, por demás, se interesa –así sea tímidamente– en enfrentar los poderes que estaban en el gobierno y que han causado la crisis en gran escala que vive Colombia…

H.A.: Es necesaria una oposición con un programa tangible…
G.P.: Enfrentamos al Gobierno en su proyecto neoliberal pero nos aliamos en la lucha contra las mafias. Lo primero hay que hacerlo con movilización social, a partir de tesis concretas, que planteé en la campaña electoral: el diálogo nacional por la tierra y el agua. Lograr reformas progresistas. Entre más fuerza tengamos, más lograremos. Al pensar que Santos es como Uribe, se pierden estos matices.

H.A.: Estamos ante una coyuntura compleja…
G.P.: Tanto económica como política. En el primer aspecto estamos ante el riesgo de una profundización de la crisis mundial que haría insostenible en el país un modelo neoliberal. Bien porque el gobierno mismo tiene que reformarlo, bien porque obligamos al cambio. En cualquier caso, tenemos una oportunidad para profundizar nuestros lazos con lo social.

H.A.: ¿Qué rumbo ve en la lucha contra la mafia?
G.P.. Hay que hacerlo porque está totalmente viva. Dándole sustento a la acción de Uribe, que sigue moviéndose en la política. Entonces, este gobierno no podrá dar un solo paso al frente. Arrinconado, mientras tenga una idea ingenua de los poderes mafiosos y que por su mayoría electoral, a partir de leyes, puede cambiar la situación. Reconozco que tiene conceptos avanzados como la revocación de actos normativos que legalizaron usurpaciones, conceptos ni siquiera discutidos en los proyectos anteriores. Pero el tema de los poderes mafiosos no se arrincona sólo con leyes, necesarias sí, porque tiene una realidad de poder territorial.

H.A.: Usted fue el único candidato que así lo expresó…
G.P.: Santos cree que con su ejército puede desmantelarlos. Pero el ejército está penetrado por el poder mafioso. Al poder real no lograrán arrinconarlo en el territorio, a menos que una gran fuerza social otorgue la potencia suficiente para hacerlo. Aquí está en juego la paz. Son viables incluso políticas para superar la extradición, encontrarle salidas pacíficas, transicionales, al narcotráfico. Es decir, transar judicialmente una salida pacífica con mafias locales, a cambio de que dejen el poder. Una dejación del poder como la de los samuráis en Japón, relativamente pacífica. Aquí se puede abrir ese escenario pero implica muchas fuerzas de apoyo que incluye internacionales. Incluso un guión diferente por parte de Estados Unidos y su papel en la agenda colombiana. Todo un juego, una posibilidad de salir de una fase de la historia y pasar a otra. Uribe quedaría sin los factores de violencia del latifundismo.

H.A.: ¿Es realista? ¿Hay condiciones?
G.P.: Un vuelco, una discusión así no se puede dar sin una gran legitimidad social. Más allá de una espuria alianza entre partidos en el Gobierno, que es la mesa de acuerdos que ellos tienen y que se deshace una vez que las mafias se mueven en el Congreso.

H.A.: Un escenario de reconstitución y enfrentamiento al uribismo que pudiera significar una fase de agravamiento de la violencia en Colombia…
G.P. La estrategia de César Gaviria es refundar el Partido Liberal en su vieja expresión: Vargas Lleras, Santos, que ya son el viejo Partido Liberal, cuya suma electoral vuelve y reconstituye la fuerza antigua de ese partido.

H.A.: ¿Dónde queda Uribe?
G.P.: Esto aísla a Uribe porque su proyecto es otro, no el de la derecha civil, y él lo sabe. La probabilidad de un choque entre Santos y Uribe es visible, como lo evidenció el discurso presidencial. Pero al aislar este sector, viene su reacción, que es la violencia, una reacción de élites locales latifundistas, anacrónicas.

H.A.: En esa dualidad hay un aspecto que les sirve a los movimientos sociales: debilitar las mafias, pero la continuidad de las políticas de privatización y enajenación perjudica a las mayorías. ¿Qué opción tienen los movimientos sociales?
G.P.: La historia nos demuestra que bajo el terror no puede haber movimiento social, que si algo produce es la destrucción de lo social como tejido, como fuerza viva.

H.A.: ¿No dice usted reforma o revolución sino terror o democracia?
G.P.: El terror no produce movimiento social; en cambio, la democratización te da la oportunidad de construirlo para no sólo resistir, como sucede ahora en Colombia, sino asimismo para pasar a la ofensiva como proyecto alternativo y democrático, con opción de poder. Desde la perspectiva de lo social, el debilitamiento del terror es imprescindible. Debemos debilitar el terror. En términos colombianos, en nuestra historia concreta, contemporánea, significa aislar los poderes mafiosos, los mayores detentadores del terror.

Las “Constituyentes Locales” por un futuro inmediato y mediato

H.A.: Ahora veamos la coyuntura 2011 y 2014. ¿Cómo se ve Petro ahí?
G.P.: El 2014 depende de ahora. No podemos predecirlo. En 2011, si la tesis del diálogo nacional resulta y un tema como el del agua se impone en la agenda pública, lograremos mayor conciencia sobre este tema: agua para regar y navegar, el mar, acceso al agua potable, saneamiento, agua para irrigar. Si estos temas se vuelven sociales, públicos, hay un juego del poder local, en cada municipio, que llamé “alcaldías del agua”.

H.A.: ¿Cómo intuye el duelo por las alcaldías y las gobernaciones?
G.P.: En 2011 se define el poder local. Allí la izquierda tiene grandes vacíos, con muy pocas excepciones: Cauca, Nariño. La izquierda puede tener líderes nacionales fortísimos, pero no tenemos líderes regionales. Incluso en los casos exitosos, son líderes nacionales que se van a una región. Ese vacío debe llenarse, y hay que hacerlo con alianzas. Aquí me enfrento de nuevo con el Moir, que tiene una tesis explícita de cero alianzas regionales; pero si somos capaces de construir lo múltiple en lo local, alrededor de temas que sean aglutinantes, podremos tener éxito.

H.A.: ¿En Bogotá, tiene una apuesta ahí?
G.P.: No. Por culpa de algo que ya es irreparable, la ciudadanía bogotana castigará al Polo.

H.A.: Usted considera la memoria como elemento de poder local…
G.P.: En la campaña mencioné la Constituyente Local. Una instancia de poder por construir con base en la experiencia de las víctimas. Una experiencia denominada como “catastro social”.

H.A.: ¿En detalle, cuáles son las características de tal “catastro social”?
G.P.: Cuando te enfrentas a reparar víctimas del común, generalmente un desplazado a quien arrebataron su tierra, te enfrentas al hecho de cómo esa tierra vuelve a su dueño. En cada región y lugar de casos, en ese micropoder, te das cuenta de la política: los vecinos, por miedo, ocultan, no dicen que aquél era el poseedor de esa tierra. Como únicos testigos de que el predio no tiene titulación –y si la hay es fraudulenta–, benefician al victimario. El sistema del terror crea temor. Entonces, la víctima no tiene cómo demostrar que esa era su tierra. Justo ante ese vacío funciona el “catastro social”, pues el catastro formal no consta.

H.A.: ¿Y cómo procede ese “catastro social”?
G.P.: Mediante el hecho de que el vecino reconozca que si era así. Pero quizás el victimario vive ahí o es el propio vecino, o el vecino se benefició con la usurpación del victimario. Quienes elaboran la tesis del catastro social expresan ideas similares a lo que llamo “constituyente local”: que es hacer de un espacio local un espacio de reconciliación.

H.A.: ¿Cuáles son sus características?
G.P.: Un espacio colectivo donde la víctima puede perdonar al victimario a partir de que abandone el poder local, cuya base es la tierra. El “catastro social” funciona allí adonde llega el Gobierno y quita el temor. A partir de la memoria, los vecinos dicen quiénes eran los poseedores de la tierra. Se trata de recordar quién era mi vecino. La memoria y su conciencia juegan un papel importante en la reparación de víctimas. En el caso de Colombia, es casi como rehacer la historia de un territorio…

H.A.: …muy difícil rehacer la historia de un territorio…
G.P.: En la reparación de la víctima son importantes varios temas: reconciliación, reconstrucción local, que es democratización del poder real. Reparación de víctimas y memoria son casi sinónimos en lo local. Este gobierno promete hacerlo en nueve regiones piloto de violencia.

H.A.: ¿Cree que cumplirá? ¿Qué irá a pasar?
G.P.: Si así procede, si procede con consenso y medidas concretas. Los victimarios se defenderán y pasarán a la violencia; de hecho, ya han procedido así. Ahí Colombia juega lo crucial.


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