Miércoles, 25 Febrero 2015 19:23

Los sindicatos en marcha

De izquierda a derecha: William Reyes (Fenaltrase), Jorge Peña (Representante CTC), William Agudelo (Asociación Distrital de Educadores), Luis Pedraza (Presidente de la CUT), Percy Oyola (Vicepresidente CGT), Francisco Maltés (Dirigente CUT), Ventura Ortíz (Únete)

La Central Unitaria de Trabajadores –Cut–, junto a líderes de diferentes sindicados afiliadas a esta organización, anunciaron que si el Gobierno no cumple con sus peticiones, a finales de marzo se irán a paro.


El doce y trece de febrero sesionó en Colombia el séptimo Encuentro nacional de trabajadores estatales, donde sus asistentes acordaron los más de 300 pliegos que en medio de marchas radicarán el 26 de febrero en alcaldías y gobernaciones, así como el pliego unificado ante el Gobierno Nacional. "El pliego unificado estatal que aprobamos [...] en la ciudad de Bogotá, donde se reunieron 116 organizaciones de 16 departamentos del país, con una audiencia de 500 dirigentes sindicales, responde a la declaratoria de guerra social que le hace el Gobierno Nacional en su Plan Nacional de Desarrollo", dijo William Reyes, presidente del comité ejecutivo de la Federación nacional de trabajadores del Estado –Fenaltrase–, en rueda de prensa realizada en la sede de la Cut el 25 de febrero.


El punto de encuentro en Bogotá para la marcha de los sindicatos estatales será la calle 19 con carrera séptima a las diez de la mañana. Mientras tanto, desde las nueve del mismo día Fecode estará radicando en el Ministerio de Educación su pliego de peticiones.


"Si el Gobierno no sede en esto, vamos a paro"


El pliego unificado tiene varios puntos, pero son dos los que pueden frenar o, por el contrario, animar a los trabajadores a realizar el paro nacional.
El primero es la nivelación salarial: "El año pasado los empleados públicos tuvimos incrementos salariales por debajo del incremento del salario mínimo. El salario mínimo se incrementó el 4.5 por ciento el año pasado y el incremento de los estatales fue 2.92 por ciento, es decir, estuvimos 1.6 por debajo del incremento general", dijo Francisco Maltés, miembro de la junta directiva de la CUT.


El segundo punto es la ampliación de plantas de personal. Explica el sindicalista: "Se calcula que en el Estado hay cerca de un millón de personas que cumpliendo con funciones permanentes y misionales, están vinculadas por la vía de prestación de servicios [...]. Entonces, el segundo punto es la ampliación de las plantas de personal para dar cumplimento a dos sentencias de la corte: la C-614 y 171, que dicen, que todos los cargos en el Estado que cumplan con funciones permanentes deben ser de planta".


La ampliación de personal de planta es un tema preocupante para los sindicatos estatales, pues, afirman que hay un decreto en el Departamento Administrativo de la Función Pública (Dafp) que pretende congelar la planta de empleados lo cual significa que "todos los puntos que tienen que ver con la ampliación para vincular a quienes están trabajando de forma deslaboralizada, no se discutirá, por eso decimos que ahí hay un atentado a la negociación colectiva".


¿Paro en marzo?

 

Pese a la radicación de los pliegos este jueves 26 de febrero, los sindicalistas anuncian desde ya la posibilidad de un paro. En la rueda de prensa explicaron que sus advertencias se deben a tres razones.


i) "El decreto que está listo para la firma del Presidente en el que se congela la nómina. Ese decreto niega la mitad de los puntos de la negociación".


ii) "El Gobierno del presidente Santos [...] se comprometió con los trabajadores colombianos a realizar un proyecto de ley para devolver los recargos a partir de las seis de la tarde, los dominicales y los festivos. Han pasado ocho meses desde la posesión del Presidente y no presentan el proyecto".


iii) "El Gobierno acordó con las centrales que se presentaría un proyecto de ley para que los pensionados no pagaran el 8 por ciento de aportes a la salud, toda vez que la reforma tributaria exoneró de pagar los aportes parafiscales a empresas [...] se trataba de un acto mínimo de equidad, que ninguno pagara aportes a salud [...]. No presentó el proyecto, lo presentaron los parlamentarios y el Gobierno le negó la viabilidad presupuestal".
En contra del recorte


"El Gobierno ha dicho que reducirá 1,2 billones en gastos de funcionamiento. El salario se paga con los gastos de funcionamiento y si tenemos en cuenta el decreto de congelación de nómina, es evidente que va afectar a los trabajadores", afirmaron los sindicalistas frente al recorte presupuestal de 6 billones de pesos anunciado por el Gobierno Nacional en días recientes, acción que califican como parte de una "guerra unilateral".


"Cuando hay unas normas que nos permiten negociar y la contraparte ya nos está diciendo que no quiere negociar, y nos impone unas normas como son congelar presupuestos, no ampliar las plantas, pues es quitarnos nuestro argumento: el Gobierno es el que está violando las normas constitucionales. Para nosotros es una declaratoria de guerra, a la cual tenemos que responder a través de lo único que tenemos: la acción conjunta unificada de un paro estatal", le dijo William Reyes, presidente del comité ejecutivo de Fenaltrase, a desdeabajo.


Por su parte, Francisco Maltés le expresó a desdeabajo que siempre hay una excusa para no aceptar sus peticiones, y que es paradójico que sean los trabajadores los que sufren las consecuencias de la política económica, pero que nunca se vean favorecidos cuando el Gobierno anuncia que "estamos bien".


"Cuando al país le iba bien –el preciode petróleo estaba a 100 dólares– y estábamos haciendo exigencias muy parecidas a las actuales, el Gobierno nos dijo que no accedía porque eso iba a generar inflación, que iba a disparar el gasto público, entonces que mejor esperáramos. Cuando nos fue bien, los trabajadores nunca nos vimos beneficiados de esa bonanza y ahora que estamos mal, entonces ellos pretenden descargar la crisis sobre nosotros. Eso es lo que está mal en la política del Gobierno".


Este es el panorama por el cual se calcula que en Bogotá desfilarán alrededor de 10.000 personas, pues a los trabajadores estatales se une la "Gran toma a Bogotá", la marcha promovida por los responsables de la educación.

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El capitalismo ya está agotado, sentencia Mujica

Pepe Presidente. Dicho así, como en el título, parece una consigna electoral. Pero José Mujica está a punto de concluir –este primero de marzo– su mandato como Presidente y es más Pepe que jamás. Llevo medio siglo en la profesión y he tenido oportunidad de conocer y/o alternar en distinto grado con mandatarios de lo más diversos, desde Ronald Reagan a Raúl Alfonsín, pasando por Fidel Castro, Mijail Gorbachov, Lula, François Mitterrand, Sandro Pertini, Michelle Bachelet y Carlos Menem, pero Pepe se sale del molde; es decididamente otra cosa. El único conocido que se le asemeja en talante democrático y sencillez es el argentino Arturo Illía, pero éste estaba lejos del arsenal teórico y la experiencia política y vital de Pepe.


El 11 de febrero pasado, a las 10 de la mañana, llegamos la periodista suiza Camilla Landböe, el fotógrafo Óscar Bonilla, el amable gestor de la entrevista Federico Fasano Mertens, el director de prensa de la Presidencia de Uruguay Joaquín Costanzo y yo mismo a la sencillísima, florida chacra de Pepe, a pocos kilómetros de Montevideo. Sale el Presidente a recibirnos, vistiendo camisa arremangada y fuera de los pantalones vaqueros, zapatillas con cordones a medio atar y gorra de béisbol. Saluda, estrecha manos, nos sentamos bajo un árbol, agarra un termo y empieza a cebar mates para todo el grupo. De vez en cuando interrumpe para pedirle a Bonilla que le preste tabaco y papel para liarse un pitillo.


Pero aunque esta descripción lo sugiera, no hay nada de pose, de pintoresquismo en Pepe Mujica. Respira, transpira, transmite autencidad, demostrada en su vida de toda la vida y sobre todo en lo que hace, en lo que dice. No he conocido políticos, menos aún Presidentes, que se expresen con tanta libertad sobre las limitaciones y problemas de su gestión, sobre sus propios partidarios y aliados, con un lenguaje mezcla de intelectual profundo y hombre de la calle. Pepe es uno de esos raros marxistas que han comprendido el materialismo humanista de Marx y hacen esfuerzos por ponerlo al día. En cualquier caso, un hombre cultivado y profundamente honesto, sincero. Se puede estar de acuerdo o no con todo o parte de lo que expresa, pero es imposible no maravillarse ante un personaje así.


Pepe, Presidente de la República Oriental del Uruguay.


CG (Carlos Gabetta): Empecemos por las cuestiones formales: ¿cómo es el trato? Lo llamamos Presidente, señor Mujica, José o...


JM (José Mujica): Pepe... y nos tuteamos.


CG: Gracias, Pepe. Comencemos entonces. Para un hombre como vos, que ha luchado en los años 70 por cambios políticos, económicos y sociales rápidos, definitivos; por una revolución, y ha pagado por ello, entre otras cosas con 15 años de cárcel... ¿Qué significa, años después de todas esas experiencias, ser Presidente electo, encontrarse al frente de una alianza de centro-izquierda, con compañeros que tienen ideas distintas y con una responsabilidad de gobierno?


JM: Los hombres, como cualquier cosa viva, amamos mucho la vida. Entonces queríamos un mundo perfecto. Después hemos sufrido bastante, pero por falta de velocidad, porque nos agarraron (risas), no porque fuéramos héroes. Pero allí empezamos a revalorizar el papel que tiene la vida, nada más y nada menos... Vale la pena pelear para que la gente tenga un poco más de comida, mejor techo, más salud, mejor educación, y transcurra su tiempo sobre el planeta lo mejor posible. Pero nada es más hermoso, más preciado que la vida... Y esto es así en el capitalismo, lo fue en el feudalismo, lo fue para el hombre primitivo... y lo será en el socialismo. Como la vida no hay nada... Eso es lo que aprendimos en esos años, que la vida es el primer valor, y en todo caso el segundo valor es la sociedad.


Por eso ahora andamos despacio, pero firme, tratando de apuntalar transformaciones que son relativas; lentas, porque deben consensuarse; que no son definitivas, porque lo único definitivo es la muerte...


CG: Lo que decís se podría entender, traducir, como una adaptación a la realidad...


JM: Uno no acaba nunca de adaptarse a la realidad, que es tan compleja... Es una manera de ver el mundo... algunos lo ven a través de una ecuación religiosa, otros meramente ideológica... yo me siento cada vez más emparentado con viejos filósofos como Séneca, como Epicúreo, como...


CG: Heráclito...


JM: Sí... Por supuesto, hay convicciones, un trayecto intelectual al que uno no va a renunciar, pero no debemos ser esquemáticos... Pienso que el hombre, como animal que es, por el disco duro que tenemos dentro, es gregario; no es un felino, es antropológicamente socialista. ¿En qué sentido? Necesita de la comunidad para vivir; no puede vivir aislado, tiene una honda dependencia con el grupo social. Ha vivido más del 90 por ciento de su existencia humana en forma primitiva; no separaba lo mío de lo tuyo. La propiedad, la competencia y todo eso que vino después. El desarrollo de la civilización fue conformando su individualidad; la noción acabada de individuo acaparador es moderna, capitalista. Nosotros somos capitalistas por formación histórica, porque vivimos en este momento del desarrollo de la la civilización.


CG: Hace unos días leí una frase tuya: vamos a tener guerra hasta que la naturaleza nos obligue a ser civilizados...


JM: Y sí, por ahí vamos. El capitalismo, como todo, es contradictorio. Por un lado, está la injusticia, la desigualdad, las guerras; pero ese egoísmo que lleva adentro es un motor formidable, que ha desarrollado ciencia, tecnología, todo eso, ¿verdad? El capitalismo nos ha dado muchos azotes, pero nos regaló 40 años más de vida promedio en el último siglo... ¿qué te parece? Ahora parece haber dado todo de sí; lo lógico es que el socialismo democrático lo remplace, pero los tiempos de la historia son largos. El capitalismo se desarrolló durante tres siglos sin democracia política...


CG: Alguna vez dijiste algo así como de los problemas no hay que lamentarse; hay que enfrentarlos.


JM: Sí, el asunto es encontrar el modo...


CG: Justamente, una vez en un gobierno como el que presidís, ¿cómo se van resolviendo esas contradicciones?


JM: Se va negociando lo que se puede, tratando de contribuir a que la sociedad sea lo más equitativa posible, interviniendo permanentemente con políticas fiscales, sociales, impulsando la organización de los trabajadores para que discutan el precio de sus manos. Porque en definitiva, el gran elemento distribuidor en la sociedad, al menos en la actual, es el salario. No es el único, y además tiene un límite, porque si le meto la mano demasiado en el bolsillo al que tiene que invertir, no invierte y al final tengo menos para repartir... Mirá el resultado humano y práctico que han tenido los experimentos apurados, definitivos del socialismo: al final tuvieron menos para repartir...


CG: También fueron experimentos antidemocráticos...


JM: Por supuesto, porque cuando se te achica todo, tenés que caer en la ferocidad represiva... Pero lo peor de ese socialismo es la burocracia... Empezás a depender no de los productores, sino de los capataces... El capitalismo tiene los problemas que conocemos, pero siempre hay algo que aprender, hasta del adversario. Hay que aprender de la inteligencia, no de la estupidez

.
CG: ¿Hasta dónde avanzó el Frente Amplio (FA) y qué le queda por hacer?


JM: El problema es que tenemos una herencia, como es normal. A partir de la década del 40 –las fechas pueden ser arbitrarias– en Uruguay la democracia se nos fue amortiguando; caímos en clientelismos, en utilizar al Estado para colocar mucha gente, demasiada gente, y así le fuimos quitando competitividad. Por un proteccionismo hacia la gente que trabaja, creamos una categoría de funcionarios prácticamente intocable que tiene su porvenir asegurado; entrando en el Estado, dentro de 40 años se jubila y nadie lo toca, haga lo que haga. El Estado perdió vigor, y obviamente los sindicalistas defienden esas conquistas, con lo que se transformaron en defensores del statu quo que maniataba al Estado... Tocar eso en el Uruguay es como hacer una revolución... Entonces, quedamos a medio camino.


El Frente trató de vigorizar las conquistas siendo menos demagógico, tratando de usar y hacer las cosas un poco mejor, pero tenemos que transformar el Estado, hacer esa revolución. Tenemos los instrumentos, pero debemos ponernos de acuerdo: además de la energía, las comunicaciones, etcétera, el Estado tiene en sus manos el principal banco del país; el 60 por ciento del movimiento bancario está en manos del Estado y nosotros (el FA) vamos levantando la consigna hay que nacionalizar la banca...


¿Para qué vas a nacionalizar la banca? La banca estatal tiene que funcionar a cara de perro, de tal manera que la banca privada no tenga otro remedio que aceptar las reglas de juego. Ese es uno de los desafíos que tenemos por delante.


CG: Junto con Chile, y a diferencia de Argentina, en Uruguay los crímenes de la dictadura de los 70, gozaron de una ley de caducidad, plebiscitada...


JM: Creo que el pueblo uruguayo tuvo miedo... y con buen talante, en alguna medida decidió hacer gárgaras con tachuelas... Difícil, duro, pero priorizó la tranquilidad.


CG: Pero luego la Corte Suprema declaró inconstitucional algunos aspectos de esa ley de olvido, para llamarla de alguna manera. ¿Cómo se manejó este asunto en tu gobierno?...


JM: El problema es complejo. Por un lado, los criminales no se van a autoacusar; por otro, han dejado muy pocas pistas, yo diría que ninguna, para que la Justicia se aplique plenamente, con lo que tendríamos para muchísimo tiempo. Verdad y justicia suelen ser contradictorias y el problema está en la división política y las peleas, los odios, que eso genera en la sociedad cuando se prolonga en el tiempo. Fijáte en Argentina, empezaron bien, pero luego fueron haciendo un enchastre tan generalizado y masificado que han pasado 30 años y hay puntas, flecos por todos lados... En Uruguay no... Tuvimos violencia y dictadura, pero la gente decidió olvidarlo, si vos querés. Ya veremos cómo se va resolviendo institucionalmente lo de la Corte Suprema.


Por último, hablando de justicia y no sólo respecto a los crímenes de la dictadura, Uruguay funciona con un sistema jurídico acorde con el pasado, pero no con los cambios necesarios en el presente. Si tú en Uruguay le querés poner un impuesto a la tierra, a la concentración de la tierra, te lo terminan declarando inconstitucional. Como en todo el mundo y siempre en la historia, la juridisprudencia fue pensada e instalada por las clases dominantes, las capas conservadoras. Tenemos que lidiar con eso; no lo hemos transformado. Nosotros (el FA) hace rato que tendríamos que haber impulsado una reforma constitucional, porque si no cambias los instrumentos jurídicos, después te encontrás con esas contradicciones, con un freno formidable. La Justicia, esa señora que ponen con una venda en los ojos y una balanza en las manos... eso no existe, porque la justicia refleja el peso de las clases que dominan en una sociedad. Los instrumentos jurídicos están sometidos a la historia, y la historia es una lucha de clases... Todo está pues influenciado por la política. Creo que no existe acto más político que una revolución, y todas las revoluciones han sido fundadoras de derecho, fuente de jurisprudencia. O sea que la o las clases que predominan son las que establecen las leyes. Eso es lo que necesitamos ahora, cambios democráticos, es decir aprobados por la mayoría, pero de fondo, que reflejen y al mismo tiempo permitan los cambios que necesita Uruguay en el presente.
CG: Marx estaría de acuerdo con vos.


JM: Mejor dicho, yo estoy de acuerdo con Marx...


CG: Quisiera pasar al tema regional, Pepe. El Mercosur, por ejemplo, que ha sido creado en 1989 y aún no pasó de algunos acuerdos comerciales y aduaneros, que tampoco funcionan muy bien... ¿Qué opinás de esos organismos, de su presente, y de lo que deberían ser?


JM: En América del Sur, y en toda América Latina, tenemos un gran desafío por delante. Si no creamos mecanismos que nos vayan integrando, que nos puedan dar una presencia internacional de peso, vamos a continuar como hojas sueltas en el viento. Es evidente que en el mundo se están organizando gigantescas unidades. China es un estado plurinacional viejísimo; la India por el estilo. Estados Unidos con el poder y las necesidades que tiene, con Canadá detrás y México, ese bocado al alcance de la mano, ya está de hecho convertido en una unidad. Europa, con todos los problemas que atraviesa, sigue en el proyecto de conformar una gigantesca unidad. Y si mañana fracasa, acabará tragada por una unidad mayor.


¿Y qué hacemos nosotros en este mundo, un montón de repúblicas aisladas que vienen corriendo de atrás? Seguimos metidos en el proyecto nacional. En los países determinantes de América Latina, Brasil, Argentina, México, los dirigentes hablan y asumen un discurso integracionista, pero desde el punto de vista práctico, están metidos hasta las orejas en las contradicciones del Estado nacional. Hacia afuera, hacia los otros países de la región, se conducen según sus tensiones internas... Estamos lejos de tener una política de construcción. Hicimos un pacto aduanero para negociar, ¿tá?... pero en cuanto hay alguna contradicción interna ¡tá!, ya le ponen el tapón... Hace pocos días estuve en un acto del Partido de los Trabajadores brasilero, donde estaban nada menos que la presidenta Dilma Rousseff y Lula... Escuché atentamente todos los discursos, y en ningún momento hablaron de la integración. Y no lo hacen por maldad; son de lo mejor. Cada vez que tenemos un problema con Brasil, hablamos y negociamos y lo solucionamos, pero la política interna y los problemas de Brasil les imponen la agenda... Y entonces, ¿qué estamos haciendo? Creamos organismos, nuevas instituciones, Mercosur, Unasur...


El proyecto integrador tiene 200 años, desde San Martín, Bolívar, Artigas, pero los partidos de izquierda hemos sido tan torpes que eso no es una bandera popular; en ninguna parte de América Latina hay una manifestación de masas peleando por la integración... eso apenas tiene un barniz de carácter intelectual, pero no está integrado como una necesidad histórica básica.
¿Sabés quiénes somos los más integracionistas? Los países chicos; por necesidad... porque vamos corriendo de atrás. La integración precisa un liderazgo, y ese liderazgo se llama Brasil... pero la Argentina tendría que acompañar, y no acompaña un carajo, más bien lo contrario, es como si la Argentina se hubiera retrotraído a una visión de 1960.


CG: En cuanto tiene el viento de cola, Argentina se olvida de la integración, cuando le van bien las cosas agarra para otro lado...


JM: También Brasil... Te voy a hacer una confesión: me dijo una vez la presidenta de Brasil: "¡Ay, Pepe, con Argentina hay que tener paciencia estratégica...!"


Brasil les ha bancado de todo a los argentinos, de todo... Pero no quiere perderlos como aliado. La Argentina termina siendo determinante en todo... lo que haga o no haga la Argentina va a incidir en el rumbo que tome Brasil.


CG: ¿Dilma dijo eso? ¿O Lula?


JM: Dilma. Lula piensa igual... Y me vienen a buscar a mí para que me haga cargo de la lucha de integración. Lula dice: yo no puedo, Pepe, no puedo porque soy brasilero (...) hay una fuerte burguesía paulista, que sin dirección política, coloniza en lugar de integrar. Hacen una inversión en Uruguay y compran algo que hicimos nosotros en lugar de fundar una cosa nueva. Ahora tenemos 40 por ciento de los frigoríficos en manos de brasileros. Van a la Argentina y hacen lo mismo. Eso, lo único que hace es desintegrarnos...


CG: Los argentinos hacen otro tanto cuando pueden...


JM: También, porque eso es natural en la voracidad capitalista. Pero políticamente hablando... yo no le voy a pedir a los burgueses que sean socialistas...


CG: Pero sí que sean buenos burgueses...


JM: ¡Por supuesto!... Ese es el más grave de todos los problemas... nuestras burguesías son muy atrasadas, son burguesías capitalistas, pero tienen una mentalidad precapitalista; en todo caso dependiente.

 

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Del "demos" al "Podemos": levantamientos populares en Grecia y España

En la antigua Grecia, cuna de la democracia, el poder derivaba del "demos", el pueblo. Bien, el pueblo de la Grecia contemporánea se ha estado tambaleando bajo las medidas de austeridad por cinco años y ahora votó para ponerle fin. En enero, el partido Syriza, contrario a las medidas de austeridad, obtuvo una victoria arrasadora en las elecciones nacionales. Grecia es miembro de la llamada Eurozona, el grupo de países europeos que se sellaron una unión económica a través de una moneda común en 1999. Tras la crisis financiera de 2009, la economía griega cayó en la ruina. En 2012 entrevisté a Yanis Varoufakis, economista y miembro de Syriza, y actual ministro de Finanzas de Grecia.


"Grecia está atravesando su Gran Depresión, algo similar a lo que pasó Estados Unidos en la década de 1930. No se trata solo de un cambio de gobierno. Se trata de una economía social que ha entrado en un coma profundo. Es un país que está a punto de alcanzar el estatus de Estado fallido". Para estabilizar la economía griega se propuso un paquete de rescate financiero. El dinero fue prestado por tres instituciones, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, bautizados en Grecia como "La Troika". A cambio del rescate financiero de más de cien mil millones de euros, Grecia tenía que imponer estrictas medidas de austeridad, entre ellas despidos masivos de trabajadores del sector público y la privatización de recursos públicos, como las instalaciones portuarias del gobierno.


Durante varios años, los principales partidos políticos de Grecia aceptaron las demandas de la Troika y reprimieron las protestas emergentes con violencia policial. El nuevo partido en el poder, "Syriza", es un acrónimo que significa "Coalición de la Izquierda Radical", y Varoufakis, junto con su colega Alexis Tsipras, nuevo primer ministro, no tardaron en desafiar las medidas de austeridad.


Paul Mason, jefe de la sección de economía del canal de noticias Channel 4 del Reino Unido, ha realizado algunos de los mejores informes en inglés sobre la crisis griega. Cuando lo entrevisté en "Democracy Now!" le pedí que explicara qué significa la llamada "austeridad": "La austeridad en Grecia significa algo así como un 50% de aumento medible de suicidios masculinos. Significa una caída del 25% del salario real en cinco años. Significa que la economía perdió un cuarto de su capacidad; se redujo en un 25%. Si vas a un café en Atenas, habla con la persona que te está sirviendo: va a ser una persona con estudios universitarios completos, probablemente esté viviendo con más de una persona en una habitación y sus ingresos serán más o menos de 100 euros a la semana, o sea 400 al mes. Si bien el ingreso promedio es de aproximadamente 500 a 600 euros al mes, que es más o menos lo mismo en dólares, un camarero, que probablemente sea un graduado universitario, puede estar ganando unos 400 euros por mes. Esa es la austeridad. Y por otro lado están las 300.000 familias que no pueden pagar la electricidad. Alrededor del 15% de la población ha perdido su cobertura médica o está a punto de perderla. Grecia tiene un sistema de salud basado en el seguro médico. Cuando lo pierdes, te unes a la fila de los inmigrantes indocumentados en la Cruz Roja". Entrevistado por Der Spiegel, Varoufakis calificó a la austeridad de "ahogamiento fiscal". A su vez, el pueblo griego no olvida que Alemania, bajo el régimen nazi, ocupó brutalmente su país por cuatro años durante la Segunda Guerra Mundial.

El representante de Syriza ante el Parlamento Europeo, Manolis Glezos, de 92 años de edad, fue tomado prisionero por los nazis por arrancar una bandera con la esvástica de la Acrópolis. Mason continúa: "La clase política alemana simplemente no puede hacerse a la idea de que haya sido electo un partido que quiere hacer algo tan radicalmente distinto, algo que no puede hacerse sin romper las reglas con las que fue conformada la eurozona".


La recesión mundial también dejó en la ruina a España, que tiene actualmente una tasa del 50% de desempleo entre los jóvenes. Las ejecuciones hipotecarias han aumentado desenfrenadamente, dejando a miles de personas en la calle que aún tienen que pagar toda la hipoteca, lo que condujo a varios deudores hipotecarios a suicidarse. En medio de esta ruina financiera creció un movimiento popular que algunos llamaron "los indignados". Miles de personas ocuparon la principal plaza de Madrid, la Puerta del Sol, en demanda de una verdadera democracia. Nacido en el seno de este movimiento, el pasado mes de mayo se fundó un nuevo partido político llamado "Podemos".


Pablo Iglesias, de 36 años, profesor de ciencias políticas, es el secretario general de Podemos. Esta semana estuvo de visita en Nueva York y brindó una entrevista a Democracy Now! Le pregunté sobre la crisis en España y qué está haciendo Podemos al respecto: "Creo que los tres grandes problemas son: la deuda, la desigualdad y el desempleo. Y las políticas de austeridad no han servido para mejorar estos tres problemas sino, por el contrario, para empeorarlo. Nosotros decimos que democracia significa que cuando algo no funciona se puede hacer de otra manera y las políticas de austeridad no han funcionado en nuestro país. Hay que apostar por todo lo contrario a lo que han implicado las políticas de austeridad".


Dos meses después de la formación de Podemos, el partido recibió 1.200.000 votos y logró ingresar a Iglesias y a otros cuatro miembros más de Podemos al Parlamento Europeo. Una encuesta sugiere que Podemos podría ganar las elecciones nacionales el próximo mes de noviembre. Si Podemos gana, Iglesias podría ser el próximo presidente español. De resultar electo, promete poner fin a los desalojos, reestructurar la deuda y promover una reforma impositiva, ya que considera que la clase media y los trabajadores tienen una carga impositiva mucho más elevada que los ricos.


Mientras el futuro de Europa se presenta como incierto, los movimientos populares en Grecia y España ganan poder y desafían a los sistemas políticos y económicos tradicionales. La crisis económica mundial ha provocado un terrible sufrimiento a miles de millones de personas en el mundo. Pero también generó una apertura, permitiendo a los ciudadanos replantearse las reglas sobre las que están asentadas sus vidas y sus trabajos, desafiar a quienes tienen el poder y demostrar que otro mundo es posible.

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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La esperanza del monstruo democrático, entre Syriza y Podemos

"Un espectro se cierne sobre Europa". Así titulaba su portada hace unos días el diario italiano Il Manifesto, comentando las visitas de Tsipras y Varoufakis a los gobiernos europeos. Una verdadera pesadilla para los ordoliberales alemanes, un Geisterfahrer en toda regla, el conductor suicida que quiere estamparse contra el autobús europeo, como planteaba en su primera página Der Spiegel. Imaginemos lo que podría ocurrir con la victoria de Podemos en España: ¡qué enorme espectro se verá entonces al acecho, un verdadero monstruo generado por los explotados y por las fuerzas productivas de la cuarta economía europea! En pocas semanas comenzarán las citas electorales en España y se repetirá, con fuerza redoblada, la cantinela de los gobiernos europeos destinada a meter miedo a las y los ciudadanos españoles. Preparémonos. Con la seguridad de que la prepotencia de los malos augurios de esta propaganda será derrotada. Pero entretanto, estemos alerta: ¿Qué podrá replicar Podemos sobre Europa?


Consciente de la aceleración temporal y política que la victoria de Syriza ha impuesto, el discurso de Podemos sobre Europa es, por un lado, de solidaridad sincera y de alta consideración hacia la victoria de los demócratas griegos, mientras que, por otro lado, es un juicio de prudencia —la línea marcada por Tsipras puede fracasar en el breve intervalo que la separa de las citas españolas—. Pero la prudencia no es ambigüedad. En efecto, a nadie se le escapa que nada sería más peligroso que una postura ambigua no solo respecto a la negociación que se ha abierto entre Grecia y Europa, sino sobre todo respecto a las políticas que la Europa de la troika ha desarrollado hasta ahora. Cualquier ambigüedad en este terreno debe ser eliminada —y así ha sido en los hechos si juzgamos a partir de lo que hemos visto en los últimos meses—, pues existen dos europas y hay que situarse en una u otra. La ciudadanía sensata sabe que no se podrá ganar en España si no es a la luz de un frente ya abierto por Syriza y que ha de ampliarse en Europa. Las políticas de la deuda, los temas vinculados a la soberanía y a la cuestión atlántica sólo pueden entrar en consideración en el espacio europeo.


Cabía esperar una gran atención —y así empezamos a comprobarlo— a las propuestas tácticas y a las políticas del equipo económico-financiero de Syriza. Con independencia de los juicios sobre el valor de las propuestas, éstas se decantan por la cooperación transnacional y el abandono de la demagogia antieuropea de las "viejas" izquierdas, una demagogia que en cualquier caso nunca ha sido fuerte en Podemos. No cabe duda de que la apuesta de Syriza se formula en términos de defensa de la soberanía nacional —contra la troika, contra Merkel, etc.—, pero en la práctica implica la aceptación bastante evidente de una intervención política dentro y contra la Unión tal y como esta es dirigida. En esta línea, la principal opción hoy es la de una coalición de los PIIGS y de las fuerzas de una nueva izquierda para dar un vuelco al statu quo de la Unión. Asimismo, esta parece ser la única opción al alcance de Podemos para ganar las elecciones.


Tratemos de considerar la cosas con mayor profundidad. Hasta ahora el enfrentamiento en Europa se ha producido entre una Europa neobismarkiana, neoliberal y eminentemente conservadora y una Europa democrática, constituyente y atenta a las exigencias de las y los trabajadores, de las clases medias empobrecidas y de los jóvenes precarios o en paro, de las mujeres, de los inmigrantes y refugiados, de los viejos y nuevos excluidos. Una alternativa por así decirlo, porque a partir de la crisis de 2008 la Europa bismarkiana se ha impuesto con contundencia, dejando a la otra Europa un espacio marginal, de protesta y a veces incluso de lamento desesperado. Sin embargo, cuando la situación parecía quedar terminantemente cerrada para las reivindicaciones de justicia y para las revueltas contra la miseria, se ha presentado una alternativa encabezada por Grecia. Ahora se trata de afirmarla y de organizarla precisamente en los terrenos en los que se había impuesto la iniciativa reaccionaria.


La primera cuestión, la primera dificultad, es la de la deuda. La Europa de la troika quiere hacer pagar la deuda a las multitudes europeas, de tal forma que la capacidad de pagarla se convierte en el rasero de la democracia así como del grado de europeísmo. Pero todos aquellos que se mueven en un frente democrático piensan, por el contrario, que ese rasero es infame porque las deudas que hoy se imputan a los pueblos han sido contraídas por quienes han gobernado durante estos años. Estas deudas han engordado a las clases dirigentes, no solo mediante la corrupción, la evasión o los favores fiscales, el gasto demencial en armamento, las políticas industriales en provecho no del trabajo, sino para someter a éste a la renta financiera e imponer a los modos de vida la precariedad y una incertidumbre asfixiante. Cada hombre, cada mujer, cada trabajador ha tenido que reconocerse culpable de una deuda, de un gravamen financiero del que no era responsable. Ha llegado el momento de decir en voz alta que no han sido los ciudadanos sino los dueños del poder, los hombres del proyecto neoliberal, los políticos de "centro", de las "grandes coaliciones" cada vez más extremistas y exclusivas los que han creado una deuda de la que se han apropiado exigiendo, además, un reembolso indebido. Contra esa condición servil para los pueblos (no solo para los pueblos del sur de Europa, sino también para los de Centroeuropa y sobre todo de Europa del Este) la nueva izquierda, a través de Syriza, pide un rescate –una conferencia europea sobre la deuda, esto es, una sede constituyente para un nuevo sistema de solidaridad, para establecer nuevos criterios de medida y cooperación fiscal y para las políticas del trabajo. Podemos puede aportar a este proyecto un respaldo enorme.


Todos sabemos que detrás de estos temas se abre un proyecto de transformación profunda de las relaciones sociales. Una vez más, nace desde Europa y en Europa un proyecto de libertad, de igualdad, de solidaridad, un proyecto que podemos llamar antifascista, porque repite la pasión y la fuerza de las luchas de la Resistencia. La alianza entre Podemos y Syriza, y el apremio a confluir en esa alianza dirigido a todas las nuevas izquierdas europeas, puede construir el modelo de una Unión democrática, construida a partir de la solidaridad más allá y contra el mercado. A partir de esta base, solo se puede hacer una política fiscal reduciendo o aboliendo la deuda consolidada hasta ahora e instaurando y homogeneizando, para el futuro, criterios progresivos de fiscalidad en toda la zona euro. Los temas centrales del Estado de bienestar –educación, asistencia médica, sistema de pensiones y políticas de vivienda, pero también el trabajo doméstico y el trabajo de cuidados– deben desarrollarse de manera homogénea en el plano europeo, acompañando la gran innovación de una "renta básica de ciudadanía" decente, generalizada y homogénea. Todo esto abre una batalla constituyente allí donde estos nuevos derechos de solidaridad pueden ser reconocidos, donde el común se torna en elemento central de organización económico-social.


Pero para conquistar estos objetivos se ha de indicar el terreno en el que luchar, y este solo puede ser el espacio europeo en su totalidad. Se abre así el tema central alrededor del cual se han acumulado muchos equívocos: el terreno de la cesión de soberanía. Ya ha habido traspasos de soberanía y estos se han hecho siempre a favor de los poderes neobismarckianos del capitalismo financiero. En este terreno, atacando demagógicamente estas cesiones de soberanía, nacen y se desarrollan peligrosamente en Europa las derechas nacionalistas. Sin embargo, resulta extraño ver cómo esas posiciones asoman a veces —o son miradas con buenos ojos— también entre los miembros de Syriza, de Podemos y de otras fuerzas de la "nueva Europa" que están formándose. Hay que ser claros a este respecto; cada uno de los países que han entrado en la Unión, y con mayor motivo los que han entrado en el euro, ya no poseen una soberanía plena. Y esto es bueno. Detrás de la soberanía nacional se han desarrollado todas y cada una de las tragedias de la modernidad. Y si queremos seguir hablando de soberanía en un sentido moderno —y clásico—, es decir, de un poder "en última instancia", tiene que quedar claro que este se identifica cada vez más con Fráncfort, o para ser más precisos, con la torre del BCE. Nos encontramos en una situación en la que reina una peligrosa duplicidad que es preciso reconocer. Necesitamos a Fráncfort, necesitamos una moneda europea, si no queremos ser presa de los poderes financieros-globales, de las políticas de EEUU así como de los demás colosos continentales que están afirmándose frente a Europa. Pero, por otra parte, tenemos que recuperar a Fráncfort para la democracia e imponerle las razones de los pueblos. Dicho de otro modo, Fráncfort debe ser asaltada por Europa; primero por los movimientos y luego, gradualmente, por la mayoría de las democracias europeas y de un Parlamento europeo transformado en asamblea constituyente. Con la globalización se ha impuesto en todas partes la centralidad de un gobierno monetario de zonas continentales, siendo Europa una de estas zonas continentales. No cabe imaginar una batalla política más esencial que la que lleva al control democrático del gobierno de la moneda europea. Esta batalla simboliza hoy la toma de la Bastilla.


Por otra parte, es evidente que solo planteando el problema del control sobre el vértice monetario y político de Europa, e insistiendo por ende en la disolución de las viejas soberanías monocráticas puede abrirse, de manera productiva, el tema del federalismo, que es otro paso esencial en la construcción de una nueva Europa. Un federalismo que no solo quiere que las naciones europeas se recompongan en un diálogo constitucional, sino también y sobre todo una articulación de todas las naciones, de todas las poblaciones y lenguas que quieren sentirse cultural y políticamente autónomas, dentro de un cuadro unitario, esto es, federal. No son tanto los PIIGS los que desean esto; son Escocia, Cataluña, el País Vasco y todas las demás regiones que exigen autonomía y una capacidad efectiva de decidir sobre su constitución política y social. El federalismo pasa a ser clave en la construcción de Europa. La cuestión de la soberanía solo puede plantearse y utilizarse en términos de pluralidad, accediendo a las dinámicas que articulan un franco federalismo para los años venideros.


Aquí se entiende una vez más que sólo la izquierda —la nueva izquierda que parte de la radicalidad democrática de los movimientos emergentes de lucha y se organiza con arreglo a líneas de emancipación (Syriza y Podemos)— puede imponer la Unión Europea no como instrumento de dominio sino como objetivo democrático. Izquierda-Europa-

radicalidad democrática: este dispositivo cobra cada vez más importancia para la definición de la defensa de los intereses de las clases trabajadores y para la emancipación frente a la pobreza de las y los ciudadanos. Hay una larga y sucia tradición de izquierdas soberanistas a la que hay que poner fin, al igual que hay que derrotar a las experiencias populistas que utilizan los sentimientos nacionales y los transforman en pulsiones fascistas (nacionalistas, identitarias, aislacionistas). Solo una izquierda europeísta, profundamente transformada por la radicalidad democrática de los movimientos emergentes contra la austeridad, puede construir una Europa democrática.


Aquí se abre otro problema, que podemos denominar la "cuestión atlántica". Se trata de un problema a menudo eludido o excluido del debate, como si resultara obvio que el proceso de unificación europea tuviera que desarrollarse bajo la atenta protección de Estados Unidos. Europa fue auspiciada dentro de la Resistencia antifascista para superar las guerras que hasta mediados del siglo pasado la habían destrozado a la par que empobrecieron y humillaron a sus pueblos.

Contra esa condición se construyeron en la postguerra europea y en la Transición española los primeros fermentos de un discurso europeo, sabiendo que la paz significaba la posibilidad de democracia, mientras que la guerra ha significado siempre fascismo y militarismo. Tras la caída del Muro de Berlín, la unidad europea ha perdido también las características del último frente contra el mundo soviético y el expansionismo ruso. Así las cosas, el objetivo de una Unión Europea se ha autocentrado y reorganizado en torno a un marco de civilización, de estructuras jurídicas propias y de autonomía en el ámbito global.


Pero ahora Europa está rodeada de guerras. Todo el Mediterráneo, tan profundamente vinculado no solo al sur, sino a toda Europa debido a los movimientos migratorios y por relaciones esenciales de política energética e intercambios comerciales, está atravesado por una única línea de guerra, de fascismos y dictaduras. Es una línea que se extiende hacia Oriente Próximo y hace de Europa un actor peligrosamente expuesto a movimientos bélicos que tienen una importancia y una conducción globales. Además, en la frontera Este de Europa se está desarrollando una guerra entre pueblos rusófonos, con responsabilidades que hay que remitir a cuestiones de control global que se contraponen al interés de los pueblos europeos. Desde esta perspectiva, la soberanía de Europa —no ya la soberanía imaginaria de cada país, sino la real de una Unión que está construyéndose— se proyecta sobre la OTAN y es usurpada por esta. ¡Esta es la verdadera cesión de soberanía que han padecido las naciones europeas! Cuando Tsipras propone, de manera simbólica, la necesidad de abordar este problema, toca una fibra fundamental de las estructuras europeas. Introduce a un problema al que todos debemos responder, sin hacernos la ilusión de que pueda resolverse de inmediato pero sin negar su existencia y su impacto central. De lo que hablamos aquí es de la relación de la Unión con la paz o la guerra, con una paz no solo dentro de Europa, sino también en sus fronteras. Por otra parte, es evidente que la "cuestión atlántica" no es un problema que atañe solo a la paz y a la guerra, sino que es una cuestión que se remonta al sistema de control y/o de poder de mando sobre las estructuras productivas y financieras de la propia Europa.


Así pues, para no ser hipócritas, para hablar claro, para dar un empujón adicional a los procesos de construcción de una fuerza política de la izquierda europea, pongamos de nuevo sobre la mesa algunos problemas que no pueden dejar de plantearse. ¿Qué dice o hace Podemos sobre la inmigración, sobre los refugiados? Pero también —repitiendo y precisando la pregunta— sobre la OTAN, sobre los conflictos regionales en curso en los limes de la Unión? Si estos temas son considerados "perdedores" en el plano electoral, ¿hay que intentar evitarlos y/o responder con ejercicios retóricos para salir del paso? No, de ninguna manera. En este ámbito, es muy difícil adoptar como eslogan el "primero se toma el poder, y luego se discute el programa". Los temas de la paz y de la guerra no pueden ser considerados secundarios.

Tomar posiciones sobre ellos significa esclarecer sin ambages cuál es la orientación fundamental del grupo dirigente de Podemos no solo sobre la cuestión de la paz y de la guerra, sino también sobre las cuestiones que remiten a la reforma y a un proyecto constituyente que afecta a toda Europa. El valor y la seriedad con la que Tsipras ha planteado todo el contexto de las temáticas que hoy son importantes para la construcción de una Europa fuera de la troika son los mismos que nos permiten plantear también un dispositivo "fuera de la OTAN". Los movimientos y los gobiernos de una nueva izquierda saben que tienen que asumir estos problemas como centrales. Sin ambigüedades y siendo conscientes de que la coyuntura global misma puede contribuir hoy a su solución. De hecho, lo que a estas alturas piden los ciudadanos del mundo es una Europa democrática en el conjunto de la nueva realidad global, porque Europa es vista como una realidad que puede renovar una tradición democrática de larga trayectoria, aprovechando la luz que Syriza y Podemos han encendido, como esperanza de reforma y superación del capitalismo.


Los movimientos europeos quieren ser incluidos en la iniciativa política continental que el eje Podemos-Syriza puede crear/está creando en el ámbito europeo. Esa iniciativa constituye en particular un punto de atracción para las nuevas izquierdas y la nueva radicalidad democrática en formación en el sur de la Unión. Tanto el ritmo como el grado de articulación de este proceso dependerán de la marcha actual del gobierno de Syriza y del próximo éxito electoral de Podemos. Todos juntos podemos organizar una ruptura constituyente en el ámbito europeo

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Cinco claves sobre la participación de las mujeres en territorio zapatista

¿Cómo están participando las mujeres en los distintos cargos del gobierno autónomo zapatista?

"No puede ser que los compañeros digan 'estamos luchando, aquí estamos haciendo la revolución' y sólo los compañeros están desempeñando todos los cargos y las compañeras ahí están en casa, eso no es una lucha para todos". Quien habla no es una feminista griega, es Yolanda, promotora de educación del Municipio Autónomo Rebelde Zapatista La Paz.


Ahora que está en el candelero la participación de las mujeres en experimentos políticos como Podemos o Syriza puede ser inspirador volver la vista a un gobierno que desde sus inicios apostó por la participación de las mujeres mano a mano con los hombres. Mujeres de los cinco caracoles que han tenido cargos en la Junta del Buen Gobierno, como consejas municipales y autoridades locales, contestan desde su práctica en el cuaderno de texto de primer grado del curso La Libertad según [email protected] zapatistas. No son supermujeres, no son las mejores ni las más eficaces. Son las que están, elegidas o voluntarias. Tuvieron que aprender a espantar el miedo para gobernar. Y aún les queda camino por recorrer, pero en ello están.


Sus problemas son comunes a los que puede enfrentar una griega, pero con las singularidades de un contexto rural e indígena (triple discriminación) y de un Estado criminal como el mexicano. Compartimos cinco claves sobre su participación:

1. Obligarse a sí mismas y convertir en tarea colectiva la participación de las mujeres


"Al principio no había mujeres en las Juntas de Buen Gobierno. No estábamos acostumbradas a realizar una actividad junto con los compañeros fuera de nuestro pueblo".
"Cuando se nombra a las compañeras no quieren aceptar, por más que les digas que hagan, nadie lo quiere hacer, sólo a veces una en la Junta o el Consejo".


Las mujeres zapatistas no suelen ofrecerse como voluntarias para los cargos, especialmente fuera de sus comunidades.Y, sin embargo, "está equilibrado entre compañeras y compañeros. En total son 30 compañeras que son miembros de la Junta. Los municipios tienen 12 consejos, entonces son seis compas y seis compañeras. Así están los seis municipios".


Si la mayoría de ellas participa es porque son elegidas, es un imperativo colectivo de la Junta de Buen Gobierno. "En las asambleas de la zona con la Junta y la CCRI [Comité Clandestino Revolucionario Indígena] también siempre se exige que haya participación de compañeras y eso tiene que ir como tarea. Cuando llegan los compañeros o compañeras al pueblo nos dicen que tenemos que nombrar compañeras para las tareas o trabajos donde las mujeres están participando".


Si una mujer deja el cargo en la comunidad debe reponerla otra mujer. Imposible que haya mujeres que días después de ser electas renuncien a su cargo para que las suceda un hombre. La cuota de género como gesto electoral no es planteable en un Gobierno autónomo que no busca convencer a las mayorías sino sobrevivir dignamente.


Aunque la participación de las mujeres es alta, reconocen no es al 100% y se consideran corresponsables.


"No sólo tenemos derechos, sino que también en nuestra lucha autónoma tenemos obligaciones, tenemos que cumplir también lo que decimos y hacer los trabajos como se debe".


"Nos estamos obligando a nosotras mismas a ver que sí tenemos que tomar un cargo".


Al hablar también de su responsabilidad eligen colocarse en un rol activo como mujeres.

 

2. Cualquier persona puede tener un cargo, no tienes que ser la mejor


Una de las propuestas del zapatismo es que todas las personas tienen que aprender a gobernar, aunque no estén muy preparadas. Los puestos son transitorios, revocables y elegidos por la asamblea. Nadie es imprescindible, todos son revocables. Este sistema de participación ha permitido que mujeres analfabetas como la comandanta Ramona se transformasen en grandes estrategas.


La práctica es lo que ha permitido desbloquear el miedo inicial.


"En los trabajos de las compañeras en los municipios muchas veces el problema que nos hemos encontrado es el miedo a no saber gobernar, a no saber cómo trabajar. Las compañeras se preocupan mucho de llevar bien sus cargos, pero no hay más que superarlo con la práctica. Así han pasado aprendiendo poco a poco con su participación".


Para ser elegidas basta con que sean personas honestas, dicen. Aunque también admiten que los criterios de elección no siempre son políticamente correctos. "Las jóvenas son más elegidas que las casadas", por eso se han encontrado con un desequilibro de edad, con jóvenas sin experiencia y que al casarse abandonan el cargo y están tomando nota.


"Ahora los pueblos ya saben que no pueden nombrar muy jóvenes porque deben nombrar y elegir a compañeras quesean mayores de edad y con algo de experiencia"

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3. Generar confianza y acompañar para vencer el miedo a gobernar


"El temor de equivocarnos en los trabajos que nos tocan desempeñar o el miedo a que nuestros compañeros se burlen de nuestra participación" es una dificultad que muchas comparten. Además de obligarse a sí mismas y que las mujeres participen de ser una apuesta política del zapatismo, las compas demandan apoyo moral. "A veces dice la compañera 'no, es que no voy a poder, no sé escribir, no se leer, es que tengo pena de hablar'. Ahí le decimos a los compañeros y a otras compañeras que le animen, que le digan 'vas a entrar para aprender'. Estando ahí, en unos cuatro o cinco meses le vas agarrando a cómo hacer el trabajo, es cómo vas a ir participando'".


El acompañamiento y el liderazgo compartido –o "colectivismo" como lo nombran algunas– es otra estrategia que ha funcionado.


"Estábamos todavía nosotras en el periodo de la Junta cuando entró una compa que no sabía leer ni escribir, le ponemos atención, le mostramos lo que hacemos, le vamos enseñando lo poco que ella va a poder aprender, incluso empezó a escribir su nombre".


"A veces tenemos desánimo, no queremos tomar cargos porque sabemos que a lo mejor va a ser sola. Si me nombran yo sé que voy a ir en la Junta, pero me siento solita porque mi pueblo no va a ir conmigo y quién sabe si allá hay compañeras". Para resolver eso, hay pueblos que se coordinan, "nombran dos compañeras en la comunidad y entonces se van las dos a hacer el trabajo".


La forma de participar del gobierno autónomo favorece la inclusión de las mujeres. "Los puestos de la Junta de Buen Gobierno se van sustituyendo progresivamente. Empiezan a poner a gente que no sabe con gente que sabe y van aprendiendo. Tienen eso bien calculado para que en cada puesto haya un tiempo de aprendizaje, que no lleguen en blanco a algo que no saben, lo aprenden en la práctica", me contaba la feminista mexicana Sylvia Marcos en una entrevista.

 

4. Reconocer y nombrar las situaciones de sexismo, inseguridad y hostigamiento


Hagan lo que hagan las mujeres políticas están en ojo de mira, su vida íntima se trae a colación para desprestigiarlas. La prensa está plagada de comentarios que desautorizan a las mujeres con cargos públicos por no ser buenas esposas, buenas madres, buenas políticas... A estos comentarios difamatorios hacia las mujeres las compas les llaman "chismes".
"Cuando una mujer se ausenta de su casa, de su comunidad, y trabaja con hombres puede ser mal vista por la comunidad. Se enfrentan a los llamados 'chismes'".


Cuando son mujeres casadas y se trata de chismes relacionados con la infidelidad, el problema se considera mayor. Terminan abandonando el cargo. "¿Por qué las mujeres cuando cometen ese error no pueden continuar su trabajo y por qué los compas, aunque sea que se meten en problemas de este tipo pueden continuar su trabajo?", se preguntan.
Pero en un contexto de impunidad y hostigamiento a las comunidades en resistencia, la inseguridad a la que se enfrenta una zapatista no tiene parangón. La movilidad en entornos rurales también es un problema añadido.


"A veces salimos temprano de nuestras casas y a veces no encontramos carro, a veces llegamos tarde donde se hace el trabajo, pero no es por gusto sino por esa dificultad que tenemos. También a veces hay algunos hombres priístas que nos faltan el respeto como mujeres. Hemos encontrado borrachos en el camino, nos empiezan a molestar, a decir muchas cosas".


Frente a esto, han articulado estrategias de acompañamiento en algunos casos. En otros no. "Nos hemos arriesgado, porque es un riesgo que tienes como mujer". Nombrarlo abiertamente, aunque no sea con el calificativo de sexismo, es un gran paso.

 

5. Los cuidados como responsabilidad colectiva para que las mujeres ejerzan su libertad


"No puedo compañeros, es que están muy chiquitos mis hijitos. Quiero hacer el trabajo, pero no puedo", dicen las compañeras. Ser madre es uno de los principales obstáculos que enuncian. Los trabajos de cuidados en casa no se reparten con sus compañeros ni con los hijos. Es la división sexual del trabajo y las responsabilidades ¿Nos suena? Pero, ojo, estamos hablando de familias muy numerosas y de un entorno campesino, de un trabajo doméstico de alto rendimiento.


En algunos núcleos familiares las mujeres se enfrentan además con la hostilidad de sus propios compañeros: las reprochan que no están cumpliendo con sus tareas, sospechan cuando se ausentan y las amenazan con irse con otra si no vuelven al redil, cuentan.


Para transformar esta desigualdad han conceptualizado derechos básicos. Basiquísimos. El capítulo tres de la Ley Revolucionaria de las Mujeres estipula que las mujeres tienen derecho a decidir el número de hijos que pueden tener y cuidar. Para ello se han puesto en marcha políticas de planificación familiar desde dentro, para que valoren "cuántos hijos pueden cuidar y no tener hijos cada año".


En el 96 se amplió la ley revolucionaria de las mujeres: "La mujer tiene derecho a ser apoyada por el esposo cuando ella va a hacer trabajo para la organización. Cuando la mujer va a las reuniones, el hombre debe cuidar y alimentará los hijos y atenderá el hogar", dice un artículo. Cuidar como imperativo colectivo para los hombres, pero ¿cómo se hace seguimiento de puertas para dentro?


"¿Cómo podemos cambiar si los compañeros no saben todavía tortear, no saben todavía poner el maíz, lavar su ropa? La educación tiene que ser dentro de la casa", reconocen. Aunque haberlos haylos. Según cuentan, sí hay compañeros que han transformado su aptitud (nuevas generaciones, principalmente) porque en su casa han recibido una socialización de género diferente.


En algunas comunidades también se han dado experiencias de colectivización del cuidado de los hijos para apoyar a las mujeres con cargos. "Hubo pueblos que se organizaron para apoyar a sus autoridades. Cuando quedan niños, les dan tostada. Pero hay pueblos que todavía no hacen eso, no hay organización, no les importa si tiene hijos la compañera que se fue... Falta organizar a los pueblos para que así podamos hacer bien el trabajo".

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2015, ¿otro año de movilización social en Colombia?

Con el inicio de la "Campaña de estimación a la inmovilización camionera" por parte de este gremio, arrancó el lunes 9 de febrero una semana en que las movilizaciones sociales por toda Colombia seguirán tomando, o tomarán, la fuerza necesaria para llamar la atención de la opinión pública nacional al convertirse en agenda mediática.


Como es sabido, a lo largo de su gestión el gobierno de Juan Manuel Santos ha tenido que enfrentar varias protestas sociales lideradas por diferentes sectores; al parecer el 2015 no será la excepción. Así como los camioneros, otros gremios, entre ellos los pequeños mineros y los campesinos reunidos en la Cumbre Agraria, se han manifestado sobre la posibilidad o la certeza de usar la protesta como medio de presión para exigirle al gobierno el cumplimiento de los compromisos adquiridos en años anteriores.


Por el país


Los líderes del gremio de los transportadores de carga visitarán pueblos y ciudades para explicar el porqué del paro anunciado, que arrancará el próximo 23 de febrero. Los propietarios de tractomulas y los transportadores inconformes están reunidos en la Asociación de Transportadores de Carga (ATC), la Confederación Colombiana de Transportadores (CCT) y la Asociación Nacional de Transportadores (ANT).


Jorge Ignacio García, Presidente de la CCT, en conversación con desdeabajo aseguró que la situación que están viviendo es muy difícil: "[...] los combustibles, los peajes y las llantas son demasiado costosas. Entonces, al no tener garantizado el ingreso mediante los costos de operación que hay en un decreto que es el 2092 –que el Ministerio de Transporte y la Superintendencia no han podido aplicar en la práctica para que nos paguen los fletes justos–, pues nos vemos en la obligación de [...] hacer una inmovilización técnica porque estamos trabajando a pérdidas".


Otra parte del gremio, la Asociación Colombiana de Caminoneros –ACC–, aclaró que no apoya el paro y que no cree que sus socios participen del mismo. Ante esta declaración, Jorge García explica que en la ACC hay división frente a este tema, dice que, pese a lo declarado, están "muy tranquilos porque el problema los toca a todos"


Según el presidente de la Confederación Colombiana de Transportadores de Carga, la no aplicación del Sistema Integrado de Costos Eficientes (Sice); el costo de los combustibles –que a pesar de estar en una tendencia a la baja siguen con un precio muy alto para un país productor–, y la falta de seguridad social para los conductores, son algunos de los principales temas por los cuales irán al paro.


Por el campo


En el caso de la Cumbre Agraria, la reunión sotenida en Bogotá por toda su dirigencia la semana anterior, aprobó el 2015 como el año de las movilizaciones si el Gobierno Nacional no cumple con los acuerdos logrados en el paro del 2014. César Jerez, vocero de la Asociación Nacional de zonas de Reserva Campesina (Anzorc), le aseguró a desdeabajo que en algunas regiones del Catatumbo están en marcha diversas iniciativas: "[...] se va a hacer una firmatón, a partir de abril movilizaciones escalonadas y finalmente habrá un paro campesino si el gobierno no cumple".


Jerez resalta que algunas mesas regionales y sectoriales están paralizadas por lo que califica de irresponsable los actos del Ejecutivo: "Frente a las del Catatumbo en específico, dijo (el gobierno) que el carácter de la mesa era de seguimiento no de firma de acuerdos y a otras mesas, simplemente, nunca más volvieron"


Según el vocero, "[...] unos acuerdos de confianza sobre un fondo para la economía campesina, un acuerdo para financiar infraestructura social por todo el país, uno para realizar un proceso de participación en el tema de la paz y también el comportamiento organizativo de las plataformas que hacen parte de la Cumbre Agraria [...]", no se cumplieron. Por eso, el próximo miércoles 11 de febrero se realizará una reunión entre los voceros de la Cumbre Agraria, el Ministerio de Agricultura y el Ministerio del Interior, con el objetivo de establecer un cronograma para que, como lo dice Jerez "haya una respuesta en tiempo frente a los compromisos que no se cumplieron en el 2014".

 

Minería al por menor


El 18 de febrero es otra fecha para tener en cuenta, pues los pequeños mineros anunciaron paro por el incumplimiento con la creación de la ley que legalizaría su trabajo. Según Canominercol, uno de los promotores, la protesta tomará cuerpo en 22 departamentos y será completamente pacífica.


Los pequeños mineros reclaman el cese de la persecución y de los señalamientos que constantemente les hacen, acusándolos de apoyar o ser apoyados por grupos ilegales. Las críticas de académicos y de los mismos mineros resaltan que la "locomotora minero-energética" de Juan Manuel Santos no les permite trabajar y por lo mismo no tienen garantías laborales, mientras las grandes empresas no tienen problema alguno.


Su principal objetivo es que la minería artesanal, realizada por miles de familias desde hace muchos años, se convierta en un trabajo legal. De esta manera, el 85 por ciento de los mineros del país, que son informales, podrían tener mejores condiciones de vida.
Los maestros, a radicar las peticiones.

 

Al tablero


El 25 de febrero es la fecha anunciada inicialmente para la marcha de los docentes. La Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) presentará el pliego de peticiones ante el Gobierno Nacional. Este documento maneja seis ejes temáticos, entre los que se encuentra el económico, la carrera docente, política educativa, el servicio a la salud, el quinto, que pretende reivindicar recursos para la sede de la Federación y los Juegos Nacionales del magisterio y, por último, el pago de deudas.

 

A grande rasgos están son algunas de las movilizaciones que se avecinan. Los campesinos, los mineros, los camioneros y docentes, serán noticia en los próximos días y el gobierno de Santos tendrá el reto de examinar sus propuestas, escuchar sus reclamos y dar soluciones para que el 2015 no se consolide como otro año de movilizaciones y protestas sociales.

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Martes, 10 Febrero 2015 06:06

Un acuerdo que despeje temores

Un acuerdo que despeje temores

Un alto funcionario dijo que el gobierno griego buscaría un pacto temporal para permitirle presentar nuevas propuestas de pago de la deuda. "No creo que haya una razón seria para que no exista un consenso con los socios", dijo Tsipras.


Después de que el nuevo primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, pidió ponerle fin al "rescate brutal" en un encendido discurso ante el Parlamento, los jefes de finanzas del país planean proponer un "acuerdo puente" para aliviar los temores de una salida de la Zona Euro.


Mientras las acciones caían de nuevo ayer, fuentes en el Ministerio de Finanzas de Grecia, que contrató al banco de inversión internacional Lazard para que lo asesore en las negociaciones con la troika (FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea), dijeron a The Independent que tal acuerdo podría permitir a Atenas "un respiro" en medio de las discusiones con las potencias europeas. La canciller alemana, Angela Merkel, se negó a especular sobre el acuerdo puente.


Un alto funcionario dijo que el gobierno griego buscaría un pacto temporal para permitirle presentar nuevas propuestas de pago de la deuda, que sustituye el acuerdo de rescate actual. Para Atenas y el nuevo gobernante partido Syriza aún son innegociables las "líneas rojas" del nuevo acuerdo: la reestructuración de la deuda y la reducción del superávit del primer presupuesto.


Las acciones griegas cerraron a un 4,75 por ciento después de caer hasta un 6 por ciento, continuando una racha negativa de ayer. Mañana, los ministros de Finanzas de la Eurozona celebrarán una reunión extraordinaria para discutir sobre Grecia.


El ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, descartó los paquetes de rescate de 240 mil millones de euros elaborados por los prestamistas de su país como una "fantasía tóxica" que siempre estuvo condenada al fracaso. "Llegó el momento de decir lo que los funcionarios admiten cuando los micrófonos están apagados. En algún momento alguien tiene que decir 'No' y ese papel nos tocó a nosotros, la pequeña Grecia", le dijo al Parlamento.


Después de ser elegido a finales de enero con el mandato de poner fin a la austeridad, la corrupción y frenar el poder de la oligarquía, es poco probable que el primer ministro Tsipras retroceda con sus promesas de luchar contra el ajuste.

Muchos en Grecia le dan la bienvenida a la postura combativa del gobierno. Vivi Daloglou, una peluquera con un salón en una concurrida calle en el centro de Atenas, dijo: "Por fin tenemos una voz en el mundo otra vez y estamos de vuelta en la agenda". Agregó: "No creo que dejemos el euro y volvamos al dracma; sin duda los europeos deben recuperar su dinero, pero debemos crecer nuevamente, porque ¿cómo se puede recuperar el dinero de alguien que está desempleado"?


El discurso del Tsipras al Parlamento el domingo por la noche reunió a muchos griegos, como la señora Daloglou. "No vamos a negociar el orgullo y la dignidad de nuestro pueblo", dijo Tsipras. Con Atenas precipitándose hacia un default, los acreedores del país están presionando al gobierno para que acate el actual plan de rescate cargado de austeridad. Mientras tanto, el Banco Central Europeo subió la apuesta al anunciar que podría dejar de financiar a los bancos del país mañana –en lugar de la fecha original del 28 de febrero– obligando a Atenas a recurrir a un mecanismo de emergencia para mantener su solvencia y evitar una corrida bancaria en los próximos días.


"Es el interés de todos llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso", reiteró Tsipras en Viena con su homólogo austríaco ayer. "No creo que haya ninguna razón seria para que no exista un acuerdo entre Grecia y sus socios, sólo razones políticas", agregó.


De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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Viernes, 06 Febrero 2015 06:50

Mirar la realidad de frente para cambiarla

Mirar la realidad de frente para cambiarla

Aunque resulta indudable que vivimos un periodo turbulento y, por tanto, opaco y confuso, la diversificación de los puntos de observación y análisis necesarios para comprenderlo no debería dejar de lado principios éticos sin los cuales la actividad para cambiar el mundo pierde sentido. Las modas intelectuales, así como las ilusiones en la evolución gradual del sistema, poco ayudan para guiarnos en la turbulencia.


Una de esas modas es la geopolítica. No son pocos los que buscan atajos que nos evitarían los inevitables dolores de esta etapa. Los BRICS forman parte de la nueva realidad multipolar y caótica, llamados como están a desplazar a las potencias del Norte (Estados Unidos, Unión Europea y Japón) como centros excluyentes del sistema-mundo. Sin embargo, los países llamados emergentes encarnan formas y modos de gestión del capitalismo diferentes al modelo anglosajón, pero tan capitalistas como éste.


Si nos congratulamos de la transición en curso hacia un mundo multipolar, es en la convicción de que el caos sistémico y la multiplicidad de poderes son caldo de cultivo para la lucha antisistémica. Ni más ni menos.


Las miradas gradualistas no toman en serio que vivimos bajo varias guerras. Los 70 años transcurridos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial parecen haber convencido a muchos analistas de que las guerras se han extinguido, cuando son el modo habitual del capitalismo en su fase extractiva y de acumulación por despojo/robo.


El análisis zapatista sobre la cuarta guerra mundial del capital contra los pueblos ayuda a comprender las agresiones que sufren los de abajo en todo el mundo, desde las guerras de aniquilación abiertas, como en Medio Oriente, hasta las guerras silenciosas, que el modelo extractivo descarga sobre los pueblos para instalar minas a cielo abierto, monocultivos y represas hidroeléctricas, por mencionar los casos más frecuentes.


Hay guerras económicas, monetarias, por el control de las fuentes de agua; guerras contra las mujeres y los niños y niñas, en fin, el más diverso tipo de agresiones sistemáticas y sistémicas contra los más diversos pueblos y sectores sociales.


José Luis Fiori, profesor de política económica en la Universidad Federal de Río de Janeiro y coordinador del grupo de investigación Poder Global y geopolítica del capitalismo, esboza una mirada distinta de la economía actual. Debemos comenzar por el análisis y comprensión de cómo funcionan los mercados internacionales, que se parecen más a una guerra de movimientos entre fuerzas desiguales que a un intercambio entre unidades iguales y bien informadas (página13.org.br, 30/1/15).


Inspirado en el historiador Fernand Braudel, Fiori considera que estados y capitales actúan en esa guerra asimétrica como grandes predadores en la lucha por el control monopólico de posiciones de mercado, innovaciones tecnológicas y lucros extraordinarios.


Las consideraciones anteriores (mercados como guerras de posiciones, estados/capitales como predadores) son más consistentes que considerarlos herramientas casi neutrales que pueden ser utilizadas por clases, razas, géneros y etnias en su beneficio. Posiciones de este tipo tienden a desarmar a los de abajo en este periodo en el que no pueden ni deben confiar en otra cosa que no sean sus propias fuerzas y capacidades.


Quisiera agregar tres ideas que Fiori viene esbozando en sus artículos periodísticos y en las que se explaya en su último libro História, estratégias e desenvolvimento: para uma geopolítica do capitalismo (Boitempo, São Paulo, 2014). La primera se relaciona con China, pero puede aplicarse a todos los BRICS. "El poder es siempre expansivo (....) Fue así en cualquier tiempo y lugar, durante toda la historia de la humanidad, independiente de la existencia de economías de mercado, y mucho antes de la existencia del capitalismo" (Outraspalavras, 25 /4/13). Nos alerta sobre la creencia de que Rusia, o China, puedan ser y hacer algo muy distinto de lo que ya conocemos. No son fuerzas anticapitalistas.


La segunda se relaciona con la economía; dice que ésta se subordina a los objetivos de larga duración de los estados. Las políticas económicas de los países varían en el espacio y en el tiempo, y su éxito o fracaso depende de factores externos a la propia política económica, y no a la verdad o falsedad de sus premisas teóricas (Carta Maior, 27/11/14).
Afirma que es inútil buscar políticas económicas de izquierda. Se trata de tener en cuenta los objetivos en función de los cuales los estados adoptan diversos lineamientos económicos. Tiene la virtud que nos aleja del economicismo dominante en las izquierdas, los progresismos y muchos movimientos sociales. En todo caso, esa premisa no debería ser adoptada al pie de la letra por los movimientos antisistémicos, porque es la ética la que preside su accionar.


Por último, tiene una mirada muy clara de la política de Estados Unidos. Recuerda que fue Nicholas Spykman el teórico geopolítico que tuvo mayor influencia en la política exterior estadunidense en el siglo XX. Dividía el subcontinente latinoamericano en dos partes. La parte norte incluye hasta Centroamérica, el Caribe, Venezuela y Colombia, que deben permanecer en absoluta dependencia de Estados Unidos.


El resto de Sudamérica cuenta con tres estados, como Brasil, Argentina y Chile, que pueden amenazar la hegemonía imperial si actúan en común, amenaza que debe ser respondida a través de la guerra. Fiori considera que el problema no es el imperio, sino en este caso la región y, muy en concreto, su propio país: Brasil. Estos son los términos de la ecuación y la posición estadunidense fue siempre muy clara. Lo mismo no se puede decir de la política exterior brasileña (Sin Permiso, 30/03/14).


Nada ganamos culpando al imperio de nuestras debilidades. Es imposible cambiar al enemigo. La pelota está en nuestro campo y sólo nos sirve mirar la realidad de frente.

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Miles de griegos salen a defender a su gobierno

Entre gritos contra el chantaje y cánticos, los manifestantes coparon la céntrica plaza Syntagma, en Atenas, para apoyar al gobierno. Tsipras intentó frenar la corrida diciendo que los depósitos en bancos griegos están garantizados.

 

Alexis Tsipras intentó llevar tranquilidad ayer a los ahorristas helenos al anunciar que los depósitos no corren peligro. El primer ministro griego respondió así al Banco Central Europeo (BCE), entidad que anunció que no aceptará bajo ningún concepto los bonos griegos como garantía en sus operaciones de refinanciación porque no está claro si Grecia se acogerá a un nuevo programa de rescate. "Aseguramos que los depósitos en los bancos griegos están completamente garantizados", salió a afirmar Tsipras, rápido de reflejos, en el discurso combativo que esbozó durante la primera reunión del grupo parlamentario de Syriza. La medida del organismo europeo supone que los bancos griegos no podrán recaudar dinero del BCE como hasta ahora, es decir, a una tasa del 0,05 por ciento, y lo deberán hacer a través del mecanismo urgente de provisión de liquidez, a un interés que ronda el 1,55 por ciento. Las solicitudes de solvencia se revisarán cada dos semanas. Entre gritos contra el chantaje y cánticos, miles de griegos coparon la céntrica plaza Syntagma, en Atenas, para apoyar al gobierno, en un momento donde la tensión con los socios europeos parece haber escalado a su máximo nivel desde la victoria de Syriza en las últimas elecciones.


El banco europeo fundamentó su decisión. Alegó que, en la actualidad, "no es posible prever la conclusión exitosa de la supervisión" del programa de reformas y ahorro de la economía griega. Con esta reacción del miembro de la troika –tríada que se completa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE)–, a partir del 11 de febrero los bancos helenos podrán conseguir liquidez a través del Banco de Grecia, en el marco de la llamada Emergency Liquidity Assistance (ELA), que otorga créditos de urgencia pero a una tasa mayor.


A primera hora de ayer, el vocero del gobierno, Gavriil Sakelaridis, remarcó que no había motivo de preocupación pues no se trataba de otra cosa que de una presión política impulsada por parte del BCE dentro del proceso de negociación de Grecia con sus acreedores. "No chantajeamos pero tampoco dejamos que nos chantajeen", dijo Sakelaridis en diálogo con la televisión privada Mega. El Ministerio de Finanzas destacó que la decisión del BCE no es producto de una evolución negativa en el sector financiero y se produce después de dos días de estabilización sustancial. Esa cartera señaló que el sistema bancario se mantendrá capitalizado y completamente protegido a través del mecanismo ELA.


"Esta decisión pone presión sobre el eurogrupo para proceder rápidamente a la conclusión de un nuevo acuerdo que sea en beneficio mutuo para Grecia y sus socios", recalcó el ministerio en un comunicado. Algunos analistas interpretaron en diversos medios griegos y extranjeros que la resolución del BCE no debe tener efectos demasiado perjudiciales para el sistema bancario heleno. De hecho, la exposición de los institutos crediticios a la deuda pública se redujo sensiblemente desde 2012, hasta caer en torno de los 21.000 millones de euros, según datos del Banco de Grecia citados por los medios griegos.


Todo esto ocurrió en una jornada en la que se constituyó el Parlamento y el ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, celebró la que probablemente fue la reunión más complicada de su periplo por las capitales europeas, con su colega alemán, Wolfgang Schëuble. En una rueda de prensa que compartieron, quedó patente la falta de sintonía entre ambos, y, aunque Schëuble habló de conversaciones fructíferas, sentenció: "Estamos de acuerdo en que disentimos".


De nada sirvió que Tsipras y Varufakis insistan en que Atenas necesita una ayuda financiera que sirva de puente entre el final de la prórroga del rescate (que vence el 28 de febrero) y un acuerdo definitivo con los acreedores. Desde todas las capitales europeas se insiste en que Grecia debe presentar su programa y sus planes de financiación sin demasiada dilación. En el Parlamento heleno, Tsipras volvió a pedir tiempo a los socios de la Unión Europea y dijo que espera con mucho interés las propuestas de Alemania. "Hoy no hemos escuchado nada concreto", aseguró sobre el encuentro en Berlín entre Schëuble y Varufakis.


La resolución del BCE de no aceptar los bonos helenos como garantía en sus operaciones de refinanciación y los infructuosos resultados que lograron tanto Tsipras como Varufakis en su gira europea fueron el detonante para que miles de personas hayan decidido mostrar su solidaridad con los nuevos gobernantes. "No vamos a ceder al chantaje de nuevo", "El tiempo de que Grecia se arrodille y tenga gobiernos sumisos ha terminado" o "Merkel tiembla como una ramita" fueron algunos de los lemas más escuchados entre los 7000 manifestantes que se acercaron hasta plaza Syntagma, según cifras de la policía.


La convocatoria se gestó de forma espontánea a través de un evento en la red social Facebook, que horas después de su creación contaba con la participación de casi 3000 personas. "Estamos aquí para expresar nuestra solidaridad con el gobierno. Desde el 25 de enero es el pueblo el que toma las decisiones en Grecia", dijo Dimitris, antes de estacionar su bicicleta frente al Parlamento, donde, desde hace poco más de una semana, ya no existen vallas que corten el paso.


La enfermera de 52 años supo de la convocatoria por la radio y no dudó en acercarse; está indignada ante la decisión del BCE, no porque tema por sus ahorros, "ya no tengo nada que perder", dijo, sino porque le parece que es una falta de respeto a la elección del pueblo griego. Mientras de fondo se escuchaba la canción "Cuando el cielo se abra", un símbolo para los opositores de la época de la Dictadura de los Coroneles, Dimitris señaló que sólo espera de las negociaciones que les den esperanza a los jóvenes para que puedan encaminar su futuro.

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Reino Unido aprueba la reproducción asistida con el ADN de tres padres

La Cámara de la Comunes da luz verde por 382 votos a favor y 128 en contra a esta técnica para evitar la transmisión de enfermedades genéticas

 

LONDRES.- La Cámara de la Comunes británica dio hoy luz verde a la técnica que utiliza el ADN de tres personas en la reproducción asistida, a fin de evitar la transmisión de enfermedades genéticas.

 

Los diputados aprobaron esta técnica, denominada donación mitocondrial, por amplia mayoría, con 382 votos a favor frente a 128 en contra

 

Si prospera la legislación, que pasará ahora a la Cámara de los Lores, el Reino Unido se convertirá en el primer país del mundo que legaliza la reproducción asistida con genes de tres individuos.

 

Aunque el Gobierno británico ha dado su respaldo al procedimiento, los diputados pudieron hoy ejercer el voto libre, sin someterse a la disciplina de su partido, por tratarse de un tema muy sensible.

 

La viceministra de Sanidad y Asistencia Social, la conservadora Jane Ellison, dijo en la Cámara de los Comunes que la técnica es "la luz al final del túnel para muchas familias afectadas", como es el caso de Sharon Bernardi, de Sunderland (noreste de Inglaterra), que perdió siete niños por enfermedades mitocondriales. "Para el Parlamento, este es un paso audaz, algo que se ha pensado mucho", explicó Ellison.


Los científicos estiman que alrededor de 2.500 mujeres en el Reino Unido podrían beneficiarse de este procedimiento, que cuenta con el apoyo de numerosos científicos de todo el mundo.

 

La técnica, que ha sido desarrollada por investigadores de Newcastle (noreste de Inglaterra), utiliza una versión modificada de la fertilización 'in vitro' para reunir material genético de los dos padres más el de una tercera persona, una mujer con mitocondrias sanas.

 

El tratamiento implica intervenir en el proceso de fertilización para eliminar las mitocondrias defectuosas de la madre y sustituirlas por las de la donante.

 

Las mitocondrias son partes constitutivas de las células del organismo que actúan como diminutas generadoras de energía y que, si son defectuosas, pueden dar lugar a problemas de corazón, trastornos cerebrales o ceguera.

 

El procedimiento se ha diseñado para ayudar a familias con disposición genética a este tipo de enfermedades, que pasan de generación en generación por línea materna y que afectan a alrededor de uno de cada 6.500 niños en todo el mundo.