Sábado, 06 Julio 2019 06:30

Creciente riesgo

Creciente riesgo

Sucedió lo inevitable: cumplido el plazo de seis meses desde que Estados Unidos abandonó el Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedias, Rusia hizo lo propio esta semana, con lo cual este tipo de armamento de corto y medio alcance ya no tiene impedimento legal para ser instalado de nuevo en Europa, donde en tiempos de la llamada Guerra Fría, la primera, los desplegaron la Unión Soviética y los países de la OTAN.

 

Otra herramienta esencial del desarme nuclear –el Tratado de Reducción de Armamento Estratégico–, cuya vigencia vence en 2021, puede acabar igual de mal, dado que Rusia y Estados Unidos aún no comienzan a negociar su prórroga para los siguientes cinco años. Al margen de las ya habituales acusaciones recíprocas de violar los términos pactados, Washington quiere incorporar a Pekín en un nuevo acuerdo, propuesta que no entusiasma a Moscú, decidido a que Rusia sea reconocida como la única contraparte de Estados Unidos en el tema del armamento nuclear.

 

No menos grave es que las armas nucleares tácticas –las bombas atómicas transportadas por aviones– carecen de un documento que prohíba su uso, más allá de las muestras de buena voluntad que se hicieron en el pasado como suprimirlas del equipamiento operativo de los ejércitos y guardarlas en bodegas, así como el retiro voluntario de esas bombas en Europa: al desaparecer la Unión Soviética, Rusia las sacó de los países del Pacto de Varsovia, Ucrania, Bielorrusia y Moldavia, en tanto Estados Unidos hizo lo mismo de Gran Bretaña y Grecia.

 

Ahora la confrontación vuelve a primar. Estados Unidos –que no confirma ni desmiente que tenga armas nucleares en otros países– según informaciones extraoficiales conserva cerca de 200 bombas atómicas en siete bases militares en Europa occidental y Turquía. Por su parte, también de acuerdo con versiones, Rusia posee entre 3 y 5 mil bombas de ese tipo y rechaza comenzar cualquier negociación al respecto, mientras Estados Unidos no acepte incluir las bombas que acumula en su territorio.

 

El riesgo de que estalle un conflicto nuclear irá en aumento mientras Rusia y Estados Unidos no retomen la senda del control y reducción del armamento nuclear, aunque hoy por hoy ni siquiera parecen dispuestos a firmar una declaración conjunta que exprese el convencimiento de que es imposible ganar una guerra nuclear.

 

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Lunes, 26 Febrero 2018 06:46

¿Nunca más?

¿Nunca más?

“Sabía que nunca podría alzar mi voz contra la violencia de los oprimidos en los guetos sin primero hablar claramente sobre el proveedor más grande de violencia en el mundo hoy día: mi propio gobierno”, declaró Martin Luther King Jr en su famoso discurso contra la guerra de Vietnam en 1967, donde vinculó la injusticia y opresión dentro de este país a sus políticas bélicas e imperiales a nivel mundial.

Estados Unidos es un país extraordinariamente violento, el más violento de todo el primer mundo dentro de sus fronteras y, tal vez, si se cuentan las víctimas de su violencia afuera, el más violento del planeta. La violencia es parte integral de su historia, empezando con la campaña genocida contra los primeros habitantes de este país, la esclavitud y las guerras de todo tamaño (algunas con millones de muertos) contra decenas de naciones hasta la fecha. Este país es el único que ha empleado un arma de destrucción masiva. Más aún, su economía ha dependido en gran parte de la producción de armas, de guerras, de control civil; es el mayor subsidio público al sector privado.

Y la violencia institucional y oficial siempre ha sido bipartidista y justificada en nombre de la paz y para defender al país y a veces hasta para salvar al mundo. La violencia oficial dentro y fuera del país no es la excepción, es la regla.

La matanza en la preparatoria pública Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, el pasado Día de San Valentín ocurrió en un país inundado por más de 300 millones de armas de fuego que, cada año, cobran más de 32 mil vidas (y decenas de miles de heridos) y que desde 1968 a la fecha han matado a más estadunidenses que los que perecieron en todas sus guerras desde la fundación de este país. Pero esa violencia interna no se puede separar de la externa, de las guerras e intervenciones casi incesantes de este país a lo largo de su historia. El mensaje oficial es que la violencia es una respuesta legítima, justificable y necesaria. Y las armas, pues, sagradas.

Lo que más desea Trump hoy día es un desfile militar con muchos aviones sobrevolando y presidido por él, un comandante en jefe que evadió –como tantos hijos de ricos– el servicio militar durante la guerra en Vietnam. Y su solución para resolver la violencia de las armas de fuego es: más armas de fuego, inlcuida la de armar a los maestros.

Nunca Más es el nombre del nuevo movimiento lanzado por esos estudiantes de Florida que sobrevivieron la más reciente matanza, una respuesta feroz contra los políticos y la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) que son cómplices de la cultura violenta oficial de este país. Por ahora, estudiantes de prepa los están haciendo temblar como nunca.

Emma Gonzalez, de 18 años, sobreviviente, cuyo discurso en la primera manifestación después de los hechos mortíferos se volvió viral, hoy día tiene más seguidores de su cuenta de Twitter, @emma4change, que la @NRA, una de las organizaciones más poderosas de este país. Ella, junto con sus compañeros como Alfonso Calderon, Cameron Kasky, Jaclyn Corin y David Hogg, entre otros, lanzaron Nunca Más y en las primeras horas después de la tragedia convocaron a una marcha nacional para el 24 de marzo declarando que esta será la ultima masacre en una escuela. De repente encabezan lo que podría ser, si se logra sostener, un movimiento de una nueva generación que, en esencia, rehusa ser cómplice de la violencia. (http://videos.jornada.com.mx/video/ 35705386/nunca-mas-video-realizado-por-carlos-sobreviviente/ ).

El movimiento, cuyos objetivos son muy concretos –prohibir la venta de armas de guerra, verificar la salud mental de quien compre armas– está cuestionando con ello la esencia política de esta democracia. Queda claro, señalan, cuando en las encuestas más recientes, la gran mayoría del país favorece controles sobre la venta y uso de armas de fuego (en las dos más recientes: CNN: 70 por ciento en favor; USA Today, 63 por ciento), pero los políticos siguen frenando mayores controles al servir a la NRA.

Empresas nacionales, entendiendo el poder potencial de este movimiento, están huyendo de su relación con la NRA; la lista crece cada día: Delta, United, Hertz, Avis, Enterprise, Symantec, Chubb y First National Bank.

La NRA acusa a estas empresas de cobardía, y una de sus voceras nacionales se atrevió a declarar que los medios son culpables de manipular todo esto, ya que les encantan las matanzas porque elevan los ratings. David Simon, creador de The Wire y Treme, entre otras de las mejores series de televisión, y quien fue periodista del Baltimore Sun, le respondió: “como reportero cubrí más de mil muertes por armas de mano y me pasé un año completo siguiendo a detectives de homicidios de escenario en escenario. Cubrí un tiroteo masivo. ¿Me encantó? Fuck you, vocera estúpida, sin sentido, sociópata… para este infierno estadunidense”.

Michael Moore, cuyo documental Bowling for Columbine investigó el tema de la violencia armada en Estados Unidos a partir de otra matanza en una preparatoria, envió un tuit: La NRA es una organización terrorista, recordando: hemos tenido 1.2 millones de muertes de estadunidenses por armas desde que John Lennon fue baleado en Nueva York.

Pero lo que asusta más a las cúpulas es que estos jóvenes logren crear alianzas con otros movimientos, algo que ya está empezando a suceder. Camila Duarte, estudiante de preparatoria y líder de United We Dream (la mayor organización nacional de jóvenes inmigrantes) en Florida, declaró: como jóvenes de color e inmigrantes, hemos pasado por tanto odio, abuso emocional y violencia en el último año, desde la prohibición musulmana hasta el fin del DACA, pasando por recortes al presupuesto escolar, y anunció que los jóvenes inmigrantes de United We Dream “seguiremos el liderazgo de los estudiantes valientes de la preparatoria Marjory Stoneman Douglas (…) en la Marcha por Nuestras Vidas. Tomaremos las calles juntos porque creemos en un futuro en el cual todos puedan sentirse seguros en sus escuelas y en sus casas”. Se espera que otros jóvenes, de otros movimientos, también se sumarán.

Tal vez los estudiantes podrán enseñar a todos aquí cómo decir nunca más a los maestros de la violencia.

 

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Con diez portaviones, China superará a la flota de EEUU

La historia de los portaviones chinos se va conociendo por cuentagotas. El primero fue el Varyag, de la 'clase Almirante Kuznetsov' de la época soviética (rebautizado Liaoning), comprado a un precio de chatarra: apenas 20 millones de dólares.


En 1998 el consorcio chino Chong Lot Travel Agency aseguró que lo usaría como un complejo de casinos flotante, prometiendo que no se emplearía para propósitos militares.
En setiembre de 2012, más de una década después de su compra, la Marina china lo estrenó como su primer portaviones destinado a patrullar el disputado Mar del Sur de China. De inmediato se supo que habría un segundo portaviones, el Type 001, recientemente botado por el astillero de Dalian. Poco después comenzó a hablarse de un tercero, que aún está en construcción.


El diario oficialista Global Times publicó a comienzos de mayo un extenso reportaje en el cual el experto naval Li Jie asegura que "la Marina del Ejército Popular de Liberación (PLAN) tendrá más de tres [portaviones] en el futuro". En el mismo reportaje, el portavoz del Ministerio de Defensa, Yang Yujun, dijo que "debemos tener cinco o seis portaviones. Nos tomará entre 20 y 30 años desplegarlos y ser capaces de llevar a cabo operaciones en grupo".


El tercer portaviones tendrá catapultas de aviones y será más parecido a los estadounidenses que a los rusos, con lo cual China dominará las dos tecnologías. Las catapultas permiten lanzar aeronaves más pesadas de modo más veloz. Pero será convencional, ya que la aplicación de energía nuclear a los portaviones "implica por lo menos 15 años de investigaciones", según Global Times.


Recién el cuarto portaviones chino contará con propulsión nuclear y con un sistema electromagnético de lanzamiento (EMALS por sus siglas en inglés) y un sistema de detención (AAG) que, según los expertos chinos, son "más avanzados" que los que utiliza el USS Gerald Ford, el más moderno portaviones estadounidense.
El problema con este tipo de embarcaciones, además de su elevado costo de construcción (12.000 millones de dólares) y funcionamiento (un millón de dólares diarios), es que cada cierto tiempo necesitan entrar en dique para mantenimiento, lo que las vuelve inoperativas durante largas temporadas.


Pero el punto central es que China no se detendrá en la construcción de esas naves. "La vida útil de un portaviones es de unos 50 años, y si mantenemos el ritmo de construir uno cada cinco años, podemos producir 10 en un ciclo completo", reflexiona un especialista para Gobal Times. Ese parece ser el horizonte de la Armada china.
Lo curioso es el modo casi 'casual' en que las autoridades de Pekín van dejando caer sus intenciones. Recordemos que se trata de un informe en un periódico oficialista, lo que supone que los datos no deben pasar desapercibidos ni para los lectores ni para el Gobierno.


Un hecho adicional es la enorme diferencia entre la industria china y la de EEUU: la construcción del portaviones Gerald Ford demandó 12 años, más del doble del tiempo que le demanda a la Armada china la construcción de sus portaviones.


En el mismo informe, el medio chino destaca que en 2020 la Marina sobrepasará los 272 barcos y submarinos de guerra que tiene actualmente EEUU. En 1998, la Marina de Guerra estadounidense superaba las 350 unidades para descender hasta las actuales 272 naves, en apenas dos décadas. El especialista Jerry Hendrix, del Center for a New American Security, sostiene en The National Interest que esas 350 naves son la cantidad idónea para "mantener presencia en las 18 regiones marítimas donde EEUU tiene intereses nacionales críticos".


Según el experto estadounidense, la utilidad de los portaviones está en discusión ya que varios países, desde China y Rusia hasta Irán, están desarrollando misiles capaces de destruir navíos, "en un esfuerzo por volver a imponer los estrictos territorios navales que existieron en las décadas previas a la caída de la Unión Soviética". En todo caso, ya no podrán ser "la columna vertebral" de la presencia marítima de EEUU como lo fueron desde 1945.


El problema de fondo, estima Hendrix —capitán retirado de la Marina—, es que para alcanzar una flota de 350 barcos de guerra, incluyendo 12 portaviones, como propone Trump, el país debería revertir una historia de tres décadas de decadencia industrial.


"Años de declive durante los Gobiernos de Clinton, Bush y Obama han causado estragos en el sector de la construcción naval".


Las empresas del sector se han reducido o han jubilado a los trabajadores calificados. De modo que "pasar de construir dos submarinos de la clase Virginia por año a cuatro no sería tan sencillo como destinar más dinero a la construcción de naves", sostiene. Para cambiar el rumbo de forma tan radical, sería necesaria una nación unificada y un Congreso sin fisuras que apueste a largo plazo en la construcción naval. Algo imposible en el EEUU de hoy.


Hay una diferencia esencial entre la estrategia marítima de EEUU y la de los países 'emergentes' como China. No es lo mismo desplegar naves de guerra para dominar el planeta, lo que obliga a la Armada a extenderse en todos los rincones del globo, a una estrategia basada en la defensa de sus fronteras y del comercio con naciones amigas.
Solo los países que luchan por defenderse, como lo demuestran las dos guerras mundiales y otros tantos conflictos bélicos, pueden cohesionar la nación con suficiente fuerza como para desplegar todas las energías que albergan sus pueblos. La guerra de Vietnam, la primera perdida por el que se proclamaba el Ejército más poderoso del planeta, es la mejor enseñanza en ese sentido.


Grant Newsham, oficial retirado de la Marina e investigador en el Japan Forum for Strategic Studies, sostiene que "quizá por haber sido un poder dominante durante largo tiempo, los líderes estadounidenses parecen tan confiados de ganar en tiempos de guerra que son miopes acerca de lo que sucede durante la paz".


Newsham se refiere a que China "ha ganado el control de facto del Mar de China Meridional y amenaza con hacer lo mismo en el Mar de China Oriental, se ha instalado tranquilamente en las islas del Pacífico Sur y se está moviendo hacia el océano Índico".

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© REUTERS/ Stringer

 

Hasta noviembre de 2012 China no tenía ningún portaviones activo. En apenas cuatro años tendrá tres portaviones patrullando los mares y en los años siguientes completará su flota con tres más, a lo que debe sumarse la decena de instalaciones militares en islas y arrecifes del mar del Sur.

De ese modo, China se dispone a sentar su hegemonía militar marítima en una región que es clave para su futuro como nación y como potencia regional y global. Frente a semejante despliegue y, sobre todo, ante la notable capacidad de construcción que demuestra el dragón asiático, la presencia marítima de los Estados Unidos está quedando relegada, aunque las autoridades de ese país se nieguen a reconocerlo.

La evolución de los portaviones chinos es sorprendente por su rapidez. El primero, el Lianoning, fue comprado a Ucrania en 1998 por 20 millones de dólares, un precio de chatarra. La reconstrucción del portaviones se prolongó desde 2003 hasta 2010 y comenzó a operar en 2012. Desde ese momento, la Armada china comenzó a dominar la navegación y la operativa de combate de los aviones embarcados. Sin embargo, aquel viejo portaviones soviético del tipo del Almirante Kuznetsov sirvió a la Marina como banco de pruebas para los desarrollos posteriores.

El segundo portaviones, que será botado este año, superará al Lianoing (55.000 toneladas), ya que tendrá un desplazamiento de 70.000 toneladas y un diseño similar al soviético con rampa de despegue. Pero el tercero, que está siendo construido en los astilleros de Dalian, como los anteriores, los superará con 85.000 toneladas, usará catapultas de vapor y no tendrá rampa de despegue, con lo que su diseño será similar al de los portaviones estadounidenses.

Los medios occidentales acusan a China de expansionismo militar, por la modernización y ampliación de su flota (que en 2020 superará a la de Estados Unidos) y por la construcción de instalaciones en las islas capaces de albergar misiles de largo alcance. Sn embargo, hay varias razones que permiten asegurar que el dispositivo chino en el mar del Sur es apenas defensivo.

La primera es una sencilla revisión de su historia en relación con las potencias occidentales. China fue invadida en las dos guerras el opio (1839-1842 y 1856-1860), en las que los imperios británico y francés le impusieron 'tratados desiguales', forzaron la apertura de varios puertos al comercio y se anexaron Hong Kong. Desde 1931, la invasión japonesa, que sólo finalizó con la derrota nipona en 1945, se cobró la vida de 35 millones de chinos.

La segunda cuestión se relaciona con el papel estratégico de los estrechos y las islas del mar del Sur, por donde pasa el 30% del comercio mundial, la mitad del tráfico de contenedores y la mayor parte del comercio chino, en particular los hidrocarburos. Como explicó Armando Azúa, especialista del departamento de historia de la Universidad Iberoamericana, "en el siglo XIX los países se peleaban por el control del estrecho de Gibraltar o del canal de Suez, hoy en día es el paso de Malaca y del mar del Sur de China".

Por eso, añade, "si China quiere controlar el comercio mundial tiene que controlar el mar del Sur de China". Para revertir el ascenso de la potencia asiática, los estrategas del Pentágono diseñaron el pivote hacia Asia, con el objetivo de estrangular su comercio.

La tercerea cuestión es que el gigante asiático no está haciendo nada que los demás países no hayan hecho antes en el mar del Sur. El periodista Rafael Poch recuerda que "cuando se habla del expansionismo militar chino en las disputadas islas de ese mar, hay que empezar diciendo que Pekín no está haciendo nada que no hayan hecho antes los otros. De las 12 islas Spartly, Filipinas y Vietnam controlan cinco cada uno. Taiwan y Malasia, una isla cada uno. Todos han construido allá aeropuertos y mantienen presencia militar. China llegó tarde y cuando se parapeta allí en arrecifes coralíferos, con vigor y potencia, se arma escándalo".

Es cierto, como apunta el periodista de La Vanguardia, que los dos primeros portaviones chinos tienen menor capacidad de cargar aviones que los estadounidenses (20 cazas el Liaoning frente a 50 los de clase Nimitz), ni tanto armamento y combustible, y que no son de propulsión nuclear, como los 10 que posee el Pentágono que tienen, por eso, mayor radio de acción.

En gran medida, esas desventajas se compensan con la cercanía de los puertos chinos y, sobre todo, con la construcción de instalaciones militares en las islas y arrecifes. La combinación de tres portaviones (que serán seis en poco más de una década) con las instalaciones mencionadas, busca impedir a cualquier potencia el acceso a los mares chinos.

Pero la cuestión central es que ya la Armada de EEUU no tiene la capacidad de establecer su autoridad y control en todos los rincones del planeta, aunque poseerá en breve 11 portaviones y sus correspondientes escuadras. El analista Grant Newsham, del medio Asia Times, describe la impotencia del Pentágono con una cruel ironía.

Compara el reciente envío del portaviones nuclear USS Carl Vinson a las aguas del mar del Sur de China con el patrullaje que la policía de New York ejercía en la zona de Times Square cuando era un feudo de criminales y de actividades ilegales. "La policía envía sus patrulleros a Times Square y los delincuentes se separan, para volver a sus travesuras ilegales una vez que los coches se han ido".

Algo similar sucede cuando las autoridades estadounidenses dicen que "vamos a cualquier parte y en cualquier momento que queramos del mar del Sur de China". Lo que en realidad está sucediendo es que el Pentágono envía sus naves, que pasan por los mares del sur de Asia y siguen de largo porque, como señala Newsham, ahora China "tiene el control de facto del mar del Sur".

El diario Global Times le recuerda al Pentágono que "el mar del Sur de China no es el Caribe", y que, por lo tanto, "no es un lugar para que EEUU se comporte imprudentemente". El mensaje es muy claro: China no se amedrenta por los movimientos marítimos del Pentágono y avisa que, si lo intenta, no obtendrá buenos resultados.

 

 

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Jueves, 02 Marzo 2017 08:05

Comienza la entrega de armas

Siete mil hombres de las FARC están en 28 lugares de Colombia.

 

La ONU inició la identificación del armamento de la guerrilla en esta primera etapa: en 90 días se entregará el total de las armas. Un cronograma muy ajustado si se lo compara con la desmovilización de los paramilitares.

 

Desde Medellín

 

Aunque se han presentado retrasos en el cronograma acordado por gobierno y FARC en La Habana y firmado en Bogotá a finales del año pasado, la dejación de armas dio su primer paso el día de ayer. Ayer, Naciones Unidas inició la identificación del armamento de la llamada “guerrillerada” presente en los 26 lugares de Colombia a donde marcharon y se reunieron unos 7 mil guerrilleros a finales de enero y los primeros días de febrero. Con este escaneo empiezan a correr los 90 días que restan para la entrega total del armamento. Y, aunque las mismas Naciones Unidas han pedido que se mueva el cronograma debido a los diversos tropiezos, gobierno y guerrilla definieron cumplir al menos con esta etapa del plan, uno muy ajustado en comparación con el proceso de paz con las Autodefensas (paramilitares) que fueron dos años los que tardaron las filas en entregar el total de su material bélico, o bien, en relación a lo ocurrido con el IRA que tardó cinco años.

Según el calendario que no se ha cumplido al pie de la letra este 1 de marzo es el día D + 90. Es decir, ayer se cumplieron los primeros tres meses de un plazo de seis para concentrar a las FARC en los donde están dejando de ser un grupo ilegal armado y pasarán a convertirse en partido político, si todo se cumple, al finalizar mayo.

En comunicado emitido desde Bogotá las Naciones Unidas afirmaron que “a pesar de los problemas logísticos que ha dificultado el buen desarrollo de la implementación” del acuerdo de paz en lo relacionado con las zonas y puntos de normalización, la Misión de la ONU en Colombia iniciaría ayer la identificación y el registro de todas las armas presentes en dichos lugares. Desde el punto transitorio de normalización en Pondores, un comandante guerrillero le explicó a PáginaI12 que esta identificación consiste, primero, en un listado que las FARC le pasarán a las Naciones Unidas y que apenas hasta ayer comenzaron a construir. El guerrillero que ahora se ve con remeras coloridas de civil mientras carga cemento en la construcción de las viviendas de sus filas que debieron estar listas el 1 de diciembre, explica que en las zonas y puntos avanzan en la medida que el gobierno envía materiales de construcción y, en cuanto a las armas, desarrollan las acciones que les pidan sus superiores.

Desde Bogotá, Luciano Marín conocido como Iván Marquez, número dos de esa guerrilla, aseguró que “este miércoles (por ayer), a pesar de los retrasos, realizaremos el registro de las armas en todos los campamentos y reajustaremos el plan de destrucción de armas inestables o explosivos”. Marquez añadió que “las armas de los integrantes farianos del Mecanismo de Monitoreo y Verificación pasarán a custodia de la ONU”.

Una portavoz del área de Comunicaciones de Naciones Unidas en Bogotá le dijo a este diario que ayer mismo no se inició con la entrega de armas de los guerrilleros del Mecanismo, sino que hasta ayer apenas comenzó la construcción de los listados. En total, 116 hombres y mujeres de FARC integran el Mecanismo de Monitoreo que es tripartito y está conformado, además, por militares y por Naciones Unidas. En el Punto de la costa Caribe conocido como Pondores, Ovidio (nombre de guerra) es uno de los guerrilleros del Mecanismo que desde enero cambió su ropa camuflada por pantalones y camisas largas cubiertas de un chaleco con el logo símbolo del grupo tripartito encargado de supervisar la dejación de armas.

Ovidio fue, durante más de 30 años, entrenador de las fuerzas especiales del Bloque Martín Caballero de FARC y le contó a este diario que si bien iba a tener que adaptarse a una nueva vida sin el fusil que lo acompañó por décadas, lo hace sin remordimientos. Siete mil farianos como él siguen en los campamentos que rodean las zonas y puntos de transición entre tanto continúa la construcción y avance logístico con lentitud, a la espera de conocer -como el resto del mundo- si el día D + 180 que sería el 31 de mayo, efectivamente, habrán tenido que terminar la dejación de las armas.

Por lo pronto, está comenzó ayer aunque con tropiezos en todo el país. “Este es un día histórico” dijo el Presidente Juan Manuel Santos al inicio de este miércoles, mientras el jefe máximo de la guerrilla, Rodrigo Londoño “Timochenko” celebró en twitter posteando “un paso más hacia la paz”.

Por su parte, la Revista Semana indicó que “parece que los términos prometidos en el tiempo no se cumplirán, pues el cronograma presenta muchos retrasos”.

Mientras tanto, los jefes de gobierno dijeron en Bogotá que “el cronograma del desarme se mantiene”. Así lo afirmó el Alto comisionado de paz, Sergio Jaramillo, junto al ministro Juan Fernando Cristo desde la Casa de Nariño. Pero ni siquiera en los primeros 60 días que empezaron a correr el 1 de diciembre se cumplió lo que reza el acuerdo final de paz: que debería estar destruido el material inestable (explosivos) y a disposición de la ONU el armamento de metralletas, granadas y armas pesadas, todo en tres frases donde la primera debía agrupar el 30% del armamento.

Ayer comenzaron apenas las listas. Para ello la ONU cuenta con 450 observadores internacionales en su Misión en todo el país y “el consenso de las partes de iniciar sin más demora el proceso de dejación de armas”. Por su parte, el presidente Santos insistió en mirar con optimismo cada paso del Proceso de Paz en esta fase de implementación. “Muchos no han visto, o no quieren ver, la trascendencia de haber acabado un conflicto de más de medio siglo, haber detenido esa 'fábrica' de víctimas que es la guerra, o de que vivamos los días más pacíficos en cuarenta años, hoy las FARC están iniciando el desarme”, dijo el mandatario durante la Vitrina Turística Anato 2017, el evento más importante de este campo en América Latina. Santos destacó además que, mientras la guerrilla más grande de Colombia está abandonando las armas, el ELN está en un proceso de negociación con el Gobierno que acaba de iniciar en Quito, Ecuador.

“Las FARC no están involucradas en tácticas dilatorias del proceso, y son conscientes que se debe dar tiempo al gobierno para que pueda cumplir sus compromisos”, precisó por su parte “Iván Marquez” líder de la guerrilla que culminó su agrupación hace una semana cuando 300 rebeldes de los frentes 3, 14 y 15 arribaron a la zona veredal de normalización en Caquetá, Sur del País. Ellos recorrieron 8.700 kilómetros en caballo, a pie, en auto y en pequeñas embarcaciones con el propósito de abandonar la lucha armada y seguros de que esta marcha sería la última con su fusil al hombro, ese que en los próximos días despedirán para pasar a custodia de ONU, luego a unos contenedores gigantes, y más tarde a aulas de fundición donde serán convertidos en esculturas que simbolizarán al mundo la inutilidad de la guerra entre hermanos de un mismo pueblo.

 

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Obama defendió con lágrimas el control de armas

En un discurso emotivo junto a familiares de víctimas de la violencia, el líder demócrata recordó que más de 30.000 personas mueren por armas de fuego por año en Estados Unidos. Asignó una inversión de 500 millones de dólares.

 

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, decretó ayer que todas las empresas y negocios que vendan armas deben tener licencias y hacer revisiones de antecedentes a los compradores, si no podrán serán sometidos a la Justicia, según explicó en un discurso televisado desde la Casa Blanca. Obama dedicó gran parte de su alocución, que se extendió por más de 30 minutos, a dejar en claro el sentido de urgencia que envuelve al tema y recordó que más de 30.000 personas mueren por armas de fuego por año en Estados Unidos. "Nos convertimos en insensibles a ello. Comenzamos a pensar que esto es normal", señaló Obama al informar sobre el decreto que busca mantener las armas "fuera de las manos equivocadas" y poner un límite a un uso que el último año llevó a casi un tiroteo masivo por día. El mandatario, quien estuvo acompañado por familiares de víctimas de ataques y masacres cometidas en el país en los últimos años, apuntó directamente a la oposición republicana, que rechazó en el Congreso "medidas de sentido común" para limitar la venta de armas a personas con antecedentes penales y problemas psicológicos.

En concreto, el decreto firmado por Obama establece que la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos pedirá a todos aquellos que vendan armas, sea a través de locales, ferias o mismo por Internet, que obtengan una licencia federal y revisen los antecedentes penales y eventuales problemas psicológicos de los compradores. Asimismo, esta oficina implementará una nueva norma para exigir controles de antecedentes a personas que traten de comprar algunas de las armas más peligrosas en corporaciones y otras entidades legales. El decreto incluye además un aumento de tratamientos de salud mental y ordena reportarlos al sistema de control del historial. Para ejecutar esta medida, el mandatario asignó una inversión de 500 millones de dólares.

Hasta ahora, sólo los vendedores de armas con licencia federal estaban obligados a revisar los antecedentes, mientras que las ventas informales como ferias o internet servían a menudo para esquivar este mecanismo de control. Además, Obama quiere que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) contrate a más de 230 examinadores y otro personal adicional para acelerar el proceso de las revisiones de antecedentes y solicitó al Congreso más fondos para mejorar el acceso a los servicios de salud mental.

Uno de los primeros republicanos en criticar el decreto de Obama fue el presidente de la Cámara baja, Paul Ryan. Para el dirigente, el decreto representa "un nivel peligroso de extralimitación ejecutiva, que el país no tolerará". Ryan afirmó además que los decretos serán apelados en las cortes judiciales y recordó que pueden ser revertidos por un presidente republicano, en caso de que gane en las próximas elecciones de noviembre próximo.

El presidente insistió en que sus medidas no son un complot para, como afirman la mayoría de los republicanos, incautar armas y restringir el derecho a portarlas, cuestión que la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense garantiza. De acuerdo con Obama, ese derecho es importante, pero también lo es el derecho de acudir a rezar libremente y sin peligro que tenían las personas asesinadas en junio pasado en una iglesia de la comunidad negra de Charleston, Carolina del Sur, o el derecho de reunirse pacíficamente que fue robado a los fallecidos en el tiroteo en un cine de Aurora, Colorado, en 2012.

"Sabemos que no podemos detener cada acto de violencia, cada acto de maldad en el mundo, pero tal vez podemos evitar uno", enfatizó Obama al sostener que el pueblo estadounidense no puede seguir siendo rehén del lobby de las armas, según mostró la cadena de noticias CNN. El mandatario destacó que cada año mueren 30.000 personas por disparos de armas de fuego y citó como ejemplo una página web, en la que quedó registrado a lo largo de varios meses, que uno de cada 30 personas que compraron armas tenían antecedentes criminales.

Por eso, Obama convocó al Congreso a actuar y reclamó, una vez más, no convertir el tema en una pelea bipartidaria. "La razón por la que el Congreso bloquea leyes es porque quieren ganar elecciones", lanzó el jefe de Estado, que no logra avanzar en el tema ante la cerrada oposición republicana que lidera actualmente las dos cámaras del Poder Legislativo.

En un intento por explicar el dramatismo y la urgencia del problema, Obama recordó varios tiroteos que se sucedieron durante sus dos mandatos presidenciales. El presidente hizo especial hincapié en un hecho que sacudió a todo el país y lo llevó a presentar por primera vez y sin demasiado éxito un paquete de reformas para limitar la venta de armas, la masacre en la escuela primaria de Sandy Hook, en Newtown, Estado de Connecticut, que en diciembre de 2012 terminó con 20 niños y seis adultos muertos.

"Cada vez que pienso en esos chicos, me da bronca", confesó Obama e inmediatamente se le llenaron los ojos de lágrimas, a tal punto que no pudo evitar que algunas se derramaran sobre sus mejillas. En 2013 "90 por ciento de los estadounidenses apoyaron esa idea –su proyecto de ley–, 90 por ciento de los demócratas en el Senado apoyaron esa idea, pero fracasó porque el 90 por ciento de los republicanos en el Senado rechazaron esa idea", recordó el mandatario y exigió que todos los ciudadanos le pidan al Congreso que sea valiente y enfrente a las mentiras del lobby de armas.

Mark Barden, padre de uno de esos niños de Newtown, fue el encargado de presentar el discurso de Obama, que también se acordó de la ex congresista Gabrielle Giffords, presente en el acto de ayer y quien resultó gravemente herida en un tiroteo en Tucson, Arizona, hace cinco años. "Demasiados tiroteos masivos como los de Newtown y Tucson han ocurrido en los últimos años", recordó el presidente. "Estados Unidos es el único país desarrollado en el que esos tiroteos masivos suceden con relativa frecuencia y, en lugar de pensar en cómo resolver el problema, esto se ha convertido en uno de nuestros debates más polarizados y partidistas", señaló.

Pese a la urgencia de Obama, una encuesta de Gallup divulgada este lunes mostró que el control de las armas ocupa el puesto número 19 en la lista de las 23 principales preocupaciones de los estadounidenses durante 2015. Además, en diciembre, cuando ocurrió la matanza de San Bernardino, en California, se vendieron en el país 1,6 millón de armas, cifra mensual récord en casi dos décadas sólo superada por los 2 millones vendidas en enero de 2013, tras el tiroteo de Newtown. El año pasado se registraron 325 tiroteos masivos, es decir, que más de cuatro personas resultaron heridas o muertas, en Estados Unidos, según cifras difundidas por Shootingtracker, una página web local que mantiene el conteo de esos casos.

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Miércoles, 18 Noviembre 2015 07:10

Francia ataca al Isis, vende armas a sus mentores

Francia ataca al Isis, vende armas a sus mentores

El país que le prestó su credo sunita wahabita a los asesinos del Isis en París no dará la más mínima importancia al hecho de que François Hollande sople y resople sobre la guerra. Arabia Saudita ya ha escuchado todo esto antes, todo lo del Nuevo Orden Mundial desde 1991, cuando George Bush padre soñaba con una expresión sub hitleriana de Medio Oriente en la que podría existir un oasis de paz, un lugar sin armas, y la riqueza que de ellas proviene, en que las espadas se convirtieran en arados, o al menos en buques petroleros más grandes y oleoductos más largos.


Los sauditas están demasiado ocupados haciendo volar en pedazos a Yemen en su enloquecida guerra contra los hutíes chiítas como para preocuparse de los locos sunitas wahabitas del Isis.


Su enemigo sigue siendo el nuevo mejor amigo de Estados Unidos, el Irán chiíta, y están tan empecinados como siempre en destronar al presidente alawita chiíta de Siria, aun si el Isis está en la primera fila de los enemigos de Bashar al Assad.
Arabia Saudita también sabe que la política exterior francesa ha favorecido el comercio tan fervientemente como alguna vez se opuso a un acuerdo nuclear con Irán, y miles de millones de dólares en armamento estadunidense seguirán fluyendo hacia el reino, a pesar de los nexos de este con el culto que destruyó 129 vidas en París.


Si alguien cree que Barack Obama va a disciplinar a la democracia teocrática de los árabes sauditas, debería echar un vistazo a la propuesta de vender armas estadunidenses por valor de mil 29 millones de dólares al rey Salman, de 79 años de edad, para darse cuenta de que a Washington no le interesa controlar la ferocidad del reino.


Riad ha dejado de bombardear al Isis en gran medida (¡sorpresa, sorpresa!), pero necesita armas desesperadamente después de quemar todos sus arsenales atacando a los yemeníes, hundidos en la pobreza. El contrato de venta de armas a Arabia Saudita ya fue aprobado por el Departamento de Estado estadunidense e incluye municiones de ataque directo fabricadas por la compañía Boeing y bombas guiadas por láser tipo Paveway, construidas por la firma Raytheon.


Los hutíes, huelga decir, aún controlan la mayor parte de Yemen, incluida la capital, Saná, pese a que es pura mitología de Riad la supuesta asistencia militar que el grupo yemenita recibió de Irán.


Grupos de defensa de los derechos humanos han acusado durante mucho tiempo a los sauditas de lanzar ataques aéreos y de asesinar indiscriminadamente a civiles. Según cifras de la Organización de Naciones Unidas, estas muertes ascienden a 2 mil 355. Cada una de estas vidas es tan preciosa como las 129 a las que se puso fin el pasado viernes.


Los estadunidenses y franceses presumiblemente querrían que los sauditas mataran a 2 mil 355 miembros del Isis, pero esto no sucederá. El Congreso estadunidense ya autorizó a Obama a vender otros 600 misiles antiaéreos Patriot PAC-3, lo que aporta 5 mil 400 millones de libras esterlinas a los bolsillos de Lockheed, a pesar de que los hutíes no tienen un solo avión.
Supuestamente estos misiles están destinados a proteger a los sauditas de un ataque aéreo iraní, que nadie en toda la región del Golfo cree que tendrá lugar.


En cuanto a las nuevas leyes de emergencia de Francia, ninguna de éstas afectará a los sauditas ni a ninguna otra nación árabe. En Medio Oriente, donde los dictadores locales, reyes y emires –casi en su totalidad aliados de Occidente– regularmente espían a sus ciudadanos, intervienen sus teléfonos y torturan a su pueblo, a nadie le importa si las nuevas leyes de Hollande restringen la egalité o la liberté de los franceses.


Para los sauditas, la batalla familiar entre el príncipe heredero, el ministro del Interior Mohammed bin Nayef, y el ministro de Defensa, Mohammed bin Salman bin Saud, de 30 años de edad y siguiente en la línea de sucesión, quien ha encabezado el bombardeo saudita a Yemen, es mucho más interesante que el futuro del EI.


Y algo que interesa mucho más a Francia son sus propios y lucrativos acuerdos de venta de armas con Arabia Saudita, donde Hollande aún tiene esperanzas, algo lastimeras, cabe agregar, de suplantar a Estados Unidos y al Reino Unido como un proveedor de armas del máximo nivel. Tal vez crea que está en guerra con Isis, pero los mentores espirituales del así llamado califato permanecerán intactos.


Traducción: Gabriela Fonseca

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Lunes, 05 Octubre 2015 07:14

Rutinas

Rutinas

No quería escribir sobre esto, sobre la muerte que impera en las noticias en este país, sobre los multihomicidios que el presidente dice que se han vuelto rutinarios, mientras él, como comandante en jefe, ordena, y de manera rutinaria, multihomicidios de inocentes en otros países.


A finales de la semana pasada murieron en Oregon nueve inocentes en una balacera masiva –una más de casi mil balaceras masivas que han ocurrido en este país en los últimos tres años–; Obama deploró que tales noticias, incluyendo el pesar oficial, se han vuelto algo rutinario. Pero no hizo más que decir que no podía hacer más, e instó a los votantes a que obliguen a la clase política a cambiar las leyes de control de armas.


Pocas horas después de estas declaraciones, en uno de los ataques aéreos estadunidenses rutinarios de sus guerras infinitas –esta vez en Afganistán– murieron por lo menos 19 civiles, incluidos tres niños; unos 40 o más quedaron heridos. Las víctimas eran doctores, personal médico y pacientes de un hospital de traumatología de Médicos Sin Fronteras. El director internacional de la organización condenó el acto abominable y calificó el ataque de grave violación del derecho internacional humanitario. Encargados de derechos humanos de la ONU apremiaron a realizar una investigación de un acto posiblemente criminal. El Pentágono en un principio sólo dijo que el ataque era contra objetivos enemigos, que estaba investigando el incidente y que aparentemente hubo daños colaterales. El presidente y sus subordinados –de manera aparentemente rutinaria– expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas.


Nadie conoce el número de víctimas de los incidentes multihomicidas, o masacres de inocentes en los diversos frentes de guerra de Estados Unidos en otros países, y menos sus nombres y sus historias (seguro algunos se parecen a los de Oregon: estudiantes y profesores). En Irak, el cálculo es de aproximadamente 150 mil desde la invasión de Irak en 2003, en incidentes rutinarios realizados por órdenes de la Casa Blanca.


Aquí en casa, incluida la tragedia de Oregon, ha sucedido en promedio más de un incidente por día de balaceras masivas en lo que va del año; un total de 294 en los 274 días que han corrido de 2015, según Mass Shooting Tracker (hay definiciones técnicas: la del FBI registra como multihomicidio un incidente si mueren tres personas o más; organizaciones independientes registran como balaceras masivas incidentes donde hay cuatro o más personas asesinadas y/o heridas).
Más estadísticas: en lo que va del año, la cifra total de incidentes de violencia de todo tipo con armas de fuego (incluidos homicidios, accidentes y suicidios) alcanzan 39 mil 545, que resultan en 9 mil 958 muertes y 20 mil heridos. Entre las víctimas muertas o heridas hay 551 niños y mil 966 adolescentes, según Gun Violence Archive. Desde la relección de Obama, en 2012, ha habido 994 incidentes de balaceras masivas, de acuerdo con Shootingtracker.com. Según cifras oficiales, en 2013 (el año más reciente del que existen) murieron más de 11 mil por armas de fuego sólo en homicidios. Las armas de fuego, en todo tipo de incidentes, son la causa de muerte de unos 33 mil cada año en este país.


O sea, mueren más estadunidenses en un solo día por violencia de armas de fuego en su país de los que murieron por atentados terroristas en todo 2014, según algunos cálculos.


Vale repetir: este país tiene la población más armada del mundo, con más de 300 millones de armas de fuego en manos privadas.


Por otro lado –siguiendo con el tema de la violencia y la muerte–, la semana pasada había seis personas a punto de ser ejecutadas a manos de gobiernos estatales en un lapso de nueve días. Dos ya tuvieron su cita programada con la muerte, uno se ha postergado y a otro se le conmutó la pena a cadena perpetua. La pena de muerte es la negación final e irreversible de derechos humanos, afirma Amnistía Internacional. Unos 3 mil 19 reos aún esperan ejecución en Estados Unidos.


No deseaba escribir cómo continúan los bombardeos contra niños y sus doctores en otros países, ni del sonido escalofriante e incesante de balas en las calles, en universidades, en primarias de este país, y menos sobre las ejecuciones legales, algo denunciado por el Papa la semana pasada, cuando proclamó que todos aquellos que dicen ser campeones del derecho a la vida (como se denominan las fuerzas antiaborto en este país) tienen que oponerse a la pena de muerte.
Como reporteros tenemos que cubrir las muertes, la violencia, la sangre, algunos con la esperanza de que algún día todos se harten de todo eso. Hemos entrevistado una y otra vez a víctimas de las armas de fuego, a reos horas antes de su muerte programada por las autoridades; ni hablar de los reporteros que siguen cubriendo las guerras más largas de la historia de Estados Unidos. Hay un viejo dicho periodístico en este país: if it bleeds, it leads (si sangra, es (nota) principal).
Ni modo, la muerte violenta, por la fuerza, por la bala, por la bomba, por la acción a veces premeditada, a veces loca, de alguien contra los demás, fue el tema inevitable de esta última semana en Estados Unidos. Como opinó La Jornada en su editorial del viernes pasado sobre la más reciente matanza en Estados Unidos: el problema parece ser más hondo y relacionarse con un Estado que como rasgo histórico ha hecho una exaltación de la violencia y de la muerte como métodos legítimos de acción.


Poco antes de ser asesinado, el reverendo Martin Luther King afirmó que antes de poder hablar contra la violencia de los oprimidos en los guetos, primero tenía que hablar contra el proveedor más grande de violencia en el mundo hoy día, mi propio gobierno.


¿Cuándo se declarará una guerra contra las armas, una guerra contra la guerra?


Sólo así se logrará romper la rutina.

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Viernes, 27 Febrero 2015 06:22

Obama la bomba ama

Obama la bomba ama

La industria bélica de Estados Unidos y la Casa Blanca se lanzaron a un plan de 30 años para reestructurar su capacidad nuclear, a un costo sideral y con presumibles consecuencias en la orientación industrial y en la focalización del gasto, no sólo de ellos sino del mundo.

 

La administración de Estados Unidos propuso aumentar el presupuesto destinado a armas nucleares en mayor proporción que el resto del gasto militar, según el mensaje presupuestal conocido el 2 de febrero. En su propuesta para el año fiscal 2016 plantea gastar 8.850 millones de dólares para mantener y reconstruir el armamento nuclear nacional (un aumento de más del 8 por ciento sobre los niveles actuales), olvidándose de que deshacerse de las armas nucleares obsoletas es un problema que desafía los presupuestos hechos hasta ahora (véase recuadro "Esos trastos viejos").


A su vez, el Pentágono está solicitando un aumento del 4 por ciento sobre su gasto total para 2015, de 560.000 millones a 585.000 millones de dólares. Este monto incluye un aumento sustancial del financiamiento en el exterior de lo que llama "operaciones contingentes".


La herencia que dejará Obama a sus sucesores será no sólo el aumento presupuestal sino el primer paso de un cambio drástico cuyo objetivo es rehacer desde la base la tríada de las fuerzas nucleares de Estados Unidos –incluyendo bombarderos de largo alcance, submarinos y misiles– en las próximas tres décadas. La estimación presupuestaria de la respectiva oficina del Congreso –en discrepancia con el Ejecutivo– sitúa el costo en un agregado de 335.000 millones de dólares hasta el año 2023. Esa es la cuarta parte del camino hasta los 30 años, en 2045.


El plan viene siendo trabajado y discutido al menos desde 2012, y su oficialización en el presupuesto sugiere que la administración considera lo suficientemente reencarrilada la economía como para encarar este gigantesco gasto, al que no se le puede llamar inversión más que en la industria bélica. La señal que esperaban los agentes financieros era un alza en la tasa de interés preferencial, o prime rate. Ahora tienen ante sí un panorama de desarrollo industrial a costa del Estado, una danza de muchos miles de millones de dólares que imprimirá su huella en el desarrollo económico de Estados Unidos, y un condicionamiento a sus adversarios, que los obligará a modificar sus propios planes de desarrollo para incluir el armamentismo nuclear.


Vale recordar que el gobierno de Ronald Reagan (1981-89) incrementó la Guerra Fría cuando la ex Urss se acababa de retirar derrotada de Afganistán, en 1979, disponiendo un crecimiento masivo del aparato militar de Estados Unidos. Lo hizo con nuevas políticas hacia la Urss, revitalizando el programa del bombardero estratégico B-1 Lancer, que había sido cerrado por el gobierno anterior de Jimmy Carter, y produciendo nuevos misiles, como el MX, en respuesta al SS-20 de los soviéticos.


El golpe de gracia lo dio Estados Unidos en 1983 con la Iniciativa de Defensa Estratégica, que proponía equipos terrestres y aéreos que sirvieran de escudo al ataque de misiles. Esto llevó a los soviéticos a una carrera armamentista que el secretario general soviético Yuri Andropov describió afirmando que "pone en peligro al mundo entero" y que, según el asesor de Reagan David Gergen, aceleró el fin de la Guerra Fría con la implosión de la Urss. La caída del muro de Berlín fue el 9 de noviembre de 1989.


Este aumento en el armamento nuclear elude la restricción del gasto militar impuesta por el "acta de control del presupuesto" de 2011, con la que el Congreso limitó las erogaciones del Ejecutivo. El 3 de junio de 2012, cuando los recortes al presupuesto militar se debían hacer efectivos (en el orden del 8 por ciento), The New York Times daba cuenta de los movimientos de congresistas en procura de eludirlos.


Entre 2001 y 2011 el presupuesto militar subió de 287.000 millones de dólares a 530.000 millones de dólares, y a este gasto de 2011 se le deben agregar 159.000 millones de dólares para la guerra en Afganistán más otros 29.000 millones de dólares en gastos no especificados de "lucha contra el terrorismo", lo que suma 718.000 millones de dólares. A esto habría que sumarle todavía 127.000 millones de dólares, o 3,5 por ciento del presupuesto federal, para los veteranos de guerra.


Sin contar el último agregado, estos 718.000 millones de dólares gastados en un año superan la suma de los presupuestos militares de China, Rusia, Gran Bretaña, Francia, Japón, India, Arabia Saudita, Alemania, Brasil, Italia, Corea del Sur, Australia y Canadá; 13 países. Al que quiere imperio, que le cueste.


Los rubros dominantes en el presupuesto de Estados Unidos son el militar (20 por ciento), salud (21 por ciento) e intereses de la deuda (6 por ciento). Pero si se toma en cuenta que el gasto en defensa fue de 718.000 y no sólo el militar de 530.000 millones de dólares, Estados Unidos gastó más en defensa que en salud.


En la estructura del gasto de 2012 el rubro de personal se mantiene aproximadamente en 161.000 millones de dólares (menos gente pero aumentaron la paga y los beneficios), el de armamento creció a 128.000 millones de dólares, y particularmente se incrementaron mucho los de operaciones (219.000 millones de dólares), e investigación y desarrollo (74.000 millones de dólares). En programas nucleares se gastó relativamente poco en relación con las cifras de este nuevo plan: 20.000 millones de dólares.


En la curva estadística los gastos crecen con las guerras en que participa Estados Unidos y decrecen cuando terminan: 43 por ciento menos tras la de Corea (1950-53), 33 por ciento menos tras la de Vietnam (que terminó en 1975), 36 menos tras la Guerra Fría, y ahora se proyectaba un decrecimiento del 31 por ciento tras la de Afganistán. Según el acta de control de presupuesto de 2011, el Pentágono debería bajar el suyo un billón de dólares en una década.


Ahora, con este plan de reconstrucción de la capacidad militar nuclear, la industria bélica tiene la manera de evadir el cepo presupuestario, y la solución que se empezó a buscar en 2012 ya está escrita en el mensaje presupuestal al Congreso.


El presupuesto militar solicitado el lunes 2 para el año fiscal 2016 es de 585.000 millones de dólares (4 por ciento más que los 560.000 millones de dólares de este año) pues aumenta el gasto en varios programas importantes de modernización de armas nucleares. La Casa Blanca está solicitando otros 1.250 millones de dólares para el bombardero nuclear de largo alcance Long Range Strike, cuya construcción insumió este año 914 millones de dólares. También se aumentará en 116 millones de dólares el gasto para el desarrollo de una alternativa al envejecido modelo de submarinos para misiles balísticos clase Ohio, llevándolo a 1.400 millones en 2016. Y se solicitan 72,2 millones de dólares para un programa que modernice o remplace la flota de Minuteman III ICBM, lo que implica un aumento de 68,3 millones de dólares. Lo que realmente implica esta transformación a largo plazo y cuáles son sus ideas rectoras es, naturalmente, material clasificado

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Pistolas Taser son utilizadas en foro de Víctimas realizado en Cali

Con vacíos normativos y preguntas aún sin responder, las pistolas Taser empiezan a ser utilizadas. La ocasión fue la manifestación pública a las afueras del Foro Nacional de Víctimas el pasado 3 de agosto en Cali. El hecho tensiona el debate sobre el uso de este artefacto.


Luego de 10 días de que los policías adcritos a los cuadranes de seguridad en ls ciudades de Cali, Medellín y Bogotá recibieran una dotación de 300 pistolas Taser, y de conocerse diversas críticas de congresistas y entidades nacionales debido al vacío normativo para su implementación; este artefacto eléctrico fue utilizado por la policía para controlar la manifestación realizada el pasado 3 de agosto en las afueras del Foro Nacional de Víctimas –convocado por Gobierno-farc– organizado en la capital del Valle.


La tensionante actuación de la policía ante estos manifestantes le otorga mayor prioridad al debate de la regulación de este artefacto, cuyo primer capítulo será abordado en los próximos días en la Comisión Segunda del Senado. Ya en el Congreso, el senador del Polo Democrático Iván Cepeda advirtió en días pasados que "las armas taser no pueden ser catalogadas como no letales, por lo que no sería legal utilizarlas en manifestaciones públicas".


De forma premonitoria días antes de estos hechos la Personería de la ciudad de Cali había alertado sobre la impunidad que podría generarse al momento de establecer responsabilidades por el uso de este artefacto. La razón: estas pistolas, que descargan alto voltage, no dejan rastro en la víctima y pueden ser utilizadas a una distancia que varía entre 6 - 7 metros, lo suficiente como para dificultar la identificación del oficial que la acciona.


En el comunicado mencionado, Andrés Santamaría, Personero de Cali, manifestó que en el caso de esta ciudad, las Taser llegan cuando "el ente de control y de derechos humanos ve con preocupación el aumento de casos de eventuales excesos en intervenciones de la Policía y estos podrían acrecentarse con la disposición de este equipo".


Días antes la Defensoría Nacional del Pueblo ya había expresado su preocupación por un posible incremento de casos de exceso de fuerza por parte de los organismos policiales, tal y como ha sucedido en Estados Unidos donde, según lo reportado por Amnistía Internacional, el 90 por ciento de las víctimas fatales por causa de disparos de electricidad con esta pistola estaban desarmadas.


Pese a los distintos pronunciamientos todo está dispuesto para darle campo abierto a este armamento. Por ahora, ya son 40 los uniformados que en la capital del Valle recibieron capacitación para su utilización. Urgidos por esta realidad, el Defensor Nacional del Pueblo, Jorge Armando Otálora, pide claridad sobre la utilización y los riesgos desprendidos por el uso de los dispositivos Taser en Colombia, "a fin de evitar que puedan ser utilizados por personas ajenas a la Fuerza Pública, o que en virtud del eventual uso inadecuado por parte de los uniformados pueda ocasionar accidentes incluso con consecuencias trágicas para quienes sean alcanzados por estos instrumentos, como lo han denunciado organizaciones de derechos humanos en otros países".


Y la preocupación de Otálora no es para menos, pues en Colombia no hay control para la venta de armas no letales. Artefactos como el gas pimienta y las pistolas eléctricas entran ilegalmente al territorio nacional y pueden ser adquiridas por quien desee. Además de esto, en el 2013 la firma Aegis Industries puso en vigencia su propio manual de advertencias para minimizar los riesgos del uso de armas de conducción eléctrica o CEW ( por sus siglas en inglés), presentando como efectos acumulativos, cambios fisiológicos y metabólicos, estrés y dolor y, en algunas personas, el riesgo de muerte o lesiones graves que puede aumentar con la exposición a "estas armas".


El debate sobre el uso de este armamento apenas toma forma en Colombia, donde la segudidad ciudadana fue privatizada hace décadas, autorizándoles a los celadores, incluso, el uso de armas ofensivas o de guerra. Muy seguramente la nueva tecnología también llegará a sus manos.

 

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Miércoles 30 de julio de 2014

Publicado enColombia
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