Sábado, 23 Julio 2016 07:38

Armas, juguetes y racismo

Armas, juguetes y racismo

 

Bienvenidos a la ciudad de Cleveland, donde esta semana se celebró la Convención Nacional Republicana. La Convención Republicana es una fiesta privada minuciosamente guionada y montada, con una puesta en escena calibrada hasta el detalle y con gran despilfarro que se financia con fondos públicos. Aquí, los delegados acreditados, la mayoría de los cuales son activistas del Partido Republicano provenientes de todo el país, circulan en el interior de un perímetro militarizado demarcado para lo que las autoridades han designado como un “evento especial de seguridad nacional”. Por lo tanto, el Servicio Secreto de Estados Unidos ha tomado control total de la zona, en este caso, el centro de Cleveland. La zona está rodeada por un vallado de acero negro, provisorio pero imponente, patrullado por todo el espectro policial, desde la policía local hasta equipos SWAT federales. Aún así, debido a que Ohio cuenta con leyes extremadamente tolerantes para la regulación de las armas de fuego, la gente puede “portarlas libremente” aquí. Y lo hacen. Al caminar por calles del centro de la ciudad, muchos de los simpatizantes de Trump han exhibido con orgullo las armas de fuego que portan en el costado de su cuerpo, incluso armas semiautomáticas como el AR-15.

 

Sin embargo, no todo se puede portar libremente. Muchas cosas están prohibidas: las pelotas de tenis, los sobres de dormir, los palos para autofotos o selfie sticks y los productos enlatados. Para poner de manifiesto lo absurdo de la situación, la organización pacifista de mujeres Code Pink llevó a cabo una manifestación ante el puesto de control de acceso a la Convención Republicana. Aproximadamente una docena de mujeres vestidas de rosado llevaban en sus carteras 500 pelotas de tenis rosadas y verdes que tenían escrita la frase “Prohíban las armas, no las pelotas". Frente al puesto de control, las mujeres comenzaron a lanzarse las pelotas entre ellas.

 

Rápidamente la policía de Cleveland formó un cordón policial que intentó hacer un círculo en torno a las manifestantes. Los agentes procedieron a confiscar las pelotas de tenis. Hubo confusión cuando uno de los agentes consultó a un superior “¿Qué hacemos con las pelotas?”. “Pónganselas en los bolsillos”, fue la exasperada respuesta. La policía amplió con agresividad el cordón, empujando a observadores y periodistas para apartarnos. Logramos esquivarlos y acercarnos a las activistas para preguntar a la integrante de Code Pink Chelsea Byers qué era lo que estaba sucediendo: “Estamos aquí, para decir que es ridículo que la Convención Nacional Republicana haya prohibido las pelotas de tenis y aún así sigan permitiendo que se porten armas libremente por estas calles. Si les preocupa la seguridad, deberían sacar las armas de estas calles en lugar de prohibir los juguetes". Para apoyar a la policía de Cleveland, llegó un gran contingente de la Policía Estatal de Indiana y luego fue desplegada la policía antidisturbios. Finalmente, llegó un cuerpo de oficiales montados a caballo. Todo este despliegue por quince mujeres y un hombre de Code Pink y sus 500 pelotas de tenis.

 

La segunda velada de la Convención Republicana estaba por comenzar. Miles de personas ingresaban al Quicken Loans Arena. Por primera vez en la historia, un representante de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) estaba invitado a pronunciar un discurso en el marco de la Convención.

 

La cofundadora de Code Pink Medea Benjamin nos dijo durante la acción de protesta: “Pensamos que, desafortunadamente, la Asociación Nacional del Rifle ha estado diagramando la agenda de todo el país, en especial la del Partido Republicano. Es lamentable que la NRA tenga tanto poder en este país. Es por eso que observamos armas en nuestras calles y gente baleada cada día, cada hora de cada día". Finalmente, una vez que todas las pelotas de tenis fueron confiscadas de manera segura, la policía se retiró.

 

A noventa cuadras de la Convención Republicana, en Cudell, un vecindario mayoritariamente afroestadounidense de Cleveland, se alza en un parque infantil del vecindario un pequeño santuario de peluches y cruces. El 22 de noviembre de 2014, Tamir Rice, de doce años de edad, estaba jugando en ese parque con un arma de juguete en sus manos. Alguien llamó al 911 para denunciar el arma, aunque aclaró en la llamada que era posible que el arma no fuera real. Dos agentes de policía de Cleveland se precipitaron al lugar. Condujeron velozmente por el césped y en cuestión de segundos abrieron las puertas del patrullero y le dispararon a Tamir en el estómago. La muerte de Tamir Rice a manos de la policía reavivó las protestas que se llevaban a cabo desde hacía algunos meses cuando la policía mató a Eric Garner en Staten Island y a Michael Brown en Ferguson, Missouri.

 

Mientras estábamos realizando nuestra cobertura de la Convención Republicana, visitamos el lugar donde Tamir recibió los fatales disparos. Nuestra guía fue la ex senadora estatal de Ohio Nina Turner. Como madre afroestadounidense, la exsenadora Turner mantuvo esa conversación tan familiar con su hijo acerca de la manera en que tiene que actuar frente a la policía... cuando no lleva puesto el uniforme. Su hijo es agente de policía, al igual que lo fue su esposo, que actualmente está jubilado. De pie en el lugar donde le dispararon a Tamir, justo el día en que fueron asesinados en Baton Rouge tres agentes de policía y una semana después de que otros agentes murieran baleados en Dallas, Nina Turner compartió con nosotros su punto de vista único: “La mayor brecha que tenemos en este país es una brecha de valor, es el hecho de que la vida de un afroestadounidense en realidad no se valora como la de sus hermanas o hermanos blancos de este país. Tenemos que aceptarlo”, nos dijo mientras nos encontrábamos de pie junto al monumento en memoria de Tamir. .

 

En Cleveland, el Partido Republicano designó oficialmente a Donald Trump como el candidato a la presidencia de Estados Unidos por ese partido. Fuera de la convención, sus simpatizantes fueron libres de desfilar por las calles con rifles de asalto. Tamir Rice habría cumplido catorce años el mes pasado, si la policía simplemente le hubiera dado la posibilidad de soltar su arma de juguete. Esta mortal desigualdad continuará aterrorizando a este país hasta que nos comprometamos verdaderamente a enfrentar el racismo y la violencia armada.

 

Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

 

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Sábado, 09 Julio 2016 09:44

Un sistema que ya no funciona

Policías de Nueva York patrullan en Central Park en estado de alerta tras la masacre de Dallas.

Un país aparentemente incapaz de avanzar en el tema de la reforma de armas tiene la muy urgente necesidad de reformar un sistema de justicia criminal que es profundamente erróneo y discrimina a las personas de color.

 


Es muy pronto. Apenas estamos sabiendo el nombre de un sospechoso. La ciudad de Dallas –y el país todo– todavía está aturdido. Los seres queridos de los cinco policías muertos están sufriendo lo que el presidente Barack Obama describió como un “ataque vicioso, calculado y despreciable”. Es demasiado pronto para hablar con claridad, o con conocimiento, sobre causa y efecto. Sin embargo, ya está claro que Estados Unidos alcanzó otro hito en su larga y frustrante lucha con la violencia armada. Al igual que el ataque del mes pasado en la discoteca Pulse de Orlando, que fue el tiroteo más mortífero en la historia moderna de Estados Unidos, el ataque del jueves por la noche dio lugar a la mayor pérdida de vidas de los agentes de policía desde los ataques del 9/11.

 

Una ciudad todavía está tratando de deshacerse de su asociación como el lugar donde el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy fue asesinado hace más de 50 años ahora tendrá que hacer frente a este nuevo horror. El único sospechoso cuyo nombre surgió –después de los disparos no era preciso cuántos estaban implicados– es Miqueas Xavier Johnson. La policía dijo que estaba enojado por la oleada de homicidios de negros y minorías sospechadas. Es una ironía que, al parecer, calmó su furia atacando a los agentes que estaban de servicio en una gran manifestación pacífica contra esas mismas matanzas.

 

El jefe de policía de Dallas David Brown le dijo a la prensa ayer que durante un largo enfrentamiento con la policía, el sospechoso –a quién no nombró– dijo que “quería matar a los blancos, especialmente los oficiales blancos”. La matanza de los oficiales, y las heridas a otras siete personas, se produjeron apenas días después de dos incidentes de alto perfil en el que hombres negros fueron asesinados por agentes de policía en diferentes partes del país, sus muertes grabadas en un video. Alton Sterling murió el martes por agentes mientras yacía boca abajo en el suelo, en Baton Rouge, Louisiana. Philando Castilla murió el miércoles a manos de agentes en Minneapolis. El gobernador de Minnesota Mark Dayton pidió que el Departamento de Justicia que investigara la muerte de Castilla, ocurrida en un control de tránsito.

 

“¿Esto hubiera ocurrido si el conductor era blanco, si los pasajeros eran blancos? Creo que no”. dijo Dayton. Tal vez quienes llevaron a cabo los asesinatos en Dallas creían que estaban actuando en nombre de las muchas personas negras y de minorías que han muerto a manos de la policía. Sin embargo, la familia de Sterling le dijo a la prensa que rechazaban “reprobables actos de violencia” contra los agentes. Cuando se le preguntó a la madre de Castilla sobre el ataque, le dijo a CNN que recién se enteraba de lo que había pasado.

 

A medida que las familias de los cinco agentes muertos en Dallas - hasta el momento se han identificado a Brent Thompson y Patrick Zamarripa - lloran a sus seres queridos, muchos van a tratar de utilizar los ataques para apoyar su argumento de que existe una “guerra contra el policía”. Algunos líderes sindicales de la policía han afirmado que la administración Obama y el movimiento Black Lives Matter –la marcha del jueves por la noche no fue organizada por el movimiento– hacen que la policía se sienta como si estuviera “en estado de sitio”. Sin embargo, los datos sugieren lo contrario. Las cifras determinan que el 2015 fue uno de los años más seguros para la aplicación de la ley en un cuarto de siglo. El número total de oficiales muertos, 37, fue alrededor del 20 por ciento menos que en 2014.

 

“Para aquellos que parecen creer que los agentes de policía están siendo asesinados a tasas más altas, y que tiene algo que ver con las protestas contra abusos de la policía, esto realmente muestra que no hay nada de eso,” dijo el profesor de Derecho de la Universidad de Pittsburgh Derecho y experto en vigilancia David Harris el año pasado. Debería ser innecesario decir, que un solo agente de policía herido o muerto, es demasiado. Se debe llorar a los oficiales que fueron muertos, una investigación deben descubrir si había otros involucrados en el ataque o si Johnson estaba actuando solo. Los responsables deben ser castigados.

 

Al mismo tiempo, la tragedia de la noche del jueves no debe distraer a Estados Unidos, un país aparentemente incapaz de avanzar en el tema de la reforma de armas, de la muy urgente necesidad de reformar un sistema de justicia criminal que es profundamente erróneo y discrimina a las personas de color. Las fuerzas policiales de todo el país, incluidos los responsables de la muerte esta semana de Castile y Sterling, son parte de ese sistema. Los agentes que fueron asesinados el jueves murieron en acto de servicio, proporcionando honorable seguridad para los manifestantes que exigen la reforma de un sistema que es institucionalmente defectuoso. Por el bien de todos, ese cambio no debe moderarse, no puede esperar más.

 

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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Viernes, 15 Abril 2016 20:03

La paz armada

La paz armada

Tres años y medio de conversaciones de paz es un tiempo demasiado largo si no se han obtenido resultados tangibles. Más complejo aun si los temas pendientes son muchos y de difícil solución. La mesa de La Habana está atascada y la única realidad es que ninguna de las partes se atreve a pagar el costo político de su fracaso.

 

Habrá un antes y un después del 23 de marzo en el proceso de paz colombiano. Ese día había sido anunciado, desde mucho tiempo atrás, como la fecha en que el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia (Farc), rubricarían una paz que comenzaron a negociar en 2012.


Pasó la fecha y no hubo anuncios destacados. Las partes ni siquiera pudieron explicar los puntos en que las negociaciones se trabaron, y la mesa de La Habana comenzó a ocupar espacios cada vez menos destacados en la agenda informativa, al punto que tres semanas después de la fecha fijada los diarios y los noticieros televisivos ya casi no hablan de los prometidos acuerdos de paz.


Por el contrario, las fuerzas que se oponen al fin de la guerra no han dejado de hacer notar su presencia. El ex presidente Álvaro Uribe intentó con regular éxito movilizar a la población contra las negociaciones. Pero la presencia de los paramilitares en buena parte del país (véase nota de Iván M García), controlando una parte de los negocios agropecuarios y extractivos –además de las habituales extorsiones a la población–, es una amenaza concreta para los futuros guerrilleros desmovilizados.


Es posible que el cese unilateral del fuego decidido por las Farc tiempo atrás haya alejado el fantasma de la guerra en la percepción de una parte considerable de los colombianos. Lo cierto es que no existe presión social para llegar a un acuerdo rápido y completo. Así las cosas, se vive una paz armada que no termina de ser paz verdadera y que llegado el caso puede degenerar nuevamente en guerra abierta, lo que sería un desastre sobre todo para el actual presidente, pero también para la guerrilla, que tiene muy baja aceptación social.


LOS ATASCOS.


Históricamente las causas de la guerra estaban en la tierra. La violenta expulsión de los campesinos de sus parcelas, empujándolos hacia nuevas fronteras agrícolas, ha sido la explicación más frecuente y razonable sobre la larga guerra colombiana. Es evidente que las más de 6 millones de hectáreas que han sido indebidamente apropiadas durante el conflicto siguen siendo parte del atasco en el que se encuentra el proceso de paz.
Pero lo que revela el fracasado apretón de manos entre Santos y Timochenko (uno de los jefe de las Farc) en La Habana el 23 de setiembre de 2015 es bastante más que los problemas derivados del irresuelto conflicto agrario.


Sin embargo, en el fracaso del 23 de marzo como fecha límite han pesado otros factores más decisivos aun en el corto plazo. Según Carlos Gutiérrez, director de Le Monde Diplomatique en Colombia, el proceso de paz se ha detenido ante múltiples muros, que enumera: “amnistía, cese del fuego y hostilidades, dejación de las armas, participación popular, seguridad jurídica, cumplimiento efectivo de los acuerdos, margen de tiempo para la negociación”.


Es evidente que son temas de difícil resolución y, sobre todo, que revelan una profunda desconfianza entre las partes. El gobierno exige el desarme completo y en una sola fecha, el abandono por las Farc de toda relación con el negocio de la coca en todas sus fases y el fin de la explotación ilegal del oro y de otros minerales. Sus exigencias afectan a las armas y a las formas de financiamiento, dos puntos clave. El grupo guerrillero exige a su vez formas de control de las regiones en las que tiene un peso histórico fuera de discusión y que se denominan “zonas de reserva campesina”. Pero sobre todo, y con base en la experiencia, garantías de seguridad. Cuando varios grupos armados se desmovilizaron a principios de la década de 1990 sobrevino el asesinato de importantes dirigentes, sobre todo del M 19. La masacre de miles de militantes y cargos públicos de la Unión Patriótica es otro antecedente importante a la hora de negociar seguridad en el posconflicto.


Quizá por eso las Farc pretenden la entrega gradual de las armas y no de una vez, como quiere el gobierno. La propuesta de la guerrilla es entregarlas progresivamente a medida que los acuerdos se vayan cumpliendo, en un plazo de diez años. La respuesta de Santos fue rotunda: “El gobierno exige una fecha fija, precisa y clara, para que termine el proceso de desarme”. Aquí está la traba mayor en esta fase de las negociaciones. El gobierno teme que la guerrilla esté ganando tiempo para fortalecerse, como sucedió dos décadas atrás durante la negociación del Caguán, donde las Farc obtuvieron una zona “despejada” que aprovecharon para reclutar combatientes y ganar terreno a las fuerzas armadas.


INNOVAR O NO INNOVAR.


En otros procesos de negociación, tanto en Colombia como en Centroamérica, las cosas fueron por caminos bien distintos a los que pretenden recorrer las Farc. Una vez firmados los acuerdos de paz, los guerrilleros se concentraban en varias zonas donde entregaban las armas bajo supervisión internacional y luego se reincorporaban a la vida civil. Ese ha sido el patrón en Colombia. Pero hubo traiciones, como cuando el ejército aprovechó la concentración de combatientes del M 19 para bombardearlos por aire.


En este punto hay también gruesas divergencias. La guerrilla pretende que se fijen 50 puntos de concentración de sus combatientes (seguramente para minimizar posibles daños), mientras el gobierno quiere que sean sólo diez. Las Naciones Unidas ofrecen acompañar la entrega de armas hasta en 14 puntos, movilizando a 5 mil funcionarios.


Lo que está en juego es mucho. Santos no puede permitirse llegar a las elecciones de 2018 sin resultados concretos. Durante su primer mandato presidencial no pudo ofrecer nada más que la continuación de la mesa de La Habana.


Las Farc muestran una estrategia errática. Días atrás Timochenko difundió un mensaje vigoroso en el que asegura que el proceso llegará a buen puerto. Pero en el fondo lo que parecen desear es una paz armada de larga duración, como se desprende del plazo de entrega de las armas, fijado en diez años.


Hay otro punto que se ve sombrío. Es lo que el politólogo Markus Shultze Kraft señala como “la necesaria reforma del sector seguridad”, el papel que jugarán las fuerzas armadas y policiales en el posconflicto (Le Monde Diplomatique, febrero de 2016). Las fuerzas armadas han sido diseñadas para la guerra interna y adquirieron una cultura de combate al campesino armado, violaron de forma grosera los derechos humanos y mantienen estrechos vínculos con los paramilitares.


Para nadie es un secreto que los militares colombianos, en línea con el ex presidente Uribe, siguen queriendo exterminar a la guerrilla. De algún modo, es la posición simétricamente opuesta a la de las Farc, que siguen aspirando a “tomar el Palacio de Invierno”. No puede resultar entonces extraño que el proceso de paz se haya atascado.

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Privatización de la guerra por trasnacionales de EU: ex coronel del Pentágono Larry Wilkerson

El ex coronel Larry Wilkerson fustigó que los intereses de las trasnacionales se habían adueñado del aparato de seguridad de Estados Unidos (EU), al haber puesto bajo su control al complejo militar industrial: hoy es más pernicioso de lo que imaginó Eisenhower. Increpó el papel de Lockheed Martin en abastecer armas a los regímenes represivos de Medio Oriente y de incrementar deliberadamente las tensiones en la península coreana con el fin de aumentar sus ingresos (http://goo.gl/G3ysjh).


Wilkerson no es un personaje cualquiera: fue director ejecutivo del ex secretario de Estado general Colin Powell durante la presidencia de Baby Bush. Refiere un escrito de 1935 del mayor general Smedley Butler La guerra es una estafa (https://goo.gl/IhQZkR), el marino más condecorado de su generación, quien criticó la maquinaria de guerra de EU que libra sus guerras más para asegurar las ganancias de las trasnacionales de lo que lo hace para asegurar y proteger el American Way of Living.


¡El coronel comenta que su visión hoy no se encuentra lejos de la teoría de Butler de hace 81 años! Wilkerson sugiere que la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte con Bill Clinton –después de que Baby Bush y James Backer habían asegurado a Mijail Gorbachov y luego a Boris Yeltsin que no avanzarían ni un milímetro (¡supersic!) al Este– se debió a las presiones de Lockheed Martin, Raytheon y Boeing, así como de otros, con el fin de incrementar su red de potenciales ventas de armas. ¡Los mercaderes globales de la muerte!


Asevera que a partir de la mitad del siglo XX, “el complejo militar industrial de EU ha pasado de ser una simple manufacturera de armas para acoplarse con los think tanks” –al unísono de organizaciones no lucrativas legales y exentas de impuestos– que promulgan el ambiente bélico y pretenden ser imparciales, con editoriales y propuestas de política que apoyan la agenda de la infraestructura militar-industrial y que son seguidas a pie juntillas por el Congreso y la rama ejecutiva.


Afirma que existe proclividad en el Congreso para bendecir seguido la utilización de la fuerza debido al dinero que obtienen de los contratistas y cabilderos de defensa. Vienen las incendiarias frases nodales: En muchos aspectos ahora son los intereses privados quienes se benefician mayormente del uso de nuestra fuerza militar, sea con contratistas privados de seguridad que están todavía desparramados en Irak o Afganistán, o mediante los principales contratistas de defensa como Lockheed Martin.


El crítico portal Salon cita al periodista australiano Antony Loewenstein, quien detalla cómo EU privatizó sus guerras en Irak y Afganistán: Existen 30 mil contratistas militares que trabajan para el Pentágono en Afganistán y que superan a los soldados en una proporción de tres a uno. Existen miles más en Irak (http://goo.gl/SJp277).


Wilkerson arremete contra Hillary Clinton, quien declaró que es tiempo para EU de comenzar a pensar en Irak como una oportunidad de negocios para las trasnacionales de EU (http://goo.gl/uPZMZp), con el fin de beneficiar a JP Morgan y a ExxonMobil.


No constituyen ningún secreto las fétidas conexiones de Hillary con la industria del gas y el petróleo, en paralelo a las trasnacionales armamentistas de la muerte (http://goo.gl/PQCozR).


Wilkerson es muy severo con Dick Cheney, el pugnaz vicepresidente de Baby Bush, quien fue a la guerra con el fin de hacer dinero para Halliburton (http://goo.gl/cXMmXt). ¿De allí provendrá el axioma bélico de los neoconservadores straussianos sobre la guerra permanente; es decir, los ininterrumpidos ingresos de los mercaderes de la muerte como Lockheed Martin, Raytheon y Boeing?


El coronel sentencia sin tapujos que somos los mercaderes globales de la muerte. Hemos privatizado (¡supersic!) la última función pública: la guerra.


El feroz portal Zero Hedge colocó en relieve una declaración del temerario coronel de que “el imperio estadunidense se encuentra en un grave problema cuando EU sigue la trayectoria clásica del declive de los imperios, por lo que necesita pasar a una transición de ser una de las máximas potencias para enfocarse más en estrategias de cooperación internacional (http://goo.gl/O0EVRr)”.


¿Qué sabe el coronel que no sepamos?


Sus axiomas son demoledores: La historia nos dice que probablemente estemos acabados cuando el resto del mundo está despertando al hecho de que EU es: 1. Estratégicamente inepto y 2. No es más el poder que solía ser. Y que la tendencia se intensificará.


Los síntomas internos del declive son notorios: La concentración de la corrupción y el papel desproporcionado de los intereses financieros –lo cual es más que obsceno en las primarias de EU, donde los rebeldes de ambos partidos, Bernie Sanders y Donald Trump, simbolizan a mi juicio el canto de cisne del imperio estadunidense.


Wilkerson comenta que los imperios al final concentran su fuerza militar como el todo (sic) y el final de todo (sic) el poder... y finalmente usan más fuerzas mercenarias que fuerzas ciudadanas cuando los imperios al final quiebran ética y moralmente... y se arrojan a los brazos de los banqueros y los financieros que conducen el imperio: cuando los imperios declinan no pueden siquiera gobernarse a sí mismos. ¡Tremendo!


Sobre la negociación nuclear de EU con Irán arremetió que el ex vicepresidente Dick Cheney había enloquecido al oponerse y haber exhibido una insana postura paranoide (http://goo.gl/Ewfyc0).


Divulga que hoy existe una ruptura entre el abordaje bélico de la CIA y el Pentágono en Siria que juzga se debe más bien a la ignorancia (http://goo.gl/R5tZ9b). ¡Otra señal más de la decadencia!


EU sigue siendo el número uno en la venta de armas del mundo con más de 50 por ciento del mercado controlado (http://goo.gl/sWM5S1). En forma aterradora, el Estado racista/ apartheid de Israel era en 2014 el séptimo exportador mundial de armas, detrás de Gran Bretaña, Alemania y Francia.


La industria de ciberseguridad es hoy uno de los principales pilares de la venta armamentista donde descuellan Intel (http://goo.gl/cVXZNq) –ingresos: 55 mil 400 millones de dólares, vinculado a Fundación Clinton y a NSA–, Lockheed Martin (http://goo.gl/nIoPDY) –ingresos: 46 mil 132 millones, vinculado a Fundación Clinton, a la hija de Cheney y NSA–, Northrop Grumman (http://goo.gl/QIT9m2) –ingresos: 23 mil 526 millones, vinculado a NSA, BlackRock y a CFR–, Raytheon (http://goo.gl/1CNr32) –ingresos: 23 mil 347 millones, vinculado a BlackRock y NSA–, Boeing (http://goo.gl/mA5FHt) –ingresos: 96 mil 114 millones, vinculada a NSA, a Fundación Clinton y a CFR– y General Dynamics (http://goo.gl/ykvyW9) –ingresos: 30 mil 852 millones de dólares, vinculado a NSA.


¡Todo queda en familia!


Según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (Sipri, por sus siglas en inglés), el gasto militar global aumentó a 1.7 millones de millones (trillones en anglosajón) de dólares en 2015. EU dilapida 36 por ciento de todo el presupuesto total de armas en el mundo. Esta cifra, a mi juicio, está subestimada, ya que el Pentágono oculta otro tanto de su gasto militar en I&D de las Universidades (https://goo.gl/QnMjCw).


El negocio militar sigue siendo uno de los principales del planeta, detrás del petróleo y el narcotráfico.


www.alfredojalife.com
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El fin del conflicto y la dejación de las armas por las Farc.

Con el inicio del trámite de las reformas a la Ley de Orden público (418 de 1998) para contemplar la concentración de los frentes guerrilleros, se aborda el tema de la dejación de las armas. Aspecto que debe ser considerado de manera integral en el marco de todos los acuerdos consolidados.

Imponer medidas unilaterales, como ocurre con lo del plebiscito, es bastante arriesgado, colocando en serio peligro un próximo fin de la prolongada guerra civil nacional.

Asunto grueso el de la dejación de las armas por parte de las guerrillas revolucionarias de las Farc, sus escuadras, frentes y bloques.

La materia se contempla en el tema tercero de la Agenda, referido al Fin del conflicto.

Allí se establece que habrá dejación de las armas y reincorporación de las Farc/Ep a la vida civil en lo económico, lo social y lo político, de acuerdo con sus intereses estratégicos.

Punto álgido que es objeto de debates e hipótesis de expertos, líderes religiosos y políticos.

Justamente son las armas la que explican la potencia insurgente generadora constitutiva de la actual Mesa de Diálogos de La Habana y de la agenda social, política y económica que allí se trata para superar la crisis orgánica que carcome el sistema político oligárquico nacional mediante la paz con justicia y equidad social.

De no existir las armas en las masas campesinas, organizadas como autodefensa popular, para contrarrestar y enfrentar la violencia de latifundistas, empresarios, multinacionales y aparatos bélicos estatales, durante más de 50 años, no estaríamos en la situación registrada alrededor de las conversaciones en La Habana.

Algunas apreciaciones sobre el tópico, como las del cientista político Eduardo Pizarro, conocedor profundo y serio de la violencia colombiana, se alejan, en este caso, de la necesaria objetividad, colocándose en el terreno de la propaganda y el enfoque unilateral, omitiendo, desafortunadamente, textos y contextos del actual proceso de la Habana.
Pesa, pienso yo, más su condición de asesor gubernamental de la administración Santos (http://bit.ly/23ICOqS ).

Abordar, de manera equilibrada, este ángulo de la terminación del conflicto social y armado, requiere considerar varios principios y elementos contenidos en el Acuerdo especial de La Habana
(http://bit.ly/1ntk4t5 )

Veamos los principios y reglas acogidas entre las partes.

Las conversaciones se darán bajo el principio que nada está acordado hasta que todo esté acordado. Mal se puede, entonces, presionar y exigir una dejación o entrega de las armas de manera precipitada cuando aun no hay un acuerdo definitivo de paz.

Proceso de terminación del conflicto integral y simultáneo que implica avances recíprocos y graduales de las partes. Todos ponemos, como diría Mockus. El gobierno da un paso en el sentido de lo pactado e igual debe suceder con la otra parte.

La bilateralidad es un principio esencial. Mientras el gobierno se niegue a tomar medidas contundentes para erradicar el paramilitarismo, reestructurar las fuerzas militares y policiales dejando atrás las doctrinas anticomunistas y contrainsurgentes, recortando sustancialmente el gasto público en defensa, para canalizarlo en inversión social y se deje de criminalizar la protesta social como lo hace Peñalosa y el Esmad en Bogotá, ante las justas protestas por el mal servicio de Transmilenio, es imposible demandar una dejación inmediata de las armas en poder de las guerrillas. Eso no va a suceder, porque significaría la rendición y entrega de tal destacamento popular y campesino.

En esta reflexión completa es necesario, claro está, mirar los términos de la implementación, verificación y refrendación de los pactos.

La implementación debe estar regulada por la simetría en las medidas y pasos que se adelanten.

Ya hay un importante mecanismo de verificación reflejado en la Misión política especial autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU, con la participación de la Celac, pero es necesario que ese monitoreo no se limite a lo estrictamente militar. Naciones Unidas no solo deben seguir las fases del cese al fuego bilateral definitivo y permanente, el proceso de concentración de dispositivos insurgentes y el destino de las armas. También, como lo sugiere Laura Gil, esa verificación debe contemplar seguimientos a la concreción de los acuerdos agrarios, sobre democracia ampliada, erradicación de cultivos ilícitos, derechos de las víctimas, justicia especial de paz, reformas del Estado, amnistías, indultos y reformas territoriales y electorales.

Gil plantea que “la ONU flexibilizó los procedimientos para Colombia. No es para menos. El espaldarazo fue tanto de Naciones Unidas al proceso de paz como del Gobierno y las Farc a un Consejo de Seguridad con un historial de misiones fracasadas. Naciones Unidas necesita mostrar el éxito de una presencia en terreno.

Y agrega propuestas muy convenientes. Sigo en la cita:

“Se necesita definir el mandato de manera clara, para que de allí se deriven actividades cuyos resultados puedan ser medibles. No puede ser tan ambicioso que no se alcance a cumplir, ni tan modesto que se vuelva irrelevante.

“Cualquiera sea el alcance de la verificación, los fondos para financiarla deben estar disponibles con rapidez. Colombia debe buscar que una proporción de los dineros del fondo de mantenimiento de paz de la ONU se gasten no solo en la operación (político/militar) de paz, sino también en programas de empleo para la reintegración.

“¿Qué papel jugarán los derechos humanos? Resultaría inconcebible una misión que no respaldara su acción en la serie de resoluciones temáticas del Consejo de Seguridad sobre protección de civiles, mujeres y niños en conflictos armados. Se requiere referencia explícita a ellas. Flaco favor se haría la ONU si dejara la cuestión de los derechos humanos por fuera de la verificación. ¿Qué sucederá, entonces, con la Oficina del Alto Comisionado de Naciones para los Derechos Humanos? (en Colombia)

“¿Quién dirigirá la misión? La norma dicta que el representante especial del Secretario General en la mesa de diálogos asuma luego el mando de la operación de paz. En este caso, se trata del francés Jean Arnault. ¿Resulta aceptable que un europeo maneje una presencia con personal en su mayoría latinoamericano? “ (http://bit.ly/1KKtYSY ).

Cierro así.

El Acuerdo especial de paz ha previsto que:

La firma del Acuerdo Final da inicio a la implementación de todos los puntos acordados, con mecanismos de implementación y verificación; sistemas de implementación, dándole especial importancia a las regiones. Para lo cual se crearan comisiones de seguimiento y verificación y mecanismos de resolución de diferencias.

Estos mecanismos tendrán capacidad y poder de ejecución y estarán conformados por representantes de las partes y de la sociedad según el caso.

Se adoptara, igualmente por las partes, un cronograma; un presupuesto; herramientas de difusión y comunicación.

Todo lo cual se complementara con un mecanismo de refrendación de los acuerdos. Bloque en el que Santos, de manera unilateral quiere imponer un plebiscito fraudulento, financiado con la venta de Isagen por 7 billones, que serán utilizados por los politiqueros oficialistas para montar otro festín de compra venta de votos, conciencias y voluntades ciudadanas.*

Qué vergüenza!

La misma politiquería de los últimos cien años, de liberales y conservadores amangualados.

Un plebiscito como el que se promueve desde la Casa de Nariño perturba gravemente el proceso de concentración de las Farc y la dejación de las armas, pues Santos sigue en su artimaña de tahúr inveterado para imponer su modelo neoliberal depredador y su sucesor enemigo de la reconciliación.

Paciencia entonces, señores asesores del gobierno. Sin sofismas y sin argucias.

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Aprueba la ONU resolución para supervisar cese del fuego en Colombia

El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó este lunes la resolución 2261 para crear una comisión política que supervise y verifique un futuro cese del fuego bilateral en Colombia, que daría fin al conflicto guerrillero más viejo de América Latina.


Horas antes, Humberto de la Calle, jefe de la delegación gubernamental que negocia con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde septiembre de 2012, en La Habana, anunció que la misión del organismo mundial que verificará el fin del conflicto armado se instalará en ocho zonas del país, aunque no precisó cuáles.
La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU constituye un espaldarazo al progreso en las negociaciones entre el gobierno colombiano y los rebeldes, y hace notar la petición conjunta que presentaron las partes la semana pasada para crear una misión de verificación.


La petición del gobierno colombiano constituye también una fuerte señal de que en marzo pueden concluir las negociaciones de paz, como se acordó en 2015.


La resolución establece una misión política por 12 meses, y el consejo puede considerar una extensión si las partes lo solicitan.


La comisión estará integrada por observadores internacionales desarmados que vigilarán el desarme de las FARC y serán parte de un mecanismo tripartito que vigilará y verificará el cese del fuego bilateral y definitivo que deberán declarar ambas partes.


Los guerrilleros han dicho que no habrá entrega de armas como tal, sino que harán una dejación.


Es bueno que Naciones Unidas sea el verificador del desarme de las FARC, pero más importante aún para los colombianos es conocer cuál es el acuerdo, puesto que hay preocupación porque el grupo insurgente parece no estar dispuesto a entregar las armas ni a destruirlas, sino a dejar de usarlas nada más, pero mantenerlas en su poder, y sobre esto el gobierno colombiano parece estar de acuerdo, dijo Alfredo Rangel, senador del opositor Centro Democrático en conversación con Ap.


La resolución ordena a la oficina del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, iniciar los preparativos de inmediato, incluso en el terreno, y que presente recomendaciones detalladas al Consejo de Seguridad para su examen y aprobación, en relación con el tamaño y los aspectos operacionales, y el mandato de la comisión.


Me parece una magnífica noticia, porque es el involucramiento de la más grande organización multilateral del planeta y la más respetada en el proceso de paz de los colombianos, dijo Horacio Serpa, líder del Partido Liberal. Eso da confianza, genera más posibilidades de reconciliación y ofrece la seguridad de que los acuerdos no tienen marcha atrás.


Actualmente no existe una tregua en el terreno, aunque las FARC mantienen desde julio del año pasado un cese del fuego unilateral que ha significado una reducción cercana a 90 por ciento de las acciones armadas, dijo el jefe del equipo negociador del gobierno, Humberto de la Calle, durante un foro organizado por la revista Semana, en Bogotá.


Las FARC, con unos 7 mil combatientes según cifras oficiales, nacieron hace más de 50 años en una insurrección campesina, y son, con otras guerrillas de izquierda, paramilitares de derecha y fuerzas militares, uno de los actores del conflicto armado colombiano.


Décadas de combates han dejado más de 220 mil muertos en Colombia, unos 40 mil desaparecidos y 5 millones de desplazados.


Por la tarde, el presidente Juan Manuel Santos escribió en su cuenta de Twitter: Colombia recibe respaldo del mundo. Por unanimidad Consejo Seguridad (de la ONU) aprobó verificación cese del fuego y dejación de armas en proceso de paz.
En tanto, las FARC, a través del jefe de su equipo negociador, Iván Márquez, destacaron: "conviene precisar que el componente internacional que monitoreará cese del fuego solicitado a ONU será una misión no armada integrada por la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños)".

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Norcorea dijo que probó una bomba de hidrógeno

El supuesto logro sería un paso importante hacia la colocación de minibombas H en misiles de largo alcance. Expertos de Estados Unidos sostuvieron que el test nuclear no fue el éxito que el régimen se adjudicó.


Corea del Norte se enfrentó a la ira del mundo exterior, y el aparente júbilo de su propia población, después de que el régimen proclamó que había probado con éxito su primera minibomba de hidrógeno.

Los 15 miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, incluida China, su poderoso vecino y único aliado potencial de la ONU, condenaron enérgicamente el ensayo nuclear al que llamaron "una clara amenaza a la paz y la seguridad internacionales", y prometieron proseguir con nuevas sanciones contra el régimen de Kim Jong-un.

Mientras tanto, la Casa Blanca respaldó un creciente consenso entre los expertos de que la prueba nuclear subterránea –detectada ayer a la mañana temprano y al principio se pensó que había sido un terremoto– no llegó a ser el logro que se adjudica el régimen. Se dijo que los primeros análisis de la actividad subterránea en Corea del Norte "no eran coherentes" con la afirmación de ese país de haber llevado a cabo una exitosa prueba de la bomba de hidrógeno. La agencia de espionaje de Corea del Sur dijo que el rendimiento explosivo estimado a partir de la explosión fue mucho menor que el de una detonación de bomba H (ver recuadro).

La última explosión, la cuarta prueba nuclear del país, aparentemente no es más potente que su prueba anterior de hace casi dos años. Los informes iniciales registraron un terremoto cerca de la zona de prueba de magnitud 4.9 a 5.1 –casi lo mismo que en febrero de 2013–. Pyongyang explotó dispositivos de plutonio en las tres pruebas anteriores, siendo la primera en octubre de 2006.

El supuesto logro sería un paso importante hacia la colocación deminibombas de hidrógeno en misiles de largo alcance que Corea del Norte también está desarrollando, poniendo a varios países dentro del alcance de un ataque nuclear –incluso partes de Estados Unidos–.

"Que el mundo admire el fuerte estado autosuficiente con armas nucleares", declaró Kim en una nota escrita a mano y emitida por televisión. Una gran multitud de norcoreanos celebraron frente a la estación principal de trenes en la capital, Pyongyang, cuando el anuncio fue leído en una pantalla de video.

El anuncio llegó mientras Kim se preparaba para festejar lo que se cree que es su cumpleaños 32 el viernes. Corea del Norte no suele hacer un show de su cumpleaños por temor a llamar la atención sobre su falta de experiencia desde que sucedió a su difunto padre Kim Jong-il en 2011. Sin embargo, llevó a cabo su prueba anterior tres días antes del 72 aniversario del nacimiento de Kim Jong-il en 1941.

Kim, que se había jactado de la bomba de hidrógeno de Corea del Norte durante una gira de inspección el mes pasado, evidentemente quería adjudicarse el éxito para impresionar a los enemigos cercanos y lejanos a la creciente amenaza planteada por su régimen.

La Agencia de Noticias de Corea Central (KCNA) de Pyongyang dijo que el Norte "se vio obligado a desarrollar su arsenal nuclear" para la defensa contra "la creciente amenaza nuclear y el chantaje de las fuerzas hostiles dirigidas por Estados Unidos" pero que Corea del Norte no iba a atacar primero. Tampoco, dijo KCNA, el Norte iba a "transferir la tecnología" – una referencia obvia a las acusaciones de que ese país ha intercambiado información y materia nuclear con Irán–. Aunque hubo un escepticismo generalizado sobre la reclamación de Corea del Norte de que era una bomba de hidrógeno, algunos conjeturaron que los científicos e ingenieros norcoreanos habían realizado mejoras significativas en los dispositivos más nuevos. "Ellos están tratando de mejorar su capacidad", dijo Choi Jin-wook, presidente del Instituto Coreano de Unificación Nacional en Seúl.

El dispositivo parece "muy poco probable que haya sido una bomba de hidrógeno," pudo haber sido "un arma de fisión impulsado, lo que indicaría las capacidades de armas en desarrollo de Corea del Norte", dijo Alison Evans de consultores de inteligencia IHS Riesgo País.

La nueva prueba plantea un gran desafío a las grandes potencias que han luchado durante años para encontrar formas efectivas de "castigar" un régimen que parece indiferente a las sanciones anteriores de la ONU y descuidado de su impacto sobre su propia población. El presidente de Corea del Sur, Park Geun-hye, prometió "castigo" con la cooperación internacional. China puede tener más influencia en frenar las ambiciones nucleares de Corea del Norte. Previamente se ha relajado en hacer cumplir las sanciones y se cree que ayudó al Norte, ya sea oficialmente o a través de los empresarios privados a lo largo de la frontera.

Choi dijo que "lo más doloroso para Corea del Norte" sería que China, el "centro de las materias primas de Corea del Norte", congelara su acceso a la banca. También tiene control sobre la mayor parte del acceso del país a los suministros de petróleo.

 

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

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Obama ordena más controles para contener la violencia de las armas

Prohibir el derecho a portar armas consagrado en la Constitución de Estados Unidos sigue siendo un tabú que ni el presidente Barack Obama se atreve a tocar. Pero el mandatario sí está convencido de que se puede hacer más para contener una "epidemia" que ha causado más de 100.000 muertes en la última década. Ante la negativa del Congreso a actuar, Obama adelantó este lunes un paquete de acciones ejecutivas y propuestas que exigirán un mayor control a los vendedores y los compradores de armas.

Pese a lo limitado de las acciones, la oposición republicana ya ha puesto el grito en el cielo y ha prometido revertirlas si llega a la Casa Blanca en un año.

Las medidas, algunas de las cuales faltan todavía por concretar, se centran en dos puntos centrales: impedir que las armas caigan en las "manos equivocadas" y ejercer más controles para que las armas no se pierdan y causen más violencia en las calles. La Casa Blanca también quiere que se preste más atención a la salud mental.

Tal como se había adelantado, las acciones ahora reveladas dificultarán la adquisición de una licencia a todo aquel que quiera vender armas, sin importar si son vendedores profesionales o no. Ello hará que además de los minoristas, para los que ya se aplicaba esta norma, también aquellos que vendan armas por Internet o en ferias de armas tengan que solicitar una licencia y, por lo tanto, realizar la revisión de antecedentes. La ley ya exige que se comprueben los antecedentes del comprador.

La fiscal general, Loretta Lynch, no quiso dar una cifra sobre cuántas licencias más se espera que se soliciten porque, indicó, se trata de una industria creciente, sobre todo en Internet, que hace difícil adelantar estimaciones. Pero subrayó que "si se frena un solo acto de violencia, habrá merecido la pena".

Además, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF) reclamará verificación de antecedentes para toda persona que intente adquirir "las armas más peligrosas" a través de corporaciones u otras entidades legales anónimas.

Lynch, según ha revelado, ha escrito a todos los Estados instándoles a que actualicen todos los antecedentes criminales y la información de personas con enfermedades mentales que les descalifican para la adquisición de un arma. El FBI mientras tanto está "revisando" todo su sistema de verificación de antecedentes para acelerar los procesos y, de acuerdo con Lynch, contratará a 230 agentes más para agilizar los tiempos. El retraso en la respuesta a los vendedores sobre los datos de un comprador ha sido uno de los problemas que ha permitido la venta de armamento a personas que no deberían haber podido adquirir un arma en circunstancias normales.

Además, Obama incluirá en su último presupuesto, el de 2017, fondos suficientes para aumentar en 200 agentes la ATF, agencia que además creará un Centro de Investigación de Internet para localizar el tráfico ilegal de armas por la red. Asimismo, la ATF emitirá una normativa que requerirá a los vendedores que le notifiquen si un arma vendida se pierde o es robada en su camino hasta el comprador. Dado que este tipo de armas no suelen estar registradas aún, hacerse con armamento durante su envío se ha convertido en un objetivo favorito de organizaciones criminales.

Obama también quiere invertir 500 millones de dólares para mejorar el acceso a atención médica mental. El mandatario quiere mejorar además la información interestatal y entre agencias para que los datos sobre los individuos que no deberían adquirir un arma lleguen a las instancias adecuadas a tiempo.

Las medidas, como dijo el presidente este lunes, "no van a resolver todos los crímenes violentos en este país ni van a evitar todos los tiroteos masivos". Pero tienen el potencial, subrayó, "de salvar vidas y ahorrarle a las familias el dolor y la extraordinaria pérdida que han sufrido tantos como consecuencia de que las armas caigan en las manos equivocadas".

Según ha adelantado la Casa Blanca, Obama realizará el martes una comparecencia desde la residencia presidencial para explicar estas medidas. El jueves participará en un debate en la cadena CNN donde responderá además a preguntas del público sobre las armas.

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Revelan que Israel desarrolló armas nucleares en la década del 60: The Washington Post

The Washington Post criticó el reciente discurso antiraní del primer ministro israelí, Benyamin Netanyau, ante el Congreso de EE.UU. y reveló cómo el régimen israelí desarrolló en la década de 1960 armas nucleares.


The Washington Post detalla que cuando el régimen de Tel Aviv empezó la construcción de sus reactores en la central nuclear de Dimona, en el desierto del Néguev (en el sur de los territorios ocupados palestinos), las autoridades israelíes habían dicho a Washington que se trataba de una "fábrica textil" y posteriormente alegaron que era una instalación de investigación metalúrgica.


En un artículo basado en la información proporcionada por McGeorge Bundy, asesor de los expresidentes estadounidenses John F. Kennedy (1961-1963) y Lyndon Johnson (1963-1969), el rotativo dijo que cuando Netanyahu cuestionó ante el Congreso si las inspecciones podrían impedir que Irán obtenga la bomba atómica, debía recordar que el propio régimen de Israel construyó en secreto hasta 200 ojivas nucleares.


The Washington Post detalla que cuando el régimen de Tel Aviv empezó la construcción de sus reactores en la central nuclear de Dimona, en el desierto del Néguev (en el sur de los territorios ocupados palestinos), las autoridades israelíes habían dicho a Washington que se trataba de una "fábrica textil" y posteriormente alegaron que era una instalación de investigación metalúrgica.


En diciembre de 1960, explica la fuente, el entonces primer ministro israelí, David Ben-Gurión, anunció que la construcción de un reactor de 24 megavatios en Dimona tardaba cuatro años y dijo que el reactor estaba "destinado exclusivamente para fines pacíficos".


Sin embargo, "cuando los inspectores estadounidenses visitaron Dimona dijeron que los reactores eran demasiado grandes y descartaron que los mismos se utilizasen para producir electricidad".


Netanyahu aboga por el desmantelamiento total del programa de energía nuclear de Irán mientras su régimen es el único en Oriente Medio que posee armas nucleares y se niega a adherirse al Tratado de No Proliferación (TNP), además de impedir que se realicen inspecciones a sus instalaciones nucleares.


(Con información de The Washington Post)

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El Pentágono podría desplegar misiles nucleares en Europa

El Departamento de Defensa estadounidense baraja la opción de desplegar misiles nucleares en Europa bajo el pretexto de que Rusia habría violado el tratado de 1987 de misiles nucleares de mediano y corto alcance (INF, según su sigla en inglés).


Se trata de volver a desplegar misiles de crucero con ojivas nucleares de EE.UU. en Europa, retirados del viejo continente al final de la guerra fría.


El pretexto formal para ello es el desarrollo por parte de Rusia de un nuevo misil de crucero, que según los Estados Unidos viola el tratado de 1987 sobre la reducción de armas nucleares de mediano y corto alcance. Así lo informa el portal estadounidense The Washington Free Beacon, citando a un alto funcionario del Pentágono que habló en el Congreso este miércoles.


Brian P. McKeon, subsecretario adjunto de Defensa para políticas, dijo que el despliegue de misiles de crucero figura entre las opciones que se barajan por el Pentágono si Rusia no vuelve al cumplimiento del Tratado de Armas Nucleares de Corto y Medio Alcance (Intermediate-Range Nuclear Forces Treaty – INF) de 1987.


Cabe recordar que el tratado supuso la prohibición de misiles balísticos y de crucero con un alcance de entre 500 y 5000 kilómetros, cuya destrucción fue concluida por ambos Estados en 1991-1992. El misil ruso que tanta rabia provoca al Pentágono es el R-500, con el que se prevé dotar los sistemas de misiles rusos Iskandér-M (desplegados por Rusia en su frontera occidental en respuesta al despliegue del sistema antimisiles estadounidense en Europa).


De acuerdo con los resultados de sus ensayos realizados en 2007, en el polígono de Kapustin Yar, el misil es invisible para los radares enemigos y en la etapa final puede realizar giros bruscos y lanzar señuelos, haciendo su interceptación prácticamente imposible.


(Tomado de Russia Today)

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