Lunes, 05 Agosto 2019 10:03

Estados Unidos y el gatillo fácil

Poeta

"Otro y otro y otro. Dos tiroteos masivos en menos de 24 horas perpetrados por jóvenes blancos estadunidenses; el saldo de ambos es de por lo menos 29 muertos y decenas de heridos. Esto, después de que hace una semana, otro joven blanco asesinó a tres e hirió a 15 en Gilroy, California. Suman 253 tiroteos masivos (definido como casos en los que cuatro o más personas son heridas o mueren por balas), y 32 matanzas por armas de fuego (definido como tres o más fatalidades en un solo incidente) en los 216 días que van del año".

David Brooks

 

Enfocado en su cacería de supuestos terroristas en otros países, el Estado estadounidense ha olvidado enfocar la mira hacia un depredador endémico que ha creado en las últimas décadas. Un grupo de americanos que asesina constantemente ocultándose con la bandera de la espontaneidad.

 

Las Vegas, Nevada, la capital del llamado estado de la plata –The Silver State– donde llegan jugadores de casino de todas partes del mundo. Ciudad que no cesa día y noche, todos los días del año, con la furia de la diversión y el entretenimiento adulto. Sitio donde el sueño americano se derrumba o se alcanza en tan solo una jugada. Lugar donde ocurrió el pasado primero de octubre de 2017 el tiroteo más mortífero acaecido en los Estados Unidos hasta la fecha.

 

Alrededor de Las Vegas Boulevard, avenida que atraviesa todo el complejo hotelero conocido como The Strip, se observan vallas en los paraderos que dicen: “See something, say somenthing” (“Si ves algo, di algo”), motivando la denuncia ante acciones sospechosas. Si llamas al 311, canal oficial de la policía, en tres minutos estarán en el lugar donde estés, me dijo una vez Darcy Von Paradise**, cantinera y bailarina de un bar en el centro de la ciudad.

 

Entonces, ¿por qué el primer equipo del Swat de la Policía Metropolitana de Las Vegas llegó 1 hora 4 minutos tarde al tiroteo del primero de octubre de 2017?, le respondí a Darcy cuando íbamos de regreso al hostal donde nos hospedamos. No puedo hablar de eso, contestó cortante.

 

Narcisistas por excelencia

 

Una operación calculada al detalle por un ludópata con más de 25 años de experiencia en las apuestas, detallista, preocupado por no dejar el menor margen de error para su juego final. Como en la partida de dados, donde quien los lanza es llamado el “shooter” –el tirador–, Stephen Craig Paddock habría contemplado cada movimiento para que en la noche del 1 de octubre de 2017 el azar no interfiriera en su contra al disparar sus ráfagas sobre un blanco de 20.000 asistentes al concierto Route 91 Harvest Music Festival. El saldo de su acción, 58 muertos y más de 400 heridos1, indica que no erró.

 

De 64 años de edad, americano, raza caucásica, 1.85 de altura y 101 kilos de peso, Stephen Paddock, vestido de negro ingresó un 25 de septiembre de 2017 en su carro Mizayu Sushi al parqueadero del Hotel Mandalay Bay, parte del grupo hotelero MGM Resorts, propietario de más de 16 hoteles en la ciudad. Ingresó ese día con cinco maletas negras, pero solicitó hacerlo por el ascensor de empleados y no por el de huéspedes, una petición poco común entre los clientes de alto nivel, como él2.

 

Un personaje extraño en su vida cotidiana, individualista. No soportaba tener a mujeres perfumadas y con lápiz labial porque le provocaba alergia. Al brindar un saludo con su mano se preocupaba por tener guantes de algodón, para evitar contagios y, los doctores le encontraron un desequilibrio químico según declaró el informe final3. Pero ¿cómo este sujeto sí soportaba los penetrantes olores químicos acumulados en los baños de hoteles o la asfixiante mezcla entre perfumes, colonias, tabaco y humo de cigarrillo electrónico que abunda en los casinos?

 

¿Semejanza? Adam Lazan, victimario del tiroteo en la escuela Sandy Hook en 2012, era hipersensible a la luz, sufria de alucinaciones olfativas, percibia olores inexistentes, pero no hay evidencia de delirios; mató a 28 personas. Lanzan fue diagnosticado con el trastorno de Asperger, un “trastorno generalizado del desarrollo” (PDD, por sus siglas en inglés) que se encuentra en la misma categoría que incluye al autismo. Aunque los síntomas de Lanzan podrían ser explicados por un PDD, también podrían indicar esquizofrenia. Los últimos años de su vida Lanzan y su madre solo se comunicaron por correo electrónico aunque vivían en la misma casa4.

 

En 1966 el ex marine Charles Whitman mató a su esposa y madre y después, desde la cima de una torre del campus de la Universidad de Texas, asesinó a otras 16 personas, otras 33 quedaron heridas. Al esculcar sus pertenencias los investigadores encontraron escritos donde pedía una autopsia, con la esperanza de que revelara la fuente de sus pensamientos violentos. Después de que fue baleado por la policía, su cerebro fue analizado revelando una anormalidad del tamaño de un níquel cerca de la amígdala, uno de los principales centros emocionales del cerebro5.

 

Tanto a Lanzan como a Whitman les comprobaron la relación de sus actos con sus desequilibrios químicos y emocionales, pero en Sthephen Paddock el informe final reveló la inexistencia de motivaciones clínicas que provocaran el tiroteo en el Mandalay Bay. Aquí estamos ante un crimen premeditado y calculado, con uso de la razón y no por “el desconocido arrebato que provoca la locura”. En gran parte de sus años de vida vivió como alguién socialmente adaptado, trabajó en el Servicio de Impuestos Internos (IRS en inglés) una vez cursados sus estudios universitarios y luego trabajó para varias corporaciones, realizando trabajos de contabilidad; tenía una mente matemática, la misma que lo llevaba a apostar solo cuando creía que las probabilidades estaban a su favor6.

 

Erick Paddock, su hermano, le dijo a los investigadores que creía que Stephen había planeado metódicamente cada parte del ataque. Fue descrito como un narcisista que solo se preocupaba por las personas que podrían beneficiarlo de alguna manera7.

 

 

 

Pesadilla en Las Vegas

 

Angela Todd8, una de las cantineras del evento donde ocurrió el tiroteo, al reaccionar e identificar como disparos y no juegos artificiales los estruendosos sonidos que comenzaron a las 10:05 pm, pensó: “esto puede ser un ataque terrorista”. Ella recalcó la confusión reinante entre los miles de espectadores, los miembros de la policía y demás logística al momento de intentar reconocer el lugar de donde provenían los disparos. Muchas personas se agacharon pensando que el tirador estaba en la calle del frente, una desafortunada decisión al desconocer que el tirador estaba en una posición alta, favorable para disparar; otras muchas personas corrieron a las salidas de emergencia y así, sin tampoco saberlo, salvaron sus vidas.

 

Al inquerirla por lo sucedido aquella noche, Angela se pregunta: ¿por qué no se han compartido vídeos de alta resolución de lo que sucedió, cuando los casinos están llenos de cámaras de alta tecnología hasta para detectar si un jugador cuenta cartas en el Black Jack? Y su inquietud está totalmente justificada, ya que las fotografías y capturas de vídeos proporcionadas en el documento final son de una definición baja. Al caminar por los distintos casinos de diferentes categorías, desde el Fremont Street –que es la zona del centro la ciudad, donde la apuesta mínima es de 5 dólares, hasta el The Strip, la zona del complejo hotelero de alta categoría, donde la apuesta mínima asciende a 20 dólares, incrustadas en los techos son evidentes las cámaras.

 

Además, el informe final resalta que registraron más de 22.000 horas de video, 252.000 imágenes, información que no ha sido compartida en su totalidad a los investigadores de distintas ramas vinculados con este suceso. ¿Qué es lo que quieren ocultar el grupo hotelero MGM Resorts y las agencias gubernamentales encargadas de la investigación?

 

 

Un actuar frío y calculador. Poco a poco, desde el 25 de septiembre y hasta el día del atentado, Stephen Craig Paddock ingresó 21 maletas negras a la habitación 32-135, con 24 armas de asalto (de las cuales utilizó solo 14, entre ellas fusiles AR-10 y AR-15), cuatro computadoras portátiles, municiones y pequeñas cámaras de vigilancia9 que colocó afuera de las puertas de su habitación conectadas a una computadora portátil para observar los movimientos del pasillo y así poderle disparar al oficial de seguridad del hotel, Jesús Campos, quien recibió un proyectil en el muslo derecho un minuto después de comenzado el tiroteo, y quien pese a la herida en segundos dio su voz de alarma por la radio boquitoqui, indicando que los disparos provenían de la habitación 32-13510. ¿Por qué nadie notó el ruido de los taladros cuando Paddock instaló las cámaras de vigilancia?

 

Los disparos no cesan. 18 minutos después, cuando el reloj marca las 10:23 pm, al llegar los primeros oficiales al piso 32, su reporte inicial es que encuentran un oficial de seguridad que recibió un impacto de bala, y que los disparos definitivamente salen de la habitación 32-135, y que el oficial de seguridad está de pie junto al ascensor. Así nos narra los hechos Doug Poppa, periodista independiente, militar del Ejército estadounidense, con más de 20 años de experiencia en seguridad y vigilancia en casinos de Las Vegas11.

 

Poppa prosigue su relato: los oficiales de la policía metropolitana y los oficiales de seguridad del Hotel Mandalay Bay están en la conversación y de repente, a través de la radio de seguridad, escuchan a Jesús Campos que llama desde el piso 32, mira con cara de asombro y se pregunta ¿por qué el despachador de la policía no sabía dónde estaban los disparos? Los oficiales hubieran podido responder de inmediato a ese piso, pero eso no sucedió ya que “[…] nunca oímos eso en la radio de la policía”. Durante 15 minutos todo el mundo está hablando en la radio de dónde vienen los disparos12.

 

Lo que sí se sabe es que desde las 10:05 pm y hasta las 10:16 pm en ese lento, prolongado y aterrorizador tiempo, Stephen Paddock disparó sus cientos de descargas desde dos puntos elevados de dos habitaciones interconectadas: la 32-135 y la 34-135, en las que, con anterioridad, había escrito con su mano en una hoja los cálculos de la distancia y caída de balas. Mariluo Danley, su ocasional novia, dijo a los investigadores: “[…] él miraba extrañamente desde las ventanas hacia el terreno donde sería el concierto”.

 

Ahora, ¿Por qué pudo entrar las maletas –con tal cantidad de armas– y con éstas solicitudes extrañas? Stephen Craig Paddock era un jugador de grandes ligas, o como se conoce en inglés “high roller” y además era un huésped VIP del hotel, es por eso que cuando solicitó que le alquilaran la habitación 32-134 continua e interconectada por otra puerta con la 32-135 no encontró oposición alguna, y no tuvo necesidad de explicar el por qué de su requerimiento.

 

 

Al revisar las medidas de seguridad que implementan en esta parte de los Estados Unidos llama la atención que en todos los buses del área metropolitana de Las Vegas existen cámaras de vigilancia. Asimismo, todo el complejo hotelero está compuesto de un modelo de seguridad sofisticado, pero no existen detectores de metales en las entradas de hoteles ni casinos, solo los instalan con motivo de eventos privados; a la entrada de las discotecas el personal de seguridad requisa con detectores de metales portátiles. Además, tanto los huéspedes de otros hoteles, turistas de paso o pobladores de la ciudad, pueden ingresar a cualquier hotel y disfrutar de eventos, restaurantes o jugar en los casinos sin tener que pagar dólar alguno por ingresar al local.

 

Ni siquiera un año después del atentado efectuado por Paddock, en las entradas del epicentro del atentado, el Hotel Mandalay Bay, existen detectores de metales.

 

Una versión oficial poco acertada

 

El tiro de cada día. Los atentados de francotiradores son un lugar común en los Estados Unidos, una realidad que despierta diversidad de inquietudes entre investigadores, periodistas, abogados, víctimas y población en general. La negación de las agencias investigativas oficiales y del grupo hotelero dueño del terreno donde ocurrió el tiroteo, para compartir información, dar entrevistas y dejar entrevistar a las fuentes pertinentes, como en el caso del oficial Jesús Campos quien no da declaraciones, generan sospechas.

 

Los denominados “rampagekillers” “shooters” o “gunman”, han sido detenidamente estudiados desde la psicología, la biología, las ciencias sociales, la neurociencia, tanto por investigadores independientes como oficiales. Un largo historial de nombres, en su mayoría masculinos, han sido clasificados como “tiradores espontáneos”, pistoleros que en realidad podrían pertenecer a un grupo homogéneo de sujetos con ideología y que bajo la bandera estereotipada del “enloquecido, desconocido e irreversible tirador casual”esconderían su fachada. Estados Unidos no ha querido reconocerlos como terroristas. Actuar eficazmente frente a esta realidad es cada vez más imperioso.

 

Contradicciones en el reporte oficial y final de este suceso, como también en las políticas de seguridad interna del país americano invitan a analizar, interpretar y contar desde el lugar de los hechos lo que podría ser un fenómeno de ataques selectivos que han querido ocultar con la definición de: “tiroteos casuales”. ¿Por qué le interesaría a un factor de poder en los Estados Unidos propiciar y utilizar este tipo de personajes para cometer éstos crímenes? El miedo, la paranoia y el terror son fundamentales para mantener a la población sumida en el temor, el aislamiento, en pasividad. ¿Será por esto que cuando volví a preguntar a Darcy Von Paradise**, por su opinión sobre lo sucedido el primero de octubre de 2017, respondió de manera esquiva y nerviosa?

 

 

La investigación y el reporte sobre este suceso recayó en un total de 14 agencias estatales, federales y locales entre ellas el FBI, Policía Metropolitana de Las Vegas, la Sección de Investigaciones Especiales, la Sección de Inteligencia Criminal y la Sección Contra el Terrorismo (CTS por sus siglas en inglés). Ésta última agencia tiene las definiciones de los distintos ataques terroristas que pueden ocurrir en Estados Unidos y el ataque ejecutado por Stephen Paddock estuvo clasificado como un Tiroteo Causal Masivo (Mass Casualty Shooting en inglés).

 

La CTS define una acción de estas como un “tiroteo casual masivo”, cuando comprueba actividades sospechosas relacionadas con un individuo que amenaza con participar activamente en matar o intentar matar a personas en una escuela, institución religiosa, instalación gubernamental o un área limitada y poblada. Esto excluye amenazas aisladas a la vida o casos de acoso sobre personas determinadas. Pero la definición de terrorismo doméstico dice: actividades de terrorismo, según lo define el FBI, que ocurren principalmente dentro de la jurisdicción territorial de los EE. UU. y sin ninguna dirección o influencia extranjera13.

 

desdeabajo tuvo contacto, vía correo electrónico, con la Policía Metropolitana de Las Vegas y recibimos de su parte los enlaces tanto del reporte preliminar como final del tiroteo. Al terminar de leerlo inquerimos al contacto: ¿Cuáles son las características que debe cumplir un ataque como el realizado por Paddock para ser clasificado como Terrorismo Doméstico o como Tiroteo Casual Masivo? ¿Qué excluyó a Stephen Paddock de aquello? La persona con la que se entabló contacto por correo electrónico no volvió a responder.

 

Evasiones, silencio, respuestas vagas, dilaciones, etcétera, todo ello da pie para sospechar de que las 14 agencias estatales estadounidenses vinculadas a la investigación y el grupo hotelero MGM ocultan algo. Por ejemplo, MGM Resorts generó un aproximado de 10.770 millones de dólares estadounidenses en ingresos en el 201714, ¿dar a conocer la verdad de lo sucedido en el tiroteo generaría una pérdida del turismo en Las Vegas y por consiguiente de ingresos para este gigante grupo hotelero?

 

Las conclusiones finales del último reporte realizado por las agencias confirman que Paddock actuó solo. Miles de horas de registro digital fueron revisados, y después de que todas las entrevistas fueron conducidas, no produjo evidencia alguna para indicar que Paddock conspiró o actuó en connivencia con alguien más. Pero, ¿por qué clasificar el ataque como Tiroteo Casual Masivo si aún no se ha podido verificar la información encontrada por éstas agencias y sólo rige la versión oficial?

 

Pese a esta conclusión, algunos no quedan tranquilos. Es el caso de Catherine Lombardo y Alexander Napolin, abogados encargados de los derechos de las víctimas de Paddock, quienes se interrogan: “¿qué y cómo fue lo que pasó en realidad en la habitación de ese hotel? ¿Cómo dejaron que esto sucediera? Y ellos lo saben, pero no han querido contarnos”. Además, MGM Resorts no ha suministrado ningún tipo de información a los abogados así sea por derechos de ley15.

 

Tampoco encontraron evidencia de radicalización o ideología para apoyar la teoría de que Paddock apoyó o siguió algún grupo de odio o una organización terrorista nacional o extranjera. A pesar de las numerosas entrevistas con sus familiares, conocidos y contactos de juegos de azar, los investigadores no pudieron vincularlo con alguna ideología específica. Pero éstas conclusiones oficiales no se han podido verificar ni contrarrestar por el hecho de que no han dejado entrevistar a las fuentes pertinentes y no han compartido la información en su totalidad.

 

¿Coincidencias? Llama la atención, el caso de Telemachus Orfanos, ex soldado, sobreviviente del tiroteo producido por Paddock pero quien murió el pasado 8 de noviembre de 2018 en otro tiroteo, en esta ocasión acaecido en Thounsad Oaks, California, producido por el ex marine Ian David Long. ¿Existirán objetivos específicos que están dando de baja y pasan desapercibidas sus muertes bajo la cobija de la “espontaneidad”?16.

 

La esperanza de las víctimas

 

Luego de los sucesos del 11 de septiembre de 2001 el gobierno de Estados Unidos creó unos modelos de respuesta inmediata y multiconjunta para las víctimas de ataques terroristas, que también han sido utilizados para los llamados “tiroteos casuales masivos”. Es por ello que a los 25 días de ocurrido el tiroteo en el concierto Route 91 Harvest Music Festival en Las Vegas, se creó el Centro de Resiliencia de Las Vegas Strong que primero atendió a la comunidad en carpas, desde el mismo sitio de los sucesos.

 

Esta institución, que ofrece el servicio de terapias a las víctimas del 1 de octubre sólo en momentos de crisis, centra su acción en servir de engranaje con otras instituciones gubernamentales, como el programa para víctimas del crimen, Departamento de Policía, ayuda mental, financiera y jurídica, para ofrecer una ayuda multipropósito a los afectados directos.

 

desdeabajo estuvo en entrevista con Terri Keener, coordinadora de salud mental del instituto y al preguntarle: cuando una víctima pide explicación alguna del motivo por el cual Stephen Paddock realizó el tiroteo, ¿qué le responden? En ese caso, nos indica, se remite a esa persona con las Agencias del Orden (Law Enforcement Agencies, en inglés). Dice, además, que es natural que las personas busquen esa respuesta, pero, por desfortuna el Centro de Resiliencia no la tiene.

 

 

 

Una cantidad aproximada de entre 6.500 a 7.000 víctimas del concierto han utilizado los servicios del Centro de Resiliencia de Las Vegas, el mismo que se propone trabajar 4 años más con las víctimas, aunque tiene planes de establecerse como una institución enfocada para éste tipo de ataques, comentó Keener.

 

Otras inquietudes más. Sthephen Paddock empezó el tiroteo a las 10:05 pm y dejó de disparar a las 10:16 pm pero el equipo Swat llegó al lugar de los hechos a las 11:20 pm, según lo detalla la línea cronológica del informe oficial. Es difícil aceptar que en un ataque de esta intensidad, los servicios militares tácticos americanos hayan tenido una respuesta tan tardía. ¿Por qué llegó el Swat una hora y cuatro minutos tarde? ¿Por qué Paddock decidió suicidarse si tenía las cámaras de vigilancia en el corredor y ahí no había nadie? ¿Qué o quién lo detuvo para que dejara de disparar? ¿Quién es en verdad el agazapo de la mira?

 

 


El equipo Swat entró a la habitación encontrándolo muerto, postrado de espaldas con el suelo bajo su cabeza, vestido con pantalones negros, una camisa manga larga marrón, guantes negros y zapatos grises. Se disparó en el paladar con un plateado revólver Smith & Wesson calibre 38 provocándole hemorragias subdurales, subaracnoideas y bilaterales en los tejidos blandos periorbitarios del cerebro17.

 

Para no olvidar. En el centro de Las Vegas fue erigido un bello memorial para las víctimas que dejó éste atentado. Fotografías, mensajes en piedras, esculturas y objetos de las víctimas pueden observarse en su recorrido. Al conmemorarse un año de aquel tiroteo, se realizaron en la misma ciudad un cumulo de eventos, exposiciones y debates. Se respiró fortaleza y esperanza en toda la ciudad, la que tiene como faro el eslogan Vegas Strong, la que se ve en numerosos graffitis, pancartas y luces de neón por toda la ciudad.

 

La acción de Paddock marcará para siempre a la ciudad y sus pobladores, los que dificilmente olvidarán lo sucedido. Igual sucede con variedad de investigadores que siguen trabajando por esclarecer lo sucedido, preguntándose por las verdaderas intenciones de estos mal llamados “tiroteos casuales masivos”.

 

* Fotografías e investigación, corresponsal Las Vegas, Nevada.
** Nombre cambiado a petición de la fuente.
1 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 19 Recuperado de: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
2 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 28. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
3 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 30, 133 Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
4 Peter Langman, 2015, School Shooters understanding high school, college, and adult perpetrators, London, United Kingdom, Rowman & Littlefield. pp. 140,141, 142, 143.
5 Nova Production, Miles O’brien, 2013, Mind of a rampage killer, U.S.A, Documentary.
6 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 19, 116, 127. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
7 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 116. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
8 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
9 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 28, 29,30,31,96,97,99,98, 100, 101, 102. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
10 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
11 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
12 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
13 Las Vegas Metropolitan Police Department (2019) Counter Terrorism Section. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/CounterTerrorismSection.aspx
14 Statista. Revenue of MGM Resorts world wide from 2008 to 2017. Recovered from: https://www.statista.com/statistics/257567/mgm-resorts-revenue/
15 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary. Minute: 1:02
16 La Vanguardia (2018) Telemachus Orfanos, el joven que murió en el tiroteo de California tras sobrevivir en la masacre de Las Vegas. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/internacional/20181109/452812513597/telemachus-orfanos-victima-bar-california-sobrevivir-masacre-las-vegas-muertos.html
17 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 34, 37, 89, 98, 114. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx

Publicado enInternacional
Martes, 05 Marzo 2019 08:24

Estados Unidos y el gatillo fácil

Poeta

Enfocado en su cacería de supuestos terroristas en otros países, el Estado estadounidense ha olvidado enfocar la mira hacia un depredador endémico que ha creado en las últimas décadas. Un grupo de americanos que asesina constantemente ocultándose con la bandera de la espontaneidad.

 

Las Vegas, Nevada, la capital del llamado estado de la plata –The Silver State– donde llegan jugadores de casino de todas partes del mundo. Ciudad que no cesa día y noche, todos los días del año, con la furia de la diversión y el entretenimiento adulto. Sitio donde el sueño americano se derrumba o se alcanza en tan solo una jugada. Lugar donde ocurrió el pasado primero de octubre de 2017 el tiroteo más mortífero acaecido en los Estados Unidos hasta la fecha.

 

Alrededor de Las Vegas Boulevard, avenida que atraviesa todo el complejo hotelero conocido como The Strip, se observan vallas en los paraderos que dicen: “See something, say somenthing” (“Si ves algo, di algo”), motivando la denuncia ante acciones sospechosas. Si llamas al 311, canal oficial de la policía, en tres minutos estarán en el lugar donde estés, me dijo una vez Darcy Von Paradise**, cantinera y bailarina de un bar en el centro de la ciudad.

 

Entonces, ¿por qué el primer equipo del Swat de la Policía Metropolitana de Las Vegas llegó 1 hora 4 minutos tarde al tiroteo del primero de octubre de 2017?, le respondí a Darcy cuando íbamos de regreso al hostal donde nos hospedamos. No puedo hablar de eso, contestó cortante.

 

Narcisistas por excelencia

 

Una operación calculada al detalle por un ludópata con más de 25 años de experiencia en las apuestas, detallista, preocupado por no dejar el menor margen de error para su juego final. Como en la partida de dados, donde quien los lanza es llamado el “shooter” –el tirador–, Stephen Craig Paddock habría contemplado cada movimiento para que en la noche del 1 de octubre de 2017 el azar no interfiriera en su contra al disparar sus ráfagas sobre un blanco de 20.000 asistentes al concierto Route 91 Harvest Music Festival. El saldo de su acción, 58 muertos y más de 400 heridos1, indica que no erró.

 

De 64 años de edad, americano, raza caucásica, 1.85 de altura y 101 kilos de peso, Stephen Paddock, vestido de negro ingresó un 25 de septiembre de 2017 en su carro Mizayu Sushi al parqueadero del Hotel Mandalay Bay, parte del grupo hotelero MGM Resorts, propietario de más de 16 hoteles en la ciudad. Ingresó ese día con cinco maletas negras, pero solicitó hacerlo por el ascensor de empleados y no por el de huéspedes, una petición poco común entre los clientes de alto nivel, como él2.

 

Un personaje extraño en su vida cotidiana, individualista. No soportaba tener a mujeres perfumadas y con lápiz labial porque le provocaba alergia. Al brindar un saludo con su mano se preocupaba por tener guantes de algodón, para evitar contagios y, los doctores le encontraron un desequilibrio químico según declaró el informe final3. Pero ¿cómo este sujeto sí soportaba los penetrantes olores químicos acumulados en los baños de hoteles o la asfixiante mezcla entre perfumes, colonias, tabaco y humo de cigarrillo electrónico que abunda en los casinos?

 

¿Semejanza? Adam Lazan, victimario del tiroteo en la escuela Sandy Hook en 2012, era hipersensible a la luz, sufria de alucinaciones olfativas, percibia olores inexistentes, pero no hay evidencia de delirios; mató a 28 personas. Lanzan fue diagnosticado con el trastorno de Asperger, un “trastorno generalizado del desarrollo” (PDD, por sus siglas en inglés) que se encuentra en la misma categoría que incluye al autismo. Aunque los síntomas de Lanzan podrían ser explicados por un PDD, también podrían indicar esquizofrenia. Los últimos años de su vida Lanzan y su madre solo se comunicaron por correo electrónico aunque vivían en la misma casa4.

 

En 1966 el ex marine Charles Whitman mató a su esposa y madre y después, desde la cima de una torre del campus de la Universidad de Texas, asesinó a otras 16 personas, otras 33 quedaron heridas. Al esculcar sus pertenencias los investigadores encontraron escritos donde pedía una autopsia, con la esperanza de que revelara la fuente de sus pensamientos violentos. Después de que fue baleado por la policía, su cerebro fue analizado revelando una anormalidad del tamaño de un níquel cerca de la amígdala, uno de los principales centros emocionales del cerebro5.

 

Tanto a Lanzan como a Whitman les comprobaron la relación de sus actos con sus desequilibrios químicos y emocionales, pero en Sthephen Paddock el informe final reveló la inexistencia de motivaciones clínicas que provocaran el tiroteo en el Mandalay Bay. Aquí estamos ante un crimen premeditado y calculado, con uso de la razón y no por “el desconocido arrebato que provoca la locura”. En gran parte de sus años de vida vivió como alguién socialmente adaptado, trabajó en el Servicio de Impuestos Internos (IRS en inglés) una vez cursados sus estudios universitarios y luego trabajó para varias corporaciones, realizando trabajos de contabilidad; tenía una mente matemática, la misma que lo llevaba a apostar solo cuando creía que las probabilidades estaban a su favor6.

 

Erick Paddock, su hermano, le dijo a los investigadores que creía que Stephen había planeado metódicamente cada parte del ataque. Fue descrito como un narcisista que solo se preocupaba por las personas que podrían beneficiarlo de alguna manera7.

 

 

 

Pesadilla en Las Vegas

 

Angela Todd8, una de las cantineras del evento donde ocurrió el tiroteo, al reaccionar e identificar como disparos y no juegos artificiales los estruendosos sonidos que comenzaron a las 10:05 pm, pensó: “esto puede ser un ataque terrorista”. Ella recalcó la confusión reinante entre los miles de espectadores, los miembros de la policía y demás logística al momento de intentar reconocer el lugar de donde provenían los disparos. Muchas personas se agacharon pensando que el tirador estaba en la calle del frente, una desafortunada decisión al desconocer que el tirador estaba en una posición alta, favorable para disparar; otras muchas personas corrieron a las salidas de emergencia y así, sin tampoco saberlo, salvaron sus vidas.

 

Al inquerirla por lo sucedido aquella noche, Angela se pregunta: ¿por qué no se han compartido vídeos de alta resolución de lo que sucedió, cuando los casinos están llenos de cámaras de alta tecnología hasta para detectar si un jugador cuenta cartas en el Black Jack? Y su inquietud está totalmente justificada, ya que las fotografías y capturas de vídeos proporcionadas en el documento final son de una definición baja. Al caminar por los distintos casinos de diferentes categorías, desde el Fremont Street –que es la zona del centro la ciudad, donde la apuesta mínima es de 5 dólares, hasta el The Strip, la zona del complejo hotelero de alta categoría, donde la apuesta mínima asciende a 20 dólares, incrustadas en los techos son evidentes las cámaras.

 

Además, el informe final resalta que registraron más de 22.000 horas de video, 252.000 imágenes, información que no ha sido compartida en su totalidad a los investigadores de distintas ramas vinculados con este suceso. ¿Qué es lo que quieren ocultar el grupo hotelero MGM Resorts y las agencias gubernamentales encargadas de la investigación?

 

 

Un actuar frío y calculador. Poco a poco, desde el 25 de septiembre y hasta el día del atentado, Stephen Craig Paddock ingresó 21 maletas negras a la habitación 32-135, con 24 armas de asalto (de las cuales utilizó solo 14, entre ellas fusiles AR-10 y AR-15), cuatro computadoras portátiles, municiones y pequeñas cámaras de vigilancia9 que colocó afuera de las puertas de su habitación conectadas a una computadora portátil para observar los movimientos del pasillo y así poderle disparar al oficial de seguridad del hotel, Jesús Campos, quien recibió un proyectil en el muslo derecho un minuto después de comenzado el tiroteo, y quien pese a la herida en segundos dio su voz de alarma por la radio boquitoqui, indicando que los disparos provenían de la habitación 32-13510. ¿Por qué nadie notó el ruido de los taladros cuando Paddock instaló las cámaras de vigilancia?

 

Los disparos no cesan. 18 minutos después, cuando el reloj marca las 10:23 pm, al llegar los primeros oficiales al piso 32, su reporte inicial es que encuentran un oficial de seguridad que recibió un impacto de bala, y que los disparos definitivamente salen de la habitación 32-135, y que el oficial de seguridad está de pie junto al ascensor. Así nos narra los hechos Doug Poppa, periodista independiente, militar del Ejército estadounidense, con más de 20 años de experiencia en seguridad y vigilancia en casinos de Las Vegas11.

 

Poppa prosigue su relato: los oficiales de la policía metropolitana y los oficiales de seguridad del Hotel Mandalay Bay están en la conversación y de repente, a través de la radio de seguridad, escuchan a Jesús Campos que llama desde el piso 32, mira con cara de asombro y se pregunta ¿por qué el despachador de la policía no sabía dónde estaban los disparos? Los oficiales hubieran podido responder de inmediato a ese piso, pero eso no sucedió ya que “[…] nunca oímos eso en la radio de la policía”. Durante 15 minutos todo el mundo está hablando en la radio de dónde vienen los disparos12.

 

Lo que sí se sabe es que desde las 10:05 pm y hasta las 10:16 pm en ese lento, prolongado y aterrorizador tiempo, Stephen Paddock disparó sus cientos de descargas desde dos puntos elevados de dos habitaciones interconectadas: la 32-135 y la 34-135, en las que, con anterioridad, había escrito con su mano en una hoja los cálculos de la distancia y caída de balas. Mariluo Danley, su ocasional novia, dijo a los investigadores: “[…] él miraba extrañamente desde las ventanas hacia el terreno donde sería el concierto”.

 

Ahora, ¿Por qué pudo entrar las maletas –con tal cantidad de armas– y con éstas solicitudes extrañas? Stephen Craig Paddock era un jugador de grandes ligas, o como se conoce en inglés “high roller” y además era un huésped VIP del hotel, es por eso que cuando solicitó que le alquilaran la habitación 32-134 continua e interconectada por otra puerta con la 32-135 no encontró oposición alguna, y no tuvo necesidad de explicar el por qué de su requerimiento.

 

 

Al revisar las medidas de seguridad que implementan en esta parte de los Estados Unidos llama la atención que en todos los buses del área metropolitana de Las Vegas existen cámaras de vigilancia. Asimismo, todo el complejo hotelero está compuesto de un modelo de seguridad sofisticado, pero no existen detectores de metales en las entradas de hoteles ni casinos, solo los instalan con motivo de eventos privados; a la entrada de las discotecas el personal de seguridad requisa con detectores de metales portátiles. Además, tanto los huéspedes de otros hoteles, turistas de paso o pobladores de la ciudad, pueden ingresar a cualquier hotel y disfrutar de eventos, restaurantes o jugar en los casinos sin tener que pagar dólar alguno por ingresar al local.

 

Ni siquiera un año después del atentado efectuado por Paddock, en las entradas del epicentro del atentado, el Hotel Mandalay Bay, existen detectores de metales.

 

Una versión oficial poco acertada

 

El tiro de cada día. Los atentados de francotiradores son un lugar común en los Estados Unidos, una realidad que despierta diversidad de inquietudes entre investigadores, periodistas, abogados, víctimas y población en general. La negación de las agencias investigativas oficiales y del grupo hotelero dueño del terreno donde ocurrió el tiroteo, para compartir información, dar entrevistas y dejar entrevistar a las fuentes pertinentes, como en el caso del oficial Jesús Campos quien no da declaraciones, generan sospechas.

 

Los denominados “rampagekillers” “shooters” o “gunman”, han sido detenidamente estudiados desde la psicología, la biología, las ciencias sociales, la neurociencia, tanto por investigadores independientes como oficiales. Un largo historial de nombres, en su mayoría masculinos, han sido clasificados como “tiradores espontáneos”, pistoleros que en realidad podrían pertenecer a un grupo homogéneo de sujetos con ideología y que bajo la bandera estereotipada del “enloquecido, desconocido e irreversible tirador casual”esconderían su fachada. Estados Unidos no ha querido reconocerlos como terroristas. Actuar eficazmente frente a esta realidad es cada vez más imperioso.

 

Contradicciones en el reporte oficial y final de este suceso, como también en las políticas de seguridad interna del país americano invitan a analizar, interpretar y contar desde el lugar de los hechos lo que podría ser un fenómeno de ataques selectivos que han querido ocultar con la definición de: “tiroteos casuales”. ¿Por qué le interesaría a un factor de poder en los Estados Unidos propiciar y utilizar este tipo de personajes para cometer éstos crímenes? El miedo, la paranoia y el terror son fundamentales para mantener a la población sumida en el temor, el aislamiento, en pasividad. ¿Será por esto que cuando volví a preguntar a Darcy Von Paradise**, por su opinión sobre lo sucedido el primero de octubre de 2017, respondió de manera esquiva y nerviosa?

 

 

La investigación y el reporte sobre este suceso recayó en un total de 14 agencias estatales, federales y locales entre ellas el FBI, Policía Metropolitana de Las Vegas, la Sección de Investigaciones Especiales, la Sección de Inteligencia Criminal y la Sección Contra el Terrorismo (CTS por sus siglas en inglés). Ésta última agencia tiene las definiciones de los distintos ataques terroristas que pueden ocurrir en Estados Unidos y el ataque ejecutado por Stephen Paddock estuvo clasificado como un Tiroteo Causal Masivo (Mass Casualty Shooting en inglés).

 

La CTS define una acción de estas como un “tiroteo casual masivo”, cuando comprueba actividades sospechosas relacionadas con un individuo que amenaza con participar activamente en matar o intentar matar a personas en una escuela, institución religiosa, instalación gubernamental o un área limitada y poblada. Esto excluye amenazas aisladas a la vida o casos de acoso sobre personas determinadas. Pero la definición de terrorismo doméstico dice: actividades de terrorismo, según lo define el FBI, que ocurren principalmente dentro de la jurisdicción territorial de los EE. UU. y sin ninguna dirección o influencia extranjera13.

 

desdeabajo tuvo contacto, vía correo electrónico, con la Policía Metropolitana de Las Vegas y recibimos de su parte los enlaces tanto del reporte preliminar como final del tiroteo. Al terminar de leerlo inquerimos al contacto: ¿Cuáles son las características que debe cumplir un ataque como el realizado por Paddock para ser clasificado como Terrorismo Doméstico o como Tiroteo Casual Masivo? ¿Qué excluyó a Stephen Paddock de aquello? La persona con la que se entabló contacto por correo electrónico no volvió a responder.

 

Evasiones, silencio, respuestas vagas, dilaciones, etcétera, todo ello da pie para sospechar de que las 14 agencias estatales estadounidenses vinculadas a la investigación y el grupo hotelero MGM ocultan algo. Por ejemplo, MGM Resorts generó un aproximado de 10.770 millones de dólares estadounidenses en ingresos en el 201714, ¿dar a conocer la verdad de lo sucedido en el tiroteo generaría una pérdida del turismo en Las Vegas y por consiguiente de ingresos para este gigante grupo hotelero?

 

Las conclusiones finales del último reporte realizado por las agencias confirman que Paddock actuó solo. Miles de horas de registro digital fueron revisados, y después de que todas las entrevistas fueron conducidas, no produjo evidencia alguna para indicar que Paddock conspiró o actuó en connivencia con alguien más. Pero, ¿por qué clasificar el ataque como Tiroteo Casual Masivo si aún no se ha podido verificar la información encontrada por éstas agencias y sólo rige la versión oficial?

 

Pese a esta conclusión, algunos no quedan tranquilos. Es el caso de Catherine Lombardo y Alexander Napolin, abogados encargados de los derechos de las víctimas de Paddock, quienes se interrogan: “¿qué y cómo fue lo que pasó en realidad en la habitación de ese hotel? ¿Cómo dejaron que esto sucediera? Y ellos lo saben, pero no han querido contarnos”. Además, MGM Resorts no ha suministrado ningún tipo de información a los abogados así sea por derechos de ley15.

 

Tampoco encontraron evidencia de radicalización o ideología para apoyar la teoría de que Paddock apoyó o siguió algún grupo de odio o una organización terrorista nacional o extranjera. A pesar de las numerosas entrevistas con sus familiares, conocidos y contactos de juegos de azar, los investigadores no pudieron vincularlo con alguna ideología específica. Pero éstas conclusiones oficiales no se han podido verificar ni contrarrestar por el hecho de que no han dejado entrevistar a las fuentes pertinentes y no han compartido la información en su totalidad.

 

¿Coincidencias? Llama la atención, el caso de Telemachus Orfanos, ex soldado, sobreviviente del tiroteo producido por Paddock pero quien murió el pasado 8 de noviembre de 2018 en otro tiroteo, en esta ocasión acaecido en Thounsad Oaks, California, producido por el ex marine Ian David Long. ¿Existirán objetivos específicos que están dando de baja y pasan desapercibidas sus muertes bajo la cobija de la “espontaneidad”?16.

 

La esperanza de las víctimas

 

Luego de los sucesos del 11 de septiembre de 2001 el gobierno de Estados Unidos creó unos modelos de respuesta inmediata y multiconjunta para las víctimas de ataques terroristas, que también han sido utilizados para los llamados “tiroteos casuales masivos”. Es por ello que a los 25 días de ocurrido el tiroteo en el concierto Route 91 Harvest Music Festival en Las Vegas, se creó el Centro de Resiliencia de Las Vegas Strong que primero atendió a la comunidad en carpas, desde el mismo sitio de los sucesos.

 

Esta institución, que ofrece el servicio de terapias a las víctimas del 1 de octubre sólo en momentos de crisis, centra su acción en servir de engranaje con otras instituciones gubernamentales, como el programa para víctimas del crimen, Departamento de Policía, ayuda mental, financiera y jurídica, para ofrecer una ayuda multipropósito a los afectados directos.

 

desdeabajo estuvo en entrevista con Terri Keener, coordinadora de salud mental del instituto y al preguntarle: cuando una víctima pide explicación alguna del motivo por el cual Stephen Paddock realizó el tiroteo, ¿qué le responden? En ese caso, nos indica, se remite a esa persona con las Agencias del Orden (Law Enforcement Agencies, en inglés). Dice, además, que es natural que las personas busquen esa respuesta, pero, por desfortuna el Centro de Resiliencia no la tiene.

 

 

Una cantidad aproximada de entre 6.500 a 7.000 víctimas del concierto han utilizado los servicios del Centro de Resiliencia de Las Vegas, el mismo que se propone trabajar 4 años más con las víctimas, aunque tiene planes de establecerse como una institución enfocada para éste tipo de ataques, comentó Keener.

 

Otras inquietudes más. Sthephen Paddock empezó el tiroteo a las 10:05 pm y dejó de disparar a las 10:16 pm pero el equipo Swat llegó al lugar de los hechos a las 11:20 pm, según lo detalla la línea cronológica del informe oficial. Es difícil aceptar que en un ataque de esta intensidad, los servicios militares tácticos americanos hayan tenido una respuesta tan tardía. ¿Por qué llegó el Swat una hora y cuatro minutos tarde? ¿Por qué Paddock decidió suicidarse si tenía las cámaras de vigilancia en el corredor y ahí no había nadie? ¿Qué o quién lo detuvo para que dejara de disparar? ¿Quién es en verdad el agazapo de la mira?

 

 


El equipo Swat entró a la habitación encontrándolo muerto, postrado de espaldas con el suelo bajo su cabeza, vestido con pantalones negros, una camisa manga larga marrón, guantes negros y zapatos grises. Se disparó en el paladar con un plateado revólver Smith & Wesson calibre 38 provocándole hemorragias subdurales, subaracnoideas y bilaterales en los tejidos blandos periorbitarios del cerebro17.

 

Para no olvidar. En el centro de Las Vegas fue erigido un bello memorial para las víctimas que dejó éste atentado. Fotografías, mensajes en piedras, esculturas y objetos de las víctimas pueden observarse en su recorrido. Al conmemorarse un año de aquel tiroteo, se realizaron en la misma ciudad un cumulo de eventos, exposiciones y debates. Se respiró fortaleza y esperanza en toda la ciudad, la que tiene como faro el eslogan Vegas Strong, la que se ve en numerosos graffitis, pancartas y luces de neón por toda la ciudad.

 

La acción de Paddock marcará para siempre a la ciudad y sus pobladores, los que dificilmente olvidarán lo sucedido. Igual sucede con variedad de investigadores que siguen trabajando por esclarecer lo sucedido, preguntándose por las verdaderas intenciones de estos mal llamados “tiroteos casuales masivos”.

 

* Fotografías e investigación, corresponsal Las Vegas, Nevada.
** Nombre cambiado a petición de la fuente.
1 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 19 Recuperado de: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
2 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 28. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
3 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 30, 133 Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
4 Peter Langman, 2015, School Shooters understanding high school, college, and adult perpetrators, London, United Kingdom, Rowman & Littlefield. pp. 140,141, 142, 143.
5 Nova Production, Miles O’brien, 2013, Mind of a rampage killer, U.S.A, Documentary.
6 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 19, 116, 127. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
7 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 116. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
8 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
9 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 28, 29,30,31,96,97,99,98, 100, 101, 102. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
10 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
11 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
12 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
13 Las Vegas Metropolitan Police Department (2019) Counter Terrorism Section. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/CounterTerrorismSection.aspx
14 Statista. Revenue of MGM Resorts world wide from 2008 to 2017. Recovered from: https://www.statista.com/statistics/257567/mgm-resorts-revenue/
15 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary. Minute: 1:02
16 La Vanguardia (2018) Telemachus Orfanos, el joven que murió en el tiroteo de California tras sobrevivir en la masacre de Las Vegas. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/internacional/20181109/452812513597/telemachus-orfanos-victima-bar-california-sobrevivir-masacre-las-vegas-muertos.html
17 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 34, 37, 89, 98, 114. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx

Publicado enInternacional
Jueves, 28 Febrero 2019 15:54

Estados Unidos y el gatillo fácil

Estados Unidos y el gatillo fácil

Enfocado en su cacería de supuestos terroristas en otros países, el Estado estadounidense ha olvidado enfocar la mira hacia un depredador endémico que ha creado en las últimas décadas. Un grupo de americanos que asesina constantemente ocultándose con la bandera de la espontaneidad.

 

Las Vegas, Nevada, la capital del llamado estado de la plata –The Silver State– donde llegan jugadores de casino de todas partes del mundo. Ciudad que no cesa día y noche, todos los días del año, con la furia de la diversión y el entretenimiento adulto. Sitio donde el sueño americano se derrumba o se alcanza en tan solo una jugada. Lugar donde ocurrió el pasado primero de octubre de 2017 el tiroteo más mortífero acaecido en los Estados Unidos hasta la fecha.

 

Alrededor de Las Vegas Boulevard, avenida que atraviesa todo el complejo hotelero conocido como The Strip, se observan vallas en los paraderos que dicen: “See something, say somenthing” (“Si ves algo, di algo”), motivando la denuncia ante acciones sospechosas. Si llamas al 311, canal oficial de la policía, en tres minutos estarán en el lugar donde estés, me dijo una vez Darcy Von Paradise**, cantinera y bailarina de un bar en el centro de la ciudad.

 

Entonces, ¿por qué el primer equipo del Swat de la Policía Metropolitana de Las Vegas llegó 1 hora 4 minutos tarde al tiroteo del primero de octubre de 2017?, le respondí a Darcy cuando íbamos de regreso al hostal donde nos hospedamos. No puedo hablar de eso, contestó cortante.

 

Narcisistas por excelencia

 

Una operación calculada al detalle por un ludópata con más de 25 años de experiencia en las apuestas, detallista, preocupado por no dejar el menor margen de error para su juego final. Como en la partida de dados, donde quien los lanza es llamado el “shooter” –el tirador–, Stephen Craig Paddock habría contemplado cada movimiento para que en la noche del 1 de octubre de 2017 el azar no interfiriera en su contra al disparar sus ráfagas sobre un blanco de 20.000 asistentes al concierto Route 91 Harvest Music Festival. El saldo de su acción, 58 muertos y más de 400 heridos1, indica que no erró.

 

De 64 años de edad, americano, raza caucásica, 1.85 de altura y 101 kilos de peso, Stephen Paddock, vestido de negro ingresó un 25 de septiembre de 2017 en su carro Mizayu Sushi al parqueadero del Hotel Mandalay Bay, parte del grupo hotelero MGM Resorts, propietario de más de 16 hoteles en la ciudad. Ingresó ese día con cinco maletas negras, pero solicitó hacerlo por el ascensor de empleados y no por el de huéspedes, una petición poco común entre los clientes de alto nivel, como él2.

 

Un personaje extraño en su vida cotidiana, individualista. No soportaba tener a mujeres perfumadas y con lápiz labial porque le provocaba alergia. Al brindar un saludo con su mano se preocupaba por tener guantes de algodón, para evitar contagios y, los doctores le encontraron un desequilibrio químico según declaró el informe final3. Pero ¿cómo este sujeto sí soportaba los penetrantes olores químicos acumulados en los baños de hoteles o la asfixiante mezcla entre perfumes, colonias, tabaco y humo de cigarrillo electrónico que abunda en los casinos?

 

¿Semejanza? Adam Lazan, victimario del tiroteo en la escuela Sandy Hook en 2012, era hipersensible a la luz, sufria de alucinaciones olfativas, percibia olores inexistentes, pero no hay evidencia de delirios; mató a 28 personas. Lanzan fue diagnosticado con el trastorno de Asperger, un “trastorno generalizado del desarrollo” (PDD, por sus siglas en inglés) que se encuentra en la misma categoría que incluye al autismo. Aunque los síntomas de Lanzan podrían ser explicados por un PDD, también podrían indicar esquizofrenia. Los últimos años de su vida Lanzan y su madre solo se comunicaron por correo electrónico aunque vivían en la misma casa4.

 

En 1966 el ex marine Charles Whitman mató a su esposa y madre y después, desde la cima de una torre del campus de la Universidad de Texas, asesinó a otras 16 personas, otras 33 quedaron heridas. Al esculcar sus pertenencias los investigadores encontraron escritos donde pedía una autopsia, con la esperanza de que revelara la fuente de sus pensamientos violentos. Después de que fue baleado por la policía, su cerebro fue analizado revelando una anormalidad del tamaño de un níquel cerca de la amígdala, uno de los principales centros emocionales del cerebro5.

 

Tanto a Lanzan como a Whitman les comprobaron la relación de sus actos con sus desequilibrios químicos y emocionales, pero en Sthephen Paddock el informe final reveló la inexistencia de motivaciones clínicas que provocaran el tiroteo en el Mandalay Bay. Aquí estamos ante un crimen premeditado y calculado, con uso de la razón y no por “el desconocido arrebato que provoca la locura”. En gran parte de sus años de vida vivió como alguién socialmente adaptado, trabajó en el Servicio de Impuestos Internos (IRS en inglés) una vez cursados sus estudios universitarios y luego trabajó para varias corporaciones, realizando trabajos de contabilidad; tenía una mente matemática, la misma que lo llevaba a apostar solo cuando creía que las probabilidades estaban a su favor6.

 

Erick Paddock, su hermano, le dijo a los investigadores que creía que Stephen había planeado metódicamente cada parte del ataque. Fue descrito como un narcisista que solo se preocupaba por las personas que podrían beneficiarlo de alguna manera7.

 

Pesadilla en Las Vegas

 

Angela Todd8, una de las cantineras del evento donde ocurrió el tiroteo, al reaccionar e identificar como disparos y no juegos artificiales los estruendosos sonidos que comenzaron a las 10:05 pm, pensó: “esto puede ser un ataque terrorista”. Ella recalcó la confusión reinante entre los miles de espectadores, los miembros de la policía y demás logística al momento de intentar reconocer el lugar de donde provenían los disparos. Muchas personas se agacharon pensando que el tirador estaba en la calle del frente, una desafortunada decisión al desconocer que el tirador estaba en una posición alta, favorable para disparar; otras muchas personas corrieron a las salidas de emergencia y así, sin tampoco saberlo, salvaron sus vidas.

 

Al inquerirla por lo sucedido aquella noche, Angela se pregunta: ¿por qué no se han compartido vídeos de alta resolución de lo que sucedió, cuando los casinos están llenos de cámaras de alta tecnología hasta para detectar si un jugador cuenta cartas en el Black Jack? Y su inquietud está totalmente justificada, ya que las fotografías y capturas de vídeos proporcionadas en el documento final son de una definición baja. Al caminar por los distintos casinos de diferentes categorías, desde el Fremont Street –que es la zona del centro la ciudad, donde la apuesta mínima es de 5 dólares, hasta el The Strip, la zona del complejo hotelero de alta categoría, donde la apuesta mínima asciende a 20 dólares, incrustadas en los techos son evidentes las cámaras.

 

Además, el informe final resalta que registraron más de 22.000 horas de video, 252.000 imágenes, información que no ha sido compartida en su totalidad a los investigadores de distintas ramas vinculados con este suceso. ¿Qué es lo que quieren ocultar el grupo hotelero MGM Resorts y las agencias gubernamentales encargadas de la investigación?

 

Un actuar frío y calculador. Poco a poco, desde el 25 de septiembre y hasta el día del atentado, Stephen Craig Paddock ingresó 21 maletas negras a la habitación 32-135, con 24 armas de asalto (de las cuales utilizó solo 14, entre ellas fusiles AR-10 y AR-15), cuatro computadoras portátiles, municiones y pequeñas cámaras de vigilancia9 que colocó afuera de las puertas de su habitación conectadas a una computadora portátil para observar los movimientos del pasillo y así poderle disparar al oficial de seguridad del hotel, Jesús Campos, quien recibió un proyectil en el muslo derecho un minuto después de comenzado el tiroteo, y quien pese a la herida en segundos dio su voz de alarma por la radio boquitoqui, indicando que los disparos provenían de la habitación 32-13510. ¿Por qué nadie notó el ruido de los taladros cuando Paddock instaló las cámaras de vigilancia?

 

Los disparos no cesan. 18 minutos después, cuando el reloj marca las 10:23 pm, al llegar los primeros oficiales al piso 32, su reporte inicial es que encuentran un oficial de seguridad que recibió un impacto de bala, y que los disparos definitivamente salen de la habitación 32-135, y que el oficial de seguridad está de pie junto al ascensor. Así nos narra los hechos Doug Poppa, periodista independiente, militar del Ejército estadounidense, con más de 20 años de experiencia en seguridad y vigilancia en casinos de Las Vegas11.

 

Poppa prosigue su relato: los oficiales de la policía metropolitana y los oficiales de seguridad del Hotel Mandalay Bay están en la conversación y de repente, a través de la radio de seguridad, escuchan a Jesús Campos que llama desde el piso 32, mira con cara de asombro y se pregunta ¿por qué el despachador de la policía no sabía dónde estaban los disparos? Los oficiales hubieran podido responder de inmediato a ese piso, pero eso no sucedió ya que “[…] nunca oímos eso en la radio de la policía”. Durante 15 minutos todo el mundo está hablando en la radio de dónde vienen los disparos12.

 

Lo que sí se sabe es que desde las 10:05 pm y hasta las 10:16 pm en ese lento, prolongado y aterrorizador tiempo, Stephen Paddock disparó sus cientos de descargas desde dos puntos elevados de dos habitaciones interconectadas: la 32-135 y la 34-135, en las que, con anterioridad, había escrito con su mano en una hoja los cálculos de la distancia y caída de balas. Mariluo Danley, su ocasional novia, dijo a los investigadores: “[…] él miraba extrañamente desde las ventanas hacia el terreno donde sería el concierto”.

 

Ahora, ¿Por qué pudo entrar las maletas –con tal cantidad de armas– y con éstas solicitudes extrañas? Stephen Craig Paddock era un jugador de grandes ligas, o como se conoce en inglés “high roller” y además era un huésped VIP del hotel, es por eso que cuando solicitó que le alquilaran la habitación 32-134 continua e interconectada por otra puerta con la 32-135 no encontró oposición alguna, y no tuvo necesidad de explicar el por qué de su requerimiento.

 

Al revisar las medidas de seguridad que implementan en esta parte de los Estados Unidos llama la atención que en todos los buses del área metropolitana de Las Vegas existen cámaras de vigilancia. Asimismo, todo el complejo hotelero está compuesto de un modelo de seguridad sofisticado, pero no existen detectores de metales en las entradas de hoteles ni casinos, solo los instalan con motivo de eventos privados; a la entrada de las discotecas el personal de seguridad requisa con detectores de metales portátiles. Además, tanto los huéspedes de otros hoteles, turistas de paso o pobladores de la ciudad, pueden ingresar a cualquier hotel y disfrutar de eventos, restaurantes o jugar en los casinos sin tener que pagar dólar alguno por ingresar al local.

 

Ni siquiera un año después del atentado efectuado por Paddock, en las entradas del epicentro del atentado, el Hotel Mandalay Bay, existen detectores de metales.

 

Una versión oficial poco acertada

 

El tiro de cada día. Los atentados de francotiradores son un lugar común en los Estados Unidos, una realidad que despierta diversidad de inquietudes entre investigadores, periodistas, abogados, víctimas y población en general. La negación de las agencias investigativas oficiales y del grupo hotelero dueño del terreno donde ocurrió el tiroteo, para compartir información, dar entrevistas y dejar entrevistar a las fuentes pertinentes, como en el caso del oficial Jesús Campos quien no da declaraciones, generan sospechas.

 

Los denominados “rampagekillers” “shooters” o “gunman”, han sido detenidamente estudiados desde la psicología, la biología, las ciencias sociales, la neurociencia, tanto por investigadores independientes como oficiales. Un largo historial de nombres, en su mayoría masculinos, han sido clasificados como “tiradores espontáneos”, pistoleros que en realidad podrían pertenecer a un grupo homogéneo de sujetos con ideología y que bajo la bandera estereotipada del “enloquecido, desconocido e irreversible tirador casual”esconderían su fachada. Estados Unidos no ha querido reconocerlos como terroristas. Actuar eficazmente frente a esta realidad es cada vez más imperioso.

 

Contradicciones en el reporte oficial y final de este suceso, como también en las políticas de seguridad interna del país americano invitan a analizar, interpretar y contar desde el lugar de los hechos lo que podría ser un fenómeno de ataques selectivos que han querido ocultar con la definición de: “tiroteos casuales”. ¿Por qué le interesaría a un factor de poder en los Estados Unidos propiciar y utilizar este tipo de personajes para cometer éstos crímenes? El miedo, la paranoia y el terror son fundamentales para mantener a la población sumida en el temor, el aislamiento, en pasividad. ¿Será por esto que cuando volví a preguntar a Darcy Von Paradise**, por su opinión sobre lo sucedido el primero de octubre de 2017, respondió de manera esquiva y nerviosa?

 

La investigación y el reporte sobre este suceso recayó en un total de 14 agencias estatales, federales y locales entre ellas el FBI, Policía Metropolitana de Las Vegas, la Sección de Investigaciones Especiales, la Sección de Inteligencia Criminal y la Sección Contra el Terrorismo (CTS por sus siglas en inglés). Ésta última agencia tiene las definiciones de los distintos ataques terroristas que pueden ocurrir en Estados Unidos y el ataque ejecutado por Stephen Paddock estuvo clasificado como un Tiroteo Causal Masivo (Mass Casualty Shooting en inglés).

 

La CTS define una acción de estas como un “tiroteo casual masivo”, cuando comprueba actividades sospechosas relacionadas con un individuo que amenaza con participar activamente en matar o intentar matar a personas en una escuela, institución religiosa, instalación gubernamental o un área limitada y poblada. Esto excluye amenazas aisladas a la vida o casos de acoso sobre personas determinadas. Pero la definición de terrorismo doméstico dice: actividades de terrorismo, según lo define el FBI, que ocurren principalmente dentro de la jurisdicción territorial de los EE. UU. y sin ninguna dirección o influencia extranjera13.

 

desdeabajo tuvo contacto, vía correo electrónico, con la Policía Metropolitana de Las Vegas y recibimos de su parte los enlaces tanto del reporte preliminar como final del tiroteo. Al terminar de leerlo inquerimos al contacto: ¿Cuáles son las características que debe cumplir un ataque como el realizado por Paddock para ser clasificado como Terrorismo Doméstico o como Tiroteo Casual Masivo? ¿Qué excluyó a Stephen Paddock de aquello? La persona con la que se entabló contacto por correo electrónico no volvió a responder.

 

Evasiones, silencio, respuestas vagas, dilaciones, etcétera, todo ello da pie para sospechar de que las 14 agencias estatales estadounidenses vinculadas a la investigación y el grupo hotelero MGM ocultan algo. Por ejemplo, MGM Resorts generó un aproximado de 10.770 millones de dólares estadounidenses en ingresos en el 201714, ¿dar a conocer la verdad de lo sucedido en el tiroteo generaría una pérdida del turismo en Las Vegas y por consiguiente de ingresos para este gigante grupo hotelero?

 

Las conclusiones finales del último reporte realizado por las agencias confirman que Paddock actuó solo. Miles de horas de registro digital fueron revisados, y después de que todas las entrevistas fueron conducidas, no produjo evidencia alguna para indicar que Paddock conspiró o actuó en connivencia con alguien más. Pero, ¿por qué clasificar el ataque como Tiroteo Casual Masivo si aún no se ha podido verificar la información encontrada por éstas agencias y sólo rige la versión oficial?

 

Pese a esta conclusión, algunos no quedan tranquilos. Es el caso de Catherine Lombardo y Alexander Napolin, abogados encargados de los derechos de las víctimas de Paddock, quienes se interrogan: “¿qué y cómo fue lo que pasó en realidad en la habitación de ese hotel? ¿Cómo dejaron que esto sucediera? Y ellos lo saben, pero no han querido contarnos”. Además, MGM Resorts no ha suministrado ningún tipo de información a los abogados así sea por derechos de ley15.

 

Tampoco encontraron evidencia de radicalización o ideología para apoyar la teoría de que Paddock apoyó o siguió algún grupo de odio o una organización terrorista nacional o extranjera. A pesar de las numerosas entrevistas con sus familiares, conocidos y contactos de juegos de azar, los investigadores no pudieron vincularlo con alguna ideología específica. Pero éstas conclusiones oficiales no se han podido verificar ni contrarrestar por el hecho de que no han dejado entrevistar a las fuentes pertinentes y no han compartido la información en su totalidad.

 

¿Coincidencias? Llama la atención, el caso de Telemachus Orfanos, ex soldado, sobreviviente del tiroteo producido por Paddock pero quien murió el pasado 8 de noviembre de 2018 en otro tiroteo, en esta ocasión acaecido en Thounsad Oaks, California, producido por el ex marine Ian David Long. ¿Existirán objetivos específicos que están dando de baja y pasan desapercibidas sus muertes bajo la cobija de la “espontaneidad”?16.

 

La esperanza de las víctimas

 

Luego de los sucesos del 11 de septiembre de 2001 el gobierno de Estados Unidos creó unos modelos de respuesta inmediata y multiconjunta para las víctimas de ataques terroristas, que también han sido utilizados para los llamados “tiroteos casuales masivos”. Es por ello que a los 25 días de ocurrido el tiroteo en el concierto Route 91 Harvest Music Festival en Las Vegas, se creó el Centro de Resiliencia de Las Vegas Strong que primero atendió a la comunidad en carpas, desde el mismo sitio de los sucesos.

 

Esta institución, que ofrece el servicio de terapias a las víctimas del 1 de octubre sólo en momentos de crisis, centra su acción en servir de engranaje con otras instituciones gubernamentales, como el programa para víctimas del crimen, Departamento de Policía, ayuda mental, financiera y jurídica, para ofrecer una ayuda multipropósito a los afectados directos.

 

desdeabajo estuvo en entrevista con Terri Keener, coordinadora de salud mental del instituto y al preguntarle: cuando una víctima pide explicación alguna del motivo por el cual Stephen Paddock realizó el tiroteo, ¿qué le responden? En ese caso, nos indica, se remite a esa persona con las Agencias del Orden (Law Enforcement Agencies, en inglés). Dice, además, que es natural que las personas busquen esa respuesta, pero, por desfortuna el Centro de Resiliencia no la tiene.

 

Una cantidad aproximada de entre 6.500 a 7.000 víctimas del concierto han utilizado los servicios del Centro de Resiliencia de Las Vegas, el mismo que se propone trabajar 4 años más con las víctimas, aunque tiene planes de establecerse como una institución enfocada para éste tipo de ataques, comentó Keener.

 

Otras inquietudes más. Sthephen Paddock empezó el tiroteo a las 10:05 pm y dejó de disparar a las 10:16 pm pero el equipo Swat llegó al lugar de los hechos a las 11:20 pm, según lo detalla la línea cronológica del informe oficial. Es difícil aceptar que en un ataque de esta intensidad, los servicios militares tácticos americanos hayan tenido una respuesta tan tardía. ¿Por qué llegó el Swat una hora y cuatro minutos tarde? ¿Por qué Paddock decidió suicidarse si tenía las cámaras de vigilancia en el corredor y ahí no había nadie? ¿Qué o quién lo detuvo para que dejara de disparar? ¿Quién es en verdad el agazapo de la mira?
El equipo Swat entró a la habitación encontrándolo muerto, postrado de espaldas con el suelo bajo su cabeza, vestido con pantalones negros, una camisa manga larga marrón, guantes negros y zapatos grises. Se disparó en el paladar con un plateado revólver Smith & Wesson calibre 38 provocándole hemorragias subdurales, subaracnoideas y bilaterales en los tejidos blandos periorbitarios del cerebro17.

 

Para no olvidar. En el centro de Las Vegas fue erigido un bello memorial para las víctimas que dejó éste atentado. Fotografías, mensajes en piedras, esculturas y objetos de las víctimas pueden observarse en su recorrido. Al conmemorarse un año de aquel tiroteo, se realizaron en la misma ciudad un cumulo de eventos, exposiciones y debates. Se respiró fortaleza y esperanza en toda la ciudad, la que tiene como faro el eslogan Vegas Strong, la que se ve en numerosos graffitis, pancartas y luces de neón por toda la ciudad.

 

La acción de Paddock marcará para siempre a la ciudad y sus pobladores, los que dificilmente olvidarán lo sucedido. Igual sucede con variedad de investigadores que siguen trabajando por esclarecer lo sucedido, preguntándose por las verdaderas intenciones de estos mal llamados “tiroteos casuales masivos”.

 

* Fotografías e investigación, corresponsal Las Vegas, Nevada.
** Nombre cambiado a petición de la fuente.
1 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 19 Recuperado de: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
2 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 28. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
3 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 30, 133 Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
4 Peter Langman, 2015, School Shooters understanding high school, college, and adult perpetrators, London, United Kingdom, Rowman & Littlefield. pp. 140,141, 142, 143.
5 Nova Production, Miles O’brien, 2013, Mind of a rampage killer, U.S.A, Documentary.
6 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 19, 116, 127. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
7 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). p. 116. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
8 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
9 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 28, 29,30,31,96,97,99,98, 100, 101, 102. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx
10 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
11 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
12 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary.
13 Las Vegas Metropolitan Police Department (2019) Counter Terrorism Section. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/CounterTerrorismSection.aspx
14 Statista. Revenue of MGM Resorts world wide from 2008 to 2017. Recovered from: https://www.statista.com/statistics/257567/mgm-resorts-revenue/
15 Charlie Minn Film, Charlie Minn, 2018, One October A nightmare in Las Vegas, U.S.A. Documentary. Minute: 1:02
16 La Vanguardia (2018) Telemachus Orfanos, el joven que murió en el tiroteo de California tras sobrevivir en la masacre de Las Vegas. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/internacional/20181109/452812513597/telemachus-orfanos-victima-bar-california-sobrevivir-masacre-las-vegas-muertos.html
17 Lvmpd Criminal Investigative Report of the 1 October Mass Casualty Shooting (2018). pp. 34, 37, 89, 98, 114. Recovered from: https://www.lvmpd.com/en-us/Pages/1OctoberFestivalShooting.aspx

Publicado enEdición Nº254
Gobierno de Colombia sindica al ELN como autor de atentado que deja 21 muertos

En declaraciones ofrecidas en Bogotá a partir de las 7:48 de la mañana del 18 de enero, el gobierno colombiano confirmó que el ataque a las instalaciones de la Escuela General Santander de la Policía Nacional y que arrojó un saldo final de 21 muertos, corresponde al Ejército de Liberación Nacional (Eln).

Los asesinados producto del ataque con explosivos, en su mayoría eran policías nacionales o provenientes de países como Ecuador y Panamá, en su mayoría jóvenes con edades menores a los 25 años; pero también fueron impactados por la onda explosiva, y perdieron la vida, hijos de éstos.

De acuerdo a pruebas presentadas por el ministro de defensa, Guillermo Botero, el fiscal general de la nación, Néstor Humberto Martínez, el director de la Policía Nacional, mayor general Óscar Atehortúa Duque y otros integrantes del gobierno nacional, el autor directo del ataque fue José Aldemar Rojas Rodríguez, que según lo explicado por los voceros oficiales era un veterano integrante de esa organización insurgente, experto explosivista, y quien también perdió la vida al momento de activar los explosivos con que fue cargado el automotor que condujo hasta el sitio de los sucesos.

En la acción oficial contra los posibles autores del ataque, en primeras horas del día 18 de enero fue detenido Ricardo Andrés Carvajal, habitante del barrio Los Laches, un sector populoso del nororiente bogotano, y quien, de acuerdo a los voceros del gobierno, reconoció su participación en los hechos.

El atentado, presentado en momentos en que la negociación de paz entre Gobierno-insurgencia, con Mesa en La Habana, está bloqueada por un conjunto de exigencias interpuestas por el gobierno de Iván Duque, las mismas que su contraparte denuncia como que no hacían parte de lo estipulado para abrir la negociación de paz entre las partes.

Este ataque, por tanto, favorece la pretensión oficial y lleva la Mesa a su final. alejando, al menos mientras cumple su periodo el gobierno encabezado por Iván Duque, una negociación de paz que lleve al final del conflicto armado en Colombia, proceso iniciado por el acuerdo logrado con las Farc.

El ataque sufrido por la instalación policial, por tanto, es una contradicción en sí misma, ya que durante meses la delegación del grupo insurgente para estos diálogos se negó a reconocer que la Mesa estaba moribunda, mucho menos que estaba muerta, manteniendo así viva la esperanza en una resolución dialogada a la guerra que afecta al país, desde décadas atrás.

 

Interrogantes

 

El atentado de la organización insurgente, de ser comprobada a plenitud, deja abierta diversidad de interrogantes para todas aquellas personas que están por la vida y en contra de la muerte y todo lo asociado a ella.

Entre ellos, resalta con fuerza propia, el favor que le hace este tipo de operaciones a un Gobierno que, más allá de anunciar medidas para contener el asesinato de dirigentes sociales y de activistas de los derechos humanos, no activa medidas efectivas. Es decir, este ataque ayuda a ocultar la violencia que está afectando a amplios sectores sociales populares de Colombia, la misma que ha significado el asesinato de cientos de activistas sociales en los últimos años, y no menos de 7 en los primeros días del año en curso.

Favores que también le dan aire a la demanda de más mano dura en Colombia, como desde meses atrás lo reclaman diversos sectores de partidos del poder, así como de algunos gremios económicos. Una “cacería de brujas” tendría así las manos desatadas, y con seguridad llegará, afectando las estructuras de todos aquellos que tratan de levantar alguna esperanza de cambio para los empobrecidos de nuestros país.

Acción que, de igual manera, entra como parte de la agenda contra Venezuela y las maniobras coordinadas en todo el Continente, con el impulso de los Estados Unidos, para dar al traste con el gobierno de Nicolás Maduro. Las voces que incluso preguntan por el gobierno venezolano como motivador de esta acción también se escuchan en Colombia. Su pretensión es obvia: motivar, incluso, una acción militar contra el país vecino. Las próximas jornadas de presión contra el gobierno venezolano, que ahora están en la fase de dualidad de poderes, darán luces sobre las implicaciones en la geopolítica de este tipo de ataques.

Son un tipo de presiones que se extienden al gobierno cubano, que dio alojamiento a las negociaciones de paz, presionado desde semanas atrás para que entregue al comandante de esa organización, Nicolás Rodríguez, de quien han reconocido fue recibido en la isla del Caribe para tratamiento médico y a quien el gobierno nacional no reconoce como negociador. Una denuncia de este país como terrorista podría también estar en curso, con todas las implicaciones que la misma depara en el plano global. Las manos de los Estados Unidos en cabeza de Trump, negado a darle vitalidad a las restablecidas relaciones entre las partes durante el gobierno Obama, estarían sacando provecho de ello.

Llama también la atención, como un nuevo factor en la historia colombiana –de comprobarse la sindicación del gobierno nacional– que un guerrillero llevara a cabo un ataque que en la práctica es suicida. Como se sabe, la filosofía de reclamar el derecho a justicia en toda sociedad se sustenta en el reclamo y defensa del más alto valor que hay en toda sociedad: la vida, en dignidad, y en ello no cabe la muerte, la cual puede suceder pero en combate entre dos o más partes, pero no de manera desprevenida, comprometiendo incluso la del propio actor del ataque.

Distinto sucede en organizaciones terroristas con fundamento religioso, donde incluso la inmolación es parte de sus propios ataques pues así cumplen de mejor manera un mandato divino. Por el contrario, en concepciones de izquierda, la felicidad, la vida plena, se concreta aquí y ahora. El mañana, en manos divinas, simplemente no existe.

Como año electoral que es el 2019, estos meses prometen, como lo anuncia de manera clara la sangre que corre como efecto del asesinato de líderes sociales y defensores de derechos humanos, y ahora de quienes cayeron en la Escuela General Santander, una espiral de muerte y dolor que en nada ayudará a que quienes habitan Colombia puedan gozar de paz y felicidad.

 

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Duque pasó el 7 de septiembre sin descartar la Mesa con el Eln

26 de septiembre de 2018, periódico desdeabajo Nº250

Publicado enColombia
La guerra en Colombia continúa, pese a los esfuerzos de paz con el ELN

El Ejército intensifica sus operativos en respuesta a los atentados de la segunda guerrilla del país mientras continúa la mesa de negociaciones

 

“Hemos dado un golpe estratégico. Estamos en la ofensiva”. Son las palabras de Luis Carlos Villegas, ministro de Defensa de Colombia, tras el operativo militar que el pasado fin de semana acabó con la vida de 10 combatientes del ELN, la segunda guerrilla del país. La explicación se acompañó con el vídeo de la mirilla de una aeronave apuntando a un frondoso bosque cerca de la frontera con Venezuela. Imágenes y declaraciones de la otra guerra de Colombia, la que aun impide que la paz sea una realidad.

Esta operación del Ejército de Colombia, denominada Corsario 3, se desarrolló pocos días antes de que el Gobierno y el ELN celebraran este jueves que llevan 45 días sentados en una mesa de negociaciones en Ecuador en busca de la paz. Tras más de un mes de diálogo, ambas partes han pactado "proteger a las personas no combatientes y a la población civil de los efectos del conflicto armado mediante acciones o acuerdos de carácter humanitario". Además de un programa piloto de desminado humanitario. "Estamos consiguiendo resultados medibles", ha asegurado Juan Camilo Restrepo, jefe de la delegación del Gobierno. "Hay que recordar que el proceso con las FARC duró casi cinco años".

El ELN ha retomado protagonismo en el conflicto de Colombia a falta del otro enemigo, la guerrilla de las FARC concentrada en las zonas veredales y en pleno proceso de desarme. El Ejército ha virado su estrategia militar hacia una insurgencia de unos 2.000 combatientes. Y la opinión pública ha recordado que son capaces de operar también en las ciudades, no solo en las zonas más aisladas del país. La bomba en el centro de Bogotá que acabó con la vida de un policía el pasado febrero fue la demostración. "Vamos a ver más bombardeos y más petardos", dice Carlos Velandia, exdirigente del ELN, ahora gestor de paz en las conversaciones entre el Gobierno y la guerrilla. "Son las reglas del juego: diálogo en mitad de la confrontación".

Aunque parezca una paradoja, esta misma lógica beligerante marcó los primeros años del proceso con las FARC. “El único camino es el cese al fuego”, dice Velandia. El mismo mensaje ha enviado Restrepo la mañana del jueves: "Es un tema que trataremos a partir del 3 de mayo, en el próximo ciclo de negociaciones. Queremos llegar más rápido que las FARC, pero es un punto de llegada no de salida". En el anterior proceso de paz, se alcanzó este acuerdo al final de casi cuatro años de conversaciones. Antes, la guerrilla decretó, de manera unilateral, el final de las hostilidades que forzaron a la otra parte a reaccionar. “El ELN no está en esa disposición”, asegura Velandia, “pero no tienen otra alternativa”.

El experto apunta al final de los secuestros como la primera medida para desescalar el conflicto. “Acumulan odios sociales si siguen con esta práctica”, explica, “quitan oxígeno a la mesa de negociaciones”. Si tomaran esta decisión, según el analista, el Gobierno podría responder acercando presos o mejorando sus pésimas condiciones de vida en las cárceles de Colombia. La llegada de Carlos Antonio Lozada y Pastor Alape, dirigentes de las FARC a Ecuador, adelanta esta dirección. "Esperamos tener conversaciones fructíferas", ha dicho Pablo Beltrán, jefe de la delegación del ELN.

En lo que va de 2017, la segunda guerrilla de Colombia ha realizado menos de 50 acciones, por debajo de las 60 del año anterior, según información de la Fundación Paz y Reconciliación. “No han desatado una ofensiva, pero sí han conseguido mayor visibilidad”, asegura Ariel Ávila, politólogo y analista de esta institución. Velandia suena más pesimista al otro lado del teléfono. “Aquí hay una guerra de aniquilamiento, no hay miramientos con el enemigo”, dice. “Cada golpe es difícil de resistir por una fuerza irregular que tiene delante a un Estado con el potencial de mover 500.000 unidades”.

En este último bombardeo, entre los fallecidos, el Ejército mató a un comandante que lideraba las acciones en parte del Norte de Santander. “No es tan fácil volver a formar a un alto mando, el descalabro es de orden estratégico”, opina Velandia. En esta zona de Colombia, se concentran la mayor parte de la fuerza del ELN y se cree que su máxima autoridad, el COCE, se resguarda en esta región por la seguridad que otorga la frontera con Venezuela. Por estas razones, Ávila no considera que sean ataques tan importantes como los que los militares han asestado a esta guerrilla en el sur del Tolima, otra de las áreas tradicionales de los helenos, de donde ya casi están desaparecidos. "Se pueden recomponer más fácilmente".

Las consecuencias inmediatas vuelven a afectar a los más débiles: a los ciudadanos de estas regiones, las más pobres de Colombia. En el Chocó, en la costa del Pacífico, donde las FARC mandaban, el ELN ya ha comenzado a ocupar territorios y la población ha vuelto a su condición de desplazados. En la frontera con Venezuela, en la región que se conoce como Catatumbo, como en la vecina Arauca, la única forma de Estado sigue encerrada en trincheras.

“La mesa de negociaciones es como un avión, está con los tanques llenos de combustible, en la pista, pero aún no despega. Hay que acabar con esta estrategia de guerra”, concluye Velandia.

Bogotá 6 ABR 2017 - 15:22 COT

Publicado enColombia
Martes, 20 Diciembre 2016 07:19

Doce muertos en el mercado

Doce muertos en el mercado


La principal hipótesis de las fuerzas de seguridad es que trata de un ataque terrorista, aunque aún no se confirmó oficialmente.

 

El Scania con patente polaca arrolló personas y puestos de venta en el mercado berlinés.

 

Un camión embistió ayer a una multitud en una calle peatonal covertida en mercado de Navidad en una zona céntrica de Berlín, causando la muerte de al menos doce personas y heridas a otras 50, comunicó ayer la policía de la capital alemana. De acuerdo con lo que informaron los bomberos, algunos de los heridos se encuentran en peligro de muerte. Medios locales que citan fuentes policiales informan que la principal hipótesis sobre la que trabajan las fuerzas de seguridad es que se trata de un ataque terrorista, aunque por el momento no se ha confirmado oficialmente este hecho.


Los hechos recuerdan el atentado del pasado julio, en el que un total de 86 personas murieron en Niza al irrumpir un camión en una zona peatonal donde se estaba celebrando un nuevo aniversario de la Revolución Francesa en un atentado que reivindicó poco después el Estado Islámico (EI).


“Podemos confirmar nueve muertos y muchos heridos. Muchos colegas están en Breitscheidplatz para investigar lo ocurrido”, señaló en un primer momento la policía a través de su cuenta oficial en Twitter tras haber informado previamente que un camión había atropellado a numerosos viandantes en un paseo cercano a dos grandes centros comerciales.


El ataque tuvo lugar sobre las 20.15 hora local, cerca de la avenida Kurfürstendamn y de la iglesia del Recuerdo del Emperador Guillermo, un barrio muy turístico, cuando el vehículo, un Scania negro con matrícula polaca, se subió a la vereda, por donde circulaban muchos paseantes y compradores, recorrió entre 50 y 80 metros y chocó contra las pequeñas construcciones de madera que oficiaban de puestos. Según apuntan varios medios locales, el conductor se bajó del camión y salió corriendo por la vereda. Poco después, la policía informó que estaba interrogando a un hombre que presuntamente era el chofer, aunque aún no ha sido formalmente identificado. Y añadió que otro hombre fue hallado sin vida en la cabina del vehículo.


Decenas de ambulancias y patrulleros llegaron al lugar, que fue ampliamente acordonado. “Un camión se ha metido en la zona peatonal en la plaza Breitscheidplatz. Nuestros compañeros han registrado heridos”, informó la policía en su cuenta de Twitter poco después de conocerse la noticia.


En Twitter, la policía posteó un mensaje con recomendaciones a la población para que permaneciera en sus casas, no se acercara al lugar de los hechos (“Necesitamos todas las vías de evacuación, no se acerquen a Breitscheidplatz”) y ayudara a las autoridades absteniéndose de “difundir rumores y videos sobre los hechos, por respeto a las víctimas y sus familiares”.


El alcalde de la ciudad-estado de Berlín, Michael Müller, aseguró en declaraciones a los medios en el lugar de los hechos que la situación, que calificó de “dramática”, se encuentra “bajo control”. También insistió en que no hay indicios que apunten a otras situaciones de riesgo o amenazas en la ciudad.


El fiscal general alemán, que en ese país se encarga de investigar delitos de terrorismo, asumió la investigación del caso, comunicó el ministro alemán de Justicia, Heiko Maas, a través de la red social Twitter.


La canciller alemana, Angela Merkel, se mostró consternada. “Estamos de luto por los muertos y esperamos que se pueda ayudar a los numerosos heridos”, informó el portavoz del gobierno alemán, Steffen Seibert, en la red social Twitter.


“No sabemos aún con certeza lo que ha ocurrido realmente esta tarde. Los órganos de seguridad trabajan intensamente para asegurar la zona del incidente y encontrar a los responsables”, aclaró, por su parte, el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, en un comunicado emitido por la cartera a su cargo.
Un video en la página del diario berlinés Berliner Morgenpost mostraba puestos navideños destrozados en las inmediaciones de la iglesia, que no fue reconstruida como símbolo de la Segunda Guerra Mundial.


Por la noche, muchos medios periodísticos postearon la foto del camión, marca Scania, detenido cerca del mercado de Navidad, con el parabrisas estallado.
Según informó el periódico Tagesspiegel, una calle fue transformada en hospital a cielo abierto. Y Facebook activó anoche el safety check, una app que permite a los internautas, cuando ocurre un atentado, informar a sus amigos que están a salvo.


Los periódicos alemanes reproducen testimonios de gente que estaba en el lugar de los hechos. El diario Berliner Morgenpost ha retransmitido en directo imágenes del lugar poco después del suceso, donde se veía a mucha gente en el suelo, al parecer herida o inconsciente, mientras llegaban vehículos policiales, equipos de bomberos y ambulancias. Tanto la Breitscheidplatz como las calles adyacentes han sido cortadas al tránsito.


“Oí un estruendo y salí corriendo hacia el mercado de Navidad. Vi escenas caóticas, con muchísimas personas heridas”, contó Jan Hollitzer, redactor en jefe adjunto del Berliner Morgenpost, en la página web del periódico. “Para mí, fue un shock.” Otro periodista, que llegó poco después del atentado, contó que un “extraño silencio” pesaba sobre la plaza cerrada con la cinta roja y blanca de la policía, mientras los heridos se abrazaban, lloraban o intentaban consolarse. Una señora mayor, que apenas podía hablar entre los sollozos, relató: “Hubo una detonación muy fuerte. Luego alguien me agarró del brazo y empecé a oír los gritos. Justo al lado mío, alguien cayó y salí corriendo”.


Un anciano le explicó al mismo diario que vio al camión avanzar deliberadamente por la plaza, con los faros apagados. Luego oyó un par de detonaciones y “gritos histéricos que transformaron el paseo en un pandemonio”. Y un turista de visita en Berlín indicó que no sabía si el conductor “estaba borracho” o embistió a la multitud a sangre fría, pero vio que “no intentó en ningún momento detenerse o frenar, continuó como si nada después de atropellar a los primeros”.


El incidente en Berlín se produjo a menos de seis meses de que dos ataques inspirados por la milica terrorista sacudieran el país.


Semanas atrás, un chico de doce años de nacionalidad germano-iraquí intentó hacer explotar bombas en un mercadillo navideño en la ciudad de Ludwigshafen.

Publicado enInternacional
Domingo, 31 Julio 2016 08:42

El hipócrita lenguaje del "terror"

Ofrenda a las víctimas del ataque en el centro comercial Olympia en Múnich, que dejó nueve muertos


Las espantosas y sangrientas horas de la noche del viernes y la mañana del sábado pasados en Múnich y Kabul –pese a los casi 5 mil kilómetros que separan ambas ciudades– aportaron una lección sumamente instructiva sobre la semántica del horror y la hipocresía. Desespero de esta palabra genérica de odio, "terrorista", que desde hace mucho se volvió el signo de putuación y la firma de todo político, policía, periodista y "grupo de estudio" superficial en el planeta.

 

Terror, terror, terror, terror, terror. O terrorista, terrorista, terrorista, terrorista, terrorista.

 

Pero de tiempo en tiempo nos hacemos bolas con este horrible lugar común, como ocurrió el fin de semana. Así es como pasó: cuando escuchamos que tres hombres armados habían entrado en un "frenesí de disparos" en Múnich, los policías alemanes y los chicos y chicas de la BBC, CNN y Fox News apretaron la tecla del "terror". La autoridad muniquesa temía que hubiera sido un "ataque terrorista". La policía local, nos informó la BBC, había lanzado una "cacería humana antiterrorista".

 

Y sabíamos lo que eso significaba: se creía que los tres hombres eran musulmanes y, por tanto, "terroristas", sospechosos de pertenecer al Isis (o al menos de estar inspirados por él). Luego resultó que los tres hombres de hecho eran uno solo que estaba obsesionado con los asesinatos en masa. Nació en Alemania (aunque era de origen en parte iraní). Y de pronto, en todos los medios británicos y en CNN, la "cacería antiterror" se convirtió en "cacería de un tirador solitario".

 

Un periódico de Reino Unido usó la palabra "tirador" 14 veces en unos cuantos párrafos. De algún modo la palabra "tirador" no sonaba tan peligrosa como "terrorista", aunque el efecto de sus acciones sin duda era el mismo. "Tirador" es una palabra en clave. Significa: este asesino de masas en particular no es musulmán.

 

Ahora vamos a Kabul, donde el Isis –sí, el verdadero Isis musulmán sunita de la leyenda terrible– envió atacantes suicidas contra miles de musulmanes chiítas que protestaban la mañana del sábado por lo que parece haber sido un episodio bastante rutinario de discriminación oficial.

 

El gobierno afgano había rehusado tender una nueva línea de energía a través del distrito Hazara (chiíta) del país –un cable más pequeño de conexión eléctrica no satisfacía a la multitud– y había advertido a los hombres y mujeres chiítas que cancelaran su protesta. Los manifestantes, en su mayoría jóvenes de clase media de la capital, desoyeron la ominosa advertencia y llegaron a las cercanías del palacio presidencial para instalar tiendas en las que escribieron en dari: "justicia y luz" y "muerte a la discriminación".

 

Pero la muerte les llegó a ellos, en la forma de dos hombres del Isis –uno de los cuales, al parecer, empujaba un carrito de helados–, cuyos explosivos hicieron volar literalmente en pedazos a 80 musulmanes chiítas e hirieron a 260. En una ciudad en la que elementos del ejército afgano a veces son llamados gobierno talibán, y en la que existe la suposición popular de que una versión afgana del Estado Islámico musulmán sunita reside como bacilo dentro de esas mismas facciones, no pasó mucho tiempo para que los organizadores de la manifestación comenzaran a sospechar que las propias autoridades estaban detrás de la masacre.

 

Desde luego, nosotros en Occidente no escuchamos esta versión de los sucesos. Más bien, los reportes desde Kabul se concentraron en quiénes negaban responsabilidad por la atrocidad o la proclamaban. El horrible talibán islamita la negó. El horrible Isis islamita se la atribuyó. Y así, todos los reportes se centraron en que el Isis había clamado responsabilidad.

 

Pero esperen. Ni un solo reporte, ni una sola emisión de noticias se refirió a la matanza en Kabul como un acto de "terrorismo". El gobierno afgano lo hizo, pero nosotros no. Nosotros hablamos de "suicidas con bombas" y de "atacantes", de modo muy parecido a como nos referimos al "tirador" en Múnich.

 

Esto es muy extraño. ¿Cómo es que un musulmán puede ser terrorista en Europa, pero sólo un simple "atacante" en el suroeste de Asia? ¿Será porque en Kabul los asesinos no atacaron a occidentales? ¿O porque atacaron a sus correligionarios musulmanes, todos de la variedad chiíta?

 

Sospecho que las dos respuestas son correctas. No encuentro otra razón para este extraño juego semántico. Porque así como la identidad terrorista se desvaneció en Múnich en el momento en que Ali Sonboly resultó tener más interés por el asesino en masa noruego Anders Breivik que por el califa Abu Bakr al-Baghdadi de Mosul, así los verdaderos asesinos del Isis en Kabul evitaron por completo el estigma de ser llamados terroristas en cualquier forma.

 

Esta absurda nomenclatura se va a deformar aún más –estén seguros de ello– conforme cada vez más víctimas europeas de los ataques en naciones de la UE resulten ser musulmanas. El número de musulmanes asesinados por el Isis en Niza fue notado, pero no apareció en los titulares. Los cuatro jóvenes turcos abatidos por Ali Sonboly fueron metidos en la nota como una parte casi rutinaria en lo que es hoy, por desgracia, la cotidianidad de los asesinatos en masa en Europa, como en Medio Oriente y Afganistán.

 

Por tanto, en Europa, la identidad de los musulmanes se diluye si son víctimas, pero es de vital importancia política si son asesinos. Pero en Kabul, donde tanto víctimas como asesinos eran musulmanes, su mutua crisis de identidad religiosa no tiene interés para Occidente y el baño de sangre se describe en términos anémicos: los dos atacantes "atacaron" y los "atacados" quedaron con 80 muertos. Parece más un partido de fútbol que una guerra de terror.

 

Todo resulta lo mismo al final. Si nos atacan musulmanes, son terroristas. Si no son musulmanes, son tiradores. Si musulmanes atacan a otros musulmanes, son atacantes.

 

Recorten el párrafo anterior y ténganlo a su lado la próxima vez que haya asesinos sueltos y podrán discernir quiénes son los malos antes de que la policía lo diga.

 

Traducción: Jorge Anaya

 

 

Publicado enSociedad
Niza, o la aberrante trivialidad del horror

EL ATENTADO EN FRANCIA DEJO UN SALDO DE 84 MUERTOS Y 54 PERSONAS QUE PELEAN ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE

 

Desde París

La aberrante trivialidad del horror volvió a golpear el corazón de una sociedad. ¿Hasta cuándo? Un demente solitario fichado como violento y aficionado al juego o un obediente soldado del Estado islámico cometió el 14 de julio el atentado más sangriento que se haya producido en Europa desde los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París que dejaron un saldo de 130 muertos. En Marzo de 2016 hubo el atentado en el aeropuerto de Bruselas (32 muertos) cometido por el mismo grupo perteneciente a la red del Estado Islámico. El de Niza, dejó un saldo 84 muertos, entre ellos 10 niños y adolescentes, y 54 personas en estado de “urgencia absoluta”, o sea, entre la vida y la muerte.

 

Sin embargo, nadie sabe aún si el autor del atentado, el tunecino Mohamed Lahouaiej Bouhlel, de 31 años, es un enfermo mental o un yihadista profeso.

 

Nada hay en su vida nada que lo ligue de una u otra manera al Estado Islámico. Hasta este 14 de julio, era sólo un tunecino, chofer de camiones, establecido en Niza, conocido por un par de delitos comunes y un comportamiento violento. Había alquilado el camión de 19 toneladas que lanzó contra la multitud y debía devolverlo el 13 de julio. Contrariamente a la costumbre, ni el Estado Islámico ni Al Qaeda en la península islámica han reivindicado el atentado hasta el momento. Las autoridades policiales mantienen un perfil tanto más prudente sobre su posible filiación con la galaxia radical sunita cuanto que recuerdan el precedente de diciembre de 2014, cuando un automovilista hirió en Dijon a 13 personas atropellándolas con su auto mientras gritaba “Allah Akbar”. El hombre había estado más de 150 veces en un hospital psiquiátrico.


Lo que si es cierto es que la forma de actuar responde a los dictados del Estado Islámico. En septiembre de 2014, casi tres meses después de la proclamación del Califato, el portavoz del Estado Islámico, Abu Mohamed Al-Adnani, había llamado a sus simpatizantes a eliminar a los “cruzados” incluso “aplastándolos con los autos”. Mohamed Lahouaiej Bouhlel estaba en instancias de divorcio y sólo había sido condenado una vez debido a una pelea durante un accidente de tránsito. En su casa, la policía no encontró ni literatura, ni videos islamistas. El Ministro francés de Interior, Jean-Jacques Urvoas, confirmó que el terrorista “carecía” de relaciones con cualquier actividad islamista radical.


El Fiscal de París y juez antiterrorista François Molins también precisó que el hombre era “un desconocido” para los servicios de inteligencia y que nunca había sido objeto de una investigación por “radicalización”. Dentro del camión se encontraron fusiles falsos Kalachnikov M16, una granada ficticia y una pistola. Demente o afiliado secreto al terrorismo islamista radical, Mohamed Lahouaiej Bouhlel eligió un día lleno de símbolos para cometer su asesinato de masa :el 14 de julio es el día de la fiesta nacional francesa, un momento de convergencia y unidad entre los ciudadanos, el poder político y el Ejército.

 

La tesis más plausible gira en torno a los ya conocidos lobos solitarios capaces de cometer actos de barbarie motivados por la profusa propaganda islamista que el Estado Islámico difunde a través de internet.

 


Mohamed Lahouaiej Bouhlel logró circular dos kilómetros con su camión atropellando todo lo que encontraba a su paso. Algunas personas salvaron su vida arrojándose al mar a lo largo del Paseo de los Ingleses. Sólo cuando pudo ser abatido por la policía su cacería sangrienta llegó a su fin.


El atentado coincidió, con alguna horas de diferencia, con la decisión tomada por el presidente francés, François Hollande, de levantar el próximo 26 de julio el estado de excepción que estaba vigente en Francia desde los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París. “No se puede estar de manera permanente en estado de excepción”, había dicho el mandatario durante la tradicional intervención televisiva del 14 de julio. En ese espacio, Hollande había reiterado también la necesidad de incrementar los ataques de la alianza contra el Estado Islámico en sus feudos de Irak y Siria, donde ha perdido terreno: “debemos golpear cada vez más fuerte”, había dicho el mandatario cuando reveló que enviaría más armas y asesores militares para respaldar al ejército Iraquí.


Antes de la matanza de Niza, Francia había desplegado a 10. 000 militares en todo el país para garantizar la seguridad durante la Eurocopa de Fútbol que terminó el domingo pasado. Sólo faltaba que el próximo 26 de julio acabase la vuelta ciclista a Francia, el Tour, para que el dispositivo pasara a 7000 hombres y se levantara el estado de excepción. Todo ha cambiado. François Hollande anunció ayer que esa medida sería prolongada por un plazo de tres meses más. En todo momento, Francia se había preparado para ser objeto de uno o varios atentados de masa con un nuevo tipo de “arma”.


En mayo de 2015, Patrick Calvar, el responsable de los servicios de inteligencia interior, había adelantado la posibilidad de que el Estado Islámico lanzara en Francia “un nuevo tipo de ataque” en lugares públicos con el propósito de “propiciar un clima de pánico”. Mohamed Lahouaiej Bouhlel le dio la razón en Niza: alquiló un camión de 19 toneladas y lo lanzó contra la multitud según la metodología empleada por los terroristas suicidas en Siria e Irak.


Occidente exportó sus bombas, sus errores garrafales y su cruzada democrática en Medio Oriente y aquellos hijos de la cruzada occidental exportan hoy su odio y su locura sembrando el horror sin límites. Aeropuertos, estadios de fútbol, bares y teatros, medios de comunicación, supermercados judíos, y, ahora, una multitud. La venganza macabra contra un país que no participó en la Guerra de Irak de 2003 montada con mentiras por el ex presidente norteamericano Georges Bush y su aliado de Gran Bretaña, el ex Primer Ministro Británico Tony Blair. Aquella aventura militar fundadora de los desastres de hoy encontró un férreo e irrenunciable adversario en la posición del ex presidente francés Jacques Chirac, quien lideró el brazo no armado que se se negaba a incluirse en ese conflicto demencial contra un dictador como Saddam Hussein que, durante décadas, había sido un permanente aliado de los intereses occidentales en la región, sobre todo de cara a la confrontación con Irán.


Francia está hoy comprometida en tres frentes militares exteriores contra el yihadismo, y uno interior :Malí, Irak y Siria. En su territorio, París hizo aprobar una ola de leyes antiterroristas mediante las cuales legalizó el empleo de las nuevas tecnologías para espiar a cualquier ciudadano sin control judicial alguno. Hasta ahora Francia, ha sido el país que sufrió con más frecuencia y víctimas los atentados más terribles cometidos en Occidente por los yihadistas radicales. Dos el año pasado, otro fallido, varios intentos menores y un nuevo atentado de masa este 14 de julio. “Estamos enfrentados una guerra”, dijo ayer el Primer Ministro francés, Manuel Valls. Sólo que no se sabe muy bien quién la protagoniza. 84 muertos, decenas de personas entre la vida y la muerte y ningún grupo asumió por ahora la responsabilidad de tantas y tantas muertes.


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Sábado, 09 Julio 2016 08:41

Vuelan un templo chiíta iraquí

Policías iraquíes inspeccionan los escombros del mausoleo después del ataque suicida del Estado Islámico.
 Tras negarse a mostrar sus documentos a la entrada del santuario, dos atacantes detonaron sus cinturones explosivos. El tercero lanzó dos granadas al patio interior de la mezquita, que estaba lleno de gente, antes de hacerse detonar también.

 

 

Apenas cinco días después de que un atentado suicida matara a casi 300 personas en Bagdad, un mausoleo chiita fue escenario ayer de un sangriento ataque en la localidad de Balad. Provocó al menos 40 muertos y más de 70 heridos, elevando así la espiral de violencia que envuelve al convulsionado país árabe.

 

El ataque tuvo como centro el mausoleo de imán Said Mohamed bin Ali, lugar sagrado para los chiitas, comunidad que está en el foco de los yihadistas del Estado Islámico (EI), pertenecientes a la rama sunnita del Islam, que ya reivindicaron la matanza. Los tres asaltantes estaban disfrazados con el uniforme de la milicia progubernamental chiita Multitud Popular y viajaban a bordo de los vehículos que suele emplear este grupo que apoya a las autoridades de Bagdad en la lucha contra el EI. Pero tras negarse a mostrar sus documentos de identidad a la entrada del santuario, dos de ellos detonaron sus cinturones explosivos.

 

El tercero lanzó dos granadas de mano al patio interior de la mezquita, que estaba lleno de gente, antes de hacerse detonar también.

 

La agencia de noticias Amaq, cercana al EI, confirmó que el ataque fue perpetrado por dos hombres y una mujer identificada como Umm Yada al Ansaria, lo cual es poco frecuente en las acciones de la organización radical.

 

El primer ministro iraquí, Haider al Abadi, destituyó ayer a funcionarios de seguridad de alto rango tras aquel atentado. Según informó la televisión estatal Al Arabiya, el jefe de Gobierno relevó a Abdul Amir al Shammari como jefe de operaciones de Bagdad y a otros funcionarios de seguridad y de inteligencia de la ciudad. Las autoridades de la provincia de Saladino decretaron un toque de queda en Balad y otras ciudades de la región y el influyente clérigo chiita Muqtada al Sader ordenó a su milicia ir a Balad a proteger el santuario y a sus fieles. Por su parte, el consejo de jeques tribales de Saladino condenó el ataque, pidió a la población que no permita a aquellos que desean separar al pueblo iraquí alcanzar sus fines e instó a la unidad de los habitantes de Balad.

 

El ataque se produce tras el atentado que mató a 292 personas el domingo pasado en un popular barrio comercial de Bagdad, según datos del Ministerio de Sanidad, uno de los peores desde el derrocamiento de Saddam Hussein en 2003. La bomba estalló en el barrio de Al Karada pocos días antes del fin del Ramadán.

 

El santuario del imán Said Mohamed bin Ali es venerado por la rama duodécima del islam chiita y los fieles lo visitan en estos días coincidiendo con la festividad del Aid al Fitr, con la que culmina el mes sagrado del Ramadán. Este es un lugar de peregrinación destacado en Irak, al que suelen acudir los chiitas de todo el territorio iraquí y también desde otros países. El EI considera que los chiitas son herejes que no siguen el verdadero islam y ha atentado en numerosas ocasiones contra barrios o mezquitas de seguidores de esa rama.

 

Las fuerzas del Gobierno iraquí, dominado por chiitas, declararon la “liberación total” de Faluya, en el oeste del país, pero el EI sigue teniendo bajo control Mosul, la segunda mayor ciudad del país. El grupo radical no consiguió conquistar la localidad de Balad cuando irrumpió en la provincia de Saladino, al norte de Bagdad, y ocupó amplias áreas de la misma en 2014. Las fuerzas iraquíes expulsaron a los yihadistas de la mayor parte de los territorios que controlaban en Saladino hace alrededor de un año y medio, pero el grupo sigue presente en la zona y ha perpetrado recientemente varios ataques contra civiles y uniformados.

 

 

 

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Lunes, 04 Julio 2016 08:19

Un Ramadán sacudido por el horror

Bomberos, rescatistas y policías buscan sobrevivientes y pruebas entre los destrozos.

 

Dos atentados en Bagdad, en el mes santo de los musulmanes, dejaron un saldo provisorio de 130 muertos y más de 160 heridos. El más sangriento fue reivindicado por el Estado Islámico. Del otro todavía nadie se hace responsable.

 

Unas 130 personas murieron y más de 166 resultaron heridas en dos atentados en Bagdad. El más sangriento, reivindicado por el Estado Islámico (EI), tuvo como objetivo un abarrotado centro comercial, justo cuando cientos de familias salían a la calle a la madrugada tras romper el ayuno diario de Ramadán, el mes sagrado del Islam. El atentado golpeó la zona comercial de Al Karrada después de la medianoche, especialmente la heladería más popular y antigua de la capital iraquí, uno de los puntos más concurridos durante las madrugadas del mes de Ramadán, cuando las calurosas noches de verano se convierten en el principal momento de socialización. Según fuentes policiales y sanitarias, un camión frigorífico lleno de explosivos se estacionó frente a la heladería y estalló, matando al menos a 125 personas, entre ellas niños y mujeres, y unas 150 resultaron heridas.


Poco después, un coche bomba explotó en otro mercado popular, en el barrio de Shaab, en el noreste de Bagdad, otra zona de mayoría chiíta, una de las tres comunidades étnicas o religiosas que componen el país y la que desde la invasión de Estados Unidos en 2003 dirige el gobierno nacional. En ese segundo atentado, que al cierre de esta edición no había sido reivindicado por ningún grupo terrorista, al menos cinco personas fallecieron y otras 16 resultaron heridas, informaron fuentes policiales que se resguardaron en el anonimato, según la cadena de noticias Al Jazeera.


Es difícil establecer una cifra definitiva de muertos por el fallecimiento de personas heridas y por los cuerpos que se encontraban atrapados bajo los escombros, señaló un funcionario del Ministerio del Interior iraquí, que pidió no ser identificado. La mayoría de las víctimas murieron quemadas o sofocadas dentro de un shopping y un centro de entretenimientos de varios pisos, el eje alrededor del cual giraba esa zona comercial. El enorme edificio quedó en pie, pero calcinado casi por completo. Lo mismo sucedió con los autos y todo lo que estaba alrededor. Cuando la policía empezaba a recolectar los cuerpos de los cuerpos que habían quedado calcinados y desparramados en el suelo, el EI reivindicó la autoría del ataque en un comunicado difundido en las redes sociales y páginas web vinculadas a milicias extremistas.


“En el marco de las permanentes operaciones de seguridad de los soldados del califato en la ciudad de Bagdad, el hermano muyahidín (combatiente santo) Abu Maha al Iraqui logró hacer estallar su coche bomba en una concentración de renegados”, señaló la milicia, haciendo referencia a la comunidad chiita. “Con el permiso de Dios proseguirán los ataques de los muyahidines contra los renegados”, advirtió el grupo radical.


El gobierno de Haider al Abadi decretó tres días de duelo nacional y anunció el endurecimiento de las medidas de seguridad, en medio de críticas y cuestionamientos hacia la figura del primer ministro iraquí. El Ejecutivo intentó aplacar el enojo popular por los cada vez más seguidos atentados en la capital atribuyéndolos a una consecuencia del avance en el plano militar contra la milicia. “Están tan desesperados por elevar la moral de sus combatientes, mucho de los cuales abandonan al grupo (el EI) de manera cotidiana, que creo que este tipo de ataques comenzará a crecer”, advirtió el dirigente Mowaffak Baqer al Rubaie en diálogo con Al Jazeera.


“El EI, después de haber sido aplastado en los campos de batalla, comete ataques con explosivos en un intento desesperado”, coincidió Al Abadi al visitar la zona devastada por la explosión, según un comunicado difundido más tarde por su oficina. Al Abadi intentó tranquilizar a la población y vaticinó que la victoria está muy cerca. Esa explicación, sin embargo, no le alcanzó a la población de Bagdad, que recibió al premier con piedras y abucheos en el lugar del atentado.


Lo cierto es que el EI viene sufriendo sucesivos golpes y reveses en el campo militar. En los últimos meses, el Ejército iraquí, con ayuda aérea de la coalición internacional liderada por Estados Unidos y asesores en el terreno de Washington y de Irán –países que no suelen pelear del mismo lado en un conflicto– recuperó mucho del territorio ganado por el EI desde 2014. La última gran derrota de la milicia se registró hace una semana, cuando el Ejército anunció, victorioso, que había recuperado el control de toda la ciudad de Fallujah, una de las localidades más importantes del oeste del país y ubicada a sólo 65 kilómetros de la capital del país, Bagdad.


Actualmente los islamistas del EI sólo controlan una gran ciudad de Irak, Mosul, la más importante del norte y la segunda de todo el país. Desde hace semanas el Ejército comenzó una ofensiva para empezar a recuperar las afueras de esa localidad. Y ayer anunció que tomó el control de tres pueblos al sureste. Mientras el Ejército, con ayuda de sus aliados internacionales, avanza sobre el EI, cercándolo, también es cierto que los atentados, especialmente dentro de Bagdad, se multiplicaron y son cada vez más masivos.


En mayo pasado, el EI mató a 93 personas y dejó más de 160 heridos en tres atentados coordinados en dos barrios de mayoría chiíta y otro sunnita –la misma rama del islam que esa milicia profesa– en Bagdad.


Seis días después, 45 personas fallecieron en otra ola de atentados en la capital iraquí y hace menos de un mes otro ataque suicida provocó una masacre. Los atentados fueron repudiados por un amplio arco que inlucuyó a organismos y a la comunidad internacional.

 

 

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