El gobierno cubano espera que a finales de mes se normalice la venta de diésel en Cuba; mientras, la población hace largas filas para conseguir el combustible.Foto Afp

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, llamó a una mayor "austeridad y ahorro" ante una crisis de combustible que afectará el transporte, la distribución de mercancías y la generación eléctrica y de la cual culpó a Estados Unidos.

"Es una situación coyuntural" por "baja disponibilidad de diésel" debido a la "gran escalada" de la administración de Donald Trump, "que se empeña en evitar la llegada de combustible a Cuba", indicó el mandatario la noche del miércoles en una comparecencia televisada.

Díaz-Canel afirmó que desde el martes no llega combustible al país y que esa situación se mantendrá hasta mañana, cuando está previsto el arribo de un barco petrolero.

El gobierno espera que a finales de septiembre atraquen más buques con combustible y que la situación se normalice "relativamente" en octubre, cuando debería llegar a la isla el combustible previsto.

En los últimos meses, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a varias empresas por transportar petróleo venezolano a Cuba.

"El petróleo de Venezuela pertenece al pueblo venezolano, y no debería ser usado como herramienta de negociación para respaldar a dictadores y prolongar la opresión", sostuvo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en un comunicado el pasado abril.

Venezuela es el principal proveedor de petróleo a Cuba y Estados Unidos acusa a la isla de ser sostén de su aliado, el presidente Nicolás Maduro.

Díaz-Canel acusó a Estados Unidos de actuar "con mayor agresividad hacia Cuba para propiciar un estallido social y desmotivación de la población, y para arrancarnos concesiones políticas".

Asimismo, le reprochó haber "intimidado y presionado" a navieras y armadores para que desistan de transportar combustible a la isla.

Cuba tiene que importar 60 por ciento del combustible que consume, alrededor de 9 millones de toneladas anuales, y logra producir 40 por ciento a partir de un petróleo muy pesado, destinado a la generación eléctrica y producción de cemento.

Según el mandatario, esta crisis provocará afectaciones en la distribución de mercancías, aunque aclaró que "no de abasto", pues al país continúan llegando los barcos con alimentos y otras mercancías.

Cuba importa 80 por ciento de los alimentos que consume, en lo cual invierte unos 2 mil millones de dólares anuales. En los meses finales de 2018 y en los primeros de este año, sufrió desabasto de aceite, pollo, harina y otros alimentos.

El presidente, acompañado de tres ministros, declaró que la situación hay que afrontarla "sin sustos ni miedos".

La falta de combustible provocará restricciones al transporte público, algunas actividades productivas, así como la generación de electricidad.

Díaz-Canel trató de alejar el fantasma de la crisis de los años 90. "No estamos en periodo especial, y de la manera que hemos trabajado en estos años no debe conducirnos a algo similar", señaló.

En los próximos días, el gobierno anunciará medidas específicas de limitación en el transporte de pasajeros en ómnibus y ferrocarril, la adecuación de la jornada laboral a horarios que eviten la transportación masiva, y un ahorro de consumo de energía eléctrica para evitar "apagones".

El anuncio no tomó por sorpresa a los cubanos, que en los últimos días sufrieron la ausencia de diésel y la disminución del transporte público, al tiempo que ayer se reportaron largas filas en gasolineras y paradas de autobuses.

Censura en Twitter

Las autoridades de la isla y la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) denunciaron "censura" de Twitter tras la suspensión de decenas de cuentas de medios de comunicación, periodistas y organismos oficiales, pero la red social argumentó que tomó esta medida porque hubo violaciones a sus normas.

La tarde del miércoles, decenas de cuentas en Twitter de periodistas y medios cubanos fueron bloqueadas por la plataforma, minutos antes de que comenzara la comparecencia de Díaz-Canel para exponer de manera exhaustiva "las medidas económicas excepcionales, en respuesta al recrudecimiento de las acciones de guerra económica de Estados Unidos contra nuestro país", aseguró la UPEC.

"Exigimos que se restablezcan de inmediato las cuentas bloqueadas que, en ningún caso, han violado las políticas de Twitter, mientras la plataforma pisotea flagrantemente los derechos de los comunicadores, les impide ejercer su trabajo e intenta amordazar un suceso informativo de primer orden en nuestro país."

La UPEC consideró que esta acción es una "guerra cibernética para limitar la libertad de expresión de instituciones y ciudadanos cubanos, y silenciar a los líderes de la revolución".

Entre los medios bloqueados se encuentran: Cubadebate, con cerca de 300 mil seguidores en Twitter, la página digital del periódico Granma, y las cuentas de @MesaRedondaCuba, @RadioRebelde, @DominioCuba, @Cubaperiodistas y @CanalCaribe.

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Kyriakos Mitsotakis, durante un mitin de campaña. / AFP / LOUISA GOULIAMAKI

Los 158 escaños alcanzados por Nueva Democracia en la Cámara sobre un total de 300 suponen su mejor resultado de los últimos doce años. Kyriakos Mitsotakis será el próximo presidente de Grecia.

 

 

El conservador Kyriakos Mitsotakis será el próximo presidente de Grecia. El país heleno ha apoyado masivamente la propuesta de Gobierno del partido que provocó la gran crisis económica que terminó en el rescate draconiano por parte de la Unión Europea. Cuatro años después del referéndum en el que la mayoría del país gritó "oxi" ("no" en griego) a la troika, hoy le han dicho "no" a Alexis Tsipras

Nueva Democracia consiguió algo más del 39% mientras que Syriza superó el 31%, seguidos de lejos por el partido de centro Kinal, sucesor del histórico Pasok, que rozó el 8%. Los 158 escaños alcanzados por Nueva Democracia en la Cámara sobre un total de 300 suponen su mejor resultado de los últimos doce años.

Syriza se quedó 8 puntos por detrás, pero obtendrá tan solo 86 escaños, una distancia que surge del bonus de 50 escaños que la ley electoral griega otorga al partido ganador -en teoría por última vez en estas elecciones-.

"Pedí un mandato fuerte y me lo han dado con generosidad. No defraudaré sus esperanzas", declaró Mitsotakis antes de acudir a la sede de su partido para darse un baño de masas.

Tsipras: "Nos vamos con la cabeza alta"

Tsipras describió su derrota como "el coste político" de las difíciles decisiones que tuvo que tomar durante estos años. Felicitó a Mitsotakis y le pidió que no desmantele los avances sociales que ha conseguido durante su mandato.

"Nos vamos con la cabeza alta. Hace cuatro años nos encargamos de un país al borde de la quiebra. Hoy dejamos un país libre (de rescates), en crecimiento y con reservas en sus cajas, con el interés de la deuda al mínimo histórico", afirmó Tsipras.

Vástago de una de las mayores dinastías políticas del país, Mitsotakis recoge así los frutos de una campaña en la que tildó a Tsipras de "traidor" y "mentiroso", dando fuelle al desencanto acumulado durante estos años.

Ahora se ha alzado como la nueva esperanza de la clase media con un programa que orbita en torno a la reducción de impuestos y el crecimiento de la economía.

Por su parte, Tsipras ha intentado demostrar en los últimos meses que, a pesar de haber claudicado ante los acreedores y haber suavizado algunas de sus posturas más radicales, aún tiene una agenda social de izquierdas.

Especialmente tras la derrota en las recientes elecciones europeas y locales, Syriza ha intentado convencer a los griegos de que gracias a su gestión la crisis humanitaria no llegó a más y que, tras tanto esfuerzo, se merecen la oportunidad de gobernar sin corsés.

Este domingo el indignado pueblo heleno ha demostrado que no comparte esta opinión y ha confiado mayoritariamente en un hombre que, entonces ministro, aplicó el segundo programa de rescate.

Participación muy baja

La participación, con un 57 %, fue una de las más bajas de la historia de la democracia griega, aunque superó ligeramente la de las elecciones de septiembre de 2015, tras el referéndum y la fractura de Syriza.

Muchos ciudadanos decidieron huir a la playa de la ola de calor que asoló Grecia hoy, lo que afectó a la participación en una jornada electoral que por lo demás fue tranquila.

Aunque la victoria de Nueva Democracia era de esperar -todos los sondeos indicaban una amplia ventaja-, la sorpresa del día la han dado la extrema derecha y el pequeño partido del exministro de Finanzas Yanis Varufakis.

Sorpresas de la extrema derecha y de Varufakis

Los neonazis de Amanecer Dorado quedaron sin representación en el Parlamento por primera vez desde su irrupción en 2012 tras quedarse por debajo del mínimo necesario del 3 %.

MeRA25, que bebe directamente de las ideas y personalidad de Varufakis y se presenta como un "frente griego patriótico de europeístas", consiguió entrar en el Parlamento con 9 escaños.

Syriza llegó al poder en 2015 como una alternativa a los anquilosados partidos tradicionales y una salida de izquierdas para los decepcionados con el Partido Socialista. La izquierda europea la adoptó como estandarte hasta que su evolución a alumno ejemplar de la Unión Europea se convirtió en un lastre.

Hoy, sin embargo, el líder de la formación de izquierdas Unidas Podemos (UP), Pablo Iglesias, uno de los mayores aliados de Tsipras al comienzo de su mandato, mandó un mensaje de apoyo en el que resaltó "el coraje de gobernar con todos los poderes griegos y europeos en contra".

ATENAS

07/07/2019 18:59 Actualizado: 08/07/2019 08:25

AGENCIAS

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Cuba: El bajo dinamismo económico prolonga la etapa de austeridad

1. SITUACIÓN ECONÓMICA

 

ACTIVIDAD ECONÓMICA

Luego de terminar el año 2017 en una situación económica desfavorable, la mayor parte de los factores dieron cuenta de ese desempeño se mantienen durante el primer semestre de 2018. Prácticamente todos los sectores claves reportan desempeños muy discretos, incluso por debajo de los propios estimados del gobierno.

La zafra azucarera terminó con una de las cosechas más bajas del último siglo, estimándose la producción en poco más de un millón de toneladas. Los factores identificados como causales no se diferencian mucho de años anteriores, la diferencia es que a los tradicionales problemas en la cosecha, transporte, y deficiencias en organización y dirección; se sumaron las afectaciones climatológicas antes del inicio de la contienda y el comportamiento de la lluvia en el periodo de zafra.

En el caso del procesamiento de níquel, la empresa canadiense Sherritt reportó que la producción de sulfuros de níquel y cobalto en su planta se redujo en un 6% en el primer semestre, respecto al mismo período del año anterior. Aunque se destacó que el segundo trimestre (abril-junio) ha sido mucho mejor que el primero. La ligera caída en la producción ha sido más que compensada por el repunte de las cotizaciones. Los precios alcanzados en las ventas han estado en un 39% y 79% por encima del año precedente, para el níquel y cobalto respectivamente. Se prevé que el repunte se mantenga en los períodos subsiguientes a partir de la caída continua de los inventarios y la creciente demanda para la producción de acero inoxidable y sobre todo, baterías para vehículos eléctricos.

 

Tabla 1.

Resumen de resultados económicos, Cuba (2018, porcentaje respecto al mismo período año anterior)

Variación (%)
PIB (enero-junio)1,1
Azúcar*-40,0
Níquel** (enero-junio)-6,0
Turismo (arribo visitantes internacionales)-5,7
Fuente: Reuters, Informe Trimestral Sherritt International, Granma. * Estimado al cierre de la campaña. **Reportado como sulfuros de níquel y cobalto.

 

El otro sector que ha venido acusando un desempeño por debajo de sus niveles en el período anterior es el turismo internacional. El número de visitantes foráneos se redujo un 5,7% en el primer semestre de 2018, la primera caída en términos absolutos desde la década pasada. Aunque no se han ofrecidos datos desagregados por mercados, el mayor decrecimiento se reporta en el mercado estadounidense (-23%), aunque también se produjeron descensos en los mercados europeos más importantes (Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y España) y Canadá, que es el mayor mercado para la Isla.

La cadena hotelera Melia Hoteles reportó que sus ingresos en Cuba se contrajeron un 42%, y el nivel de ocupación se redujo en ocho puntos, lo que demuestra la magnitud de los desafíos que enfrenta el sector. Téngase en cuenta que esta cadena administra 32 hoteles en Cuba, que se ubican en los segmentos de mayor estándar.

Este resultado debe ser analizado en detalle por los actores de la industria y los tomadores de decisiones. Los cambios introducidos por la administración de Estados Unidos, las alertas de viaje y el huracán Irma han incidido negativamente en ese mercado, pero las reducciones en otros mercados no se pueden atribuir únicamente a esas causas, por más que exista un efecto indirecto difícil de estimar.

Adicionalmente, dado que se ha enfriado otra vez la relación con Estados Unidos, el entusiasmo inicial del deshielo se va desvaneciendo. No obstante, es preciso buscar otros factores que pueden estar incidiendo en las llegadas. Por ejemplo, llama la atención el mal resultado de Canadá, que va encadenando tres años consecutivos de contracción, con amplias implicaciones, pues ha sido el mercado más grande para Cuba desde los noventa. La pregunta que planea sobre este importante sector en Cuba es si los incrementos alcanzados desde 2014 se debieron casi exclusivamente al efecto estados Unidos. Parece obvio que el producto cubano arrastra problemas con la relación calidad-precio, e infraestructura en tierra. Por ejemplo, el trágico accidente aéreo en mayo, dejó entrever las graves dificultades que acumula la aerolínea bandera, y que de momento, ha cancelado la mayoría de las salidas hacia destino domésticos, afectando el flujo turístico dentro del país.

Por otra parte, aunque no se dispone de datos, se estima que la actividad manufacturera se mantuvo débil durante este primer semestre, manteniéndose la tendencia del año precedente. El factor más importante es la restricción a las importaciones de materias primas e insumos, que se mantiene en el período habida cuenta de la crisis en balanza de pagos.

 

SECTOR EXTERIOR

El sector externo continúa siendo el factor individual más importante para explicar los problemas coyunturales de la economía cubana. Prácticamente todos los grandes sectores exportadores muestran desempeños negativos, incluso por debajo de las propias estimaciones relativamente conservadores de las autoridades cubanas.

La mala racha del turismo internacional se ha extendido hasta este primer semestre. La caída en el número de visitantes viene acompañada por una disminución más que proporcional de los ingresos, lo que obedece principalmente a dos factores. Por un lado, la menor demanda ha obligado a rebajar los precios, lo que ha tenido una incidencia en las recaudaciones. En segundo lugar, la estructura de los visitantes ha cambiado, específicamente en el mercado norteamericano. No solo han venido menos estadounidenses, sino que ahora casi la mitad de los arribos de ese destino se producen en cruceros, que dejan muchos menos ingresos tanto por menos gasto diario como por la reducción del tiempo de estadía. La contracción del ingreso turístico tiene repercusiones más allá del sector, a partir del efecto multiplicador, que si bien es relativamente discreto en Cuba habida cuenta del estado del tejido productivo doméstico, se deja sentir con fuerza en ciertas actividades y segmentos de la población directamente vinculados al mismo como algunos agricultores, artesanos, y cuentapropistas.

 En el caso del níquel, la buena noticia es que el rally de los precios se ha mantenido durante el primer semestre de este 2018, y varios factores apuntan hacia un sostenimiento de los precios. El creciente mercado de los vehículos eléctricos y el uso tanto del níquel como el cobalto para la fabricación de baterías constituyen factores de gran peso. Junto a ellos, varios expertos sostienen que el déficit actual en la producción de ambos metales (reflejado en la caída de los inventarios) se mantendrá debido a que no existen incentivos suficientes en el mercado que propicien el inicio de proyectos para ampliar la producción en el futuro cercano.

 

Tabla 2. Cotizaciones de productos de interés para Cuba

  20162017 2018 (mayo)
Petróleo ($/barril, WTI) 43,2 50,970,0
Azúcar (USD/libra) 0,18 0,160,12
Níquel (USD/Tm) 9 595 10 41014 366
Fuente: World Bank Commodities Price Data (4.junio.2018)

 

La evolución de las cotizaciones del azúcar junto a una menor producción (y exportación) del dulce permiten prever una caída notable de los ingresos por exportaciones para este año.

En relación al petróleo, la debilidad económica en Venezuela, y los continuos tropiezos de la principal industria venezolana no permiten prever una recuperación de los envíos desde ese país. Consecuentemente, los ingresos asociados a los servicios que se comercializan en esa nación deben haber continuado su descenso de años anteriores. A esto se suman dos factores adicionales. Por una parte, la producción doméstica de hidrocarburos continuó descendiendo en 2017, y no se espera una recuperación este año. Y las cotizaciones internacionales san continuado su recuperación, lo que sugiere que se dedican montos adicionales para adquirir la energía necesaria. El ajuste correspondiente de las importaciones exacerba el efecto recesivo sobre la actividad productiva.

 

PERSPECTIVAS ECONÓMICAS

 

El 10 de julio de 2018, la Gaceta Oficial de la República publicó un numeroso conjunto de normas que incluye: 5 decretos-leyes, un decreto, y 14 resoluciones, contentivas del nuevo marco regulatorio relevante para los denominados “Trabajadores por Cuenta Propia”. La entrega de nuevas licencias se prevé para el 7 de diciembre de 2018, cuando se habrán acumulado 16 meses de la moratoria. La afectación se anticipa permanente dado que muchas de las nuevas medidas tienen un efecto disuasorio, y los que ya poseen los permisos serán aún más cautos antes de comprometer cantidades adicionales de recursos en un escenario de alta incertidumbre.

La abrumadora mayoría de los cambios introducidos constituyen nuevas restricciones para el ejercicio de estas actividades. En una economía con un precario escenario fiscal, se pueden contar por millones de pesos los ingresos dejados de recibir por el Presupuesto del Estado por concepto de impuestos, desde que se paralizó la entrega de nuevas licencias el 1 de agosto de 2017.

Por el contrario, el gobierno acaba de publicar un decreto y tres resoluciones con el objetivo de agilizar las negociaciones y los trámites que deben enfrentar los inversores foráneos cuando deciden establecerse en el país. Aquí se incluyen algunas modificaciones en los documentos necesarios a presentar para la evaluación de un negocio, el ajuste de los plazos para emitir un dictamen así como algunos cambios de menor entidad en el régimen laboral.

Lo interesante es que mientras se introducen restricciones adicionales al trabajo por cuenta propia, se continúan adecuando favorablemente las normas que rigen para el capital foráneo. En cualquier caso, esto permite establecer claramente las prioridades del gobierno en relación a su estrategia para generar crecimiento económico. El capital extranjero tiene claramente prioridad en relación al sector privado doméstico, a lo que se suma la negociación de nuevos acuerdos para la prestación de servicios, sobre todo médicos, en otros países.

 

SITUACIÓN POLÍTICA

 

En abril fue electo un nuevo presidente del Consejo de Estado y de Ministros (jefe de estado y gobierno del país), responsabilidad que recayó en Miguel Díaz-Canel (58 años, ingeniero eléctrico), hasta entonces primer vicepresidente. En la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional de julio, el presidente dio a conocer el nuevo Consejo de Ministros, que solo renovó el 30% de las plazas. Entre sus nuevos miembros se destaca un nuevo Ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil.

Asimismo, se dio a conocer el proyecto de nueva Constitución, que fue adoptado en primera instancia por el Parlamento, y pasará ahora a consulta popular y posterior referéndum. El proceso no estará concluido la menos antes de fines de este año 2018.

Desde el punto de vista de la institucionalidad económica, la nueva constitución introduce elementos novedosos que marcan una diferencia sustancial respecto a la constitución de 1976. La nueva Carta Magna reconoce explícitamente la propiedad privada sobre medios de producción, aunque proclama que la propiedad estatal continuará siendo la forma fundamental dominante. Además, se establece que la expropiación solo podrá tener lugar por interés público con justa indemnización. Asimismo, aunque confirma a la planificación como el mecanismo principal de dirección económico, extiende un reconocimiento al mercado. Por última nombra específicamente a la inversión extranjera como un aspecto de gran importancia para el desarrollo económico del país.

En general, en esta esfera los cambios propuestos pueden considerarse positivos, aunque dejan entrever ciertas contradicciones y rezagos del pasado. Por ejemplo, aunque se consagra la existencia de la propiedad privada se plantea que no se permitirá la acumulación de capital o riqueza. Es difícil imaginarse como se pueden conciliar uno y otro sin que se generen problemas prácticos. Otro asunto es el tratamiento previsto para el inversor extranjero frente a los ciudadanos cubanos, aspecto en el que se perfila un trato mucho más favorable y flexible para el capital extranjero, que deja un balance adverso desde el punto de vista de los derechos económicos de los ciudadanos cubanos en su propio país.

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Grecia nunca fue rescatada: sigue siendo una cárcel de deudores y la UE tiene todavía las llaves

A lo largo de la pasada semana, los medios informativos de todo el mundo han estado proclamando la exitosa conclusión del programa de rescate financiero de Grecia, organizado en 2010 por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Los titulares se regocijaban por el final del rescate de Grecia, incluso por la terminación de la austeridad.

Las informaciones desde la zona cero de la crisis de la zona euro describían la intervención griega que ha durado ocho años como paradigma de una juiciosa solidaridad europea con su oveja negra: un caso de “quien bien te quiere…” que, presuntamente, ha funcionado.


Una lectura más cuidadosa de los hechos apunta una realidad diferente. En la misma semana que una Grecia asolada entraba en otros 42 años de severa austeridad y de más intensa esclavitud por deudas (2018-2060), ¿cómo se puede presentar como un hecho el final de la austeridad y la recobrada independencia financiera de Grecia?


Por el contrario, la semana pasada debería citarse en las facultades de Comunicación de nuestras universidades como ejemplo de cómo se puede erigir un consenso en torno a una falsedad ridícula.


Pero empecemos definiendo nuestros términos. ¿Qué es un rescate y por qué es excepcional e inacabable en la versión de Grecia? Tras la debacle bancaria de 2008, casi todos los gobiernos rescataron a los bancos. En el Reino Unido y los EE.UU., el gobierno dio, como todo el mundo sabe, luz verde al Banco de Inglaterra y a la Reserva Federal, respectivamente, para imprimir montañas de dinero público a fin de reflotar los bancos. Por añadidura, los gobiernos del Reino Unido y los Estados Unidos pidieron prestadas grandes sumas para otorgar mayores ayudas a los desfallecientes bancos, mientras sus bancos centrales financiaban buena parte de sus deudas.


En el continente europeo se estaba desarrollando un drama bastante peor, debido a la extraña decisión de la UE, allá por 1998, de crear una unión monetaria presentando un Banco Central Europeo sin un Estado que lo apoyara políticamente y 19 gobiernos responsables de rescatar sus bancos en tiempos de turbulencia financiera, pero sin un banco central que les ayudara. ¿Por qué este arreglo tan anómalo? Porque la condición alemana para trocar su deutschmark por el euro fue la total prohibición de cualquier financiación de bancos y gobiernos –italianos o griegos, por ejemplo- por parte de cualquier banco central.


Así, cuando en 2009 los bancos alemanes y franceses se demostraron todavía más insolventes que los de Wall Street o la City, no hubo un banco central con la autoridad legal, o respaldado por la voluntad política, como para salvarlos. Por tanto, en 2009, hasta a la canciller Merkel de Alemania le entró el pánico cuando se le dijo que su gobierno tenía que inyectar, de la noche a la mañana, 406.000 millones de euros de fondos de los contribuyentes a los bancos alemanes.


Por desgracia, no fue suficiente. Pocos meses más tarde, los ayudantes de la señora Merkel le informaron de que, igual que los bancos alemanes, el sobreendeudado Estado griego encontraba imposible sobreponerse a su deuda. Si se hubiera declarado en bancarrota, le hubieran seguido Italia, Irlanda, España y Portugal, con el resultado de que Berlín y París se habrían enfrentado a un nuevo rescate de más de un billón de euros. En ese momento, se decidió que al gobierno griego no se le podía permitir decir la verdad, es decir, confesar su bancarrota.


Para mantener esa falsedad, a la insolvente Atenas se le otorgó, con la pantalla de humo de “solidaridad con los griegos” el mayor préstamo de la historia, que pasó inmediatamente a los bancos alemanes y franceses. Para tranquilizar a los enojados parlamentarios alemanes, este colosal préstamo se concedió a condición de una brutal austeridad para el pueblo griego, colocándolo en una permanente gran depresión.
Para captar la sensación de los destrozos que siguieron, imaginemos lo que habría pasado en el Reino Unido si el RBS, Lloyds y los otros bancos de la City se hubieran rescatado sin ayuda del Banco de Inglaterra y por medio de préstamos extranjeros a Hacienda. Todo otorgado a condición de que los salarios del Reino Unido se redujeran un 40%, las pensiones un 45%, el salario mínimo en un 30%, el gasto de la sanidad pública en un 32%. El Reino Unido sería hoy el erial de Europa, como lo es hoy Grecia.


Pero, ¿no acabó esta pesadilla la semana pasada? Ni lo más mínimo. Técnicamente hablando, los rescates griegos tenían dos componentes. El primero entrañaba que la UE y el FMI concedieran al gobierno griego alguna facultad por la que fingiera que estaba devolviendo sus deudas. Y luego estaba la severa austeridad que adoptaba la forma de tipos impositivos ridículamente altos y recortes salvajes en pensiones, salarios, en salud pública y en educación.


La semana pasada acabó el tercer paquete de rescate, igual que el segundo había acabado en 2015 y el primero en 2012. Tenemos un cuarto paquete semejante que difiere de los tres anteriores de dos maneras poco importantes. En lugar de nuevos préstamos, se diferirán hasta después de 2032 los pagos de 96.6000 millones de euros que debían iniciarse en 2023, cuando las cantidades deben devolverse con intereses añadidos a otros grandes pagos de devolución anteriormente programados. Y, segundo, en lugar de llamarlo cuarto rescate, la UE lo ha denominado, de modo triunfante, el “fin del rescate”.


Por supuesto, seguirán siendo ridículamente altos el IVA y los tipos impositivos a las pequeñas empresas, igual que habrá nuevos recortes a las pensiones y nuevos tipos punitivos para el impuesto sobre la renta de los más pobres, que están previstos para 2019. El gobierno griego se ha comprometido también a mantener un objetivo de superávit presupuestario a largo plazo, en el que no se cuenta el pago de la deuda (3,5% de la renta nacional hasta 2021, y el 2,2% entre 2022 y 2060) que exige una austeridad permanente, una meta a la que el FMI mismo concede menos de un 6% de probabilidades de que se logre en cualquier país de la eurozona.


En resumen, tras haber rescatado a los bancos franceses y alemanes a expensas de los ciudadanos más pobres de Europa, y tras haber convertido a Grecia en una cárcel de deudores, la semana pasada los acreedores de Grecia decidieron proclamar su victoria. Después de haber dejado a Grecia en coma, lo han convertido en permanente, declarándolo “estabilidad”: empujaron a nuestra gente por el precipicio y festejaron que rebotaran contra la dura roca de una gran depresión como prueba de “recuperación”. Por citar a Tácito, crearon un desierto y lo llamaron paz.

 


Por Yanis Varoufakis, co-fundador del Movimiento por la Democracia en Europa (DIEM25), Yanis Varoufakis es profesor de economía de la Universidad de Atenas, ex-ministro del Gobierno de Syriza, del que dimitió por su oposición al Tercer Memorándum UE-Grecia. Es autor, entre otros, de El Minotauro Global.

 

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Viernes, 03 Noviembre 2017 07:27

Austeridad para unos, opulencia para otros

Austeridad para unos, opulencia para otros

 

Tras la crisis económica en 2007 iniciada en Estados Unidos y que se extendió como pólvora por todo el planeta, varias instituciones financieras presionaron para que se impusieran en diversos países políticas de austeridad que redujeran los programas sociales y disminuyeran el poder adquisitivo de los pobladores.

Así, las potencias occidentales, representadas en el viejo continente por la llamada troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) aplicaron a Grecia un control fiscal y en 2009 se iniciaron los multimillonarios rescates de los bancos, además de obligar a Atenas a tomar fuertes medidas de austeridad aplicadas con intransigencia, las que llevaron al país al hundimiento de su sistema político y económico.

Motivado por los grandes déficit presupuestarios y para que España no entrara en impago, en 2012 la Unión Europea anunció su plan de rescate y entregó una abultada cifra a los bancos ibéricos a cambio de numerosas exigencias al Gobierno de Mariano Rajoy.

El Banco Central Europeo (BCE), obligó a bajar el déficit público y flexibilizar el mercado laboral, además de incluir una supervisión de las cuentas, la que aún no ha terminado.

Medidas similares se las aplicaron a Portugal, Irlanda, Italia y otras naciones cuyos pobladores en los últimos años han visto perder sus empleos, junto a considerables aumentos en los precios de los servicios y de la canasta de alimentación básica, o la disminución en sus jubilaciones, por citar solo unos pocos ejemplos.

Desde que la crisis económica se hizo presente en 2007, los países y organizaciones hegemónicas se empeñaron en recetar drásticos ajustes, pero no para ellos.

Trabajar en instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) o el Banco Mundial (BM), implica disfrutar de ventajas que dejan la puerta abierta a un mayor crecimiento de desigualdad.

El FMI, punta de lanza de los macro ajustes, se caracteriza también por pagar abultados salarios a sus directivos. Según su memoria anual de 2013, el Fondo contaba con un presupuesto de 740 millones de euros y el 80 % estaba destinado al pago de su plantilla de 2 400 empleados y 10 % para gastos de viajes.

La directora del FMI, Cristine Lagarde, ostenta el sueldo más elevado de todos los personajes que dominan el mundo. Controla el dinero que los países aportan a la institución y determina quiénes, cómo y cuándo lo recibirán.

Lleva años predicando la reducción salarial de los trabajadores, pero ella desde que llegó al cargo, se incrementó el sueldo en un 11 % que hoy supera los 450 000 euros anuales, mientras los supervisores y gerentes reciben más de 300 000 euros y los directores ejecutivos unos 180 000 euros.

A su elevado sueldo, se suman algunas ventajas adicionales pues al ser francesa y presidir un organismo internacional con sede en Estados Unidos, no tiene necesidad de declarar impuestos a ningún país; tiene un suplemento para gastos de representación que hace cinco años era de 58 000 euros exentos de tributación.

El FMI reserva para los gastos personales de su presidente un fondo que asciende a unos 65 000 euros al año, destinado a que mantenga un nivel de vida apropiado a su posición como directora gerente.

Siempre debe viajar en primera clase y tiene derecho a una pensión vitalicia del 60 % de sueldo cobrado y aumenta de acuerdo al tiempo ocupado en el cargo. Desde el 2011 cuando llegó a la dirección ha recibido más de 2,2 millones de euros.

Cuando comenzó la crisis en 2007, el cargo del presidente del Banco Central Europeo tuvo un incremento salarial del 2,6 % y fue subiendo paulatinamente en 1,9 % en 2008, 2,5 % en 2009, 2 % en 2010 y 0,8 % en 2011 y 2012.

En la actualidad, el expresidente del BCE, Jean Claude Trichet sin tener en cuenta la crisis económica en la Unión Europea, recibe un sueldo anual de 367 800 euros libres de impuestos. Desde entonces, directivos del BCE tienen remuneraciones para paliar la crisis.

El vicepresidente del BCE, Vítor Constancio, recibió en 2013 un salario de 324 214 euros y Mario Draghi, al frente del Banco Central Europeo ganó alrededor de 389 000 euros en 2016, un 1 % más que en 2015. Las mejoras también se han aplicado a los sueldos del resto de los miembros del Consejo Ejecutivo del BCE que vieron incrementarse a 270 168 euros anuales.

La estructura salarial del Banco Europeo prevé que sus ejecutivos perciban prestaciones por residencia y representación. El presidente dispone de una residencia oficial propiedad del BCE para su uso particular, a la par que los miembros del Consejo Ejecutivo cuentan con derecho a representaciones tanto por residencia como para educación de sus niños, así como deducciones fiscales para el plan de pensiones y seguro médico.

Los salarios de todos los empleados han continuado subiendo en todos estos años.

De esta forma se demuestra la incoherencia entre las drásticas medidas de austeridad que imponen esas instituciones y organismos financieros a los gobiernos y trabajadores del mundo mientras sus empleados y funcionarios incrementan anualmente sus salarios.

 

Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano, especialista en política internacional.

 

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Un agricultor, con la bandera nacional griega, en la ateniense Plaza de Syntagma, donde está el Parlamento, tras una manifestación reclamando la bajada de impuestos.

 

ATENAS 26/02/2017 09:02

 

HELENA VÁZQUEZ @_Helenadetroia

 


“No podemos vivir con 400 euros”. Este es el lema más coreado en una protesta multitudinaria que termina, como de costumbre, en la plaza Syntagma. Las pancartas y las consignas en contra del gobierno, Syriza y la Unión Europea coinciden con el anuncio de la vuelta de la Troika en Atenas.

El sindicalista Nikos Papageoraio, mientras se quita el pinganillo con el que ha coordinado uno de los bloques de la marcha, explica cómo Syriza decidió andar por la misma senda donde se estrellaron los gobiernos predecesores. Señala las dos calles paralelas que pasan por Syntagma. “Pudes coger la calle Stadiou o la calle Panepisimiou, parecen diferentes pero ambas desembocan en la plaza Omonia”.

Tras siete años de austeridad y tres rescates a las espaldas, el dilema más común en Grecia sigue siendo el mismo: ¿existirá un paradero sin austeridad si andamos por senderos desconocidos?

Mientras camina hacia el Parlamento, junto a los otros manifestantes, un joven que se hace llamar Giorgos para mantener la privacidad afirma que el descontento es muy difícil de vencer a pesar de que “la gente entiende que las medidas que va a tomar el gobierno favorecen a los empresarios”.

La misma marcha organizada por el PAME, el sindicato del Partido Comunista (KKE), transmite este desencanto. Las consignas de los miles de personas que participan en ella se oyen, pero no retumban en las calles colindantes, los brazos de los manifestantes no se entrelazan con fuerza, ni sus pies pisan el arcén con dureza a medida que avanzan.

“Mira todos estos jóvenes que ves a tu alrededor, ¿qué tendrán el día de mañana? Nada”, denuncia Giorgos. Un 72% de los hogares de Grecia han sufrido recientemente recortes en salarios y pensiones, despidos, retrasos en el pago de salarios o viven con trabajos a tiempo parcial, según un estudio del 2016 del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) y el Banco Mundial.

 

 

Un 72% de los hogares griegos ha sufrido recortes en salarios y pensiones, despidos o precariedad

 

 

Hablar de política es casi inevitable en Grecia. El brutal ahogo económico de los griegos ocupa muchas conversaciones en los bares y en los espacios públicos. Las discusiones sobre el futuro de Grecia no se han esfumado a pesar de que el pesimismo haya vaciado las calles.

Por lo general, ya no se celebran aquellas multitudinarias protestas con las que media Europa conoció la plaza Syntagma pero las marchas, ahora más pequeñas, persisten. Pero “sólo falta una chispa para que todo se encienda” comenta el representante sindical Nikos Papageoraio.

 

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Miembros del sindicato comunista griego PAME marchan en una protesta contra el mantenimiento de las medidas de austeridad frente al Parlamento en la Plaza Syntagma de Atenas. REUTERS/Alkis Konstantinidis

 

 

Optimismo de Syriza ante unas negociaciones delicadas


Los acreedores no se lo ponen fácil al gobierno. Los griegos deben apretarse aún más el cinturón si quieren cerrar la segunda revisión del rescate mediante la cual Grecia recibirá un nuevo desembolso del crédito que necesita para evitar el impago que se avecina en julio.

Desde Bruselas, hace tiempo que se exigen medidas muy concretas para terminar este examen: una rebaja del umbral a partir de la cual las familias no pagan a Hacienda, más recortes en pensiones y una reforma laboral.

Syriza, que había prometido no cruzar sus líneas rojas sobre todo en materia laboral, dió un paso atrás el pasado lunes para salir de la reunión con un primer acuerdo en la mano. Tras meses de bloqueo, ambas partas cedieron y lo que antiguamente se conocía como Troika volverá a Atenas para diseñar un paquete adicional de reformas que se aplicarán a partir de 2019.

El primero ministro, Alexis Tsipras, que generalmente no puede esconder la sensación de derrota cuando sus ministros cierran acuerdos en Bruselas que conllevan tijerazos, esta vez dió un giro a su retórica calificando el pacto como “un éxito excepcional” ante el Parlamento.

El partido defiende el acuerdo del lunes porque “por cada euro en nuevas cargas sobre el contribuyente griego se conocederá una cantidad igual de alivio”, en palabras del primer ministro. Asimismo, asegura que se negociarían paralelamente medidas para aliviar la deuda.

Los ciudadanos griegos, sin embargo, no celebran el acuerdo a pesar de que Tsipras insiste que se terminó “la era de la austeridad”.

Para Giannis Nikolopoulos, exmiembro de Syriza, este pre-acuerdo avanza, otra vez, en la senda de la austeridad. Está convencido de que Syriza ha abandonado la izquierda definitivamente. “Va a pasar definitavemente estas medidas porque quiere mantenerse en el gobierno a cualquier precio”, asegura.

Tampoco lo tendría tan fácil para ganar de nuevo unas elecciones. La mayoría de las encuestas le dan una ventaja considerable a la oposición, Nueva Democracia. La oposición y algunos medios de comunicación pregonan de vez en cuando rumores que hablan de elecciones anticipadas porque estas reformas pueden cruzar los límites que un gobierno de izquierdas puede soportar. Sin embargo, el ejecutivo nunca lo ha confirmado.

 

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Varias personas tomando sopa de pollo en un comedor benéfico de la Iglesia Ortodoxa griega en Atenas. REUTERS/Alkis Konstantinidis

 

Los mercados empiezan a ponerse nerviosos ante la falta de acuerdo. El escenario se asemeja demasiado al de hace dos años si no fuera porque esta vez Tsipras cuenta con dos factores que juegan a su favor.

Bruselas no puede dejar que el tercer rescate se colapse en un año con un calendario electoral tan ajustado (hay elecciones en Holanda, Francia y Alemania). Asimismo, los acreedores europeos tienen la responsabilidad de seducir al FMI para que se sume al tercer rescate. Para ello, Alemania debe ceder y conceder un alivio de la deuda, una petición que difícilmente puede satisfacer antes de que el país saque las urnas el próximo setiembre.

Otro fracaso en la Unión Europea, seguido del Brexit, sería señalado por el nuevo ejecutivo de los Estados Unidos. Donald Trump no sólo se mostró partidario en campaña del Grexit sino que designó a otro partidario de la salida de Grecia de la eurozona para ocupar la embajada de la UE en Grecia.

 

Vuelve el fantasma del Grexit


El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha pronosticado que la economía del país podría crecer un 2,8% el próximo año si el gobierno griego implementa todos los cambios exigidos por sus acreedores. El profesor de economía política Stavros Mavroudeas tampoco lo cree. “Las posibilidades de una recuperación son mínimas”, cuenta este economista que imparte clases en la Universidad de Macedonia, en Tesalónica. A su entender, más recortes y privatizaciones solo pueden conducir a la aplicación de un cuarto programa.

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Varias personas comprando en la zona comercial de Atenas. 2017. REUTERS/Alkis Konstantinidis

 

Tras siete años sin levantar cabeza, cada vez son más los que se preguntan si, en realidad, salir del círculo vicioso del endeudamiento y los recortes, aunque sea ciegas, puede llevar más prosperidad al país. En una encuesta reciente que reveló la televisión griega Kontra channel TV, un 54,8% de los griegos estaría a favor de rechazar las nuevas medidas que el gobierno está negociando, incluso si se ve obligado a entrar en conflicto con los prestamistas con una potencial salida de la zona euro y la vuelta a la moneda nacional.

Abandonar el euro no entra dentro de los planes de Syriza, así lo ratificaron en su congreso celebrado el otoño. Lo que no queda claro es si dentro de sus filas hay voces disonantes, como la de Nikos Xydakis, actual secretario de Estado para Europa, quien en público dijo hace unas semanas que se debería hablar sin tapujos de una vuelta a la dracma a pesar de dejar claro que defiende la pertinencia a la Unión Europea después de que se encenderán las alarmas.

 

 

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Lunes, 02 Mayo 2016 06:52

Las raíces del temblor en Brasil

Las raíces del temblor en Brasil
La crisis política en el principal país del Mercosur se aceleró debido a la aplicación de recetas de ajuste para congraciarse con los mercados, en un contexto internacional muy complejo. Cómo puede repercutir esta situación a nivel local.

 

El derrumbe

 

Por Eduardo Crespo *

 

Desde enero de 2015, cuando Dilma Rousseff inició su segundo mandato, la situación política y económica brasileña se fue tornando caótica. El año 2014 se había cerrado con una combinación explosiva de estancamiento económico y creciente polarización política. Frente a este escenario el gobierno del PT optó por la “austeridad”, consistente en una oleada interminable de aumentos de tarifas públicas y recortes del gasto estatal, especialmente de las erogaciones sociales y la inversión pública. El objetivo declarado era reducir el déficit fiscal y preservar las notas de calificación de riesgo de las agencias internacionales.

 

El “austericidio” provocó una caída de 3,8 por ciento del PBI durante el año pasado y se esperan números similares para 2016. El desempleo se disparó a la cifra record de 10,1 por ciento, unos 10,4 millones de trabajadores. La suma de recesión y elevadas tasas de interés (fijadas por el Banco Central) agravó el déficit fiscal. Las tasas elevadas implican mayores gastos del estado para el pago de la deuda pública, en tanto que la recesión reduce la recaudación fiscal, situación a la cual el gobierno responde con renovados recortes del gasto y suspensiones generalizadas de programas y servicios sociales, al tiempo que las agencias calificadoras reducen sus notas crediticias.

 

Las consecuencias políticas fueron aún peores. La pérdida de popularidad del gobierno del PT fue aprovechada por la oposición, sectores empresariales y medios de comunicación, para promover su caída a través de un absurdo juicio político bajo la acusación de ‘maquillar’ estadísticas fiscales, cosmética que todo gobierno repite desde la sanción de la absurda e incumplible ley de ‘responsabilidad fiscal’.

 

¿Cómo explicar tanta torpeza? Una posible interpretación es que la cúpula del PT, Luiz Inácio Lula da Silva incluido, haya buscado calmar los ánimos apelando a la formula aplicada durante 2003-2005. En ese entonces “el ajuste funcionó”, al menos como pantalla ideológica. Sorprendentemente los resultados fueron los que siempre se pronostican y nunca se observan: durante 2004 la economía creció a 5,7 por ciento, el desempleo se redujo y la inflación cedió. Los analistas festejaban la recuperación de la inversión por el “shock confianza” y se multiplicaban los panegíricos a la “credibilidad” transmitida a inversores internaciones. En ese contexto el gobierno pudo impulsar políticas sociales de amplio alcance, medidas que redujeron la pobreza y la indigencia, subieron los salarios, redujeron la desigualdad y promovieron un aumento inédito de los niveles de consumo. Lula parecía satisfacer a pobres y ricos por igual. Fue reelecto en 2006 y durante su segundo mandato Brasil superó la crisis internacional de 2008-2009 sin grandes sobresaltos, retirándose con niveles de aceptación cercanos al 80 por ciento.

 

¿Milagro Neoliberal? Los dos primeros mandatos del PT coincidieron con el fenómeno internacional que suele designarse como ‘viento de cola’. Los términos de intercambio de las exportaciones brasileñas se dispararon a partir de los años 2000, así como las cantidades vendidas al exterior. Las reducidas tasas de interés internacionales facilitaban las operaciones de arbitraje con las elevadas tasas brasileñas, lo que generó una inmensa entrada de capitales que incrementó el volumen de reservas y apreció el tipo de cambio, amortiguando las presiones inflacionarias. No fue milagro. Fue suerte. En 2015, cuando Dilma Rousseff buscó repetir la formula mágica, la situación internacional era completamente diferente, así como lo fueron los resultados.

 

¿Qué cabe esperar si, como se espera, en las próximas semanas Dilma es reemplazada por su vicepresidente Michel Temer? Algunos analistas vaticinan políticas neoliberales aún más agresivas con calamitosas consecuencias sociales.

 

Antes de aventurar diagnósticos apocalípticos, no obstante, deben tomarse en cuenta algunos rasgos políticos esenciales. El PMDB de donde proviene Temer, no es una agrupación de tecnócratas adoctrinados en la ortodoxia macroeconómica, ni una agrupación de sectores de clase media con prejuicios antipopulares. Nació como el partido de la oposición durante la dictadura militar y formó parte de todos los gobiernos brasileños desde el retorno de la democracia.

 

Es un partido conservador moderado, con una fuerte base territorial, con numerosos gobernadores, intendentes, senadores, diputados y concejales obsesionados por perpetuarse en sus cargos. Es el partido del orden, no el del caos neoliberal de consecuencias imprevisibles. Para situar al lector argentino, Temer y el PMDB se parecen más a Duhalde y los gobernadores e intendentes conservadores del PJ que a la cúpula de extremistas ajustadores que integran el gobierno Macri. Dadas las circunstancias, no es improbable que busquen estabilizar el cuadro institucional con una política macroeconómica más razonable y prudente que la impulsada por el PT desde 2015.

 

* Licenciado en Ciencia Política y en Economía de la UBA y profesor de la Universidad Federal Fluminense de Río de Janeiro, Brasil.

 

 

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Martes, 30 Junio 2015 09:12

GRECIA

Artículos 

Después de la derrota

Viernes 17 de julio de 2015

 

Aprueba parlamento de Grecia reformas exigidas por la troika

Jueves 16 de julio de 2015

 

Varoufakis: "No voya aceptar esto, que no cuenten conmigo"

Miércoles 15 de julio de 2015

 

Los sindicatos públicos griegos convocan una huelga de 24 horas en contra del acuerdo

Martes 14 de julio de 2015

 

Tsipras: "Luchamos hasta el final por un acuerdo que permitirá al país recuperarse"

Lunes 13 de julio de 2015

 

Ultimatúm a Grecia: o cambio sus leyes y cumple doce condiciones en tres días o se lo expulsa del euro

Domingo 12 de julio de 2015 

Estas son las últimas medidas presentadas por Tsipras para lograr un nuevo rescate para Grecia

Domingo 12 de julio de 2015

El enigma griego

Domingo 12 de julio de 2015

 

Llegó la calma después de la tormenta

Sábado 11 de julio de 2015

 

Llegó la calma después de la tormenta

Viernes 10 de julio de 2015

 

Grecia pidió un nuevo rescate a la Unión Europea

Jueves 9 de julio de 2015

Lucha la Unuón Europea en cuatro frentes para evitar posible colapso

Jueves 9 de julio de 2015

 

Tsipras es un problema europeo y requiere soluciones europeas

Miércoles 8 de julio de 2015

Syriza frente a la Grexit

Miércoles 8 de julio de 2015 

Qué sigue tras el No en las urnas

Martes 7 de julio de 2015

Europa deja la puerta entreabierta a Grecia

Martes 7 de julio de 2015

 

El triunfo de la soberanía popular

Lunes 6 de julio de 2015 

Stiglitz: "Los líderes europeos atacan la democracia griega sin enteder que los planes de la troika han fracasado"

Lunes 6 de julio de 2015

La pulseada por las joyas griegas

Lunes 6 de julio de 2015

 

 

Discursos

 

Alexis Tsipras:  "Respondemos con democracia"

 

Intervención de Varoufakis ante el Eurogrupo

27 de junio

 

Fotorreportaje: "Mi dimisión"

Lunes 6 de julio de 2015

 

Los griegos rechazan a la Troika en las urnas y el Eurogrupo convoca una cumbre de urgencia para este martes

Domingo 5 de julio de 2015

La década perdida

Sábado 4 de julio de 2015

La pulseada por las joyas griegas

Viernes 3 de julio de 2015

Usan bancos en vez de tanques

Jueves 2 de julio de 2015

Por grecia se rompe el consenso franco-alemán

Jueves 2 de julio de 2015

Grecia no le pago al FMI y se calienta la crisis

Miércoles 1 de julio de 2015

Grecia en Europa cuando los amigos se odian

Miércoles 1 de julio de 2015

El terrorismo financiero en Grecia

Martes 30 de junio de 2015

Grecia al borde

Martes 30 de junio de 2015

Cinco años de crisis y ajuste fiscal pemanente

Martes 30 de junio de 2015

La crisis estructural de la zona

Martes 30 de junio de 2015

No creo que nos quieran sacar del euro

Martes 30 de junio de 2015

Bajo asedio, Grecia ordenó un corralito

Lunes 29 de junio de 2015

Grecia contro los hombres de gris

Lunes 29 de junio de 2015

Grecia siga el dinero

Domingo 28 de junio de 2015

Bajo asedio Grecio ordenó un corralito

Domingo 28 de junio de 2015 

La eurozona se blind ante crisis griega

Sábado 27 de junio de 2015

Así es  la oferta de Grecia a la UE para tratar de cerrar un pacto

Martes 23 de junio de 2015

 

Fotorreportaje

 

La crisis griega y de la democracia realmente existente

Bajo asedio, Grecia ordenó un corralito

Los socios europeos dieron la espalda a Tsipras luego de que anunciara un referéndum en el que los griegos deberán decidir si aceptan o no los recortes. El premier adelantó que ni la Bolsa de Atenas ni los bancos operarán hoy.

 

Desde París


Grecia se despierta hoy con un "corralito" y los líderes europeos con una pesadilla. Los banqueros gobiernan, las democracias están sometidas a ellos. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, buscó dar vuelta el paradigma y restaurar la soberanía popular con una consulta prevista para el próximo 5 de julio en la cual los griegos deberán decidir si aceptan o rechazan las condiciones impuestas por la troika (Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea y Banco Central Europeo) luego de que el Eurogrupo (países de la zona euro) rechazara desembolsar el monto del segundo rescate. Bastó con que Tsipras acudiera al voto para que una lava volcánica de pánico recorriera Europa. Acorralado de todos lados por sus "socios", con una inmensa fuga de capitales en curso (sólo el sábado salieron 400 millones de euros) Tsipras anunció ayer la medida más temida por la Unión Europea: el control de capitales, o sea, un "corralito". El jefe de Gobierno también adelantó que este lunes 29 de junio ni la bolsa de Atenas ni los bancos mantendrían operaciones. Las cancillerías ya apostaban por lo peor. Alemania y Holanda advirtieron a los turistas que viajan a Atenas de que lleven "suficiente dinero al contado". Nadie sabe a esta altura qué pasará hoy. En un contexto semejante y con los precedentes escatológicos de la más reciente historia griega, la instauración del control de capitales parecía inevitable. Entre 2010 y 2015, más de 80 mil millones de euros salieron del país. El control de capitales fue instaurado en Malasia y Tailandia en la década de los '90, también en la Argentina en 2001, en Islandia en 2008 y en Chipre en 2013. Su meta es simple: se trata de evitar que los capitales salgan del país, es decir, el llamado "pánico bancario", "el bank run".


La única buena noticia que recibió el país vino ayer del Banco Central Europeo, el BCE. La institución dirigida por Mario Draghi mantuvo vigentes las líneas de liquidez de urgencia (los ELA), con lo cual se despeja por el momento uno de los horizontes más catastróficos. Todo pende sin embargo de un hilo. El primer ministro francés, Manuel Valls, dijo ayer que el Banco Central Europeo no puede en ningún caso "cortar el suministro". Sin embargo, la decisión del BCE puede ser revisada a más tardar a partir del miércoles. Ese día Grecia deja de estar bajo el amparo del programa de rescate y, encima, tiene que pagar a las Tortugas Ninjas del sistema financiero, el Fondo Monetario Internacional, 1500 millones de dólares. Si el Banco Central Europeo interrumpe sus aportes los bancos griegos se quedarán sin dinero. Nunca como hoy la confrontación entre los escuderos de las finanzas y un país democrático que eligió una mayoría para no someterse a los dictados de la banca había llegado a un grado tan extremo. Según las declaraciones de los responsables griegos, la disyuntiva de la solución no está en manos de FMI, de la Comisión Europea del BCE sino de Alemania. El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, declaró a la prensa alemana que es la canciller de Alemania, Angela Merkel, quien "detenta la llave" (ver recuadro). Los europeos han tenido una actitud sobradora y excluyente con el dirigente griego. Aunque es miembro de él, Varoufakis no fue invitado a participar en la reunión del Eurogrupo que se celebró el sábado.


El control de capitales no es una medida liviana y cuesta levantarla de un día para otro. En Chipre, por ejemplo, duró dos años. No obstante, la pesadilla que acarrea esta decisión consiste en saber si en control de capitales no es sino la antesala del "Grexit", entiéndase, la salida de Grecia de la zona euro. Los plazos son múltiples y cortos. Grecia tiene hasta mañana 30 de junio para pagar los 1500 millones de euros al FMI y, si no lo hace, caería en defaut parcial. Atenas abriría así la puerta para salir del euro al tiempo que se quedaría sin posibilidad de conseguir el segundo segmento del plan de rescate financiado por la troika, 7,2 mil millones de euros. La segunda frontera crítica aparece en la agenda el próximo 22 de julio. Ese día marca el límite para que Grecia pague los 3,5 mil millones de euros que le debe al BCE. Dicho esto, cada uno de estos datos de ruptura puede quedar en la nada porque no existe en ningún tratado europeo la posibilidad de que un país se salga de la unión o del euro, ni tampoco que pueda ser expulsado. La pertenencia a la unión monetaria es irreversible. El esquema es complejo y totalmente inédito. Si no le paga al BCE o al FMI, Atenas puede con todo recuperar cierta soberanía financiera y hacer circular el euro al mismo tiempo que su o sus propias monedas paralelas.


En el discurso en el cual anunció la instauración del control de capitales, Alexis Tsipras aseguró que los depósitos de los ciudadanos "en los bancos griegos está garantizado" (ver pág. 20). El premier también reveló que le había pedido a la Unión Europea y al BCE la prolongación del programa de ayuda para su país. Tsipras precisó que esperaba "una respuesta rápida a esta demanda democrática de base". En su conjunto, cabe preguntarse cuánto hay de teatralización y cuanto de verdad en este enredo. Si bien Tsipras les pidió a sus ciudadanos que votaran "no" a los nuevos sacrificios exigidos por la troika, los sondeos de opinión vaticinan un "sí" mayoritario. Tal vez, lo más terrible sean los años perdidos y los sufrimientos de un pueblo entero. En 2011, el entonces primer ministro Geórgios Papandréou había propuesto la organización de un referéndum para consultar al pueblo griego sobre los recortes y ajustes que se venían. El también entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, se opuso vehementemente, al igual que la canciller alemana, Angela Merkel, quien había dicho "votar es peligroso". Tsipras le sacó ahora el voto soberano.


Anoche, las capitales del Viejo Continente sufrieron un colapso. François Hollande y Angela Merkel convocaron reuniones de urgencia. Lo impensable, o lo que sólo entraba en los cálculos de la "economía ficción", se convirtió en un trastorno tangible. La mayoría griega decidirá la semana próxima el destino que quiera. El euroegoísmo, la grosería dictatorial y financiera del FMI, la inmensa estafa organizada por los mismos europeos y las consultoras norteamericanas para que Grecia entrara en el euro convergen en un terremoto global. Todos son responsables de la hecatombe, pero sólo los griegos, en sus ya aspiradas vidas cotidianas, seguirán pagando la cuenta.


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"No creo que nos quieran sacar del euro"

En las puertas del default, los dirigentes de la Unión Europea se cruzaron con el primer ministro Alexis Tsipras. Amenazan con el infierno a los griegos si votan contra el ajuste en el referéndum del domingo. Tsipras asegura que el No permitirá negociar.


Desde París


Un montón de gatos peleando adentro de un corralito, acusándose amenazadoramente, recurriendo a expresiones poco virtuosas o a chantajes políticos dignos de matones, los dirigentes de la Unión Europea (UE) dieron un espectáculo calamitoso cuando se trató de enfrentar el coletazo de la crisis griega. La famosa y alabada cultura del consenso voló en mil pedazos. Hasta quienes no tienen ni el más lejano atisbo de legitimidad hicieron de Grecia un blanco de dardos envenenados. Ese fue el caso del actual presidente de la Comisión Europea, el ex primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker, supremo comandante de los paraísos fiscales y artífice de unos de los mayores montajes financieros para vaciar la plataforma fiscal de sus socios europeos. En una conferencia de prensa respaldada por una escenografía patética, la imagen de las banderas de la Unión Europea y de Grecia, Juncker dijo que, después de todos los esfuerzos que hizo, se sentía "traicionado". Juncker lamentó que "el aliento de compromiso haya sido roto de forma unilateral con la voluntad griega de organizar un referéndum". Visiblemente, los dirigentes del bloque de países democráticos más importante del planeta le tienen miedo al ejercicio democrático. Como si hubiese un lazo indestructible entre el ajuste y la pertenencia a la UE, el presidente de la Comisión dijo incluso que "un No en el referéndum, sea cual fuere la pregunta, significaría que Grecia le dice no a Europa. Todos considerarán que eso significa que Grecia quiere apartarse del euro". Así que los electores griegos ya lo saben: si desean formar parte de la UE y del euro, tienen que decir Sí a nuevos recortes, más ajustes, más hambre y más precariedad.


El primer ministro griego desdramatizó anoche ese abismo retórico cavado por sus socios europeos. Alexis Tsipras dijo: "No creo que nos quieran sacar de la Eurozona, el coste de la salida de un país europeo sería enorme". Este martes 30 de junio el default está a las puertas de Grecia. Se vence el plazo para que Atenas pague al Fondo Monetario Internacional 1600 millones de euros. El tema, urgente, desapareció por un momento de la agenda. Los actores políticos e institucionales no hicieron más que acusarse los unos a los otros y chantajear a los griegos sin que nada desbloquee la situación. Sobre el pago de esa deuda, Alexis Tsipras dijo que se "pagará si para entonces logramos un acuerdo viable, mi teléfono está siempre encendido". El ministro alemán de Finanzas dejó entrever que Grecia no efectuaría ese reembolso. Una nube de incertidumbre. Tal vez los europeos estén apostando a que, con la victoria del Sí, Tsipras renuncie y sacarse así de encima lo que el Eurogrupo considera como una anomalía: un rebelde que sigue al pie de la letra sus promesas electorales y que desafía a un club de obedientes falsificadores de las voluntades populares. El jefe de gobierno, en todo caso, entreabrió la puerta a una renuncia: "Respetaremos el resultado del referéndum cualquiera sea, pero no los llevaremos a cabo si gana el Sí (..) no seré primer ministro toda la vida, ocuparé este puesto mientras la gente quiera". Igualmente dejó claro que cree que triunfará el No y que eso servirá "para reforzar la posición del gobierno griego en las negociaciones".


Los eurodirigentes dejaron en manos de Juncker la tarea de presentarse como el escudero del gran rey, sin que, en sus respectivas posiciones, ninguno variara el contenido final del mensaje, muy bien ilustrado con las declaraciones del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien afirmó que si gana el No en el referéndum "habrá incluso menos espacio para las negociaciones". Esa ha sido la "narrativa" elaborada por los presidentes, jefes de gobierno o ministros de Economía de la Zona Euro: asustar a los griegos con una exclusión. La canciller de Alemania, Angela Merkel, remitió todo el peso de la crisis al gobierno griego. Para Merkel, Tsipras detenta la entera responsabilidad de salir de la crisis y fue él quien se encerró en un camino sin salida tras rechazar la "generosa oferta" que le hicieron las instituciones europeas. La responsabilidad alemana en este revuelo es aplastante y recae, sobre todo, en el ministro de Economía, Wolfgang Schäuble. Como lo revela la prensa europea, fue él quien, en las reuniones del Eurogrupo, impuso su línea: "La credibilidad de la Zona Euro" es más decisiva que "su integridad". Por consiguiente, griegos afuera, sobre todo Alexis Tsipras, un cuerpo por demás extraño dentro de ese grupo unido por una biblia financiera pero sin ningún proyecto político común. Más moderado que JeanClaude Juncker, el presidente François Hollande, proyectó a su país como un posible mediador en todo momento: "Francia –dijo Hollande– está siempre disponible" para que "el diálogo pueda recomenzar".


Sin embargo, la oferta está atada a una severa condición: "Todo dependerá de la respuesta que los griegos den al referéndum que se les propone". En lo concreto, si los griegos dicen No resultará imposible volver a la mesa de negociaciones. Con otras palabras, con una retórica envuelta como un caramelo, Hollande dice lo mismo que sus socios. El presidente francés argumenta que no se trata de saber si el Sí le gana al No, o viceversa, en el referéndum, sino de saber si "los griegos quieren permanecer en la Zona Euro" o si "corren el riesgo de salir". Al igual que los demás jefe de Estado o de gobierno de la UE, el presidente francés cargó la culpa sobre los hombros de Tsipras. La lógica de Hollande es la siguiente: la convocatoria a un referéndum es "una elección soberana", pero cuando optó por organizarlo fue el gobierno griego quien decidió "interrumpir las negociaciones en curso". No puede quedar más claro: el sistema financiero vota por el Sí y los griegos deben hacer lo mismo si no desean perder su lugar en el seno de la Unión Europea. No existe ninguna posibilidad. El europaraíso o el infierno de la exclusión. Sí a la negociación, pero sólo en los términos que la UE plantea. La democracia se acaba cuando las bolsas tiemblan. Las de Europa conocieron una jornada hacia abajo: Madrid, París, Londres, Frankfurt o Milán cerraron con pérdidas que oscilan entre el 3 y el 5 por ciento.


En contra de la euronarrativa, el jefe del gobierno griego, partidario del "No", dijo que la negativa le daría al país más fuerza: "Cuanto más grande sea la participación y la opción del No, más fuerte será nuestra posición en la negociación". El objetivo de Tsipras y Syriza es totalmente opuesto al de la Europa financiera: para el conjunto del eurogrupo (países de la zona euro) el "No" en el referéndum es el fin de toda posibilidad de negociación. Para Tsipras, es todo lo contrario. "Tengo la sensación –dijo– de que la línea de las instituciones es asustar, no quieren el No en el referéndum. Y nuestra línea es que la votación suponga la continuación de la negociación con más fuerza para nosotros sin cargar más a los pobres." Tsipras respondió a sus amenazantes amigos con una escenografía muy oportuna: anoche dio una entrevista en la televisión pública ERT. Todo un símbolo. La ERT había sido cerrada hace dos años en virtud de un plan de compresión de gastos adoptado por el gobierno neo conservador del primer ministro Antónis Samarás. El Ejecutivo de Tsipras volvió a abrir el canal hace un par de semanas y la respuesta del dirigente griego salió de esas antenas. El responsable del Ejecutivo explicó también los resortes del fracaso. Según explicó, "las instituciones (FMI, Banco Central Europeo, Comisión Europea) presentaron al Gobierno una propuesta del tipo todo o nada, y un plazo de 48 horas para aceptarla. Ese ultimátum no coincide con los valores de la UE". No se le puede negar a este representante de una nueva corriente política una capacidad de respuesta fulminante. El primer ministro alegó que "las dificultades no son decisión nuestra, sino que se deben a que algunos quieren impedirle a un pueblo que decida".


Las escasas palabras reconfortantes que recibió el pueblo griego vinieron de Estados Unidos. Dos premios Nobel de Economía, uno en una entrevista publicada por el Time y el otro en su crónica de The New York Times, respectivamente Joseph Stiglitz y Paul Krugman, calificaron a los europeos de "irresponsables". Stiglitz considera que los acreedores de Grecia tienen "una responsabilidad criminal en el caos actual" mientras Krugman aconseja a los griegos que voten No en el referéndum del próximo domingo. Paul Krugman escribe: "La troika está exigiendo que el régimen político de los últimos cinco años continúe indefinidamente. ¿Dónde está la esperanza? Las implicaciones políticas de un voto positivo serían muy inquietantes". La síntesis de esta puja que ahora afecta a uno de los pulmones del sistema mundial es de un irrevocable cinismo. De paso por París, el ex embajador argentino en Francia, Archibaldo Lanús, la expuso así: "Cuando un país no puede pagar, a eso se le llama default. Luego se obliga a ese mismo país a llevar a cabo una política de ajustes. Cuando un banco quiebra, a eso se le llama una crisis sistémica. Luego, a ese mismo banco, se le prestan cientos de millones de euros que pagan los contribuyentes".


No hay lógica, piedad humana o responsabilidad colectiva que rompa la coalición financiera alineada con el ajuste y contra voto popular. Sus prerrogativas bancarias no soportan que la cuna de la democracia las ponga en tela de juicio. Democracia liberal o nada. La idea de "compatriotas europeos" de Grecia no existe. Un puñado de democracias occidentales prefiere ver afuera a uno de los suyos antes que disgustar al FMI o los bancos.


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