Domingo, 04 Diciembre 2016 05:44

Trump y el fascismo del siglo XXI

Trump y el fascismo del siglo XXI

Contrario a lo que se piensa, Donald Trump es miembro de la clase capitalista transnacional (CCT), ya que tiene fuertes inversiones alrededor del mundo y una parte muy importante de su "populismo" y discurso antiglobalización respondió a la demagogia y la manipulación políticas en función de la elección presidencial.

Asimismo, esta clase capitalista transnacional y el mismo Trump dependen de la mano de obra migrante para sus acumulaciones de capital y no pretenden realmente deshacerse de una población en peonaje laboral, debido a su condición de migrante y no de ciudadano/residente "legal". Sus pretendidos planes de deportación, reducidos en número ya como presidente electo, y sus propuestas de criminalización de los migrantes en una escala mayor buscan, por un lado, convertir a la población migrante en chivo expiatorio de la crisis y canalizar el temor y la acción de la clase obrera ciudadana (mayoritariamente blanca) contra ese chivo expiatorio y no hacia las élites y el sistema. Por otro lado, los grupos dominantes han explorado cómo reemplazar el sistema actual de súper explotación de la mano de obra migrante (con base en la no documentación) con un sistema de mano de obra migrante visada, esto es, con visas laborales (guest worker programs, en inglés).

A la vez Trump busca intensificar las presiones para bajar los salarios en Estados Unidos, a fin de hacer "competitiva" la mano de obra estadunidense con la extranjera, o sea, con la mano de obra barata en otros países. La nivelación transnacional de los salarios hacia abajo es una tendencia general de la globalización capitalista que sigue en marcha con Trump, esta vez con un discurso de "volver competitiva" la economía estadunidense y "regresar los trabajos" a su país.

No hay que menospreciar la dimensión de extremo racismo de Trump, sino analizar esta dimensión más a fondo. El sistema estadunidense y los grupos dominantes se encuentran en una crisis de hegemonía y legitimidad, y el racismo y la búsqueda de chivos expiatorios son un elemento central para desafiar esta crisis. Al mismo tiempo, sectores significativos de la clase obrera blanca estadunidense vienen experimentando una desestabilización de sus condiciones laborales y de vida cada vez mayor, una movilidad hacia abajo, "precarización", inseguridad e incertidumbre muy grandes. Este sector tuvo históricamente ciertos privilegios gracias a vivir en el considerado primer mundo y por privilegios étnico-"raciales" respecto de negros, latinos, etcétera. Van perdiendo ese privilegio a pasos agigantados frente a la globalización capitalista. Ahora el racismo y el discurso racista desde arriba canalizan a ese sector hacia una conciencia racista y neofascista.

Igual de peligroso es el discurso abiertamente fascista y neofascista de Trump, que ha logrado "legitimar" y desatar los movimientos ultra-acistas y fascistas en la sociedad civil estadunidense. En esa dirección he venido escribiendo sobre el "fascismo del siglo XXI" como respuesta a la grave y cada vez mayor crisis del capitalismo global, y esto explica el giro hacia la derecha neofascista en Europa, tanto del Oeste como del Este; el resurgimiento de una derecha neofascista en América Latina; el giro hacia el neofascismo en Turquía, Israel, Filipinas, India y muchos otros lugares. Una diferencia clave entre el fascismo del siglo XX y el del siglo XXI es que ahora se trata de la fusión no del capital nacional con el poder político reaccionario, sino una fusión del capital transnacional con ese poder político reaccionario.

El trumpismo representa una intensificación del neoliberalismo en Estados Unidos, junto con un mayor papel del Estado para subsidiar la acumulación transnacional de capital frente al estancamiento. Por ejemplo, la propuesta de Trump de gastar un billón de dólares (trillón en inglés) en infraestructura, cuando la estudiamos bien, su objetivo en realidad es privatizar esa infraestructura pública y trasladar impuestos de los obreros al capital en forma de recortes de impuestos al capital y subsidios a la construcción de obras públicas privatizadas. Viene una época de cambios en Estados Unidos y en todo el mundo. Temo que estamos al borde del infierno. Seguramente habrá masivos estallidos sociales, pero también una escalada espeluznante de represión estatal y privada.

La crisis en espiral del capitalismo global ha llegado a una encrucijada. O bien hay una reforma radical del sistema (si no su derrocamiento) o habrá un giro brusco hacia el "fascismo del siglo XXI". El fracaso del reformismo de élite y la falta de voluntad de la élite transnacional para desafiar la depredación y rapacidad del capitalismo global han abierto el camino para una respuesta de extrema derecha a la crisis. El trumpismo es la variante estadunidense del ascenso de una derecha neofascista frente a la crisis en todo el mundo; el Brexit, el resurgimiento de la derecha europea; el retorno vengativo de la derecha en América Latina, Duterte en Filipinas, etcétera. En Estados Unidos la traición de la élite liberal es tan responsable del trumpismo como las fuerzas de extrema derecha que movilizaron a la población blanca en torno a un programa de chivo expiatorio racista, misógino y basado en la manipulación del miedo y la desestabilización económica. Críticamente, la clase política, que durante las últimas tres décadas ha prevalecido, está más que en bancarrota y ha pavimentado la llegada de la extrema derecha y eclipsado el lenguaje de las clases trabajadoras y populares y del anticapitalismo. Contribuye a descarrilar las revueltas en curso desde abajo, empuja a los trabajadores blancos a una "identidad" fundamentada en el nacionalismo blanco y coadyuva junto con la derecha neofascista a organizarlos en lo que Fletcher denomina "un frente unido blanco y misógino".

 

Por William I. Robinson, profesor de sociología de la Universidad de California en Santa Bárbara. Autor del libro América Latina y el capitalismo global, una perspectiva crítica de la globalización (México, Siglo XXI)

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Miércoles, 09 Noviembre 2016 07:18

Nicaragua: no aclarar porque oscurece

Nicaragua: no aclarar porque oscurece

Río San Juan, Nicaragua, mayo de 1972. "Tenga: acá está Nicaragua". En su finca de Las Brisas, José Coronel Urtecho acaba de regalarme Poemas de un joven, la breve y monumental obra de Joaquín Pasos (1914-42), con prólogo de Ernesto Cardenal (FCE, colección Tezontle, México, 1962, 153 páginas). Antes, durante y después de cenar, el poeta habló sin parar. “Escribir es fácil. Sólo hay que conocer las ‘carajadas’ de las palabras”.

Me voy a la cama con los versos de Joaquín en Canto de guerra de las cosas ("Cuando lleguéis a viejos/ respetaréis la piedra/ si es que llegáis a viejos/ si es que entonces quedó alguna piedra"), y empiezo a cabecear con el cantar de ranas y bichos felices que viven en una floresta similar a la de Campeche, y que sólo Juan de la Cabada podría imitar y nombrar.

Al día siguiente, en el muelle de San Carlos, a orillas del Gran Lago de Nicaragua, abordo un frágil y oxidado ferry con bullangueros pescadores, campesinos y soldados de la Guardia Nacional. Sólo falta Lord Jim.

En el viaje, me acerco a tres jóvenes que discuten a gritos. ¿De beisbol, de futbol, de política, de mujeres? No. Discuten de poesía. ¡Estudiantes de letras!, me digo. Tampoco. Dos cursan ingeniería, y el otro vende mariguana. Cae el sol... ¡Granada a la vista!

Noviembre de 1974. Se forma en México el primer Comité de Solidaridad con el pueblo de Nicaragua. Lo integran Carlos Pellicer, Efraín Huerta, Thelma Nava, Juan Bañuelos, Adalberto Santana, Jaime Labastida, Óscar Oliva, Sergio Mondragón, Juan de la Cabada, Andrés García Salgado y el que suscribe.

En uno de los actos para difundir la causa, alguien lee un editorial de Joaquín Pasos, publicado en 1934 en Ópera Bufa, revista literaria, política y satírica que circuló en Nicaragua: “Se comercian las ideas, se comercia el honor, se comercia el gobierno, el amor, la mujer, el hombre, el periódico, el voto, el sentido común (...) Se comercia la razón, la tierra, el canal. Se comercia el sandinismo, el conservatismo y el agua. Se comercia el liberalismo, la luz, el pensamiento y la caricatura (...) Se comercia la ley. Se vende la ley. Se compra la ley. Se vende la Presidencia. Se compra la Presidencia. Están en baratillo: la belleza, la virginidad, los candidatos, los cándidos, los ideales, los abogados, los médicos, los dentistas (...) y los territorios nacionales”.

Managua, diciembre de 1979. Escribo un poema a la revolución: “Son las nueve de la noche ya/ y los abanicos cumplen silenciosamente su función/aireando el aire/ Ayer, en la plaza/ un grupo de jefes guerrilleros explicaban la revolución al pueblo/ Un chavalito de 11 años se acercó a uno de ellos, que apenas superaba los 20: ¡idiay! ¿te acordás de mí?/ Indiferentes al sol, conversaron algunos minutos/ como viejos camaradas de la guerra...”, etcétera.

"Está buenísimo, ¿no?" El poeta Octavio Robleto (1935-2009) suspira: "Es una mierda. Pero Pablo Antonio lo va a publicar para que no te deprimas".

Managua, 19 de julio de 1989. En el parque Carlos Fonseca Amador, millares de personas asisten a los festejos por el décimo aniversario de la victoria del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Impulsándose en sillas de ruedas, un centenar de lisiados de guerra ingresan al parque exclamando: "¡Patria libre o morir!". La gente aplaude, y el presidente Daniel Ortega cierra su discurso: "¡La revolución sandinista es irreversible!".

El diario Barricada (vocero del FSLN) titula en primera plana: "Diez años de cambios y victorias, y vienen días mejores". Siete meses después, el FSLN pierde las elecciones.

Managua, 25 de febrero de 1990. La coalición de partidos derechistas, tutelada por Estados Unidos, gana con 54 por ciento de los votos. En 12 años de guerra contra Somoza y los mercenarios de Washington han muerto 75 mil nicaragüenses, casi dos por ciento de la población total del país. En su mayoría, jóvenes. A escala, de haber Estados Unidos librado una guerra similar, hubiera llorado a seis millones de muertos... Pero no esperemos que el imperio financie algún "Museo del Holocausto" en Nicaragua.

Managua, 15 de julio de 2009. El comandante Tomás Borge (1930-2012), fundador del FSLN junto con Carlos Fonseca Amador (1936-76), dice en entrevista para Nuevo Diario: “Habíamos llegado al poder cubiertos con un aura de santidad. Éramos ‘los muchachos’, héroes del pueblo que habíamos liberado. Pero luego vino la guerra, las presiones, la crisis económica y los errores, y los héroes que éramos nos convertimos en reyes”.

Managua, 6 de noviembre de 2016. En un contexto donde la democracia se ha degradado al moralismo de las ideas sin ideología y las ideologías del oportunismo sin ideas, Daniel Ortega vuelve a ganar la presidencia. Y el espíritu bufo de Joaquín depone su alegría: "He aquí la ausencia del hombre, fuga de carne, de miedo, días, cosas, almas, fuego/ Todo se quedó en el tiempo. Todo se quemó allá lejos".

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Jueves, 29 Septiembre 2016 06:11

El proyecto educativo de la nueva derecha

El proyecto educativo de la nueva derecha

Ha nacido una nueva derecha adecuada a los tiempos extractivos y de expolio-piratería contra los pueblos; una derecha posterior al Estado del bienestar, que ya no aspira al desarrollo, sino a consolidar las desigualdades, la segregación de la mitad pobre, mestiza, india y negra de nuestro continente. Una derecha implacable formada en el rechazo a lo popular, a la soberanía nacional, a las leyes y las constituciones.

En el terreno educativo, esa nueva derecha busca desembarazarse de los anteriores compromisos, entre ellos la laicidad y la libertad de cátedra, para adecuar el sistema educativo al periodo de guerra y confrontación que atravesamos. El objetivo es retomar el control del conjunto del sistema educativo, desde los ministerios hasta el aula, consolidando una educación antiemancipatoria, en la que el control de la población es el objetivo casi excluyente.

Hace 12 años nació en Brasil la organización no gubernamental Escuela Sin Partido, muy activa en las redes sociales y los grandes medios, articulada con diputados y concejales de los más diversos partidos para hacer aprobar sus propuestas. En su página web (escolasempartido.org/) se puede acceder al programa de seis puntos titulado Deberes de los profesores, en el que se destaca que el profesor no promoverá en el aula sus propias ideas, ni perjudicará a los alumnos que profesen ideas diferentes, ni hará propaganda político-partidaria se limitará a exponer de forma neutra el programa, y otorga a los padres la elección de la "educación moral" que quieren para sus hijos.

Algunos "principios" de Escuela Sin Partido parecen compartibles. Sin embargo, conllevan objetivos que nos hacen retroceder más de un siglo. Por un lado, disocia entre el acto de educar y el de instruir. Para ellos la educación es responsabilidad de la familia y la iglesia, mientras los profesores deben limitarse a instruir, o sea a trasmitir conocimiento como si éste fuera neutro, ahistórico, descontextualizado.

La segunda es lo que consideran como "adoctrinamiento" en el aula. Hablar sobre feminismo, homofobia o derechos reproductivos, por ejemplo, sería tanto como imponer una "ideología de género" en las escuelas. Todo lo que sea desviarse de la asignatura se considera "adoctrinamiento", situación que en los proyectos de ley que ha presentado Escuela Sin Partido en varios municipios y en parlamentos de los estados sería tipificada como "crimen de acoso ideológico" y "abuso de autoridad", punibles con cárcel y penas agravadas.

En el apartado "capturando al adoctrinador", en su web, aparece una larga lista de situaciones comunes en las aulas, como "difamar personalidades históricas, políticas o religiosas", entre muchas otras. El docente debería mencionar a Hitler, Pinochet o Mussolini sin más, como a cualquier otra personalidad, sin establecer diferencias, dejando a los padres la exclusividad de opinar. Lo mismo respecto a los genocidios, los feminicidios y así, porque está rigurosamente prohibido mentar valores. Consideran que los debates sobre diversidad sexual, contemplados en las currículas de muchos países, serían en este caso "inconstitucionales".

Una de las prácticas más graves promovidas por Escuela Sin Partido es el espionaje de la práctica docente para luego denunciarla. Bajo el epígrafe "Planifique su denuncia", pide a los alumnos y a sus padres que anoten cuidadosamente o filmen los momentos en los cuales el docente estaría "adoctrinando" a los alumnos. Promueven actitudes que llevan a los jóvenes a convertirse en policías de los docentes.

Uno de los objetivos centrales de la nueva derecha en el terreno educativo es la descalificación de los docentes que serían culpables de todos los males de la educación, desde el fracaso escolar hasta la baja calidad de la enseñanza. De ese modo consiguen desviar la atención de los problemas estructurales en la educación, focalizando sólo las consecuencias y ocultando sus causas. El profesor siempre es sospechoso de izquierdismo. En paralelo, consideran que los alumnos no tienen capacidad para formar sus propias convicciones y que deben estar sujetos a la autoridad paterna, eclesial o docente.

Como era de esperar, los profesores han reaccionado con campañas de denuncia del proyecto, que ya fue aprobado en el estado de Alagoas, Brasil, y será abordado en otros. Pero no debemos olvidar que lo que se proponen en esta coyuntura, no sólo en Brasil, es frenar en seco al creciente movimiento estudiantil, en particular a los estudiantes de secundaria, que son los menos susceptibles de ser cooptados por las instituciones estatales y de la izquierda electoral.

En efecto, la crisis política brasileña está modelada por las movilizaciones de junio de 2013; una crisis que está lejos de haberse cerrado con la destitución ilegítima de la presidenta Dilma Rousseff. Incluso Chile, el régimen neoliberal modélico por su estabilidad, atraviesa una crisis de legitimidad a consecuencia del potente movimiento estudiantil, que desde 2011 abrió brechas por las que están pasando diversos actores sociales. Uno de los más importantes empresarios, Andrónico Luksic, reconoce que "el país se está cayendo" y destaca el papel del movimiento por la educación en esta crisis (goo.gl/qpXIsA).

En otros países sucede algo similar. En Paraguay los estudiantes se mostraron como un actor potente en pleno gobierno reaccionario de Horacio Cartes. Nuevas camadas de jóvenes rebeldes están presentes en casi todos los países. Ni qué hablar de México, después del parteaguas que fue Ayotzinapa.

Buena parte de los objetivos que se propone Escuela Sin Partido en Brasil parecen utopías de orden que cuentan con escasos apoyos. Sin embargo, no se los debe subestimar. Cuando las crisis políticas se profundizan, aparecen potentes bifurcaciones; la derecha se quita el velo para mostrarse como lo que es: el partido del orden, dispuesto a pasar por encima de todo. Son las izquierdas las que deben decidir si optan por las instituciones o por acompañar las resistencias.

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Sábado, 24 Septiembre 2016 05:18

El estado de vigilancia en los países libres

El estado de vigilancia en los países libres

ALAI AMLATINA, 23/09/2016.-En los últimos tiempos, hemos aprendido mucho sobre la naturaleza del poder del Estado y las fuerzas que impulsan sus políticas, además de aprender sobre un asunto estrechamente vinculado: el sutil y diferenciado concepto de la transparencia.

La fuente de la instrucción, por supuesto, es el conjunto de documentos referidos al sistema de vigilancia de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) dados a conocer por el valeroso luchador por la libertad, el señor Edward J. Snowden, resumidos y analizados de gran forma por su colaborador Glenn Greenwald en su nuevo libro /No Place to Hide/ (/Sin lugar donde esconderse/).

Los documentos revelan un notable proyecto destinado a exponer a la vigilancia del Estado información vital acerca de toda persona que tenga la mala suerte de caer en las garras del gigante, que viene a ser, en principio, toda persona vinculada con la moderna sociedad digital.

Nada tan ambicioso fue jamás imaginado por los profetas distópicos que describieron escalofriantes sociedades totalitarias que nos esperaban.

No es un detalle menor el hecho que el proyecto sea ejecutado en uno de los países más libres del planeta y en radical violación de la Carta de Derechos de la Constitución de Estados Unidos, que protege a los ciudadanos de persecuciones y capturas sin motivo y garantiza la privacidad de sus individuos, de sus hogares, sus documentos y pertenencias.

Por mucho que los abogados del gobierno lo intenten, no hay forma de reconciliar estos principios con el asalto a la población que revelan los documentos de Snowden.

También vale la pena recordar que la defensa de los derechos fundamentales a la privacidad contribuyó a provocar la revolución de independencia de esta nación. En el siglo XVIII el tirano era el gobierno británico, que se arrogaba el derecho de inmiscuirse en el hogar y en la vida de los colonos de estas tierras. Hoy, es el propio gobierno de los propios ciudadanos estadounidenses el que se arroga este derecho.

Todavía hoy Gran Bretaña mantiene la misma postura que provocó la rebelión de los colonos, aunque a una escala menor, pues el centro del poder se ha desplazado en los asuntos internacionales. Según /The Guardian/ y a partir de documentos suministrados por Snowden, el gobierno británico ha solicitado a la NSA analizar y retener todos los números de faxes y teléfonos celulares, mensajes de correo electrónico y direcciones IP de ciudadanos británicos que capture su red,

Sin duda los ciudadanos británicos (como otros clientes internacionales) deben estar encantados de saber que la NSA recibe o intercepta de manera rutinaria /routers/, servidores y otros dispositivos computacionales exportados desde Estados Unidos para poder implantar instrumentos de espionaje en sus máquinas, tal como lo informa Greenwald en su libro.

Al tiempo que el gigante satisface su curiosidad, cada cosa que cualquiera de nosotros escribe en un teclado de computadora podría estar siendo enviado en este mismo momento a las cada vez más enormes bases de datos del presidente Obama en Utah.

Por otra parte y valiéndose de otros recursos, el constitucionalista de la Casa Blanca parece decidido a demoler los fundamentos de nuestras libertades civiles, haciendo que el principio básico de presunción de inocencia, que se remonta a la Carta Magna de hace 800 años, ha sido echado al olvido desde hace mucho tiempo.

Pero esa no es la única violación a los principios éticos y legales básicos. Recientemente, el /New York Times/ informó sobre la angustia de un juez federal que tenía que decidir si permitía o no que alimentaran por la fuerza a un prisionero español en huelga de hambre, el que protestaba de esa forma contra su encarcelamiento. No se expresó angustia alguna sobre el hecho de que ese hombre lleva 12 años preso en Guantánamo sin haber sido juzgado jamás, otra de las muchas víctimas del líder del mundo libre, quien reivindica el derecho de mantener prisioneros sin cargos y someterlos a torturas.

Estas revelaciones nos inducen a indagar más a fondo en la política del Estado y en los factores que lo impulsan. La versión habitual que recibimos es que el objetivo primario de dichas políticas es la seguridad y la defensa contra nuestros enemigos.

Esa doctrina nos obliga a formularnos algunas preguntas: ¿la seguridad de quién y la defensa contra qué enemigos? Las respuestas ya han sido remarcadas, de forma dramática, por las revelaciones de Snowden.

Las actuales políticas están pensadas para proteger la autoridad estatal y los poderes nacionales concentrados en unos pocos grupos, defendiéndolos contra un enemigo muy temido: su propia población, que, claro, puede convertirse en un gran peligro si no se controla debidamente.

Desde hace tiempo se sabe que poseer información sobre un enemigo es esencial para controlarlo. Obama tiene una serie de distinguidos predecesores en esta práctica, aunque sus propias contribuciones han llegado a niveles sin precedentes, como hoy sabemos gracias al trabajo de Snowden, Greenwald y algunos otros.

Para defenderse del enemigo interno, el poder del Estado y el poder concentrado de los grandes negocios privados, esas dos entidades deben mantenerse ocultas. Por el contrario, el enemigo debe estar completamente expuesto a la vigilancia de la autoridad del Estado.

Este principio fue lúcidamente explicado años atrás por el intelectual y especialista en políticas, el profesor Samuel P. Huntington, quien nos enseñó que el poder se mantiene fuerte cuando permanece en la sombra; expuesto a la luz, comienza a evaporarse.

El mismo Huntington lo ilustró de una forma explícita. Según él, “es posible que tengamos que vender [intervención directa o alguna otra forma de acción militar] de tal forma que se cree la impresión errónea de que estamos combatiendo a la Unión Soviética. Eso es lo que Estados Unidos ha venido haciendo desde la doctrina Truman, ya desde el principio de la Guerra Fría”.

La percepción de Huntington acerca del poder y de la política de Estado era a la vez precisa y visionaria. Cuando escribió esas palabras, en 1981, el gobierno de Ronald Reagan emprendía su guerra contra el terror, que pronto se convirtió en una guerra terrorista, asesina y brutal, primero en América Central, la que se extendió luego mucho más allá del sur de África, Asia y Medio Oriente.

Desde ese día en adelante, para exportar la violencia y la subversión al extranjero, o aplicar la represión y la violación de garantías individuales dentro de su propio país, el poder del Estado ha buscado crear la impresión errónea de que lo que estamos en realidad combatiendo es el terrorismo, aunque hay otras opciones: capos de la droga, ulemas locos empeñados en tener armas nucleares y otros ogros que, se nos dice una y otra vez, quieren atacarnos y destruirnos.

A lo largo de todo el proceso, el principio básico es el mismo. El poder no se debe exponer a la luz del día. Edward Snowden se ha convertido en el criminal más buscado por no entender esta máxima inviolable.

En pocas palabras, debe haber completa transparencia para la población pero ninguna para los poderes que deben defenderse de ese terrible enemigo interno.

*/Traducción de Jorge Majfud/**//*

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Sábado, 03 Septiembre 2016 05:50

Final de una época

Final de una época

La muerte de Islam Karimov –quien gobernó con mano dura Uzbekistán durante el cuarto de siglo reciente– marca el final de una época en esa república centroasiática de la antigua Unión Soviética, que de una sociedad feudal pasó, el siglo pasado, al llamado socialismo desarrollado y, tras proclamar su independencia en 1991, devino régimen autoritario del entonces primer secretario del partido comunista uzbeko y, luego, presidente inamovible.


De acuerdo con la hermética tradición centroasiática de minimizar malas noticias, hechos, gestos y filtraciones –por ejemplo, los comunicados con información dosificada desde su hospitalización para tratamiento dilatado hasta el más reciente que reconocía el estado crítico del paciente, las fotos de los preparativos para un funeral fuera de lo común en Samarkanda, su ciudad natal, entre otros–, apuntaban hacia una sola conclusión: Karimov murió a comienzos de esta semana.


El anuncio oficial del deceso –tras sufrir el domingo anterior un derrame cerebral a los 78 años de edad– se hizo este viernes, sólo después de que los clanes que se reparten el poder en Uzbekistán, en un intenso forcejeo intramuros que duró varios días, decidieron quién sucederá a Karimov.


Cumplida la formalidad de las exequias de Estado, se dará a conocer el nombre del nuevo líder uzbeko. Descartada la hija mayor, Gulnara, cuyo palacete a orillas del lago de Ginebra se erige como todo un monumento a la corrupción y, desde que intentó desplazar a su padre, se encuentra en Tashkent bajo arresto domiciliario, dos son los candidatos más mencionados para tomar el relevo en Uzbekistán.


Encabeza la carrera sucesoria Shavkat Mirziayev, primer ministro desde 2003, y le sigue Rustam Azimov, el ministro de Finanzas. El primero cuenta con el apoyo de Rusia y del jefe del servicio de seguridad nacional, Rustam Inoyatov –el brazo represor de Karimov–, y el segundo, considerado un político más liberal, goza de simpatías en Occidente por sus nexos con el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.


En todo caso, el cambio de gobernante en Uzbekistán ejercerá un fuerte ascendiente en toda la región de Asia central y no sólo por tener frontera con Afganistán, lo cual convirtió el país en puerta de entrada de la droga afgana hacia Europa y el resto del mundo. Aumenta el riesgo de expansión que representan los grupos islamitas radicales con cada vez más adeptos entre los jóvenes, en su mayoría desempleados, mientras Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea y China no escatiman esfuerzos por alinear a Uzbekistán en su órbita.


Karimov deja como legado una población sumida en la miseria y una élite corrupta que no conoce límites para acumular riqueza, en un país que es el quinto exportador de algodón del mundo y figura entre los 10 principales en cuanto a reservas de oro y uranio, con cientos de opositores encarcelados y torturados, con serios conflictos interétnicos en el valle de Ferganá, disputas territoriales y tensión con sus vecinos.

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Domingo, 28 Agosto 2016 05:55

“Las ideas importan menos ahora”

“Las ideas importan menos ahora”

La autora bielorrusa, cronista del declive de la Unión Soviética, reflexiona sobre el futuro de la nueva Rusia y la naturaleza del amor y la vejez

Opina Svetlana Alexiévich que la banalidad enmascara la vida real con mayor frecuencia de la deseada. Y la avalancha actual de información no ha mejorado las cosas. Por eso, para acercarse lo más posible a la verdad, la escritora bielorrusa de 68 años construye su relato desde hace décadas a partir de los testimonios de personas anónimas. Ganadora del último Nobel de Literatura, su obra está considerada como clave para entender la nueva Rusia con libros como El fin del ‘Homo sovieticus’ (Acantilado) o Voces de Chernóbil (Debate). En una visita a Madrid charla sobre el valor de las ideas, el amor y la vejez.


Pregunta. ¿Cómo ve Rusia en un futuro cercano?


Respuesta. Es imposible predecirlo. No sabemos qué se está cociendo en la caldera rusa. Puede que salga algo parecido al fascismo o puede haber un estancamiento. A menudo no se tiene en cuenta el factor paciencia. En Rusia la gente lleva tantos años sufriendo, tiene tanto aguante, que podemos estar así años. Pero estamos reviviendo la filosofía de una fortaleza asediada, rodeada de enemigos, de histeria militarista de tiempos pasados. Todos los días nos enseñan en televisión las adquisiciones de material militar: un nuevo buque de guerra, un nuevo avión, un nuevo tanque... Hay una propaganda muy agresiva en contra de EE UU, de Europa, de Ucrania. Hay una espiomanía que resurge. Es una locura. Se persigue a los homosexuales, y la Iglesia ortodoxa se ha vuelto más agresiva y no para de prohibir obras de teatro, libros... Ni la propaganda soviética era tan descarada como la de ahora.


P. Los rusos son más libres que antes, al menos desde el punto de vista material, según insiste el Gobierno de Putin. Usted habla de esa libertad como una cierta forma de espejismo.


R. Es que es muy relativa. Por ejemplo, se sabe que el 7% de la población acapara la riqueza del país. La gran mayoría vive con lo mínimo. ¿De qué libertad podemos hablar, por otro lado, con casos como el de Mijaíl Jodorkovski, que de la noche a la mañana pasó de ser millonario a preso? Después de 10 años en la cárcel, todavía no saben qué delitos imputarle.


P. Ha dicho que las ideas comunistas van a volver a Rusia. ¿Qué significa eso?


R. Muchos jóvenes rusos leen a Trotski, Marx y Engels. Ven a Stalin como una figura a imitar y se abren museos en su recuerdo. Está de moda. Detrás de esto subyace el hecho de que hay mucha gente que se siente derrotada e idealiza el pasado. Quieren que se mantenga la libertad de poder viajar por el mundo y que las tiendas estén llenas de productos. Pero, al mismo tiempo, quieren que haya un socialismo igualitario.


P. Todos los intentos de comunismo han fracasado.


R. Es cierto. China, Camboya..., en todos hubo derramamiento de sangre. Creo que es porque fueron muy prematuros.


P. Entonces, ¿cree que es posible intentar acercarse a un socialismo utópico si la sociedad está preparada?


R. Lo creo. Pero sería un socialismo más cercano al que ya disfrutan sociedades próximas como Francia, Alemania y Suecia. Creo que será un desarrollo paulatino, cuando se perfeccione la idea de una sociedad civil. Estoy convencida de que el futuro en Rusia pasa por la idea socialista, pero no podemos saber exactamente cuándo llegará.


P. ¿Qué hay que olvidar para salir adelante?


R. En Rusia se echa en falta una reflexión sobre el estalinismo, como sucedió en Alemania con el fascismo. Esto solo lo han hecho un pequeño grupo de intelectuales rusos. Mira lo que ha sucedido en Perm, una ciudad del norte del país. Existía allí un museo a las víctimas de las represiones estalinistas. Cuando Putin llegó al poder, echaron a la dirección del museo y pusieron a otras personas. Ahora es un museo en memoria de los trabajadores del gulag. Ya no es un museo de los que estuvieron encarcelados, sino de los carceleros. Otro ejemplo: han aprobado una ley que autoriza la persecución penal de personas que cuestionen la victoria de la Unión Soviética en la II Guerra Mundial. Estoy convencida de que las mujeres que hablaron conmigo para el libro La guerra tiene rostro de mujer se habrían negado a hacerlo ahora.


P. Usted suele referirse a los tiempos turbulentos que atravesamos no solo en Rusia, sino en todo el mundo, por el terrorismo, las guerras, el problema de la inmigración, la economía y los desastres ecológicos. ¿Qué papel deberían tener los intelectuales?


R. Desgraciadamente las ideas juegan ahora un papel menos importante en nuestras sociedades. Lo que se impone es la parte material, y lo lamento mucho. Necesitamos personalidades capaces de ofrecer al mundo una nueva visión, sistema, filosofía, valores que el mundo sigue necesitando. Vivimos una época llena de información, donde todo va más rápido, pero la información no tiene nada que ver con el misterio de la vida humana. Solo ofrece una mirada superficial. La vida es mucho más compleja. O las redes sociales, por cierto, en las que casi todo son banalidades. Lo que a mí me interesa, e intento hacer con mi literatura documental, es hablar del espíritu de los sentimientos del ser humano. Y estos giran, en mi opinión, en torno al amor y la muerte.


P. Ahora escribe dos libros, uno sobre el amor y otro sobre el envejecimiento.


R. Sí. He acabado con los libros sobre las personas que vivían con grandes ideas. Ahora me interesa el ser metafísico, el ser humano en su vida privada.


P. ¿Qué se ha encontrado?


R. Historias de hombres y mujeres que intentan ser felices y explican por qué no logran serlo. Está siendo muy complicado, porque a la gente le cuesta hablar más de sus sentimientos que de los hechos. En Rusia, las personas no consideran que su vida tenga interés. Aún estamos aprendiendo a construir la privacidad. El amor y la muerte son dos grandes misterios de la vida. Por ejemplo, respecto al envejecimiento, resulta que gozamos de 20 a 30 años más de esperanza de vida que antes y todavía no existe una filosofía que dé soporte a este extra, a este nuevo tiempo. Faltan ideas que cubran este nuevo periodo.


P. Han pasado 30 años de Chernóbil. ¿Qué significa aquella catástrofe ahora?


R. La gente sigue enfermándose y muriendo. Y lo peor: no hemos aprendido nada de aquello.

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Daniel Ortega asesta otro golpe al Parlamento y se hace con todo el poder en Nicaragua
El Tribunal Electoral, controlado por el presidente, despoja a la oposición de sus escaños parlamentarios. Ortega impone en Nicaragua un régimen de partido único

 

El Tribunal Electoral de Nicaragua entregó este viernes al presidente Daniel Ortega el control total del Parlamento, al despojar a los diputados de la oposición de sus escaños. El mandatario nicaragüense consolida así todo el poder en su figura, con tintes cada vez más autoritarios, e impone un régimen de partido hegemónico en el país centroamericano.

 

El fallo del tribunal ordena a la directiva de la Asamblea Nacional el despojo de los escaños a los diputados que fueron electos en 2011 por el PLI, que comandaba el líder opositor Eduardo Montealegre.

 

El 8 de junio, la Corte Suprema ya había despojado a Montealegre de la representación legal del partido. Con aquella decisión, la justicia nicaragüense dejaba a la oposición sin una casilla electoral para participar en las presidenciales de noviembre, en las que Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), será el único candidato importante en liza.

 

La Corte entregó la representación del Partido Liberal Independiente (PLI) a un político de poca monta que hasta entonces era desconocido en Nicaragua, Pedro Reyes, quien exigió obediencia a los 20 diputados elegidos en 2011 por el PLI y su aliado, el Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

 

Estos representantes opositores —que desde su elección han denunciado desde el Parlamento las arbitrariedades de Ortega, convirtiéndose en una voz incómoda para el presidente— se negaron a obedecer a Reyes, al que consideran un “aliado silencioso” de Ortega, y éste pidió al Tribunal Electoral que los despojase de sus escaños, decisión que ha tomado este jueves.

 

De esta manera, Reyes pasa a las páginas de la historia de Nicaragua como el político que entregó todo el poder a Ortega, considerado por la oposición como un mandatario autoritario que quiere imponer una nueva dinastía familiar en el país, que no logra sacudirse un pasado de opresión, dictaduras y guerras.

 

Varios dirigentes del MRS, fundado en 1994 por el exvicepresidente y escritor Sergio Ramírez y conformado por disidentes del Frente Sandinista, denunciaron en un comunicado publicado en redes sociales que el presidente “ha liquidado la Asamblea Nacional sacando a diputados opositores”. Por su parte, el movimiento Ciudadanos por la Libertad —que aglutina a los simpatizantes de Montealegre y a los diputados opositores despojados de sus escaños— también emitió una nota crítica con la decisión judicial. “Podrán destituir a todos y quitarnos un partido, pero la dignidad y principios nunca”, remarcaba.

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Lunes, 30 Mayo 2016 07:19

Al pueblo venezolano

Al pueblo venezolano

mayo 27, 2016 

 


AL PUEBLO VENEZOLANO

 

 

A LOS PODERES PÚBLICOS DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

 

Transcurridos tres meses desde que expusimos a través de los medios alternativos al país y al mundo la gravísima situación que padecemos todos los venezolanos, la misma se ha agravado peligrosamente convirtiéndose en un completo caos, expresado en la crisis económica brutal que sufrimos, la delincuencia que a diario asesina impunemente, el colapso de los servicios públicos y la violación descarada de principios constitucionales. Voces de alerta de venezolanos angustiados por evitar más deterioro, de la comunidad internacional y de funcionarios de países amigos, caen en saco roto sin ningún tipo de intención de enmienda para lograr la gobernabilidad, la paz y el bienestar tan anhelados por los ciudadanos.

 

El Proceso Constituyente, para nuestro pueblo fue, es y será, la oportunidad para que como iguales, con mucha fe, optimismo y entusiasmo en el porvenir decidamos el modelo de república que pueda materializar progreso, seguridad y bienestar para todos los venezolanos. Ni más ni menos como decimos en criollo, llegamos al llegadero, y en nuestra democracia la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente y que además los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos, mucho más cuando nuestra Constitución lo establece clara y expresamente en su articulado.

 

El Referendo Revocatorio, novel y extraordinario derecho político expresado en nuestra Carta Magna para afianzar la voluntad de las mayorías y con ella la soberanía popular, hoy luce pateado y burlado por algunos que hace más de tres lustros, manifestaban fervientemente a favor de su aprobación. El Referendo Revocatorio no es propiedad de ningún grupo político, ni de la oposición y sus intereses; ni del gobierno y su poder abusivo, y mucho menos de los intereses extranjeros que están expoliando nuestras riquezas. Es un derecho constitucional consagrado en los artículos 70 y 72 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de manera clara e inequívoca. Por ello es indignante que funcionarios del gobierno y del propio CNE expresen con burla que no habrá referendo este año.

 

¿Es miedo y cobardía a medirse ante la voluntad popular?¿O es apoyarse en unos cada día más cuestionados CNE y TSJ para intentar ganar tiempo y seguir abusando, atropellando y disfrutando de las mieles del poder? Aquí ningún venezolano debería temerle al Referendo Revocatorio, a menos que esté seguro que perderá prebendas y se abrirá paso a la anhelada justicia. Ningún civil o militar, con o sin autoridad, debería entonces negar la posibilidad de que sea el propio pueblo venezolano, en quien reside la soberanía, que active los mecanismos constitucionales que le permitan superar esta espantosa situación actual, en paz, en democracia. La revocatoria del mandato fue una de las banderas fundamentales de la rebelión militar del 4 de febrero de 1992. Quienes dicen defender el legado de Hugo Chávez deberían aprender de su actitud cuando en 2004 aceptó gallardamente ir a un referendo revocatorio y reiteró ser un apasionado defensor de esa idea.

 

El Estado venezolano, y particularmente, el gobierno, debería ser el más interesado en garantizar la paz. Tristemente, vemos a diario cómo por el contrario, el gobierno es el que se empeña en obstaculizar los caminos democráticos y constitucionales, y en permanente demostración de abuso, autoritarismo y falta de escrúpulos, en sintonía con una incapacidad extrema para resolver los ingentes problemas que padecemos, abona el camino para la violencia, algo que lamentablemente, algunos actores de la oposición parecieran empeñados también en materializar.

 

El Decreto de Estado de Excepción y Emergencia económica, está basado en una serie de presupuestos expresados en sus considerandos, que no son más que una nueva muestra de falsedad y manipulación, con lo que el gobierno demuestra una vez más su carácter mentiroso, abusivo, autocrático y de irrespeto al pueblo venezolano, insistiendo en crear y hablar de guerras y enemigos externos e internos para tapar su ineptitud y las corruptelas de funcionarios y allegados en la más grande estafa política de la historia venezolana.

 

Quedó demostrada la total incapacidad de lograr algún efecto positivo a través de los tan promocionados 14 motores y el anterior decreto de emergencia económica durante los 60 días que tuvo vigencia. Ahora el gobierno más allá de prorrogar ese adefesio le añade el carácter de estado de excepción, con lo que aspira justificar los atropellos, violaciones a los Derechos Humanos y acentuar la criminalización de la protesta, demostrando de hecho el desprecio profundo que sienten por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, por la democracia y por la sociedad venezolana. Pretende este gobierno ilegítimo erigirse sobre las bombas lacrimógenas y bayonetas de sus órganos represivos, afianzado con espurias actuaciones de lo que debería ser el más alto tribunal de la República y ha devenido en verdugo de la institucionalidad venezolana, además del pranato delictual que campea impunemente en el país, intentando acallar el disenso creciente, el reclamo popular y peor aún, el hambre generalizada, el caos de los servicios públicos y la criminal situación de la salud en nuestro país. En otras palabras, caretas afuera, el gobierno pretende y actúa anulando de hecho la vigencia de nuestra Carta Fundamental.

 

Es tal la hipersensibilidad del venezolano común, que ante la sentencia del TSJ publicada en Gaceta Oficial 40.909, al establecer “con carácter vinculante” que si una persona posee “múltiples nacionalidades” y una de ellas es la venezolana “será ésta la que tenga prevalencia en todo lo concerniente al régimen jurídico aplicable a la misma”, surge suspicazmente la pregunta de si pretenderán agarrarse de esta sentencia para allanar el camino para la violación de los artículos 41 y 227 de la Carta Magna, específicamente ante la incertidumbre (¡el colmo!) de la nacionalidad del ciudadano Nicolás Maduro Moros.

 

Usted y su gobierno, Presidente Maduro, deberían de una vez por todas hablarle claro al país y dejar sus burlas y su cinismo, expresando lo que muchos sabemos: esto no es revolución, ni es socialismo y muchísimo menos tiene que ver con ideas bolivarianas. Díganle al país que no le da la menor gana acatar la Constitución y que Usted, su TSJ y su CNE, su partido y la fracción militar y policial en las que se apoya, están por encima de la Constitución y de la voluntad de las mayorías populares, que no va a renunciar, ni va a mostrar su partida de nacimiento, que no le importa el hambre que está pasando el pueblo y que van a seguir impulsando el enfrentamiento de pobres contra pobres para saciar su resentimiento, su mezquindad y garantizar aferrarse al poder y disfrutar con soberbia, arrogancia y descaro, las fortunas que algunos han amasado groseramente, derivadas del saqueo al tesoro nacional y del narcotráfico, entre muchas otras actividades delincuenciales. Vergüenza debería darles, pero definitivamente no saben ni les interesa el significado de esa palabra. Sigan hablando de lealtad, hablen de legado, hablen de patria, mientras con descaro siguen burlándose grotescamente de los venezolanos haciendo todo lo posible por acabar con Venezuela.

 

Venezolanos, venezolanas: llegó el momento de que cada quien asuma su responsabilidad en esta hora crítica que padecemos. Es imprescindible la unión de todos para enfrentar tanta burla, humillación, mentira y el grotesco intento de algunos de perpetuarse en el poder a como dé lugar. Hacemos un llamado sincero a deponer sectarismos e intereses particulares y grupales, a entender el compromiso que tenemos con nuestro futuro, con nuestros hijos, con nuestros nietos, para materializar la salvación nacional y evitar un desenlace fratricida que termine de arrasar con nuestra amada Venezuela. No son extranjeros los que van a resolver esta situación, tenemos que ser nosotros los venezolanos, que erigiendo como bandera la Constitución, reclamando su defensa, respeto y vigencia, superemos esta pesadilla y podamos reconocernos y reconciliarnos para reconstruir, ladrillo a ladrillo, entre todos, la Venezuela que nos merecemos. Que sea el pueblo venezolano, el soberano, quien diga si quiere salir de esta pesadilla o no.

 

“Con la verdad ni ofendo ni temo”. José Gervasio Artigas

 

Cap.(R), MSc., 4F, Ex–Const.
Florencio Antonio Porras Echezuría
6151584
Cap.(R), 4F
Luis Eduardo Chacón Roa
6049648
Cap.(R), Ing., 4F
Ismael Pérez Sira
4812682
May.(R), 4F
Carlos Guyón Celis
4309389
Gral.Brgda.(R), 4F
Rafael Virgilio Delgado 3629811
Cap.(R), Ing., 4 F Jesús Alberto García Rojas 8005829
TCnel.(R)
Emiro Brito Valerio
4523166
Cnel.(R), MSc.
Miguel Enrique Schmilinsky París
7606805
Phd., Prof. ULA
Wladimir Pérez Parra
7362580
Ing., Ex-Dip. AN
José Oscar Ramírez Rosales
8073655
Dra., Prof. ULA
Yajaira Romero 5778436
Abog.
Dolis Marina Sánchez Ramírez
14581843
Ex Constituyente Ernesto Alvarenga 5138985
Med.Vet., Ex – Dip. AN
Obdulio José Camacho
4666270
Abog. Javier Trejo 8029868
SM3era.(R)
Renny Ramiro Pedreañez Rincón
11393810
TCnel.(R), Ing. , MSc.
Luis Castellanos Hurtado 6851781
Prod. Agrop.
Manuel Moreno 11222725
Comerciante
Jean Josué Parra 14053793
Abog. Susana Kasrine Chidiak 8033364
Abog. Ubal Prado Santana 10832860
Ing. Germán A. Sánchez Ramírez 12039241
Tec. Julio César Rojas 8043341
MSc., Abog. Jim Morantes Monzón 12779215
Ing. Miguel Ángel Blanco 9693517
Polit., Prof. ULA José Domingo Sánchez 12347845
Lic. Eleida Katiuska Pérez Parra 9554393
Sr. José Luis Maldonado 1553170
Sr. Kais Bahsas 8088382
Lic. Yrak Nadechka Apolinar Zambrano 10749261
Prof. Rosa Pérez Sira 4362990
Lic. Jairo Debia 8089446
Lic Flor Porras Echezuría 6052250
Sra. Beatriz Debia 8070292
Abog. Marleny Devia 8076552
TSU Fátima Devia 8080376
Sra. Rita Devia 3296861
Abog. Alba Mayita Zambrano Álvarez 8085236
Abog. Carol Zambrano 12800727
Sra. Leidy Toscano 16020909
Polit. María Mercedes Flores Argote 21226128
Polit. Fabio Uzcátegui 15032972
TSU Deibi Mercado 19503709
Topog. Jesús Manuel Ramírez 4472489
Sgto.(R) Ramón Méndez 4702971
Transp. Orlando Puentes 9397832
Maestro Eglar Peña 19503709
Maestro José Araque 5768886
Sra. Dianora Devia 8074542
Sr. Alejandro Rodríguez 19146851
Sr. Miguel Devia 21330715
Estudiante universitaria Irochka Coromoto Porras Apolinar 19593710
Ing., Empresario Wilfredo Adrey Rojas Meléndez 7361405

 

 

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Jueves, 05 Mayo 2016 06:49

"Oriente Medio se está despedazando"

El periodista británico y experto en Oriente Medio David Gardner en La Casa Encendida
El experto y periodista británico David Gardner analiza la situación en la región, marcada por la guerra en Siria, así como las posibles soluciones a los conflictos basado en una "recomposición federal o confederal" que deje atrás el modelo de Estado autoritario.

 


MADRID.- La guerra en Siria, el conflicto palestino-israelí, la situación en Líbano, la aparición y expansión de Daesh (el autoproclamado Estado islámico)... Sin duda Oriente Medio es una de las regiones más inestables del planeta. David Gardner va más allá y no duda en afirmar que "Oriente Medio se está despedazando". El periodista británico, experto en temas sobre la región, imparte este miércoles una conferencia en La Casa Encendida de Madrid, coordinada por Le monde diplomatique en español y la Fundación Mondiploen la que tratará los desafíos de esta parte del mundo tan volátil y sus posibles soluciones.

 

Gardner atiende a Público un par de horas antes de su cita en el centro cultural y social. En el breve encuentro con este diario, el periodista, editor asociado y encargado de los asuntos internacionales del diario Financial Times, desgrana parte de lo que podría una solución para la inestabilidad de Oriente Medio.

 

El experto, con casi 40 años de experiencia profesional a sus espaldas, propone una "recomposición de la región mediante algún tipo de modelo federal o confederal". De esa forma, opina, aunque sean "palabras muy tóxicas en el contexto árabe", se podrá acabar con las matanzas diarias y se podrán crear nuevas reglas de convivencia.

 

Gardner concede que es una tarea "sumamente difícil", pero recuerda que ya existen "poderes locales" dentro de, por ejemplo, Irak y Siria. No se trata necesariamente, enfatiza, de redibujar las fronteras, sino de "reemplazar la tribu" donde cada distinto clan se ha refugiado dentro de los actuales Estados "por unas instituciones y un poder local real que se encargue de representar y defender su identidad".

 

Podría ser el caso de los kurdos, el mayor pueblo sin Estado del mundo, que ahora se encuentran ante la oportunidad histórica de poder conseguir una autonomía dentro de los cuatro países en los que están divididos, Turquía, Irán, Irak y Siria. Su lucha y sus victorias contra Daesh han abierto los ojos de la comunidad internacional, que ahora ve de otra manera las reivindicaciones de los kurdos. Las organizaciones kurdas más importantes tampoco pretenden redibujar las fronteras de la región. Su objetivo es conseguir una autonomía dentro de los Estados en los que viven, crear un modelo político de carácter federal que respete la diversidad política, social y, sobre todo, cultural y religiosa.

 

Conseguir implantar un proyecto de este tipo implica, explica Gardner, romper con los corsés que han acompañado a Oriente Medio y con el modelo surgido tras la I Guerra Mundial bajo el imperialismo francés y británico: "Estados de seguridad basados en el Ejército y los servicios de seguridad que en los casos de Irak y Siria han sido dictaduras construidas alrededor de minorías y que representaban, más o menos, una versión árabe del fascismo".

 

Para Gardner, estos "Estados autoritarios" son "la maquinaria perfecta para fabricar islamistas y yihadistas". Como explicaba en su libro Last Chance: The Middle East in the Balance “a menos que los países árabes y todo Oriente Medio encuentren un camino para salir de esta trampa de autocracia, su gente será condenada a vivir desprotegida, humillada y en conflicto durante generaciones, echando leña a este fuego furioso en la que es ya la región más inflamable del mundo". Por culpa de estos regímenes, defiende el experto, no existe otro lugar en el mundo que haya fracasado en su camino hacia la democratización. Es lo que Gardner llama "la excepción árabe".

 


El futuro de Siria y de Al Asad

 

La conversación gira en este punto hacia Siria, un país destruido por cinco años de violencia y donde, a pesar de las treguas, la población civil sigue muriendo. Una guerra que ha provocado millones de desplazados y uno de los mayores dramas humanitarios de la historia. En medio de ese polvorín la familia Al Asad se mantiene en el poder. ¿Cómo? Muy simple. Por el apoyo que recibe desde el exterior.

 

No se trata de sólo de un simple apoyo. El régimen sirio tiene una "dependencia casi total" de, sobre todo, iraníes y rusos, destaca Gardner. Dentro del país, el Gobierno de Bashar al Asad "tiene un problema de números, les falta gente". Siria es un país donde aproximadamente el 70% es suní. Los alauíes, rama del islam chií a la que pertenece la familia Al Asad, son claramente una minoría, pero a la que se le dio el control de las fuerzas de seguridad y del Ejército.

 

Por ello es tan importante la ayuda de Irán, Rusia, de Hezbolá, de las milicias chiíes de Irak... "Al Asad no tiene ningún problema en mantener la lucha hasta que caiga el último ruso, iraní, libanés, iraquí o afgano que combate en su bando", apunta Gardner, que, por otro lado, advierte de que ese apoyo "no será infinito". Ya no es sólo el coste financiero, ya de por sí elevado, de ese apoyo, es también el coste que Rusia e Irán están sufriendo por posicionarse como enemigos de todo el mundo árabe suní y que, como señala el periodista británico, "puede tener secuelas durante décadas".

 

Gardner resalta que la "estabilidad" de la que goza hasta ahora Al Asad "no es real a largo plazo". El experto da por hecho que algún momento el apoyo que están dando tantos rusos como iraníes terminará desapareciendo. ¿Cuándo? Difícil de saber. Aquí entran multitud de especulaciones sobre la conveniencia de apartar a la familia Al Asad o no ante el riesgo de convertir a Siria, si no lo es ya, en un Estado fallido, como Libia. Mientras, la violencia no cesa y el número de refugiados y muertos seguirá aumentado. La solución es realmente compleja, lamenta Gardner, pero será imposible mientras la artillería y los bombardeos se impongan a la necesidad de alcanzar un pacto tanto interno como externo, con EEUU, Rusia y Europa a la cabeza.

 

 

@sergioleonta

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La lucha por el control de la información: el FBI contra las filtraciones

Assange, Snowden, Kiriakou y ahora Apple son los protagonistas de un conflicto desnivelado contra el imperio de la vigilancia.

El encontronazo entre Apple y el FBI ha reavivado el debate sobre los derechos de los ciudadanos en la red y la nueva visión de la privacidad propia de nuestro tiempo.


Compartimos libremente en redes sociales buena parte de nuestra vida privada, no obstante, en algunos casos, la avidez de los gobiernos por el control de la información transgrede el límite de la legalidad. Y quienes denuncian estos abusos suelen sufrir las consecuencias de forma desmesurada.


El periodista y cofundador de Attac Ignacio Ramonet se refiere a este nuevo contexto como El imperio de la vigilancia. En su ensayo, de título homónimo, afirma lo siguiente: "Sin que nos demos cuenta, estamos, cada vez más, siendo observados, espiados, vigilados, controlados, fichados. Cada día se perfeccionan nuevas tecnologías para el rastreo de nuestras huellas".


Tal como este experto en geopolítica indica, "empresas comerciales y agencias publicitarias cachean nuestras vidas" y "con el pretexto de luchar contra el terrorismo y otras plagas, los gobiernos, incluso los más democráticos, se erigen en Big Brother, y no dudan en quebrantar sus propias leyes para poder espiarnos mejor”.


El caso Apple-FBI


La polémica comenzó el día 17 de febrero de este año. La magistrada federal Sheri Pym ordenó a Apple que ayudara a desbloquear y a acceder al iPhone de Syed Farook, uno de los dos autores del tiroteo de San Bernardino, California, en el que murieron 14 personas el pasado mes de diciembre.


El FBI le pidió a la compañía de Cupertino que desarrollara un nuevo sistema operativo capaz de burlar el sistema de encriptado del iPhone, con el fin de acceder a informacion que se consideraba de alto valor.


Apple se negó a desarrollarlo, lo que les costó una demanda por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Tal y como recogía Tim Cook, CEO de Apple, en un comunicado "el gobierno de los Estados Unidos nos ha pedido algo que simplemente no tenemos, algo que consideramos demasiado peligroso crear. Nos han pedido construir una puerta trasera en el iPhone".


Además, Cook afirmaba también que a pesar de que el gobierno asegurara que el uso de esta herramienta estaría limitado a este caso en concreto, no habría forma de garantizar el control sobre ella.


"Efectivamente si hay una puerta trasera podría utilizarse para vulnerar la privacidad de cualquier usuario, no solamente la de los delincuentes. Ahí está la clave del debate: ¿queremos un estado todopoderoso que espíe a todos sus ciudadanos bajo el supuesto de luchar contra la delincuencia, o queremos limitar los poderes del Estado para dificultar el espionaje, aún a costa de que los delincuentes tampoco puedan ser espiados?", se pregunta Francisco Serradilla, profesor del Máster en desarrollo de aplicaciones y servicios para dispositivos móviles de la Universidad Politécnica de Madrid.


Una de las principales máximas dentro del mundo de la tecnología consiste en que "si no eres el cliente, eres el producto". Los servicios ofrecidos por Google, Facebook o Twitter son gratuitos porque el beneficio de estas empresas reside en el usuario en sí mismo: la información personal que nosotros ofrecemos voluntariamente es utilizada con fines comerciales. Sin embargo, Apple utiliza este concepto para diferenciarse de sus competidores.


Serradilla es muy claro al respecto: "Obviamente Apple es una empresa, y como tal busca obtener beneficios. En su estrategia empresarial pretende diferenciarse de su principal competidora, Google, ofreciendo productos más seguros frente a intentos de robo de datos o accesos no autorizados a la información privada del usuario".


El asunto quedó zanjado cuando el pasado 29 de marzo el FBI aseguró haber desbloquedo el iPhone de Syed Farook a través de una tercera persona que ofreció su ayuda, cuya identidad no ha sido desvelada. El FBI tampoco ha desvelado la información almacenada en el teléfono del criminal, ni cómo ha sido capaz de sortear el encriptado del terminal.


De esta forma, el Departamento de Justicia ha retirado la demanda contra Apple por negarse a colaborar. Éste ha sido el último caso de un enfrentamiento contra el 'imperio de la vigilancia' al que se refería Ramonet en su escrito, y la compañía californiana ha salido bien parada. No obstante, los anteriores precedentes no son esperanzadores.


La contribución de los ‘whistleblowers’


El término conocido como 'whistleblower' se emplea para definir a quien filtra documentación clasificada para dar a conocer casos de corrupción o de violaciones de derechos fundamentales, es decir, informantes.


Los casos más relevantes son los de Julian Assange, John Kiriakou y Edward Snowden. El primero destapó violaciones a los derechos humanos perpetradas por diversos países, de entre los que destaca Estados Unidos, a través de la plataforma Wikileaks, gracias también a la colaboración de la soldado Chelsea Manning, que filtró miles de documentos clasificados de las Guerras de Irak y Afganistán.


El caso de John Kiriakou, ex-agente de la CIA, es algo menos conocido. Kiriakou fue el primer agente que filtró el programa de torturas de la prisión americana de Guantánamo (Cuba) en 2007, entre las que se incluían el ahogamiento simulado y la privación del sueño.


Por su parte, Edward Snowden, analista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de Agencia de Seguridad Nacional (NSA), desveló la trama de espionaje masivo y sistemático del gobierno de Estados Unidos en junio de 2013, que también afectaba a otros países, algunos pertenecientes a la Unión Europea.


"En el caso de que los países europeos estuvieran haciendo las mismas técnicas de espionaje masivo afectaría a dos derechos: el derecho a la privacidad y el derecho de protección de datos personales. El derecho a la privacidad es violado porque es una invasión a lo que la personas comunican entre ellas de forma privada y que no tiene que estar bajo la vigilancia de los estados, a no ser que se haga dentro de las formas establecidas dentro del estado de derecho", asegura Diego Naranjo, del grupo European Digital Rights (EDRi).


Por otro lado, con la protección de datos personales, continúa Naranjo, "no puede aceptarse que en un estado de la Unión Europea, donde funciona la Carta Europea de Derechos Fundamentales, que gobiernos extranjeros accedan a la información privada e los ciudadanos, en teoría, para protegernos del terrorismo. Como bien ha dicho Edward Snowden, no ha prevenido un solo ataque terrorista, simplemente es una forma de control de la población".


El precio a pagar


La administración Obama castiga con dureza inédita todo tipo de filtraciones de información. Desde 2009, se ha procesado a nueve personas por casos de filtraciones, un total mayor que el resto de gobiernos de Estados Unidos juntos. El balance de las consecuencias sufridas por los whistleblowers mencionados anteriormente es demoledor.


"Julian Assange se encuentra en una forma de detención no buscada, tras las supuestas acusaciones de abuso sexual que pesan sobre él. Las Naciones Unidas ya han declarado que la detención de Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres, por llamarlo de alguna forma, ha de ser resuelta de la forma más rápida posible porque va en contra de la legalidad internacional", tal y como recoge Naranjo.


Chelsea Manning cumple 35 años de condena. Edward Snowden está exiliado en Rusia, y en caso de que llegara a pisar suelo estadounidense podría enfrentarse a cadena perpetua. Kiriakou cumplió dos años de prisión y tres meses de arresto domiciliario, tras declararse culpable de haber filtrado información, para evitar una condena mucho mayor.


"Refiriéndonos a los whistleblowers el Parlamentento Europeo declaró el 29 de octubre del año pasado que estas figuras han de ser protegidas. Edward Snowden es un defensor de los derechos humanos, y el caso de Kiriakou es similar. Los estados tienen la obligación de proteger a estas personas que denuncian prácticas ilegales de cualquier gobierno", sentencia Naranjo.


No obstante, aunque la protección de los informantes sea fundamental para asegurar las garantizar un estado democrático de derecho, la realidad en el control de la información es distinta. "Si por nuestros gobiernos fuera, Orwell se quedó corto. Hay que entender que la información es poder, desde político hasta, aún más, económico, y el acceso a la información privada es suculenta para tomar decisiones el en propio beneficio", concluye Serradilla.

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