Jared Kushner, asesor principal de la Casa Blanca.Foto Ap

Dos analistas británicos quienes más conocen los dédalos del Medio Oriente, Alastair Crook y Patrick Cockburn, juzgan que se gestó una nueva correlación militar de fuerzas a raíz de los ataques con drones de los hutíes del Yemen (https://bit.ly/2mowJUt).

Bajo la Lupa se atrevió a emitir una "hipótesis perversa y aviesa" de la inexplicable "ineficiencia" de Estados Unidos en Arabia Saudita debido al próximo lanzamiento de la "Oferta Pública Inicial (IPO)" por 2 millones de millones de dólares que codician Trump y su yerno talmúdico Jared Kushner.

Alastair Crook, director de Conflicts Forum, con sede en Beirut, sentencia que se trata de un "exitoso golpe mortal" que trastoca el "paradigma dominante" (EU como "guardián del Golfo y garante del flujo del petróleo") y cita a Anthony Cordesman, del think tank CSIS, quien comenta "las implicaciones estratégicas de los golpes a Arabia Saudita" (https://bit.ly/2mfiDoo): una "clara advertencia estratégica que la era de la supremacía aérea de EU en el Golfo, y del casi monopolio estadunidense de su capacidad de ataque de precisión, se detuvo rápidamente".

Según Alastair Crook, se trata de “un mensaje de un frente común (Irán, Siria, Hezbolá, Hutíes y Hash’da-Shaibi. Nota: la milicia chiíta del sur de Irak)”.

Sea el culpable que fuere, inventado o real, emerge una nueva realidad en el Medio Oriente: Irán es la "nueva superpotencia de los drones" (https://bit.ly/2LyYeGi).

Según Alastair Crook, los eventos en el corazón petrolero de Arabia Saudita forman parte de un “inmenso switch” (https://bit.ly/2nrSFPb) –un "reajuste civilizatorio" en medio del "golpe de precisión en la credibilidad de EU" (https://bit.ly/2ntZJuM)– con el resquebrajamiento del paradigma estadunidense cuando "los aviones robots y los drones cambiaron las coordenadas fundamentales de la guerra".

Por su parte, Patrick Cockburn juzga que "los ataques drones en Arabia Saudita cambiaron la guerra global" (https://bit.ly/2lmwObq), además de "transformar el equilibrio del poder militar en Medio Oriente" cuando “18 drones y 7 misiles crucero –muy baratos y sin sofisticación, comparados a la moderna panoplia militar, que afectaron la mitad de la producción de crudo de Arabia Saudita”, pese a que Riad gastó 67 mil 600 millones de dólares en su presupuesto de defensa el año pasado, en su mayoría para sistemas de defensa aéreo que "fracasaron en frenar notablemente el ataque".

Patrick Cockburn comenta que el presupuesto de defensa de EU es de 750 mil millones de dólares –nota: la parte visible, ya que, según SIPRI, existe otro tanto en las entrañas de la "investigación" en las universidades de EU– y su presupuesto de espionaje es de 85 mil millones de dólares que no supieron que ocurrió en el Golfo "hasta que habían concluido los ataques".

Las "justificaciones" de EU suenan "patéticas" y Patrick Cockburn juzga que "EU y Arabia Saudita dudan en perpetrar represalias contra Irán" porque saben que un contrataque no será un paseo dominguero.

Patrick Cockburn concluye que tales ataques con drones constituyen un punto de inflexión histórico cuando "casi cualquier país puede producir drones y misiles en suficientes grandes cantidades para superar cualquier defensa".

Lo real es que el 14 de septiembre de los drones, EU/Israel/Gran Bretaña perdieron su supremacía aérea en el golfo Pérsico. Agregaría "hasta cierto punto" debido a que en Medio Oriente nadie posee bombas nucleares como Israel que goza de canonjías celestiales que van entre 200 o 400 bombas clandestinas –dependiendo quien haga su tramposo conteo– y que se da el lujo de no firmar el Tratado de No-Proliferación de Armas Nucleares (NPT) ni de aceptar la inspección de la Agencia Internacional de Energía Atómica: procedimientos universales a los que se sometió Irán que no posee ninguna bomba nuclear –aunque si el know how del enriquecimiento de uranio hasta 20 por ciento cuando se requiere más de 90 por ciento para la fabricación de una bomba atómica.

Aunque Israel esté perdiendo gradualmente su supremacía aérea, todavía cuenta con su última arma: la Opción Sansón (https://amzn.to/2o8dMX2) –libro del galardonado israelí-estadunidense Seymour Hersh–, es decir, el lanzamiento de las bombas atómicas de Israel que pueden aniquilar a todos los países y guerrillas de Medio Oriente.

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Drones de guerra: aviones no tripulados para matar sin riesgo por control remoto

Las milicias hutíes de Yemen se han atribuido el ataque con drones de este fin de semana a dos instalaciones petrolíferas de Arabia Saudí

Cada vez más ejércitos en todo el mundo cuentan con el potencial para fabricar aviones de guerra no tripulados y para equiparlos con armas

Los Vehículos No Tripulados de Combate Aéreo son capaces de volar distancias largas, llevar y lanzar misiles. Se manejan por personal militar desde la base.

 

Las milicias hutíes de Yemen, cercanas a Irán, se han atribuido este fin de semana el ataque a dos instalaciones petrolíferas en Arabia Saudí pertenecientes a la empresa estatal Aramco. El destrozo no ha sido solo material sino que ha tenido repercusiones en la economía global, con el precio del barril de Brent disparado a cifras récord. Arabia Saudí ha tenido que recortar su producción de crudo en 5,6 millones de barriles diarios, un 5% de la producción mundial, y ya han avisado de que tardarán semanas en volver a los niveles previos al ataque.

Poco se sabe sobre los dispositivos utilizados para llevar a cabo la ofensiva contra las plantas de Abqaiq (la primera en producción del mundo) y Khurais. Tan solo que han sido 10 drones de combate, según los hutíes, y que en el ataque no se descarta la utilización de misiles de crucero. Como los drones civiles, los militares se clasifican en base a su rango y a la resistencia. Están los de alcance cercano (50 km y seis horas de autonomía), corto alcance (150 km y autonomía de 8 a 12 horas), rango medio (velocidades superiores a 150 km/h y rango de hasta 650 km) y los que pueden operar en altitudes superiores a los 30.000 pies (9,1 km). También pueden ser diferenciados por clases: la I (drones pequeños), la II (drones tácticos) y la III (drones estratégicos).

Lo que popularmente se conoce como drones militares o de combate en realidad son UCAV (Unmanned Combat Air Vehicle, que en castellano significa Vehículos No Tripulados de Combate Aéreo). No hay que confundirlos con los UAV (Unmanned Air Vehicles, Vehículos Aéreos No Tripulados), ya que aunque estos también pueden servir a ejércitos, no tienen capacidad para llevar armas y su tarea se centra más en la vigilancia que en la destrucción de objetivos.

Ambos dispositivos son manejados desde tierra por el personal militar designado para ello. En ocasiones puede haber más de un piloto a los mandos; uno manejando el dron a través de las cámaras que llevan incorporadas y el otro disparando las armas. Al ser más baratos que los aviones y al no entrañar riesgo para la vida del atacante, los UCAV se llevan usando por algunos ejércitos del mundo durante los últimos años, ya sea como apoyo en operaciones especiales o para bombardear objetivos concretos, como en el caso de las instalaciones petrolíferas saudíes o en el de algunos terroristas de Al Qaeda por parte de EEUU. Tan solo un dato: un helicóptero volando durante una hora cuesta unos 2.000 euros; un dron, 20.

¿Quién tiene drones de combate?

En el mundo hay más de 60 países que cuentan con drones de combate listos para su uso. Sin embargo, solo nueve países reconocen equiparlos con armamento. España no es uno de ellos, pero en el verano del año pasado el Ejército ya contaba con 13 modelos distintos entre los que se encuentran los IAI Searcher, los ScanEagle, los RQ-11 Raven y los INTA SIVA. A excepción de estos últimos, de fabricación nacional, el resto están construidos por empresas israelíes o estadounidenses, líderes en este sector y que los distribuyen al resto del mundo. De hecho, el Ejército compró en 2018 cuatro UCAV Predator a EEUU por 158 millones de euros.

Las grandes potencias como China, EEUU, Rusia o Israel ya han exhibido sus flotas de drones de combate en operaciones militares o en demostraciones aéreas. Los últimos han sido los rusos, que a finales de agosto presentaron los nuevos modelos S-70 Okhotnik y Altius-U. Son los dos elegidos que pretenden plantar cara a sus equivalentes norteamericanos, el XB-47 y el RQ-4 Global Hawk, respectivamente. Para hacernos una idea de la capacidad del primero, puede volar en régimen subsónico hasta los 1.000 km/h y tiene una autonomía de 3.500 km. Además, alberga espacio para equipar hasta dos toneladas de armas y es indetectable para los radares. El Altius es más pequeño, puede estar hasta 24 horas volando sin descanso y cargar hasta una tonelada de armas. También es invisible para el radar.

China es otro de los países que recientemente exhibió su potencial en una exhibición coordinada por la empresa gigante estatal de electrónica china CETC y la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa del ejército chino. Consiguieron juntar 119 drones de ala fija volando como un solo cuerpo, sobrepasando el récord anterior fijado por el ejército de EEUU en 103 drones. Los chinos cuentan con un nivel de desarrollo superior a los estadounidenses y una fábrica, DJI, que produce el 70% de drones no militares que se venden en el mundo. Pero si hablamos de gasto en Defensa, EEUU gana con creces: destinan tres veces más dinero que China y tienen cerca de 7.000 drones teledirigidos por humanos, muy lejos de los casi 1.500 de los chinos.

Miles de muertos por ataques de drones

El poderoso arsenal de los ejércitos se da de bruces con las cifras. El Buró de Periodismo de Investigación de los EEUU estima que entre 8.459 y 12.105 personas han muerto por culpa de los ataques con drones. Si hablamos de bajas civiles, el número baja bastante (entre 769 y 1.725), y se reduce aún más en el caso de los niños (entre 253 y 397). A pesar de que los aparatos sean más precisos que los aviones y estén dotados de la última tecnología, parece que esos "daños colaterales" de los que una vez habló EEUU en plena guerra de Vietnam no se han conseguido remediar con la aparición de los UCAVs.

Informes como el de Amnistía Internacional acerca de estos dispositivos han conseguido poner de manifiesto su capacidad para matar sin riesgo, deshumanizando la guerra. Una de sus frases más duras es la siguiente: "Lo que sí sabemos es que su uso ha creado una situación en la que el mundo entero puede considerarse un campo de batalla, y prácticamente cualquier persona puede considerarse un daño colateral". Por eso instan a la comunidad internacional a crear unos protocolos que protejan a los civiles y a regular su uso ajustándose al derecho internacional.

En abril del año pasado, más de 3.000 trabajadores de Google firmaron una carta de protesta por el acuerdo entre la multinacional y el Pentágono para desarrollar un programa de reconocimiento de imágenes que mejoraría la puntería de los aparatos. El Proyecto Maven, que venció el pasado marzo, hizo que muchos empleados se fuesen de la compañía. Laura Nolan es una de ellos. Aunque empezó a trabajar en el proyecto, al poco tiempo se dio cuenta de que "cada vez estaba más preocupada éticamente", así que dimitió. Ahora cuenta su experiencia en The Guardian, donde asegura que estas máquinas solo traerán "atrocidades y asesinatos ilegales incluso bajo las leyes de la guerra, especialmente si se despliegan cientos o miles".

Por David Sarabia

16/09/2019 - 22:06h

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Jueves, 27 Junio 2019 06:50

Mambrú se va a la ciberguerra

Mambrú se va a la ciberguerra

La amenaza ha pasado por debajo de los radares y con los ecos del último tuit de Mambrú o de alguna modelo encuerada en Instagram, no ha habido tiempo para que las sirenas atraigan demasiada atención. Sin embargo, el fantasma que ahora mismo recorre el mundo y que puede tener impacto en todos sus habitantes es el de la ciberguerra.

 

El cibercomando de Estados Unidos está en zafarrancho de combate. Es el autor de los ataques en línea contra los sistemas informáticos de la defensa iraní, que se produjeron el mismo día en que el presidente Donald Trump suspendió una incursión militar en toda regla contra el país islámico. Los pesos pesados de la prensa estadunidense señalaron también al comando ciberespacial como responsable de inocular sensores en las redes eléctricas rusas, como antes hicieron con las venezolanas.

 

Las alarmas no sólo se han desatado en Moscú y Teherán, aunque el director de Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, Serguéi Narishkin, fue el primero en manifestarse: “las consecuencias de la hostilidad de Estados Unidos en el ciberespacio, no regulado por la comunidad internacional, pueden ser imprevistas y extremadamente destructivas, incluso para los atacantes”.

 

Es sabido que, desde 2009, Estados Unidos cuenta con una unidad informática de élite que comanda a diversos grupos especializados en la ciberguerra, provenientes de cada uno de los cuerpos militares del ejército, con un presupuesto anual superior a 3 mil millones de dólares. Poseen carta blanca para realizar "actividades militares clandestinas" en redes, bajo los auspicios de la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2018 y otras prerrogativas de la Casa Blanca que se mantienen bajo el más estricto secreto y que, en la práctica, permiten ejecutar actos de guerra sin pasar por la aprobación del Congreso.

 

Según The Wall Street Journal, el general Paul Nakasone, jefe del poderoso cibercomando y de la Agencia de Seguridad Nacional, ha articulado una visión de "participación persistente" en el ciberespacio con la intención de obtener acceso a redes de computadoras para planificar acciones y estar listos "con las respuestas apropiadas". Como reveló el oficial de Inteligencia, Edward Snowden, los desvelos de este superejército se deben no sólo a los enemigos. La estrategia está diseñada para mantener múltiples opciones abiertas ante cualquier conflicto con otro país que requiera "ataques cibernéticos perturbadores o destructivos". Incluye acciones ofensivas contra sistemas de radares y de comunicación, además de redes, tan peligrosas o más que lanzar bombas en territorio ajeno.

 

Durante años, la llamada infraestructura crítica –energía, agua, transporte– ha sido un campo de batalla para Estados Unidos. Según The New York Times, las sondas de reconocimiento estadunidense en los sistemas de control de la red eléctrica de Rusia comenzaron a ser inoculadas en 2012. Ahora han pasado al ataque. Los softwares maliciosos potencialmente incapacitantes ya están dentro del sistema ruso en una magnitud y agresividad comparadas con las de la Operación Farewell, ejecutada con éxito por la Agencia Central de Inteligencia contra la Unión Soviética en el verano de 1982, que provocó la explosión del gasoducto euro-siberiano. Lograron introducir una bomba lógica –código malicioso que puede ejecutarse a distancia– en el software canadiense que gestionaba el sistema. El estallido alcanzó una energía de 3 kilotones y partes de las gruesas paredes del gasoducto fueron encontradas a más de 80 kilómetros del lugar.

 

En septiembre de 2010 las centrifugadoras del programa de enriquecimiento de uranio en Irán fueron infiltradas conStuxnet, un troyano desarrollado y fi-nanciado por dos gobiernos: Israel y Estados Unidos. Un año después, durante los ataques aéreos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte contra Libia, la administración Obama consideró bloquear los radares de alerta temprana para ocultar la presencia de los aviones de guerra y silenciar las señales de alarma. El cibercomando tiene expertos en spoofing, una técnica que suplanta la señal de posicionamiento de un artefacto tripulado o no (dron), y permite pilotar aeronaves a distancia con simuladores de vuelo y reemplazar cualquier señal GPS.

 

Hoy se pueden atacar los sistemas de control desde cualquier lugar en el mundo sin dejar rastros del agresor. Que cualquiera pueda ser acusado de criminal, sin otra prueba que la palabra del cibercomando, es idílica para la fábrica de mentiras de John Bolton. El asesor de Seguridad Nacional de Trump y veterano de las falsedades de Irak, reconoció el pasado 11 de junio que Estados Unidos ahora estaba adoptando una perspectiva amplia sobre posibles blancos digitales “para decirle a Rusia o a cualquier otro país que participe en operaciones cibernéticas contra Estados Unidos: ‘tendrás que pagar el precio’”. Tom Bossert, ex asesor de Trump en temas de Seguridad Interna y Ciberseguridad, enseñó aún más las uñas: "nuestro ejército ha sabido por mucho tiempo que podríamos hundir todos los buques de Irán con un margen de menos de 24 horas si es necesario".

 

Así andan las cosas. La táctica es tomar todos los caminos que le permitan a Mambrú atornillarse otros cuatro años en la Casa Blanca, incluso haciendo florecer un término propio de la ciencia ficción, la ciberguerra. Qué dolor, qué dolor, qué pena.

F-16 derribado: nuevas reglas en los cielos de Oriente Próximo

La pérdida de un caza tras un ataque en suelo sirio cuestiona la libertad de acción de la aviación israelí durante la guerra

“Fuimos muy afortunados. El misil estalló tan cerca del avión que pudo habernos matado”, relataron los dos aviadores del F-16 israelí derribado el sábado después de haber participado en un ataque contra objetivos iraníes en Siria. La grabación de su declaración filtrada a la prensa israelí confirma que la explosión dañó seriamente el fuselaje. El piloto —herido por la metralla— y el navegante ya solo pudieron pulsar el botón de eyección antes de que el caza, dotado de defensas electrónicas anticohete, se estrellara en un kibutz de Galilea.


Israel ha perdido su primer avión de combate desde la guerra de Líbano de 1982. Nadie pone en duda su supremacía aérea en los cielos de Oriente Próximo, pilar de consecutivas victorias en guerras e incursiones en la región (incluso en las no reconocidas). Pero la libertad de acción que han mantenido sus escuadrillas para intervenir en Siria durante siete años de conflicto parece estar tocando a su fin. El despliegue militar ruso en auxilio del régimen de Bachar el Asad ya limitó su margen de actuación desde el otoño de 2015. El derribo del F-16 lo cuestiona ahora.


En la tarde del sábado, después de que la aviación hubiese lanzado la mayor ofensiva en más de tres décadas contra posiciones militares en Siria, el gabinete de Seguridad de Benjamín Netanyahu se planteaba desencadenar nuevos ataques de represalia. Ocho baterías sirias de misiles —la mitad de los sistemas de defensa aérea del país árabe— y cuatro objetivos iraníes habían sido destruidos de una tacada.


Una llamada del presidente ruso, Vladímir Putin, al primer ministro israelí para pedirle que evitase dar pasos que pudiesen conducir a “una nueva etapa de peligrosas consecuencias para la región” enfrió el ardor guerrero. La calma sobre el espacio aéreo sirio que siguió a la comunicación telefónica muestra quién es el “verdadero jefe en Oriente Próximo”, diagnostica Amos Harel, analista de defensa del diario Haaretz. Cerca de 50.000 miliares rusos han rotado por el frente sirio desde hace dos años.
Aunque los responsables del Estado Mayor israelí ya han transmitido que un nuevo enfrentamiento con Irán es “solo cuestión de tiempo”, su capacidad de maniobra para impedir que se rearme la guerrilla libanesa de Hezbolá desde Siria parece haber quedado limitada tras el derribo del caza. El cambio en las reglas de juego coincide con la advertencia lanzada por Teherán y sus aliados chiíes de que responderán con contundencia a las nuevas incursiones de Israel.Ya no se trata de una mera amenaza retórica.


En el inicio de la secuencia de enfrentamientos del sábado, ocho F-16 de Israel atacaron de madrugada instalaciones de la Guardia Revolucionaria iraní en la base T-4, cerca de Palmira. Desde allí se manejaba el avión no tripulado que había sido abatido poco antes por un helicóptero Apache tras penetrar en el espacio aéreo israelí.
En un aparente exceso de confianza tras más de un centenar de misiones en Siria, uno de los cazas permaneció al margen de la formación para verificar la destrucción de los objetivos. Las defensa sirias dispararon una veintena de SA-5 y SA-17, y un cohete fijó su guía de autodirección en el aparato israelí que acabó estrellándose.

Jerusalén 12 FEB 2018 - 16:14 COT

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Ciberguerra: el orden digital global de EU/Rusia/China

John Thornhill del Financial Times (controlado por los Rothschild mediante el Grupo Pearson), expone que con la "ciberguerra" el "campo de batalla se encuentra por doquier en la era digital" cuyo "nuevo orden significa que China y Rusia pueden subvertir la fuerza militar de Occidente" (https://goo.gl/ApQiUZ).

Expone el "aterrador equipo militar" B-2 Spirit, bombardero furtivo de Northrop Grumman, que "puede volar varios miles de kilómetros sin ser detectado para lanzar una bomba termonuclear (sic) prácticamente sobre cualquier sitio del planeta".

Northtrop Grumman es la quinta vendedora de armas del mundo con 20 mil 60 millones de dólares.

Según la Oficina de Contabilidad General de EU, el costo de un B-2, desde su desarrollo hasta su despliegue, es de 2 mil 100 millones de dólares y que muy pocos países, de los hoy 193 miembros de la ONU, podrían financiar, sin contar que la aplastante mayoría carece el conocimiento tecnológico para "inventar tales sistemas de armas".

John Thornhill alega que son pocas las ocasiones que ese tipo de armas letales pueden ser usadas cuando EU sigue siendo el "poder dominante" en lo que se conoce como la “primera y segunda estrategia de compensación (offset)” : la "clara (sic) supremacía en armas nucleares y misiles guiados con precisión" que sirven para "compensar los desafíos de las potencias rivales", pero que ya "no son suficientes en el veloz mundo cambiante".

En el mundo digital, la "capacidad militar gira velozmente de lo visible a lo invisible, del hardware al software, de los átomos a los bits", lo que trastoca drásticamente la ecuación de los costos, posibilidades y vulnerabilidades para el despliegue de una fuerza”.

Los gastos de la cada vez más obsoleta OTAN son muy caros y han quedado rezagados por la "era digital".

La realidad cambiante de la "era digital" llevó a que EU en 2014 lanzara su "tercera estrategia de compensación" con el fin de conservar su supremacía en las tecnologías de la próxima generación: la robótica y la Inteligencia Artificial (IA), donde China se ha convertido en su principal competidor.

Hoy los hackers , terroristas per se o apadrinados por un Estado, pueden infligir "estragos periódicos" en el sistema bancario o en la infraestructura del transporte del país atacado a un "costo insignificante" frente al colosal gasto de un bombardero furtivo B-2.

Pero la "tercera estrategia de compensación" de EU "sólo contrarresta parte de la amenaza en la era del conflicto asimétrico (sic)" ya que en el "mundo virtual (sic) existen pocas reglas de juego, poca manera de evaluar las intenciones y capacidades del oponente, y sin pruebas reales (sic) de sí se está ganando o perdiendo". ¡Uf!

"Tal turbiedad (sic) es perfecta para quienes sean entusiastas (sic) en subvertir la fuerza militar de Occidente", a juicio de John Thornhill, quien alega que "China y Rusia parecen entender este nuevo desorden mundial mejor que otros y se adaptan en revirar las propias vulnerabilidades de Occidente en su contra".

Del lado chino, dos estrategas militares del Ejército de Liberación del Pueblo, los coroneles Qiao Liang y Wang Xiangsui, plantearon en 1999 el mapa del "nuevo terreno" en su ensayo Guerra Sin Restricciones, donde "han superado el nivel de reconocimiento, los tres elementos hardware indispensables en cualquier guerra: soldados, armas y campo de batalla". Sus "soldados" incluyen hoy a hackers, financieros (sic) y terroristas; sus "armas" van desde las aeronaves civiles (sic), pasando por navegadores de Internet, hasta virus de computadoras; y el "campo de batalla" se encuentra en "todos lados" (https://goo.gl/usG9xU).

Los dos coroneles chinos proponen tácticas para compensar la inferioridad militar de China frente a EU durante una “guerra high-tec” donde resalta la adopción de una "multitud de medios, militares y, particularmente, no-militares, para golpear a EU durante tiempos de conflicto": el “hackeo y terrorismo (sic) de los portales de Internet con objetivo en las instituciones financieras (sic) usando los multimedia, y conduciendo una guerra urbana”.

Según los coroneles chinos, la "primera regla de la guerra sin restricciones es que no existen reglas, con nada prohibido" ya que los países poderosos que "hacen las reglas" no usarán el mismo abordaje contra los países más débiles que las rompen y explotan las rendijas legales: EU rompe las reglas de la ONU y elabora nuevas cuando las vigentes no les conviene.

Los coroneles chinos concluyen que en las "futuras guerras habrá más hostilidades del tipo de las guerras financieras (sic) donde un país es subyugado sin derramar una gota de sangre".

¿Será el caso flagrante de México?

Del lado ruso, sus estrategas "también han ampliado sus concepto de la fuerza".

John Thornhill asevera que Rusia ha intensificado sus operaciones de "desinformación" creadas por la añeja KGB y que forma parte del “armamentismo (weaponisation) de la información”, y cita a Dmitry Kiselyov, comentarista de la TV rusa y presunto "propagandista del Kremlin", que las "guerras de información" hoy son el "principal tipo de guerras", en lo que concuerda con la visión del Pentágono.

John Thornhill aduce que "Moscú usó un hardware militar tradicional en los recientes conflictos de Georgia y Ucrania". ¿Acaso necesita(ba) más que eso en esas dos "guerras híbridas"?

Thornhill acusa que Rusia lanzó ciberataques contra Georgia, Ucrania y Estonia. Lo más grave: afirma, sin pruebas, que Rusia hackeó la elección presidencial en EU en favor de Trump.

John Thornhill cita a Rosa Brooks, anterior funcionaria del Pentágono, quien alega que el Ejército de EU se encuentra todavía lejos de la organización ideal para responder a la multiplicidad de desafíos de la "ciberguerra", por lo que propone que la “defensa de las sociedades civiles y la proyección del poder blando (soft power) necesitan ser repensadas como un propósito nacional colectivo” con un "servicio universal de uno a dos años en un trabajo que promueva la seguridad nacional y global".

Según John Thornhill en el reino de la “guerra de memes” (memetic war), el "Kremlin parece haber ganado", y da pie, sin prueba alguna, a la intervención electoral rusa en EU donde Trump sigue instalado en un hardware militar pasado de moda.

Antes de que "se jacte" Rusia de su triunfo en la “guerra de los memes”, su desventaja subyace en un poder autoritario y/o individual frente a la "democracia" plural de las instituciones de EU, según John Thornhill, quien sentencia, de nuevo sin pruebas, que los "estados autoritarios están perdiendo velozmente su propio monopolio sobre el armamentismo de la información", pese a "ser versados en su práctica".

Una grave horadación en el "juicio" de John Thornhill es que no toma en cuenta la "guerra de la desinformación" con herramientas cibernéticas en EU con sus atroces fake news en la fase de post-verdad en la que se encuentra inmerso "Occidente" (whatever that means).

El problema de "Occidente" es que fustiga la ciberguerra de China y Rusia a partir de su propio arsenal de "propaganda negra" que tantos dividendos bélicos le ha redituado.

Hoy es el mundo de las "guerras híbridas" y las "zonas grises" de la geopolítica donde se despliega la ciberguerra furtiva de la era digital.

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La NASA explica el misterio del Triángulo de las Bermudas

Probablemente uno de los misterios más grandes de la vida sea el de los innumerables casos de desapariciones de barcos, aviones y personas en el famosamente temido Triángulo de las Bermudas.


Ahora los científicos creen haber encontrado la mayor explicación lógica de por qué las naves se perdían en esa zona de 700 kilómetros cuadrados que se encuentra en el océano Atlántico Norte, entre Bermudas, Miami y San Juan, Puerto Rico.


La información oficial relata sobre al menos 75 aviones y cientos de buques desaparecidos. Las posibles causas de las catástrofes se han propuesto a lo largo del tiempo, desde la interferencia paranormal, la electromagnética que causa problemas de brújula, hasta el mal tiempo y los grandes campos submarinos de metano.


Ahora, gracias a tomas satelitales proporcionadas por la NASA, una nueva teoría ha sido propuesta por los meteorólogos quienes afirman que la razón de los misterios que impregnan el área del Triángulo de las Bermudas, son inusuales nubes hexagonales que crean bombas de aire que golpean a una velocidad de hasta 270 km/h, lo que se cree que son las responsables de todas las catástrofes que han ocurrido en el lugar.


Al estudiar imágenes de satélite, los científicos concluyeron que algunas de estas nubes alcanzan entre 32 y 89 kilómetros de diámetro. Las olas dentro de estos monstruos de viento pueden alcanzar hasta 15 metros.


El dato curioso es que las nubes tienen bordes rectos, y según Steve Miller, meteorólogo de la Universidad Estatal de Colorado, dijo: “normalmente no se ven bordes rectos con nubes. La mayoría de las veces, las nubes son aleatorias en su distribución”.


Por otra parte, su compañero, el meteorólogo Randy Cerveny, añadió: “las imágenes de satélite son realmente extrañas... Estos tipos de formas hexagonales sobre el océano son en esencia bombas aéreas. Se forman por lo que se llaman microburbujas y son ráfagas de aire que bajan del fondo de una nube y luego golpean el océano y crean ondas que a veces pueden ser de tamaño masivo a medida que comienzan a interactuar entre sí.”


Los expertos han declarado que se necesita más observación para confirmar esta teoría que podría explicar finalmente muchos de los infortunados eventos del Triángulo de las Bermudas, por lo que seguirán observando qué es lo que captan los satélites.


La tradición del Triángulo de las Bermudas incluye historias como la del Vuelo 19, un grupo de cinco bombarderos estadounidenses que se perdieron en él en 1945. Un avión de rescate enviado a buscarlos también desapareció.


Otras historias incluyen el misterio de USS Cyclops, una embarcación que marcó la mayor pérdida de vidas humanas fuera de combate en la historia de la Armada de los Estados Unidos. El buque, con una tripulación de 309, desapareció en 1918. Incluso en el año 2015, El Faro, un buque de carga con 33 a bordo, desapareció en la zona.


(Tomado de La Tribuna)

Estudian enviar avión a Marte a partir de modelos "bioinspirados"

Especialistas construyen patrones a partir de observar el patrón de vuelo de las aves o del proceso natural de evolución

"La técnica busca soluciones a costos cibernéticos razonables"

 

Algunos científicos buscan solucionar problemas complejos en ciencias de la computación a partir de la creación de reglas derivadas de la observación de fenómenos biológicos, como los movimientos de las hormigas, los patrones de vuelo de las aves o el proceso natural de evolución.

A este método se le llama metaheurística bioinspirada, explica Carlos Coello Coello, integrante del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) y premio Nacional de Ciencias y Artes 2012.

El especialista participa en un proyecto con la Japan Aerospace Exploration Agency, en el que se pretende enviar un avión a fotografiar la superficie de Marte en 2020. Para desarrollarlo, usan las metaheurísticas bioinspiradas.

Este método se ha aplicado en la solución de problemas muy complejos de optimización y clasificación que han ayudado, por ejemplo, a mejorar la detección de cáncer de mama, incrementar la velocidad del tren bala de Japón i las redes de distribución de potencia eléctrica, así como para resolver problemas de ingeniería aeroespacial.

Para entenderlo mejor, dice Coello, hay que tener en mente que una heurística es una técnica que busca soluciones buenas a un costo computacional razonable. A cambio de estas ventajas, no se garantiza que el resultado a encontrar sea óptimo, válido o factible, y en algunos casos ni siquiera puede determinarse qué tan cerca se encuentra de la mejor solución posible.

Pese a esta limitante, existen muchos problemas de optimización en el mundo en los que es imposible usar un método exacto que garantice hallar siempre el óptimo.

Además, el rápido crecimiento de la velocidad de los procesadores y el abaratamiento de las memorias de las computadoras que experimentamos hacia finales del siglo XX, han contribuido a popularizar el uso de las metaheurísticas –término acuñado por Fred Glover en 1986–, que se refiere a procedimientos de búsqueda de alto nivel, en los que se combinan varias reglas heurísticas para resolver un problema.

La flexibilidad y facilidad de uso que ofrecen las metaheurísticas las han vuelto una opción recurrente para resolver problemas (sobre todo de optimización) de alta complejidad.

Para quienes trabajan en computación, destaca el investigador, este siglo es el de las metaheurísticas, ya que construir mejores algoritmos (pasos que seguimos para resolver una tarea en particular), permite abrir un abanico de posibilidades y retos, desde optimizar los sistemas de control (robótica, estructuras, etcétera), programación de horarios, bioinformática, minería de datos (sobre todo con grandes volúmenes de datos), calibración de modelos y redes hidráulicas, ingeniería aeronáutica, clasificación y reconocimiento de patrones, problemas de transporte, hasta algoritmos para resolver la sincronización de semáforos en una avenida.

Hay varios ejemplos de metaheurísticas bioinspiradas: los algoritmos evolutivos, los cúmulos de partículas, los sistemas inmunes artificiales, y la colonia de hormigas.

De entre las metaheurísticas bioinspiradas, las más usadas son los algoritmos evolutivos, que se basan en el principio de "supervivencia del más apto" de Charles Darwin.

Martes, 06 Diciembre 2016 06:56

EE.UU.: "Rusia es nuestra amenaza número 1"

EE.UU.: "Rusia es nuestra amenaza número 1"

La afirmación de la actual máxima responsable de la Fuerza Aérea de EE.UU. llega después de las promesas del presidente electo Donald Trump de mejorar las relaciones con Moscú.


Deborah Lee James, actual secretaria de la Fuerza Aérea de EE.UU., ha vuelto a indicar que Rusia es la "amenaza número 1" que enfrenta el país norteamericano, a la vez que otros funcionarios de Defensa expresaron opiniones similares en el marco del Foro de Defensa Nacional Reagan celebrado en Simi Valley (California, EE.UU.), informa Reuters.


"Rusia es la principal amenaza para EE.UU. Tenemos una serie de amenazas, pero Rusia podría ser, debido al aspecto nuclear, una amenaza existencial para Estados Unidos", dijo James, comentando los "muy preocupantes" incidentes de "actitudes de vuelo muy peligrosas" por parte de Rusia, así como los presuntos ataques cibernéticos de 'hackers' rusos a instituciones estadounidenses.


"Rusia socava a la OTAN"


En su intervención, el general Joseph Dunford, presidente del Estado Mayor Conjunto, acusó a Rusia de socavar la credibilidad de la OTAN y limitar la capacidad de los militares de Estados Unidos para proyectar su poder en todo el mundo.
Además, el jefe de Operaciones Navales, el almirante John Richardson, denunció que las actividades navales rusas han aumentado por todo el mundo y lamenta que el diálogo entre los oficiales de la Armada rusa y Washington haya cesado desde la reunificación de Rusia con Crimea tras el referéndum del 2014.


Por su parte, desde el Kremlin sostienen que la OTAN "representa verdaderamente un bloque agresivo" y que Rusia "cuenta con todo el derecho soberano para tomar las medidas necesarias en todo el territorio de la Federación".
¿Excusa para aumentar su presupuesto en Defensa?


Ninguno de los funcionarios ha detallado cómo afectarán estas preocupaciones al presupuesto fiscal del Pentágono para el 2018, pero han señalado la necesidad de centrarse en áreas como seguridad, seguridad cibernética, espacio, capacidades nucleares y defensa antimisiles, donde Rusia ha desarrollado nuevas capacidades en los últimos años. Se prevé que la versión final de la solicitud se presente en abril como muy pronto y probablemente sea reelaborada sustancialmente una vez que Donald Trump asuma el cargo.


El presidente electo de EE.UU. ha prometido en repetidas ocasiones que fortalecerá los lazos entre los dos países, mientras que el presidente ruso, Vladímir Putin, expresó su disposición a cooperar con el gobierno de Trump, ya que Moscú y Washington comparten "la responsabilidad de mantener la seguridad y la estabilidad".

 

Publicado: 6 dic 2016 10:03 GMT

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La pesadilla del Pentágono: "El equipo óptico ruso permite obtener datos de inteligencia increíbles"

"Me preocupa mucho lo que puedan ser capaces de ver", dijo el director del Departamento de Inteligencia de la Defensa de Gestión de EE.UU.

 

Los rusos tienen a su disposición equipos que les permiten recoger inteligencia de una importancia crítica, lo que da a Moscú una "ventaja importante", ha afirmado el Director de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU. (DIA, por sus siglas en ingles), el teniente general Stuart Vincent, durante una audiencia en el Comité de la Cámara de Representantes del Comité de Servicios Armados, informa la agencia TASS. La declaración ha sido pronunciada en respuesta a una pregunta sobre la aplicación del Tratado de Cielos Abierto (OST).


Según el jefe de la DIA, este equipo digital "permite a Rusia, creo, obtener datos de inteligencia increíbles y claves sobre nuestra infraestructura, bases, puertos y todas nuestras capacidades". "Les da una ventaja significativa", afirmó Stuart. "Estoy muy preocupado por lo que puedan ser capaces de ver", añadió, señalando que a él también le gustaría tener acceso a dicha información o poder "negar que los rusos tienen este tipo de medios".


El Tratado de Cielos Abiertos fue firmado en 1992 en Helsinki por los Estados miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y ratificado por todos los participantes en 1995. Los principales objetivos del 'cielo abierto' son el desarrollo de normas abiertas, la vigilancia de la aplicación de los acuerdos en el ámbito del control de armamentos, la prevención y regulación de las crisis en el marco de la OSCE y otras organizaciones internacionales.


El debate sobre el uso del tratado se inició después de que Rusia pidió certificar aviones Tu-154 equipados con cámaras digitales de alta potencia. Washington, por su parte, insiste en atraer a especialistas técnicos y abogados para estudiar si el Tu-154 ruso puede usar este equipo para realizar vuelos de observación sobre el territorio estadounidense.

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La tragedia de los Alpes, con la explicación menos pensada

El hombre, un alemán de 28 años formado en la escuela de Lufthansa, aprovechó una salida del piloto de la cabina para encerrarse en ella y embestir el avión de forma intencional. No se sabe por qué lo hizo, pero descartan que se trate de un acto terrorista.


El vuelo GWI9525 de Germanwings tiene un misterio menos. Todos los interrogantes que se plantearon los especialistas de la aviación desembocaron en una respuesta impensable: el avión que se estrelló en los Altos Alpes franceses con 150 personas a bordo no cayó a consecuencia de un accidente, sino que se trató de un crimen. Andreas Lubitz, el copiloto de 28 años formado en la escuela de Lufthansa, precipitó el aparato a tierra. A lo largo de un relato escalofriante y denso, Brice Robin, el fiscal de Marsella encargado de la investigación, resumió el primer misterio: "La acción del copiloto puede interpretarse como una voluntad de destruir el avión". El segundo queda intacto: ¿por qué? Lufthansa, la propietaria de la aerolínea de bajo costo Germanwings, dijo que no tenía ni el más mínimo indicio "de las motivaciones del copiloto". El prolongado descenso durante 9 minutos, la no activación de una alerta de emergencia y la ausencia de respuestas de los pilotos a los reiterados llamados de los controladores aéreos no fueron producto de un incidente técnico o de un acto terrorista, sino de la acción deliberada de Andreas Lubitz. El copiloto precipitó el avión al suelo mientras el piloto, Patrick S, intentaba entrar sin éxito en la cabina de donde había salido.


La puerta blindada de la cabina de la tripulación, impuesta luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001, se convirtió en una medida de seguridad mortal. El vuelo se inició según condiciones "normales en un vuelo normal, sin nada extraordinario". La grabación de las conversaciones entre los pilotos recuperada en la primera caja negra (VCR cockpit voice recorder) revela que el piloto salió en un momento de la cabina y que luego no pudo volver a ingresar. El fiscal de Marsella explicó que "se escuchan varias llamadas del comandante de a bordo a través del interfono para entrar en la cabina. No hay respuesta del copiloto. En un momento, el comandante llegó hasta golpear la puerta. Se escuchan golpes para derribar la puerta blindada".


Brice Robin aclaró que "en todo momento se escucha el ruido de una respiración humana en la cabina, hasta el impacto. Ello prueba que el piloto está vivo en la cabina. Su respiración es normal, no como la de una persona que sufrió un infarto".
El misterio de la conducta del copiloto es, por ahora, tan dramático como denso. Joven, alemán, sin antecedente alguno. El relato que ofreció el fiscal de Marsella es plano, hasta el momento en que se produce una ruptura: "Durante los 20 primeros minutos de vuelo, los dos pilotos conversan de forma animada, incluso cortés. Luego se oye al comandante de a bordo preparar el briefing para el aterrizaje en Dü-sseldorf". La banda sonora revela aquí un cambio de tono. Lo que era "cortés" y "animado" cambia de dimensión. El copiloto responde entonces de manera "lacónica", ya no se trata más de "un diálogo verdadero, de un intercambio. Hay respuestas breves". Después, "el comandante le pide al copiloto que se haga cargo de los comandos. Se oye el ruido de un asiento que retrocede y una puerta que se cierra. Visiblemente, el comandante salió para satisfacer una necesidad natural. En ese momento, el copiloto está solo con los controles".


A partir de allí, todo se precipita. Andreas Lubitz manipuló el "flight monitoring system", es decir, el dispositivo que acciona el descenso del aparato. El comandante se quedó sin poder volver a la cabina: "El copiloto, mediante una acción voluntaria, rehusó abrir la puerta de la cabina al comandante y accionó el botón que desencadena la pérdida de altitud". No existe posibilidad de que este gesto haya sido producto de un accidente. El fiscal precisó que hacen falta varios movimientos para que ese mecanismo entre en función.


Le siguieron cerca de nueve minutos de descenso a 700 kilómetros por hora, en medio de los golpes en la puerta del comandante y los llamados de la torre de control, hasta la activación de la alarma automática "Terrain, Terrain", que advierte sobre la inminente cercanía del suelo. En ese modelo del Airbus A320, la puerta se bloquea desde el interior y no hay forma de abrirla desde afuera. El relato de Brice Robin hiela la sangre. Todo es audible, hasta el último segundo: "Justo antes del impacto final se escucha el ruido de un primer impacto contra un terraplén". La muerte de los pasajeros fue "instantánea. Sólo al final, en los últimos minutos, se escuchan los gritos de los pasajeros".


En el pasado del copiloto no hay, por ahora, ninguna traza capaz de explicar un gesto semejante. Matarse a sí mismo y conducir a la muerte a 150 inocentes no es común. Aunque no sea frecuente, el suicidio de un piloto no es nuevo. En el último cuarto de siglo se produjeron unos seis casos similares. El más controvertido atañe al vuelo de un Boeing 767 de Egypt Air. El aparato se estrelló el 31 de octubre de 1999 poco después de haber despegado de Nueva York con 217 personas a bordo. La NTSB (National Transportation Safety Board), la agencia norteamericana para la seguridad en los transportes, concluyó su investigación con la tesis del suicidio, un argumento rechazado por Egipto. Hay semejanzas entre los dos dramas: en ambos, el copiloto estaba solo en la cabina cuando el avión se precipitó a tierra. La misma pista sobre el suicidio del piloto constituye una de los hipótesis principales para explicar la irresuelta desaparición, en marzo de 2014, del vuelo MH370 de Malasia Airlines (239 personas a bordo). En ese vuelo, los sistemas de comunicación fueron desactivados deliberadamente y el avión cambió de rumbo. La catástrofe francesa parece inscribirse en la misma factura. La tragedia del vuelo GWI9525 de Germanwings contiene una casi solución tan dramática como fuera de toda conjetura racional. Desde ya, la Secretaría de Transportes de Francia llegó a una conclusión colateral inevitable: el drama conducirá a que se cambien "algunas prácticas". Varias compañías ya empezaron a hacerlo. Las reglamentaciones aéreas no imponen la presencia de un miembro de la tripulación cuando uno de los pilotos abandona la cabina. Un portavoz de la EASA, European Aviation Safety Agency, explicó que la reglamentación prevé "solamente que los pilotos deben permanecer en la cabina a lo largo del vuelo, salvo caso de fuerza mayor". Las compañías EasyJet, Norwegian Air et Icelandair anunciaron un cambio en los procedimientos y la consiguiente obligación de que haya dos personas de manera permanente en la cabina. Las investigaciones se trasladaron ahora a Alemania. Sólo allí, en la vida y en el entorno de Andreas Lubitz, está la última respuesta.

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