Lunes, 03 Junio 2019 06:38

Baile non grato

Baile non grato

Trump, líder del partido cuyo símbolo es un elefante, acusa a México de aprovecharse de Estados Unidos durante décadas, de permitir una "invasión" de personas y drogas y que no hay nada de que hablar con sus contrapartes mexicanas hasta que cumplan sus órdenes.

O sea, el mismo guion con que arrancó su campaña presidencial y que aparentemente funciona para sus fines político electorales internos. Esto no tienen nada que ver con los hechos, los datos y los argumentos sobre una de las relaciones bilaterales más complejas en el mundo.

Una invitación al diálogo para resolver el actual conflicto binacional tiene un problema de inicio: no hay problema más que el provocado por Trump a través de su fabricada emergencia nacional en la frontera. O sea, ¿qué se está negociando, si no existe el problema?

¿Qué es lo que quiere Trump? Primero, nutrir la histeria de sus bases con fines electorales; segundo, desviar la atención de las investigaciones sobre su corrupción, sus engaños y encubrimiento y, tercero, según su propio jefe de gabinete, que México sea su migra, que incluye aceptar el acuerdo de ser un "tercer país seguro".

Ceder ante esto sólo llevará a nuevas exigencias de más concesiones al ritmo de lo que la Casa Blanca necesite para sus fines electorales, y el tema de la migración, queda claro, está y estará al centro de la campaña de relección de Trump. O sea, todo indica que el uso de la crisis inventada con México empeorará.

La historia, la literatura y la filosofía universales ofrecen ejemplos de que ceder ante un bully, y peor aún, un bully imperial, abre la puerta a más y más de lo mismo, un cuento de no acabar.

¿Y qué tal si ya no se coopera con esta Casa Blanca? Esa ha sido palabra sagrada en la relación bilateral. Pero él es quien no está cooperando y por lo tanto, tal vez es tiempo de ignorarlo. ¡Uy no!, se escucha el coro de expertos de ambos lados de la frontera. Pero qué tal si se le presenta una serie de demandas que él tiene que cumplir para comprobar que él está cooperando, afirmar que México y otros países se comprometen a cumplir con sus obligaciones según el derecho internacional, bajo los acuerdos y los tratados que imperan desde el ámbito de derechos humanos hasta los derechos del capital y su comercio, y que se espera lo mismo de Trump. Le corresponde a los estadunidenses aceptar o no el comportamiento de su presidente, incluyendo las consecuencias económicas de sus amenazas para su propio país (economistas, empresarios y políticos de ambos partidos advierten de que el uso de los aranceles contra México podrían detonar una recesión en Estados Unidos).

No sería dejar de cooperar con Estados Unidos, con sus empresas, gobernadores, alcaldes, legisladores respetuosos y diversos sectores de esta sociedad. Sólo no con el insultador en jefe.

Pero, responde el coro muy experto, eso llevará a cosas peores. Ofender al pueblo mexicano (y otros), perseguir con violencia a los migrantes, generar odio peligroso, enjaular a niños y familias, violar los derechos humanos y civiles de ellos y sus defensores, y hasta amenazar con fuerza militar en la frontera. ¿Algo peor?

Una de las voces más influyentes entre las filas y apologistas de Trump, el locutor Tucker Carlson, de Fox News, acaba de declarar que "México es un poder extranjero hostil" ante el cual Estados Unidos tiene que defenderse. Varios asesores de la Casa Blanca están de acuerdo. ¿Estamos en guerra?

¿O será que el autoproclamado "genio extremadamente estable" sólo necesita un poco de simpatía y que alguien lo agarre de la manita para decirle que no se asuste tanto, que ya nos portaremos mejor (bueno, tantito)? El líder del país más poderoso de la historia insiste en que otros países "se han aprovechado" de su país, y que niños y sus padres huyendo de la pobreza y la violencia son tal "amenaza" que han tenido que declarar una emergencia nacional. Pobrecito, tanto miedo.

La cooperación y la diplomacia es una danza, pero es imposible bailar con los elefantes (por lo menos, éste). Ante la locura, no funciona la racionalidad. Es hora de nombrarlo persona non grata y dejar de invitarlo al baile.

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Trump y Kim, preparados para la cumbre

La reunión es la primera en décadas de enemistad entre ambos países y se centrará en lograr un acuerdo sobre la desnuclearización de Corea del Norte a cambio de un alivio de las sanciones que afectan a Pyongyang.

 

El presidente estadounidense, Donald Trump,y el líder norcoreano, Kim Jong-un, llegaron ayer a Singapur, donde mañana a las 9 (esta noche en Argentina) mantendrán una histórica reunión en el Hotel Capella con el objetivo encontrar una solución al conflicto con Corea del Norte por su programa nuclear.


El primero en llegar fue Kim, que aterrizó en el aeropuerto Changi en un vuelo de Air China y fue llevado al hotel St. Regis, donde se alojará su delegación. Se trata de su viaje más largo desde que llegó al poder, en 2011. Poco después de aterrizar, Kim se reunió con el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, a quien agradeció que la ciudad-Estado seab la anfitriona de la cita. “El mundo entero observa esta cumbre histórica entre Kim Jong-un y los Estados Unidos de América”, dijo Kim en alusión al primer encuentro entre dos países enemistados durante siete décadas.


Horas después, el Air Force One en el que viajaba Trump aterrizó en la base militar Paya Lebar. El presidente estadounidense fue recibido por el ministro de Exteriores del país, Vivian Balakrishnan, y después se trasladó al hotel Shangri-La, donde se hospedará durante su estancia en Singapur. Está previsto que hoy se reúna también con Lee Hsien Loong.


Trump llegó a Singapur directamente desde la reunión del G7 en Canadá, haciendo una breve parada en Creta. Durante el vuelo, anunció por Twitter que retiraba su apoyo al comunicado final alcanzado por el G7, al sentirse molesto por unas declaraciones sobre aranceles del primer ministro canadiense, Justin Trudeau (ver recuadro).


La reunión entre Kim y Trump será la primera en que un máximo líder norcoreano se entrevista con un presidente estadounidense en activo. Las conversaciones se centrarán en lograr un acuerdo sobre la desnuclearización de Corea del Norte, a cambio de un alivio de las sanciones económicas y diplomáticas que afectan a Pyongyang.


Al partir en su avión el sábado, Trump dijo que iba de camino a “una misión de paz”, pero alertó de que no habrá otra oportunidad. “Confío en que Kim Jong-un quiere hacer algo grande por su pueblo”, afirmó, y añadió: “No volverá a tener esta oportunidad”. También insistió en que sabrá “desde el primer minuto” si Corea del Norte va en serio con su oferta de paz en base a su “toque” y su percepción de la situación.


La cumbre estuvo en vilo durante semanas después de que Trump la cancelara el 24 de mayo alegando la “abierta hostilidad” de Corea del Norte. Tras un mensaje conciliador de Pyongyang, el presidente anunció un día más tarde que se mantenía en pie. Luego siguió una frenética actividad diplomática para resucitar el encuentro, que incluyó una visita a Washington del negociador norcoreano Kim Yong-chol, quien entregó una carta personal de Kim al republicano.

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Miércoles, 28 Septiembre 2016 07:09

Embajador yanqui en Cuba

Embajador yanqui en Cuba

Obama nombró ayer a Jeffrey DeLaurentis embajador de Estados Unidos en Cuba, luego de más de 50 años con representantes de menor nivel. El Senado debe confirmarlo.

 

Después de más de medio siglo sin relaciones diplomáticas, habrá un representante de la Casa Blanca en Cuba. Barack Obama eligió ayer a quien encabeza la misión norteamericana en el país caribeño para que sea el portavoz oficial de Estados Unidos en La Habana. “Hoy estoy orgulloso de nombrar a Jeffrey DeLaurentis para ser el primer embajador de Estados Unidos en Cuba en más de 50 años. El liderazgo de Jeff ha sido vital a lo largo de la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y el nombramiento de un embajador es un paso adelante hacia el sentido común en una relación más normal y productiva entre nuestros dos países”, consideró el mandatario norteamericano. “No hay ningún servidor público más adecuado para mejorar nuestra capacidad de comprometernos con el pueblo cubano y promover los intereses de Estados Unidos en Cuba que Jeff”, aseguró el jefe de Estado tras enviar el nombramiento DeLaurentis al Senado, que debe confirmarlo en ese cargo.


Para resaltar la figura del funcionario, Obama destacó la carrera diplomática de DeLaurentis y su amplia experiencia en Cuba y América Latina, así como su desempeño como jefe de la misión en La Habana, que lleva adelante desde agosto de 2014, en una serie de aspectos que ponderó de manera satisfactoria. “Jeff ya está trabajando con Cuba en temas que hacen avanzar los intereses nacionales de Estados Unidos, como la aplicación de la ley, la lucha contra las drogas, la protección del medioambiente, la lucha contra la trata de personas, la ampliación de las oportunidades comerciales y agrícolas, y la cooperación en la ciencia y la salud”, señaló.


Asimismo, el mandatario insistió en que el diplomático se involucró de manera positiva con el pueblo cubano, y en ese intercambio expresó y defendió los valores estadounidenses para defender los derechos humanos en la isla. Por otra parte, Obama hizo hincapié en la amplia experiencia de DeLaurentis trabajando con Naciones Unidas. “Tener un embajador hará que sea más fácil abogar por nuestros intereses, y se profundizará nuestra comprensión, incluso cuando sabemos que vamos a seguir teniendo diferencias con el Gobierno cubano”, consideró el presidente norteamericano.


“Es exactamente el tipo de persona que queremos que represente a Estados Unidos en Cuba, y sólo nos perjudicamos a nosotros mismos no siendo representados por un embajador”, alertó el presidente, ante las dificultades que tuvo en los últimos meses, cuando le tocó enfrentar escollos para que la Cámara alta, de mayoría republicana, aprobara sus sugerencias en puestos de Gobierno. “El nombramiento de un embajador es un paso de sentido común hacia una relación más normal y productiva entre nuestros dos países”, defendió Obama, cuya política con Cuba cuenta con importante oposición en las filas del Partido Republicano, sobre todo por parte de congresistas de origen cubano. Especialmente combativos fueron el senador por Florida, Marco Rubio, y el senador por Texas, Ted Cruz, que llegaron a asegurar que bloquearán todo nombramiento de embajador en Cuba.


Para dejar sin efecto la nominación impulsada por el presidente norteamericano sólo hace falta que un solo senador presente su oposición. Un caso reciente fue el que incluyó a la actual representante estadounidense en México, Roberta Jacobson. Quien presentó una fuerte resistencia a su nombramiento fue el mismo Marco Rubio, responsable de sitiar su pliego durante meses como represalia por su performance durante el proceso que culminó con el acercamiento entre Washington y La Habana.


A fines de 2014, Estados Unidos y Cuba anunciaron el reinicio de sus relaciones, proceso de acercamiento que se cristalizó en la apertura de las embajadas de ambos países en 2015, el izado en julio del año pasado de la bandera de Cuba en su embajada en Washington, el arribo a la isla del secretario de Estado, John Kerry. El propio Obama se convirtió en marzo en el primer presidente de Estados Unidos en viajar a Cuba desde 1959.


Obama toma la decisión a menos de cuatro meses de dejar el cargo en manos del ganador de las elecciones del 8 de noviembre en Estados Unidos: su ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, o el republicano Donald Trump. DeLaurentis tiene una vasta carrera en el Departamento de Estado norteamericano, que comenzó en 1991, y conocimientos sobre América Latina, más allá de Cuba, donde a principios de la década de los 90 fue oficial consular.


Antes de llegar a la isla como jefe de la misión estadounidense tuvo el mismo cargo en Naciones Unidas y estuvo también en la oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, entre otros cargos de importancia. También fue asesor político en la embajada de su país en Bogotá.

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Piden en la ONU fin al bloqueo a Cuba por 24 años consecutivos

La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió este martes por 24 años consecutivos y de manera casi unánime el fin del bloqueo a Cuba que aplica Estados Unidos desde hace más de 50 años, en una resolución votada tres meses después del restablecimiento de lazos diplomáticos entre ambos países.


El texto fue apoyado por 191 de los 193 países miembros de la ONU y sólo votaron en contra Estados Unidos e Israel, resultado aún más contundente que el año anterior, cuando se registraron 188 votos positivos, dos negativos y tres abstenciones.


El representante estadunidense en la Asamblea General, Ronald Godard, justificó su voto al señalar que el texto presentado por Cuba dista mucho de reflejar los pasos importantes que se han adoptado y el espíritu de compromiso del presidente (Barack) Obama.


Afirmó: hemos hecho muchos progresos. Lamentamos que el gobierno de Cuba haya optado por proceder con su resolución anual... Si Cuba piensa que este ejercicio va a ayudar a hacer avanzar las cosas en el sentido que ambos gobiernos han indicado que desean, se equivoca.


El canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró a la prensa que el texto sí recoge los recientes avances y da la bienvenida al nuevo curso en las relaciones con Estados Unidos. Habló de un notable progreso desde el año pasado, pero criticó que diez meses después del inicio del proceso de acercamiento bilateral no ha habido ninguna modificación sustancial al bloqueo.


Tras advertir que Cuba jamás negociará su sistema socialista, apuntó que el levantamiento del bloqueo será el elemento esencial que dará sentido a lo avanzado.


México rechaza las acciones unilaterales contra Cuba, incluida la imposición por más de cinco décadas de bloqueo económico, comercial y financiero, que contradice el derecho internacional y el sustento de las relaciones entre los estados, declaró a su vez Juan Sandoval, representante de México en la ONU.


El bloqueo fue impuesto en 1962 por el entonces presidente John F. Kennedy para forzar el derrocamiento del gobierno de la isla, y sólo puede ser levantado por el Congreso. Desde 1992 la Asamblea General de la ONU pide su fin por medio de resoluciones presentadas por Cuba.


Para el diario oficial cubano Granma, la votación en la ONU constituye un triunfo rotundo para la isla, que dejó a Washington más aislado que nunca, mientras en La Habana vieja, algunos cubanos se mostraron decepcionados por la contradictoria posición que asumió Estados Unidos.

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Lunes, 28 Septiembre 2015 10:59

Raúl Castro en la ONU

Raúl Castro en la ONU

Esta semana, la Asamblea Ge¬neral de Naciones Unidas será escenario de una inédita confrontación político-diplomática entre Estados Unidos y Cuba tras el restablecimiento de relaciones y la reapertura de embajadas. Es previsible que la presencia del presidente Raúl Castro en la sede de la ONU sirva para reforzar la posición cubana en el histórico diferendo de más de medio siglo con 10 sucesivas administraciones de la Casa Blanca, de Dwight Einsenhower a George W. Bush.

Tras 18 meses de negociaciones secretas con mediación vaticana, el proceso de restablecimiento de relaciones anunciado el 17 de diciembre pasado fue resultado de la posición firme y constructiva de la dirección histórica de la revolución cubana, que con inteligencia y total sentido práctico mantuvo una trayectoria consecuente y apegada a sus principios anticapitalistas, antimperialistas y de solidaridad internacional con sus aliados y las causas justas.


Pero fue resultado, también, de la perseverancia de una nación y su pueblo, que obligaron al agresor a cambiar su política y reconocer el fracaso de una diplomacia de guerra que incluyó una invasión militar mercenaria en abril de 1961; la amenaza de una destrucción nuclear cuando la crisis de los misiles en 1962; el financiamiento de una oposición artificial interna en la isla para conseguir un cambio de régimen; la guerra mediática desde el éter vía la transmisión de programas de radio y televisión ilegales y subversivos con fines diversionistas y de desestabilización social (Radio Swan, la Voz de Estados Unidos, Radio y Televisión Martí); la guerra sicológica encubierta del Pentágono, el Departamento de Estado y la CIA; la guerra electrónica comunicacional con programas como el ZunZuneo y el Piramideo, y un criminal bloqueo económico, comercial y financiero, con sanciones a compañías de terceros países en violación del derecho internacional y el principio de igualdad soberana de los estados consagrado en la Carta de la ONU, mismo que ha sido condenado incluso por el diario The New York Times.


No obstante, en la actual fase de normalización quedan muchos puntos por resolver. El principal es el bloqueo impuesto por el presidente John F. Kennedy en 1962 para derrocar al gobierno de Fidel Castro, una estrategia hostil, unilateral y extraterritorial que ha asfixiado al pueblo cubano por más de cinco décadas y que recrudeció tras el anuncio de reanudación de relaciones en diciembre. Como señaló el canciller cubano, Bruno Rodríguez, el 16 de septiembre, si bien es encomiable la decisión de Barack Obama de involucrarse en un debate con el Congreso para levantar el bloqueo, y es cierto que han entrado en vigor algunas enmiendas a las regulaciones de los departamentos del Tesoro y Comercio, éstas han sido muy limitadas y el presidente de EU no ha hecho uso de las facultades ejecutivas que posee.


Hasta el presente no se permite a Cuba importar ni exportar productos y servicios hacia o desde Estados Unidos; no puede utilizar el dólar estadunidense en las transacciones comerciales internacionales ni tener cuentas en esa moneda en bancos de terceros países, y tampoco se le permite acceder a créditos bancarios en EU, de sus filiales en otros países y de las instituciones financieras internacionales. Asimismo, está prohibida la entrada de aviones y barcos cubanos a territorio estadunidense.


También ha permanecido inalterada la política de sanciones y multas millonarias contra bancos y entidades que realizan transacciones económico-financieras con la isla. A modo de ejemplo, el 25 de marzo de 2015 la Oficina para el Control de los Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) impuso una multa de más de 7.5 millones de dólares a la compañía estadunidense PayPal, porque entre diciembre de 2010 y septiembre de 2013 procesó 98 transacciones que involucraban bienes de origen cubano o de interés nacional cubano, por un valor de... ¡19 mil 344 dólares!
El bloqueo, que durante 23 oportunidades consecutivas ha sido reconocido como una política extraterritorial absurda de EU, además de ilegal y moralmente insostenible, será sometido a una nueva votación en la ONU el próximo 27 de octubre. Las demandas cubanas incluyen la devolución del territorio de la base naval de Guantánamo, que abarca 117.8 kilómetros cuadrados (de tierra firme, agua y pantanos) ocupada ilegalmente por EU desde 1902, y que el gobierno de la isla reclama con fundamento en el artículo 52 de la Convención de Viena de 1969, que declara abolido todo tratado existente si se ha usado la fuerza o la intervención militar.


Es decir, pese a la decisión de Obama de cambiar, persisten los mismos objetivos de la anacrónica estrategia de EU contra Cuba anclada en la guerra fría, una política cruel, inhumana y violadora de los derechos humanos que echa mano hoy de otras formas sutiles de penetración política-ideológica como el poder blando (soft power) y el método del diálogo y la seducción. Mientras EU mantenga los proyectos subversivos e injerencistas para alimentar a una oposición interna que por años vivió de la industria de la contrarrevolución, o recurra a la guerra electrónica con la intención de generar descontento social juvenil y la desestabilización del país, no quedará atrás la desconfianza ni se alcanzará la buscada normalización de las relaciones.


La vocación pacifista de Cuba y el apego a los principios de no injerencia, autodeterminación y soberanía de los pueblos y solución pacífica de las controversias, que la dirigencia cubana potenció en el seno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), ha quedado refrendada con el papel de Raúl Castro en el estrechón de manos entre el presidente colombiano Juan Manuel Santos y el comandante de las FARC-EP, Timoleón Jiménez, en La Habana.


Cuba habla con hechos. Queda ver si lo de Obama es un mero ajuste táctico o un cambio estratégico. Si ha decidido renunciar a destruir la revolución cubana o si la nueva política es la continuación de la guerra por otros medios.

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Martes, 21 Julio 2015 06:56

Primer paso hacia el fin del bloqueo

Primer paso hacia el fin del bloqueo

Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba fueron restablecidas con la reapertura de sus respectivas embajadas por primera vez en 54 años, acto festejado formalmente en esta capital por los cancilleres de ambos países.


Por primera vez en más de medio siglo, la bandera de la estrella solitaria se izó de manera oficial en esta capital.


Con ello culminó la implementación de la histórica decisión de Raúl Castro y Barack Obama anunciada de manera sorpresiva en diciembre del año pasado, después de 18 meses de negociaciones secretas, cuando proclamaron el fin de la política estadunidense que incluyó la ruptura de las relaciones en 1961 (el año en que nació Obama).


En un calor tropical que tal vez fue importado de Cuba a esta capital, aunque algunos podrían quejarse de que eso violaría el aún vigente bloqueo, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, encabezó la solemne ceremonia en que una guardia de honor izó la bandera por la mañana frente a la desde ese momento embajada de Cuba en Estados Unidos.


Cientos de invitados y espectadores brindaron una ovación en ambos lados de la Calle 16, y soltaron gritos de Viva Cuba. Las cámaras del mundo registraban el momento histórico.


Dentro de la embajada, cientos fueron invitados como testigos, incluyendo una delegación oficial estadunidense encabezada por la secretaria asistente de Estado, Roberta Jacobson, quien fue la encargada de las negociaciones formales con Cuba para restablecer las relaciones diplomáticas y quien próximamente será la embajadora de Estados Unidos en México.


Entre los invitados especiales había legisladores, embajadores de otros países, artistas, académicos, veteranos de la diplomacia, activistas solidarios y cubano-estadunidenses que han luchado por un giro en la política hacia su país de origen.


Entre los aproximadamente 30 integrantes de la delegación cubana estaban el cantautor Silvio Rodríguez, el ex presidente de la legislatura cubana Ricardo Alarcón, el reconocido historiador y restaurador Eusebio Leal y el veterano diplomático y primer encargado de la sección de intereses de Cuba en Washington, Ramón Sánchez Parodi.


El canciller Rodríguez declaró ante los asistentes que con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas, culmina hoy una primera etapa del diálogo bilateral y se abre paso al complejo y seguramente largo proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales. Es grande el desafío, porque nunca ha habido relaciones normales entre Estados Unidos y Cuba.


Recordó que desde 1959 Estados Unidos no aceptó la existencia de una pequeña y vecina isla totalmente independiente y su revolución socialista, pero que hoy se inicia el esfuerzo para establecer relaciones nuevas y distintas al pasado. Pero reiteró que sólo la eliminación del bloqueo económico, que tanto daño y privaciones ocasiona a nuestro pueblo, la devolución del territorio ocupado en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy.


Advirtió a Estados Unidos que persistir en objetivos obsoletos e injustos y sólo proponerse un mero cambio en los métodos para conseguirlos no hará legítimos aquéllos ni ayudará al interés nacional de Estados Unidos ni al de sus ciudadanos. Sin embargo, si así ocurriera, estaríamos dispuestos a aceptar ese desafío.


Resumió que Cuba se compromete a lograr, mediante el diálogo basado en el respeto mutuo y la igualdad soberana, una convivencia civilizada, aun dentro de las diferencias entre ambos gobiernos, que favorezca la solución de los problemas bilaterales, promueva la cooperación y el desarrollo de vínculos mutuamente ventajosos como desean y merecen ambos pueblos.


Poco después, Rodríguez, en su primer viaje oficial a Washington, se trasladó al Departamento de Estado, convirtiéndose en el primer canciller cubano en ingresar a esa sede en la memoria reciente. Sostuvo una reunión con el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, y poco después llevó a cabo otro acto sin precedente: ofreció una conferencia de prensa conjunta ahí mismo. Desde la madrugada ya había aparecido la bandera cubana junto a las de todos los países que mantienen relaciones diplomáticas con Washington.


Ahí Kerry señaló que esta fue la primera visita de un canciller cubano al Departamento de Estado desde 1958, marcando hoy el reinicio de relaciones diplomáticas normales: un día para remover barreras. Dijo que aunque no marca el fin de las diferencias entre ambos gobiernos, "sí refleja que la guerra fría se acabó hace mucho", y que los intereses de ambos países son mejor servidos por el acercamiento que por el distanciamiento, y que hemos iniciado un proceso de plena normalización que seguramente tomará tiempo, pero que también beneficiará a los pueblos tanto en Cuba y como en Estados Unidos.


El funcionario estadunidense indicó que se abordó una amplia gama de temas en su reunión con Rodríguez. Agradeció, entre otros, a los países del hemisferio que nos instaron, en algunos casos por décadas, a restaurar nuestros vínculos diplomáticos con Cuba. Y en un mensaje a los opositores a este giro, comentó que aunque podemos y tenemos que aprender del pasado, nada es más inútil que intentar vivir en el pasado.


El canciller cubano afirmó que se reconoce el intento del presidente Barack Obama de instar al Congreso a levantar el bloqueo, algo esencial para una normalización. Confió en que el giro en la política estadunidense no sea dedicado a buscar cambios dentro de Cuba en rubros que están exclusivamente bajo la soberanía del país, ya que sería mejor promover el mejor interés de los ciudadanos estadunidenses.


Ambos reconocieron que hay diferendos que persisten entre los dos gobiernos, y que aún hay mucho que hacer para profundizar la normalizaron de las relaciones, pero reiteraron que ayer se dio un gran paso hacia ello y se congratularon por el diálogo franco y productivo que han iniciado, y que en palabras de Rodríguez demuestra una voluntad mutua de proceder hacia la normalización.


Aunque ahora tanto la sede diplomática cubana en Washington como su contraparte estadunidense en La Habana oficialmente inician funciones como embajadas, la ceremonia oficial para la reapertura en Cuba se realizará cuando Kerry viaje a la isla en agosto, informó el Departamento de Estado.


El 14 de agosto preveo hacer mi primer viaje como secretario de Estado a Cuba y realizar una ceremonia comparable en nuestra embajada en La Habana, comentó Kerry.

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Miércoles, 01 Julio 2015 05:58

Dilma y Obama relanzaron la relación

Dilma y Obama relanzaron la relación

Al afirmar que confía en Obama, la presidenta brasileña dio por superada la crisis provocada en la relación bilateral por las revelaciones del ex espía Edward Snowden, sobre el espionaje en Brasil de la Agencia de Seguridad Nacional.

 

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibió en Washington a su par brasileña, Dilma Rousseff. Como fruto del encuentro, Estados Unidos y Brasil cerraron un acuerdo que permite a ciudadanos brasileños un ingreso más rápido en los puntos de entrada aérea al país norteamericano para mediados de 2016, y otro que elimina las contribuciones dobles a la seguridad social. También sellaron otros compromisos destinados a estrechar el comercio bilateral, permitir la importación a Estados Unidos de carne fresca de vacuno brasileña y ampliar el uso de fuentes renovables en su producción de energía. En este sentido, pusieron énfasis en cooperar en el área ambiental, con acciones de combate al calentamiento global, y en una declaración pidieron un acuerdo mundial ambicioso durante la conferencia COP 21 sobre el clima que tendrá lugar en diciembre en París. "Dilma, quiero agradecerle por haber llevado la alianza entre nuestros dos países a un nuevo nivel", dijo Obama en una conferencia de prensa conjunta luego de una reunión de dos horas en el Salón Oval de la Casa Blanca. "Creo en el presidente Obama. Me dijo que cuando necesite alguna información sobre Brasil me llamará por teléfono. Tengo la seguridad de que las condiciones son diferentes ahora", señaló Rousseff durante la conferencia de prensa.


Después del encuentro, Obama y Rousseff anunciaron la participación de Brasil en el programa estadounidense Global Entry, que agiliza la entrada de viajeros en los aeropuertos de Estados Unidos. El programa establece un sistema de aprobación previa de ciertos viajeros considerados de bajo riesgo, que tienen la opción de evitar los controles migratorios regulares y proceder en su lugar a unos quioscos automatizados, lo que puede reducir los tiempos de espera. Hasta el momento, ese programa está disponible únicamente para ciudadanos de Estados Unidos, residentes permanentes en el país y ciudadanos de México, Panamá, Alemania, Holanda y Corea del Sur, según la página web de la Oficina de Protección de Fronteras de Aduanas de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés). Perú inició en febrero los trámites para entrar en Global Entry, y confía en convertirse en el primer país latinoamericano en sumarse al programa.


Brasil sigue trabajando, además, en el cumplimiento de los requisitos para participar en el Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, en inglés), que permitiría a los brasileños viajar a Estados Unidos sin necesidad de visado para visitas centradas en negocios o turismo por un período no superior a 90 días. En la reunión de ayer, los mandatarios también firmaron un acuerdo que permitirá a los ciudadanos brasileños que trabajen en Estados Unidos y los estadounidenses en Brasil que se reconozcan sus contribuciones a la seguridad social en ambos países, de acuerdo con el comunicado. "El acuerdo elimina las contribuciones dobles a la seguridad social, que ocurren cuando un trabajador de un país trabaja en el otro", señaló la nota.


Al suprimir el doble pago de ciertos beneficios, la Casa Blanca estima que el acuerdo supondrá un ahorro para las compañías estadounidenses y brasileñas de más de 900 millones de dólares en los próximos seis años. Otro de los acuerdos suscriptos supone que el Departamento de Agricultura de norteamericano enmendará sus reglas para permitir la importación de carne fresca de res bajo condiciones específicas que mitigan el riesgo de fiebre aftosa, de acuerdo con otro comunicado. En el área comercial, el Departamento de Comercio de Estados Unidos y el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Extranjero de Brasil firmaron un memorándum para ampliar su cooperación respecto de sus estándares de regulación. Asimismo, Estados Unidos y Brasil iniciarán consultas antes de fin de año sobre la implementación de un sistema de "ventanilla única" para la importación de bienes que, en palabras de Rousseff, "facilitará y simplificará los plazos de tiempo requeridos en los procedimientos de aduanas".


Ambos gobiernos se proponen trabajar conjuntamente y con otros socios para resolver potenciales obstáculos para un acuerdo ambicioso y equilibrado en París, aseguró la declaración que los mandatarios suscribieron en materia de medioambiente. En el documento, Brasil se compromete a actuar para reducir a cero la deforestación ilegal en la próxima década. De acuerdo con el texto, el resultado de la esperada conferencia COP 21 enviará una fuerte señal a la comunidad internacional de que los gobiernos, empresas y sociedad civil están enfrentando con firmeza los desafíos del cambio climático. Rousseff recordó el compromiso de llegar a deforestación cero en 2030.


Al afirmar que confía en Obama, la presidenta brasileña dio por superada la crisis provocada en la relación bilateral por las revelaciones sobre el espionaje en Brasil de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). "Esta visita supone un relanzamiento de nuestra relación", afirmó Rousseff. Su visita estaba inicialmente programada para octubre de 2013, pero la mandataria la canceló tras enterarse, por las revelaciones del ex analista de la NSA, Edward Snowden, que ella misma había sido víctima del espionaje estadounidense. "Desde entonces, algunas cosas han cambiado, en particular debido al hecho de que Obama y el Gobierno de Estados Unidos nos han indicado en varias ocasiones que ya no intervendrán en actos intrusivos de espionaje a países amigos", aseguró Rousseff. "Creo en el presidente Obama", sostuvo. Su colega estadounidense aseguró que ha tenido una excelente relación con Rousseff desde que la presidenta llegó al poder en 2011. "Confío completamente en ella, siempre ha sido muy honesta conmigo, y además ha cumplido lo que ha prometido", sostuvo Obama.

 

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