MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Anne Hidalgo monta en una de las bicicletas de Vélib’, el sistema de bicis compartidas de París. KAMIL ZIHNIOGLU/AP/

'La ciudad en un cuarto de hora' es una propuesta para cambiar "radicalmente" la distribución de los barrios y relaciones de proximidad entre los vecinos

Anne Hidalgo ha incorporado el proyecto a su campaña para la reelección en las elecciones municipales de marzo, centrada en la sostenibilidad

La alcaldesa pretende reducir la contaminación, potenciar los desplazamientos a pie y que París sea 100% accesible para bicicletas en 2024

 

Que nadie tenga el colegio de sus hijos a más de 15 minutos de casa. Que todo el mundo llegue al trabajo en un cuarto de hora o tarde ese mismo tiempo en ir al supermercado. Es la propuesta que la alcaldesa saliente de París, Anne Hidalgo, ha presentado para las elecciones municipales francesas del próximo 15 y 22 de marzo.

Bajo el nombre 'La Ville Du Quart d'Heure' (La ciudad en un cuarto de hora), la política del Partido Socialista quiere hacer de París una ciudad de proximidad bajo una premisa: "Tener todo lo que necesitamos a menos de 15 minutos de casa", tanto a pie como en bicicleta.

Hidalgo, que se presenta bajo una candidatura de coalición con el Partido Socialista, el partido 'Place Publique', el movimiento 'Génération.s' y el Partido Comunista Francés, pretende así reorganizar la ciudad para favorecer la vida diaria de los parisinos y a su vez contribuir a una transformación ecológica de la capital francesa.

La candidata a la reelección para la alcaldía de París –que asumió el cargo en 2014, siendo la primera mujer en hacerlo– se ha propuesto "un cambio de paradigma". En su programa electoral, explica que para ello se necesita una transición hacia fuentes libres de carbono y renovables que debe ir acompañada de una "ambiciosa política urbana" que transforme "radicalmente" nuestros estilos de vida. Aunque ha reconocido en una entrevista conjunta en los medios ;Europe 1-CNews-Les Echos que "cambiar el modelo es complicado" y se necesita "hacer mucha pedagogía".

Una ciudad con todo a 15 minutos

'La Ville du Quart d'Heure' forma parte de uno de los ejes estratégicos de su programa. El principio es que un ciudadano pueda acceder en menos de 15 minutos a sus necesidades esenciales y sus destinos diarios, basándose en pilares como el uso de la bicicleta frente a vehículos contaminantes, la transformación de los espacios públicos para que tengan más de un uso o la eliminación de plazas de garaje para crear espacios verdes o aparcamientos de bicicletas.

La propuesta incluye también un aumento de 5.000 agentes municipales por la ciudad para "coordinar la limpieza y el mantenimiento de las calles". Además, se habilitarían los patios de recreo de los colegios durante los fines de semana como jardines abiertos y se crearían "kioskos ciudadanos", espacios de convivencia para que los parisinos "se reúnan, se ayuden mutuamente y se sientan arropados por asociaciones y agentes municipales", escribe la alcaldesa de París en su cuenta.

En la presentación pública, según medios franceses, Hidalgo ha defendido que con este modelo de ciudad se reducirán las emisiones de gases invernadero porque los recorridos serían de corta duración, y se potenciará la agricultura urbana y el comercio de proximidad. Además, dice, los vecinos podrán conocer, de manera digital, las actividades que tienen lugar en sus barrios para participar de ellas.

'La ciudad en un cuarto de hora' surgió como un proyecto del director científico de la cátedra ETI (Empresariado, Territorio e Innovación) de la Universidad de la Sorbonne, Carlos Moreno. El proyecto se llevó a cabo, a modo de experimento y de forma digital, en dos barrios de París, explica el especialista en una conversación telefónica con eldiario.es. Hidalgo se interesó por ello e incorporó a Moreno a su equipo como Enviado especial de ciudades inteligentes.

"Es una ruptura en la visión estratégica hacia otros usos, optimizar las infraestructuras, y sobre todo tejer relaciones más próximas", argumenta el investigador. Moreno asegura que el proyecto es "una ambición, una hoja de ruta" que se desarrollará durante los seis años de mandato.

El experto es consciente de que hay cosas "más difíciles que no dependen de la Alcaldía", como la propuesta de que el trabajo esté a un cuarto de hora de casa. Pero asegura que "ha surgido un movimiento", a raíz de las protestas de los chalecos amarillos que se prolongan desde hace más de un año, y en las últimas semanas por la reforma de las pensiones del presidente Emmanuel Macron, "para aproximar el trabajo al lugar de residencia". "Es la desmovilidad frente a la movilidad. No es algo inmediato, pero se podrá", apunta Moreno.

De momento, la propuesta ha recabado apoyos, pero también hay quienes expresan sus dudas acerca de cómo aplicarlo en materia laboral o escolar. Como Romain Beaucher, director asociado de la agencia de diseño de políticas públicas Vraiment Vraiment, que defiende que, a pesar de que le parece "un maravilloso marco conceptual para la transformación urbana", el aprendizaje para los estudiantes que viven lejos de su lugar de formación o el trabajo "son actividades que son fáciles de combinar", ha escrito en Twitter. En este sentido, se pregunta cómo se hará, si, por ejemplo, "a través del teletrabajo, la educación a distancia...".

Además, Beaucher asegura que no tiene claro que el modelo sea aplicable en todos los barrios, e indica que se corre el riesgo de que en los distritos del centro estos 15 minutos sean "de paseo y relajante" mientras en las afueras, donde reinan las grandes superficies así como los vehículos no sostenibles, son "asépticos" y "con alto contenido comercial".

Moreno responde que "se trata de colocar el problema a la orden del día". Desde 'París en común'pretenden, dice, "reequilibrar los lugares donde se sitúan las fuentes de trabajo", que en la capital francesa están principalmente concentrados en el oeste, y para ello han lanzado un programa de construcción de nuevos espacios en las zonas del este "concebidos desde una óptica multidisciplinar, que permitan utilizarse para trabajar, vivir y ofrecer otros servicios como tiendas o actividades culturales".

"Más allá del teletrabajo se pretende implementar el acercamiento hacia núcleos multidisciplinares descentralizados en diversas áreas de la ciudad que acojan el trabajo a distancia", argumenta el experto. También señala que el proyecto pretende equilibrar, con una política de proximidad, los sectores más desfavorecidos de la ciudad "prestando una mayor atención" a esas zonas. "La ciudad de proximidad, permite tomar el pulso constantemente a la calle y activar los correctos protocolos para actuar con más precisión y eficacia".

Otra de las visiones que incluye 'La ciudad en un cuarto de hora' es que haya más actividades y que los edificios tengan más de una finalidad. Por ejemplo, detalla el director científico, se habilitará una sala en el Ayuntamiento para que los parisinos puedan estudiar. Desde la candidatura de Hidalgo han pedido a los ciudadanos que envíen propuestas en este sentido.

El proyecto se enmarca dentro de un movimiento llamado cronourbanismo, basado en "un cambio radical en la relación humana con el tiempo, los espacios de vida y los lugares donde vivimos", detalla Moreno.

Se trata de una corriente urbanística de pensamiento de los años 70 que ha inspirado a otras ciudades como Ámsterdam o Estocolmo, que han aplicado en sus ciudades en el modelo 5 minute city (la ciudad de los cinco minutos)' que establece que todo tiene que estar a cinco minutos a pie o de la parada de transporte público más cercana. "Allí el uso de la bicicleta está muy extendido y se puede aplicar", indica Moreno. Además, Nantes, Lyon o Montreuil también han decidido incorporar propuestas similares a la de Hidalgo en sus programas electorales para las elecciones municipales.

El plan contempla, además, una reducción de las plazas de aparcamiento –un coche ocupa alrededor de 12 metros de espacio– que facilitará la creación de alternativas en la vía pública como terrazas de comercios y zonas verdes.

La plataforma Ecomovilidad, de análisis de políticas públicas urbanas y de movilidad, consideran la medida una "oportunidad" para que la capital francesa desarrolle "espacios de proximidad". Asimismo, defienden la viabilidad de la propuesta por la propia estructura de la ciudad: "París cuenta con una gran ventaja, tiene una red de metro con un importante mallado y más accesible que la madrileña". Recuerdan que la medida impulsaría el cumplimiento de la Agenda 2030 de Naciones Unidas por el desarrollo sostenible, ya que se contribuiría, dicen, a reducir las emisiones y al mismo tiempo se disfruta de la ciudad sin la necesidad de salir del barrio.

Otras ciudades como Ottawa o Boulder en Colorado (EEUU) están probando el modelo de 15 minutos. En otros puntos del mundo hay quien trabaja en propuestas similares que fomenten la proximidad en las urbes, como el colectivo 'Punt 6' de Barcelona, que argumenta que ellas "llevan tiempo proponiendo una 'Red Cotidiana'" en las ciudades, que priorice los recorridos en transporte público y a pie, porque "aumentar los desplazamientos genera una peor calidad de vida". Añaden además que una mayor presencia de gente en la calle ofrece una mayor percepción de seguridad.

Menos coches, más bicis y transporte público

Pese a que no cuenta con un informe detallado con las propuestas concretas, 'La Ville du Quart d'Heure' engloba las medidas del programa electoral de Hidalgo, entre las que también está impulsar los espacios verdes en la ciudad, potenciar el espacio dedicado a peatones y vehículos sostenibles.

Se pretende así reducir el tráfico de coches convencionales –que estaría canalizado hacia otras zonas–, y que las calles 'estén tomadas' por los niños. Además, el plan incluye que las zonas de aparcamiento de vehículos se sustituirían por áreas de recreo y aparcamientos de bicicletas (100.000 nuevas plazas); y los cruces en zonas verdes y parques.

Respecto al uso del vehículo en la ciudad, Carlos Moreno explica que "no es una visión de prohibición, sino de prioridad". Por ello han establecido una pirámide de prioridades en la que los peatones "van primero", seguidos de las movilidades activas, como bicicletas, en tercer lugar el transporte público, y por último los coches. Que canalizarían su circulación hacia ciertas calles. "Los barrios tienen que ser peatonales", argumenta.

Hidalgo también ha presentado el objetivo de que, en cuatro años, París sea 100% accesible para bicicletas, a través de un nuevo plan de circulación que ofrezca prioridad a este tipo de transporte –en un año el número de usuarios ha aumentado un 54%–. Además, la coalición ha propuesto que puedan acceder a los aparcamientos subterráneos para poder estacionar allí las bicicletas y facilitar que los usuarios puedan hacer el trasbordo fácilmente al transporte público con lugares seguros en las estaciones.

En este sentido, quieren promover que en los colegios se aprenda a montar en bicicleta y se aumentará la vigilancia por vídeo de las zonas seguras de circulación ciclista. También contemplan incrementar la inversión en 26 euros por habitante en la compra de bicicletas, hasta los 350 millones de euros en seis años. Por otro lado, la alcaldesa de París se ha comprometido a ampliar las ayudas para comprar vehículos verdes adaptados y multiplicará los talleres de autorreparación de bicicletas.

 

Por Álvaro García Hernández 

29/01/2020 - 21:10h

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 Luis Felipe López-Calva, director del PNUD para América Latina y el Caribe. UN

El director del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrolo (PNUD) en América Latina y el Caribe destaca la relación entre desigualdad y gobernanza como diagnóstico para afrontar los desafíos de la región

 

América Latina atraviesa por una etapa de convulsión. Las crisis políticas de la región, las protestas, las demandas de cambio y las reivindicaciones de los ciudadanos llevan meses evidenciando debilidades estructurales y forzando a algunos Gobiernos a mirarse en el espejo. Detrás de estas turbulencias, que se han dado de forma casi paralela aunque responden a especificidades distintas, hay una premisa común: la desigualdad. Pero la brecha social, de alguna manera, siempre estuvo ahí. Por lo que cabe preguntarse, ¿por qué ahora? Luis Felipe López-Calva, director del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), cree que, antes de nada, "hay que entender mejor la relación entre gobernanza y desigualdad".

El economista mexicano, que presenta este lunes en Bogotá el informe anual sobre desarrollo humano elaborado por el organismo de la ONU, incide en la importancia de ese vínculo en conversación con EL PAÍS, ya que "la relación entre desigualdad y gobernanza puede generar este de tipo de procesos de mucha conflictividad y eventualmente, lamentablemente, de violencia". En su opinión, se dan tres factores de tensión. "Desde el punto de vista económico, la desaceleración". Este es el punto de partida que alentó, por ejemplo, las protestas en Chile, en Colombia y en cierta medida en Ecuador. "La economía latinoamericana tuvo un proceso muy importante de crecimiento para estándares latinoamericanos", razona. "Se redujo la pobreza monetaria del 44% al 24%, de acuerdo con datos del Banco Mundial. No es un logro menor. Y ahora las expectativas crecientes de la población latinoamericana se ven afectadas por un proceso de paro económico. No recesión, pero sí desaceleración. La pobreza multidimensional, con más del 30% de la población, se redujo mucho pero los retos son muy grandes. Ese proceso que tenía Latinoamérica de ir hacia convertirse eventualmente en una sociedad de clase media, fuerte, se interrumpe".

El vendaval económico expone a la región y la hace más vulnerable a fenómenos como la migración. Colombia, concretamente, aplicó una política de puertas abiertas ante éxodo de venezolanos. Millones de personas huyen del régimen de Nicolás Maduro y en el país vecino ya se han instalado más de 1,5, camino de dos. "No esperábamos que en la región crecieran los flujos migratorios de la manera en que lo están haciendo, que por cierto es una forma extrema con la que las personas procesan su desencuentro con la gobernanza. En muchos casos por razones de violencia, económicas o por razones aspiracionales la gente simplemente decide que tiene que moverse. Ese es un segundo aspecto que genera también tensión social", reflexiona López-Calva, que añade un tercer elemento: "Es el tema ambiental. Solo este año hemos visto los incendios en la Amazonia, la Chiquitanía en Bolivia y un huracán de dimensión inusitada en el caso de Bahamas. Esta situación demanda que la gobernanza responda de una manera efectiva".

"Cuando hablamos de gobernanza", continúa el responsable del PNUD para Latinoamérica, "estamos hablando de acuerdos entre actores". "Y hay dos acuerdos básicos: de políticas públicas, como salud, educación e infraestructuras, y acuerdos respecto a las reglas del juego, sobre cómo cambiamos de Gobierno, cómo votamos". "La desigualdad puede afectar la capacidad de esos actores de estar en esa mesa. En Chile, es muy interesante ver que después de las movilizaciones, el Gobierno responde diciendo 'aquí está un nuevo paquete de políticas'. Pero la ciudadanía dice que no, que eso no es suficiente y quiere un cambio en las reglas del juego. Por eso tenemos que relacionar desigualdad con gobernanza".

En cualquier caso, según este funcionario de Naciones Unidas, "es muy importante diferenciar los procesos que están llevándose a cabo". Es decir, no es lo mismo lo que ocurrió en Chile, en Ecuador que lo que pasa en Colombia, aunque siempre existen lineamientos comunes. "El aspecto aspiracional es importante tenerlo ahí, en el sentido de que las aspiraciones de muchos grupos no se ven satisfechas. Veamos el caso de la violencia, por ejemplo. Latinoamérica y en el Caribe tienen el 8% de la población global, pero al mismo tiempo el 36% de las muertes violentas a nivel global. Catorce de los 20 países más violentos están en nuestra región y es algo a lo que la sociedad tiene que reaccionar. Según el Latinobarómetro más reciente, más del 75% de los ciudadanos dijeron que el sistema político está al servicio de los más poderosos. Estamos hablando de que esa desigualdad ha minado la confianza en las instituciones. Y por tanto la capacidad de las instituciones de procesar esos acuerdos", mantiene López-Calva. Y corrupción, por supuesto, es uno de los determinantes de la caída en la confianza en los Gobiernos.

Por eso, recalca, "hay que recuperar la noción básica de legitimidad". Y para eso quizá América Latina tenga que ir más allá en el fortalecimiento de los controles al poder. "Hay un poder muy fuerte centralizado y débiles controles a ese poder centralizado y eso dificulta la construcción de acuerdos. Hay otras democracias que buscan la legitimidad no solamente en las urnas sino también en la forma en la que se construyen los acuerdos". La rendición de cuentas es el primer paso. Pero, por encima de todo, según el responsable del PNUD, se trata de profundizar la relación entre desigualdad y buen gobierno. Un asunto que tiene que ver con todos los desafíos de la región y del que, en buena medida, dependen las oportunidades de futuro.

Por FRANCESCO MANETTO

Bogotá 9 DIC 2019 - 00:16 COT

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La desigualdad económica en Estados Unidos golpea a la esperanza de vida

La brecha de mortalidad entre los más pobres y los más ricos se ampliará de cinco a trece años, según un estudio

 

La creciente desigualdad de ingresos en Estados Unidos tiene una traslación directa en la esperanza de vida. Los más ricos siempre han tendido a vivir más años que los más pobres, pero esa brecha corre el riesgo de agrandarse: la distancia se ampliará de cinco a trece años, según un artículo publicado este jueves por la revista médica británica The Lancet.


Los autores del informe predicen que en una generación la diferencia se ampliará entre el 20% más pobre de estadounidenses y el 20% más rico. Para los nacidos en 1930, la esperanza de vida de los menos acaudalados es de 77 años, mientras que para sus opuestos es de 82 años. Sin embargo, en los nacidos en 1960, la esperanza para los primeros cae a 76 años y para los segundos crece hasta los 89 años.


“Estamos presenciando a cámara lenta un desastre en la salud de los americanos de bajos ingresos que han transcurrido su vida trabajadora en un periodo de crecientes desigualdades de ingresos”, dice uno de los autores, Jacob Bor, profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston. “La creciente seguridad económica entre los estadounidenses pobres y de clase media ha llevado a la persistencia del tabaquismo y el auge de la obesidad y de la epidemia de opioáceos. Al mismo pagar por atención sanitaria en EE UU puede dejar en bancarrota a hogares y empobrecer a familias”.


El experto advierte que el “creciente vínculo” entre ingresos y salud en la primera potencia mundial puede acabar creando una “trampa de pobreza y salud”.


La tendencia se ha acentuado desde el año 2001. Según el informe, desde entonces el 5% más pobre de estadounidenses no han aumentado su esperanza de vida, mientras que los ciudadanos de ingresos medios o altos han ganado dos años de predicción de mortalidad.


Los autores destacan el impacto de la reforma sanitaria aprobada por el Gobierno de Barack Obama, que la nueva Administración de Donald Trump quiere desmantelar. En 2010, había 48,6 millones de personas sin seguro médico en EE UU. Cinco años después, eran 28,6 millones.


Sin embargo, alertan de que los elevados costes de los copagos en algunas prestaciones médicas siguen propiciando estrecheces económicas en la población. Y que se mantienen las divergencias entre los más pobres y los más ricos: un 25,2% de los primeros no tenía seguro médico en 2015 frente al 7,6% de los segundos. Las desigualdades se repiten según la raza: negros y latinos viven menos y tienen menos opción de tener seguros que ciudadanos blancos.


Entre las causas que más se invocan para tratar de explicar el apogeo de la desigualdad de ingresos en EE UU y el estancamiento del ascensor social están la política fiscal, las divergencias en las remuneraciones por trabajo o capital, la debilidad de los sindicatos o los cambios regulatorios.


El informe en The Lancet aporta un nuevo prisma al debate, poniendo énfasis en la salud y el papel que juegan el “racismo estructural”, políticas de vivienda y la criminalización por la posesión de drogas, que ha disparado la población carcelaria en el país. “Las investigaciones sugieren que si la encarcelación se hubiese mantenido en su nivel de los años 1980, la esperanza de vida en EE UU hubiese aumentado un 51,1% adicional y la mortalidad infantil hubiese caído un 39,6% adicional”.

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“¡Buuuses, buuuses, buuuses!”, bramaba con insultos la multitud.

Como pan de cada día, crucé el torniquete y me estrellé con una gran masa de personas acumulándose en el paradero de la ruta G-30, única ruta del Portal Suba que me acerca al trabajo. Estoy acostumbrado a meterme entre la multitud dispuesto a soportar, luego de respirar profundo y recitar un mantra, que me halen, pisen, empujen y lancen todo tipo de golpes con tal de ingresar a un articulado. Por lo general, siempre logro tomar al cuarto bus y consigo acomodarme cerca del conductor, de pie, pero con espacio para leer el libro del momento. Sin embargo, esta mañana, la multitud era el doble de lo normal y gritaba amenazando con explotar.

Salí a tiempo de mi casa para llegar al trabajo a las ocho, ocho y quince en realidad. Miré el reloj y eran las seis y cincuenta; apenas, dije. Luego de dos semanas laborales ya tenía calculado el tiempo de cada tramo. En cicla hacia el Portal me demoraba unos veinte minutos; del portal a la estación Campin, contando la espera del articulado, eran otros cuarenta; y de la estación hacia el periódico donde trabajo se sumaban unos quince, más o menos. Pero al abrir la puerta de la casa un frio desmotivado me hizo cambiar de planes. La calle estaba mojada y el cielo gris, a punto de llorar. Un lunes perfecto. Mierda, maldije por primera vez entre las muchas veces que lo haría. Dudé por unos segundos qué hacer. Si me iba en cicla de seguro volvería a mojarme como la semana pasada, error que no volvería a cometer.


Ni modos, cogí entonces una sombrilla y me arriesgué a irme en bus alimentador. Era eso o tomar un Sitp. Pero la última vez que utilicé ese medio, en mi segundo día de trabajo, llevaba media hora esperando un bus cuando me salí de la inmensa fila a buscar una alternativa de último momento, no podía esperar más. Ese día llegué treinta minutos tarde; tiempo que ahora podría igualar si no me apuraba. Caminé rápido mientras decidía a cuál de todos los paraderos dirigirme. Como llevo muchos años viviendo en La Gaitana, sé cuáles son los menos congestionados, el problema es que están lejos y, aún así, no era seguro que estuvieran vacíos. Pero valía la pena correr el riesgo; de todas formas, quedaba en dirección al portal; si se demoraba, si no podía ingresar a uno, la última opción era irme caminando, pero llegaría aún más tarde de lo que ya iba.


Llegué al paradero esquivando lagunas de lodo y acomodando a cada momento los huesos rotos de mi sombrilla, ya que, en efecto, había comenzado a llover. Estaba a una cuadra cuando vi que mi bus se alejaba del paradero. Carajo, hoy no es mi día, pensé, como si el problema fuera cuestión de suerte, pero cambié de parecer al ver que detrás de este venía otro más, vacío. Corrí, por si acaso. Intenté sentarme en una silla roja pero una hábil mujer lanzó su bolso con tal precisión que quedó perfectamente acomodado en la silla. Sin derecho a refutar, refunfuñe y me alejé. Luego vi otra silla vacía. Me senté. Soy un lector empedernido y siempre busco un poco de comodidad para disfrutar de las letras. Con tantas horas metido en estos estómagos de metal, por lo menos, pienso, es mejor aprovecharlas con algo productivo, más ahora que estoy embelesado con un libro de Gay Talese, Honrarás a tu padre.


Llegué al Portal en veinte minutos. En el recorrido, tras llenarse el bus en la segunda parada,el conductor no permitió que nadie más entrara (si tal cosa era posible); llegaba a los paraderos, frenaba con la intención de abrir las puertas, la gente en la calle se acomodaba para entrar, pero de inmediato, con algo de malicia, se alejaba dejando atrás rostros furiosos que negaban con la cabeza. En un momento una señora al frente mío se corrió bruscamente hacia atrás y dejó que una joven mujer, de unos veinte años, se pusiera frente a ella. La vi y estaba pálida. Parecía desmallarse. De inmediato me paré, interrumpiendo mi lectura, y le cedí el puesto. Según dijo, se sentía asfixiada y mareada. Este sistema nos quita hasta el aire, pensé.


En el Portal, tras naufragar entre la marea agitada de gente, escuché a un hombre, con voz de naufrago, gritar desesperado: “manden buses, hijueputas”. Le siguieron chiflidos de apoyo. Era evidente que llevaban mucho tiempo esperando. Y no eran los únicos. Al otro extremo del portal se escuchó un estruendo de gritos y silbidos amenazantes clamando por lo mismo. Entonces otro hombre cercano, tal vez motivado por esa ola de indignación, gritó: «¡por eso no pago pasajes!» y de nuevo gritos y chiflidos de apoyo.


Corrían los minutos y la gente gritaba cada vez más fuerte, más alterada. Yo pensaba en los responsables de este caos, los dueños invisibles de este negocio y sus políticos aliados, a ellos lanzaba mis insultos mientras la gente parecía irse lanza en ristre contra los trabajadores del sistema, simples acatadores de órdenes. “¡Buuuses, buuuses, buuuses!” bramaba con insultosla multitud.


Esto va a explotar, pensé. Miré a todos y me pregunté ¿Por qué nadie maldice al alcalde, por qué nadie nombra a las familias dueñas de este negocio? ¿Por qué yo no soy capaz de hacerlo? Por otro lado ¿Cuántos habrán votado por Peñalosa y el Concejo que le aprueba sus sandeces? Por lo menos, de haberse elegido un alcalde que no se beneficiara con este sistema de transporte, abría una leve esperanza de un metro a mediano plazo. Pero no. Pasaron otros cinco angustiantes minutos en los que pensaba en el tiempo que estaba perdiendo; entonces recordé aquella frase de Mujica en la que dice que uno no compra algo con plata, lo compra con el tiempo de vida que se gasta para conseguir esa plata. Reflexioné: entonces quienes roban el dinero que pagamos en impuestos, con él se podría arreglar vías, construir un metro, mejorar el transporte público (quitándoselo, claro, a los privados), no nos están robando solamente dinero, nos están robando el tiempo de vida que gastamos para conseguir ese dinero. En alguna noticia leí que los bogotanos pasamos un mes del año metidos en un bus ¡Un mes! Cómo aprovecharía por lo menos la mitad de ese tiempo en otras actividades; la principal: vivir. Porque estar metido en un bus es tiempo muerto. Pensar en ello me indignaba más, tanto que si la gente se rebotaba estaría ahí.


Al frente de la plataforma, seis policías estaban en fila sobre un andén, quietos, se veían endebles frente a la muchedumbre desesperada por llegar al trabajo, la universidad o a cumplir cualquier otra cita. Ya no había más espacio; la gente que llegaba no podía pasar los torniquetes. Entonces tronó una nueva tanda de chiflidos, gritos e insultos que duró varios segundos. Desesperada, indignada, la gente comenzó entonces a bajarse de la plataforma para bloquear el carril de los articulados, como forma de protestas. Uno tras otro se lanzaba al tiempo que motivaban a los demás pasajeros a imitarlos. “¡Abajo, abajo, todos abajo!”. En pocos segundos los carriles se colmaron de gente que por el momento le impedía el paso a dos buses. Un hombre se acercó alterado a un policía exigiéndole que los ayudara. El policía, impávido, señalaba la plataforma pidiéndole que se subiera.


Quienes permanecían en la plataforma expresaban en sus rostros angustia, expectativa, pero la mayoría sentía ira. La gente siguió bajándose. Volví a mirar a los policías que seguían quietos, de seguro esperando dar la orden de traer al Esmad, que para ese momento de seguro llegaría más rápido que un bus. La semana pasada, en la misma ruta, había sucedió lo mismo, la falta de buses llevó a una protesta masiva que llegó a llamar la atención de los medios de comunicación. Ese bloqueo duró varios minutos.


Sin embargo, esta protesta parecía desquebrajarse más rápido. La masa de la plataforma era mayor a la que bloqueaba y no parecía aumentar. Sobre todo porque al fin llegaba un G-30. Quienes impedían el paso de los buses dudaron en volver a la plataforma. Miraron más allá para verificar que vinieran más y, en efecto, venía otro, y luego otro. Dudaron otro poco en decidir, pero al fin se subieron todos.


Agolpados a la orilla de la plataforma, el primero de los buses se detuvo sin abrir las puertas. La gente comenzó a exigir que las abriera golpeando con las palmadas de las manos a los vidrios, pero el conductor no obedecía. Así, sin tiempo para la paciencia, las abrieron a las malas y entraron en tumulto, chillando algunos de dolor por los empujones, era tantos que se hacía difícil hasta entrar. Con cada bus que llegaba, ahora sí cada tres minutos contabilizados, se iba desocupando la plataforma. Cuando ya iba a ingresar a uno, se escuchó un grito desgarrador: «mi costilla, mi costilla». Una mujer gritaba desesperada. Detrás, un hombre mayor empujaba a otro mientras le gritaba que se quitara. El hombre, de chaqueta roja y alto, se aferraba a la puerta para no ser sacado de la fila. Los hombres se insultaban y forcejeaban hasta el punto de que el hombre de chaqueta instó, con movimiento de boxeador, al otro para que se saliera y arreglaran el problema con los puños. La gente intentaba calmarlo.


El hombre mayor se quedó adentro y las puertas se cerraron. El hombre explicaba que a su mujer, a quien defendía del hombre de chaqueta que la estaba empujando, hace un mes otro hombre le fracturó una costilla de tanto empujarla intentando entrar, también a un bus. Luego el hombre se desahogaba culpando a Peñalosa de empeorar el transporte público al impedir que se construyera el metro. Otra mujer afirmaba que era necesario organizar una gran protesta, ya no aguantaba más, una que durara un día completo para que así, al verse realmente afectados los dueños de este negocio ahí sí mejorarían el sistema. Varias personas la apoyaron.


Al día siguiente, en la estación Campiña, la última antes de llegar al Portal, un grupo de personas en horas de la mañana intentó bloquear el transporte, pero la iniciativa no cobró fuerza y desapareció al poco tiempo. A la misma hora, sin embargo, en Soacha sí había comenzado una protesta que duraría varias horas bloqueando los carriles.


Por ahora yo iba en el cementerio de Suba cuando la voz robótica del bus informó: «son las ocho horas del 27 de marzo de 2017». No iba ni por la mitad del camino y ya tendría que estar llegando al periódico. “Me van a despedir”, dijo un hombre a mi lado que hablaba, al parecer, con su pareja. Le decía que estaba seguro que lo iban a despedir del trabajo, que ya había acumulado muchos retardos. Para colmo de males, el bus andaba despacio. Intenté mirar qué pasaba, pero no pude ver nada. Alguien a mi lado con mejor visión dijo luego que había un bus parado, cuando pasamos por el lado de este vimos que era, vaya sorpresa, un G-30.


Llegué al trabajo a las ocho y cincuenta. Exactamente había perdido dos horas de vida que nunca más recuperaré.

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Viernes, 19 Agosto 2016 18:06

Costo de vida, salarios y mínimo vital

Costo de vida, salarios y mínimo vital
Seis meses después de que el Gobierno Nacional decretara el incremento del salario mínimo, la población trabajadora de ingresos bajos, según datos del DANE, ha acumulado una pérdida/disminución de su ingreso de 5.84 puntos porcentuales, lo que la hace más pobre y vulnerable.

 

 

Recordemos que en diciembre pasado el Gobierno decretó un incremento del salario mínimo del 7%, porcentaje que fue inferior al IPC causado de la población trabajadora de ingresos bajos, que para ese año fue del 7.28%.

 

Tal decisión, que tenía el propósito de favorecer los intereses de una patronal que durante el proceso de concertación del salario mínimo había ofrecido hasta un 6.8% de incremento, no sólo se situó muy lejos de lo que reivindicaban las centrales sindicales y de lo que aspiraban los trabajadores de ingresos bajos, sino que fue completamente contraria al artículo 53 de la Constitución Nacional, que establece como principio el aseguramiento de una “remuneración mínima vital y móvil”. La Corte Constitucional por su parte ha determinado que los incrementos salariales deben proteger como mínimo el poder adquisitivo de los salarios.

 

El IPC, o costo de vida, no es igual para toda la población colombiana, como lo ilustra la siguiente información del DANE correspondiente al IPC del mes de junio del presenta año:

 

 

tabla 1tabla 1.1

    

 

Obsérvese que el IPC es siempre distinto según la ciudad donde se viva y según la clase social a la que se pertenezca, por lo que el incremento del salario mínimo no puede hacerse con base en el promedio nacional, sino por lo menos con base al IPC de la población trabajadora de ingresos bajos, que es la que devenga el salario mínimo (o menos) y constituye la mayoría de la población asalariada del país.

 

En la tabla también se observa que el IPC causado para la población trabajadora de ingresos bajos en el último año, está 0.75 puntos porcentuales por encima del IPC promedio nacional, y 1.05 y 1.35 puntos por encima del IPC de las poblaciones de ingresos medios y altos, respectivamente. En este mismo período (12 meses) el IPC de los productores (técnicamente su denominación es IPP) fue de 6.95% promedio nacional, 1.23 puntos por debajo del IPC promedio nacional.

 

Como puede verse, de las 24 ciudades en las que el DANE aplica su estadística, 11 presentaron incrementos por encima del IPC promedio de la población de ingresos bajos, con los resultados más malos para los trabajadores de Cúcuta (11.72%), Pasto (11.14%) y Florencia (10.75%), los que más han sufrido en el deterioro de su calidad de vida.

 

Estas diferencias se sustentan en patrones de consumo completamente distintos, como lo ilustra el siguiente cuadro :

 

tabla 3

 

Según estos cálculos, los trabajadores de ingresos bajos destinarían al mes el 41.42% de éstos a comprar alimentos ($285.572 o $9.391 día); el 28.31% ($195.185) a pagar vivienda cuando es arrendada, o en todo caso a los gastos que esta genera, aunque resulta bastante difícil conseguir vivienda digna de menos de $300.000 en barrios de estratos 1 y 2; destinan $50.261 al mes a vestuario, y la misma suma al pago de transporte (los trabajadores formalizados de salario mínimo tienen derecho a subsidio de transporte); a salud destinan 4.26% (se supone que al menos están cubiertos por una EPS aunque sea en el régimen subsidiado); 3.57% para educación (si bien los trabajadores de ingresos bajos no matriculan sus hijos en la universidad de los Andes y su opción es la educación pública, este porcentaje supone gastos en educación de $24.614 al mes, o $295.363 al año); a diversión destinan el 2.25% y el 5.6% para otros gastos.

 

Aunque los anteriores cálculos nos parezcan de ficción, como no contamos con datos alternativos que nos permitan discutirlos, no nos que más remedio que tomarlos e incorporarlos a nuestro análisis.

 

En el último año los trabajadores de ingresos bajos, que son la mayoría de la población asalariada, han sido los más castigados por el costo de vida, pues han sido los alimentos los productos que más inflación han tenido, como lo ilustra la siguiente tabla:

 

tabla 4

 

Esta inflación, que se va a mantener todavía por un buen tiempo, ha superado las expectativas y metas que se había fijado el Banco de la República, que para 2016 y 2017 definió una meta de inflación entre 2% y 4%, con centro en 3%.

 

Entre las razones que la explican están, por un lado, los mayores precios de las importaciones, que los productores trasladan automáticamente a los consumidores (mayores precios son resultado a su vez de un peso cada vez más devaluado). Y por otro lado, la confluencia de fenómenos como el del “niño”, que afectó la producción de alimentos, y el paro camionero, que afectó el abastecimiento. A estos factores hay que agregar la política que ha estado implementando el Banco de la República de subir las tasas de interés, que incrementan el valor de los créditos que por necesidad asumen los hogares de los trabajadores de ingresos bajos, sobre todo para comprar ropa, mediante sistemas como el pago por cuotas, o el uso de las tarjetas de crédito.

 

Sin embargo, no son estas las únicas razones que explican este fenómeno, pues en el fondo subsisten problemas estructurales que les permite a los sectores dominantes en el agro, en la industria y en el comercio, capturar rentas a través de un modelo de desarrollo ineficiente y excluyente.

 

Como puede verse, es completamente razonable y justa la posición de las centrales sindicales CGT, CUT y CTC, que a principios de este año demandaron ante el Concejo de Estado la nulidad del decreto sobre salario mínimo, por ser contraria a los mandatos constitucionales y a los fundamentos del Estado Social; demandas con las que, además, reclamaron una medida cautelar para que de manera transitoria, mientras el Consejo de Estado decide, se decrete un incremento del salario mínimo en armonía con las normas constitucionales, de tal manera que se restablezca el poder adquisitivo del salario y se repare la afectación del mínimo vital.

 

Publicado 18 agosto de 2016.

 

Analista Escuela Nacional Sindical*

Publicado enColombia
Diseñan robot origami ingerible, que permitirá cerrar heridas

Cambridge, Massachusetts.

 

¿Su hijo se tragó una batería pequeña? En el futuro, un robot diminuto fabricado de tripa de cerdo la atrapará y expulsará.

 

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts trabajan en un robot que puede tragarse y utilizarse para cerrar heridas o suministrar fármacos. También podría retirar un objeto extraño, como las pequeñas baterías en forma de disco que pueden resultar mortales si los niños se las tragan.

 

Los investigadores llaman a su experimento "robot origami", en referencia a la técnica de papiroflexia japonesa, porque se dobla hasta formar un cubo de hielo del tamaño de una píldora y después se despliega tras llegar al estómago, cuando se derrite.

 

"La persona se traga el robot y cuando llega al estómago, el hielo se derrite y el robot se desdobla", explicó Daniela Rus, profesora que dirige el laboratorio de Ciencias Computacionales e Inteligencia Artificial del MIT. "En ese momento es cuando podemos dirigirlo a un lugar preciso".

 

El experimento aún está lejos de las pruebas en humanos o animales. Por ahora, los investigadores lo prueban en un estómago artificial fabricado de silicona.

 

Rus explicó que una de las misiones más importantes del robot es que podría salvar la vida de los niños que se tragan esas pequeñas baterías en forma de disco. En caso de ingesta, la batería puede quemar rápidamente el tracto estomacal y puede ser fatal.

 

Los robots serían capaces de buscar y atrapar la batería antes de que cause demasiado daño, arrastrarla por el tracto intestinal y sacarla del cuerpo.

 

El marco del robot es flexible y biodegradable, porque está hecho del mismo material que las envolturas de las salchichas. Los investigadores recorrieron mercados en el Barrio Chino de Boston antes de hallar un material para construir un robot ágil que pudiera disolverse una vez concluida su misión.

 

"Lo intentaron también con papel de arroz, papel de azúcar y de hidrogel, todo tipo de materiales diversos", agregó la profesora del MIT. "Hallamos que la envoltura de salchicha tiene las mejores propiedades cuando se trata de doblarse y desdoblarse, así como para controlarla".

 

Incrustado en este cuerpo carnoso –que no sería difícil fabricar también en versión kósher, según Rus– está un imán de neodimio que se asemeja a un diminuto cubo de metal.

 

Fuerzas magnéticas controlan sus movimientos para dirigirlos a un lugar preciso. Los investigadores usan palancas de videojuego para cambiar el campo magnético y permitir al robot deslizarse y avanzar por el estómago en busca del objeto que trata de recuperar o la herida donde debe aplicar medicamento.

 

Steven Guitron, graduado de ingeniería mecánica del MIT y quien es parte del equipo investigador, asegura que no duele tragarse al robot y que en cualquier caso "sería como tragarse un cubo de hielo por accidente".

 

El equipo del MIT tiene una patente pendiente y presentó su investigación en una conferencia de robots en Suecia hace unos meses. Rus dijo que empresas médicas han manifestado interés en sus aplicaciones clínicas, las cuales deben pasar antes por un proceso de regulación.

El planeta, “en camino de la recuperación”

Expertos del MIT registraron que, desde el tratado internacional que acordó acciones contra el CFC, el daño comenzó a revertirse. Proponen acciones contra el aumento de la temperatura global.

Científicos estadounidenses observaron señales de que el agujero de la capa de ozono comienza a reducirse y estimaron que podría cerrarse por completo a mediados de este siglo, según un estudio publicado en la revista Science. El equipo de especialistas descubrió que la reducción supera los cuatro millones de kilómetros cuadrados desde el 2000, cuando alcanzó un pico. Los científicos consideran que el Protocolo de Montreal, de 1987, fue clave para revertir la situación.


El equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) descubrió que el agujero de la capa de ozono se redujo en los últimos 16 años. Más de la mitad de esa reducción, aseguraron, se debió a la disminución del cloro atmosférico generado por clorofluorocarbonos (CFC), una familia de gases usados en la industria de la refrigeración, los aerosoles y la limpieza en seco. A partir del Protocolo de Montreal, impulsado por Naciones Unidas en 1987, los países responsables de la emisión se comprometieron a dejar de utilizar estos gases para detener la destrucción de la capa de ozono.


Los científicos observaron que, desde el 2000, la recuperación se ralentizó en algunos intervalos de tiempo debido a los efectos de las erupciones volcánicas, aunque en general la capa de ozono parece estar en recuperación. Susan Solomon, la autora principal del estudio y profesora de Química Atmosférica y Ciencia Climática en el MIT, afirmó: “podemos estar seguros de que los pasos que hemos dado han puesto al planeta en el camino de la recuperación”. La científica aseguró que, mientras los niveles de cloro continúen disipándose, el agujero de la capa de ozono continuará achicándose, y podría quedar cerrado de manera permanente.


“¿No es acaso excelente para nosotros? ¿Acaso no somos increíbles humanos que decidieron colectivamente revertir una situación deshaciéndonos de estas moléculas? Lo hicimos y ahora estamos viendo la respuesta del planeta”, agregó. Para evaluar el impacto del acuerdo y el progreso del agujero en la capa de ozono, los científicos analizaron los registros en cada mes de septiembre entre 2000 y 2015.


“Los modelos matemáticos desarrollados por diversos grupos de científicos predicen en su mayoría que la capa de ozono puede llegar a sus valores previos al comienzo de su deterioro en la década del 1980, hacia mediados del presente siglo”, expresó Rubén Piacentini, director del área de física atmosférica del Conicet, quien participó de los equipos científicos implicados en el Tratado.


Acerca del protocolo de Montreal Piacentini apuntó: “A partir de la primera firma se comenzaron a notar los efectos. En 2006, junto con especialistas de distintos países y en el Informe Mundial de la Organización Meteorológica Mundial informamos que el Tratado de Montreal estaba funcionando bien y que la destrucción de la capa de ozono se había detenido en gran parte del planeta”.


Los gases CFC duran entre 50 y 100 años en las atmósfera y con el tiempo alcanzan la estratósfera, lo que inicia el proceso de destrucción del ozono, que protege la vida en la tierra al absorber los rayos ultravioletas del sol (UV). En 2009, la NASA demostró mediante un simulador que, si se hubiesen seguido usando los gases CFC, el agujero de ozono habría cubierto la totalidad del planeta. “Esa situación extrema fue evitada gracias al esfuerzo conjunto de la sociedad, esto realmente tiene que ver con el compromiso de las personas y los empresarios, y la acción de aquellos que generan políticas”, dijo Solomon.


Piacentini señaló que el éxito del Tratado debería tomarse “como ejemplo” para apuntar a reducir el aumento de la temperatura ambiente del planeta, que “está causando serios problemas al presente y se agravarán en el futuro, si no se toman medidas al respecto”.

Hawking: “No creo que vivamos 1.000 años más sin que tengamos que dejar este planeta”

El físico británico hace un emotivo balance de su vida ante una audiencia entregada durante su charla en el festival Starmus que se celebra en Tenerife

Cuando era un veinteañero, Stephen Hawking tuvo la primera sensación de que estaba enfermo, sin saber de qué. Los médicos no supieron hacer mucho más. “Nunca me dijeron qué tenía, aunque yo intuía que era bastante grave. Me dijeron que no había nada que hacer”, ha explicado este físico teórico hoy en Tenerife, ante una sala abarrotada a la que ha llegado escoltado por sus asistentes médicos y dos policías, entre una cerrada ovación.


El punto de inflexión en su vida fueron aquellos días en los que los médicos no sabían qué hacer o incluso le recomendaban que dejase la cerveza para no sufrir caídas, cada vez más frecuentes por su dolencia neurodegenerativa. “No sabía si viviría lo suficiente siquiera para terminar mi tesis”, confesó con su característica voz robótica. “Al principio caí en una profunda depresión”, pero luego se dio prisa para acabar el trabajo y "cada día se convirtió en un regalo; mientras hay tiempo hay esperanza”, recalcó.


El científico ha hecho un juego de palabras con su libro más famoso para narrar “Una breve historia de mi vida”, su primera charla en el festival Starmus, que se celebra estos días en Tenerife. Este año la cita ha congregado en la isla de Tenerife a 12 premios Nobel y a siete astronautas de varias generaciones. El evento ha congregado a unos 800 asistentes de 12 países con su extraña mezcla de música, astronomía y charlas de algunas de las mentes más brillantes del planeta, que en esta ocasión se han reunido para honrar a Hawking.


El físico británico ha explicado cómo su historia ha discurrido en paralelo al nacimiento y consagración de la cosmología como disciplina para entender las cuestiones más fundamentales del universo. Uno de sus mayores logros ha sido su propuesta de que el Universo no tiene ni un principio ni un final, lo que supone que la cuestión de la creación, la posible necesidad de que haya un Dios para ella, queda descartada. Ese concepto lo recogió en su libro más popular Una Breve Historia del Tiempo, uno de los mayores best sellers de ciencia. “Nunca esperé que tuviese tanto éxito ni tampoco que nadie lo comprendiese completamente, pero sí lograr que entendieran que vivimos en un universo gobernado por leyes racionales que podemos descubrir y comprender”, ha señalado ante una sala sumida en un devoto silencio.

Otra de sus grandes contribuciones fue descubrir que “los agujeros negros no son tan negros como pensábamos”. Si todo lo que cae en uno de estos monstruos del cosmos se pierde, como pensaban muchos científicos, sería imposible conjugar la relatividad con la mecánica cuántica, las leyes “de lo infinitamente pequeño”, como las partículas en el entorno de un agujero negro. “Mi solución a este problema fue que la información no se pierde al caer en un agujero negro, pero que, al caer, no retorna en un formato utilizable”, dijo. “Es como si quemas una enciclopedia, la información no se pierde, pero es muy difícil de leer”, bromeó.


Una nueva teoría


A sus 74 años Hawking sigue investigando con sus colegas de la Universidad de Cambridge en “una nueva teoría para explicar la mecánica de cómo la información retorna de los agujeros negros”. Puede que pronto avance en la resolución de esos problemas desde su nuevo despacho en el Instituto de Astrofísica de Canarias, uno de los pocos centros de investigación del mundo del mundo cuya oferta de colaboración científica ha aceptado este físico.

También ha resaltado como futuros proyectos científicos como Planck y LISA pueden avanzar mucho más en los próximos años, por ejemplo confirmando la teoría de la inflación del universo que él defiende, al contrario que su veterano colega Roger Penrose, que estaba sentado en la fila de los invitados ilustres.


El científico también ha hecho una defensa de la exploración espacial por razones de propia supervivencia como especie. “No creo que vivamos 1.000 años más sin que tengamos que dejar este planeta para buscar otro, por eso intento que aumente el interés por la gente en el universo”, ha señalado. “Ha sido un tiempo glorioso para estar vivo” y “hemos hecho un gran progreso en los últimos 50 años en nuestra comprensión del universo”, ha resaltado Hawking.


De niño estuvo cerca de morir reventado por las bombas alemanas en su barrio cercano a Londres. Ha sobrevivido a una enfermedad que le dejó sin voz.

Su mente funciona aún a toda velocidad, pero solo puede juntar unas pocas palabras por minuto con el ordenador especial que usa. Y a todo ello se ha sobrepuesto. “Mi consejo es que recordéis mirar hacia arriba, hacia las estrellas, no a vuestros pies”. “Intentad encontrar el sentido de lo que veis, sed curiosos. No importa qué dificultades haya en vuestras vidas, siempre hay algo en lo que podéis triunfar. No os rindáis”.

Publicado enInternacional
Dan un "paso positivo" hacia una vacuna universal contra el cáncer

Científicos han dado "un paso muy positivo" hacia la creación de una vacuna universal contra el cáncer, que induce al sistema inmune a atacar tumores como si fueran virus, informan expertos.

En la revista Nature, un equipo internacional de investigadores describió cómo tomó segmentos del código genético de ARN de un cáncer, los colocó en nanopartículas de grasa e inyectó la mezcla en el torrente sanguíneo de tres pacientes en etapas avanzadas de la enfermedad.

El sistema inmune de los pacientes respondió produciendo células T "destructoras", diseñadas para atacar el cáncer.

La vacuna también resultó efectiva para combatir tumores "de crecimiento agresivo" en ratones, según los investigadores, dirigidos por el profesor Ugur Sahin, de la Universidad Johannes Gutenberg, en Alemania.

"Esas vacunas son rápidas y de producción económica, y se puede codificar por ARN un antígeno [proteína atacada por el sistema inmune] virtualmente de cualquier tumor", escribieron.

"Por consiguiente, la inmunoterapia de ARN en nanopartículas presentada aquí se puede considerar una novedosa clase de vacunas de aplicación universal para la inmunoterapia del cáncer."

El documento señaló que tres pacientes recibieron dosis bajas de la vacuna y aclaró que el objetivo de la prueba no era medir el buen funcionamiento de la misma. Si bien el sistema inmune de los tres pareció reaccionar, no hubo evidencia de que el cáncer desapareciera.

En un paciente, un tumor en un nodo linfático empequeñeció luego de recibir la vacuna. Otro al que le habían extirpado quirúrgicamente los tumores quedó libre de cáncer siete meses después de la vacuna.

El tercer paciente tenía ocho tumores que se habían extendido desde el cáncer de piel inicial hacia los pulmones. Estos tumores permanecieron "clínicamente estables" después de recibir la vacuna, indicó el documento.

La vacuna, que contenía varios segmentos distintos de ARN, activó células dendríticas que seleccionan objetivos para que el sistema inmune las ataque. Enseguida se produjo una fuerte respuesta de las células T "destructoras", que normalmente hacen frente a infecciones.

En estos días la inmunoterapia para el cáncer es causa de significativa emoción en la comunidad médica. Ya se emplea para tratar algunos cánceres, y algunos pacientes permanecen en remisión más de 10 años después de haber recibido el tratamiento.

Si bien el tratamiento tradicional del cáncer testicular y otros puede conducir a una cura completa, el de pulmón, el melanoma y algunos de cerebro y cuello han resultado difíciles de tratar.

Poder inyectar un tratamiento efectivo en el torrente sanguíneo de un paciente sería un significativo paso adelante. La vacuna también produjo efectos secundarios limitados, semejantes al catarro, en contraste con las enfermedades extremas causadas por la quimioterapia.

El profesor Alan Melcher, del Instituto de Investigación del Cáncer, comentó: “La inmunoterapia para el cáncer evoluciona con rapidez y es un campo emocionante. Este nuevo estudio, en ratones y en un número pequeño de pacientes, muestra que mediante un nuevo tipo de vacuna se puede provocar una respuesta inmune contra los antígenos dentro de un cáncer.

"Aunque es una investigación muy interesante, aún está algo lejos de ser de provecho demostrado para los pacientes", advirtió. "En particular, existe incertidumbre sobre si el beneficio terapéutico visto en ratones al enfocarse en un número pequeño de antígenos se aplicará también a humanos, y sobre el problema práctico de producir nanopartículas para una aplicación clínica en amplia escala."

Gran potencial

La doctora Helen Rippon, jefa ejecutiva de la organización Worldwide Cancer Research, declaró: "Sabemos que el sistema inmune tiene un gran potencial de ser manipulado y reactivado con el fin de combatir células cancerosas; por eso llevamos 15 años financiando investigaciones en este campo. Estos resultados son emocionantes y novedosos, pues muestran la promesa de que una vacuna de nanopartículas de ARN logre hacer precisamente eso".

Describió la respuesta inmune en los tres pacientes como "positiva" y apuntó que el cáncer avanzado de piel es “notoriamente difícil de tratar.

“Sin embargo, se requiere más investigación en un número más grande de personas con diferentes tipos de cáncer y en periodos más prolongados antes de que podamos decir que hemos descubierto una ‘vacuna universal contra el cáncer’. Aun así, esta investigación es un paso muy positivo hacia ese objetivo global”, precisó.

Traducción: Jorge Anaya

A Hugh Herr, pionero en prótesis biónicas, el premio Princesa de Asturias

El estadunidense Hugh Herr, pionero en prótesis inteligentes, fue galardonado este miércoles con el premio Princesa de Asturias de investigación científica y técnica por mejorar la vida de millones de personas.

Herr, físico e investigador de 51 años, es un líder mundial de la biónica, la aplicación de los fenómenos biológicos a la tecnología, y ha desarrollado las primeras prótesis que logran emular la locomoción humana, permitiendo superar discapacidades, como la que él mismo tiene, señaló el jurado al anunciar el premio en Oviedo.


Las investigaciones pioneras de Herr, que combinan inteligencia artificial, neurofisiología y robótica, han dado lugar a una nueva clase de prótesis biónicas inteligentes, controlables por el cerebro, indicó la Fundación Princesa de Asturias, que concede el premio.


El científico, que sufrió la amputación de las dos piernas cuando se le congelaron durante una escalada cuando tenía 17 años, ha sido su propio conejillo de indias: actualmente cuenta con dos prótesis biónicas que diseñó y que le han permitido seguir practicando el montañismo.


Nacido en octubre de 1964 en Pensilvania, Estados Unidos, y con estudios en física, ingeniería mecánica y biofísica, actualmente dirige las investigaciones en la especialidad de biomecatrónica en el Media Lab del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).


Allí ha desarrollado elaboradas prótesis que permiten movimientos similares a los fisiológicos, indicó el jurado del premio, al destacar la utilización por el investigador de un conjunto de disciplinas científicas y tecnológicas de vanguardia.


También ha desarrollado exoesqueletos para potenciar las capacidades físicas humanas, unas contribuciones que están acelerando la integración hombre-máquina, lo que permitirá mejorar la calidad de vida de millones de personas, concluyó el jurado.


Ojalá este reconocimiento arrojara luz sobre la misión global para acabar con la discapacidad humana en el siglo XXI mediante los continuos avances en la biónica, aseguró Herr en una declaración. Afirmó estar profundamente conmovido por el galardón.

 

La escalada, su pasión

 

Desde el accidente en el que perdió las piernas, Herr nunca se dio por vencido y siempre creyó que la tecnología le permitiría continuar con la escalada, su pasión, según ha señalado el científico, quien ha recibido numerosos premios y ha sido objeto de libros y películas.


Mediante la innovación tecnológica, regresé más fuerte y con más habilidades al deporte, afirmó durante una presentación en la conferencia TED en 2014. Con piernas biónicas puedo ponerme de pie, caminar, correr y saltar. Damas y caballeros, bienvenidos a la era biónica, indicó.


Titular de decenas de patentes, Herr ha desarrollado prótesis de rodilla para amputados femorales, de tobillo y pie para patologías producto de esclerosis múltiple, o de piernas que aportan estabilidad al paciente sobre cualquier superficie.


El estadunidense competía con otros 33 candidatos al premio, que el año pasado se le otorgó a las bioquímicas Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna por sus trabajos en la edición del genoma.


El premio en la categoría de investigación es el cuarto de los ocho galardones que otorga cada año la Fundación Princesa de Asturias. Están dotados con unos 56 mil dólares y una escultura de Joan Miró.


En las semanas anteriores fueron galardonados la actriz y directora de teatro española Núria Espert en la categoría de artes, el fotoperiodista estadunidense James Nachtwey en humanidades y la historiadora británica Mary Beard, en ciencias sociales.


Los galardones serán entregados en otoño en una ceremonia en Oviedo, sede de la fundación.

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