EU creó un Twitter cubano para socavar al gobierno de la isla

El gobierno de Estados Unidos planeó la creación de un Twitter cubano, red de comunicaciones diseñada para socavar el gobierno comunista de la isla, usando empresas de fachada constituidas en secreto y financiada mediante transacciones con bancos extranjeros, según descubrió la agencia de noticias The Associated Press (Ap).

El proyecto, que duró dos años y atrajo decenas de miles de suscriptores, trató de evadir las fuertes restricciones que el gobierno cubano ha impuesto sobre el acceso a Internet, mediante una plataforma primitiva de redes sociales. El primer paso era que la red se volviera popular entre los jóvenes cubanos; luego, empujarlos hacia la disidencia.


Sin embargo, sus usuarios nunca supieron que el proyecto fue creado por una agencia de Estados Unidos vinculada al Departamento de Estado, ni que los contratistas estadunidenses estaban reuniendo datos personales sobre ellos con la esperanza de que algún día esa información fuera utilizada con fines políticos.


No está claro si el proyecto es legal según las leyes estadunidenses, que exigen autorización por escrito del presidente y una notificación al Congreso para realizar cualquier operación secreta. Funcionarios de la USAID, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, declinaron decir quién aprobó el programa o si la Casa Blanca sabía de su existencia. El gobierno cubano también se abstuvo de comentar sobre el asunto.


Como mínimo, los detalles descubiertos por Ap parecen contradecir los argumentos que por mucho tiempo ha esgrimido la USAID de que no participa en acciones encubiertas, algo que podría socavar su misión de asistencia a los pobres y vulnerables del mundo, esfuerzo que requiere de la confianza y la cooperación de gobiernos de otros países.


La USAID y sus contratistas hicieron un esfuerzo significativo para ocultar los lazos que el proyecto tenía con Washington, según entrevistas y más de mil páginas de documentos obtenidos por Ap sobre el desarrollo de esta iniciativa. Establecieron empresas de fachada en España y cuentas bancarias en las islas Caimán para ocultar las transacciones financieras y trataron de contratar altos ejecutivos de empresas privadas sin decirles que se trataba de un proyecto financiado con dinero de los contribuyentes de Estados Unidos.


No se mencionará en absoluto la participación del gobierno, dice un informe de Mobile Accord, una de las empresas contratistas. Es totalmente crucial para el éxito a largo plazo del servicio y garantizar el cumplimiento de la Misión. (Misión aparece con mayúscula en el documento original en inglés).


El proyecto, denominado ZunZuneo –palabra relacionada con el zunzún, como se denomina en Cuba al colibrí–, arrancó poco después del arresto en Cuba del contratista estadunidense Alan Gross en 2009, quien fue condenado a prisión tras viajar repetidamente a la isla en otra misión clandestina de la USAID para ampliar el acceso a Internet mediante el uso de tecnología avanzada, que sólo estaba al alcance de los gobiernos.


La USAID expresó que está orgullosa de su trabajo en Cuba para ofrecer asistencia humanitaria básica, promover los derechos humanos y las libertades fundamentales, y ayudar a que la información fluya con más libertad al pueblo cubano, que ha vivido en un régimen autoritario durante 50 años.


Y añadió: "tampoco es un secreto que en ambientes hostiles el gobierno toma medidas para proteger nuestros colaboradores en el terreno. El propósito del proyecto ZunZuneo era crear una plataforma para que los cubanos hablaran libremente entre ellos, punto. En las etapas iniciales, se enviaron noticias de tecnología, deportes y marcadores, pronósticos del tiempo y trivia para crear interés. Después de eso, los cubanos fueron libres de charlar entre ellos y nos enorgullecemos de eso. USAID es una agencia en pro del desarrollo y trabajamos en todo el mundo para ayudar a la gente a ejercer sus derechos y libertades universales". Sostuvo que su labor se hizo en concordancia con las leyes estadunidenses.


Pero el senador Patrick Leahy, demócrata por Vermont y presidente del Subcomité del Senado sobre el Departamento de Estado y Operaciones en el Extranjero, dijo que las revelaciones son preocupantes.


Existe el riesgo de que cubanos jóvenes usaran el servicio en sus celulares sin saber que era una actividad financiada por el gobierno de Estados Unidos, dijo. También está la naturaleza clandestina del programa, de lo que no se informó al Subcomité de Asignaciones que tiene la responsabilidad de hacer supervisión. Además el servicio comenzó a operar poco después del arresto de Alan Gross, subcontratista de la USAID que fue enviado a Cuba a ofrecer el acceso de los ciudadanos a Internet.


Ap obtuvo más de mil páginas sobre el desarrollo del proyecto. Verificó de manera independiente el alcance y los detalles del mismo con esos documentos mediante bases de datos de acceso público, fuentes del gobierno y entrevistas con quienes participaron en ZunZuneo.
Este proyecto parece ser un retroceso a los tiempos de la guerra fría y a la lucha que por décadas han sostenido Estados Unidos y Cuba. Se hizo en un momento en el que la relación históricamente agria entre los dos países ha mejorado, al menos marginalmente, y cuando Cuba ha intentado dar pasos hacia una economía de mercado.


El proyecto de medios sociales comenzó en 2009, después que Creative Associates International, empresa con sede en Wa-shington, consiguió medio millón de números de teléfonos celulares. Para Ap no está claro cómo se consiguieron los números, aunque los documentos parecen indicar que se hizo de manera ilícita a través de una fuente del interior de la empresa estatal de telefonía cubana. Los directores de ZunZuneo usaron esos números para crear una base de suscriptores con la cual empezar el proyecto.


Los responsables del programa querían que la red social creciera lentamente para que no fuera detectada por el gobierno cubano. Al final, según documentos y entrevistas, la red reuniría una masa crítica suficiente para que los disidentes organizaran a través de la red encuentros masivos convocados con poca antelación, conocidos en inglés como smart mobs, y que pudieran impulsar manifestaciones políticas o una renegociación del equilibrio de poder entre el Estado y la sociedad.Durante un discurso pronunciado en 2011 en la Universidad George

Washington, la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton dijo que Estados Unidos apoya a ciudadanos en entornos opresivos a saltarse los filtros de Internet. Al señalar el ejemplo de Túnez, epicentro y origen de las revoluciones de la primavera árabe, Clinton dijo que la gente usó la tecnología para organizarse, lo que, como ya sabemos, contribuyó a alimentar un movimiento que provocó cambios revolucionarios.

Suzanne Hall, funcionaria del Departamento de Estado que trabajaba en el programa de redes sociales impulsado por Clinton, participó en reuniones sobre ZunZuneo y encabezó un intento por conseguir que el fundador de Twitter, Jack Dorsey, se hiciera cargo del proyecto. Dorsey declinó comentar al respecto.


El millón 600 mil dólares que se calcula que se invirtió en el proyecto estaba asignado públicamente a un plan no especificado en Pakistán, según la información pública del gobierno, pero esos documentos no revelan dónde realmente se gastó el dinero.


Los organizadores trabajaron duro para crear una red que pareciera un negocio legítimo. Crearon un portal de Internet del mismo nombre, y una campaña de mercadotecnia, de manera que los usuarios pudieran suscribirse y enviar sus propios mensajes de texto a grupos de su elección.
La publicidad ficticia le da la apariencia de una actividad comercial, dice un documento. Tras bambalinas, las computadoras de ZunZuneo también almacenaban y analizaban los mensajes de los suscriptores y otra información que incluía género, edad, receptividad y tendencias políticas.


USAID creía que la información demográfica sobre los disidentes iba a ayudar dirigir otros programas que tenían en Cuba.
Ernesto Guerra, un usuario cubano que nunca sospechó que su querida red tenía lazos con Washington, dijo: "¿cómo iba a saberlo? No había un letrero que dijera: 'bienvenido a ZunZuneo, un proyecto de la USAID"'.


Los ejecutivos crearon una empresa en España y otra a cargo de las operaciones en las islas Caimán para pagar las facturas y cuentas de la compañía, de manera que las transacciones monetarias no indicaran su origen en Estados Unidos, decía un memorando sobre estrategia. Eso hubiera sido catastrófico, concluyeron, porque socavaría la credibilidad del servicio ante los usuarios y provocaría el bloqueo por parte del gobierno cubano

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De manera similar, los mensajes de los suscriptores eran enviados a través de otros dos países, pero nunca por servidores en Estados Unidos.


Mobile Accord, compañía con sede en Denver, consideró contratar a una docena de altos ejecutivos que fueron entrevistados para dirigir la compañía fachada en España. Una de las candidatas, Françoise de Valera, dijo a Ap que nunca le dijeron nada sobre Cuba o la participación del gobierno de Estados Unidos.


James Eberhard, director general de Mobile Accord y uno de los participantes claves en el desarrollo del proyecto, declinó hacer comentarios. Por su parte, Creative Associates refirió todas las preguntas de Ap a la USAID.


En dos años, ZunZuneo llegó a tener por lo menos 40 mil suscriptores. Pero los documentos de su equipo revelan que consiguieron pruebas de que las autoridades cubanas trataron de seguir la pista a los mensajes de texto y de intentos de penetrar el sistema. La USAID dijo a Ap que la red social dejó de funcionar en septiembre de 2012, cuando se acabó una donación del gobierno.


ZunZuneo desapareció abruptamente en 2012 y el Partido Comunista de Cuba sigue en el poder, sin que una primavera cubana se avizore en el horizonte.


En el momento en que ZunZuneo desapareció, quedó un vacío, dijo Guerra. La gente me enviaba mensajes, ¿qué sucede? Al final, nadie sabe lo que pasó. Nunca supimos de dónde salió.

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Jueves, 03 Abril 2014 06:14

Todos bajo control

Todos bajo control

En la película Her (1), que acaba de ganar el Óscar al mejor guión original y cuya acción transcurre en un futuro próximo, el personaje principal, Theodore Twombly (Joaquin Phoenix), adquiere un sistema operativo informático que funciona como un asistente total, plegándose intuitivamente a cualquier requisito o demanda del usuario. Theodore lo elige con voz de mujer y mediante su teléfono inteligente se pasa horas conversando con ella hasta acabar perdidamente enamorado.


La metáfora de Her es evidente. Subraya nuestra creciente adicción respecto al mundo digital, y nuestra inmersión cada vez más profunda en un universo desmaterializado. Pero si citamos aquí este film no es sólo por su moraleja sino porque sus personajes viven, como lo haremos nosotros mañana, en una atmósfera comunicacional aún más hiperconectada. Con alta densidad dephablets, smartphones, tabletas, videojuegos de última generación, pantallas domésticas gigantes y ordenadores dialogantes activados por voz...


La demanda de datos y de vídeos alcanza efectivamente niveles astronómicos. Porque los usuarios están cada vez más enganchados a las redes sociales. Facebook, por ejemplo, ya tiene más de 1.300 millones de usuarios activos en el mundo; Youtube, unos 1.000 millones; Twitter, 750 millones; WhatsApp, 450 millones... (2). En todo el planeta, los usuarios ya no se conforman con un solo modo de comunicación sino que reclaman el "cuádruple play" o sea el acceso a Internet, televisión digital, teléfono fijo y móvil. Y para satisfacer esa insaciable demanda, se necesitan conexiones (de banda ultraancha de muy alta velocidad) capaces de aportar los enormes caudales de información, expresados en cientos de megabits por segundo. Pero ahí surge el problema. Desde el punto de vista técnico, las redes ADSL (3) actuales –que nos permiten recibir Internet de banda ancha en nuestrossmartphones, hogares u oficinas– ya están casi saturadas...


¿Qué hacer? La única solución es pasar por las rutas del cable, ya sea coaxial o de fibra óptica. Esta tecnología garantiza una óptima calidad en la transmisión de datos y de vídeos de banda ultraancha, y casi no tiene límites de caudal. Estuvo en boga en los años 1980. Pero fue arrinconada porque requiere obras de envergadura de alto coste (hay que cavar y enterrar los cables, y llevarlos hasta el pie de los edificios). Sólo unos cuantos cableoperadores siguieron apostando por su fiabilidad, y construyeron con paciencia una tupida red cablera. La mayoría de los demás prefirieron la técnica ADSL más barata (basta con instalar una red de antenas) pero, como hemos dicho, ya casi saturada. Por eso, en este momento, el movimiento general de las grandes firmas de telecomunicaciones (y también de los especuladores de los fondos de capital riesgo) consiste en buscar a toda costa la fusión con los cableoperadores cuyas "viejas" redes de fibra representan, paradójicamente, el futuro de las autopistas de la comunicación.


Este contexto tecnológico y comercial explica la reciente adquisición, en España, de ONO, el mayor operador local de cable, por la firma británica Vodafone (4) a cambio de 7.200 millones de euros. Cuarto operador español, ONO dispone de 1,1 millones de líneas móviles y 1,5 millones de líneas fijas, pero, sobre todo, lo que le da valor es su extensa red de cable que alcanza los 7,2 millones de hogares. El 60% del capital de ONO ya estaba en manos de fondos internacionales de capital riesgo sabedores, por las razones que acabamos de explicar, que las firmas gigantes de telecomunicaciones desean adquirir, a cualquier precio, a los cableoperadores.


En todas partes, los fondos buitre están comprando los operadores de cable independientes con el propósito de realizar importantes plusvalías al revenderlos a algún comprador industrial. Por ejemplo, en España, los tres operadores de cable regionales –Euskaltel, Telecable y R– han sido objeto de adquisiciones especulativas. En 2011, el fondo de capital riesgo estadounidense The Carlyle Group compró el 85% del operador de cable asturiano Telecable.


En 2012, el fondo italiano Investindustrial y el estadounidense Trilantic Capital Parners se hicieron con el 48% del operador vasco Euskatel. Y el mes pasado, el fondo británico CVC Capital Partners (5) adquirió el 30% que le faltaba del operador gallego R (6), al que ahora controla en su totalidad.


A veces las fusiones se hacen en sentido inverso: el cableoperador es quien adquiere una compañía de telecomunicaciones. Acaba de suceder en Francia, donde la principal firma de cable, Numericable (5 millones de empresas u hogares conectados), está tratando de comprar, por casi 12.000 millones de euros, al tercer operador francés de telefonía, SFR, propietario de una red de fibra óptica de 57.000 km..

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Otras veces son dos cable-operadores los que deciden unirse. Está sucediendo en Estados Unidos, donde los dos principales cable-operadores, Comcast y Time Warner Cable (TWC), han decidido unificarse (7). Juntos, estos dos titanes tienen más de 30 millones de abonados a quienes procuran servicios de Internet de banda ancha y de telefonía móvil y fija. Ambas firmas, asociadas, controlan además un tercio de la televisión de pago. Su megafusión se haría bajo la forma de una compra de TWC por Comcast por el colosal precio de 45.000 millones de dólares (36.000 millones de euros). Y el resultado será un mastodonte mediático con una cifra de negocios estimada en cerca de 87.000 millones de dólares (67.000 millones de euros).


Suma astronómica, como la de los demás gigantes de Internet, en particular si la comparamos con la de algunos grupos mediáticos de prensa escrita. Por ejemplo, la cifra de negocios del grupo PRISA, primer grupo de comunicación español, editor del diario El País y con fuerte presencia en Latinoamérica, es de menos de 3.000 millones de euros (8). La del New York Times es inferior a 2.000 millones de euros. La del grupo Le Monde no pasa de 380 millones de euros, y la de The Guardian ni siquiera alcanza los 250 millones de euros.


En términos de potencia financiera, frente a los mastodontes de las telecomunicaciones, la prensa escrita (aún con sus sitios web), pesa poco. Cada vez menos (9). Pero sigue siendo un indispensable factor de alerta y de denuncia. En particular de los abusos que cometen los nuevos gigantes de las telecomunicaciones cuando espían nuestras comunicaciones. Gracias a las revelaciones de Edward Snowden y de Gleen Greenwald, difundidas por el diario británico The Guardian, hemos conocido que la mayoría de los colosos de Internet fueron –y siguen siendo– cómplice

s de la National Security Agency (NSA) para la aplicación de su programa ilegal de espionaje masivo de comunicaciones y uso de redes sociales.
No somos inocentes. Cual esclavos voluntarios, y aún sabiendo que nos observan, seguimos dopándonos con droga digital. Sin importarnos que cuanto más crece nuestra adicción más entregamos la vigilancia de nuestras vidas a los nuevos amos de las comunicaciones. ¿Vamos a seguir así? ¿Podemos consentir que estemos todos bajo control?


(1) Director: Spike Jonze, 2013.
(2) Es interesante anotar, en este contexto, la reciente compra, por Facebook, de WhatsApp, "el servicio de mensajería más popular del mundo" (450 millones de usuarios), por la monumental suma de 19.000 millones de dólares.
(3) ADSL: sigla del inglés Asymmetric Digital Subscriber Line (Línea digital asimétrica de abonado). Es una tecnología de acceso a Internet de banda ancha.
(4) En 2011, Vodafone compró el cableoperador británico Cable&Wireless, y en 2012 adquirió el principal cableoperador alemán Kabel Deutschland.
(5) CVC Capital Partners ya adquirió, en 2010, la empresa helvética Sunrise, segundo operador de telefonía en Suiza, que posee más de 7.500 km de red de fibra óptica.
(6) R Cable y Telecomunicaciones Galicia S. A. ofrece servicios de Internet de banda ancha, televisión, telefonía móvil y fija a cerca de un millón de viviendas y empresas de unas 90 localidades gallegas.
(7) Este proyecto de megafusión aún no tiene el visto bueno de la División antitrust del Departamento estadounidense de Justicia.
(8) Exactamente de 2.726 millones de euros. PRISA registró, en 2013, una pérdida neta de 649 millones de euros, más del doble que en 2012.
(9) Léase Ignacio Ramonet, La explosión del periodismo, Clave Intelectual, Madrid, 2012.

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La hipocresía de los medios: el caso de Colombia


Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University
Hemos visto estas semanas una campaña de hostilidad mediática contra el gobierno venezolano, acusándolo de seguir prácticas represivas contra sus oponentes, habiéndose iniciado campañas de firmas para denunciar al gobierno Maduro y apoyar a sus víctimas. En España, el Congreso de los Diputados, copiando miméticamente el comportamiento del Congreso de EEUU, también aprobó una resolución con el apoyo del PP, el PSOE y UPyD condenando la violencia del gobierno venezolano.


Pero en esta campaña se ha olvidado la represión más brutal que hoy existe en Latinoamérica, y que tiene lugar en uno de los países vecinos de Venezuela, Colombia. La campaña de asesinatos políticos es continua y sistemática, con un conjunto masivo de comunidades aterrorizadas por la enorme represión. Según Human Rights Watch, 22.028 residentes de la ciudad de Buenaventura tuvieron que dejar sus casas en 2011, 15.191 en 2012 y 13.468 en 2013 (desde enero hasta octubre). Y esta violencia es dirigida por el Estado colombiano y realizada por las fuerzas paramilitares, tal como documenta el libro Colombia, esta democracia genocida, escrito por el sacerdote Javier Giraldo. En realidad, al menos el 40% de miembros del Congreso colombiano tiene relaciones con los paramilitares, que están llevando a cabo una Guerra Sucia (ver "The Culture of Fear Continues in Colombia" de Daniel Kovalik, Counterpunch, 24.03.14).


Y estas fuerzas paramilitares fueron establecidas, formadas y supervisadas por el gobierno federal de EEUU, tal como también ha documentado mi amigo Noam Chomsky en su libro The Culture of Fear, y ello desde los tiempos del Presidente Kennedy hasta ahora, habiendo alcanzado su máximo desarrollo y brutalidad durante el mandato del gurú neoliberal, el Presidente Reagan. Esta realidad es conocida y está documentada. Chomsky cita, por ejemplo, a Alfredo Vázquez Carrizosa, que fue Ministro de Asuntos Exteriores de Colombia, el cual señala que fue el gobierno federal de EEUU el que transformó el ejército colombiano en brigadas de represión interna, incluidos los infames "escuadrones de la muerte" responsables de algunas de las mayores brutalidades conocidas en Colombia y en Latinoamérica. Ni que decir tiene que durante todos estos años, los medios estuvieron callados y continúan callados frente a aquella represión. Y en EEUU poquísimas voces se han levantado para protestar. Y no es porque no lo supieran. La brutalidad que estaba teniendo lugar en Colombia, Guatemala y El Salvador era horrible y conocida. Incluso el altamente popular programa "60 Minutes" de la CBS la presentó. Pero el establishment político y mediático permaneció en silencio. Mientras tanto, Colombia continúa siendo uno de los países latinoamericanos que ha recibido más ayuda militar de los EEUU.

Las víctimas son gente normal y corriente, trabajadores, campesinos, estudiantes, entre otros, que con sus movilizaciones amenazan la continuidad de una sociedad profundamente injusta. Pero de esto no leerá nada en los medios de información y persuasión. Así de claro.

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Ecuador quiere convertirse en un 'paraíso del conocimiento libre' y orientar su economía hacia el bien común

Por primera vez, un Estado apuesta por una economía social del conocimiento basada en las licencias y la tecnología libres y los paradigmas colaborativos.


FLOK (Free/Libre Open Knowledge) Society, Buen Conocer o Sumak Yachay es un proyecto de investigación colaborativa y diseño participativo para el cambio de la matriz productiva del Ecuador hacia una Economía Social del Conocimiento Común y Abierto. Se trata de una propuesta que plantea una alternativa al modelo económico y social del neoliberalismo que basa su producción en recursos perecibles (recursos naturales) y privatiza el conocimiento.


Los objetivos de esta propuesta son ambiciosos, pero posibles: pretende crear un nuevo modelo político-social basado en recursos infinitos (conocimiento) y la tecnología libre. Enmarcado dentro del Plan Nacional del Buen Vivir, FLOK abre un camino basado en bienes relacionales (no cuantitativos), los paradigmas colaborativos y la economía del bien común. El cambio de la matriz productiva – cese de la extracción de petróleo en territorio ecuatoriano – está en estudio. Para ello, el equipo de investigadores de FLOK Society, en conjunto con el pueblo ecuatoriano y la sociedad civil global.


FLOK Society es parte de un convenio interinstitucional entre el Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), el Ministerio Coordinador de Conocimiento y Talento Humano (MCCTH) y la Secretaría de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (SENESCYT). El objetivo inicial de FLOK Society fue abrir un proceso de investigación y de participación a través de talleres, reuniones, eventos y plataformas colaborativas online (wiki, PADS, hang outs...). El resultado de dicha investigación, dirigida por Michel Bauwens (fundador de la P2P Foundation) y en la que han participado consultores de la altura de David Harvey o Jérémie Zimmermann (La Quadrature do Net), desembocará en un encuentro internacional que se celebrará en Quito a finales de mayo.


En dicha cumbre, se elaborarán los diez documentos de propuestas de políticas públicas en diferentes temáticas. Los documentos – elaborados por los investigadores – serán editados y trabajados por los asistentes al evento. Los borradores de dichos documentos ya están accesibles a través de la plataforma wiki de FLOK Society. De hecho, la investigación FLOK está en fase de apertura.


El objeto de investigación y diseño de FLOK Society es una prioridad dentro de los ejes del Plan Nacional del Buen Vivir. El Wikicoesc + i (Código de Economía Social del Conocimiento y la Innovación) forma parte del cambio de la matriz productiva impulsado por el proceso FLOK Society.


El proceso FLOK Society podría crear un protocolo legal, metodológico y científico (un how to) para llevar cualquier Estado, región o ciudad hacia la economía del bien común.


El neoliberalismo ha venido aplicando la doctrina del shock durante décadas (aprovechar situaciones de catástrofes para imponer el sistema capitalista). A partir de ahora, el mundo dispondrá de una receta ecuatoriana de cambio de matriz productiva para superar la crisis económica mundial: la doctrina del FLOK.el
Una mirada humana


Esta corriente de investigación se centrará en el apoyo institucional para la creación de capacidades con un enfoque especial en el aprendizaje abierto y la colaboración comunitaria. Eje fundamental para fomentar la reciprocidad y una creación de valor basada en los comunes. Otra línea de acción será mejorar la capacidad productiva de la economía ecuatoriana. Pretende estudiar cómo construir una economía de producción entre pares (p2p). Apartados: agricultura abierta / sostenible; redes de emprendimiento e innovación basada en diseños abiertos y comunes, distribución descentralizada e infraestructura mecánica abierta; y redes de distribución de energía limpia y renovable.


Por otra parte, hay una tercera linea de acción centrada en infraestructura Social e Innovación Institucional, que buscará los apoyos institucionales necesarios para la transición (y su sustento en el tiempo) hacia un sistema económico social basado en la reciprocidad, cooperación, intercambio y creación de valor basado en los comunes. Incluye un análisis de la legislación relacionada a las cooperativas, las ONGs y las empresas sociales. También incluirá una revisión de la política pública relacionada a la promoción y difusión de la economía social y solidaria.


Un cuarto eje decanta por la identificación de reglas y normas de apertura, así como la orientación común de las infraestructuras digitales. También abordará la privacidad, la seguridad y los derechos de expresión colectiva e individual a través de medios digitales. La investigación busca asegurar la privacidad, limitar la dependencia de una infraestructura centralizada y bajo control extranjero, establecer límites sobre la vigilancia a ciudadanos e instituir el derecho de propiedad de los datos personales. Por último, las infraestructuras comunes para la vida colectiva son materia de la quinta línea de investigación que estudiará cómo una infraestructura común y abierta puede promover formas sostenibles de vida. En este contexto, la corriente de investigación entiende que las infraestructuras físicas (vivienda, lugares de asistencia sanitaria e incluso la comida) son necesidades y derechos humanos básicos y fundamentales, tal y como lo sostiene la Declaración Universal de DDHH. Se examinará cómo las prácticas orientadas a lo común pueden mejorar la disponibilidad y la calidad de dichas infraestructuras físicas en la esfera pública.

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Narconovelas. "Se miran para escandalizarse, pero también para reconocerse"

El periodista y ensayista colombiano afirma que ciclos como Escobar, el patrón del mal son "producciones televisivas alucinantes en su verdad neorrealista", lo que lleva a los espectadores a disfrutarlas "como documentos de ese mundo popular mágico de 'Narcolombia'".

 


A comienzos de año, oír al pasar que en cualquier calle de la Argentina alguien pronunciara palabras y modismos como "achicopalado", "berraco", "camellar", "chupar cana", "coronar una vuelta" o "embolatar" resultaba toda una rareza. Era imposible no mirar a quien emitiera alguna de estas expresiones, tan ajenas al lenguaje cotidiano argentino. El estreno el segundo día hábil del año de Escobar, el patrón del mal, por la pantalla de Canal 9 (diariamente a las 22.30), extendió entre sus fanáticos el uso de estas expresiones, propias del narcotráfico y de la región andina de América latina. La popularidad que en el país alcanzó la serie que hace foco en la vida de Pablo Escobar Gaviria, el ex jefe del cartel de Medellín, terminó por instalar en el país no sólo estos pintorescos modismos (más allá de sus significados), sino también la problemática del narcotráfico en los medios y en la sociedad. La "narconovela", entonces, llegó al país con toda su potencia.


La serie producida por Caracol, que diariamente promedia cerca de 10 puntos en pleno prime time, es un verdadero fenómeno televisivo y social. La ficción en la que Andrés Parra interpreta magníficamente a Escobar Gaviria logró, desde el mismo día de su estreno, atrapar a una audiencia impensada para la franja de las 22 en el 9. Aunque al comienzo se creyó que era consecuencia de la rareza de la tonada y de las palabras utilizadas por sus personajes, el paso del tiempo y el incremento del rating terminaron por poner en claro que su alto encendido trascendía la simpatía inicial. Evidentemente, hay muchas otras razones que explican la atracción de la ficción que instaló deinitivamente la "narconovela" en la TV argentina y en el resto de los países de la región. ¿Su buena audiencia será, acaso, consecuencia de la calidad técnica y artística que tiene esta millonaria supreproducción colombiana? ¿O, en realidad, es la figura del narcotráficante más conocido de este lado del mundo la que hipnotiza al público argentino?


Periodista, ensayista y uno de los analistas más destacados de Colombia, Omar Rincón es una de las voces más autorizadas para examinar el fenómeno de las "narconovelas", tanto en el significado social que tiene en su país como en la buena recepción que alcanzó fronteras afueras. En efecto, la "narconovela" no es un fenómeno aislado: desde el 2003 al 2013, en Colombia se produjeron en total 17 ficciones alrededor de la temática del narcotráfico (ver aparte). Además, la mayoría de estas producciones de RCN o Caracol tuvieron una gran penetración internacional, en mercados tan distantes geográfica como culturalmente. Incluso, el 9 puso al aire El señor de los cielos (a las 22), otra ficción centrada en la vida del ex jefe del cartel de Juárez, y también supera la media de la emisora. ¿Qué son, entonces, las "narconovelas"? ¿Cómo surgieron como un subgénero de la ficción?


"En Colombia llevamos 40 años conviviendo con el narco, que evidentemente es nuestro gran tema nacional", confiesa el especialista en la entrevista con Página/12. "El fenómeno televisivo de las 'narconovelas' de este siglo se da porque Colombia, de algún modo más simbólico que real, siente que el problema narco ya no es nuestro presente, que es cosa del pasado y que ahora ese fenómeno es más de los mexicanos y del resto de Latinoamérica. Este sentimiento apareció en los ocho años del gobierno de Alvaro Uribe (2002-2010), que poco volvió a hablar del narco y, vía la desmovilización de los paramilitares, se blanquearon muchas fortunas narcos. Entonces, el foco de tragedia de la nación se concentró en el terrorismo de la guerrilla de las FARC. Entonces, como ya es un problema simbólicamente superado, ya es posible contarlo en TV."


–¿A qué aspectos televisivos y sociales de las "narconovelas" le atribuye su atracción en buena parte del mundo?
–Escobar, el patrón del mal y todas las "narconovelas" están muy bien hechas en lo actoral, las historias, sus lenguajes y estéticas. Como producto televisivo, son una innovación colombiana que deja atrás el melodrama y se adentra en la tragicomedia: personajes muy malos, pero contados en clave de comedia trágica. Todas son producciones bien hechas en fotografía, actuaciones, ritmo y fuerza brutal del lenguaje guerrero. Contundencia en las escenas. Alucinante la capacidad actoral de los colombianos para representar a los bandidos de cualquier bando. Sabemos hacer narco-para-acción. El hecho de que sean producciones televisivas alucinantes en su verdad neorrealista nos lleva a disfrutarlas como documentos de ese mundo popular mágico de "Narcolombia".


–Y socialmente, ¿cuál cree que es su encanto?
–Se miran porque es una posibilidad catártica para el televidente de cualquier país de echarle una miradita a ese mundo extraño, pero atractivo del narco: sacamos el voyeurista y lo ponemos a gozar conociendo ese mundo prohibido y excesivo del narco. Se mira para escandalizarse, pero también para reconocerse. Y lo mejor es que es un asunto de los colombianos; entonces, uno como argentino o chileno no se siente identificado sino alucinado y fascinado viendo esos mundos extraños de los narcos. Y es que es una gozada mirar ese mundo de los narcos y es divertido escandalizarse con sus valores del todo vale, sus mujeres-silicona, sus hombres-abusadores, sus estéticas, lenguajes y músicas populares.


–¿Qué representan para el pueblo colombiano las "narconovelas"? ¿Cree que sirven para abrirles los ojos a los televidentes y que tomen conciencia de la problemática o, en general, lo único que hacen es "endiosar" a determinados personajes non sanctos?
–Las "narconovelas" están siempre en primer lugar en sintonía... pero siempre que no sean críticas frente al fenómeno, sino que sean historias indulgentes con los narcos. Cuando hubo telenovelas muy críticas y que no endiosaban sino envilecían a los narcos, el rating fue bajo; ése fue el caso de Los protegidos, Las muñecas de la mafia y El mexicano. Así, el narcotraficante es un héroe popular. Se dice popularmente que "se le cree más a un narco que a un político". Los narcos generan identificación porque hablan de una realidad conocida, y reconocimiento por cuanto se refiere a una manera "paralegal", pero legítima, de ascender en Colombia. ¿Por qué se identifican? Porque los colombianos sabemos más de narcos y "paras" que de democracia y derechos humanos. Los reconocemos como parte de nuestras referencias culturales, pues mediáticamente los narcos han sido convertidos en celebrities y ahora en héroes de ficción.


–¿Cuál fue el aporte de llevar la problemática a la ficción en el seno de la sociedad colombiana?
–El debate se ha dado, muy académicamente, sobre el tipo de héroes que se presentan y la memoria que se produce sobre nuestras violencias. Y en este debate se comprueba que la TV colombiana sufre del síndrome de "incoherencia moral": productores, autores y directores dicen que quieren "criticar y demostrar la maldad de los narcos como los villanos que han acabado con Colombia", pero aparecen historias y actuaciones que justifican su destino. O sea: no es que quisieron ser malos, la realidad social los obligó y terminan como hombres sin atributos que pudieron llegar a ser importantes en la sociedad... Hay "narcovelas" porque nuestras realidades (Panamá, Venezuela y Colombia) son "narcosociedades"; gustan porque en sociedades de extremas izquierdas y derechas lo narco es una vía "paralegal" para ser exitosos. Las "narconovelas" sirven de espejo porque generan reconocimiento. Poco se ha discutido sobre por qué "el narco es la marca Colombia", por qué todos llevamos "un narquito en el corazón", por qué llevamos más de cuarenta años viviendo en estos entornos de lo narco, por qué los colombianos hemos adoptado para la vida diaria el modo de pensar, actuar, soñar y expresar narco. Deberíamos aceptar que mirarnos en el espejo de las "narcotevés" nos da un reflejo deforme del nosotros mismos, pero que nos plantea preguntas sobre cómo venimos siendo como sociedad.


–En la Argentina sucedió que, a partir de la proyección de Escobar, el patrón..., el narcotráfico pasó a ser tema de agenda mediática y pública. ¿En Colombia pasó algo similar? ¿Cree que un debate tan serio puede darse al calor de una ficción?
–Ha habido escándalo, pero más moralista que sobre la temática, más sobre si se deben presentar esos contenidos o no, poco sobre esa realidad que nos marca como país. El diario El Colombiano se quejó de que la TV "está de espaldas a la realidad", que la gente decente tiene un sentimiento de rechazo contra estas apologías de la cultura mafiosa y que eso es cosa del pasado. Un correo electrónico colectivo que circuló decía "no más 'narconovelas', 'narcoseries' y 'narcopelículas', no más 'narcotelevidentes'", porque hay millones de personas ignorantes, carentes de personalidad y desafortunadas que ven en esos personajes de TV modelos a seguir. El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, de derecha, exigió que les cambiaran el horario de las telenovelas colombianas debido a que estaban haciendo un gran daño a su país "porque exaltan el narcotráfico, el robo y el atraco", y corrompen los "valores morales". El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de izquierda, acusó a los contenidos de los programas y películas de fomentar la "cultura de la violencia", que estaría sembrando la muerte en las calles venezolanas, en especial las telenovelas, pues "transmiten antivalores de la muerte, culto a las drogas, a las armas, culto a la violencia. Incitan al odio en la sociedad y lucran con el dolor ajeno". Estos extremistas morales están de acuerdo en ver el mal en otra parte: en las "narconovelas"... Y es porque éstas afectan a las "personas ignorantes" que ven TV, mientras ellos son "gente decente" que no son afectados. No ven telenovelas y tienen la verdad moral: son iluminados de fe.


–Tiene una visión negativa, entonces, del uso social y político de la ficción televisiva bajo esta temática.
–Por ahora, hay una obra que muestra el otro modo de hacer: uno que no eleve a héroes a los narcos sino los represente como un mal nacional. En El mexicano, escrita por Mauricio Navas Talero, se cuenta al famoso narcotraficante Rodríguez Gacha, pero lo hace desde la conciencia de no hacer apología sino crítica al narco: lo cuenta en su faceta diabólica, camorrista, malévola, retorcida. Un relato con conciencia de que en este señor del narco no había nada justificable. Mientras que Pablo Escobar y Carlos Castaño para todo tenían buenas razones y se manejaban por códigos de lealtad, amistad, religión y familia (por lo menos eso mostraban sus series en televisión), Rodríguez Gacha sólo sabe ser un desalmado criminal que no tiene ni motivos ni ética ni nada: un matoncito nada más. Nada que admirar.

–¿Cómo respondió la audiencia a ese relato narco distinto?

–El rating no fue tan bueno, porque presentar a un narco sin heroísmo y pleno de villanía no genera reconocimiento: aquí se puede constatar la falta de conciencia de la sociedad colombiana, que nos lleva a creer que los narcos son otro producto más de la exclusión de este país, y a justificar su maldad porque es de los pocos caminos que nos quedan para ser exitosos. A los sobrevivientes de Colombia poco les gusta verse en el espejo deforme del narco y la corrupción: y esta serie tiene conciencia de la maldad de los narcos: y eso no gusta, molesta. La "narconovela" es exitosa porque representa la entrada en escena de la nueva cultura popular, esa del billete/consumo; esa que cuenta que el narco es el nuevo privilegio, la nueva forma de "superación" y revanchismo social.

 

–¿No cree, como algunos, que las "narconovelas" están construyendo un ejercicio de la memoria reciente?
–El asunto de la memoria es más complicado, porque se está construyendo una historia del país desde los narcos y los victimarios, y no aparecen las versiones de las víctimas, de los periodistas, de los empresarios, de los luchadores de derechos humanos. Y vemos que mientras en el proyecto de Memoria Histórica hay una memoria diversa y conflictiva desde las víctimas, en RCN y Caracol se produce una memoria desde los victimarios y la barbarie. ¿Por qué? Porque, de alguna forma, en el imaginario colectivo producido por ocho años por el innombrable (¡da mala suerte mencionarlo!) se instaló que los malos son los guerrilleros, los paracos son pasado y el narco es tema mexicano. Luego, paracos y narcos son los nuevos héroes de ficción. Y además se celebra su estética y modo de habitar el mundo, que es similar al de los nuevos ricos: son una especie de El lobo de Wall Street, sólo que al ser narco ese kitsch se "juzga" como grotesco y como un síntoma del mal gusto popular. Así aparecen historias que celebran los métodos paralegales para ascender socialmente, la compra de los privilegios y placeres, la moral de "billete mata cabeza", la ética de que toda ley se puede torcer a favor de uno. Se celebra el triunfo express: una cultura de billete, armas, trago, mujeres, sexo... Y todo adobado con la moral católica.

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Miércoles, 19 Marzo 2014 05:45

El colonialismo en el Homo videns

El colonialismo en el Homo videns

Dentro del ciclo de entrevistas a la presidenta Cristina Fernández, la mandataria argentina, al hablar del poder de los medios de comunicación, hizo referencia a Giovanni Sartori, autor de Homo videns. La sociedad teledirigida, libro que también cita Zaffaroni en sus trabajos. En dicha obra, se describe la capacidad de condicionamiento social que tiene la televisión y se le cuestiona "el retraso cultural" que implica, con el desprecio propio de los eurocentristas. Sartori condena a los niños que asisten a mucha televisión a ser "un adulto marcado durante toda su vida por una atrofia cultural". Lo antipopular en la población argentina es efecto del eurocentrismo; esto también puede observarse en Brasil, porque lo que tenemos en común es que fuimos colonizados.


El problema con Sartori es que es eurocentrista y, como tal, habla de "pueblos primitivos". Nosotros, latinoamericanos, nos reconocemos pueblos autóctonos. La nominación domina. Nombrarlos primitivos es colocarlos en un lugar y dominarlos. Nos nombraron retrasados, primitivos, eso hizo Europa. Y de este lado repetimos "países en vía de desarrollo". ¿En qué vía si nos privatizaron los trenes, los desaparecieron? Diferente de Sartori hace Zaffaroni, que nos advierte que el discurso único en los medios es un suicidio cultural, porque eliminamos la posibilidad de que otras formas tengan lugar. ¿De qué se trata el imperialismo si no es del imperio de una forma? Si existen quienes valoran un imperio más que el otro, porque uno también se apropiaba de la cultura de los colonizados e incorporaba lo que consideraba valioso, mientras que el otro sólo piensa en eliminarla.


Con la televisión, exportaron el imperio de las formas. Un ejército imperial de televisores, diciéndonos cómo debíamos vestirnos, cómo comportarnos, qué eran los políticos, qué era la política, qué los sindicalistas y repitiendo que el aumento de salario genera inflación, como si le hiciera mal al trabajador que le aumenten el sueldo. Sabemos del peso que tuvo un político que trabajaba de periodista durante los noventa, para promover las privatizaciones, divulgando una imagen criminal del Estado y sus miembros. Un empleado público era un vago, un delincuente si hacía política en el sindicato, quien se metía en lo público sólo pensaba en cómo enriquecerse. Cuando el periodista enfermó, el presidente fue a conducir el programa. Qué obscenidad, faltarle el respeto así a la investidura presidencial. Esa era la imagen que difundieron en los medios de América latina desde los cincuenta hasta la fecha. El imperio colonial: lo del otro vale más que lo tuyo, tenemos que ser como ellos y si no somos como ellos la culpa es de uno de los nuestros que nos impide el progreso individual.


Escribió Sartori: "El término cultura posee dos significados. En su acepción antropológica y sociológica, quiere decir que todo ser humano vive en la esfera de la cultura. Si el hombre es, como es, un animal simbólico, de ello deriva eo ipso que vive en un contexto coordinado de valores, creencias, conceptos y, en definitiva, de simbolizaciones que constituyen la cultura. Así pues, en esta acepción genérica también el hombre primitivo o el analfabeto poseen cultura. Y es en este sentido en el que hoy hablamos, por ejemplo, de una cultura del ocio, una cultura de la imagen y una cultura juvenil. Pero cultura es además sinónimo de 'saber': una persona culta es una persona que sabe, que ha hecho buenas lecturas o que, en todo caso, está bien informada. En esta acepción restringida y apreciativa, la cultura es de los 'cultos', no de los ignorantes". Millones de profesionales que piensan de esta manera: una persona analfabeta no sabe ni tiene cultura. A los europeos los dominaron los griegos con la valorización del saber intelectual, de los mantenidos por los esclavos.


Por eso podemos decir que Sartori describe el alcance de los medios de comunicación masivos, pero no los analiza. Porque no analiza el colonialismo, él tiene la lógica discursiva colonialista, es un colonialista, quiere que el otro sea como él, que actúe como él, que haga lo mismo que él, que sea culto. Qué tipo más ignorante. Ellos tienen la cultura, lo nuestro son artesanías, lo de ellos arte. Tenemos que reconocer el valor de nuestros intelectuales latinoamericanos, como Zaffaroni, como García Linera, ambos en los cargos más altos a los que pueden llegar en el Estado. Debemos reconocernos como hermanos con los pueblos de los países latinoamericanos, porque estamos pasando por procesos semejantes, porque a nivel mundial lo que se está cuestionando es el colonialismo. Los Estados más importantes del mundo están pidiendo que se les respete la soberanía.


Sartori pertenece a la mayoría de los intelectuales que desprecian lo popular, porque el individualismo les impide reconocerse en el otro, sólo saben diferenciarse. Es uno de los que coloca a Perón en serie con Hitler y Mussolini, sin poder diferenciarlos. "Damos por hecho que el máximo líder, como decimos hoy, puede emerger de todos modos, incluso sin televisión. En sus tiempos, Hitler, Mussolini y Perón se las arreglaron perfectamente con la radio, los noticieros proyectados en los cines y los comicios. La diferencia es que Hitler magnetizaba con sus discursos histéricos y torrenciales y Mussolini, con una retórica lapidaria, mientras que el vídeo-líder más que transmitir mensajes es el mensaje. Es el mensaje mismo en el sentido de que, si analizamos lo que dice, descubrimos que los medios de comunicación crean la necesidad de que haya fuertes personalidades con lenguajes ambiguos [...] que permiten a cada grupo buscar en ello [...] lo que quiere encontrar."


Cuando leemos la descripción de lo que Sartori llama video-líder, como si se tratara de un video, cuando se trata de qué intereses están en juego, rápidamente pensamos en Sergio Massa. Pero si estuviéramos en Brasil pensaríamos en Eduardo Campos. Un gobernador que era parte del frente de gobierno de Brasil, que se fue, que ahora dice que va a mantener lo bueno, pero corregir lo malo, y nunca dice nada. Lo que estamos viviendo son las resistencias del colonialismo ante la liberación de los Estados nacionales latinoamericanos. La resistencia de quienes no soportan que cambien las formas, que sea a nuestra forma, así como somos, feos, sucios, malos, pero como somos. De lo que se trata el imperialismo es del imperio de una forma. Pero no es que con la ley de medios terminamos con la influencia del colonialismo, pero sí recuperamos tierras perdidas.


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Miércoles, 12 Marzo 2014 06:12

La World Wide Web cumple 25 años

La World Wide Web cumple 25 años

El 12 de marzo de 1989, el investigador británico Tim Berners Lee describió en un informe para el CERN el protocolo para la transferencia de hipertextos, lo que un año después sería la World Wide Web.


Las impronunciables tres W que preceden a la mayoría de direcciones de Internet nacieron ahora hace justo 25 años. Su inventor, un nombre ya mítico, fue Tim Berners-Lee; y, por una vez, el lugar a este lado del Atlántico, concretamente en una oficina del edificio número 31 del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), cerca de Ginebra.


Berners-Lee no inventó Internet. La red global se diseñó a mediados de los 70 y empezó a funcionar oficialmente en 1983, fruto de un proyecto de origen militar. Internet es básicamente hierro: Enjambres de ordenadores conectados entre sí, que comparten un protocolo o normas de conexión: Algo así como la lingua franca que les permite entenderse unos con otros. Y gracias a eso pueden ofrecer ciertos servicios como el correo electrónico o la transferencia de datos.


La Web, así, con mayúscula, en cambio, es intangible: La componen documentos, imágenes, sonidos repartidos por todo el mundo... Se estima que su volumen puede estar por los 1.5 zettabytes. Y aumentando, de minuto en minuto. El prefijo zetta implica un uno seguido de 21 ceros... Por encima de él solo queda definido el prefijo yotta (24 ceros). Después, habrá que inventar nuevas palabras


El propio Berners-Lee describe ambos (Internet y la Web) como millones de elementos conectados entre sí. Pero mientras que en Internet son ordenadores conectados por cables y otros medios físicos, la Web es mucho más abstracta: una telaraña de información, en la que las conexiones son los enlaces de hipervínculo. Cada vez que, en su PC, usted hace clic sobre una palabra subrayada, que le conduce a otra página, está utilizando una de esas conexiones.


La idea de la Web no fue fruto de una repentina inspiración. Berners-Lee había empezado a trabajar en el CERN en 1980. Allí trabajaban entonces unas 10.000 personas, diseminadas por muchos centros, que se comunicaban entre sí por los únicos medios disponibles: Simple correo electrónico o envío de ficheros.


Pongamos las cosas en perspectiva: En 1980 Windows todavía no existía. La mayor parte de ordenadores personales funcionaban en MS-DOS: Simples líneas de texto verde sobre fondo negro. Las pantallas con capacidad gráfica, todavía con prestaciones muy primitivas, estaban reservadas solo a algunos privilegiados. En un disquete cabía entre un cuatro y medio megabyte. Un disco duro de 10 megas (del tamaño de una ensaimada y que requería cerca de un minuto para acelerar) era casi un lujo asiático. Internet existía, pero solo como soporte de correo electrónico, transferencias de archivos y algunos servicios de pago, que ofrecían descargas de información. La conexión, para el común de los mortales, pasaba por utilizar un módem sobre la línea de teléfono analógica.


El primer trabajo de Berners-Lee en el CERN fue diseñar Enquire, una base de datos que con la que intentaba sistematizar las montañas de información inconexa que empezaban a acumularse. Enquire funcionaba a base de un sistema de tarjetas de información, que podían relacionarse unas con otras. Se implantó en el CERN , pero no era un sistema muy flexible, sobre todo porque cada introducción de nueva información resultaba complicada.


Berners-Lee dejó el CERN a finales de 1980, estuvo unos años trabajando en la industria y regresó en 1989, cuando el CERN era ya uno de los mayores nodos de Internet a este lado del Atlántico. Es entonces cuando -con la colaboración de Robert Caillau- presentó una propuesta para establecer un sistema de archivo de documentación mediante el uso de conexiones entre documentos de una forma más simple. Para añadir un enlace a Enquire, había que modificar la ficha del documento referenciado; el nuevo sistema permitía acceder a él simplemente indicando su "dirección" en la red. Era el germen de la Web.


La propuesta original -de la que ahora se cumple el cuarto de siglo- tenía solo 20 páginas, incluyendo unos pocos diagramas y ejemplos. Hacia el final se estimaba que bastarían dos personas para completar el proyecto inicial en un plazo de entre seis y 12 meses.


El director del departamento, Mike Sendall, acogió con interés la idea. Escribió en su primera página la escueta nota "Propuesta vaga pero emocionante...", le dio su apoyo y el proyecto echó a andar.


El primer servidor de la Web fue un ordenador NeXT -un extraordinario diseño de Steve Jobs, posterior a su salida de Apple. Era una máquina adelantada a su época y que quizá por eso nunca tuvo mucho éxito comercial. Estaba instalado en el propio CERN y su dirección era http://info.cern.ch.


La página principal de este sitio era un simple menú de nueve puntos, que explicaba el alcance del proyecto, la forma de utilizar los enlaces y cómo instalar nuevos servidores. No faltaba un apartado de bibliografía, referencias de software y una lista hasta veinte de colaboradores. Todo, por supuesto, en simple texto, sin ni un solo gráfico ni adorno.


Hoy, estas páginas han sido restauradas, como si se tratase de un yacimiento arqueológico, devolviéndolas a su aspecto original. Son accesibles desde la dirección original.


¿Por qué WWW? El propio Berners-Lee estuvo barajando varios nombres para su proyecto. Entre ellos, Mine Of Information (descartado porque sus siglas deletraban "moi", en francés, que se consideró un poco egocéntrico) y The Information Mine (igualmente descargado por la misma razón: "TIM" era el nombre del propio inventor...). Al final, quedó en las tres W, que, aparte de definir muy bien su alcance global e interconectado, tenían cierto atractivo desde el punto de vista gráfico.


Al principio, los pocos servidores de la web estaban instalados en centros europeos, casi siempre relacionados con el CERN. El primero en Estados Unidos fue el del Acelerador Lineal de Stanford, que entró en funcionamiento en 1991. A medida que corría la voz, su número proliferaba.. En enero de 1993 había solo 50 servidores en todo el mundo; en octubre esa cifra se había multiplicado por diez.


Primero instituciones académicas fueron los usuarios más entusiastas; luego, grandes corporaciones. Y, por fin, firmas comerciales o particulares de todo tipo. Gran parte de ese éxito se debió a la decisión del CERN de liberar software y especificaciones sin cargar royalties por ello.


Pero Berners-Lee no se limitó a establecer los principios de la web. En 1990 escribió el primer navegador con interface gráfica, que podría presentar no solo texto sino también descargar imágenes. De momento, solo en tonos de gris, que era lo único que soportaba su NeXT.


El NeXT era una máquina poco extendida y solo quienes disponían de una podían aprovechar las capacidades gráficas de la Web. El resto tenían que conformarse con simples versiones de texto, así que pronto aparecieron navegadores para otras plataformas. El propio Robert Caillau, uno de los primeros conversos e impulsores de la idea de Berners-Lee, empezó a desarrollar uno para sistemas Mac pero para entonces, el Centro Nacional de Aplicaciones para Supercomputación de Estados Unidos había volcado sus recursos en diseñar el Mosaic, que se convirtió de hecho en el standard de los navegadores. Fue el abuelo de los Netscape, Explorer, Firefox y demás...


En 1994, el propio Berners-Lee promovió la creación del World Wide Web Consortium (W3C), para mantener unos estándares comunes en el funcionamiento de la red, que por entonces todavía no se había popularizado mucho pero que ya empezaba a mostrar su potencia. En ese consorcio participaba DARPA, la agencia cuyos trabajos en redes de comunicaciones resistentes a catástrofes habían dado origen al propio Internet.


En 1999, la revista Time incluyó a Tim Berners-Lee en la lista de las cien personas más influyentes del siglo XX. Y con motivo. Pocas veces puede decirse que una revolución social como la que ha propiciado la Web haya sido obra casi exclusiva de un solo hombre. Quizás habría que remontarse hasta Gutenberg.

Recuadro

Las tareas pendientes, según Berners-Lee
El creador de la World Wide Web muestra en declaraciones al Instituto Pew algunos de los retos que debe afrontar su sistema de comunicación para mantener su vigencia y salud. "A medida que la Web cumple 25 años se evidencia que hacen falta más datos para realzar y defender la web. La comunidad que formamos es tan grande como el mundo; luchamos con amenazas de seguridad cada vez más reales, así como de vigilancia, privacidad, infraestructuras abiertas, neutralidad de la red y protección de contenidos entre otros retos. Creo que es vital que se pase a la acción, que se realce y defienda la web", apunta.

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Miércoles, 12 Marzo 2014 06:01

La monopolización del discurso ambiental

La monopolización del discurso ambiental

El discurso de lo ambiental en la agenda pública internacional cuenta con poco más de treinta años. Pero no es ésa su principal característica, sino su monopolización por parte de las grandes potencias y sus organizaciones (Europa, EE.UU., ONU). Son ellas las que imponen sus puntos de vista, sus versiones de los problemas, incluso la que definen como problema.

Las ONG con visión internacional desarrollan campañas donde resaltan que no reciben fondos de gobiernos haciendo énfasis en la "no política". Desde esta perspectiva, los conflictos ambientales no serían cuestiones de los gobiernos, sino de ciudadanos comprometidos con su entorno quienes delegan en ellos el tratamiento de esos temas. Según éstos, el ambiente es asunto de expertos; no es algo que nos pasa a todos y a todas, aquí y ahora.


En los ámbitos académicos, la discusión de contenidos ambientales fue hasta hace poco considerada "posmoderna". No se discutía ahí la lucha de clases, sino temas menores, superfluos, débiles. Sin embargo, esto está cambiando. Los pensadores empiezan a ver en la cuestión ambiental la discusión por los recursos escasos, por las energías, por la subsistencia. En suma, por la forma en la que producimos y consumimos.


En Argentina, los temas ambientales ocupan un lugar muy reducido en la agenda mediática, monopolizados por versiones "primermundistas" de los hechos y reafirmados por las ONG que en sus fines recaudacionistas intentan visiones globalizadoras de los temas.


Pocos medios cuentan con especialistas en temas de ambiente. Cometen errores técnicos en su tratamiento, simplifican su complejidad o se limitan a reflejar denuncias de algunas de las partes ocultando que, en la mayoría de los casos, los conflictos ambientales involucran multiplicidad de actores e intereses y que cada uno de ellos tiene al menos una parte de "la verdad".


Si bien Argentina no aparece aún, a nivel internacional, con un relato fuerte y claro en torno de lo ambiental, lo ha hecho a nivel local con el conflicto por las papeleras, la minería a cielo abierto en Famatina, el fra-cking en Vaca Muerta, la contaminación industrial en el Riachuelo, la utilización de los agroquímicos. Todos estos temas siguen latentes en la agenda mediática, pero no han logrado ni imponerse con suficiente fuerza en la opinión pública, ni expresar una visión sobre lo ambiental que implique una mirada propia (nacional y popular).


Sin embargo, empiezan a asomarse en Latinoamérica relatos con conceptualizaciones distintas, a veces contrapuestas, a las que alientan potencias mundiales y las ONG ambientalistas.


El largamente aplaudido discurso del presidente de Uruguay, Pepe Mujica, en la Cumbre Río + 20, celebrada en Brasil en agosto de 2012, explicaba que, para las sociedades latinoamericanas, trabajar por la defensa del medio ambiente es pelear por condiciones de trabajo dignas, por los derechos humanos, por la eliminación de la pobreza. En síntesis, por mejorar nuestra vida cotidiana. En sus palabras, lo ambiental no es algo que tenemos que ir a buscar en otro lado, sino que nos atraviesa en lo cotidiano.


Desde otro enfoque, el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, acaba de editar Geopolítica de la Amazonia, un libro en el que asegura que "existe una operación cuidadosamente planeada de parte de organismos extranjeros, las ONG y fundaciones ambientalistas que, utilizando a los indígenas de la Amazonia, quieren controlar la región, por su reserva de biodiversidad y de agua dulce, cuestionando la intervención de los Estados".


Desde Ecuador, Rafael Correa fijó posición en relación con la explotación petrolera de la reserva Yasuní. "El mundo es una gran hipocresía", declaró tras fracasar el proyecto que buscaba inexplotar el crudo en la zona a cambio de que la comunidad internacional aportara a Ecuador una suma de dinero que le permitiera preservar esa reserva. Correa evidenció la complejidad de los temas ambientales y la necesidad de que las "grandes potencias" se involucren, más allá de los discursos bonitos.


Los conflictos ambientales son muy complejos e involucran muchos aspectos de nuestra vida cotidiana: la forma de habitar, de relacionarnos, de consumir, de crecer y progresar. Perderíamos una gran oportunidad de convertirnos en actores si seguimos importando discursos que no nos tienen como protagonistas. Los comunicadores tenemos un gran desafío. Se trata de poner sobre la agenda mediática argentina estas cuestiones desde una mirada propia que nos involucre, nos acerque a las visiones que empieza a esbozar la región, problematizarlas, difundirlas, hacerlas noticia.

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Maduro denunció a la CNN a través de la CNN

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, afirmó en una entrevista concedida a la cadena estadounidense CNN, en inglés, que hay una campaña permanente para presentar a Venezuela como un país en caos. "Esa campaña ha sido apoyada por medios internacionales, como CNN, que ha cumplido un papel nocivo y peligroso, pues estaban promoviendo una intervención extranjera en nuestro país, vendiendo una imagen falsa de lo que está sucediendo", declaró el mandatario ante la reconocida periodista Christiane Amanpour. De esta manera, el mandatario ratificó sus denuncias contra medios internacionales, que lo llevaron al principio de las protestas opositoras, iniciadas el 12 de febrero, a amenazar con revocar los permisos para que CNN transmitiera desde Venezuela, aunque luego revió esa medida. Por otro lado, la OEA aprobó por amplia mayoría una declaración en respaldo a la democracia en Venezuela, que según el canciller Elías Jaua constituye "otra victoria de la dignidad venezolana".


Frente a Amanpour, el jefe de Estado ratificó que en Venezuela los medios nacionales y extranjeros ejercen libremente el periodismo y que no ha habido límites para que cubran los acontecimiento del país. "En Venezuela existe un proceso de reafirmación de la nueva independencia, de construcción de nuevos modelos económicos y culturales, una nueva mentalidad que necesita ser comprendida desde el extranjero", agregó el mandatario.


No obstante, Maduro recordó que reporteros gráficos de varias agencias internacionales fueron atacados por reducidos sectores que promueven la violencia en algunos municipios de clase media alta en Caracas. "La única agresión que conozco a corresponsales extranjeros en Venezuela fue por parte de grupos de extrema derecha en Altamira, una zona de clase media alta, donde un grupo de 60 militares intentó derrocar al gobierno, y ese grupo de corresponsales fue salvado por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB)", aseguró.


Maduro manifestó durante la entrevista que los 15 años de revolución han transcurrido de manera democrática y pacífica, promoviendo el debate de ideas con sectores de oposición. En este sentido, manifestó que "toda democracia tiene polos, dentro de los cuales existen liderazgos que combaten". Por lo tanto, instó a no estigmatizar el concepto de polarización. Sin embargo, acusó a la oposición de obstruir en varias oportunidades el proceso de diálogo impulsado por el Ejecutivo y de tomar caminos "no democráticos" para intentar derrocar a su gobierno, a pesar de haber perdido 18 de las 19 elecciones realizadas en el país.


Asimismo, refirió que un grupo de la oposición ha generado violencia en algunos puntos del territorio nacional, provocando el fallecimiento de personas, varios heridos y daños materiales. Ante ello, "el resto de la dirigencia opositora no se ha desmarcado con claridad de esos hechos", agregó.


Mientras la entrevista estaba siendo emitida, la Organización de Estados Americanos (OEA) daba a conocer un comunicado en el que expresaba su solidaridad y respaldo a la institucionalidad democrática, al diálogo y a la paz en Venezuela, así como al respeto a la no intervención en los asuntos internos de los Estados. El documento de cinco puntos fue aprobado tras más de diez horas de debate a puertas cerradas, con 29 votos a favor y 3 en contra por parte de Canadá, Estados Unidos y Panamá (Bahamas y Grenada se encontraban ausentes).


La declaración emitida por el Consejo Permanente de la OEA es un triunfo para América latina, afirmó conforme el embajador de Venezuela, Roy Chaderton, una vez finalizado el encuentro. "El documento es producto de un trabajo en equipo, de un ejercicio democrático extraordinario donde cada uno aportó sus elementos de juicio, pero sobre todo sus elementos de solidaridad", expresó el diplomático.


Por su parte, el canciller Jaua calificó como una victoria de la dignidad de su país, de América latina y el Caribe la decisión de la OEA. "En nombre del presidente Nicolás Maduro queremos agradecer a todos los países de América latina que han acompañado, con la sola excepción del gobierno abyecto de Panamá, la paz y el diálogo y la institucionalidad en Venezuela", expresó. "Queremos agradecer a los dignos países del Caribe, especialmente del Caribe Oriental, que hoy también han expresado su voz a favor de una hermana República Bolivariana de Venezuela, que lo único que quiere es construir una transformación social, una sociedad donde quepamos todos, con igualdad de condiciones, de justicia, con soberanía e independencia", agregó.


La declaración propuesta inicialmente por Bolivia y que fue adaptada con enmiendas propuestas por los países miembro, declaró además "su más enérgico rechazo a toda forma de violencia e intolerancia y hace un llamado a todos los sectores a la paz, tranquilidad y al respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales, incluyendo los derechos a la libertad de expresión y reunión pacífica".


Jaua aseveró que no le sorprendía la falta de apoyo de Estados Unidos y Canadá y comentó que lo que le daba vergüenza ajena es la actitud de Panamá. "Nos duele el pueblo panameño, que no merece tener un gobierno indigno como el que tiene", consideró. "Hoy América latina y caribeña defiende los sagrados valores de la democracia, la independencia y la soberanía de los países", concluyó el jefe de la diplomacia venezolana.

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Internet, una cuestión de Derechos Humanos

"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión" – Artículo 19, Declaración Universal de los Derechos Humanos.


Internet es la herramienta más poderosa conocida para llevar hasta los últimos términos las libertades de información, expresión y opinión (garantes de los demás Derechos Humanos). Es la plataforma que lleva más de 20 años revolucionando nuestro mundo, pero solo desde los últimos tiempos son los ciudadanos los que revolucionan la red. Es el escenario en el que ahora se promueven las luchas sociales y los cambios políticos.


Empezando por el derecho a la información, ya que como expone el relator de la ONU, Frank La Rue, internet es clave para entender los retos de la libertad para buscar, recibir y compartir información. Por ello es vital que se garantice una equidad de acceso a esta red de comunicación, para evitar que sea monopolizado por las élites (como viene siendo desde los principios de la historia).


Los Derechos Humanos son de aplicación internacional. Como internet. Por eso ambos han de ser cuidados para fomentar la democracia y el desarrollo de las sociedades. Como ningún otro medio, internet permite a los individuos informarse, comunicarse y expresarse de forma instantánea y barata a través de las fronteras nacionales. Fomenta el desarrollo económico, social y político, y contribuye al progreso de la humanidad en su conjunto: nos conecta.


Por lo tanto, es fundamental que la red sea un espacio donde los usuarios puedan desarrollar sus labores democráticas sin restricciones. Para ello, es necesario que estos internautas que vigilan al poder gobernante y denuncian sus fallos y abusos cuenten con la privacidad (anonimato) imprescindible para no verse coaccionados por sistemas de espionaje y control que ahora están saliendo a la luz. No puede haber limitaciones con filtros públicos que escondan información ni desconexiones particulares como las que provocan la Ley Sinde (que denuncia, bloquea y persigue a quienes compartan obras públicas online), el proyecto norteamericano de Ley PIPA/SOPA (que dictó los márgenes de la citada ley española), o el caso de la catástrofe de Fukushima (cuando, ante las manipulaciones oficiales, un grupo de hackers destapó la crítica situación radioactiva). Este derecho a la libertad de expresión a través de la red no admite tampoco desconexiones colectivas que anulen la voluntad de expresarse y encontrarse de los ciudadanos, como ocurrió en el Egipto de Mubarak y ocurre en otras regiones donde los conatos de democracia se apagan a través del wifi.


Es justo recordar que la chispa de Mohamed Bouazizi, en Túnez, prendió gracias a una página de Facebook, igual que las manifestaciones egipcias se coordinaron por internet. Esta fue la única plataforma mediante la cual se pudieron denunciar los abusos y represiones del régimen a los manifestantes. Fue también el medio que vertebró las protestas democráticas del 15 de mayo y a través del cual se expandieron, llegando incluso a Londres, París y Wall Street. El mismo papel democratizador cumplió la red en Gezi (Turquía), o en Brasil en junio de 2013.


A raíz de esa oleada de movimientos sociales pro-democracia, la ONU publicó en junio de 2011 su 'Informe sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión´, del propio Frank La Rue. En dicha publicación destaca la afirmación: "Internet es un derecho humano". "Como se desprende de las 'revoluciones de Facebook´ y la subsiguiente agitación en el mundo árabe, internet es una herramienta poderosa y capaz de cambiar".


Esta iniciativa ha tenido eco en unos pocos países y la recogen algunas formaciones políticas. El pasado mes de noviembre Espazo Ecosocialista Galego, partido miembro de Alternativa Galega de Esquerda (AGE), presentaba el Documento-Declaración "Dereitos humanos e principios no ámbito dixital e en internet". Toma como base esta declaración de la ONU y los principios expresados por la Dynamic Coalition on internet Rights and Principles, asociación que defiende los derechos en el entorno online.


Aquí estos son algunos de los primeros pasos de un derecho que en países como Finlandia ya están reconocidos. Desde el 1 de julio de 2010 cada finlandés tiene derecho a una conexión de banda ancha de 1 megabyte por segundo. Las previsiones para el próximo año son de 100 Mb por segundo gracias a la fibra óptica. Además, esta conexión será a un precio accesible. Países como Francia ya han dado al acceso a internet el estatus de derecho básico fundamental, aunque el país nórdico es pionero en incluir el factor velocidad. Suiza hizo algo similar en el 2008 incluyendo la conexión rápida a la red como servicio universal.


Recientemente, en España se ha anunciado una medida legislativa para garantizar que todos los hogares tengan derecho a una conexión de al menos 10Mb/s en 2017, que tres años más tarde debería alcanzar los 30Mb/s. Sin embargo, ¿para qué? A la vez, la nueva Ley de Seguridad Ciudadana criminaliza a quienes apoyen en la red actos de protesta que "puedan acabar" con disturbios.


Además, según el informe de la OCDE de 2012 la conexión de alta velocidad en España está entre las más caras, solo superada por Grecia en la UE. Los españoles pagan de media 4,15 euros por Mb/segundo mientras nuestros vecinos de Francia pagan 1,56€ y en Portugal 1,25€.


Hay países, organismos y corporaciones económicas, políticas y mediáticas que quieren un internet controlado, asegurado como una fuente de datos infinita. Hay movimientos, colectivos y ciudadanos que ven la red como la herramienta de la liberación de ese control perpetuo. La clave del progreso dependerá de qué visión acabe triunfando.


Los medios de comunicación fueron impulsados por las revoluciones de los burgueses del siglo XVIII. Ponían en contacto la información con los ciudadanos, siempre a través de las élites. Así ha sido hasta hace pocos años. Ahora, internet es el medio que nos pone en contacto a través del mundo, el medio donde todo es posible y con mayor accesibilidad de la historia (ya se acabó la edad en que solo los curas sabían leer y escribir; ya pasó la etapa en que solo los dueños de la imprenta decidían qué se podía publicar). Nos toca a nosotros decidir qué queremos hacer con ese medio. El principio es claro: democracia.

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