Bernard Cassen: Los medios públicos no pueden abandonar el campo de batalla cultural

Palabras de Bernard Cassen, profesor emérito de la Universidad de Paris 8, ex director general de Le Monde Diplomatique y secretario general de la ONG Mémoire des luttes (Memoria de las luchas), París. Cassen participó en el panel "Integración, Cultura e Identidad", del Primer Festival Internacional de Radio y Televisión, celebrado en La Habana, el 9 de septiembre 2013.

 

En lo que llamamos en Francia el "paisaje audiovisual", los canales públicos de radio y televisión son sólo una fracción de importancia muy variable según el país y el momento. En unos pocos países – digamos por ejemplo Corea del Norte – el sector público puede ocupar la totalidad del espacio. En otros, por ejemplo los Estados Unidos, este sector tiene una presencia muy limitada, aunque su influencia en el debate de las ideas, la educación y la cultura va más allá de su alcance. Entre estos dos extremos, se puede hablar de un " modelo europeo " que combina un sector público fuerte y dispositivos de regulación que se aplican a todos los servicios de comunicación audiovisual, ya sean públicos o privados.


En primer lugar, tenemos que hacer algunos recordatorios para saber de que realmente estamos hablando:


- Hay que hacer la diferencia entre medios públicos y medios de comunicación del Estado o del gobierno. Además del Estado nacional y del gobierno, hay otras entidades de carácter público que tienen derecho a expresarse de forma independiente : los parlamentos; los partidos políticos; los sindicatos; los poderes locales (regiones, municipios, comunas); los grupos y organizaciones culturales, étnicas, religiosas y lingüísticas; las universidades y los centros de investigación, etc.


- Incluso en los sistemas nacionales sujetos a una regulación pública de todos los medios audiovisuales, el sector privado tiene como objetivo principal hacer dinero. Esto había sido formulado cínicamente por Patrick Lelay, entonces presidente del mayor canal de televisión privado francés, TFI, en un libro publicado en 2004. Según él, su trabajo era vender a los anunciantes "tiempo de cerebro humano disponible".
- Sin embargo, con la creciente concentración del sector de la comunicación – del cual las emisoras privadas de radio y televisión son sólo un componente – el sistema mediático no obedece únicamente a una lógica de rentabilidad. También es un poderoso vector mundial de la ideología neoliberal que califica todas las medidas de regulación pública en favor del pluralismo y de los bienes comunes de la sociedad de "ataque a la libertad de información", "a los derechos humanos", etc.


En América Latina, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) es una caricatura de esta postura ideológica. Más que en otros continentes, el sistema mediático se ha convertido en un actor político de choque contra los gobiernos progresistas. En Venezuela, participó abiertamente en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chávez. En otros países, como Argentina, Bolivia y Ecuador, está llevando campañas de desestabilización contra los respectivos gobiernos en un intento de impedir toda democratización de la legislación del sector de la comunicación. En estos países, en su gran mayoría, los medios privados se comportan como fuerzas de oposición y, en ocasiones, como fuerzas golpistas.


Los Estados Unidos es otro ejemplo del papel anti-democrático del sistema mediático. La vida política está secuestrada por las grandes corporaciones que gastan miles de millones de dólares para comprar espacio o tiempo de publicidad en los medios a fin de derrotar a los candidatos al Congreso hostiles a sus intereses, y elegir otros que serán entonces meras marionetas en sus manos. La sentencia de la Corte Suprema del 21 de enero de 2010 permite a las empresas de financiar sin limitaciones las campañas electorales. Le da carácter oficial al concepto " un dólar, un voto".


Hasta el punto de que Barack Obama, sin embargo beneficiario de este sistema – había recogido mas aportaciones financieras que su competidor – calificó la sentencia de la Corte de " gran victoria para las multinacionales petroleras, los bancos de Wall Street, las compañías de seguros y otros grupos de interés quienes, cada día, movilizan fuerzas en Washington para ahogar la voz del pueblo estadounidense".
A cambio de un diluvio de dólares, ciertos medios de comunicación se abstienen de toda crítica de los candidatos beneficiarios de esta compra de votos. En cada elección, estamos frente a un golpe de Estado electoral organizado por lo que podría llamarse el complejo mediatico-financiero financiero, no ajeno al complejo militaro-industrial denunciado par Eisenhower en 1952 al abandonar la Casa Blanca. La ausencia de regulación de la financiación de las campañas electorales y la debilidad de los medios públicos impiden cualquier contrapeso al poder del dinero.


La situación es mas sofisticada en Europa. Por un lado, la financiación de las campañas electorales es generalmente enmarcada por la ley; por otro lado, no existe el concepto de canal de radio o televisión "opositor". Debido a los dispositivos de regulacion, partidos políticos de la oposición, cualquiera que sea el gobierno, tienen cierto acceso a los canales públicos y privados. Pero sería un gran error centrarse sólo en este derecho de acceso. El formateo de las mentes se hace de manera mucho menos visible a través de la estructura y del contenido de los noticieros: sensacionalismo (crímenes, accidentes, catástrofes); reducción de la política a polémicas superficiales; cobertura de los problemas económicos y de las luchas sociales a travès del prisma neoliberal.


El tratamiento de los movimientos sociales obedece a cinco objetivos que el colectivo de comunicación de la CLOC (Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo) de La Vía Campesina, ha identificado. Se publicó en la edición de enero de 2013 dedicada a la comunicación de la revista América Latina en Movimiento, producida por ALADI (Agencia Latinoamericana de Información) que recomiendo encarecidamente la lectura . Estos son los objetivos:


-Cooptar mediante el personalismo. Personalizar las luchas destacando los dirigentes escogidos no por los trabajadores, sino por los medios de comunicación
-Dividir
-Criminalizar las luchas sociales
-Imponer agendas
- Invisibilizar las luchas


Estos métodos no son exclusivos de América Latina, también se aplican al resto del mundo, especialmente en Europa.


Las cuestiones de control o la falta de control de la información en la radio y la televisión, y el contenido de los programas de noticias son sólo parte del problema. Para evaluar el impacto político e ideológico global de las empresas de medios audiovisuales, es también, y quizás lo más importante, tener en cuenta los programas de entretenimiento, por el número de horas que representan.


En Francia, las personas mayores de 4 años pasan un promedio de 3.50 hrs por día delante de las pantallas de televisión. Las personas mayores de 13 años escuchan la radio una media de 2.58 hrs por día. Y eso sin contar el tiempo que pasan ahora, gracias a Internet, delante las pantallas del ordenador, tabletas y teléfonos inteligentes (smartphones), fenómeno al que regresaré en un momento. Una pequeña fracción del tiempo es la que se dedica a la información política en el sentido estricto del término. Todo lo demás es entretenimiento, donde hay que incluir a los deportes.


Este es uno de los principales retos a los radiodifusores públicos para cumplir con su misión de difusión de la cultura, de promoción de la identidad, de integración y de defensa de las lenguas nacionales.


Las situaciones varían mucho de un país a otro. Dejaré a mis colegas de América Latina el tratamiento de su propio continente, y en particular el analisis del contenido y de los resultados de las iniciativas constitucionales y legislativas en materia de derecho a la comunicación en Venezuela, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Brasil y Argentina. Permítanme mencionar algunas tendencias importantes en Europa, principalmente en Francia. Vamos a ver cómo convergen o no con los existentes en otras partes del mundo.


De antemano, recuerdo lo que dije al principio de esta presentación sobre la necesaria distinción entre canal público de radio y televisión y canal de radio o televisión de Estado o de Gobierno. Nadie en Europa defiende un monopolio estatal abolido en Francia en 1982. Nadie en Europa tampoco defiende la idea de que una cadena pública debe estar al servicio del gobierno. Dicho esto, se entiende que cuando los medios privados se tornan hostiles violentamente, es grande la tentación de convertir los medios de comunicación públicos en herramientas de promoción exclusivamente para el gobierno.


En última instancia, sin embargo, esta opción puede ser contraproductiva, porque si hay un cambio en el poder después, por ejemplo, de una derrota electoral, la oposición controlaría tanto los medios de comunicación públicos como los privados... La batalla a librar es la democratización de los sectores tanto público como privado, y por lo tanto el pluralismo interno en ambos.


Esta batalla se da también en Europa, aunque con formas menos espectaculares que en América Latina. Sin lugar a dudas, en sus estatutos, el sector público no es la correa de transmisión del poder político, pero está sometido a las presiones y a las intervenciones gubernamentales. Podríamos citar muchos ejemplos, especialmente en Italia y Francia. En nuestros dos continentes, por no hablar de los demás, el deseo por la democracia y la libre expresión de las diferencias es un componente de toda identidad nacional. Por eso no debemos temer que esta aspiración se convierta en un requisito para el sector público.


En cualquier caso, con la explosión del número de canales y la convergencia de las comunicaciones audiovisuales y de las comunicaciones electrónicas, el sector público tiene que competir con la proliferación del sector privado y no tiene a priori una audiencia garantizada. Él debe conquistar y retener a esta audiencia. Es inútil producir programas que nadie o muy pocas personas ven o escuchan.


La situación se complica aún más con la nueva tendencia de los jóvenes que se apartan de la televisión en favor del Internet. Un estudio realizado en Francia en enero de 2013 mostró que semanalmente los jóvenes de 13 a 19 años gastan de 13.00 hrs Web contra 11.15 hrs viendo la televisión, y esta brecha es cada vez mayor. En su ordenador, componen sus propios menús a partir de los sitios de replay, de los canales de televisión, y sobre todo de las plataformas de intercambio de videos como YouTube o su equivalente francés Daily Motion.


Esta migración de los jóvenes de la televisión al ordenador (y también tabletas y teléfonos inteligentes), y por lo tanto la migración de programas sin ningún tipo de limitaciones físicas o de tiempo, no puede ser ignorada. Los canales de televisión tendran que adaptarse. No saben todavía cómo, ni los privados ni los públicos. Pero éstos ultimos tienen una responsabilidad especial para anticipar este fenómeno si no quieren que los paquetes de programas que cada uno puede componer de forma individual.


La cuestión del control político de la información producida por el sector audiovisual público tiende con demasiada frecuencia a eclipsar el contenido de sus programas. Sin embargo, son ellos, mucho más que los noticieros, los que contribuyen al formateo de las mentes. Desde este punto de vista, no vemos diferencias fundamentales entre los canales públicos y los canales privados. Se nota en particular que las series estadounidenses son omnipresentes en los canales privados de máxima audiencia, y tienen también un espacio importante en las cadenas públicas, en detrimento de la producción nacional.


Esto también es cierto en otros países de Europa continental. Romano Prodi, ex Primer Ministro de Italia y ex presidente de la Comisión Europea dijo lo siguiente ante el Parlamento Europeo el 13 de abril de 1999 : "La fuerza de la cultura estadounidense en un sentido amplio, tal como se expresa simbólicamente por los medios de comunicación, es vista por algunos como si pudiera constituir una referencia unitaria para una Europa en busca de su alma. Esta suposición no es escandalosa". La consecuencia lógica de esta rendición incondicional de un alto funcionario europeo es la promoción del inglés como lengua común de Europa y por supuesto, del resto del mundo.


El gran desafío a los canales públicos, europeos y de América Latina, es la producción de programas que, respetando la letra y el espíritu de su misión, sean a la vez popular y de alta calidad con el fin de atraer a una gran audiencia. Esto es a la vez una cuestión de creatividad y de libertad de expresión cultural y una cuestión de financiación para deshacerse de la dictadura de la publicidad.


Hay que resistir a la tentación de limitar las producciones del sector público a unas audiencias minoritarias. Sería abandonar el campo de batalla cultural. No debemos encontrarnos en el dilema que el sociólogo francés Henri Maler formuló de este modo: "Para que los espectadores no tengan que elegir entre los programas demagógicos sujetos al mercado y los programas educativos presentados por el Estado ; entre el entretenimiento comerciante (y privado), por un lado, y la formación ascética (pero pública) del otro".

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Miércoles, 20 Noviembre 2013 06:50

Con un grito en la voz

Con un grito en la voz

Se desarrolló en Quito, entre el 4 y el 6 de noviembre, el encuentro "Democratizar la palabra en la integración de los pueblos" que, con la participación de más de 40 delegados y delegadas de movimientos sociales y de un amplio abanico de medios populares, desde radios barriales hasta el canal venezolano Telesur, dejó constituido el Foro Latinoamericano de Comunicación para la Integración.

 

El encuentro, convocado por la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI) y la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER), giró en torno de cinco ejes: formación y capacitación, agenda informativa común, tecnología, incidencia política y sostenibilidad. Durante tres días los y las participantes elaboraron propuestas y aportaron estrategias en torno de la comunicación y la integración desde una mirada de las organizaciones sociales.


Las limitaciones de los medios populares para interpelar con su discurso a las grandes mayorías de la sociedad fue la principal autocrítica que recorrió el debate. Para superar esta limitación se decidió elaborar una agenda de trabajo común que apunte a romper el aislamiento y la dispersión, que permita una mayor integración "con justicia e igualdad entre pueblos, entre mujeres y hombres, y con respeto a la naturaleza". Como otro acuerdo de trabajo se propuso realizar coberturas conjuntas ante coyunturas represivas, ante otros acontecimientos que atañen a los intereses populares, y en los próximos procesos electorales de Honduras, Chile, Venezuela y El Salvador.


Los avances en varios países de la región en cuanto a la "democratización de la comunicación" ocuparon un lugar central en los debates del encuentro, como el reciente estreno de la Ley Orgánica de Comunicación en Ecuador. Sin embargo, se dejó en claro que los adelantos son resultado de procesos de luchas y por ello se señaló la necesidad de profundizarlos. En torno a esto el periodista uruguayo Aran Ahronian resaltó que "una ley no crea la comunicación", porque "la comunicación la creamos desde el campo popular".


El documento final producto del encuentro, que será presentado a los diferentes mandatarios de la región, incluye una convocatoria "a todos los pueblos latinoamericanos a sumar esfuerzos para hacer valer el derecho a la comunicación". También resalta que "la democratización de la cultura, la educación, la información y la comunicación social son requisitos imprescindibles para la consolidación de democracias participativas".


Para los movimientos sociales ya no sólo importan los medios de comunicación en tanto pueden dar a conocer "las verdaderas luchas", sino que hoy en día la comunicación es parte de sus agendas y se ha transformado en un terreno estratégico a la hora de las disputas políticas, culturales e ideológicas que se desarrollan en nuestro continente. Por este motivo se destacó en la declaración final del foro que "la importancia de consolidar una agenda para una comunicación que promueva la integración requiere del impulso de los movimientos sociales, de los Estados nacionales y de las instancias regionales".


La comunicación ha acompañado el proceso organizativo de muchos movimientos sociales del continente, quienes comprenden que no pueden asumirla como herramienta instrumental, sino como un ámbito de lucha, donde visibilizar sus propuestas y acercarla a los diversos espacios de transformación. La comunicación no es un ámbito exclusivo de los comunicadores, de las comunicadoras, y necesita de la participación activa de quienes forman parte de los diferentes procesos políticos.


En las organizaciones hay que continuar trabajando en la conformación de esa visión no instrumental de la comunicación, para que sea verdaderamente una práctica de vida y no sólo una declaración a nivel del discurso.


Para los medios populares es fundamental dar pasos en la práctica y, a la vez, ir construyendo nuevas teorías que tengan que ver con sus realidades, idiosincrasias, que permitan visualizar el proyecto político que acompañan diariamente.


Los medios de comunicación populares deberán seguir construyéndose desde espacios de referencia, como son los movimientos sociales y políticos que diariamente impulsan luchas y debates que no encuentran lugar de visibilización en los grandes medios de comunicación. El encuentro "Democratizar la palabra en la integración de los pueblos" sirvió para pensar los aportes de la perspectiva comunicacional comunitaria, libre y alternativa, a las políticas de acción que incrementan y amplían la organización del campo popular.


Por Fernando Gómez, integrante del medio comunitario Radionauta FM 106.3 y miembro del equipo de comunicación de la Articulación Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA.

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"Estamos en plena guerra civil comunicaciona"

El autor del reciente Hugo Chávez, mi primera vida, explica por qué afirma que el líder bolivariano fue el "Fidel Castro del siglo XXI". Además, analiza el fallo de la Corte Suprema sobre la ley de medios y la actitud corporativa del Grupo Clarín. Y anticipa que el Pentágono busca criminalizar el periodismo de investigación.


Mediodía primaveral en Recoleta. El escritor Ignacio Ramonet habla en francés por su teléfono celular en el lobby de un hotel cool del patricio barrio porteño. La conversación del autor de La golosina visual gira, aparentemente, en torno de un vuelo que en pocas horas lo depositará en París. Dos señoras de alcurnia toman té en un sillón próximo. La dupla femenina no debe haber reparado, siquiera, que compartieron tiempo y espacio con un intelectual orgánico chavista que fue el autor intelectual de la famosa frase "Otro mundo es posible" cuando impulsó a comienzos del siglo XXI el Foro Social Mundial. O sí: es Recoleta.


Ramonet termina el diálogo con su amigo galo y recibe a Miradas al Sur. Viste, como siempre, con tonos oscuros. Sigue usando un bigote estrafalario, las cejas entrecanas y abultadas le acentúan su frente, tiene algunas arrugas pero, igualmente, lleva muy bien sus estrenados setenta abriles. Tiene el aspecto de un conde robespierriano. Posee un acento aristócrata y pulido pero cada cinco palabras pronuncia palabras como "corporación", "imperio", "revueltas". En los últimos veinte años publicó libros considerados de culto entre los estudiosos de la teoría de la comunicación. Pero, también ha hecho periodismo y análisis internacional categoría premium. Dirige desde 1973 el prestigioso mensuario Le Monde Diplomatique; primero lo hizo en Francia, ahora la edición española.


Especialista en geopolítica y estrategia internacional, y profesor de Teoría de la Comunicación en la Universidad Denis Diderot de París, Ramonet es doctor en Semiología e Historia de la Cultura por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, donde fue alumno de Roland Barthes, la máxima firma del post-estructuralismo francés. Fundador del grupo globalifóbico Attac, promotor del Foro Social Mundial, es indudable que Ignacio Ramonet jamás sería galardonado por la Sociedad Interamericana de Prensa. Pero sí ha sido homenajeado por varios gobiernos latinoamericanos por su contribución al pensamiento crítico para leer a los medios de comunicación concentrados. Ramonet destapa una botella de agua mineral con gas e invita a Miradas al Sur a dialogar sobre su último libro y las últimas novedades surgidas en Buenos Aires por la, ahora sí constitucional, Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En una de las pantallas del lobby del hotel, el periodista Adrián Ventura, de la señal TN, sobreactúa su disgusto e informa que funcionarios de la AFIP intimidaron a "la respetuosa colega Magdalena Ruiz Guiñazú".

–¿Por qué decidió editar un libro sobre Hugo Chávez? ¿Qué lo encandila del líder político venezolano? ¿Fue Chávez el Fidel Castro de nuestros tiempos o tuvo el fundador del Movimiento V República su propia matriz de pensamiento?


–De alguna manera, cada uno alumbró su era política. Claro que no son enteramente comparables porque impulsaron proyectos diferentes. Pero, son líderes equivalentes en la medida que los dos inician una etapa nueva en la historia de América latina. De eso no cabe duda. Y tanto Chávez como Fidel son pioneros porque marcaron su época. Fidel cuando toma la iniciativa del asalto al Cuartel Moncada y, luego, conduce esa pequeña guerrilla que termina transformándose en un ejército popular fue un innovador porque nadie había triunfado aún en la región con la táctica de la guerra de guerrillas. Ese estilo insurgente estaba olvidado y él lo recupera y, finalmente, triunfa; luego, se enfrenta a los Estados Unidos y gana la batalla de Bahía de Cochinos contra los gringos en 1961. Y Chávez es igual. Dirigió una rebelión militar. En principio, contra el neoliberalismo en 1992. Luego, gana las elecciones. Sufre un golpe de Estado pero consigue volver al poder. También, al igual que Fidel, al principio no se proclamó como socialista pero, finalmente, toma el concepto de socialismo y le da otra energía. También realiza una Asamblea Constituyente que refunda al país. Saca a millones de venezolanos de la pobreza. Y eso se va a repetir en el continente. Porque, de repente, Chávez demuestra que ese estilo de gobierno puede funcionar. Que se puede derrotar al Consenso de Washington. Entonces, los dos son personajes muy simbólicos y representativos de dos etapas. Fidel, del período 1950-2000. Y Chávez, luego, fue el precursor del socialismo del siglo XXI, que es un proyecto que engloba a varios gobiernos de la región.

 

–La presentación de su libro en la Argentina coincidió con una semana clave para el futuro de la denominada ley de medios. ¿Considera que el Grupo Clarín, a diferencia de otros pools mediáticos suramericanos, posee una voluntad de poder mayor para constituirse como conductor de la élite conservadora local?

 

–No conozco los detalles de la historia del Grupo Clarín. Pero, lo que creo es que Clarín está en una lógica, que es la de los años noventa. En ese momento, los grupos mediáticos sentían que había posibilidades tecnológicas de constituir grandes corporaciones. Porque los grupos mediáticos no existen desde siempre. Antes existían grandes periódicos o grandes cadenas de televisión. Pero, en los años noventa, la tecnología informática equipara por primera vez el texto, el sonido y la imagen en una misma plataforma. Por otra parte, empiezan a entrar en crisis algunos medios tradicionales. Entonces, la solución es la de constituir grupos, conglomerados. Es algo característico de los años noventa. Y Clarín tiene esa lógica. Claro, en América latina, esas corporaciones mediáticas al expandirse lograron no tener rivales en su terreno y así comenzaron a intimidar a los poderes gubernamentales. Paralelamente, estos grupos funcionan como aliados de otros bloques conservadores, económicos o judiciales, que les permiten conservar su ecuación de poder. Me parece que Clarín actúa en consonancia con las familias hegemónicas que creen poder controlarlo todo. Pero, hoy, esos grupos están en crisis por la llegada de Internet. Comenzando por el más grande de todos, que es el Grupo Murdoch (The Times, cadena Fox).


–Usted advirtió ese fenómeno en La explosión del periodismo (Capital Intelectual, 2011). ¿Sigue entendiendo que Internet puso en jaque a los medios tradicionales?

 

–Sigo pensando igual. A ver, la compra del The Washington Post por el magnate Jeff Bezos, que es el fundador de Amazon, o las revelaciones de Edward Snowden (el ex agente de la CIA exiliado en Moscú) lo confirman. Se acabaron los medios-sol. Todo está cambiando muy rápido. Estamos pasando de la era de los medios de masas a la era de la masa de medios. Antes, unos cuantos medios-sol en el centro del sistema determinaban la gravitación universal de la comunicación y de la información a su alrededor. Ahora, los medios-polvo, diseminados por todo el sistema, son capaces de aglutinarse para convertirse, llegado el caso, en superplataformas mediáticas gigantes. A la lógica del depredador solitario le sucede la estrategia del enjambre.

 

–¿Por qué los argentinos votan a Cristina Fernández pero leen Clarín? ¿Por qué Rafael Correa arrasa en todas las elecciones pero los medios oficialistas quiteños siguen bajos en ventas? ¿Por qué O Globo continúa siendo el grupo, en ventas, más popular de Brasil y, paralelamente, el lulismo no cuenta con una plataforma de prensa atractiva y con audiencia? ¿Por qué, en definitiva, los gobiernos populares ganan elecciones pero no pueden tallar en la batalla cultural mediática?

 

–Es uno de los grandes debates universales sin resolver. La respuesta es porque, en general, los medios públicos no tienen bastante experiencia en términos de seducción de audiencia. Por consiguiente, estas plataformas púbicas suelen elaborar una información con demasiado componente ideológico. Pero, depende de los países. Porque, por ejemplo, si tomamos cuatro países: España, Francia, Italia e Inglaterra, veremos que en esas cuatro naciones, las televisiones públicas están entre las de mayor audiencia.

 

–Todos ejemplos europeos.

 

–Es que en América latina estamos en plena guerra civil comunicacional. Entonces, es lógica la carga ideológica de los programas públicos porque se están dando las batallas fundacionales contra las corporaciones de prensa. Claro, a veces, se hace de una forma un poco primaria, con bastantes slogans repetitivos. Entonces, para ver eso, la gente opta por ver programa de canciones o de telerrealidad (reality shows) que, aparentemente, no son ideológicos pero, claro que sí lo son. Entonces, pienso que cuando la batalla mediática contra los grandes medios se tranquilice y se reflexione más; quizás, se logre desde los Estados otro tipo de productos. Más distendidos, con más diversión, porque la diversión no es reaccionaria. Entonces, probablemente, se pueda conservar uno o dos noticieros, pero bien hechos, con buenos periodistas, que no sean necesariamente progubernamentales y, de esa manera, se va a ganar cada vez más audiencia. Esa experiencia ha pasado en Europa y, perfectamente, se puede repetir en América latina.
–Hay futuro.

 

–Pero, claro que hay futuro. Y hay futuro porque el presente es de batalla. Estamos en plena guerra civil mediática. Por eso, no hay serenidad suficiente para elaborar un mensaje estratégico desde lo público. Y las cadenas privadas tienen tres o cuatro décadas construyendo hegemonía cultural y eso lo hacen sentir todos los días con sus diarios, sus radios y sus televisoras.

 

–Usted afirmó que el impacto del meteorito Internet, comparable al que hizo desaparecer a los dinosaurios, estaba provocando un cambio radical de todo el ecosistema mediático y que, en una lógica darwinista, sólo iban a sobrevivir los mass media más fuertes. ¿Tiene identificado a los medios que han sabido sobreponerse a esta nueva cultura líquida de la producción?

 

–Evidentemente, están surgiendo nuevas experiencias. En Francia, por ejemplo, hay una plataforma, puramente digital, que se llama Mediapart, y es uno de los medios con más prestigio en el país. Mediapart está teniendo una influencia en la vida pública superior a la de periódicos que ya tienen muchos años en la calle. Otros ejemplos. Los últimos premios Pulitzer han ido a periodistas de medios electrónicos no lucrativos que están financiados, o por poderes municipales, o por filántropos millonarios, o por soportes de fundaciones. Está surgiendo una nueva forma de hacer periodismo. Eso es irreversible. Hoy, los grandes medios tradicionales no tienen recursos para pagar una investigación de largo recorrido. En cambio, estas fundaciones, que se hacen con el aporte de microcrowdfundings, pueden financiar esos trabajos de largo aliento. En Corea del Sur, que es un país en que se lee mucho, está el Korea News, un medio puramente electrónico, y hoy lidera la audiencia en el país asiático. A ver, ¿cuál es la gran innovación periodística de los últimos tiempos? WikiLeaks, otra experiencia que se da en el terreno de la web.

 

–Green Greenwald (periodista que publicó en The Guardian las denuncias de Snowden contra el MI5) advirtió que el Pentágono norteamericano quiere criminalizar el buen periodismo de investigación. ¿Exageró con dicha afirmación?

 

–Para nada. Primero, el periodismo de investigación está desapareciendo. En La explosión del periodismo lo explico, hay géneros periodísticos que están en peligro de extinción por razones de recursos. Segundo, el periodismo de investigación está siendo criminalizado por los grandes poderes porque es un género de revelación que, esencialmente, muestra el lado oscuro de los poderes.

 

–¿Piensa que Snowden es el nuevo Julian Assange?

 

–Yo lo que pienso es que Assange, Bradley Manning, Snowden y Greenwald son los nuevos héroes del periodismo. Lo que fue Rodolfo Walsh para el periodismo libre contra la dictadura pues, hoy, son ellos. Y no se enfrentan a dictaduras, se enfrentan a democracias. Y eso merece una reflexión.


–La última pregunta, de orden geopolítico. ¿El escándalo del espionaje de la NSA (Agencia Nacional de Seguridad norteamericana) modificará la relación entre el presidente Barack Obama y Europa?

 

–No creo que Obama tenga mucha voluntad de recomponer las relaciones con Europa. Ahí la última palabra la tienen la NSA y el Pentágono. En ese sentido, considero que los servicios secretos norteamericanos profundizarán la cooperación con sus pares europeos porque necesitan recolectar información para primar, por ejemplo, en la batalla comercial con los países del Brics.

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Miércoles, 13 Noviembre 2013 06:23

¿Qué es el populismo?

¿Qué es el populismo?

Hoy podemos encontrar el término "populismo" con gran frecuencia en los discursos políticos y en la narrativa mediática. En general, se utiliza para definir aquellos movimientos que son percibidos como una amenaza para los establishments financieros, económicos, políticos y mediáticos del país. Bajo tal rúbrica aparece una enorme variedad de movimientos pertenecientes a múltiples sensibilidades políticas. Así, se ha identificado como populismo al partido de ultraderecha fundado por Le Pen en Francia, al movimiento de Beppe Grillo, de izquierda liberal, en Italia, al movimiento 15-M en España, de clara orientación progresista, lo mismo que ocurre con el movimiento Occupy Wall Street en EEUU, al que se le define también como populista. Y este término también se utiliza para definir a los movimientos fascistas que están apareciendo en Europa, al Tea Party, al movimiento pro Berlusconi, y un largo etcétera.


Puesto que tal denominación abarca a un grupo tan variado, que incluye sensibilidades no solo diferentes sino incluso contrarias y opuestas, parecería que el contenido no es el determinante que justifica esta definición. Podría serlo, pues el estilo de estos movimientos que son percibidos como irracionales, altamente emotivos y amenazantes al orden. Su carácter teóricamente contestatario con el sistema dominante parecería ser una característica común de estos movimientos. Pero esta característica tampoco parece ser suficiente para catalogar a un movimiento como populista. Después de todo, hay partidos políticos que se presentan como revolucionarios (bien de derechas, bien de izquierdas) en un intento de cambiar profundamente las sociedades donde existen, y en cambio, no se los define como populistas.


En ocasiones se han considerado populistas movimientos como el peronismo, que movilizan a grandes sectores de la población alrededor de un personaje carismático que se percibe como el portavoz de demandas populares, y que se transmiten de las bases al líder carismático, directamente sin canalización de partidos políticos. Pero bajo esta definición, al movimiento de derechos civiles de EEUU liderado por Martin Luther King también podría habérsele definido como populista y pocos lo han considerado como tal.


Entonces, hagamos la pregunta de nuevo, ¿qué es un movimiento populista? Y la respuesta la encontrará, no en el sujeto definido —es decir, en el movimiento llamado populista—, sino en el definidor, es decir, en la persona que define al movimiento como populista. Este término es, ni más ni menos, que un insulto que tiene como objetivo expresar desaprobación con dicho movimiento. Y puesto que hay un número creciente de movimientos que son del desagrado de los establishments citados anteriormente, el número de movimientos populistas ha crecido exponencialmente. Así de claro.

 

13 nov 2013

Por Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

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Martes, 12 Noviembre 2013 19:00

Hacia una Cultura de la Integración

Hacia una Cultura de la Integración

UNO

 

En América Latina y América del Sur la integración es estratégica. Dentro de ese proceso, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tiene un rol fundamental a jugar en el mundo de bloques que se va perfilando.

 

Unasur es el proceso más importante de integración que involucra a toda América del Sur. Surgió como una propuesta desde lo político, llevando adelante acciones trascendentes para solucionar conflictos, proteger la institucionalidad en los países suramericanos, fortalecer políticas de defensa y sociales integradoras, e inclusive posicionándose como un bloque a tener en cuenta a nivel mundial en el desarrollo de un mundo multipolar.

 

Más allá de las diferencias políticas o de visión económica entre los países que la integran, ha logrado levantarse como espacio de acuerdos y entendimientos desde la diversidad y ha generado un proceso integrador diferente. Ahora es necesario afianzar la Unión como bloque de poder e interlocución mundial. Dentro de ese proceso es fundamental afirmar la institucionalidad de sus diferentes instancias, particularmente de la Secretaría General.

 

Sin embargo, para proyectar la integración en América Latina y América del Sur, se debe crear una base simbólica que le dé sustento y aporte a una cultura de la integradora más allá de la muletilla de la Patria Grande.

 

DOS

 

La cultura del silencio impuesta por las dictaduras y reivindicada por buena parte de los grandes medios de comunicación, creó cimientos simbólicos para la integración de la represión, cuyo mejor ejemplo fue el Plan Cóndor. Cimientos para la desintegración de América Latina y América del Sur.

 

Si bien de a poco se fue dejando atrás esa realidad, parte de los grandes medios sigue jugando el mismo papel, e intenta recomponer ese sostén para la desintegración, atacando los procesos integradores y reivindicando procesos que fortalecen la dictadura del mercado.

 

Por lo tanto, en la construcción de una base simbólica y cultural de la integración juega un papel fundamental la comunicación. En ese proceso, un principio a rescatar es el de la democratización de la comunicación que pasa también por la democratización de los medios y debe vincularse a una política común integrada e integradora desde los distintos ámbitos, con el objetivo de fortalecer el camino integrador y aportar en la consolidación de esa base simbólica hacia una cultura de la integración.

 

La política de comunicación integrada e integradora debe desarrollarse desde los gobiernos, los medios alternativos, los medios públicos y las instancias de integración. Debe partir del significado de la Integración como proyecto estratégico y abrir el debate en América del Sur sobre el significado de la integración y los beneficios de consolidar procesos como el de Unasur o de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

 

En una política integrada e integradora los medios públicos y alternativos deben asumir una comunicación liberadora. Si, como hasta ahora, siguen copiando la lógica de la comunicación dominante poniendo énfasis solo en la efectividad el mensaje, con una mirada-producto de la comunicación, seguirán aportando poco o nada al proceso integrador. Es necesario dar mayor contexto, marco histórico, mostrar la multiplicidad de actores en los procesos de integración y abrir un debate desde el pensamiento crítico. Cuando solo se intenta imponer el mensaje las grandes masas no lo asumen como propio. Por lo tanto, cuando solo se intenta imponer el mensaje sobre integración termina siendo rechazado o se asume superficialmente y finalmente se olvida.

 

TRES

 

Para consolidar un futuro integrador hay que consolidar un pasado integrador.

Por eso es necesario que los medios públicos y alternativos cumplan un rol activo en la recuperación de la memoria histórica sobre integración más allá de los repetidos discursos rememorando a Simón Bolívar. Una política de comunicación integrada e integradora debe crear vínculos entre los medios, las universidades, centros de investigación y los procesos de integración, para realizar actividades conjuntas y armar una red que aportará en la consolidación de la base simbólica y cultural de la integración.

 

Desde el Centro de Comunicación e Integración de la Secretaría General de Unasur en los últimos meses iniciamos una recuperación de toda la memoria histórica de Unasur, organizando toda la documentación que es la base del proyecto estratégico de integración de América del Sur que se irá consolidando con el fortalecimiento de toda la Unión. Es fundamental que esa documentación esté al alcance de las universidades e instituciones y organismos vinculados con la integración, y además de los propios medios de comunicación. Además de esa recuperación de documentos está la recuperación de datos e indicadores necesarios para consolidar el proceso integrador. Por otro lado, también se inició la necesaria vinculación con las universidades de América del Sur, estableciendo vínculos a nivel académico, organizando actividades conjuntas y trabajando en el posicionamiento de la integración suramericana a nivel universitario y educativo en general con el objetivo de aportar y caminar hacia esa cultura de la integración.

 

Además, el CCI conecta mediante una tecnología de punta a las distintas instancias de Unasur permitiendo que se puedan desarrollar reuniones mediante videoconferencias y otras herramientas. Eso agilitará los procesos en los consejos sectoriales, grupos de trabajo y otras instancias y permitirá hacer un seguimiento permanente de políticas comunes, acuerdos, proyectos que van tejiendo la unidad de nuestras naciones y fortaleciendo la integración. Es una herramienta importante para una política integrada e integradora.

 

Los Institutos de Unasur también son importantes para una política integrada e integradora, y para consolidar una base simbólica y cultural, porque brindan a la integración elementos necesarios para elaborar políticas públicas comunes en las áreas que trabajan. El Instituto Suramericano de Gobierno en Salud (ISAGS) aporta a Unasur la generación de conocimiento para ir consolidando una mejor calidad de las políticas de salud en nuestros países, de las políticas comunes. Por lo tanto, realiza un aporte fundamental para mejorar la salud de la población de América del Sur.

 

El Centro de Estudios Estratégicos de Defensa (CEED) aporta con análisis, estudios y bases teóricas necesarias para consolidar una política estratégica de defensa desde América del Sur, desde una mirada común de nuestros países. Es una instancia necesaria para América del Sur, pero antes por diferentes intereses era imposible implementar, entonces asumíamos una estrategia común de defensa con los ojos de potencias externas.

 

Sin embargo todavía falta establecer una política integrada e integradora entre los institutos, el CCI, los Consejos y todas las instancias de Unasur, y consolidarla en el mediano plazo.

 

Como se ve hay mucho por hacer todavía para establecer las bases simbólicas necesarias que consoliden una cultura de la integración y el propio proceso integrador, y en ese camino la comunicación juega y jugará un papel fundamental.

 

Desde el Observatorio Latinoamericano de Medios de CIESPAL aportaremos hacia una mirada integrada e integradora de la comunicación, teniendo como objetivo ayudar a fortalecer los procesos integradores.

 

Por Kintto Lucas es Director del Observatorio Latinoamericano de Medios del CIESPAL (Mediaciones, 12 de noviembre de 2013. http://www.ciespal.net/mediaciones/)

 

ALAI AMLATINA, 12/11/2013.-

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Miércoles, 16 Octubre 2013 07:14

"Hacen negocios desinformando a los pueblos"

"Hacen negocios desinformando a los pueblos"

En un acto en la Universidad de La Plata, Evo Morales se refirió a su experiencia como presidente en relación con los medios y dijo que éstos "estuvieron siempre en manos de empresarios antipatria, anti-Latinoamérica".


Parado sobre una tarima en el medio del escenario, Evo Morales recordó sus tiempos de dirigente sindical en el Trópico de Cochabamba, cuando ya se perfilaba su destino de primer presidente de Bolivia de origen indígena: aquellos días en los que en aquella zona cocalera "sólo había una radio, La Voz del Trópico, pagada por los Estados Unidos", en la que "estaba prohibido hablar del sindicalismo del trópico, de la hoja de coca, tocar música sobre nuestra identidad" y a través de la cual, dijo Morales, Norteamérica "quería dividir a todas las organizaciones sociales de la zona, enfrentarnos". Ese objetivo es, según sostuvo el presidente boliviano, el de todos los medios privados: "Los pueblos somos víctimas de los medios de comunicación en manos de empresarios, somos sometidos por ellos a sus mentiras", sentenció ayer al mediodía, en un acto organizado por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata para nombrarlo profesor honorario de su flamante cátedra libre Por Una Comunicación Social para la Emancipación de América Latina.


La anécdota inicial, y sobre todo su final, fue la moraleja inaugural de la cátedra, cuyo programa se abrió con la conferencia magistral de Morales: "Decidimos que teníamos que comprar una radio –definió el presidente–. Aportamos cinco bolivianos por afiliado, conseguimos el dinero, pero no nos dieron el permiso. Comenzamos igual, de manera clandestina, y entonces la radio de los Estados Unidos ya no tuvo ninguna audiencia". Radio Soberanía es hoy una de las tantas que conforman la red de radios comunitarias a lo largo de toda Bolivia y cumple, al igual que el resto, con las funciones que según Morales rigen a todo medio de comunicación: "Educar e informar, pero también decir la verdad y contribuir a la liberación de los pueblos", concluyó.


El evento tuvo como protagonista principal al mandatario boliviano, quien estuvo rodeado por funcionarios nacionales de primera línea. El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el ministro de Educación, Alberto Sileoni; y su par de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, compartieron la mesa de oradores con Morales y con la decana de la facultad anfitriona, Florencia Saintout, candidata a concejal platense por el Frente para la Victoria. Desde una tribuna lindera oyeron los discursos el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Martín Sabbatella; el embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro; la Madre de Plaza de Mayo platense Adelina Dematti de Alaye y el juez federal Carlos Rozanski, entre otros. El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, participó del inicio del homenaje, al igual que su vice, Gabriel Mariotto.


"Es tiempo de hablar de compañeros y compañeras", rompió el hielo Saintout, luego de los himnos de ambos países y de la entrega de decenas de regalos a Morales de parte de agrupaciones políticas, organizaciones sociales de la comunidad boliviana en Argentina y hasta del Concejo Comunal platense, que a modo de reconocimiento le entregaron remeras, fotografías, libros. Además del título de ciudadano ilustre de la capital provincial. "Estoy sorprendido de tanta concentración de gente", diría más tarde el presidente boliviano, al admirar las decenas de compatriotas que, agrupados en diferentes colectivos, se acercaron al parque de la facultad para escucharlo.


Saintout se ocupó de mencionar a Morales como el encargado de inaugurar la cátedra libre abierta en esa casa de altos estudios: "Evo pertenece al grupo de presidentes latinoamericanos que no se parecen a sus pueblos, sino que son sus pueblos y que devolvieron la esperanza a la región", remarcó la decana, antes de mencionar a los ex presidentes de Venezuela y de Brasil Hugo Chávez y Luiz Inácio Lula Da Silva y a los actuales mandatarios de Ecuador, Rafael Correa; de Brasil, Dilma Rousseff, y de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Por último, llamó a "combatir a la derecha travestida de medios de comunicación racista, clasista y discriminatoria, que tiene horror y temor a presidentes mestizos, trabajadores y mujeres que luchan por los derechos de todos y todas".


Luego de recibir el saludo de Abal Medina, que aseguró que "están cambiando los tiempos en Latinoamérica hacia el protagonismo de los pueblos y sin vuelta atrás", Morales se permitió "compartir experiencias" que, como presidente, le tocó vivir con los medios. Recordó campañas mediáticas que en su país sufrieron los mineros, los cocaleros y el Estado; mencionó la difusión de la defensa de la globalización, de la privatización, del libre mercado, "falsa, llena de resentimiento y seca de solidaridad". "Lo más importante es saber de dónde viene la información o la desinformación", advirtió. "Los medios nos decían que el Estado no podía administrar porque son corruptos e incapaces, y los medios convencen con tanta propaganda a la gente y le dicen que hay que privatizar y soportar la privatización de agua, de luz, de gas (...) Nos pedían que seamos los aliados de los Estados Unidos, y nosotros, los pueblos originarios, no podemos aceptar eso; nosotros nos liberamos del imperialismo, hasta expulsamos al embajador y ahora estamos más sólidos política y democráticamente (...) Por supuesto que habrá cooperación entre los pueblos, pero no sometimiento."


El primer mandatario de Bolivia señaló que en su país "los medios de comunicación estuvieron siempre en manos de empresarios antipatria, anti-Latinoamérica, de empresarios que hacen negocios con la dirigencia política neoliberal desinformando a los pueblos, que son víctimas, somos sometidos por ellos a sus mentiras".


Por último, mencionó que en Bolivia la falta de libertad de expresión que esas empresas mediáticas denuncian existe, pero de parte de los periodistas y sus patrones: "Creo que para profundizar este modelo debemos independizar los medios de comunicación. Ellos se sujetan de la libertad de expresión, pero eso es lo que sobra por parte del Estado; donde no hay libertad de expresión es entre el periodista y el dueño del periódico, radio o canal. No es que todos los periodistas son malos, sino que muchos de ellos están sometidos a los intereses de los empresarios (...) Es importante formar nuevos compañeros y compañeras que, cuando sean profesionales, digan la verdad".

 

 

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Miércoles, 16 Octubre 2013 07:04

El show no debe continuar

El show no debe continuar

"Esto demuestra que no fue el portero, él no mató a Angeles." La joven que escucha atentamente a su enamorado le refuta "pero es Araceli, no es Angeles". "Ya lo sé, es la misma banda, es el mismo patrón, hay otra chica más", el muchacho sentencia con firmeza. La situación surrealista de un bar porteño podría pasar desapercibida ante la innumerable cantidad de ejemplos que se suceden cotidianamente. Empero, la revelación del caso por parte del joven evidencia un posicionamiento que resulta cada vez más frecuente entre los consumidores de los medios de comunicación dominantes. La resolución de enigmas policiales al estilo de Arthur Conan Doyle o Agatha Christie ya no configura sólo un género de la narrativa literaria. La hibridación entre ficción y realidad reproduce, desde una operación mediática, la continua frivolización de tragedias individuales que se convierten –sin autorización alguna– en temáticas centrales de la vida pública.

 

Hace algunos días, la policía halló el cuerpo sin vida de una adolescente que se encontraba desaparecida. Las cámaras, luces, micrófonos y grabadores trasladaron su escenario ambulante hacia el noroeste del conurbano bonaerense. El melodrama que más vende en las programaciones identificó los personajes, la trama, el desenlace y se lanzó al estreno. Con la nula preocupación por los familiares, se desa-rrollan hipótesis que, a modo de sucesión de capítulos en una temporada de serie norteamericana, inundan los canales televisivos, las emisiones radiales y las páginas de los diarios. Los periodistas especializados en policiales se multiplican. Los "periodistas especializados en todo" abordan el tema. El derrotero de la investigación policial deviene en talk-show donde convergen las situaciones más inverosímiles con el archivo de la causa. Escena repetida.


El filósofo lituano Emmanuel Lévinas plantea que un rostro no es un conjunto de una frente, dos ojos, una nariz y una boca, dado que su significación desborda su imagen. Los medios tienden a abusar de la utilización de los rostros de las víctimas. En esa operación las imágenes se resignifican de manera continua, la repetición produce el desplazamiento de la identificación con la persona a la identificación con el personaje unilateralmente creado por los comunicadores. En el espectáculo de la criminalización los que sufren la deshumanización son las víctimas. Los estudiosos de la dramaturgia aseguran que los actores deben reafirmar su condición de tales en torno de la relación con el público. Es decir, quien les otorga la legitimidad para representar diversos personajes es el espectador. Aquí las relaciones se tejen desde diferentes sectores. Los medios de comunicación construyen una representación de las víctimas adecuada a la lógica del consumo mediático. Como si no hubiese sido suficiente el trágico destino terrenal, se resignifica su condición y se las manipula atendiendo las necesidades de los espectadores. El público, por último, acepta el desafío y se debate entre las múltiples explicaciones esbozadas por los interlocutores de turno.
Los consumidores de los melodramas policiales adoptan una postura activa en el desarrollo de la trama. El contraste de hipótesis, la identificación de culpables, la exoneración de inocentes y las profecías sobre la resolución final aparecen con llamativa celeridad en el discurso del público como si se tratase de un capítulo de Mentes criminales, CSI o La ley y el orden. El teatro, el cine y la televisión han dejado numerosos ejemplos de la identificación entre los espectadores y los personajes. La tragedia se intensifica cuando se recuerda que aquí no hay actores. El aparentemente simpático entretenimiento que para muchos radica en disfrazarse de detectives y resolver el misterio se realiza a costa del sufrimiento –real, no representado– de otros.


El poeta Octavio Paz definió la modernidad como un "baile de máscaras". Los recurrentes ejemplos en la prensa argentina nos permiten pensar que aquí ni los muertos están exentos de ellas. Manipulados hacia una función que nunca quisieron representar, los medios hegemónicos no vacilan en atribuirles características, publicar su privacidad y transgredir cualquier tipo de intimidad. Familiares, amigos, vecinos, para todos existe un papel de reparto y una caracterización. Las situaciones se van reproduciendo con la lógica de una serie que necesita captar y sostener la tensión de sus espectadores. La musicalización, las imágenes, la producción de lo que antes era noticia y devino en escena contribuyen a transformarla en espectáculo. Los consumidores reproducen, enfatizan y realizan sus apuestas. Los límites se tornan difusos, las fronteras permeables. El show no siempre debe continuar.

 

Por Por Matías Emiliano Casas, profesor Magister en Historia (Untref, Conicet).

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Martes, 15 Octubre 2013 07:26

Niños robotizados

Niños robotizados

Todos hemos visto cómo una niña da de beber a una muñeca, aunque ella sepa perfectamente que las muñecas no beben, igual que los niños conversan con los perros como si éstos fueran capaces de responder en el mismo lenguaje.

 

Es imprescindible para nuestra salud síquica disfrutar al máximo, en la infancia, nuestro universo onírico. Aunque las muñecas no beban el jugo que les ofrecemos, ni los perros puedan entablar diálogo con una persona, ésta atribuye a la muñeca y al animal estados emocionales propios de los seres humanos.

 

Todo niño es un actor/actriz, capaz de desempeñar múltiples papeles. La niña es madre, hermana, abuela, profesora y médica de la muñeca. Se da interacción entre las dos. La muñeca, gracias a la proyección onírica de la niña, responde, llora, come, bebe y defeca.

 

La fantasía es el recurso mimético que permite al niño trasladar, a su manera, el universo de los adultos a su mundo y, al mismo tiempo, es el complemento de la sabiduría infantil, proveedora de sentido y animación al que, para los ojos adultos, carece de sentido y permanece inanimado.

 

El niño, montado en la punta de una escoba, se siente intrépido en su caballo. Dele un caballo de juguete, con arreos y melena, y es probable que a los pocos días abandone el regalo para volver a su escoba, que dialoga con su imaginación. Vaciar la infancia de todo cuanto tiene de propio, como actividades lúdicas, jugar al aro, al escondite, y reunirse con sus amiguitos, es esencial para un futuro saludable cuando sea adulto.

 

Sin embargo hoy día esa exigencia se vuelve más difícil. La calle se ha vuelto peligrosa, amenazada por la violencia y el tráfico. Los niños quedan encerrados en casa, confinados en apartamentos, dedicados a los juegos electrónicos, la tv e internet.

 

En la misa del domingo vi a dos niños compartiendo un smartphone, mientras sus padres participaban en la liturgia. Estuvieron todo el tiempo atentos al hombre araña arrasando a sus adversarios.

 

¿Qué se va a esperar de un adulto que de niño se divertía con la violencia virtual y pasaba horas practicando asesinatos mediante los muñequitos electrónicos? ¿Y de una niña que a los 4-5 años se maquilla como una mujer adulta, habla como adulta, manifiesta deseos de adulta, padeciendo la esquizofrenia de ser biológicamente infantil y sicológicamente 'adulta'?

 

La pubertad, momento crítico para todos nosotros, es más angustiante para esta generación que no exprimió su potencial de fantasías. El miedo a lo real es más acentuado, igual que la dependencia familiar en que viven muchos jóvenes de entre 25 y 30 años, al abrigo del hogar paterno.

 

Esa inseguridad frente a lo real es la puerta de entrada para la vulnerabilidad ante las drogas. El traficante, merced a una perversa intuición profesional, ofrece gratis su mercancía a los adolescentes, como si les advirtiese: "Tú ya no puedes soñar con tu propia cabeza. Pero no temas, hay otro modo de huir de la realidad y de ´viajar' legalmente. Sólo que ahora dependes de la química. Experiméntalo".

 

Me preocupan también los niños robotizados que, además de la escuela, tienen la agenda llena, con cursos de idiomas, natación, etc., sin tiempo para jugar con otros niños y de ese modo sin posibilidad de educarse en los códigos de sociabilidad, como saber reconocer sus propios límites y respetar el derecho de los otros.

 

Quizás esa robotización explique un fenómeno tan común en las grandes ciudades: adolescentes y jóvenes que, en el bus o en el metro, se hacen los ciegos al ver de pie a personas de edad, deficientes físicos o mujeres embarazadas, y permanezcan sentados tranquilamente, burlándose de la más elemental educación.

 

15 OCTUBRE 2013

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Sábado, 12 Octubre 2013 08:33

"Todo pasa a través de Estados Unidos"

"Todo pasa a través de Estados Unidos"

Según el fundador del sitio de filtraciones Wikileaks, el espionaje permite a Washington predecir el comportamiento de los líderes e intereses latinoamericanos y también presionar a cualquier persona importante.

 

El periodista y creador de Wikileaks, Julian Assange, afirmó ayer que casi la totalidad de las comunicaciones desde América latina pasan por Estados Unidos y que este país utiliza el espionaje de éstas para afianzar su influencia en el mundo. "El 98 por ciento de las telecomunicaciones desde América latina al resto del mundo, incluidos mensajes de texto, llamadas telefónicas, correos electrónicos, etc., pasa a través de Estados Unidos", señaló Assange. "El objetivo de Washington es obtener información de cómo América latina se comporta, hacia dónde se mueven las transferencias económicas y las actividades de los líderes y actores clave", agregó en una entrevista concedida a un canal de televisión ruso desde la Embajada de Ecuador en Londres.

 

Según Assange, ese espionaje permite a Washington predecir el comportamiento de los líderes e intereses latinoamericanos y también presionar a cualquier persona importante. "Estados Unidos ha intentado agresivamente impedir el intercambio económico a través de la intervención y el control de Swift, Visa, MasterCard o el dinero enviado hacia América latina mediante el Bank of America", aseguró. "Estados Unidos se está apropiando de las interacciones económicas y de las telecomunicaciones, y lo que queda es un cierto control de la fuerza física del Estado", añadió. Assange manifestó que el interés de Washington por América latina estuvo un poco aplacado durante la primera década del siglo XXI y se inclinó más hacia Medio Oriente, no obstante ahora ha vuelto a fijar su vista en la región. "En ese período, varios países latinoamericanos han desarrollado y hecho crecer su independencia respecto de los intereses de Estados Unidos. Y ahora, desafortunadamente, Estados Unidos está volviendo a interesarse por América latina", dijo.

 

Además, Assange consideró que es necesario construir una soberanía tecnológica para combatir el espionaje de Estados Unidos. "No hay una soberanía efectiva sin la soberanía de los elementos necesarios: interacción económica, telecomunicaciones e instrumentos de control policiales y judiciales", sentenció.

 

En relación con el ex técnico de la CIA Edward Snowden, que vive en Rusia asilado después de haber revelado una trama de espionaje masivo de los servicios secretos de su país, Assange señaló que Wikileaks estuvo implicado de modo formal e informal en las solicitudes de asilo de Snowden en alrededor de 20 países. "En algunos casos porque pensábamos que había una posibilidad real con esos países y en otros porque queríamos que el público viera que había un rechazo y generar un cierto debate público y que hubiera testigos de cómo se estaban comportando los gobiernos", contó.

 

El fundador de Wikileaks recordó que fueron Venezuela, Bolivia y Ecuador los países de Latinoamérica que mostraron interés en otorgar asilo a Snowden.

 

Por otro lado, aseguró que los filtradores de archivos secretos como él y Snowden reciben el trato de los Estados Unidos como terroristas. "El presidente Obama ha llamado 'excepcionalidad de Estados Unidos' a este tipo de persecución y actitud hacia los filtradores y los medios que trata como a terroristas. Cuando un presidente habla sobre excepcionalidad lo que está tratando de decir es que a su país no se le aplican las reglas del comportamiento civilizado, tanto en el caso de invadir otro país o abusar de la ley en su propio territorio", sostuvo.

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Viernes, 11 Octubre 2013 08:54

Snowden, premiado por sus filtraciones

Snowden, premiado por sus filtraciones

Recibió el premio anual Sam Adams, por haber revelado la trama de espionaje de la NSA. Por su parte, el CPJ, con sede en Nueva York, denunció que el gobierno de los Estados Unidos realiza "esfuerzos por controlar la información".


Cuatro ex informantes, técnicos de servicios secretos estadounidenses, se reunieron en Moscú con el "topo" Edward Snowden, asilado en Rusia desde agosto, y le entregaron el premio anual Sam Adams por haber revelado en junio pasado la trama de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), informó la prensa local. Por su parte, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), con sede en Nueva York, denunció en un documento publicado ayer que el gobierno de los Estados Unidos realiza "esfuerzos por controlar la información" y "una persecución sin precedentes de los responsables de filtraciones".

 

La reunión de los ex informantes se realizó en algún sitio secreto de Moscú, pero fue dada a conocer recién ayer al canal Russia Today (RT) por algunos de sus asistentes –todos ellos reveladores de actividades ilegales de servicios secretos–, mientras el sitio de filtraciones Wikileaks publicó una foto del encuentro. Los asistentes a la reunión con Snowden, de 31 años, fueron Jesselyn Radack, que reveló datos sobre la actividad ilegal del FBI; Thomas Drake, ex informante sobre la actividad de la NSA; Coleen Rowley, que filtró información sobre el FBI, y Ray McGovern, ex informante de la actividad de la CIA.

 

La foto junto a Snowden, en la que también aparece la colaboradora de Wikileaks Sarah Harrison, es la segunda imagen del "topo" desde que salió el pasado agosto del aeropuerto Sheremietevo de Moscú, donde estuvo atrapado cinco semanas en situación migratoria indefinida, hasta recibir asilo temporal. La primera imagen se conoció también esta semana, el lunes pasado, cuando el portal de noticias del canal ruso Life News publicó una foto de Snowden haciendo compras en un supermercado de Moscú.

 

Durante la reunión de ayer, celebrada en lugar desconocido, los asistentes le entregaron a Snowden el premio Sam Adams, por haber destapado los programas de vigilancia con los que Estados Unidos espía a millones de personas, incluidos líderes políticos, en todo el mundo.

 

"Está muy bien, muy concentrado. Sigue siendo muy inteligente y alegre", comentó Radack acerca de Snowden a RT, mientras McGovern dijo estar "convencido de que lo que hizo (Snowden) fue lo correcto. Está tranquilo y quiere saber qué le deparará el destino", agregó.

 

Todos los denunciantes hicieron hincapié en que no se arrepienten de sus filtraciones, mientras Drake, que filtró datos sobre la violencia y abusos masivos ejercidos por la NSA, reveló que pagó un "precio muy alto" por sus actos. La reunión del joven ex técnico de la NSA con sus antiguos colegas de los servicios secretos se produjo poco antes de la llegada a Moscú, ayer, de su padre, Lon Snowden, con quien se reunirá en algún lugar secreto de la capital rusa.

 

Al llegar a Moscú, Snowden padre declaró a la prensa que siente por las autoridades rusas una "gratitud extrema de que mi hijo esté seguro y libre", y que se reunirá con su hijo "hoy mismo". En la misma terminal aérea en la que su hijo estuvo atrapado, Lon aseguró desconocer las sus intenciones, pero subrayó que "desde que está en Rusia, lo que sé es que ha estado intentando mantenerse a salvo y que no tiene nada que ver con historias futuras". En los últimos meses, Snowden padre sólo mantuvo contacto por Internet con su hijo, contacto que –aseguró hoy– estaba desaconsejado por los abogados de Edward.

 

Por ahora, y tras ser el centro de la información mundial durante semanas, el "topo" logró pasar prácticamente desapercibido en Rusia y ni siquiera hay certeza sobre si se encuentra en la capital o en otra ciudad. Su abogado, Anatoli Koutcherena, dijo que era evidente que las imágenes de Life News eran de Snowden, pero que se abstenía de afirmar que vive en la capital rusa.

 

En junio pasado, Snowden puso contra las cuerdas a Washington al revelar al diario británico The Guardian y The Washington Post programas por los que los servicios secretos de su país espían masivamente comunicaciones en Estados Unidos y en países enemigos y aliados. Escapó de su país días antes de hacer sus revelaciones, y a principios de junio se identificó como la fuente de las filtraciones mientras estaba en Hong Kong, primera y única escala en su huida hacia Rusa, adonde llegó el 23 de junio.

 

El informe del CPJ de 30 páginas, obra de Leonard Downie, ex editor del diario The Washington Post, señala que la administración de Obama es la "más cerrada y obsesionada por controlar la información que yo haya cubierto jamás". David Sanger, veterano corresponsal de The New York Times en Washington y uno de los 30 periodistas entrevistados por Downie, señaló en el documento que, pese a las promesas de Obama de convertir su gobierno en el de "mayor apertura y transparencia de la historia", los periodistas están "decepcionados". "No hay acceso a las cuestiones diarias de la presidencia, como por ejemplo con quién se reúne el presidente y quién lo asesora", sostuvo por su parte Ann Compton, corresponsal de ABC News en la Casa Blanca y quien cubrió a todos los mandatarios estadounidenses desde Gerald Ford.

 

Compton graficó explicando que muchas de las reuniones importantes de Obama con figuras destacadas ajenas a la Administración ni siquiera aparecen registradas en su agenda pública. "Es el menos transparente de los siete presidentes que he cubierto, en lo referente a cómo realiza sus actividades diarias", destacó la periodista de ABC.

 

El informe remató poniendo en evidencia un programa "contra amenazas internas" puesto en marcha en cada departamento gubernamental, que ordena a todos los empleados federales vigilar el comportamiento de sus colegas para ayudar a evitar filtraciones de información.

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