Jueves, 10 Mayo 2018 17:29

Intervenciones artístico-marikas

Intervenciones artístico-marikas

El espacio urbano es tanto un reflejo como un generador de las interacciones sociales; funciona a modo de espejo de las personas que la habitan en toda su complejidad, resultando en la premisa: "el individuo construye la ciudad tanto como la ciudad construye al individuo".


Así es como encontramos una variedad de dinámicas urbanas que persisten en un mismo territorio, las que van desde la minuciosa planeación urbanística y arquitectónica hasta huellas no planeadas del habitar la ciudad, que generalmente se dan por fenómenos de segregación, crecimiento poblacional excesivo y, en el caso colombiano, por desplazamiento. Estos fenómenos caracterizan las ciudades contemporáneas, especialmente en Latinoamérica y responden al funcionamiento del capitalismo en sí.


La ciudad contemporánea, donde hay de todo pero espacio para nadie, concita al surgimiento de una suerte de distintas estrategias artísticas colectivas e individuales, para visualizar por su conducto su particular manera de leer la existencia misma de forma consciente; en estas estrategias artísticas, reflejadas a través de murales, happenings y los performances, se parte de entender lo efímero de cada intervención como un lugar susceptible de apropiación, obras e intervenciones con lascuales se busca generar cuestionamientos sobre lo invisible-cotidiano y las relaciones de poder existentes.


Confrontar los lugares comunes con los cuales el poder quiere homogenizar a los millones que ahora nos congregamos en un solo territorio, confrontar el poder y su lenguaje de lo posible como norma e imposición, liberando la creación, plasmada en paredes y otros sitios, como gritos de denuncia, pero también como llamado al encuentro y la reflexión, para dejar de ser masa amasada y alcanzar a constiruirnos como individuos en relación dinamica, formando comunidad.


Es por ello que nuestra invitación es a la exploración de las distintas huellas en que nuestras particulares y disidentes maneras de ver el mundo pueden apropiarse de la calle, es por esto que desde lo marika la apuesta de resistencia, lucha y apropiación de nuestros territorios y los espacios que habitamos también nace desde el arte, reconociendo la importancia del arte urbano, medio de expresión de nuestras apuestas y luchas, que se toman las ciudades, lo público, lo urbano, convirtiéndolo en un espacio transgresor, que trasciende los sentires y vivires particulares al cemento y el asfalto urbano, para romper su peso y frío espesor, proveyendo a la ciudad de alma, vitalizándola.


Reto y acción que toma forma, de manera más eficaz, a través de potenciar y reconcer la existencia de lo colectivo, de las comunidades, emergiendo a través de cada acto, a través de decenas, de cientos, de miles, de encuntros, debates y diálogos, con cuya potencia se iluma el camino para la otra ciudad que habrá de ser.

 

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Domingo, 06 Mayo 2018 06:21

Los ideales que siguen viviendo

Los ideales que siguen viviendo

A 200 años del nacimiento de Marx, el respeto por su ideario sigue en alto. La mitad de la humanidad considera importante el socialismo y hay un amplio consenso para que los ricos paguen más impuestos.

A dos siglos del nacimiento de Karl Marx y a casi treinta de la caída del Muro de Berlín, la permanencia de las ideas socialistas puede ser sorprendente. Un estudio internacional de la encuestadora Ipsos revela que algo así como la mitad de la humanidad sigue considerando el socialismo como una idea importante, con picos del 84 por ciento en China y pozos del 21 en Japón. El mismo estudio muestra un amplio consenso para la idea de que los ricos paguen más impuestos, con mayorías absolutas en países tan disímiles como España, China e India, y una fuerte insatisfacción con el grado de representación de los trabajadores en los gobiernos de cada país. Apenas un tercio de los encuestados considera que los que trabajan participan del poder, con Brasil, Chile, Argentina, Francia y Serbia entre los más insatisfechos y la curiosa mezcla de India y Arabia Saudita entre los más conformes.


El estudio fue realizado por el Instituto de Estudios Sociales de la firma Ipsos en 28 países. Hubo un total de 20.793 encuestados en Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, China, Corea del Sur, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Hungría, India, Italia, Japón, Malasia, México, Perú, Polonia, Rumania, Rusia, Serbia, Sudáfrica, Suecia y Turquía. El trabajo, online y presencial, fue realizado entre fines de marzo y comienzos de abril.


La pregunta más directa fue sobre el valor actual de los ideales socialistas para el progreso social. La mitad de los encuestados estuvo de acuerdo, con un fuerte pico en China del 84 por ciento y valores muy altos en India y Malasia. Los argentinos se colocaron en el promedio mundial, con un 52 por ciento de opinión favorable, una franja compartida con México, Arabia Saudita, Suecia y Canadá. Sorprendentemente, Estados Unidos produjo un 39 por ciento de acuerdo, por encima de Francia, Hungría y Japón.


Los trabajadores son vistos internacionalmente como mal representados en los gobiernos del mundo, con un 67 por ciento de negativas ante la pregunta. Arabia Saudita, China e India sorprenden con fuertes mayorías que afirman que los que trabajan están bien representados. Argentina muestra un acuerdo de apenas el 24 por ciento, igual que Italia y Rumania.


De las ideas socialistas más frecuentes, la más popular es la que dice que quien más gana más debe pagar en impuestos, aceptada por un 78 por ciento de los encuestados. España, Serbia, China, Rusia, India, Corea, Malasia, Arabia Saudita, Italia y Turquía tienen promedios por encima del 80 por ciento de acuerdo que mostró Argentina. Con un 58 por ciento, Sudáfrica es la nación más reacia al asunto.


Otras ideas tradicionales del progresismo también mostraron aceptación. Un 89 por ciento a nivel mundial piensa que la educación gratuita es un derecho, con una mayoría total del 98 por ciento en Rusia, un 91 en Argentina y apenas tres países por debajo de los ochenta puntos: Estados Unidos, Sudáfrica y Japón, que oscilan entre el 77 y el 64 por ciento. Lo mismo ocurre con la salud, que muestra un excepcional acuerdo internacional del 87 por ciento, con Argentina en un abundante pelotón de países con 92 puntos porcentuales. Sólo Japón se desmarca, con un escaso 47 por ciento. Más compleja es la aceptación de una idea relativamente nueva, la del ingreso garantizado, que recibe un 69 por ciento de acuerdo promedio formado por un enorme 95 en Rusia y un escaso 38 en Japón. Argentina, de hecho, está al fondo de la pirámide con un 53 por ciento.


Pero varias críticas al socialismo también siguen firmes, como la idea de que los que tengan más talento tienen derecho a ganar más, aceptada por un 69 por ciento a nivel mundial. Francia y Alemania, con 51 y 47 puntos, son los más reacios, mientras que países como Rumania, Corea y Rusia la aceptan por amplios márgenes. Un 48 por ciento va más allá y dice estar de acuerdo con que el socialismo es un sistema de opresión, vigilancia estatal y terrorismo. En Estados Unidos y la India el acuerdo pasa los 60 puntos, mientras que en China, Rusia y España alcanza apenas un tercio. Argentina navega al medio con un 45 por ciento.


Tal vez la crítica más profunda sea la idea que la competencia saca lo mejor de las personas, aceptada por un 69 por ciento en promedio. Francia, Alemania y Bélgica son los que menos creen en eso, con números inferiores a la mitad, pero los argentinos se instalan en un sólido promedio por encima de los sesenta puntos. Esto coincide con el 52 por ciento global que piensa que la libertad individual es más importante que la justicia social. No sorprende que dos de cada tres norteamericanos piensen así, pero los números son similares en India, Sudáfrica, Perú, Rumania y Malasia. Los argentinos están divididos en mitades exactas, como los polacos, los brasileños, los australianos, los belgas y los húngaros. Francia, China y Alemania muestran que apenas más de uno en tres se cree eso.

 

¿El socialismo es importante?

 

Mi gobierno representa el trabajo

 

A los ricos, más impuestos

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Canapro, docencia cooperativa y escolar

En el 2018 Canapro celebra 60 años de acciones solidarias, de compromiso con las necesidades y sueños del magisterio, aportando con diversidad de proyectos y programas económicos, educativos, culturales y otros para la mejor calidad de vida de quienes identificaron en la docencia su proyecto de vida.social.

 

Desde el mismo momento de su nacimiento, como parte del esfuerzo de docenas de docentes por entrelazar esfuerzos para construir, entre todos y todas, unas mejores condiciones de vida, son muchas las acciones emprendidas, los éxitos alcanzados, los errores cometidos y enmendados, todo en pro de una comunidad y de un país que merece vida digna, justicia y felicidad; esfuerzos e iniciativas englobadas en el contexto de los siete principios del cooperativismo, los cuales iluminan el trasegar de Canapro. Hoy, luego de seis décadas de labor, estos principios continúan potenciando su acción cotidiana.

A propósito de esta experiencia de construcción de lo colectivo, desdeabajo conversó con Guillermo Guevara Riveros, coordinador administrativo de Canapro, quien nos brindó algunas pistas sobre lo afrontado y realizado en estos años de acción ininterrumpida.

desdeabajo (da). ¿Cómo se gestó la afortunada iniciativa que dio origen en el país al proyecto cooperativo de la Casa Nacional del Profesor, Canapro, en particular en la ciudad de Bogotá?
Guillermo Guevara(GG). La cooperativa cumple sesenta años, y nace por iniciativa de un grupo docentes de secundaria. Años después se pueden asociar docentes oficiales de primaria de Bogotá y luego ingresan trabajadores /as del sector administrativo; en la actualidad pueden asociarse docentes de colegios privados, universidades públicas y privadas.
El año pasado la asamblea general definió la asociación para familiares de asociados/as y personas referidas con el requisito fundamental que sean económicamente activos.

Hay que resaltar que Canapro no esta circunscrita a Bogotá, y que tiene sedes en Villavicencio, en donde se atiende maestras/os del departamento del Meta y del municipio de Villavicencio, y en Soacha –Cundinamarca. En Bogotá la sede principal ubicada Cl 63 N° 24-58 y otros dos puntos de atención en los centros comerciales Gran Estación y en Plaza de las Américas.

da. ¿Quiénes fundaron la Cooperativa?
GG. El 14 de junio de 1958 se dieron cita en la sala de conferencias de la Biblioteca Nacional, docentes afiliados a la Asociación colombiana de profesores de segunda enseñanza, con el objetivo de fundar una sociedad cooperativa. Posteriormente este sindicato tomo la decisión de asociarse a la cooperativa naciente.

Fundadores/as: Ignacio Tovar Calvo, Arturo Wilches Navas, Manuel Ignacio Ruiz, José Joaquín Díaz, Luis Eduardo Torres, Luis Guillermo Vargas, Pablo Alarcón Quintero,Ramón Alberto García,Lucio Araujo, Alfonso Gustavo Ángel,Marco A, Oliveros, Leonor de Garzón, Mercedes Rey, Alicia Torres, Umbelina Pinzón, Rafael Obando, Alberto Coronado, José Antonio Cañas, Rafael Salazar, Martin Leguizamón, Alfonso Prada, Alfonso Daza Dangond,Miguel Molina, Luis Ussa Vargas, Jesús Antonio Melo, Servando Nates, Luis Miguel Garavito, Antonio Castaño, J. Alberto Oliveros, Juan Francisco Casas, Ramón Franky, Celestino Vásquez, Jorge López, Alberto Duque Arango, Estanislao Rojas C., Domingo Álvarez, César A. González, Jorge E. Quiroga Ch., Marco Tulio Quintero, Elisa Bernal, Severo Ortiz M., Albino Latorre, Luis Niño Soler,José C. Arias Nieto, Ernesto Oliveros y Jorge Díaz Renjifo.

da. ¿Cuál era el objetivo central de este esfuerzo?
GG. El objetivo central fue desarrollar una función social para defender y salvaguardar los intereses económicos del profesorado de segunda enseñanza en Colombia. Los principales servicios que se acordaron fueron: el consumo personal y familiar, el crédito, los ahorros y la capitalización, los amparos y seguros y un servicio especial de formación y educación bajo la responsabilidad asociadas y asociados.

da. ¿Canapro siempre tuvo este nombre?
GG. No. En sus inicios su nombre fue de la Cooperativa era Casa nacional del profesor, sociedad cooperativa ltda, cuya sigla era “Casarcoop”.
da. ¿Hasta cuándo operaron con este nombre?
GG. Hasta junio 10 de 1961 cuando, en Asamblea General realizada en el Externado Nacional Camilo Torres, se presenta a discusión y aprobación la Reforma de los Estatutos. En su artículo primero se propone constituir la Sociedad Cooperativa denominada “Casa nacional del profesor”, cuya sigla será “Canapro”.

da. Avancemos hasta el presente, ¿Cuál es el número de asociados/asociadas que hoy suma la cooperativa?
GG. Hoy contamos con cerca de 32.250 personas asociadas, podemos decir que este modelo cooperativo ha fluido de manera importante porque ha estado siempre al servicio de sus asociadas y asociados.

da. De aquel distante modelo funcional de cooperativa, ¿cómo ha sido su ya largo proceso de reconfiguración y consolidación institucional hasta el presente?
GG. Al momento de tomar forma o surgir, Canapro logra buena acogida, alcanzando un pico alto, luego empieza a decaer, y hace aproximadamente 26 años con la gerencia asumida del compañero Edison Rafael Castro, a solicitud del consejo de administración de ese momento, comienzan a superarse las notables dificultades de carácter económico. Con mirada retrospectiva, observamos que la cooperativa ha logrado un crecimiento sistemático durante todo este periodo.

da. ¿Qué lecciones aprendidas ha dejado al gobierno cooperativo la amplia comunidad de Canapro, entre otros, los programas institucionales por ejemplo el de vivienda, el que es de conocimiento causó sensible crisis a la cooperativa?
GG. Edison Castro, el Gerente de la cooperativa, ha demostrado con creces que es un visionario, sacando adelante el proyecto de vivienda de 173 con 19; dejando un importante aprendizaje para otros proyectos desarrollados en los barrios Castilla, Salitre, y el municipio de Fusagasugá. En el actual momento tenemos convenios con algunas compañías que ofrecen vivienda y nosotros simplemente les hacemos el préstamo a las personas asociadas para que adquieran la vivienda.

da. ¿Cuáles son los principales campos de trabajo que tiene Canapro en la actualidad?
GG. Canapro es una cooperativa multiactiva, la cual nos da para que tengamos en marcha, diversidad de proyectos:

Realizamos un importante esfuerzo en el campo educativo, desde hace 44 años con un colegio, cuyo alumnado, entre el 30/35 por ciento, son hijos e hijas de las asociadas y asociados. Con orgullo compartimos la certificación como colegio de altísima calidad educativa, por los resultados en las pruebas Saber e icfes; Para el ingreso hay un proceso de selección riguroso, sus instalaciones son óptimas, y también la dotación a todo nivel.

De igual manera, desde hace 41 años está en funciones la Corporación Internacional para el desarrollo educativo (Cide), Institución de Educación Superior sujeta a inspección y vigilancia por parte del Ministerio de Educación Nacional, la que cuenta con más de 12.000 egresados. Con orgullo podemos decir que además de las carreras técnicas, tecnológicas, y los convenios que tenemos con las Secretarías de Educación para la inclusión de estudiantes de noveno a once en los temas educativos, también contamos desde octubre del 2017 con una carrera de pregrado que fundamentalmente abarca el tema de fotografía y camarografía.

En este mismo campo de la educación, otras iniciativas tienen que ver con algunos convenios establecidos con universidades, para lograr descuentos específicos para hijos e hijas de asociados y asociadas; con las Universidades de los Libertadores, la Minuto de Dios, y la Pedagógica.

Otro aspecto importante es la recreación para las asociadas-asociados, que ofrecemos en dos centros vacacionales ubicados en Carmen de Apicalá (en el departamento del Tolima), “Guare”: en el cual ofrecemos habitaciones y “Villa Cataluña”, cabañas.

Aunque ahora no está en funciones, vale la pena recordar que en el desarrollo de la multiactividad, Canapro implementó un supermercado, para brindar mejores precios y tener una relación cotidiana con asociados y asociadas; desafortunadamente no tuvo la acogida esperada y debimos cerrar este proyecto. Sus 25 empleados siguieron en la planta laboral de Canapro y continúan laborando con nosotros.

También ofrecemos convenios, por ejemplo con el centro de Bienestar MAI, para terapias alternativas, medicina tradicional china, terapia con suero, y otros.

da. ¿Cuenta la Cooperativa con proyectos productivos?
GG. En 2008, por una buena proyección de la gerencia, participamos en un proyecto productivo ubicado en Puerto Carreño (en el departamento del Vichada), donde implementamos alternativas ante la creciente deforestación que vive el país; en las hectáreas que allí tenemos sembramos acacias y algunas otras especies nativas, así como la producción de algunos maderables; la reforestación promovida ha sido total. En una zona afectada por el conflicto y el contrabando generamos trabajo a 70 familias.

También desarrollamos actividades complementarias de apicultura, ganadería y siembra de marañón. El proyecto ha contribuido a la conservación y expansión de especies nativas.

da. En otro plano de la acción de la Cooperativa, en relación con la solidaridad, ¿cuál es la política de auxilios?
GG. Contamos con un comité de solidaridad, al cual llegan infinidad de pedidos de todo tipo; allí manejamos un auxilio central para cuando destituyen docentes sin justa causa, lo que afortunadamente ya no ocurre, y donde se aplican otros auxilios por:

• Nacimiento de hijo u adopción
• Fallecimiento de asociado (cónyuge, hijos, padres)
• Calamidad domestica por hechos sobrevivientes
• Incapacidad laboral de asociado que afecte su nómina (cuando la incapacidad supera los 15 días)
• Bono anual de cumpleaños
• Prorroga por seis(6) meses en el pago de su crédito al adquirir la calidad de pensionado por invalidez.
• Bono educativo, para hijos que estudien en el Colegio Canapro
• Crédito educativo, asociado, cónyuge, hijos, para estudios de pregrado, postgrado y doctorado.
• Protección exequial para el grupo familiar básico con la funeraria Gaviria.
• Crédito educativo mutual con tasa del 6 por ciento anual por nómina y 11.5 por ciento por ventanilla
• Asistencia médica domiciliaria (deudor solidario)

da. Es conocido que en las cooperativas existen dos comités muy importantes: educación y crédito, ¿puede contarnos cuáles son las principales líneas de acción que mantienen en Canapro en estos dos campos?
GG. El departamento de crédito es como el eje central de la Cooperativa; a través del mismo prestamos a nuestros compañeros unos 10.000 millones de pesos por mes, y eso ayuda bastante porque nuestras tasas de intereses, del 0,83 por ciento por nómina, son bastante competitivas cuando las comparamos con las demás cooperativas, y mucho más si el punto de referencia son los bancos

da. ¿Cómo entiende Canapro ser parte del Movimiento Pedagógico Cooperativo?
GG. Participamos activamente en el movimiento pedagógico, porque nuestra trayectoria como activistas en el magisterio desde la Asociación Distrital de trabajadores y trabadoras de la educación (ADE), nos permitió conocer las carencias sociales en el ejerció docente y facilitar a los asociados y asociadas en la Cooperativa el apoyo y desarrollo del movimiento pedagógico.

Con las investigaciones, relacionamientos, debates, propuestas, el movimiento pedagógico posibilitó que la Fecode y sus filiales ganara en protagonismo en su acción social; el movimiento pedagógico nacional, aunque ahora sin la fuerza de otrora, aún existe y tiene plena vigencia.

da. ¿Cuál es la experiencia con el siempre requerido y nada fácil proyecto de articulación Federativa Nacional de las organizaciones cooperativas del magisterio colombiano, y cuál su perspectiva en los próximos años para la numerosa comunidad cooperativa del sector educativo del país?
GG. Participamos de la Federación nacional de cooperativas del sector educativo colombiano “Fensecoop”, siendo su principal objetivo contribuir a la creación, organización e integración de las empresas de cooperativas y/o de economía solidaria del sector educativo colombiano, básicamente en actividades empresariales, de solidaridad y de consolidación económica y gremial, Federación de la cual son directivos el gerente de Canapro y el presidente del consejo de administración de la Cooperativa. También estamos en la Asociación colombiana de cooperativas “Ascoop” salvaguarda de un marco normativo adecuado para el sector, buscando incidencia ante las instancias de gobierno, nacional, regional o local, para la promoción efectiva de la integración gremial y económica de las cooperativas y la difusión de las ideas y el pensamiento cooperativo.

De igual manera estamos afiliados a nuestro baluarte Banco Cooperativo Coopcentral, siendo pioneros con una tarjeta de crédito; este banco tiene sus oficinas en nuestro edificio en Bogotá, calle 63 N° 24-58.

da. Existen organizaciones cooperativas a nivel internacional, ¿en cuáles participa Canapro?
GG. Estamos afiliados a la Alianza Cooperativa Internacional –ACI–, considerada como el organismo representativo del cooperativismo en el mundo. Toda nuestra acción social y cooperativa desarrolla los 7 principios básicos: Ayuda mutua, Responsabilidad, Democracia, Igualdad, Equidad, Solidaridad Comunidad; también nos esforzamos por hacer efectivas 4 cualidades fundamentales en nuestro funcionamiento: honestidad, transparencia, responsabilidad social y preocupación por los demás.

da. Finalmente, ¿de qué manera podría ser la participación o apuesta solidaria de Canapro, y de la red nacional de cooperativas de los educadores/as en el contexto del pos acuerdo?
GG. A las cooperativas les corresponde un papel muy importante de ayudar a liderar ese proceso, pero a veces los mismos órganos gubernamentales no nos han dado esa posibilidad, pero estamos prestos a colaborar en todo lo que se venga. Conscientes de la importancia de lo acordado en La Habana, hemos ofrecido participación en el tema educativo con el colegio, con la universidad, y con diversidad de cursos. Esperamos que con el gobierno que iniciará funciones el próximo 7 de agosto, logremos un mejor impulso de lo acordado y espacio para las cooperativas en general y para nuestra cooperativa en particular.

Anarchy: “El arte debe estar en las calles, donde está la verdadera realidad irreal”

El arte en las calles transita como el rugir de la motocicleta, o el amor de alcaldes como Peñalosa por los articulados de Transmilenio. Es evanescente como las humaredas de smog y alucinante para nuestras mentes; matices de grises, verdes, azules y voces mudas expresan el sentir de generaciones eléctricas y cibernéticas, hartas del frio con que los muros a veces arropan a sus habitantes, los oculta, los encierra.

 

Anarchy es un grafitero de Popayán, de sus músculos y sus nervios el arte brota, se escapa de los policías malgeniados y les cambia el corazón a los vecinos retrógrados, que no faltan. Su arte expresa la vida silvestre y las aspiraciones de los de abajo que no se resignan a vivir como toca. Nosotros quisimos hacer resonancia de su voz y sus imágenes, para quienes habitan otras ciudades reconozcan lo que los muros no dejan de gritar.

 

Tags y Tierra

 

  

Anarchy: Pues pana, voy a ser breve por que casi no tengo tiempo.

Empecé a pintar hace dos años con un parcerito que también estudia diseño gráfico en la Universidad del Cauca; yo firmo como Anarchys y mi trabajo apunta a críticar lo que está sucediendo por las fallas de un sistema que cada vez destruye más nuestro territorios y nuestro futuro como jóvenes

 

Mi posición en torno al mural es que debe crearse conciencia desde lo visual, ya saben: una imagen dice más que mil palabras, y desde allí brindar una experiencia y un reconocimiento para revitalizar los espacios públicos, y hacer resistencia para que el arte no se privatice en museos; el arte debe estar en las calles donde está la verdadera realidad irreal.

  

  Por eso le pinto a la soberanía alimentaria a la fauna y flora

 

Puerto Asís - Putumayo

 

El loro guacamayo y el delfín rosado son iconos en el Putumayo, son animales que también están en vía de extinción. Hoy en día los guacamayos hacen parte de mascotas en la ciudad y en el campo, los indígenas los cuidan para que los cazadores que los buscan por sus hermosos colores no se los lleven; estos dos animales, asimismo, se han escondido en el amazonas: el delfín huye de los derrames de petróleo en los pequeños ríos, que llegan al río Putumayo y, desde luego, al gran Amazonas

 

He estado pintando en Ibagué, Palmira, Cali, Cauca y Putumayo

 

Lenguas ancestrales: NasaYuwe

 

  

Una de las experiencias que más recuerdo fue la tensión que sentí al pintar en Siloé, en uno de los barrios más peligrosos de Cali, mientras pintaba pasaban muchas cosas alrededor, bueno es normal que sucedan cosas pero allá se veía más la miseria, por decirlo así: niños de 6 años con el sacol en la mano, menores emproblemados que no pueden cruzarse a la otra cuadra porque tienen culebras pendientes; otros menores que no les importó darse cuchillo al frente donde estaba pintando en pleno medio día, al mismo momento otros manes se daban plomo en la otra cuadra. Entonces, fue una experiencia que te deja pensando. Siempre había querido pintar en ese barrio, esa es la verdad, y sabía a lo que me iba a enfrentar, pero ese tipo de cosas te hacen sentir más vivo y darle con ganas para aportar un granito de ideas, de crítica, a estas problemáticas que hoy viven en todo el mundo.

 

Barrio Siloé - Cali

 

Los artistas podemos transformar este mundo decadente. Porque pensamos y actuamos aportando pequeños granitos del territorio y pá el territorio. Transformemos desde el arte, o desde cualquier oficio, pero hágalo real.

 

Pues pana, la gente siempre está agradecida, oís, la verdad, el arte en las ciudades tiene bastante acogida

 

Salvajemente libre


No es un mundo paralelo 
es un mundo donde se trata de sobrevivir 
ese mundo violentado, marcado por las balas
que nos impiden vivir 
esas que no son nuestras 
y que silenciosamente buscan el blanco
para dejar un gran agujero atrás.


Hoy trato de seguir mi senda 
sigo vivo porque lucho 
mi arma no responde a su placer
mi única arma es la conciencia 
la que me libera ante el perverso tirano.
Muralista: Anarchys

Publicado enColombia
El campesinado sí es un sujeto político de derechos

No es de ahora, así ha sido desde décadas atrás: la movilización y la puesta en marcha de diferentes alternativas organizativas, ha sido la única alternativa encontrada por el campesinado colombiano para gozar de su derecho al territorio, permanecer allí y construir en comunidad una vida digna. En su gesta en procura de la tenencia y redistribución de la tierra ha luchado contra los terratenientes, contra las políticas del Estado y contra las multinacionales.

 

Como parte de esa raíz, en el departamento del Cauca, a partir de la movilización acaecidas a lo largo de la primera década de este siglo, se conformó en julio del 2012 la Mesa campesina del Cauca, donde participan el Cima, Fensuagro, Marcha Patriótica, Pup.Soc, Ordeurca, Acader, Ascar de Playa Rica, Concejo comunitario de Renacer de Micay, municipio del Tambo, Asocomunal del Plateado y del municipio de Argelia1. Ahora ya son seis años durante los cuales esta mesa aporta a la solución de las tensiones de tierras y territorios entre las comunidades de esta región, entre ellos los municipios de Cajibio, Popayán, Timbio y Rosas, tensiones presentadas en especial por los sectores afines al gobierno nacional discriminando a los campesinos y afrodescendientes.

 

A partir de los paros del 2013, otros procesos se recogen en esta mesa, articulándose a la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular, alimentando los pliegos locales del departamento del Cauca. Se agregan a los temas de tierras y territorios los temas de derechos y garantías, ambiental, educación campesina y deporte campesino; por lo que se desarrollan en dos comisiones: Tierra y Territorio –donde también se incluye al Ministerio de Agricultura, la Agencia Nacional de Tierras, Agencia de Desarrollo Rural liderado por el Viceministro de agricultura y el acompañamiento del Ministerio de Ambiente–. La otra comisión es llamada la Inter-ministerial, coordinada por el Ministerio del Interior, junto a los Ministerios de Educación, Salud, Minas y Energía, el Departamento Administrativo del Deporte, la Recreación, la Actividad Física y el Aprovechamiento del Tiempo Libre (Coldeportes); ambas comisiones se reúnen mensualmente, de dos a tres días, con nuevos compromisos y seguimiento de la agenda, reunión siempre cruzada por la coyuntura política que obliga a modificar la agenda con reuniones extraordinarias.

 

Entre movilización y concertación, el campesinado caucano ha logrado a través de esta dinámica: la resolución 1817 del 29 de noviembre del 2017, la cual viabiliza la creación de un grupo de trabajo de asuntos campesinos con el objetivo de lograr la articulación entre el Ministerio del Interior y las entidades del campo. El otro logro, es el fallo en primera instancia por parte del Tribunal Superior de Bogotá de la tutela campesina interpuesta al Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), para que cumpla con la caracterización del campesinado. Proceso judicial que con el apoyo de la Comisión de Juristas, DeJusticia2, y que fue radicada el 23 de noviembre del año anterior, también entuteló a los Ministerios del Interior y Agricultura, al Instituto de Antropología e Historia (Ican), así como a la Presidencia de la República.

 

Esta acción judicial plantea: “El gobierno nacional debe saber cuántos campesinos existen en el país, además debe construirse y desarrollarse el concepto de campesino, a partir del concepto que se desarrollará en los 7 foros regionales enmarcados en otro acuerdo de la mesa del Cauca, con el objetivo de caracterizar al campesino colombiano”. Finalmente, otro de los logros alcanzados por el movimiento campesino caucano es la producción de políticas de inclusión campesina por parte del Estado.

 

Para que se cumplan estos logros, las organizaciones campesinas nacionales y regionales del Cauca harán el respectivo seguimiento, pero también pondrán sus ojos el sector académico (Universidad Javeriana, el Observatorio de tierras de la Universidad Nacional, la Universidad Externado de Colombia) la institucionalidad, con el marco de control realizado por la Procuraduría agraria, Defensoría del Pueblo y delegación de la Agencia Nacional de Tierras.

 

Al mismo tiempo, y como vía para recoger de manera más amplia las voces y propuestas del sector, se realizarán los foros regionales en 7 departamentos, junto a la creación de mesas campesinas por parte del Ministerio del Interior y el Dane para fortalecer el concepto de campesino. Mientras el gobierno nacional debe impulsar estas exigencias, las organizaciones campesinas y la Universidad Javeriana, con el acompañamiento de Dejusticia y Oxfam3 construirán antes de un año una propuesta de instrumento estadístico para que el Dane tenga un mecanismo de control campesino en el territorio nacional. Ya sea un censo campesino o una encuesta campesina hecha por regiones, está en diseño el camino para lograr que el campesinado colombiano sea un sujeto de derechos.

 


 

* Entrevista realizada a César William Morales, miembro del Comité de Integración del Macizo colombiano–Cauca y Nariño, vocero en la Cumbre Agraria y Mesa Regional del Cauca.
1 Comité de Integración del Macizo Colombiano (Cima), Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro), Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano (Pup-Soc), Organización de Desarrollo Urbano y Rural del Cauca (Ordeurca), Asociación Campesina de Desarrollo Rural (Acader), Asociación Campesina de Playa Rica (Ascar), Asociación Comunal del Plateado (Asocomunal).
2 Dejusticia es un centro de estudios jurídicos y sociales localizado en Bogotá, Colombia. Nos dedicamos al fortalecimiento del Estado de Derecho y a la promoción de los derechos humanos en Colombia y en el Sur Global. Promovemos el cambio social a través de estudios rigurosos y sólidas propuestas de políticas públicas, y adelantamos campañas de incidencia en foros de alto impacto. También llevamos a cabo litigios estratégicos y diseñamos e impartimos programas educativos y de formación.
3 Oxfam es una organización benéfica cuyas siglas significan en inglés Oxford Committee for Famine Relief, muy conocida por sus campañas para recaudar fondos, su trabajo de ayuda al Tercer Mundo y su intento de promocionar el uso de tecnología básica y de los recursos locales renovables.

Publicado enEdición Nº244
Sábado, 31 Marzo 2018 09:45

La ternura de las preguntas

La ternura de las preguntas

Las sillas del auditorio eran más grandes que quienes las ocupaban, de suerte que sus piernas, como caminando en el viento, se balanceaban en el aire sin parar; algunos, tal vez con el deseo de sentirse más grandes, trataban de tocar el suelo con la punta de los zapatos. Mientras tanto, entre inquietos y ansiosos, sus miradas estaban fijas en la tarima donde se encontraban otros como ellos y ellas; allí, atentos, con ojos y oídos bien abiertos, escuchaban y miraban las exposiciones de sus pares.

 

En la tarima se encontraban otros y otras más grandes –en tamaño y edad–, que les presentaban una exposición sobre lo que implica ser un líder comunitario y la importancia del trabajo con y por la comunidad; traían experiencias de vecinos de sus barrios, así como de veredas cercanas, palabras a cargo esta vez de líderes comunales; entre una y otra experiencia también proyectaban videos de pueblos indígenas que en otras lenguas contaban sobre la vida colectiva, la defensa de la tierra y el agua, es decir, la defensa de la vida misma. Llegaron los aplausos.

 

Seguido de la presentación comenzó el dialogo de los adultos; el departamento de ciencias sociales había preparado cuatro preguntas para los panelistas, quienes tomaron la palabra por 45 minutos para compartir sus experiencias en juntas de acción comunal, procesos estudiantiles universitarios y comunicación alternativa –que de por sí eran creados desdeabajo–.

 

Luego de cada intervención el público aplaudía fuerte; aplausos que más allá de ovacionar la intervención del adulto, dejaba un mensaje de cuestionamiento, de decir estamos aquí, no se olviden de nuestra palabra. Finalmente llegó la última intervención y se abrió el espacio para que aquellos que estuvieron en silencio hicieran sus preguntas.

 

Solo hubo tiempo para tres intervenciones. Una niña de aproximadamente 12 años fue la primera en tomar el micrófono ante los ojos de sus compañeros, decidida, pregunta: “si el trabajo comunitario es tan bueno o importante ¿por qué no todo el mundo lo hace?” A continuación un niño de 9 años expresó: “¿De dónde sacan la felicidad para hacer su trabajo comunitario cada día?”. La última persona cuestiona: “He escuchado que el asesinato de líderes sociales y comunitarios en nuestro país no se detiene, ¿cuáles son las razones para seguir siendo un líder comunitario?, ¿cuáles son las soluciones para que esto deje de pasar?”.

 

Los panelistas quedaron por un momento congelados, sin respuesta a la vista; las preguntas del departamento de ciencias sociales fueron mucho más sencillas. Transcurrieron algunos segundos tras los cuales volvió a nacer la palabra y se tejió un dialogo enriquecedor para el auditorio, donde se dejó claro la importancia de seguir creyendo en un país diferente, con esperanza y vida digna para todas las personas; donde los proyectos sociales y políticos no vivan por la idea de una sola cabeza, sino que sean obra de liderazgos colectivos.

 

En el diálogo, quedó en cuestión el actual modelo de participación democrática, dejando en claro que la democracia debe ir más allá de las coyunturas electorales, de manera que llegue a ser un espacio de participación constante, donde las decisiones de la vida en temas como la economía, la educación, la naturaleza, la salud, sean tomadas en asambleas y por consensos.

 

Un diálogo lleno de sorpresas y aprendizajes. Allí, en ese auditorio, se sembró una semilla de que otro mundo es urgente y por lo tanto posible. Allí se vio que los niños y las niñas son fundamentales para las discusiones políticas, pues son quienes, sin temor, abordan otro tipo de preguntas y cuestionamientos. Con esa imaginación y con esa disposición, ellas y ellos son, como no, los motores para creer que otra democracia es posible.

Publicado enEdición Nº244
Feria barrial El Salado

 

El presente ensayo, expone el proceso comunicativo y organizativo de la comunidad de El Salado, que para los años 60's hizo parte del área rural de la ciudad de Ibagué, Tolima. En este periodo, Colombia todavía sufría los resagos del conflicto armado entre liberales y conservadores, que para esta década aun operaban grupos armados. Esta localidad campesina, no solo vivía entre la guerra sino también sufria el abandono estatal, impidiendo gozar de los derechos básicos como agua, salud, vías, educación entre otros. A raíz de estos problemas, la comunidad decide organizarse e impulsar soluciones dentro de un ejercicio de empoderamiento y movilización propias.

 

Encontrar la manera de mejorar las condiciones de vida es una constante en las comunidades que sufren los ataques de un régimen que prioriza la acumulación del capital ante la preservación y reproducción de la vida digna. Por eso, hay que revisar la historia de las comunidades en búsqueda de alternativas que sirvieron en otros momentos, y pueden tener vigencia para enfrentar los problemas impuestos hoy en día.

En el presente artículo, conoceremos la experiencia de El Salado, corregimiento de Ibagué, capital del departamento del Tolima, que en la década de los 60' se vieron obligados a solucionar el conflicto de guerra civil entre liberales y conservadores, desatada después del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán el 28 de julio de 1945, por medio de la organización comunitaria propia y el papel de un medio de comunicación local; Identificaremos el papel de un megáfono utilizado por el párroco de la época, como medio de comunicación y agitación en pro de la reconstrucción del tejido social local.

En esta experiencia conoceremos los procesos comunicacionales gestados en la práctica de la comunidad de El Salado y que contribuyen no solo a la unidad de las personas para tener un bienestar propio, sino también es hervidero de relaciones sociales que en la mayoría de las veces crean poder de base, que forman sujetos críticos capaces de interlocutar con las instituciones de igual a igual, en clave de exigencia y no de mendicidad.

La metodología utilizada es la entrevista a profundidad, realizada a dos habitantes de El Salado, quienes vivieron esta época y dan cuenta los hechos mencionados más adelante. Rómulo Obando y Bruno Ramírez compartieron su memoria para este escrito, por lo demás se utilizó bibliografía del campo de la comunicación social y acerca del poder y la organización social.

 

Guerra civil liberal-conservadora del siglo XX

 

Colombia tenía una desigual pero estrecha relación con EE.UU en el siglo XX. En la década del 40´, la potencia norteamericana compraba el 90% del café, el 100% del oro y platino, y el 81% de banano, junto al área militar en donde también se establecieron relaciones estrechas por ambas naciones (Randall, 235: 1992). A raíz de esta dependencia con el país del norte, el gobierno de Ospina Pérez, representante conservador de la burguesía criolla, continuó con la política de sangre y fuego anti-liberal y anti-comunista por el territorio, como medida de proteger y consolidar el capital norteamericano establecido en enclaves económicos, como la zona bananera.

En el campo y la ciudad, se persiguió a los campesinos y trabajadores con el señalamiento de comunistas a las expresiones populares que exigían mejoramiento de las condiciones de vida en los territorios como tierras para trabajar, salarios dignos, carreteras, servicios básicos. Poniendo la ley y las fuerzas militares de lado de los terratenientes, extirpando cualquier aspiración democrática del campesinado. Por su parte, en las ciudades los trabajadores, estudiantes y demás sectores que se movilizaban también fueron reprimidos (Randall, 236: 1992).

Al imponerse el gobierno del general Rojas Pinilla y seguidamente del Frente Nacional, en la década del 50 y entrado el 60 se le llamó bandolerismo, caracterizándose por el accionar de pequeños grupos armados, liberales o conservadores que actuaban bajo el poder de gamonales locales, o por cuenta propia, fueron comunes en las zonas del eje cafetero y Tolima.

La radiografía de Colombia en este periodo, resalta la entrega de territorios y riquezas naturales a EE.UU por medio de beneficios económicos y legales a las multinacionales, por parte de los diferentes presidentes representantes del bipartidismo. Al tiempo, que la desintegración del tejido social se expandía en las comunidades, llegando a dividir núcleos sociales como la familia, cuyos miembros eran obligados a buscar trabajo lejos de su territorio, por la pobreza que se vivía y por la presión de la guerra civil.

 

Un rincón de Ibagué llamado El Salado

 

El departamento del Tolima, tiene como capital la ciudad de Ibagué. Este vasto territorio del centro de Colombia, fue nacedero de grupos armados liberales y conservadores enfrentados entre sí. Entre los líderes militares se encontraban “Chispas”, “sangre negra”, “Mariachi”, “Tarzán” entre muchos otros retratados en libros de historia (Manual de Historia del Tolima, 46 :2007).

Ubicándonos en el corregimiento de El Salado, zona rural de Ibagué cuya economía se basaba en la producción de ladrillos, panela y comercialización de productos agrícolas, vendidos directamente por los campesinos en la plaza de mercado. Al igual que el resto del país sufría las consecuencias del conflicto bipartidista, se le sumaban las graves condiciones de vida por la ausencia de acueducto, alcantarillado, suministro potable de agua, luz eléctrica, carreteras, precaria infraestructura educativa, lo que impedía tener una convivencia digna en este territorio, en la década de los 60 (Obando, 2013. Entrevista).

Si por un lado, la comunidad era azotada por la violencia directa de los grupos armados que asesinaban, desplazaban y expropiaban fincas, por el otro eran víctimas de la violencia estructural que el Estado imponía al priorizar en sus políticas nacionales el fortalecimiento de la propiedad privada y la inversión norteamericana, generando exclusión y empobrecimiento en la mayoría del pueblo.

Esta ambivalencia propia de la organización territorial moderna, donde se administra y elimina los recursos físicos, financieros, comunidades y demás factores de un territorio, se refleja en este caso donde el área rural de Ibagué esta en la cara de la eliminación o exclusión. Así mismo, los grupos armados liberales y conservadores en El Salado tampoco eran la alternativa a un Estado excluyente, pues no plantearon soluciones concretas a los problemas de la localidad ni motivaron la organización o movilización de las personas para crear salidas a sus dificultades inmediatas.

Es por eso que la comunidad al estar en un callejón sin salida, brotó en su seno la necesidad de organización propia a manera de encontrar ella misma soluciones, o por lo menos caminos viables que cambiaran su conflictiva realidad. En este proceso, se identifican la creación paso a paso de espacios reducidos de reunión y deliberación de los habitantes, casi que de carácter familiar en algunas casas de líderes natos. A estos espacios se les denominó Juntas de Mejoras Públicas (JMP), lo que vendrían ser el semillero de la Junta de Acción Comunal establecida para el año 1964 (Ovando, 2013. Entrevista).

El otro factor importante en este proceso organizativo, fue el papel del megáfono del corregimiento que se ubicaba en la iglesia. Este medio de comunicación cubría toda la localidad, se ubicaba en la cúpula de la iglesia y era manejado por el Cura José Antonio Oviedo, de quien no se puede ignorar su trabajo dedicado al bienestar de la comunidad. Así que, en el desarrollo de este artículo se mencionará el rol que tuvo Oviedo como líder social y representante de la Iglesia, que para la época esta institución tuvo responsabilidad en el sostenimiento y agudización del conflicto armado bipartidista. Por lo que en el caso El Salado, se proyecta otra cara de la iglesia.

 

El megáfono expande la voz y la esperanza

 

El complemento comunicativo al proceso organizativo local, lo hace el medio de información manejado por el padre José Antonio Oviedo, quien llega a la localidad en 1960 sin hacer ninguna actividad comunitaria al inicio. A través de este medio comienza a transmitir a diario la programación de la misa, el contenido de la biblia, noticias, complacencias y mensajes que rechazaban las acciones de los grupos armados como asesinatos, despojos, desplazamientos, amenazas cometidos en la zona.

Con mensajes a favor de restablecer el tejido social en la comunidad, el Padre Oviedo influenciaba a los habitantes para dialogar entre sí alrededor de los contenidos emitidos por el megáfono. La solidaridad, el respeto, la sana convivencia eran valores que enfatizaba el Padre Oviedo. Para contrarrestar los efectos de los actores armados, generó una dinámica de diálogo entre los habitantes en los espacios públicos como el parque, antes y después de la misa semanal, y por supuesto en los hogares del territorio, tanto en la parte de la cordillera central como en la parte baja del corregimiento.

Era normal que en las emisiones diarias, El padre Oviedo rechazara los asesinatos ocurridos durante la semana en alguna vereda, haciendo denuncias dirigidas a los grupos armados liberales o conservadores responsables de los hechos. Por estas denuncias el padre Oviedo recibió amenazas de muerte, las cuales rechazaba, a su vez “contaba los días que faltaban, todos los días hasta que llegaba la fecha de la amenaza” (Ramírez, 2013. Entrevista), pero el objetivo de asesinarlo nunca se llegó a cumplir.

Los mensajes bíblicos concernientes a las misas semanales eran transmitidos por el megáfono de manera diaria, siendo bien recibidos por la comunidad, “todos los días hablaba a las cinco de la mañana con el sermón” (Ovando, 2013. Entrevista). Sin tener una programación establecida como una emisora, estos temas eran los principales en el funcionamiento del megáfono. La aceptación de las personas del uso del megáfono era alta, porque el padre Oviedo trabajaba por el bienestar de la comunidad azotada por la violencia directa y estructural, palpada y sentida en la cotidianidad (Ovando, 2013. Entrevista).

A pesar de recibir y leer otros medios como la prensa liberal de la época, como La Tribuna, y otros, no tenían la misma resonancia como el megáfono que era de carácter local, y estaba en función de la comunidad, además el papel del padre Oviedo invitaba a asistir a las emisoras de Ibagué a denunciar lo que estaba pasando en El Salado, en temas de violencia y otras problemáticas (Ovando, 2013. Entrevista).

Por consiguiente, el padre Oviedo aprovechó su función en El Salado para reconstruir los valores y sentidos de una comunidad que veía como los avances propios en materia de economía, tejido social arraigado entre las familias, apropiación del espacio público (parque y plaza de mercado) se destruían paulatinamente. De manera que las dificultades provenientes de la ausencia de servicios básicos y del conflicto armado, no impidieron que la comunidad buscara como sobrellevar un plan de vida colectivo (Ovando, 2013. Entrevista).

A pesar de la creación de un contenido diario con el objetivo de reconstruir el tejido social, al tiempo que se denota una comunicación entendida como proceso, por buscar el mejoramiento de la vida de la comunidad, el megáfono de la iglesia no trasciende a un medio radiofónico local, faltan partes técnicas como antena, amplificador, consola, grabadora, equipo humano encargado de locución, producción y gestión para que en la localidad se estableciera una radio propia. Sin embargo, ambos medios comparten funciones y cualidades que vale la pena destacar.

En ese sentido, la similitud del megáfono con los medios radiofónicos, está en la manera de comunicarse con la palabra y en la generación de relatos, articulado con los tejidos que se entrecruzan en las personas, cohesionándolos por medio de la palabra informal, cuando por ejemplo comentan los sermones o los mensajes de reconciliación en el desayuno, o en el parque principal; Producido por los mensajes que provienen de la iglesia. Por otro lado, la diferencia yace en la tecnología que implica una cobertura mayor, junto a una dirección colectiva que inspecciona una parrilla de programación integral dentro del marco de una visión y misión, además de la participación del público, que en cierta medida incide en el tipo de contenidos comunicados por una radio.

En el contexto conflictivo se desarrolla esta forma alternativa de comunicación, alrededor del megáfono, que promueve la conversación de las personas, a intercambiar ideas sobre la realidad que se vive y se sufre, haciendo énfasis en la construcción del tejido social. Fue común abordar problemas cotidianos que envolvían a El Salado desde el megáfono. Según Bruno Ramírez “el Padre Oviedo decía todo lo que el hacia, cuando regañaba a los maridos que les pegaba a las señoras, por ahí los regañaba, habían complacencias, la mayoría de gente la pasaba complaciendo el uno al otro, a la mamá, el papá, al que estaba cumpliendo años” (Ramírez, 2013. Entrevista).

Más aun, el megáfono es un elemento en la construcción cultural del corregimiento, al insistir en la religión católica impulsada por el padre Oviedo, sosteniendo la tradición de asistir a misa, escuchar y reproducir los mensajes bíblicos, ya que “las misas se escuchaban por esos parlantes” (Ramírez, 2013. Entrevista) y esa práctica permitió que la religión se incluyera en la cotidianidad de los habitantes del corregimiento, desde aquellos que vivían a lo largo de la vía principal, hasta las familias que residían en la zona montañosa.

A pesar de este rasgo sobresaliente en la cultura local, no se llegó a consolidar una postura conservadora, por el conocimiento de quien era conservador o liberal entre los habitantes del corregimiento, junto a la actividad social que realizaba el cura Oviedo en la comunidad, priorizando el bienestar de las personas. A diferencia de otros pueblos del país donde fue hegemónica la tradición católica y todos los factores de la vida comunitaria, giraban en torno a la iglesia y regían las relaciones sociales. Caso del departamento de Boyacá, uno de los focos de grupos Chulavitas (denominados así a los grupos armados conservadores) que agudizaron el conflicto armado.

Cabe señalar la diferencia en los relatos de los habitantes del corregimiento que vivenciaron este periodo, a la hora de caracterizar de liberal o conservadora la localidad, Don Rómulo afirma que “El Salado siempre fue liberal” (Obando, 2013. Entrevista) y Don Bruno no asegura la filiación política mayoritaria, al argumentar que “cuando venían los liberales, se le avisaba a los conservadores, y lo mismo cuando venían los conservadores, se les avisaba a los liberales para que no se encontraran. Siempre hubo gente de ambos partidos en El Salado (Ramírez, 2013. Entrevista).

Siendo así, no importaba la postura general de los habitantes de El Salado porque sufrieron las consecuencias explicitas de este periodo de la violencia, introduciéndose en el plano cultural y subjetivo de la comunidad, viéndose afectados todos los aspectos de la vida que desarrollaban, con nuevos conflictos en su interior y relaciones sociales desarticuladas que históricamente se habían consolidado entre los individuos.

De esta manera en una convivencia compleja, la mediación del megáfono tuvo un papel sustancial en esa disputa de legitimidad a favor de la vida de los habitantes, contribuyendo al impulso de prácticas propias como el diálogo y el encuentro, como nuevos factores que influenciaron en la forma de vivir, en la problematización de la realidad local y en la necesidad de solucionar las problemáticas que esa perspectiva crítica alimentaba.

 

¿Cómo se ha usado el megáfono?

 

La historia del megáfono es confusa desde su invención, porque no es una persona la que invento el medio, éste fue producto de un proceso de largo tiempo, en el que diferentes creadores hicieron trabajos relacionados con el megáfono, explicando las características y usos de los diseños; es el caso de Samuel Morland y Atanasio Kircher, quienes en el siglo XVII describieron dispositivos con forma de tubo y con forma de espiral respectivamente, que ampliaban la voz humana y se lograba escuchar a larga distancia. Y en 1878 Thomas Edison también inventa un medio con forma de bocina que sirve para amplificar el sonido ayudando a las personas con sordera, y posteriormente lo adapta para ser escuchado a mil metros la voz de quien habla por el medio, aunque el tamaño limitaba su movilidad.

Después se agrega al megáfono la función de guiar grandes multitudes y transmitir información de manera práctica, porque se facilita su movilidad entre las personas, o puede ser instalado a dispositivos eléctricos que reproducen sonido para ser amplificado y cubrir grandes distancias de difusión. De acuerdo con esto, las experiencias en el mundo varían en objetivos, criterios, contenidos, protagonistas y contextos, contribuyendo a la comunicación en las comunidades, con medios propios que impulsen el mejoramiento de los planes de vida en los territorios.

Por ejemplo, en Filipinas existe la experiencia de la comunidad de Tacunan, donde se creó el proyecto de altavoces comunitarios (Community Audio Towers, en inglés, CAT) (Gumucio, 119: 2001) para mejorar la comunicación comunitaria e impulsar el desarrollo social en esta comunidad rural. Este sistema promueve la discusión de problemas locales y movilización de la comunidad en torno a temas como niñez, salud y nutrición, educación, ganadería, agricultura, religión, política y todo acontecimiento social importante que surja en la comunidad y los habitantes reciben formación en manejo técnico del megáfono, guiones, entrevistas, anuncios, cuñas, programas dramáticos para que los miembros de la comunidad realicen una programación dinámica sin dejar de lado la identidad cultural de la localidad (Gumucio, 129: 2001).

Es así como este proyecto nace de las condiciones de exclusión y marginalidad de las comunidades de Filipinas, común denominador en los países periféricos, sumándole las características de entretenimiento, privilegio y poder de los medios masivos de información filipinos, aumentando su número con la llegada del neoliberalismo sin cambiar la realidad de los pueblos marginados. Se buscó entonces con estos altavoces comunitarios (megáfonos) impulsar la organización comunitaria y abordar las problemáticas de desarrollo social, fortaleciendo además la identidad cultural.

En 1992 se instaló el proyecto en Tacunan, resolviendo el problema del agua, y dos años después fue instalado el servicio de electricidad con el impulso del proyecto de comunicación. En la agricultura ayudó, por medio de campañas para erradicar la plaga del escarabajo rinoceronte que afectaba a los cocoteros, y a controlar la peste del banano (Gumucio, 123: 2001).

 

La opinión pública es caldo de cultivo para ideas y acciones

 

Con el traslado de las ideas creadas en el ámbito privado al escenario público, la burguesía implantó la necesidad de hacer conocer las percepciones sobre la política, los estados absolutistas, y otros temas que concernían a la sociedad, cimentando la democracia liberal en la llamada opinión pública, fortalecida por la tradición de la Ilustración que racionaliza la concepción del mundo. Esta condición humana, se muestra exclusiva de círculos sociales que tienen las condiciones socio-económicas para alimentar el conocimiento y tener los escenarios para deliberar (Habermas 136: 1981).

A finales del siglo XVII e inicios del siglo XVIII, se presentaron factores que abonaron el terreno para que la opinión pública empezara a implementarse como concepto, el ascenso del capitalismo, la creación de una burguesía europea, relevancia y aumento de instituciones sociales como los salones para conversar sobre literatura y el arte, donde valía más la autoridad argumentativa que la autoridad de un título (Price, 25: 1992).

En estos escenarios se empezaban a tener nuevas prácticas que alimentaban la capacidad de razonar y la argumentación, exponiendo un conocimiento ascendente en la persona, lo cual en la práctica se intercambiaba libremente. La información y la crítica logran un espacio en la mente de las personas que frecuentaban estos sitios, sobretodo la crítica al estado absolutista y su restricción al individuo en su libertad. Por ello en los cafés y sitios de conversación los sujetos iniciaban una autoafirmación en asuntos políticos.

Otro elemento fundamental de esta génesis de la opinión pública es el debate como ejercicio público, en el sentido que se dirige a determinar una voluntad común; abierto a cualquier persona que quiera participar en él; soberano e igualitario, al ser independiente del estado económico y social, prevaleciendo las ideas por encima de la clase; sin prejuicios, al tener la información completa de los asuntos políticos, sobre todo a la hora de crear nuevos juicioso sobre estos (Price, 26: 1992).

Así mismo con la prensa masiva, se crean redes de opinión encauzándose hacia determinadas posturas políticas, para influir en el rumbo de las nacientes sociedades modernas, llevando consigo el carácter liberal de la democracia de legitimar la representatividad de algunas personas por sobre los intereses y valores de las mayorías votantes.

Se resalta que la creación de ideas y enfoques para analizar la sociedad, provienen de determinados personajes aptos para interpretar y opinar sobre la realidad de un país, este conjunto de ideas sustentados por valores e intereses propios de estos círculos, se trasmiten a la mayoría de ciudadanos que las reconocen como válidas para el quehacer diario (Habermas 133: 1981).

Otro rasgo que se identifica en los medios de información masiva, es la fijación de la atención del pueblo sobre las acciones de los actores políticos que hacen las leyes, para que exista una “vigilancia” sobre el tipo de política que se lleva en el país, organizando sus respuestas para mostrárselas a los que hacen política, tendiendo puentes para la interacción entre estos dos sectores sociales (audiencias y dirigentes políticos). Encuestas, partidos políticos, y medios masivos de información son los mecanismos que permiten a las audiencias llevar sus asuntos a las esferas altas de los asuntos políticos (Price, 113: 1995).

Ahora bien, en la opinión pública prevalecen ciertos arreglos y nuevos elementos, como el sondeo estadístico basado en pregunta y respuesta a individuos, para rechazar o legitimar ciertos temas, y mostrar las respuestas como la opinión general. De fondo, la manipulación de las preguntas y su direccionamiento convenientes con el poder hegemónico, reemplaza las verdaderas opiniones de sujetos que en su realidad cotidiana, contrastan los sentidos que los medios masivos de información imponen. Aun así se construyen significados direccionados desde los líderes de opinión formal (congresistas, gobierno nacional, estado, periodistas, académicos, etc.) para legitimar el orden social vigente (Miralles, 73: 2001).

En esencia la opinión pública sigue siendo una trasmisión de valores, intereses e ideas de unas pocas personas a las mayorías, para crear una confianza en el orden social imperante y así reproducir su funcionamiento, legitimando las contradicciones creadas por ese régimen y cuyo actor principal en esa manipulación son los medios masivos de información.

Simultáneamente, la opinión pública en estrecha relación con el espacio público, impone que la coexistencia en esta última no es auténtica en ninguna forma, al existir leyes internas imperceptibles que distancian a los individuos deliberadamente, generan breves entrecruzamientos entre las personas tales como saludos, dudas sobre algo que se busca (la hora, una dirección o una persona), conversaciones mínimas que se esfuman en poco tiempo, prevaleciendo así un conocimiento mutuo mínimo entre los transeúntes que impiden estrechar lazos (Delgado, 38: 2007).

Es necesario decir que la individualización de las personas y su manipulación masiva en términos de opinión, sustentan fundamentalmente el proyecto moderno, buscando siempre mil y un formas de legitimar el orden de cosas alienante. El Estado juega un papel importante para evitar el cambio de sistema económico capitalista por otro distinto. En ese orden de ideas, la sociedad moderna, se organiza en clases sociales funcionales a la producción del capital y a su vez reorganiza el espacio en función de la acumulación inequitativa del capital.

Concerniente a los medios masivos de información, el poder acumulado en ellos les permite suplantar los sitios de debate y a sus participantes, al mostrarse como las fuentes de información, y únicos lazos de interacción entre las clases sociales, desintegrando de esta manera la esencia de los escenarios de debate y análisis colectivo. Las condiciones en las que se gestó la opinión pública fueron reemplazadas por los medios masivos de información, al convertirse en los nuevos referentes de deliberación y reflexión.

Sin embargo, se tiene en cuenta la concepción de lo público, como el lugar de circulación de intereses y discursos, con el carácter heterogéneo de las personas que confluyen allí (Barbero, 79: 2001), intercambiando y reconstruyendo las ideas que circulan, posibilitando la reflexión y el análisis de la realidad social. Esta concepción nos lleva al territorio donde se crea la historia por medio de la acción colectiva, basado en la reciprocidad, rasgo fundante de la comunicación humana.

Continuando con esta concepción, lo público es el escenario de encuentro entre las personas, un espacio común construido por las diferencias individuales por medio de la comunicación, re-aprendiendo uno del otro, creando consensos, disensos, valores e intereses contrapuestos o acordados colectivamente. Esta base sustenta una opinión pública renovada y coherente con el carácter heterogéneo de la sociedad.

Un puente entre la heterogeneidad, es la deliberación entre los sujetos que permite intercambiar los propósitos para decidir colectivamente sobre algún tema o problema (Miralles, 83: 2001). Es así como desde la iniciativa de las Juntas de Mejoras Públicas (JMP), los participantes deliberaban sobre las problemáticas del corregimiento para encontrar alguna solución,”hacíamos las reuniones en Ambalá para hablar sobre los problemas de El Salado, como aseo, embellecimiento de las casas y eso después lo hablábamos con los amigos, la familia. Nos reuníamos Fustino Ramírez, Drigelio Debia, Gabriel Robayo, Carlos Arturo pero no me acuerdo el apellido de él” (Obando, 2013. Entrevista). Esto generó un proceso de comunicación con redes de opinión cuya referencia eran las JMP a inicios de la década de los 60´s.

También el megáfono del cura Oviedo, fortaleció este proceso deliberativo impulsado por las JMP, al incorporarlo como un medio de información que dinamizó el diálogo en los habitantes de El Salado, para que abordaran los problemas de violencia que se presentaban en el plano local, impulsando el diálogo, en la plaza de mercado, en las casas, veredas, y demás sitios donde tuvieran las condiciones para el encuentro.

De igual modo, el parque de El Salado, era un escenario permanente para el encuentro de los habitantes, donde se sentaban a charlar acerca de temas y experiencias que pasaban en la localidad, los tradicionales chismes, la actualidad, asuntos de familia, y otros que nacen en las condiciones del parque, donde el encuentro no cumple un horario institucional. Como cualquier escenario de paso de las personas, el parque es un espacio constituido por los movimientos de los habitantes que transcurren en diferentes direcciones y están allí en distintas horas, no tiene un orden establecido ni una estabilidad a comparación del lugar (De Certeau, 129: 2000).

Aun así, el parque era el espacio público sobresaliente para que los habitantes del corregimiento abordaran los temas que rechazaban la reproducción de la violencia directa y sus consecuencias en la convivencia de la comunidad, gracias al padre Oviedo y su megáfono que a diario emitía mensajes a favor de la paz y la reconstrucción del tejido social.

Este espacio público local, fue protagonizado por los habitantes del corregimiento y sus movilizaciones allí, que a su vez lo hace común y excepcional al tiempo, común porque son personas comunes que concurren diferenciando en el tiempo y espacio este habitar, y excepcional porque implican una transformación de los momentos y lugares utilizados, impregnándoles una plusvalía simbólica, un estatuto sentimental, que los hace especiales al implantarles un valor de ritual (configura una jerarquía de valores que afecta a las personas, los lugares, los momentos y los objetos que involucra y a los que dota de un valor singular en el espacio público) (Delgado, 156: 2007).

Estas movilizaciones dentro del espacio público, se centran en un sujeto colectivo que se encuentra con otros, que es susceptible de experimentar estados de ánimo, desencadenar reacciones y llevar a cabo iniciativas aglutinadas por objetivos comunes que se construyen dentro de esa dinámica. El sujeto es un agente de acción social (Delgado, 157:2007).

Otro elemento de la naturaleza del espacio público, es su infraestructura práctica hecha por las acciones individuales, conflictivas, mecánicas y pronosticables de las personas, pero en medio de estos movimientos se escapan argumentos y hechos que develan injusticias, verdades ocultas, se desmienten discursos preestablecidos puestos en circulación (Delgado, 40: 2007), generando que dentro de ese complejo rio de movimientos, surjan posibilidades de rechazar aspectos del orden social vigente.

Esta dinámica cotidiana a simple vista, acarrea la capacidad creativa del relato, que contiene la fuerza performativa (hacer lo que se dice) al incluir el pasado representado en experiencias traídas al presente, para canalizar el ahora hacia un futuro (De Certeau, 135: 2000) adecuado para la vida. Al navegar por las aguas del relato, los temas impulsados por el Padre Oviedo, permitió crear un escenario que estaba afuera del orden de cosas violentos y desquebrajados, un estado donde la convivencia volvía a ser como era antes de la llegada de los actores armados y donde el bienestar fuera un derecho gozado plenamente, este escenario creado por medio del relato en el parque y otros espacios, legitimó las acciones que se realizaron para crear ese estado de cosas soñado, protagonizado por la comunidad de El Salado.

Es así como el relato partiendo de acciones pasadas, articula el presente para construir un futuro, con la palabra narrada y con las acciones que trae consigo, las cuales se materializan, abren caminos furtivos dentro de los movimientos del espacio público, para que sirvan de base a las acciones creadoras de nuevos lugares, y de nuevas fronteras que amplíen el radio de acción de los sujetos conscientes. El relato es transversal en la vida del corregimiento, y es fortalecida por el proceso comunicativo emprendido por sus miembros, afianzando la legitimidad de ese lugar ideal.

Basándose en lo anterior, la experiencia concreta de El Salado, empezó a vislumbrar los procesos comunicativos propios del lugar, motivados por los problemas causados en las condiciones políticas, socio-económicas, locales y nacionales. El ejercicio local de iniciar apuestas por el mejoramiento del corregimiento instó a que sus habitantes impulsaran su opinión pública propia basados en las capacidades de comunicación y acción, sin tener un sustento teórico para la época que cobijara esta experiencia, tal como lo dice Luis Ramiro Beltrán, primero fue la práctica (2005) en teorías del campo de la comunicación nacidas en Latinoamérica.

 

¿En la comunicación se puede construir poder?

 

Dentro de la dinámica conflictiva y de abandono de El Salado, las relaciones de poder creadas por los actores armados, generaron prácticas colectivas que incidieron en todos los campos de la vida de sus habitantes de forma negativa, tales como proyectos productivos familiares, culturales, sociales, ambientales, modificando así la convivencia entre ellos, desencadenando la destrucción del tejido social. Fue común, el abandono de fincas por presión de los grupos armados, la filiación liberal o conservadora genero conflictos entre vecinos, amigos, familias, dividiendo la comunidad, el trabajo en los chircales disminuyó porque era común que los trabajadores abandonaran el trabajo por miedo a ser asesinados o perseguidos por los grupos armados (Obando, 2013. Entrevista).

En primer lugar, el poder según Castells (23: 2009), es la capacidad de relación de un actor social sobre otro de forma asimétrica para influir en los otros actores sociales, para favorecer sus intereses, voluntad y valores, la comunidad de El Salado empezaba a sentir y vivenciar los intereses y valores de los actores armados que llegaban al territorio, implantando relaciones sociales mediadas por la violencia directa, traduciéndose en una imposición de su voluntad por medio del accionar militar, lo cual implicaba en términos de correlación de fuerzas la división entre los habitantes.

En consecuencia, la violencia directa de los actores armados en la localidad, impuso una disciplina en la comunidad para asumir las normas extra-institucionales de los primeros, viéndose afectados en la cotidianidad el conjunto de valores, sistemas productivos locales, la seguridad, la movilidad de los habitantes, el núcleo familiar, la convivencia entre vecinos y amigos, y todas las relaciones sociales establecidas antes y durante el conflicto bipartidista.

A su vez, otras relaciones de poder se registraron paralelamente desde la comunidad misma, pues las relaciones de poder no se crean desde el uso exclusivo de la violencia y discursos disciplinares (Castells, 40: 2009), también el diálogo y la deliberación colectiva permiten ser un punto de encuentro en los intereses y valores de los actores que son reunidos por un tema y circunstancias específicas.

Por eso los actores reunidos en las JMP iniciaron el proceso deliberativo y de consenso que lleva implícito relaciones de poder entre ellos, pero no para destruir, sino para construir perspectiva del lugar, objetivos comunes y un discurso cohesionado capaz de tener resonancia fuera de ese escenario, basado en la realidad problematizada de El Salado y la necesidad de encontrar soluciones.

En este proceso no se identificaron intenciones de armarse y reaccionar a la violencia directa (Obando, 2014. Entrevista) creando contingentes armados dentro de la comunidad para que hicieran resistencia frontal a los actores armados. Por el contrario, en las alternativas realizadas no se usó la fuerza, y se buscó tener una línea directa de comunicación con la administración municipal en torno a los problemas de abandono del corregimiento, y el tema del conflicto armado.

La otra cara del poder es crecer en conciencia, organización y capacidad de acción de los sujetos protagonistas (Rauber, 95: 2011), estos tres elementos configuran la formación de una subjetividad distinta a la hegemónica, con otros valores, otros intereses, un desarrollo en el análisis de la realidad para problematizar las circunstancias, e impulsar la toma autónoma de decisiones fuera del radio de la institucionalidad establecida, omitiendo en cierto momento la normatividad vigente, porque se percibe que esta no concuerda con los objetivos planteados desde los sujetos y por el contrario, esta normatividad vigente hace parte del conjunto de causantes de las condiciones indignas o injustas que se padezcan.

Es así como la conjunción (integral-integradora) de relaciones sociales, económicas, políticas, culturales (Rauber, 95: 2011) y demás emprenden un camino complejo y lento dentro de las personas que protagonizan los cambios, porque es de forma integral que se configura su ser, pensar y hacer de la mano con los otros sujetos, con quienes se organizan horizontalmente para alcanzar los objetivos de cambio.

Nuevos sujetos se van proyectando en estos escenarios organizativos y políticos, aunque dentro del poder hegemónico construyen otra forma de observar la realidad y crean maneras de incidir en ella, realizan escamoteos entre las fisuras que posee la estructura social imperante. Se erige una institucionalidad paralela, con base en esas nuevas subjetividades que plantean sus propias relaciones de poder, legitimándose entre ellos mismos como comunidad, creyendo en ello, trabajando en ello y poniendo sus esperanzas en ese proyecto colectivo que protagonizan.

Este proyecto colectivo no nace amparado en el marco legal vigente, porque en sí fue creado y erigido al margen de ese marco, pues fueron las comunidades desde abajo quienes construyeron ese conjunto de valores, prácticas, perspectivas, con conciencia problematizadora, y capacidad de acción autónomas, y con ese carácter propio se asumen como sujetos cuestionando las instituciones establecidas y enfrentándolas con sus acumulados que van incrementándose integralmente, dentro de un proceso de construcción de poder contra-hegemónico.

En este escenario los intereses y valores nuevos calan en los miembros de las familias y personas cercanas a los actores de las JMP, su capacidad de influir en la comunidad inició cadenas de diálogo para apropiarse de la realidad del corregimiento y de manera colectiva observarlo y analizarlo. Así la construcción de sujetos empoderados se inicia desde los espacios cotidianos y privados, donde se charla y comparten las visiones de El Salado, asumiendo el compromiso de no solo dialogar sino de tomar acciones concretas para alcanzar las metas comunes de bienestar.

También se presentó en este proceso un fortalecimiento en el habitar de las personas del corregimiento, porque cuando estas construyen infraestructura se habita al mismo tiempo ese lugar, pues apropian el espacio físico donde llegan, construyendo planes de vida individuales y colectivos, bajo el sentido del empoderamiento de la comunidad, y así se sigue el ciclo de habitar-consolidar el territorio.

El habitar el corregimiento se hace a través de las prácticas de trabajar la tierra, comerciar los productos, establecer lazos afectivos, luego se suma el proceso de las JMP, donde las prácticas se hacen enclave del territorio y el bienestar de la comunidad, en un nuevo lugar, con nuevos sentidos y objetivos, impulsando la formación de sujetos protagonistas de la vida individual y colectiva en El Salado.

Además, habitar en el sentido radical de la palabra, significa cuidar (Heidegger) el crecimiento y sostenimiento de aquello que se construyó y se construye, tomándose en cuenta la cuestión causal del objeto, ya sea una casa, una carretera, un alcantarillado, o algo que no exista físicamente pero tiene un significado personal, tradiciones, familia, recuerdos, vivencias, etc. La causa de tener prevalece en la noción de habitar.

No se trata de hacer énfasis en satisfacer la necesidad de habitar con una cantidad infinita de viviendas, o infraestructura vial, sino de partir de la pregunta ¿cómo se habita?, completando el cuadro de construir y habitar con la capacidad de pensar, dónde se ubica la conciencia de los sujetos sobre su realidad y la búsqueda de salidas a los problemas que la constituyen.

Por eso con la pregunta anterior, no se aborda la preocupación de construir más casas, sino de mejorar las condiciones de vida del corregimiento, exigiendo los derechos que toda institucionalidad administrativa debe cumplir.

Con lo anterior, cabe resaltar el criterio legal con que los actores de las JMP realizaban las acciones, las cuales eran ir hasta la sede de la administración municipal, y reunirse con los funcionarios encargados de los temas enmarcados en las exigencias de los habitantes del corregimiento. Trabajando dentro del marco formal de adecuarse a una agenda, y aprovechar el tiempo dedicado como institución a ciudadanos preocupados por la comunidad, y luego esperar la respuesta o gestión de los funcionarios hacía las demandas llevadas.

Don Rómulo no nombró otro tipo de acción que no estuviera fuera del marco normativo (2013. Entrevista), como movilizaciones masivas u otras acciones de hecho que obligaran a actuar a la administración municipal, predominó en estas acciones la influencia de individuos en cargos públicos, junto al acatamiento de las reglas.

Aun así, la iniciativa de reunirse, deliberar, conocerse, asumir compromisos, proyectar objetivos creaba otro tipo de poder dentro de la comunidad y en los actores de estos escenarios (JMP), logrando construir en la localidad, legitimidad
hacia ellos, quienes iniciaban un actuar político con carácter comunitario y de poder.

Alrededor de la complejidad del territorio y de la comunidad, se da cuenta que en términos de poder, se crearon relaciones sociales solidarias que legitimaron el actuar de sus habitantes para buscar soluciones de bienestar en las JMP, pero estas acciones que llevaron a cabo, también hablan de la legitimidad que tenían los habitantes sobre las funciones de la institucionalidad, porque no se apartaban del marco normativo que se tenía para informar y diligenciar las demandas de la comunidad ante la alcaldía o gobernación, por el contrario, se apegaban a ellas para hacer conocer su realidad a los funcionarios públicos. Fue cuestión de tiempo e insistencia, para crear un órgano institucional comunal que tuviera una interlocución fructífera con la administración municipal.

No hay que olvidar el aporte del megáfono utilizado por el Padre Oviedo, para crear nuevas relaciones de poder, ya que facilitó el intercambio de información en las personas a diario, haciendo énfasis en reconstruir el tejido social y la paz. La mediación para el diálogo en los espacios públicos del corregimiento aportó a la construcción de significados que alimentaron la convivencia sin violencia y la voluntad de reconocer al otro(a) en medio de la diferencia política o ideológica.

Hay que advertir que los espacios públicos del corregimiento (parque principal y la plaza de mercado) no se entienden desde el enfoque espacial físico, que hace énfasis en la infraestructura, omitiendo el sentido político del espacio público, (Miralles 37: 2001), aunque el parque y la plaza de mercado son los escenarios principales donde se dialogaba alrededor de la información del Padre Oviedo, aquí se toma el enfoque plural de lo público, que habla del encuentro en la diferencia y la construcción de sentidos entre las personas (Barbero 79:2001).

Al observar el proceso comunicativo que se emprendió en la comunidad de El Salado, se puede identificar el alcance de los objetivos de la comunicación, al observar que moviliza a los sujetos que la apropian y aplican en colectivo, que cuestionan el orden de cosas que tiene el territorio en aquel periodo haciéndole frente entre todos a la realidad que analizan, y porque alimenta un creciente proceso de toma de conciencia sobre el estilo de vida que tiene El Salado, adoptando una voluntad de trabajar para cambiar ese estilo de vida injusto (Kaplún, 27: 2002).

Este proceso comunicativo desde el enfoque construido por autores e investigadores latinoamericanos junto a experiencias históricas que ha tenido el continente, se articula a un proyecto de sociedad distinto al que impone el capitalismo, porque los sujetos protagónicos están en los pueblos y ellos forjan desde sus procesos organizativos el tipo de sociedad y país consecuente con su visión de la vida. Claro está que un proyecto de sociedad distinto al capitalista, no se plantea en las JMP, ni tampoco es la utopía que moviliza a la comunidad de El Salado, y mucho menos es la intención del Padre Oviedo transformar la estructura social colombiana partiendo de esta localidad. No obstante, hay que reconocer el proceso comunicativo y de desarrollo local llevado a cabo en la localidad, más que un proyecto de país como meta a alcanzar.

En este mismo sentido, cabe citar aquí a Isabel Rauber cuando dice, “la práctica de los sujetos históricos es un acto generador y desarrolla su propia teoría, además de ser un acto creador del mundo (innovador) existente, y se transforman así mismos como sujetos libres y liberadores, una transformación en doble vía” (Rauber, 2011).

Se asume con esto, que la práctica de vivir de los sujetos populares es un ejercicio crítico de su alrededor, incide en la correlación de fuerzas y busca transformar el mundo. Además, la práctica de los sujetos populares es de carácter integral, que los auto-constituyen en protagonistas de la historia, reconociéndose en sujetos políticos que construyen sociedad (Rauber, 121: 2011), dentro de la hegemonía imperante de sectores económicos representados en los gobernantes, que se hacen elegir para manejar la administración pública de un municipio, un departamento y de una nación.

Tal vez los habitantes de El Salado, hubieran planteado objetivos de transformación social con una conducción diferente en el proceso comunicativo, partiendo de las condiciones de abandono y violencia (estructural, cultural y directa) a las que estaban sometidos, sin embargo, el proceso en sí generado desde la comunidad, pone en la historia local y nacional las prácticas hechas por los miembros de este sector popular, que buscaban cambiar la realidad concreta del territorio, la cual en esencia, estaba articulada a la dinámica social continental de esa época.

Las relaciones de poder creadas en El Salado, son de un carácter comunitario y contra-hegemónico, al centrarse en la comunidad sin ninguna intervención institucional, se gesta desde los habitantes perspectivas integrales de la localidad, un relacionamiento de paz y unidad, acobijados por objetivos que buscan el bienestar de las personas, al tiempo que reconstruyen el territorio. Desde abajo se cimenta nuevas relaciones de poder dentro de un proceso comunicativo que se integra en las nuevas prácticas colectivas, tendiendo puentes entre los sujetos activos que estrechan sus afectos y valores, enfrentando la desarticulación generada por la violencia, y que en ese nuevo poder yacen las soluciones al conflictivo contexto que vive el corregimiento.

 

Conclusiones

 

Lo anterior es un aporte a la memoria de la humanidad, con la experiencia de El Salado en materia de construcción de vida digna en el marco de un conflicto armado, que a nuestros días en Colombia no desaparece. Por consiguiente, vale la pena dejar algunas interrogantes abiertas para ser fortalecidas con otras experiencias y reflexiones que se desarrollan en nuestro continente.

En la práctica, los pueblos de Latinoamérica crean conocimiento propio pero hace falta el ejercicio de sistematización y análisis de dichas prácticas, por ende El Salado es otra muestra de ello. Para la comunicación social, es importante valorar lo realizado por el cura Oviedo con su megáfono, convertido en puente con la comunidad para incidir en el sentido colectivo de las personas de solucionar los problemas generados por el conflicto armado. Por medio de valores como respeto, solidaridad, principios de unidad y hermanamiento eran los mensajes incisivos de Oviedo para reconstruir el tejido social.

Lograr que sus mensajes fueran conversados y reflexionados por el saladuno en su cotidianidad, demuestra el alcance de este medio para crear opinión pública en la localidad. Un aspecto que no se puede obviar, pero tampoco esta completo. Ya que la organización en las JMP, se entrelazan en el proceso organizativo general de la comunidad.

Con la apropiación de un lugar (El Salado) para proyectar acciones conjuntas, impulsar colectivamente estrategias de interlocución con la administración municipa, paralelo a ello la deliberación cotidiana refuerza este proceso e inherenteme reconstruye las ideas que van aflorando entre los sujetos. Así que ¿se construyó poder desde abajo en El Salado? ¿la creación de la Junta de Acción Comunal en 1964 fue el resultado de un proceso organizativo?

Además ¿no hubo objetivos de transformación social por parte del cura Oviedo y en las JMP, este proceso aporta a ese horizonte?

 

Asociación Nacional Coordinador Nacional Agrario

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*Comunicador social de la Universidad del Tolima, estudiante de la Maestría de Gerencía educativa de la Universidad Pedagógica Experimental Libertadora de Venezuela. Miembro de la Secretaría de Comunicaciones y Formación del Asociación Nacional Coordinador Nacional Agrario (CNA).

 



Bibliografía:

 

Barbero, Jesús Martín (2001). Reconfiguraciones comunicativas de lo público. México. Análisis.

Beltrán Salmon, Luis Ramiro (2005). La comunicación para el desarrollo en Latinoamérica: un recuento de medio siglo. Buenos Aires. Carrera de Comunicación de la Universidad de Buenos Aires.

Castells Olivan, Manuel (2009). Comunicación y poder. Madrid: Alianza Editorial.

Delgado, Manuel (2007). Sociedades movedizas, pasos hacia una antropología de las calles. Barcelona. Editorial Anagrama S.A.

De Certeau, Michel, (2000). La invención de lo cotidiano. México: Universidad Iberoamericana, Instituto tecnológico y de estudios superiores de occidente.

Gumucio Dagron, Alfonso (2001). Haciendo olas: Historias de Comunicación participativa para el cambio social. New York. The Rockefeller Foundation.

Habermas, Jurgen (1981). Historia y crítica de la opinión pública. Barcelona. Editorial Gustavo Gili S.A.

Heidegger, Martin, Construir, habitar, pensar. http://www.artnovela.com.ar/

Kaplún, Mario (2002). Una pedagogía de la comunicación (el comunicador popular). La Habana. Editorial Caminos.

Manual de historia del Tolima, Tomo 2, La violencia política y social (2007). Ibagué. Pijao Editores.

Miralles, Ana María (2001). Periodismo, opinión pública y agenda ciudadana. Bogotá: Norma.

Price, Vincent (1992). Opinión Pública. México. Universidad de Guadalajara, Desarrollo de Opinión pública S.A, Prospectiva Estratégica A.C.

Randall, Stephen J. (1992). Aliados y distantes. Historia de las relaciones entre Colombia y EE.UU desde la independencia hasta la guerra contra las drogas. Bogotá. Tercer mundo editores.

Rauber, Isabel (2011). Dos pasos adelante, uno atrás: Lógicas de superación de la civilización regida por el capital. Bogotá, D.C, Colombia: Ediciones desde abajo.

Referencias de entrevistas

Obando, Rómulo (Agosto de 2013) (Agosto, Septiembre de 2014) (Febrero de 2015). Habitante de El Salado. Ibagué.
Ramírez, Bruno (Agosto de 2013). Habitante de El Salado. Ibagué.

Publicado enColombia
Lunes, 05 Marzo 2018 11:46

El precio de la gente

El precio de la gente

El derecho ha llegado a llamar al pacto fáustico como fraude, peculado, cohecho, prevaricato y varios nombres más. Pero lo cierto es que el derecho se queda corto, en esta ocasión, con respecto a la literatura.


El nombre reciente es un eufemismo y se expresa como coima, soborno o corrupción. Pero la verdad es que la literatura tiene una mejor comprensión del fenómeno: el diablo se acerca en determinado momento a la gente y les compra su alma. Mefistófeles o Fausto. Y las fuentes pueden ir de Goethe a Th. Mann o a Klaus Mann, pero permea buena parte de la literatura ya desde la Edad Media y el Renacimiento.


El diablo dispone de todo el tiempo necesario; y también del dinero que se requiera. Sólo espera el momento preciso para su ataque y le pregunta a las gentes: “ponga un precio”. Para Mefisto el precio no es ningún problema. Lo que espera, desde luego, es una decisión inmediata para un juego a mediano o largo plazo. Hoy compra el alma de la gente, pero cobra el negocio posteriormente cuando el maligno así lo desea.


El maligno es un estudioso de las gentes: de sus gustos, sus debilidades, sus necesidades, sus redes de relaciones. Ayer tenía la inteligencia del diablo; hoy dispone de contactos y muchas bases de datos, que trabaja con base en analítica de datos: información que se puede acumular indefinidamente, que no ocupa espacio, que no pesa, pero que se puede utilizar cuando los espíritus del mal así lo desean.


Y es que el Fausto trabaja con dos cosas: los apetitos de las personas y la información que tiene sobre esos apetitos. Su juego es simple, en realidad, pero las ofertas son variadas. Se trata siempre de que la gente le venda su alma al diablo, pero las oportunidades son diversas: en unas ocasiones, se trata de dinero; en otras, de poder; en otras más, de favores que pueden cobrarse con el tiempo, y con intereses. Según los rumores de la política y la cultura, la gente vende su alma también por fama, o por virtuosismo, por ejemplo.


Hoy se vende el alma al diablo, pero el diablo cobra el pacto siempre después. El tiempo le pertenece a Belcebú. No ya a quienes han accedido al pacto fáustico.


El desespero juega un papel importante, pero es verdad que también el pacto se funda en el deseo insaciable de algunas personas. Mefistófeles no tiene afán: espera, acecha, casi siempre va a la fija, e induce a las gentes a firmar el acuerdo. Usualmente, se trata de una firma de sangre, no necesariamente en el sentido literal, pero sí debido a que se pactan los más profundos deseos y necesidades, los más recónditos sueños, la desesperanza más profunda e inagotable.


Fausto tiene muchos nombres y caras, y sus expresiones en el mundo son variadas: están los bancos, el sector financiero, los prestamistas de todo tipo. Están también los facilitadores, los “lobbyistas”, los intermediadores y los facilitadores de toda índole. Están igualmente los poderes de toda clase: los policivos y militares, los eclesiásticos a su manera, los políticos y los sociales con sus caras cambiantes y sus sonrisas prediseñadas.


La lógica del pacto es elemental: se vende hoy lo que se pagará o se cobrará mañana.


“Ponga el precio”, dice Mefisto. “Si me vende el alma yo accedo a la cantidad acordada”. El dinero no siempre interviene, pero es un componente importante; particularmente en el mundo de hoy.
Sólo tres condiciones evitan cualquier tentación del maligno:


• Hay que ser sumamente fuertes.
• Hay que ser sinceramente inocentes.
• Hay que ser verdaderamente libres.


Para no caer en las trampas de vender el alma. Sólo quienes son fuertes, inocentes o libres evitan caer en las tentaciones del diablo.


Y entonces no saben de coimas, sobornos o corrupción, no tienen, en absoluto, precio, o las evitan, a veces de maneras sutiles o abierta y directamente.


Lo cierto es que la mayoría de las gentes andan, incluso a veces a pesar suyo, con la cerviz agachada. Se agachan ante la autoridad o el poder, y entonces guardan silencio, ven las injusticias alrededor suyo pero evitan pronunciarse, y terminan por olvidar la acción colectiva. Viven llenos de miedo, de inseguridades, y terminan por aceptar “el estado de cosas” por temor a represalias, o a consecuencias peores. Y entonces han vendido el alma.


Y es que el pacto fáustico es justamente eso: un pacto individual, nunca colectivo. El maligno se acerca a cada uno y divide a quien de los demás. El alma es individual, se ha dicho siempre, y es el alma de cada quien lo que el diablo desea.


Sí, el mal se alimenta de los miedos, los temores y las inseguridades, y eso lo fortalece en cada acuerdo. En el lenguaje de la teoría de juegos, las decisiones del diablo son siempre decisiones paramétricas: porque conoce a la gente, a su gente, el diablo aísla a cada quien de los demás y le hace creer que sus necesidades, que sus deseos, que sus ambiciones son solamente suyas y no competen a los demás.


La corrupción parece ser el nombre de boga de los pactos de Mefisto. Y pareciera que la corrupción sucediera en el ámbito público tanto como en el privado. El derecho ha llegado a llamar al pacto fáustico como fraude, peculado, cohecho, prevaricato y varios nombres más. Pero lo cierto es que el derecho se queda corto, en esta ocasión, con respecto a la literatura.


Para entender el profundo malestar de la cultura, la crisis sistémica y sistemática, la corrupción galopante, pero también la pérdida de capacidad de la acción colectiva, por ejemplo, basta con ir al Fausto de Goethe. Fausto accede a los acuerdo de Mefistófeles en el marco de su amor por Gretchen (o Margarita). Una auténtica tragedia.


La gente tiene precio. Esa es la verdadera tragedia del mundo contemporáneo. Los poderes, las autoridades, los agentes del sector financiero y muchos más lo saben. Y actúan en consecuencia. Han obligado a cada quien a agachar la cabeza. Y vender lo mejor que jamás pudieron tener: su vida. Con lo cual se hacen profundamente débiles, pierden cualquier inocencia –por ejemplo, alegría, o tranquilidad– que alguna vez tuvieron, se convierten en esclavos.


La mayoría de las gentes nacen libres, pero mueren esclavos, por el pacto fáustico.

04 MARZO 2018

 

Publicado enSociedad
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