Brzezinski confiesa que EU estuvo detrás del golpe fallido en Turquía

Zbigniew Brzezinski, ex asesor de Seguridad Nacional de Carter e íntimo de Obama, "confirmó que EU apoyó a la oposición de Erdogan para perpetrar el golpe". ¡Vaya confesión tan cándida y candente!

Como adelanto a su próximo artículo en The American Interest, Brzezinski sintetiza en su "resumen" que "el papel de EU en el golpe en Turquía fue un grave error (¡supersic!)" que “puede causar una mayúscula explosión a la reputación (sic) de EU (http://goo.gl/JXUezx)”.

Brzezinski, creador de los mujahidines/Al-Qaeda ahora transmutados en yihadistas posmodernos, ha escogido a la influyente revista The American Interest como la paloma mensajera para sus relevantes apreciaciones geoestratégicas, gusten o disgusten, como es el caso transcendental de su exhortación a un nuevo realineamiento con Rusia y China, una versión del inevitable nuevo orden tripolar que no se atreve a pronunciar su nombre (http://goo.gl/kcSEDO).

Resulta y resalta que "Turquía se encontraba a punto de reconsiderar su política exterior después de su fracaso en Siria durante los pasados cinco años y los errores de cálculo al apoyar el golpe y al hospedar a su líder (nota: Fethullah Gulen, asilado en Pensilvania) son tan serios que no es más posible culpar al otrora aliado de EU, Turquía, si da su espalda a EU y recapacita su política".

¿Propone Brzezinski en forma subliminal entregar al aliado asilado Gulen para aplacar la ira del sultán Erdogan y operar un control de daños en su deteriorada relación con EU cuando Turquía ha iniciado un acercamiento espectacular con Rusia e Irán (http://goo.gl/2JUsoZ)?

En su asombrosa confesión pública, Brzezinski reconoce que "una potencial coalición Rusia/Turquía/Irán puede crear la oportunidad (sic) para resolver la crisis siria" y "si Erdogan tuviese un poco de sabiduría, habría llegado al entendimiento de que no tendría una credibilidad independiente con la ayuda de algunos países árabes decadentes". ¡Qué fuerte!

El usualmente bien informado, el alemán-estadunidense, F. William Engdahl –connotado geopolitólogo formado en la Universidad de Princeton y consultor de riesgos estratégicos–, escrudiña la confesión del golpe fallido del 15 de julio de parte de Brzezinski y expone la telaraña de intereses de Gulen apuntalado por la CIA: "refleja una tremenda lucha interna de facciones en los círculos cupulares de EU", que “reconfigura el más extraño año electoral presidencial en la historia estadunidense (http://goo.gl/c6ksof)”.

Engdahl comenta que el golpe auspiciado por EU se escenificó "días después de que Erdogan anunció un mayor giro estratégico para alejarse de la OTAN y acercarse a Rusia" y cuya confesión vino del Olimpo geoestratégico estadunidense: ¡nada menos que de Brzezinski!

Engdahl refiere que los aludidos "países árabes decadentes" son "sin duda Arabia Saudita y Qatar, los principales financieros de la guerra del terror sirio contra Assad desde 2011". ¡Muy fuerte!

Juzga que la dramática confesión de Brzezinski no es menor, ya que, “con Henry Kissinger fue uno de los principales estrategas exponentes de la política exterior del periodo posguerra, fundador y director ejecutivo de la Comisión Trilateral de David Rockefeller, y quien hasta hoy todavía conserva (sic) presuntivamente permiso y acceso a los reportes de espionaje top secret de EU” y quien "expresa ahora su furia (¡supersic!) por la plena incompetencia (sic) del espionaje estadunidense en manejar la relación con Turquía".

Engdahl comenta que "en forma notable, la persona en el Departamento de Estado directamente responsable, no solamente del desastroso (sic) golpe de febrero de 2014 en Ucrania, sino también en Turquía, es la malhadada (sic) y perpetua (sic) guerrera Victoria Nuland, esposa del neoconservador straussiano Robert Kagan". Por cierto, ambos son israelí-estadunidenses y la amazona Vicky fue quien profirió sicalípticas invectivas grabadas contra Europa ("Fuck Europe!").

Según Engdahl, a partir del fallido golpe de EU y el viraje de Erdogan al Este, "el Pentágono se vio obligado a desmantelar velozmente sus ojivas nucleares de la base aérea Incirlik, cerca de la frontera siria, para recolocarlas en Rumania". Peor: el turco insinuó que la base de Incirlik puede ser usada por Rusia.

Por sus dramáticas repercusiones, a juicio de Engdahl, "el 15 de julio pasará a la historia como una de las más decisivas derrotas de la proyección del poder global de EU, del llamado nuevo orden mundial de David Rockefeller y amigos (sic)".

Es más que justificada la inusitada furia pública de Brzezinski, quien contempla el desmoronamiento de su "tablero de ajedrez" euroasiático –y sus volcánicos Balcanes (http://goo.gl/Jjq8HP)– desde Ucrania, pasando por Turquía (nominal miembro de la OTAN), hasta el binomio Siria-Irak, para condensarse en el otro binomio Afganistán-Pakistán.

Se resquebraja así el asfixiante cerco continental euroasiático formulado por las “trampas de Brzezinski (http://goo.gl/EcvXBe)” contra el triángulo continental RIC (Rusia, India y China).

Algunos puntuales tuits de la angustia geoestratégica de Brzezinski en el lapso de cuatro meses son ilustrativos del caos global y del choque de EU contra la naciente alianza de Rusia y China, los cuales han pasado a la contraofensiva, donde destaca el contencioso turco y sus reverberaciones.

El 4 de mayo: "Trump sin gran diseño estratégico coherente y la señora Clinton favoreciendo viajar sobre hacer estrategia levanta incertidumbre global sobre EU". Cabe señalar que la hija de Brzezinski (pro Hillary) se ha enfrascado en un hormonal duelo verbal con Trump.

15 de junio: "¿Por qué EU pone en peligro sus intereses creando una situación en Asia, donde China siente no tener otra opción que estrechar sus relaciones con Rusia?"

31 de agosto: "La ausencia de una visión estratégica de EU puede tornar la cooperación sino-rusa de un tigre de papel a algo más preocupante".

1º de septiembre: “Se requiere un poder sunita estabilizador; sin embargo, los posibles estados –Turquía, Egipto, Arabia Saudita– son cada vez más ineptos o no desean liderar”. ¡Muy severo!

Pues sí: no es lo mismo administrar el auge unipolar de EU que su vigente decadencia tripolar.

Tampoco es lo mismo lidiar con la resucitada Rusia en la "era Putin", que con sus pusilánimes antecesores (Gorbachov y Yeltsin), ni con el mandarín Xi, en la fase del milagroso ascenso de China.

La decadencia de EU es inversamente proporcional a la resurrección de Rusia y al ascenso irresistible de China –al unísono del despegue callado de India–, lo cual fue notorio, en vísperas del arranque de la undécima cumbre del G-20 en Hangzu, con el desaire en la pista de aterrizaje a la muy mediocre asesora de Seguridad Nacional de Obama, la amazona Susan Rice (http://goo.gl/yihHkK). El mensaje es tremendo en símbolos, cuando la última visita de Obama a China demarró muy mal (http://goo.gl/57gV9n).

Ante tantas provocaciones injerencistas de Obama, quien se confina en su autismo unipolar inoperante, Rusia y China ya se quitaron los guantes y quizá hayan detectado que EU no solamente se encuentra en franco declive global y doméstico, sino que también carece de geoestrategas válidos cuando Brzezinski (88 años) y Kissinger (93) se encuentran en su ocaso biológico.

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Viernes, 02 Septiembre 2016 06:04

Un trabajo demoledor

Un trabajo demoledor

El multimedios dominado por los hermanos Marinho trabajó para acabar con el gobierno de la ex presidenta, y antepuso sus intereses corporativos a los de 54 millones de ciudadanos.

 

El grupo Globo fue un actor decisivo en el golpe legislativo contra Dilma Rousseff. Maceró la idea ante cada una de sus audiencias, desde sus programas de TV, las radios que domina y su diario emblema. Difundió sin rodeos que la destitución de la ex presidenta era la salida adecuada para la crisis de Brasil y lo festejó en el campo simbólico y en sus titulares más importantes. Arrancó el periódico O Globo en twitter. La noche en que el Senado votó, hizo público un tuit donde sólo se veía la bandera nacional. Un significante muy preciso que después fue borrado, aunque ya era tarde. Desde la tapa del mismo medio, ayer emplazó al cuestionado presidente: “Dilma sufre el impeachment, ¿y ahora Temer?” La factura por el respaldo prestado apenas demoró unas horas. Vocero jerarquizado del establishment del que forma parte, en su primera plana enumeró las condiciones que deberá imponer el nuevo gobierno: “Presidente tendrá dos años y cuatro meses para cumplir compromisos”.


La lista apareció debajo de aquel título: “Aprobar el ajuste fiscal y las reformas del sistema previsional y de trabajo; reducir el desempleo, atraer inversiones y destrabar concesiones; mantener la promesa de no interferir en el caso Eduardo Cunha; apoyar el Lava Jato y rechazar acciones que estorben las investigaciones; administrar la división en el PMDB y pacificar la relación con el PSDB y el DEM (el ex partido del Frente Liberal) y además, enfrentar en el Congreso y en las calles la oposición anunciada por Dilma”.


Un decálogo de exigencias que podría aplastar a la pieza del mecano que el mismo grupo utilizó para construir un nuevo status quo: el debilitado ex vicepresidente de Rousseff, hoy en gira por China. Con tono admonitorio, el diario sentenció en el editorial que “ahora los políticos saben el riesgo que corren”. Otro periódico del mismo multimedios, el diario Extra, describió lo obvio: “El país quedó dividido” tras el Impeachment.


Globo se autodefine como “un grupo ciento por ciento brasileño” y usa un slogan que apela a la nacionalidad como emblema: “Brasil es su origen, su mayor inspiración y responsabilidad”.


El gigante dominado por los hermanos Marinho hizo un trabajo demoledor para acabar con el gobierno de la ex presidenta, antepuso sus intereses corporativos a la voluntad de 54 millones de ciudadanos y jaquea todavía a la figura de Lula que se proyecta hacia las elecciones de 2018. Su estructura se lo permite con creces: llega a cien países por medio de Globo Internacional, su audiencia televisiva alcanza los 170 millones de brasileños, participa en la industria del cine con Globo Filmes, pero su unidad de negocios más redituable es Globosat, la empresa de cable por suscripción.


No fue el único grupo que apostó por la destitución de Dilma, aunque sí el más importante. El diario Estado de São Paulo publicó ayer una tapa donde se observa un dibujo de Temer sentado y mientras cose o zurce con aguja una gran bandera de Brasil. El título es: “La hora de las medidas amargas”. En la bajada dice: “Oficializado como presidente de la República, Michel Temer deberá ahora conseguir que el Congreso apruebe las medidas fiscales que tienen por objetivo recuperar las finanzas de gobierno”.


En la misma línea editorial, el Correio Braziliense da una visión optimista basado en que “los especialistas apuestan que el PBI volverá a crecer” y destaca las promesas de reformas del dirigente del PMDB “para sacar al país de la crisis”.


En la vereda opuesta, medios menos influyentes pero prestigiosos como el portal Carta Maior, criticaron la destitución de Rousseff y sobre todo proyectan un futuro muy complicado para Brasil. Los análisis fueron desde el título de un editorial firmado por Saúl Leblon que dice “Golpe empuja a la nación hacia una noche de San Batolomé” (por la matanza de hugonotes de 1572 en París) hasta un artículo del teólogo Leonardo Boff que escribió “El día triste de Brasil: el golpe parlamentario”.


En su nota principal, Carta Maior titula: “Cinco motivos para gritar es golpe, ¡fuera Temer!”. La bajada de ese artículo completa la opinión del medio: “El golpe es una articulación entre las élites más atrasadas de Brasil, un verdadero golpe de clase contra los intereses de los trabajadores y las minorías”.


Quien coincidió con este tipo de críticas a la decisión del Senado de destituir a la ex presidenta, fue el ex juez del Tribunal Supremo Federal (TSF), Joaquim Barbosa. Dijo que “ellos –por los golpistas– están conduciendo los medios de comunicación, incluyendo canales de TV”.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


PROTESTAS EN TODO BRASIL Y REPRESION POLICIAL EN SAN PABLO TRAS LA ASUNCION DE TEMER


La dictadura blanda debutó con represión


En el mismo lugar donde horas antes un grupo de opositores a la depuesta mandataria había celebrado su remoción con bocinazos y descorchando botellas con champán, los simpatizantes de Rousseff enfrentaron a la policía.

La destitución de la presidenta Dilma Rousseff generó el rechazo de buena parte de la sociedad brasileña. Las protestas en contra de la salida del gobierno de la delfín de Inacio Lula Da Silva y su sustitución por Michel Temer, aprobada por el Senado brasileño, se multiplicaron en una decena de estados del país. Los incidentes más graves se registraron en Sao Paulo, donde la Policía Militar (PM) volvió a reprimir con violencia. Como tema principal, el portal de noticias paulista Vice Brasil tituló “El saldo sangriento del último acto muestra que no se puede protestar en Sao Paulo”, con una foto del rostro de la estudiante universitaria Deborah Fabri, totalmente ensangrentado. Por las heridas recibidas, la joven perdió la visión de su ojo izquierdo.


En el mismo lugar donde horas antes un grupo de opositores a la depuesta mandataria había celebrado su remoción con bocinazos y descorchando botellas con champán, los simpatizantes de Roussef enfrentaron a la PM, que intentó dispersar dos protestas contra el Gobierno de Temer.


Ambas concentraciones se originaron en inmediaciones al Museo de Arte de Sao Paulo (MASP), ubicado en el corazón financiero del país, y se dirigió rumbo al centro y, por tercera noche consecutiva, la policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a las personas que se habían acercado al lugar para mostrar su bronca contra Temer. Algunos manifestantes rompieron algunas vidrieras, marquesinas de negocios y una patrulla policial.


También en Sao Paulo, otra movilización convocada en favor de la presidenta cesanteada bloqueó varios tramos de la Marginal Tietê, una de las principales arterias de acceso a la ciudad brasileña. La concentración de ayer fue organizada y llevada a cabo por integrantes del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST), que exigen que se restituya en el cargo a Rousseff, quien afronta un juicio en el Senado que puede acabar en su destitución, según informó el diario Folha de Sao Paulo.


Según el diario Globo, cuatro personas detenidas durante la manifestación del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) en la mañana del martes, en Sao Paulo, fueron puestos en libertad en la tarde de ayer, pero deberán responder por los delitos de resistencia, desobediencia y daños a la propiedad pública, de acuerdo con el Tribunal de Justicia de esa ciudad.


Uno de los manifestantes fue detenido cuando conducía un camión cargado con neumáticos que iban a ser utilizados para construir piquetes, según el Departamento de Seguridad Pública. En el día destinado para que la Cámara Alta decidiera si apartaba a Rousseff de su cargo, los manifestantes organizaron barricadas e incendiaron neumáticos –a primera hora de la mañana– para impedir que el tránsito circulara, lo que generó atascos de varios kilómetros.


Algunos de los manifestantes llevaban carteles con el mensaje “Fuera Temer”, habitual en las protestas convocadas desde que el 12 de mayo el por entonces vicepresidente de Brasil y ahora presidente, Michel Temer, asumiera la jefatura de Estado de manera interina.


Las protestas contra Temer se reprodujeron además en Río de Janeiro, donde centenares de personas se manifestaron en el centro de la ciudad, y otras capitales del interior, como Porto Alegre, Salvador, capital de Bahía, y Vitoria, Espírito Santo. Las manifestaciones contra la asunción de Temer también se llevaron a cabo en otras ciudades, como Curitiba y Brasilia. En Belo Horizonte, decenas de personas salieron a la calle pero para celebrar la destitución de Rousseff y la asunción de Temer.

Publicado enInternacional
George Soros: sembrador del caos global desde Ucrania hasta los Balcanes, según DC Leaks

Es la época de perturbadoras filtraciones cibernéticas cuando pende sobre la adolorida cabeza de Hillary Clinton otra ronda de divulgación de casi 16 mil nuevos correos comprometedores, mientras en forma coincidente su gran aliado, el megaespeculador George Soros –presunto hombre de paja de los banqueros esclavistas Rothschild y cuyo verdadero nombre es György Schwartz, con una fortuna de 25 mil millones de dólares–, es desenmascarado en sus actividades subversivas trasnacionales mediante la exposición de 2 mil 576 documentos privados por DC Leaks, cuya página fue tirada, como era de esperar.

Por fortuna había guardado diversas fuentes, como The Hill (http://goo.gl/auUWWF) –por cierto, muy pro Hillary–, que coloca la foto de Soros con el logo del Foro Económico Mundial de Davos, a quien también controla (http://goo.gl/QZFCWJ).

The Saker (http://goo.gl/1TBPZd) expone cómo la "Fundación Sociedad Abierta (sic)", de Soros, ha sido "desenmascarada" y comenta que ya era "conocido por estar involucrado en muchas de las revoluciones y golpes de Estado en el mundo, así como su poderosa influencia en la política". Hoy tales filtraciones "proveen evidencia directa de qué tan profunda y seria es su injerencia" con colosales cantidades de dinero invertidas en las "impolutas" ONG y en "promociones" que se centran en los "derechos humanos (sic)" y la "democracia (sic)" en importantes periódicos que lubrica y/o controla: The Guardian, Hufftington Post, Libération, etcétera. ¡Qué grave!

Son 12 las técnicas que usa Soros para conseguir sus objetivos y su enfoque primordial son los "jóvenes", movimientos contestatarios como Syriza (Grecia) y Podemos (España), y cierto tipo de "periodistas". ¡Cómo! Se quedaron cortos porque también en América Latina (AL) pululan sus palafreneros.

En 2014, Fundación Sociedad Abierta apadrinó proyectos de varias organizaciones, entre las que destaca Transparencia (sic) Internacional, que un servidor ya había expuesto (http://goo.gl/oAonKP).

“Soros apoyó el golpe fascista en Ucrania (http://goo.gl/K04oWs)” cuando "junto con los principales ejecutivos de la fundación, mantuvo extensas reuniones con casi todos los actores involucrados en los acontecimientos de la plaza Maidan, situada en el centro de Kiev", entre quienes "estaban los ministros ucranios de Asuntos Exteriores, Justicia, Salud y Educación, así como el embajador de EU en Ucrania, Geoffrey R. Pyatt, y el director de Usaid": el objetivo era "minimizar y contrarrestar la influencia rusa y los lazos culturales Moscú-Kiev con un enfoque para imponer un paquetazo de medidas neoliberales".

Tyler Durden, del incendiario Zero Hedge, acota que las filtraciones “revelan la conspiración (sic) detrás de la crisis de los refugiados en Europa, la manipulación de los multimedia que controla (http://goo.gl/IoOvjE)”.

Se evidencia el predominio que ejerce sobre ciertos think tanks, de por sí muy desacreditados (http://goo.gl/oAMOE9), como el Instituto de Política Migratoria, y su manejo perverso de los migrantes: la carne de cañón de Soros.

Para paliar la “crisis migratoria (http://goo.gl/ESsQbB)”, Soros había abogado crear "zonas económicas especiales" en los Balcanes con "incubadoras neoliberales". ¿Alguna coincidencia con el sureste mexicano en llamas y sus "incubadoras neoliberales"?

El "Proyecto de la Prensa en Ucrania" expone "cómo Soros influyó en la sesgada cobertura de los multimedia en los eventos de Ucrania".

Zero Hedge explaya que la relación de Soros con varias ramas del gobierno de EU lo convirtió en el "cuarto Estado (nota: la prensa)" y se asombra del silencio estruendoso de los multimedia de Occidente (http://goo.gl/VuCMyC). ¡Cómo: si los tiene controlados!

Soros se da el lujo de "instruir (sic)" a la entonces secretaria de Estado Hillary en "cómo lidiar con las turbulencias en Albania en 2011" y se detalla su flagrante intervencionismo en las elecciones de Europa para conseguir sus aviesos objetivos: "usa su enorme riqueza para crear el caos global"; ha dividido a EU "corrompiendo a su clase política muy corruptible", destruyó a Ucrania "apoyando un golpe de Estado", y planeaba derrocar a Putin para desestabilizar a Rusia (http://goo.gl/IaiQPg).

Un editorial de Investors Business Daily (http://goo.gl/9bR608) pregunta si Soros es el titiritero de los demócratas y Hillary cuando financia al Center for American Progress, que preside John Podesta, íntimo de los Clinton, y una de cuyas empresas, Global Solutions, "dirige" el ex embajador de "México" en EU: Arturo Sarukhan (http://goo.gl/72c6xJ). ¡En manos de quiénes ha estado la cancillería del “México neoliberal itamita”!

Katehon –donde colabora el filósofo Alexander Duguin, ideólogo del zar Vlady Putin– fulmina que "el verdadero rostro de la actividad filantrópica del magnate sionista (sic) Soros fue expuesta" y pone en la picota el papel de las financiadas ONG que operan “como grupos de presión en elecciones tanto en EU como Europa (http://goo.gl/yM6dN4)”. Una de las tónicas constantes de la fauna de palafreneros de Soros es acusar a sus críticos de "teóricos de la conspiración", "antisemitas" y "agentes rusos". ¡No, bueno!

Russia Insider reproduce un artículo del portal Radix: "Las filtraciones sobre Soros: la más importante historia que no se escucha" que "detalla la estrategia, táctica, donativos)" de sus muy influyentes redes globales, “en particular contra Rusia con el fin de socavar sus estructuras familiares tradicionales y la identidad europea en el mundo (http://goo.gl/Bhco2X)”.

Soros juega con la demografía porque "entiende que la demografía es destino". Un servidor había detectado que detrás de la crisis migratoria se encontraban los objetivos geopolíticos de Soros/Departamento de Estado para desestabilizar a Europa (http://goo.gl/0RTguG). ¡Nihilismo sin límite!

Wayne Madsen, ex investigador de la célebre NSA, en su libro Soros: el quantum del caos ya lo había desnudado con antelación (http://goo.gl/bqLJn4). De los 26 capítulos del libro destacan: su desestabilización de los Balcanes; su doble juego en el Cáucaso; su colaboración en el golpe en Honduras; su infiltración en China; la "soronización (sic) de la ONU"; sus redes de apoyo a las "revoluciones de color" y las "revoluciones árabes", y su injerencia en AL: "desde los campos de batalla de Libia y Siria a las estepas de Asia Central y desde las minas de oro y diamantes de África a los pisos de remates de Wall Street".

El portal europeo Dedefensa se asombra del magno control de Soros sobre el "cuarto poder (los multimedia)" de Occidente (http://goo.gl/KvehLe).

¿Qué pasará con Soros, a sus 86 años, y con sus hijos en el caso, todavía lejano, de que su gran aliada Hillary no arrebate la presidencia?

Thomas Lifson aduce que los documentos sobre “Soros, supremo manipulador de los gobiernos y que controla al Departamento de Estado, encararán un escrutinio sin precedente (http://goo.gl/FHPrS5)”.

¿Encarna Soros a la "CIA paralela" o a una supragencia subrepticia del “Estado profundo ( deep state)” y su muy vista "mano invisible" en Wall Street y la City?

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Viernes, 22 Julio 2016 08:44

La bendición de Alá o del Tío Sam

La bendición de Alá o del Tío Sam

Una semana después del fallido golpe de Estado, que provocó la muerte de al menos 290 personas, aún no queda claro qué sucedió en Turquía. El gobierno acusa al clérigo Fethullah Gülen, autoexiliado en Estados Unidos, pero éste sostiene que se trató de un autogolpe del presidente Recep Tayyip Erdogan para aumentar su poder.

 

En su edición de mayo de 2008 la prestigiosa revista de política internacional Foreign Policy estampó la foto de Fethullah Gülen en su portada, en un número dedicado a consagrar al “intelectual público más influyente del mundo”. En la compulsa realizada por la revista, Gülen superó a destacadas personalidades, como los Nobel Orhan Pamuk y Mustafá Yunus, además de a Umberto Eco, a Al Gore, al entonces papa Benedicto XVI, a Paul Krugman y a Noam Chomsky, entre otros.

 

Así y todo, Gülen es un desconocido para Occidente, aunque no para las autoridades y los organismos de seguridad del país que lo cobijó. Tampoco para los 80 millones de turcos y buena parte de los musulmanes del mundo, sobre quienes ejerce cierto liderazgo espiritual y político a través del Hizmet (Servicio, en español), un movimiento que Gülen lidera desde su creación en la década de 1960.

 

Aunque en su momento apoyó al Partido por la Justicia y el Desarrollo (Akp) que dirige Erdogan, en 2013 Güllen rompió con el actual presidente, al cual acusó de corrupción. La tensión ha venido escalando desde aquel momento, a tal punto que en marzo el gobierno se apropió de Zaman, el diario identificado con el movimiento de Gülen.

 

Erdogan acusa a Hizmet de haber creado un “Estado paralelo” en base a una estrategia de copar las instituciones defendida por el propio Gülen en 1998, en una suerte de sermón que fue grabado por los servicios de inteligencia. “Tenemos que avanzar por las arterias del sistema hasta llegar a todos los centros de poder sin que nadie note nuestra existencia (...). Debemos esperar el momento y las condiciones adecuadas para conseguir llevar el mundo en nuestras espaldas”, dijo Gülen en aquel momento, poco antes de exilarse.

 

Ese fue el motivo por el cual se lo juzgó y condenó, aunque más tarde la Corte de Apelaciones lo absolvió. Sin embargo, nunca regresó a su país. Lo cierto es que su movimiento cuenta con más de siete millones de adeptos en 160 países, abrió miles de escuelas, universidades, tiene un banco y es apoyado por grupos financieros, fundaciones y medios de comunicación. Los miembros de Hizmet han ingresado masivamente en la administración de justicia y la policía, dos de los sectores que han sido “depurados” por Erdogan tras el intento de golpe de la semana pasada.

 

AÑORANDO EL IMPERIO.

 

Luego de la derrota del imperio otomano en la Primera Guerra Mundial y la ocupación del país por los aliados, el general Mustafá Kemal dirigió la guerra de independencia, que finalizó con la expulsión de los ocupantes y la proclamación de la República de Turquía en octubre de 1923. Kemal, bautizado como Atatürk (padre), fue el primer presidente del nuevo Estado, que se proclamó laico, democrático y moderno.

 

Su gobierno emprendió grandes reformas, en particular la desislamización del país, teniendo a Europa como modelo. Abolió los califatos y cerró las escuelas teológicas (madrazas), la ley islámica (sariá) fue sustituida por un código civil y concedió el derecho de voto y la posibilidad de ser elegidas para el parlamento a las mujeres. Kemal prohibió a su vez el uso del velo y símbolos y vestimentas tradicionales otomanas, por considerarlas feudales, y remplazó el alfabeto árabe por el latino. Las fuerzas armadas fueron a su vez particularmente beneficiadas por el kemalismo.

 

Sin embargo, pese a la occidentalización forzada, en Turquía sobrevive una fuerte identidad musulmana, al tiempo que el país es sentido como ajeno o extraño por el mundo islámico.

 

Esta contradicción entre modernidad y tradición, entre islamismo y laicismo se ha profundizado en los últimos años con un doble movimiento: el fracaso de la integración de Turquía a la Unión Europea y el crecimiento de las corrientes islamistas, representadas tanto por Erdogan como por Gülen, sobre todo desde las elecciones de 2002, con el triunfo del Akp, un partido conservador en lo social, liberal en lo económico y neo-otomanista en el escenario internacional. El movimiento de Gülen apoyó entonces al Akp, pero hay diferencias entre ambos. Gülen pretende recuperar el legado del imperio otomano y aboga, por lo tanto, por un nacionalismo expansionista. De hecho, según el periodista argentino Pablo Kendikian, director de Prensa Armenia y autor de un libro de investigación sobre Gülen, el movimiento “se está expandiendo por los países que pertenecieron al imperio otomano, sobre todo en los Balcanes”.1

 

UNA RED MÚLTIPLE.

 

La influencia del movimiento Hizmet puede cuantificarse en la importancia de algunas iniciativas afines a Gülen. La liberalización económica decidida por el régimen militar en la década de 1980 promovió el ascenso de una nueva clase media de comerciantes y pequeños y medianos empresarios que profesaban la religión islámica. Con los años, se fue creando lo que Kendikian define como “un imperio financiero”, a cuya cabeza está el Banco Asya, estrechamente vinculado a Gülen, que es “el mayor prestamista islámico de Turquía” (Punto de Vista, 23-I-15). La poderosa Confederación de Empresarios e Industriales (Tuskon, por su sigla en inglés), integrada por 140 mil compañías, 211 asociaciones y más de 55 mil empresarios, está también ligada al movimiento.

 

Pero lo más importante son las 400 instituciones privadas de enseñanza y los institutos que preparan a los estudiantes para el ingreso a la universidad, muchos de ellos gratuitos, que realizan cursos intensivos de inglés y promueven el islam y el estudio de las ciencias. “Los primeros graduados de las escuelas Gülen y muchos de sus miembros ocupan hoy posiciones clave dentro de la burocracia estatal turca, en especial en la policía y el poder judicial”, sostiene Kendikian.

 

En Asia Central hay otras 500 instituciones educativas vinculadas al clérigo que se expandieron tras la caída de la Unión Soviética, pero Rusia y Uzbekistán prohibieron la actividad de los simpatizantes de Gülen al considerarlos peligrosos para sus intereses nacionales (El Mundo, 18-XII-09). Gülen y el movimiento Hizmet mantienen una alianza más o menos estable con la Cia. The Washington Post publicó en 2011 las revelaciones de un ex director de los servicios secretos turcos, en las que afirmaba que el movimiento es una fachada de la Cia y que en la década de 1990 protegió agentes encubiertos en Uzbekistán y Kirguistán. Según varios analistas, el interés del movimiento Gülen para Estados Unidos consiste en ofrecer alternativas a la expansión del islamismo radical pero también como forma de contener a Rusia y a China, ya que las zonas de expansión del movimiento coinciden con los corredores energéticos más importantes de la región. No obstante, Washington parece moverse con pies de plomo en sus relaciones con Gülen, ya que el ejército turco es el segundo mayor de la Otan y el flanco que cubre es vital para la estrategia estadounidense.

 

GOLPE SÍ, GOLPE NO.

 

En los últimos meses se han sucedido situaciones complejas y contradictorias que tienen en Turquía uno de sus ejes nodales: el recrudecimiento de la guerra contra el pueblo kurdo; la presencia turca en la guerra de Siria, incluyendo el derribo de un caza ruso en noviembre pasado; el fuerte enfrentamiento entre Rusia y Turquía, que se saldó con el reciente acercamiento entre ambos gobiernos y la anunciada reunión entre Vladimir Putin y Erdogan; una serie de fiascos en las relaciones internacionales de Turquía, que la han llevado a oscilar entre su alianza con la Otan y Estados Unidos y un acercamiento a Israel, Irán y Moscú.

 

Sobre este telón de fondo se despliega la fuerte ofensiva contra Gülen, que llevó a la intervención del Banco Asya a principios de 2015 y al registro y acoso de instituciones educativas y de las oficinas de la confederación empresarial Tuskon. Y todo ello en pocos meses, lo que revela que Erdogan abrió demasiados frentes a la vez, quizá desesperado por el declive de su política, que lo llevó a fracasar en Siria y a encallar su proyecto de potencia regional.

 

Es evidente que el fallido golpe se produce en un momento de hondos virajes. Para muestra, un botón: la condena más fuerte y rápida provino de Irán, que hasta poco tiempo atrás estaba enfrentado con el régimen turco. Las tres hipótesis manejadas son plausibles: un autogolpe de Erdogan para fortalecerse (“Es una bendición de Alá”, dijo el presidente en su primer acto público poco antes de anunciar su ofensiva depuradora), el cansancio de los militares, y una efectiva participación en él de Gülen, como denuncia el gobierno.

 

En todo caso, quedan dos puntos en el aire que serán develados en las próximas semanas. Es demasiada casualidad que el golpe se haya producido en plena reconciliación turco-rusa, poco después de que Erdogan se disculpara por el derribo del caza ruso y días antes de la reunión entre los presidentes.

 

Hay dos temas vinculados a esta nueva alianza, ambos centrales: la guerra en Siria (que no puede continuar sin la activa participación turca contra el régimen de Bashar al Asad) y la construcción del oleoducto Turk Stream, suspendida por las presiones de Washington y Bruselas y que días antes del golpe se informó podía retomarse, para suministrar gas ruso a Europa a través de Turquía (Sputnik News, 28-VI-16).

 

GEOPOLÍTICA Y PICO.

 

El problema central para Occidente es el papel de las fuerzas armadas turcas, que son clave en el dispositivo militar de la Otan. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial la alianza atlántica ha sido una institución alineada con Estados Unidos. Los militares quedaron muy desprestigiados ante la población turca y ante la comunidad internacional, debilidad que se agrava con las purgas encaradas por Erdogan tras el golpe fallido.

 

Por otro lado, un ejército debilitado no puede jugar un papel de liderazgo en la región. Una semana atrás la Otan reaccionó con virulencia al acuerdo armamentístico entre Rusia y Grecia para la fabricación de fusiles Kalashnikov en el país heleno. Un alto funcionario de la alianza dijo: “Los intentos de un país miembro de la Otan, con una importancia estratégica, como Grecia, para construir su propia relación con Moscú podrían socavar gravemente la capacidad de la alianza para conformar un frente unido para impedir nuevos actos de agresión rusa” (The Telegraph, 8-VII-16).

 

El tablero geopolítico se está moviendo velozmente en Oriente Medio. Para completar el panorama, la guinda del pastel. Mientras las relaciones de Turquía con la Unión Europea y Estados Unidos se tensan y complican, el 29 de junio pasado Ankara solicita el ingreso en la Organización de Cooperación de Shanghái (Ocs), ocasión en la que Erdogan dijo que esa alianza “es mucho mejor que la Unión Europea” (Público.es, 19-VII-16).

 

Ahora le toca jugar a Occidente. El gobierno turco ya pidió la extradición de Gülen. Algunos ministros de Erdogan fueron aún más lejos al asegurar que la tentativa fue organizada por Washington. El secretario de Estado, John Kerry, salió al paso señalando con vehemencia que “las insinuaciones públicas sobre el papel de Estados Unidos en el fallido golpe de Estado son totalmente falsas y dañinas para nuestras relaciones bilaterales” (El Mundo, 17-VII-16).

 

Pero no se negó en redondo al pedido de extradición sino que invitó “al gobierno de Turquía a que nos presente pruebas legítimas que soporten un escrutinio”.

 

No será sencillo dilucidar si, efectivamente, Washington tuvo algún papel en el golpe fallido. Es difícil creer que no supiera nada. Pero, a la vista de la escasa “profesionalidad” de los golpistas turcos (un solo ejemplo: los golpistas tomaron el canal de la televisión pública, pero no los privados, de mucho mayor alcance) también sería extraño que Estados Unidos haya tenido alguna participación. Tal vez nunca se sepa.

 

Lo que sí es evidente es que la base aérea estadounidense en Incirlik, en el sureste de Turquía, está en el ojo geopolítico de la tormenta en curso. Desde que fue inaugurada, en 1955, juega un papel estratégico en el control de toda la región, y desde 2015 en los bombardeos al Estado Islámico en Siria.

 

Situada a apenas 50 quilómetros del Mediterráneo y cerca de la frontera siria, cuenta con una pista de tres quilómetros, tiene un personal de 5 mil uniformados estadounidenses y alberga armas nucleares, además de fuerzas turcas.

 

El lunes pasado la policía turca comenzó a registrar la base “por su supuesta implicación en el fallido golpe de Estado”, ya que de allí salieron aviones que reabastecieron a los cazas que bombardearon Ankara (Europa Press, 18-VII-16). Erdogan puede verse tentado de condicionar el uso de Incirlik a la entrega de Gülen. Sería acaso demasiado arriesgado.

 

El presidente turco parece inclinado a seguir sus impulsos, más que a administrar su victoria con cautela. Cuatro días después del golpe habían sido suspendidos 55 mil funcionarios de Justicia, Interior, Finanzas y, sobre todo, Educación, donde fueron cesadas 15 mil personas por su supuesta vinculación con el movimiento de Gülen, además hay 11 mil detenidos acusados de participar en el golpe. El gobierno pidió además la dimisión a más de 1.500 decanos de todas las facultades de universidades públicas y dependientes de fundaciones. Un despropósito, del que ya ha sido advertido por Bruselas. Erdogan maneja además restaurar la pena de muerte, suprimida por exigencia de la UE, cuando la incorporación de Ankara a la UE aparecía como inminente. E incluso habló de aplicarla retroactivamente, para castigar a los golpistas.

 

Prácticamente enterrada la opción europea, Erdogan no puede permitirse una ruptura drástica con Washington, que sería suicida. Pero tampoco le será sencillo sustituir a sus viejos aliados por otros. No se cambian aliados así nomás, sobre todo cuando se muestran comportamientos erráticos. Lo único seguro es que desde el Brexit, el caos sistémico ha avanzado varios casilleros, y es poco probable que retroceda al lugar previo. 


1. Fethullah Gülen. La enigmática red política turca llega a la Argentina, Ciccus, 2014.

Publicado enInternacional
El fallido golpe en Turquía y las conexiones con Estados Unidos
El presidente Erdogan se ha sumado a sus compatriotas que sospechan que el fallido golpe de Estado no fue solo obra de un grupo de militares, sino que los golpistas actuaron de acuerdo con potencias extranjeras. La prensa turca ha publicado algunas informaciones que apuntan en esta dirección.

 

 


JERUSALÉN.- Los medios turcos han sugerido desde el primer momento del fallido golpe de Estado del pasado viernes la existencia de una posible conexión entre los militares golpistas y potencias extranjeras. Se ha mencionado en más de una ocasión a Estados Unidos, e incluso al “sionismo”, en alusión a Israel, aunque no se han aportado pruebas más allá de ciertos vínculos que podrían ser circunstanciales.

 

Pero el miércoles, en una entrevista con Al Jazeera, el presidente Recep Tayyip Erdogan se sumó a las teorías de la conspiración hablando de algunos “países”, en plural, que podrían haber impulsado el golpe. Naturalmente, Erdogan declinó especificar a qué países se refería aunque dijo que la fiscalía está investigando esta posibilidad.

 

“Puede haber otros países implicados también. La organización terrorista gülenista tiene también otra mente superior, si podemos decirlo así, y llegará el tiempo en que se descifrarán las conexiones (...) No creo que sea necesario esperar mucho tiempo”, declaró Erdogan.

 

De sus palabras se deduce que el presidente turco sigue pensando en Fethullah Gülen, el predicador religioso que reside en Pensilvania y que mantiene buenas relaciones con Estados Unidos, lógicamente, y con Israel, a través de importantes organizaciones sionistas, algunas de ellas controvertidas, de Estados Unidos.

 

Ankara ha solicitado esta semana de manera oficial la extradición de Gülen. Los dos países cuentan con un acuerdo de extradición que se remonta a 1981, aunque distintos expertos consideran que es muy difícil que el presidente Barack Obama dé la luz verde a la entrega de Gülen por distintos motivos.

 

La acusación de “traición” que los turcos han colgado a Gülen no figura como motivo de extradición en el mencionado acuerdo. Además recientemente, en una entrevista publicada en abril por la revista americana Atlantic, Obama calificó a Erdogan de “fallido y autoritario”, y no tendría mucho sentido que ahora entregara a Gülen, tanto si el predicador está realmente implicado en el golpe como si no lo está.

 

La de Wadah Khanfar, ex director de Al Jazeera y presidente del Foro al Sharq, ha sido una de las múltiples voces que han expresado su convencimiento de que el fallido golpe ha sido dirigido, o al menos alentado, desde el extranjero. “Un golpe de esta magnitud no habría sido capaz de nada sin consultar o notificar a los americanos” previamente, ha declarado Khanfar.

 

En Moscú, un diputado de Rusia Unida ha manifestado que el presidente Vladimir Putin “está convencido” de que detrás de los golpistas está Estados Unidos. Curiosamente, Rusia podría ser uno de los países que más beneficiados por el fracaso del golpe. Putin, que ha mantenido un alejamiento de varios meses con Erdogan a causa de la crisis siria, llamó rápidamente a Erdogan para expresarle su apoyo.

 

Los medios turcos han destacado que en la noche del viernes, inmediatamente después de que los militares salieran a la calle, el secretario de Estado John Kerry formuló una confusa declaración diciendo que esperaba que la unidad y la estabilidad de Turquía no se echaran a perder. Solo más tarde, cuando ya se intuía que el golpe no se iba a consumar, la Casa Blanca se expresó a favor de la democracia y aclaró que Kerry también estaba a favor de la democracia.

 

Otro punto de cierta relevancia que las autoridades turcas están investigando está relacionado con la enorme base militar de Incirlik, que se encuentra a menos de cien kilómetros de la frontera de Siria y donde, según ha publicado esta semana la revista New Yorker citando a un general americano, Estados Unidos guarda alrededor de medio centenar de bombas atómicas.

 

Los americanos usan la base de Incirlik para bombardear al Estado Islámico en Siria e Irak pero no está claro para qué son necesarias tantas bombas atómicas en esa localización. El domingo, dos días después del golpe, el jefe de la base, el general Bakir Arkan, fue detenido por su presunta implicación en el golpe.

 

Un día antes, el sábado por la mañana, es decir apenas unas horas después de que los golpistas salieran a la calle, la embajada de Estados Unidos en Ankara publicó un comunicado urgente en el que se afirmaba que las autoridades turcas “están prohibiendo la entrada y la salida de la base de Incirlik y han cortado la electricidad”.

 

La prensa ha publicado que en Incirlik había golpistas y el mismo hecho de que el jefe de la base fuera detenido al día siguiente indica que eso era cierto. La base es compartida por el ejército turco y el ejército americano, y a muchos turcos les resulta difícil explicar que los americanos de la base no supieran nada de lo que se tramaba.

 

Aún más, las autoridades turcas prohibieron el sábado todos los vuelos previstos por los americanos, y también por los turcos, y solo autorizaron la reanudación de los vuelos el domingo, cuando la sublevación se había sofocado definitivamente.

 

Todos estos hechos han servido para que la opinión pública turca sospeche que el golpe no fue obra de un grupo de militares disgustados con el autoritarismo de Erdogan sino que fue cuidadosamente planeado con asistencia del exterior, y que solamente fracasó cuando las multitudes favorables a Erdogan salieron a la calle.

Publicado enInternacional
Un documento secreto revela la estrategia de la CIA en Ecuador

Un informe desclasificado demostró el trabajo de la CIA durante décadas en Ecuador y sus intentos de desestabilizar a Rafael Correa.

 

En el programa "Es Noticia" que se transmite por Telesur, se revelaron documentos que muestran el entramado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. en Ecuador. A esto se sumó un nuevo material desclasificado por medios ecuatorianos. Militares, políticos y medios de comunicación están involucrados en un entramado que pone de manifiesto la injerencia estadounidense en América Latina.


La vendedora de alfombras


Sania Elias Zaitoum El Mayek era una ciudadana libanesa que arribó a Ecuador durante los años '80. A partir de allí pasó a ser Leila Hadad Pérez, con un documento falso que decía que había nacido el 13 de febrero de 1950 en Otavalo (Imbabura).


Según explicó el diario El Telégrafo su misión era “controlar y dirigir” la inteligencia de la Policía y las Fuerzas Armadas (FF.AA.) ecuatorianas. "Incluso, hay testimonios de que ella realizaba movimientos de cargos de oficiales superiores y subalternos", reveló el medio ecuatoriano.


Conocida como la agente ‘Swat’ de la CIA abrió en Quito un salón de belleza y posteriormente un almacén de venta de alfombras que le servían como fachada.


Sin embargo para 2007, luego de algunos incidentes públicos que incluso hicieron que se sospechara de su verdadero trabajo, perdió el control. De acuerdo al documento desclasificado el comandante de la Policía de aquel entonces, Bolívar Cisneros, mantuvo una posición “incomprensible” para los planes de la agente. “Leila nunca elaboró un perfil real del General Cisneros", agrega el texto y apunta que "se tiene evidencia que Cisneros ordenó la detención de Leila en su salida del país hacia los EE.UU. meses atrás”.


La CIA no se detiene


Sin embargo, el hecho de tener que retirar a una de sus principales agentes no detuvo el accionar de la Agencia. Mario Pazmiño, entonces director de inteligencia del Ejército de Ecuador, siguió reportando a la base en Miami.
El documento sostiene que la tarea de Pazmiño era crear confrontación al interior de las FF.AA. y “alimentar elementos colaboradores de la Embajada Americana e incrustados también en las FF.AA., instituciones civiles (Comisión anticorrupción, Fiscalía, etc.) y hasta la prensa”.


Tras el ataque a Angostura, perpetrado en marzo de 2008 por el Ejército colombiano contra una célula de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Pazmiño fue relevado de su cargo por fallas de información. En ese ataque murió el dirigente guerrillero Raúl Reyes y Pazmiño acusado de no haber transmitido a tiempo su conocimiento del ataque.
El "peligro" de Correa y la base de Manta


Cuando Rafael Correa se postuló para la presidencia en 2007, en un cable posteriormente difundido por Wikileaks la embajadora de EE.UU. en el país andino, Linda Jewell, informó: “Si bien ninguno de los candidatos devolverá la relación bilateral a los días felices (...) ninguno de los principales contendientes afectaría a los intereses USA tan a fondo como Correa".


Una de las principales preocupaciones norteamericanas era que se reforzara el "eje chavista" y el posible desmantelamiento de la base de Manta, lo que finalmente se hizo efectivo en 2009. La retirada de la base, ordenada por el nuevo jefe de Estado provocó que “el manejo de la inteligencia se debilite”, según revela el informe.


Por esto, desde que asumió la presidencia y dio comienzo a la Revolución Ciudadana la CIA intentó desestabilizar al gobierno de Correa. El texto se propone generar “una crisis militar, social y política" para fomentar "el mismo escenario que en Venezuela". Además explicíta que "una crisis en lo militar pondría en apuros al Gobierno”.


Finalmente, en relación a los medios de comunicación plantea "tener presente que, la actuación de Ecuavisa por parte de Carlos Vera, se produce con facilidad" así como también el diario Expreso captó "la idea de caotizar al gobierno con una crisis".


La respuesta del gobierno


Mediante una serie de mensajes en su cuenta de Twitter, este lunes Rafael Correa denunció esta operación y como sigue actuando la CIA en el país.

Publicado enInternacional
Turbulencia en Brasil no deja ver el futuro de Rousseff

Este martes se confirmó que cualquier previsión relacionada con el futuro de la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, puede perder sentido rápidamente; tal es la volatilidad del ambiente político. En un escenario turbulento y confuso resulta muy difícil adoptar tácticas de emergencia, y las estrategias de ambos bandos se revelaron, hasta ahora, insuficientes para definir con anticipación los resultados buscados. Ni siquiera Lula da Silva, negociador extremamente hábil, logró conquistar terreno mínimamente seguro, al menos hasta ahora.


Luego de la derrota sufrida el lunes, cuando por 38 votos a favor y 27 en contra la Comisión Especial de la Cámara de Diputados recomendó aprobar la destitución de la presidenta, gobierno y oposición tratan de trazar los pasos siguientes. El resultado, aunque esperado, dejó un sabor amargo a los oficialistas, que esperaban una distancia menor.


El enfrentamiento entre Rousseff y el vicepresidente Michel Temer es de antagonismo explícito y virulento. Temer conspira con la desenvoltura de quien sabe que no hay cómo recuperar el diálogo ni la convivencia, sea cual fuere el resultado. Con eso, las posturas se hicieron más radicales.


Los cabilderos de Dilma siguen presionando a los legisladores indecisos. El gobierno ofrece, como moneda de cambio, puestos y cargos si logra mantenerse. La oposición insinúa lo mismo en una nueva presidencia.


Nadie confía en nadie, ni quien ofrece ni quien se compromete. La velocidad a que suceden los acontecimientos sirve de combustible para mantener la temperatura política en elevadísimos niveles.


Ya no se trata de un panorama un tanto movedizo que cambia cada dos o tres días: la verdad es que Brasil vive momentos frenéticos, y el escenario turbulento puede llegar a cambiar dos o tres veces en un solo día.


Hasta el lunes por la mañana, por ejemplo, la sensación general era que el gobierno había logrado contener la marea opositora. El resultado en la Comisión Especial de la Cámara de Diputaods, pese a lo esperado, fue una cubetada de agua fría. Por más que Lula da Silva reitere, como hizo en un acto multitudinario aquella noche en Río, que lo que importa es la votación en el pleno, creció, principalmente entre los partidos medios y pequeños que se decían indecisos, la sensación de que la derrota de Rousseff se acerca más.


Ayer, dos defenestraciones fortalecieron el optimismo de los que defienden el golpe institucional: el Partido Progresista (PP), que cuenta con 47 diputados –la cuarta bancada en la cámara baja– y el Partido Republicano Brasileño (PRB), que ocupa 22 escaños, rompieron con el gobierno.


Sin embargo, las peculiaridades insólitas del escenario político brasileño atropellan cualquier lógica: lo decidido ayer no significa, necesariamente, que el golpe institucional sumó 69 votos. Una cosa es lo que determina el partido y otra lo que hacen los honorables diputados. A cambio de algún puestito o un carguito mínimamente relevante, algunos o muchos legisladores pueden muy bien votar en apoyo a la mandataria. Y es precisamente sobre eses supuestos independientes que los negociadores de Rousseff se lanzan con manos ávidas.


Un detalle interesante: el PP es el partido con mayor número de involucrados en las investigaciones de la Operación Lavado Rápido, que combate la corrupción llevada a cabo por las constructoras en estatales. Y el PRB responde directamente a la Iglesia Universal, la más rica y poderosa de las sectas evangélicas, cuya influencia en el Congreso es grande. ¿Qué clase de identidad política o ideológica pueden tener con el PT?


La verdad es que nadie puede prever nada a estas alturas del temporal: ni los que preconizan el golpe institucional, ni el gobierno.


Así, cada bando traza su línea de acción. El presidente de la Cámara de Diputados y vigoroso defensor del golpe, Eduardo Cunha, determinó que la votación decisiva empiece a las dos de la tarde del domingo. Primero llamará a votar los diputados del sur, más propensos a la destitución. Con eso pretende presionar a los indecisos, ya que el principal respaldo al PT está en las bancadas del norte y noreste.


Cunha eligió el domingo porque pretende llenar las calles del país con los que defienden el golpe. La Globo, emisora abierta que integra el mayor conglomerado de comunicación de América Latina, transmitirá la votación en directo. Por primera vez en décadas no habrá futbol en un domingo brasileño: cualquier arma sirve para presionar a los diputados a votar la destitución de Rousseff. Los 54 millones y medio de votos obtenidos en 2014 valen menos que el deseo de alcanzar por el golpe institucional el poder que les fue negado en las urnas.


Sin embargo, y en una demostración de creciente movilización, el PT, los movimientos sociales y agrupaciones cercanas al partido también se lanzarán a las calles. Habrá presión de los dos lados.


El horizonte permanece indefinido. Y si no hay consenso ni en una dirección ni en otra, queda claro que, gane quien gane, será muy difícil alcanzar niveles mínimos de gobernabilidad para sacar el país de la profunda crisis en que se encuentra, con la peor recesión en más de medio siglo, con proyecciones alarmantes para la economía y con el Congreso paralizado.
Lo más inquietante es que, de aquí al domingo, semejante panorama puede empeorar aún más.

Publicado enInternacional
Viernes, 18 Marzo 2016 07:31

Brasil: sin izquierda y sin rumbo

Brasil: sin izquierda y sin rumbo

Una de las principales características del caos sistémico es la opacidad y la imprevisibilidad de los escenarios geopolíticos y políticos, globales y locales, fruto en gran medida de las transiciones en curso y de la superposición de diversos actores que influyen/desvían el curso de los acontecimientos. En suma, una realidad hipercompleja en la que es posible visualizar las grandes tendencias, pero no es tan sencillo comprender la coyuntura. En todo caso, una realidad resistente a las simplificaciones.


Los recientes sucesos en Brasil, la detención de Lula y su posterior nombramiento al frente del gabinete ministerial, y las manifestaciones del pasado domingo, parecen precipitar los acontecimientos. Sin embargo, no será sencilla la destitución de la presidenta Dilma Roussseff para poner fin al gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), ya que la oposición también está afectada por la falta de credibilidad. Lo que se terminó en Brasil fue un periodo más o menos prolongado de estabilidad política y económica, ya que no existe una coalición capaz de estabilizar el país.


Veamos las que creo que son las tendencias principales, con sus respectivas contratendencias.


La primera es que resulta evidente que existe una potente ofensiva destituyente contra el gobierno y el PT, por parte de las derechas: los grandes medios, el capital financiero brasileño e internacional, Estados Unidos y, según parece, una parte del aparato judicial. La operación Lava Jato (Lavado Rápido) sería parte de esta ofensiva que se acentúa a medida que el escenario global se polariza.


Sin embargo, diversos analistas cercanos a la izquierda opinan lo contrario y no miden la actuación de la justicia por los impactos políticos. El sociólogo Luiz Werneck Vianna sostiene que “la naturaleza de la operación Lava Jato es republicana y su función es denunciar el contubernio entre la esfera pública y la esfera privada” (http://goo.gl/XnMEDo). Agrega que quienes denuncian al Lava Jato como maniobra de la derecha defienden pequeños intereses y que la relación entre lo público y lo privado había llegado a extremos que clamaban una intervención.


La segunda tendencia es la disolución de las izquierdas. Hay personas que dicen cosas que parecen de izquierda, pero no existe fuerza social y política con valores y actitudes de izquierda. El más importante intelectual de izquierda brasileño, el sociólogo Francisco de Oliveira, sostiene que no hay lucha de ideas y de posiciones políticas, apenas desfiles callejeros, y que la izquierda no tiene capacidad de convocatoria. “La izquierda está sin rumbo –dice–. Yo mismo soy de izquierda y estoy sin rumbo” (http://goo.gl/67nxKq).


Un síntoma de la inexistencia de izquierda es la incapacidad de autocrítica, no sólo por los políticos y dirigentes, sino también por los llamados intelectuales que, en su inmensa mayoría, culpan de todo a la derecha y a los medios y son incapaces de tomar en cuenta los datos que contradicen su análisis. El pasado domingo los manifestantes, que se supone son de derecha, abuchearon y echaron a los principales dirigentes de la oposición, el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, y el senador Aecio Neves, del Partido Social Demócrata Brasileño, al grito de ladrones y oportunistas.


¿Cómo encajan estos hechos en el análisis simplista de los intelectuales de izquierda? Las denuncias más demoledoras contra Lula y Dilma (y buena parte de los políticos de derecha) provienen de Delcidio Amaral, senador por el PT, elegido por Dilma para liderar el Senado. Antes había sido ministro de Minas y Energía bajo Itamar Franco (1994 y 1995) y director de Petrobras bajo Fernando Henrique Cardoso (2000 y 2001), y es considerado experto en negocios turbios (Página 12, 16/3/16). Este es el tipo de personas que el PT recluta desde que ocupa el gobierno.


No hay izquierda porque el PT se encargó de aniquilarla, política y éticamente. Lula fue durante años el embajador de las multinacionales brasileñas. Entre 2011 y 2012 visitó 30 países, de los cuales 20 están en África y América Latina. Las constructoras pagaron 13 de esos viajes, la casi totalidad Odebrecht, OAS y Camargo Correa (Folha de Sao Paulo, 22/3/13). Es apenas una cara del consenso lulista. La otra es la domesticación de los movimientos.


Es cierto que hay una contratendencia desde abajo marcada por un nuevo activismo social, que se manifestó en 2013 con el Movimento Passe Livre, luego con las ocupaciones de los sin techo, el nuevo activismo feminista y más recientemente con la ocupación de cientos de colegios secundarios. Pero estos movimientos ya no obedecen a la vieja lógica (correa de trasmisión de los partidos), sino a nuevas relaciones sociales, entre las que destaca la autonomía de los partidos y los sindicatos, la horizontalidad y el consenso para tomar decisiones.


La tercera tendencia es el fin de la hegemonía de los diversos actores políticos o sociales. Una sociedad sin hegemonía quiere decir una sociedad caótica, desordenada, en la que ninguna instancia tiene legitimidad ni capacidad para determinar los rumbos que se toman. Para la izquierda institucional y electoral, y para los profesionales del pensamiento, esto es un horror, un peligro del que se debe huir. Para quienes apostamos al autogobierno de pueblos y comunidades, es una posibilidad real de expropiar a los expropiadores, ya que es la antesala de un colapso sistémico.


Con dos condiciones. Una, que no se crea que el viejo mundo caerá sin afectarnos. Seremos parte del naufragio, estaremos en peligro, tanto como los sectores populares. Esto no es ni bueno ni malo, es el precio a pagar para tener la posibilidad de crear un mundo nuevo.


La otra es que no existe la menor certeza. Lo previsible es el Estado, las instituciones, las multinacionales. El colapso es una apuesta, pero no un juego, en el que ponemos el cuerpo y nos arriesgamos a perderlo todo, para imprimirle un cambio de rumbo a la humanidad.

Publicado enInternacional
Jueves, 03 Marzo 2016 05:59

Bomba política contra Dilma

Bomba política contra Dilma

En las “delaciones premiadas” de once altos ejecutivos de la constructora Andrade Gutiérrez, se admite que la empresa donó unos dos millones y medio de dólares de manera ilegal a la campaña de 2010 de Rousseff.


El conturbado y turbulento escenario político brasileño vio explotar el martes una bomba cuyo poder nadie puede, al menos por ahora, mensurar: se supo que en las “delaciones premiadas” de once altos ejecutivos de Andrade Gutiérrez, segunda mayor constructora del país, se admite que la empresa donó cinco millones de reales (al cambio de la época unos dos millones y medio de dólares) de manera ilegal a la campaña que en 2010 culminó con la elección de Dilma Rousseff.
La “delación premiada” es un beneficio concedido a presos que colaboren con las investigaciones. No es considerada prueba definitiva por los tribunales, sino una contribución decisiva para que las investigaciones avancen sobre terreno sólido. Si no se comprueba lo que el “delator” relató, las penas a que eventualmente sea sometido se agravan. Si se comprueba, las penas son substancialmente reducidas.


De comprobarse, el caso que involucra directamente a la actual mandataria no tendrá consecuencias jurídicas, una vez que se refiere a la elección de un mandato que ya terminó. Pero significará un golpe prácticamente fatal para su gobierno, que siempre reiteró que no hubo “caja dos”, o dinero ilegal, en sus dos campañas, la de 2010 y la de 2014. Ahora mismo el Tribunal Superior Electoral analiza denuncias del principal partido de la oposición, el PSDB, de que hubo recursos originados en coimas y desvíos de dinero de estatales en la campaña de 2014.


Los ejecutivos de la Andrade Gutiérrez dicen haber cubierto deudas de la campaña de 2010 a través de contratos forjados con una empresa que trabajó en aquellas elecciones. Se trató de un recurso contable para justificar los gastos, porque los servicios jamás fueron prestados a la constructora: por detrás de la apariencia legal, lo que hubo fue dinero ilegal para cubrir gastos electorales.


Ahora, le toca a la Policía Federal, que actúa como cuerpo de policía judicial, comprobar las denuncias. Pero, explotada al extremo por los medios hegemónicos, especialmente la televisión, la noticia es arrasadora para una presidente ya prácticamente inmovilizada por el torbellino político.


Es la primera confesión directa indicando que hubo ilegalidad en la elecciones de Dilma Rousseff desde que se desató la Operación Lavado Rápido. Dicen los delatores que la constructora atendió a pedidos de uno de los tres coordinadores de la campaña. José Eduardo Cardozo, que el pasado lunes renunció al Ministerio de Justicia ha sido uno de los tres.
Por la noche del martes corrían rumores en Brasilia de que “hay mucho más” en las delaciones de los ejecutivos de la Andrade Gutiérrez, y que se harán nuevas revelaciones “cuando la Justicia juzgue conveniente”.


Otro blanco de la campaña incesante contra el gobierno y el PT, el ex presidente Lula da Silva, principal figura del escenario político brasileño, también se ve muy presionado por la alianza entre la policía judicial, los medios de comunicación y un juez provinciano de primera instancia, Sergio Moro, quien muestra, con intensidad creciente, claros síntomas de padecer de una aguda hipertrofia del ego: nada parece seducirlo más que prender sin acusación formal hasta que el preso acepte hacer la ‘delación premiada’. La extrema urgencia de Moro en investigar al gobierno y al PT es el contrapunto exacto a la infinita lentitud con que se mueve cuando los sospechosos son de partidos de la oposición.


El lunes por la noche se admitió formalmente que Lula da Silva está bajo investigación de la “Operación Lavado Rápido”. El motivo: averiguar si no recibió “ventajas indebidas” mientras ocupó la presidencia. No se aclara qué tipo de ventaja, ni cómo, ni cuándo. Poco importa: como ya quedó hartamente evidenciado, lo que interesa es desgastar su imagen hasta inviabilizar una eventual postulación en las elecciones del 2018.


A Lula, se lo acusa de todo. Quieren pruebas de que efectivamente profirió las charlas y conferencias por las cuales cobró honorarios de las constructoras que ahora se encuentran bajo investigación para comprobar si participaron, y hasta qué punto, en el esquema de coimas en la Petrobras. También se acusa a Lula de haber utilizado su imagen y sus contactos, luego de haber abandonado la presidencia, para favorecer empresas brasileñas –especialmente del sector de la construcción– en los países donde tenían intereses, principalmente en Africa y América latina. O sea, se acusa a Lula de hacer lo que hacen muchísimos ex mandatarios en todo el mundo, defendiendo intereses de empresas de sus respectivos países, empezando por Fernando Henrique Cardoso, su antecesor en la presidencia brasileña. Por fin, que es dueño de un departamento que no es suyo, y de una finca que es de uno de sus mejores y más antiguos amigos.


Hay fuerte preocupación, en Brasilia, por los desdoblamientos tanto de la acusación contra Dilma Rousseff como por las investigaciones sobre Lula da Silva. La turbulencia continúa a sacudir el escenario, y, con ella, permanece la parálisis de un gobierno elegido por 51 millones de brasileños y ahora cercado por todos los lados por una oposición que no se resigna a la derrota. Más: una oposición que cuenta con la solidaridad de un juez que hace de la justicia un espectáculo y un instrumento político a su favor.

Publicado enInternacional
Lunes, 23 Noviembre 2015 06:09

Petróleo, drogas y secuestros

Petróleo, drogas y secuestros

Los jihadistas recaudaron desde junio de 2014 –cuando Mosul cayó en su poder– unos 1220 millones de dólares. A esa suma llegaron producto de extorsiones, secuestros, saqueos de bancos y la venta de petróleo.


Los recursos con qué se financia el Estado Islámico (EI) desde su creación son muy diversos. Petróleo, donaciones privadas, tráfico de obras de arte, secuestros extorsivos, tráfico de drogas, trata de mujeres, el cobro de impuestos en los territorios que domina o el comercio de algodón, no importa cual fuere su origen ilícito o su fachada en apariencia legal. Los jihadistas utilizan camionetas Toyota último modelo como se ve cuando desfilan con sus fusiles kalashnikov en alto y en su cruzada virtual contra los infieles se apoyan en compañías de Silicon Valley, según acaban de denunciar los activistas y hackers de Anonymous. Estas situaciones llevaron a que las empresas sospechadas de mantener vínculos con el Califato desmintieran cualquier relación.


CloudFlare, valuada en mil millones de dólares según la agencia Bloomberg, es una startup especializada en la seguridad y accesibilidad de Internet, con base en Estados Unidos. En su declaración de guerra virtual contra el terrorismo, Anonymous la señaló como soporte de varias páginas vinculadas al Estado Islámico. Matthew Prince, su CEO, respondió que "albergar sitios vinculados al EI no es de ninguna utilidad para nosotros. Imagino que esta gente habrá pagado con tarjetas de crédito robadas y ése es un punto negativo para la empresa". A CloudFlare la acusaron de proteger, al menos, unas cuarenta webs relacionadas con los jihadistas.


Algo semejante ocurrió en octubre pasado con Toyota, la automotriz japonesa. Sus modelos Hilux y SUV Land Cruiser suelen aparecer en las imágenes triunfalistas del EI en Irak y Siria. Esas 4 x 4 cayeron por decenas en manos del Estado Islámico. Según quién lo cuente, fueron donadas por millonarios sauditas o qataríes o entregadas por el Departamento de Estado de EE.UU. y el gobierno británico, afirma el Instituto Ron Paul para la Paz y la Prosperidad fundado en 1970.


¿Cómo llegaron después a la zona controlada por el califato? Según el sitio español Mil21, "las flotas de todoterrenos Toyota que abastecen a miles de jihadistas son descargadas en puertos de Turquía para su posterior envío a Siria e Irak a través de la frontera turca. Una vez que llegan a puerto, los vehículos son almacenados en carpas con las llaves puestas y los depósitos llenos hasta que son recogidos por los islamistas".


La misma fuente señala que "el Departamento del Tesoro de Estados Unidos llegó a pedir explicaciones a la marca japonesa, contestando los responsables de Toyota que siempre vendían a empresas de países legalmente establecidos y no eran responsables de que sus vehículos fueran posteriormente modificados para montar armamento en la plataforma posterior".


Ed Lewis, director de política pública y comunicaciones de la sucursal de Toyota en Washington, citado por ABC News, comentó: "Es imposible para cualquier fabricante de automóviles controlar perfectamente cómo los vehículos pueden ser objeto de apropiación indebida, robo o revendidos por terceros independientes". En 2014, la multinacional japonesa comercializó alrededor de 820 mil vehículos solo en países de Medio Oriente.


"Toyota tiene una política estricta de no vender vehículos a potenciales compradores que puedan usarlos o modificarlos para llevar a cabo actividades paramilitares o terroristas. Hemos establecido procedimientos con el fin de impedir que nuestros productos sean utilizados para un uso militar no autorizado", agregó Lewis.


Más allá de los casos recientes de CloudFlare y Toyota, las fuentes de financiamiento del Estado Islámico son diversificadas. La Rand Corporation, un think tank de la Fuerza Aérea de Estados Unidos con poderosos intereses en la industria militar, sostiene que los islamistas recaudaron desde junio de 2014 –cuando Mosul, la segunda ciudad iraquí cayó en su poder– unos 1220 millones de dólares. A esa suma llegaron – según Rand– producto de extorsiones, secuestros, saqueos de bancos y la venta de petróleo.


Algo muy distinto piensa Daniel Estulin, un escritor nominado al Pulitzer y ex agente de contrainteligencia ruso. Autor de un libro reciente sobre el tema, Fuera de Control, publicado por Planeta, dice que "Estados Unidos y sus socios, arman, financian y protegen al Estado Islámico" con el objetivo de controlar Oriente Medio, Asia Central y el norte de Africa. También detalla que "nos encontramos ante una iniciativa liderada por Estados Unidos para azotar la región por medio del Estado Islámico y sus fuerzas asociadas, con el fin de acabar totalmente con la estabilidad y la capacidad de Siria, Irak e Irán de coordinar cualquier acción militar, económica o política significativa".


En la guerra de la información que desató Anonymous contra ISIS, los activistas virtuales filtraron datos personales de sus integrantes y de las empresas que les darían cobertura. CloudFlare es la más poderos

a de ellas. Se estima que sus acciones cotizarán en la bolsa en 2017. Entre sus clientes más grandes están Goldman Sachs Group y el Bank of America.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional