El FBI ha iniciado oficialmente el despliegue de un sistema de reconocimiento facial cuyo coste alcanza los 1.000 millones de dólares. La medida, afirma la agencia, les ayudará a almacenar datos sobre los ciudadanos estadounidenses.

 
El FBI ya está poniendo en práctica un sistema de identificación biométrica denominado Identificación de Próxima Generación (NGI, por sus siglas en inglés) en todo EE.UU., según un artículo publicado en la revista New Scientist.

 
La agencia asegura que necesita “recoger tantos datos biométricos como sea posible” y “hacer que esta información sea accesible a todas las instituciones, incluidos organismos internacionales”.

 
Por ello, indica, trabaja en la construcción de bases de datos biométricos que sean integrales y de alcance internacional”. No obstante, el NGI, cuyo coste alcanza los 1.000 millones de dólares, daría pie a que el Gobierno facilitase la base de datos de imágenes y la información personal de cualquier sujeto que aparezca en sus registros a instituciones de todo el mundo.

 
De este modo, la herramienta se convierte en algo más que una simple base de datos de fotografías y huellas dactilares, ya que, como el propio FBI declaró hace unos años, este programa podría utilizarse para identificar, vigilar y seguir los movimientos de ciertos individuos.

 
El sistema se ensayó en el estado de Michigan a principios de este año y otras pruebas piloto se llevarán a cabo en Washington, Florida y Carolina del Norte. Sin embargo, el artículo de la revista New Scientist confirma que ha comenzado el despliegue completo del sistema y el FBI espera que para el año 2014 esté operativo en todo el país.

 
El NGI, diseñado por la compañía Lockheed Martin, permite realizar una búsqueda de fotos que posibilita identificar en pocos minutos a individuos a partir de sus rasgos faciales, lo que mejorará las técnicas de resolución y facilitará el trabajo del personal del FBI especializado en la identificación de supuestos delincuentes en el marco de la lucha contra el crimen.
 

Sin embargo, los críticos del polémico programa aseguran que éste supone una amenaza para la privacidad de las personas, ya que podría llevar asociada la violación de la Ley de Acceso a la Información


 8 Septiembre 2012
 
Tomado de: (http://actualidad.rt.com/actualidad/view/53206-luz-verde-instalacion-sistema-reconocimiento-facial-eeuu-fbi)




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Una ONG israelí denuncia abusos del Ejército contra niños palestinos
Un informe sobre la ocupación israelí en Cisjordania durante los últimos siete años centra su atención en el sufrimiento y los abusos que los militares causan a los niños palestinos y, a menudo sin razón alguna, también a los adultos. El informe, que se hace público hoy en Europa, ha sido confeccionado por Rompiendo el Silencio, una ONG israelí que desde hace años examina las actuaciones de los militares israelíes en los territorios ocupados.

"En el informe no hay nada sorprendente, puesto que todo lo recogido era previsible, especialmente para quien ha estado implicado con el Ejército", dice el exsargento Yehuda Shaul, responsable de Rompiendo el Silencio, integrada por exsoldados israelíes. "Aunque lo que queda claro, sobre todo, es el hecho de que los soldados no distinguen a los niños de los adultos".

"El informe aspira a exponer ante la sociedad israelí las acciones que los soldados realizan con los niños, que no tienen nada que ver con la seguridad, y deben acabar cuanto antes. Cuando un Ejército se implica de esta manera en la ocupación, no puede ser moral", dice Yehuda Shaul en respuesta a los líderes israelíes que a menudo declaran que el Tsahal es el Ejército más moral del mundo.

Un sargento que estuvo destinado entre 2006 y 2007 en el área de Nablus, al norte de Cisjordania, cuenta en el informe el caso de un soldado que disparó una bala de goma contra un niño desde una distancia de diez metros, y explica que las balas de goma que se utilizan habitualmente son de racimo y constan de cuatro partes.

Si se dispara entero, el proyectil tiene un alcance limitado y una fuerza menor, de manera que los soldados suelen partirlos por la mitad y los disparan en dos ráfagas, de modo que salen con más fuerza y mayor alcance y precisión: sus efectos se multiplican y se vuelven más peligrosos.

El sargento, que pertenece a una unidad de paracaidistas, explica que la munición se parte en dos con el consentimiento de los oficiales. Este método "lo hemos ideado nosotros", precisa refiriéndose a la tropa, y no responde a órdenes de nuestros superiores, aunque "todo el mundo lo conoce en el Ejército", como también se sabe que se disparan estas balas desde muy escasa distancia, a veces contra niños, y habitualmente se apunta "al centro del cuerpo". Según un veterano exmilitar, al partir en dos las balas de goma, se rompe la capa de nylon que las cubre y la munición puede tornarse "letal".

El informe recoge los testimonios de 47 soldados y suboficiales que han servido entre 2005 y 2011 en Cisjordania. Sus nombres no se revelan, pero el conjunto de las declaraciones descubre el panorama desolador que acompaña la ocupación, y el tratamiento que dan los soldados a los niños y adolescentes palestinos.

Otro sargento que estuvo destinado en Nablus en 2005 cuenta cómo se provoca a los niños en los pueblos de Cisjordania. "Una compañía completa entra a pie, en dos columnas, como en una marcha militar, por las calles (del pueblo), lo que causa disturbios y provoca a los niños. El comandante está aburrido y quiere quedar bien con el jefe del batallón a costa de sus subordinados. Busca más y más fricción con los palestinos, busca machacar a la población y hacer sus vidas más y más miserables..."

En estas situaciones es frecuente que los niños empiecen a arrojar piedras contra los soldados, lo que sirve de pretexto a los jefes militares para disparar contra ellos. El Ejército realiza este tipo de acciones al azar y con frecuencia con el único fin de castigar a la población local sin ningún motivo aparente.

Los castigos habituales que se aplican a los niños consisten en llevarlos hasta una instalación militar, esposarles las manos, taparles los ojos, y dejarlos durante horas en esa situación hasta que finalmente son liberados. En algunos casos, los niños son detenidos y encerrados sin que medie ninguna denuncia contra ellos. Las narraciones de los militares sugieren que a menudo las órdenes de perseguir a los niños -que a veces cuentan sólo con 9 o 10 años de edad, e incluso menos-- se imparten de manera regular con el único objetivo de provocarlos y pasar el rato.

Un sargento que estuvo destinado en 2005 en Tulkarem, al norte de Cisjordania, cuenta que en esa época, es decir varios años después de que el Tribunal Supremo dictaminara la ilegalidad del llamado "procedimiento del vecino", los militares continuaban aplicándolo con frecuencia y eran muy pocos los soldados que se resistían a ponerlo en práctica. Este procedimiento consiste en obligar a los vecinos a registrar las casas de presuntos "terroristas", lo que en ocasiones ha terminado con la muerte del palestino obligado a hacerlo.

Otro sargento que en 2006 y 2007 estuvo destinado en Hebrón, al sur de Cisjordania, cuenta que es habitual que cuando los soldados se aburren provoquen a los palestinos, por ejemplo lanzando una bomba de sonido o una granada de gas en el interior de una mezquita donde hay musulmanes rezando, únicamente con el objetivo de provocarlos para que salgan fuera y así los soldados, que están buscando alguna aventura, se distraigan disparando contra ellos balas de goma. Otras veces "destrozan tiendas" o "dan palizas" a los palestinos sin ninguna razón aparente, añade el sargento, simplemente para combatir el aburrimiento.

Un sargento de la temida Brigada Kfir destinado en 2006 y 2007 en Hebrón cuenta que el nivel de violencia y crueldad que vio era difícil de creer y en gran parte lo cometían soldados drusos de la llamada Guardia de Fronteras. "Recuerdo que una vez apresaron a un árabe que estaba tirando piedras. Pusieron su rodilla contra el muro mientras él estaba extendido en el suelo y alguien saltó sobre su rodilla. Sin piedad".

Este tipo de acciones son conocidas por todos en Israel, incluidas las autoridades y los políticos. Sin embargo, el país trata de ocultar algo que sucede a diario mientras los responsables aseguran que el Ejército es "el más moral del mundo".

Por EUGENIO GARCÍA GASCÓN Jerusalén 26/08/2012 17:18 Actualizado: 26/08/2012 17:56

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Martes, 07 Agosto 2012 06:32

La seguridad en el ojo ajeno

La seguridad en el ojo ajeno
Las compañías de seguridad vienen diciendo que la biometría es la mejor de las seguridades electrónicas. Han convencido a los guionistas de Hollywood, han decidido a gobiernos (incluso para controlar acceso a las canchas de fútbol) y a empresas privadas de que hay que invertir en guardar información sensible y única de la gente para evitar a los impostores o para luchar contra la trata de personas o el terrorismo: siempre hay motivos para invertir en seguridad. Y dentro de la biometría –la identificación por una parte del cuerpo que dicen suele ser irremplazable– se suponía que el reconocimiento de iris era imposible de fraguar. Pues bien, siempre hay un hacker que se encarga de demostrar lo contrario, y sólo basta un par de lentes de contacto tuneados para que la maravilla ocurra y uno pueda ponerse los ojos de quien quiera.


La demostración se presentó en el congreso Black Hat, el evento de inseguridad informática más poderoso del mundo. La investigación fue mostrada por Javier Galbally, un ingeniero electrónico español especializado en biometría y enfocado desde hace años en las vulnerabilidades de la misma. De lo que se trata, simplemente, es de poder duplicar una imagen de la membrana ocular a través de la técnica de ingeniería inversa: habitualmente, el reconocimiento de iris se usa después de que una persona a la que es necesario darle un acceso se le escanea el iris. Este escaneo se convierte en información digital y va a una base de datos. Cada vez que la persona usa su iris para ingresar a donde fuera que vaya, el sistema verifica que se trata de la misma información. Pues bien, ahora se sabe, esa información se puede duplicar.


De todas maneras, la duplicación del iris no es una tarea sencilla: primero hay que tener acceso a la información digital guardada en alguna base de datos, y según Galbally, una vez que se tiene acceso a la plantilla original, un hacker puede usar algoritmos genéticos para alterar código sintético que podría hacer quedar la plantilla idéntica a la original. Es decir, la imagen del iris podría ser duplicada. “Alguien podría imprimir la información del iris en un lente de contacto y usarlo para ingresar a algún lugar”, explicó Galbally en la presentación.


“El sistema de reconocimiento de iris de tipo comercial sólo mira el código del iris y no el ojo”, explicó Galbally. Lo que se entiende aquí es que se puede llegar a una réplica del “ojo” desde el código guardado. El “encuentro” es un verdadero dolor de cabeza para la industria de la seguridad, ya que el reconocimiento de iris está considerado la fuente de identificación más certera que se conoce. Hasta ahora no se han conocido reportes de intrusiones debido a esta falla y tampoco queda claro si podría ser peligroso, pero la vulnerabilidad está ahí. “Lo importante es que la gente sepa que existe”, dijo.


Es decir: se puede robar una identidad, si se tiene acceso a la base de datos de iris guardados, se lo puede recrear, imprimir y pegar en un lente de contacto y decir “yo soy ése”, explicó Galbally, quien condujo la investigación junto al grupo de reconocimiento biométrico ATVS, en la Universidad Autónoma de Madrid. Con el sueño del control internacional permanente y la fascinación por la tecnología biométrica, algunos aeropuertos ya están implementando el ingreso a los países a través del sistema biométrico. El aeropuerto de Schiphol, en Amsterdam, lo vende como si se tratara de una baratija. La web dice: “¿Cansado de hacer colas en el aeropuerto?” “¿Quiere pasar rápido y a salvo sin mostrar su pasaporte?”. Le falta el “llame ya” y ya estamos listos. Dice el anuncio: “Ponga su iris en la base de datos del aeropuerto y entre por la vía rápida”. Muchos otros aeropuertos lo han usado, miles de edificios lo hacen para guardar información secreta, y ahora también notebooks que usan el sistema para “dejar” entrar a sus usuarios.


El problema es que el sistema de reconocimiento a través de iris no guarda una réplica del ojo propiamente dicha, sino el código generado por el escaneo. Así, se pensaba que no se podía hacer ingeniería inversa porque no había acceso a la fuente original, sino a un simple código. Los algoritmos genéticos son difíciles de explicar: se trata de herramientas que llegan a un resultado luego de una serie de iteraciones en el procesamiento de los datos. Los algoritmos genéticos van modificando las imágenes y contrastándolas contra el código original hasta que ambos coinciden casi a la perfección. “Los algoritmos genéticos aplican reglas inspiradas en la evolución natural para combinar las imágenes sintéticas del iris, van produciendo mejores generaciones de la misma forma en que evolucionan las especies naturales de generación en generación. Pero no hay que esperar millones de años, sólo unos minutos”, explicó Galbally, quien vulneró el sistema VeriEye para argumentar su investigación. Como sea, qué diría Juan Vucetich si viviera.

@blejman

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Jueves, 26 Julio 2012 06:31

La CIA maneja el narcotráfico

La CIA maneja el narcotráfico
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y otras fuerzas de seguridad internacionales "no luchan contra los narcotraficantes", sino que "intentan manejar el comercio de drogas", dijo a Al Jazeera un portavoz del gobierno del norteño estado mexicano de Chihuahua.


Las denuncias por parte de activistas, académicos y exfuncionarios sobre la complicidad oficial en el negocio de la droga no son nuevas. Pero sí lo son cuando parten de un representante oficial de uno de los estados más violentos de México, fronterizo con el estadounidense de Texas.


"Son como las compañías de control de plagas, solo controlan", dijo Guillermo Terrazas Villanueva, portavoz de Chihuahua, en conversación con Al Jazeera el mes pasado en su oficina de Ciudad Juárez. "Si acabas con las pestes, te quedas sin trabajo. Si acaban con el negocio de la droga, se quedan sin empleo".


Un portavoz de la CIA en Washington no quiso comentar directamente estas acusaciones, y en cambio sugirió a Al Jazeera que consultara un sitio web oficial.


Acusaciones son "patrañas"


Terrazas Villanueva no es un funcionario de alto rango, y sus opiniones no representan a los responsables de la política exterior de México. Otros funcionarios del estado, incluyendo al alcalde de Ciudad Juárez, Héctor Murguía Lardizábal, rechazaron las afirmaciones y las calificaron de "patrañas".


"Creo que la CIA y la DEA (agencia antidrogas de Estados Unidos) están del mismo lado que nosotros en la lucha contra las bandas de la droga", dijo Murguía Lardizábal en una entrevista realizada en su automóvil todoterreno. "Tenemos una excelente colaboración con Estados Unidos", aseguró.


Bajo la Iniciativa Mérida, el Congreso legislativo estadounidense aprobó más de 1.400 millones de dólares de ayuda a la guerra contra el narcotráfico en México, suministrando helicópteros de ataque, armas y capacitación para policías y jueces.


Más de 55.000 personas han muerto en México por la violencia relacionada con la droga desde diciembre de 2006.


En forma extraoficial, residentes y representantes de todo el espectro político mexicano atribuyen este estado de cosas al cóctel letal que forman la demanda de estupefacientes de Estados Unidos y el flujo de armas de gran poder a través de la frontera.


La "ilusión" de una guerra


"La guerra contra las drogas es una ilusión", dijo Hugo Almada Mireles, profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y autor de varios libros. "Es una razón para intervenir en América Latina", dijo a Al Jazeera.


"La CIA quiere controlar a la población. No quiere detener el tráfico de armas a México. Mire (por ejemplo a la operación) Rápido y Furioso", afirmó, en referencia a la fracasada iniciativa estadounidense por la cual se permitió durante 15 meses el tráfico de armas automáticas con la esperanza de poder rastrearlas y detener a los criminales.


Pero el Buró de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de Estados Unidos perdió el rastro de 1.700 armas durante la operación, entre ellas un fusil de asalto AK-47 que se empleó en 2011 para asesinar al agente fronterizo Brian Terry.


Echar la culpa a Washington de los problemas mexicanos ha sido algo habitual en esta nación latinoamericana desde la guerra entre los dos países, entre 1846 y 1848, cuando Estados Unidos conquistó lo que hoy son los estados de California, Utah, Nevada, Arizona y Nuevo México.


Pero operaciones como Rápido y Furioso muestran que la realidad puede ser más extraña que la ficción cuando se trata de la guerra antidrogas y las relaciones entre México y Washington.


Si no estuviera demostrado, la idea de que agentes estadounidenses activamente colocaban armas en manos de criminales mexicanos sonaría absurda para muchos.


Teorías conspirativas


"Creo que es fácil ser cínico ante la intervención estadounidense y de otros países en América Latina en relación con la droga", dijo Kevin Sabet, exasesor de la Casa Blanca en políticas de control antidrogas.


"Las declaraciones (que acusan a la CIA de manejar el narcotráfico) deben ser respaldadas con evidencia… Yo no les daría mucho crédito", sostuvo.


Los dichos de Terrazas Villanueva "podrían ser una forma de recibir algo de atención para su región, lo cual es entendible, pero no productivo ni basado en la realidad", dijo Sabet.


En 1996, el periódico Mercury News, de la occidental ciudad estadounidense de San José, publicó "Alianza oscura", una serie de artículos de investigación que vinculaban misiones de la CIA en Nicaragua con el aumento del consumo de crack en Estados Unidos.


Para financiar a los "Contras", milicias ilegales que luchaban contra el gobierno socialista en Nicaragua, la CIA se asoció con carteles colombianos para traficar droga a Los Ángeles, y emplear las ganancias para adquirir armamento y enviarlo a América Central, según esta investigación.


"No hay duda alguna de que personas relacionadas con la CIA o que formaban parte de su personal estuvieron involucradas en el tráfico de drogas", dijo por entonces el senador John Kerry, que había encabezado en 1989 un comité parlamentario de investigación sobre esos hechos.


Otros periódicos, como The Washington Post y Los Angeles Times, criticaron duramente la serie de artículos, y el editor de Mercury News finalmente admitió que se habían exagerado algunos elementos y se habían cometido errores en el trabajo periodístico, pero subrayó que refrendaba muchas de sus conclusiones centrales.


Rumores propagados


"Es verdad, quieren controlarlo", dijo en Ciudad Juárez un funcionario de rango medio de la Secretaría de Gobernación (Ministerio del Interior) de México, refiriéndose a la CIA y a la DEA.


El funcionario, quien habló a condición de mantener el anonimato, dijo que sabía que las denuncias eran correctas, según conversaciones que mantuvo con algunos de sus pares estadounidenses que trabajaban en Ciudad Juárez.


La aceptación de esas denuncias por parte de varios elementos del gobierno y de los servicios de seguridad de México muestra la dificultad de llevar a cabo una efectiva acción internacional contra el tráfico de drogas.


Jesús Vicente Zambada-Niebla, narcotraficante del cartel de Sinaloa que actualmente espera su juicio en Chicago, dijo haber trabajado para la DEA, y que esa agencia le había prometido inmunidad.


"Bajo ese acuerdo, el cartel de Sinaloa, liderado por su padre, Ismael Zambada, y ‘El Chapo’ Guzmán, obtuvo carta blanca para continuar traficando toneladas de drogas ilícitas… a Estados Unidos", escribieron los abogados de Zambada como parte de su defensa.


"Y fueron protegidos por el gobierno estadounidense de ser arrestados y juzgados a cambio de que proveyeran información contra carteles rivales", añadieron. "De hecho, agentes del gobierno de Estados Unidos ayudaron a los líderes del cartel de Sinaloa".


El cartel de Sinaloa es la organización narcotraficante más antigua y poderosa de México, y algunos analistas creen que las fuerzas de seguridad mexicanas y estadounidenses la han favorecido respecto de los carteles rivales.


Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, billonario líder del cartel y uno de los hombres más buscados del mundo, escapó en 2001 de una prisión mexicana probablemente con ayuda de personal y jefes de seguridad. Eso fortaleció los rumores de que los narcotraficantes tenían colaboradores en las altas esferas del poder.


"Sería fácil para el ejército mexicano detener a El Chapo", dijo Mireles, "pero ese no es el objetivo".


Las autoridades a ambos lados de la frontera quieren tener suelto a El Chapo, cree, ya que su cartel es más fácil de controlar y el dinero de la droga se recicla en la economía.


Otros analistas consideran esta idea parte de una teoría conspirativa, y señalan que El Chapo pudo escapar debido a la ineptitud y la corrupción de algunas autoridades de rango bajo, más que por un plan de las agencias de gobierno.


En la escena política


Después de unas polémicas elecciones, con denuncias de irregularidades, Enrique Peña, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), asumirá como nuevo presidente de México el 1 de diciembre.


Peña quiere abrir un diálogo con Estados Unidos sobre la guerra contra el narcotráfico, pero ha dicho que legalizar algunas drogas no es la solución.


Algunos políticos en Estados Unidos, incluso de línea dura, temen que Peña haga acuerdos con algunos carteles para reducir la violencia en el país.


"Espero que no regrese al PRI del pasado, que era corrupto y cerraba los ojos ante los carteles de la droga", dijo el congresista estadounidense Michael McCaul, del opositor Partido Republicano y representante del meridional estado de Texas.


Más allá de la posición que tome la nueva administración para calmar la violencia y restaurar el orden, es probable que muchos mexicanos, incluyendo funcionarios de gobierno como Terrazas Villanueva, sigan convencidos de que fuerzas en el exterior quieren que continúe el negocio de las drogas.


Las sospechas de los vínculos entre la CIA y el narcotráfico, sean verdaderas o no, hablan a las claras de la mutua desconfianza entre las autoridades, en medio de la mortandad y la destrucción de la vida cívica de México.


"Tenemos buenos soldados y policías", dijo Terrazas Villanueva. "Pero no resolveremos este problema con balas. Necesitamos educación y empleos".



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La Agencia de Seguridad Nacional te está vigilando
Tres ciudadanos estadounidenses fueron objeto de vigilancia a nivel nacional: un funcionario de inteligencia del gobierno, una cineasta y un hacker. Ninguno de ellos fue acusado de haber cometido algún delito, sin embargo, fueron rastreados, vigilados, detenidos (en algunos casos a punta de pistola) e interrogados sin tener acceso a un abogado. Todos ellos están decididos a enfrentarse a los crecientes ataques del gobierno contra quienes se oponen a sus políticas.

El funcionario de inteligencia, William Binney, trabajó durante más de 40 años en la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), el organismo de espionaje estadounidense que hace parecer pequeña a la CIA. Como director técnico del Grupo de Información de Análisis Geopolítico y Militar Mundial, Binney tenía la tarea de “determinar cómo podíamos resolver la recopilación y el análisis de información sobre asuntos militares y de geopolítica en todo el mundo, en cada país del mundo”. En la década de los 90, la NSA desarrolló un amplio sistema de escuchas telefónicas cuyo nombre en clave era ThinThread y que, según afirma Binney, respetaba la protección de la privacidad de los ciudadanos estadounidenses consagrada en la Constitución. Recordó que “después del 11 de septiembre, la NSA abandonó el respeto por la privacidad de los ciudadanos y la Casa Blanca, la NSA y la CIA decidieron eliminar las protecciones a los ciudadanos estadounidenses y vigilar las comunicaciones a nivel nacional. De modo que comenzaron a recopilar información a través de una empresa comercial. La empresa que sé que participó proporcionó probablemente en promedio 320 millones de registros de comunicaciones entre ciudadanos estadounidenses dentro del país”. Debido a que el espionaje generalizado a nivel nacional se convirtió en la norma, Binney renunció el 31 de octubre de 2001.

Binney, al igual que otros funcionarios de la NSA, expresó sus preocupaciones al Congreso y al Departamento de Defensa. Poco después, en el año 2007, cuando el entonces Fiscal General Alberto Gonzales estaba siendo interrogado en Capitol Hill acerca del espionaje a nivel nacional al que Binney se oponía, una docena de agentes del FBI irrumpieron en su casa con sus armas desenfundadas, apartaron del camino a su hijo y encontraron a Binney en la ducha. A pesar de que había sido amputado a causa de la diabetes, le apuntaron a la cabeza y lo obligaron a dirigirse al porche trasero para interrogarlo.

Esa mañana el FBI irrumpió en las casas de otros tres ex funcionarios de inteligencia. William Binney dijo sobre la redada del FBI: “Lo que realmente estaban haciendo era utilizar el castigo y la intimidación para evitar que fuéramos al Comité Judicial del Senado a decirles 'Esto es lo que Gonzales omitió contarles'.” Binney nunca fue acusado de ningún delito.

La cineasta, Laura Poitras, es una documentalista nominada a los premios Oscar. Sus más recientes documentales son “My country, my country”, que trata de la ocupación de Estados Unidos en Irak, y “The Oath”, documental que filmó en Yemen. Desde 2006 Poitras ha sido detenida e interrogada en aeropuertos al menos 40 veces, le han confiscado su computadora y sus cuadernos de notas y presuntamente los copiaron, sin autorización judicial. La última vez, el 5 de abril, intentó tomar notas durante su detención pero los agentes le dijeron que dejara de hacerlo por considerar que el bolígrafo podía ser utilizado como arma.

Poitras me dijo: “Dijeron que la lapicera podía ser un arma peligrosa, que la lapicera representaba una amenaza para ellos. Yo estaba rodeada de agentes de frontera que llevaban armas, y al sacar una lapicera, la encuentran amenazante...Siento que no puedo hablar del trabajo que hago ni en mi propia casa. Tampoco en mi lugar de trabajo, ni por teléfono y a veces ni siquiera en mi propio país. De modo que el efecto intimidante es muy grande”.

El hacker, Jacob Appelbaum, trabaja como investigador de seguridad informática para una organización sin fines de lucro llamada Tor Project (torproject.org), que desarrolló un programa de software libre que permite realizar búsquedas en Internet en forma anónima y de ese modo evadir la vigilancia del gobierno. Tor fue en realidad creado por la Armada de Estados Unidos y ahora lo desarrollan y mantienen Appelbaum y sus colegas. El programa es utilizado por activistas de todo el mundo para comunicarse a través de Internet y es utilizado además por el controvertido sitio WikiLeaks para proteger a quienes les envían los documentos filtrados que publican. Appelbaum trabajó como voluntario para WikiLeaks, lo que provocó una fuerte vigilancia del gobierno de Estados Unidos sobre él.

Appelbaum habló en lugar de Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, en una conferencia denominada Hackers en el Planeta Tierra (HOPE), ya que se temía que Assange fuera arrestado. Comenzó su charla diciendo: “Hola a todos mis amigos y admiradores que me siguen a través de las operaciones de vigilancia nacional e internacional. Estoy aquí hoy porque creo que podemos hacer un mundo mejor. Lamentablemente Julian no puede venir porque no vivimos en ese mundo mejor”. Appelbaum también fue detenido al menos una docena de veces en aeropuertos. Describió así lo que sucedió en una de las ocasiones: “Me pusieron en una habitación especial donde me cachearon, me pusieron contra una pared. ...Otro me tomó de las muñecas. ...El mensaje era que si no hacía un acuerdo con ellos, sería abusado sexualmente en prisión. ...Se llevaron mis teléfonos celulares y mi computadora portátil, pero luego me los devolvieron. Básicamente querían hacerme preguntas sobre la guerra de Irak, la guerra de Afganistán, saber cuál era mi opinión política”.

Le pregunté a William Binney si creía que la Agencia de Seguridad Nacional tenía copias de todos los correos electrónicos que envío dentro de Estados Unidos, a lo que respondió: “Sí, creo que tienen la mayoría”.

Binney contó que dos senadores de Estados Unidos, Ron Wyden de Oregon y Mark Udall de Colorado, expresaron preocupación acerca de la vigilancia, pero que no han hablado públicamente ya que, según él, perderían sus bancas en el Comité Selecto del Senado sobre Inteligencia. Mientras tanto, el Congreso se encamina a votar la Ley de Intercambio y Protección de Información de Inteligencia Cibernética, conocida como CISPA (por sus siglas en inglés). Quienes defienden la libertad en Internet se oponen a este proyecto de ley porque sostienen que legalizará lo que, de hecho, la NSA ya está haciendo de manera ilegal.

Antes de votar la ley CISPA, los congresistas, a quienes les gusta citar a los fundadores del país, deberían recordar estas palabras de Benjamin Franklin: “Quienes estén dispuestos a renunciar a la libertad fundamental a cambio de seguridad temporal no merecen ni la libertad ni la seguridad”.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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