Revelan reunión secreta en Londres para acabar con el dinero en efectivo

El economista estadounidense Martin Armstrong, haciendo referencia a unas "fuentes directas" propias, ha revelado que en Londres tendrá lugar "un encuentro secreto" entre jefes de bancos centrales para "acabar con el dinero en efectivo".
"Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard, y Willem Buiter, economista jefe en Citigroup, se dirigirán a los bancos centrales para abogar por la eliminación de toda moneda", escribe Armstrong en su página web.


Según acentúa el economista, quien en su momento predijo el Lunes Negro de 1987 en el mercado de valores de EE.UU., así como la crisis financiera de 1998 en Rusia, el objetivo es acercar el día cuando nadie podrá vender o comprar algo sin la aprobación por parte del gobierno. Armstrong detalla que el encuentro debe tener lugar antes de que se termine este mes de mayo, unos días antes de que en Alemania arranque la Cumbre del G7.


En varias ocasiones, tanto Rogoff como Buiter ya presentaron sus argumentos a favor de poner fin al uso del dinero en efectivo. Según ambos, esto facilitaría la vida de los bancos centrales. Abolir el dinero de papel contribuiría a frenar la evasión de impuestos y las actividades ilegales, opina Rogoff.


Acabar con las divisas físicas resolvería el problema con las tasas de interés negativo, destaca, a su vez, Buiter. Los bancos suelen bajar las tasas de interés para estimular la economía. Para recortar, muchos reducen las tasas hasta un cero y hasta van más por debajo, cobrando a los clientes por tener un dinero depositado en sus cuentas. Pero este método está lleno de problemas: ¿para qué un cliente quiere pagar al banco si puede tener su dinero en efectivo gratis? Abolir el papel moneda acabará con el problema, subraya Buiter.


(Tomado de Russia Today)

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Diputados de España aprueban la polémica ley mordaza

La mayoría absoluta del Partido Popular (PP, derecha, en el gobierno) aprobó este jueves en el Congreso de los Diputados la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana –popularmente conocida como ley mordaza–, que entrará en vigor el primero de julio próximo, a pesar del rechazo en bloque de toda la oposición y de la preocupación expresada por separado por el Consejo de Europa, la Organización de Naciones Unidas (ONU), Human Rights Watch y Amnistía Internacional (AI).


La nueva legislación incluye multas hasta de 600 mil euros (11 millones de pesos mexicanos) a las personas que convoquen o se manifiesten frente a las sedes de las instituciones del Estado, como el Parlamento o los ayuntamientos, o para quienes difundan imágenes de agentes policiales al momento de reprimir una protesta o detener a ciudadanos. También serán sujetos a penalización quienes intenten evitar el lanzamiento de una familia de su vivienda.


El gobierno del conservador Mariano Rajoy aprobó en el Parlamento tres de las principales iniciativas para regular la seguridad en España en los próximos meses, que entrarán vigor el próximo primero de julio. El debate en el Parlamento sirvió para cumplir una formalidad, la aprobación de la Ley de Seguridad Ciudadana después de que, la semana pasada, el Senado refrendó una serie de enmiendas, relativas sobre todo a la forma de tratar a los migrantes que intentan cruzar la frontera en las ciudades de Ceuta y Melilla, enclavadas en el norte de África y, por tanto, colindantes con Marruecos.


Además de la ley mordaza se aprobó una reforma al Código Penal que incluye, por primera vez desde la restauración de la democracia, la cadena perpetua revisable, con lo que se cuestiona la raíz del sistema penitenciario español, que se basa en la reinserción de los presos a la sociedad. Además, se aprobó la ley antiterrorista acordada en un pacto de Estado entre el PP y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que pretende luchar contra los ataques del extremismo musulmán y se legisló al calor de los atentados en París contra la revista satírica Charlie Hebdo del pasado 7 de enero.


La más polémica de las tres medidas es, sin duda, la ley mordaza, que ha suscitado numerosas movilizaciones desde su presentación hasta su aprobación definitiva, pues pretende evitar que se lleven a cabo manifestaciones frente a las instituciones del Estado, como el Congreso de los Diputados, las sedes de los ayuntamientos, la residencia oficial del presidente del gobierno o el Palacio Real. Además, se prohíbe tomar fotografías o videos a los agentes policiales mientras reprimen una protesta. Se incluyen sanciones civiles que impondrá un policía sin necesidad de pasar por un juez, que van desde 30 euros (540 pesos) hasta 600 mil euros.


La oposición política y las organizaciones internacionales denunciaron la restricción de derechos por el gobierno y porque con estas reformas se sustituye el principio de culpabilidad por criterios de peligrosidad indeterminados, se introduce la penalización de la difusión de mensajes vía las redes sociales y se intenta frenar nuevos tipos de protestas pacíficas, como las movilizaciones contra los lanzamientos de viviendas por impago de créditos hipotecarios.


La ONU y el Consejo de Europa llevaron a la misma conclusión tras analizar el contenido de la legislación, que se contradice con lo acordado en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que prohíbe expresamente las expulsiones colectivas de ciudadanos extranjeros, además de limitar el derecho de manifestación y de expresión.


La oposición y organizaciones sociales y humanitarias acusan a la nueva legislación de atentar contra el derecho a la información y a la libre expresión. De hecho, el colectivo español El Periodismo no es un Delito reconoció su preocupación, y advirtió que entre muchos otros aspectos, el trabajo periodístico consiste en informar sobre los actos públicos de relevancia. Sea cual sea el contenido de manifestaciones, actos políticos, movilizaciones o sucesos públicos de cualquier otro tipo, el trabajo informativo del periodista nunca puede ser delito. No se debe juzgar ni castigar al mensajero.


España será más segura y por tanto más libre con la aprobación de estas leyes, señaló el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien negó que sus iniciativas pretendan coartar los derechos de los ciudadanos.


Sin embargo, el pleno de la oposición rechazó en bloque la legislación y advirtió que la derogará cuando cambien las mayorías en el Parlamento. Es decir, que si en los próximos comicios generales de finales de año ocurre un cambio en el gobierno, esta legislación solamente se aplicaría durante seis meses.


Los grupos de oposición advirtieron del carácter totalitario, del despotismo y del estado policial que intentan imponer desde las filas conservadoras.


Conrado Escobar, vocero del PP, respondió que su grupo está tranquilo, pues nuestra marca es la libertad y está garantizada.

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Lunes, 16 Marzo 2015 16:52

Un ejército religioso en formación

Un ejército religioso en formación

Gritan como los soldados de las películas. Se retiran marchando, firmes, marciales los días de misa, sábados y domingos. Son los Gladiadores del Altar de la Iglesia Universal del Reino de Dios, una de las más importantes iglesias pentecostales de Brasil.

 

Meten miedo, ingresan en plena misa, formando filas, marcando el paso. Cuando llegan frente al estrado, se detienen hasta que una voz les indica: "Firmes". Hacen la venia, levantan el brazo hasta la altura de los hombros, todo en perfecta sincronía. Gritan como los soldados de las películas. Se retiran marchando, firmes, marciales. Los feligreses aplauden frenéticamente. Son los Gladiadores del Altar de la Iglesia Universal del Reino de Dios, una de las más importantes iglesias pentecostales de Brasil.


Decenas de chicos marchan y hacen ejercicios en parques de las principales ciudades, pero sobre todo se movilizan los días de misas, sábados y domingos. Algunos los confunden con pelotones de las escuelas militares, porque los ejercicios son muy similares.


El programa Gladiadores del Altar fue lanzado dos meses atrás y ya cuenta con 4.300 miembros, todos varones jóvenes, que además de las prácticas participan en escuelas de formación sobre la Biblia todas las semanas. Programas similares estaría llevando adelante la iglesia en Argentina y Colombia.
La polémica no se hizo esperar y forzó a la iglesia a sacar de su página los videos de los gladiadores. El diputado federal Jean Wyllys, del Psol, pidió la intervención del Ministerio Público ante lo que calificó de "fundamentalismo religioso" y destacó que la sociedad "no debe cerrar los ojos ante estas cosas" (Zero Hora, 5-III-15).


Un comunicado de la Iglesia Universal destaca que el proyecto Gladiadores del Altar busca rescatar a los jóvenes en situación de riesgo y prepararlos para "servir exclusivamente al Señor". Sin embargo, no son pocos los que, observando los videos, creen que se está forjando una suerte de "dictadura evangélica" y estiman que los comportamientos de los gladiadores, incluyendo su escudo, son similares a los que practicaban los nazis y también los miembros del Estado Islámico.


La polémica está servida. Quien quiera formarse una opinión propia, puede cliquear "Gladiadores do Altar" o mirar el video en Youtube en https://www.youtube.com/watch?v=w9zmcAS_9JA

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Lunes, 16 Marzo 2015 10:00

Privacidad no more

Privacidad no more

Pos setiembre 11, la vigilancia del gobierno estadounidense ha ido en ascenso, espían por terrorismo, por miedo y –en definitiva– por nada, a sus ciudadanos. Ed Snowden es aún más categórico: son las mismas personas quienes ahora comienzan a controlar y censurar sus propios puntos de vista.

 

Citizenfour es el flamante ganador del Oscar en la terna mejor documental largo. La obra cierra lo que su directora, Laura Potras, definió como una trilogía sobre los cambios en la sociedad estadounidense y su relación con el resto del mundo después del 11 de setiembre. Al poner play los sintetizadores de Nine Inch Nails pintan un cuadro oscuro y brutal que estimé imposible pero que fotograma a fotograma empecé a confirmar: la privacidad tal como la concebíamos ya no existe.


"Soy un empleado del gobierno de alto nivel en la comunidad de inteligencia." Así es como se define Snowden (31) ante los periodistas de The Guardian y de la propia directora Potras en un hotel de Hong Kong cuando le piden una identificación tras meses de avances y retrocesos para concretar la entrevista que Citizenfour retrata. De hecho, la comunicación entre la directora y Snowden se realizó a través de mails encriptados, por seguridad de Snowden, exiliado en Rusia sin poder regresar a Estados Unidos. Los mensajes fueron decodificados por William Binney –experto en la materia y que diseñó "metadatos" en la era Bush– y un detractor de Stellarwind, programa para el que fue inicialmente contratado, y que se encargó de "comenzar a espiar activamente a todos en este país". El espía es la Agencia Nacional de Seguridad –mejor conocida como la Nsa–, organismo cuya capacidad para ingerir información no para de crecer, asimilando más de mil gigabytes por segundo.


Cuando un gobierno decide ser stalker de su pueblo (neologismo internauta para designar a quienes espían los contenidos de otros usuarios) en materia de búsquedas o consumos, la cantidad de información es demencial, masiva y veloz, y para comprender esto los metadatos son la clave. Para ilustrarlo: un usuario googlea la web de una célula terrorista (dato 1), entra a un blog de noticias con perfil de izquierda (dato 2) y planea ir a determinada manifestación, como deja constancia en su cuenta de Facebook (dato 3). Los metadatos se ocupan de trazar líneas y conectar esta información atribuyéndole significados, patrullando las búsquedas en base a palabras clave y a una interpretación de la realidad que prescinde de la intención en la búsqueda (presumiblemente la persona no sea un terrorista). El usuario puede pasar a ser "seleccionado" y potencialmente asumido como una amenaza para la seguridad nacional.


Pos setiembre 11 la vigilancia ha ido en ascenso, espiar por terrorismo, por miedo y –en definitiva– por nada, a sus ciudadanos es el biombo en que se excusan otras formas de malicia. Ed Snowden es categórico: denuncia que son las mismas personas quienes ahora comienzan a controlar y censurar sus propios puntos de vista y "que Internet no es lo que era antes", aquel tiempo de páginas con diseños feos, cuando "se podía hablar con expertos en todo el mundo" y el usuario gozaba de privacidad para surfear en calma. Al derecho no le interesa –a diferencia de la moral– controlar los pensamientos, sino juzgar en torno al accionar externo. Los gobiernos poco a poco ignoran esto, y la amenaza de ser observado genera el autocontrol de las búsquedas e impide una cultura virtual libre y –por extensión– un contrarrelato de la cultura dominante.

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La CIA ha trabajado 10 años para vulnerar teléfonos y tablets de Apple: The Intercept

Investigadores de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) han trabajado casi una década para vulnerar la seguridad que protege los teléfonos y tablets de Apple, informó este martes el sitio web de noticias de investigación The Intercept, citando documentos obtenidos de ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden.
El reporte cita documentos estadunidenses secretos que sugieren que investigadores gubernamentales habían creado una versión de XCode, la herramienta para el desarrollo de aplicaciones del software de Apple, para crear modos de vigilar programas distribuidos en la tienda de aplicaciones de la empresa con sede en Cupertino, California.


The Intercept ha publicado previamente varios informes a partir de documentos divulgados por Snowden. Entre los editores del sitio figuran Glenn Greenwald, que ganó un premio Pulitzer por su trabajo al informar sobre las revelaciones de Snowden, y la documentalista ganadora del Oscar, Laura Poitras.


El sitio dijo que los últimos documentos, que cubren un periodo de 2006 a 2013, no prueban que los investigadores de inteligencia de Estados Unidos hayan tenido éxito en romper el programa para encriptar la información de los dispositivos de Apple, que protegen los datos y las comunicaciones de los usuarios.


Los esfuerzos de los investigadores de seguridad del gobierno por romper la seguridad de los productos de Apple comenzó en 2006, un año antes de que la compañía presentara su primer iPhone, y continuaron durante el lanzamiento del iPad en 2010 y más allá, según The Intercept.


Vulnerar la seguridad de Apple era parte de un programa secreto del gobierno estadunidense, en cooperación con investigadores de inteligencia británicos, para infiltrar productos de comunicaciones seguras, tanto extranjeros como domésticos, incluyendo teléfonos que usan la plataforma Google Android, afirmó.


En los últimos meses, empresas de tecnología en Silicon Valley han tratado de restaurar la confianza de los consumidores de todo el mundo respecto de que sus productos no se han convertido en herramientas para una vigilancia generalizada de los ciudadanos por los gobiernos.


En septiembre pasado, Apple fortaleció sus métodos para encriptar datos almacenados en los iPhones y dijo que los cambios significaban que la compañía ya no tenía forma de extraer datos de los consumidores desde los dispositivos, incluso si algún gobierno lo pidiera con una orden judicial.


Google Inc, el principal rival de Apple en Silicon Valley, dijo poco después que también planeaba aumentar el uso de herramientas más poderosas para encriptar información.


Ambas empresas indicaron que las medidas apuntaban a proteger la privacidad de los productos de sus usuarios y que las medidas eran, en parte, respuesta al espionaje a gran escala del gobierno de Estados Unidos a usuarios de Internet revelada por Snowden en 2013.


Un portavoz de Apple se refirió a comentarios públicos del presidente ejecutivo de la compañía, Tim Cook, sobre privacidad, pero declinó hacer más comentarios.


Quiero ser absolutamente claro de que nunca hemos trabajado con ninguna agencia gubernamental de ningún país para crear un acceso furtivo a alguno de nuestros productos o servicios, escribió Cook en un comunicado sobre privacidad y seguridad publicado el año pasado.


Nunca hemos permitido el acceso a nuestros servidores. Y nunca lo haremos, agregó.

Wikipedia demanda al Gobierno de EEUU y la NSA por vigilancia masiva

WASHINGTON.- Wikimedia Foundation, organización sin ánimo de lucro que gestiona la enciclopedia Wikipedia, demandó hoy al Gobierno de EEUU y a su Agencia de Seguridad Nacional (NSA) por vigilar de manera "masiva" en Internet para acceder supuestamente a miles de documentos de ciudadanos dentro y fuera del país.

La denuncia, apoyada por otras ocho organizaciones, fue presentada ante la Corte del Distrito de Maryland y está dirigida contra altos cargos del Gobierno estadounidense, como el fiscal general Eric Holder; el director de la NSA, Mike S. Rogers; o el director de Inteligencia Nacional, James Clapper.

Además de Wikimedia, entre los demandantes se encuentran importantes organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch (HRW), Amnistía Internacional (AI) y la Oficina de Washington para América Latina (WOLA).

Los demandantes exigen al tribunal que considere "ilegal" la "vigilancia masiva" de la NSA sobre estadounidenses y otros ciudadanos del mundo y urja al Gobierno de EEUU a eliminar de su base de datos todas las comunicaciones presuntamente interceptadas.


"La NSA lleva a cabo su vigilancia, accediendo directamente a la columna vertebral de Internet en Estados Unidos, compuesta por cables de alta capacidad, interruptores y rúteres que transportan vastas cantidades de información de estadounidenses y otros ciudadanos del mundo", sostienen los querellantes.

Los demandantes argumentan que, mientras se producen las comunicaciones entre los estadounidenses, la NSA intercepta decenas de documentos de texto, comunicaciones internas del país y "decenas de miles" de términos de búsqueda utilizados para localizar información en Internet.

Explican que, como organizaciones defensoras de los derechos humanos o instituciones relacionadas con el mundo de la información, emiten "cientos de miles de documentos internacionales sensibles en Internet cada año".


"La Fundación Wikimedia se comunica con cientos de millones de personas que visitan páginas de Wikipedia para leer o contribuyen a al gran repositorio de conocimiento humano que Wikimedia mantiene en línea", especifica al demanda.

Como organizadores de carácter social, consideran que "el intercambio de información de manera confidencial, libre de vigilancia y sin órdenes judiciales del Gobierno, es esencial", mientras que "la vigilancia viola la privacidad y socava la capacidad de los demandantes para llevar a cabo sus misiones".

Para pedir a la Corte que respalde sus argumentos, sostienen que la actitud del Gobierno estadounidense y de la NSA viola la ley de Vigilancia de Inteligencia Exterior (FISA, en sus siglas en inglés) de 2008.


Los demandantes consideran también que la "vigilancia masiva" viola la Constitución de EEUU, concretamente la primera y la cuarta enmienda referentes a la libertad de culto, de expresión, de prensa, así como la prohibición de incautaciones irrazonables, que en este caso serían de datos.

Esa acción judicial constituye un nuevo frente legal para los defensores del derecho a la privacidad que han criticado los programas de espionaje de EEUU desde 2013, cuando el exanalista de la NSA Edward Snowden reveló operaciones de espionaje masivo.

Los drones vigilan París... y el mundo

Los drones se han convertido en focos de atención en Europa por las repetidas incursiones aéreas que han realizado estos pequeños robots autónomos, especialmente en París. De acuerdo con diversas informaciones periodísticas, se calcula que desde octubre pasado unos 60 aparatos han sobrevolado distintos puntos de Francia, los cuales incluyen, además de sitios emblemáticos como las torres Eiffel y de Montparnasse, la embajada de Estados Unidos, centrales nucleares y bases militares navales, lo que ha provocado alarma en las autoridades de esa nación y en otras partes del mundo.

 

Estos artefactos pueden ser extraordinariamente útiles en tareas civiles, como la investigación de los recursos naturales, ante desastres, para localizar personas extraviadas o heridas y para brindar seguridad a la población. Pero también son elementos que pueden jugar un papel importante en el espionaje industrial y sobre instalaciones estratégicas, o para participar en actos de guerra cuando están equipados con armas letales. Además, en la vida cotidiana, podrían convertirse (o ya lo son) en los instrumentos del poder para vigilar a la población, invalidando cualquier forma de privacidad. Revelan así el papel dual que es intrínseco al conocimiento y a sus aplicaciones.


Los drones forman parte del grupo de los robots móviles autónomos que incluyen vehículos terrestres, aéreos y navales. Desafortunadamente, el gran impulso que se les ha dado en los últimos años no responde a objetivos civiles y obedece más bien a motivaciones militares, especialmente a partir de las guerras del Golfo y las continuas intervenciones en Afganistán. Estas máquinas pueden sustituir a los soldados humanos en un amplia gama de misiones destructivas.


Son producto del desarrollo científico y tecnológico y se han beneficiado con el conocimiento y la creación de sofisticados sensores de imágenes con alta definición e infrarrojas, que pueden captarse y transmitirse a grandes distancias, entre muchos otros. También muestran los adelantos en la computación y en la creación de programas que permiten asignar distintos grados de credibilidad a cada sensor y combinar la información de cada uno de ellos para tomar decisiones; de ahí su carácter autónomo (en mi opinión, semiautónomo).


Se trata de una tecnología que está en sus inicios, y tendrá presencia creciente en el futuro. En un estudio auspiciado por la Oficina de Investigación Naval del Departamento de Marina de Estados Unidos realizado en 2008, los doctores Patrick Lin, George Bekey y Keith Abney, del grupo de ciencias emergentes y ética de la Universidad Politécnica Estatal de California, examinan algunos de los escenarios por venir.


Se espera que las futuras generaciones de drones cuenten con más y mejores sensores, mejor artillería, computadoras más sofisticadas y software asociado. Los autores dan algunos ejemplos que a mí me parecen espeluznantes: "(...) en la vecindad de una 'casa de seguridad', el robot tendrá que combinar los datos acústicos con información visual, detección de movimiento de tierra, las mediciones de temperatura para estimar el número de seres humanos dentro de la casa, y así sucesivamente. Estas estimaciones tendrán que ser combinadas con datos de reconocimiento (de vehículos voladores autónomos) para obtener una estimación probabilística del número de combatientes dentro de la casa". Los autores del estudio reconocen que "(...) la decisión de utilizar la fuerza letal se basa en cálculos probabilísticos, y la certeza absoluta no es posible".


Un elemento importante, desde luego, es la supervisión humana: Anticipamos que poco a poco se concederá la autonomía a los vehículos robot, ya que la confianza en su capacidad para realizar las tareas asignadas crece. Aun así, reconocen los expertos, habrá problemas éticos fundamentales: Por ejemplo, ¿será capaz un supervisor de anular la decisión de un robot para disparar? Si es así, ¿cuánto tiempo tendrá que ser asignado para tomar este tipo de decisiones? El robot tiene la capacidad de desobedecer las órdenes de un supervisor humano, por ejemplo, en una situación en que el robot toma la decisión de no lanzar un misil, sobre la base de que su análisis lleva a la conclusión de que el número de civiles (por ejemplo, mujeres y niños) excede el número de insurgentes en la casa. En otras palabras, un problema ético para estos autores es que ¡el robot decide no asesinar a un grupo de personas!


Por lo pronto, la presencia de drones en el cielo parisino ha creado gran preocupación, pero nadie dice algo de que estos aparatos se emplean al menos desde 2011 para vigilar la frontera de México con Estados Unidos, con el fin de detener trabajadores indocumentados; y muy probablemente son ya indeseables vigilantes que anulan la privacidad de los mexicanos.

Las nanotecnologías crearán soldados de "máxima letalidad"

Decía el premio Nobel Richard Feynman que "la física es como el sexo: seguro que da alguna compensación práctica, pero no es por eso por lo que lo hacemos". Sin embargo, él fue el primero que propuso, en 1959, hacer ingeniería en la nanoescala, en ese mundo invisible para nuestros ojos que se mide en unidades de milmillonésimas partes de un metro.


Nadie hizo caso a Feynman durante décadas hasta que sus ideas de fabricar máquinas de tamaño ínfimo fueron rescatadas por un ingeniero de la NASA, Eric Drexler, en 1986. Casi 30 años después, la nanotecnología es una realidad que ha revolucionado hasta la manera de matarnos entre nosotros mismos.


"Las nanotecnologías modificarán sustancialmente el entorno de la batalla del futuro", afirma el ingeniero de armamento Jesús Carlos Gómez Pardo, teniente coronel del Ejército de Tierra español. El militar participa en una monografía de 300 páginas editada por el Ministerio de Defensa que detalla con exhaustividad las aplicaciones de la nanotecnología a los ejércitos.
El teniente coronel dibuja un soldado del futuro de "máxima letalidad" con un uniforme inteligente que le ofrece protección antibalas y contra amenazas nucleares, biológicas y químicas, gracias a cientos de láminas de nanoarcillas. "Los nuevos sistemas de armas convencionales, en los que la presencia de las nanotecnologías será elevada, tendrán una mayor letalidad sobre el objetivo, minimizando el daño sobre la población civil", vaticina el militar en la monografía Nanociencia, nanotecnología y defensa, presentada el viernes en Madrid por el teniente general Alfonso de la Rosa Morena, director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional.


Sus vaticinios no son ciencia ficción. El Ministerio de Defensa financia, mediante el programa COINCIDENTE, el desarrollo de prototipos militares a partir de tecnologías maduras en la vida civil. El Instituto Tecnológico La Marañosa, principal organismo de investigación del Ministerio, trabaja con nanosensores para miniaturizar los sistemas de guiado de munición y conseguir una máxima precisión. El proyecto GRETA-DAD, detalla Gómez Pardo, está desarrollando un sistema de guiado láser de cohetes de 70 mm. En su sede de San Martín de la Vega (Madrid), la misma tecnología se está integrando en un cohete para vehículos aéreos no tripulados, más conocidos como drones.


"Otro desarrollo importante es el de las estructuras cuánticas para la miniaturización de armas de energía dirigida, tales como cañones de microondas y sistemas láser de alta energía que pueden actuar como perturbadores direccionales o cañones dependiendo de la potencia del láser", añade el teniente coronel. La multinacional española Indra trabaja en la miniaturización del láser de su sistema MANTA DIRCM, contra misiles guiados por infrarrojos para la defensa de aeronaves.


"También se está trabajando en el desarrollo de armas personales con capacidad para neutralizar grupos de personas", continúa el militar. Según el informe, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado podrán contar con armas no letales de este tipo gracias a la aplicación de la nanotecnología a sistemas de microondas y microláseres.


Gómez Pardo es el único autor militar de la monografía. Su coordinador es Ildefonso Díaz, catedrático de Matemáticas Aplicadas de la Universidad Complutense de Madrid, que ya adelantó algunas de sus conclusiones durante unas jornadas organizadas en diciembre por el Instituto Tecnológico de Matemática Industrial (ITMATI) en A Coruña.


El documento afirma que el uso de polímeros, unas macromoléculas, reforzados con nanopartículas, como el poliuretano reforzado con nanoarcillas, reducirán el peso de los blindajes de los vehículos hasta en un 60%. Y, gracias a fibras superresistentes de nanotubos de carbono, la resistencia al impacto de bala se multiplicará por tres o por cuatro respecto a los blindajes actuales, disminuyendo también el peso. Con estos blindajes ligeros, será más sencillo transportar vehículos de combate en aviones de transporte hasta el campo de batalla.


El teniente coronel subraya que el avance de la nanoelectrónica está permitiendo el desarrollo de "microrrobots artillados", con un armamento adaptado al combate urbano. "Ya se utilizan ejércitos de robots ratas para la localización de personas en grandes catástrofes", expone Gómez Pardo.


El uso de nanomateriales, más ligeros y con menor volumen, está facilitando la fabricación de municiones complejas, con mayor espacio para la carga explosiva y, por tanto, mayor letalidad. También aparecen materiales superpenetrantes. "El empleo de wolframio nanocristalino mejora las capacidades de penetración de los actuales proyectiles de energía cinética, incluso las del proyectil de uranio empobrecido, prohibido por sus potenciales riesgos para la salud de las personas", reconoce el ingeniero de armamento.


Los militares también están aplicando la nanotecnología para intentar hacer "invisibles" a los aviones de guerra. "Las estructuras de las aeronaves de combate se cubren con materiales de absorción radar para minimizar su firma radar. Existen pinturas a base de esferas de carbonilo de hierro o ferrita que transforman la radiación radar en calor", apunta el teniente coronel.


La monografía plantea la creación de enjambres de satélites miniaturizados dotados de armamento. "Estos satélites espía, con capacidad de destrucción, pueden adherirse a satélites grandes sin ser vistos y proceder a su destrucción total o parcial interrumpiendo sus comunicaciones o sus observaciones de la Tierra", explica el militar.


"En este campo todo va tan deprisa que hasta las patentes se han quedado anticuadas. Las grandes empresas no patentan, les basta con ser las primeras", afirmó en la presentación de la monografía otro de sus coautores, Fernando Briones, investigador del Instituto de Microelectrónica de Madrid (CSIC). "¿Quién cree que un país respeta las patentes en la guerra? ¿Qué más dan las patentes?", abundó Antonio Hernando, también coautor y catedrático de Magnetismo de la Materia en la Universidad Complutense de Madrid.


El teniente coronel Gómez Pardo alerta de las "grandes incertidumbres" que se pueden generar por el mal uso de la nanotecnología y pide que los avances sean monitorizados por comités internacionales constituidos por militares, diplomáticos y científicos. "Estamos ante una revolución tecnológica", opina el militar, que "hay que potenciar pero a su vez controlar".

Viernes, 27 Febrero 2015 05:49

Una de espías, pero que va en serio

Una de espías, pero que va en serio

En algún momento lo pondrá en pantalla HBO, pero este thriller paranoico como los de los '70 –La conversación, Todos los hombres del presidente, Los tres días del cóndor– ya circula en la red y tiene la particularidad de ser un caso real.

 

"Una cosa es haber previsto que algo así iba a pasar, y otra, el momento en que de veras sucede", se franquea el muchacho ante sus interlocutores. Deja por un instante la laptop que lo acompaña todo el tiempo, se levanta de la cama en la que suele estar sentado y da un par de pasos en la pequeña habitación, como intentando liberar algo de tensión. La escena tiene lugar en un cuarto de hotel perfectamente impersonal, que para el caso está en Hong Kong y se llama Mira Hotel. El joven de barbita recortada –igualito al Daniel Radcliffe de Harry Potter, pero con el doble de edad– acaba de enterarse, vía chat, de que a miles de kilómetros de allí su casa está siendo requisada por fuerzas de seguridad. Se llama Edward Snowden y es ex empleado de la CIA. En el momento en que la escena tiene lugar (junio de 2013) acaba de filtrar secretos de máxima seguridad vinculados con la vigilancia personal por parte del aparato de seguridad estadounidense. Eso lo convierte en uno de los hombres más buscados del mundo, y la cacería acaba de empezar.


Por increíble que parezca, todo eso puede seguirse en lo que en jerga televisiva se llamaría "en vivo y en diferido" en Citizenfour, documental que el domingo ganó el Oscar de su categoría. Producida por Steven Soderbergh para HBO y dirigida por la conocida documentalista Laura Poitras –tan conocida que ella también tuvo que buscar refugio en la clandestinidad mientras la filmaba–, Citizenfour se exhibió en los últimos meses de 2014 en los festivales de Nueva York y Toronto, se estrenó en la televisión estadounidense el lunes pasado y en algún momento lo pondrá en pantalla HBO Latin America para los países al sur del Río Grande. Según se informa desde las oficinas locales del grupo, todavía no tiene fecha de salida al aire. Ante esta demora, los ansiosos cuentan con la posibilidad de "bajarlo", por los medios habituales (todo lo referente a Snowden debe mantenerse en el máximo secreto) y con subtítulos.


"Citizenfour" es el nombre en clave al pie de ciertos misteriosos mails encriptados, que en enero de 2013 llegan a la casilla de Laura Poitras, ofreciendo dar a conocer información recontrasupersecreta que concierne a la NSA (iniciales en inglés de la Agencia de Seguridad Nacional). Obviamente, la realizadora no salió elegida por sorteo. En documentales previos no estrenados aquí (My Country, My Country, 2006, y The Oath, 2010) investigó el monitoreo telefónico y otras formas de invasión a la privacidad, practicadas por agencias de seguridad paraestatales ante la vista gorda oficial, en el marco de las medidas especiales adoptadas a partir del 11 de septiembre de 2001. "No logro comunicarme por esta vía con Glenn Greenwald, por eso lo hago con usted", explica el enigmático interlocutor, en medio de un cyberjeroglífico.


Presente la noche del domingo en el escenario del Dolby Theatre, Glenn Greenwald es un periodista de investigación estadounidense que escribe para el diario británico The Guardian, que finalmente acudirá a la cita en el Hotel Mira. Allí, sin moverse de la cama doble, el muchacho de barbita tardará considerablemente en dar su nombre y explicar para qué los llamó. Si viajaron hasta ahí, claro, alguna idea tenían. Antes de desertar, Snowden se hizo copias de Prism y XKeyscore, programas de vigilancia masiva que la NSA venía llevando adelante desde tiempo atrás y que conllevan la posibilidad de intervenir las comunicaciones privadas vía Internet, por el método de cruce de datos y gracias a la información que el usuario brinda gentilmente a Google, Facebook, Twitter y demás plataformas. Consultor tecnológico y militante en contra de la invasión de privacidad, Snowden, de 29 años por entonces, había trabajado para la CIA primero y la NSA después. Estando en Hawai, y con el pretexto de recibir tratamiento para la epilepsia, en mayo de 2013 obtuvo una licencia temporal de la NSA, aprovechando la ocasión para desaparecer de la faz de la Tierra.


Al mes siguiente se reúne con Greenwald y Poitras y se les suma el periodista británico Ewen MacAskill, editor de la sección Inteligencia de The Guardian. "Déjenme desenchufar el teléfono", les pide a sus interlocutores en el Hotel Mira. "No sé si saben que hay un sistema que permite grabar a través de la línea, aunque el teléfono no esté siendo usado." Y desenchufa. Cuando está por mostrar sus archivos se oye una alarma en el pasillo del hotel y entre los presentes corre una mezcla de asombro, nerviosismo y sonrisas de "no puede ser". Citizenfour es algo que posiblemente no se haya visto nunca antes: un thriller paranoico como los de los '70 –La conversación, Todos los hombres del presidente, Los tres días del cóndor–, pero real.
La información que brinda el documental de Poitras no difiere demasiado de la que difundieron todos los medios del mundo en los últimos dieciocho meses, a partir de las primicias de The Washington Post y The Guardian. Lo iné-dito del documental de Poitras es que permite al espectador pasar dos horas en la clandestinidad, junto a uno de los mayores targets de la Inteligencia estadounidense. De hecho, y como se sabe, Snowden está "desaparecido", tras haber logrado huir de Hong Kong de incógnito rumbo a Rusia, donde el gobierno del zar Vladimir, ni lerdo ni perezoso, le ofreció refugio temporario. A partir de ese momento, lo conocido: la posibilidad de que Ecuador, Venezuela, Islandia o la propia Rusia le dieran asilo, sin que eso se haya oficializado jamás.


Créase o no –sobre todo tratándose de una persona que debe borrar sus huellas–, la cámara de Poitras registra los interminables minutos en los que Snowden revisa el aspecto que va a tener cuando salga a la calle (sin anteojos, sin barba), mirándose al espejo y preguntándose en voz alta si para que no lo reconozcan convendría llevar un paraguas (¡verde esmeralda!) o un sombrero aludo. Ya en Rusia, en un refugio cuya localización lógicamente no se brinda, el informante tendrá un encuentro con Glenn Greenwald en el que éste lo pone al tanto de secretos por escrito, para evitar cualquier monitoreo de audio. La expresión de asombro de Snowden (un muchacho inusualmente carismático y relajado, para tratarse de un experto informático perseguido por toda la Inteligencia de la primera nación del mundo) cuando lee lo que Greenwald escribe en una libreta es indescriptible. Antes de romper las anotaciones, la cámara llega a registrar una que dice "POTUS". ¿Una planta? No, la codificación en inglés para presidente de los Estados Unidos.


Si Citizenfour parece el thriller soñado, ese thriller ya se está filmando. Obviamente, el director es Oliver Stone, que además coescribió el guión, tomando como base dos libros: The Snowden Files, escrito por el periodista de The Guardian Luke Harding, y Time of the Octopus, publicado por el abogado ruso del informante, Anatoly Kucherena. El título de la película de Stone es Snowden, Joseph Gordon-Levitt (visto en El origen y Batman: el caballero de la noche asciende) tiene a su cargo el protagónico, Melissa Leo (ganadora de un Oscar por El ganador) el papel de Poitras y Nicolas Cage hace de algo. Stone no esperó el Oscar: el rodaje empezó el viernes 20, dos días antes de la entrega. Fecha de estreno: Navidad de este año. Podría no ser la única película sobre el tema: Sony Pictures reservó la opción para ficcionalizar el libro de Greenwald sobre el caso, No Place to Hide. A la vez, el sujeto del próximo documental de Poitras sería Julian Assange, a quien en Citizenfour se ve gestionando por teléfono un permiso de asilo urgente para Snowden.

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EEUU instaló software para espiar permanentemente a otros países

La compañía de seguridad rusa Kaspersky anunció el lunes que el llamado Grupo Equation logró instalar spyware para monitorizar las computadoras y redes de países como Irán, Rusia, Pakistán y China.


Según un reporte en The New York Times, el Grupo Equation es una referencia a la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) y a su contraparte militar, el Ciber Comando de los EEUU.


La firma de seguridad cibernética localizó a un ancestro de los peligrosos virus Stuxnet y Flame que azotaron la seguridad en Internet en años anteriores, y que está vinculado al Grupo Equation. Las actividades, según Kaspersky, superan todo lo conocido en complejidad y sofisticación en el mundo de la seguridad cibernética.


El anuncio se realizó durante una conferencia de seguridad informática celebrada en la ciudad de Cancún, en México.
Según Kaspersky, el Grupo Equation utiliza herramientas complejas y de alto costo para desarrollar, recuperar datos y ocultar su actividad. Asimismo, El Grupo Equation utiliza técnicas que, según la empresa, son clásicas de espionaje para infectar a las víctimas con malware.


De acuerdo con el New YorkTimes, Grupo Equation ha sido utilizado por el gobierno de Estados Unidos para infectar computadoras de países como Irán, Rusia, China, Afganistán, entre otros, a los que investiga por diferentes motivos. Stuxnet, por ejemplo, estuvo vinculado a un sofisticado ataque cibernético contra el programa nuclear de Irán.
Kaspersky ubicó el uso de varios implantes (mejor conocidos como troyanos), pero admite que debe haber otras variaciones de troyanos que se siguen utilizando para infectar computadoras. La compañía rusa de seguridad dijo que el Grupo Equation lleva activo desde 2001, aunque quizá su existencia se remonte a 1996.


Grupo Equation tiene diferentes fortalezas que le han permitido ser una de las amenazas cibernéticas constantes más impresionantes. Una de éstas es su capacidad para sobrevivir el formateo de los discos duros en donde se ha instalado, así como soportar la reinstalación completa del sistema operativo.


Las herramientas de infección utilizadas por Grupo Equation no se limitan a lo digital. Según Kaspersky, las personas detrás de Grupo Equation infectan con sitios inundados de malware, pero también al cambiar dispositivos portátiles. Kaspersky destaca lo ocurrido en una conferencia científica en Houston, Texas: algunos participantes recibieron materiales de la conferencia en un CD, pero en realidad el contenido del CD era un malware previamente instalado por el Grupo Equation, que terminó infectando las computadoras de los participantes.


Kaspersky indica que se desconoce cómo se logró cambiar el contenido de los CD.


Sin embargo, y a pesar de su peligrosidad, Kaspersky indica que el Grupo Equation no dirige sus ataques a civiles; los ataques van hacia diferentes industrias y sectores, como las gubernamental, militar, de telecomunicaciones, de nanotecnología, energética y de medios. Desafortunadamente, Kaspersky dice que no hay método para erradicar el malware de Grupo Equation; la única solución es destuir la unidad infectada.


Según los especialistas de Kaspersky, el Grupo Equation tiene relación con las antiguas amenazas Stuxnet y Flame. Stuxnet azotó equipos con Windows y fue descubierta en 2010; afectó el 60 por ciento de las computadoras en Irán, principalmente en complejos industriales.


Flame es también un malware y fue descubierto en 2012. Fue catalogado como uno de los virus más peligrosos y complejos jamás hallados, capaz de grabar audio, hacer capturas de pantalla y usar el teclado, así como de monitorizar el tráfico en una red.


(Con información de The New York Times)

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