Lunes, 12 Febrero 2018 06:31

Alguien te espía

Alguien te espía

La policía china empezó a usar anteojos que identifican delincuentes. El accesorio empezó a ser utilizado el 1 de febrero en las estaciones ferroviarias y permite reconocer si hay pasajeros acusados de haber cometido un crimen. El sistema no solamente busca a presuntos criminales, sino que permite verificar la identidad de todas las personas que escanea. Críticas por la invasión a la privacidad.


Anteojos negros. Con ese único y polémico accesorio los agentes de la policía china son capaces de identificar a los pasajeros que circulan por las estaciones de tren del país. Mirándolos a través de los vidrios oscuros, pueden reconocer si están acusados de haber cometido un crimen, pero también pueden acceder a su información personal. La controversia por su lanzamiento no tardó en llegar, ante la preocupación de la población por la invasión del Gobierno en su privacidad.


El sistema se puso a prueba esta semana por primera vez en Zhengzhou, capital de la superpoblada provincia de Henan. A los anteojos de los agentes se les incorporó una pequeña cámara, capaz de captar las caras de los transeúntes para luego cruzar esa información con la base de datos policial. Los resultados se conocen de forma prácticamente inmediata en un dispositivo móvil. Si se logra una coincidencia, al instante el policía recibe un informe detallado de la persona, que entre otras cosas incluye su nombre y dirección del domicilio.


Desde el 1 de febrero, los agentes han detenido con el uso de estas gafas -con una estética parecida a las que lanzó Google- a siete personas acusadas de delitos como tráfico de personas o de haberse dado a la fuga después de un atropello, según detalló el portal El País.


El sistema no solamente busca a presuntos criminales, sino que permite verificar la identidad de todas las personas que escanea. Las críticas llovieron, ya que se argumenta que es un paso más hacia el Estado policial, en el que la tecnología, al servicio de los gobiernos, desempeñará un papel crucial para coartar libertades.
Según un artículo de la cadena Caracol, la sociedad china es una de las más vigiladas del mundo, en un país con alrededor de 176 millones de cámaras de seguridad operativas. Lo cual aporta al gobierno un gran control sobre sus habitantes.

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Chomsky: “EE UU es el origen del problema del narco”

El intelectual estadounidense arremete en México contra la incapacidad de la clase política liberal de su país para conectar con la clase trabajadora blanca

Un gobernante habilidoso y demagogo, que ha sabido conectar con los “miedos legítimos” de parte de la sociedad, “como antes lo hicieron Hitler o Mussolini”. Así dibujó este miércoles a Donald Trump el intelectual vivo de la izquierda clásica más importante de su país, Noam Chomsky, en una escueta rueda de prensa en Ciudad de México.
“Trump es un fenómeno que refleja el momento en que se encuentra el país después de décadas de políticas que han concentrado el poder político y económico en unos pocos, y que han deformado la capacidad de las instituciones para servir a sus ciudadanos”, añadió el profesor emérito del Massachusetts Institute of Technology (MIT) invitado a México por su universidad insignia, UNAM, al ciclo de conferencias Los acosos a la civilización.De Muro a muro, organizado en alianza con la Universidad Estatal de Arizona.


El ascenso del magnate republicano es para el lingüista de 88 años, que empezó su activismo político contra la guerra de Vietnam, resultado del vacío, el desamparo y hasta la humillación que siente la clase trabajadora blanca ante el establishment político estadounidense. “Especialmente el partido demócrata, que se ha olvidado de atender las cuestiones materiales y en ocasiones ha tratado como estúpidos a estas capas de la sociedad”.


“Trump ha conseguido que sientan que es el único político que les da voz, que defiende sus tradiciones y su cultura, que sienten amenazada. Además, ha construido un enemigo externo: los mexicanos, los asiáticos, los migrantes. Es la misma lógica que utilizó Hitler con los judíos, aunque obviamente ni los judíos iban a destruir Alemania ni los migrantes lo van a hacer con EE UU”.


Sobre la renegociación del tratado de libre comercio norteamericano (TLC), el filósofo interpretó la postura intransigente de EE UU como una oportunidad para los otros dos socios “México y Canadá deberían aprovechar para introducir elementos que favorezcan a sus ciudadanos, como los derechos sindicales”, además de subrayar que “el origen del problema del narco en México es EE UU”, recordando que del vecino del norte proceden la mayor demanda de drogas y la mayor oferta de armas.


La emergencia de los nuevos movimientos sociales contra las políticas neoliberales de finales de los noventa, conocidos como antiglobalización, recuperaron la figura del veterano filósofo con títulos como Miedo a la democracia o Como nos venden la moto, donde aterrizaba con lenguaje sencillo y voluntad pedagógica los peligros de la desregularización de los mercados, la entronización de las finanzas y el debilitamiento de los sindicatos.


Aplicadas, por ejemplo, al fenómeno del calentamiento global, sus tesis sonaron así este miércoles en México: “Si tú eres una empresa petrolera, tu único interés y objetivo es el lucro inmediato. En tus planes operativos no concibes que lo que estés haciendo pueda acabar con la vida de tus hijos. Todo lo que no beneficio es considerado una externalidad, algo accesorio. Ese es el corazón de la economía capitalista, un sistema que está destinado a la autodestrucción”

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Viernes, 03 Noviembre 2017 17:48

¡Cárcel!, ¡más cárcel!

¡Cárcel!, ¡más cárcel!

El tiempo transcurre y nada o muy poco es lo que la humidad aprende. Está demostrado, en Colombia y demás países de este sistema mundo, la cárcel no resocializa, cuando más –como dicen los mismos presos– “al que no mata lo desfigura”.

Pese a esto, los alcaldes de varias ciudades colombianas, en declaración conjunta del pasado 2 de noviembre, exigieron a los jueces que no permitan que los presos salgan de la cárcel –no piden que los maten porque tal pena no está considerada en el Código Penal, pero 60 años de encierro sí, que es igual que declararle a alguien la muerte bajo los muros–. Y no deberían ser excarcelados porque los índices de delincuencia están disparados en todas las ciudades. Sí, los hurtos de celulares, los robos menores, el cosquilleo, el fleteo. No les preocupan el robo de miles y miles de millones de pesos que suman 50 billones al año, según el decir del Contralor General de la Nación, para cuyos autores hay casa por cárcel o celdas de lujo pues sus autores son “honorables” delincuentes, hijos de prestantes familias, amigos de senadores, políticos y otros funcionarios públicos –ellos mismos senadores, políticos y funcionarios públicos–.

“Reclamamos con carácter urgente la derogatoria de estas leyes (1760 y 1786 de julio de 2017)....”, demandó Guillermo Alfonso Jaramillo, alcalde de Ibagué y militante del Polo Democrático Alternativo fuerza de izquierda que debiera tener otra visión sobre el delito y el castigo, pero resultaron igual de vengativos y carceleros que aquellos a quienes aspiran a suceder en la administración de la cosa pública.

“Nos preocupa que los delincuentes que capturamos con mucho esfuerzo son puestos en libertad...”, vociferó con esa cara de “yo no fui” Enrique Peñalosa, alcalde de Bogotá. ¡Cárcel!, ¡Más cárcel!, como van a dejar en libertad al que cumplió la pena, ¿por qué no reformar el Código Penal y aprobar la cadena perpetua para todo delito?, claro, menos para todos aquellos delitos cometidos por quienes llenan sus bolsillo con los 50 billones de pesos de todos los colombianos, es decir, aquello delincuentes que con su proceder afectan no a una ni a dos personas sino a millones.

Los excarcelados suman 8.000 y son todo un terror, no importa que en los años o meses de encierro con que purgaron su pena hayan tenido que vivir la violación cotidiana de todos sus derechos, conviviendo en hacinamiento con miles, disputando cada noche con ellos un metro de baldosa o cemento para “armar su cama”, sin posibilidad de ser atendido de manera oportuna por un médico u odontólogo, sin recibir los medicamentos requeridos para el tratamiento de una enfermedad o dolencia, recibiendo garrote cada tanto ante el más simple reclamo, sometido a ración de guerra, etcétera. No importa, están obligados a ‘resocialización y así debe ocurrir’, piensan los burgomaestres de las principales ciudades del país.

Hasta el Fiscal General de la Nación, que debiera obrar con respeto ante el conjunto de jueces del país, expresó: “...cerca de 700 personas (de las liberadas) ya son reincidentes...”. –Mientras esto decía, en su fuero interno pensaba, ¿pero si la cárcel rehabilita, por qué reinciden?, y si reinciden, por qué los dejan en libertad? ¡Cárcel, más cárcel, esa es la solución!

¿Qué será de nuestras ciudades y sus pobladores?, podemos suponer que así piensa Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, quien se ufana de “combatir el crimen con eficacia” (al fin y al cabo para los tecnócratas la causa judicial también es una simple técnica que nada tiene que ver con la concentración de la riqueza, la negación de derechos y oportunidades, la crisis social en general y la falta de motivos de vida que depara la actual sociedad), mientras informa que en Bogotá ya fueron recapturados 400 de los liberados, otros 400 en Barranquilla, 200 en Medellín.

¡Cárcel! ¡Más cárcel!, para quienes descuadran nuestras cifras de control social, sin permitirnos hacer propaganda con nuestra eficiencia callejera. “Cárcel, más cárcel para la chusma!”, al fin y al cabo nuestros amigos y compañeros, con sus billones en cuentas secretas, dinero lavado a través de compañías off shore, purgan sus penas en la casa o en celdas de lujo, con visitas entre semana, comidas al gusto, atención personalizada y, seguramente, con la promesa de que sus penas serán reducidas en próximas negociaciones con la Fiscalía.

¡Cárcel! ¡Más cárcel!

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Cómo utiliza la CIA la inteligencia artificial para vigilar las redes sociales

La agencia norteamericana aplica los avances en automatización diseñados en Silicon Valley al análisis del material que cuelgan los usuarios

 

La gente lo cuenta (casi) todo en las redes sociales. Sobre sus estudios, sus trabajos, sus relaciones personales, sus momentos de ocio, su consumo... Por supuesto, también sobre sus valores, su ideología, sus preferencias políticas, etc. A pesar de que hay culturas más discretas o reservadas y otras que son más abiertas y extrovertidas, esta manera de comportarse en Facebook, Youtube, Twitter, Instagram, etc. se ha extendido por el mundo. Empresas y entidades gubernamentales como la popular Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos han incorporado estas plataformas al repertorio de fuentes que consultan regularmente.


En este contexto, la inteligencia artificial les permite llegar más lejos de lo que podrían haber imaginado hace pocos años. El organismo norteamericano coopera estrechamente con el gigante tecnológico Intel desde 1947. Los avances informáticos han ido mejorando este proceso. Pero los métodos empleados hasta ahora son muy laboriosos y, a menudo, lentos. Para que los resultados sean óptimos, lo ideal es manejar grandes cantidades de datos. Así deberían prevenirse guerras, atentados terroristas, incidentes...


Exactamente para eso sirve la automatización de tareas. He aquí el punto de inflexión en esta misión. Según ha revelado la subdirectora de desarrollo tecnológico de la CIA, Dawn Meyerriecks, la agencia tiene actualmente 137 proyectos de inteligencia artificial en marcha. Uno de los polos digitales privilegiados es Silicon Valley. Pues bien, esta área de la Administración estadounidense tiene suscritos numerosos programas de colaboración con emprendedores de allí.


Son ellos quienes facilitan que los agentes accedan a la información de millones de perfiles y cuentas, que la filtren y que la interpreten en función de sus necesidades. En cualquier caso, para que estos engranajes empiecen a rodar, alguien debe activarlos. Y eso nos lleva de nuevo a usuarios, anónimos o conocidos. En realidad, estas agencias siempre han hecho lo mismo. “Lo nuevo es el volumen y la velocidad en la recolección de datos”, señala Joseph Gartin, responsable de la Escuela Sherman Kent, un centro de análisis de inteligencia al servicio de la CIA que cobró una gran relevancia a escala internacional tras el 11S.


“El comportamiento humano son datos y la inteligencia artificial es un modelo de datos”, añade el jefe de operaciones de Stabilitas, Chris Hurst. Evidentemente, los profesionales de estas instituciones aplican al resto de entornos por los que se mueven unos sistemas y unas fórmulas similares a las que rastrean los medios 2.0. El director de la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial, Robert Cardillo, explica: “Si intentásemos explorar manualmente las imágenes de un satélite comercial que esperamos tener en los próximos 20 años, nos harían falta ocho millones de analistas”.


Gracias a la inteligencia artificial, el 75% de esta carga descansa, con la máxima eficiencia, sobre las máquinas, no sobre las personas. Prácticamente ningún país puede competir con Estados Unidos en esta carrera, ni siquiera Rusia. Sea como fuere, se está dando un impulso global en el que participan naciones de ambos hemisferios. Por esta razón, el propio presidente Vladimir Putin ha dicho: “Quienquiera que se convierta en el líder en inteligencia artificial será el gobernante del mundo”.

Sábado, 21 Octubre 2017 06:43

Cárcel de algoritmos

Cárcel de algoritmos

Ahora resulta, también, que los conceptos con que transitamos las "redes sociales" son, en virtud de los programas sensibles de la www, unas forma del encierro del cual "no se sale" porque es un encierro, digital, ideológico y comunicacional. Se trata de dispositivos ciber-sensibles capaces de enlazar y "circunscribir" redes o conjuntos de palabras (e imágenes) entre usuarios coincidentes, para crear marejadas de ideas encerradas en sus propios mantos semánticos. No sorprende tratándose de tecnología ideada por la burguesía para comerciar globalmente. E-Comerce le llaman.

“Del latín medieval algorismus, y este epónimo del matemático y filósofo persa al-Jwārizmī (الخوارزمي), a su vez llamado así por ser nativo de Corasmia. Compárese guarismo... Conjunto secuencial, definido y finito de reglas para obtener un determinado resultado en la realización de una actividad.” (https://es.wiktionary.org/wiki/algoritmo)

Se fabrican a destajo "trolls", "fakes" y "bots" en cuanto reducto sea posible manipular sin ser visto. Son una plaga y una calamidad cuya trascendencia sólo comienza a ser vista según genere “inconvenientes por espionaje o por siembra de pruebas falsas luego de quedar, un mensaje, encerrado en cárceles con rejas digitales invisibles.

Con los espejismo democráticos creados por Internet, proliferaron argucias y vigilancias a la información y crearon un caldo de cultivo descomunal infestado por dispositivos de control y represión semántica aplicados sistemáticamente para hacer negocios disfrazados de "política". Cada día las evidencias se multiplican porque los usuarios reciben "la misma información" a pesar de estar en las más diversas "redes" y porque, más de una vez, los círculos en los que quedan encerrados son puntos "ciegos" para neutralizar "movilizaciones" twitteras. Parece que sólo hablamos entre un "nosotros" creado artificialmente.

Por ejemplo. Hay dispositivos diseñados para analizar nuestra conducta semántica en el contexto de nuestros contactos. Eso lo demuestra fácilmente la publicidad que de inmediato nos inunda cuando escribimos, por ejemplo, un correo electrónico o un mensaje en las redes. La cosa empeora cuando decimos que nos ha "gustado" algo en especial. Una cuenta, un concepto una imagen... entonces los algoritmos se adueñan de nuestros "espacios" virtuales para dejarnos encerrados en lo que ellos consideran el mundo de nuestros "pares". Todo eso sin consultarnos.

Somos víctimas de publicistas y de servicios de inteligencia sin saber exactamente cuál es cuál, o cómo se diferencian. Con sus algoritmos ellos dan mayor importancia a los conceptos y núcleos que creen fiables y enlazan a webs de espionaje de datos con mentiras, informaciones manipuladas, rumores y calumnias para favorecer (especialmente) la difusión de noticias falsas y la creación de prisiones algorítmicas ideológicas. Imponen su visión del mundo encerrándonos y alejándonos de aquello que cuestiona sus ideas. Es un impacto invisible de la tecnología que fabrica burbujas ideológicas con algoritmos capaces incluso de intervenir contenidos emocionales e hibridarlos con las noticias falsas con otros algoritmos capaces de detectarlas y difundirlas mejor en sectores de usuarios más sensibles a esa fórmula que a su vez han sido encerrados en calabozos digitales a medida con base en el “ big data”.

Hay "usuarios" que se han hecho adictos voluntariosos a las noticias no veraces. Con algoritmos se rastrea y se enlaza la proclividad de algunos que ya no necesitan del engaño porque se autoengañan y crean feligresías de la falacia como expresión de un estado alterado de relación con la realidad y como ejemplo de una "cultura" basada en patologías informativas de nuevo género que son mutaciones semióticas en un campo de lucha plagado con infecciones ideológicas muy letales.

Para combatir ese delito de lesa humanidad, nos urgen, por ejemplo, grupos de investigación multidisciplinarios que aborden este problema como un problema de cultura y comunicación íntimamente relacionado con problemas de salud mental y saludo pública en general. Habría que revolucionar la producción de los algoritmos para que en lugar de encriptar su origen y su fecha de creación ayudaran a garantizar la veracidad de una información, su responsabilidad social, sus autores, sus usos y sus intereses de clase con precisión de datos y códigos éticos con diferenciación entre informar y opinar.

Que las máquinas no decidan qué "verdades" debemos conocer ni con qué "círculos" de usuarios debemos ser enclaustrados para que terminemos hablando entre "iguales" bajo la lógica de que somos colectivos de consumidores promedio con modos de pensar "similares". Porque ese es el negocio tarde o temprano. Para vendernos libros religiosos o "progres", para vender este o tal tabaco, para un vestuario u otro... para encajarnos un dispositivo ideológico, electoral, dogmático o consumista.

Los algoritmos de mercado (mercadológicos) constituyen una forma de la "inteligencia artificial" diseñados para agilizar las ventas de toda la chatarra burguesa que circula en el "E-Comerce" y no solamente el espionaje para la represión física e intelectual. Incluso Google y Facebook han reconocido el uso y el abuso de los algoritmos y ya han ideado lavadoras de conciencia burguesa que se sustentan en una pretendida actitud ética en el manejo de información. Pero siguen espiando y vendiendo la información básica que la dictadura del mercado necesita para vaciar sus bodegas y saturarnos con crédito bancarios hasta la asfixia. Consumismo barnizado veracidad de publicistas.

También el modo de producción tecnológica debe ser escrutado en el contexto de la guerra económica que la burguesía ha desatado para dominar las relaciones de producción y todos sus campos emocionales. Necesitamos una revolución cultural que además de combatir la producción, distribución y consumo de informaciones falsas, consolide el derecho social a la cultura, la comunicación y la información emancipadas y emancipadoras. Que habilite a los pueblos a controlar directamente la producción de la tecnología en sus "hardware" y en sus "software". Revolucionar la producción de los algoritmos para garantizar un proyecto de igualdad e integración hacia una alfabetización mediática capaz de ayudar a desarrollar tecnología soberana y habilidades pertinentes para democratizar la producción de la información. De inmediato.

Por Fernando Buen Abad Domínguez, director del Centro Universitario para la Información y la Comunicación Sean MacBride de la Universidad Nacional de Lanús

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Miércoles, 20 Septiembre 2017 07:11

Informe MacBride: vigencias que se actualizan

Informe MacBride: vigencias que se actualizan

En 1976 la Unesco advertía riesgos para la "libertad de expresión" y, especialmente, para la participación equitativa de los pueblos en los medios de información y comunicación. Por eso creó una comisión internacional para el estudio de los problemas de la comunicación apoyada por un grupo de intelectuales e investigadores de todo el mundo. Esa comisión entregó en febrero de 1980, el Informe MacBride, nombre en alusión y homenaje a Sean MacBride, político irlandés luchador por los derechos humanos.

Sean MacBride (1904-1988) Premio Nobel de la Paz y Premio Lenin de la Paz, logró concluir el informe que lleva su nombre gracias, también, al trabajo y aval de expertos y personalidades, como Marshall McLuhan y Gabriel García Márquez... sin olvidar el apoyo político de los Países no Alineados que habían vislumbrado, desde 1973, los peligros de la concentración mediática en pocas manos. Pero todo eso sirvió de poco y nada cuando Ronald Reagan ordenó congelar al informe y difamarlo por todos los "medios" posibles.

En el Informe MacBride hay vigencia plena para entender un peligro mundial que es hoy agenda política obligatoria y que en sus tesis más urgentes sintetiza un panorama y un problema basado en la propiedad de los medios de información y comunicación, sus vínculos con la economía, la educación, la tecnología... la cultura y la ideología permeados por la concentración monopólica que ha venido convirtiéndose en amenaza contra las democracias.

El informe es, al mismo tiempo, un proclama: “Por un nuevo orden mundial de la información y la comunicación... Un solo mundo, voces múltiples”, dice su título. Está claro que, desde las primeras jornadas consultivas, se entendió la asimetría inmensa de la lucha contra la monopolización mediática que se había acelerado "silenciosamente" desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Veían crecer ante sí la ecuación hegemónica –nada nueva– en la que pocos dueños pueden enmudecer a millones de personas e imponerles modos de opinar, de comprar, de divertirse y de subordinarse según los intereses del mercado de la "información", la "comunicación" y la "cultura" del capitalismo.

Es un documento rico en aristas y abrumado por la complejidad del problema. El Informe MacBride advierte, no sin cautelas, la importancia –y urgencia– de que los estados nivelen, con soberanía comunicacional y cultural, las asimetrías y las dependencias. Particularmente las tecnológicas. Ve la urgencia de impulsar líneas de estudio para la formación de profesionales acordes con el nuevo escenario que se desprendió del negocio de la Guerra Mundial y donde los "medios" se configuraron como instrumentos para la dominación ideológica y no para la emancipación. Está en ese informe un compendio crítico poderoso y contrario a la doctrina de la "autorregulación" que ya entonces (e incluso desde antes) defendían los dueños de los "medios".

El informe ve la necesidad de políticas públicas integrales en materia de Información y Comunicación y ve la necesidad de vincularlas con las políticas educativas y culturales. Ve que los Estados deben garantizar la "libertad de expresión" de los pueblos (en el contexto del derecho a informarse y a comunicarse) y prevé el desarrollo de redes amplias de medios comunitarios que den voz a todos. Es un informe democratizador y pluralista, redactado con la meticulosidad diplomática de su tiempo y con alientos llamativamente progresistas para un tema tan sensible como el de la relación comunicación y cultura.

Todo el paisaje que el Informe MacBride vio como amenaza contra la humanidad ha empeorado exponencialmente y, por momentos parece no haber manera de frenar su vorágine y sus consecuencias terribles. Las empresas monopólicas se han convertido en fuerzas supranacionales y hoy son fábricas de gobiernos que dejan a los pueblos en el desamparo y a la intemperie jurídica y política. Hoy, por ejemplo, los "servicios" de inteligencia, espionaje y siembra de pruebas falsas pasaron a ser productores mediáticos. El show del espionaje y la intimidad abolida. Las democracias bajo peligro.

El informe expone la urgencia de un "nuevo orden" en materia de información y comunicación para conjurar esas contradicciones y contrariedades sociales, donde una mayoría de personas está muda ante una minoría que ejerce, también con los "medios de comunicación", hegemonías económicas, políticas y culturales. El documento contiene una crítica aguda sobre la concentración de "medios" y reclama un cambio con pluralidad no sólo de canales, no sólo de acceso a las tecnologías, no sólo de respeto a las identidades, no sólo de protección a la infancia y democratización informática... especialmente pide pluralidad de ideas y desarrollo de pensamiento crítico. En fin, todo lo que no se ha visto, por décadas, en una "industria" de la información y de la comunicación que se volvió alevosa, sorda, consumista, individualista y belicista. Que nos dejó mudos.

 

Por Fernando Buen Abad Domínguez, director del Centro Universitario para la Información y la Comunicación Sean MacBride de la Universidad Nacional de Lanús

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El nuevo algoritmo de Google limita el acceso a sitios web de izquierdas y progresistas

En los tres meses desde que Google, el monopolio de Internet, anunciara planes para impedir que los usuarios accedieran a “noticias falsas”, ha caído significativamente el posicionamiento global de tráfico de un amplio abanico de organizaciones izquierdistas, progresistas, contrarias a la guerra y de los derechos democráticos.


El 25 de abril de 2017, Google anunció que había implementado cambios en su servicio de búsqueda para dificultar que los usuarios accedieran a lo que llamó información “de baja calidad” tales como “teorías de la conspiración” y “noticias falsas”.


La compañía dijo en un post en un blog que el propósito central del cambio en su algoritmo de búsqueda era darle al gigante de las búsquedas un mayor control para identificar contenido considerado objetable según sus pautas. Declaró que había “mejorado nuestros métodos de evaluación e hizo actualizaciones algorítmicas” con el objeto de “hacer aflorar más contenido fiable”.


Google continuó, “El mes pasado actualizamos nuestras Pautas para el Posicionador de Calidad de las Búsquedas para proporcionar ejemplos más detallados de páginas de baja calidad para que los posicionadores los señalicen adecuadamente”. Esos moderadores tienen instrucción de señalizar “experiencias de usuarios molestas”, incluyendo páginas que presentan “teorías conspirativas”, a no ser que “la búsqueda indique claramente que el usuario está buscando un punto de vista alternativo”.


Google no explica con precisión qué quiere decir con la expresión “teoría de la conspiración”. Usando la categoría amplia y amorfa de las noticias falsas, el objetivo del sistema de búsquedas de Google es restringir el acceso a sitios web alternativos, cuya cobertura e interpretación de eventos entra en conflicto con los de medios del establishment tales como el New York Times y el Washington Post.


Señalizando contenido de manera que no aparezca en las dos primeras páginas de resultados de una búsqueda, Google es capaz de bloquear de hecho el acceso de los usuarios a él. Dado que enormes cantidades del tráfico web son influidas por los resultados de las búsquedas, Google puede de hecho esconder o enterrar contenido que no le conviene mediante la manipulación de los posicionamientos de las búsquedas.


Justo el mes pasado, la Comisión Europea multó a la compañía con 2700 millones de dólares por manipular los resultados de las búsquedas para dirigir a los usuarios de manera inapropiada a su propio servicio de comparación de compras, Google Shopping. Ahora, parece que Google está usando esos métodos criminales para impedir que los usuarios accedan a puntos de vista políticos que la compañía considera objetables.


El World Socialist Web Site ha sido blanco de los nuevos “métodos de evaluación” de Google. Mientras que en abril de 2017 se originaron 422.460 visitas al WSWS en búsquedas en Google, la cifra ha bajado a unas estimadas 120.000 este mes, una caída de más del 70 por ciento.


Aún utilizando términos de búsqueda como “socialista” y “socialismo”, lectores nos han informado de que lo tienen cada vez más difícil para localizar al World Socialist Web Site con sus búsquedas en Google.

Según el servicio de herramientas de administración de sitios web de Google, el número de búsquedas que desembocaron en que el usuario viera contenido del World Socialist Web Site (es decir, que apareciera un artículo del WSWS en una búsqueda hecha en Google) cayó desde 467.890 al día a 138.275 a lo largo de los tres meses pasados. La posición media de artículos en búsquedas, mientras tanto, cayó de 15,9 a 37,2 a lo largo del mismo período.


David North, director de la Junta Editorial Internacional del WSWS, declaró que Google está implicada en la censura política.


“El World Socialist Web Site existe desde hace casi 20 años”, dijo, “y ha logrado reunir a una vasta audiencia internacional. Durante la primavera pasada, el número de visitas individuales al WSWS cada mes superó los 900.000.


“Mientras un porcentaje significativo de nuestros lectores entra al WSWS directamente, muchos usuarios de la web acceden al sitio mediante buscadores, de los cuales Google es el más ampliamente utilizado. No hay ninguna explicación inocente para esta caída extraordinariamente aguda en lectores, casi de la noche a la mañana, provenientes de búsquedas en Google”.


“La pretensión de Google de que está protegiendo a los lectores de las ‘noticias falsas’ es una mentira motivada políticamente. Google, un monopolio masivo, con muy estrechos vínculos con el Estado y agencias de inteligencia, está bloqueando el acceso al WSWS y a otros sitios web de izquierdas y progresistas a través de un sistema de búsquedas amañadas”.


En los tres meses desde que Google implementara los cambios en su buscador, menos gente ha accedido a sitios de noticias de izquierdas o que se oponen a la guerra. En base a información disponible en Alexa analíticas, otros sitios que han experimentado drásticas caídas en el posicionamiento incluyen a WikiLeaks, Alternet, Counterpunch, Global Research, Consortium News y Truthout. Incluso grupos prominentes de los derechos democráticos como American Civil Liberties Union y Amnesty International parecen haber sido afectados.


Según Google Trends, el término “noticia falsa” casi se cuadruplicó en popularidad a principios de noviembre, en torno a la época de las elecciones estadounidenses, cuando los demócratas, medios del establishment y agencias de inteligencia intentaron achacar a la “información falsa” la victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton.
El 14 de noviembre, el New York Times proclamó que Google y Facebook “se enfrentaban a una crítica creciente acerca de cómo las noticias falsas en sus sitios podrían haber influido el resultado de las elecciones presidenciales”, y estarían tomando medidas para combatir las “noticias falsas”.


Diez días más tarde, el Washington Post publicaba un artículo, “Esfuerzo de propaganda ruso ayudó a difundir ‘noticias falsas’ durante las elecciones, dicen los expertos”, que citaba a un grupo anónimo conocido como PropOrNot que compiló una lista de sitios de “noticias falsas” que difundían “propaganda rusa”.


La lista incluía varios sitios categorizados por el grupo como “izquierdistas”. De manera significativa, puso en su mira a globalresearch.ca, que reproduce a menudo artículos del World Socialist Web Site.


Después de la crítica generalizada de lo que era poco más que una lista negra de sitios que se oponen a la guerra y al establishment, el Washington Post se vio obligado a publicar una retractación, declarando “el Post, que no nombró a ninguno de los sitios, como tal no respalda la validez de los hallazgos de PropOrNot”.
El 7 de abril, Bloomberg News informó de que Google estaba trabajando directamente con el Washington Post y el New York Times para “comprobar los hechos” de los artículos y eliminar las “noticias falsas”. A esto siguió la nueva metodología de búsqueda de Google.


Tres meses después, de los 17 sitios declarados como de “noticias falsas” por la lista negra desacreditada del Washington Post, 14 vieron caer su posicionamiento. El declive medio del alcance global de todos esos sitios es el 25 por ciento, y algunos sitios vieron caer un 60 por ciento su alcance global.


“Estas acciones por parte de Google constituyen una censura política y son un ataque descarado a la libertad de expresión”, dijo North. “En momentos en los que es generalizada la desconfianza pública hacia los medios del establishment, este gigante corporativo está explotando su posición monopolística para restringir el acceso público a un amplio espectro de noticias y análisis críticos”.

 

Andre Damon y Niles Niemuth
WSWS.org

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Temer planea militarizar la frontera con Venezuela

El proyecto del gobierno de Brasil supone el despliegue de unos 3500 efectivos a pedido de la gobernadora de Roraima

El ministro de Defensa, Raúl Jungman, es quien más expresa la voluntad oficial de multiplicar el número de soldados en la frontera y dentro de Brasil en misiones relacionadas con la seguridad interna, como en Río.



¿Fronteras calientes entre Brasil y Venezuela?. Junto al congelamiento de las relaciones diplomáticas entre Michel Temer y Nicolás Maduro, quien retiró a su embajador tras denunciar el “golpe” contra Dilma, comenzaron a surgir informaciones (no siempre fidedignas) sobre problemas en los 2.200 kilómetros de fronteras prácticamente despobladas entre ambos países. A raíz de la crisis venezolana hubo un incremento del número de personas que ingresan diariamente a comprar alimentos, y algunas a radicarse, en la localidad de Pacaraíba, de 5 mil habitantes, en el extremo norte de la provincia de Roraima.


Temer recibió oficialmente una propuesta para enviar a las Fuerzas Armadas hacia la región presentada por la gobernadora de Roraima, Suely Campos, perteneciente a un partido aliado al gobierno federal, publicó ayer el diario Estado de San Pablo.


“El presidente se mostró muy atento a nuestro problema y dijo que se reunirá con el ministro de Defensa (Raúl Jungmann) para tratar este tema” declaró la gobernadora Campos .


La situación en el norte brasileño es “delicada” y el gobierno tiene que estar preparado para “todas las hipótesis” declaró recientemente el ministro Raúl Jungman. El titular de Defensa ha viajado con frecuencia a la Amazonia, donde se reunió con autoridades de Colombia y Perú, para “progresar” en el intercambio de informaciones y en las operaciones militares contra el narcotráfico.


El ministro es uno de los funcionarios que mejor expresa la voluntad oficial de multiplicar el número de soldados junto a Venezuela y dentro del país en misiones relacionadas con la seguridad interna. Fue Jungmann uno de los articuladores del despliegue del Ejército en mayo pasado en Brasilia durante una manifestación que exigía la renuncia de Temer y en julio fue quien participó en la articulación para el envío de 8,5 mil soldados a Río de Janeiro.


El proyecto de militarización de la frontera con Venezuela que está en la mesa de trabajo de Temer supone el despliegue de unos “3.500 efectivos “ , reportó ayer la estatal Radio Nacional, en un informe donde se mencionó que debido al flujo de inmigrantes cada vez más numeroso aumentó el “tráfico de drogas, de personas y de armas”. La radio del gobierno subrayó la “preocupación” de las autoridades ante ese cuadro de situación.


Paralelamente el general Gustavo Dutra, jefe de la Primera Brigada de Infantería de la Selva se reunía con la gobernadora Campos para tratar la situación.
El mes pasado la autoridades de los estados de Roraima y Amazonas habían solicitado fondos federales para reforzar servicios públicos como la educación y la salud, que habían “colapsado” a raíz de la demanda incrementada por la llegada de los inmigrantes. El escenario casi apocalíptico descripto en la narrativa oficial no coincide con lo mostrado por organismos independientes.


La agencia de Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR y entidades humanitarias vinculadas a la Iglesia Católica reportaron datos preocupantes sobre las penurias sufridas por los venezolanos y el negocio de los traficantes de personas. Los informes de estas organizaciones no hicieron eje en la supuesta amenaza que representan los desplazados venezolanos sino en la “xenofobia” y “explotación” de la que son víctimas, especialmente los indígenas que se acamparon en la ciudad de Manaus, capital de Amazonas.


Como se ve, el tema ha conquistado un espacio cada vez mayor en la agenda informativa y en los escritorios del poder: la semana pasada el comandante del Ejército, general Eduardo Villas Boas demandó más presencia castrense en los 17 mil kilómetros de fronteras secas, para controlar el ingreso de drogas y armamento utilizado por los narcos en las favelas de Río.


Por cierto la armas incautadas en los morros cariocas no sólo llegan de afuera de Brasil, una parte de ellas es originaria de los robos frecuentes en cuarteles militares y policiales brasileños.


Por lo pronto estos indicios muestran la disposición de Temer de insistir en la escalada con Venezuela, en línea con el parecer de Washington. Guerra diplomática o militarización de la diplomacia.


Si la iniciativa prosperara dará lugar a un foco de tensión capaz de poner en riesgo la estabilidad en una región geopolítica delicada como es la Amazonia, siempre presente en el radar de Estados Unidos. A propósito, dentro de dos meses efectivos norteamericanos participarán en los ejercicios militares que realizarán la Amazonia, junto a otros países de la región, denominado América Unida.


Mientras en el Palacio del Planalto se evaluaba colocar militares frente a Venezuela, en Perú el canciller Aloysio Nunes Ferreira participaba de la cumbre regional que trató la situación en Caracas.


El ministro de Exteriores prácticamente dinamitó los puentes de diálogo hacia el país caribeño donde, dijo, impera una “dictadura”. El canciller y recomendó a sus colegas acciones que conducen al aislamiento diplomático del gobierno bolivariano. Confirmando la política externa iniciada con el gobierno de facto en mayo del año pasado.

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¿Está realizando Israel un nuevo ‘experimento’ con seres humanos en Gaza?

Imagínense un campo de concentración con dos millones de personas, sin posibilidad de salir. Piensen en unos carceleros que entre otros objetivos estudian el comportamiento humano en situaciones al límite y para ello recurren al uso cotidiano del terror, la tortura y aislamientos durante un largo periodo de tiempo; privación de alimentos y medicamentos; derruir las viviendas (teniendo en cuenta que el ser humano es madriguera), destruir el resultado de su durísimo trabajo (aplicando una ‘Ecocidia’ sistemática y arrancando unos 2.000.000 de árboles frutales después de golpear y asesinar a decenas de mujeres y hombres campesinos); impedir que reciban agua y luz suficientes, que trabajen, que tengan ocio, que se relajen sometiéndoles a diferentes grados de estrés; lanzarles toneladas de bombas, misiles y sustancias químicas como el fósforo blanco, no sólo para eliminar la población sobrante del campo, sino también para analizar el estado de shock y el complejo sentimiento de dolor y sufrimiento de los supervivientes al ver con impotencia el cuerpo destrozado de sus hijos, de sus seres queridos delante de sus ojos.


A estos experimentos iniciados hace 10 años en Gaza, como en un macabro Reality Show, los israelíes han añadido uno nueva prueba: simular la Edad de Piedra, cortándoles las horas de electricidad de 7 a 2,5 horas al día, para ver cómo conservarán los bancos de sangre o como se mantendrán con vida los recién nacidos en las incubadoras, los enfermos de cáncer o los pacientes en diálisis; cómo aguantarán el calor asfixiantes de este verano sin ventiladores o conservarán los alimentos sin nevera, o cómo depurarán el agua para lavarse, cocinar, regar sus cultivos, etc.


Los destartalados generadores de los hospitales no han podido salvar la vida de una veintena de pacientes, entre ellos Yara, una bebé de tres años. La única planta de energía de Gaza cerró en abril por falta de combustible, y desde entonces, Israel se ha convertido en su proveedor de electricidad.


Pero, Tel Aviv aunque es el principal responsable de esta tragedia, no es el único. La nueva medida ha sido solicitada por la Autoridad Palestina (AP) que así pretende castigar a Hamas por el impago de las facturas de luz de Gaza. El castigo colectivo está a la orden del día... Aquí hay un pulso entre la burguesía palestina por el poder a expensas de millones de compatriotas desharrapados: se trata de la lucha de clase en el medio de un movimiento nacional de liberación contra el colonialismo israelí.


Para no olvidar los orígenes de la crisis


El bloqueo significa que los soldados de ocupación impidieran a Rula Ashtiya, a punto de dar a luz, y su marido el paso para llegar a un ambulatorio. Dio a luz tirada en el suelo y ante las miradas indecentes de aquellos hombres armados. El bebé murió y sólo entonces le dejaron ir a pie al hospital en Nablus, con su hijo muerto en los brazos. Esta es la punta de Iceberg de la brutalidad del bloque, de los inhumanos métodos utilizados por el régimen israelí, que al puro estilo del Estado Islámico, lava el cerebro de sus soldaditos de 18 años, convirtiéndolos en monstruos.


Los objetivos de Israel


Israel, un pequeño punto en el mapa para ser una potencia regional hegemónica, además de las armas y el dinero que recibe de los aliados occidentales, necesita territorio, petróleo y agua, y estos elementos están en las tierras vecinas. De hecho, Israel ha sido el principal ganador de las guerras de EEUU contra Irak, Libia y Siria y las sanciones y amenazas que sufre Irán. Ahora pretende matar lentamente a los olvidados palestinos de Gaza, para quienes el debate ha dejado de ser “un estado o dos”, sino cómo conseguir agua y pan.


El proyecto de Gran Israel pretende “fabricar” palestinos enfermos, mutilados, analfabetos, incapaces en el presente y futuro a proteger sus derechos sobre su tierra. Acosando a la población, Israel pretende forzar a los líderes palestinos a la rendición total por las buenas, si no, provocar una Intifada, y conseguirla por la guerra. La tentación de quedarse con el gas de Gaza en el Mediterráneo y trazar el gaseoducto para el 2025 es irresistible: de allí, en parte, el silencio cómplice de Bruselas


Aunque sea un Estado de Apartheid, ninguna potencia le trata a Israel como a una “paria” ¡Hasta se le considera un estado democrático a pesar de ser regido por los intereses de un grupo religioso-étnico con una ideología arcaica! Si a veces Occidente le critica por los asentamientos, se debe a una estrategia de distracción con el fin de no exigirle la desocupación o el levantamiento del bloqueo. Es lo que Obama hizo antes de marcharse, mientras se negaba a exigir a Israel a cumplir la legalidad internacional y le asignaba una ayuda militar valorada por 38.000 millones de dólares. Tiempos atrás, los presidentes de EEUU que temían un acercamiento de los árabes a la Unión Soviética se imponían a un Israel desbocado: en 1956 después de la crisis de Suez, Dwight Eisenhower amenazó a su pequeño aliado con castigos económicos si no se retiraba del Sinaí; Gerard Ford en 1975 se negó a proporcionar más armas al Estado judío hasta completar su salida del territorio egipcio; Carter en 1977 le exigió evacuar El Líbano, y acudir a Camp David, si quería más bombas y misiles.


Hoy Israel no está bajo ninguna presión, y salvo que las estrellas se alinearan para que se formara a nivel internacional un movimiento progresista que pare los pies a los pequeños y grandes países imperialistas, poco se puede hacer, incluso para salvarle de sí mismo y hacerle entender la lógica de los vasos comunicantes. Para Netanyahu el costo de un acuerdo de paz es mucho mayor que mantener la situación actual, debido a la oposición de los ultra ortodoxos y colonos judíos y una creciente presencia de la extrema derecha religiosa en el seno del ejército.


Matar por el bloqueo no escandaliza a la opinión pública mundial, todo lo contrario: puede presionar a los regímenes árabes, incluyendo Arabia Saudí, para un acercamiento a Israel para ‘solucionar el conflicto’.


En las próximas semanas la tensión puede convertirse en conflicto, cuando Israel empiece las excavaciones alrededor de la Franja de Gaza para crear una barrera subterránea y evitar que Hamas construya túneles transfronterizos. Obviamente, Israel está provocando una nueva Intifada, mientras Hamas espera un milagro que rehabilite su legitimidad.


No hay un conflicto israelo-palestino, sino una política sionista diseñada para acabar con una población desarmada y secuestrada. Los partidos políticos y movimiento sociales progresistas deben incluir en su agenda política el objetivo de poner fin al bloqueo a Gaza.


Propuso Ayelet Shaked, la diputada israelí, “matar a todas las madres palestinas para que dejen de parir ‘pequeñas serpientes’”, ignorando que las ‘soluciones finales’ finalmente estallan en la cara de sus ideólogos.

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Viernes, 07 Julio 2017 07:06

Brujas, perras y narcoparamilitares

Brujas, perras y narcoparamilitares

"Muerte a las perras", se titula el panfleto distribuido por las Águilas Negras en el correo electrónico de una organización social de Bogotá. En este caso, la banda paramilitar amenaza a defensoras de derechos humanos (todas mujeres) y muestra un lenguaje y estilo que desnuda el carácter violento y machista del grupo armado.

"Malditas perras sapas del gobierno gonorreas las bamos a matar por sapas y por andar de metidas donde no deben sapas hp luchando por los derechos de la mujer que mierda son si lo unico que son es sirvientas de nosotros aver si se van a hacer oficio de la casa malparidas", reza textualmente el volante reproducido parcialmente por la página pacifista.co (goo.gl/hoL4Hy).

La amenaza va dirigida a las integrantes de la Mesa Nacional de Víctimas: "Van a caer con sus familias y a estos hp malparidos por estar apoyandolas los bamos a matar por metiches y no ser fieles a la causa".

Una de las amenazadas dijo a los medios: "El gobierno no ha hecho nada para protegerme. Todos los días matan a líderes sociales en el país y a ellos parece no importarles porque no hacen nada. Hago responsable al Estado por lo que me pase a mí, a mi familia y a mis compañeras". Este es el punto central.

Águilas Negras proviene de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), supuestamente desmovilizadas, y su accionar se ha destacado en departamentos conflictivos como el Cauca, donde ha amenazado y asesinado a dirigentes indígenas. También en las regiones de población negra y en Ciudad Bolívar, la periferia sur de Bogotá.

En 2016 fueron asesinados 94 defensores de derechos humanos y líderes sociales, la cifra más alta desde que comenzó el proceso de paz. Las víctimas son en su inmensa mayoría militantes ligados a Marcha Patriótica, al Congreso de los Pueblos y a diversos movimientos populares.

Este tipo de violencia es bien diferente de la que afectó en la década de 1980 a la Unión Patriótica. En aquellos años fueron asesinados más de 2 mil militantes, incluyendo alcaldes, concejales, diputados, senadores y candidatos a la presidencia, por una alianza de paramilitares y narcotraficantes que arrasaron con la izquierda electoral vinculada al Partido Comunista y las FARC.

Parece necesario detenerse en las principales características de esta violencia sistemática contra los sectores populares organizados, ya que no se registra sólo en Colombia sino que se ha convertido en un modo de regular las relaciones sociales en todo el continente, con especial desarrollo en México y Guatemala. En este punto, debemos recordar el papel del general Óscar Naranjo, actual vicepresidente de Colombia, en la "exportación" de la "narcodemocracia" a México, como ha consignado Carlos Fazio (goo.gl/vT7Xt).

La primera cuestión es que se trata de una violencia difusa, sin centro dirigente aparente, lo que hace difícil identificar a sus autores al punto que las autoridades niegan la existencia de las Águilas Negras. La dirección de Inteligencia de la Policía de Colombia asegura que la organización ya no existe, lo que puede ser cierto si pensamos en un aparato estructurado con mando centrales.

Un informe de la BBC sobre las Águilas Negras, sostiene que es "una razón social que utilizan varios grupos" y pone un ejemplo: "En el Cauca, a raíz de un conflicto interno en una universidad, un grupo de gente decidió sacar un panfleto firmado Águilas Negras contra unos profesores" (goo.gl/0gGOQw). Este es el punto: una maquinaria narcoparamilitar desterritorializada, convertida en cultura política de control de las relaciones sociales a cielo abierto.

La segunda es que estamos ante una forma brutal de regular las relaciones entre personas y, de modo muy particular, de enfrentar a los movimientos sociales. El excelente informe "Mujeres y guerra: víctimas y resistentes en el Caribe colombiano", del Centro Nacional de Memoria Histórica (2014), destaca que las masacres son el límite más brutal de la violencia paramilitar. A partir de ellas, consiguieron imponer un nuevo orden social.

“A través del uso del lenguaje, la regulación del cuerpo, el espacio y las prácticas sociales, estos actores lograron imponer sus ideas de orden, ‘buen’ comportamiento y disciplina” (p. 37). De ese modo, establecieron un orden patriarcal, racista, capaz de regular los mínimos intersticios de la vida cotidiana. Las mujeres relegadas a sus casas, los negros y homosexuales sistemáticamente humillados, y "los hombres debían comportarse de forma viril y ceñirse a un modelo de hombre guerrero y militar" (p. 38).

La tercera se relaciona con la continuidad de este modelo de control una vez finalizada la guerra. En las regiones dominadas por los paramilitares, la guerra continúa pero con otros actores, como las pandillas que actúan sobre el legado de miedo dejado por la violencia, usando métodos muy similares.

Por eso debemos hablar de una maquinaria, un nuevo modo de control de la población como lo fue el panóptico, que con el tiempo se ha convertido en el sentido común para organizar los espacios de encierro y funciona "naturalmente", sin que un mando central deba promoverlo o planificarlo.

Por último, debe entenderse que estamos ante una violencia sistémica, no coyuntural. Los feminicidios y el narco son los modos de control de los de abajo en la zona del no-ser; el modo de tener controlados a indios, negros y mestizos. No depende, por tanto, de la actitud "progresista" de las autoridades o de la "benevolencia" de los varones. Es como la plusvalía: funciona aunque el patrón pague salarios "justos", porque la explotación del trabajo asalariado es inherente al capitalismo.

Por brutal que sea, la violencia nunca es el objetivo final, sino el medio para construir un orden social jerárquico, patriarcal, capitalista. Es el genocidio que el sistema necesita para imponer la "cuarta guerra mundial" contra los pueblos y la vida. Esto es lo que no podemos perder de vista en la imprescindible denuncia sobre las violaciones de los derechos humanos.

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