El FMI prevé para 2016 una inflación récord del 720% en Venezuela

América Latina afronta la segunda contracción anual consecutiva, algo que no ocurría desde la crisis de la deuda en 1982 y 1983

 

El incremento de precios que los consumidores venezolanos sufrieron el año pasado va a quedarse pequeño comparado con el que proyecta el Fondo Monetario Internacional para 2016. El organismo anticipa que la inflación llegará al 720% este ejercicio, frente al 275% que se vivió en 2015. Los desequilibrios que sufre la economía de Venezuela son "considerables" y las distorsiones internas se ven potenciadas por el desplome en el precio del petróleo.


El FMI desarrolló este viernes las previsiones que presentó el pasado martes para América Latina. El contexto, indicó Alejandro Werner, es complejo porque la economía mundial sigue "luchando" por afianzarse y eso provocará, combinado con las tensiones en el mercado de la energía, las divisas y la incertidumbre sobre la economía china, que el conjunto de la región se contraiga un 0,3%.


Venezuela es la que va a sufrir el mayor ajuste, con una contracción que se proyecta del 8% para este 2016. "No vemos que vaya a haber una corrección en el camino", lamentó Werner. El dato de inflación que presentó contrasta con las cifras que está dando Caracas, que la semana pasado indicó que los precios subieron un 141,5% el pasado año. "Los precios siguen trepando fuera de control", advirtió.


La tasa del 275% de inflación está considerada un récord mundial por el FMI. La falta de divisas, explicó, Werner, está redundando en una escasez de bienes intermedios y provocando un desabastecimiento generalizado de bienes esenciales, incluidos los alimentos, que "acarrean consecuencias trágicas". A esto se le suma le suma la política de su banco central, que está desplomando el valor del bolívar.


El impacto del petróleo


El ciclo pernicioso en el que está atrapado Venezuela se está viendo agravado por el descenso de precios del petróleo. La contracción acumulada del producto interior bruto entre 2015 y 2016 va a ser la tercera mayor a escala mundial. Los analistas de Wall Street temen que el país no esté en condiciones de generar el efectivo suficiente para pagar sus deudas y financiar sus importaciones.


La fuerte recesión en Venezuela, junto a la Brasil, Argentina y Ecuador, está haciendo de lastre en toda la región. Hasta el punto de que va a encadenar dos años de contracción, una situación que no se veía desde la crisis de la deuda 1982 y 1983, que desencadenó lo que se bautizó como la "década perdida". Werner anticipa que el ajuste será "difícil, aunque menos traumático".

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Bancarrota del proyecto histórico capitalista

Uno de los mitos más populares sobre el capitalismo gira alrededor de su capacidad para generar crecimiento económico de manera continua. De aquí se derivan consecuencias importantes en materia de niveles de vida y bienestar, por no mencionar la leyenda de que el capitalismo es el mejor amigo de la democracia y la libertad. Pero, ¿es cierto que el capitalismo está asociado al crecimiento sin fin?


Se ha sugerido que la economía mundial está adentrándose en una fase de estancamiento que podría prolongarse varios años. La combinación de fuerzas que conspira para que este letargo económico se profundice y se extienda en el tiempo son poderosas y afectan a todos los grandes centros de dinamismo económico. Además son de muy variada índole y eso hace difícil encontrar un remedio que las pueda contrarrestar.


Entre estas fuerzas se pueden enumerar las siguientes tres. Primero, el proceso deflacionario que hoy afecta a los centros económicos más importantes del mundo (Estados Unidos, Europa y China). Segundo, la expansión del sector financiero y su hegemonía sobre la economía mundial. Y, tercero, la profunda desigualdad económica que hoy sigue intensificándose. Estas tres fuerzas se encuentran íntimamente vinculadas, aunque no son los únicos factores capaces de contrarrestar las fuerzas endógenas que favorecen el crecimiento.


La primera está relacionada con el des-endeudamiento y responde a una combinación de factores macroeconómicos. No se trata de un fenómeno coyuntural, como algunos podrían creer. El crecimiento económico en las últimas dos décadas en los centros de la economía mundial estuvo sostenido por el endeudamiento y episodios de rápido crecimiento en los precios de muchos activos (burbujas). El ajuste que sigue cuando revientan esas burbujas conduce al desapalancamiento y frena el crecimiento. Por eso en los centros de dinamismo económico mundial la deuda del sector privado sigue siendo un factor fundamental para entender el mediocre ritmo de crecimiento económico. Hoy el endeudamiento del sector privado (familias y empresas) en China y Estados Unidos alcanza 207 y 198 por ciento del PIB, respectivamente. La pérdida de dinamismo en China se pudo frenar ligeramente entre 2012 y 2014 gracias a medidas que permiten más endeudamiento pero a la larga la medicina podría agravar la enfermedad.


Quizás algunos pueden ver en la deflación un fenómeno coyuntural, pero lo cierto es que el festín de endeudamiento de familias y empresas fue tan profundo que las cicatrices serán difíciles de borrar. El ejemplo de Japón en los últimos 20 años demuestra que el proceso de des-endeudamiento puede frenar el crecimiento de manera significativa durante muchos años. El debate sobre si Estados Unidos podría recaer en una recesión en 2016 está alimentado por este tipo de problemas.


En una economía capitalista es normal que el capital fluya hacia los sectores de mayor rentabilidad. Sin embargo, cuando la economía real mantiene bajas tasas de rentabilidad y los capitales emigran hacia el sector financiero para buscar ganancias en la especulación, el resultado es una reducción en la tasa de crecimiento. No es coincidencia que las tasas de crecimiento en las economías más importantes del mundo conservaron su tendencia hacia la mediocridad al mismo tiempo que el sector financiero mantuvo su expansión. Pero el sector financiero puede ser refugio seguro solamente durante un lapso de tiempo corto. La volatilidad y la incertidumbre son los compañeros inseparables de las inversiones en la especulación y los arbitrajes. La mejor muestra es la sacudida en el mercado bursátil de todo el mundo, comenzando con el colapso de las bolsas en China.


Finalmente la desigualdad económica sigue siendo un lastre para la economía mundial. Los datos del grupo Credit Suisse indican que hoy el uno por ciento de la población mundial es poseedora de más de la mitad de la riqueza (y 10 por ciento superior es dueño de 88 por ciento de la riqueza mundial). Mientras los salarios reales se mantienen sin recuperarse, la demanda agregada sigue comportándose de manera tímida. El crecimiento del salario real en las principales economías del mundo lleva ya muchos años estancado. Hoy el desendeudamiento y los bajos salarios deprimen la demanda agregada y enturbian el panorama y las expectativas de los inversionistas.


El crecimiento en el capitalismo mundial no se anuncia como un proceso fácil para los próximos años. ¿Podría detenerse la expansión económica? La pregunta se antoja difícil de responder, pero una cosa es cierta: sin crecimiento el capitalismo mundial entrará en una crisis profunda.


Sin una oleada de innovaciones análoga a las primeras dos revoluciones industriales es difícil que el capitalismo global pueda reiniciar un proceso expansivo similar al del periodo 1850-1950. Esas oleadas de innovaciones abrieron nuevos espacios de rentabilidad y propiciaron aumentos notables en la productividad del trabajo. Hoy que el pronóstico en materia de cambio técnico no es prometedor, los nubarrones macroeconómicos y ambientales se multiplican.


Twitter: @anadaloficial

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Miércoles, 23 Diciembre 2015 07:01

Bolivia rechaza recomendaciones del FMI

Bolivia rechaza recomendaciones del FMI

El presidente Evo Morales rechazó este martes recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para fortalecer la economía boliviana, al aseverar que responden a intereses capitalistas para saquear los recursos naturales de los países, y exigió un resarcimiento de ese organismo por las políticas de corte liberal impulsadas en el pasado.


En vez de hacernos recomendaciones, el Fondo Monetario Internacional debería pensar cómo resarcir los daños a Bolivia y a todos los países que han sometido con un modelo neoliberal, dijo el mandatario en un acto público en la oriental localidad de Camiri.


Un reciente informe del FMI sobre la economía boliviana destacó su estabilidad y los logros en la reducción de la pobreza y la desigualdad; sin embargo, alertó sobre el impacto en las políticas sociales a causa del desplome de los precios de las materias primas, y pronosticó un menor crecimiento en el mediano plazo.


El FMI estimó para Bolivia un crecimiento de 4.1 por ciento este año, menor al anunciado por las autoridades (5 por ciento), y proyectó una tasa promedio de 3.5 por ciento para los siguientes años.


Para encarar esa baja el FMI recomendó mejorar el clima de negocios para la inversión privada, alcanzar mayor equilibrio fiscal diversificando los ingresos, hoy dependientes de los hidrocarburos, así como recortes en el gasto público y la flexibilización del tipo de cambio.


El FMI sugirió vigilar también la aplicación de la Ley de Servicios Financieros ante la posibilidad de que pueda generar desequilibrios. Según esta ley se fijan cupos de cartera para algunos sectores y se definen topes para tasas de interés.


El FMI debería cambiar su política financiera para no llevar a un derrumbe financiero a algunos países de fuera del continente, subrayó Morales, quien reiteró que FMI es un instrumento financiero del capitalismo y del imperialismo.


Desde hace una década, Bolivia no tiene un programa vigente con el FMI, pues el gobierno de Morales ha responsabilizado a ese organismo de impulsar medidas contrarias al interés nacional como la venta de empresas públicas estratégicas

 

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Aumenta el Banco Central de EU tasas de interés

WASHINGTON, (apro).– Por primera vez en casi 10 años, la Reserva Federal (Fed) o Banco Central de Estados Unidos aumentó en 0.25% las tasas de interés de préstamos a corto plazo, lo que podrá repercutir en la cotización del peso frente al dólar y en el precio del barril de petróleo mexicano.

Por unanimidad, el Comité de Mercados Abierto de la Fed estableció que la nueva tasa de interés de préstamos a corto plazo que estaba en cero, pasa a 0.25%, y la de créditos interbancarios a 0.5%.

"Con los ajustes graduales en los que se encuentra la política monetaria, la actividad económica seguirá expandiéndose a un ritmo moderado, al tiempo que los mercados laborales se fortalecerán", estableció la Fed en un comunicado.


Presidido por Janet Yellen, el organismo agregó que con este aumento a las tasas de interés, técnicamente deja de subsidiar a la economía estadunidense, luego de la depresión económica y financiera que heredó el presidente Barack Obama en 2008 del gobierno del expresidente George W. Bush.


Aunque en los mercados financieros ya se esperaba esta decisión del Comité de Mercados Abiertos de la Fed, debido al comportamiento que ha tenido las economías estadunidense y mundial, se pronostica que el incremento en la política monetaria tendrá efectos bastante negativos en economías en vías de desarrollo, como la de México y otros países latinoamericanos y europeos.


Con el alza de 0.25% y 0.5% se encarecerán las importaciones que hace México de los Estados Unidos, con lo que ya se pronostica un atorón en el desarrollo del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Además, el peso mexicano perderá más terreno en su cotización frente al dólar.


En el sector energético mexicano, el incremento anunciado por la Fed, según los analistas financieros, provocaría una caída todavía más precipitada en el valor del barril de petróleo mexicano ante la obviedad del encarecimiento del dólar en su cotización con el peso.


La volatilidad en los mercados financieros internacionales y en el desarrollo económico de países importantes como China fue factor "importantísimo" en la decisión del Comité de Mercados Abiertos para aumentar la tasa de interés, según los especialistas.


La nueva política monetaria dificultará que los ciudadanos estadunidenses obtengan créditos hipotecarios, comerciales o de inversión, debido a que los bancos les cobrarán más altos los réditos mensuales.


En términos generales, se espera que la decisión de la Fed provoque un incremento en el costo de la canasta de productos básico, comerciales, ropa, enseres domésticos, de la industria inmobiliaria, automotriz; etcétera.


En Wall Street, el mercado bursátil estadunidense, los analistas financieros pronosticaron que ahora los préstamos que hacen los bancos comerciales para la compra de automóviles subirán 1%, por lo que la venta de las unidades nuevas podría caer hasta 3%.


La Reserva Federal consideró que con el ajuste a la política monetaria, a mediano y largo plazo, el crecimiento económico de Estados Unidos se ajustará a un ritmo moderado. Por ello, se esperan beneficios en el mercado laboral y sobre todo, menos inflación en los precios de todo tipo de productos.


El aumento en las tasas de interés que ya se había pronosticado desde hace varias semanas en Wall Street provocó poco estrés en las transacciones bursátiles. El Índice del Dow Jones y el de Standard and Poor's, con las 500 empresas más importantes, apenas tuvo ligeras modificaciones a la alza.
El Comité de Mercados Abiertos informó que sus pronósticos sobre política monetaria indican que en los próximos tres años las tasas de interés se incrementarán 1% anual. En consecuencia, para el año 2019 se espera que el costo de los préstamos a corto plazo tengan un rédito promedio de 3.3%.


El cálculo de la Fed sobre el comportamiento económico de Estados Unidos con el cambio en la política monetaria, es que el PIB alcance la cifra anual de expansión de 2.4% para el 2016, con una tasa anual de desempleo de 4.7%, con un incremento de 2% en términos inflacionarios.

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Colombia necesita una reforma tributaria integral para impulsar la inversión y diversificar la economía, afirma la OCDE

19/01/2015 - Según el último Estudio Económico de Colombia elaborado por la OCDE, la economía colombiana ha tenido un desempeño extraordinariamente bueno durante la última década, situándose consistentemente entre las economías más dinámicas de América Latina, pero hoy en día necesita una reforma tributaria integral que fomente la inversión y la diversificación de la economía para que el país pueda situarse en la senda hacia un crecimiento más sólido, sostenible e inclusivo.

La OCDE identifica una serie de políticas que resultan fundamentales para el futuro crecimiento del país y para reducir los altos niveles de desigualdad de ingresos. Es necesario implantar una reforma tributaria integral para que el sistema tributario resulte más favorable a la inversión, más eficiente y equitativo, mientras que una reforma del sistema pensional podría reducir la pobreza en la tercera edad. Asimismo, el Estudio indica que impulsar la inversión en infraestructuras —mediante el cumplimiento de la cuarta generación (la denominada 4G) de concesiones viales promovida por el gobierno— y dotar de mayor eficacia a las inversiones subnacionales son también prioridades claves.

El Estudio, presentado en Bogotá por Alvaro Pereira, Director de Estudios País del Departamento de Economía de la OCDE, Mauricio Cárdenas Santamaría, Ministro de Hacienda y Crédito Público de Colombia, y José Uribe, Gerente General del Banco de la República, pone de relieve que se prevé que la economía de Colombia crezca en valores cercanos al 4,5% en los próximos años, a pesar de unas condiciones externas menos favorables.


"La economía colombiana ha mostrado una solidez y un dinamismo extraordinarios en los últimos años, pero la caída de los precios del petróleo y del carbón constituye un importante desafío para poder sostener el crecimiento," afirmó Álvaro Pereira. "Mientras que la reforma tributaria de 2012 tuvo efectos muy positivos sobre la creación de puestos de trabajo formal, y la ley tributaria de diciembre 2014 también representa un paso en la dirección correcta, se requiere de más medidas ahora. Una reforma tributaria integral puede aportar el impulso necesario al crecimiento y a la inversión para diversificar la economía, reducir aún más la informalidad laboral y mejorar el bienestar de todos los colombianos."

La reforma tributaria debe abordar las elevadas tasas impositivas sobre los beneficios de las empresas, el IVA sobre los bienes de inversión y el impuesto sobre el patrimonio neto de Colombia, los cuales perjudican a la inversión, según indica la OCDE. El Estudio recomienda reducir gradualmente la tasa del impuesto sobre la renta corporativa y que se amplíe la base impositiva de este tributo, de manera que aumente así el número de empresas que pagan impuestos.

El fortalecimiento de la administración tributaria y el aumento de las sanciones contribuirán a reducir la evasión de impuestos. El análisis efectuado por la OCDE muestra que una reducción del 50% en el IVA y en la evasión tributaria de las empresas podría aportar unos ingresos adicionales de más de 15 billones de COP (8.000 millones de USD). Esta recaudación adicional podría ayudar a financiar inversiones sociales y en infraestructuras, así como parte de los costos de implementación de un futuro plan de paz.

El Estudio también indica que Colombia puede hacer que su sistema tributario sea más respetuoso con el medio ambiente —introduciendo un impuesto sobre el carbono— y más equitativo —reduciendo las generosas exenciones y deducciones del impuesto sobre la renta personal, que benefician fundamentalmente a los contribuyentes más adinerados— sobre todo en relación con las elevadas pensiones y los dividendos.

La OCDE también recomienda reformar a fondo el sistema pensional para reducir la desigualdad y la pobreza en la tercera edad. En torno a dos terceras partes de esta franja de población no dispone de ningún tipo de pensión en la actualidad, mientras que la prestación social mínima para la tercera edad se sitúa por debajo de la línea nacional de pobreza.

Las reformas pueden garantizar que la población de la tercera edad disponga de una pensión decente y al mismo tiempo mantener unas sólidas finanzas públicas. Asimismo, la OCDE apoya la ampliación de los criterios de admisibilidad del programa Beneficios Económicos Periódicos, así como el aumento de los niveles de cobertura y de prestaciones del programa de protección social Colombia Mayor. Además, reformas que reduzcan la informalidad laboral, tales como invertir más en habilidades y reducir los costos laborales no-salariales, pueden ampliar tanto la cobertura como la financiación de estos programas.

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Martes, 29 Septiembre 2015 06:29

Nuevo capítulo de la crisis

Nuevo capítulo de la crisis

La titular del FMI, Christine Lagarde, admitió que el pronóstico de crecimiento mundial del 3,8 por ciento para 2016 ya no es realista. Prevén una baja prolongada de precios primarios y fuerte sacrificio para países exportadores.


La disminución del precio de las materias primas generaría la caída de un punto porcentual en el crecimiento de los países productores de commodities en los próximos tres años, en tanto que las economías productoras de energía registrarían una baja de 2,25 puntos porcentuales. Así lo estimó ayer el Fondo Monetario Internacional, en un adelanto de su tradicional documento sobre perspectivas de la economía global, el cual se publicará en octubre. Arabia Saudí, Rusia y Brasil serán algunos de los países con mayor impacto negativo en el dinamismo del mercado interno. La estimación del organismo de crédito internacional, que perdió prestigio a partir de 2008 por sus fallas de previsión respecto del estallido de la crisis financiera internacional, planteó que la desaceleración de los precios no será un problema cíclico sino que se acompañará con contracción en la inversión para generar impactos estructurales.


La entidad, que continúa enfocada en recomendar el uso de políticas de austeridad, presentó un estudio empírico para justificar que el ajuste a través de la devaluación de la moneda permitiría a los emergentes compensar con mayores cantidades exportadas las pérdidas por el efecto de la disminución en los valores de las commodities. Agregó que la política fiscal no tiene capacidad en el panorama actual para impulsar las economías.


El documento de avance del Fondo Monetario Internacional resaltó la caída del precio de las materias primas, en particular de metales y energía, a partir de 2011. "Las economías exportadoras de materias primas se encuentran en una coyuntura difícil. Los precios mundiales de los commodities han disminuido marcadamente en los últimos tres años, y la tasa de crecimiento económico se ha desacelerado considerablemente entre economías de mercados emergentes que le venden al mundo estos productos", señaló el organismo. Mencionó que la depresión en los valores no responde a elementos de corto plazo, sino que es una baja que perdurará en los próximos años, para afectar el nivel de expansión potencial de las economías en desarrollo.


"La desaceleración (del mercado interno en los países emergentes) no es un mero fenómeno cíclico; tiene también un componente estructural. La inversión, y por consiguiente el producto potencial, tienden a crecer a un ritmo más lento en los países exportadores durante las caídas de precios de las materias primas", precisaron los técnicos de la entidad.
Tras el adelanto del Panorama Económico Mundial, Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, afirmó que los cálculos publicados en meses anteriores respecto de un crecimiento global de 3,8 por ciento para 2016 ya no son realistas. Indicó que en octubre, con el lanzamiento del documento final, la cifra se reducirá a alrededor del 3 por ciento, lo que deja en evidencia las distorsiones que enfrenta el mundo para recuperarse del estallido de la crisis financiera global en 2008.


Las dificultades que se observan en países emergentes también continúan en las economías desarrolladas. En la Zona Euro no se ha revertido la situación de fuertes desempleo y estancamiento de los mercados internos, en tanto que Estados Unidos, pese a los anuncios de recuperación, no logrará un crecimiento muy superior al 2 por ciento.


Las propuestas del organismo internacional de crédito para las economías en desarrollo, para enfrentar el impacto, avanzaron en el sentido de aplicar paquetes de ajuste y devaluación, afirmando que la depreciación cambiaria es un instrumento útil para incrementar la exportación al mundo. La entidad, a partir de un estudio empírico donde se tomaron en cuenta grandes correcciones del tipo de cambio como la de Argentina en 2002, precisó que una devaluación del 10 por ciento implica un alza de las exportaciones equivalente al 1,5 por ciento del PBI. La propuesta del FMI de devaluar para incrementar los despachos, una medida que genera indefectiblemente una transferencia de ingreso de los trabajadores hacia los grupos exportadores y bancos, es defendida en el país por dirigentes de la oposición, que la consideran una solución al problema de escasez de divisas en el mercado interno.

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Sábado, 19 Septiembre 2015 05:08

Plan bomba

Plan bomba

Chile, Brasil, Colombia y Perú son los países que la ortodoxia económica puso como ejemplos a imitar a lo largo del kirchnerismo. El manejo de sus economías con criterios de mercado los posicionaba como plazas atractivas para los capitales internacionales, decían. Eso les daba acceso a importantes volúmenes de financiamiento por distintas vías: inversión extranjera directa (empresas que se radicaban para producir), venta de activos financieros a través de la Bolsa y los bancos y emisión de deuda a bajas tasas de interés. A eso llamaban estar integrados al mundo, mientras que la Argentina, por el contrario, quedaba afuera de ese combustible supuestamente imprescindible para garantizar el crecimiento. La idea de vivir con lo nuestro era denostada por considerarla retrógrada e inviable. "No entienden cómo funciona el mundo", explicaban. La condición para participar de la fiesta de la liquidez global era seguir al pie de la letra el recetario neoliberal. Es decir, esquemas fundados en la valorización financiera, la reprimarización productiva y el derrame de ganancias desde las cúpulas empresarias al resto de la sociedad.


El concepto de base de esos modelos es que hay que congraciarse con los mercados para sobrevivir. Esta semana hubo una muestra casi dramática de lo que implica el desarrollo de esa lógica por parte del presidente del Banco Central de Brasil, Alexandre Tombini: afirmó que es imprescindible implementar reformas económicas estructurales "de manera urgente" luego de que la calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P) bajara la nota del país la semana pasada. Tombini declaró que "la situación se ha puesto más desafiante por la retirada del 'grado de inversión' a los títulos soberanos", y eso "refuerza la necesidad de proseguir con más determinación y perseverancia en el proceso de ajustes". Sus palabras tuvieron como destinatarios a los legisladores de Brasil, para convencerlos de que aprueben sin dilaciones el último plan de ajuste propuesto por el Gobierno, que comprende la suba de impuestos y el recorte de gastos sociales. Tombini sostuvo que esas medidas permitirán "fortalecer los fundamentos macroeconómicos" y llevarán a la economía otra vez al crecimiento en el corto plazo.


La pérdida de soberanía económica es una de las primeras consecuencias cuando se gobierna para los mercados. Una vez que se toma ese camino, como se recordará por la experiencia nacional, las exigencias van siendo cada vez mayores. El arco se corre, y entre tanto van cayendo derechos sociales. Se genera una dinámica donde los organismos internacionales, las calificadoras de riesgo, los analistas de los bancos y los "gurúes" de las finanzas van marcando a los gobiernos lo que tienen que hacer, y por más esfuerzos que éstos demuestren, su respuesta siempre les parecerá incompleta o insuficiente. Brasil atraviesa esa etapa.


Chile, Colombia y Perú aún tienen más crédito de esos evaluadores por sus tratados de libre comercio con Estados Unidos y Europa. Sin embargo, las recomendaciones son del mismo tipo. Los tres países, y mucho más Brasil, iniciaron el año con pronósticos de desempeño económico –desde la ortodoxia– mucho más optimistas de lo que se ha verificado en los hechos.


n Brasil. El FMI estimó que la economía crecería 0,3 por ciento este año. El gobierno ya reconoce una baja del 1,9 y las perspectivas del mercado ahora son de una caída del 2,6. El desempleo arrancó 2015 en 5,3 por ciento y escaló en agosto a 7,5, su nivel más alto en más de cinco años. En noviembre de 2009 también había marcado 7,5. En el medio se está produciendo una devaluación brusca, del 46 por ciento desde enero y contando. La inflación, pese a la recesión, duplicó la meta del Banco Central y tocó 9,53 por ciento en agosto último, su pico más alto en doce años. Inflación y recesión, lo que vaticinaban para Argentina, se está dando en Brasil.


n Chile. La desaceleración económica lleva cinco trimestres consecutivos. El presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, indicó que la expansión sería del 2 por ciento en 2015, la mitad del cálculo de comienzos de año. Lo dijo el 1 de septiembre en el Senado, durante una audiencia en la que admitió su descontento: "El repunte que esperábamos de la actividad y la demanda se ha vuelto a retrasar. Las tasas de crecimiento que prevemos para la economía en 2015 y 2016 son menores que el promedio del último quinquenio". "Es un informe realista, ni optimista ni pesimista", agregó. La desocupación subió a 6,6 por ciento a finales de agosto, 0,5 décimas más que en enero, y las proyecciones del mercado son que en diciembre llegará a 6,8. "Con todo, las mayores cifras de desempleo siguen siendo contenidas por la alta creación de empleo del sector público", señaló un informe del banco Santander Chile. Esa política es denostada en la Argentina por el aumento que supone del gasto público. La inflación, a su vez, se estiraría a 4,9 por ciento en el año, más de un punto y medio por arriba de la meta original. El problema en países como Chile es que los incrementos de precios no tienen una correlación de paritarias aceitadas que equiparen la pérdida salarial.


n Colombia. El gobierno había previsto un crecimiento del 4,6 por ciento para el año. Ahora ya está en el 2,8. La desocupación, pese a ello, retrocedió a 9 por ciento a fines de julio, desde al 9,9 de un año atrás. Aun así, La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) alertó en un informe reciente que "la inequidad e informalidad, y la pobreza en personas de la tercera edad, permanecen entre las más altas de América latina". La inflación se ubicó en 4,0 por ciento de enero a agosto, contra 3,7 de todo 2014 y 1,9 de 2013. La actualización salarial también se realiza según parámetros de mercado.


n Perú. En septiembre se produjo el cuarto descenso consecutivo de la proyección de crecimiento para 2015, hasta 2,8 por ciento, desde el 4,0 por ciento de principios de año. En 2014 la expansión había sido de 2,35 por ciento, su peor performance desde 2009. "La producción se ha desacelerado en medio de una caída de las inversiones y una menor demanda de metales de grandes consumidores como China", describió la agencia Reuters hace dos semanas. La inflación, que debía ubicarse entre 1 y 3 por ciento en el año, terminaría en 3,5 según los últimos sondeos.


El contexto de declive económico, como se advierte, es generalizado en la región. El motivo central en la mayoría de los casos es la caída de los precios internacionales de las materias primas, que constituyen la base de las exportaciones. Argentina, sin embargo, ha logrado recuperarse en 2015, a contramano de los pronósticos de la city porteña, que alertaban sobre las duras consecuencias de no acordar en enero con los fondos buitre, tras el vencimiento de la cláusula Rufo. El crecimiento económico es mayor que en 2014, la inflación se desaceleró según todas las mediciones, incluidas las privadas y las del Gobierno de la Ciudad, y la desocupación bajó a 6,6 por ciento. La cobertura social y el salario mínimo, en tanto, son los mayores de la región. El plan bomba, al parecer, estaba en otro lado.

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La OCDE rebaja sus previsiones de mejora del PIB mundial

De la intensidad del frenazo de la economía china, de cómo descodifiquen los mercados financieros su impacto en otros países emergentes, dependen ahora en buena medida las perspectivas de la economía mundial, que la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) cree más sombrías que unos meses atrás. Y, pese a su ligera recuperación, la economía de la zona euro no queda bien parada en el último análisis del foro de los países industrializados, publicado ayer. La OCDE considera "decepcionante" el crecimiento europeo y avisa de que el saneamiento de la banca está "incompleto".


La organización que dirige el mexicano Ángel Gurría recuerda que el crecimiento de la zona euro, que estima en el 1,6% para este año, se beneficia de una combinación de factores tan favorables como poco corrientes: petróleo barato —por el aumento de la oferta en EE UU y la moderación de la demanda china—, y la depreciación del euro o los tipos de interés muy bajos, efectos colaterales de la intervención masiva del Banco Central Europeo (BCE).


Pero el "viento de cola", como lo han bautizado los expertos, apenas ha hecho levantar el vuelo a las principales economías europeas. "El ritmo de la recuperación en la zona euro es decepcionante, dados los factores favorables de los que se beneficia", sintetizó la economista jefa de la OCDE, Catherine L. Mann.


Los analistas de la organización, que incluye a 34 países industrializados, estiman que el crecimiento de la zona euro debería haber aumentado en 1,7 puntos porcentuales este año solo por el impulso de ese "viento de cola", pero el avance real apenas será siete décimas mayor (del 0,9% de 2014 al 1,6% que se prevé en 2015).


"El foco en la zona euro debería ponerse mejorar la transmisión de la política monetaria a través del canal de crédito para hacer la relajación cuantitativa [la compra multimillonaria de bonos públicos que ha puesto en práctica el BCE] más eficaz", concluye la OCDE, que para ello reclama "un mayor refuerzo del sistema financiero, con un progreso continuo de la unión bancaria y medidas del supervisor para mejorar la calidad de los activos de la banca".
El crédito apenas crece


Su informe recalca que, pese a la intervención del banco central, que debería impulsar el crédito privado al hacer menos rentable la inversión en deuda pública, el volumen de préstamo concedido a compañías europeas apenas ha empezado a crecer a una tasa anual del 1% en los últimos meses. Por el contrario, en Estados Unidos el crédito bancario a empresas privadas crece ya a un ritmo del 8% anual. Una diferencia que se traduce en la inversión, unos de los motores del crecimiento: si en EE UU la inversión real ya es equivalente a la que había antes de la crisis, en la zona euro está aún un 15% por debajo.


La OCDE cree que el nudo que no permite a la economía europea beneficiarse como debía de la caída del petróleo o de la intervención del BCE está en los niveles de deuda. La comparación con Estados Unidos, que crece al 2,5% y tiene ya menos de la mitad de tasa de paro que la zona euro (5% frente a 11%), vuelve a ser esclarecedora: si el endeudamiento de familias y empresas rondaba el 215% del PIB en 2009, ahora ronda el 210% en la zona euro, frente al 190% en EE UU. Y el problema se ha enquistado en la banca.


"Los malos préstamos fueron reconocidos antes y saneados en un mayor grado en Estados Unidos", aduce el informe de la OCDE. "Aunque se ha hecho un progreso significativo en el saneamiento del sistema bancario en la zona euro, está incompleto, y los efectos de esas medidas pueden tardar un tiempo antes de dar lugar a un incremento del préstamo", concluye.

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El FMI pide medidas a los países del G20 para evitar un frenazo económico

El parón de China y el temblor de los mercados financieros marcarán la reunión de ministros de Finanzas del G20, el grupo de los países más industrializados —es decir, más ricos— que arranca el viernes. El documento previo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la cita también deja clara su preocupación: el organismo pide tanto a los gobiernos como a los bancos centrales que mantengan las políticas de apoyo al crecimiento.


Año tras año, cumbre tras cumbre, el G20 ve una recuperación económica global que no se acaba de consolidar y que permanece plagada de incertidumbres. El crecimiento mundial perdió fuelle en el arranque de 2015 con relación al final de 2014 y la ralentización de la economía china abona el pesimismo para lo que queda de año. Según el Fondo, en la mayoría de países avanzados la política monetaria "debería mantenerse acomodaticia" ya que la inflación queda lejos de los objetivos y, por tanto, no hay necesidad de frenar la máquina de imprimir dinero.


El mensaje llega el día en el que se celebra la reunión mensual del Banco Central Europeo (BCE) y apenas dos semanas antes de que la Reserva Federal (Fed) decida si aprueba ya la que sería la primera subida en 10 años de los tipos de interés, ahora en cero. La situación redobla la presión sobre el mayor banco central del mundo, aunque el FMI ya ha sido mucho más explícito este verano al pedir abiertamente a la Fed que aguarde.


Esta vez reclama una "comunicación efectiva" sobre lo gradual que será la subida del precio del dinero en EE UU (ya que las expectativas del mercado pueden no coincidir con la Fed) y es más directo con el BCE. El documento del Fondo resalta cómo el programa de compra de bonos a gran escala (la llamada expansión cuantitativa) que comenzó en marzo ha mejorado la confianza y las condiciones financieras en la zona euro, pero advierte de que este plan "debería extenderse si no hay suficiente mejora en la inflación" respecto a los objetivos de estabilidad de precios a medio y largo plazo.


El FMI también pide a los Gobiernos de países avanzados políticas de estímulo, aunque admite que el volumen de deuda pública supone un considerable problema —"reto", la palabra que suele preferir el organismo— en un entorno de crecimiento bajo y baja inflación (que hace que el peso real de ese pasivo contraído sea mayor).


El actual ritmo de reactivación ni siquiera está garantizado. "Sigue siendo relevante el riesgo de un estancamiento secular para las economías emergentes y los riesgos geopolíticos para los mercados emergentes como consecuencia de lo acontecimientos en Ucrania, Oriente Medio y parte de África", señala el Fondo.


Señala que los países del G20, que no dejan de expresar preocupación por la ralentización global, deben impulsar también reformas estructurales, sobre todo en el ámbito laboral y de liberalización de los mercados, para impulsar el crecimiento económico potencial.

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OCDE: padecen economías mediocre crecimiento, con débil productividad

Las economías globales atraviesan por una etapa de crecimiento mediocre, en un entorno de debilitamiento de la productividad y de inversiones, incluido México, dijo ayer el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), José Ángel Gurría Treviño.


La desaceleración de la productividad en la última década se ha sumado a las inquietudes respecto a las perspectivas económicas de largo plazo, por lo que es necesario reactivarla para incrementar el crecimiento y el bienestar de la población, dijo el directivo durante la Cumbre Internacional de Productividad.


La OCDE entiende que la productividad tiene que ver con trabajar de forma más inteligente, más que con trabajar más arduamente, y refleja la capacidad de generar más resultados o productos mediante una mejor combinación de los insumos, gracias a las innovaciones tecnológicas y nuevos modelos de negocios.


En un reciente estudio de la OCDE, el ex funcionario mexicano indicó que la brecha entre las empresas con alta productividad y las demás se ha incrementado con el tiempo. Durante la primera década de este siglo, la productividad laboral de las empresas más avanzadas aumentó a una tasa anual promedio de 3.5 por ciento en el sector manufacturero, pero sólo 0.5 por ciento en las empresas menos avanzadas.


Esta brecha, dijo Gurría Treviño, es mayor entre las empresas de servicios, una circunstancia preocupante porque el peso de este sector en la mayoría de las economías va en aumento. Los servicios como logística, finanzas y comunicación son esenciales para la participación de las empresas en las cadenas globales de valor, abundó.


La OCDE identificó cuatro principales políticas adecuadas para sostener el aumento de la productividad: reformas al mercado de productos y leyes de quiebras; políticas que faciliten la movilidad laboral; más inversión pública en la investigación básica, y políticas de innovación que garanticen la igualdad de condiciones entre empresas nuevas y las ya establecidas.
Al referirse a México, el ex secretario de Hacienda señaló que el proceso de convergencia con Estados Unidos en materia de productividad laboral se ha detenido en las últimas décadas.
Apuntó: la ampliación de la desigualdad salarial refleja una creciente dispersión de los salarios medios en las empresas. Elevar la productividad de las empresas más rezagadas, a través de una mejor difusión de la tecnología y del conocimiento, contribuirá a contener el aumento de la desigualdad salarial.
Gurría consideró importantes las reformas estructurales aprobadadas en esta administración federal, pero se requieren de avances con grandes esfuerzos y reformas. El proceso de reformas no termina nunca y es un constante mirarse al espejo para saber qué es necesario ajustar.
El secretario general de la OCDE afirmó que la nueva ola de productividad debe basarse en un concepto incluyente y compartido, que sea impulsada por tecnologías del conocimiento para las pequeñas y medianas empresas, y por habilidades y destrezas que doten a la fuerza de trabajo de herramientas para hacer frente y beneficiarse de la era digital.

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