Repensando el capitalismo: qué esperar de Davos en su 50º aniversario

En esta edición el foro lanza un nuevo manifiesto de principios éticos para guiar a las empresas "en tiempos de la cuarta revolución industrial".

 La localidad montañosa de Davos, Suiza, acoge entre el 21 y el 24 de enero la 50.ª reunión anual del Foro Económico Mundial, en la que se darán cita influyentes líderes mundiales —entre ellos el presidente estadounidense Donald Trump y la canciller alemana Ángela Merkel—, así como importantes empresarios, inversores, representantes del mundo académico y de otros ámbitos, sumando un total de unos 3.000 participantes de 117 países.

Hacia 'el capitalismo de las partes interesadas'

En diciembre del año pasado el Foro de Davos renovó su manifiesto de 1973 con arreglo a la cuarta revolución industrial, e incluyó la propuesta de repensar el papel y modelo de trabajo de las compañías. El documento incluye una serie de principios éticos para guiar a las empresas ante nuevos desafíos y llama a repensar los actuales modelos de capitalismo.

En términos generales, destacan dos modelos principales que predominan en diferentes partes del mundo: el 'capitalismo de accionistas', que se centra en obtener beneficios y está extendido en los países occidentales; y el 'capitalismo de Estado', donde el desarrollo económico lo marca el Gobierno y que predomina en China y mercados emergentes.

 La propuesta en la que ahora se enfoca el Foro de Davos es el concepto del 'capitalismo de las partes interesadas', o 'stakeholder capitalism', introducido por primera vez hace medio siglo por Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del foro, y que defiende la idea de maximizar los beneficios no solo de los accionistas, sino de todas las partes interesadas. De ahí que la reunión de estos días se presente bajo el lema: 'Partes interesadas para un mundo cohesivo y sostenible'.

El manifiesto define el propósito de las empresas como la colaboración en la creación de valor compartido y sostenido "con todos sus 'stakeholders': empleados, clientes, proveedores, comunidades locales y la sociedad en general", la búsqueda de compromisos comunes y "la armonización de los intereses divergentes" de todas las partes interesadas para que las decisiones de los dirigentes refuercen la prosperidad de los negocios a largo plazo.

¿De qué más se hablará en el foro?

Más allá de lo económico, el objetivo de crear un mundo más cohesivo y sostenible también afecta a otros ámbitos importantes, como la ecología y el cambio climático, la sociedad, la tecnología, la industria y la geopolítica.

Si en la última edición del Foro de Davos destacó la intervención de la activista sueca Greta Thunberg, en esta ocasión hablarán otros nueve adolescentes considerados 'hacedores del cambio'. Entre ellos figuran Naomi Wadler, de 13 años, que se centra en el problema de la violencia armada en EE.UU.; la fotógrafa de la vida marina Cruz Erdmann, de 14 años; y Autumn Peltier, de 15, que lucha contra la contaminación industrial del agua en las comunidades de las Primeras Naciones de Canadá.

Aunque aún es prematuro para saber si sus discursos darán lugar a algunos cambios visibles, el de Greta Thunberg podría haber impulsado las conversaciones sobre la necesidad de remodelar la economía como tal.

Según Klaus Schwab, la activista nos recordó que el sistema económico actual representa una traición de las futuras generaciones por su insostenibilidad medioambiental, por lo que reavivó la idea del 'capitalismo de las partes interesadas', si bien en ello también influyeron otros factores, como el reconocimiento por parte de los inversores y empresarios de que su éxito a largo plazo está estrechamente ligado al de sus clientes, empleados y proveedores.

El calentamiento global ha ganado un terreno firme en la agenda del Foro de Davos y, en ese sentido, se les ha pedido a todas las compañías que participan en esta reunión anual que se pongan como objetivo llegar a cero emisiones netas de carbono para 2050 o incluso antes de ese año, con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Publicado:21 ene 2020 03:19 GMT


 Manifiesto de Davos

2020: El propósito universal de las empresas en la Cuarta Revolución Industrial fin de mejorar el estado del mundo

 

A. El propósito de las empresas es colaborar con todos sus stakeholders en la creación de valor compartido y sostenido. Al crearlo, las empresas no cumplen únicamente con sus accionistas, sino con todos sus stakeholders: empleados, clientes, proveedores, comunidades locales y la sociedad en general. El mejor camino hacia la comprensión y la armonización de los intereses divergentes de todos los stakeholders es la adquisición de un compromiso común con respecto a las políticas y las decisiones que refuercen la prosperidad a largo plazo de las empresas.

A. Una empresa cumple con sus clientes cuando les ofrece una propuesta de valor que encaja a la perfección con sus necesidades. Acepta y respalda la competencia leal y la igualdad de condiciones. Muestra una tolerancia cero ante la corrupción. Vela por la fiabilidad y la confiabilidad del ecosistema digital en el que opera. Comparte plenamente la funcionalidad de sus productos y servicios con sus 1.lientes, también las implicaciones adversas o las externalidades negativas.

2. Una empresa trata a su personal con dignidad y respeto. Respeta la diversidad y aspira a la mejora continua de las condiciones de trabajo y el bienestar de los empleados. En un mundo sometido a constantes cambios, una empresa aboga por la continuidad en el empleo mediante la mejora continua de las competencias y la adquisición de otras nuevas.

3. Una empresa considera a sus proveedores como verdaderos asociados en la creación de valor. Brinda las mismas oportunidades a los nuevos participantes en el mercado. Integra el respeto por los derechos humanos en todos los eslabones de la cadena de suministro.

4. Una empresa cumple con la sociedad en general a través de sus actividades, apoya a las comunidades en las que trabaja y paga un porcentaje equitativo de los impuestos. Garantiza un uso seguro, ético y eficaz de los datos. Actúa como garante del universo ambiental y material para las generaciones futuras. Protege de un modo responsable nuestra biosfera y es adalid de una economía circular, compartida y regenerativa. Amplía incesantemente los límites del conocimiento, la innovación y la tecnología para mejorar el bienestar de las personas.

5. Una empresa ofrece a sus accionistas un rendimiento de las inversiones que tiene en cuenta los riesgos empresariales asumidos y la necesidad de innovar continuamente y de no dejar de invertir. Gestiona con responsabilidad la creación de valor a corto y medio plazo en aras de la obtención de beneficios sostenibles para sus accionistas sin sacrificar el futuro en beneficio del presente.

B. Una empresa es algo más que una unidad económica generadora de riqueza. Atiende a las aspiraciones humanas y sociales en el marco del sistema social en su conjunto. El rendimiento no debe medirse tan solo como los beneficios de los accionistas, sino también en relación con el cumplimiento de los objetivos ambientales, sociales. Los salarios del personal ejecutivo deben reflejar la responsabilidad ante los stakeholders.

C. Una empresa que opera en el ámbito multinacional no está únicamente al servicio de todos los stakeholders directamente implicados, sino que es por sí misma un stakeholder —junto con los gobiernos y la sociedad civil— de nuestro futuro global. La responsabilidad cívica empresarial global exige que las empresas aprovechen sus competencias básicas, su espíritu empresarial, sus habilidades y los recursos pertinentes en iniciativas colaborativas con otras empresas y stakeholders con el fin de mejorar el estado del mundo.

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El capitalismo hace "más daño que bien", según una encuesta realizada en 28 países

Los autores del estudio, publicado en vísperas del Foro de Davos, aseguran que los resultados de su sondeo, con un universo de 34.000 personas, demuestra que la población mundial "empieza a tener dudas más fundamentales sobre las democracias capitalistas de Occidente". 

 

Una mayoría de personas en todo el mundo cree que el capitalismo en su forma actual está haciendo más daño que bien, según una encuesta realizada antes de la reunión de líderes empresariales y políticos de Davos de esta semana.

Este año es la primera vez que el Barómetro de Confianza Edelman, que durante dos décadas ha encuestado a decenas de miles de personas sobre su confianza en las instituciones mundiales, trata de comprender cómo es percibido el capitalismo.

Los autores del estudio afirman que las encuestas anteriores, que mostraban un creciente sentido de desigualdad, los llevó a preguntarse si los ciudadanos ahora estaban comenzando a tener dudas más fundamentales sobre las democracias capitalistas de Occidente.

"La respuesta es sí", dijo David Bersoff, investigador principal del estudio producido por la agencia estadounidense de comunicaciones Edelman.

"La gente se pregunta a ese nivel si lo que tenemos hoy, y el mundo en que vivimos hoy, está preparado para darles un buen futuro".

La encuesta preguntó a más de 34.000 personas en 28 países, desde democracias liberales occidentales como Estados Unidos y Francia hasta aquellas basadas en un modelo diferente como China y Rusia, con un 56% de acuerdo en que "el capitalismo tal como existe hoy hace más daño que bien en el mundo".

A nivel nacional, la falta de confianza en el capitalismo fue mayor en Tailandia e India con el 75% y el 74% respectivamente, seguidos de cerca por Francia con un 69%. Las mayorías prevalecieron en otros estados asiáticos, europeos, del Golfo, africanos y latinoamericanos.

Sólo en Australia, Canadá, Estados Unidos, Corea del Sur, Hong Kong y Japón la mayoría no estuvo de acuerdo con la afirmación de que el capitalismo actualmente hace más daño que bien.

La encuesta confirmó una serie de preocupaciones familiares que van desde asuntos sobre el ritmo del progreso tecnológico y la inseguridad laboral, hasta la desconfianza en los medios y la sensación de que los gobiernos nacionales no estaban a la altura de los desafíos del día. 

LONDRES

20/01/2020 15:07 ACTUALIZADO: 20/01/2020 17:33

MARK JOHN (REUTERS)

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Martes, 21 Enero 2020 06:18

La reforma neoliberal

La reforma neoliberal

No me refiero a la reforma del capitalismo global construida a partir de las ideas de Hayek, Von Mises, Friedman et al. a partir de los años 1970, que inauguró la era neoliberal. Me refiero a parte de lo que está ocurriendo hoy: la reforma que los mismísimos neoliberales buscan llevar a cabo, para salvar al capitalismo neoliberal de sus propios demonios.

Como en toda formación social que se ago­ta, bajo la tensión que produce una le­gi­timidad agonizante, la hegemonía se desestabiliza y sucumbe frente a la mul­tiplica­ción de miríadas de demandas so­ciales in­satisfechas. Los excluidos, que durante demasiado tiempo otorgaron lealtad al neo­liberalismo, desobedecen aquí y allá el or­den existente. El convencimiento, que va generalizándose, de que la raíz del desastre económico, social y político se halla en el ideario neoliberal, abre la posibilidad de una transformación de las bases en que puede fundarse una formación social distinta.

El consenso sobre la crisis del neoliberalismo es amplio y recorre el mundo occidental, donde reinó a sus anchas por más de 40 años. El reino está agrietado por do­quier, se debilita continuamente y ya las alarmas aúllan cada día a mayores decibeles entre sus poderosos beneficiarios. Hasta donde puede advertirse, el populismo de derecha puede tener también los días contados: su nacionalismo antiglobalización, basado en valores étnicos y rechazo a los inmigrantes, está destinado a la debacle.

Como en toda crisis social generalizada se abre el espacio social que Gramsci llamó interregno: un espacio de lucha entre relatos distintos o antagónicos. Con el propósito de retener el gobierno sobre el rumbo del capitalismo, un grupo de capitalistas se alista para formular un discurso ad hoc, para vestir al capitalismo neoliberal “reformado”. El flanco izquierdo está ante un interregno abierto.

Durante más de 40 años los empresarios, especialmente los estadunidenses, han sostenido que la única responsabilidad de las empresas era maximizar sus ganancias. Lo lograron como nunca aplastando los salarios en todas partes, configurándose así una de las más poderosas tendencias generadoras de la desigualdad del siglo XXI. Pero están asustados de su criatura: la Mesa Redonda de Negocios de EU ha dicho que adoptará, en la reunión del 50 aniversario del Foro Económico Mundial (FEM), que comienza hoy en Davos, un enfoque que llama “capitalismo de las partes interesadas” ( stakeholder capitalism), centrado no sólo en los accionistas, sino también en los clientes, empleados, proveedores y comunidades, a los que considera “esenciales” para el desempeño de sus negocios.

Laura Tyson, ex presidenta del Consejo de Asesores Económicos del presidente de EU, y Lenny Mendonca, asesor económico y empresarial, jefe y director de la Oficina de Desarrollo Económico y Empresarial de California, en reciente colaboración en el Daily Maverick, escriben que los empresarios discutirán “cómo dar un significado concreto al capitalismo de las partes interesadas, un concepto articulado por primera vez por el fundador del FEM, Klaus Schwab”, quien propondrá, en ese foro, otro “Manifiesto de Davos”, con todo y su capítulo “verde”. Ya veremos si sale adelante el nuevo relato y cuáles son sus principios.

Por supuesto, los tiempos que corren plantean un reto enorme al pensamiento alternativo. Ningún programa alterno al capitalismo neoliberal podría prosperar sin una amplia base social de sustentación. Y, al mismo tiempo, ese programa es indispensable como relato alternativo para articular esa base social que, por necesidad, tendría una historia particular en cada Estado-nación. Aunque las cosas son así, los movimientos sociales de cualquier parte deben contar con una idea estratégica sobre la globalización. Lo más pernicioso para la sociedad globalizada y para las sociedades nacionales es, evidentemente, el predominio del sector financiero, un fardo incomensurable.

Será de verse qué hará Donald Trump con ese nuevo ideario que quieren impulsar sus colegas los empresarios de la Mesa Redonda de Negocios de su país. El éxito del neoliberalismo en su implantación y desarrollo, fue avasallador. Las oposiciones keynesianas y quienes habían cabalgado del lado del Estado de bienestar entregaron la plaza íntegramente. La reconversión de todo mundo a la idea de la “libertad individual”, detrás de la cual apareció la soberanía del consumidor y el mercado libérrimo, convenció a las mentes más progresistas (la reflexión sobre la izquierda marxista requeriría un espacio aparte).

No sé si en el 50 aniversario del Foro de Davos saldrá avante un nuevo manifiesto, pero el stakeholder capitalism (whatever that means) parece la propuesta que buscará crecer en los años venideros. Los retos del pensamiento alternativo son enormes, no sólo para la elaboración programática sino, especialmente, para crear las bases sociales organizadas capaces de sostener y luchar por un mundo distinto.

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 "No fue sencillo porque fue un debate de contenido ideológico, programático y económico", dijo Evo Morales.   ________________________________________ Imagen: Julio Martín Mancini

Evo Morales anunció a los candidatos para las elecciones del 3 de mayo en Bolivia

El depuesto presidente de Bolivia destacó que se trata de una "combinación entre compañeros de la ciudad y el campo". Arce fue ministro de Economía y Choquehuanca se desempeñó como canciller. 

 

Luego de un intenso debate, el Movimiento Al Socialismo (MAS) eligió a su fórmula presidencial. El exministro de Economía, Luis Arce, será candidato a presidente en las elecciones del próximo tres de mayo en Bolivia. Como candidato a vice lo acompañará el excanciller David Choquehuanca. El anuncio estuvo a cargo del presidente depuesto de Bolivia, Evo Morales, en una rueda de prensa desde el Hotel Bauen de la ciudad de Buenos Aires. Desde allí, el expresidente volvió a mostrarse confiado, anticipando un triunfo "en primera vuelta". Respecto a la fórmula presidencial, destacó que se trata de una "combinación entre compañeros de la ciudad y el campo".

Morales explicó que se trató de un día de mucho trabajo, que le consumió ocho horas de debate con los precandidatos presidenciales, la dirigencia del MAS y representantes sindicales y de organizaciones sociales de Bolivia. Y que en ese sentido, fue difícil acordar la fórmula presidencial. "No fue sencillo porque fue un debate de contenido ideológico, programático y económico", dijo.

A pesar de las dificultades, Morales mantiene la fe intacta de cara a los comicios del próximo tres de mayo. "Nuevamente vamos a ganar en la primera vuelta. El 20 de octubre ganamos en primera vuelta y lamentablemente nos robaron por los motivos que ya hemos explicado ante la prensa", remarcó.

En las últimas horas corrieron distintas versiones que daban cuenta de una supuesta interna en las filas del MAS. En ese sentido, el Pacto de Unidad, alianza de fuerzas políticas, indigenistas, movimientos sociales y sindicatos de Bolivia, había nominado a la presidencia al excanciller David Choquehuanca, y al joven dirigente cocalero Andrónico Rodríguez a la vicepresidencia. "Al Pacto de Unidad le pido que no me abandone", fueron las palabras que les dedicó Morales. Para calmar las aguas, miembros del colectivo llegaron a Buenos Aires para debatir la fórmula presidencial.

La nutrida agenda del expresidente había empezado el pasado viernes con la reunión con los que hasta ese momento eran tres de los cuatro precandidatos del MAS: Luis Arce Catacora, David Choquehuanca y el excanciller Diego Pary. El cuarto precandidato, el mencionado Andrónico Rodríguez, no pudo llegar a Buenos Aires. "No vino Andrónico porque tiene un proceso abierto. En Bolivia levantar la voz contra la dictadura es sedición, es ser terrorista", destacó al respecto el expresidente.

Aunque no pudo participar del encuentro en territorio argentino, Rodríguez envió una carta que fue leída durante la conferencia. En la misma expresó que "sea o no candidato, seguiremos firmes sin declinar nuestras posiciones ideológicas y políticas". En otro tramo de la carta, el joven dirigente remarcó los "estrechos lazos que me identifican como soldado del instrumento".

El expresidente se refirió a Rodríguez en más de una oportunidad. Le habló a la juventud que tenía mucha esperanza depositada en el dirigente cocalero. Recordó que en las encuestas iba primero, pero siempre lo que debe primar es el consenso entre todas las partes. "Yo estaría batallando por él, que es dirigente de las seis federaciones del Trópico de Cochabamba como lo fui yo. Pero en la vida hay que sacrificarse", destacó.

Morales contó que antes de llegar a la lista definitiva de cuatro precandidatos, otros nombres estuvieron en danza. Tal es el caso del expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé, el exsenador José Gonzales, la expresidenta del Senado Adriana Salvatierra, o el exministro de Justicia, Héctor Arce. "Dirigentes sociales me hicieron preguntar por ellos y se decidió por consenso que ninguno fuera candidato", remarcó.

Acto seguido, el presidente depuesto de Bolivia se refirió brevemente al binomio presidencial. De Luis Arce Catacora destacó que garantiza el buen funcionamiento de la economía nacional. "Pese al precio del petróleo, Bolivia fue primero en crecimiento económico en la región. Arce es garantía de la diversificación del aparato productivo". Arce, de 56 años y oriundo de La Paz, fue ministro de Economía y Finanzas Públicas entre 2006 y 2017, y entre enero y noviembre de 2019.

Por el lado de David Choquehuanca, Morales destacó la importancia del componente indígena. Lo definió como "un hermano doctorado en temas de la madre tierra". Choquehuanca, de 58 años, fue canciller desde 2006 hasta 2017. A partir de ese año asumió la secretaría general de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Para el expresidente, ambos candidatos logran una perfecta "combinación entre compañeros de la ciudad y el campo". Expresó que su movimiento "no es excluyente y no margina". En ese sentido, trajo a la memoria al mítico líder indígena, Túpac Katari. "Antes de la fundación de la república, pidió una alianza con los mestizos y criollos. Ahora la historia se repite. Tenemos que organizarnos para luchar como lo hicieron nuestros antepasados", dijo.

"Vamos a demostrar que otro mundo sin capitalismo y sin Fondo Monetario es posible. Pronto vamos a recuperar la democracia. Pronto vamos a volver a Bolivia", expresó Morales, que se encuentra en Argentina en condición de refugiado desde el pasado 12 de diciembre, y que el 22 de enero encabezará un acto con la colectividad boliviana en el estadio de Deportivo Español, en el porteño Bajo Flores.

Sobre el cierre de la presentación de la fórmula presidencial, Morales se levantó de su silla para gritar: "¡Que viva Bolivia! ¡Venceremos!". Y por primera vez, el canto de la colectividad boliviana presente en el Bauen cambió de destinatario: "Se siente, se siente, Arce presidente"


.El candidato presidencial del MAS en Bolivia

¿Quién es Luis Arce?

El exministro de Economía, Luis Arce Catacora, será candidato a la presidencia de Bolivia en las elecciones del próximo tres de mayo. Arce, de 56 años y oriundo de La Paz, es considerado el padre del llamado "milagro económico" boliviano, basado en un modelo de desarrollo social comunitario y productivo.

El flamante candidato presidencial se graduó como licenciado en Economía en la Universidad Mayor de San Andrés y obtuvo un Máster en Ciencias Económicas en la Universidad de Warwick (1996-1997), en Reino Unido. 

Arce acompañó a Morales desde su llegada al poder. Ocupó el Ministerio de Hacienda en 2006, durante el primer mandato de Morales, mientras que en 2009 fue designado a cargo de la cartera de Economía y Finanzas Públicas, hasta 2017. Ese año tuvo que dejar temporalmente el cargo para atender un padecimiento gastrointestinal. En 2019 volvió a estar al frente del Ministerio. 

A partir de la nacionalización de los hidrocarburos de 2006, que coincidió con un boom sin precedentes de los precios del petróleo, Bolivia comenzó a crecer a un ritmo anual del 4,9 por ciento, y la pobreza extrema se redujo de 38,2 por ciento en 2005 a 17,1 por ciento en 2018, según cifras oficiales.

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Lunes, 20 Enero 2020 06:28

Claves

Claves

En un país gobernado por un régimen incoherente y caótico, empapado de corrupción, dirigido por un presidente que afirma que es un “genio muy estable” y que ha mentido o engañado más de 15 mil 400 veces desde que llegó a la Casa Blanca, no es nada fácil entender qué onda con este país.

Al inicio de este año electoral en el cual se determinará si el “genio estable” ya impeached es relecto o no, y cuáles podrían ser las alternativas, entre algunas de las claves necesarias para entender esta coyuntura están las siguientes:

La concentración de riqueza y la desigualdad económica han llegado a su punto más extremo en un siglo. No sorprende que siete de cada 10 estadunidenses afirmen que el actual sistema favorece de manera injusta a los intereses más ricos y poderosos (https://www.pewresearch.org/ fact-tank/2020/01/09/70-of- americans-say-u-s-economic-system- unfairly-favors-the-powerful/).

Las consecuencias de esta desigualdad se manifiestan de varias maneras, tal vez la mas dramática es el nuevo fenómeno de “las muertes de la desesperación” (frase creada por el Nobel de Economía Angus Deaton y la economista Anne Case para describir el incremento de fallecimientos por drogas, alcohol y suicidios en el país), sobre todo entre la clase trabajadora blanca devastada por la agenda neoliberal durante las últimas décadas.

El columnista Nicholas Kristof, del New York Times, y Sheryl WuDunn señalan que la combinación del debilitamiento de sindicatos y mayor poder del sector empresarial, la globalización, la destrucción de sectores industriales y agrarios, las políticas fracasadas de la guerra contra las drogas, así como la falta de inversión en educación y salud, entre otros factores, colocó a millones en el abismo mientras los más ricos multiplicaron sus fortunas en gobiernos de ambos partidos (https://www.nytimes.com/2020/01/ 09/opinion/sunday/deaths-despair -poverty.html?smid=nytcore-ios-share).

Algunos dicen que ya murió el sueño americano con indicadores de que los millennials serán la primera generación en no obtener un mejor nivel de vida que sus padres.

Unos 53 millones de trabajadores –44 por ciento de la fuerza laboral– califican como empleados de sueldo bajo hoy día: el salario mínimo federal está por debajo de su valor real hace 30 años.

La tasa de suicidios está a su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial, existe una epidemia (oficialmente declarada por autoridades de salud) de consumo de opiaceos y niveles crecientes de alcoholismo. De todos los países avanzados, sólo en Estados Unidos se ha reducido la expectativa de vida durante cada uno de los últimos tres años.

Una respuesta política ante todo esto es, como explica el profesor y ex secretario del Trabajo, Robert Reich, que “el apoyo de Trump proviene en gran medida de la clase trabajadora de Estados Unidos, cuyos sueldos no se han incrementado en décadas, cuyos empleos son menos seguros que nunca y cuya voz política ha sido silenciada por el gran capital”. Agregó que aunque Trump ha beneficiado sólo a las grandes empresas y Wall Street, ha logrado convencer a estas filas de que él es su campeón, “canalizando su ira contra extranjeros, inmigrantes, minorías y burócratas del ‘Estado profundo’”.

Pero a la vez, más votantes que nunca se oponen al capitalismo. Encuestas recientes han registrado que no sólo hay mayor rechazo al capitalismo, sino más apoyo a algo llamado “socialismo”, que incluye a la mayoría de los jóvenes. Una nueva encuesta de Harris encontró que cuatro de cada 10 estadundienses –y 55 por ciento de las mujeres entre 18 y 54 años– dicen que preferirían vivir en un país socialista que uno capitalista, reportó Axios (cuando hablan de socialismo, se refieren más al modelo europeo de acceso universal a salud, educación, salarios y beneficios laborales dignos).

Klaus Schwab, fundador y director del Foro Económico Mundial –el cual realizará su sesión anual en Davos esta semana–, escribió la semana pasada que “el capitalismo, en su forma actual, ha llegado a sus límites. A menos de que sea reformado desde adentro, no sobrevivirá”. (https://www.foreignaffairs.com/ articles/2020-01-16/capitalism-must- reform-survive).

Al parecer, el futuro del capitalismo estadunidense está en juego en las elecciones de 2020.

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Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho competirán en las elecciones de mayo.

Si hay una palabra en que todas las fuerzas contrarias al Movimiento al Socialismo coinciden esta es Unidad. El problema es cómo se entiende esto. Porque todos los candidatos señalan Unidad pero detrás de mí.

Así es muy posible que la derecha vaya atomizada en cuando menos 5 fórmulas. Todas ellas buscando salir segundos con la esperanza de que haya ballottage y reciban el apoyo de los otros contra ese fantasma que recorre Bolivia y que se llama proceso de cambio.

El primero en anunciar su candidatura fue Luis Fernando Camacho, abogado cruceño hijo de cochabambino que fue formado en la ultraderechista Unión Juvenil Cruceñista y llegó a ser su vicepresidente. Entre 2008 y 2009 la Unión Juvenil fue acusada de organización paramilitar por la Federación Internacional de Derechos Humanos.

Meses antes de la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada, Camacho juró al Movimiento Nacionalista Revolucionario cuyo mandato concluyó con la renuncia de Goni el 2003.

El 2019 fue elegido presidente del Comité Por Santa Cruz. Irá acompañado de otro cívico. El potosino Marco Pumari quien coqueteó con el troskismo y posteriormente fue jefe de juventudes del MAS en su región organización de la que fue expulsado por un manejo “irregular” de dineros.

Agrupaciones como las del alcalde cruceño Percy Fernández han manifestado su apoyo al grupo cívico.

Tutito busca carguito

El segundo en lanzarse al ruedo fue Jorge Tuto Quiroga, un cochabambino que fuera ministro de gobiernos neoliberales, vicepresidente de Banzer y que finalmente asumió cuando el exdictador ya estaba desahuciado por el cáncer.

Fue candidato perdedor en otras dos contiendas electorales.

Recientemente Quiroga renunció a ser vocero internacional de Jeanine Añez para convencer al mundo que en Bolivia no hubo golpe de Estado.

Él siempre proclamó su admiración por el partido Republicano en Estados Unidos y estudio en Texas. Dice que Bolivia es demasiado pobre para ser de derecha. Bueno …

Verde que te quiero verde

La otra derecha cruceña es la comandada por el también excívico Rubén Costa cuyo nombre es Demócratas pero son conocidos como los verdes (uno de los dos colores de la región junto al blanco)

Ellos son los que actualmente se encuentran en el poder ya que Jeanine Añez es su militante.

En las elecciones del 2019 obtuvieron el 4.5 % de los votos pero ahora corren el peligro de desaparecer.

Camacho y Quiroga les disputan el electorado de ultraderecha. Pero de todos los verdes, la mejor posesionada es la actual presidenta Añez a quien un importante sector de su militancia quiere llevarla a las elecciones.

Ya la mandataria de facto ha abierto las compuertas a la posibilidad. Hay sillas que tienen la maldición del que se sienta no quiere irse más. La presidencial en Bolivia parece ser una de ellas.

El problema en los Demócratas (sólo tienen algún peso electoral en Santa Cruz y el Beni) es que Rubén Costa quiere apoyar a Camacho (para salvarse él mismo de las acusaciones de traición al movimiento autonomista cruceño) pero eso significaría subsumirse en un grupo inestable y aceptar las imposiciones de excívico que ha dicho: con todo gusto pero sin que éste obligado a nada y sin varios de sus cuadros a los que no quiero ni ver. En esta lista estaría incluso Oscar Ortiz.

Y por si fuera poco un sector del Partido Demócrata Cristiano anuncia la candidatura de Jasmine Barrientos, nieta del ex dictador René Barrientos y furibunda crítica de Morales.

El expresidente Carlos Mesa pretende desprenderse de izquierda y derecha y por ello ha señalado que su propuesta será respetuosa de los Derechos Humanos. No tiene el arrastre del 2019 donde primó el voto útil pero sí de sectores sobre todo de clase media que temen la violencia de cualquiera de los dos extremos. Al miedo a los indios se suma que más de uno considera que el actual gobierno está cometiendo arbitrariedades y abusos peores a los que le endilgan al partido de Evo Morales.

Mesa es sobre todo un intelectual de centro y sueña con terciar en la segunda vuelta y retornar al voto útil que lo llevó al 35 %.

Junto a él podría presentarse Samuel Doria Medina, un empresario y político que aún desoja margaritas para ver con quién irá a las elecciones.

Los milagros de Evo

Morales logró nuclear alrededor suyo a militantes de todas las izquierdas. Trotskystas, guevaristas, maoístas, kataristas, militantes del viejo PC. Los mejores cuadros de 40 años de lucha de esa histórica izquierda que había combatido a las dictaduras y al neoliberalismo se sumaban al llamado de eses indígena dirigente de los muy combativos cocaleros.

La derecha parece no tener el hombre, o la mujer, que posea ese imán.

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Chile: a tres meses de la rebelión antineoliberal
 
 El Despertar
 
Este 18 de enero se cumplen exactamente tres meses del estallido social del pasado 18 de octubre.

A partir de ahí comenzó el derrumbe del mito del exitoso modelo chileno. El oasis era sólo un espejismo. La principal vitrina del neoliberalismo fue quebrada y rodeada de barricadas, levantadas por estudiantes secundarios y todo un pueblo precarizado, endeudado y humillado por décadas.

Ese día despertó un Chile que estaba con sobredosis de sedantes y calmantes. Despertó y empezó a rencontrarse nuevamente. Una sociedad fragmentada en un conjunto de individualidades exprimidas y excluidas en su inmensa mayoría, se reconoció y comenzó a ser pueblo una vez más. La memoria histórica despertó con la alegría, la creatividad y la música de la juventud, principal motor de esta transformación en curso.

En las marchas aún no se ven banderas de partidos políticos, pero sí los símbolos históricos de justica: la bandera mapuche como símbolo de resistencia y lucha se juntó con la bandera chilena ahora resignificada. Consignas inmortales como El pueblo unido, jamás será vencido, es una de las más vitoreadas.

Estos tres meses han sacudido a la sociedad chilena como pocos otros tránsitos históricos. La indignación y la rabia, mezcladas con la alegría del rencuentro, se mantienen intactas en las calles de todo Chile. Las movilizaciones y las acciones directas aún mantienen en vilo a toda la institucionalidad y gobernabilidad que rige con base en la Constitución del 80, heredada de la dictadura.

El modelo no se toca

Ante esto, el gobierno de Sebastián Piñera y el statu quo neoliberal han respondido de la forma más brutal y despiadada. Estado de emergencia y toque de queda con militares en la calle durante la primera semana. Posteriormente, y, hasta la fecha, ha sido la policía militarizada de Carabineros de Chile la encargada de ejercer la peor de las represiones, comparada sólo con los peores años de la dictadura militar pinochetista. En cifras, hasta el 15 de enero, el Instituto Nacional de Derechos Humanos reporta: 412 casos de tortura y tratos crueles, 191 de violencia sexual, entre estos muchas violaciones consumadas. Al menos 3 mil 649 personas heridas (sin contar otros miles de personas heridas, atendidas en terreno por los colectivos de voluntariado de salud agrupados en el Movimiento Salud en Resistencia), entre ellas 269 niñas, niños y adolescentes. Heridas oculares, 405 (33 con estallido o pérdida total de la visión, y otras, con pérdida parcial de la visión en el ojo afectado); 2 mil 63 personas heridas por disparos de distintos tipos de arma de fuego y 253 heridas por bombas lacrimógenas disparadas al cuerpo.

Esta sistemática, grave y masiva violación a los Derechos Humanos en ascenso, demuestra la negativa del gobierno a escuchar el clamor popular y que el modelo neoliberal se defiende con el terrorismo de Estado, de la misma forma en que se impuso. También ha quedado claro una vez más, que Carabineros de Chile y las FFAA son instituciones mercenarias del capital y que su función es cuidar los privilegios de las minorías acaudaladas.

La gran explosión social que se vive en las calles de Chile no puede entenderse sin remitirse a la historia. Las causas de esta crisis están íntimamente relacionadas al modelo económico neoliberal y privatizador de los derechos sociales, que comenzó a instalarse tras el golpe militar contra el gobierno popular de Salvador Allende. Las actuales manifestaciones son en contra de ese modelo generador de obscenas desigualdades e injusticias. En octubre pasado comienza a terminar el ciclo político que empezó con el golpe de Estado del año 73. En estos momentos sólo lo sostiene el uso criminal de la fuerza.

En el terreno de las ideas, sólo una derecha ciega niega las causas reales; de forma muy absurda y torpe, sostiene que la rebelión es producto de un complot internacional castro-chavista.

Un proceso constituyente en marcha ¿desde abajo o desde arriba?

No era depresión, era el capitalismoEsta es la rabia contenida que intentaron callar con Fluoxetina

Rayados en las paredes de Santiago

 

* Médico, nieto del presidente Salvador Allende

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Domingo, 19 Enero 2020 05:55

Chantajear a tus aliados

Chantajear a tus aliados

Trump advierte a Reino Unido por la 5G china.

Con su tradicional estilo de matón, la Casa Blanca presiona para evitar que su más veterano y sólido aliado sume tecnología ofrecida por la empresa china Huawei para instalar redes 5G. Pero el inquilino de Downing Street, flamante vencedor en la pulseada Brexit, no es de los que se dejan impresionar por amenazas.

Una delegación de funcionarios del gobierno de Donald Trump presentó al gobierno británico “pruebas” sobre los riesgos que supone adoptar la tecnología de la compañía china Huawei para desarrollar la red 5G en Reino Unido, según informaba el martes 14 el diario de la City londinense, el Financial Times. De acuerdo al influyente medio, en la delegación estadounidense había representantes del Departamento de Seguridad, que entregaron un dossier con datos técnicos. Se considera que es el “último intento” para persuadir a las autoridades de Londres de que no cierren un acuerdo con la empresa china, algo que sería decidido este mismo mes.

En una de sus afirmaciones más controvertidas, la delegación trumpista afirmó en rueda de prensa que sería una “locura” cerrar un acuerdo con Huawei, ya que representaría una amenaza para la seguridad nacional. En tanto, el jefe del servicio de inteligencia británico MI5, Andrew Parker, dijo al Financial Times que “no hay motivos para pensar” que la cooperación entre Reino Unido y Estados Unidos pueda verse afectada por el ingreso de Huawei a “partes periféricas” de la red de telecomunicaciones británica, toda vez que el sistema 5G se adoptará en secciones “no claves” de la red de telecomunicaciones. Parece evidente que el riesgo de espionaje chino, principal argumento de la Casa Blanca, se cae a pedazos.

En declaraciones a la Bbc, luego de escuchar a la delegación de Washington, el primer ministro Boris Johnson, pragmático como luce, pidió a quienes se oponen a Huawei que sugieran alternativas para la construcción de redes inalámbricas. “El público británico se merece el acceso a la mejor tecnología posible”, dijo el mandatario.

Estados Unidos enfrenta problemas para los que no parece tener soluciones a la vista. El principal es su retraso tecnológico, que se debe a las insuficientes inversiones en investigación debido a estrecheces presupuestarias, privatizaciones y traslado de las grandes multinacionales a regiones que ofrecen mejores condiciones para hacer negocios, como es el caso de Asia. Vale mentar que el retraso no es coyuntural ni de corto plazo, sino estratégico y de largo aliento.

Con el paso del tiempo, lo que suena a “locura” es la forma en la que la superpotencia dilapidó sus ventajas económicas y, muy en particular, la apelación a presionar a los demás para reducir las consecuencias de sus propias debilidades. Por el contrario, sabiendo que el simple paso del tiempo juega a su favor, las autoridades chinas se muestran serenas y prudentes en sus relaciones con otros gobiernos.

Por su parte, The Guardian informó el martes 14 que, para las autoridades británicas, la información sobre Huawei presentada con “dramatismo” por la delegación estadounidense, “no contiene nada que las agencias de inteligencia [de Reino Unido] no hayan previsto”. El rotativo asegura que la inteligencia británica no parece dispuesta a modificar sus opiniones: cree que el riesgo que presenta Huawei es manejable y respalda la firma de un acuerdo con la multinacional china.

Parece evidente que la presión usada por la diplomacia de Trump no está consiguiendo gran cosa. No impresiona a Johnson y alejó de Washington a Angela Merkel, quien se negó a aceptar las presiones y sanciones contra el gasoducto Nord Stream 2, que une Rusia con Alemania. En realidad, la Casa Blanca teme que el gasoducto reduzca la participación del gas natural licuado estadounidense en el lucrativo mercado europeo. Un mercado que Estados Unidos empieza a perder.

Por Raúl Zibechi

17 enero, 2020

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Manifestantes este sábado en las calles de Beirut. NATALIA SANCHA

 Los manifestantes secundan "una semana de rabia" contra la incapacidad de los políticos de formar Gobierno

Beirut ha vivido en la noche del sábado su jornada más violenta entrado el cuarto mes de protestas antigubernamentales. “Se nos acabó la paciencia y se acabó el plazo que le dimos hace una semana a los políticos”, sentencia un joven antes de romper unos adoquines y liarse a pedradas contra una fila de policías antidisturbios. Los manifestantes han declarado ”una semana de rabia” contra la élite político-económica que gobierna el país y que desde hace tres meses no logra formar un nuevo Gobierno al quedar enfrascada en un mercadeo de carteras y candidatos. 

Al menos 220 personas han resultado heridas y docenas de personas, arrestadas, durante los choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad. “Estamos en alerta máxima y tenemos 18 unidades móviles que han atendido a 100 personas en el terreno y trasladado a 65 a los hospitales”, resume Rodney Eid, portavoz de la de la Cruz Roja libanesa. “Hay heridos de todo tipo, por asfixia o golpes, y el balance incluye policías y civiles”, apostilla. Cientos de libaneses han acudido a Beirut desde diferentes ciudades del país para protestar frente al Parlamento. “La gente no tiene para comer, y no pueden pagar los hospitales”, protesta una mujer llegada de la norteña ciudad de Trípoli. Como el resto, acusa a la élite gobernante desde hace 30 años, gracias a un peculiar sistema confesional y de reparto de cuotas, de saquear al país y de llevarlo a la quiebra. Piden su reemplazo por un Gobierno de tecnócratas.

Un amplio despliegue policial ha impedido que los miles de ciudadanos congregados pudieran llegar al hemiciclo y repelido a las primeras filas a golpe de cañones de agua. Lo que ha provocado una lluvia de piedras como respuesta. El centro de la ciudad ha quedado totalmente sumergido en una irrespirable nube de gases lacrimógenos bajo la que durante horas las fuerzas de seguridad han perseguido a los manifestantes por centros comerciales y céntricas avenidas. Entre vitrinas de tiendes de Hermés o de Louis Vuitton, refinadas transeúntes cargadas con bolsas de compras han atendido a jóvenes descamisados incapaces de respirar o con el torso amoratado por los porrazos. “No tenemos trabajo, no podemos pagar los estudios, esto es una revolución de los pobres contra los políticos ricos y corruptos”, grita uno de los jóvenes.

Estos enfrentamientos ocurren transcurridas apenas 48 horas desde que la ministra del Interior, Raya el Hassan, hubiera de disculparse públicamente por “el exceso de violencia policial” contra manifestantes y periodistas. El abuso de la fuerza ha provocado la indignación popular. “Pedimos a las fuerzas del orden que respeten este lugar y no crucen las puertas”, se oía entrada la noche desde los altavoces del minar de la conocida mezquita de Mohammad Al Amin, donde mujeres, niños y ancianos habían buscado refugio huyendo de batalla campal.

Jóvenes de entre 20 y 30 años, entre ellos docenas de mujeres, han arremetido a patadas contra cajeros y reventados las cristaleras de bancos en lo que se ha convertido un ataque sistemático contra las instituciones bancarias que han impuesto un control informal de capital en el país tras que la libra libanesa se haya devaluado en un 60%.

La desesperación frente al deterioro económico, la perdida de empleo con el cierre de negocios y un vaticinado colapso financiero ha unido a jóvenes de diferentes confesiones que hace apenas dos meses se enfrentaban a palos en las calles. Unidos en la violencia contra las fuerzas del orden, jóvenes suníes llegados de Trípoli han cerrado filas junto con jóvenes llegados de la barriada chií de Beirut de Dahie, y feudo de Hezbolá. “Estábamos contra las manifestaciones, pero ahora es contra los bancos que no nos dan nuestro dinero y nos están robando”, dice un joven bajo el nombre de Ibrahim, desempleado a los 23. La mayoría de ellos cobra por jornada de trabajo y nunca ha pisado este céntrico barrio, concurrido habitualmente por la élite del país, por lo que muchos piden indicaciones y otros acaban perdidos para ser arrestados por policías.

El 30% de libaneses vive bajo el umbral de la pobreza, según cifras de la ONU. La crisis económica amenaza con sumergirles en la pobreza absoluta conforme los negocios cierran, los salarios se reducen a la mitad y las tradicionales ayudas de partidos y clanes confesionales no llegan para hacer frente a unos productos básicos cuyos precios han aumentado en un 25%. ¿Dónde está el Ejército? ¿Por qué no nos protege de la policía?, grita un grupo de manifestantes ante el avance de la policía. “Se acabó lo de manifestaciones pacificas”, zanja uno de ellos.

Por NATALIA SANCHA

Beirut 18 ENE 2020 - 17:18 COT

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Domingo, 19 Enero 2020 05:35

La otra parte de la guerra comercial

La otra parte de la guerra comercial

Ofensiva de Estados Unidos contra la OMC.

El presidente de Estados Unidos ha estado saboteando el nombramiento de nuevos jueces de la corte de apelaciones de la Organización Mundial de Comercio (Omc), instancia que se utiliza si una de las partes está inconforme con el fallo arbitral inicial. La Omc fue impulsada por Estados Unidos en 1990 y en la Conferencia de Marrakech de 1994 con el objetivo de abrir las economías y tener mayores flujos de comercio mundial. El mecanismo para lograrlo eran los tribunales arbitrales. Ahora con el proceso de globalización en retroceso, Estados Unidos ha hecho inoperantes esos tribunales y está desmontando el organismo multilateral.

Según Marcelo Olarreaga, profesor de Economía en la Universidad de Ginebra, “la estrategia del gobierno de Estados Unidos es deshacerse de la Omc, para entonces poder hacer lo que quiera […]. Trump quiere imponer las reglas de Estados Unidos a todo el mundo” (Npr, 2-X-18). Deshacerse de los tribunales arbitrales de la Omc podría dejar como mecanismo de solución de controversias a las cortes del distrito sur de Nueva York, utilizadas en el recordado caso Elliot contra Argentina, con la participación del juez Thomas Griesa. Sería el unilateralismo absoluto. Se perdería la imparcialidad o, en todo caso, la percepción de imparcialidad que debe tener un tribunal arbitral.

El sabotaje de Estados Unidos a las cortes de apelaciones de la Omc es de larga data, desde la presidencia de G W Bush hasta el presente. El tribunal de apelaciones debería tener siete jueces, pero bajo los presidentes Bush, Barack Obama y Donald Trump se ha impedido el nombramiento de nuevos jueces, como protesta contra el funcionamiento de la organización. Estados Unidos insiste en su principio de excepcionalidad y en que su Constitución no permite que un tribunal extranjero –en este caso los jueces de apelación– sustituya a un tribunal estadounidense. Todo indica que si Washington pensó que la Omc iba a ser un instrumento de dominio global, no resultó y fue un bumerán.

Después de una campaña estadounidense para bloquear los nombramientos y renovaciones de jueces en ambas cortes, el 30 de setiembre de 2018 Trump impidió la renovación de un juez cuyo periodo expiraba ese día, y dejó así sólo a tres magistrados. Los mandatos de dos de estos terminaron el 10 de diciembre de 2019, por lo que la jueza china Hong Zhao estará sola en el cargo hasta que finalice su mandato en noviembre de 2020. Sola, Hong no puede atender ningún caso, porque se requieren al menos tres jueces para emitir un fallo. La Omc, con eso, dejó de existir para los fines prácticos. La guerra comercial ahora ya no tiene frenos. Ni China, ni nadie, tiene dónde quejarse. Dado que los contratos de comercio internacional se hacen en dólares, esto deja a las cortes estadounidenses como las candidatas a reemplazar a los tribunales de la Omc. Amerika über Alles.

Entre enero de 1995 y diciembre de 2019 se presentaron 592 casos ante la Omc y se adoptaron 120 decisiones en la corte de apelaciones, que abarcan 162 de esos casos. Los demás se abandonaron o se decidieron fuera de la Omc. Lo que aparece al analizarlos es que los estadounidenses son malos perdedores y peores competidores.

A inicios de diciembre de 2019, Estados Unidos tenía ante la Omc 124 casos como quejumbroso y 155 casos de quejas en su contra, provenientes de un universo de 31 países. La Unión Europea tenía 194 casos como quejumbroso y 86 de quejas en su contra, de un universo de 18 países. China tenía 21 casos como quejumbroso y apenas 44 casos de quejas en su contra, y eran sólo cuatro países los que se quejaban de ella. Cerrar los tribunales de la Omc tiene sentido para el país que recibe más quejas de parte de más países, y que además no cree en el libre comercio. En este horizonte, para Estados Unidos utilizar sus propios tribunales tiene sentido para aplicar el principio del poder, como se hizo en el caso de Argentina y Elliot. Esta es una decisión de Estado que acompaña la guerra comercial y favorece a las empresas estadounidenses, pero que, además, le permite a ese país pelear su hegemonía debilitada en el plano comercial.

Por Óscar Ugarteche

17 enero, 2020

Publicado enEconomía
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