Lourdes Casanova, Directora del Instituto de Mercados emergentes

La profesora de la universidad de Cornell (EE UU) llama al regreso de los bancos de desarrollo: "Hace falta algo más que solo mercado y la región no puede ir en dirección contraria"

La receta de crecimiento de las últimas décadas ha dado un giro drástico: de la idea de que la mejor política industrial es la no política industrial, que tantos adeptos sumó en las últimas décadas, se ha pasado, en unos pocos años, a la revalorización de la figura del Estado como timón que fije el rumbo a largo plazo. "Hemos entrado en otra fase", confirma Lourdes Casanova (Fraga, 1958) directora del Instituto de Mercados Emergentes y profesora de la Escuela de Administración Samuel Curtis Johnson, ambos adscritos a la Universidad de Cornell. Y América Latina —una de las regiones que más de cerca sigue desde la academia— no puede ser ajena a esta nueva realidad: “Ha de tenerla en cuenta. Hay una vuelta a los bancos de desarrollo en todo el mundo, muchos países de la región se han dado cuenta de que hace falta algo más que solo mercado y la región no puede ir en dirección contraria. En Estados Unidos, por ejemplo, han crecido las voces que piden al Estado tener un papel importante en la puesta en marcha de la red 5G, algo que habría sido impensable hace unos años”, apunta en conversación con EL PAÍS en un céntrico hotel neoyorquino, a un paso de Central Park.

La revalorización de la función rectora del Estado ha exhibido la realidad contraria, sobre todo en América Latina: "Que igual se ha ido demasiado lejos en la desindustrialización de sus economías a la busca de beneficios a corto plazo. Claramente, se han equivocado en renunciar a una política industrial". En un mundo cambiante, subraya Casanova, la necesidad de planes a largo plazo es más importante que nunca. "Y eso es, lamentablemente, todo lo contrario a lo que vemos en muchos países latinoamericanos, donde los bandazos y cambios de dirección son demasiado frecuentes, y apenas se piensa en medio y largo plazo. El consenso en torno a políticas de futuro es lo que da fuerza a una

La sempiterna ausencia de valor añadido sobre las exportaciones latinoamericanas es, apunta, un buen ejemplo de a qué se refiere cuando habla de ausencia de planificación con luces largas. “Pensemos en la soja: Argentina y Brasil se han convertido en dos de los mayores productores mundiales de soja, en buena medida para abastecer el mercado chino. Pero hasta ahora no han sido capaces de darle un valor añadido al producto”. ¿Se puede hablar de maldición de las materias primas? "Ni mucho menos; solo hay que ver los casos de Canadá, EE UU, Australia o Nueva Zelanda. Son una bendición, pero solo si eres capaz de agregarles valor. No tiene sentido, por ejemplo, que una de las mayores partidas de importaciones de México sea la gasolina: no es normal exportar petróleo e importar carburante".

La otra gran lección del discurrir de la economía global en los últimos años es que la lucha por ver quien produce más barato "se ha terminado". Es una batalla, afirma la profesora de Cornell, que ha ganado Asia: primero China —"que ahora ya ha pasado a otra fase, de inversión, a la que hay que prestar mucha atención, porque participa cada vez en más compras de empresas en el extranjero"— y, más recientemente, Vietnam y Camboya. "Es algo que tiene que aprender América Latina y, muy especialmente, México, un país que hoy por hoy tiene un coste laboral incluso más bajo que China cuando, a la larga, lo que sirve es la escala, la cadena de valor y el tamaño del mercado interno".

La integración comercial, clave para el crecimiento

En su abanico de recomendaciones, Casanova, hoy referente en una universidad que compite en las grandes ligas de las universidades estadounidenses tras años de docencia en la prestigiosa escuela francesa de negocios Insead, no se limita a los Gobiernos y llama también a la reflexión a los grandes capitales latinoamericanos. "Tener una de las sociedades más desiguales del mundo lastra mucho el crecimiento: tienen que recuperar el espíritu de sus antecesores, que era contribuir al desarrollo de sus países". También ser conscientes, añade, de que "para que sus empresas prosperen es necesario que aumente el consumo. Y de que la pobreza y la desigualdad no son solo problemas éticos gravísimos, sino una rémora para el crecimiento económico".

¿Vamos hacia una mayor integración comercial en América Latina? Cada año, según un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la región afronta una factura superior a los 11.000 millones de dólares por, en vez de tener un único acuerdo comercial, contar con dos grandes bloques (la Alianza del Pacífico y Mercosur) y una treintena larga de acuerdos bilaterales. No será fácil, pero el camino a seguir es, "inevitablemente", integrarse más para poder competir como bloque. "Ojalá llegue pronto. Pero, mientras tanto, hay que acabar con la fragmentación en la medida de lo posible: impide coordinar los esfuerzos de desarrollo de tecnología y de innovación, que deberían ser regionales. Cada país, simplemente, no puede hacer la guerra por su cuenta"

Por Ignacio Fariza

5 NOV 2019 - 14:44 COT

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La ONU alerta de que el auge mundial del consumo de opioides ya es una “crisis” en África

El informe anual sobre drogas advierte del gran aumento del uso del tramadol fuera de los circuitos médicos regulados

 

 

El auge mundial del consumo de opioides sintéticos está lejos de detenerse y el abuso de estas sustancias ya está provocando una "crisis" en zonas del planeta como África y Oriente Próximo, alerta el Informe mundial sobre drogas 2019 de la ONU presentado este miércoles en Viena.

El estudio pone el foco en la enorme popularidad que está adquiriendo el tramadol, una presentación que proporciona los efectos analgésicos típicos de los opioides. También se utiliza como relajante y para mejorar el rendimiento intelectual y físico.

"Esto hace al tramadol atractivo para amplios sectores de la sociedad, incluyendo estudiantes durante los exámenes y conductores de autobús y taxi en una serie de países en desarrollo que, de otra forma, no usarían opioides", señala el informe.

Las incautaciones de esta sustancia en todo el mundo han pasado de 10 kilos en 2010 a 125.000 en 2017 y la ONU alerta sobre su impacto en la salud en una región del planeta con escasos recursos. El tramadol para uso no médico es elaborado ilegalmente en el sudeste asiático y tiene en Nigeria su principal puerta de entrada a África.

La oficina de la ONU advierte que, aunque esta droga no ha recibido la misma atención mediática que sustancias como el fentanilo, es un peligro que "requiere igualmente la atención internacional". La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que el uso no médico del tramadol "tiene el potencial de precipitar el abuso y la dependencia de la droga".

En Nigeria cuatro millones de personas, un 4% de la población adulta total, probó esta droga al menos una vez en 2016. En Egipto el tramadol es ya la segunda droga más consumida entre los alumnos de secundaria y también se ha detectado un extendido uso en Irán y Palestina.

"El uso no médico de opioides en África es un grave problema", alerta Angela Me, la principal autora del informe. Según Me, se ha desarrollado un mercado propio de producción y venta ilegal de tramadol, con dosis mucho más altas que las del producto farmacéutico que se compra con receta. La ONU señala que la facilidad de acceso, su menor precio y la noción de que al ser un medicamento —en España se vende como analgésico con receta—  es menos peligroso explican su elevado uso.

Más allá del tramadol, el informe concluye que la población que consume opiáceos —término que incluye un grupo de sustancias que van desde el opio natural y sus derivados, como la heroína, a moléculas sintéticas como el fentanilo y el tramadol— aumentó un 56% en los dos últimos años. La ONU considera que la crisis que vive Estados Unidos, con decenas de miles de muertes, no está ni de lejos acabada.

Más muertes

El informe de la ONU también destaca que el consumo de drogas causa más muertes que nunca y que el mercado ilegal está en máximos históricos. Naciones Unidas ha elevado su estimación de muertes vinculadas al consumo de drogas en el mundo hasta unas 585.000 en 2017, frente a los 450.000 fallecimientos que calculó que se produjeron en 2015. Esta subida se debe a una mejor comprensión de la situación global gracias a nuevos datos, entre otros, procedentes de India y Nigeria, dos de los países más poblados del mundo.

Estos datos "completan y complican aún más la imagen global que plantean los desafíos que afrontamos", resume en el informe el director de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Yuri Fedotov. En 2017 unos 271 millones de personas —el 5,5% de la población mundial de 15 a 64 años— consumió drogas, una cifra similar a la del año anterior, pero un 30% mayor que la de 2009. De esos consumidores, los más problemáticos son los que tienen graves problemas de drogodependencia, que pasan de 30,5 a 35 millones debido a los nuevos datos aportados por la India y Nigeria.

La droga más popular es el cannabis, con unos 188 millones de consumidores, pero las más letales, con diferencia, son los opioides, causantes de dos tercios de las muertes atribuidas al consumo de estupefacientes. 

Por el lado de la producción, tanto el opio como la cocaína alcanzaron niveles récords, mientras que las drogas sintéticas siguen expandiéndose. La producción mundial de cocaína en 2017, estima el informe, alcanzó un récord histórico con 1.976 toneladas, un 25% más que el año anterior. El 70% de esta producción, con una pureza del 100% procede de Colombia, país que entre 2013 y 2017 prácticamente triplicó la superficie destinada a su cultivo al pasar de 48.000 a 171.000 hectáreas, recoge la ONU.

También la cantidad de cocaína incautada por las fuerzas de seguridad es la mayor de la historia:  1.275 toneladas, un aumento del 13% respecto al año anterior y un dato que parece apuntar a una mejora de la cooperación policial internacional. Los enormes decomisos de cocaína realizados significan que "la cantidad de cocaína disponible para el consumo ha aumentado a un nivel más lento que la producción", señala el informe. Pese a ello, destaca la ONU, el consumo de esta droga "está creciendo en Norteamérica y Europa Occidental".

La producción de opio estimada en 2018 ascendió a 7.790 toneladas, cifra de las más altas de la serie histórica, aunque inferior a la del año anterior. Afganistán es de largo el mayor productor de opio del mundo, pero detrás se sitúa ya en 2017 México con 586 toneladas, después de superar a Myanmar. Los cultivos de adormidera en México han subido anualmente en la última década desde las 6.900 hectáreas de 2007 a las 30.600 de 2017.

Las drogas sintéticas también están en auge y siguen expandiéndose. En Asia, el continente más poblado, son las más consumidas. La ONU reconoce que es difícil hacer estimaciones sobre estas drogas sintéticas, pero el incremento de las incautaciones y el descenso de los precios apuntan a un mercado en continua expansión.

EFE

Barcelona / Viena 26 JUN 2019 - 13:41 COT

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Bolsonaro en EEUU: el placer de la sumisión

Mientras la Bolsa de Valores de Sao Paulo bate todos sus récords históricos, superando los 100.000 puntos, el presidente Jair Bolsonaro aceleró el paso de la subordinación de Brasil a la Casa Blanca, y al Pentágono en particular, al liberar la base de cohetes de Alcántara para ser utilizada por EEUU, además de otros países.

 

La visita de Bolsonaro y algunos de sus ministros a Washington tuvo perfiles casi grotescos. El ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, dijo a los empresarios estadounidenses:
"Tenemos un presidente con cojones para controlar el gasto público". Siguió de largo:"Tenemos un presidente que adora la Coca-Cola y Disneylandia", para finalizar la tirada comparando el gasto público con el 'estatismo soviético'.


Días antes de la visita de Bolsonaro a EEUU, el presidente de Petrobras, Roberto Castello Branco, se despachó con una frase que muestra lo que están pensando en el Gobierno: "Como liberales, somos contrarios a las empresas estatales. Petrobras privatizada y el BNDES extinto, serían mi sueño".


La comitiva presidencial se deshizo en elogios y expresiones de 'amor' a EEUU, con este tipo de declaraciones que nunca conforman al oyente, precisamente porque muestran la baja estatura del interlocutor. Mantuvo una reunión con Steve Bannon y una polémica e innecesaria visita a la sede de la CIA en Virginia, la primera que realiza un presidente brasileño.
El hijo del mandatario, el diputado Eduardo Bolsonaro, dijo a los medios que la CIA es "una de las agencias de inteligencia más respetadas del mundo" y que la visita pretendía "abordar asuntos de la región". En sus encuentros afirmó que EEUU tiene la capacidad militar y económica para "liberar Venezuela", contradiciendo la posición expresa de las Fuerzas Armadas de Brasil.


Más allá de los dislates dialécticos, el presidente firmó un acuerdo largamente acariciado por el Pentágono, como es la autorización para usar la base de cohetes de Alcántara "con fines pacíficos", con lo cual EEUU obtiene ventajas, al estar situada muy cerca de la línea ecuatorial, lo que permite abaratar costos de lanzamiento.


En la reunión con Trump, Bolsonaro se negó a descartar la opción de una invasión armada a Venezuela para derrocar a Nicolás Maduro, en evidente contraste con la posición adoptada por el vicepresidente, general Hamilton Mourao, que descartó esa posibilidad en la reunión del Grupo de Lima en Bogotá a fines de febrero.


Brasil está a la deriva. La estrecha alianza con EEUU es apenas una muestra del desconcierto que ya empieza a calar entre los propios militares. Las declaraciones de los altos cargos resultan aún más desconcertantes. No solo proponen privatizar Petrobras y el banco de desarrollo (BNDES), sino también el Banco do Brasil. Se asegura que Vale —la segunda minera del mundo— en realidad no es privada porque está bajo control de los fondos de pensiones de empresas estatales, y pretenden 'reprivatizarla'. Llegan incluso a barajar la idea de reducir hasta el 50% el funcionariado estatal, apostando a la digitalización para no sustituir a quienes se jubilan


El diplomático Paulo Roberto de Almeida, dimitido del Instituto de Investigaciones de Relaciones Internacionales, asegura que el canciller Ernesto Araújo está tutelado, y probablemente lo esté todo el Gobierno, por parte de los militares.


"Se estableció una especie cordón sanitario en torno al canciller y a la propia Itamaraty (Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil), porque el canciller subvirtió la jerarquía de mando del ministerio, algo que los militares consideran inaceptable". Concluye afirmando que "para los militares es inaceptable la subordinación a EEUU".


Entiendo que Brasil está en una encrucijada. Los militares tienen los principales resortes del Gobierno en sus manos, pero carecen de una orientación definida sobre el papel que el país debe jugar en el mundo y en la región, y un mínimo proyecto de nación que involucre a toda la población, no solo a las clases altas.


El politólogo José Luis Fiori detalla los principales desafíos que enfrenta Brasil en esta era de profundos cambios geopolíticos: la plena integración y ocupación de la Amazonia; la defensa de los yacimientos marítimos de petróleo en el Atlántico Sur; la expansión económica hacia el Pacifico, ya que China es su principal socio comercial; construir alianzas en su 'entorno estratégico', o sea Suramérica y la costa occidental de África; y finalmente, la proyección internacional del país.


Sin embargo, Brasil va en la dirección opuesta. En lo interno, 53 millones dependen aún del plan Bolsa Familia que traspasa alimentos y subsidios a los más pobres y el 50% de la fuerza de trabajo recibe menos de un salario mínimo. Está entre los diez países más desiguales del mundo y en proceso de desmontar servicios educativos y de salud, entre otros.


La vulnerabilidad interna que provocan las disparidades sociales, regionales y raciales, puede estallar en cualquier momento haciendo trizas la respetabilidad de los uniformados. Aún quienes no comulgamos con la dictadura militar brasileña (1964-1985) ni con el anticomunismo que inspiró su gestión, debemos reconocer que en esas dos décadas Brasil se industrializó, se realizaron obras de infraestructura vitales, millones de pobres dejaron las áreas rurales para integrarse como empleados en las grandes ciudades.


Aquellos militares tenían un proyecto de nación, crearon y defendieron las empresas estatales en las áreas consideradas estratégicas. ¿Hacia dónde va un país que pretende privatizar sus empresas decisivas, poniendo en jaque la soberanía nacional? ¿Estarán los militares dispuestos a aceptar la privatización de Petrobras, o de sus áreas más importantes, perdiendo una herramienta clave para orientar la economía y el país?


En esta era de turbulencias globales, cuando la superpotencia pierde su hegemonía y el centro del mundo se traslada de Occidente hacia el continente asiático, amerita debates serios y profundos sobre el papel que debe jugar cada nación y cada región. No es con bravatas machistas contra el 'marxismo cultural' como podrá ponerse de pie Brasil. Cuando soplan vientos de conflictos mundiales, no hay otro camino que aferrar con fuerza el timón y mantener el norte para llegar a buen puerto.

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De la fiesta por la Democracia y la Libertad de 8ª Conferencia Latinoamericana y del Caribe de la CLACSO, al Estado de Sitio por La Cumbre del G-20

A Buenos Aires centro la recorre un fantasma en medio de la bronca que se armó por el quilombo bochornoso en la antesala de la final fallida de la Copa Libertadores de América entre River Plate y Boca Juniors.

 

El silencio es un habitante desconocido que aparece en cada esquina mimetizado en la soledad de las calles, auspiciado, ordenado más bien por el Gobierno de Mauricio Macri para recibir a los representantes del gran capital financiero transnacional que del 29 de noviembre al 1 de diciembre realiza en la Capital Argentina la reunión del G-20. Es la materialización de la globocolonización del Norte, que demanda de los ciudadanos bonaerenses y de los extranjeros presentes, el confinamiento en su ciudad. El centro ha sido dividido en parcelas con fronteras cerradas por gendarmes policiales que impiden la salida y entrada a las mismas. La ciudad estará cercenada: el espacio aéreo, los aeropuertos, el mismo Río de La Plata, La Plaza de Mayo y por ende la zona aledaña a la casa de Rosada. El Obelisco, los trenes y el subte (metro) al servicio de los intereses del sistema financiero internacional que controla los gobiernos.

 

 

Los avisos luminosos que en la avenidas y calles regularmente informan a los conductores con “Siempre prioridad al peatón” ahora se cambiaron por ordenanzas micro que espetan los cortes, las prohibiciones, los impedimentos que deben guardar los bonaerenses y los miles de turistas so pena de infringir la ley autoría de Macri que obsecuente desaloja a quienes construyen la vida cultural de esta magnifica ciudad para que la habite el miedo donde el proyecto Neoliberal se sienta a todo confort: finalmente el silencio y el miedo son su alimento. Las mismas órdenes se leen en los ascensores de los edificios, en los hoteles y en las mas diversas páginas de internet.

 

En la Avenida de Mayo, el silencio es interrumpido por los radios que los efectivos de la fuerza de Policía Federal Argentina portan apostados en cada esquina. En los kioscos donde se adquieren los diarios cuelga la portada de Página 12: “ALERTA ROJA” y en la parte superior desnuda la situación: “El Gobierno se prepara como para una posible guerra” En el marco del G-20 los principales hospitales de la Ciudad de Buenos Aires suspendieron las cirugías y las licencias de los profesionales. Sólo atenderán pacientes de PAMI si hay riesgo de vida. Se menciona “la presencia de una inminente hipótesis de conflicto”.

 

 

Aunque las marchas y otras manifestaciones fueron prohibidas la fuerza social se impuso y a expensas del Premio Nobel de Paz, Adolfo Pérez Esquivel, el gobierno se vio obligado a permitirla poniendo la responsabilidad de lo que suceda por fuera de los márgenes institucionales, en los convocantes a la protesta. El Nobel responde que la seguridad es responsabilidad del Estado: la marcha fue convocada para las 15 horas de éste 29 de noviembre. Llegará este bullicio multicolor de dignidad frente a la Casa Rosada donde durante 2.119 semanas las madres de la Plaza de Mayo marchan por la justicia y la memoria de los desaparecidos. Ellas los están esperando. En la última marcha, hace 8 días un jueves como hoy la icónica fundadora del movimiento de las Madres de la Plaza de Mayo Hebe de Bonafini manifestó “Este Gobierno es lo más terrible después de la dictadura”

 

Contrasta este aire rioplatense contaminado por la presencia imperial del G-20, con la fiesta contrahegemónica que se vivió en esta ciudad durante La 8ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales y La 26ª Asamblea General del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y El Primer Foro Mundial de Pensamiento Crítico que enarbolaron las banderas de la luchas por la igualdad, la justicia social y la democracia, realizados entre el 17 y el 23 de este emblemático noviembre.

 

En consonancia Hebe de Bonafini frente a los operativos de seguridad por la cumbre del G-20 manifiesta: “Tienen mucho miedo porque son una basura, están cagados”.

 

 

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*Educador popular, profesor universitario

Foto tomada de: L20 Argentina 2018 | Labour 20

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Miércoles, 29 Noviembre 2017 18:19

La farándula de la ciencia

La farándula de la ciencia

Para argumentar la importancia de divulgar la ciencia en Colombia se compara, como siempre, con Europa y EE.UU, dejando de lado las condiciones que llevaron a estos países a esa posición de vanguardia. Por ejemplo, la inversión en CyT allí supera el 2.5 por ciento del PIB, mientras que en Colombia es el 0.3.

Desde hace un par de años en Colombia aumenta la divulgación y visibilización de la ciencia a tal punto que ahora se realizan eventos para enseñar a la comunidad académica a explicar sus publicaciones ante el público en general. Esto, basado en la idea de que en Colombia sí hay ciencia pero hace falta divulgarla. Sin embargo, esta idea lo que hace es ocultar dos realidades evidentes: 1. Colciencias nunca ha tenido un presupuesto adecuado para el reto de desarrollar la Ciencia y Tecnología (CyT desde ahora) en nuestro país y 2. Colciencias ha inflado los índices de medición del GrupLac para estar bien posicionado en las mediciones internacionales.

Para argumentar la importancia de divulgar la ciencia en Colombia se compara, como siempre, con Europa y EE.UU, dejando de lado las condiciones que llevaron a estos países a esa posición de vanguardia. Por ejemplo, la inversión en CyT allí supera el 2.5 por ciento del PIB, mientras que en Colombia es del 0.3. Además, aquellos países y grupos de tales, han sostenido esos porcentajes durante décadas y sin descanso, dado que desde hace décadas comprendieron que solo en el largo plazo esta prioridad logra los propósitos buscados. Así pues, estos cambios no se consiguen en un periodo presidencial.

Algunos científicos del país, en su afán de mostrar los avances de sus investigaciones se han ido convirtiendo de a poco en “instagramers” y “tuiteros” de las redes sociales en los que muestran algunas gráficas o imágenes en centros de investigación con leyendas del tipo: “Aquí aprendiendo de los mejores con los mejores” refiriéndose, claro está, a algún amigo suyo. Hay una inmensa preocupación, por mostrar la pertinencia de la CyT en el país, pero una poca preocupación por desarrollarla adecuadamente, a tal punto que nos parece que estamos avanzando cuando compramos un instrumento de laboratorio que sabemos manejar pero que no entendemos el detalle de su funcionamiento para así producir algo nuevo con él. Perspectiva científica que nos sigue manteniendo en el subdesarrollo económico, pues un par de años después tendremos que pagarle al vendedor por el mantenimiento o reparación cuyo valor, en algunos casos, excede el precio que se pagó por el instrumento.

Una muestra de lo anotado es la idea del director actual de Colciencias, Dr. César Ocampo, que propone poner en órbita cinco satélites para monitorear el medio ambiente y el territorio colombiano, esto es sin duda una gran idea. Sin embargo, al leer el artículo publicado por El Tiempo sobre los detalles del proyecto, lo que en realidad se quiere hacer es contratar una compañía extranjera que construya satélites, los ponga en órbita y nos entregue las imágenes o datos para ser analizados. Lo que convierte la gran oportunidad de darle al país un envión para que entre en la era espacial, en un plan para hacer un análisis de imágenes que luego serán puestas en las redes sociales para hacer farándula científica.

Valdría la pena, en una perspectiva de largo plazo, iniciar con ese dinero el plan Colombia Espacial e iniciar la construcción y puesta en marcha del primer satélite colombiano en órbita. Esto no se haría en un año sino en 5 o 10, pero nos daría la oportunidad de poner en un proyecto de esa magnitud a los mejores científicos e ingenieros del país, pues la complejidad de este tipo de proyectos es alta, cosa que sabe muy bien el Dr. Ocampo por su experiencia en la NASA. Luego, cuando logremos el primero, los siguientes serán cuestión de tiempo y lograremos una capacidad que estaría a la par de México, Argentina y Brasil. En ese momento, nos podríamos dedicar a divulgar los resultados mediante aplicaciones para teléfonos celulares y, si se quiere, programas de ciencia ciudadana donde sea la gente la que haga el análisis de las imágenes en línea con una página web destinadas para esto, y así contribuir al conocimiento de nuestro país.


No podemos seguir siendo importadores de ciencia que sabemos usar pero que solo entendemos para “mejorar” los registros de Colciencias. Los científicos del país tenemos la obligación de ponerle un freno a esta tendencia que premia los índices y castiga las investigaciones a largo plazo, porque no producen artículos rápidamente. Recuerden: las fotos con rectores y personalidades no son publicables.

Lunes, 04 Septiembre 2017 06:58

Llega la versión europea del ALCA

Llega la versión europea del ALCA

De cerrarse el acuerdo se reducirán brutalmente los márgenes aplicables de políticas industriales, comerciales y tecnológicas. Argentina avanza a cualquier costo para mostrar una mayor integración al mundo y seguir soñando con la “lluvia de inversiones”.

 

Tragedia histórica



Desde el intercambio de ofertas que tuviera lugar en mayo de 2016, se han producido importantes avances en la negociación para la conformación de un tratado de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur. En el caso del bloque sudamericano las negociaciones se han realizado en absoluto secreto y con una total falta de transparencia respecto de la sociedad civil. La falta de información se mantiene a pesar de las promesas de la ex Canciller Susana Malcorra de compartir datos con legisladores nacionales así como del compromiso asumido por distintos funcionarios de alto rango del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino con las cámaras industriales y las centrales sindicales, en ambos casos preocupadas con respecto a los impactos del acuerdo sobre la producción y el empleo.


¿A qué responde ese secretismo y opacidad en las negociaciones? Fundamentalmente a que, bajo las condiciones actuales de negociación, se trata de un pésimo acuerdo para Mercosur en general y para Argentina en particular. Ello responde a que durante la negociación se han impuesto los intereses de UE de diversas formas: 1) al excluir de la negociación a las carnes bovinas, el biodiesel y el etanol, productos que concentran las mayores oportunidades para Mercosur; 2) al definir una serie de productos “ultrasensibles” dentro del universo agrícola, para los cuales UE va a presentar su oferta de liberalización una vez que se hayan definido las elecciones presidenciales en Alemania; 3) al incluir nuevos temas de negociación de interés de UE, tales como “comercio y desarrollo”, “comercio electrónico”, “empresas estatales”, “materias primas y energía”, “pequeñas y medianas empresas” y “subsidios”; 4) al imponer la inclusión de múltiples cláusulas que exceden los compromisos aceptados por los países de Mercosur en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC); y 5) al obligar al bloque regional a que flexibilice crecientemente sus posiciones originales a favor de un acuerdo más equilibrado.


En suma, Mercosur se encuentra realizando múltiples concesiones en la negociación ante una región profundamente más desarrollada, por lo que de cerrarse el acuerdo se reducirán brutalmente los márgenes aplicables de políticas industriales, comerciales y tecnológicas. Los análisis de impacto existentes muestran que la eventual firma del acuerdo generará resultados comerciales positivos sólo en el caso de UE, mientras que Mercosur se verá perjudicado por un mayor déficit comercial bilateral y por la reprimarización de su producción y su oferta exportable, allende la consabida inundación de productos industriales de media y alta tecnología provenientes de Europa.


Los funcionarios del gobierno argentino reconocen sotto voce que se trata de un acuerdo nada beneficioso para el país en términos comerciales. Sin embargo, la definición política al más alto nivel es la de firmar a cualquier costo el acuerdo con un doble objetivo: por un lado, fortalecer la “señal política” de que Argentina se acopla al mundo a través de la firma de acuerdos de libre comercio; por el otro, esperar ingenuamente que este mal acuerdo en términos comerciales provoque la añorada “lluvia de inversiones”.
Doce años después de que se produjera el rechazo a la conformación de un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), nos encontramos en un punto similar. Si bien la negociación entre Mercosur y UE no tiene la misma connotación negativa –sólo por no estar involucrado en la negociación Estados Unidos, el más claro exponente del neoliberalismo mundial– el repaso detallado de sus capítulos y sus cláusulas nos lleva a concluir que se trata en términos objetivos de un acuerdo tremendamente ambicioso, que excede claramente los temas estrictamente comerciales, y que se lo puede considerar como aún más nocivo que el ALCA para las posibilidades de desarrollo futuro de la región.


Estamos ante la consumación en tiempo real de una tragedia histórica para las posibilidades de industrialización y desarrollo futuro de Argentina, con consecuencias que serán irreversibles sobre el tejido industrial y la posibilidad de generar empleo de calidad y bien remunerado.

 

Por Carlos Bianco, docente investigador de la Universidad Nacional de Quilmes y asesor de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la CTA de los Trabajadores.

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Domingo, 28 Mayo 2017 06:15

El origen

El origen

Brasil está sumergido en una crisis de proporciones que esta teniendo impactos negativos en la región. Restar importancia al lugar central que ocupa en la dinámica económica y política de su entorno geográfico es una muestra de desconocimiento del recorrido histórico del líder latinoamericano. No sólo aparecieron cientistas sociales que han empezado a minimizar la relevancia de Brasil como potencia, sino que también han concentrado la explicación del estallido exclusivamente en la debacle de los políticos asociada con una red de corrupción pública-privada. De ese modo desplazan del debate el origen que gatilló el derrumbe y que dejó al desnudo las miserias de un sector importante de la clase política y del establishment brasileño. Ese punto de partida es la crisis económica precipitada por un descomunal ajuste fiscal y monetario. La descomposición de una forma de hacer política y de un sector de la clase política brasileña es el síntoma del desastre económico al que condujo una estrategia de gestión dominada por la bicicleta financiera y el ajuste permanente.


El dispositivo para exculpar a las medidas económicas de castigo a los sectores populares con concentración de la riqueza se basa en orientar el análisis acerca de una clase política decadente. Así quedan libres de responsabilidad quienes han promovido e implementado iniciativas que lanzaron a la principal economía latinoamericana a la depresión. Es la inversión del sentido común. Brasil se hunde, en un contexto externo no tan favorable, cuando comienza a satisfacer todas las demandas del establishment, especialmente la de reducción del gasto público social. El objetivo exigido era la destrucción de las bases económicas del populismo. La ortodoxia económica arrastró al país de ese modo hacia el desastre. La inestabilidad política, característica de las históricas alianzas brasileñas en un Congreso atomizado, ha sido potenciada por la crisis económica.


Otras experiencias en la región e incluso en Brasil enseñan que las tormentas políticas son manejables cuando la economía ofrece indicadores positivos en un contexto de bienestar general. Las crisis políticas con desenlace en represión, muertes y desorden social son consecuencia de una crisis económica previa desencadenada por el ajuste. Cuando comienza ese circuito de deterioro, la política y la economía se van retroalimentando, pero el origen se encuentra en lo último.


La habilidad del poder económico dominado por la lógica de las finanzas globales, cuyos representantes públicos en cargos o en los medios son economistas de la ortodoxia o heterodoxos conservadores, es desentenderse de los efectos de medidas que castigan a la mayoría de la población y hunden a la economía en la recesión. Cuando irrumpe la reacción por el hastío social por la pérdida del bienestar, gran parte de la clase política no sabe dar respuesta a esa situación porque, convencida por ideología o comprometida por negocios corporativos, se abrazó a los verdugos o son parte de ellos. En ese momento comienza la cacería de políticos, arrinconados por casos ciertos o inventados de corrupción o por la ineptitud en la gestión diaria, pasando a ocupar el lugar de los principales culpables de la crisis. Es repudiable el manejo irregular de fondos públicos y la red de corrupción pública-privada asociada a campañas políticas o enriquecimiento personal. Esa clase política obviamente es responsable de la debacle pero lo es, fundamentalmente, por haber dispuesto programas que hunden a la economía en la depresión.


Causalidad


La debacle económica brasileña con su derivación en la política tiene antecedentes en la región que sirven para entender la causalidad de esos procesos. El caso argentino puede ofrecer dos experiencias no muy lejanas para comprender en forma amplia la secuencia de una crisis generalizada.


El derrumbe del gobierno de Raúl Alfonsín, con saqueos, muertes, represión y entrega adelantada del poder político, fue el saldo traumático de una política económica que derivó en hiperinflación. Fue el fracaso de economistas radicales que no supieron como administrar los efectos negativos de un contexto internacional desfavorable y las pujas por los recursos públicos entre la banca acreedora y los grupos económicos locales, entonces denominados “Capitanes de la Industria”. El liderazgo político se diluyó al quedar subordinado a la lógica del ajuste, que comenzó con la llamada “Economía de guerra” de 1985. Con breves períodos de cierta estabilidad, el deterioro se fue acelerando hasta el estallido en 1989. El ocaso de Alfonsín fue el síntoma de una economía desquiciada.


Varios de los economistas que transitaron esa experiencia reincidieron en el gobierno de la Alianza de Fernando de la Rúa y fueron parte de otro acontecimiento traumático en términos políticos (hoy sus ahijados del Torcuato Di Tella son funcionarios del gobierno de Macri). El saldo final fue la crisis de 2001 donde se sucedieron cinco presidentes en pocos días. Fue otro fracaso de un grupo de economistas que no supieron, estaban convencidos o no se animaron a romper con la lógica del ajuste de la convertibilidad, hasta que fue convocado el padre de la criatura para terminar de desmadrar el cuadro económico. Además de un marco externo que no ayudaba, la economía venía de una recesión que había comenzado en agosto de 1998 por la inflexibilidad extrema que imponía la paridad cambiaria inamovible por ley. La crisis política fue consecuencia de medidas económicas regresivas que castigaron a gran parte de la población.


El ciclo político del kirchnerismo es la contra cara de esos procesos caóticos. La preservación del bienestar general en ese período de doce años pese al shock externo negativo de 2009, la irrupción de la restricción externa en 2011 y la devaluación del 2014, incluso con un sendero económico no tan bueno en el segundo gobierno de CFK, permitió mantener la fortaleza política. No hubo ajuste ni endeudamiento. El establishment postulaba con ganas la inminencia del estallido de una crisis económica y, tras ese deseo, la anunciaba una y otra vez sin éxito, para debilitar al gobierno con la expectativa de un derrumbe político. No pudieron cumplir con esa meta pese a que lo intentaron con entusiasmo. CFK terminó el mandato y se despidió con una Plaza de Mayo colmada. La situación de la economía en ese último año de gobierno, con un crecimiento de 2,5 por ciento, logró desarticular las fuerzas de inestabilidad provenientes de la política.


El recorrido económico de la gestión de la Alianza macrismo-radicalismo es inquietante teniendo en cuenta lo que está sucediendo ahora en Brasil y las experiencias traumáticas que se vivieron en el país en el pasado reciente. Analistas del establishment eluden evaluar la debilidad económica de base. Plantean que los interrogantes que tiene el poder para decidir inversiones se deben al temor a un eventual retorno del populismo con el triunfo electoral de CFK. Los intelectuales orgánicos del macrismo saben que tienen que adelantarse en la construcción del sentido para que el fracaso neoliberal no sea identificado en el origen de sus propias recetas. El argumento que ya han instalado es que la economía no arranca y puede ser que no arranque por la presencia dominante en el escenario electoral de CFK. Es una excusa para eludir los profundos desequilibrios que existen en el frente fiscal, financiero y del sector externo. La restricción no es la figura y lo que representa Cristina, o sea la situación política que enfrenta el gobierno, sino la economía que no logra reactivarse para consolidar un proyecto de y para las elites.


La economía está transitando una crisis autoinfligida con elevados costos sociales y laborales. La emisión descomunal de deuda facilita su maquillaje. El crecimiento acelerado de las Lebac y del pago de intereses de la deuda del Tesoro Nacional son dos potentes perturbadores de la estabilidad. Cuando la política no pueda dar respuesta a esas dos restricciones, no será la incertidumbre de un eventual resultado electoral débil del oficialismo lo que acelerará la crisis económica, sino que será oportuno recordar, como enseña hoy el caso brasileño y las experiencias argentinas de 1989 y 2001, que el deterioro económico fue el origen para la posterior debacle política de otro capítulo neoliberal.


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Temer da vía libre al Ejército de EE.UU.

El Ejército de Estados Unidos participará en noviembre próximo de un ejercicio militar inédito en la Amazonía brasileña, tras la invitación de Michel Temer. La actividad, denominada América Unida, consistirá en al menos diez días de simulaciones militares con tropas de Brasil, Perú y Colombia, de acuerdo a información brindada por el propio Ministerio de Defensa brasileño, principal impulsor sudamericano de la iniciativa.


La base de la actividad será la ciudad brasileña de Tabatinga, lindante con el municipio colombiano de Leticia y cercano a la isla peruana Santa Rosa. Con solo mirar el mapa del Estado Amazonas se advierte la gravedad regional del anuncio: al norte Venezuela; al sur, tras un ínfimo paso por el Estado Acre, Bolivia. Países que confrontan geopolíticamente con Washington, tal como lo hacía -aunque en distinta intensidad, claro está- Brasil antes del impeachment a Dilma Rousseff. Del otro lado de la frontera colombo-peruana, el Ecuador que acaba de optar por continuar la experiencia de la Revolución Ciudadana, que durante una década encabezó Rafael Correa Delgado, quien llegó a desmantelar la base que EEUU tenía en Manta, allá por 2009.


Si bien el propio Ministerio de Defensa brasileño ha descartado que los ejercicios sean un posible embrión a una base multinacional, los cuantiosos recursos naturales en la zona y la cercanía ideológica de Washington a los mandatarios de los tres países dejan lugar a incertidumbres crecientes en ese plano. De hecho, en el Gobierno Regional de Amazonas, Perú, ya hay una base “camuflada” en construcción, impulsada por el Comando Sur de EE.UU. bajo la modalidad de Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), tal como también sucede en otras provincias de ese país. Es a este tipo de diseños que el destacado investigador brasileño Moniz Bandeira cataloga como quasi-bases, al ser “bases informales y legalmente ambiguas”.


El Consejo de Defensa Suramericano (CDS), creado por Unasur, tuvo un fuerte impulso del entonces presidente Luiz Inácio Lula Da Silva, bajo tres objetivos principales: consolidar a Sudamérica como zona de paz, construir una identidad sudaméricana en materia de defensa y generar consensos para fortalecer la cooperación regional en esta materia. Es –tristemente– sintomático que ahora el CDS no pueda poner freno alguno a esta iniciativa de un presidente al cual rechaza, según la consultora Datafolha, el 87% de la población.


La ecuación regional se modificó sustancialmente tras el impeachment a Rousseff. Por ello la Bancada del Partido de los Trabajadores en el Senado ha sido muy crítica del anuncio, denunciando mediante un comunicado que “estas iniciativas pueden colocar a la Defensa de Brasil bajo la órbita estratégica de los EE.UU., con perjuicios sensibles a la soberanía nacional”. Para los senadores petistas esta decisión interfiere la gestión soberana que hasta el momento desarrollaban un conjunto de países en el marco de la Organización del Tratado de Cooperación Amazoni (OTCA) y la propia Unasur.


Temer impulsó un conjunto de medidas regresivas en lo endógeno: la PEC 55, que congela la inversión social por 20 años en salud y educación; las reformas laborales y jubilatorias, que votó de forma express en el parlamento aún siendo rechazadas por amplios sectores de la sociedad; y la privatización de sectores estratégicos. Ahora hace lo propio en el plano externo: pone a Brasil a pivotear la nueva estrategia de EE.UU. en la América Latina, relegando el enorme trabajo de cara a los emergentes que Brasil había cristalizado en instancias como los Brics.


A la distancia, se entiende con más claridad porque el golpe fue avalado desde Washington. Era precisamente para que se realizaran estas transformaciones estructurales tanto en el plano interno como externo. Juracy Magalhães, quien fuera Embajador de Brasil en Estados Unidos tras el golpe de 1964, repetía una consigna que quedó marcada en la historia de su país: “lo que es bueno para EE.UU., es bueno para Brasil”.


Aquella máxima –una suerte de “relaciones carnales” a la brasileña– parece tener vigencia en la actual política exterior del país, aún cuando ya se haya verificado tiempo atrás, durante las presidencias del PT que ampliaron los vínculos a un naciente pluricentrismo, que había sido errónea. Poco le importa ese balance al ejército norteamericano, que desembarcará en el Amazonas brasileño en pocos meses más. Para América del Sur, la noticia es un retroceso de 180 grados en materia de soberanía, lo cual debería ser puesto en consideración en las instancias regionales pertinentes.

 

Por Juan Manuel Karg, politólogo UBA. Investigador Centro Cultural de la Cooperación.

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Sábado, 27 Agosto 2016 11:45

“Las prisiones invisibles del dinero”

“Las prisiones invisibles del dinero”

 

Según la fórmula de Alfred Sauvy, «bien informados, los hombres
son ciudadanos; mal informados,
se convierten en súbditos».

 

El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 señala: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”1. A propósito de este derecho universal, la organización internacional no gubernamental Reporteros Sin Fronteras (RSF) publicó el pasado 21 de julio el informe Medios de comunicación: los oligarcas se van de compras. En éste, RSF “muestra un paisaje en el que el periodismo y la libertad de informar se enfrentan a un muro invisible: el del dinero y los conflictos de interés. Esto plantea nuevos retos para la independencia de la prensa. RSF busca ponerlos de manifiesto, incluyendo en su agenda este gran desafío de la democracia”2.

 

¿Qué pasa cuando la libertad de expresarnos se convierte en un privilegio reservado sólo para las personas más acaudaladas del mundo? ¿Cómo, la capacidad de opinar y expresarnos se convierte en una libertad negociada que, conforme mayor sea el poder económico, mayor será el acceso a este derecho? ¿A qué intereses responde la concentración del manejo de los medios de comunicación en unas pocas manos en todo el mundo? Con su informe, RSF desvela los casos más siniestros de apropiación masiva de los medios de comunicación hoy visibles en todo el planeta. Además “lanza una campaña de comunicación –en colaboración con la agencia BETC–, llamada “Cómo los oligarcas matan la libertad de información”, que se desarrolla en forma de “pequeño manual de uso de un buen oligarca”.

 

Jaulas de oro

 

La libertad de prensa garantiza que los ciudadanos tengan el derecho de organizarse para la edición de medios de comunicación, cuyos contenidos no estén controlados ni censurados por los poderes del Estado, personas u organizaciones de distinto tinte. Todos y todas podemos publicar nuestras ideas libremente y sin censura. Sean públicos o privados los medios de comunicación, toda sociedad debe contar con ese “tercero de confianza que se dedique a investigar libremente la verdad objetiva”3 y permita a la audiencia elegir los contenidos y la información que considere pertinente.

 

Sin embargo, los medios de comunicación en todo el mundo son comprados por poderosos empresarios y personas de negocios, creando imperios mediáticos amparados por personalidades de la política. Ejercen un estricto control de los contenidos y de la información, siempre con el propósito de proteger sus intereses o el de su círculo de amigos. “Estos oligarcas, cuyo interés en el periodismo es secundario respecto a sus propios intereses, no compran medios de comunicación con el fin de aumentar el pluralismo sino para ampliar su campo de influencia o el de sus amigos. De Rusia a Turquía, de India a Hungría, incluso en las democracias consideradas más abiertas, personajes riquísimos usan sus fortunas para comprarse medios de comunicación”.

 

Todo apunta a una relación simple, pero eficaz y nociva, entre el propietario del medio de comunicación y el político que defiende. “Un terreno propicio para ‘la política del palo y la zanahoria’, explica Yavuz Baydar. Es claro, los propietarios de los medios de comunicación que apoyan la política del gobierno pueden contar con la atribución de mercados públicos, licencias de explotación, publicidad, incluso con indulgencias fiscales”. Esto en cuanto que, obviamente, el dueño del periódico, revista, emisora o canal de televisión es un magnate industrial, minero o del comercio de bienes y servicios.

 

“El contenido editorial es controlado estrictamente por los dueños de los medios de comunicación, que tienen su propia agenda económica y están en posición de dependencia frente al gobierno. Con –y a menudo sin– la intervención de las autoridades imponen una autocensura cotidiana y hacen callar a colegas que defienden los principios periodísticos de base», añade Yavuz Baydar. No obstante, la censura en los medios no solo responde a estos intereses, también se aplica para evitar información que vincule a los propietarios con escándalos personales o relacionados con los otros negocios que poseen o sectores económicos en los que operan”.

 

Con la excusa de proteger a los medios de información de la manipulación de las instituciones del Estado, los oligarcas adquieren franquicias mediáticas y desde allí promueven campañas predadoras para desprestigiar o popularizar personalidades de la política y de la vida pública. De igual forma se encargan de que la producción de los contenidos esté limitada a ‘lo que venda’ o, como dicen algunas marionetas de la radio colombiana, que sean ‘generadores de opinión’. “¿Su modelo? El capitalismo sin democracia. Eso que en el ámbito de la información se traduce en una emergencia de los imperios mediáticos dirigidos por oligarcas leales al poder, que se prestan al juego capitalista de la oferta y la demanda, y del desarrollo tecnológico. De hecho, son ellos quienes ejercen un control estricto sobre la información –cuando los contenidos periodísticos no son simple y sencillamente remplazados por entretenimiento–”.

 

Con los medios de comunicación tradicionales en manos de magnates y al servicio de intereses económicos y políticos, la Internet surge como una herramienta de emancipación. El acceso aparentemente ilimitado a múltiples espacios en la web, permitieron que millones de personas expresaran sus opiniones, ideas y demás, libremente y sin un control de contenidos riguroso. Fue tanta la popularidad de los blogs, de las redes sociales y de la Internet en general que no tardó mucho en despertar el interés de aquellos que ya acaparaban la televisión, la radio y la prensa escrita, señala el informe. “Con la emergencia de las redes sociales, y el peso cada vez maor de los medios de comunicación en línea, durante mucho tiempo se ha creído poder romper con esta censura que no se llama por su nombre. En vano”. Así empezaron a transmitir los mismos contenidos y la misma información a través de páginas web, siendo las redes sociales –como Facebook– la gallina de los huevos de oro.

 

Una vez consolidados en este medio, la censura no tardó. “Un ejemplo: Li Yanhong, director ejecutivo del motor de búsqueda chino Baidu (sexta fortuna del país), se jacta de haber «dado una patada en el trasero a Google para echarlo del país» a petición del Partido Comunista chino. Actor favorable a la «autorregulación» propuesta por Pequín, el motor de búsqueda bloquea el acceso a la pornografía, así como a temas relacionados con la independencia de Taiwán, el Dalai Lama o la masacre de la plaza Tiananmen, cometida en 1989. «En la Red, Baidu ejerce un monopolio apadrinado por el Estado», indica la agencia Bloomberg”.

 

¿Qué pasa con aquellos que están por fuera de la norma, es decir, mantienen los principios de la libertad de prensa? En el informe, RSF rescata la contrapuesta del control represivo y la censura en los medios de comunicación en China. Jimmy Lai, director de Apple Daily y Next en Hong Kong afirma que ha sido objeto de sabotajes para impedir que sus diarios circularan. “El problema es que son pocos los propietarios de medios de comunicación –sobre todo cuando tienen otras actividades que requieren del apoyo de las autoridades políticas para prosperar– que escogen estar del bando que enfrenta más dificultades”. Bien reza el dicho: el pez grande se come al pequeño; no obstante la lucha de la prensa independiente por un espacio en el vasto universo mediático controlado por los ricos, se mantiene.

 

Lucha de poderes.

Quien controla los medios controla el mundo

 

“Dinero, política y medios de comunicación [...] Debería ser evidente que existe un conflicto de interés entre la actividad política y la propiedad de un medio de comunicación. ¿Cómo se puede ser a la vez un actor y un observador de la vida pública y pretender tener objetividad? No obstante, esta combinación existe en todas partes del mundo y su característica es que quienes combinan estos tres aspectos asumen plenamente este conflicto de interés, incluso lo aprovechan”.

 

Aunque los medios de comunicación pertenecen a las personas más acaudaladas de cada país, es inevitable que el choque de intereses se produzca. Cuando esto sucede, el peso que inclina la balanza es el gobierno de turno que amparará a los dueños de canales, emisoras o periódicos que simpaticen con éste. A modo de ejemplo RSF cita a María Lipmann, investigadora del Centro Carnegie de Moscú: “[...] en este periodo el Kremlin organizó todo para que gente ‘confiable’, cercana al poder, se apoderara de los medios de comunicación disidentes. Los medios con contenido «social y político» fueron el principal blanco, explica”. Así las cosas, ni siquiera los ricos dueños de medios de comunicación escapan a la represión sistemática de los intereses económicos de la clase política. “Los propietarios facilitaron mucho esta operación, deseosos de deshacerse de estos medios de comunicación, que en adelante fueron percibidos como un factor de riesgo para sus negocios, incluso para su integridad física”.

 

Una pregunta interesante que plantea el informe es “¿Un político puede ser un propietario de medios de comunicación como lo es cualquier otro ciudadano?”. Para entrar en este tema hay que tener en cuenta: “El riesgo es que una carrera política goce de la ayuda de un medio de comunicación, es decir, que el medio sea puesto al servicio de una ambición o de un poder, y la información sufra interferencias, si no es que algo más”. En Italia (el informe cita otros ejemplos de países con problemas similares) se produjo un fenómeno absurdo; Silvio Berlusconi, siendo un magnate de los medios de comunicación, dueño de la poderosa corporación de telecomunicaciones Mediaset, ejercía el cargo de Presidente del Consejo de Ministros (Primer Ministro). Obviamente el conflicto de intereses restaba objetividad a la información transmitida en los canales pertenecientes a la corporación de Berlusconi, quien no titubeaba en usar su poder en los medios para disimular su escandalosa vida privada y su reprochable ejercicio político.

 

“Dinero, política y medios de comunicación [...]. Debería ser evidente que existe un conflicto de interés entre la actividad política y la propiedad de un medio de comunicación. ¿Cómo se puede ser a la vez un actor y un observador de la vida pública y pretender tener objetividad? No obstante, esta combinación existe en todas partes del mundo y su característica es que quienes combinan estos tres aspectos asumen plenamente este conflicto de interés, incluso lo aprovechan”.

 

La arbitrariedad del dinero. Contenidos rentables

 

“Cuando la información está supeditada a la arbitrariedad del poder, el resultado es una mescolanza en la que la primera víctima suele ser la independencia de los periodistas”. Los ‘nuevos oligarcas’ ven en los medios de comunicación –especialmente los más reconocidos y tradicionales– una oportunidad para ganar más dinero, negando tener algún interés político, o porque tienen una orientación filantrópica y lo que buscan es rescatar a los periódicos como Le Monde de la extinción. ¿Podemos confiar en ellos? ¿Representan una amenaza para la independencia de la información?

 

Aunque la mayoría de estos nuevos propietarios tienen una lógica puramente capitalista y sólo hablan de rentabilidad, que lo que buscan a través de los medios es promocionar bienes y servicios que producen en los otros sectores que manejan, ya sean industriales (alimentos, textiles, productos de belleza, etcétera) tecnológicos (electrodomésticos y demás aparatos electrónicos o servicios de telecomunicación) o los relacionados con la producción audiovisual (cine, series de tv, eventos deportivos y musicales, etcétera) RSF afirma, en su informe, “La ambición es reinar en el mercado, brindando una oferta de servicios completa. [...]. En los medios de comunicación lo que interesa es el negocio, hacer dinero”, explica Patrick Eveno, historiador francés de los medios de comunicación. ‘Los dueños de estos nuevos conglomerados de «medios de comunicación redes», representan otra amenaza para los contenidos editoriales, en la medida en que a menudo la información crítica e independiente se sacrifica en aras de la competencia por tener mayor audiencia, y es remplazada por el «infotainment», o simple y llanamente por el entretenimiento. Las investigaciones, los reportajes y la información en general, dividen. El entretenimiento no’”.

 

Concentración de los medios

 

“Existe una tendencia mundial a una concentración aún mayor que ahora llega a Europa, donde observamos un gran movimiento en el mercado mediático: operadoras nacionales que cambian de manos, medios de comunicación emblemáticos que son comprados a bajo precio, grupos que se fusionan [...]. El hilo conductor de estas grandes maniobras: una carrera desenfrenada por el control de los procesos de producción y de la difusión de los medios de comunicación de mañana”.

 

En la mayoría de países un puñado de “grandes familias” que tradicionalmente han reinado en la economía y la política, por medio de las nuevas generaciones, también suelen ser los principales accionistas de los medios de comunicación privados. En consecuencia, el acceso de la ciudadanía a una información objetiva es cada vez más una utopía, enfatizando en que los dueños de medios disponen de ellos para que sirvan a sus intereses. “La edición 2015 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa mostraba que sólo uno de cada cuatro seres humanos tiene acceso a una prensa libre. Entre las vicisitudes que los periodistas enfrentan, la violencia (asesinatos, tortura, encarcelamiento) y la censura, son las más visibles. No obstante, en todas partes del mundo, tanto en las dictaduras como en las democracias, están surgiendo medios inéditos para influir en las conciencias, manipulaciones sutiles, interferencias políticas y económicas discretas, pero reales”.

 

Referencias

1 http://www.un.org/es/documents/udhr/
2 https://rsf.org/es/informes/medios-de-comunicacion-los-oligarcas-se-van-de-compras-la-nueva-investigacion-de-rsf
3 Medios de comunicación: los oligarcas se van de compras.

Publicado enEdición Nº227
Martes, 18 Agosto 2015 07:30

Las cifras de la deuda en el año 2015

Las cifras de la deuda en el año 2015

Resulta evidente que la deuda externa se ha convertido en un "instrumento de bombeo de recursos económicos de los países en desarrollo a los países acreedores".


El Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo reedita en 2015 su informe Las cifras de la deuda en el que, desde hace años, busca describir el "sistema deuda" del que se ha revestido la globalización. Exponen todo un elenco de datos que no deja lugar a dudas de quién se beneficia con este sistema. Gracias al estudio podemos ver cómo el mecanismo que se usó en un principio en los llamados países del Sur, se ha ido aplicando también en el Norte, especialmente a partir de 2008.


Deuda y desigualdad


Una de las ideas que este documento quiere resaltar es la fuerte relación entre endeudamiento y desigualdad. El informe habla de "escándalo mundial de primer orden" para referirse a esta situación. Para justificar esta aseveración aportan algunos datos reveladores. En 2013 el 0.7% de la población mundial (32 millones de personas) acaparaba el 41% de la riqueza, mientras que el 68.7% (3.200 millones) se tenía que repartir solo el 3% de la riqueza. Son datos que ha confirmado otro documento de Intermón Oxfam que afirma que las 80 personas más ricas del mundo tienen la misma riqueza que el 50% más pobre. Para colmo, estos datos forman parte de una tendencia que va a más: el mundo cada vez es más desigual y cada vez hay mayor concentración de la riqueza.


Según el informe, las causas del aumento de la desigualdad son tres: el empeoramiento de la participación de los salarios en el PIB, el aumento de la regresividad fiscal y el aumento de las desigualdades de género.


La deuda del sur


En la génesis de la deuda del Sur hay que señalar varios factores. En primer lugar, en la década de los 70 se experimenta la profundización de la globalización con su hecho más determinante, la liberalización de los movimientos de capitales. Además, en aquellos años los bancos occidentales se encontraron con liquidez extra gracias a los petrodólares, que necesitaban invertir para obtener beneficio.


Por otro lado, los países pobres, que necesitaban fondos para financiar proyectos para industrializarse, aceptaron gustosamente los préstamos que les ofrecían. Las condiciones de éstos incluían tipos de interés variable, que los hicieron atractivos en principio. Estos tipos estaban vinculados al tipo de interés oficial estadounidense, el cual subió enormemente a finales de los 70. De unos tipos del 4-5% se pasó al 16-18%. A ello se unió la caída de los precios de las materias primas de las que tan dependientes eran los países en desarrollo. De la noche a la mañana, el monto a reembolsar era mucho mayor, mientras los ingresos decrecían. El mecanismo por el cual un préstamo inicial se convertía en una bola de nieve que iba en caída y aumentando su volumen estaba en marcha.


Las cifras muestran a las claras que el problema no hace más que aumentar. Desde los años 70 hasta 2012 los montos de África y Oriente Medio, por un lado, Asia y países PECOT, por otro, y, finalmente, América Latina, se multiplicaron por 73, 102 y 165 veces, respectivamente.


Sin embargo, el dato que delata la flagrante estafa del mecanismo de la deuda salta cuando calculamos cuántas veces se ha pagado el monto inicial. África y Oriente Medio pagaron 145 veces su deuda inicial, Asia (y PECOT) 163 veces, pero la palma se la lleva América Latina, que ha pagado 407 veces su monto inicial. Resulta evidente que la deuda externa se ha convertido en un "instrumento de bombeo de recursos económicos de los países en desarrollo a los países acreedores". Tanto es así, que si se calculan las transferencias netas se puede concluir que los "países en desarrollo son acreedores netos de los países desarrollados".


La deuda del norte


La génesis de la deuda del Norte nos es más conocida puesto que su explosión se da con la crisis de 2008. Para el caso europeo, en el informe nos señalan cuatro causas. Primera: los ingresos tributarios han ido decayendo debido a las políticas neoliberales de adelgazamiento del Estado. Además y debido a Maastricht, se impide que los Estados se financien por medio de bancos centrales, lo que resulta bastante más caro. En tercer lugar, las medidas de austeridad fervientemente aplicadas y, por último, los rescates bancarios realizados en toda la Unión Europea.


La gigantesca suma de dinero entregada solícitamente a los bancos, además de ayudas como avales y otras garantías, supone una sangría sin igual. Se trata, como dice el informe, "de una verdadera bomba de tiempo para los Estados que, además de la socialización de las pérdidas, socializan los riesgos de las finanzas privadas".


De tanta gravedad como el hecho anterior es la mencionada imposibilidad de que los Estados se financien a través de bancos centrales. Esto conlleva que los Estados paguen un precio mucho más alto para financiarse. Se ha calculado el sobrecoste pagado por algunos países. Por ejemplo, si Bélgica hubiera tenido un banco central que le financiase, su deuda habría estado alrededor de 34% en 2012, en lugar del 100% que acumuló. Para el caso español, Eduardo Garzón ha calculado que tal dato habría sido del 14% en lugar del 87%.


El informe también describe la evolución de la deuda de los Estado Unidos, cuyo vertiginoso aumento hunde sus raíces en la década de los setenta, cuando se instaura el "sistema deuda" que hoy conocemos. Con la crisis, las cifras del rescate bancario estadounidense son escandalosas y alcanzan más de 3 billones en ayudas directas.
Un mismo sistema


A pesar de que las génesis de la deuda del Sur y del Norte tengan diferencias, encontramos similitudes sobre todo en los mecanismos que las generan y agravan y en las consecuencias que ocasionan.


En primer lugar, cuando estallan las crisis de deuda la reacción clásica ha sido recetar medidas de austeridad, que acaban empeorando la situación y convirtiendo el endeudamiento en estructural. Comienza una espiral que se retroalimenta y de la que no se puede salir. Estas políticas conllevan el progresivo empobrecimiento de la mayor parte de la población, junto con la creciente acumulación de recursos por parte de las élites. Las desigualdades se agravan y el poder de los ricos aumenta, propiciando el llamado goteo inverso. Esta es la situación en la cual las rentas de las capas bajas son absorbidas (por medio de los intereses de los permanentes préstamos, la socialización de las pérdidas, las amnistías fiscales...) por el 10% más rico.


En conclusión, "el sistema deuda implica la utilización de recursos públicos para pagar a los acreedores en detrimento de la satisfacción de necesidades y derechos de la población". No dejen de leer el informe si quieren saber qué propone CADTM para intentar parar esta rueda.

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