Garantizar los derechos de libertad sindical,  de asociación, negociación y huelga, es fundamental para la paz

El despido de más de cien pilotos de Avianca, la criminalización de la protesta social y sindical, la tercerización del mundo del trabajo, entre otras señales, son la evidencia de que los patrones y el Estado siguen viendo a los trabajadores como enemigos. Una realidad que amerita un análisis.



desde abajo (da): Indican los hechos ocurridos últimamente, sobre todo con el sindicato de pilotos de Avianca, que estamos ante una política de persecución en contra del sindicalismo?
Edgar Mojica Vanegas (EMV): La respuesta me obliga a mirar el contexto, detallar lo que le está ocurriendo a los trabajadores y al movimiento sindical en su conjunto. Y en ello, lo primero por precisar es que vivimos un ataque contra los derechos de libertad sindical, que es un poco lo que ilustra el caso de los pilotos de Avianca.

 

da. ¿A qué se refiere?
EMV. A que los derechos de libertad sindical tienen 3 pilares fundamentales: el derecho de asociación, el de negociación y el derecho a huelga, pilares que deben estar articulados en términos de garantía y desarrollo para consolidar esa libertad sindical.

 

da. ¿Qué sucede con el derecho de asociación?
EMV. Ese es un derecho proscrito para los trabajadores colombianos. La taza de sindicalización acá alcanza un escaso 4 por ciento; es decir, de 22 millones de trabajadores laboralmente activos, solo el 4 por ciento logra sindicalizarse, lo que muestra la pervivencia de una cultura antisindical en nuestro país, es decir, que a los trabajadores que deciden organizarse en un sindicato los persiguen, y a los que no persiguen, los cohíben de manera legal, vía contractual, para que no se sindicalicen.

 

da. ¿Opera el derecho a negociación?
EMV. Ojalá. Dos ejemplos para mostrarlo, en especial en el sector estatal. Solo hasta hace 6 años este sector pudo acceder a negociación de carácter colectiva; y ligado a eso, existe una brecha muy grande en el cumplimiento de lo acordado. Por ejemplo, los pliegos del 2013 y del 2015 de los estatales tienen un incumplimiento del 60 por ciento, especialmente en cubrimiento de nómina, y en nivelación salarial. Y lo mismo pasa con Fecode, cuyo pliego tiene un nivel de incumplimiento del 80 por ciento.

 

Esta situación empeora si miramos el derecho a huelga, pues su legalidad o ilegalidad es un debate internacional. Resalto esto porque en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) los empresarios y los gobiernos, que son dos de las tres partes que asisten a la Conferencia –la otra parte son los trabajadores–, están buscando un acuerdo para derogar el derecho a huelga a nivel mundial. Es decir, que no es solamente un problema de Colombia, sino que hay una intencionalidad mundial de proscribir este derecho.

 

da. Entonces, ¿lo sucedido con los pilotos de Avianca es parte de una dinámica mundial?
EMV. Sí, hay un ambiente de arrebatar derechos. Como tal vez recuerde, los pilotos de Avianca, inician un proceso de negociación, que fue maltratado por buena parte de la prensa colombiana, ridiculizando lo que se pretendía en ese ejercicio de negociación colectiva; luego deslegitiman la huelga declarando ilegal el derecho a la misma, inclusive con casos de prejuzgamiento como el de la Ministra de Trabajo, que cataloga el conflicto como ilegal antes de que un juez así procediera. Al final, despiden a más de cien, incluyendo sus directivos; los sancionados también son por docenas.

 

da. Pero el derecho esta estipulado hasta en la Constitución Política…
EMV. Así es, pero la enseñanza es que no basta con que los derechos, como el de libertad sindical, estén enunciados en la Constitución Política, sino que tiene que existir un ejercicio de parte del gobierno y de los empresarios para su reconocimiento, garantía y desarrollo.

 

da. ¿Podría decirse que esta negación vía legal, legitimada en lo social con apoyo de los medios oficiosos de información, también se materializa vía negación de los derechos humanos?
EMV. Sí. En la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), como en otros sectores sociales, a esa realidad la denominamos criminalización de la protesta social y sindical. Sobre este tema, entre la CUT y la CTC realizamos un seminario en el 2015 (Protestar no es delito), y discutimos sobre la criminalización de la protesta social-sindical; allí identificamos, primero, el trato militar de los conflictos laborales, donde Ejército y Esmad entran a violentar algo que en cualquier parte del mundo es resuelto de manera formal, pero aquí no, aquí implica intimidación, miedo, encarcelamiento y hasta muertos.
Lo segundo que identificamos fue el incremento de amenazas contra la dirigencia sindical, punto relacionado con el conjunto del movimiento social que en el 2017 sufrió el asesinato de 252 líderes sociales, y en enero del 2018, otros 23. Esto, junto con el incremento y la presencia efectiva del paramilitarismo, que sigue controlando territorios y sus recursos, como lo demostró con el paro realizado hace unos meses en Antioquia, Chocó y zonas de Córdoba.

 

da. ¿Cómo es el diagnóstico de esta violencia en el campo sindical?
EMV. Durante los 8 años del mandato Santos, han asesinado 160 líderes sindicales, con una impunidad del 90 por ciento. Esto ligado a un consolidado histórico – últimos 40 años– de 3.500 asesinatos de dirigentes sindicales, con índices de impunidad por encima del 90 por ciento,

 

da. Un tema relacionado con la lucha por el derecho al trabajo es el modelo de contratación que han impuesto los patrones con ayuda del Estado, ¿puede decirnos algo sobre este partículas?
EMV. En términos clásicos, valga decir, los trabajadores regulamos nuestro ejercicio laboral mediante una figura denominada contrato laboral, con el cual, bien que mal, existen unas garantías de carácter legal, y en ocasiones de carácter convencional –cuando se accede al derecho de negociación colectiva. Pero esa figura está desapareciendo, y de ello da cuenta la tercerización laboral, con la cual la contratación laboral queda reducida a una relación netamente comercial en la que usted, por una orden de prestación de servicios, o por un contrato completamente informal sin ningún tipo de garantía laboral, vende su fuerza de trabajo en condiciones, algunas veces infrahumanas, como las del teletrabajo, o las de los trabajadores del sector textil o agrario en varias partes de nuestro país, a los que ni siquiera les reconocen el salario mínimo.

 

Más derechos en peligro

 

da: En un documento la Anif (Asociación Nacional de Instituciones Financieras) le propone a los candidatos presidenciales desregularizar aun más el mundo del trabajo, inclusive rebajar el salario por debajo del mínimo como “únicas medidas” para mantener el desarrollo económico en el país, así como reducir los tributos al empresariado, ¿qué opinión tiene sobre esto?
EMV: El gobierno nacional ha descargado desde siempre, y en gran medida, el costo fiscal del país en los trabajadores. Asimismo, los patrones, con la ayuda del Estado, siempre han pretendido reducir hasta el mínimo posible lo que devengamos quienes vendemos nuestra fuerza de trabajo. No aceptan que realmente somos nosotros el mayor motor de la economía, no solamente por nuestra capacidad productiva sino por nuestra capacidad de acceder al mercado para adquirir bienes de consumo, es decir que con nuestros salarios movemos la economía del país.

 

Para sus propuestas y medidas se valen de supuestas recomendaciones –que más bien son mandatos– de organizaciones internacionales. En este caso lo están haciendo a partir de lo dicho el año pasado por la calificadora de riesgos financieros Standard & Poor’s, que expresó sobre nuestro país, palabras más, palabras menos: “definitivamente su puntaje no es el ideal para que se haga inversión, le sugiero que realice nuevamente una reforma tributaria, y que realice una reforma de carácter pensional”.

 

da. ¿Qué dijo el gobierno sobre este particular?
EMV. El Ministro de Hacienda y Santos fueron a Estados Unidos a reunirse con esa calificadora, de lo cual sale un documento de 600 páginas, en el cual, de nuevo, nos transfieren a los trabajadores la responsabilidad de cubrir lo que está haciendo falta en los ingresos nacionales, para lo cual recomiendan realizar una nueva reforma tributaria, y otra a las pensiones, con la que pretenden aumentar la cotización y disminuir el monto de la pensión, para que pase del 75 al 65 por ciento (sobre el promedio de los últimos 10 años cotizados); así como igualar y aumentar el tiempo de pensión para hombres y mujeres, argumentando que tenemos un promedio de vida que nos permite trabajar hasta los 68 años de edad, Como si fuera poco, y de acuerdo a las exigencias de los fondos de pensiones, el gobierno pretende eliminar Colpensiones, y pasar a fortalecer los fondos privados.

 

da. La ofensiva es total: ilegalizan huelgas, niegan el derecho a sindicalizarse, reducen salarios, criminalizan la protesta sindical y social..
EMV. Así es, con lo cual demuestran que existe una alianza del capital y el Estado para defender sus intereses macroeconómicos, para que los trabajadores paguen por sus derechos con acciones como el despido. Entonces, el llamado que hacemos desde la CUT es a que, hoy más que nunca, los derechos de libertad sindical y la defensa de los derechos humanos deben ser reivindicados en este país.

 

Sino proceden así están proscribiendo cualquier posibilidad real de pacificación. Vamos a trabajar por una paz con cambios y transformaciones reales, con tres pilares fundamentales: los derechos de libertad sindical, de asociación, negociación y huelga.

Publicado enEdición Nº244
“En Colombia no hay derecho a la huelga, ni al debido proceso, ni derecho a la defensa, ni a la contradicción”

“No solo somos nosotros los perjudicados con la decisión de la Corte Suprema de Justicia, ni con los despidos realizados por Avianca. Somos todos los colombianos”: fueron las palabras del capitán Jaime Hernández, presidente de la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles (Acdac) en entrevista con desdeabajo, quien comentó los detalles de las audiencias realizadas durante el mes de marzo, y que han implicado el despido de más de cien pilotos. A continuación el diálogo sostenido”.

 

desdeabajo (da): Las primeras audiencias ya dejan como resultado 109 pilotos despedidos, ¿cuál es la posición de Acdac frente al proceso adelantado por parte de Avianca?


Jaime Hernández (JH): El 70 por ciento de los pilotos que se presentaron fueron despedidos en primera instancia, a través de procesos disciplinarios que no contaron con la presencia de la Asociación ni de sus abogados defensores, pues hemos tenido días con 21 procesos disciplinarios simultáneos, lo que imposibilita atender la defensa de todos al mismo tiempo.

 

El lunes 5 de marzo estuvo una delegada de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la República, presenciando todo lo que estaba pasando. Así mismo, el senador Alexander López como presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso también estuvo el martes 6 de marzo y Avianca no le permitió la entrada, precisamente en el momento en el que estaban dictándoles fallo a 16 pilotos, de los cuales 13 estaban solos, pues nosotros solo tenemos capacidad para defender a 3 pilotos de manera simultánea.

 

da. Es la misma ley nacional la que ha llevado al movimiento al sitio en el que está, ¿piensan acudir a alguna instancia internacional para denunciar lo sucedido?

JH. Por supuesto. La OIT ya tiene conocimiento y ya enviamos documentación, y ahora estamos esperando un pronunciamiento de su parte. La Comisión Interamericana también tiene conocimiento. El abogado de Avianca, el doctor López, precisó que el pronunciamiento de la OIT no afectaría en nada el fallo, lo cual nos indica que la OIT se pronunciará aclarando que la huelga fue legal, pues si él está demeritando a la OIT, es por algo.

 

da. ¿Es verdad que la empresa tomó como materiales de prueba contra ustedes las fotos y videos subidas a redes sociales durante el paro?

JH. Es correcto, pero ojalá apareciera la gente en los videos. La mayoría de los disciplinados ni siquiera aparece allí, usan fotos posteriores a la huelga. Por ejemplo, tenemos una capitán que es copiloto de 787, avión que solo hace vuelos hacia Europa y Norte América, pero durante la huelga le programaron vuelos a Pasto y a Popayán como copiloto de Atlas20. Esa programación está en contra del reglamento colombiano, y fue despedida por no haber hecho tales vuelos. Entonces, aquí no hay debido proceso, ni derecho a la defensa ni a la contradicción.

 

da. ¿Qué piensan hacer jurídicamente ante estos despidos?

JH. Ante la constatación no solamente nuestra, ni de nuestros pilotos, sino de instituciones como la Defensoría del Pueblo y la Comisión de Derechos Humanos del Senado, cada vez es más evidente que no hay ninguna garantía de defensa y replica; jurídicamente las opciones que tenemos son las acciones de tutela para que respeten el derecho de ser juzgados de manera transparente.

Al mismo tiempo, continuaremos buscando jurídicamente la legalidad de nuestra huelga, porque fue legal; la OIT establece que no somos un servicio público esencial, no tenemos porque ser calificados y juzgados por haber hecho algo que está reconocido dentro del ordenamiento jurídico nacional e internacional. A nosotros nos respaldaba la ley: la huelga fue declarada ilegal el 9 de febrero, fecha para la cual ya estábamos volando.

 

da. ¿Cuándo presentarán tales recursos?

JH. Tenemos que esperar a que termine la segunda instancia, ya estamos instaurando las apelaciones. Apenas se repita el ejercicio en esta instancia, y una vez queden ratificadas las medidas, acudiremos a los jueces de tutela para que detengan esta barbaridad, ya que el Estado y el Gobierno como tal lo único que han sido, no es ni siquiera testigos mudos, sino partícipes activos. El Gobierno no hizo presencia ni para garantizar, ni para constatar nada, los ministerios no aparecen. De hecho, lo que sí han hecho los ministerios es jugar a favor de Avianca. El número de despedidos será proporcional al de pilotos extranjeros que el Ministro de Transporte le autorice contratar a Avianca, lo cual vemos como un claro matrimonio entre la administración de Avianca, el Ministerio de Transporte y, el Gobierno.

 

da. Conocimos una publicación editada en Estados Unidos con respecto a este caso, también sabemos que a ustedes le llegó, ¿qué comentarios tienen frente a esta publicación?
JH. Bueno pues ahí hablan de masacres de las Farc, masacres del Eln, masacres de líderes sociales y masacres de Avianca; es lo que está pasando acá. Creemos que la denuncia está acorde, la asociación de pilotos de EU ya está contactando al Senado porque el cumplimiento del TLC firmado por Obama y Santos contempla garantías laborales para procesos como el nuestro, entre ellos el derecho a la huelga, que no puede desaparecer por el hecho de que Avianca sea amiga del gobierno. Hemos estado ya en Washington, nos reunimos con varios senadores y las investigaciones están andando, seguramente a partir de la tercera semana de marzo, cuando terminen los procesos disciplinarios, nos volveremos a reunir allá y tendremos nuevas audiencias.

 

da. A propósito de las dificultades de asistencia jurídica que usted a relatado, ¿están recibiendo apoyo jurídico de las centrales obreras?
JH Por supuesto. La CUT está encima, la USO nos ha ayudado, otros sindicatos también. La verdad es que el movimiento sindical colombiano está respaldando a nivel nacional e internacional todo lo que está pasando.

 

Esto es buen resaltarlo, pues no solo somos nosotros los perjudicados con la decisión de la Corte Suprema de Justicia, ni con los despidos ordenados por Avianca, no, somos todos los colombianos que en un momento dado, cuando tengan que protestar por los abusos que están sufriendo, van a terminar judicializados, señalados como ilegales, embargados, demandados en todos sus bienes para responder por las protestas llevadas a cabo. Ese es el mensaje que quiere mandar el gobierno al respaldar y felicitar a Avianca por el comportamiento asumido.


da. ¿Además de la manipulación de pruebas que usted ya mencionó, que otro tipo de manipulaciones evidenciaron en este proceso?
JH. Existe un caso vergonzoso, por resaltar: de 8 mujeres disciplinadas, 7 terminaron despedidas. Mujeres que estaban en maternidad durante el cese de actividades y que Avianca las despide por haber participado en la huelga, con fotos y videos donde no aparecen, mujeres con licencias de maternidad, capitanes que fueron suspendidas 8 días por estar en vacaciones durante la huelga. Siempre hemos tenido problemas con nuestras copilotos, pero sabemos que no pueden volar embarazadas, y para Avianca ello significa un costo, por eso aprovecharon esta oportunidad para poder deshacerse de todas las mujeres que pudieran.

 

da. ¿Pueden verse afectadas las hojas de vida de las personas que han sido despedidas y que quieren buscar trabajo en otros países?
JH. Lo que pasa en Avianca no es un secreto para los colombianos ni para el mundo. Pero en el mes de marzo vendrán aquí a contratar a los pilotos que Avianca está despidiendo. De Europa están llamando, y todos saben que se hizo una huelga en Colombia, que participamos la mitad de los pilotos de Avianca, que la huelga duró 54 días, y están viniendo por nosotros porque saben la magnitud del crimen que están perpetrando. Entonces, creemos que más que una sanción, será como un mérito, que somos responsables con lo que hacemos, que exigimos que la seguridad aérea se cumpla, que cumplimos las normas y que somos pilotos valorados a nivel mundial, no solamente profesional, sino también éticamente.

 

da. ¿Qué le ha dicho la Defensoría del Pueblo específicamente al grupo de Acdac?
JH. Ellos simplemente van y realizan una función de verificación de cómo se están dando las cosas, pero en ningún momento han tomado partido, nos gustaría que lo hicieran pero no lo han hecho. Han sido muy imparciales, pero esperamos que todas las constancias de lo que ellos vieron queden plasmadas en los documentos que van a apoyar las demandas de rigor.

da. Hace unos años la OIT dio orden de reintegro de trabajadores de la USO que habían sufrido un despido masivo por parte de Ecopetrol, ¿eso es lo que están contemplando al mirar instancias internacionales?
JH. Sí, porque el origen de todo esto, y el final, todo lo hecho, es legal. Entonces, nosotros confiamos no solamente en la Comisión Interamericana sino también en la OIT, desde la misma legalidad de la huelga realizada, pues es falso que somos servicio público esencial, y lo que están cometiendo para poder ajusticiar a quienes nos atrevimos a denunciar la administración actual, todo esto es una clara violación de los derechos humanos.

Publicado enEdición Nº244
Sábado, 31 Marzo 2018 09:49

Aires de renovación sindical

Aires de renovación sindical

Desde el 28 de febrero, las diferentes organizaciones sindicales del sector público, a lo largo y ancho del país, presentaron sus pliegos de exigencias regionales y municipales ante la respectiva administración de sus entidades, en cumplimiento de los Decretos 1092 de 2012 y 160 de 2014, que regulan los procedimientos de la negociación colectiva al interior de las entidades del Estado. Estas negociaciones no solo tienen el fin de mejorar sus condiciones laborales, sino que también buscan posicionar temas de la agenda social, ante el reiterativo incumplimiento del Gobierno sobre los acuerdos pactados años anteriores.

 

En este marco la Federación nacional de trabajadores del estado, los servicios públicos y la comunidad (Únete) en alianza con el periódico desdeabajo y la campaña “otra democracia es posible”, están consolidando espacios de reflexión al interior del sindicato y sus afiliados, quienes discuten en colectivo sobre las herramientas conceptuales que podrían ayudar a caracterizar mejor las estrategias, análisis y oportunidades que debe tomar la organización a la hora de plantear el trámite de sus demandas y, por tanto, la administración de sus conquistas. Aquí algunos de los ejes hasta ahora abordados:

 

Estructura de oportunidad política

 

Esta categoría hace parte, junto con la dimensión subjetiva, y la estructura organizativa, de las tres dimensiones que propone la “agenda clásica” de estudio sobre los movimientos sociales (McAdam, Tarrow, Tilly, 2005). La EOP se refiere a las características catalizadoras del contexto en que tiene lugar la acción colectiva y designa las dimensiones que la promueven o la inhiben. Comprende tanto la estructura política institucional como las relaciones informales de poder en un sistema político y puede usarse como una serie de variables independientes para explicar el origen, la forma o el impacto de actores sociales en disputa.

 

Para autores como McAdam* sería parte de la EOP: “1. El grado de apertura política del sistema político institucionalizado. 2. La estabilidad o inestabilidad de la alineación entre las élites 3. La presencia o ausencia de aliados entre las élites, 4. La capacidad de cooptación del estado y su propensión a la represión.” dichos elementos son importantes a tener en cuenta a la hora de caracterizar los actores en una negociación, pues conocer sus intenciones, su fuerza y la orientación de sus propuestas se hace crucial para poder navegar por el tablero de las relaciones de poder entre las condiciones laborales de los trabajadores y los intereses de los empleadores. Por ejemplo para el caso de los trabajadores estatales que deben negociar con gerentes y administradores puestos a titulo de cumplir con la agenda de ciertos partidos políticos.

 

El análisis de coyuntura y la identificación de alternativas

 

Partimos de la premisa de que la realidad social es todo un conjunto de fenómenos que versan entre la colaboración y el conflicto –de los cuales nuestra propia acción forma parte–. Conocer estos fenómenos es posible, y de ellos se deriva una fuerza material en la sociedad que permite actuar con mayor eficacia en momentos determinados. A estos momentos marcados por acontecimientos significativos es a lo que llamamos coyuntura.

 

El objetivo del análisis de coyuntura es el de ser un instrumento de trabajo que permita conocer de mejor manera cuál es la correlación de las fuerzas sociales y cómo se expresan. De esta manera se pueden orientar mejor visiones y planes de acción que contribuyan con el desarrollo de los intereses del movimiento popular, suponiendo al menos un manejo pormenorizado de la historia específica de nuestro país (económico-social, política y cultural) la cual ha moldeado lo que llamamos estructura, y de las instancias en que se juegan dicha historia en el presente, lo que llamamos coyuntura.

 

Las acciones a desarrollar en el análisis de coyuntura radican en hacer un estudio de la situación actual, donde se determinen los actores en escena, los protagonistas, su proyecto, sus aliados, sus opositores y los dispositivos o prácticas que ponen en juego; así se pueden mostrar las distintas alternativas que pueden ofrecer las tendencias de su desarrollo, con el animo de que se puedan definir tareas políticas específicas al interior de estas coyunturas.

 

Vale la pena aclarar lo que implica la identificación de alternativas, ya que lo alternativo es un concepto que sirve de herramienta para organizar el trabajo de proyección y delimitar un campo problemático. Las alternativas son la lupa y la brújula que hace posible el reconocimiento de hechos, problemáticas, actores que no serían visibles sin esta categoría y se definen en torno a aquellos elementos potenciales de ser activados en el marco de las luchas contra prácticas y discursos hegemónicos.

 


Por ejemplo: como expresó una compañera del taller, en el pliego de exigencias de la secretaria de planeación distrital, puede incluirse un punto que favorezca la lucha por un plan de ordenamiento territorial (POT) alternativo, formulado y organizado entre el sindicato de la entidad y organizaciones sociales o instituciones de la sociedad civil que trabajen el tema, de tal forma que se pueda trascender del pliego laboral al pliego político y aprovechar las instancias de negociación colectiva para posicionar al sindicato frente a la sociedad, así como articularse con otros actores sociales, en una visión de renovación sindical. Por esto el análisis de coyuntura y la identificación de alternativas a potenciar son herramientas complementarias a la negociación colectiva y en muchos sentidos colaboran con aumentar su eficacia.

 

Negociación colectiva y autonomía

 

La negociación colectiva, junto con la huelga y la organización sindical, son instrumentos de los trabajadores en la consecución y gestión de sus intereses. Puede ser que en determinados momentos colabore en la conquista de derechos por mejores condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores, pero también puede significar pérdidas, gracias a que depende de la correlación de fuerzas en que se de la negociación. La negociación colectiva puede ser una herramienta artífice de justicia social, siempre y cuando sea asumida en el marco de una lucha más general, proyectada y en solidaridad con otros actores, hecho que implica una reflexión sobre los contenidos de la negociación, sus limites, sus potencialidades y el ámbito social al cual puede ampliar su cobertura.

 

Para esto, autores como Gianibelli, (2013) caracterizan dos sistemas generales de negociación colectiva, según el grado o las maneras de formalización que alcanzan tanto los procedimientos de la negociación, como los acuerdos producidos. Por un lado los sistemas dinámicos donde el proceso de negociación se hace de manera cotidiana y permanente, con muy poca intervención estatal, dejando el efecto y los diseños del acuerdo a las partes en conflicto, donde el rol del sujeto sindical parte en gran medida sobre la base de la propia administración de las demandas y las condiciones laborales. Algunos ejemplos de este sistema son el modelo británico de abstención legislativa o el italiano de ordenamiento intersindical.

 

Los sistemas estáticos –más comunes en América Latina– en donde la negociación colectiva está fuertemente permeada en su alcance normativo por el régimen estatal y en el que existe una fuerte separación entre el tiempo de la negociación y el de la administración de los acuerdos, por lo regular delegando la gestión al aparato legislativo y dando primacía a la fuerte normativa extensa al convenio colectivo. Este modelo intervencionista trae profundos efectos en la autonomía colectiva de la organización sindical que entrega la efectividad de lo acordado a la norma.

 

A partir de estos sistemas es preciso distinguir cuatro elementos a tener en cuenta a la hora de actuar en la negociación colectiva. 1. La estructura 2. Los sujetos 3. La vigencia y 4. Los efectos. La primera hace referencia a las reglas que ordenan la negociación y los niveles en que se distribuyen las competencias de negociación, el grado de centralización sectorial o de rama, las relaciones de poder que conllevan, así como la conexión entre ellos que determinan las condiciones favorables o desfavorables del armazón sobre el que se sostiene la negociación. La segunda que hace referencia a los sujetos que están facultados para la negociación, los cuales deben de pasar por un test de representatividad, la mayoría de las veces condicionados por la legislación estatal, o por los estatutos de la organización sindical.

 

Con respecto a la vigencia es de resaltar que una intervención heterónoma en el caso latinoamericano también es de aprovechar, pues la norma también puede garantizar ciertos derechos, habilitando ciclos de expansión para sumar conquistas y/o resguardando en momentos de retracción en una correlación de fuerzas desfavorable. Por ultimo, los efectos que pueden ser medidos a través de la eficacia que tanga la organización de tramitar y administrar las conquistas alcanzadas, de manera que se logren extender los alcances del convenio.

 

Vale decir que en Colombia existen tres tipos de acuerdos en la negociación colectiva: la convención colectiva de trabajo (art. 467 de la Constitución), el pacto colectivo (art. 481) y el contrato sindical (art. 482). A los trabajadores del estado les corresponde la primera, y en este sentido son un sujeto privilegiado dentro de las disputas económico-laborales en el país; ser conscientes de estos privilegios hace imperiosa la necesidad de la lucha y la solidaridad con otros sectores. Una lucha que puede sacar el máximo provecho de sus herramientas de disputa, la negociación colectiva y el análisis de coyuntura.

 

* 1999, citado por Edwin Cruz 2016, 1999, p. 14.

 

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Los detalles de la ley islandesa que regula la igualdad salarial entre hombres y mujeres

 

Por: Èric Lluent

Estos días todos los medios nacionales e internacionales hablan de Islandia para destacar la entrada en vigor de la ley que regula la igualdad salarial entre hombres y mujeres. Se trata de una revolucionaria legislación que obligará a las empresas con más de 25 trabajadores a certificar que pagan de forma igualitaria a todos ellos, sin discriminación de género. A continuación, un análisis de la nueva ley para entender mejor de qué se trata y aclarar dudas sobre su implementación.

 

ÍST 85:2012. Debemos familiarizarnos con este código, puesto que es el nombre técnico del estándar en el que se basa la nueva legislación islandesa. Este es un estándar de calidad que se redactó en 2012 y que voluntariamente ya han implementado algunas empresas. Tanto los sindicatos como las patronales participaron en su creación y la idea inicial era que las empresas se sumaran al proyecto para conseguir el certificado con el fin de mejorar su reputación y dar garantías de igualdad a sus trabajadores y a los consumidores. La voluntad de las partes que impulsaron el ÍST 85:2012 es que, poco a poco, vaya exportándose a otros países, con el fin de internacionalizar esta revolucionaria medida para acabar con la brecha salarial de género.

Ley de igualdad de estatus e igualad de derechos entre hombres y mujeres. La norma a la que hacemos referencia es la ley 10/2008 (Ley de igualdad de estatus e igualdad de derechos entre hombres y mujeres) aprobada por el parlamento islandés hace diez años. La novedad la encontramos en la modificación 56/2017, aprobada el pasado mes de junio, que se desarrolla especialmente en el artículo 19 de la citada ley. En su redactado se especifica que las empresas de más de 25 trabajadores deben cumplir los requerimientos del estándar ÍST 85:2012 mediante una auditoria que debe presentarse al Centro para la Igualdad de Género, tanto si el resultado es positivo como si es negativo.

Se implementará completamente en 2022. Respecto a la aplicación de esta ley, la provisión temporal sexta nos aclara el calendario previsto. Si bien ha entrado en vigor este 1 de enero, las empresas de más de 250 trabajadores tienen hasta el 31 de diciembre de 2018 para presentar su auditoría a las autoridades para conseguir el certificado. Las empresas de 150 a 249 trabajadores, hasta el 31 de diciembre de 2019. Las de 90 a 149 trabajadores, hasta el 31 de diciembre de 2020. Y, finalmente, las de 25 a 89 trabajadores, hasta el 31 de diciembre de 2021. De esta forma, no será hasta 2022 que todas las empresas de más de 25 trabajadores deberán contar con este certificado. Hay que tener en cuenta que las empresas de menos de 25 trabajadores quedan fuera de esta ley, lo que supone que no se garantiza la igualdad salarial a todas las trabajadoras, si bien sí a la mayoría. También hay que considerar el hecho de que las diferencias salariales más significativas se dan especialmente en las grandes empresas.

Sanciones de hasta 400 euros al día. Una de las grandes incógnitas es la cuestión de las sanciones que deberán afrontar las empresas si no consiguen el certificado. Hasta que no se resuelvan los primeros casos el próximo año, no conoceremos la cuantía exacta de las multas. Hay que tener en cuenta que antes de la aplicación de las sanciones, la ley prevé un periodo para que las empresas regularicen la situación. En caso de no ser así, la ley especifica que las multas no superarán las 50.000 coronas islandesas al día, unos 400 euros. No se impondrán, por lo tanto, multas millonarias, puesto que la intención no es recaudar sino disponer de una herramienta efectiva para asegurar la igualdad salarial. La ley también prevé la publicación de los resultados cada dos años.

No todo se soluciona con esta ley. Esta legislación pretende garantizar la igualdad salarial entre hombres y mujeres por el mismo tipo de trabajo. Es decir, hace referencia a la brecha salarial ajustada, la que, por resumir, compara el salario hora a hora por una misma tarea. No obstante, la brecha salarial sin ajustar incluye las diferencias salariales entre hombres y mujeres derivadas de la mayor disposición de los hombres para hacer horas extras, turnos nocturnos o fines de semana, en perjuicio de las mujeres que se ocupan de tareas familiares o del hogar no remuneradas. La ley no hace referencia a estas diferencias entre hombres y mujeres, por la cual es previsible que la media salarial continúe mostrando un fuerte desequilibrio. Si tenemos en cuenta la brecha salarial sin ajustar, a día de hoy las mujeres islandesas cobran, de media, un 72,5% de lo que cobran los hombres.

Aquellos lectores que quieran conocer con más detalle esta legislación, la pueden consultar en inglés en la página del Ministerio de Bienestar del gobierno de Islandia.

 

Publicado originalmente en La Marea

 

 

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Martes, 03 Octubre 2017 06:28

Lo que podemos aprender de Avon

Lo que podemos aprender de Avon

Avon y su instrumentalización de la mujer, una muestra más de cómo opera hoy el patriarcado capitalista.

 

Ver televisión se ha convertido para mí, con el paso del tiempo, en una experiencia extraña, de extrañamiento. No solo porque sucede ocasionalmente, ya que vivo (o he aprendido a vivir) sin televisor, sino porque, justamente estando rara vez sometido a su influencia, siempre que me topo con una pantalla ocurre una suerte de cortocircuito. Hay que esforzarse por rehacer el propio nicho ecológico en las urbes contemporáneas para percatarse, afectivamente hablando, de hasta qué punto es modificada nuestra percepción en la dinámica de existir-con las máquinas. Uno de los choques que con mayor fuerza me impacta tiene que ver con las temáticas fitness que atraviesan innumerables comerciales. “Aclara tus axilas”, “elimina barros y espinillas”, “luce un cabello sedoso”, “enriquecido con vitaminas”, “recomendado por expertos” o “dos de cada tres médicos lo recomiendan”, “estrena sonrisa”, “toma X y mantente activo”, “toma Y para sentirte bien/mejor”, “edúcate, no te quedes atrás”, son algunas de las consignas más recurrentes. Y si son consignas es en razón de que ordenan, dan órdenes, así el efecto para el “consumidor” sea el de la libertad de elección.

 

El patriarcado

 

Quizá estemos acostumbrados a asociar lo fitness con aquello que, contribuyendo a la buena salud, nos hace “lucir bien” o “conservar la línea, la figura”. No obstante, lo fitness puede devenir en modelo o paradigma para comprender un vasto conjunto de dinámicas ligadas al trabajo sobre el cuerpo, y al “mejoramiento” mental-corporal en general. Este tema, por supuesto, no es nuevo: en los escenarios filosóficos, sociológicos y antropológicos, pero también en los de las artes y las ciencias naturales, muchas teóricas feministas, hace décadas, han puesto en circulación el concepto “patriarcado” para hacer referencia a la manera en que, en Occidente, y por ende en el mundo entero, pues vivimos en un mundo caracterizado por la hegemonía occidental, ha primado una tendencia al control y la explotación de los cuerpos, en especial del de las mujeres, pero también del gran cuerpo de la naturaleza y de todos los seres fuertemente naturalizados: niños, “locos”, indígenas, personas racializadas como negras, animales, plantas, ríos, etcétera.

 

Control y explotación de la naturaleza que ha requerido establecer la primacía de la mente sobre el cuerpo (tan apreciada por Platón y Aristóteles), de lo divino frente a lo terrenal (tan apreciada en el medioevo cristiano) y del “racional” hombre blanco (“moderno”, “civilizado”, etc.) sobre su propio cuerpo, sobre los cuerpos de las mujeres y sobre las formas de vida no occidentales y no humanas en general (incluyendo esa hermosa dimensión inorgánica de la Vida que poco se suele mencionar). Así, actualmente el patriarcado llegó a convertirse, específicamente, en uno de corte capitalista y colonial, en el que se recrudece la explotación y se refinan las técnicas de gobierno sobre la Vida. Ahora bien, ¿en qué consiste la última reconfiguración del patriarcado capitalista occidental (es decir, colonial o imperial)? Aquí entra a jugar aquello que podemos aprender de Avon, pero también de los comerciales fitness que últimamente resultan increíblemente chocantes.

 

Los ataques con ácido como técnica política patriarcal

 

Esta historia comienza con Natalia Ponce de León, reconocida activista colombiana que, tras sufrir un ataque con ácido propinado por un hombre, creó una fundación que lleva su propio nombre, cuyo objetivo es “defender, promover y proteger los derechos humanos de las personas víctimas de ataques con químicos”, según se puede leer en su página de Internet. Los ataques con ácido, en los que Colombia desafortunadamente ocupa el tercer puesto a nivel mundial, son una famosa técnica política patriarcal de control sobre los cuerpos de las mujeres. El ácido destroza los cuerpos de aquellas que se niegan a ocupar los lugares esperados por el patriarcado, o, en otras palabras, es cuando los hombres perciben su dominio menguado que ponen en funcionamiento esta técnica de control, deseando demostrar con ello, espantosa y radicalmente, que las mujeres no son “dueñas de sus vidas”. Por supuesto, es recurrente, parte del funcionamiento de tal técnica política, que cada vez que ocurre un ataque con ácido éste se reduzca a una cuestión “psicológica” o “individual”, sea a causa de los “celos”, la “locura del amor”, la “obsesión”, etcétera.

 

Natalia Ponce, a pesar de saber que la violencia del ácido está asociada a formas de violencia patriarcales mucho más imperceptibles, es decir, a otras técnicas de control, recientemente inició una campaña con la Fundación Avon para la Mujer.

 

Como parte de la campaña vemos que a lo largo y ancho de la ciudad de Bogotá se han desplegado afiches donde aparece la propia Natalia Ponce, maquillada y sonriente, junto con mensajes como: “¿Te hace sentir culpable? Es violencia” o “¿Te maltrata verbalmente? Es violencia”. Como es de esperarse, para muchas personas resulta inmediatamente chocante, aunque “conmovedor” e “inspirador”, el contraste entre el “desfigurado” rostro y el maquillaje. Y es que la historia de Natalia no puede sino despertarnos pasiones encontradas en un mundo donde la imagen y su circulación juegan un rol central. Sea como fuere, en esto coincido con parte del “sentido común”, creo que Natalia verdaderamente nos enseña cosas valiosas, pues, al contrario de lo que se espera con el despliegue de las técnicas de control patriarcales (sea el ataque con ácido, la culpa, el interrumpir al hablar o no escuchar, la violación, etc.), ella ha emprendido una ardua lucha por “reapropiarse” de su cuerpo, de su imagen, de su vida, e incentivar a otras mujeres para que lo hagan, lo cual no es nada fácil. De ella admiramos su increíble fuerza vital. Sin embargo, para nuestro pesar, parece que Avon, a su vez y de manera tremendamente refinada, ha logrado capturar parte de esa fuerza vital con la finalidad de ponerla al servicio del (reconfigurado) patriarcado capitalista occidental una vez más.

 

La biorregulación, o Avon y el patriarcado capitalista fitness

 

La Fundación Avon para la Mujer pertenece a Avon Products Inc., una empresa multinacional, con presencia en más de 120 países, dedicada al negocio de los cosméticos y otros productos como perfumes y joyas. Su mercado se instala en la zona fronteriza de la “salud” y la “belleza”. Aunque parezca baladí recordarlo, Avon es una empresa, una de tamaños colosales, cuya principal preocupación, como sucede con toda empresa colosal, es la obtención y acumulación indefinida de capital, lo cual implica, necesariamente, la explotación y el control de las energías de las trabajadoras y trabajadores, y de la naturaleza, que es de donde proceden sus productos. Avon es, igualmente, un caso paradigmático de lo que líneas atrás llamé fitness, a saber, ese vasto conjunto de dinámicas ligadas al trabajo sobre el cuerpo y al “mejoramiento” mental-corporal en general. De ahí que “salud” y “belleza” se crucen con el discurso del “empoderamiento” de las mujeres, del ser cada vez “más bellas”, “más fuertes”, “más independientes” y “más sanas”. Que la publicidad emplee los cuerpos de las mujeres, con el objetivo de incrementar las ganancias de las empresas, no es una novedad, esto sucede tanto con empresas que venden productos para las mujeres mismas como con empresas que no, lo cual, en efecto, es una de las múltiples maneras en que el patriarcado capitalista usa, vende, intercambia, expone, explota y consume los cuerpos femeninos, pero el caso de Avon va más allá.

 

Avon no solo pone en circulación los cuerpos de las mujeres de la manera ya mencionada, sino que, al tiempo, regula y modela los cuerpos de sus propias trabajadoras y consumidoras. Michel Foucault, el conocido intelectual francés, propuso en su curso Defender la sociedad dos conceptos que nos ayudan a comprender mejor este fenómeno. Según él, en determinados momentos del desarrollo capitalista, aparecieron un par de tecnologías políticas que permiten regular, gobernar y explotar los cuerpos y las energías, las fuerzas, de los sujetos: la biorregulación (o biopolítica) y la organodisciplina (o anatomopolítica). Mientras la organodisciplina se pone en marcha en espacios cerrados y sobre sujetos precisos (por ejemplo en la escuela, el hospital (mental), etc.), la biorregulación se ejerce sobre poblaciones enteras a través, por ejemplo, de programas de salud pública, y está relacionada con el gobierno de los grandes fenómenos vitales de cualquier viviente: nacimiento, vejez, enfermedad, muerte, etcétera. Por cierto, tanto la biorregulación como la organodisciplina son necesarias en un contexto donde se requieren trabajadores con unos mínimos vitales, o incluso con una vida cualificada, para desempeñar ciertas labores y además consumir ciertos productos. El Estado-mercado capitalista patriarcal, evidentemente, no se ocupa de la vida de la población y de la naturaleza por motivos “altruistas”. Adicionalmente, estas tecnologías presuponen una adaptación conveniente de la jerga de la biología evolutiva, en donde los problemas son los de la “adaptación del más sano y fuerte”, el “mejoramiento”, la “lucha por la supervivencia”, etcétera. Toda una competencia por la vida entre individuos y grupos que, como sabemos desde la escuela, el capitalismo no cesa de incentivar.

 

Pues bien, la novedad acá radica en que el patriarcado capitalista fitness, en el marco de un ambiente tamizado jurídica y militarmente por el Estado, promueve formas de biorregulación donde la cuestión “salud” y el “mejoramiento” mental-corporal en general las delega a las empresas privadas. Avon es una gran prueba de ello, su interés en las mujeres no es un interés feminista por echar abajo al patriarcado capitalista occidental, simplemente necesita invertir un mínimo para que existan ciertas mujeres que consuman sus propios productos y a su vez los vendan. Recordemos que Avon “emplea” a innumerables mujeres en todo el mundo.

 

En síntesis, Avon necesita con vida, e incluso con unos mínimos de vida “saludable”, a las mujeres de las que extrae todas sus energías y ganancias. Eso explica en gran medida su Fundación y sus campañas en pro del “empoderamiento”, contra el cáncer de seno y contra la “violencia doméstica”, como la campaña realizada en alianza con la Fundación Natalia Ponce de León.

 

No obstante, como es bien sabido, en la lucha capitalista por la vida no todas las mujeres pueden comprar y usar los productos de Avon, ni todas pueden si quiera tener unos mínimos vitales. ¡Pero claro! Si de ingresos se trata, Avon “empodera” a las mujeres con trabajos precarios que consisten en vender productos voz a voz y, de paso, fagocitar las capacidades relacionales y afectivas que pueden darse entre ellas. Y se atreve a llamarlas “empresarias” y “emprendedoras”. En sentido estricto, ni si quiera las reconoce como obreras. Y, ¡vaya sorpresa!, las más afectadas son siempre las mujeres que se alejan del ideal occidental: las pobres, las indígenas, las ancianas, las de los países “periféricos”, las que no cumplen con determinadas “capacidades” y estándares corporales, etcétera. Esto, aunado al uso de las imágenes de sus cuerpos para el incremento de ganancias (así se trate de “diferentes formas de ser mujer”) y al estimulado hiperconsumo que está devastando nuestro planeta, hace de Avon una muestra más de cómo opera hoy el patriarcado capitalista. Por ello, el presente texto es escrito, al tiempo, en complicidad con mujeres como Natalia y contra empresas como Avon.

Publicado enColombia
Luchar, aprender, para construir los movimientos... para volver a luchar

“[...] la geografía de estos poderes alternativos, la nueva cartografía, está aún aguardando a ser escrita, o realmente está siendo escrita hoy con las luchas, resistencias y deseos de la multitud”.

Anthony Negri1

 

El reciente paro magisterial nos legó diversas lecciones, no identificarlas ni aprender de ellas es el mayor de los errores que podemos cometer, pues perderíamos la oportunidad de identificar que este movimiento vive un momento de ruptura en su histórica lucha social y cultural, un momento de nomadismo hacia la construcción de nuevas formas de acción y construcción, en múltiples aspectos.

 

Así es, porque vive rupturas en la esfera de lo contextual, del estatuto del conocimiento, de la pedagogía, de la ética, de la gestión y organización y de las nuevas subjetividades que luchan y resisten. De ahí la pertinencia de la cita inicial, pues las respuestas no están en ningún lado, y sí serán el producto de una construcción colectiva en un ejercicio colaborativo con errores, aciertos, replanteamientos, como una manera de darle forma a los comunes2 de estos tiempos.

 

En el paro pudo verse y palparse que el actual estado de ánimo magisterial es diametralmente diferente al reinante en el 2001 cuando Fecode vivió su primera gran derrota histórica, producto, entre otros aspectos, de la falta de comprensión de las transformaciones del mundo contemporáneo, del cambio de época y del giro vivido en el proyecto de control capitalista.

 

Como puede conocerse, en aquel momento estaba en plena implementación una homogeneización educativa que cerraba el ciclo de las dos anteriores homogeneizaciones, sobre las que el capital había construido su hegemonía en Occidente: la biótica, al volver a la naturaleza objeto de la razón humana y mercancía; la cultural, forjando el eurocentrismo como la única explicación del mundo, y la ciencia, constituida en esos lares, como la explicación universal, negando cualquier otro tipo de saber que no corriera por sus parámetros3.

 

Sostuve en su momento que el capital preparaba su escuela para una tercera homogeneización, que estaba trazada en la política transnacional por el Stem norteamericano (acrónimo en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), resultante del proyecto de calidad derivado del informe “Una nación en riesgo”, nueva orientación que tomaría la educación y que comenzaba a ser manejada por una naciente industria del conocimiento, acompañada y jalonada desde los organismos multilaterales4.

 

En ese momento, el emergente escenario educativo estaba en plena transformación producto de una ciencia convertida en fuerza productiva. La incomprensión de estos cambios le impidió a Fecode confrontar de la manera debida al gobierno de turno, así como liderar un proceso de renovación sindical; desaprovechó así una oportunidad para la cual estaban formados y preparados muchos actores del movimiento pedagógico, con capacidad para enfrentar la despedagogización que se intentaba poner en marcha para montar la involución de la ley 115 de 1994, regresión materializada con la contrarreforma educativa de la ley 715 del 20015.

 

Más de 15 años han transcurrido desde aquella experiencia, y ahora la mayor incertidumbre es la escuela requerida; y el asunto más importante por procesar y valorar, en debida forma, es la cuarta revolución industrial, en marcha.

 

Cambios palpables, pero también regresiones, como lo constata el informe que Oxfam llevó a la reciente cumbre de Davos6, donde le recordó a la humanidad que vivimos un proceso descomunal de concentración de la riqueza en pocas manos. El autoritarismo y la antidemoracia crecen con ello. Al mismo tiempo, la OIT le solicita a varias universidades un estudio sobre pérdida de trabajos con la entrada del internet, al tiempo que conforma una comisión para los próximos tres años que brinde un diagnóstico sobre el trabajo del futuro. Nos encontramos también con que algunos países comienzan a experimentar con la renta básica única, Finlandia, el primero en así proceder durante este año.

 

El impacto de estos cambios, acelerados, coloca a la educación ante la necesidad de realizar las transformaciones necesarias para adecuar la escuela a un nuevo momento de la sociedad y el capital. Los movimientos sociales no pueden quedarse atrás, y deben garantizar protesta con propuesta. Del lado gubernamental y del capital esos cambios se ven con claridad en las búsquedas abiertas por países con altos puntajes en las pruebas Pisa, como Finlandia, donde se construye un nuevo proyecto de nación y una reforma curricular para la cuarta revolución industrial, denominada “phenómenom learning”, en la cual se profundiza la investigación como proceso pedagógico, entrando de lleno a la integración curricular.

 

Las luchas de estos tiempos

 

Este nuevo contexto, que exigió salir del maximalismo político del todo o nada, había sido preparado en las negociaciones del pliego del 2015, que dejó un sabor a derrota para muchos de los que todavía esperan la transformación del sistema como resultado del paro de un sector social. En tal sentido, el movimiento desarrollado en mayo del 2017 permite ver de manera clara como los contextos y su comprensión determinan a los movimientos, haciéndoles reconfigurar su escenario de lucha en coherencia con los cambios en marcha. Esto es visible en la manera cómo planteó Fecode esta jornada de lucha. Así resalta en:

 

La política en el pliego: un gremio que se hace responsable de los asuntos de la sociedad, y en especial, de los más pobres, así actúo la Federación, como en otras épocas. La manera cómo se planteó la reforma al sistema general de participación en torno a la atención integral de niñas, niños y jóvenes, y cómo se planteó la cobertura del preescolar, rompe el esquema neoliberal que pretende separar reivindicación social y política, en este caso impidiendo tocar la política educativa7.

 

Emergeieron nuevas formas de construcción de lo político popular. El paro visibilizó puntos que renuevan la lucha, mostrando nuevas formas de vínculos sociales que no pertenecen a la mirada clásica de sumar los mismos con las mismas. Por ejemplo, la subjetividad configurada a través de la educación, como consumo y mercancía, fue desbordada por el paro, mostrándonos unas comunidades en movimiento y resaltando que hay vida social más allá de lo monetario, trazando en forma tenue las nuevas maneras de lo común que constituyen esa vida.

 

Visibilizó la contrarreforma educativa de decretos como el 490, 915, 501, etcétera. La manera cómo se enfrentó la lucha permitió mostrarle al país que la tan cacareada calidad de la educación –bajo estándares y competencias– ha terminado por ser un simple adiestramiento para pruebas estandarizadas.

 

Emergen otras maneras de organizar las comunidades. El trabajo realizado desde la escuela permitió ver la pluriversidad de actores y sus múltiples intereses. Desde los distintos imaginarios, necesidades y culturas, resalta que las luchas contra el neoliberalismo y el capitalismo de este tiempo están vivas, lo que permite plantear, de nuevo, el horizonte de vida digna para estos sectores sociales. Allí la escuela se convierte en un actor central para alimentar los movimientos que permiten reconocernos como humanos diferentes, culturalmente diversos en sociedades desiguales. Solo faltó un acercamiento programático más profundo a las expresiones de lo indígena y afro, con sus diferentes acercamientos a la etnoeducación y a la educación propia.

 

Se visibilizó la glocalización y la territorialización del control del capital en la escuela. El paro también rompió la política de institucionalización como política administrativista, mostrando que hay que entrar a disputar esa nueva espacialidad. Hasta ahora el sindicato, luego de superar la primera generación de lo gremial y lo político, no había logrado volver a la institución educativa con alternativas organizativas. Y con el paro lo consiguió, y con buenos réditos: logró superar el amedrentamiento de los mandos medios, desplazar la amenaza de los directivos y volver la escuela un escenario de debate de las propuestas. Forma de proceder que le permitió recuperar activistas desde años atrás apáticos ante lo sindicial, y en casos bien importantes realizar un cuestionamiento práctico a esa cuarta característica de la despedagogización: la del descrédito y pérdida de importancia de la actividad organizativa.

 

En esta dinámica hay que resaltar que el paro volvió a las asambleas, articulando padres, niñas, niños y jóvenes como actores centrales al proceso, construyendo un nuevo tipo de relación que permitió ampliar el espectro de la solidaridad, algo bien interesante en algunos lugares pues le permitió a cada uno de los actores hacer una relación entre el pliego y sus propias demandas como ciudadanos.

 

Los dos estatutos se encuentran en la lucha. A pesar de las diferencias y distancias construidas durante estos años entre las maestras y maestros del 1278 y del 2277 (la histórica derrota de Fecode a comienzos de este siglo), con sus prácticas dispares que durante los últimos 15 años llevaron por dos caminos paralelos a los miembros de los dos estatutos, la lucha permitió construir un marco común no consensuado conceptualmente, pero sí determinado por la misma lucha, que permitió comenzar a comprender que tenían más en común de lo que parecía, y que la separación era mucho más propiciada por el gobierno. Este terreno común exige ser pensado de forma más profunda para intentar su resolución en un estatuto docente que los convierta realmente en maestras y maestros de estos tiempos. Es la hora de volver a revolver las discusiones del estatuto sin exclusiones.

 

La paz, un asunto de lo político-pedagógico. Las escuelas territorios de paz, esta es una particularidad de nuestro país, que debe ser leída con un doble sentido, de un lado, un cuestionamiento a las políticas transnacionalizadas de educación homogénea para vivir en la globalización: estándares y competencias, en donde las especificidades de nuestros contextos –marcadas por lo vivido en el acuerdo firmado con las Farc, y las negociaciones del Eln–, deben ser tenidas en cuenta, la escuela debe formar no solo habitantes del mundo, sino también hijos e hijas de la aldea. A su vez, recuerda hacia dentro y hacia afuera de la organización, que la pedagogía es política, que conecta en nuestra práctica cotidiana las propuestas que tenemos de ser humano, de sociedad y de mundo; pedagogía sin política es un sueño de tecnócratas ideologizados.

 

En ese sentido, lo negociado permite entrar en una discusión para construir la paz sobre propuestas pedagógicas, aportando por transformar la sociedad, y como al interior de ellas se mueven diferentes concepciones, desde un nuevo tipo de instruccionismo, sobre los cuerpos, la piel, la memoria, la naturaleza, la vida de los pueblos, y la necesaria lectura de sus complementariedades, para permitir que ella sea territorializada.

 

El asunto del trabajo inmaterial, eje central de la sociedad de estos tiempos

 

Como novedad, este paro permitió ver que le expropian a los educandos posibilidades de desarrollo integral en comunicación, tecnología, conocimiento, de lo cual surgen nuevas exclusiones. Ahora no se debe lucha solo por el acceso –el derecho liberal– sino por garantizar que los procesos formativos se den orientadas a gozar un mundo nuevo. Reivindicación que demanda una dinamización de los centros de investigación de los docentes (Ceid), para con ello llenar de contenidos críticos las nuevas propuestas, a la vez que amplía su incidencia sobre la intelectualidad progresista. Los Ceid EID deben ser reestructurados, dejando a un lado su función de correa de transmisión de las fuerzas políticas, convirtiéndolos en tanques de pensamiento para construir las propuestas sindicalistas para el siglo XXI.

 

Es necesario afirmar, además, que en este paro vivimos días que han sintetizado años. Es la oportunidad histórica para que los dirigentes del magisterio asuman, en unión con el movimiento social en general, la reconfiguración no solo de la escuela y de la educación sino del conjunto social.

 

Atajos por evitar

 

Como todo camino nuevo, éste está lleno de laberintos y lugares que se ofrecen como alternativa. Acá vuelve el asunto central de estos tiempos: construir una dirección colectiva que vaya más allá de personalismos, con capacidad de mostrar lo común como una realidad en la organización magisterial, iniciando rupturas con esas formas de control molecular que se dan en las organizaciones sociales, en donde el poder capitalista reproduce en las luchas internas su control, construyendo las viejas relaciones sociales de dominación.

 

Construir lo común, como tarea colectiva, desatará esos nudos, y desde lo más interno de ese ejercicio colaborativo posibilitará nuevas relaciones y formas de vida interna, referente del nuevo horizonte emancipatorio que desate burocratizaciones y controles políticos de aparatos, para hacer posible la emergencia y la invención de otras formas y procesos que hagan posible la refundación de la democracia en las organizaciones sociales populares, potencie nuevos actores y cualifique las agendas para acompañar protestas con propuestas.

 

Por esta vía llegará la reapropiación colectiva de la política como consustancial al ejercicio gremial, y lo político pedagógico fundamento de lo gremial del magisterio. Podremos así articularnos para participar activamente en la reconstrucción de lo público desde lo popular y de esos patios interiores de la democracia que es nuestra subjetividad, convirtiendo en actores a los afiliados y a los grupos de pobladores y otros procesos con los cuales construimos lo común.

 

Abrir ese nomadismo organizativo y político, para construir esos nuevos indicios del camino por recorrer, exige construir no solo la vía, sino también las alertas que tratan de darnos señales de los problemas que encontraremos: corporativismo, gremialismo o un politicismo teórico que no tiene implicaciones en la vida de las comunidades. Las principales señales serían:

 

Evitar el síndrome de Narciso. Se habla del triunfo, se valora de mil maneras lo logrado; no obstante, sino se reconocen sus indicios el sol puede oscurecer el camino, lo que demanda pasar a una vida colectiva más activa, a pensar entre todas y todos cómo hacer posible las nuevas realidades y dimensiones, abriéndose a los procesos sociales y culturales con nuevas articulaciones. Lo que también exige adecuaciones de la organización social propia, hacia dentro. El efecto Narciso puede dejar a la organización anclada en el pasado, pero sin construir estructuras y procesos para enfrentar y ganar las próximas batallas.

 

No enfrentar la despedagogización como el eje de la ley 715. Vivimos desde hace años el retorno al instruccionismo, uno que reduce el acto educativo al conocimiento propio de cada una de las disciplinas y a las didácticas básicas para aplicar y dar resultados, el aprendizaje de un mínimo de mínimos. Un buen ejemplo de ello son los programas de los derechos básicos de aprendizaje DBA y Todos a aprender, y el camino tomado por las pruebas estandarizadas. La preocupación es que la exaltación de lo conseguido no alcanza a cuestionar cómo se desarrollan estos programas y la manera cómo producen esos dos efectos de la despedagogización: la desposesión simbólica del oficio y la pauperización de la vida del maestro, a nivel personal y social.

 

Por esta vía, abordando acríticamente competencias y estándares, olvidamos que el Banco Mundial ya no está en Washington, sino hasta en la última escuela de la última vereda. Realidad que demanda superar los discursos maximalistas del tipo “anti”, que inhabilitan las búsquedas de la práctica pedagógica. Por ello, de nuevo, es necesario volver al movimiento pedagógico, una red nacional que confronte las políticas hegemónicas con propuestas alternas, no homogéneas, en procura de nuevos caminos.

 

La fortaleza del paro en las instituciones también permitió que emergieran las fisuras de las maestras y maestros bajo la figura de miedo a las represalias, de resentidos con actitudes y maltratos sindicales, de los indiferentes, pero ante todo develó una falta de solides organizativa, mucha fragilidad en la institución escolar, por la manera cómo se constituyeron esos movimientos sociales de primera generación, fuertes frente a poderes centralizados y a estados-nación monolíticos.

 

El nuevo escenario, construido en esta lucha, debe llevar a aprovechar el cuarto de hora para volver a un trabajo más de base territorializado, dándole forma a las múltiples expresiones emergentes en esta coyuntura. Lo que implica, volver al ejercicio asambleario de base, para construir entre todas y todos los procesos retomar la escuela como un lugar de conflicto y confrontación de concepciones sobre la sociedad y la educación, que toma forma en las pedagogías y metodologías que trabajamos; a la par, insertar en la comunidad este ejercicio de escuela repoteniada, al punto que sea claro para el conjunto que defendemos los intereses de toda la sociedad.

 

La pertinencia como asunto central. Lo más complicado en este tiempo es darle lugar a una reflexión de lo propio: ¿cómo desde acá, desde el sur, nos inscribimos en el mundo de la cuarta revolución industrial? Un pensador boliviano llama a esto, reconocernos viviendo en “sociedades abigarradas”, donde muchos de los elementos que constituyen nuestros discursos básicos –de izquierdas y derechas– deben aterrizar en lo particular de nuestras formaciones sociales. Entonces, pensar la pertinencia tiene consecuencias profundas sobre los discursos que hemos usado para caracterizar la sociedad del aquí y el ahora, es decir, es el tiempo de la imaginación, tiempo para volver a construir explicaciones desde nuestras formaciones sociales para dar lugar también a esa escuela que busca sentido desde lo profundo de nuestras identidades, porque como bien enfatiza el maestro René:

 

“Si se dice que Bolivia es una formación abigarrada, es porque en ella no solo se han superpuesto las épocas económicas (las del uso taxonómico común) sin combinarse demasiado, como si el feudalismo perteneciera a una cultura y el capitalismo a otra, y ocurrieron sin embargo en el mismo escenario [...] verdaderas densidades temporales mezcladas, no obstante, no solo entre sí del modo más variado, sino que también con el particularismo de cada región, porque aquí cada valle es una patria en un compuesto en el que cada pueblo viste, canta, come y produce de un modo particular y hablan lenguas y acentos diferentes, sin que unos ni otros puedan llamarse por un instante la lengua universal de todos. En medio de tal cosa ¿quién podría atreverse a sostener que esa agregación tan heterogénea pudiera concluir en el ejercicio de una cuantificación uniforme del poder?”. René Zabaleta8.

 

* Planeta Paz. Expedición Pedagógica Nacional
1 Negri, T. y Hardt, M. Imperio. Bogotá. Ediciones Desde Abajo. 2001.
2 Jiménez, C.; Puello, J.; Robayo, A.; y Rodríguez, M. Lo común. Alternativas políticas desde la diversidad. Bogotá. Cedepaz–Planeta Paz. 2017.
3 Declaración Final del coloquio de Venecia de 1985.
4 Basta resaltar cómo las pruebas Pisa para los años siguientes han sido contratados con el grupo Parsons, de origen inglés, y principal vendedor de tests de todo tipo para educación en Estados Unidos, y que hoy penetra en América Latina a través de diferentes ONG y organizaciones privadas.
5 Mejía, M. R. Globalizaciones y educaciones. Entre el pensamiento único y la nueva crítica. Tomo 1. Bogotá. Ediciones Desde Abajo. 2006.
6 Oxfam. Informe Oxfam 2017: desigualdad y concentración mundial. Londres. Oxfam. 2017.
7 Demostró así Fecode que no solo sí se podía sino que si se tienen propuestas y se exponen con claridad a la sociedad, éstas amplían la solidaridad y se ganan el apoyo de grupos y de personas de las comunidades que hace tiempo debieron ser recogidas en/para una transformación de la práctica sindical.
8 Zabaleta, R. Las masas en noviembre. En: Bolivia hoy. México. Siglo XXI. 2014. p. 17.

Publicado enEdición Nº239
Martes, 26 Septiembre 2017 15:03

Lo que podemos aprender de Avon

Lo que podemos aprender de Avon

Avon y su instrumentalización de la mujer, una muestra más de cómo opera hoy el patriarcado capitalista.

 

Ver televisión se ha convertido para mí, con el paso del tiempo, en una experiencia extraña, de extrañamiento. No solo porque sucede ocasionalmente, ya que vivo (o he aprendido a vivir) sin televisor, sino porque, justamente estando rara vez sometido a su influencia, siempre que me topo con una pantalla ocurre una suerte de cortocircuito. Hay que esforzarse por rehacer el propio nicho ecológico en las urbes contemporáneas para percatarse, afectivamente hablando, de hasta qué punto es modificada nuestra percepción en la dinámica de existir-con las máquinas. Uno de los choques que con mayor fuerza me impacta tiene que ver con las temáticas fitness que atraviesan innumerables comerciales. “Aclara tus axilas”, “elimina barros y espinillas”, “luce un cabello sedoso”, “enriquecido con vitaminas”, “recomendado por expertos” o “dos de cada tres médicos lo recomiendan”, “estrena sonrisa”, “toma X y mantente activo”, “toma Y para sentirte bien/mejor”, “edúcate, no te quedes atrás”, son algunas de las consignas más recurrentes. Y si son consignas es en razón de que ordenan, dan órdenes, así el efecto para el “consumidor” sea el de la libertad de elección.

 

El patriarcado

 

Quizá estemos acostumbrados a asociar lo fitness con aquello que, contribuyendo a la buena salud, nos hace “lucir bien” o “conservar la línea, la figura”. No obstante, lo fitness puede devenir en modelo o paradigma para comprender un vasto conjunto de dinámicas ligadas al trabajo sobre el cuerpo, y al “mejoramiento” mental-corporal en general. Este tema, por supuesto, no es nuevo: en los escenarios filosóficos, sociológicos y antropológicos, pero también en los de las artes y las ciencias naturales, muchas teóricas feministas, hace décadas, han puesto en circulación el concepto “patriarcado” para hacer referencia a la manera en que, en Occidente, y por ende en el mundo entero, pues vivimos en un mundo caracterizado por la hegemonía occidental, ha primado una tendencia al control y la explotación de los cuerpos, en especial del de las mujeres, pero también del gran cuerpo de la naturaleza y de todos los seres fuertemente naturalizados: niños, “locos”, indígenas, personas racializadas como negras, animales, plantas, ríos, etcétera.

 

Control y explotación de la naturaleza que ha requerido establecer la primacía de la mente sobre el cuerpo (tan apreciada por Platón y Aristóteles), de lo divino frente a lo terrenal (tan apreciada en el medioevo cristiano) y del “racional” hombre blanco (“moderno”, “civilizado”, etc.) sobre su propio cuerpo, sobre los cuerpos de las mujeres y sobre las formas de vida no occidentales y no humanas en general (incluyendo esa hermosa dimensión inorgánica de la Vida que poco se suele mencionar). Así, actualmente el patriarcado llegó a convertirse, específicamente, en uno de corte capitalista y colonial, en el que se recrudece la explotación y se refinan las técnicas de gobierno sobre la Vida. Ahora bien, ¿en qué consiste la última reconfiguración del patriarcado capitalista occidental (es decir, colonial o imperial)? Aquí entra a jugar aquello que podemos aprender de Avon, pero también de los comerciales fitness que últimamente resultan increíblemente chocantes.

 

Los ataques con ácido como técnica política patriarcal

 

Esta historia comienza con Natalia Ponce de León, reconocida activista colombiana que, tras sufrir un ataque con ácido propinado por un hombre, creó una fundación que lleva su propio nombre, cuyo objetivo es “defender, promover y proteger los derechos humanos de las personas víctimas de ataques con químicos”, según se puede leer en su página de Internet. Los ataques con ácido, en los que Colombia desafortunadamente ocupa el tercer puesto a nivel mundial, son una famosa técnica política patriarcal de control sobre los cuerpos de las mujeres. El ácido destroza los cuerpos de aquellas que se niegan a ocupar los lugares esperados por el patriarcado, o, en otras palabras, es cuando los hombres perciben su dominio menguado que ponen en funcionamiento esta técnica de control, deseando demostrar con ello, espantosa y radicalmente, que las mujeres no son “dueñas de sus vidas”. Por supuesto, es recurrente, parte del funcionamiento de tal técnica política, que cada vez que ocurre un ataque con ácido éste se reduzca a una cuestión “psicológica” o “individual”, sea a causa de los “celos”, la “locura del amor”, la “obsesión”, etcétera.

 

Natalia Ponce, a pesar de saber que la violencia del ácido está asociada a formas de violencia patriarcales mucho más imperceptibles, es decir, a otras técnicas de control, recientemente inició una campaña con la Fundación Avon para la Mujer.

 

Como parte de la campaña vemos que a lo largo y ancho de la ciudad de Bogotá se han desplegado afiches donde aparece la propia Natalia Ponce, maquillada y sonriente, junto con mensajes como: “¿Te hace sentir culpable? Es violencia” o “¿Te maltrata verbalmente? Es violencia”. Como es de esperarse, para muchas personas resulta inmediatamente chocante, aunque “conmovedor” e “inspirador”, el contraste entre el “desfigurado” rostro y el maquillaje. Y es que la historia de Natalia no puede sino despertarnos pasiones encontradas en un mundo donde la imagen y su circulación juegan un rol central. Sea como fuere, en esto coincido con parte del “sentido común”, creo que Natalia verdaderamente nos enseña cosas valiosas, pues, al contrario de lo que se espera con el despliegue de las técnicas de control patriarcales (sea el ataque con ácido, la culpa, el interrumpir al hablar o no escuchar, la violación, etc.), ella ha emprendido una ardua lucha por “reapropiarse” de su cuerpo, de su imagen, de su vida, e incentivar a otras mujeres para que lo hagan, lo cual no es nada fácil. De ella admiramos su increíble fuerza vital. Sin embargo, para nuestro pesar, parece que Avon, a su vez y de manera tremendamente refinada, ha logrado capturar parte de esa fuerza vital con la finalidad de ponerla al servicio del (reconfigurado) patriarcado capitalista occidental una vez más.

 

La biorregulación, o Avon y el patriarcado capitalista fitness

 

La Fundación Avon para la Mujer pertenece a Avon Products Inc., una empresa multinacional, con presencia en más de 120 países, dedicada al negocio de los cosméticos y otros productos como perfumes y joyas. Su mercado se instala en la zona fronteriza de la “salud” y la “belleza”. Aunque parezca baladí recordarlo, Avon es una empresa, una de tamaños colosales, cuya principal preocupación, como sucede con toda empresa colosal, es la obtención y acumulación indefinida de capital, lo cual implica, necesariamente, la explotación y el control de las energías de las trabajadoras y trabajadores, y de la naturaleza, que es de donde proceden sus productos. Avon es, igualmente, un caso paradigmático de lo que líneas atrás llamé fitness, a saber, ese vasto conjunto de dinámicas ligadas al trabajo sobre el cuerpo y al “mejoramiento” mental-corporal en general. De ahí que “salud” y “belleza” se crucen con el discurso del “empoderamiento” de las mujeres, del ser cada vez “más bellas”, “más fuertes”, “más independientes” y “más sanas”. Que la publicidad emplee los cuerpos de las mujeres, con el objetivo de incrementar las ganancias de las empresas, no es una novedad, esto sucede tanto con empresas que venden productos para las mujeres mismas como con empresas que no, lo cual, en efecto, es una de las múltiples maneras en que el patriarcado capitalista usa, vende, intercambia, expone, explota y consume los cuerpos femeninos, pero el caso de Avon va más allá.

 

Avon no solo pone en circulación los cuerpos de las mujeres de la manera ya mencionada, sino que, al tiempo, regula y modela los cuerpos de sus propias trabajadoras y consumidoras. Michel Foucault, el conocido intelectual francés, propuso en su curso Defender la sociedad dos conceptos que nos ayudan a comprender mejor este fenómeno. Según él, en determinados momentos del desarrollo capitalista, aparecieron un par de tecnologías políticas que permiten regular, gobernar y explotar los cuerpos y las energías, las fuerzas, de los sujetos: la biorregulación (o biopolítica) y la organodisciplina (o anatomopolítica). Mientras la organodisciplina se pone en marcha en espacios cerrados y sobre sujetos precisos (por ejemplo en la escuela, el hospital (mental), etc.), la biorregulación se ejerce sobre poblaciones enteras a través, por ejemplo, de programas de salud pública, y está relacionada con el gobierno de los grandes fenómenos vitales de cualquier viviente: nacimiento, vejez, enfermedad, muerte, etcétera. Por cierto, tanto la biorregulación como la organodisciplina son necesarias en un contexto donde se requieren trabajadores con unos mínimos vitales, o incluso con una vida cualificada, para desempeñar ciertas labores y además consumir ciertos productos. El Estado-mercado capitalista patriarcal, evidentemente, no se ocupa de la vida de la población y de la naturaleza por motivos “altruistas”. Adicionalmente, estas tecnologías presuponen una adaptación conveniente de la jerga de la biología evolutiva, en donde los problemas son los de la “adaptación del más sano y fuerte”, el “mejoramiento”, la “lucha por la supervivencia”, etcétera. Toda una competencia por la vida entre individuos y grupos que, como sabemos desde la escuela, el capitalismo no cesa de incentivar.

 

Pues bien, la novedad acá radica en que el patriarcado capitalista fitness, en el marco de un ambiente tamizado jurídica y militarmente por el Estado, promueve formas de biorregulación donde la cuestión “salud” y el “mejoramiento” mental-corporal en general las delega a las empresas privadas. Avon es una gran prueba de ello, su interés en las mujeres no es un interés feminista por echar abajo al patriarcado capitalista occidental, simplemente necesita invertir un mínimo para que existan ciertas mujeres que consuman sus propios productos y a su vez los vendan. Recordemos que Avon “emplea” a innumerables mujeres en todo el mundo.

 

En síntesis, Avon necesita con vida, e incluso con unos mínimos de vida “saludable”, a las mujeres de las que extrae todas sus energías y ganancias. Eso explica en gran medida su Fundación y sus campañas en pro del “empoderamiento”, contra el cáncer de seno y contra la “violencia doméstica”, como la campaña realizada en alianza con la Fundación Natalia Ponce de León.

 

No obstante, como es bien sabido, en la lucha capitalista por la vida no todas las mujeres pueden comprar y usar los productos de Avon, ni todas pueden si quiera tener unos mínimos vitales. ¡Pero claro! Si de ingresos se trata, Avon “empodera” a las mujeres con trabajos precarios que consisten en vender productos voz a voz y, de paso, fagocitar las capacidades relacionales y afectivas que pueden darse entre ellas. Y se atreve a llamarlas “empresarias” y “emprendedoras”. En sentido estricto, ni si quiera las reconoce como obreras. Y, ¡vaya sorpresa!, las más afectadas son siempre las mujeres que se alejan del ideal occidental: las pobres, las indígenas, las ancianas, las de los países “periféricos”, las que no cumplen con determinadas “capacidades” y estándares corporales, etcétera. Esto, aunado al uso de las imágenes de sus cuerpos para el incremento de ganancias (así se trate de “diferentes formas de ser mujer”) y al estimulado hiperconsumo que está devastando nuestro planeta, hace de Avon una muestra más de cómo opera hoy el patriarcado capitalista. Por ello, el presente texto es escrito, al tiempo, en complicidad con mujeres como Natalia y contra empresas como Avon.

Publicado enEdición Nº239
Miércoles, 13 Septiembre 2017 06:53

Francia paró contra la flexibilización laboral

Francia paró contra la flexibilización laboral

Los manifestantes retomaron masivamente en sus lemas una polémica declaración del presidente Macron, quien dijo: “No cederé nada ante los holgazanes, los cínicos o los extremos”. Quiere aprobar la reforma laboral por decreto.

 

Decenas de miles de personas se manifestaron ayer en varias ciudades de Francia en la primera gran protesta y huelga contra la reforma laboral impulsada por el presidente Emmanuel Macron, en una jornada de movilizaciones que en París terminó con represión policial, heridos y detenidos.


Las 180 protestas celebradas en toda Francia contra la flexibilización laboral que implicaría la reforma, que Macron quiere aprobar por decreto, encuentran al mandatario liberal, que asumió en mayo pasado, en plena caída de su popularidad. El sindicato CGT dijo que movilizó a 400 mil personas en todo el país, una cifra ligeramente inferior a las que reunió el año pasado contra una reforma más tibia que finalmente sacó adelante el presidente socialista François Hollande.


La CGT convocó marchas en todo el país y además llamamientos a la huelga en cuatro mil empresas, a la que se adhirieron la mayoría de los sindicatos, excepto la Confederación Francesa de Trabajo (CFDT) –la central con más afiliados–, que apoya la reforma laboral del gobierno; y Fuerza Obrera (FO), que está en contra de la nueva ley de trabajo pero rechaza los métodos de protesta porque considera que deben ser más duros. “La movilización tuvo cierto nivel”, reconoció el portavoz gubernamental, Christophe Castaner, quien explicó a la cadena televisiva CNews que el Ejecutivo iba a escuchar los temores para dar respuestas.


La huelga comenzó poco después del mediodía en la plaza de la Bastilla, donde se concentraron unos 60 mil manifestantes, según los organizadores, y 24 mil según la Policía. Las primeras dos horas de la manifestación transcurrieron en calma hasta que efectivos de la policía antidisturbios reprimieron con gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a un grupo de alrededor de 300 manifestantes que estaban encapuchados. Al menos tres personas fueron detenidas y un manifestante resultó herido, según el canal de televisión BFM TV.


Los manifestantes retomaron masivamente en sus lemas una polémica declaración de Macron, que la semana pasada advirtió: “No cederé nada ante los holgazanes, los cínicos o los extremos”. En algunas pancartas se podía leer “Los holgazanes están en marcha” o “Macron, te jodiste, los holgazanes están en las calles”. En el cortejo, el líder de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, quien se alzó como el principal opositor a Macron, prometió que hará retroceder al joven presidente de 39 años.


La reforma laboral impulsada por Macron, persigue flexibilizar el mercado de trabajo a través de cinco decretos que serán firmados por el gobierno el 22 de septiembre próximo. Los decretos fijaran topes en las indemnizaciones por despido improcedente, darán primacía a los acuerdos dentro de la empresa sobre el convenio colectivo, simplificarán los despidos por motivos económicos, legalizaran los planes de bajas voluntarias y fusionarán las instancias representativas de los trabajadores.


El secretario general de la CGT, Philippe Martinez, justificó ayer la convocatoria en una entrevista al canal France 2 en la que denunció la actitud de mandatario francés quien, a su juicio, divide a los ciudadanos, y señaló que el decreto ley que el Ejecutivo adoptará la semana próxima es peor que la reforma laboral del anterior presidente, el socialista Francois Hollande (2012-2017), de quien Macron fue su ministro de Economía.


En lo referente al impacto en el transporte público, la compañía ferroviaria francesa SNCF garantizó el funcionamiento de la totalidad de sus trenes de alta velocidad (TGV), incluidos los Thalys a Bélgica y Holanda, los Eurostar a Londres o las líneas con España, pero no funcionaron entre el 10 y el 50 por ciento de los trenes de largo recorrido convencionales, según los destinos, así como algunos trenes regionales, y algunos de los de tres de las líneas de cercanías de París.


En el área metropolitana de París el transporte urbano fue ayer por la mañana casi normal, pero había problemas en otras ciudades como Lyon, Marsella, Montpellier o Niza. En la capital francesa, no obstante, la circulación estaba bloqueada en la plaza de la Bastilla y en la avenida de los Campos Elíseos por una protesta paralela organizada por los feriantes.


Respecto del transporte aéreo, la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) anticipó que a priori la huelga iba a tener poco seguimiento entre los controladores, y afirmó que las compañías que suspendan vuelos lo harán por su propia iniciativa. De hecho, la aerolínea de bajo costo Ryanair anunció la anulación de 110 vuelos, mientras que Air France no tenía intención de hacer cancelaciones, aunque admitió que podrían registrarse retrasos.


La jornada de protesta y huelga es la primera de varias en septiembre. El día 21 la CGT prevé otra protesta, y el 23 la Francia Insumisa (el partido de Mélenchon) convocó otra manifestación en París. Junto a Philippe Martinez, el jefe de la CGT, Mélenchon considera a las reformas como un golpe de Estado social. El martes en Marsella, donde participó en la manifestación local, Mélenchon se declaró confiado en que las protestas hagan recular al gobierno. Sin embargo, para Macron ésta sería la primera verdadera victoria legislativa de su presidencia, la primera de una serie de reformas clave en su plan para “relanzar” Francia.

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Viernes, 23 Junio 2017 17:10

Aula abierta

La contundencia del paro magisterial sorprendió a propios y extraños. Por todo el país, día a día, desde el pasado 12 de mayo –un día después de la declaración del cese de actividades–, calles y avenidas de distintas ciudades son ocupadas por miles de quienes tienen por trabajo formar a las nuevas generaciones.

 

En todas y cada una de esas actividades, masivas por demás, resalta el entusiasmo y la disposición de todas las personas allí reunidas: mujeres y hombres, adultos y jóvenes, agitando sus propósitos, denunciando al gobierno, entonando sus consignas con energía, en no pocas ocasiones cantando, brincando, hablando con la gente para explicar las razones de su lucha, cubriendo extensos recorridos para garantizar con sus cuerpos, voz e imagen, un testimonio fiel de su decisión de conmover a todo el país ante un reto que es nacional: garantizar la financiación plena y oportuna de una educación de calidad.

 

La continuidad de sus acciones, la decisión de estar en la calle, resume un mensaje nítido: para enfrentar al gobierno no son suficientes razones –el poder es sordo–, hay que imponerlas.

 

Han salido, entonces, miles a dar lo mejor de sí, a dictar su mejor clase, en una aula abierta a la cual concurre todo el país. Ejemplo y testimonio también para sus educandos, para sus familias: ningún derecho lo conceden y garantizan sin lucha, sin resistencia. O lo que es igual: todo problema público tiene solución siempre y cuando lo enfrentemos como un solo cuerpo.

 

Al tablero

 

Decidirse por un aula abierta no es fácil, como no lo es sostenerla, pero las circunstancias así lo obligan: la crisis financiera del sector, la precariedad del servicio de salud, el estrés y el acoso laboral, la jornada única, la insuficiencia alimentaria ofrecida a quienes estudian, entre otras razones, son parte del conjunto de razones que, acumuladas y sin resolución efectiva por el ente oficial, obligaron al magisterio colombiano a escribir con letra mayúscula: ¡YA NO MÁS!

 

Circunstancias de precariedad laboral y educativa, que para el caso de Bogotá ya habían llevado a la Asociación Distrital de Educadores (ADE) a marcar el 17 de mayo como el día cero para iniciar el cese de labores. Otros sindicatos seccionales, como la Asociación de Institutores de Antioquia (Adida) y la Asociación de educadores de Cundinamarca (Adec), también habían tomado la irrevocable decisión de un paro, aunque aún no le habían marcado fecha.

 

En otras seccionales también estaba la inquietud sembrada, circunstancia que llevan a Fecode, la Federación que agrupa al gremio magisterial, a convocar para el 8 de mayo con carácter urgente su Junta Nacional, la misma que reúne las 32 filiales que la integran, y en la cual toman la determinación de un paro indefinido del sector a partir del 11 del mismo mes. Las banderas del mismo, ya enunciadas, tienen sus razones y alternativas de solución:

 

Las materias

 

Financiación de la educación


Como se recordará, a partir del Acto Legislativo 01 de 2001 fue creado el Sistema General de Participaciones (por el cual se giran los recursos para educación, salud, saneamiento básico y agua potable), reemplazando al Situado Fiscal que era la fuente de recursos para la educación.

 

Esta medida, creada con criterio transitorio, dura hasta este año, dejando en el limbo no solamente la educación, sino también la salud, el saneamiento básico y el agua potable. Ante ello el magisterio exige, como solución, la aprobación de un nuevo Acto Legislativo que resuelva de manera definitiva la financiación de la educación, con recursos suficientes.

 

Las condiciones en el puesto de trabajo


El trabajo formativo de las nuevas generaciones no es tarea sencilla, es exigente. El trabajo no se reduce a la presencia en el salón de clase, a repetir saberes y propiciar repeticiones como loros. No. La labor formativa implica un esfuerzo preparativo extraclase, pensar qué se construye, cómo y con quién se construye, cómo motivar, etcétera, pero también un esfuerzo posclase, de evaluación, para estimular que los procesos de formación tengan consecuencia lógica con la realidad de la nación.

 

Esto es lo más evidente, pero también están todas las tensiones desprendidas de la convivencia, de las necesidades de todo tipo que portan las personas jóvenes, las que en no pocas ocasiones llevan a contradicciones y tensiones intensas entre quien forma y quien es objeto de este proceso. Tensiones que también se desprenden de las difíciles situaciones económicas (pobreza) en que viven quienes estudian, pues las problemáticas familiares también llegan a los colegios.

 

Entonces, no es raro que quien forma, tras 5, 10 o más años de labor, soportando situaciones extremas, atendiendo día a día 40 y más estudiantes, llegue a situaciones de estrés.

 

De esta dinámica, asociada a los tiempos cambiantes que vivimos, cada vez más complejos y exigentes, se deriva un estrés profesional –laboral–, endémico. Los cuadros depresivos y de angustia cubren a centenares de mujeres y hombres dedicados a la docencia. El cuadro de salud es tal que en medicina laboral les incapacitan hasta por seis meses, y sin planes de rehabilitación ni de recuperación de la salud les decretan su pensión por invalidez. ¿Qué hacer con esta realidad, que no le sirve al país ni a quien padece el problema? La verdad es que el magisterio requiere encontrarle solución a la problemática que origina esta situación.

 

Una vía preventiva para ello, para impedir llegar al extremo, es la aprobación de un modelo de año sabático para quien cumpla cinco o diez años de labor constante, por medio del cual no sólo toma aire quien trabaja en la docencia sino que también se adentra en procesos de formación constante, oxigenación que sin duda redundará en mejores capacidades formativas para sus educandos.

 

Acoso laboral


Esta es una realidad poco denunciada pero real, propiciada en parte por la expedición de normas, lineamientos y de política educativa, que de ninguna manera favorecen la labor educativa.

 

Salud


Este tema resume con toda claridad la precariedad que a todo nivel vive la educación en nuestro país. Lo que debiera concretar un derecho humano fundamental quedó reducido a la suplica permanente ante la entidad contratada para que atienda al paciente.

 

A pesar de que la salud tiene que estar vigilada y garantizada desde el gobierno nacional a través del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, con dineros aportados por el patrón y el magisterio, administrados a través de un contrato de fiducia, los afanes económicos del gobierno terminan por someter a crisis este derecho al desviar los recursos reunidos para cubrir con ellos otras obligaciones como cesantías y pensiones; de igual manera, el interés de ganancia de quienes son contratados para prestar el servicio, con su afán de lucro, terminan por privilegiar una mayor ganancia a prestar un buen servicio.


Las soluciones se han planteado de muchas formas y el gobierno a través de sus tres representantes en el Consejo Directivo del Fondo, no resuelve. La salida definitiva, es asumir en forma directa el servicio médico asistencial para el magisterio y sus familias, eliminando los contratos. En las regiones son los secretarios y secretarias de educación, quienes deben vigilar que estos servicios se presten con oportunidad y efectividad, para que haya prevención de las enfermedades y se cumpla con lo establecido en salud laboral.

 

Jornada única


Debe aclararse, ante todo, que Fecode no se opone a esta Jornada, mal podría hacerlo pues la misma surge de un acuerdo alcanzado en el año 1993, cuando se firmaron los aspectos centrales de la Ley General de Educación –luego convertida en la Ley 115/94–, en la cual queda consagrada esta Jornada.

 

Pero la Jornada única no puede decretarse sin garantizar condiciones básicas para que docentes y estudiantes la aprovechen en las mejores condiciones: edificaciones y dotación adecuada, espacios físicos ajustados a la demanda de centenares de estudiantes que requieren alimentación balanceada para lo cual las autoridades correspondientes deben destinar los recursos necesarios para construir y dotar restaurantes dentro de los colegios, y así garantizar desayuno y almuerzo balanceados, además de los refrigerios; áreas amplias, bien dotadas, con acompañamiento permanente, para que no terminen saturados por la extensa permanencia en un solo lugar; pero también salario profesional, para que el magisterio ejerza su labor con pleno reconocimiento del esfuerzo que realiza.

 

Sin así garantizarlo, este reto no es factible de ser concretado. Pero, además, es necesario resaltar que a esta Jornada no puede llegarse por la vía de los estímulos que las Secretarías de Educación ofrecen a las rectorías, bien sea por la valoración de calidad o de eficiencia, u otro tipo de reconocimientos, ni a través de imposiciones procedentes desde el Ministerio de Educación, pues ello no resuelve el problema ya planteado; lo que hacen las autoridades educativas al así actuar es reducir el hecho educativo a una simple concentración de estudiantes en un espacio físico, lo cual no promete como resultado final nada más que desastres.

 

Algunas lecciones

 

  1. 1. Asiste el magisterio colombiano a un cambio generacional que propicia la potenciación energética que ahora se ve. Si bien este cambio no es total, sí es evidente que una generación de docentes está cerrando su ciclo y el relevo ya está tomando sus banderas. Llevar a cabo este proceso de manera armoniosa es condición fundamental para que el gremio gane en fortaleza así como en la concreción de una nueva visión sobre el hecho educativo.
  2. El magisterio se reafirma en la concepción de que si no es luchando, peleando, haciendo un cese de actividades, no se logra conquista alguna.
  3. En el proceso vivido hasta ahora logramos una mayor unidad en el gremio, la cual podrá ahondarse si el acuerdo final está a la altura de las demandas levantadas por la base magisterial.
  4. Un talón de Aquiles. Aún no logra el magisterio reconstruir redes organizativas y solidarias con el conjunto de la comunidad educativa, hacerlo sería la condición para ahondar una labor formativa que supere el salón de clase y toque las condciones de vida de nuestras sociedades.

 

Esta precariedad tiene expresión en el formalismo que hoy comportan los consejos estudiantiles y otras instancias de participación de estudiantes. Hay que estimular su constitución y existencia, pero también hay que garantizar su autonomía, actividad permanente y, con ello, su politización.

 

Al terminar de escribir esta nota, en una fase de la negociación que ha llevado a la delegación de Fecode a concentrarse durante varios días con el Ministerio del ramo, sin que éste ceda en sus política económicas y de otros órdenes; acompañada la delegación magisterial desde las calles por marchas y mítines por todo el país, una realidad brilla por su nitidez: El Magisterio colombiano no se rinde... ¡carajo!

Publicado enEdición Nº236
Viernes, 23 Junio 2017 17:03

Para aprender y proyectar

Para aprender y proyectar

Una negociación intensa. Esa ha sido la marca que resalta de la discusión del pliego de solicitudes presentado por los estatales a su patrón. El factor Fecode contribuyó de manera sustancial a ello, sin duda, llevando al Gobierno a un terreno resbaladizo, y propiciando que los trabajadores busquen la calle como principal escenario para presionar un resultado favorable en sus demandas.

 

En ese ambiente, donde se presentan paros de 24, 48 y 72 horas de algunos sectores de los estatales, se alcanza el acuerdo del incremento salarial, no sin vivir prolongadas discusiones sobre los derechos de los trabajadores y la situación económica del país, para acordar un incremento salarial del IPC causado en el 2016 (5,75%) más un 1 por ciento. Logro agridulce que refleja una correlación de fuerzas que aún no es favorable para los contratados. Falta mucha labor educativa y organizativa para que así sea.

 

En todo caso, la dinámica ganada en la negociación refleja con claridad el criterio con el cual llegamos algunos sectores a esta negociación: encararla con el reto de superar anteriores experiencias, donde el Gobierno impuso criterios o firmó acuerdos que luego incumplió. Con esa claridad por parte de los delegados de los trabajadores, fue instalada en marzo la mesa para la concertación, debiendo parar la misma el 6 de abril por una tutela interpuesta por otras organizaciones sindicales que exigían participación en la negociación. El 25 de mayo la mesa retoma actividades, proyectadas según la ley para veinte días hábiles, los cuales resultaron insuficientes, acordando una prórroga de 8 días que terminan el 17 de junio.

 

Ampliación de tiempos que denota la dificultad afrontada para abordar el pliego, mucho más cuando la representación de los trabajadores corre a cargo de diversidad de organizaciones (Cut, Cgt, Ctc, Únete, Fenaltrase, Utradec, Fecotraservipúblicos), sin afinidad de objetivos y criterios para encarar la defensa de sus representados.

 

Como siempre, ante la opinión pública el único punto que ventila el Gobierno es el concerniente al salario mínimo, sin aclarar aspectos sustanciales en la negociación como superación de la informalidad contractual, ampliación de nómina, política de género y otros.

 

De la negociación afrontada en el 2017, y con el criterio de sacar lecciones de la misma que sirvan como aprendizaje al conjunto del movimiento sindical y social, resumimos en 4 aspectos las principales temáticas por apropiar.

 

Criterios mínimos para los pliegos de solicitudes

 

  1. Los pliegos de peticiones deben ser elaborados con la participación del conjunto de asociados, implementando para ello talleres y llevándolos a asamblea general para su aprobación. Hay que actuar así porque aún predomina el viejo método de que dos o tres elaboran los pliegos y son pocos quienes los aprueban.
  2. Cuando los pliegos de peticiones sean unificados, es decir de varios sindicatos, los mismos deben ser aprobados por asambleas de cada uno de los sindicatos y por una asamblea conjunta.
  3. Los pliegos deben contener aspectos económicos, culturales, laborales, administrativos y políticos, definidos con precisión en tiempo, modo y lugar. Así hay que proceder pues por lo general son muy genéricos y a veces son abstractas, lo cual le quita fuerza a la negociación.

 

¿Cómo debe funcionar la comisión negociadora?

 

La experiencia es que la comisión negociadora de los trabajadores es muy desigual, integrada por compañeros que nunca han estado en una comisión de estas –son delegados por primera vez para enfrentarse a una negociación macro como ésta.

 

Para evitar improvisaciones, la experiencia enseña que deben definirse previamente los perfiles para quienes la conformen, garantizando dirigentes que tengan, por lo menos un buen nivel: técnico y académico, y con conocimiento del desarrollo de los puntos centrales de la negociación.

 

Y para preparar el relevo directivo, en la comisión negociadora debe garantizarse un equilibrio entre compañeros con experiencia y quienes están en un proceso de desarrollo y aprendizaje.


Al respecto, de la negociación del presente año, hay que destacar lo siguiente:

 

  1. Persisten los desniveles pronunciados entre los negociadores de los trabajadores –en información, conocimiento, prácticas y experiencia.
  2. Garantizando la asistencia de dirigentes ya forjados y otros en proceso formativo, debe certificarse que unos y otros posean conocimiento básico de la estructura del Estado y las competencias de cada una de ellas, para que puedan interpelar en la discusión que tienen que ver con el funcionamiento de todo el Estado colombiano.

 

De igual forma, deben tener conocimiento del presupuesto nacional, departamentales y municipales, es decir, que conozcan cómo se aprueban, ejecutan, modifican, cuándo hay un traslado de rubro, etcétera; además, es fundamental tener capacidad técnica mínima en estos aspectos. Otro elemento es conocer la política económica del Gobierno, sus características y deficiencias.

 

Un aspecto que no debe repetirse: la negociación aún en curso tuvo dificultades en la mesa central de negociación por cuanto no había precisión en los objetivos fundamentales perseguidos; nos tocó hacer una discusión sobre la marcha y precisarlos. También debe tenerse claridad de la metodología, los espacios y los cronogramas de la negociación, porque de ello depende el ritmo de la negociación. En la negociación que encaramos en un primer momento el gobierno impuso el ritmo, lo que por fortuna corregimos a tiempo, reencausándolo.

 

Este descuadre pudo tomar formar porque en las primeras de cambio la coordinación entre los negociadores no fue la mejor, prevaleciendo protagonismo, prevenciones, rivalidades, las que en ocasiones afloraron en medio de la negociación; por fortuna pudimos superar este desfase a través de la discusión colectiva y estableciendo unos voceros, garantizando que esos tuvieran un manejo metodológico definido, donde la participación descansara en todos y no únicamente en el vocero.

 

Otra experiencia importante: el manejo de la información. En esta oportunidad fuimos oportunos en la expedición de boletines sobre cada negociación, el whatsapp y otro medios fueron utilizados, permitiendo que los trabajadores y los dirigentes sindicales del resto del país tuvieran un conocimiento efectivo del desarrollo de la negociación, lo que facilitó la programación y realización de los mítines, plantones y posteriormente los paros, y desarrollar el gran paro del magisterio colombiano, y los paros del sector estatal de 24, 48, 72 horas, e incluso algunos indefinido acompañando a Fecode.

 

No puede dejarse pasar que en la negociación se definió que el principal instrumento de lucha de los trabajadores, para acompañar la discusión del pliego, era la movilización, de tal forma que pudiéramos ir a las calles, ubicarnos en ellas, presionando la negociación al tiempo que ampliábamos hacia la sociedad en general el contenido de nuestras demandas.

 

Experiencias sindical y política

 

  1. 1. Logramos denunciar y afectar ante la opinión pública la política económica neoliberal del Gobierno, se descascaró el carácter demagógico y represivo de Juan Manuel Santos.
  2. Logramos demostrar ante la opinión pública la justeza de nuestras peticiones, así lo reflejaron las encuestas realizadas en televisión y en radio, donde la opinión fue ampliamente favorable a las peticiones de los trabajadores; el impacto que esto generó en los medios los llevó a ser más prudentes en el manejo de la información, obligándose a brindarnos algunos minutos para exponer nuestras ideas.
  3. Las movilizaciones del magisterio y los estatales estimularon a otros sectores para la lucha a nivel nacional; el Comando Nacional Unitario, integrado por las centrales y la federaciones estatales, entre ellas Únete, desarrollaron actividades de coordinación a nivel nacional y a nivel territorial.
  4. En relación con el salario: se firmó un acuerdo parcial del salario para el sector público, de la inflación causada en el 2016 (5,75%) más un 1 por ciento sobre el IPC. La forma y el método como se logró el acuerdo, generó críticas internas en la bancada de los trabajadores negociadores, al considerar Únete que el momento en que esto ocurrió no era el mejor ya que le generaba un vacío a Fecode; sin embargo, al imponerse la lógica de la mayoría debimos firmar el acuerdo parcial de salario.

 

Pendientes

 

  1. 1. Tras lograr una prorroga de ocho días, continúa la negociación en medio de paros y de la movilización, la cual termina el 16 o el 17 de este mes. El 8 de junio, por ejemplo, los trabajadores de la Aeronáutica Civil lograron (tres organizaciones filiales de Únete) afectar el tráfico en más de 15 aeropuertos del país, y se preparan para concretar nuevas jornadas de protesta y movilización durante esta semana.
  2. Alcanzamos avances en la política de género: de 21 puntos alcanzamos 19.
  3. Seguimos negociando y están pendientes de resolución la inmensa mayoría de puntos del pliego presentado. Hay que destacar el incumplimiento del acuerdo colectivo vigente para los años 2013- 2015, no cumplido en un 60 por ciento por el Gobierno (en materia de derechos, administrativo, garantías).
  4. La Carrera Administrativa: estamos discutiendo la necesidad de que en el sector público se apruebe un escalafón de la administración pública, que permita que los trabajadores, teniendo en cuenta su antigüedad, su mérito, su desarrollo en la formación y capacitación, puedan ascender de manera automática –en la actualidad no tienen derecho a ascenso, la planta de personal está congelada en relación con la estructura del empleo público.
  5. También planteamos la necesidad de hacer un pacto sobre trabajo digno y decente en la administración pública, aplicando los criterios y condiciones establecidos por la OIT para ello.
  6. En el punto de derechos y garantías sindicales, estamos negociando el derecho a un programa de televisión para los trabajadores, dirigido por las centrales; también está el punto concerniente a los permisos sindicales, con modificación del decreto 160 (que reglamenta el derecho de negociación a los empleados públicos, modificación que debe ser concertada entre el Gobierno y los trabajadores)
  7. Exigimos, asimismo, que la Ministra de Educación derogue la directiva 037, mediante la cual ordenó el no pago de los salarios de los docentes, y que el Alcalde de Bogotá le de desarrollo al pliego presentado por la ADE, del cual no han atendido ni una sola petición.

 

* Presidente de la Unión de trabajadores del Estado y los servicios públicos

Publicado enEdición Nº236