Caravana de Madres Centroamericanas. Foto: Mario Marlo/ La Izquierda Diario

 

Integrantes de la 13 Caravana de Madres Centroamericanas denunciaron hoy la desaparición de unos 100 mil emigrantes en su trayecto hacia el “sueño americano”.
El contingente está integrado por madres y familiares de emigrados, de los cuales se desconoce su paradero o destino, procedentes de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras.
La Caravana recorre varios estados mexicanos y en la capital del país marchó por el Paseo de la Reforma. Frente a la embajada de Estados Unidos responsabilizaron a su gobierno por las políticas de seguridad que van contra los derechos humanos en México y la región.También se pronunciaron en contra la Ley de Seguridad Interior que aprobaron los legisladores mexicanos y ahora espera por su promulgación. Dicha ley, aunque fue modificada en algunos de sus acápites, recibe el rechazo de la población al considerarla una estrategia del gobierno con vista a ejercer presión para su permanencia en el poder en las elecciones del 2018.

Este instrumento legal pretende además reglamentar el proceder de las Fuerzas Armadas en estados y municipios cuando sean rebasados por el crimen organizado, lo cual implicaría su militarización.

 

Madres centroamericanas

Caravana de Madres Centroamericanas. Foto: Movimiento Migrante Mesoamericano

 

(Con información de Prensa Latina)

 

 

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Lunes, 10 Abril 2017 08:37

Nace la Comisión de la Verdad

Nace la Comisión de la Verdad

Los resultados de la comisión no serán vinculantes jurídicamente, pero recabarán en la historia de la guerra, sus causas y evolución para aliviar a las víctimas y dejar claros los responsables. Buscan a más de 50 mil desaparecidos.
Santos firmó un decreto para crear una Comisión de la Verdad y una unidad para buscar a personas desaparecidas.


Gracias al Acuerdo de Paz entre gobierno y Farc, se creó esta semana la Comisión de la Verdad en Colombia. Ante un público emocionado y conmovido, el presidente Juan Manuel Santos firmó un decreto con carácter de ley que, además, pone en marcha la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas. Los ojos brillaban en los rostros de las víctimas que durante décadas han esperado por estos organismos los cuales serán una realidad gracias a la reciente aprobación en Congreso del Sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición acordado en La Habana.

Aunque en Colombia ya existió una Comisión Nacional de Reparación que incluyó un grupo de memoria, y luego la Ley de Víctimas dio a luz al Centro Nacional de Memoria Histórica, la firma de esta semana abre la posibilidad a una Comisión de la Verdad en todo el sentido, cuyos resultados no serán vinculantes jurídicamente, pero que recabarán en la historia de la guerra, sus causas y evolución para aliviar la pena de las víctimas y dejar claros los responsables. Igualmente, la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas es una luz de esperanza para los más de 50 mil hombres y mujeres que no saben el paradero sus seres amados: estudiantes, líderes sociales, sindicalistas, o trabajadores y ciudadanos comunes y corrientes a quienes un día un grupo armado ilegal o el mismo Estado se llevó con ellos y nunca regresaron.

Por eso, las lágrimas rodaban por las mejillas de viudas y húerfanas presentes en la firma del decreto en el Centro de Memoria Distrital donde, además, se encontraban los principales funcionarios del alto gobierno e integrantes del Secretariado de las Farc. Las víctimas de crímenes de Estado alzaron la voz en medio del acto protocolario para exigir tomar el micrófono como lo hicieron aquellas afectadas por Farc y paramilitares. “Somos una generación de hijos e hijas a la cual se nos llevaron a nuestros padres”, dijo Alejandra Gaviria al final de evento cuando se les permitió subir al escenario. Su padre, Francisco Gaviria, fue desaparecido, torturado y asesinado en 1987 por pertenecer a la Unión Patriótica (UP) . “Usted, señor Presidente, se compromete con toda la verdad, la verdad para todas las víctimas. Esta firma significa además un compromiso de muchas partes incluyéndolos a ustedes, amigos militares. Necesitamos que se desclasifiquen los archivos militares”, concluyó la joven.

Junto a ella, en la tarima principal, Yolanda Pinto escuchaba atenta. Su esposo fue secuestrado por las Farc y asesinado durante el cautiverio junto a 10 militares y civiles en una tragedia que sacudió todo el país. La mujer fue enfática en explicar que no guarda rencor contra la guerrilla y que su fin como grupo ilegal es un regalo necesario para sus nietos, que no pudieron conocer a su abuelo, y para un país que merece un mejor futuro. “La Comisión de la Verdad que se conforma ahora es una de las herramientas más potentes para lograr entender las razones del conflicto, curar las heridas pero sobre todo aprender de esos errores. Ese dolor y todo lo que nos hicieron tiene que servir para que no se vuelva a repetir nunca jamás” afirmó Yolanda Pinto en diálogo con PáginaI12.

Al terminar el protocolo, otras víctimas como Clara Rojas, quien estuvo secuestrada en campamentos de Farc y se encontraba en el recinto, se cruzó con guerrilleros como Victoria Sandino, Pastor Alape e Ivan Márquez. Los indígenas de Cauca, por su parte, se acercaron a los comandantes y celebraron con un abrazo y una foto el hecho más importante en la historia reciente de Colombia para dar con la verdad de medio siglo de guerra. Santos había dicho minutos atrás que la verdad es incluso más reclamada por las víctimas que una reparación económica y muchas lo ratificaron entusiastas frente a la firma del decreto que incluye la conformación de un grupo que escogerá los comisionados.

De acuerdo con gobierno y el Acuerdo de Paz, la Comisión tiene la misión de contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido y ofrecer una explicación amplia de la complejidad del conflicto armado. También de promover y contribuir al reconocimiento de las víctimas; de responsabilidad de quienes participaron directa e indirectamente en el conflicto armado; y de toda la sociedad de lo que sucedió. Dicha Comisión durará tres años, más seis meses iniciales del periodo de preparación en el que se escogerán once comisionados que los mismos colombianos podrán postular de manera amplia y pluralista. Los mismos que eligen estos investigadores serán quienes elijan los magistrados de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) que también hace parte del Sistema Integral pactado en La Habana y que significa para toda la sociedad colombiana la oportunidad de transitar a tiempos sin conflicto armado gracias a la justicia y la verdad.

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Domingo, 02 Abril 2017 14:44

Mocoa, desastre con interrogantes

Mocoa, desastre con interrogantes

Tras el paso de cada hora, la magnitud del desastre al cual está sometida la población de Mocoa-Putumayo, producto de una avalancha de los ríos que la circundan (Putumayo, Mulato, Sangoyaco) adquiere proporciones dantescas.

Así lo confirma el número de muertos, heridos, desaparecidos, que crece sin parar. Pero también la destrucción de su poblado el cual quedó arrasado en un 50 por ciento, según algunas informaciones provenientes del lugar de los sucesos.

 

Las cifras

En la amanecida del primero de abril, apenas conocidas las primeras informaciones sobre esta avalancha, la cifra de muertos era cercana a los cien; hacia las 2 de la tarde de este mismo día ya rondaban los 130 fallecidos; hacia las 5 pm ya sumaban más de 150. Los heridos y desaparecidos, cada uno ellos, en cada caso, han rondado las 200 víctimas, tres docenas de los heridos en grave estado.

Y así ocurría, porque en la medida que desechos de casas, carros, piedras de gran tamaño, pantano, etcétera, era removido surgen cadáveres, así como heridos. Y en la medida que esto ocurría, la angustia del desastre era cada vez más evidente en los rostros de los sobrevivientes, quienes ante esta realidad constataban que algún familiar o conocido no aparecía con vida.

Pero los cadáveres y heridos no dejan de aparecer, a tal punto que el domingo 2 la cifra total de muertos, según distintas fuentes, oscila entre 254 –prensa internacional–207 –reportes de la Casa de Nariño– y 238 según El Espectador,

La disparidad en las cifras confirma, a todas luces, que no existe control total de los organismos de socorro sobre el terreno de Mocoa, superados por la magnitud del suceso. Esto incluso y a pesar del cúmulo de socorristas y funcionarios desplegados sobre el terreno, así como, de la presencia del mismo Juan Manuel Santos. Como siempre, realizando presencia oficial tras lo hechos, con rostro compungido, como en campaña electoral, abrazando, en este caso, a los deudos. ¿Cuándo será que los empobrecidos y marginados pueden participar del diseño integral de sus territorios? ¿Cuándo será que sus necesidades son tomadas realmente en cuenta? ¿Cuándo será que lo fundamental sea la prevención y no el socorro?

 

 

El desastre

 

Sorprende, al momento de dar explicaciones del por qué de la avalancha, que el Gobierno descargue la culpa en el invierno. “Llovió sobre Mocoa –según Santos– como no sucedía desde hace 25 años”. La pregunta obligada es: ¿Y qué sucedió hace 25 años en este poblado cuando tal cantidad de agua mojó sus tierras? Por parte alguna aparece información que indique sobre decenas o cientos de muertos, heridos y desaparecidos.

La otra explicación de la magnitud de lo ocurrido, es que las casas edificadas eran frágiles. ¿Construidas así por el clima? ¿Por la falta de recursos económicos de quienes así las levantaron?

La verdad es, como siempre, que quienes llevan la peor parte en este tipo de sucesos, son aquellas familias que construyen sus viviendas cerca o al borde del lecho del río. Así parece ocurrir con quienes habitaban los barrios San Miguel y Laureles, arrasados totalmente. Algo similar pudo suceder con quienes habitaban otros barrios, entre ellos: El Libertador, Progreso, La Independencia, Modelo, San Antonio, San Agustín y otros más.

Dos cosas resaltan de esta realidad: 1) si el agua lluvia que cayó como diluvio sobre estas tierras no fue absorbida por los bosques que deberían existir cerca de su lecho y en el conjunto de su cuenta, es porque un proceso de deforestación creciente tomó mayor forma en el curso de los últimos 25 años; 2) Si decenas de familias tienen que construir sus viviendas cerca o en los márgenes de los ríos es porque no tienen acceso a tierra bien ubicada, con lo cual se reduciría la posibilidad de este tipo de desastres.

Lo que también llama la atención acá, es que esto ocurra en un poblado como Mocoa, rodeado de tierra. Salta a la vista que aquí, como en el resto del país, la tierra está concentrada en manos privadas. Una redistribución de la misma es indispensable para poder reconstruir la población y evitar que en algún momento esto vuelva a suceder. De no proceder así el poblado debería ser reubicado pues nadie puede asegurar que otro invierno no produzca iguales consecuencias.

La otra medida por implementar, de inmediato, es la reforestación de todo el lecho y la cuenca de los ríos que rodean a Mocoa. Control sobre la tumba de bosques, e inspeccionar si río arriba existen explotaciones mineras o de otro tipo que hayan facilitado este desenlace.

Todo esto es para las semanas, meses y años que vienen. Mientras así se actúa, la cifra de muertos y heridos no mermará. Los desaparecidos irán apareciendo, seguramente aguas abajo de todos y cada uno de estos ríos.

El país debe aprender la lección, sobre todo los sectores populares sometidos a la falta de programas oficiales que le permitan acceder a vivienda digna, así como, a tierra suficiente para erigir hábitats realmente sustentables. Dos reformas inaplazables, que los movimientos sociales deben encarar: urbana y agraria.

 

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ACTUALIZADO

2 de abril de 2017, 6:00 am

1 de abril de 2017, 5:00 pm

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La búsqueda de personas desaparecidas en Antioquia: ¿Efectiva la implementación del acuerdo de La Habana?

 

El Plan Integral de Búsqueda de Desaparecidos, promovido e iniciado como punto central del punto 5: Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, dado en la mesa de La Habana entre el Gobierno y las FARC, el cual ya tiene sus inicios concretos para efectos sobre el esclarecimiento de los desaparecidos.*

A mi modo de ver, cuatro ejes importantes acorde con lo pactado en la Mesa de la Habana, se hace posible un trayecto en el esclarecimiento de la verdad sobre los desaparecidos en Colombia.


1. El territorio- identificación de espacios geográficos de desapariciones e identidades.

2. Las instituciones gubernamentales: el municipio e instituciones del gobierno como Instituto de Medicina Legal y fiscalía en la búsqueda de los desaparecidos.

3. Las Víctimas: memoria, lugar y espacio vivido de los desaparecidos en coordinación con las instituciones del Estado.

4. Justicia Restaurativa: la responsabilidad histórica del Estado e implicados hacia una reparación individual y colectiva a las familias y a la memoria-presente de desaparecidos.

Como trabajo metodológico y en respuesta al “Plan Integral de Búsqueda de Desaparecidos” promovido desde la mesa de las negociaciones entre el Gobierno y las Farc, se ha dado inicio en el Departamento de Antioquia conjuntamente, un trabajo integral y consensuado entre el Instituto Nacional de Medicina Legal, la Fiscalía y los familiares de víctimas, bajo el trabajo del grupo de N.N., lofoscopia de rastreo y documentación a través de las necrodactilias de los cuerpos sin identificar del Jardín Cementerio Universal. Bajo esta implementación se realizará el esclarecimiento de 125 personas sobre 130 personas por desaparición forzada, que se exhumarán en el mes de Marzo de 2017 y las cuales se encuentran en el Cementerio Central en Fosas comunes*.

Esta búsqueda se le ha denominado “Plan Cementerio”, donde se busca intervenir los camposantos en los que se conservan, según diversos organismo de Derechos Humanos existen más de 75 miles personas desaparecidas en todo el territorio a causa del conflicto armado colombiano, esta cifra está en contraposición con los datos registrados por la Unidad para las Víctimas, la cual señala que hasta ahora están registradas 47.474 víctimas por desaparición entre los años 1977 y 2015.

 

Para una memoria colectiva: buscar y encontrar.


En Colombia los familiares de las víctimas, sufren por no saber dónde están sus seres queridos, indígenas, campesinos, afros, mestizos, los cuales fueron asesinados y desaparecidos en el horror de un conflicto armado. La memoria colectiva e histórica, implica un ejercicio permanente, gradual basado en una pedagogía cotidiana y política sobre lo que ocurrió en Colombia. El tema de la NO repetición está muy lejos, pues llevamos más de cinco (5) décadas de genocidio y exterminio en América Latina, lo cual se sigue perpetrando como mecanismo de eliminación y exterminio de poblaciones enteras bajo regímenes autoritarios y represores amparados de manera sinuosas bajo “democracias crematísticas”* que de democracia incluyentes de ser, aún están lejos en este tiempo presente. El siglo XX esta adherido, aún en este tiempo-operativo no se ha despegado de los acontecimientos de exterminio, la historia de manera cerril se extiende y los sucesos giratorios aún se conservan donde los ciudadanos están al paso del tiempo y no viceversa, por ello aún la muerte como política de Estado ronda*. En Colombia sus ciudadanos no se liberan aún del asecho del exterminio ruin de un sistema que parece como Democracia, pero que permanece como agua estancada.

 


¿Cuántas exhumaciones se han realizado en el año 2016?


En el año 2016 esta metodología implementada denominada “Plan Cementerio, se han reportado 311 restos exhumadosen cementerios de Nariño y Santander, Huila, Chocó y Antioquia, de por sí muy buena la intención, pero esta suma es verdaderamente irrisoria ante el semejante horror que aún se vive por el esclarecimiento de la verdad. Es buena la voluntad, pero falta celeridad, se requiere que los municipios y sus gobernantes de todo el país sean incluyentes y estén más comprometidos con la búsqueda de las personas desaparecidas en los diversos espacios geográficos.En esta dinámica territorial para el esclarecimiento sobre esos “espacios de fosas comunes” se tiene un soporte acorde con la metodología implementada por el acuerdo de la Habana que hoy se inicia hacia los territorios en el corregimiento de Santa Ana, municipio de Granada, Oriente de Antioquia, y en la población de Marsella- Risaralda.

En ese contexto territorial, se posibilita una memoria colectiva e histórica, siendo claro y esperanzador los acuerdos conlas FARC-EP y actualmente el iniciático proceso con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en su debido curso. Lo más importante es avanzar hacia una sociedad que insiste en la Paz y el compromiso de un Estado. Sin duda, el gran reto grande es vencer la violencia domesticadora de un Estado y las formas de hiper –guerra desde los ámbitos institucionales. Es un desafío grande, hacia los miles de ciudadanos, de generaciones distintas que se decidan a explorar y entrar en una conciencia histórica, bajo una pedagogía cotidiana y políticasobre lo que ocurrió en Colombia y de otro lado, un camino para avanzar hacia una verdadera justicia restaurativa en medio de una institucionalización que es represora en medio de un proceso en Paz, bajo una hiper-guerraexterminando ciudadanos. Actualmente, existen en esta memoria colectiva, 136 líderes asesinados en medio de este proceso de Paz, donde ya se cuestiona el galardón de un Premio Noble de Paz dado al presidente Juan Manuel Santos. Me pregunto señor lector -¿Hastacuándo soportar tantaignominia? ¿Cómo avanzar en una pedagogía cotidiana y política para que miles de ciudadanos, generacionalmentese sumen ante el dolor de los miles de desaparecidos en Colombia? ¿Qué le espera a este presente si, los ciudadanos no son capaces de asumirse bajo una memoria histórica y política?¿Cómo derrotar los vínculos de la guerra en medio de un proceso de Paz?

 

* Geógrafa, investigadora social, articulista.

*Ver al Web: http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/Documents/informes-especiales/abc-del-proceso-de-paz/victimas.html

* Ver la nota periodística en El Colombiano: http://www.elcolombiano.com/colombia/desaparecidos-del-cementerio-universal-de-medellin-FF5979564

* Ver sobre ello “ La República” de Platón, en la sección página 467- 480 la disertación sobre Democracia

* Ver sobre ello el análisis del tiempo presente en la obra del filósofo Giorgio Agamben: Cartas a Pablo, El Tiempo que resta”.

 

 

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Marcha multitudinaria a 40 años del golpe en Argentina

En una de las movilizaciones más grandes de los últimos años, más de cien mil manifestantes encabezados por Abuelas y Madres Fundadoras de Plaza de Mayo e H.I.J.O.S de desaparecidos marcharon este jueves aquí para recordar cuatro décadas del golpe militar que instaló la dictadura más cruenta del país. La movilización llevó el lema 40 años de lucha, memoria y militancia: sin derecho no hay democracia.


Fue la primera marcha en el gobierno del presidente derechista Mauricio Macri, a quien llovieron críticas y reclamos. También fue la primera vez en que todos los medios de comunicación, tanto privados –salvo Crónica TV– como estatales, que ahora controla el gobierno, ocultaron las concentraciones y las marchas. Fue tan evidente que muchos de los manifestantes consultados mencionaron una y otra vez la palabra censura, que no sólo sucede con esta situación, desde que asumió Mauricio Macri, el pasado 10 de diciembre.


Aquí, en todas las capitales regionales y en otras ciudades del país decenas de miles marcharon este jueves. En Córdoba, Rosario, Sante Fe, Mendoza, Paraná y en el resto de las provincias, incluso en la turística Bariloche, donde estuvieron unas horas el presidente estadunidense Barack Obama y su familia, hubo marchas.


¡Macri basura, vos sos la dictadura!, fue uno de los cánticos más repetidos durante el acto en esta capital, donde acompañaron a los organismos de derechos humanos agrupaciones políticas, sociales, sindicales y estudiantiles. Asombró la cantidad de personas que llegaron con sus familias y se movilizaron de manera independiente.


En esta capital, al terminar el acto de la marcha central, entraron a Plaza de Mayo otros miles de manifestantes convocados por el colectivo Encuentro, Memoria Verdad y Justicia y por otra parte Hebe de Bonafini, de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, llegó en un camión, junto a militantes y algunos ex funcionarios del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) para realizar la ronda de los jueves, que se mantuvo en todos estos años desde 1977.


Durante el acto central, Estela de Carlotto leyó un documento firmado por Abuelas, Madres, H.I.J.O.S., Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas y Hermanos de Desaparecidos por Razones Políticas ante una plaza colmada, como lo estaba la Avenida de Mayo y calles adyacentes.


A 40 años del golpe genocida nos sentimos nuevamente convocados a defender la democracia, leyó De Carlotto, y afirmó que el cambio de gobierno significa a diario la vulneración de derechos.


En estos primeros cien días del nuevo gobierno, nuestra democracia retrocedió demasiado. Con decretos de necesidad y urgencia se violentaron leyes como la de servicios de comunicación audiovisual e instituciones como el Congreso, cuando se intentó imponer a dos jueces de la Corte Suprema. La necesidad y urgencia que los corría (alentaba) era la de desarmar el país que teníamos, integrado a la patria grande, con un Estado para el pueblo. En pocos días lo cambiaron por un país entregado a las corporaciones y con un Estado a espaldas al pueblo, señala el documento.


De igual manera se condenó el intento de asegurar este modelo neoliberal con un protocolo de represión para que el miedo interfiera en la protesta social y el reclamo por trabajo, educación, salud y vivienda sea demonizado.


Hubo referencia a los más de cien mil despidos, a la persecución política, al cierre de programas sociales, a las leyes que se están votando contra el pueblo y a la represión que ha regresado, por lo que nos convoca en esta plaza la necesidad de defender la democracia.


Reclamaron además que sean juzgados los civiles que participaron en la dictadura, con fuertes críticas a la corporación judicial que continúa defendiendo a sus socios, cómplices económicos y a los medios de comunicación que se beneficiaron del terrorismo de Estado.


En ese tramo recordaron cómo los periódicos derechistas Clarín y La Nación colmaron las hojas de sus diarios mintiendo sobre el terrorismo de Estado, acusando a los militantes de asesinos y mostrando como enfrentamientos los crímenes de lesa humanidad, con los argumentos de la teoría de los dos demonios. Cuarenta años después, beneficiados por la impunidad, esos medios siguen mintiendo, afirmaron en el comunicado leído por De Carlotto.


Reivindicaron a los ex presidentes Néstor Kirchner y a Cristina Fernández de Kirchner por sus políticas de derechos humanos y defendieron a la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, víctima de las operaciones del macrismo para apartarla del cargo.
En el mismo documento se exigió la libertad de la dirigente social y diputada del Parlamento del Mercado Común del Sur Milagro Sala y la renuncia del ministro de Cultura porteño, Darío Lopérfido, quien puso en duda el número de 30 mil desaparecidos. No vamos a permitir que nadie, ni menos que un funcionario, niegue esta ausencia forzada que son los 30 mil.


Los organismos también advirtieron sobre un doble discurso del gobierno de Macri, cuando habla de la continuidad de los juicios contra los represores pero al mismo tiempo despide a los trabajadores que los garantizan. Las políticas de memoria, verdad y justicia sólo se sostienen con los trabajadores y las trabajadoras adentro. Exigimos que se terminen los despidos, reclamaron.
Aunque se valoró el anuncio de Obama sobre la desclasificación de archivos secretos vinculados con la dictadura, De Carlotto exigió que se cumpla ese compromiso y se extradite al genocida Norberto Bravo, uno de los responsables de la masacre de Trelew, cuando 16 personas fueron asesinadas en una base de la Marina, en 1972.


“Esperamos acceder a toda la información que tiene Estados Unidos, que fue partícipe de los delitos de lesa humanidad que se cometieron durante las dictaduras de la región y el Plan Cóndor”, dijo De Carlotto, y añadió que Washington debe dejar de violar los derechos humanos, tanto en su territorio como en la cárcel de Guantánamo y en otros lugares del mundo.


Por último, la titular de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, repudió los intentos destituyentes a las democracias latinoamericanas y entre aplausos llamó a abrazar al pueblo de Brasil en defensa de la soberanía popular.
Añadió que van por (Nicolás) Maduro en Venezuela, por Evo (Morales) en Bolivia, por Dilma (Rousseff) y (Luiz Inacio) Lula (da Silva) en Brasil; las corporaciones no tienen fronteras; van por nuestra libertad y nuestros derechos.


Con la misma emoción de siempre, en esta marcha como en todos los años, se desplegó una larguísima bandera argentina con las fotografías de miles de desaparecidos, como un doloroso símbolo de lo que significaron los años del horror.

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Exhuman 66 cadáveres a pedido de la guerrilla

La extracción de los restos tuvo lugar en La Macarena, uno de los camposantos más emblemáticos de la disputa armada colombiana, porque allí se enterraron muchas de las personas que fallecieron en los violentos enfrentamientos.

 

A raíz de un pedido del gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, la Fiscalía exhumó 66 cuerpos de presuntas víctimas del conflicto en el cementerio de Nuestra Señora de la Macarena. La extracción de los restos tuvo lugar en uno de los camposantos más emblemáticos de la disputa armada colombiana, porque allí se enterraron muchas de las personas que fallecieron en los violentos enfrentamientos que se registraron en esa zona.


Durante dos semanas, los agentes de la Fiscalía trabajaron para exhumar los 66 cuerpos en el municipio de Meta, uno de los nueve zonas que las autoridades priorizaron para buscar a no identificados después de que los negociadores de paz del Gobierno y las FARC pidieran medidas humanitarias para hallar a los miles de desaparecidos en el conflicto. Según un comunicado del alto comisionado de Paz, la petición fue acordada por ambas partes en octubre en la capital cubana, sede de las negociaciones de paz. “Se solicitan medidas humanitarias para buscar, ubicar, identificar y entregar forma digna los restos de personas dadas por desaparecidas en razón del conflicto armado interno”, señala el texto. “La exhumación de La Macarena cumple con ese acuerdo y es el primer paso antes de la identificación y la entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas”.


La fiscal Sandra Herrera, quien verificó las exhumaciones, explicó que normalmente se dispone siempre de un equipo integrado por fotógrafo, antropólogo, topógrafo, un auxiliar de campo y un investigador, pero que para este caso está trabajando el doble del equipo. “Se han dispuesto más investigadores para la dedicación exclusiva de búsqueda de familiares con el fin de acopiar toda la información y así establecer el mayor número de cuerpos identificados”, aseguró.
Por su parte, la subdirectora nacional de Atención a Víctimas y Usuarios de la Fiscalía, Digna Isabel Durán, dijo que fueron exhumados más de 1000 cadáveres, de los cuales fueron identificados 897. “Con el fin de proveer de información a los laboratorios de identificación y de genética, se están tomando muestras biológicas a los familiares para procesar esta información que nos entregan los restos y realizar cruces con las bases genéticas que ya existen”, dijo. “De esta manera, la identificación de la persona es más confiable”.


La Fiscalía subrayó que La Macarena es el quinto cementerio intervenido en la región de los Llanos Orientales para cumplir con la petición del Gobierno y de la guerrilla de las Farc. Hubo ya tareas similares en San José del Guaviare, Villavicencio, Granada y Vistahermosa. En el resto del país también se trabajó en Cimitarra (Norte de Santander), donde ya fueron exhumados 70 cuerpos, y en Bocas de Satinga (Nariño), donde fueron exhumados otros 32, y próximamente se continuará con esos procedimientos en La Plata (Huila) y Yarumal (Antioquia). Los restos exhumados son analizados por equipos forenses de Medicina Legal con la colaboración del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organismo que también verifica el proceso.


Mientras tanto, hoy se volverán a encontrar representantes del gobierno colombiano y de los rebeldes de las FARC en La Habana. El objetivo es acordar una agenda para las próximas reuniones y terminar de superar el impasse que se dio en el proceso y que pone en duda la fecha del 23 de marzo para la firma del acuerdo final para terminar con el conflicto armado. Las tensiones surgieron el jueves pasado a raíz de una visita de tres de los negociadores rebeldes a la aldea de Conejo, en el departamento colombiano de La Guajira, donde estuvieron acompañados por personas armadas y tuvieron contacto con civiles.


Un representante de Cuba, Rodolfo Benítez, y otro de Noruega, Dag Nylander, anunciaron en la capital cubama que el problema había quedado superado tras varias consultas y que se mantenía el ambiente positivo para continuar las negociaciones. En la reunión con pobladores de la aldea guajira de Conejo estuvieron Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las FARC, y los guerrilleros conocidos como Joaquín Gómez y Jesús Santrich, quienes regresaron a La Habana. Aunque los delegados de las FARC tenían permiso para viajar desde Cuba, al gobierno le irritó que se reunieran con la población civil junto con guerrilleros armados. El presidente Juan Manuel Santos pidió entonces que los guerrilleros retornasen a La Habana y suspendió las visitas pedagógicas al país por parte de los negociadores. De ambas partes, sin embargo, se ratificó la intención de lograr un acuerdo, de ser posible para el 23 de marzo, fecha inicialmente pactada en septiembre pasado durante un encuentro entre Santos y el máximo líder rebelde, Rodrigo Londoño, alias Timochenko. Está abierta, sin embargo, la chance de que el plazo se extienda por la complejidad de las negociaciones. Las partes, que iniciaron las negociaciones en noviembre de 2012, discuten los últimos puntos de la agenda, referidos al alto el fuego bilateral y definitivo, la deposición de armas por parte de la guerrilla y el mecanismo para refrendar todos los acuerdos.
El Instituto de Medicina Legal estima en alrededor de 22.000 los desaparecidos en Colombia durante el conflicto armado, y el Centro de Memoria Histórica sostiene que son 25.000, aunque la estatal Unidad para la Atención y Reparación Integral eleva esa cifra a 45.000.

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¿Quién puede ufanarse de los éxitos del Plan Colombia?

Un reciente titular de la agencia EFE se encargó de notificar al país, que los Estados Unidos y Colombia celebrarán muy pronto los 15 años del Plan Colombia en la Casa Blanca.

El acto tendrá lugar, según la información difundida, el día 4 de febrero de 2016, en Washington, y a él asistirán en primer lugar los Presidentes Barack Obama de los Estados Unidos y Juan Manuel Santos de Colombia. También figuran como invitados los ex Presidentes norteamericanos Bill Clinton y George Bush, y los colombianos Andrés Pastrana y Álvaro Uribe.

De acuerdo con declaraciones del ex mandatario Andrés Pastrana a la misma agencia, se trata estrictamente de la celebración de los éxitos del Plan Colombia acordado 15 años atrás por el Presidente Clinton y él mismo. Según Pastrana, los éxitos a que se refiere no son otros que "un fortalecimiento de las fuerzas militares del país como nunca en la historia, que permitió una política de seguridad democrática y llevar a la guerrilla a una mesa de negociaciones". Asimismo aseguró que dicho Plan permitió el fortalecimiento de unas instituciones que estaban "al borde del abismo", una política social "exitosa" y "el tratado del libre comercio con EE.UU., que era la base del Plan Colombia".

El sentido de las declaraciones de Pastrana traen a su vez a la mente las afirmaciones del General John F. Kelly, jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, quien, en un artículo publicado en el mes de mayo de año anterior en el Nuevo Heraldo de Miami, aseguró que el Plan Colombia, el paquete de asistencia militar proveniente de los Estados Unidos valorado en nueve mil millones de dólares y aprobado en el año 2000, les ha "mostrado el camino" para derrotar al Estado Islámico, otro "enorme reto para los Estados Unidos y sus aliados".

El general Kelly, que titula su artículo La resolución de Colombia merece respaldo, afirma en él algo revelador: "Colombia nos ha enseñado que la batalla del relato es quizás la más importante de todas". Es decir, que lo más importante no reside en lo que efectivamente suceda, sino en lo que se logre inculcar en la mente de la gente. Una guerra puede perderse o fracasar en sus propósitos, pero lo que cuenta en verdad es lo que se haga creer al gran público.

Es evidente a estas alturas que los proclamados éxitos del Plan Colombia solamente hacen parte de la batalla del relato, una de cuyas escenas centrales será la celebración de su aniversario.

Es fácil concluirlo, pues desde su planteamiento inicial estaba asentado en falsedades. Según se afirmó a principios de siglo, el Plan Colombia tenía como objetivo fundamental el combate contra el narcotráfico, dentro de la estrategia general norteamericana de guerra contra las drogas. Por ser Colombia entonces el principal exportador de cocaína hacia los Estados Unidos, el Plan aparecía así como un fuerte respaldo económico y militar por parte de USA, al gobierno y al país que más se esforzaban en una ya larga confrontación con los carteles mafiosos.

Quince años después la realidad sigue siendo prácticamente la misma, en cuanto se refiere a la producción y exportación de cocaína y otras sustancias narcóticas de origen colombiano.

A mediados de 2015, cuando se dio a conocer el informe de monitoreo de la Oficina de Naciones de Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), presentado conjuntamente con el gobierno colombiano, la conclusión resumida fue que los cultivos de coca y la producción potencial de cocaína en Colombia aumentaron en 2014. Los primeros crecieron un 44%, ya que pasaron de 48.000 hectáreas en 2013 a 69.000 hectáreas en el último año, mientras que la producción del alcaloide pasó de 290 toneladas a 442, lo que significa un aumento del 52%. Triste panorama para calificarlo como un éxito. Además las noticias dan cuenta de cómo en muchas regiones del país los campesinos han abandonado el cultivo de la coca, para reemplazarlo por el de marihuana, que crece de modo exorbitante a raíz de otra serie de factores.

Habría que tener en cuenta que uno de los pilares fundamentales del plan de erradicación de cultivos de uso ilícito estuvo centrado en el PECIG o Programa de erradicación de cultivos ilícitos, pese a las múltiples denuncias de instituciones internacionales, organizaciones no gubernamentales, estudiosos y comunidades acerca de los graves daños a la salud humana, ambientales, sociales y económicos no sólo en Colombia sino en países vecinos como Ecuador.

Pues bien, en abril de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud, clasificó al glifosato como probablemente cancerígeno para los seres humanos. Con base en ello, el Ministerio de Salud de Colombia recomendó al Ministerio de Justicia suspender las fumigaciones. Y el 14 de mayo de 2015, el Consejo Nacional de Estupefacientes decidió suspender las fumigaciones aéreas con glifosato contra los cultivos considerados de uso ilícito, ante la abrumadora evidencia de que las denuncias eran ciertas. ¿Quién puede ufanarse entonces de los éxitos del Plan Colombia?

Por su parte, según las declaraciones de Andrés Pastrana, uno de sus mayores éxitos fue el fortalecimiento sin antecedentes de las fuerzas armadas colombianas, y la política de seguridad democrática que obligó a la guerrilla a sentarse a la Mesa de Conversaciones. Sorprende el cinismo del ex Presidente, pues sabe perfectamente que cuando se concibió y empezó a aplicar el Plan Colombia, las FARC-EP se hallaban sentadas con su gobierno en un proceso de conversaciones de paz. Sabe bien el señor Pastrana que más bien fue la implementación inconsulta y descarada de dicho plan, lo que vino a enrarecer y echar a pique el proceso de paz del Caguán.

Ahora bien, lo que todos sabían entonces era que el Plan Colombia no era lo que se decía en público, sino que consistía en una gigantesca operación contrainsurgente que pretendía absurdamente dos cosas. La primera de ellas, la derrota militar de las guerrillas, particularmente de las FARC-EP. Y la segunda, dotar al Estado colombiano de un aplastante aparato de represión militar, judicial, política y social, que le permitiera, por la fuerza, garantizar la completa implementación de los paquetes económicos neoliberales ordenados por el FMI y el Banco Mundial. No es gratuita la cínica afirmación de Pastrana cuando asegura que la base del Plan Colombia era el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.

Ya él mismo se había quitado la careta, cuando en sus memorias sobre la época reconoció que el proceso de paz del Caguán sólo había tenido como objeto un papel distractor, para ganar tiempo, mientras el aparato militar colombiano se agigantaba para derrotar definitivamente la insurgencia. En ese sentido cabe más bien la aseveración contraria. En cuanto a la derrota de esta, el Plan Colombia demostró en la práctica su más absoluto fracaso. Antes que alcanzar la victoria, el conflicto armado colombiano alcanzó su pico más alto en la historia, dando lugar a la más horrorosa campaña de crímenes de guerra y de lesa humanidad, y a la más aberrante violación de los derechos humanos por parte del Estado colombiano, en contra de millones de compatriotas que pagaron con su sangre, su despojo y su sufrimiento los costos de esa aventura.

A comienzos del año 2014, la Unidad de Víctimas de la Fiscalía General de la Nación, entidad inclinada a adjudicar a la insurgencia el mayor porcentaje de crímenes posible por cuenta del conflicto, publicó sus cifras sobre las víctimas del conflicto colombiano en el período comprendido entre 1984 y 2013. En dicho período, de mayoritaria ejecución del Plan Colombia, la entidad registraba 5.368.138 casos de desplazamiento forzado, 636.184 homicidios, 93.165 desapariciones forzadas, entre otra larga lista de horrores que los gobiernos de los Estados Unidos y Colombia seguramente festejarán el 4 de febrero como uno de sus mayores éxitos.

Mientras que en el año 1985 el número de víctimas imputables al conflicto alcanzaba la cifra de 11.971, y la suma de todas ellas entre ese año y 1999 llegaba a 1.140.661, el año 2000, primero de la implementación del Plan Colombia, producía la impresionante cifra de 455.776 víctimas. Y la suma de todas ellas desde ese mismo año al 2013, es decir durante la ejecución del plan que tanto enorgullece a quienes se reúnen a aplaudir sus éxitos, produjo la espantosa cifra de 5.130.816 víctimas, es decir cinco veces más víctimas que todas las que produjo el conflicto antes de entrar en vigencia el engendro criminal que se llamó Plan Colombia.

Por su parte, el Centro Nacional de Memoria Histórica, creado por la administración de Álvaro Uribe Vélez, registró la ocurrencia de 1982 masacres entre 1980 y 2012, es decir un total de 5,1 masacres por mes, y todos sabemos que tal cifra comenzó a crecer desbordadamente a comienzos de la década de 1990, alcanzando su mayor grado de demencia a comienzos de este siglo, precisamente en coincidencia con la entrada en vigor del Plan Colombia. Ni una sola vez en este país se registró un combate entre las fortalecidas fuerzas armadas colombianas y los grupos paramilitares causantes de la inmensa mayoría de las matanzas de humildes colombianos.

Está de más referirse a las ejecuciones extrajudiciales, denominadas eufemísticamente falsos positivos, asesinatos impunes de civiles inermes cometidos por el Ejército Nacional, para presentarlos como guerrilleros dados de baja en combate. Para nadie es un secreto que tal práctica se convirtió en sistemática a partir de la entrada en vigor del Plan Colombia.

No resulta extraño que el gobierno de los Estados Unidos cite a sus cipayos para celebrar con ellos la consumación de sus peores prácticas. La larga y dolorosa experiencia de Nuestramérica nos demuestra que los intereses geoestratégicos de Washington, sus planes de saqueo de recursos naturales y la biodiversidad, los intereses económicos de sus compañías transnacionales y de sus fabricantes de armas, unidos a sus anhelos de dominación global, dan para concebir los más inhumanos proyectos de intervención y desestabilización en nuestros pueblos.

La memoria de nuestros muertos y el dolor de millones de víctimas por cuenta del Plan Colombia no serán olvidados. Colombia recuperará su plena soberanía y su pueblo alcanzará la democracia y la justicia verdaderas. La leyenda rosa que hoy difunden al mundo se desmoronará por el peso de su propia infamia.


Secretariado del Estado Mayor Central de las Farc-ep
La Habana, 1 de febrero de 2016.

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Lunes, 28 Diciembre 2015 07:18

Reclamo por los 43 estudiantes

Reclamo por los 43 estudiantes

Los familiares de los jóvenes desaparecidos marcharon, rezaron e insistieron con un encuentro privado con el Papa. Francisco los invitó a la misa que celebrará el 17 de febrero en Ciudad Juárez, en el norte de México.

Los 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron recordados con una marcha y una misa en la mayor iglesia católica de México al cumplirse 15 meses de su de- saparición. Sus familiares ratificaron su demanda de que el papa Francisco los reciba cuando visite el país en febrero. "Aparte de la fortaleza que nos dan la sociedad y los ciudadanos, le recordamos al presidente, Enrique Peña Nieto que el dolor no se puede superar", afirmó Felipe de la Cruz, vocero de los familiares, en el Zócalo de la Ciudad de México.

Los parientes de los desaparecidos, junto a cientos de personas, marcharon anteanoche desde el Zócalo hasta la basílica de Guadalupe, en el norte de la capital, donde se celebró un oficio religioso. "Ya le enviamos un mensaje al papa Francisco para que los reciba", dijo el sacerdote jesuita Sergio Cobo, quien conversó con los familiares en ese templo.

Los padres de los alumnos desaparecidos fueron invitados a asistir a una misa al aire libre que Francisco celebrará el 17 de febrero en Ciudad Juárez, en el norte de México, pero no está previsto un encuentro privado con el pontífice.

"Hoy, a 15 meses, para nosotros es desesperante no saber el paradero de nuestros hijos. Estamos luchando para que aparezcan con vida", dijo Bernabé Abraham Gaspar, campesino y padre de uno de los estudiantes desaparecidos en el municipio de Iguala, en el sureño estado de Guerrero, el 26 de septiembre de 2014. La marcha, organizada por padres de los jóvenes, estudiantes y varias organizaciones sociales, se planteó como una procesión, una caminata entre dos de los principales puntos religiosos de la ciudad, la Catedral Metropolitana y la basílica.

"El mundo en estas fechas se apega mucho a lo espiritual y hoy queremos hacer apego a la sociedad de la Ciudad de México para que nos acompañe. Porque si el gobierno mexicano le apuesta al cansancio, al tiempo y al olvido, nosotros les recordamos cada 26 que esto, el dolor, está latente", explicó el portavoz de los padres, Felipe de la Cruz. En la manifestación pudieron leerse pancartas y se escucharon reclamos de justicia, críticas al Gobierno Federal y la demanda de aparición con vida de los jóvenes.

Asimismo, y a pesar del trasfondo religioso de la marcha, también se criticó la no intervención de la Iglesia ante la tragedia de las desapariciones en México, que suma más de 26.000 casos desde finales de 2006. "Es un llamamiento por todos los desaparecidos y sobre todo a esa Iglesia que tenemos que está sorda y que es omisa al dolor de los padres. La Iglesia como tal está al servicio del Gobierno, más no de la ciudadanía", explicó la manifestante Beatriz Leticia García, una maestra y madre que protesta cada 26 de mes. En estos días, padres de los 43 chicos desaparecidos instalaron pinos navideños en el Distrito Federal, Iguala, Chilpancingo y Tixtla con imágenes de los jóvenes colgadas, para mandar el mensaje de que siguen buscándolos. "Tenemos la seguridad que vamos a encontrar los jóvenes con la verdad histórica hecha pedazos por los expertos mediante estudios científicos", afirmó hoy De la Cruz.

Los 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, en el estado sureño Guerrero, desaparecieron en la noche del 26 de septiembre de 2014, en un ataque de policías municipales de la vecina Iguala que también dejó seis muertos y 25 heridos. Según diversos testimonios, los 43 chicos fueron entregados por policías de Iguala a miembros de la organización criminal Guerreros Unidos, que los asesinaron e hicieron desaparecer sus cuerpos. Sin embargo, los restos de dos de ellos fueron identificados mediante exámenes genéticos en la Universidad de Innsbruck, Austria.

El gobierno de México sostuvo durante un año la hipótesis de que los jóvenes fueron trasladados a Cocula, ciudad cercana a Iguala, donde los asesinaron y quemaron sus cuerpos en el basurero municipal. No obstante, el grupo de expertos independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aseguró que no encontró evidencia de un incendio de la magnitud del que se hubiera precisado para calcinar los restos de los 43 muchachos.

Dos de los padres de las jóvenes víctimas de Ayotzinapa denunciaron a principios de diciembre la falta de colaboración del Estado y aseguraron que siguen con la esperanza de encontrarlos con vida. "Sabemos que nos estamos enfrentando a un monstruo que es el Estado, que es muy difícil de derrotar", dijo Mario César González Hernández, padre del estudiante César Manuel González. "Este gobierno nunca nos ha querido ayudar, al contrario, nos ha privado de saber la verdad", dijo en entrevista con el diario chileno El Mostrador, Clemente Rodríguez, padre del joven desaparecido Christian Alfonso Rodríguez. Clemente y Mario César participaron en un encuentro en la Universidad Central de Santiago organizado por la Asociación de Estudiantes para conmemorar el Día Internacional de los Derechos Humanos.

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Sábado, 12 Diciembre 2015 06:41

Chile revive los horrores de la dictadura

Chile revive los horrores de la dictadura

"Llevábamos varios de estos tipos a la pampa (desierto) y les pegábamos un tiro en la cabeza. Los dinamitábamos. No están. Están desintegrados. No quedaba nada." La horrorosa conversación fue tendencia en Twitter y Facebook.


Es uno de los programas radiales más famosos y escuchados de Chile. Las historias de amor, infidelidades, líos de alcoba y un sinfín de enredos de pareja, ha hecho que el Chacotero sentimental conducido por el director de cine Roberto Artiagoitia (Rumpy) en la Radio Corazón, sea desde hace años una marca registrada, incluso con anécdotas que inspiraron películas en la pantalla grande. Sin embargo, la llamada que recibió este miércoles tiñó de rojo una transmisión que amenazaba con ser una más en el historial del espacio.


"Nos mandan para Santiago y pasé a la extrema violencia", dijo un anónimo oyente saliendo de la temática habitual del espacio radial. Con el seudónimo de Alberto, aseguró ser un ex conscripto y francotirador que hoy se gana la vida conduciendo un taxi en una ciudad del norte. El relato sigue de manera eufórica: "Ya no sé si quiero vivir o morir. Caché (vi) lo malo que puede ser uno. Antes éramos hippies, amor y paz, pero ahí había que salvarse como sea. Estoy generalizando la situación en sí, a lo que estábamos expuestos".


"Yo era soldado", agrega el oyente, hoy de 62 años. "Estaba haciendo el servicio militar (obligatorio en esa época), fue en los enfrentamientos en Santiago para el 73. Primero lo hacías por maldad, después cachabas como que te gustaba. ¡Te volvía loco! Luchabas contra esos sentimientos. Volvimos al norte, a mi ciudad y nos recibieron como héroes. Te felicitaban como un acto heroico y para mí todo eso había sido un delito".


"¿Vos disparaste, mataste gente, huevón?", le preguntó el Rumpy al aire, pasadas las 14.30. "Estaba obligado o te mataban los milicos o te mataban ellos o los otros huevones de allá...", respondía Alberto, dejando a medio Chile boquiabierto y las redes sociales hirviendo.


"Te avivaban la cueca: 'Dispare soldado combatiente'. Era mejor que la marihuana esa huevá... Participaba de una misión especial y llevábamos varios de estos tipos a la pampa (desierto) y les pegábamos un tiro en la cabeza. Los dinamitábamos. No están. Están desintegrados. No quedaba nada", continúo con un relato disperso que se extendió por 25 minutos en el que habló de al menos de 18 ejecuciones en los albores de la dictadura.


La historia conmovió al conductor radial acostumbrado a relatos fuertes, pero que, sin duda, jamás esperó una llamada como ésta. "Fue escalofriante. La Policía De Investigaciones (PDI) vino, también la Brigada de Derechos Humanos, entregamos el audio y algunos antecedentes más que puedan necesitar", dijo el Rumpy a medios locales en su habitual estilo colquial y cercano. Y no es para menos, la conversación fue tendencia en Twitter y Facebook, redes sociales que no pararon de viralizar partes de la horrorosa historia.


"Les pegábamos un balazo en la cabeza. ¡Y pah! ¡No quedaba ni la sombra!", precisaba Alberto. Tras eso, el Rumpy, visiblemente afectado, replicaba sorprendido: "Para mí es súper difícil hablar contigo. Y tú como que ya tenís tu vida superada y es fácil decir: 'Nah, yo los mataba, les tiraba unos dinamitazos y no quedaba nada y vamos para adelante'. Para mí, lo que estás narrando es una historia muy dura y muy terrible".


"¿Has escuchado dónde están los desaparecidos? ¡Nadie ha dicho dónde están los desaparecidos, porque no están! ¡Están totalmente desintegrados!", insistía Alberto.


Así, contó que en un patrullaje le tocó presenciar el supuesto asesinato del marido de la "italiana", una mujer que lo había enamorado años antes. "Yo participé en una patrulla. El gallo (tipo) amarrado, un balazo en la cabeza, dinamita". Contó Alberto que esta italiana se casó con el "regidor de su ciudad". De acuerdo a El Ciudadano, el único regidor de Iquique que figura como desaparecido es Juan Antonio Ruz Díaz, y citando el Informe Rettig (archivo histórico de víctimas) el 29 de octubre, en un Consejo de Guerra, se decretó pena de muerte a cuatro personas, las que fueron ejecutadas a las 6 de la mañana del 30 de octubre de 1973. Entre estas personas se encuentra Ruz, quien trabajaba como "funcionario de Aduanas de Iquique" y "se presentó voluntariamente al Regimiento de Telecomunicaciones".


Los cadáveres nunca fueron entregados a sus familiares.


Maurin, la hija de Alberto, entró a la historia al relatar al diario La Estrella de Iquique que su padre "se desahogó, son 40 años que él lleva esto guardado, es la verdad que no quieren escuchar... Mi papá es una víctima de la dictadura tal como son los presos políticos, los torturados y muchos conscriptos que fueron utilizados", sentenció la joven. Ella insiste en que su padre "habló con la verdad y ha cooperado en la búsqueda de esa verdad".


De hecho, Alberto aseguró en la conversación radial que publicó un libro con estas historias, llamado Desperdicio Militar Obligatorio. Según cita el diario El Ciudadano, la obra fue inscripta con el nombre de Guillermo Reyes Rammsy y el protagonista se llama Damián. Es más, precisó que el romance con la italiana quedó en suspenso cuando fue llamado a hacer el servicio militar. "Me quedé pegado como por tres años", confesó.


Si la sangrienta historia es ficticia o real deberá determinarlo ahora la Justicia. Lo cierto es que el hombre que el miércoles decidió confesar sus crímenes perpetrados en 1973 –a días del golpe militar encabezado por el dictador Augusto Pinochet– no pasó inadvertido. Tanto así que la PDI logró identificar al hombre que llamó a la radio con su confesión. Se trata de Guillermo Reyes Rammsy, un ex conscripto del regimiento Carampangue de Iquique que hizo su servicio militar obligatorio en esa época, según confirmó la Unidad de Derechos Humanos del Ministerio del Interior. Esta persona fue detenida la noche del jueves en Valparaíso y enfrentará un proceso para esclarecer la veracidad de sus dichos.


El diario electrónico EMOL añade que a primera hora de ayer, los efectivos de la Brigada de Derechos Humanos lo pusieron a disposición del experto en derechos humanos, el juez Mario Carroza, quien tiene ahora la palabra para terminar una historia que se repitió muchas veces en Chile y que esta semana –de manera inédita– fue escuchada en primera persona en forma simultánea por miles de chilenos.


@chripalma

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Arte, política y cambio social en la Bienal de Venecia

Venecia, Italia, esta histórica ciudad, famosa por sus canales y sus sonoros gondoleros, sus deslumbrantes museos desbordantes de arte, en la que cada año cientos de miles de personas pasean por la amplia Piazza San Marco y se dejan llevar por sus estrechas callejuelas laberínticas, es sede de la más antigua y prestigiosa bienal de arte del mundo, la Bienal de Venecia. Cada dos años, artistas del mundo entero exhiben sus obras en decenas de lugares, algunos de ellos, pabellones nacionales financiados por distintos países de todo el mundo, otros, exhibiciones internacionales o independientes. El arte culto parecería ser un ámbito distante cuando el mundo se ve consumido por la guerra, la catástrofe climática, los movimientos migratorios masivos y la creciente desigualdad económica. El arte podría parecer un lujo cuando las personas de color mueren a manos de la policía en las calles estadounidenses. Sin embargo, la Bienal de este año rompe con esos mitos.


Okwui Enwezor, de Nigeria, es el primer curador de la Bienal de Venecia nacido en África. Enwezor es ampliamente reconocido por ser responsable de haber traído el arte político de regreso a este festival de 120 años de trayectoria. Enwezor afirma haberse inspirado en parte en la Bienal de 1974, en la que algunas de las exhibiciones estuvieron dedicadas a Chile, en protesta contra el golpe de Estado del general Augusto Pinochet, que contó con el apoyo de Estados Unidos para derrocar al gobierno democráticamente electo de Salvador Allende. Las exhibiciones que trajo Enwezor a esta Bienal incluyen una épica lectura en vivo de "El capital", de Karl Marx, la obra "Lampedusa", del artista brasileño Vik Muniz, una embarcación recubierta con la portada del periódico veneciano La nuova Venezia del día después de que 400 inmigrantes se ahogaran frente a las costas de la isla italiana de Lampedusa en octubre de 2013, y un polémico pabellón de Islandia, cuya obra principal consistió en construir una mezquita en una iglesia que estaba vacía desde hacía 40 años. La ciudad de Venecia clausuró la mezquita haciendo alusión a preocupaciones relativas a seguridad.


Anne Pasternak, directora de la organización Creative Time, dijo: "Los artistas de hoy están haciendo mucho más que proporcionar un espejo. Se están comprometiendo con la ardua labor de lograr un cambio social real". Pasternak estaba hablando ante nosotros en uno de los principales espacios de la Bienal, el Arsenale. Creative Time, una organización sin fines de lucro con sede en Nueva York que promueve y apoya el arte público y la participación social, convocó a una cumbre de tres días en la Bienal de este año. Cientos de artistas, activistas, académicos y público en general se reunieron en el Teatro alle Tese del siglo XVI que forma parte del Arsenale de Venecia. El Arsenale es un amplio y antiguo complejo amurallado en el que los venecianos construían los buques de guerra que sostuvieron su dominio militar en el Mar Mediterráneo durante siglos. Alrededor del 1500, ya eran capaces de construir un buque de guerra en un día, en lo que se considera como la primera línea de ensamblaje industrial del mundo.


Actualmente, el complejo se destina al arte, al teatro, a la música y al debate público, convirtiendo así las espadas en arados. Entre los expositores de la cumbre se encontraba Mariam Ghani, una artista afgano-estadounidense radicada en Brooklyn, Nueva York, que condujo desde el escenario una conversación por videoconferencia con su padre, Ashraf Ghani, presidente de Afganistán. Con su arte, Ghani se adentra en los oscuros rincones de la política exterior e interior de Estados Unidos. Su trabajo en colaboración "Índice de los Desaparecidos" es un archivo material de las desapariciones que han tenido lugar después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 e incluye detenciones, deportaciones y traslados extrajudiciales de prisioneros.


Sobre el trabajo con el archivo y con otro proyecto relacionado llamado "El efecto Guantánamo", Ghani explicó: "Notamos que las mismas ideas, políticas y personal circulaban por los distintos centros de detención gestionados por Estados Unidos alrededor del mundo. Por ejemplo, hay agentes penitenciarios y policías estadounidenses que son convocados por la Reserva de la Guardia Nacional y son desplegados como fuerzas de la policía militarizada en Afganistán. Luego, terminan en la prisión de Abu Ghraib o terminan en Bagram. Finalmente, lo que sucede es que las políticas, las técnicas y ahora incluso el equipamiento militar circulan dentro de Estados Unidos, en el ámbito interno. Esta circulación se ha transformado en algo extremadamente visible al haberse destinado el equipamiento militar excedente de las guerras de Irak y Afganistán a departamentos de policía del país, incluso a departamentos de policía de instituciones educativas. Lo hemos observado con extrema claridad en Ferguson, Missouri".


La cumbre de Creative Time tuvo lugar al tiempo que se conmemoraba con manifestaciones masivas el primer aniversario del asesinato de Michael Brown, cometido por la policía en Ferguson. El movimiento Black Lives Matter ocupó un lugar de relevancia en las presentaciones de la cumbre y estuvo presente en la Bienal de Venecia en general. La escritora Sharifa Rhodes-Pitts habló sobre esto y sobre la muerte por ahogamiento de cientos de inmigrantes africanos que procuran asilo en Europa: "En este momento en que nos enfrentamos al surgimiento del movimiento Black Lives Matter y a la violencia contra la gente negra y de color en Estados Unidos, personas negras mueren de manera terrible también en Europa". Después de Venecia, Rhodes-Pitts se dirigirá a Lampedusa.


Venecia ha sido durante siglos el cruce de caminos del mundo, una ciudad donde Oriente y Occidente se encuentran y donde el arte florece. La exposición internacional de la Bienal de Venecia de este año, llamada "All the World's Futures", en español "Todos los futuros del mundo", presenta a una creciente comunidad de artistas comprometidos políticamente que no solo reflejan la belleza y la crueldad del mundo, sino que, de hecho, podrían cambiarlo.


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Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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