MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

La imagen de Bolsonaro se desploma en Brasil

Perdió más de un cuarto de su apoyo en menos de cien días, dice la última encuesta

En febrero, el 38,7 por ciento de los ciudadanos valoraba la gestión de Bolsonaro como “buena” o “excelente”. Esa cifra cayó a 30,5 por ciento.

A una semana de cumplir sus primeros cien días de gobierno, la aprobación del Gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil se encuentra en caída libre, según una encuesta que publicó ayer el diario El País de España. En febrero, el 38,7 por ciento de los ciudadanos del país sudamericano valoraba la gestión de Bolsonaro como “buena” o “excelente”, frente al 29,6 que la consideraba “regular” y el 22,5 al que le parecía “mala” o “pésima”. La tendencia ha cambiado. Según las cifras del sondeo de Atlas Político citadas por el diario español, basada en 2.000 personas encuestadas 1 y 2 de abril, la proporción de brasileños que califican la gestión del ultraderechista como “buena” o “excelente” cayó a un 30,5 por ciento, mientras que el 32,4 la calificaron de “regular y el 31,2 “mala” o “pésima”. O sea, los que aprueban de manera más enfática al presidente ya están numéricamente por detrás de los que la desaprueban su gestión o les parece regular.


Las cifras de esta encuesta son incluso peores que los de la última encuesta del Ibope, que situaba la aprobación de Bolsonaro –personas que ven su gestión “excelente” o “buena”– en el 34 por ciento.


La encuesta de Atlas Político, elaborada con entrevistados seleccionados por Internet y con un margen de error de dos puntos porcentuales, según El País, indica que no todos los ministros de Bolsonaro se han visto afectados por el flojo arranque del mandato. La popularidad del ministro de Justicia Sergio Moro, quien alcanzara la fama como juez del caso Petrobras, se mantiene en niveles alto y supera por mucho a la del presidente. El 61,5 por ciento de los encuestados tienen una imagen positiva del ministro que siendo juez condenó al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva a prisión. en cambio para menos de la mitad de los consultados, el 49,5 por ciento, la imagen de Bolsonaro es positiva. “Creo que la postura de Moro está siendo más formal y adecuada a su cargo, mientras que el presidente tiene una postura menos adecuada y no cumple las expectativas de cambio inmediato que prometió durante la campaña”, sostiene el politólogo Andrei Roman, director de Atlas Político, citado por el matutiño madrileño.


La encuesta de Atlas Político también pregunta las principales propuestas del Gobierno brasileño. Los resultados muestran que ninguna de ellas enamora a la opinión pública brasileña. A saber, el 50,7 por ciento está en contra de la ampliación de la tenencia de armas, frente al 41,6 que se muestra favorable. Sin embargo, la mayoría de los entrevistados, casi el setenta por ciento, considera que la delincuencia está en aumento, a pesar del discurso de línea dura del presidente.


Tampoco es popular la reforma del sistema de pensiones, principal proyecto económico del Gobierno, que se debate en el Congreso brasileño. El 45,7 por ciento está en contra de las propuestas del ministro de Economía, Paulo Guedes, frente al 43,9 que está a favor.


Pese al discurso anticorrupción que ayudó a Bolsonaro a convertirse en presidente, dice El País, el 44,2 por ciento todavía cree que la corrupción está aumentando, contra un 27,7 que dice que está disminuyendo. Lo que sí queda claro es que la decisión de la justicia de detener por corrupción al ex presidente de facto Michel Temer concitó un apoyo masivo (Temer recuperó su libertad condicional a la espera de su juicio luego de permanecer cuatro días encarcelado). El 87,1 por ciento de los entrevistados estuvo a favor de su encarcelamiento. En cambio la opinión pública se encuentra dividida con respecto a la detención del ex presidente Lula, condenado por la “intima convicción” del ahora ministro Moro. Casi el 58 por ciento dice estar a favor de la prisión del expresidente del Partido de los Trabajadores (PT), fogoneada por los grandes medios del país. Sin embargo, la encuesta publicada por El País señala que el PT es el partido el predilecto de la mayoría de los electores, a pesar de haber perdido las últimas elecciones presidenciales contra Bolsonaro con Lula impedido de competir por estar proscripto. El 60 por ciento dice no sentirse cercano a ningún partido, pero el un 15,8 dice apoyar al PT. Muy lejos, con el 5,5, aparece el Partido Social Liberal de Bolsonaro.

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La presidenta Michelle Bachelet recibió al Pontífice argentino; hoy tendrán un encuentro privado.

 

Tras 15 horas de vuelo –el más largo de su pontificado– y sesenta minutos antes de lo previsto, pasadas las 19.20 horas (la misma que en Argentina), el papa Francisco pisó suelo chileno. Como señala la costumbre, levantó una de sus manos y saludó a quienes llegaron al Aeropuerto Internacional de Santiago. A los pocos minutos, recibió el abrazo de la presidenta Michelle Bachelet y miembros del Gobierno, para que luego sendas caravanas comenzaran a movilizar a su comitiva, liderada por el Hyundai azul (auto híbrido y pensado en la huella medioambiental que quiere dejar) que llevaba al Pontífice, quien –lejos de todo acto de grandeza– se acomodó en el asiento del copiloto, con destino hacia la Nunciatura Apostólica. Ya en el centro de Santiago, cambió de vehículo para subirse al Papamóvil, un Jeep altamente reforzado. También aprovechó el recorrido para visitar y rezar frente la tumba del Obispo de Los Pobres en la populosa comuna de Pudahuel.

En el trayecto, miles de personas apostadas en las veredas y calles del recorrido, lo saludaron visiblemente emocionados. Muchos argentinos, de vacaciones y que viajaron para la ocasión, fueron parte de este saludo masivo que recibió Jorge Mario Bergoglio, que si bien convocó a muchos, no fue una aglomeración tan numerosa como se esperaba. Los vendedores ambulantes dieron más colorido a una jornada histórica.

En ese mismo momento, los miles de carabineros dispuestos para garantizar su seguridad, se pusieron en guardia para que nada falle en los días en que los ojos de la Iglesia Católica y los millones de creyentes desparramados por el mundo estarán posados en lo que haga, diga y piense el Santo Padre.

“No será un viaje simple”, decían los cercanos al Papa en Roma, antes de subirse al Pastor 1, el Boeing 777 de Alitalia que lo trajo a Chile. “Les pido que me acompañen con la oración en este viaje apostólico”, pidió Bergoglio el domingo desde el Palacio Apostólico, en un mensaje con la situación mundial de los migrantes y refugiados aún sobrevolando la Basílica de San Pedro. Ya en el avión, los últimos acontecimientos ocurridos en la primera escala de este periplo, como los ataques –algunos incendiarios– a seis templos católicos, la situación compleja provocada por los diversos abusos sexuales de curas chilenos, que han llevado a un quiebre entre buena parte de la ciudadanía y la Iglesia, mantuvieron inquieto al Santo Padre. Tal vez, los recuerdos de su estadía en Chile, a comienzos de su vida religiosa, lograron calmar la ansiedad de una aventura que además lo llevará a Perú en su cuarto arribo a Sudamérica desde que asumió la cabeza de la Santa Sede. “Yo conozco Chile”, repitió varias veces.

Según el Vatican News, el secretario de Estado, Pietro Parolin, quien acompaña al Pontífice durante su recorrido por Chile y Perú, sostuvo que “el Papa, como pastor de la Iglesia universal, va a encontrar a las iglesias locales (...), iglesias particularmente activas, pero que tienen que enfrentar numerosos desafíos”.

Estos serían la situación de las poblaciones indígenas –un tema que el Papa abordaría durante su visita a Temuco, en el sur, en pleno territorio mapuche– y la corrupción que, aseguró, “impide el desarrollo y la superación de la pobreza y de la miseria”.

Andrea Tornielli, uno de los periodistas más cercanos al Pontífice y editor del sitio especializado Vatican Insider, dijo en La Tercera que la visita de Francisco a Chile será un viaje complejo. “Las protestas en Santiago, el resentimiento hacia la Iglesia por los casos de pedofilia y la cuestión mapuche hacen difícil la visita, en especial por la reciente revelación de una carta en la que el Papa reconoce ante el episcopado chileno los problemas de la situación del obispo de Osorno, Juan Barros (acusado de abusos).

Tornielli agrega que para salir al cruce de esta pérdida de credibilidad de la Iglesia chilena en la opinión pública, “deberá saber moverse fuera de los programas preestablecidos y de los protocolos de un viaje que se preanuncia complicado. Incluso puede ser el más complejo de sus cinco años de pontificado”.

“Hemos tenido problemas serios de abusos que no sólo se han publicado, el periodismo te busca y te revuelca, eso ha generado una desconfianza en la Iglesia. No sólo los políticos y las instituciones perdieron credibilidad en los últimos años. Por esto la misma Iglesia es hoy, dentro de América Latina, la menos prestigiada”, aseguró Fernando Montes, sacerdote y amigo de vieja data del Papa, con quien coincidió como provincial de la Compañía de Jesús en Chile, en La Stampa.

“Todos tienen aún en la memoria el caso de Fernando Karadima. Un poderoso sacerdote, párroco de una tradicional iglesia de un barrio acomodado en Santiago, formador de vocaciones y “hacedor” de obispos. Su obra, que incluía una asociación pía, se derrumbó cuando se conoció su propensión a abusar de jóvenes bajo su cuidado”, agrega la publicación italiana.

El sábado y siguiendo con la tradición, antes de cada viaje, Francisco visitó la Basílica de Santa María Mayor en Roma para encomendarle su peregrinaje a la Virgen. En la celebración Bergoglio hizo un fuerte llamado a acoger a los migrantes, pese a lo que calificó de “legítimos temores y dudas que su llegada genera en las poblaciones locales”. La declaración se da en un escenario que en Chile se ha vuelto complicado con la llegada masiva de migrantes, ya no solo peruanos ni bolivianos sino que también colombianos y haitianos, que, en un gran número, han tenido problemas de adaptación, laborales, actos xenófobos y abusos. La ley chilena debe modernizarse y de acuerdo a la nueva realidad del país, coinciden muchos actores.

Es esperable, entonces, que el Pontífice reitere lo dicho en Roma: “las expulsiones colectivas y arbitrarias de emigrantes y refugiados no son una solución idónea, sobre todo cuando se realizan hacia países que no pueden garantizar el respeto a la dignidad ni a los derechos fundamentales”.

Su agenda incluye una visita a la Cárcel de Mujeres, en San Joaquín; la Universidad Católica y el encuentro con los jóvenes en Maipú. Su gira tiene planificadas cerca de 10 actividades oficiales, donde no se sabe con certeza que otros temas abordará.

Lo claro es que se juntará con los obispos y el mundo consagrado en la Catedral, donde podría referirse a la situación de la Iglesia mundial y chilena.

El costo de la organización de la visita ha sido otro de los focos de conflicto de este evento, unos 4 mil millones de pesos. Este monto generó de inmediato la molestia de muchos ciudadanos que criticaron que se usara plata del Estado para pagar por la visita del líder de una religión que, si bien es mayoritaria en el país, no representa al total de los chilenos.

Pero las revelaciones de varias denuncias por abuso sexual de parte de sacerdotes en los últimos años, y su encubrimiento por parte de altas autoridades eclesiásticas del país, será el tema más conflictivo que deberá tratar Bergoglio. Se habla que son 78 clérigos los que fueron denunciados públicamente por abuso sexual de menores en Chile, la mayoría de ellos ocurridos a partir del año 2000. Tal situación ha horadado la fe católica y la confianza en la Iglesia. De hecho, se estima que de un 70 por ciento de la población en 1987 (año en que vino Juan Pablo II), los adherentes han bajado a 66 por ciento en 2007 y a 59 por ciento el año pasado.

Según Emol, en Iquique, al extremo norte del país, la misa será dedicada a la Virgen del Carmen, pero, además de la religiosidad popular, los migrantes ocuparán un lugar significativo del mensaje en Tarapacá. El sacerdote Juan Carlos Cortez, que trabaja con inmigrantes haitianos en la Parroquia San Saturnino, explica que “viene a visitarnos un Papa que tiene un corazón muy sensible frente al tema de la migración y que ha hecho llamados internacionales, a todos los gobernantes, a abrir las puertas y tomar una postura de acogida, de integración y de protección, con todos”.

Sobre el posible mensaje que puede dar en Playa Lobito, el presbítero cree que el Papa “no va a adaptar el discurso, sino que mantendrá lo que ya ha dicho anteriormente, que es un llamado a vivir esta realidad con un espíritu de naturalidad. No verlo como un fenómeno amenazante o peligroso, sino que asumir que es una nueva etapa en nuestro proceso demográfico y que el derecho humano no está enmarcado por el lugar de origen de las personas”.

Mate frío y sopaipillas (un plato muy popular) será la comida que compartirá el Papa en su visita al Santuario del Padre Hurtado, donde se reunirá con los jesuitas y distintos rostros de la pobreza en Chile. Un lugar clave para abordar la situación que afecta a los más de dos millones de chilenos que viven bajo la línea de pobreza.

Por el lado político, hoy tras la una reunión con autoridades de la sociedad civil y con el cuerpo diplomático del Palacio de Gobierno, sostendrá un encuentro privado con la presidenta Michelle Bachelet. Además de aquellas autoridades, el presidente electo Sebastián Piñera también estará invitado a la actividad. Sin embargo, según detallaron del Ejecutivo, “no está contemplado” un saludo del Papa al líder de Chile Vamos.

“No está contemplado un saludo al presidente electo”, señaló ayer el canciller Heraldo Muñoz. “El protocolo del Vaticano es que habrá un saludo a la sociedad civil, a las representantes del gobierno, dos discursos y luego una reunión separada de los dos jefes de Estado a solas”, agregó.

Sin embargo, el ministro precisó que “no puedo excluir la posibilidad de que en algún momento lo salude, es algo que no puedo predecir”.

Sin duda “un viaje que no será fácil”, pero que puede cambiar el rumbo de la Iglesia chilena para siempre, tal como hace 30 años Juan Pablo II, pasó a la historia cuando llegó a Chile para aplacar los ánimos en medio de una dictadura que secuestraba, torturaba y secuestraba, a manos del peor dictador de este lado del mundo.

 

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Macroencuesta a escala mundial: la mayoría dice que el sistema no funciona. Espectacular aumento de la desconfianza en los gobiernos, los medios de comunicación, las elites y las ONGs

De acuerdo con una encuesta realizada a escala planetaria, que también ofrece pistas sobre las razones del triunfo electoral de Trump, diríase que vivimos en una época prerrevolucionaria.


Diríase que basta con señalar a otros con el dedo para sacar ventajas decisivas. Donald Trump parece haber ganado también porque ha conseguido sembrar desconfianza; desconfianza en el Congreso, en los demás políticos, en la elite, en los medios, en los expertos, en el extranjero y en los extranjeros y en muchas otras cosas. A los ojos de muchos electores parece corporeizar la verdad, la transparencia y la honorabilidad, lo que, a fin de cuentas, le granjea su confianza, aun cuando él mismo mantiene en la opacidad sus negocios, incorpora a la parentela a la Casa Blanca y no pocas veces ha divulgado mentiras y medias verdades.


Partes del electorado no sólo parecen aplaudir su rechazo y desprecio de las autoridades establecidas cuando hay cosas criticables y precisadas de cambio: se orientan extrañamente no hacia políticos y medios de comunicación que proceden con rectitud y tratan de ofrecer una imagen bien perfilada y diferenciada, sino que se entregan sin más a pintores políticos, ideológicos y mediáticos de brocha gorda, como Trump o Breitbart.com. Algo parecido puede observarse en Alemania con los seguidores de la AfD (Alternativa para Alemania, por sus siglas en alemán).


Acaba de aparecer un informe de la agencia de relaciones públicas y comunicación Edelman. En él se registra que la confianza se halla en crisis en todo el mundo. Desde 2012 viene ofreciendo anualmente esta empresa un “Barómetro de confianza” y ahora constata que la confianza en las cuatro instituciones socialmente importantes –economía privada, gobierno, ONGs y medios de comunicación— se ha desplomado profundamente. Las personas han dejado de creer cada vez más que el sistema trabaja para ellas. Y no les falta razón. Las preocupaciones suscitadas por la globalización, la velocidad de la innovación y la destrucción de los valores sociales se estaría transformando en miedo y, a su través, alimentando movimientos populistas cada vez más fuertes en las democracias occidentales.


Ni que decir tiene que esta empresa, ella misma un actor de alcance global, no ve en la desaparición de la confianza en el sistema motivos para una revuelta o para transformaciones positivas, sino que se sirve de la información extraída de las encuestas realizadas en 28 países para invitar a tomar medidas que permitan a las instituciones recuperar la confianza perdida. Se observa que en 5 de las 10 grandes potencias económicas (EEUU, Gran Bretaña, Brasil, Corea del Sur e Italia) el gobierno se halla en aprietos o se ha operado ya un cambio en el poder. Se daría un profundo desencanto con las izquierdas y las derechas políticas allí donde la globalización, la desregulación, la innovación y las instituciones trasnacionales más rechazo suscitan.


Sólo el 15% de la población, en el conjunto de los 28 países escrutados, diría todavía que el presente sistema sigue funcionando. Para el 53%, eso ha dejado de ser así. El 32% no está seguro. Más de dos tercios de los encuestados en Francia, España, Italia, México y Sudáfrica coinciden en la afirmación de que el sistema ha dejado de funcionar. No muy lejos de eso se hallan los alemanes, con un 62%; y un 57% de estadounidenses opina eso mismo. En Rusia, un 48%; en China, un 23%; y en los Emiratos Árabes Unidos, sólo un 19%, lo que naturalmente tiene que ver también con la relación con las autoridades. Casi la mitad de las personas con instrucción universitaria en el cuarto superior del nivel de ingresos ha dejado de confiar en el sistema. Y tres cuartos de todos los entrevistados dicen que el sistema favorece a los ricos y a los poderosos.


A juzgar por las apariencias, diríase que tienen que producirse transformaciones revolucionarias del tipo de las que ha empezado a introducir Donald Trump denunciando los tratados de libre comercio. Habrá que esperar, de todos modos, para saber si estará a la altura de los niveles de descontento y desconfianza manifestados por sus electores. Acaba de llegar al gobierno, y podría malbaratar rápidamente el valor añadido concedido al intruso. Lo cierto es que más del 70% de los encuestados se manifiestan a favor de más proteccionismo estatal. Casi el 50% dan por supuesto que los tratados de libre comercio son una amenaza para los puestos de trabajo. El 60% tiene miedo de perder su puesto de trabajo a causa de su deficiente calificación. Un número parecido teme a la concurrencia extranjera; el 58%, a los inmigrantes; el 55%, a la deslocalización en países más baratos; y el 54%, a la automatización.


El "Make America Great Again" de Trump no sólo halla oídos despiertos en Norteamérica. El 69% de todos los encuestados dice que los intereses del propio país deberían ponerse por encima de los otros. Y el 72% exige que el gobierno proteja los puestos de trabajo de la economía nacional, incluso al precio de ralentizar el crecimiento económico.


La confianza en los ejecutivos empresariales y en los gobiernos ha caído espectacularmente. Sólo para el 37% resultan creíbles los jefes de las empresas privadas. De los gobernantes –elegidos por ellos mismos en las democracias— sólo dicen eso mismo el 29%. El nivel más bajo de confianza es el depositado en los políticos. La imagen de las elites está por los suelos. Los académicos o los expertos no gozan, para el 60%, de más confianza “que una persona como tú o como yo”: la confianza en ellos también se ha desplomado. Los políticos y los dirigentes empresariales están muy por debajo. No sólo en los países industrializados, también en los países en vías de desarrollo los gobiernos son considerados “incompetentes, corruptos y banderizos”.


Casi dos tercios de los encuestados confían en las informaciones filtradas más que en los comunicados de prensa, cosa que, como observa Edelman, habla menos de la cámara de resonancia que del escepticismo realista frente a las autopresentaciones habitualmente maquilladas. Para más de la mitad, las personas individuales son mas confiables que las instituciones. Y –para muestra, Trump— los oradores espontáneos, abiertos y chocarreros, gozan de más credibilidad que los reservados y diplomáticos.


Igualmente bajo han caído los medios de comunicación en el último año. Los medios se ven politizados; a causa de sus cuitas económicas, ya no informan como es debido y van a la zaga de los medios sociales. Comparando con el informe de 2016, los medios de comunicación son los que más credibilidad han perdido: caen 5 puntos, de 48 a 43; los gobiernos y las empresas sólo pierden un punto, y las ONGs, dos puntos. Sólo en China, Singapur, Holanda, India e Indonesia encuentra una magra mayoría creíbles a los medios. El 59% de los encuestados confiaría antes en un algoritmo buscador que en un redactor periodístico. En suma: se ha generado un mundo en el que las personas viven en burbujas autorreferenciales. En Alemania, un 42% confía en los medios, dos puntos menos que en el informe de 2016. En los EEUU declara eso todavía el 47%, mientras que menos de un tercio lo manifiesta en Turquía, en Irlanda, en Polonia, en Rusia, en Australia, en Japón y en Gran Bretaña, una polícroma amalgama de países.


El informe apunta a que, a pesar de retroceder también, la economía privada despierta más confianza que los gobiernos, los medios de comunicación y las ONGs, aun no siendo claro qué entienden exactamente por estas últimas. Hay diferencias muy contrastadas entre Corea del Sur, Hongkong, Rusia y Polonia, en el extremo más bajo, y China, México, India e Indonesia, en el extremo más alto de esperanza en un aumento venidero del bienestar. En Alemania, la confianza en la economía privada es, con un 43%, relativamente baja, pero podría haber crecido un punto. Menos sorprendente resulta que los empresarios resulten para el informe de esta empresa poco menos anclas salvadoras en el diluvio de una desconfianza que amenaza con llevarse todo por delante.


La victoria electoral de Trump podría explicar también, junto con la desconfianza en la elite, el que las empresas estén bien vistas en los EEUU por el 58%: pueden haber ganado 7 puntos en el último año. De confianza disfruta tal vez el empresario Trump, que ahora, sin embargo, se ha hecho político. Tal vez por eso confían mas en él cuando se presenta resuelto y dispuesto a la acción y pronto a menospreciar y dejar de lado a las instituciones. Es como si Trump se hubiera servido de los resultados de esta encuesta en su campaña electoral y, sobre todo, en su discurso de toma de posesión.

Florian Rötzer
29/01/2017

Florian Rötzer es un columnista habitual de la revista alemana de izquierda Telepolis.
Fuente:
Telepolis, 25 enero 2017
Traducción:
Amaranta Süss

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Manifestantes protestan contra el Gobierno de Temer en una marcha en Brasilia el pasado 10 de junio.

 

A cinco días del inicio de los JJOO y a menos de un mes de la votación definitiva del juicio político contra Dilma Rousseff, los brasileños se manifiestan para pedir la salida del presidente interino y contra los recortes sociales. Ante la crisis política del país, el 70% de los jefes de estado no asistirá a la ceremonia de inauguración de los Juegos.



RÍO DE JANEIRO. - Con toda la prensa internacional en Rio de Janeiro y millones de personas atentas a lo que sucede en Brasil, los movimientos sociales han hecho un nuevo llamamiento este domingo contra el presidente interino Michel Temer (PMDB), acusado de “golpista” y de montar un “gobierno ilégitimo”, tras el proceso que apartó a Dilma Rousseff de sus funciones el pasado 12 de mayo. Después de dos meses y medio en el poder, el equipo de Temer ha dejado claro que las privatizaciones y los recortes serán la base de su estrategia económica.

 

El pasado mes de junio el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, se reunió con todos los ministros para que analizaran sus pastas y les pidió que hicieran una lista de “todo lo que podría ser privatizado”. También anunció que los gastos en áreas primarias como Educación o Sanidad sólo podrían ser reajustados en relación a la inflación del año anterior: “Si esta ley hubiera estado en vigor en 2015, y otros gastos no sufrieran la reducción real, los presupuestos en sanidad se habrían reducido este año un 32% y los de Educación, un 70%”, explica Laura Carvalho, profesora de Economía de la Unversidad de Sao Paulo (USP).


El ministro de Sanidad, Ricardo Barros, declaró que el acceso a la salud pública no debía ser universal y que haría recortes en la Seguridad Social. Mientras, el de Educación, Mendonça Filho, anunció que empezará a privatizar las universidades públicas y cobrará una mensualidad a sus alumnos; los primeros en sentir el cambio serán los estudiantes de posgrado. Los recortes siguen en el área de vivienda con la sentencia de muerte del programa de Dilma Rousseff, “Mi casa, mi vida” que construyó más de tres millones de vivendas populares.

 

Pero una de las medidas que más asusta a los sindicatos es la promesa del ministro de Trabajo, el pastor evangélico, Ronaldo Nogueira, de flexibilizar las leyes laborales y poner en marcha el proyecto de “terciarización laboral” a partir del cual las empresas podrán terciarizar sus servicios incluso para su actividad principal: “Es un verdadero atentado a los derechos de los trabajadores porque al ser subcontrados no van a tener quién les defienda”, dice el secretario Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria, Antonio Augusto de Queiroz.

 

El Movimienos de los Tabajadores Sin Techo (MTST) recuerda que las políticas económicas de Meirelles “no dicen nada sobre subir los impuestos a los más ricos”, especialmente en un país donde las personas que ganan 160 veces el salario mínimo, tienen el 65,8% de sus ganancias exentas de retención fiscal. “Al no haber sido elegido por nadie, no tiene que dar cuentas a la sociedad y eso es muy peligroso”, dice el Frente Pueblo Sin Miedo, uno de los movimientos que ha convocado las manifestaciones de este domingo.

 


El fraude del proceso contra Rousseff


Michel Temer, que puede presumir de nunca haber ganado una elección directa, tiene claro que sus políticas de recortes y privatizaciones no las podrá llevar a cabo hasta que se conozca el veredicto definitivo del juicio político a la que está siendo sometida la presidenta Rousseff. El próximo lunes 1 de agosto, el relator de la Comisión del Impeachment en el Senado, Antonio Anastasia (PMDB-MG), dará su parecer. Después Dilma necesitaría del voto de 28 senadores para librarse del proceso, si no lo consiguiera, la decisión final la tomará Lewandowski, jefe del Supremo, durante la semana del 22 de agosto.

 

El pasado 12 de mayo durante la votación del impeachment en el Senado donde se votaba por la continuación del juicio político de la mandataria, Rousseff obtuvo el apoyo de 22 senadores que votaron en contra. Pero en ese entonces todavía no habían salido a la luz unas grabaciones donde el presidente interino y uno de sus ministros recién nombrados, Romero Jucá, quedaban seriamente comprometidos.


En las conversaciones telefónicas que publicó Folha de São Paulo entre Sérgio Machado, ex presidente de Transpetro (empresa que ofrece servicios a Petrobras), y Jucá, explicaban la “necesidad de acabar con Dilma” para “evitar la sangría” de las investigaciones de la operación Lava Jato. Las conversaciones se produjeron en marzo, antes de la primera votación en la Cámara de los Diputados: “La única salida es el impeachment porque si ella continúa vamos a caer todos, y el primero va a ser Aécio”, decía Jucá, en referencia a Aécio Neves, líder del principal partido de oposición (PSDB).

 

Pero las declaraciones de la mano derecha de Temer fueron todavía más graves cuando aseguraba que “ya estaba todo pronto para llevar a cabo un Gobierno de salvación”, y que él mismo habría hablado con las fuerzas armadas y con los jueces del Tribunal Superior de Justicia: "Están todos de acuerdo que hay que poner a Temer en el Gobierno". Sin llegar a dar nombres de los jueces que estarían involucrados en la articulación del impeachment, Jucá tan sólo cita al juez Teori Zavsacki como “el único magistrado al que no hemos podido acceder”, precisamente aquel que se encarga de Lava Jato a nivel federal.


Estas conversaciones provocaron la inmediata dimisión de Jucá del nuevo gabinete de Temer y una crisis importante en su nuevo gobierno. Varios senadores que antes habían votado a favor, entre ellos el ex futbolista Romario, dijeron que “probablemente” cambiarían su voto. La gravedad de las grabaciones, no sólo en lo que respecta a los políticos, sino también en lo relacionado con los miembros del Supremo (cuyo jefe tendrá la responsabilidad de dar el veredicto definitivo del impeachment), no han tenido muchas más repercusiones políticas.


A mediados de julio el Ministerio Público archivó la causa referida a las “pedaleadas fiscales” sobre las que se basa el juicio político contra Rousseff. Dichas “pedaleadas” se consistían en la aprobación de seis decretos presupuestarios en los que se maquillaban las cuentas del Estado y por los que la presidenta obtuvo dinero de bancos públicos sin haber devuelto a tiempo lo que ya le había sido prestado. Según el procurador de la República, Ivan Marx “no hubo préstamos sin el aval del Congreso, ya que las maniobras no se encuadran en el concepto legal de operación de crédito”.

 

Los argumentos coinciden con los de la defensa de la presidenta Rousseff ante el tribunal político del impeachment, lo que dio esperanzas a algunos senadores del PT que hace una semana pidieron que se decretara “el fin de este juicio” ya que el propio Ministerio Público había señalado que no habría ningún crimen.

 

La escasa repercusión en los medios de la resolución del Ministerio Público parece avalar la teoría de que este juicio político seguirá adelante independientemente de los argumentos que lo sostengan. Si a finales de mayo el senador Romario dijo que pensaba cambiar su voto, ahora el presidente interino Temer le ha ofrecido la presidencia de Furnas (empresa vinculada al ministerio de Minas y Energía), y parece que el ex jugador ha vuelto a cambiar su parecer.

 

Política y Juegos Olímpicos


Las manifestaciones de este domingo se producen con la consigna de “Fuera Temer”, pero no todos los grupos apoyan la vuelta de la presidenta Rousseff. Una reciente encuesta de Data Folha mostraba que el 62% de los brasileños querían nuevas elecciones en octubre de este año para aprovechar los comicios municipales que tendrán lugar en esa fecha.


Esta opción también se ha barajado dentro del PT donde un sector dice que si Dilma recuperara su cargo debería convocar un plebiscito donde se preguntara acerca de una posible repetición de elecciones. En principio esta opción parece poco probable porque para ese plebiscito, que algunos juristas consideran “inconstitucional”, se pudiera llevar a cabo, necesitaría del aval del Congreso. Aunque Temer tiene el rechazo del 82% de la población, el apoyo del Legislativo siempre ha sido su mejor carta, y las reuniones de los últimos días con diversos senadores dan a entender que lo tiene bastante controlado.

 

Esta crisis política ha provocado que la imagen de los Juegos Olímpicos, de por sí bastante negativa, haya quedado todavía más ensombrecida. La ceremonia de inauguración el próximo 5 de agosto en el estadio de Maracaná será una de las que tenga menor número de jefes de Estado. De los 206 países que participan en los Juegos, hasta ahora sólo 45 delegaciones han confirmado la presencia de sus primeros ministros. En la edición de Londres (2012) fueron 95, mientras que en la de Pequín (2008) hubo 86. En esta ocasión el resto de delegaciones vendrán acompañadas de sus ministros de Deportes o de Exteriores.

 

Las bajas también serán nacionales ya que ni el ex presidente Lula, ni la mandataria apartada Dilma Rousseff asistirán a la inauguración. Michel Temer que ha pedido a los manifestantes de este domingo que “sean civilizados” y que “dejen a los senadores pensar qué voto es el más conveniente”, apenas dirá una frase durante la apertura: “Declaro abiertos los Juegos de Rio, celebrando la 31 Olimpiada de la era moderna”.

 

 * @agnese_sp

 

 

 

 

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Simpatizantes de la ex presidenta Cristina Fernández se manifestaron ayer en Buenos Aires frente a la Corte federal. Es acusada de un supuesto plan para manipular la moneda de su país y beneficiarse

Más de 100 movilizaciones en todo el país contra las disposiciones del presidente Macri

 

Buenos Aires.

 

Ante una verdadera rebelión contra el impagable aumentos de tarifas de servicios públicos en Argentina, no sólo la justicia de distintas provincias aceptó los millones de amparos presentados esta semana la Sala II de la Cámara Federal de La Plata, que dispuso anular las resoluciones 28 y 31 que fijaron a nivel oficial los aumentos en el caso del gas con un alcance nacional.

 

Esto sucedía horas después que el presidente Mauricio Macri, declarara a una televisora estadunidense que estadunidense que había explicado a los argentinos su decisión de aumentar las tarifas y que estaba orgulloso de que lo habían entendido y loapoyaban. Más de 100 manifestaciones en todo el país y en esta capital expresaban todo lo contrario.

 

En la Plata los magistrados César Álvarez, Olga Ángela Calitri y Leopoldo Schiffrin acogieron las apelaciones presentadas por el Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad (Cepis) y de Consumidores Argentinos, que plantearon la obligatoriedad de realizar audiencias públicas antes de aplicar cualquier ajuste de tarifas.

 

Los mismos camaristas hicieron lugar además a una apelación presentada por un grupo de legisladores bonaerenses del opositor Frente para la Victoria y suspendieron por noventa días el aumento en la tarifa de la luz eléctrica, aunque en este caso sólo en la provincia de Buenos Aires.

 

La respuesta del Ministerio de Energía, cuyo titular Juan José Aranguren, asociado con la trasnacional Shell, tomó la drástica decisión de forzar incrementos de entre 400 por ciento hasta 2,500 por ciento, afectando a todos los sectores de la sociedad, fue un comunicado corto y preciso: daremos todos los pasos procesales necesarios para defender las medidas tarifarias que hemos dictado y que están plenamente basadas en los marcos legales de cada uno de los servicios públicos involucrados.

 

Ahora el gobierno intenta elevar a la Corte Suprema esta situación para que ésta avale el tarifazo, aunque de acuerdo a la mayoría de los analistas esto sería un suicidio de los magistrados ante una población desesperada.

 

No es que no queramos pagar un aumento si este es lógico, pero no podemos dejar de comer ...de vivir para pagar sólo los servicios públicos señalan los vecinos autoconvocados.

 

El tema ha creado una serie de problemas dentro de la propia alianza gobernante Cambiemos, ya que hay dirigentes de partidos que la integran, advierten que es imposible pagar no sólo para la población, sino para empresas pequeñas, medianas, grandes. Escuelas, hospitales, universidades. Afecta asimismo la cultura, la educación. También la Unión Cívica Radical (UCR) el principal sostén a nivel nacional de Cambiemos, ha quedado fuera de participar en las decisiones y esto se va a discutir en ese partido la semana próxima.

 

De no existir una respuesta urgente los Centros de Defensa del Consumidor, partidos políticos organizaciones sociales y otras realizarán un cacerolazo a lo largo de todo el país, el próximo 14 de julio.

 


La Patria no se vende: papa Francisco

 

En el día en que se recuerda la independencia del país, firmada el 9 de julio de 1816, en la provincia de Tucumán, adonde se realizarán los principales festejos, el papa Francisco, el argentino Jorge Bergoglio envió desde Roma un saludo en esta fecha patria a aquellos que de manera especial quiero estar cerca, de los que más sufren: los enfermos, los que viven en la indigencia, los presos, los que se sienten solos, los que no tienen trabajo y pasan todo tipo de necesidad, los que son o fueron víctimas de la trata, del comercio humano y explotación de personas, los menores víctimas de abuso y tantos jóvenes que sufren el flagelo de la droga. Todos ellos llevan el duro peso de situaciones, muchas veces límite. Son los hijos más llagados de la patria, sostuvo.

 

Instó a recordar "la Patria Grande que soñaron San Martín y Bolívar" y pidió defenderla "de todo tipo de colonizaciones". La carta enviada al presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, recordó que “los argentinos usamos una expresión, atrevida y pintoresca a la vez, cuando nos referimos a personas inescrupulosas:‘Este es capaz hasta de vender a la madre’; pero sabemos y sentimos hondamente en el corazón que a la Madre no se la vende, no se la puede vender... y tampoco a la Madre Patria”.

 

Expresó su deseos de que esta celebración por el bicentenario de la independencia haga a los argentinosmás fuertes en el camino emprendido por nuestros mayores cuando se celebran “doscientos años de camino de una Patria que, en sus deseos y ansias de hermandad, se proyecta más allá de los límites del país: hacia la Patria Grande, la que soñaron San Martín y Bolívar. Esta realidad nos une en una familia de horizontes amplios y lealtad de hermanos (...) por esa Patria Grande también rezamos hoy en nuestra celebración: que el Señor la cuide, la haga fuerte, más hermana y la defienda de todo tipo de colonizaciones”, pidió.

 

Asimismo pidió a los jóvenes queno jubilen su existencia en el quietismo burocrático en el que los arrinconan tantas propuestas carentes de ilusión y heroísmo y añadió: Sólo si nuestros abuelos se animan a soñar y nuestros jóvenes a profetizar cosas grandes, la Patria podrá ser libre. Necesitamos de abuelos soñadores que empujen y de jóvenes que -inspirados en esos mismos sueños- corran hacia adelante con la creatividad de la profecía.

 

La voz del Papa fue recogida en distintos lugares del país, donde se multiplican las manifestaciones para rechazar los fuertes aumentos de servicios públicos y también por los nuevos despidos de los últimos días, el cierre de por lo menos 5 mil empresas, negocios, restaurantes. Desde el 2001 no se veían centenares de personas, que piden comida frente a los supermercados,. La protesta crece día a día y está creando malestar en las filas de la alianza gobernante.

 

Las centrales obreras advirtieron que el descontento social en aumento está exigiendo una repuesta efectiva, ante la indiferencia gubernamental. El jueves choferes de autobuses públicos acompañaron con bociinazos las protestas en distintos lugares de esta capital. También se expresó indignación porque Macri invitó al rey de España a estos festejos e ignoró a sus pares del Mercado Común del Sur y de la región en general. Fueron invitados Michelle Bachelet de Chile y el presidente Horacio Cartés de Paraguay.

 

 

 

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