Las fuerzas aéreas israelíes han lanzado alrededor de 40 misiles a diversos objetivos en la franja de Gaza causando importantes daños y decenas de víctimas. Fuentes médicas palestinas afirman que hay al menos 155 muertos, la mayoría de ellos en la ciudad de Gaza, así como en los poblados de Jan Younis y Rafah en el sur de la franja. Por su parte, portavoces de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que gobierna Cisjordania, han asegurado que hay centenares de heridos entre los escombros. Otras fuentes palestinas cifran en hasta 200 los fallecidos. Los misiles israelíes han alcanzado, al menos, una treintena de edificios, en su mayoría sedes del movimiento islamista Hamás, algunos de los cuales han resultado totalmente destruidos.

Los militares israelíes han informado de que el objetivo de este ataque era "infraestructura terrorista" y han dicho que los ataques aéreos "continuarán, se expandirán y se intensificarán si es necesario", con la mira puesta en los líderes de Hamás. El primer ministro, Ehud Olmert, había advertido de que Israel lanzaría una ofensiva en Gaza en represalia por los cohetes palestinos.

Éste es el ataque más importante tras el fin de la tregua entre Hamás e Israel declarado el pasado 19 de diciembre y el más mortífero de los últimos años. A lo largo de esta semana se han difundido varias informaciones procedentes de diversos medios israelíes que apuntaban a los preparativos para una "operación militar de alcance limitado" sobre la Franja, a través de ataques por aire y tierra, en respuesta a la reactivación de los lanzamientos de cohetes desde Gaza hacia territorio israelí. Desde que terminó el alto el fuego, más de 200 proyectiles han impactado en territorio israelí sin causar víctimas, excepto dos niñas palestinas que murieron ayer por un cohete mal dirigido que cayó dentro de Gaza.

Imágenes de la televisión local mostraban cadáveres en algunos caminos, y cómo los heridos y muertos eran trasladados de los edificios destruidos. Los pobladores lanzaban gritos airados y corrían por las calles donde se podían ver también coches calcinados. Columnas de humo surgían de varias partes de la ciudad de Gaza.

El portavoz de la policía de Hamás, Islam Shahwan, ha informado que uno de los sitios atacados es una sede policial en la ciudad de Gaza donde se estaba celebrando una ceremonia de graduación de nuevo personal.

El encargado para América Latina del movimiento Al Fatah, Mohamed Odeh, por su parte ha dicho a la agencia Efe que entre los fallecidos figura el responsable de la Policía de Hamás en la franja de Gaza, Taufiq Jaber.

Venganza
Tras el ataque, Hamás y otras facciones palestinas han ordenado hoy a sus combatientes que "respondan a la masacre israelí". "Hamas continuará la resistencia hasta la última gota de sangre", ha dicho el portavoz del movimiento islamista, Fawzi Barhoum, en declaraciones recogidas por la radio oficial de Gaza.

De hecho, poco después del ataque israelí, militantes de Hamás han lanzado cohetes hacia territorio judío, y según fuentes médicas israelíes, uno de ellos ha causado un muerto, una mujer en la población de Netivot, y dos heridos leves. El Ejército israelí ya había declarado la alerta en las comunidades cercanas a la frontera con Gaza.

Egipto ha abierto hoy el paso de Rafah, en la frontera con Gaza, para permitir la entrada de ayuda humanitaria y la evacuación de heridos del bombardeo masivo israelí de hoy, según fuentes de seguridad de ese país.

El bombardeo se ha producido en momentos en que las autoridades egipcias se encontraban en un proceso de mediación para restablecer la tregua que se había fijado el 19 de junio pasado y se había extendido durante seis meses, hasta el 19 de diciembre.

Asimismo, se produce un día después de que Israel abriera algunos pasos fronterizos para permitir la entrada de suministros a la Franja de Gaza.

 

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La reconstrucción de Cuba y recuperación de las viviendas dañadas por los recientes huracanes que han asolado la isla en los últimos meses llevará entre dos y tres años. Así lo estimó el presidente cubano, Raúl Castro, al recorrer los municipios más afectados por el ciclón Paloma, que el 8 de noviembre arrasó el pueblo de pescadores de Santa Cruz del Sur y otros poblados de la costa sur de Camaguey y Las Tunas, provocando severos daños en más de 8.000 viviendas. Castro aseguró que las perdidas dejadas por los huracanes Gustav e Ike, que batieron la isla entre el 30 de agosto y el 10 de septiembre, se acercan a los 10.000 millones, el doble de la evaluación inicial. La cifra representa el 20 % del PIB de Cuba .

Los daños provocados por Paloma se circunscribieron a cuatro municipios, pero aún así son importantes y se agregan a los de Ike y Gustav, que provocaron una devastación sin precedentes en toda la isla. Sólo en el capítulo de vivienda, estos dos ciclones destruyeron totalmente 63.000 casas y afectaron severamente otras 380.000, cerca del 15 % del fondo habitacional del país. La agricultura sufrió también graves daños, se estima que el 30 % de las cosechas se perdieron.

Raúl Castro aseguró que el Gobierno esta utilizando todos los recursos disponibles en la reconstrucción, pero pidió paciencia. "Estamos gastando lo que tenemos y lo que no tenemos. No se resuelven las cosas de un día para otro. Todos estos destrozos nos llevarán de dos a tres años", aseguró, al visitar a los damnificados en Camaguey y Las Tunas. Añadió que ya se han gastado "decenas y decenas de millones de dólares, en primer lugar comprando alimentos (...) y equipamiento para la construcción", y afirmó que el país debía replantearse la forma de edificar las viviendas en lo adelante.

Gran parte de las viviendas que destruyeron los huracanes estaban en una situación muy precaria, y muchas eran verdaderas chabolas construidas con tablas y techos de lata o zinc. Castro dijo que mientras "las casitas no tengan por lo menos su placa [techo de cemento]" la gente va a estar continuamente "cambiando techos", pues huracanes siempre van a pasar.

Según los analistas, el golpe de los ciclones, en momentos en que las autoridades empezaban a reestructurar el sector agrícola y se disponían a reorganizar el aparato estatal en busca de mayor eficiencia, supone un reto para el Gobierno de Raúl Castro que puede comprometer sus planes de reforma económica.

Un nuevo libro de Fidel sobre Colombia

Por otro lado, el sábado por la noche estaba prevista la presentación en Cuba del libro de Fidel Castro La paz en Colombia, en el que el ex presidente cubano "revela por primera vez el contenido de importantes documentos, entrevistas y sus propias vivencias" y "deja constancia histórica" de los "empeños de Cuba para contribuir a alcanzar la paz" en el país suramericano, según una nota oficial.

Castro, de 82 años y convaleciente de una grave enfermedad que le obligó a delegar sus cargos en julio de 2006 y abandonar definitivamente la presidencia del país en febrero, ha dedicado gran parte de los dos últimos años a escribir. En los últimos meses, el líder cubano, todavía primer secretario del Partido Comunista de Cuba, dedicó varios de sus artículos publicados en la prensa cubana a la situación en Colombia. En julio, Castro celebró la liberación de Ingrid Betancourt y otros 14 secuestrados por las FARC, opinó que "nunca debieron ser secuestrados los civiles, ni mantenidos como prisioneros los militares en las condiciones de la selva" y pidió a las FARC la entrega de todos los rehenes a organizaciones humanitarias.

Por, MAURICIO VICENT - La Habana - 12/11/2008

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Hace 20 años, llegue a Colombia. Y, hace 2 meses llegue a Barranquilla con la intención de radicarme. Bastante ignorante de esta parte de la costa caribeña colombiana (lo confieso) busque en Internet los atractivos en esta zona del país. En la página de la gobernación del Atlántico encontré varios, entre los cuales estaba: el muelle de Puerto Colombia, el más largo del mundo.
 
Habiendo vivido en la ciudad portuaria de Buenos-Aires, hace mucho ya, me emocione con la idea de conocer este muelle porque me encantan estos lugares cargadísimos de historia. Esta historia hecha por miles y miles de hombres, mujeres y niños, que bajaron de un barco llenos de sueños, de ilusiones, de esperanzas, de temeridad –porque había que serlo para cruzar océanos hacia nuevo continente y  desconocida tierra- y de temores –porque en tierra nueva nada es regalado. Nueva tierra, nueva lengua, nueva cultura, nuevos hábitos: otra lucha por la vida que recién se iniciaba. ¡Porque muy escasos fueron los que desembarcaron con los bolsillos llenos!
 
Entonces, investigue más sobre este muelle.
 
Averigüé que su construcción fue “la prolongación del ferrocarril Barranquilla-Salga” y el “resultado de la búsqueda de la comunicación de Barranquilla con el mar, lo que lo convirtió en el principal puerto del caribe colombiano (…) y del norte de América del Sur”. Halle que el muelle tenia una longitud de 1500 metros y fue inaugurado con cuatros disparos de cañón, un día de junio de 1893. ¡Hizo 114 años el mes pasado!
 
Leí que el espectáculo del muelle en este entonces era doble porque daba “la ilusión de un tren que entrara al mar”. ¡Que imagen tan maravillosa! ¡Que visión tan surrealista!
 
Y por este muelle, entre el siglo XIX al XX, desembarcaron miles de alemanes, italianos, judíos, españoles, palestinos, sirios y libaneses que han contribuido a dinamizar ciertos sectores económicos y financieros de diversas regiones de Colombia. Leí que “En este período los judíos y los árabes fueron animadores de las actividades mercantiles (…) aún a mediados de los años de 1950 era común observar, en los pueblos de los Andes, a los -turcos- manejando el comercio local de telas, fantasías y bienes industriales propios de la época”.
También leí que los hijos y los nietos de esos inmigrantes que alguna vez fueron discriminados, empezaron a gozar de una destacada posición en la sociedad colombiana desde mediados del siglo XX. Su aporte a la sociedad colombiana se dio no sólo en los campos del comercio y la política, sino también en actividades como la industria, la medicina, la literatura, la culinaria y los medios de comunicación.
 
Bueno, llena de expectativas, era tiempo de ir a visitar este monumento histórico.
 
Una pareja de amigos, de descendencia francesa y suiza, cuyos antepasados desembarcaron en el muelle, me llevaron a Puerto Colombia.
 
Desde Barranquilla recorrimos la orilla del mar: Sabanilla, Puerto Salgar, Puerto Colombia y finalmente… el muelle.
 
El muelle…
 
Que de-cep-ción… ¡Una rui-na !
 
Me imagine, sobre esta estructura podrida, abandonada,  desdeñada, estos miles de emigrantes que algún día llegaron llenos de sueños y esperanzas y con los bolsillos vacíos la gran mayorìa de ellos. Estos emigrantes quienes superaron con muchas agallas el choque cultural de su nueva vida, quienes a fuerza de pulso, de días y noches de trabajo, de sudor y lagrimas refrenadas, lograron llevar su familia pa’lente, lograron montar su negocio, lograron crecer hasta crear “dinastías”.
 
Hoy, están muertos, sepultados en algún cementerio. Ya varias generaciones les sucedieron. Son un lejano recuerdo.
 
Sin embargo, lo que nunca alterara el corazón de quienes valoran la Memoria , son las huellas que dejaron los pies de esos emigrantes cuando dieron sus primeros pasos en tierra colombiana. Hoy, estas huellas se están hundiendo a pedazos en el mar de Puerto Colombia.
 
Que destino pos-mortem les esperaba…
 
Se que en Barranquilla, muchísimo antes que llegara a esta ciudad, mucha gente sintió lo que siento hoy. Bregaron, lucharon, propusieron, realizaron proyectos sumamente elaborados, serios, etc. Proyectos que parecen sufrir el mismo deterioro del tiempo y de la indeferencia que carcome al mismo muelle.
 
Entonces me pregunto: ¿dónde están el deber de la memoria de los descendientes; la conciencia de su identidad, de sus orígenes? ¿Donde esta el cumplimiento del Estado para preservar el patrimonio cultural e histórico de su República?
 
En el año 1943, el gobierno dio su primera muerte al muelle prohibiendo el atraque. Muerte de su actividad comercial.
 
¿Será que pronto, Colombianos y turistas, escucharemos desde las playas de Puerto Colombia, viniendo de la profundidad del mar, los 4 cañonazos de su secundo y ultimo sepelio?
 
Sylviane Bourgeteau
Periodista francesa
 
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En enero de 1998 la capital del departamento del Quindío, Armenia, en Colombia, sufrió un terremoto que dió cuenta de buena parte de la urbe. Diez años después, Libardo García Gallego nos ofrece una mirada sobre esta ciudad, sus trasnformaciones y principales problemas que debe enfrentar.

Lo que cualquier desprevenido transeúnte puede observar hoy en la capital del Quindío: desorden espacial (barrios miserables, cambuches, basureros esparcidos a lo largo y ancho de la ciudad, lotes abandonados, edificios en ruinas convertidos en guaridas de ladrones y roedores, ejércitos de vendedores  callejeros, montoneras de mendigos, descomposición social (drogadicción,  prostitución, homicidios, atracos, suicidios)

Se dirá que este panorama no es exclusivo de esta ciudad sino extensivo a todo el país, como consecuencia del capitalismo salvaje, neoliberal y globalizado. Es cierto. Sólo que aquí reviste rasgos caóticos, pues no solamente se padecen  las consecuencias del fenómeno natural y de la errática y arbitraria reconstrucción, sino las de la crisis cafetera y del forzado cambio de vocación económica de la región.

El hecho de haber convertido buena parte de las fincas cafeteras del Quindío en ganaderías, en plataneras, aguacatales o en fincas turísticas, hizo que un 90% de los trabajadores agrícolas perdieran su empleo, pues mientras un cafetal puede emplear unas 100 personas, una de las demás mencionadas con igual extensión  no necesita más de 10. Sobran comentarios acerca de las consecuencias de este cambio.

El terremoto del 99 convirtió el Eje Cafetero en el centro de atracción de migrantes a quienes se les abrió la posibilidad de adquirir vivienda gratuita o a muy bajo costo. Recordemos, por ejemplo, cómo el señor Octavio Jaramillo nos trajo buses de Expreso Palmira repletos de vallunos. Así llegaron al Quindío multitud de personas procedentes de todos los rincones del país, quienes, ante la imposibilidad de demostrar su domicilio en esta región, recurrieron a comprar falsos testimonios y a confabularse con notarios y curadores urbanos, quienes, como puede demostrarse, otorgaron a su amaño licencias de construcción en zonas de alto riesgo. Ejs.: Mirador, Parque Uribe, Centro Comercial El Oasis. En cuanto al censo poblacional, quedó en evidencia la necesidad de levantar y mantener actualizados los datos por comunas, por barrios y hasta por cuadras. Así se podrían registrar los movimientos de la población y ejercer mejores controles.

La idea de recuperar en primer lugar la Institucionalidad  hizo que la mayor parte de los recursos provenientes del Estado y de los diferentes benefactores nacionales e internacionales se destinaran a reconstruir escuelas, templos, edificios públicos, etc., en detrimento de la cantidad y calidad de las “viviendas de interés social” o pequeñas covachas a las cuales denominan “soluciones de vivienda digna”.

Todo mundo hizo leña del árbol caído el 25 de Enero de 1999. Las empresas  reconstructoras del Eje Cafetero, disfrazadas bajo el eufemismo de ONGs, se llevaron la mayor tajada. Unas con el cuento chino de “reconstruir el tejido social” a base de pura carreta, inclusive creando medios impresos y radiales innecesarios, pudieron engullirse importantes sumas que hubieran servido más bien para crear empleos, empresas productivas estables o construir más viviendas. Los empleos creados fueron ante todo para los foráneos. El fondo para la reconstrucción fue más que todo un fondo de distribución de regalías por regiones.

El Quindío fue ofrecido más como paradisíaco destino turístico, lo que despertó las ambiciones de terratenientes e inversionistas, principalmente en el sector primario, tal es el caso de Víctor Carranza, quien ya ha comprado una buena porción del Depto, la Golden Green que viene ilusionando a los campesinos de la cordillera para arrebatarles sus parcelas con miras a producir etanol a partir del plátano o a explotar su eventual riqueza aurífera. Una empresa turística, PANACA, seguramente aprovechando los beneficios de la Ley Quimbaya, sentó sus reales en el Quindío y muchos comerciantes, en su mayoría también paisas fieles a su vocación ancestral, nos inundaron con cacharrerías, panaderías, restaurantes, ventanillas, bares y cantinas. Seguramente, de este modo pudieron lavar capitales de dudosa procedencia. Los más informados, tipo Harold y Rodrigo, comentan que también pululan aquí los testaferros.
En todo caso, la corrupción en el manejo de la parcial reconstrucción se encarnó en la administración pública; basta ver cómo crecieron los capitales de los últimos alcaldes de la ciudad capital y cómo se transfirieron generosamente las mejores empresas estatales a empresarios particulares. En el Quindío ya no caben los paupérrimos y misérrimos, no sólo por su enorme cantidad, desempleados y en condiciones  indignas para un ser humano, sino porque al precio que están la tierra, la vivienda, los servicios, etc., es necesario poseer capitales significativos para quedarse aquí sin necesidad de mendigarle a los turistas.

Aunque no están a mano las estadísticas para corroborar las afirmaciones precedentes, panorama oculto por los círculos del poder, sería interesante que las entidades oficiales nos las ofrecieran con la mayor objetividad a nivel municipal y departamental, por  ejemplo: el censo de población, las tasas de crecimiento de la población, de desempleo, de homicidios, de suicidios, de trabajadores y trabajadoras sexuales, de deserción escolar, de trabajadores informales, el índice GINI o de concentración de la riqueza; también los mapas del actual uso del suelo rural y urbano; porcentaje de los presupuestos embolsillados por los funcionarios públicos …………..

Por,  Libardo García Gallego (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)
Armenia, enero 22 de 2009

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Lunes, 29 Noviembre 2004 19:00

Guajira. La destrucción de Tabaco

La maldición de la comunidad negra de Tabaco se origina en el prodigio natural de la región, la mina de carbón del Cerrejón. No faltaban antiguamente los griegos de buenas razones, cuando llamaban con el mismo ambiguo término de prodigio (thauma) algo extraordinario, fuera de lo común, y capaz de despertar terror, zozobra y maravilla. Las dimensiones del Cerrejón, realmente, son monstruosas: es la mina a cielo abierto más grande del mundo, suministra al mercado internacional el 33% del carbón térmico y su producción constituye el 95% del total de la demanda europea.

Inicialmente, y hasta el 2000, la mina fue explorada y aprovechada por un consorcio integrado por la estatal CARBOCOL S.A. y la multinacional de los Estados Unidos INTERCOR –filial de la EXXON-MOBIL. Después, en Noviembre del 2000, se incorporó el consorcio compuesto por la inglesa BHP- Billiton, Anglo-American de Sur África y la suiza Glencore, a la cual el gobierno vendió CARBOCOL. Más tarde, en enero de 2002, la EXXON negoció con el mismo consorcio la venta de INTERCOR. Con su adquisición, el grupo controla hoy el 55% de las exportaciones de carbón en el país y asume un control total sobre la zona norte de la mina, la cual conserva el 70% de las reservas de carbón (1).

Varios sectores ven en el complejo del Cerrejón no solamente un proyecto productivo exitoso, sino también una oportunidad para el desarrollo de las comunidades limítrofes, la solución eficaz a la pobreza de la región, y un proyecto de alto beneficio social. Visitando a los municipios que surgen alrededor de la mina, es fácil comprobar que las intenciones sociales de la empresa son palabras en papel. La verdad es otra: que de fábrica de sueños, el Cerrejón se ha convertido en cementerio de ilusiones. Los directivos del Cerrejón viven al interior de una ciudadela vetada, blindada por un cordón de seguridad e inaccesible a los demás, que –según lo refieren– cuenta con el mejor colegio y la mejor cancha de fútbol de la región, un exclusivo club Rotario, y con servicios de primera clase. Los extraños sólo pueden entrar acompañados por el personal de la empresa y rigurosamente, sin cámara fotográfica.

Por fuera, en cambio, el mundo real –el mundo del pueblo– sigue su lucha diaria para sobrevivir, a veces sin servicio de acueducto, a veces sin luz, en condiciones no solamente precarias, sino peores de las que se vivían antes de la llegada de la mina, cuando al menos los equilibrios ecológicos tradicionales y una economía agrícola abundante garantizaban la soberanía alimentaria de esta población campesina. Pudieron más los intereses privados Por lo demás, en el caso de Tabaco, la empresa no se limitó a desmoronar las expectativas y las esperanzas del pueblo: a la destrucción simbólica y cultural de la comunidad se ha sumado el saqueo y la destrucción física y la ruina material del corregimiento. El caso de Tabaco es complejo, y se genera a partir de una serie de decisiones judiciales arbitrarias y de actos de vergonzante solidaridad de lo público con los intereses corporativos –actos sobre los cuales no se ha hecho todavía claridad ni justicia.

En el Febrero de 1999, el Ministro de Minas y Energía autorizó la expropiación de ‘un predio llamado Tabaco’ a través de un acta administrativa que ignoró y pisoteó la existencia jurídica, social, cultural de una comunidad entera (2). La actitud servil de las entidades públicas del Estado colombiano permitió que una empresa tragara un corregimiento, que lo privado asesinara lo público: el decreto de expropiación es la muerte de la comunidad. Los ganglios de la vida colectiva mueren en breve, al decreto de expropiación le siguen la suspensión del servicio público de telecomunicación, el cierre del puesto de salud y de la escuela, la interrupción de las vías, la desaparición de las plazas y de los sitios de recreación. Hasta el párroco italiano Marcello Graziosi se genuflexa a la voluntad de la empresa y vende, por 13 monedas, la iglesia, su conciencia, y los fieles de Tabaco.

Sólo en mayo de 2002 una sentencia de la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema reconoció la violación de los derechos humanos de los cuales han sido víctimas los protagonistas de este caso, ordenando al Alcalde del municipio de Hato Nuevo, al cual compete la jurisdicción de Tabaco, la reubicación de sus habitantes y la reconstrucción de la infraestructura y del tejido social del pueblo (3). Dos años más tarde, sin embargo, poco se ha avanzado en la dirección de un efectivo cumplimiento de la sentencia de la alta corte, como recién lo denuncia un comunicado público de la misma comunidad (4). La empresa, por su parte, protegida por una orden de entrega anticipada del inmueble (5) se hizo responsable del saqueo de la propiedad privada de los Tabaqueros y del desplazamiento forzoso de la comunidad, violando obligaciones jurídicas puntuales e imponiendo sus intereses por la vía de hecho.

El 9 de agosto del 2001 –día trágico esculpido en la memoria colectiva de Tabaco– la seguridad privada de INTERCOR, acompañada por la policía nacional y por escuadrones antimotines del ejército, irrumpieron en Tabaco con el propósito de desalojar a los pobladores del corregimiento y de adueñarse de sus propiedades. La desproporción del acto y la intencionalidad violenta se deducen del número de los armados presentes y de los chalecos antibalas que protegían a todos los agentes públicos y a los funcionarios de INTERCOR (6). El desplazamiento produjo lesiones físicas graves, la destrucción de las propiedades y la perdida de todos los bienes (los chismes, como les llaman en la Guajira) de las familias campesinas. Hasta hoy, no se sabe dónde están los platos, los zapatos, las hamacas, los cuadernos de aquellas casas. La dignidad o el temor impiden investigar el daño material causado por el acto de agresión de la empresa.

El desplazamiento del 9 de agosto es el abuso más grave en la estrategia intencional y sistemática de expoliación de las propiedades iniciada por el Cerrejón ya a principios de los 80´s y orientada a la compra de las tierras limítrofes por precios irrisorios. Preguntamos cuál legitimidad pueden tener las transacciones comerciales conclusas por el equipo negociador de la empresa –liderado por un cierto Fabio Esteban- en las cuales se acudía a todo tipo de presiones para forzar la venta de los derechos de propiedad. Una madre, por ejemplo, cuenta que los representantes de la empresa junto con funcionarios estatales la amenazaron con quitarle a sus tres hijos, si no consentía firmar un bono en el que declaraba la renuncia a sus derechos de propiedad.

Algunos títulos hasta fueron negociados el mismo día del desalojo, bajo amenaza del uso de la violencia, o después de la destrucción de los inmuebles, o sea cuando ya la propiedad había sido transformada en ceniza. Hoy, a más de tres años de desplazamiento causado por el Estado colombiano y por las empresas multinacionales del complejo carbonífero del Cerrejón, la comunidad de Tabaco nos invita a conocer su proyecto de resistencia y apoyar su reivindicación legitima en nombre del derecho a la tierra, a la esperanza, y al desarrollo.

 

1. Ver CENSAT Agua Viva, Carbón y sus Efectos. Estudio de Caso. Cerrejón Zona Norte, Bogotá, 2003.

2. Es la Resolución 80244 del febrero de 1999, conocida como la ‘Declaracion de Utilidad Pública y Social de un Predio Llamado Tabaco’. En desacato de precisas normas contenidas en el Código de Minas (Art. 189), el acta de expropiación no indica nombre, domicilio y residencia de los propietarios.

3. La sentencia de la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, del 7 de Mayo de 2002, ordena ‘al Alcalde Municipal de Hatonuevo (Guajira) que en el termino máximo de 48 horas (...) inicie los trámites correspondientes para materializar las soluciones efectivas tendientes a establecer la construcción de la infraestructura comunal y el desarrollo de un plan de vivienda en favor de los miembros de la comunidad de Tabaco, (...) que atienda la necesidad de vivienda y educación de los menores pertenecientes a las familias demandantes; así mismo, ordenar a la misma autoridad pública que una vez aprobado el plan de inversión respectivo, inicie su ejecución de manera inmediata’.

4. Junta Social Pro-Reubicación de Tabaco, Carta Abierta al Presidente de la Republica de Colombia Álvaro Uribe Vélez en el Día de su Visita al departamento de la Guajira, Municipio de Maicao, 12 de Octubre de 2004.

5. La entrega anticipada es una figura codificada en el artículo 457 del Código de Procedimiento Civil. Se permite cuando, en un proceso de expropiación, el demandante entregue por orden de juez, como garantía del pago de la indemnización, una suma igual al avalúo catastral más un 50% (La entrega de los inmuebles podrá hacerse antes del avalúo, cuando el demandante así lo solicite y consigne a órdenes del juzgado, como garantía del pago de la indemnización, una suma igual al avalúo catastral vigente más un cincuenta por ciento). En este caso, los bienes expropiados no habían sido pagados todavía, ni se había cancelado la indemnización; y, en todos casos, como dice el abogado de la comunidad, la entrega anticipada ‘no alcanza para lanzar de las viviendas a las familias allá establecidas, a quienes no se les han pagado el precio del bien ni la indemnización de perjuicios, ni tampoco el Estado le ha proveído solución para una adecuada ubicación.

6. A prueba de este crimen cometido por la empresa y por las autoridades colombianas, queda una grabación en video. Quienes quiera, pueden escribir a la autora de este artículo para solicitar una copia.

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