El secretario general de la OEA Luis Almagro. En vídeo, sus declaraciones. Foto: AFP | Vídeo: EFE

 En una sesión urgente en la OEA, México, Uruguay y Nicaragua han denunciado un "grave quebrantamiento del orden constitucional" en el país andino

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha celebrado este martes con contundencia la renuncia de Evo Morales y el papel de las Fuerzas Armadas en la salida del líder boliviano. “En Bolivia hubo un golpe de Estado el 20 de octubre cuando Evo Morales cometió fraude electoral”, sostuvo Almagro en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente del Organización de Estados Americanos que tuvo lugar este martes en Washington. “El Ejército debe actuar conforme a su mandato. Nadie ha excedido el poder hasta ahora”, agregó el diplomático uruguayo. En la sala no estuvo presente el embajador boliviano ante el organismo multilateral, José Alberto Gonzales, quien según AFP, presentó horas antes su “renuncia irrevocable” sin especificar las razones.

Las diferentes percepciones sobre lo ocurrido el pasado domingo en Bolivia resultaron palpables desde el primer momento en la sesión. El embajador de Estados Unidos, Carlos Trujillo, fue uno de los primeros en tomar la palabra para calificar de “ridícula” la idea de que Morales fue víctima de un golpe de Estado, a lo que la delegación de México, el país que le ha dado asilo político al líder sudamericano, respondió de inmediato sosteniendo que la presión de las Fuerzas Armadas sí configuró un grave quebrantamiento al orden constitucional.

En la polarizada sesión, un bloque de 15 países firmaron una carta en la que evitaron calificar como golpe de Estado lo sucedido e hicieron un llamamiento para que se forme urgentemente “la presidencia provisional” conforme a la Constitución boliviana y se convoquen una nuevas elecciones. En el texto, firmado por EE UU, Argentina, Perú, la Venezuela de Juan Guaidó, Ecuador, Colombia, Honduras, Panamá, Paraguay, Chile, Canadá, Brasil y Guatemala, se rechazan los actos de violencia que atenten contra la estabilidad y la democracia. Trujillo sostuvo que “si hubo amenaza a la democracia en Bolivia, era la del Gobierno” de Morales.

El excanciller boliviano Diego Pary, quien presentó su renuncia este domingo, envió una carta al organismo multilateral en la que alertaba del riesgo a la integridad personal al que se enfrenta la cúpula de Morales. Además, solicitó a la OEA que actúe inmediatamente para contribuir a recuperar la paz social. "Invitamos a la comisión interamericana de los derechos humanos a Bolivia para que pueda verificar las graves violaciones a los derechos humanos", apuntó en el escrito leído por una portavoz de la delegación boliviana.

Almagro fue duramente criticado por México este lunes por su silencio frente a lo ocurrido el pasado domingo  en Bolivia. El organismo emitió horas después de la salida de Morales un breve comunicado en el que rechazaba “cualquier salida inconstitucional" a la crisis y hacía un llamamiento “a la pacificación y al respeto al Estado de Derecho". “Frente a sucesos de esta magnitud, los pronunciamientos de esta organización deberían ser más oportunos y contundentes”, postuló la embajadora mexicana, Luz Elena Bañados Rivas.

Nicaragua apoyó a México en su postura crítica con el papel de la OEA. “Denunciamos al mundo las prácticas interventoras imperiales que han prevalecido y prevalecen en EE UU y sus organizaciones satélites”, añadió la delegación nicaragüense. El embajador de Uruguay, Hugo Cayrús, también condenó, en otro tono, lo ocurrido con Morales. “Que no queden dudas: esto fue, a todas luces, un golpe de Estado cívico, político y militar”.

La sesión urgente solicitada por Brasil con el apoyo de varios países arrancó con los detalles del informe preliminar de la OEA, en el que se detectaron “graves irregularidades” en las elecciones del 20 de octubre que dieron por ganador a Morales. La falsificación de firmas, actas irregulares o un sistema de transmisión de votos viciado fueron algunos de los hallazgos de la auditoría electoral. Recomendaron repetir las elecciones con un nuevo tribunal electoral y bajo la observación de organismos internacionales. Evo Morales, cuando aún ocupaba el cargo de presidente, aceptó celebrar nuevos comicios, pero horas más tarde las Fuerzas Armadas le "sugirieron" que dimitiera y, asegurando ser víctima de un golpe de Estado, Morales renunció.

Por Antonia Laborde

Washington 13 NOV 2019 - 03:13 COT

Publicado enInternacional
Viernes, 18 Octubre 2019 06:18

Trump se derrumba, Putin acecha

Trump se derrumba, Putin acecha

En días pasados solía yo comparar la presidencia de Trump con las dictaduras árabes. El estadunidense se solazaba en compañía del egipcio Sisi (60 mil presos políticos) y sus febriles diatribas tenían mucho en común con las de Muammar Kadafi, a quien no conoció, pero que también fue "autor" de un libro que nunca escribió (en cambio Tony Blair y Kadafi intercambiaron besos en la mejilla). Sin embargo, en la semana anterior he comenzado a darme cuenta de que el orate de la Casa Blanca tiene mucho más en común con la Roma antigua.

Mi antiguo profesor de clásicos me dijo –cuando lo llamé melodramáticamente por mi celular desde el Foro Romano, durante la ocupación estadunidense de Irak, en tiempos de George W. Bush– que los romanos eran un pueblo desenfrenado, pero no se habrían impresionado con el manejo estadunidense de la campaña en Irak.

Tenía razón, pero ahora estoy convencido de que hay algo claramente "desenfrenado" en la presidencia de Trump. El odio, las amenazas, la furia, tienen mucho en común tanto con la república romana (la versión romana de la "democracia" popular) como con el imperio, en el que varios emperadores mostraron ser tan dementes como Trump.

Catón el Censor, hombre peligroso, terminaba cada uno de sus discursos con las palabras Carthago delenda est, "Cartago debe ser destruida". ¿No es exactamente el lenguaje de Trump? ¿No dijo que podría "borrar a Afganistán de la faz de la tierra", que podría "destruir por completo" a Corea de Norte, que Irán "será arrasado" si ataca a Estados Unidos?

Catón logró lo que quería. Cartago fue arrasada, sus pobladores vendidos como esclavos, aunque sus tierras no estaban sembradas de sal, como más tarde afirmaron historiadores ingleses. Hasta ahora Trump ha sido más Cicerón que Catón, y Pompeo más Plinio que Pompeyo. Hasta ahora.

Pero la retirada estadunidense de Siria, la mayor desgracia de su ejército, sólo superada por su nuevo papel como mercenario de Arabia Saudita –porque la nueva llegada de los militares estadunidenses al reino será pagada por el régimen que masacró a Jamal Khashoggi–, tiene oscuros ecos en la antigüedad.

Al contrario de la versión hollywoodense de su historia, el imperio romano no se derrumbó en un par de días. Los godos, ostrogodos y visigodos no engulleron Italia en un fin de semana. La caída del imperio llegó poco a poco, en el curso de años, en pequeños incrementos: legiones en el olvido, aliados tribales sin paga… y luego traicionados.

Una de las provincias romanas más problemáticas era Cilicia. Siempre cambiaba de manos. Su pueblo se alió con Roma y luego fue abandonado, cuando las legiones se fueron o los impuestos se agotaron. Cilicia, por infortunada coincidencia, estaba casi exactamente sobre el borde occidental de la actual frontera entre Turquía y Siria (kurda). Aún quedan algunas ruinas romanas en esa antigua provincia, para recordar a sus ejércitos actuales –que sin duda se han dado cuenta– cuál sería su destino. Dudo que haya un solo soldado estadunidense en Siria que sepa esto… y, desde luego, ellos deben negociar su salida de esa tierra igualmente antigua. La memoria institucional, ya no digamos la histórica, ha sido borrada desde hace mucho por la Internet.

El imperio romano cayó en pedazos. Los senadores, que vivían en las ruinas de la vieja república, sabían que algo andaba mal. El pueblo entendió su caída solo en etapas. Los grandes caminos romanos dejaron de ser reparados. Las legiones ya no podían avanzar tan rápido (aun si se mantenían leales a Roma). Luego el servicio de correos procedente del norte de África comenzó a fallar hasta detenerse. El trigo para el pan –venido con frecuencia del actual valle de Bekka, en el este de Líbano– dejó de llegar a la capital.

En medio de los disturbios populares en Roma, donde líderes rivales se amenazaban unos a otros, estos asuntos pasaban a menudo inadvertidos. Por desgracia, el juicio político no era opción en el mundo antiguo.

Pero la espada (o el veneno) podía hacer su trabajo. Los enemigos políticos eran acusados de traición. "¡Crucifíquenlos!" ¿No es eso lo que Trump dice de los medios estadunidenses, de los demócratas o de quien se atreva a enfrentar sus abominables mentiras y sus ataques a la democracia de su país?

No, no sugiero que el imperio estadunidense nos dejará de la misma forma. Pero el deplorable abandono de los kurdos, la semana pasada, la debilidad de Trump al permitir que los turcos –y sus perversos aliados "árabes"– se abran camino hacia el norte de Siria a base de masacres, tendrá el mismo efecto que tuvo en la antigüedad. Si ya no puede uno confiar en Roma, ¿a qué imperio volverá los ojos?

Sí, al de Putin, claro. Puede que sea un tirano, pero al menos está cuerdo. Y sus legiones se mantuvieron fuera de la guerra en Siria y salvaron al régimen de Assad. Limpiaron de minas de Isis las carreteras –restauraron los caminos, algunos de los cuales (increíblemente) eran caminos romanos– y aprendieron árabe. Tal vez, de hecho, Putin ahora desempeña el papel del antiguo imperio romano de Oriente, el cristiano, que sobrevivió en Constantinopla/Bizancio cientos de años después de la caída de Roma. Todo Medio Oriente es ahora su imperio, todas sus capitales dan la bienvenida al emperador: Teherán, El Cairo, Ankara, Damasco, Riad, Abu Dhabi.

Hace más de 20 años estuve en Washington, tratando de encontrar al fabricante de misiles que produjo el cohete que Israel disparó hacia una ambulancia civil en el sur de Líbano y con el que mató a todos los que iban en ella. Y me estremeció ver cuánto se parece Washington a Roma. Sus grandes palacios de Estado (excepto el Departamento de Estado mismo, claro) habían sido modelados a propósito sobre la arquitectura romana.

Washington no fue construida como capital de un imperio físico –más bien filosófico, sospecho, en mis momentos más amables–, pero se ve (al igual que Viena, Berlín, París, Londres) como si los primeros estadunidenses de la era de la independencia intuyeran que algún día sería la capital de la nación más poderosa de la tierra. Bueno, lo fue.

Pero Trump ha cambiado todo eso. Para desesperación de sus pocos amigos (los no "desenfrenados") y gozo de sus enemigos, ha degradado a su país. Los sirios, cuya historia se remonta mucho más atrás que la de los estadunidenses, han vuelto a aplicar su vieja política: esperar. Y esperar. Y luego marchar sobre Manjib en el momento en que los estadunidenses se vayan. Eso es lo que los enemigos de Roma hicieron cuando las fronteras del imperio se derrumbaron en Germania y luego en las Galias y en los Balcanes –de todos los lugares– y más tarde en Palmira y en la actual Siria.

En cuanto a la noble arquitectura washingtoniana, ahora ocupa su lugar junto a la vieja capital del imperio austrohúngaro, donde los espléndidos edificios vieneses de Estado parecían avergonzados de su majestuosidad. Los poderosos e históricos muros que hay que estudiar ahora son los del Kremlin.

Traducción: Jorge Anaya

Publicado enInternacional
Lunes, 07 Octubre 2019 06:29

Pitazos

Los pitazos de denunciantes o filtradores contra el abuso de poder han marcado la historia reciente de Estados Unidos. Un caso emblemático fue el escándalo de Watergate, que llevó a la renuncia del presidente Richard Nixon el 9 de agosto de 1974 (en la imagen, al abandonar la Casa Blanca luego de dimitir).Foto Ap

Los pitazos contra el abuso y empleo ilegal del poder han marcado la historia de Estados Unidos, sobre todo durante el último medio siglo. Trump ahora está bajo investigación para un juicio político gracias a un whistleblower (literal, alguien que sopla, o que da el pitazo), y vale recordar que los pitazos han ayudado a poner fin a una guerra, frenar algunos programas de espionaje masivo de ciudadanos y programas de tortura, revelar corrupción a varios niveles y hasta derrumbar a un presidente.

Hay una diferencia entre un denunciante y un filtrador, el primero emplea los canales internos oficiales establecidos por ley para alertar al Congreso sobre algo indebido en el ejercicio del gobierno, el segundo intenta entregar información sobre abusos y delitos oficiales al público generalmente vía los medios. Ambos dan el pitazo para revelar abusos de poder o actos ilegales.

Para algunos son héroes que rescatan la democracia; para otros son espías y traidores. Depende de los intereses de las cúpulas en dadas coyunturas y obviamente sobre qué se está divulgando y sobre quién.

Fue hace justo 50 años que el analista militar Daniel Ellsberg empezó a hacer copias de los llamados Papeles del Pentá gono que revelaban las mentiras oficiales sobre la guerra en Vietnam. Fue acusado por la Casa Blanca de Nixon de violar la Ley de Espionaje y el gobierno intentó prohibir la publicación de los documentos en el Washington Post y el New York Times en 1971, disputa que llegó hasta la Suprema Corte, la cual falló a favor de los medios.

Poco después, estalló el escándalo conocido como Watergate y fue otro tipo de denunciante, apodado Garganta Profunda ( Deep Throat), quien guió a los reporteros del Washington Post hasta llegar al fondo de las operaciones ilegales de Nixon, lo que detonó un proceso de impeachment y culminó con la renuncia del mandatario antes de que fuera destituido. La fuente fue revelada en 2005: Mark Felt había sido durante ese tiempo nada menos que el subdirector de la FBI.

El denunciante (y ahora son dos o tal vez más), un oficial de inteligencia, quien de-tonó el proceso de impeachment actual contra Trump es festejado como un patriota valiente que cumple con su deber por la cúpula política demócrata que exige que le sean brindadas todas las protecciones que otorga la ley.

Pero, a diferencia de los denunciantes en el caso Trump, la cúpula política estadu-nidense, de manera bipartidista, acusa de "criminales" a los filtradores/denunciantes y a los que los publican, incluidos tres de los más importantes de los últimos años, a quienes han acusado de violar la ley de espionaje, entre otras: Julian Assange, fundador de Wikileaks, quien se encuentra encarcelado en Londres con la amenaza de ser extraditado a Estados Unidos por publicar documentos oficiales secretos que incluyen crímenes de guerra y manipulaciones diplomáticas. Chelsea Manning, de nuevo encarcelada por negarse a cooperar en el caso contra Assange después de que cumplió siete años de prisión por filtrar documentos militares a Wikileaks. Y Edward Snowden, asilado en Moscú después de tal vez la mayor filtración de documentos de seguridad nacional en la historia de Estados Unidos que revelaron, entre otras cosas, programas de espionaje masivo a ciudadanos en Estados Unidos y otras partes del mundo.

En su libro recién publicado, Permanent Record, Snowden se identifica así: "Antes yo trabajaba para el gobierno, pero ahora trabajo para el público".

Y hay varios más que están o fueron encarcelados, perdieron sus empleos y más por atreverse a alertar sobre programas que son ocultados a la opinión pública y que van desde tortura hasta métodos de espionaje e incluso programas secretos de asesinato con drones y múltiples mentiras oficiales.

Las cúpulas políticas, y sobre todo el sector de seguridad nacional, en general detestan en principio toda revelación no autorizada por ellos sobre lo que desean ocultar del pueblo al que supuestamente sirven. Por ello, el debate sobre los pitazos es esencialmente una disputa sobre la democracia (y dentro de ello, la libertad de la prensa).

Publicado enInternacional
Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Repre-sentantes, quien anunció el inicio de una investigación para someter a juicio político a Donald Trump por el Ucraniagate.Foto Ap

A cada quien su tesis en espera de la "post-verdad". Para un segmento de la información cupular, el deseo de Trump de perseguir al "Big Pharma", vinculado a la élite del Partido Demócrata, y que descuelga casi un billón de dólares al año (bit.ly/2LX4l6K), provocó que la devota católica Nancy Pelosi, aguerrida lideresa de la Cámara de Representantes de mayoría Demócrata, lanzara el grito de guerra para defenestrar a Trump, arropada en un impecable discurso legaloide.

En mi más humilde sindéresis, Trump cometió un grave pecado capital, que le puede costar la vida, que versa sobre la persecución criminal por el Departamento de Justicia del mega-banco híper-mafioso JPMorgan Chase (bit.ly/2ANNcWu).

Lo obsceno es la intervención flagrante de la CIA para derrocar a Trump, quien ha cometido muchas pifias legales justificables de su defenestración ( impeachment): desde el fétido Ucraniagate, donde fueron expuestos los intereses energéticos del establishment de Estados Unidos, hasta el reciente Chinagate.

Aquí no importa la "legalidad" cuando tanto Demócratas como Trump han incurrido en punibles falsedades.

Lo que vale, primero, son los votos del Partido Demócrata, que cuenta con la mayoría en la Cámara de Representantes, pero que, salvo volteretas y traiciones, no podrá pasar su impeachment en el Senado, que requiere las 2/3 partes, donde el Partido Republicano reina omnipotente (bit.ly/2oTXCB1). Vale, en segundo término, la percepción de los votantes, que castigarán en las elecciones a quienes juzguen más "mentirosos".

Mientras Trump peligra de muerte, sea física o presidencial vía el expedito impeachment, en el campo Demócrata yacen ya dos cadáveres: la candidatura insostenible de Joe Biden, ferviente católico, debido a las bribonerías criminales de su hijo Hunter desde Ucrania hasta China (aquí por mil 500 millones de dólares (reut.rs/2MhSZJa ) cuando ya empieza a apestar Adam Schiff, jefe del Comité de Espionaje de la Cámara: vulgar títere de George Soros (bit.ly/2nziLjH), coludido con el contrabandista de armas ucraniano Igor Pasternak (bit.ly/2mTizeP), y quien aleccionó al fallido anónimo (sic) delator (whistleblower) de la CIA, según New York Times, rotativo adscrito al Deep State (nyti.ms/2oBDqDK).

En medio de una casi-guerra civil y de un casi-golpe de Estado de espionaje policiaco de la CIA, las comparecencias para el impeachment de Trump son "a puerta cerrada", lejos de los media, en su mayoría lubricados por el Deep State y que abominan al presidente.

Dos jefes de los tres Comités de la Cámara de Representantes, Adam Schiff y Eliot Engel son financiados por George Soros (bit.ly/2NS8IOq) quien ha sido expuesto como un operador predilecto de la CIA por Wayne Maddsen ( goo.gl/F6h7sC).

Trump acepta que el impeachment, con o sin razón (es lo de menos cuando se trata de una guerra civil legislativa), tendrá éxito en la Cámara, pero será desechado en el Senado.

Aquí lo que importa es qué tanto saldrá dañada la ya de por si mancillada imagen de Trump entre tantos escándalos reales o montados.

RobUrie, del portal alternativo de izquierda Counterpunch, articula en forma fascinante que detrás del "impeachment de la CIA(sic)" se encuentra la geoestrategia del control de los energéticos de Ucrania que enfanga a los Clinton, a Obama, a Joe Biden y a su hijo Hunter (https://bit.ly/2o5K2KZ).

Mientras arde Washington (bit.ly/2Ou5vrs), el anónimo (sic) delator contra Trump se está incinerando y la casi-candidata por el Partido Republicano, Elizabeth Warren –cuando el muy popular judío progresista Bernie Sanders acaba de sufrir un infarto que lo deja prácticamente fuera de la jugada– ha advertido que el whistleblower de la CIA puede ser asesinado –como presuntamente lo fue el pederasta Jeffrey Epstein, que en un retwiit Trump le endosó a Bill Clinton.

Aquí llama la atención que aún no haya corrido sangre, sin desearlo….

Esto apenas empieza, cuando a la CIA se le quemó su delator anónimo, pero ya prepara a un segundo más eficaz.

alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Los evangelistas sionistas al rescate de Trump amenazan con una guerra civil en EU

Dos años después no variaron tanto los cuatro escenarios que postulé sobre el epílogo de Trump (https://bit.ly/2mD2MR4). Lo que sí varió es la fractura entre demócratas y republicanos que pasó de la “guerra civil soft” (https://bit.ly/2XBNWYZ) al borde de una “guerra civil casi hard”.

El día del anuncio de la "investigación" con fines de defenestración ( impeachment) en la Cámara de mayoría demócrata, Trump había fustigado a los globalistas en la ONU.

Trump retwitteó las amenazas del pastor bautista Robert Jeffress (https://bit.ly/2mMa9pC), quien advirtió que su impeachment “causaría una guerra civil (sic) como fractura (…) de la que nuestro país nunca sanará” (https://bit.ly/2p4Y5R4). Robert Jeffress es pastor del bautismo sureño de la Primera Iglesia Bautista en Dallas, que aglutina a 13 mil feligreses y es ferviente partidario de Trump a quien "aconseja" en materia religiosa.

La apertura de la embajada de EU en la parte palestina de Jerusalén ocupada por Israel fue avalada por los evangelistas sionistas texanos Robert Jeffress y John Hagee (https://bit.ly/2ocZbtF).

A juicio de Robert Jeffress, los demócratas saben que no podrán ganarle al presidente en 2020 por lo que el “ impeachment es el único instrumento que tienen para deshacerse de Trump”, ya que a los "demócratas no les importa si incendian y destruyen al país".

Comentó que "nunca había visto a los evangelistas más furiosos en un tema como este intento de defenestrar en forma ilegítima al presidente de su puesto, como anular la elección de 2016 y negar los votos de millones de evangelistas".

En búsqueda del influyente voto de los judíos, el mismo pastor imprecó que "serían maldecidos con sus hijos por Dios si votasen por los demócratas", en eco a la jeremiada de Trump quien espetó que los judíos que votasen por los candidatos demócratas eran "desleales" –no especificó si a EU y/o a Israel–.

Han resonado más las incriminaciones criminales del Partido Demócrata contra Trump que las brutales inculpaciones en contra de Hunter, el hijo pródigo del ex vicepresidente Joe Biden, sobre sus tratativas mafiosas en Ucrania, con la gasera Burisma, y en China donde descolgó mil 200 millones de dólares en forma clandestina.

El Partido Demócrata se ha ido con todo y ha citado al procurador William Barr y al secretario de Estado, Mike Pompeo.

Los Republicanos no están mancos y Rudolph Giuliani, implacable abogado privado de Trump, se ha ido a la yugular de Joe Biden quien solicitó a las televisoras que le impidan discutir sus escándalos en Ucrania (https://bit.ly/2mGhg2D).

El mismo Trump ha despotricado de "traición" contra el jefe de la Cámara de Espionaje, Adam Schiff, vinculado a George Soros (https://bit.ly/2nziLjH) y financiado por el contrabandista de armas ucraniano Igor Pasternak (https://bit.ly/2mTizeP).

Destaca que el israelí-estadunidense Stephen Miller, consejero político de Trump y connotado mexicanófobo, arremetió contra el anónimo delator ( whistleblower), aunque indicó que es un operador del Deep State (Estado Profundo) –¿la CIA?–y a quien Trump retó a salir de su clandestinidad.

El whistleblower anónimo explotó el ucraniagate contra Trump, quien presuntamente chantajeó al presidente de Kiev para ventilar los expedientes criminales de Hunter Biden a cambio de la ayuda militar de EU.

Se trata de una batalla épica de feroces ataques y contrataques donde la percepción de los ciudadanos y el flagrante favoritismo de los multimedia tendrán un enorme impacto, no se diga las traiciones en ambos partidos, al unísono de la métrica cuantitativa de los donativos.

Si los Demócratas no consiguen defenestrar a Trump después de haber abierto la Caja de Pandora de Ucrania, cuando ya les falló el russiagate, es probable que sufran un "efecto bumerán" (https://bit.ly/2nyDt3b).

Quien salga menos mancillado y menos herido de muerte del lodazal jurídico y de espionaje que se ha desatado será el vencedor de la batalla pírrica, donde Trump, gran aficionado al box y consejero financiero del campeón de peso pesado, Mike Tyson, combatirá hasta el último round (https://bit.ly/2nxvsLK).

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: alfredojalife

Publicado enInternacional
Una multitudinaria manifestación recorrió ayer las calles de Barcelona para exigir "justicia y respeto al derecho de autodeterminación" ante el inminente fallo del Tribunal Supremo contra los independentistas catalanes procesados por la declaración unilateral fallida de octubre de 2017. Pedro Sánchez, jefe de Gobierno español, amenazó con aplicar el artículo 155 constitucional, el cual volvería a dejar en suspenso las instituciones autonómicas. Foto Ap.

Madrid. Una multitudinaria manifestación recorrió ayer las calles de Barcelona para exigir "justicia" y el "respeto al derecho de autodeterminación", en una protesta en la cual se llamó a la "desobediencia civil" ante el inminente fallo del Tribunal Supremo contra los funcionarios independentistas procesados por las acciones de octubre de 2017.

El Ejecutivo español, encabezado por el socialista Pedro Sánchez, amenazó con aplicar el artículo 155 de la Constitución, que volvería a dejar en suspenso las instituciones autonómicas.

El segundo aniversario del referendo independentista sirvió para volver a poner de manifiesto el encono y el distanciamiento que impera en Cataluña entre los dos bloques enfrentados desde hace más de siete años: los que pugnan por la independencia, que representan 47 por ciento de la población, y los que están en contra, ya que sea porque quieren mantener el actual régimen o porque son más partidarios de reformar el estatuto en aras de un gobierno más federalista.

El aniversario del referendo sacó a las calles a 180 mil personas, según la policía municipal de Barcelona, y medio millón, según los organizadores de la protesta.

Se volvieron a escuchar las reivindicaciones a favor de la liberación o la amnistía de "los presos políticos".

Las banderas separatistas y el color amarillo –convertidos en símbolo de la movilización– inundaron las calles de la capital catalana, en las que también estuvieron muy presentes las reivindicaciones para que sean liebarados los miembros de los Comités de Defensa de la República, detenidos la semana pasada y que enfrentan cargos de terrorismo, tenencia ilícita de armas y sabotaje.

Publicado enInternacional
Estados Unidos sanciona a empresas chinas por comprar petroleo iraní

El presidente iraní, Hasan Rohani, afirmó que no iba negociar bajo sanciones con su par estadounidente, Donald Trump.

Estados Unidos anunció sanciones contra empresas chinas por comprar petróleo iraní, incrementando de esta manera la presión sobre la república islámica. Frente a esto el presidente iraní, Hasan Rohani, afirmó que no iba negociar bajo sanciones con su par estadounidente, Donald Trump. De esta manera parecen caídas las tratativas que encabezaba el presidente de Francia, Emmanuel Macrón, para lograr una reunión entre Trump y Rohani en en el marco de la Organización de Naciones Unidas que se desarrolla en Nueva York.

El Secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, dijo que las medidas impuestas por su país fueron en respuesta a violaciones de sanciones unilaterales que Estados Unidos había establecido contra Irán.  "Hoy estamos imponiendo sanciones a algunas entidades chinas por transportar deliberadamente petróleo desde Irán, en contravención de sanciones estadounidenses", dijo Pompeo en declaraciones a grupos de presión que se oponen al régimen iraní, al margen de la Asamblea de la ONU. "Le decimos a China y a todos los países: sepan que sancionaremos cualquier violación de nuestras sanciones para cada actividad", informó. El gobierno norteamericano impondrá sanciones tanto a las empresas como a sus directores ejecutivos. Pompeo también anunció "nuevas medidas" que no detalló, para "separar” a los Guardianes de la Revolución, una unidad de elite del ejército de la República Islámica, "de la economía iraní". "Estados Unidos intensificará esfuerzos para educar a los países y a las empresas sobre el riesgo de hacer negocios con los Guardianes y los castigaremos si persisten en desafiar nuestras advertencias", dijo Pompeo.

El presidente estadounidense, Dondald Trump, ya había adelantado esta medida en el día ayer ante la Asamblea General de Naciones Unidas. "Las sanciones no serán levantadas mientras Irán mantenga un comportamiento amenazante. Serán endurecidas", afirmó.

Este incremento en las sanciones hacia Irán se produjo cuando Francia lideraba esfuerzos de última hora para organizar una reunión en Naciones Unidas entre Trump y su homólogo iraní, Rohani, para calmar las tensiones. Sin embargo, luego de escuchar las declaraciones de Pompeo, el presidente de Irán cerró cualquier posibilidad de encuentro con su par estadounidense. "Quisiera anunciar que nuestra respuesta a cualquier negociación bajo sanciones es negativa", dijo Rohani en la Asamblea de la ONU. "Las fotos de recuerdo son la etapa final de las negociaciones, no la primera", sentenció. 

A su vez, el líder iraní pidió a Arabia Saudita que termine su ofensiva en Yemen, donde participa en la guerra civil como parte de una coalición que apoya al gobierno en su lucha contra los rebeldes hutíes, que reivindicaron el ataque contra las instalaciones petroleras del reino. "La seguridad de Arabia Saudita será garantizada con el fin de la agresión en Yemen, más que con la invitación de extranjeros", dijo Rohani. Irán ya había advertido que la presencia de fuerzas extranjeras enturbiaba la seguridad en la región, después de que Estados Unidos aumentar el número de tropas en la zona el viernes pasado.

El anuncio de estas nuevas sanciones por parte de Estados Unidos forma parte de su estrategia de "presión máxima" después de que Washington abandonara unilateralmente el acuerdo nuclear iraní. Esta táctica se reforzó luego de los ataques del 14 de septiembre contra instalaciones petroleras saudíes, que fueron reivindicados por los rebeldes hutíes de Yemen. Estados Unidos y Arabia Saudita sostienen que los drones y misiles que llegaron hasta las refinerías sauditas fueron lanzados desde Irán.

Desde su llegada a Nueva York, el presidente de Francia Emmanuel Macron encabezó una intensa actividad mediadora que incluyó reuniones por separado el lunes con Trump y Rohani, y un llamado el martes, durante su discurso en la tribuna de la ONU, a Estados Unidos e Irán para que reanuden las "negociaciones" y así evitar un enfrentamiento en el Golfo. Después de la cumbre del G7 en Francia, a fines de agosto, Trump soñaba en voz alta con un histórico encuentro con Rohani, que sería el primero a ese nivel desde la revolución islámica de 1979, y cuando falta un año para las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Pero los ataques contra instalaciones petroleras saudíes, provocaron una tensión renovada y temores de una escalada militar en la región, por lo que la reunión, al parecer, deberá esperar.

Publicado enInternacional
El presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo en París.Foto Afp

La inédita Cumbre Trilateral de Seguridad en Jerusalén de sus consejeros securitarios –el ruso Nikolai Patrushev, el estadunidense John Bolton y el israelí Meir Ben-Shabbat–, bajo los auspicios del premier Netanyahu, (en)marca las esferas de influencia en el Gran Medio Oriente que mueve sus fronteras en forma sigilosa.

La decepción de Israel fue patente al no poder convencer a Nikolai Patrushev, de todas las confianzas del zar Vlady Putin, sobre la "malignidad" de Irán –como si Trump y Netanyahu fueran querubines–.

The Times of Israel sintetiza que en la cumbre trilateral "Rusia se puso del lado de Irán contra Israel y EU": Rusia apoyó la postura de Teherán de que el sofisticado drone de EU fue derribado en el espacio aéreo iraní, además de defender los derechos(sic) del ejército persa a permanecer en Siria pese a la oposición israelí (http://bit.ly/2NM3uGY).

El pugnaz Bolton no da una en materia de seguridad, que pone en peligro la relección de Trump, por lo que quizá tenga sus días contados por indeseable piromaníaco.

Los actores de la Cumbre Trilateral de Seguridad de Jerusalén midieron bien sus alcances y llama la atención que Netanyahu haya sido más precavido que el irascible Bolton frente a la postura de Rusia.

En vísperas de las elecciones en Israel, el partido Likud galardona su edificio con tres magnas fotos del saliente premier Netanyahu con Trump, el zarVlady Putin, y el premier indio Narendra Modi. Sólo le faltó la otra foto con el mandarín Xi cuando Israel ha entregado dos de sus tres principales puertos a Pekín para su proyecto de la "ruta de la seda marítima" en el mar Mediterráneo (http://bit.ly/2Tn6f1w).

Otro punto relevante radica en la enorme influencia que tiene el zar Vlady Putin con 25 por ciento de migrantes ruso/ucranianos (dos millones) en Israel: jázaros no-semitas de origen mongol centro-asiático conversos a la religión judía (https://amzn.to/2MTzRDP).

Netanyahu juega las cuatro supremas principales cartas geoestratégicas y falta ver cómo le beneficiarán en las elecciones cuando ha chocado con un sector del complejo-militar-industrial (general Ehud Barak y general Benny Gantz) vinculado a su archienemigo George Soros.

Un mes después de la Cumbre Trilateral securitaria de Jerusalén, Hossein Khanzadi, comandante de las fuerzas navales iraníes, anunció ejercicios militares conjuntos de Moscú y Teherán en el Golfo Pérsico y en el norte del Océano Índico (sic), a finales de año, que Rajab Safarov, director del Centro de Estudios del Irán Moderno, en Moscú, interpretó como "el primer paso para eyectar completamente (sic) a EU de la importante región estratégica del Golfo y así concluir el dominio de EU" (http://bit.ly/2NTFcel).

Aunque Irán había propuesto un Pacto de Seguridad Colectiva en el Golfo Pérsico –rechazado por la dupla anglosajona de EU y Gran Bretaña, al unísono de Israel y sus aliados en el mundo árabe–, Rusia salió al quite con su "Doctrina Rusa" (http://bit.ly/2MTc2fA): un Pacto de Seguridad Colectiva en el Golfo Pérsico (http://bit.ly/2MPqvJz), apoyado por Irán y China (http://bit.ly/2NJbkBf).

Sin contar el asombroso acercamiento del sultán neo-otomano Erdogán con el zar Vlady Putin, el Pentágono señala hoy tres regiones de "competencia estratégica" contra Rusia y China: 1. Indo-Pacífico; 2. Europa y; 3. el Ártico.

La movida de ajedrez de Rusia en el océano Índico, en sus ejercicios navales con Irán, es de alto impacto geoestratégico, mientras las fichas del tablero medio-oriental se mueven en forma acelerada con el supuesto arreglo de los Emiratos Árabes Unidos con Irán para repartirse a Yemen, mientras Israel libra sus cuatro simultáneas "guerras de drones" contra los aliados persas en Damasco/Bagdad/Gaza/Beirut.

Desde el 19 de agosto, en su reunión con el zar Vlady Putin, pasando por el arribo del canciller persa Javad Zarif el 26 de agosto a Biarritz, hasta su notable discurso geoestratégico del 27 de agosto (http://bit.ly/2MSJMtg), Macron salva a EU de su encajonamiento frente a Irán que se aprovecha de la coyuntura y el cronograma de la hipotética relección de Trump.

www.alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: AlfredoJalife

Publicado enInternacional
¿Por qué esconde China sus buques petroleros de los radares estadounidenses?

Expertos afirman que China está escondiendo los petroleros para eludir las sanciones estadounidenses al crudo iraní

En la pugna por el control de las rutas de comercio marítimo convergen dos conflictos creados por la misma Administración Trump: la guerra comercial con China y la política de "máxima presión" contra Irán

Irán es el único país rico en petróleo en el que Estados Unidos no se ha afianzado y esto es una oportunidad para las necesidades energéticas de China

 

A principios de junio un enorme buque petrolero chino desapareció de pronto en el Océano Índico. Aparentemente, se había desactivado el sistema de rastreo que permite seguir su recorrido.

No era el primer buque que desaparecía de las pantallas. En las últimas semanas, las empresas que rastrean buques se han acostumbrado a que algunos desactiven los transpondedores que permiten que el buque envíe una señal de identificación a la Organización Marítima Internacional.

El gobierno de Trump ha incrementado sus esfuerzos en rastrear buques vinculados a la empresa estatal petrolera más grande de China después de las sospechas de que los buques estarían ayudando a transportar crudo iraní, desafiando las sanciones de Estados Unidos contra Teherán.

"Están escondiendo su actividad", afirmó en julio Samir Madani, cofundador de TankerTrackers.com, al New York Times. "No quieren que se sepa que han estado en Irán, evadiendo las sanciones. Es así de sencillo", atajó. 

El caso del buque Pacific Bravo, que Estados Unidos ya había señalado como sospechoso de violar las sanciones, es doblemente intrigante. Después de que desapareciera su número de identificación, volvió a aparecer más de un mes después, pero en un buque registrado con un nombre diferente. El cambio de nombre aparentemente habría sido un esfuerzo torpe por esconderlo.

Otros buques chinos, muchos pertenecientes al Banco de Kunlun, según informes periodísticos y pruebas de las empresas de rastreo, han utilizado tácticas diferentes. Algunos han sido localizados en imágenes satelitales interactuando con buques iraníes.

Lo que está ocurriendo en las rutas de comercio marítimo se enmarcan en una historia más grande, que tiene que ver con la compleja convergencia de dos apremiantes conflictos internacionales del Gobierno de Trump.

Washington pretende bloquear las exportaciones iraníes de petróleo como parte de una campaña de "máxima presión" para obligar a Teherán a negociar sus políticas nucleares y de seguridad. Y mientras, China —cuya guerra comercial con Estados Unidos se recrudece cada vez más— parece estar dando aire a Irán arrojándole un salvavidas.

Por su parte, Irán ha animado a China. Recientemente, el primer vicepresidente del país, Eshaq Jahangiri, en una conversación con un funcionario chino de visita en Irán dijo que Teherán espera que Pekín sea más activo en la comprar petróleo iraní.

"Creo que hace tiempo que los dos conflictos se han juntado", aseveró Ali Vaez, un analista iraní del thinktank Crisis Group. "La razón principal por la que al inicio China cumplió con las sanciones estadounidenses y redujo de forma significativa la importación de petróleo iraní fue porque esperaba poder utilizar esa carta en las negociaciones comerciales. Pero cuanto se paralizaron las conversaciones, China volvió a importar petróleo de Irán", agregó. 

Hasta ahora, los esfuerzos por evadir las sanciones habían tenido limitaciones. Vaez y otros analistas señalan que el mensaje del país asiático a su rival es claro: China puede "llevar al éxito o al fracaso la política de máxima presión de Estados Unidos".

A su vez, el cambio de rumbo de China hizo que en julio Estados Unidos emitiera nuevas sanciones contra el importador chino de petróleo Zhuhai Zhenrong, que copa el 60% del comercio de China con Irán, por "violar la ley estadounidense al aceptar crudo". 

Sin embargo, Vaez remarca que para China la adquisición de petróleo iraní no es solo una cuestión de influencia, sino que refleja su estrategia a largo plazo de no ser cómplice de las tácticas estadounidenses destinadas a generar un cambio de régimen en Irán.

"China tiene sus propias predicciones con respecto a Irán. Es el único país rico en petróleo en el que Estados Unidos no tiene una presencia afianzada. Desde el punto de vista de las necesidades energéticas de China, Irán es muy importante", apuntó. "Pero por otro lado, China se juega mucho en las negociaciones comerciales con Estados Unidos y tiene que encontrar un equilibrio en las relaciones con otros países petroleros como Arabia Saudí", añadió. 

Sanam Vakil, investigador de amplia trayectoria en Chatham House, considera que los subterfugios actuales reflejan un deseo tanto de China como de Irán de evitar un enfrentamiento abierto por este asunto, mientras que Teherán va encontrando formas cada vez más "creativas" de exportar petróleo.

Según Vakil, lo que ha quedado en evidencia ha sido la incapacidad del Gobierno de Trump de gestionar estas crisis solapadas generadas por su propia gestión. "No es positivo para la política exterior de Estados Unidos tener tantas crisis interconectadas. Es imposible para el Gobierno estadounidense alcanzar todos sus objetivos", señaló. 

Vaez coincide con el experto, añadió que la importación china de petróleo iraní podría contar con el discreto apoyo de las capitales europeas que todavía tienen la esperanza de preservar el acuerdo nuclear con Irán pese a la retirada unilateral de Washington.

"No sé si el Gobierno de Trump tiene la capacidad o la comprensión estratégica necesaria para unir los puntos. Por eso ha sido su propio peor enemigo. Muchos de sus principales adversarios, incluyendo a Corea del Norte e Irán, están pendientes de cómo el Gobierno de Trump trata a China", explicó Vaez. 

"Sin embargo, en la práctica, este es un gobierno que, dada la oportunidad de luchar contra varios incendios a la vez, no duda en aprovecharla", sentenció. 

29/08/2019 - 22:34h

Traducido por Lucía Balducci

Publicado enInternacional
Foto aérea muestra icebergs mientras flotan a lo largo de la costa este de Groenlandia.Foto Afp

Ya he abordado la propuesta de Trump para "comprar" Groenlandia y sus implicaciones geopolíticas (https://bit.ly/2THgNth; http://bit.ly/2ZwVhsg); y (https://bit.ly/2Nm4qBG).

Se ha vuelto moda catalogar a Trump de "insano" para invocar la aplicación del artículo 25 de la Constitución para su destitución.

En The Washington Post, portavoz del establishment, Daniel Drezner, connotado internacionalista y becario de Brookings Institution, aporta "una propuesta modesta (sic) para que Trump compre Canadá" (https://wapo.st/33MOqOM).

La "propuesta" de Drezner se puede interpretar de sarcástica para unos, pero para otros puede significar la resurrección del irredentismo supremacista blanco evangelista de los WASP (White Anglo-Saxon Protestant) en su fase de Lebensraum ("espacio vital").

Daniel Drezner parece inclinarse al inicio por la ausencia de sensatez de la propuesta de Trump, que ni siquiera su staff toma en serio y que, a juicio de la agencia británica (¡ojo!) Reuters, "ha causado risa a algunos de sus consejeros como broma, pero que ha sido tomado más seriamente (sic) por otros en la Casa Blanca".

Daniel Drezner juguetea con los puntos de vista de otros columnistas del mismo Washington Post, donde "los ayudantes del presidente han empezado a investigar sus directivas para la compra de Groenlandia" (https://wapo.st/2Z9qtSk), mientras otros colegas del NYT filtran que aunque los consejeros de Trump "son muy escépticos", en lugar de disuadirlo, "han acordado investigar el asunto" (https://nyti.ms/2Zdt4uq).

Coloca en relieve que Larry Kudlow, consejero económico de la Casa Blanca, "hombre brillante" y usualmente precavido, comentó que la compra “se está desarrollando. Lo estamos viendo (…). Sólo digo que el presidente, que sabe de más sobre la compra de bienes raíces, desea echar un ojo” (https://wapo.st/2z9wv6Y).

Daniel Drezner sube su puja y expone un "editorial explosivo" del Washington Examiner que defiende a Trump: “no se rían; la compra de Groenlandia por EU puede representar un trato extraordinario en términos de la seguridad nacional de EU, sus intereses económicos y la protección ambiental(…). Los estadunidenses de todo el espectro político se beneficiarían con Groenlandia y sus 56 mil habitantes se incorporarían a nuestra familia nacional” (https://washex.am/2HqNiH7).

Daniel Drezner sopesa la "lógica del editorial": Groenlandia, "con un valor estratégico extraordinario" y "abundante con recursos primarios".

Daniel Drezner lleva su puja a límites antigravitatorios y enuncia que "Trump necesita pensar en forma más ambiciosa" por lo que si "desea pensar grande (sic), debería hacer una oferta por un aliado aún mayor, más rico, más estratégico y más pasivo-agresivo (sic) aliado en el Ártico": ¡Canadá!

Propone un paquete para la compra de Canadá: 1. Veinte billones de dólares en efectivo –10 billones para la Corona de Canadá/Inglaterra y 10 billones para los residentes; 2. La incorporación de sus 13 provincias y territorios como Estados de la Unión, con representación en el Congreso; y 3. La admisión de nuevos Estados como la capital (DC) y Puerto Rico para que EU tenga un total de 65 Estados. Estos tres puntos pueden sonar a chacota.

Según Daniel Drezner, su propuesta, en un tono burlón, constituye una ganancia para Gran Bretaña, que sería inyectada con una enorme liquidez, en época de gran precariedad frente a las consecuencias del ominoso Brexit (https://bit.ly/2OWt8L9).

Juzga que la absorción de Canadá –el segundo país más extenso del mundo– conformaría con EU una superpotencia geoeconómica y reduciría las barreras comerciales como "otro estímulo para el crecimiento económico".

En tono sarcástico, Daniel Drezner comenta la inyección expansiva bancaria, de corte monetarista, con la impresión de 20 billones de dólares.

Otro punto favorable es que "la mayoría de los canadienses son tan blancos (sic) como los republicanos".

¿Y que tal si Trump toma en serio la propuesta de Daniel Drezner?

¿Cómo se deben tomar en México las "bromas" de los neopiratas anglosajones, cuando se insinúan veleidades secesionistas en Baja California/Chihuahua/Nuevo León /Chiapas?

www.alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: AlfredoJalife

Publicado enInternacional
Página 1 de 13