“El camino es el diálogo, no el intervencionismo”

El intento de golpe en Venezuela perdió impulso a pesar de la autoproclamación de Guaidó con el aval de Trump. Las calles recuperaron cierta calma y Maduro recibió el respaldo de los militares y el Poder Judicial. El Presidente acusó a EE.UU. y respaldó el diálogo propuesto por México y Uruguay.

 

El día después de que el líder opositor Juan Guaidó se autoproclamara presidente interino de Venezuela, las fuerzas armadas y el Tribunal Supremo de Justicia respaldaron al actual ocupante del Palacio de Miraflores, Nicolás Maduro, al tiempo que denunciaron que detrás de la autoproclamación hay un intento de golpe de estado. A su vez Maduro usó las redes sociales para llamar al diálogo. “Respaldamos la propuesta de los gobiernos de Uruguay y México, de crear una iniciativa internacional de diálogo entre las fuerzas políticas en Venezuela, para buscar en el marco de nuestra Constitución, que garantice estabilidad a todas y todos los venezolanos,” tuiteó. 

Por su parte, Guaidó optó por un bajo perfil –sólo sus allegados íntimos saben dónde está–y se limitó a usar las redes sociales para agradecer a algunos de los líderes que lo apoyaron, incluyendo a Mauricio Macri: “Agradecidos, señor presidente, por su reconocimiento a la voluntad de todo un pueblo, que hoy sigue de pie en busca de la democracia y la libertad de su tierra,” le escribió al mandatario argentino. Por la noche, en una entrevista con Univisión, Guaidó dijo que Maduro podría ser amnistiado si abandona el poder. “No podemos descartar ningún elemento”, dijo el líder opositor.


A diferencia del escenario de convulsión del miércoles, ayer las calles estuvieron más tranquilas y sin datos oficiales de muertos ni detenidos. Sin embargo, la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Conflictividad Social informó un total de 26 muertos en las último tres días.


“No aceptaremos jamás a un gobernante impuesto a la sombra de intereses oscuros”, proclamó ayer el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, desde el salón Bolívar del Ministerio en Caracas. En nombre de la institución castrense, Padrino rechazó las “acciones ilegales” con las que justificó intentan instalar un gobierno paralelo en Venezuela. Asimismo criticó los “alevosos llamados de algunos sectores para apartarla del sendero democrático”. “Rechazamos del modo más enérgico posible los groseros actos de injerencismo llevados a cabo por gobiernos extranjeros los cuales consideramos irrespetuosos del derecho internacional y del principio de autodeterminación de los pueblos, siendo además ofensivos a la dignidad de los venezolanos”, indicó y seguidamente agradeció a los países que apoyaron a Maduro: “Lo que va a solucionar los problemas del país es el diálogo. Además agradezco a los países que se han pronunciado por un diálogo constitucional. Nosotros no haremos nada que esté fuera de lo constitucional”. Asimismo y en la línea de lo que anunció horas después de la declaración de Guaidó, Padrino aseguró que las Fuerzas Armadas van a garantizar la paz ciudadana y el correcto funcionamiento de las instituciones del Estado. “No toleraremos hechos vandálicos o terroristas por parte de grupos que promuevan la violencia como perverso mecanismo para alcanzar sus fines”, finalizó.


Para su segunda alocución pública desde el miércoles, Maduro eligió ayer el Supremo Tribunal de Justicia (TSJ). Acompañado por el presidente del TSJ, Maikel Moreno, y las Fuerzas Armadas, Maduro ordenó cerrar su embajada y consulados en Estados Unidos y lanzó una crítica burlesca contra Guaidó: “Es un titubeante diputado, muy asustado que asume de la manera más vulgar e informal que desde ese momento, él es el presidente de un país. ¿Dónde se ha visto?”, preguntó irónico. Seguidamente leyó el artículo 233 de la Constitución venezolana, que explica las circunstancias para asumir las faltas del presidente de la república, y aseguró que ninguna de ellas está vigente en este momento. “En Venezuela no hay ninguna de las causales estipuladas en el artículo 233 para considerar abandono de cargo, falta absoluta ni ninguna de estas motivaciones. Al contrario la lectura estricta dice que en Venezuela hay un presidente constitucional elegido por el pueblo y ese presidente se juramentó y esta en los primeros días de un mandatario de seis años”. De la misma manera, el presidente del Tribunal denunció que en el país caribeño se está gestando un golpe dirigido por Estados Unidos, un país que subrayó tiene un vasto antecedente de conspiraciones y promociones de guerras en la región.


Además de decretar el cierre de la embajada en Washington, Maduro renovó el ultimátum a su par Donald Trump para que retire, antes del domingo, a su personal diplomático. Una medida que el mismo miércoles el magnate desestimó argumentando que él responde a Guaidó, quien dijo que mantendrá relaciones con el norte. “He decidido regresar todo el personal, diplomático y consular de nuestro país en el exterior y cerrar la embajada y todos los consulados en Estados Unidos”, dijo el presidente y subrayó que mantiene con firmeza su decisión de romper todo tipo de relaciones con Trump que, agregó, tiene la locura de creerse el policía del mundo. “Ahora ellos pretenden decir ‘desconocemos al gobierno de Maduro y nos quedamos’. ¿Qué creen? ¿Ellos creen que ya tienen un enclave colonial en Venezuela, donde deciden lo que les da la gana? No”, exclamó el gobernante en su efusivo discurso que lo comenzó agradeciendo a Rusia su apoyo: “Tuve una llamada de Putin con quien conversé unos veinte minutos. El siempre solidario con Venezuela, me expresó todo el apoyo de Rusia y su gobierno. Y me dijo que ahora más que nunca vamos a trabajar en acuerdos de cooperación”.


En la misma sala del Tribunal también estuvo el magistrado Juan José Mendoza, presidente de la Sala Constitucional, quien fue el encargado de exhortar a la Fiscalía a tomar medidas de inmediato ante la denunciada conducta delictiva del Parlamento controlado por la oposición. “Esta sala exhorta al Ministerio Público a determinar las responsabilidades que pudieran tener los integrantes de la Asamblea Nacional ante la objetiva materialización de conductas constitutivas de tipo delictivo”, dijo Mendoza en una declaración leída ante periodistas. Horas más tarde el fiscal general, Tarek William Saab, repudió los actos de Guaidó y la respuesta internacional pero sin anunciar por ahora ninguna acción en su contra. “Es inaceptable que los gobiernos de la región hayan reconocido a Guaidó porque con ello pretenden legitimar un cambio violento de la forma de gobierno republicano en el país”, lanzó.


A propósito de la decisión de Trump dejar a su diplomacia en el país caribeño, el jefe de la chavista Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello, dijo al cuerpo diplomático que si no hay relaciones, no habrá prerrogativas: “A lo mejor se va la luz en ese sector, no llega el gas”, amenazó Cabello al personal de la embajada de Caracas. Además ayer en su programa de televisión reveló que el martes, un día antes de la autoproclamación de Guaidó, el opositor le pidió una reunión. Según Cabello, Guaidó dijo cosas pero después hizo lo contrario, argumentando que había sido muy presionado. “Me dijo que fue muy presionado el día de hoy, que lo presionó todo el mundo. Presión vas a llevar de nosotros, para que sepas”, relató el número dos del chavismo.

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El presidente Maduro anuncia la ruptura de relaciones con Estados Unidos

23 de enero de 2019.- El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó este miércoles romper relaciones diplomáticas con el Gobierno de Estados Unidos, a quienes acusó de dirigir una operación golpista en Venezuela.


"Como Presidente Constitucional, jefe de Estado, en cumplimiento de mis funciones que juré frente al pueblo de respetar y hacer respetar la independencia, la soberanía y la paz de la República; he decidido romper relaciones diplomáticas y políticas con el Gobierno imperialista de los Estados Unidos", aseveró desde el Palacio de Miraflores, en Caracas.


Indicó que el personal de la embajada estadounidense tiene 72 horas para abandonar el país, y denunció que Estados Unidos dirige una operación golpista para imponer un gobierno que se subordine a sus intereses.


"Este intento de golpe de Estado que se pretende encadenar en el país es la mayor insensatez que ha cometido el imperialismo, sus aliados lacayos de derecha y la oposición venezolana, tengo que decirlo", subrayó.


El gobierno de Donald Trump anunció hoy que sólo reconoce al opositor Juan Guaidó como Presidente de Venezuela.

 


 Trump reconoce a Juan Guaidó como "presidente interino" de Venezuela

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este miércoles al jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como "presidente interino" del país, en sustitución de Nicolás Maduro, cuyo segundo mandato carece del reconocimiento de la oposición y buena parte de la comunidad internacional.

"Los ciudadanos de Venezuela han sufrido por demasiado tiempo a manos del régimen ilegítimo de Maduro. Hoy, he reconocido oficialmente al Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como Presidente Interino de Venezuela," dijo Trump vía Twitter.


Minutos antes, Guaidó, se ha había autoproclamó como "presidente encargado" de Venezuela, en una manifestación opositora en Caracas, como parte de las movilizaciones convocadas por la oposición a nivel nacional, en rechazo al gobierno de Nicolás Maduro.

 


Juan Guaidó se auto-juramenta como "Presidente Encargado" de Venezuela

 

El presidente del parlamento venezolano y líder opositor, Juan Guaidó, se autoproclamó hoy como "presidente encargado" de Venezuela, en medio de las manifestaciones convocadas por la oposición a nivel nacional, en rechazo al gobierno de Nicolás Maduro.


"Hoy 23 de enero, en mi condición de presidente de la Asamblea Nacional, invocando los artículos de la Constitución, ante Dios Todopoderoso, Venezuela y en respeto a mis colegas diputados y miembros de la Unidad, juro asumir las competencias del Ejecutivo Nacional como Presidente Encargado de Venezuela", dijo Guaidó con la mano derecha levantada, frente a sus simpatizantes concentrados en Chacao, al este de Caracas.


Guaidó dijo que su autojuramentación busca "lograr el cese de la usurpación, un Gobierno de transición y tener elecciones libres".


Pocos minutos después, el presidente estadounidense Donald Trump, reconoció a Guaidó como el "Presidente Interino" de Venezuela.


El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) reiteró esta mañana que las acciones de la Asamblea Nacional (AN) son nulas.


La destituida Fiscal General Luisa Ortega Díaz, expresó su inmediato apoyo a Guaidó. "Al recién juramentado presidente encargado @jguaido vaya todo mi apoyo y reconocimiento. Cuente con el Ministerio Público legítimo para restablecer la democracia en el país y el Estado de Derecho. Este es el momento #Venezuela. Apoyemos todos al nuevo Presidente! " dijo Ortega vía Twitter.

 Por: Aporrea | Miércoles, 23/01/2019 

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Numerosas organizaciones llaman a la Instalación-Apertura del Congreso de los Pueblos que tendrá lugar el próximo 20 de julio. Al mismo tiempo, citan a que por miles, nos congreguemos en la Marcha Patriótica por la Independencia.

Estas son dos citas, en una misma jornada, con las cuales dar cuenta y celebrar el Bicentenario de la Primera Independencia. Pero hay mucho más. La convocatoria a instalar el Congreso de los Pueblos, pretende además, potenciar un esfuerzo mancomunado en pos de una instancia de dirección estratégica, que se constituya por parte de los sectores sociales populares, un “estado mayor del pueblo”, como en su historia reciente y para su victoria de gobierno con Evo, llaman los compañeros bolivianos.

Un “estado mayor” que ejercite la dirección amada por la gente, legítima, y del cual y con el cual podamos vivir un proceso de intensa acción política, de ascenso para que el movimiento social asuma y arribe a un nuevo estadio: pasar de la defensiva –que por cerca de 20 años lo determina– al de una iniciativa que permita a todas las voces inconformes, confrontar como un solo cuerpo al actual régimen político, y pararle el macho al Estado neoliberal.

Se trata de una tarea y un esfuerzo urgente en una sociedad desorientada en su quehacer, en tanto, huérfana de liderazgos sociales consolidados y representativos de las distintas luchas y reivindicaciones. Congreso de los pueblos y Marcha que ayudarán a precisar el cómo, el para qué, el porqué, el cuándo, el dónde, el con quiénes, etcétera, del pendiente esfuerzo popular que los colombianos debemos emprender.
Convocación de poder

Desde hace 20 años, padecemos la aplicación inclemente de la política neoliberal. La brecha entre ricos y pobres se profundizó. El asunto público se desvalorizó. El individualismo ganó mayor espacio y la política se transformó en una empresa más para que unos pocos acumulen más poder, dinero y bienes mal habidos. En este panorama, ¿tiene vigencia otro mundo posible?

Sí. Pero hay que enrutar esfuerzos, como un solo cuerpo. Con un diseño estratégico y táctico, de sus tareas y consignas, con aporte; pero más allá de las de partido y de cada grupo. Y de las de cada aspirante a candidato. sin necesidad de que cada uno, como actor político o social, colectivo o activista, renuncie a su personalidad.Es la urgencia de ganar un referente que encauce los dispersos esfuerzos de todos.

Cuando proponemos, por tanto, que demos cuerpo al Congreso de los Pueblos, invitamos a todas las organizaciones populares para que entre todos construyamos esa instancia de dirección estratégica, que tanta falta hace a los sectores alternativos. No sólo para resistir, una acción que ya hemos hecho durante décadas. Sino para revolcar la sociedad actual.

Un propósito y un ideal que hace necesario diseñar la sociedad, el Estado y la democracia a las cuales aspiramos, con memoria de nuestras luchas y nuestra historia. Construirlas, definirlas paso a paso, en cuya empresa es indispensable contar con una vocación de gobierno y de poder, con su respectiva y renovada movilización que procure una dualidad de poderes.

Estratégica y táctica


Un Congreso que construya dentro del pueblo la idea certera de la existencia de una opción popular para dirigir los destinos de la nación, integrada por todos los sectores sociales. O al menos, por su mayoría.

Tal instancia, compleja en su propósito, se constituirá en el proceso mismo. No nace de un solo golpe o evento. Se legitima en sus diferentes instancias participantes y locales, regionales o representativas en el orden nacional.

Esta instancia, debe ganar una capacidad de acatamiento y dirección que indique con avances de unidad o unanimidad el punto a llegar: poder autónomo de la comunidad y la gente, doble poder, democracia profunda. Como también: la manera de politizar y proceder en las acciones y  luchas cotidianas; y en las articulaciones (el método); el sentido del tiempo o de la oportunidad para orientar cada movilización y cada lucha. De convocatoria y legitimidad para concentrar a fondo las fuerzas populares y de la comunidad colombiana en el exterior, en cada momento dado de la lucha política.

Dualidad de poderes


Poner en marcha un Congreso de los Pueblos es ejecutar en la práctica una concepción de la política que resume en las mayorías el poder. Y crea los espacios requeridos para que así sea.

No sólo reclama la participación popular sino que ante todo la propicia.

Para que este Congreso resuma en sus sesiones una verdadera representación del ser y el sentir social, y por su conducto ganar legitimidad suficiente para orientar y ser escuchado en las luchas del pueblo, debe propiciar la superación de la inercia de conformismos y cooptación e impedir que se consoliden como dominantes en la mente y la acción de la comunidad.

Ponencias. Sesiones trimestrales. Para el éxito de la cita popular el Congreso de los pueblos en sus sesiones deberá estimular y crear espacios para que las distintas expresiones de lo social (por ejes temáticos o territoriales) se encuentren. Para que aun a pesar de creerse diferentes, puedan discutir y precisar sus posiciones, resumir sus visiones de país; mediante ponencias a presentar ante las sesiones del Congreso de los Pueblos.

Dichas sesiones tendrán lugar cada tres meses. Proyectarán los necesarios sustentos y proyectos de país, contra la pobreza, el analfabetismo, el latifundio y el uso sin sentido social del suelo urbano, y de rescate de la soberanía y recuperación en las FF.AA. de un sentido patriótico y de reparación, etc. que desde ahora podemos resumir en una consigna que condense todas las luchas en curso: ¡Por la democracia popular y el desmonte del Estado neoliberal!

Manifiesto Colombia


El 20 de julio de 2010 se instalará esta instancia de dirección moral y política del pueblo colombiano. Ese día, en sesión plenaria, se leerá el Manifiesto Colombia, o documento central o declaración que resuma el sueño de país que nos congrega.

Este documento irá como noticia y discusión al conjunto nacional, pero de igual manera: constituye un arma que emplazará al gobierno de estreno el próximo 7 de agosto. Por primera vez, desde su minuto inicial,  el Palacio de Nariño tendrá el reto de (escuchar y negociar o enfrentar) los puños y manos alzadas del movimiento social, que ante el país y el mundo, se asume con vocación de gobierno y poder.
Publicado enEdición 157
Si en algo hay consenso en el conjunto de los movimientos sociales colombianos es en la ausencia de un ente que permita su relacionamiento, coordinación y articulación, por encima de los intereses y las inmediateces de cada uno de ellos. Un ente, un método y una dinámica que permitan responder a la coyuntura pero visualizando el mediano y el largo plazo, sin pretensiones de control ni imposición del más fuerte sobre el más débil.
 
Respondiendo a esta necesidad, distintas iniciativas circulan entre los activistas, desde el Encuentro Nacional Popular y de la Memoria (ENP-M, con su componente Congreso de los Pueblos), pasando por la Minga indígena y popular, hasta la Cumbre Social y Política. Se puede relacionar también la Gran Coalición Democrática, aunque esta connota otras dinámicas.
 
Son todas iniciativas necesarias pero insuficientes, más aún cuando entre ellas no se ha intentado –o tal vez no se haya podido– tender un puente de acción mancomunado que permita ahorrar fuerzas y esfuerzos, obteniendo más pronto y mejores resultados para el movimiento social en su acción contra el actual estado de cosas.
 
Tras un propósito de acción común, proponemos a unos y otros (así como a todos aquellos que no se sientan representados ni incluidos por ninguna de estas iniciativas), debatir la oportunidad y la perspectiva del Congreso de los Pueblos, esbozadas en distintos artículos acogidos por el periódico desde abajo a lo largo de los últimos siete años. Esencia de los mismos que podemos resumir –si lo ven útil– en reuniones que se programen con tal finalidad. 
 
Para estimular el debate, en esta oportunidad respondemos algunos interrogantes, presentados por nuestros lectores acerca del Congreso de los Pueblos.
 
1.¿Es el Congreso una instancia con pretensiones institucionales?
Si se entiende por institucionalizar el desplazamiento del Congreso oficial, no. Si se comprende por institucionalizar el alcanzar un reconocimiento y legitimidad dentro de los sectores populares, ganando la capacidad de conducción de sus dinámicas cotidianas, con visión de Estado, sí.
 
Esta legitimidad permitirá, por ejemplo, la proyección del Congreso en una dinámica de relacionamiento y profundización de las constituyentes locales que funcionan en distintos municipios del país, dándoles cuerpo a embriones de poder local pero también cimentando el surgimiento de un cuarto poder, el popular, caso en el cual se institucionaliza el Congreso.
 
Ahora, la institucionalización o no institucionalización de su funcionamiento y sus mandatos depende, sobre todo, de la fuerza social que logren sus decisiones y sus orientaciones, y de la proyección estratégica que se den los movimientos sociales, orientaciones que pudieran ser refrendadas de distinta manera, entre ellas por medio de referendos o procesos similares.
 
2.¿Cómo se constituiría este Congreso?
Por representación social y política. De ahí que, para lograr que efectivamente se alcance a constituir representación (y no autorrepresentación), la principal característica y el déficit por superar de las expresiones del movimiento social sea la atomización que le maniata, lo cual implica constituir redes y tejidos en todos y entre todos y cada uno de los movimientos sociales, en tal forma que cada uno deje su aislamiento, su gremialismo y su localismo, disponiéndose a pensarse y proyectarse junto con sus pares.
 
El primer reto, por tanto, es poder encontrarse y discutir. De igual manera, el primer logro, levantar agendas comunes, con tareas puntales que permitan el rompimiento de las fronteras erigidas luego de años de dispersión y, en no pocas ocasiones de profunda despolitización.
 
Este esfuerzo deberá concretarse en lo nacional pero también en lo regional y lo local. Por ejemplo, si avanzamos en estos campos, la representación por sector llegará a ser tan legítima que impedirá la doble representación (por ejemplo, el sindicato de base y la federación), potenciando desde lo local y lo regional unos verdaderos y legítimos liderazgos hacia lo nacional.
 
3. ¿Cómo será el sujeto social del Congreso?
Se dice en la literatura política que hay un sujeto social –el obrero–, pero en la práctica el sujeto se conforma y se proyecta según la fuerza y la dinámica que logren ciertos sectores sociales en las luchas cotidianas. Se sabe que, por las condiciones territoriales y poblacionales, en nuestro país el sujeto es urbano, y por las condiciones socio-económicas éste no es obrero, lo cual no impide que otros sectores asuman su ideología y su reivindicación.
 
De este modo, y de acuerdo con la realidad nacional, el sujeto no es uno solo, es decir, es múltiple, contándose dentro de ellos los trabajadores (hombres y mujeres) formales pero también los cuentapropistas, los desempleados, los trabajadores de la cultura, así como los estudiantes y una gama de representantes de otros artes y oficios. Asimismo, y en una dinámica nacional, están los campesinos, los indígenas, y otras minorías de distinto tipo y carácter.
 
4.¿Por qué consideramos que la actual es la coyuntura más apropiada para instalar el Congreso?
No consideramos que esta sea la mejor coyuntura para darle cuerpo a esta iniciativa, pero si nos ponemos a buscar calidades de tiempo y espacio, nunca abordaremos el reto de dotarnos de un referente político, un qué y cómo hacer comunes, tras un propósito estratégico de nuevo tipo. Tal vez, si examinamos todas las variables que caracterizan lo social y lo político entre nosotros, la actual sea la coyuntura menos apropiada (dispersión, localismo, gremialismo, temor, control social, etcétera), pero con toda seguridad esta época sí reúne todas las condiciones que nos llaman a dejar de hacer la política como ha sido abordada, sobre todo en los últimos 20 años.
 
Si de coyunturas favorables se tratara, la creada tras la derrota de Uribe en el referendo de 2004 fuera la ideal, pero, a pesar de haberse presentado la propuesta en la Gran Coalición Democrática, no fue valorada de manera adecuada y mucho menos aceptada. Otra fue la oportunidad presentada una vez que el Polo Democrático Alternativo se constituyo, ganó cuerpo y despertó inmensas expectativas, aunque, a pesar de ser aceptada la propuesta en su dirección –formalmente–, nunca se le operativizó.
De ahí que, ahora y aquí, en las circunstancias que vivimos, es como nos correspondió asumir el reto de crear una instancia de conducción estratégica, un Estado Mayor del Pueblo que potencie y cualifique la lucha social.
 
5.¿Cuál es la diferencia fundamental del Congreso de los Pueblos respecto a las demás iniciativas relacionadas?
La diferencia es básicamente una: el Congreso se propone una dirección de lo social y lo político para ser gobierno y ser poder, y no solamente para alcanzar un buen diagnóstico de la situación nacional, ni como una instancia política para reaccionar y dirigir el quehacer de un sector específico de la población –los trabajadores agremiados.
 
El Congreso de los Pueblos, en su mejor sentido, es un reto para todo el movimiento social y político, y por ello no puede ser apropiado ni concretado por un solo sector social y/o una sola fuerza. Quien así pretenda e insista actuar llevará a mal puerto la iniciativa, toda vez que en Colombia, por la realidad que nos determina, no son posibles las vanguardias en el sentido arrojado por experiencias conocidas en otros rincones del planeta.
 
El reto es ahora y entre todos y todas. El punto de arranque, el 20 de julio de 2010.
 
Lecturas relacionadas
Emergencia Colombia. Encuentro Nacional Popular, periódico desde abajo Nº Junio 15-julio 15 de 2003, pp. 10-11.
Encuentro Nacional Popular. Lo importante no es llegar primero y solo sino a tiempo y con todos, periódico desde abajo Nº Julio 15-agosto14 de 2003, pp. 8-9.
Es tiempo de ser gobierno y ser poder. Gran Coalición Democrática, febrero 2005, periódico desde abajo Nº 98.
El referente, lo más urgente, julio 2005, Periódico desde abajo Nº 103.
Del Cauca viene un pueblo cargado de..., septiembre 2005, Periódico desde abajo Nº 105.
Tareas del movimiento social. Coyuntura post electoral
Mayo 2006, periódico desde abajo Nº 112
Hacia un poder real Congreso de los Pueblos
febrero 2007, Periódico desde abajo Nº 120
Derrotar el autoritarismo, construir dualidad de poderes. Elecciones presidenciales 2006, abril 2006.
Minga indígena y comunera cita al Congreso de los pueblos, noviembre 2008.
2009: la hora tiempo de cosecha Enero 2009 Periódico desde abajo Nº 142
Acción social y política alternativa en Colombia. Los retos ante las bases de los Estados Unidos, agosto 2009,  Periódico desde abajo Nº 149
Colombia: la esperanza del “largo 2009”, noviembre,  Periódico desde abajo Nº 152
Congreso de los Pueblos. Referente de poder y movilización. 2010, año decisivo para la táctica antioligárquica y la unidad, enero 2010, Periódico desde abajo Nº 153
 
Publicado enEdición 154
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