Un hombre empuja un carrito frente a la Bolsa de Comercio de Nueva York.    ________________________________________ Imagen: AFP

16,6 millones de personas pidieron el subsidio por desempleo

Sólo durante la semana pasada 6,6 millones de personas solicitaron el subsidio. Estudios encargados por el Congreso estiman que el desempleo podría escalar al 12 por ciento y que la economía entrará en recesión. 

Unas 16,6 millones de personas perdieron su trabajo en Estados Unidos desde que el gobierno endureció las medidas para enfrentar el coronavirus. El dato surge de la cantidad de subsidios por desempleo solicitados al Estado en los últimos 21 días. Sólo durante la semana pasada 6,6 millones de personas solicitaron el subsidio. Estudios apartidarios encargados por el Congreso estiman que el desempleo podría escalar hasta el 12 por ciento al final del segundo trimestre del año, y que la economía entrará en recesión. En paralelo, el país alcanzó los 450,525 casos positivos de Covid-19, en tanto que el número de muertos escaló a 15.896. Nueva York, la ciudad más afectada , tuvo un nuevo récord de muertes. Sin embargo cayó el número de personas hospitalizadas.

Números impensados

La cifra semanal de peticiones del subsidio de desempleo fue levente menor que los 6,867 millones de la semana anterior, según anunció el Departamento de Trabajo. Este número sin precedentes en la historia de Estados Unidos superó las expectativas de los analistas, que habían calculado la pérdida de unos 5,5 millones de puestos de trabajo. El promedio de solicitudes tomando las últimas cuatro semanas, subió al nivel de 4,2 millones. En la semana que concluyó el 28 de marzo 7,4 millones de personas estaban recibiendo prestaciones por desempleo, cuando la anterior sólo 4,4 millones lo estaban cobraron.

Sin embargo, el dato sobre las solicitudes por desempleo no refleja toda la realidad del mercado laboral. Los trabajadores independientes e informales, que no pueden acceder a estos beneficios bajo las reglas vigentes, se queda por fuera de los registros oficiales. Con casi el 75 por ciento de la población estadounidense confinada en sus hogares, los analistas esperan que continúen aumentando las solicitudes. La perspectiva es que pasen meses antes de que se reanuden las actividades económicas normales. La semana pasada el Gobierno informó de un salto del índice de desempleo al 4,4 por ciento en marzo, respecto al 3,5 de febrero. Los datos son peores para los hispanos, con un índice de desempleo del 6 por ciento, en tanto que para los afroamericanos la cifra llega al 6,7 por ciento. Las filas de los desempleados parecen haber crecido más que el récord anterior de 15,3 millones de desocupados durante la recesión de 2007-2009.

Intervención del Banco Central (Fed)

A poco de conocerse la actualización del número de desocupados, la Reserva Federal (Fed) anunció un nuevo programa de préstamos. El mismo contempla otorgar 2.300 millones de dólares para respaldar a las pequeñas y medianas empresas, y a los gobiernos estatales y locales. Los préstamos irán destinados a empresas con hasta 10.000 empleados y menos de 2.500 millones de ingresos en 2019. Además, permitirán el aplazamiento de los pagos de intereses y de capital por un año. Otros 500.000 millones de dólares se destinarán a respaldar las maltrechas finanzas de los gobierno locales y estatales.

En la primera semana de abril, las solicitudes del seguro de paro alcanzaron números sin precedentes en California, Georgia, Michigan y Nueva York. California, el mayor estado del país, recibió en las últimas tres semanas más de 2,5 millones de pedidos de ayudas por desempleo. Pero las cifras reales podrían ser aún más altas dado que varios estados tuvieron dificultades para procesar los trámites. También se habían rechazado temporalmente las solicitudes de trabajadores que no hubieran reunido los requisitos para recibir el subsidio bajo las reglas vigentes antes de la emergencia.

Para contrarrestar los efectos de esta pandemia, hace algunas semanas el Congreso aprobó, y el presidente Donald Trump promulgó, el mayor paquete de estímulo fiscal de la historia, por valor de más de dos billones de dólares. Esto incluyó la ampliación de la cobertura por desempleo que llegará por primera vez a varios sectores, entre ellos los conductores de vehículos para Uber y otras empresas similares. Asimismo, incluye la transferencia directa de efectivo a los hogares, así como fondos multimillonarios para subsidiar a las pequeñas y medianas empresas.

Nueva York sigue dando la pelea

La cifra de muertos por covid-19 continúa subiendo en el estado de Nueva York que en las últimas 24 horas alcanzó un nuevo récord de 799 muertos. Desde mediados de marzo un total de 7.067 personas perdieron la vida por el coronavirus y llegan a más de 160 mil los infectados en todo el Estado. El gobernador demócrata, Andrew Cuomo recordó que durante los atentados terroristas del 11 de septiembre murieron 2.753 neoyorquinos. Solo en la ciudad de Nueva York se registraron 4.571 muertes por el virus, según cifras de la Universidad Johns Hopkins. La mayoría de ellos son inmigrantes hispanos y personas negras, las más pobres y vulnerables, según las autoridades.

Pero hay también señales alentadoras. En el último día solo 200 nuevos pacientes con coronavirus fueron ingresados en hospitales, lo cual eleva el total de personas internadas a unas 18.000, informó el gobernador. "Este es el menor número que hemos tenido desde que empezó esta pesadilla", sostuvo Cuomo. La admisión en cuidados intensivos también está bajando, y en las últimas 24 horas 84 personas fueron ingresadas. "No podemos asumir que porque estamos viendo algunas señales positivas esto acabará pronto o que no habrán olas adicionales", alertó el gobernador demócrata. Estados Unidos es el país del mundo con más casos de coronavirus, superando a Italia y España juntos.

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Francia prevé una fuerte caída de la economía

Calculan que el PIB se contraiga el 6 por ciento a lo largo de 2020

La calamitosa cifra de muertos alcanza los 12.210, 424 en un día. La cuarentena no se terminará el 15 de abril como estaba previsto

 

Detrás de la puerta espera otra calamidad. La primera, la de la pandemia, sigue cada día con su metrónomo devorador de vidas humanas. 424 personas murieron en las últimas 24 horas en Francia para un total de 12.210 fallecidos. Con subas y bajas irregulares de los porcentajes de personas infectadas, el confinamiento decretado el pasado 17 de marzo por el gobierno del primer ministro Edouard Philippe y prolongado luego por dos semanas más no terminará el 15 de abril, sino que será prolongado. 

Recién el lunes próximo se conocerá la regulación de esta extensión. El presidente francés, Emmanuel Macron, se dirigirá por tercera vez a la nación para exponer las próximas medidas y, seguramente, ahondar más en la incierta perspectiva del futuro. Esa es la otra puerta. El gobierno francés prevé una caída del 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a lo largo de 2020 y ya admitió que el país ingresó en la zona de recesión.    

El plan de urgencia inicialmente previsto para apaciguar la crisis se multiplicó ahora en más del doble: pasó de los 45 millones de euros iniciales a 100 mil millones de euros. El Banco de Francia calculó que por cada quincena de confinamiento se perdía un PIB equivalente al 1,5 por ciento. François Villeroy de Galhau, el gobernador del Banco de Francia, apuntó que este es el dato más nefasto que afecta al PIB desde la II Guerra Mundial. 

Desde hace ya un par de semanas, cada hogar puede constatar lo que significan esas cifras. A partir del 12 de marzo hasta ahora, 5,8 millones de personas se encuentran en desempleo parcial, lo que equivale a una de cuatro personas que trabajan en el sector privado. Por cada trimestre en esta situación, el Estado interviene con un costo de cerca de 20 mil millones de euros. Tampoco hay en el vecindario geográfico una locomotora a la cual engancharse, ni una Europa Unida. 

Alemania, la primera economía de la zona euro (Francia es la segunda) también va por el mismo camino con pronósticos que cifran en un 4,2 por ciento el descenso del PIB alemán. Sólo durante el segundo trimestre, el principal socio de Francia perderá 9,8 por ciento del PIB. No existe por el momento ninguna visibilidad. Como todos los países del mundo, los dirigentes franceses navegan en varias temporalidades distintas: la gestión sanitaria e inmediata de la pandemia, las medidas urgentes de cara a la crisis económica que ello acarrea y el trazado de alguna línea para el futuro. Como todo está supeditado a la contabilidad diaria de la pandemia, ver a largo plazo es una ficción. El ministro francés de Economía, Olivier Véran, anticipó incluso que aún no se ha llegado “a la cima de la pandemia”.

En términos tajantes, los ministerios concernidos por la crisis derivada del coronavirus estiman que la mitad de la economía está parada. El Instituto Nacional de estadísticas y estudios económicos (Insee) da pruebas de la misma perplejidad. La humanidad se confronta también a dos temporalidades: la diaria, con el aislamiento social, y el “qué vendrá después”. Hay una variable que complica las conjeturas sobre el hipotético fin de la crisis: ¿cómo reaccionarán los consumidores ?. ¿Se volcarán, al igual que antes de marzo 2020, al consumo masivo o el susto y la reflexión que hayan sacado de esta pandemia los incitarán a la prudencia ?. Julien Pouget, jefe del departamento coyuntura del Insee, prevé que “la recuperación de las costumbres de consumo no serán instantáneas”. Todos los sectores del consumo han sido castigados. El consumo alimentario, por ejemplo, pese a que antes del confinamiento hubo un alza importante cuando la gente invadió los supermercados, ahora ha perdido el 35 por ciento de su actividad. El transporte terrestre retrocedió en un 64% y el aéreo en un 94 por ciento. 

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Tres reflexiones que ha generado el Covid-19

En las últimas semanas hemos podido vivir en carne propia gran parte de los conceptos que trabajó el pensador francés Michel Foucault, el poder pastoral, el control social, la enfermedad, la vigilancia a ultranza, conceptos que se han materializado de forma tan rápida que no se ha tenido la posibilidad de reflexionar con respecto al origen y la necesidad de cambio en las estructuras de poder que genera la situación global de emergencia en la que estamos; es por ello que a continuación pretendo abordar tres puntos en los que propongo centremos la mirada de cara a un futuro incierto.

En primer lugar, se ha confirmado la finitud del planeta. Una mariposa ha aleteado en China y aquel movimiento ya impactó el globo en su totalidad, la integración, resultado de la globalización, demostró una de las muchas debilidades que tiene el sistema social y económico que domina el planeta, así, la probabilidad de expansión de una problemática local aumentó gracias a un modelo que busca hacer del mundo un lugar más pequeño. El azar determinó el comienzo de un virus, el cuál obligaba a detener rápidamente el libre movimiento de los individuos y las mercancías, sin embargo, en el actual sistema mundo la economía está sobre la vida, perspectiva que posibilitó la expansión del COVID-19 hasta el límite del control humano, las cifras de infectados y muertos comenzaron a aumentar de forma vertiginosa, primero en Wuhan, donde se comienzan a tomar decisiones el 1 de enero de 2020, posteriormente el 13 de enero reportan el primer caso en Tailandia, el 16 de enero llega a Japón, el 21 de enero llega a Estados Unidos y el 24 de enero se reportan los primeros casos en diversos países de Europa, en este punto el virus había superado el límite del control humano, impulsando al mismo tiempo la que podría ser la mayor recesión en la historia moderna, pues la única posibilidad de control se encuentra en paralizar el reino del libre mercado.

En tal sentido y tal como lo menciona David Harvey en su artículo “Política anticapitalista en tiempos de coronavirus”, el capitalismo sufre el mayor de los golpes, pues el control social se transforma en la detención del llamado desarrollo económico, poniendo a un lado aquella creencia absoluta en el avance económico como señal total de un cambio positivo de la sociedad, lo que se transforma en un mero sofisma que ha posibilitado la expansión de una problemática que pudo tener una solución local pero gracias a las dinámicas económicas globales se transformó rápidamente en una problemática mundial; el flujo de capital es fundamental para la estabilidad de cada uno de los Estados del planeta, la pausa total de dicha dinámica no sólo aflige al ciudadano de a pie que debe mantenerse en su casa, también preocupa profundamente al empresario que ha de ver como su capital acumulado se ve reducido lentamente en cuanto los costos son mayores a la venta de sus mercancías y los presidentes que ven como todo el sistema de salud debe ser estatalizado rápidamente; en definitiva, la relación entre las dinámicas sociales, políticas y económicas se entrecruzan a tal punto que posibilita la materialización de la teoría del caos.

En segundo lugar, se encuentra la sensación de soledad extrema que está generando el aislamiento social, un punto que no debe perderse en medio del sensacionalismo del momento. La sociedad contemporánea, gracias al desarrollo del capitalismo y el consumismo salvaje, se encontraba en un punto en el que se habían resignificado los espacios de socialización, al tiempo que el consumo y el universo virtual parecían haberse convertido en un relevante espacio para el desarrollo de las relaciones humanas, sin embargo en medio del actual confinamiento, aún cuando es posible consumir y acceder al universo virtual, el contacto social real comienza a ser mucho más valorado lográndose notar la importante necesidad que dichas relaciones humanas tiene para la estabilidad emocional del ser; así, en medio de dicha necesidad, se ha observado la posibilidad de realizar fiestas en los balcones, tal como lo han hecho en Italia y España, o compartir de manera real ciertos momentos en medio de la soledad sin importar que existan muros o calles que no permiten una relación cercana, siendo todo ello una señal de lo importante que es el contacto para los seres humanos, demostrando, adicionalmente, lo extraño que sería limitar nuestras relaciones humanas a la mera virtualidad, tal como se preveía podría ocurrir en medio de la pandemia.

Así pues, la soledad se convierte en el diario vivir en medio de la crisis sanitaria, la cercanía del peligro que existe en las calles y la imposibilidad de poder compartir con otros comienza a hacer mella en las personas y tal como lo menciona Fay Bound Alberti en su artículo “Autoaislamiento por coronavirus: cómo la soledad es en realidad un concepto sorprendentemente moderno”, esta sensación es nueva, pues la soledad se había convertido en un castigo y una manera de tener alejado al enfermo, al criminal y al loco, tal como también lo expresaría Michel Foucault en su obra “Vigilar y Castigar”, así pues, la necesidad de salir, de conversar con otros, de compartir la existencia de una manera mucho más cercana ha logrado demostrar el valor real de lo humano, resignificando aquello que representa la socialización y devaluando la artificialidad a la que se había confinado la sociedad durante tantos años de capitalismo salvaje, por ello, pensar en la configuración de una nueva sociedad, una realmente humana, que logre valorar lo que significa la palabra amistad, familia y pareja, dejando de lado la mercantilización virtual de una realidad no real en el mundo virtual. En definitiva, la soledad del aislamiento social ha logrado sacar a la luz las verdaderas necesidades humanas, la importancia que tiene el contacto y lo fundamental que es para los miembros de la sociedad el compartir con otros.

En tercer lugar, y para dar fin al presente texto, es realmente interesante observar la capacidad que ha tenido el Estado para controlar a su población, aún en medio de un contexto tan álgido como lo era el conformado por las diferentes protestas y revueltas sociales que se estaban presentando en todo el globo antes del comienzo de la crisis sanitaria, y con esto no pienso en teorías conspirativas, al contrario, se trata de comprender la gran complejidad que significaba controlar a una población en medio de una posible necesidad de revelarse abiertamente contra el sistema económico, político y social actual; allí podríamos pensar en lo realmente importante que es el discurso médico para la sociedad moderna, pues es en aquél constructo en donde se encuentra la argumentación que fractura de forma absoluta la protesta social en todo el planeta, inclusive en Chile, en donde parecían imparables tales procesos, todo llegó a su fin, el COVID-19 le ganó la batalla a la protesta y le dio la posibilidad al Estado para controlar y más aún, aislar a sus habitantes fracturando cualquier posibilidad de organización.

Si bien es importante comprender la realidad y las acciones que requiere una situación sanitaria como la que se vive actualmente, también otorga la posibilidad de analizar la realidad social y política que rodea el globo, dado que el control social emerge como posibilidad para enfrentar el virus, al tiempo que pausa cualquier tipo de posibilidad de un cambio en las estructuras del Estado, ya que un gran número de los gobernantes ha determinado establecer un “estado de excepción”, elemento legal a través del cual el gobierno puede tener el control absoluto tanto de la movilidad individual como de los medios de producción, cuestión que debería observarse como una afrenta hacia cualquier idea democrática se percibe como la solución a la problemática sanitaria, pero, ¿realmente será este el único camino para generar un control social?¿El Estado ha de convertirse en un ente omnipresente? O, por el contrario, ¿la sociedad será el actor encargado de mantener el autocontrol de la dinámica social sin la necesidad de determinar por “ley” dicho manejo?

En definitiva, estos son tres elementos que invito a reflexionar de cara a la situación que ha generado el COVID-19 en las diversas dinámicas sociales, en nuestro diario vivir, hecho que marcará la historia y que determinará de forma radical la forma en que la sociedad se ha de desarrollar en el futuro.

Por Juan Sebastian Sabogal Parra, docente de Ciencias Sociales y candidato a magister en Educación en la Universidad Externado de Colombia. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Lunes, 06 Abril 2020 06:18

Pandemia neoliberal

Camiones de refrigeración que se utilizan como depósito temporal de cadáveres quedaron estacionados ayer afuera del hospital Bellevue, en Nueva York.Foto Afp

Ya sabemos que no tenía que ser así, que este desastre no tenía que tener estas dimensiones, que la ciudad de todos en el mundo, Nueva York, no tenía que estar sobre las rodillas gravemente herida, con lágrimas y llanto en sus más de 200 idiomas, que todo Estados Unidos no tenía que estar bajo sitio, con los más pobres y desprotegidos sufriendo las peores consecuencias, como siempre. No tenía que ser así.

Trump "tiene sangre en sus manos", concluyó el Boston Globe en su editorial la semana pasada, argumentando –al igual que un coro cada vez más amplio de expertos, investigadores, doctores y líderes sociales– que gran parte del impacto de la pandemia en este país "era prevenible" y que vale recordar que "el alcance del virus aquí no es atribuible a un acto de Dios o una invasión extranjera, sino un fracaso colosal de liderazgo". (https://www.bostonglobe.com/2020/ 03/30/opinion/president-unfit-pandemic/).

Pero la culpa no es sólo de Trump. Se sabía en lo más alto desde hace años que este y otros países estaban en riesgo de exactamente algo así (las agencias de salud pública desde la previa amenaza de un coronavirus en 2004, el Pentágono había pronosticado precisamente algo así desde 2017, entre otras) y no se hizo lo necesario. El fracaso es bipartidista; no son sólo los Reagan y los Bush, sino los Clinton y los Obama quienes prepararon el camino para llegar a esto hoy día.

Y aunque se contaba desde hace años con el conocimiento y los pronósticos científicos sobre lo que ahora está sucediendo, "la patología del orden socioeconómico contemporáneo" impidió que se hiciera algo, por la sencilla razón de que "no hay ganancias en prevenir una catástrofe en el futuro", comentó Noam Chomsky hace unos días. En entrevista con Truthout subrayó que para superar esta crisis primero se tiene que entender que "Trump llegó al poder en una sociedad enferma, afligida por 40 años de neoliberalismo", el cual incluye un sistema de salud privatizado.

Ahora todos estamos amenazados, con amigos y familiares enfermos o que han fallecido, con colegas en el sector de salud agotados y devastados por lo que están viviendo bajo condiciones injustificables en el país más rico del mundo, resultado del desmantelamiento del sistema de salud y su subordinación al libre mercado. Ni hablar de la clausura de la economía más grande del mundo con millones de desempleados y la anulación de la vida cotidiana, incluyendo escuelas y centros de trabajo, toda la cultura y el deporte. Y no tenía que ser así.

Con las consecuencias del Covid-19 queda claro que lo que existe no es sustentable, casi de la misma manera en que con el cambio climático. Guste o no, como resultado de esta pandemia empezó un cambio, tal vez estructural. Qué tipo de cambio será depende, como siempre, de una lucha entre los que desean "regresar" a otra versión de más de lo mismo y los que argumentan que ya no se debe restablecer lo que antes se definía como "normal", porque ese "normal" era justo el problema.

Es un virus, pero al mismo tiempo es una enfermedad que podría llamarse la pandemia neoliberal. Además de su feroz y temible expresión física de salud, tal vez esta crisis social, económica y política también está produciendo los anticuerpos requeridos para salvarnos de la infección neoliberal.

“Los habitantes, finalmente liberados, nunca olvidarán el periodo difícil que los hizo enfrentar lo absurdo de su existencia y la precariedad de la condición humana… Lo que es verdad de todos los males del mundo es también verdad de la peste. Ayuda a los hombres elevarse sobre sí mismos”, escribió Albert Camus. En su obra La peste, el protagonista, el Dr. Rieux, comenta que "podría parecer una idea ridícula, pero la única manera de luchar contra la peste es con la decencia".

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Netanyahu negó que sus advertencias sobre colapso en el sector salud busquen apanicar a la gente en Israel para retener su cartera de primer ministro.Foto Ap

En un abordaje multidimensional/plural/dialéctico, impactaron dos declaraciones incendiarias del primer ministro israelí Bibi Netanyahu –con cargos criminales a cuestas(https://bit.ly/34f9wpU)–, debido a sus estrechos lazos con el eje Trump/Kissinger/Jared Kushner, además de sorprendentes juegos de poder en Israel, que en su conjunto reflejan la dinámica de los "nuevos órdenes" locales/regionales/global.

Dejo para otra ocasión el artículo de Kissinger al WSJ –dislocado, a mi juicio– sobre el nuevo orden mundial post-Covid-19 (https://on.wsj.com/2wTuRZO).

Algo muy fuerte debió haber ocurrido tras bambalinas para que el general y ex jefe del Estado mayor, Benny Gantz (BG), seleccionado por el presidente Reuven Rivlin para formar el nuevo gabinete, haya preferido presidir el Congreso. Quienes conocemos el Medio-Oriente, a sus países y actores, entendemos que no es común que un general, de la talla de BG, haya sucumbido a muy fuertes presiones del eje Trump/Kissinger/Jared Kushner cuando Israel y su complejo militar industrial son tan dependientes de la ayuda de EU.

El mismo eje "nacionalista" Trump/Kissinger/Jared Kushner, en franca confrontación con los banqueros globalistas Rothschild y George Soros, fustigan a los respectivos “ Deep State” de EU e Israel.

El hijo de Trump ha comentado que “solamente un ‘loco (sic)’ niega al “ Deep State” (https://bit.ly/3aLjUb4)”.

Netanyahu –cuyo hijo expuso el control globalista de George Soros(https://bit.ly/39KdS9B)–, comentó a puerta cerrada que en Israel "no existe democracia" ya que está controlado por el “ DeepState”: un "gobierno de burócratas y juristas", según el rotativo opositor Haaretz, muy cercano a Soros, que se burla de sus “teorías conspirativas (https://bit.ly/39Cbemc)”.

Días antes de su espectacular arreglo con BG, Netanyahu lo instó a "salvar a Israel" conforme los "países se hunden como Titanics".

Esta declaración no es menor, debido a los lazos estrechos de Netanyahu con el eje Trump/Kissinger/Jared Kushner y, también, debido a la omnipresencia de sus servicios secretos en varias naciones de Latinoamérica y Europa, en estrecha alianza con su diáspora que lo mantiene muy bien informado.

Netanyahu advirtió que "los sistemas de salud de los países en el mundo (sic) enfrentan un inminente colapso (sic)" cuando planea la "mayor amenaza a la humanidad desde la Edad Media (sic)".

Su rival, líder de la oposición, BG del partido "Azul y Blanco" finalmente sí escuchó la imploración de Netanyahu para formar un "gobierno de unidad de emergencia".

En su entrevista al Canal 12, Netanyahu emitió "una serie de predicciones terribles sobre el posible (sic) impacto global del virus", cuya precisión no puede ser definitivamente determinada en esta fase, pero negó que estaba intentando apanicar al público israelí para retener su cartera de primer ministro, según The Times of Israel (https://bit.ly/34bcpYx).

A diferencia de los diletantes funcionarios de otros países que tardaron "en cerrar sus fronteras", Netanyahu considera que "Israel, que cerró sus fronteras, se encuentra en una mucho mejor situación".

Juzga que "nadie sabe" –y nadie es nadie– los alcances devastadores del virus y aceptó que "como van las cosas, estamos destruyendo la economía", por lo que su "objetivo es realizar el máximo número de pruebas, para establecer que las personas que desarrollen anticuerpos para resistir el virus sean liberadas del aislamiento".

Cuando fue cuestionado de exagerar el peligro para permanecer en el poder, Netanyahu adujo que estaba “navegando entre icebergs” y que “detrás de él, habían otros países hundiéndose como Titanics”. !Qué fuerte!

Llama profunda y perturbadoramente la atención que hable del hundimiento de muchos países como Titanics con sus alcances simbólicos y metafóricos, naciones indestructibles en el papel y que acabaron por desaparecer, lo cual converge con la afirmación del ideólogo ruso Alexander Dugin, muy cercano al zar Vlady Putin y a los militares, quien advirtió sobre la extinción de muchos países (https://bit.ly/39GcdSs). ¿Será?

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326 colombianos en riesgo de morir por cuarentena en Perú

Cerca de 326 colombianos y colombianas están atrapados en Perú, y en alto riesgo de perder su vida. Sobreviviendo en dificiles circunstancias, no cuentan con óptimas condiciones para protegerse del Covid-19. Además, y como resultado de las medidas de control social ordenadas allí para garantizar el cumplimiento de la cuarentena, y que eximen de responsabilidad penal a los militares que maten o hieran a quienes no cumplan con el encierro en casa.

“Yo tengo un trabajo regular en Colombia. Me dieron 3 meses de vacaciones y decidí viajar para alejarme de la cotidianidad. Tomé la motocicleta y empecé a viajar, destino: la Patagonía. No alcancé a llegar hasta mi destino y desde Chile empecé a retornar a Colombia. Subiendo por el Cusco, me sorprendió la medida de cuarentena y cierre de fronteras. Rápidamente, una noche, manejé durante 2 días en toque de queda y llegué a una población cerca a Cañete, por la costa peruana, porque el virus tiene una probabilidad de supervivencia menor en climas cálidos. Y además la costa me servía para estar alejado de la gente. Pero luego, cuando aumentaron la cuarentena en Perú, arranqué para Lima para mejorar el abastecimiento y poder contactarme con el consulado colombiano para cualquier oportunidad de repatriación, oportunidad que ya considero improbable”.

Así empezó el relato Esteban Jiménez, colombiano, atrapado a partir del 16 de marzo en Perú, cuando empezó la medida de cuarentena. Una noche alarmado, porque no podría estar con su madre de 68 años y su hija de 6 años, tuvo una crisis, y en la alcoba de su cuarto, su mente a mil buscando soluciones, pensó en coger la moto y manejar rumbo directo hacía Colombia rompiendo cualquier bloqueo fronterizo para poder ver a su familia. “Hay días de días” me cuenta Esteban, pero yo estoy bien, podré aguantar hasta el 13 de abril. Pero sé que hay otros colombianos que la están pasando muy mal, por ejemplo, los que están en el Aeropuerto Internacional Jorge Chavez en Lima, o los que estaban hospedados en hoteles en ciudades del sur, y como cerraron los hoteles: “pa’ fuera”, dice el viajero que nunca pensó que una cuarentena lo tomara por sorpresa en otro país.

Al llegar a Lima y lograr abastecerse de comida, Esteban empezó a contactarse con el consulado de Colombia en Lima, también con la embajada de Perú en Colombia, y con la Cancillería y Procuraduría colombiana pidiéndoles mecanismos de repatriación. Como eran tantos los connacionales haciendo lo mismo, decidieron hacer un censo por iniciativa propia. Y la suma dio alrededor de 326 colombianos en Perú, que no han recibido ningún apoyo estatal colombiano. Y son “alrededor” porque el mismo Esteban afirma que “[…] puede existir colombianos que por distintos motivos no estén en el censo, tal vez por no tener internet y por ello no poder ingresar al grupo de WhatsApp que tenemos todos acá, o contactarse con el consulado”.

¿Pero cómo así que el gobierno nacional no les ha ayudado?, le pregunto a Esteban quien me envía un audio por WhatsApp y dice lo siguiente con indignación: “Les estamos hablando de un vuelo que nos lleve de vuelta a Colombia. No estamos pidiendo un favor, estamos exigiendo que el gobierno nacional, a través de la Cancillería y el consulado respondan con su obligación, porque por eso mismo pagamos impuestos”.

¿Y qué les respondió oficialmente el consulado colombiano en Perú? “Las primeras respuestas, cuando no habían activado los protocolos de respuesta, fue que no tenían presupuesto ni plan de contingencia. Yo mismo tengo esa respuesta (ver comunicado del consulado), y después empezaron a diligenciar cuatro formularios diferentes para intentar hacer un censo, creo que eso solo lo han hecho para que pase el tiempo y se acabe la cuarentena en Colombia, y así no tener que tomar ninguna medida. Solo están dilatando el asunto”.

 

 

“Es que hombre –prosigue Esteban–, estamos en una situación muy difícil. De un momento a otro 326 colombianos, que estábamos en tránsito en Perú como turistas, haciendo negocios o en escalas, quedamos encerrados. Y ni el gobierno colombiano ni el peruano ofrecieron prórrogas para poder repatriarnos, en silencio nos cerraron las puertas. Y acá, ahora, hay colombianos a la intemperie, al sol y al agua por las calles de Perú, hay adultos mayores, menores de edad, personas enfermas, hay personas en hostales y hoteles, y otras personas en casas de peruanos que de buen corazón los han acogido. Y el problema es que esto no tiene un término definido, ¿y si la cuarentena la extienden?” –se pregunta con preocupación el colombiano que ha sido uno de los líderes en censar a todos los connacionales que quedaron atrapados en el Perú y que han sido abandonados por el estado colombiano–.

Además el peligro es doble para los colombianos y colombianas atrapadas en Perú. Le pregunto a Esteban, ¿Cómo está la situación de la cuarentena y los militares que están eximidos si matan a alguien que la incumpla? “Qué decirle, con zozobra y miedo; siempre el que tiene el arma tiene el poder, y además si esa persona tiene el aval del Estado cualquier cosa puede ocurrir. Acá, en el sector donde estoy, se escuchan sirenas en el día y en la noche donde el ejército peruano dice ‘si no se resguardan en sus casas vamos a tener que tomar medidas’, los militares no estaban diciendo “los que no tengan mercados en sus casas salgan para darles comida” no, estaban amenazando a la población…”, contó quien es uno de los cerca de 326 colombianos que están en peligro de perder su vida efecto de esta medida, como de un virus del que no tienen las condiciones requeridas para protegerse.

Conocedor de esta situación, el gobierno colombiano no ha hecho nada por salvar y rescatar los connacionales. “El consulado colombiano en Perú dijo que nos iba a dar 60 soles –comenta Esteban–, para que cada uno de nosotros pudiera sostenerse hasta el 13 de abril. Eso es un insulto, una bolsa de leche cuesta 5.5 soles, una libra de carne cuesta entre 18 y 26 soles –dependiendo de la carne–, media libra de tomate 6 soles, y un galón de gasolina cuesta unos 11 soles. Me da risa porque al final no lo resultaron haciendo, y es que eran 60 soles para 1 mes. ¡Con eso no se compra nada!

Entonces, Esteban, ¿qué alternativas proponen ustedes? “Nosotros –contesta de manera pausada–, los casi 326 colombianos, porque podemos ser más, proponemos:

1- En el caso de los peruanos que están varados en Colombia, que el gobierno los envíe en un vuelo hacia Perú, y en el de regreso nos devolvamos los colombianos varados acá.
2- Se habiliten mecanismos para envíos terrestres de los vehículos: carros y motos en un conteiner.
3- Podrían enviar un avión militar y haga el trayecto Colombia - Perú ida y regreso”.

Una demanda justa y necesaria de satisfacer, en tanto da cuenta de los derechos humanos así como de compromisos aceptados y refrendado por el Estado colombiano. Por ejemplo, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (Pidcp) (1966), aprobado mediante la ley 74 de 1968, por la cual se aprueban los “Pactos Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, de Derechos Civiles y Políticos, así como el Protocolo Facultativo de este último, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en votación Unánime, en Nueva York, el 16 de diciembre de 1966”; Pactos en los que destaca, como prohibición a los países, en su artículo 12 numeral 4) “Nadie podrá se arbitrariamente privado del derecho de entrar en su propio país”. 

Un Pacto ahora violado y/o desconocido por el decreto 439 de 2020, ratificado por la cancillería que en comunicado del jueves 27 de marzo expresó: “[…] todos los vuelos de llegada al país están prohibidos”.

Ante la demanda de estos colombianos atrapados contra su voluntad en territorio distinto al de su país, y ante su demanda de regreso, la sociedad en pleno está ante el dilema, ¿silencio e indiferencia o demanda y presión al gobierno nacional para que cumpla con los deberes desprendidos de la Carta Nacional así como de los Pactos internacionales firmados por el Estado que representa.

Ver artículo –“Un vuelo de rescate” –:
https://www.desdeabajo.info/colombia/item/39250-un-vuelo-de-rescate.html

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Martes, 31 Marzo 2020 06:53

Aniversario en medio de virus mortales

Aniversario en medio de virus mortales

El lunes 23 de marzo nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó conmemoró los 23 años de proclamación pública de nuestro proceso. Nacimos en medio de un verdadero baño de sangre impulsado por el ejército nacional y su brazo paramilitar, no ciertamente con el deseo de luchar contra otros armados sino con el deseo de exterminar todo movimiento social que no se someta a sus políticas excluyentes. En nuestro caso, las armas oficiales se han propuesto eliminar a quien no quiera participar en un conflicto armado en el que, de acuerdo a la doctrina militar importada de grandes imperios, hay que involucrar a toda la población civil, activa o pasivamente. Hoy, 23 años después, existen testimonios de paramilitares arrepentidos que han declarado ante los tribunales que el Presidente Uribe Vélez los convenció de que nuestra Comunidad de Paz era un nido de guerrilleros y por eso ellos se comprometieron a asesinar al mayor número de integrantes de nuestro proceso, pero años después descubrieron que todo era falso y que los habían obligado a matar a gente inocente y a cometer crímenes horrendos que los mantienen sumidos en remordimientos.

Nuestra celebración de los 23 años, dada la cuarentena de aislamiento que Colombia y el mundo están viviendo, fue más que todo virtual. 22 comunidades y organizaciones hermanas de nuestra Comunidad de Paz se conectaron por internet desde muchos países y pronunciaron hermosos mensajes de solidaridad y hermandad, enalteciendo el camino de resistencia y dignidad que nuestra Comunidad ha recorrido y en el cual ellos nos han acompañado con su respaldo moral.

Como la agresión y el crimen de Estado no cesa ni da tregua, hoy queremos dejar constancia de situaciones y hechos que nos atormentan:

  • ·El Sábado 21 de marzo de 2020,fueron convocadas en el poblado de Nuevo Antioquia, en jurisdicción de Turbo haciendo frontera con San José de Apartadó, delegaciones de las juntas de Acción Comunal, para pronunciarse, con un Sí o un No, sobre la explotación de una gigantesca mina de carbón existente en la zona, asumida por una empresa transnacional oriental, al parecer Coreana. Nos viene a la memoria el viaje del Presidente Santos a Corea del Sur en el año 2013, momento en el cual los medios comentaron que había ido a formalizar licencias de explotación de recursos mineros, especialmente del carbón. Es muy extraño que en los registros oficiales de la Agencia Nacional de Minería sólo aparecen licencias en favor de las empresas nacionales Argos y Carbones del Golfo, pero los expertos en la materia hablan de una especie de terciarización empresarial, según la cual, las empresas nacionales ejercen una especie de “testaferrato” para encubrir a los capitales multinacionales. Inquieta profundamente el requerimiento de firmas de aprobación por parte de juntas comunales, en gran parte manipuladas por grupos paramilitares o por líderes clientelistas, pues todo muestra que no se está haciendo una CONSULTA POPULAR como la prevista en la Constitución y en las leyes, bajo control de la Registraduría, sino un remedo ilegal de consulta, controlado por intereses espurios e inconfesables, adicionado con ejercicios supremamente perversos de soborno, como ofrecerle a quienes voten por el “Sí”, camionetas, sueldos mensuales, viviendas en centros urbanos y otras prebendas e incluso la construcción de una represa en el Río Mulatos, que no servirá para solucionar los problemas de agua de las poblaciones locales sino para el desarrollo de la explotación carbonífera, altamente contaminante. Tal cúmulo de ilegalidades y perversiones sólo puede darse en un ámbito de control paramilitar y en un poblado de larguísima tradición paramilitar como es el poblado de Nuevo Antioquia.
  • ·El Sábado 14 de marzo de 2020un poblador de San José de Apartadó fue llamado por alias “Nicolás”, líder paramilitar del Clan del Golfo, quien se expresa a través del celular 312 4320960, exigiéndole contribuir con una vaca al financiamiento de las actividades paramilitares en la zona de San José. Como él se negó, le anunciaron que pronto vería sin vida junto a él a uno de sus familiares más cercanos.
  • ·El domingo 15 de marzo de 2020, nuestra Comunidad de Paz fue informada sobre amenazas que están siendo proferidas contra la familia de AMADO TORRES, asesinado en la vereda La Miranda el 29 de febrero de este año (2020). Luego de su muerte violenta, los organismos competentes del Estado se negaron a ir a levantar su cadáver y su familia tuvo que transportarlo hasta el punto conocido como Caracolí, de la vereda La Victoria. Se sabe que en el crimen participaron los paramilitares alias “Alfredo” y alias “René”, este último como mando regional. El control ejercido por la organización criminal sobre la finca de la víctima, obligó a su familia a desplazarse. Los rumores que llegaron luego al vecindario comenzaron a difundir la sentencia paramilitar de que “faltan otros dos miembros de la familia por morir”. Uno de los trabajadores de la víctima también ha estado en la mira de los criminales. A esto se suma la inactividad total de la Fiscalía en el esclarecimiento del crimen, y peor aún, la actitud del Fiscal del caso de quedarse con el teléfono celular de uno de los hijos de la víctima, lo que se acomoda a la perversa tradición del poder judicial de Urabá: de investigar a las víctimas y nunca a los victimarios. Nadie se explica por qué no ha decomisado los celulares de los integrantes del grupo paramilitar responsable del crimen, ya que se trata de un grupo ampliamente conocido en toda la región.
  • ·El domingo 22 de marzo de 2020,habiéndose iniciado ya en todo el país el aislamiento personal para evitar el contagio del “Covid-19”, los mandos paramilitares de San José de Apartadó protagonizaron una jornada de consumo de alcohol, de droga, de desorden y de violencia en el caserío de La Unión. Los mandos paramilitares WILMER DE JESÚS ÚSUGA, alias “Jesusito”, alias “Ramiro” y alias “Samuel”, todos ex integrantes delas FARC -EP, fueron protagonistas. Ya desde el caserío de San José WILMER o “Jesusito” había amenazado de muerte a WILFER HIGUITA, poblador de la vereda La Unión quien en enero de 2009 sirvió de intermediario al Coronel Germán Rojas Díaz para someter a chantaje a un miembro de nuestra Comunidad, conminándolo a ayudarle a destruir la comunidad de Paz si no quería ser judicializado con falsos testigos; cuando WILFER huyó hacia La Unión, “Jesusito” lo siguió hasta allí y amenazó también a otros pobladores del caserío, mientras los otros mandos paramilitares, alias “Samuel” y alias “Ramiro” –hermanos entre sí- consumían públicamente marihuana. Nuestra Comunidad de Paz lamenta profundamente la degradación en que ha caído el poblado de La Unión, en otro tiempo escenario de resistencia heroica y de martirio de reconocidos líderes de nuestra Comunidad y de esfuerzos ejemplares de solidaridad y construcción de comunidad de muchos integrantes que observaron sagradamente los principios que han regido nuestra Comunidad.
  • ·El lunes 23 de marzo de 2020, hacia las 21:00 horas, quienes vigilaban la entrada a la Bodega de la Comunidad de Paz vieron llegar a dos personajes extraños en moto; uno de ellos se bajó y se internó en el potrero de en frente como fingiendo hacer necesidades biológicas para luego devolverse hacia el casco urbano de San José. Para los vigilantes ellos traerían otras intenciones que se vieron frustradas por la presencia de vigilantes.

Nuevamente nuestra Comunidad de Paz quiere expresar su gratitud a todas las personas y comunidades que nos han acompañado y fortalecido en nuestra resistencia y cuyos mensajes de estímulo fueron tan importantes para nosotros en aniversario 23° de nuestro proceso.

Comunidad de Paz de San José de Apartadó

Marzo 30 de 2020

Publicado enColombia
La emergencia por el coronavirus y el asesinato de los líderes y lideresas sociales

El anuncio de las primeras medidas de emergencia sanitaria en Colombia propuestas por el Gobierno de Iván Duque para contener la pandemia de COVID-19 ha coincidido de manera preocupante con una serie de agresiones y asesinatos a líderes y lideresas sociales, que han suscitado temor y preocupación entre las organizaciones y redes que defienden los derechos humanos en el país.

El jueves 19 de marzo, un día antes que comenzaran a regir las medidas de confinamiento en varias ciudades y departamentos, y cuando toda la atención de la opinión estaba centrada en los cuidados y temores generados por la pandemia ocasionada por el COVID-19, comenzaron unos días especialmente trágicos para las personas que defienden los derechos humanos.

Ese día fue asesinado en zona rural de Puerto Asís (Putumayo), el destacado líder nacional Marco Rivadeneira, quien fue retirado de una reunión por parte de 3 hombres vestidos de civil y armados y momentos después lo asesinaron, cuando dialogaba con la comunidad de la vereda Nueva Granda en busca de soluciones y alternativas para la sustitución concertada de cultivos de uso ilícito. Marco Rivadeneira, vocero del Comité Operativo Nacional de la Coordinación Colombia – Europa – Estados Unidos, CCEEU, líder histórico de las comunidades campesinas en Colombia y vocero regional del Proceso Nacional de Garantías, era el más reconocido líder agrario del departamento del Putumayo en los últimos años.

En la misma fecha fueron asesinados dos concejales en otras dos regiones del país: Ángel Ovidio Quintero, concejal del municipio de San Francisco (Antioquia) e Ivo Humberto Bracamonte, concejal del municipio de Puerto Santander (Norte de Santander). La característica común de estos 3 asesinatos es el perfil destacado de cada uno de ellos. En el caso de Marco Rivadeneira, es la primera vez que las estructuras criminales que están detrás del plan de asesinatos sistemáticos de personas que defienden los derechos humanos en Colombia, asesinan a un vocero y dirigente de la más importante y numerosa red de organizaciones defensoras de derechos humanos en el país.

Esta situación ha suscitado el temor de que la atención por la emergencia en salud provocada por la pandemia, no solo invisibilice el exterminio de líderes y lideresas sociales, sino que facilite ataques contra dirigentes que hasta ahora no se habían atrevido a tocar, por el costo político que ello podría significar. La CCEEU se pronunció haciendo responsable de este asesinato “al Gobierno presidido por Iván Duque y la facción política hoy en el poder del Estado, y a la Ministra Alicia Arango, quien hace un mes y justo en la tierra de Marco, dijo que morían menos defensores de derechos humanos que por robo de celulares”. Este homicidio hace patente la inclemente racha de asesinatos emprendida por el paramilitarismo y las disidencias que el Gobierno permite y se niega a desmantelar, incrementada desde la firma del Acuerdo Final de Paz, lo cual muestra una clara sintonía con el propósito declarado de hacer trizas la paz y mientras el Gobierno simula su cumplimiento. Según la CCEEU, “este asesinato corrobora una vez más la falta de garantías de seguridad para la labor de los defensores de derechos humanos y la falta de voluntad del Gobierno Colombiano para desmantelar las estructuras criminales y organizaciones paramilitares que vienen atentando contra los líderes sociales y quienes defienden la paz en los territorios”[i].

Estos temores se han venido acrecentando con las nuevas acciones criminales en contra de los líderes y lideresas sociales durante la crisis provocada por el coronavirus, tal y como denunciaron varios líderes sociales al periódico TheGuardian[ii]. En una nota publicada el pasado 23 de marzo, el periódico británico alertó que los líderes sociales en Colombia temen que la cuarentena nacional –que inició oficialmente este miércoles– los ponga en peligro, ya que “quedarse en un solo lugar los convierte en objetivos fáciles” para los grupos armados. Otros líderes y lideresas expresaron que durante el confinamiento “Están jugando con nuestras vidas porque saben que nuestros guardaespaldas, la Policía y el sistema de justicia serán aún menos efectivos de lo que suelen ser”[iii].

El aislamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno Nacional, ha sido aprovechado para facilitar la localización y exterminio de los líderes y lideresas sociales. Así también lo denunciaron las organizaciones indígenas por el asesinato de dos de sus dirigentes en el departamento del Valle. El 24 de marzo fueron asesinados ÓmarGuasirumaNacabera y Samper Guasiruma, líderes indígenas del pueblo Embera, quienes fueron sacados y asesinados en las afueras de su vivienda mientras estaban recluidos por la cuarentena obligatoria, mientras que otros dos indígenas resultaron heridos (José y Víctor Guasiruma)[iv].

En otro hecho que confirma estas preocupaciones, el 24 de marzo fue asesinada Carlota Salinas, lideresa social vinculada a la Organización Femenina Popular, histórica organización de derechos de las mujeres en la región del Magdalena Medio. Sicarios ingresaron a la vivienda de la lideresa en el municipio de San Pablo (Sur de Bolívar) y la asesinaron de varios disparos a la salida de la vivienda[v].

Por último, la noche del 25 de marzo, hombres armados intentaron asesinar a Jhon Restrepo, reconocido líder LGBTI de Medellín y director de la Corporación Casa Diversa de la Comuna 8. Durante varios años, Jhon lideró la Mesa LGBTI de la Comuna 8 de Medellín hasta 2011, cuando la Mesa se desintegró por los continuos ataques de grupos armados que rechazaban la visibilización de las personas LGBTI de la Comuna. Recientemente, el grupo fue reconocido como el primer sujeto LGBTI de reparación colectiva en el país y reanudó sus actividades como Corporación Casa Diversa. Sin embargo, comenzaron a recibir nuevas amenazas y la noche del 25 de marzo, después de que Jhon terminara de entregar mercados a vecinos del barrio para que tuvieran suministros básicos durante la cuarentena nacional, tres hombres armados llegaron a su casa y lo atacaron con arma blanca, apuñalándolo cinco veces[vi]. El caso del líder LGBTI de Medellín hace pensar que atacar a los líderes durante esta época afecta también a las comunidades porque ellos y las organizaciones están gestionando apoyos a las poblaciones más vulnerables durante la cuarentena.

El riesgo social agravado por la pandemia de COVID-19 también ha afectado negativamente a excombatientes firmantes del Acuerdo Final de Paz. Este es el caso de Albeiro Antonio Gallego Mesa en el antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación -ETCR- de La Macarena, en el departamento del Meta[vii]. Tres días antes se había denunciado el asesinato de otros dos firmantes de la paz en San Vicente del Caguán (departamento de Caquetá), los excombatientes Irnel Flores Forero y Belle Ester Carrillo Leal[viii].

Las preocupaciones que se evidencian de estos crímenes ponen de presente que los riesgos se incrementen para los liderazgos sociales en momentos en que la atención de la comunidad nacional e internacional está centrada en la contención de la emergencia sanitaria originada por la expansión del COVID-19 y, que estas circunstancias sean utilizadas para llevar más lejos los planes de exterminio del liderazgo social y las personas que defienden los derechos humanos en Colombia.

Estos hechos son una alerta sobre la necesidad de que la opinión pública y la comunidad internacional eleven el nivel de exigencias a las autoridades colombianas para la contención de los planes de exterminio que desde el inicio del proceso de paz se han puesto en práctica en contra de los líderes, lideresas, defensores y defensoras de derechos humanos. Las pautas de estos ataques registrados durante la aplicación de las medidas de aislamiento preventivo, al igual que de otros ataques perpetrados por los paramilitares autodenominados “Águilas Negras”, evidencian intensos seguimientos previos, en los que los líderes y lideresas son ubicados en sus viviendas, lugares de trabajo y redes sociales, actuaciones que, según diversas fuentes, estarían implicando a organismos de inteligencia estatal que se encargan de amenazar a los líderes[ix], en tanto los asesinatos ocurren casi siempre a manos “civiles armados”, “sujetos desconocidos”, “encapuchados” o “autores indeterminados”[x]. Esto podría agravarse durante la aplicación de la cuarentena nacional, debido al aislamiento de los líderes y lideresas en un mismo lugar durante varios días.

Por estos motivos, la CCEEU concluyó su comunicado frente al asesinato de su vocero Marco Rivadeneira haciendo “un llamado a la comunidad internacional a acompañar las demandas al Gobierno de Iván Duque para que cumpla sus obligaciones, contenidas en compromisos internacionales de derechos humanos y reforzadas en virtud del Acuerdo de Paz, de brindar garantías plenas para la labor de las personas que defienden los derechos humanos, e impida y contenga a las fuerzas enemigas de la paz para que la situación de emergencia en que hoy se encuentra el país y el mundo no sea aprovechada para continuar el exterminio de los liderazgos sociales en los territorios y de las personas y comunidades que reclaman y defienden los derechos humanos[xi].

Bogotá, marzo 27 de 2020

 

[i] Coordinación Colombia – Europa – Estados Unidos (CCEEU. La Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, rechaza el asesinato de su dirigente en el Putumayo Marco Rivadeneira.  En: https://coeuropa.org.co/lacoordinacioncolombiaeuropaestadosunidosrechazaelasesinatodesudirigenteenelputumayomarcorivadeneira/

[ii]Colombiandeathsquadsexploiting coronavirus lockdown to killactivists. En: TheGuardian. 24 march 2020. Available at: https://www.theguardian.com/world/2020/mar/23/colombiangroupsexploitingcoronaviruslockdowntokillactivists

[iii]Grupos armados aprovechan cuarentena para asesinar a líderes sociales: TheGuardian. Pulzo. 24 de marzo de 2020. En: https://www.pulzo.com/mundo/gruposarmadosaprovechancuarentenaparamatarlideressocialestheguardianPP867787

[iv]“Asesinan a dos líderes indígenas cuando cumplían aislamiento por COVID-19”. En: Caracol Radio. 25 de marzo de 2020. https://noticias.caracoltv.com/coronaviruscovid19/asesinandoslideresindigenascuandocumplianaislamientoporcovid19ie214

[v]“Asesinan a la lideresa Carlota Salinas Pérez en Bolívar antes de la cuarentena”. En: El Heraldo. 25 marzo 2020. https://www.elheraldo.co/judicial/asesinanlalideresacarlotasalinasperezenbolivarantesdelacuarentena712263

[vi]Denuncia pública de la Corporación Casa Diversa, 26 de marzo de 2020.

[vii]“Asesinan a excombatiente de las Farc en Meta.” En Radio Nacional de Colombia. 22 de marzo de 2020.https://www.radionacional.co/noticias/asesinatoexcombatientemeta

[viii]Dos ex combatientes de las FARC fueron asesinados en Colombia. Notas. 19 de marzo de 2020. En: https://notasperiodismopopular.com.ar/2020/03/19/dosexcombatientesfarcasesinadoscolombia/

[ix]«Las ‘Águilas Negras’ son una corporación por fuera de la ley, compuesta por funcionarios armados del Estado». Debate sobre el Paramilitarismo en el Senado de la República. 5 de junio de 2029. Senador Gustavo Petro. En: https://twitter.com/Alonrop/status/1136352534728237056

[x]CINEP. “Violencia Camuflada. La Base Social en Riesgo. Informe Anual de DD.HH en Colombia 2018”. 2019. En: https://www.business-humanrights.org/en/node/188302

[xi]CCEEU. Ibídem.

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El neoliberalismo en crisis mundial por el covid-19

Una de las grandes verdades que ha demostrado la enorme pandemia de coronavirus que recorre ya todos los continentes, es que el neoliberalismo ha llevado a los países que adoptaron ese sistema a una crisis social de incalculables dimensiones.

El corolario que se desprende de esa realidad es que el neoliberalismo ha entrado en crisis mundial al ser incapaz de resolver los problemas socio-económicos de las grandes mayorías pues sus beneficiarios son una pequeña capa de la sociedad y las multimillonarias compañías transnacionales.

El caso más significativo resulta el de Estados Unidos, país impulsor del neoliberalismo donde más de 30 millones de personas no cuentan con seguro médico y otros 40 millones solo acceden a planes deficientes, con copagos y seguros de costos tan elevados que solo les sirve para pequeñas atenciones por los enormes costos de los servicios de salud.

El negocio de las privatizaciones ha dejado desamparadas a millones de personas en el gigante del norte pues la premisa en las clínicas y hospitales resulta completamente discriminatoria: Si no tiene dinero no lo atienden, si cuenta con un buen seguro las puertas se abren.

Antes de la pandemia del covid-19 Raúl Garnica llegó al hospital de Kendall, en Miami, porque presentaba fiebre y continencia urinaria. Los análisis preliminares determinaron que padecía una posible insuficiencia renal. Debió pagar 455 dólares solo por los análisis y como su seguro no cubría los gastos de atención por esa enfermedad el hospital no lo siguió tratando. Ahora se encuentra en compás de espera sin tratamiento médico.

En un país con más de 328 millones de habitantes donde no existe control sanitario generalizado y los servicios médicos y farmacéuticos están controlados por particulares o empresas transnacionales, solo funcionan 79 laboratorios estatales para detectar infectados por coronavirus.  

Desde enero, cuando se detectaron los primeros casos, hasta marzo, cada Estado debía enviar las muestras de posibles contagios por correo postal a la sede del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Atlanta, único lugar autorizado para realizar pruebas, y no fue hasta mediados de ese mes que los 50 Estados contaron con capacidad técnica autónoma.

Se espera que al incrementarse los análisis, el número de contagiados se incremente estrepitosamente y la infraestructura de salud quedará casi colapsada, lo cual aumentará el número de enfermos graves y de muertos.

Otro factor que impulsa la proliferación de la enfermedad es el miedo de los ciudadanos a no poder sufragar las costosas consultas y tratamientos por lo que no concurren a los lugares de atención. O sea, un círculo vicioso pues la infección se expande con mayor celeridad. 

El presidente estadounidense, acostumbrado a mentir, ha sido centro de numerosas críticas por el mal manejo de la situación.

En sus primeras declaraciones afirmó que el coronavirus era solo una influenza pasajera y acusó a los demócratas y a los medios de comunicación de aupar el temor; después insistió en que todo estaba bajo control, se autovanaglorió de su “inteligencia” para enfrentar la enfermedad; subrayó que ya se habían reducido los niveles de infestación y que toda la culpa la tenían China y los países europeos. Semanas después tuvo que declarar una emergencia nacional. 

Las nuevas medidas tomadas por Washington aseguran que los CDC ofrecen gratis el examen de coronavirus, siempre que el individuo esté autorizado por un médico, pero esa supuesta bondad federal esconde el resto de las dificultades, como reportó al The Miami Herald el cubanoamericano Osmel Martínez Azcue.

Osmel contó al periódico que al volver con síntomas de gripe de un viaje a China acudió a un hospital de Miami a hacerse las pruebas de coronavirus. Resultó que tenía solo gripe, pero apenas llegó a su casa se encontró con una factura de 3 270 dólares. Y se preguntaba: ¿Cómo podremos contribuir a reducir el contagio si los hospitales nos van a cobrar más de 3 000 dólares solo por un análisis de sangre y una muestra nasal?

Un reporte del Departamento de Viviendas y Desarrollo Urbano de Estados Unidos indicó que en 2019, más de 560 000 ciudadanos viven como desamparadas en todo el país. Cálculos conservadores aseguran que solo en  Miami-Dade, alrededor de 1 300 personas deambulan por las calles, sin contar las que viven en refugios.

El director del Homeless Trust, informó de que la mayoría de las personas están yendo a dormir a las calles pues tienen miedo de contagiarse en los refugios.

En Estados Unidos el número de infestados aumenta diariamente y el 26 de marzo se contabilizaban más de 60 000 personas y 910 fallecidos. Otros países con políticas neoliberales donde la salud pública primordialmente esta privatizada, también se encuentran en un caos sanitario. Por ejemplo, en esa misma fecha, Italia reportó 80 520 afectados y 8 165 fallecidos; España, 57 000 y 4 150 muertos; Brasil, 2 700 y 57; Francia, 25 200 y 1 702:                 

Pero esas cifras no son solo resultado de la pandemia, sino también de las decisiones políticas y económicas que imponen las leyes del neoliberalismo en contra del bienestar social de sus pueblos. China (donde comenzó y azotó con mayor fuerza el virus) Cuba, Rusia y Venezuela, por citar algunos, con sistemas públicos de salud, han logrado tener bajo control la epidemia.

Los datos mostrados por la ONG inglesa Oxfam son patéticos: El 1 % más rico de la población mundial posee más del doble de la riqueza que 6 900 millones de personas. ¿El covid-19 ayudará a disminuir esas cifras al abrir los ojos a los indolentes?

Por Hedelberto López Blanch | 28/03/2020 |

Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano.

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Keynesianismo contra el virus: seis billones para rescatar la economía planetaria

La mayor inyección de dinero público de la historia, activada para estimular el sector privado y evitar el colapso de los sistemas productivos y comerciales del planeta, multiplica por seis los recursos destinados a paliar el 'crash' de 2008 y triplica la magnitud de la recesión que ahora pronostican, en términos de PIB, organismos como el Fondo Monetario Internacional-

 

Los gobiernos de las principales economías del planeta y los organismos internacionales preparan la inyección de cerca de seis billones (con ‘b’) de euros para tratar de atajar los efectos que está comenzando a provocar en sus sistemas productivos y comerciales la pandemia del coronavirus, que, tras dispararse los contagios en la India y comenzar a extenderse por África y América, ya ha obligado a confinar a más de un tercio de la población mundial.

Ese volumen de estímulos equivale a un 7,3% del PIB planetario, que en 2018, último año para el que dispone de datos el Banco Mundial, fue de 81,8 billones de euros (85,9 de dólares al cambio actual de 1,05, y multiplica por más tres las previsiones de retroceso del PIB mundial que maneja el FMI (Fondo Monetario Internacional), que se acercan al 2%, y por más de cinco las de un punto y cuarto para este año que los analistas manejaban cuando los países occidentales comenzaron a decretar el confinamiento de sus ciudadanos y a paralizar de manera parcial la actividad económica para frenar los contagios.

El objetivo de esas partidas consiste en evitar mediante inyecciones de liquidez el gripado de un sistema económico semiparalizado por motivos sanitarios. Y su magnitud, aunque las previsiones del FMI apuntan a un retroceso similar al de 2008, resulta más de seis veces superior a los 900.000 millones de euros que los países del G-20 movilizaron entonces.

En esa situación, las apelaciones a un Plan Marshall como el desplegado en la posguerra mundial en Europa que en los últimos días han realizado algunos dirigentes políticos, como el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez o el valenciano Ximo Puig, no dejan de resultar chocantes por dos motivos: la cuantía, ya que aquello subió a 13.400 millones de dólares, el equivalente actual de 85.700 de euros; y su génesis, ya que el 90% de esa cantidad llegó a los gobiernos europeos como donaciones del estadounidense a cambio de contrapartidas, como el despliegue de sus bases militares y facilidades para la instalación de sus empresas multinacionales.

Ahora se trata de activar mediante subvenciones, condonaciones de deudas, aplazamientos de pagos y avales bancarios la mayor movilización de dinero público de la historia, y de canalizarla hacia el sector privado para evitar el colapso de una economía basada en el consumo y que se asfixia cuando la morosidad y la insolvencia se imponen al gasto y la liquidez.

Los dos billones de euros de EEUU y Latinoamérica

Lo que sí coincide con el programa de la posguerra mundial, a grades trazos y tras la escasa aportación del FMI (43.000 millones de euros) y del Banco Mundial (12.000), son los titulares de los dos papeles principales: EEUU y Europa, que, por los datos que se conocen hasta ahora, van a poner en movimiento más de dos tercios de ese volumen de dinero.

El Senado estadounidense aprobó este miércoles sin votos en contra un paquete de dos billones de dólares (1,9 de euros) que incluye, entre otras medidas, ayudas de 500.000 millones para empresas en crisis, otros tantos para pagos directos de más de 3.000 dólares por familia, 350.000 para préstamos a pymes, 250.000 para ampliar las ayudas al desempleo y otros 100.000 para reforzar la atención sanitaria.
Ese paquete económico, que llega después de otros dos que sumaban 108.000 dedicados a financiar políticas de desempleo, acciones de investigación y actuaciones sanitarias, llega otros países de ese continente preparan la movilización de algo más de 140.000 millones de dólares: se trata de Canadá (57.000), México (25.000), Brasil (30.000), Colombia (15.000), Chile (11.000) o Argentina (5.300), cuyos planes sitúan por encima de los dos billones de euros (2,048) la movilización de fondos en América.

El billón de la UE y el BCE

Los estímulos que plantean los gobiernos de Europa y las instituciones comunitarias superan también los dos billones de euros, con el plan de emergencia del BCE (Banco Central Europeo) para poner 750.000 millones de euros a disposición de las entidades financieras y con las herramientas de la UE como principales focos de liquidez.

El Eurogrupo debatía este jueves por cuál de las dos opciones que los gobiernos habían planteado se inclinaba, sin descartar una combinación de ambas. La primera consiste en activar el MEDE, el Mecanismo Europeo De Estabilidad, que dispone de una capacidad de préstamo de 410.000 millones de euros, aunque los planteamientos iniciales apuntaban a préstamos de hasta el 2% del PIB de cada país miembro, lo que supondría un máximo de 330.000.

El plan ‘b’ de la Unión, que ya antes ha había liberado otros 25.000 millones para financiar acciones de investigación sobre el coronavirus, consiste en la emisión de bonos, los polémicos coronabonos que reclaman países del sur como España, Francia e Italia y rechazan otros del norte como Alemania y Holanda.

Se trataría de emitir deuda comunitaria para destinar su recaudación a estimular las economías de sus países miembros cuando cesen los confinamientos y a financiar sus respectivos aparatos sanitarios, lo que evitaría que cada uno de esos estados tuviera que emitir sus propios bonos. El debate de fondo cuestiona la capacidad real de la UE, y el compromiso de sus socios, para plantear políticas económicas propias, y comunitarias.

El billón y medio de los países comunitarios

Los países miembros de la UE, varios de los cuales, especialmente en el sur, llevan semanas implementando medidas sanitarias y también de tipo social ante la proliferación de los contagios en sus territorios y la paralización de sus sistemas productivos con los confinamientos, superan en su conjunto con claridad a las dos grandes instituciones comunitarias, salvo la improbable opción de que la UE combinara las dos herramientas (MEDE y coronabonos), en cuanto al volumen de recursos movilizados, ya que su suma ronda el billón y medio de euros.

Dos de esos países sureños, Italia y Francia, están preparando sendas inyecciones de recursos en su economía de un nivel similar a las que plantea Alemania, que maneja estímulos por valor de 156.000 millones y emisiones de deuda por otros 200.000.

Italia, por su parte, maneja una previsión de 350.000 millones, de los que ya ha comenzado a inyectar 25.000, mientras Francia tiene presupuestado un plan de choque de 45.000 millones para empresas, autónomos y trabajadores al que se añaden otros 300.000 que irá distribuyendo mediante avales para que esos mismos agentes puedan obtener liquidez en el sector financiero.

España, con un "escudo social"  de 200.000 millones en avales y aplazamiento de impuestos y en prestaciones para suspensiones de contrato de asalariados y ceses de actividad de autónomos, se sitúa en el nivel inmediatamente inferior, aunque muy por encima de las previsiones de otros países comunitarios como Portugal, que movilizará algo más de 3.000, o Dinamarca, con apenas 350.

A esas cifras hay que añadirles las de dos potencias económicas geográficamente europeas aunque no participan en la UE. Se trata de Reino Unido, cuyo primer ministro, Boris Johnson, ha anunciado tras sus reticencias iniciales un programa de 360.000 millones de euros (330.000 de libras) tras un primer plan de 34.000, y de Rusia, que inyectará en su economía otros 145.000.

Los 600.000 millones de Asia y Australia

En Asia, el país que mayor esfuerzo va a hacer para tonificar sus sistemas productivo, comercial y financiero, que ya renqueaban antes de la pandemia, será Japón, que tiene previsto movilizar 460.000 millones de euros (56 billones de yenes) dentro de un programa que, como en el caso de EEUU, incluye pagos directos a las familias.

Le sigue en volumen de dinero movilizado, aunque a mucha distancia, China, el país en el que comenzó la pandemia, si bien su peculiar sistema económico de capitalismo de Estado hibridado con una especie de desarrollismo postcomunista lleva a su Gobierno a reducir este capítulo al equivalente a 79.000 millones de euros, en este caso reduciendo el nivel de reservas que los bancos deben mantener para garantizar su funcionamiento.

Desde el inicio de los contagios, su producción industrial se ha reducido en más de una octava parte mientras el retroceso en la captación de inversiones se acercaba al 25%.

Turquía, con 14.000 millones de euros; Corea Sur, con 7.500, y Vietnam, con 1.700, son otros de los países asiáticos que han decidido poner en marcha planes de estímulo internos, lo que sitúa por encima de los 560.000 la movilización de recursos en ese área geográfica.

Por último, a falta de conocer las reacciones de los gobiernos africanos, en varios de cuyos países, como Suráfrica, ha comenzado esta semana a constatarse la existencia de contagios, y de India, los programas de mayor cuantía en otras áreas se localizan en Arabia Saudí, que tras la suspensión de las peregrinaciones a La Meca va a activar el equivalente de 30.000 millones de euros (120.000 de riales), entre los que se incluye el aplazamiento de impuestos a pymes, y en Australia, con otros 10.000.

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