Lunes, 23 Diciembre 2019 05:42

Capitalismo con características chinas

Capitalismo con características chinas

El experimento de China con el socialismo fue caótico y no logró producir la tan deseada transición al desarrollo y la prosperidad.

Cuando el país rompió con el socialismo y avanzó con cautela hacia un modelo de desarrollo del campo liderado por el mercado a finales de la década de 1970, China era una de las sociedades más igualitarias en la tierra. También era bastante pobre, con más del 30 por ciento de la población viviendo por debajo del umbral de la pobreza[1], la misma cifra que Filipinas entonces.

Hoy, con su coeficiente de Gini -una medida de desigualdad- en 0,50 o superior, la desigualdad en China coincide con la de Filipinas. Sin embargo, el número de ciudadanos chinos que viven en la pobreza se redujo a alrededor del 3 por ciento de la población, mientras que más del 20 por ciento de los filipinos siguen siendo pobres. La desigualdad ha aumentado, pero en términos de sacar a la gente de la pobreza, China es considerada como una historia de éxito sin reservas, probablemente la única en el mundo.

El análisis de las características y vulnerabilidades clave de la economía contemporánea de China nos permitirá tener una idea de la dinámica y la dirección de las relaciones económicas de China con Filipinas y el resto del Sur Global.

Por ejemplo, es fácil confundir -como muchos han hecho- la alardeada Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda (BRI, por sus siglas en inglés) como un gran plan para la hegemonía global de China si no se tiene en cuenta el enorme problema de sobrecapacidad industrial de China, para el que se ha ideado dicha iniciativa como solución. Asimismo, uno no puede entender el problema del exceso de capacidad sin referirse, a su vez, a una de las características centrales de la economía de China: la descentralización de la toma de decisiones económicas, que ha llevado a una gran cantidad de proyectos competitivos, un gran desperdicio y una enorme excedente capacidad industrial.

La economía de China es una economía capitalista, aunque es exclusivamente china. Podría llamarse "capitalismo con características chinas", para dar un giro más preciso a la descripción desconcertante de Deng Xiaoping de su proyecto como "socialismo con características chinas". Deng, el pragmático sucesor de Mao, condujo la integración de China en la economía capitalista global en los años ochenta y noventa.

La economía política de la China contemporánea tiene cuatro características clave:

  1. Es una economía mayormente liberalizada o dirigida por el mercado.
  2. Está en gran medida privatizada pero con intervención estatal en áreas consideradas estratégicas.
  3. Su punto fuerte es la producción orientada a las exportaciones, sostenida por una fuerte “represión financiera”.
  4. Está descentralizada, con un alto grado de autonomía para la toma de decisiones a nivel local mientras que las autoridades centrales se centran en las estrategias y políticas macroeconómicas a nivel nacional.


Liberalización

La liberalización, o la eliminación de los controles estatales sobre la producción, distribución y consumo, tuvo lugar en tres etapas durante los años ochenta y noventa.

La reforma del mercado comenzó con la descolectivización y la restauración de una economía campesina basada en el mercado a principios de la década de 1980, seguida de la reforma de las empresas estatales urbanas y de la reforma de precios a finales de la década de 1980. En la década de 1990, la reforma de las empresas estatales se aceleró con el objetivo de transformar estas empresas en corporaciones capitalistas con fines de lucro.

A lo largo de estas fases, el objetivo principal de la reforma fue, como dijo Ho-Fung Hung, un experto en la transformación económica de China, "descentralizar la autoridad de planificación y regulación económica y abrir la economía, primero al capital chino en Asia y luego al capital transnacional de todo el mundo."


Privatización con intervención estatal estratégica

Si bien las señales del mercado derivadas de la demanda del consumidor local y la demanda global se convirtieron en el determinante dominante de la asignación de recursos, la mano visible del estado no desapareció. Simplemente se volvió más exigente. Al apartarse de la planificación central, el estado chino no siguió el llamado modelo de desarrollo del noreste de Asia -promovido por Japón, Corea del Sur y Taiwán- que restringía la inversión extranjera y favorecía a las empresas nacionales en general.

Por contra, en China, los sectores no estratégicos de la economía se abrieron a la competencia entre empresas privadas, locales y extranjeras, mientras que aquellas áreas consideradas estratégicas desde el punto de vista de la seguridad y el interés nacional fueron sujetas a una importante regulación estatal, con gran parte de la producción controlada por empresas estatales a las que, sin embargo, se les permitió cierto grado de competencia entre ellas.

En otras palabras, el gobierno permitió la inversión extranjera directa a gran escala para que las empresas locales accedieran y difundieran la tecnología extranjera en una amplia gama de industrias, manteniendo el control exclusivo y enfocando los recursos estatales en aquellas industrias consideradas vitales para el desarrollo integral de la economía.

Dado el retroceso masivo del estado en grandes sectores de la economía, resulta justificado describir la economía política de China como "neoliberal con características chinas", como lo hace el economista marxista David Harvey. Pero tal vez, se describe mejor como una economía de mercado con islas estratégicas de producción controlada por el estado y con una amplia vigilancia macroeconómica ejercida por el estado central.

En cualquier caso, el modelo actual está muy lejos de la gestión centralizada de la economía del estado socialista anterior a 1978.


Producción orientada a la exportación con represión financiera

Si bien la mayor parte de la producción nacional se había dirigido hasta entonces al mercado local, el impulso estratégico de la economía china posterior a la liberalización fue la rápida industrialización a través de la producción para la exportación, hecho que creó la imagen de China como "el fabricante del mundo".

Las exportaciones chinas llegaron a su apogeo en la primera década de este siglo cuando representaban un 35 por ciento del producto interno bruto, una cifra que triplicó la de Japón. Así, China se convirtió, como dice Hung, en el "centro de una red de producción global que comienza con estudios de diseño en los Estados Unidos y Europa; sigue a través de productores de componentes especializados y materias primas en el este y sudeste de Asia; y termina en China, donde los diseños, materiales y componentes se unen en productos terminados que luego se envían a todo el mundo". En esta división del trabajo centrada en China, Filipinas se integró como productor de alimentos, una fuente de materias primas y un proveedor de componentes industriales como chips para ordenadores.

Convertir la producción orientada a la exportación en la vanguardia de la economía significó restringir el crecimiento del consumo interno, un hecho que fue representado por una política de represión financiera, es decir, el tipo de interés sobre los ahorros de los consumidores se mantuvo deliberadamente bajo para así mantener un tipo de interés también bajo para los préstamos a empresas estatales y empresas privadas dedicadas a la producción para exportación. De 2004 a 2013, el tipo de interés real en promedio fue del 0,3 por ciento, una cifra extremadamente baja.

Un tercer ingrediente clave para la fabricación orientada a la exportación fue una política de mantenimiento del valor del yuan por debajo del dólar. De 1979 a 1994, a medida que China se alejaba de su antiguo modelo de sustitución de importaciones de la era Mao y adoptaba un modelo orientado a la exportación que requería un yuan subvaluado para que las exportaciones de China fueran competitivas en los mercados globales, el yuan se depreció constantemente frente al dólar, de 1,5 a 8,7. Ya en 1994, el yuan se devaluó un 33 por ciento en relación con el dólar, seguido de una fijación de 8,3 yuanes por dólar en los siguientes nueve años, lo que impulsó en gran medida la competitividad de los productos chinos en los mercados mundiales.

En su guerra comercial con China, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, calificó a China de ser un "manipulador de divisas", manteniendo bajo -de forma supuestamente deliberada- el valor del yuan para inundar a los Estados Unidos con sus exportaciones. Sin embargo, la mayoría de los economistas dicen que China ha permitido que las fuerzas del mercado determinen en gran medida el valor del yuan desde hace más de una década.

El cuarto ingrediente en el modelo orientado a la exportación, su "combustible indispensable", según Hung, fue la "mano de obra barata llegada desde el campo a partir de mediados de la década de 1990". Si bien hubo una "ganancia demográfica" en forma de un excedente laboral importante en la China rural que permitió al país aprovechar la mano de obra de bajo salario durante más tiempo que otras economías asiáticas, esta última también fue el resultado de políticas gubernamentales que -en contraste con la década de 1980- canalizaron recursos de las áreas rurales a las áreas urbanas, generando un éxodo continuo de la población rural desde la década de 1990.

La combinación de políticas financieras favorables para el sector exportador, una moneda infravalorada y mano de obra con bajos salarios fue una fórmula que desencadenó una avalancha de productos chinos a bajo precio en el mundo. Esta avalancha resultó ser profundamente desestabilizadora no solo para los sectores industriales de las economías del Norte global, sino también para aquellos países del Sur global, como México y Brasil, cuyos trabajadores tenían niveles salariales más altos.

En estos países, China no solo fue una fuente de importaciones, sino también una causa de desindustrialización, ya que algunas corporaciones trasladaron sus instalaciones industriales -intensivas en el uso de mano de obra- al sureste de China y otras simplemente subcontrataron la fabricación de sus productos a empresas chinas que usan mano de obra barata. No es sorprendente que el resentimiento de la clase trabajadora se haya acumulado en lugares como el llamado "cinturón de óxido" de los EE. UU,[2] donde Trump pudo cosechar gran cantidad de votos con su retórica contra China en su camino a la presidencia en 2016.


Autoritarismo descentralizado

Pese a la imagen popular del desarrollo de China como producto de la dirección centralizada, una de sus características clave ha sido su carácter descentralizado.

La descentralización ha sido pues, uno de los ingredientes clave de la fórmula del crecimiento de China, que data de la década de 1990. La descentralización fue un estímulo para la intensa competencia entre las localidades ya que Beijing, según un informe, "comenzó a evaluar a los funcionarios locales por la rapidez con que la economía creció bajo su supervisión" y, a su vez, "compitieron entre sí para atraer a las empresas, ofreciéndoles tierra barata, exenciones de impuestos y mano de obra barata".

Descrita esencialmente como la conversión de la burocracia estatal en una "gran empresa", la descentralización buscó romper con la economía planificada y obligar a las autoridades locales a "apropiarse" del proceso de reforma, dándoles la responsabilidad de aportar los recursos para la inversión y permitiéndoles cosechar las recompensas de la acumulación exitosa de capital.

Por lo tanto, las autoridades provinciales y locales han tenido un gran poder en la interpretación e implementación de las directivas estratégicas de Beijing. La autoridad económica del gobierno central se ha debilitado deliberadamente, su papel se ha transformado en el de un "jugador indirecto" centrado en la gestión del contexto macroeconómico, como los tipos de interés, los tipos de cambio y la política preferencial hacia ciertas regiones y sectores. De hecho, China ha sido descrita como el "país más descentralizado de la tierra", con una proporción de ingresos del gobierno local que es más del doble que la de los países desarrollados, y también mucho mayor que la habitual en los países en desarrollo.

Sin embargo, es importante señalar que el control de la autoridad local y su dominio de los recursos en el proceso de acumulación y desarrollo de capital se dieron principalmente en aquellos sectores no estratégicos de la economía.  Algunas empresas estatales son importantes agentes del control central en todas las provincias donde se desarrollan los sectores estratégicos o clave, como la energía, las industrias pesadas, los ferrocarriles y las telecomunicaciones, que son controlados directamente por Beijing, aunque ellos mismos disfrutan de una gran autonomía. Pese a ello, la mayoría de las 150,000 empresas estatales del país, y dos tercios de todos los activos de empresas estatales, están controladas por los gobiernos provinciales y locales, no por Beijing.

La relación entre la autoridad local y el centro ha oscilado entre la descentralización y la recentralización a lo largo de los años, con la última fase de recentralización -aunque limitada- que tiene lugar actualmente bajo el liderazgo de Xi Jinping.

En la mayoría de los otros países, el grado de descentralización probablemente habría llevado a un debilitamiento permanente del centro. Sin embargo, China tiene una ventaja sobre otros países que hace que el sistema funcione y no se disgregue. Esa ventaja es la estructura del Partido Comunista, que es paralela a la estructura del estado en todos los niveles y en todas las regiones. Si bien se permiten conflictos internos entre facciones en un grado significativo, la estructura del partido y su disciplina concomitante es lo que hace posible la paradoja del "autoritarismo descentralizado".

La liberalización y la privatización junto con la intervención estratégica en industrias clave, la industrialización liderada por las exportaciones, la administración de divisas por parte del estado y el autoritarismo descentralizado: estos fueron los ingredientes del llamado milagro chino. También fueron responsables de generar los problemas que ahora enfrenta la economía, un tema que abordaremos en la próxima entrega de esta serie.

Por Walden Bello 

politólogo filipino que trabaja como director ejecutivo de Focus on the Global South, profesor de Sociología y Administración Pública en la Universidad de Filipinas y es investigador asociado del Transnational Institute.

 

[1] Nota del T.: El autor se refiere a lo largo del artículo a la pobreza en términos absolutos, no relativos.

[2] Nota del T.: El término Cinturón de Óxido (Rust Belt en inglés) hace referencia a una región de Estados Unidos que engloba principalmente estados del nordeste del país cuya principal actividad económica está vinculada a la industria pesada y las manufacturas.

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El MAS lidera la intención de voto en Bolivia

Andrónico Rodríguez es el preferido de los encuestados, de cara a los futuros comicios

En su rol de jefe de campaña, Evo Morales se reunirá el 29 de diciembre en Buenos Aires con dirigentes del partido para empezar a definir candidaturas.

 

Andrónico Rodríguez, para muchos el heredero político del presidente depuesto Evo Morales, y el expresidente de derecha Carlos Mesa, son los precandidatos que lideran la intención de voto de cara a las próximas elecciones generales. La encuesta también revela que tanto el golpista Luis Fernando Camacho como el presidente del Comité Cívico de Potosí, Marco Antonio Pumari, descienden en intención de voto. Para la gran mayoría de los encuestados, no sería correcto que se postule la presidenta del gobierno de facto, Jeanine Añez. Los datos surgen de un sondeo realizado por la consultora Mercados y Muestras para el diario Página Siete. Con el eje puesto en las presidenciales, Morales confirmó que se reunirá el próximo 29 de diciembre en Buenos Aires con dirigentes del MAS para empezar a definir candidaturas.

Rodríguez, dirigente cocalero al igual que el expresidente Evo Morales, alcanza el 23 por ciento de intención de voto. Mesa, segundo en las últimas elecciones de octubre pasado, se alza con el 21 por ciento. Los próximos comicios serán los primeros desde 2002 sin la participación del expresidente Morales, que se encuentra en Argentina en condición de refugiado. 

El sondeo permitió además definir un listado de las figuras mejor perfiladas para la candidatura del MAS. Entre esos líderes aparecen, además del mencionado Andrónico Rodríguez, Luis Arce (exministro de Economía), David Choquehuanca (excanciller), Eva Copa (actual presidenta del Senado) y Adriana Salvatierra (representante del ala dura del MAS).

Rodríguez ya fue proclamado como candidato por los cocaleros del trópico de Cochabamba, bastión político del partido de izquierda. "Hay que hacer que el poder vuelva al pueblo y hay que fortalecer el espíritu revolucionario de la juventud en Bolivia, hay que batallar con mucha conciencia en las calles y las redes sociales", manifestó el dirigente de 30 años.

En Shinaota, Cochabamba, una concentración de jóvenes de la Federación de Centrales Unidas que tuvo lugar el 15 de diciembre ratificó su "apoyo incondicional" a Rodríguez como "un líder referente a seguir con la ideología de integrar al país". El dirigente participó del encuentro, y un día antes estuvo en Buenos Aires para reunirse con Morales. 

Por su parte el exministro Luis Arce dijo el pasado 12 de diciembre que estaba dispuesto a ser candidato presidencial si los seguidores del partido así lo quieren. "Me siento honrado, soy soldado del proceso y estoy dispuesto a contribuir para mantener este proceso revolucionario", manifestó en declaraciones a radio Kawsachun Coca.

El excanciller David Choquehuanca, muy cercano a Morales durante su gestión, también fue proclamado como presidenciable del MAS. Su candidatura es avalada por representantes de organizaciones campesinas de las 20 provincias del departamento de La Paz.

El siete por ciento de los encuestados perfila como candidata del MAS a la presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa. Sin embargo, en el ala dura del espacio la consideran "traidora" por haber negociado con el gobierno de facto. Sólo el cuatro por ciento ve a la senadora cruceña Adriana Salvatierra, que posicionan en el ala más radical del MAS, como candidata a la presidencia del espacio.

El sábado pasado, el presidente depuesto Evo Morales confirmó en diálogo con Radio La Red una reunión en Argentina para definir al candidato presidencial del MAS. Morales se encargó de aclarar en Twitter que el 29 de diciembre se reunirá en Buenos Aires con dirigentes del MAS para "evaluar y organizar el gran encuentro donde elegiremos a nuestros candidatos y candidatas". Ese encuentro tendría lugar en Salta, en la frontera entre Argentina y Bolivia.

La encuesta también revela que tanto el expresidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho (que ya confirmó que se presentará a las elecciones), como el presidente del Comité Cívico de Potosí, Marco Antonio Pumari (que aún no ha definido su candidatura), descienden en intención de voto. Alcanzan un 13 y un 10 por ciento, respectivamente.

Este descenso en las candidaturas de Camacho y Pumari se registra tras la filtración de un audio en el que se oye a ambos dirigentes cívicos negociar su candidatura conjunta en las elecciones. En el mismo, Pumari le pide a Camacho 250 mil dólares y el control de dos aduanas a cambio de ser su compañero de fórmula.

Por último, la presidenta del gobierno de facto, Jeanine Añez, alcanzaría el nueve por ciento de intención de voto, pero una abrumadora mayoría de los encuestados (67 por ciento) cree que no es correcto que se postule para los comicios de 2020. Bolivia se prepara para celebrar unas elecciones en las que ni Morales ni su vicepresidente, Álvaro García Linera, podrán participar. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia aún no definió la fecha de los comicios, que se estima entre marzo y mayo del año próximo. 

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Domingo, 22 Diciembre 2019 07:24

Chile y los héroes de “la primera línea”

 En la primera fila los jóvenes se protegen con improvisados escudos, mientras otros intentan "ahogar" las bombas lacrimógenas.Foto Gerardo Magallón

Con todo en contra, protegen las manifestaciones

 La primera batalla que se ganó fue contra el individualismo

 

Santiago De Chile., La primera línea de las marchas en la capital chilena se ha convertido en el emblema de las movilizaciones. Con todo en contra, la conforman las y los héroes de la protesta. En los medios de comunicación los llaman vándalos, vagos, delincuentes. Adentro de la marcha les aplauden, los vitorean, casi los alzan en hombros. Existen.

Son cientos de hombres y mujeres, jóvenes en su mayoría, que enfrentan a los carabineros todos los días. Se colocan en los puntos estratégicos para impedir que los gases lacrimógenos, los disparos de municiones y los chorros de agua con químicos lleguen al resto de la movilización pacífica. Son las y los guardianes de las decenas de miles de personas que llevan más de dos meses protestando en las calles contra un sistema que los excluye.

La esquina de Ramón Corvalán con la calle Carabineros de Chile es uno de los campos de la desigual batalla. Piedras contra tanquetas desde las que disparan municiones que han dejado tuertas a más de 300 personas, bombas lacrimógenas o los vehículos conocidos como guanacos que disparan chorros de agua con químicos lacerantes que dejan ardiendo la piel por días. Chile es experto en este tipo de miserias.

Las noches son un hervidero. De un lado grupos de jóvenes quiebran el pavimento con mazos para dotar de piedras a la primera línea. Hileras de chicos con costales de pedazos de concreto atraviesan las calles y se las dejan a quienes repelen los ataques frontales de los carabineros. “Gracias hermanos”, se escucha desde la refriega y el humo. Y es que sí, la primera batalla que se ganó fue contra el individualismo y el ego, aquí todo es colectivo.

Decenas, cientos de personas esperan a los manifestantes que corren con los ojos llorosos. “¡Agua con bicabornato! ¡Agua con bicabornato!”, gritan. Y los gaseados se acercan para que les rocíen el rostro, les digan palabras de aliento, los socorran. Por cada persona lesionada se acercan cuatro o cinco de inmediato. Es el desborde.

Sigue la primera línea. Al oscurecer se juntan manifestantes frente a los guanacos y tanquetas y los desconciertan con la luz verde de cientos de rayos láser en los parabrisas. El espectáculo de luz y sonido inunda la calle. El guanaco retrocede. Los muchachos gritan de júbilo.

De pronto la infantería carabinera se despliega a pie. Parapetados en los vehículos reciben la orden de atacar y corren detrás de los jóvenes y golpean y patean a todo el que se les atraviese, detienen a alguno y sus compañeros tratan de rescatarlo en una batalla cuerpo a cuerpo. A veces lo consiguen. Otras el chico o chica pasa a engrosar las filas en las comisarías. Se habla ya de más de 20 mil detenidos en 60 días de protestas, aunque la mayoría son liberados.

A la primera línea llega Claudia Aranda, reportera y activista de tiempo completo. Durante nuestro encuentro recibe por WhatsApp la imagen del ultrasonido de su próximo nieto. Está feliz. Hace 50 años lo dejó todo y se fue a vivir a una casa okupa para mantenerse disponible todo el tiempo. “La tía del agua”, le dicen sus miles de nuevos sobrinos en las calles. “¡Hidrátense cabros!”, les grita con su bidón de cinco litros en la mano. En su mochila carga el láser para cuando toca desorientar a los carabineros, y su libreta y cámara, para sus crónicas.

En otra esquina del escenario grupos de jóvenes intentan tumbar un semáforo. Lo jalan con un lazo para arrancarlo del concreto y formar con el poste una barricada. Decenas de esquinas ya no tienen semáforo, por lo que otro grupo de voluntarios dirige el tránsito, recibiendo como pago el sonido del claxon de los automovilistas que lo mismo le regalan una botella de agua o algo para comer.

Decenas de médicos, enfermeros y sicólogos cubren los puntos de salud. Llegan aquí luego de largas jornadas de trabajo en hospitales públicos y privados, y durante horas atienden a los heridos de la revuelta. Al parecer, dicen, cada vez le ponen químicos más agresivos al agua que avientan los carabineros, pues en los días recientes los chicos llegan con quemaduras severas de la piel.

Una joven que trabaja como productora de fiestas es ahora la encargada de la logística en el centro de salud. Recibe y clasifica las bolsas de donaciones de la gente: tapabocas, analgésicos, vendas, sueros y un sinfín de artículos que se amontonan a un costado. La solidaridad, por ahora, es más grande que la emergencia.

En la primera fila los jóvenes se protegen con escudos hechos con láminas arrancadas de cortinas de tiendas, con tapas de tambos, con los discos de las antenas satelitales. Son unos gladiadores. Hay hombres y mujeres bombers cuya misión es “ahogar” las bombas lacrimógenas con garrafas de agua con bicarbonato y sosa cáustica. Se llevan la peor parte, pues sus pulmones se llenan de tóxicos. El aplauso de sus compañeros es el único pago por cada bomba desactivada.

En la manifestación no se pasa hambre. Y menos en la primera línea, pues se organizan ollas comunes y se reparten gratos en carritos recuperados del supermercado. Lentejas y papas nunca faltan. A veces llegan contingentes de ciclistas con ayuda, otra veces son ellos los que la necesitan

¿Qué pasaría si no existiera esta primera línea? Hace unos día intentó llegar a la Plaza de la Dignidad, antes conocida como Plaza Italia, el centro neurálgico de las movilizaciones, una marcha organizada por maestras de kínder, y contra ellas arremetió la policía con gases lacrimógenos. La primera línea sirve para que ellas y muchas como ellas puedan acceder a la plaza y manifestarse pacíficamente.

Las resorteras y ballonetas improvisadas son las armas de la primera línea. Barricadas de piedras, láminas, llantas, todo lo que sirva para obstaculizar el paso de los carabineros, cuya misión es cada tanto romper esa línea, atravesar las barricadas a como dé lugar e ir tras los manifestantes. Más de 40 días después la mecánica es clara. Rompen la línea, los jóvenes salen disparados, se dispersan y luego retoman sus lugares. Hasta el nuevo ataque. Y así.

“¡Encerrona! ¡Encerrona!”, gritan cuando vienen los guanacos de los dos lados. No hay mucho que hacer más que agacharse y protegerse con los cuerpos. Se avisan igual cuando uno de ellos con un cóctel molotov está a punto de arrojarlo. “¡Mecha, mecha!”, gritan para que sus compañeros abran cancha. La bomba artesanal vuela por los aires y cae cerca de los carabineros. El júbilo se expande, pues eso les da un tiempo para acercarse a los carabineros y continuar el combate con piedras.

En medio del ataque no falta la batucada o un saxofonista que se acerca con El derecho de vivir en paz e inunda con sus notas el ambiente. Anochece y los bloqueos se van apagando. Por semioscuras calles aparecen grupos de carabineros patrullando. Y de entre las sombras, como fantasmas, se escuchan los gritos: ¡Milicos de mierda! ¡Cabros de mierda! ¡Asesinos! Una chica con una enorme piedra en la mano pasa junto a la hilera de carabineros. Los insulta de frente con la piedra escondida. Los carabineros se siguen. Ella también. Aquí se perdió el miedo.

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Un impeachment deslactosado y un Trump renergizado

El voto para avanzar en el proceso del impeachment con Nancy Pelosi, vestida de luto circunstancial, tuvo tintes dramáticos unipartidistas en la Cámara de Representantes. Pelosi sufrió tres deserciones demócratas, mientras los republicanos exhibieron su compactación monolítica.

La muy hábil amazona Pelosi se ha guardado hasta nuevo aviso los dos artículos sentenciados –abuso de autoridad y obstrucción de la justicia, sin el menor estigma sobre criminalidad alguna– que valieron el impeachment monocromático para intentar impedir que la mayoría republicana del Senado deseche fulminantemente su impeachment deslactosado –cuya lista de felonías pudo haber sido infinita al disponer de un mayoriteo automático en la Cámara de Representantes–.

En términos jurídicos estrictos, el impeachment deslactosado se podrá quedar en el cajón de sastre y desastre de Pelosi, si no conviene a sus intereses partidistas. Se puede asegurar que hasta el 5 de febrero de 2020 Trump no será defenestrado, ya que la misma Pelosi invitó al todavía presidente a dar su discurso sobre el estado de la unión el 4 de febrero (https://politi.co/2Q6HCpn).

Los Republicanos tienen escondido un as jurídico bajo la manga, según la Constitución, para absolver a Trump (https://bit.ly/2M9AgQQ).

Pareciera que no existió la fase primera del impeachment deslactosado, ya que los dos partidos, hoy fratricidas, han aprobado en forma expedita el T-MEC –que resultó perjudicial para Canadá y México (https://bit.ly/2SgpCLZ)–, el gasto militar por 738 mil millones de dólares con la creación de una nueva fuerza en el espacio y un presupuesto de egresos de 1.4 billones de dólares (trillones en anglosajón), mientras Wall Street escalaba niveles antigravitatorios.

Steve Bannon, ideólogo del trumpismo, en una entrevista a The Guardian, comentó que los donativos por 110 millones de dólares del multimillonario Mike Bloomberg, anterior alcalde de Nueva York y hoy candidato a la nominación del demócrata a la presidencia, que literalmente puede comprar –octava fortuna del ranking de Forbes (https://bit.ly/2MfYc4L)–, consiguió el triunfo de 21 de 24 candidatos en la Cámara de Representantes, donde brilla la camarera Alexandria Ocasio Cortez, lo cual fue el picaporte para el impeachment de Trump, quien no hubiera sido juzgado si no fuera por Bloomberg (https://bit.ly/2sRcSAC).

Desde el inicio de la investigación para defenestrar a Trump hasta el veredicto unicamaral/unipartidista/monocromático, Trump obtuvo el incremento de 6 por ciento que no desea su impeachment, fuese deslactosado o no, lo cual se refleja en la perplejidad de un amplio segmento de los votantes independientes que pueden definir la relección de Trump y pueden sepultar muchas carreras de los congresistas.

Cuando faltan 11 meses de campaña feroz en el frente del evangelismo sionista (https://bit.ly/38WfmhT), considerado inexpugnable para los trumpófilos, a mi juicio existe un escollo de alto riesgo para Trump, quien fue sorprendido por una muy influyente revista evangelista Christianity Today, fundada por el pastor Billy Graham, cuyo virulento editorial, firmado por Mark Galli, conminó a que Trump debería ser defenestrado (https://bit.ly/34LqVVJ), lo cual ha causado trémulos y convulsiones en la Casa Blanca, mucho peores que las del mismo impeachment.

Galli mancilló a Trump como infractor consuetudinario de los 10 mandamientos bíblicos. El mismo Trump pasó al control de daños infligido por la revista evangelista y le propinó dos sendos tuits al arremeter contra la revista de extrema izquierda, mientras se autoalabó de que nadie había hecho más para la comunidad evangélica que él (https://bit.ly/35Met9x).

El también pastor Franklin Graham, hijo de Billy Graham (considerado el Papa de los evangelistas), difundió que su padre había votado por Trump y fustigó la conducta de los demócratas en la cámara (https://bit.ly/2SiBRY7).

El Cinturón Bíblico (Bible belt) aseguró el triunfo de Trump en 2016. Si no lo preserva, perderá su relección en 2020: mucho más grave que el impeachment deslactosado de Pelosi. As simple as that!

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 El primer ministro de Cuba, Manuel Marrero, se saluda con el presidente del país, Miguel Díaz-Canel, (de espaldas) este sábado. Y. Lage AFP

Manuel Marrero, ministro de Turismo desde 2004, accede a un cargo recuperado por la Constitución aprobada este año

Cuba recuperó la figura del primer ministro como parte del proceso de reorganización institucional que vive el país tras la reciente aprobación de una nueva Constitución. El Gobierno quiere tomar medidas con el objetivo de renovar las estructuras de poder y repartir las responsabilidades que durante décadas estuvieron concentradas en la figura del presidente, cargo que ostentaron sucesivamente Fidel y Raúl Castro. El nuevo primer ministro será Manuel Marrero, hasta ahora titular de la cartera de Turismo.

El nuevo cargo de primer ministro —que ocupó desde el triunfo de la revolución el propio Fidel Castro— fue eliminado en 1976 y ahora es reinstaurado a propuesta del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, que eligió para acompañarle en el Gobierno a Manuel Marrero, el hombre que durante los últimos 17 años ha dirigido el Ministerio de Turismo, el sector más dinámico de la economía de la isla.

El Parlamento cubano, reunido ayer en La Habana, aprobó por unanimidad la propuesta de Marrero, a quien acompañarán como vice primeros ministros el histórico comandante Ramiro Valdés (87 años); así como Roberto Morales, actual vicepresidente del Consejo de Estado y exministro de Salud; la ministra Inés María Chapman; Ricardo Cabrisas, uno de los pesos pesados de la economía cubana; Alejandro Gil, actual ministro de Economía; y José Luis Tapia.

La designación de Manuel Marrero, de 56 años y arquitecto de formación, causó sorpresa en las esferas diplomáticas, pues pese a ser un hombre de confianza de Díaz-Canel —y también de Fidel Castro— y estar al frente del importante sector turístico, se especulaba con otros nombres más políticos para el cargo, como el de Roberto Morales o Inés María Chapman.

Marrero ha ocupado diversos cargos en el sector, desde la corporación turística Gaviota a la dirección de este ministerio económico clave, cuyo aporte al Producto Interior Bruto es de gran importancia en momentos de enormes dificultades económicas y cuando la ley Helms-Burton —que estipula el embargo de EE UU a la isla— ha provocado severos daños. Díaz-Canel destacó ante el Parlamento la “honestidad, capacidad de trabajo y fidelidad al Partido y a la Revolución”, junto con la “rica experiencia en negociación con contrapartes extranjeras” de Marrero, informa Efe.

En la etapa del presidente estadounidense Barack Obama, el turismo experimentó en Cuba un auge considerable, pero con la eliminación de los cruceros y los vuelos directos por parte de la Administración de Donald Trump las expectativas de crecimiento se han visto muy perjudicadas, y ha sido precisamente Marrero una de las personas clave para enfrentar esta situación.

El Parlamento también designó ayer a nuevos ministros de Trabajo y Seguridad Social (Marta Elena Feito); Industria Alimentaria (Jorge Santiago Sobrino); Industrias (Eloy Álvarez); y Energía y Minas (Nicolás Arrente). Todos los anteriores, son carteras consideradas de gran importancia en la actual coyuntura económica que atraviesa la isla.

Asimismo, ha cambiado la jefatura del Banco Central de Cuba (BCC), cargo que ocupará Martha Sabina. Será ministra-presidenta de la entidad financiera que desde 2017 dirigía Irma Margarita Martínez.

Por MAURICIO VICENT

La Habana 21 DIC 2019 - 15:43 COT

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“Este ‘impeachment’ es una broma, una pérdida de tiempo”

El cierre de filas de los republicanos en torno al presidente se reproduce entre las bases trumpistas. Algunos demócratas moderados temen un efecto 'boomerang' en las urnas

Decorada con antigüedades de la Segunda Guerra Mundial y reconocible desde lejos por el cilindro de franjas blancas, rojas y azules, la barbería de Jason Romage llama la atención en esta calle comercial de Martinsburg, una ciudad de 17.000 habitantes en Virginia Occidental. “Tío Joe. Establecida en 1915”, reza el cartel de la entrada. Dentro, Romage elabora un moderno corte de pelo a un joven profesor de secundaria y rompe la norma tácita de un lugar así, que solo el cliente puede permitirse enredar con temas como la política, la religión o el deporte. Esta semana, al fin y al cabo, ha ocurrido algo demasiado excepcional en el país: la Cámara de Representantes, gracias a la mayoría demócrata, ha aprobado juzgar al presidente de Estados Unidos y, si lo determinase el Senado, destituirlo.

Estimpeachment es muy partidista”, protesta Romage, de 50 años. Donald Trump está acusado de abuso de poder por haber presionado a Ucrania —congelando ayudas militares incluso— para lograr que anunciase investigaciones sobre su rival político, Joe Biden, y el hijo de este, Hunter, a sueldo de una empresa gasista del país, mientras el padre era vicepresidente. También afronta el cargo de obstrucción al Congreso por haber boicoteado la investigación sobre el caso. “Pidió que se mirase lo de Joe Biden, y es legítimo, un millón de personas, incluido yo, lo ven necesario. ¿Cuál es la verdad? No lo sé”, afirma.

Pero el barbero entrará en todo eso más tarde. La conversación, mantenida este viernes, arranca con elogios al local: un comercio con más de un siglo de historia, un lujo… Romage, muy afable, corta enseguida y aclara que, en realidad, el negocio abrió en 2015, pero, por cuestión de marketing, pone 1915.

“La verdad no es verdad”. Ya lo dijo el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, el pasado verano, fabricando ipso facto una cita legendaria que sirve para hablar de casi todo en Washington, pero que se refería a la negativa del presidente a testificar por la trama rusa. También serviría para el caso ucranio. Este ha provocado tal cierre de filas entre los republicanos, sin una sola grieta, que el pleito no parece objeto de debate jurídico, político o criminal, sino de pura lealtad al partido, la misma que se respira en un feudo trumpista como el de Virginia Occidental. “Trump es ofensivo y grosero, pero también refrescantemente sincero y sus políticas se están demostrando muy productivas”, afirma el barbero.

Pasadas las dos de la tarde, entra pidiendo un corte de pelo el fiscal municipal de Martinsburg, Kin Sayre, declarado demócrata. A su juicio, el impeachment “es una pérdida de tiempo, con las elecciones que vienen en 2020, la gente que no está contenta tiene ocasión de echarlo”. Para Sayre, las maniobras del presidente para forzar la investigación sobre los Biden son “una decisión muy mala, pero no está tan claro que suponga un delito grave o falta”, que es lo que requiere la Constitución estadounidense para la destitución. “El cargo de obstrucción al Congreso, en cambio, me preocupa más, porque parece que el presidente se cree por encima de él, pero, de nuevo, ¿llega al nivel de un impeachment? No estoy seguro”, añade.

Esto es Virginia Occidental, el Estado que en 2016 concedió a Trump la mayor ventaja electoral de todo el país, el lugar del que procede Joe Manchin, el único senador demócrata que el año pasado votó a favor del juez conservador Brett Kavanaugh, acusado de abusos sexuales, y que ahora se confiesa “dividido” sobre este asunto. Desde las presidenciales, este trozo de América se ha convertido en uno de los símbolos trumpistas por excelencia, el lugar desde el que contar por qué un multimillonario de Manhattan logró conectar así con el trabajador venido a menos: la crisis de las minas, el cierre de las fábricas, la epidemia de opioides, el descontento general.

A la poetisa afroamericana Crystal Good, de 45 años, nacida y criada en el Estado, le saca de quicio el estereotipo: “Existe ese relato de que si uno apoya a Trump es porque es un estúpido, se suele pintar a los votantes de Virginia Occidental como idiotas, como hillbillys [forma despectiva de referirse a la población blanca y obrera de zonas rurales]. Eso acaba activando aún más a las bases de Trump y creo que todo el tema del impeachment también movilizará voto para 2020”, explica Good. “Yo no encajo demográficamente en lo que se piensa de Virginia Occidental, pero soy de aquí y muy orgullosa de serlo”, añade.

El miedo al efecto boomerang del impeachment está presente entre los demócratas de distritos centristas o conservadores que temen un castigo en las urnas o que rechazan de veras el proceso abierto contra el mandatario. Aun así, también la lealtad se impone: solo tres de los 233 congresistas del partido (de Nueva Jersey, Minnesota y Maine) votaron en contra y uno de ellos, Jeff Van Drew, se acaba de pasar al Partido Republicano.

Hay motivos para el cálculo electoral: comparado con el pasado octubre, cuando la investigación acababa de arrancar en el Congreso, la popularidad de Trump ha mejorado y el apoyo al proceso ha menguado. La encuesta de Gallup hecha pública el miércoles, justo el día de la votación, señalaba que la tasa de aprobación del presidente entre los estadounidenses había subido del 45% al 51%, mientras que el apoyo al juicio político y posterior destitución había descendido del 52% al 46%. Si la pregunta se dirige exclusivamente a los republicanos, el respaldo al impeachment no pasa del 5%.

Trump es el único presidente que se enfrenta a la reelección después —o durante— un juicio político de estas características, a diferencia del precedente de Andrew Johnson (1868) y Bill Clinton (1998). Dice Rick Tayler, estratega republicano pero crítico con Trump, que el desenlace del caso de Ucrania no erosionará las bases trumpistas, pero recuerda "que Trump no puede ganar solo con su base, para ganar, necesita más" y por eso es importante esta crisis.

Bill Clinton, el caso más reciente, vio su popularidad mejorada tras superar el proceso en el Senado por el escándalo Lewinsky, en un contexto de bonanza económica. También ocurre ahora. La economía ha crecido de forma sólida a lo largo de estos tres años de era Trump, la tasa de desempleo se halla en mínimos desde la Guerra de Vietnam y los temores a una próxima recesión que dominaban los análisis económicos se han disipado. En Virginia Occidental, pese a los problemas crónicos de algunos de los condados más pobres, también se respira optimismo. El gigante de los productos de consumo Procter & Gamble está construyendo una nueva planta cerca de Martinsburg que dará empleo a 1.800 personas y Amazon tiene un centro de distribución en el condado vecino de Frederick (Maryland).

Bajo la Administración del republicano, Virgina Occidental ha visto anunciarse incluso la apertura de unas pocas minas de carbón, industria en puro declive, y sus seguidores lo atribuyen a las políticas de Trump, que ha dado marcha atrás a buena parte de los planes medioambientales de Obama. “Los mineros han vuelto a trabajar”, sentencia Chris Hamilton, vicepresidente de la Asociación del Carbón de Estado y firme defensor del presidente. Todo el escándalo de Ucrania y el juicio parlamentario le parece “un mazazo desproporcionado, motivado políticamente por la extrema izquierda”.

La cocinera Lindy Rice, de 59 años, cambió de trabajo hace un mes, explica en su día libre, mientras toma el desayuno en la barra del Palace Lounge, un local lleno de trabajadores con chalecos amarillos. Llevaba seis años trabajando en el restaurante de abajo de la calle cuando pidió un aumento del sueldo y, como se lo racanearon, acabó por marcharse al Momma’s Country Chicken. Para Rice, la economía no es precisamente la clave del éxito de Trump, no atribuye al Gobierno que las cosas vayan bien, pero es republicana de toda la vida y, además, le gusta la idea de que un multimillonario deje sus negocios y opte por entrar en política. El impeachment es, en su opinión, “una broma, una pérdida de tiempo, la prensa está siendo ridícula”, “¿qué pruebas tienen?”, pregunta. Cuando se le cuestiona si ha seguido los detalles del caso responde rauda: “Sí, lo veo todo el día en la televisión, en la CNN”, una cadena muy crítica con Trump.

“No sé si usted lo siente también como periodista, pero siempre ha habido desconfianza en los medios de comunicación”, afirma el barbero Jason Romage. Trump “es un neoyorquino, que tiene un estilo propio de hombre de negocios de Nueva York, pero, de nuevo, es refrescante tener a alguien franco”. Nacido en una familia católica y conservadora, hoy se siente libertario más que republicano y creyente del trabajo. “El tío Joe empezó trabajando en una mina a los seis años, ¿sabe?”, comenta.

—¿Pero el tío Joe existió de veras?

Por AMANDA MARS

Martinsburg 21 DIC 2019 - 19:33 COT

—Claro, no todo es marketing, siempre hay algo real.

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No aceptamos que los Estados nos traten como enemigos internos, que nos persigan por luchar, que nos judicalicen por pensar diferente

En América Latina y el Caribe existen 826 pueblos indígenas, de los cuales 330 están en peligro de desaparecer y con ellos su cultura, idioma, todo lo que por miles de años ha sido una construcción social como aporte a la humanidad. Si queremos salvar el idioma de los pueblos indígenas, la primera tarea de los Estados es salvaguardar sus territorios donde recrean esta simbiosis de manera integral, sus culturas, sus tradiciones, sus costumbres, sus idiomas sus formas de vida

 

A todos los presentes y al mundo le decimos que, como pueblos indígenas, hijos e hijas de la Madre Tierra, estamos altamente preocupados por este tiempo de la historia que atraviesa la humanidad, se ovaciona sin vacilaciones el tipo de civilización que nos han construido, pero cada vez más, en nombre de esa civilización se acaba con la vida, se arrasan pueblos enteros de sus territorios, de sus costumbres, de sus tradiciones, de sus idiomas. Arrancan conscientemente nuestras raíces en nombre de la codicia, de la opulencia y del poder, y si no hay una transformación inmediata nos guían hacia un camino sin retorno para la vida de la humanidad.

Cuando en este laberinto de la humanidad hay chispas de esperanza que vislumbran otras formas de civilización que están guardadas en la memoria de los pueblos originarios, de los pueblos indígenas, de todos los trabajadores, de todas las latitudes del mundo, es necesario que esta chispa sea un aporte en la trasformación de la humanidad.

Saludamos enormemente la decisión de la ONU de declarar el año internacional de las lenguas indígenas, decisión muy acertada, pero, sin embargo, es de absoluta preocupación ya que en la práctica los gobiernos no adoptan las medidas necesarias, aun teniendo instrumentos importantes como la Declaración Sobre Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, el convenio 169 de la OIT, así también de la OEA, que los Estados firmaron su adhesión, pero no hay voluntad ni decisión política de sus gobernantes para cumplirla, prefieren fortalecer el aparato militar y gastar millones en recursos económicos, antes que salvaguardar la vida integral de los pueblos indígenas

En América Latina y el Caribe existen 826 pueblos indígenas, de los cuales 330 están en peligro de desaparecer y con ellos su cultura, idioma, todo lo que por miles de años ha sido una construcción social como aporte a la humanidad. Si queremos salvar el idioma de los pueblos indígenas, la primera tarea de los Estados es salvaguardar sus territorios donde recrean esta simbiosis de manera integral, sus culturas, sus tradiciones, sus costumbres, sus idiomas sus formas de vida. Aun siendo importante la declaratoria del año internacional de las lenguas indígenas, esto no se salvará sin la absoluta responsabilidad de los Estados, es necesario tener políticas claras para superar las grandes desigualdades económicas que nos tienen sumidos en la pobreza, se debe acabar con la discriminación, el racismo, la xenofobia, el machismo, que en muchas veces los mismos Estados lo han naturalizado.

Es importante el decenio de lenguas que comenzará en 2022, ese tiempo debe ser una enorme oportunidad para todos los Estados del mundo, para pasar de una declaratoria a políticas reales, pasar de políticas de asimilación, a políticas que respeten la autodeterminación de los pueblos.

Es el tiempo de reencontrarnos, volver con vitalidad a nuestros orígenes, para ello necesitamos respeto por parte de los Estados a nuestras prácticas y formas de hacer la economía comunitaria, comunicación comunitaria, justicia propia, nuestras tradiciones milenarias y esto lo podamos compartir en nuestros idiomas propios. No aceptamos que los Estados nos traten como enemigos internos de los Estados, que nos persigan por luchar, que nos judicialicen por pensar diferente, no queremos ser sometidos a las verdades de los medios de comunicación masivos, no queremos ser declarados terroristas en nuestros propios territorios, no queremos ser confundidos con la delincuencia común que ha creado esta civilización, no aceptamos el racismo, la xenofobia, el machismo por imposición del poder, solo queremos ser nosotros mismos y con nuestras diferencias construir un mundo de justicia y libertad y que eso podamos transmitir en nuestros propios idiomas.

Quiero finalizar mi intervención saludando a muchos compañeros y compañeras indígenas y no indígenas a nivel global que han ayudado a posesionar la agenda de los pueblos indígenas dentro de los Estados.

Leonidas Iza: Presidente del Movimiento Indigena y Campesino de Cotopaxi MICC (Ecuador) y dirigente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

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Jueves, 19 Diciembre 2019 06:12

NO ES OTRA NOCHE MÁS…[1]

NO ES OTRA NOCHE MÁS…[1]

La sorpresa no pudo ser mejor. Más allá de los actos violentos que no lograron desdibujar la masiva presencia de la ciudadanía en las calles manifestando su inconformidad, con amplia resonancia por parte de los medios de comunicación al servicio de los intereses de la elite, se veía que esto no era un paro más; la gente inicio la muestra de rechazo a la violencia y no permitió que se enlodara sus legítimas peticiones y fue el legendario cacerolazo sin precedentes en Colombia que retumbo en el silencio de la noche. Después de este hecho Colombia ya no sería igual. No era otra noche más de caminar….

Los días antes de la movilización el 21 de noviembre del 2019 (21N) la que ya es histórica en Colombia, el actual gobierno, uno de los peores en los últimos tiempos, en conjunto con los medios de comunicación al servicio del mismo o viceversa, se encargaron de emitir información enfocada a intimidar a la gente para que no ejercieran su derecho a la protesta.  

Al revisar de manera general el origen de los actos de violencia estos se registraron principalmente en algunas partes de las localidades periféricas de la ciudad, como son Suba, Bosa y Usme, marginadas, excluidas, segregadas y aisladas del desarrollo en términos de capital económico, social y cultural, hace que no sea un hecho gratuito. La raíz del descontento, frustración y rabia sentida en estos actos reprochables de los cuales no es claro su origen es que fueron realizados por grupos de población en donde la presencia del Estado es precaria y poco eficaz. Igualmente, allí se identificaba un resentimiento no solo a las políticas erradas del gobierno de turno que no entiende la necesidad de menguar la pobreza, inequidad e injusticia social de una población que demanda mucho más que programas sociales desarticulados, que, en conjunto con una actual Administración Distrital muy criticada, que no lleno las expectativas de la población, por no decir que mediocre, solo se enfocan en atender los intereses económicos de grupos minoritarios. Nos va a echar de más, nadie nos quiso ayudar de verdad

La responsabilidad en la manifestación desmedidas solo puede recaer en el mismo Estado, quien ha reconocido en palabras del mismo presidente, que la deuda social con la población es histórica. Luego, es claro que los actos de violencia desmedida se encuentran en las mismas entrañas de la protesta legitima y pacífica. El tipo de acción colectiva adelantada por la gente es directamente proporcional al mismo capital social[2] que permite construir el Estado desde las instituciones y las que los ciudadanos desde su marginación pueden construir, como parte del proceso de mantener desde la ideología liberal el “Contrato Social”. En otras palabras, a menos inversión económica, social y cultural en la población, mas violenta es la manifestación, entre más capital social acumulado en la población menos es la acción colectiva violenta en sus manifestaciones.[3] No es otro fin de mes, sin novedad. Ya nada es igual.

Desde el otro lado se percibe en las palabras del presidente a una persona que definió como camino de solución el dialogo, convocando a unas mesas con los líderes del paro que después de varios días de haberse convocado no ha llegado a un solo acuerdo. Es a partir de esta situación que se logra reafirmar que el gobierno y la clase que sustenta su poder no están escuchando a la gente y no esta sintonizado con la premura cotidiana, sus realidades y demandas de la mayoría. El presidente está envuelto en una paradoja. Por que quienes lo eligieron y lo apoyan en su gestión hoy lo critican y le demanda que gobierne incluso con mano dura como era de esperar, más represión a los manifestantes que han dejado sin argumentos al gobierno por sus manifestaciones pacíficas y llenas de inapelables razones, tanto así que en redes sociales ya circulan manifestaciones de apoyo por miembros de la fuerza púbica.

El hombre más solo de Colombia es Iván Duque, criticado y mancillado por sus aliados que lo eligieron y señalado y despreciado por sus contradictores que no lo eligieron, ante esta situación la paradoja no puede ser mayor en el sentido que sus aliados de antes le están dando la espalada por asumir un dialogo, así este no manifieste resultados concretos y desean que dé un paso al costado para que fuerzas más oscuras y represivas se hagan cargo de la situación. Pero mal o bien los que no lo elegimos y no estamos de acuerdo con sus erradas decisiones como gobernante, seremos quien lo mantendremos en el cargo de presidente por que más vale una mesa dialogó con los ciudadanos que la indiferencia y represión de siempre. Allá él en su laberinto. Y al presidente le tocara decidir si continúa gobernando para los poderosos o se ocupa de atender las necesidades de su gente a la cual su clase y aliados no entiende o no desean entender y de la cual hacen caso omiso.

Es necesario mantener el paro, “mis amigos salen a las calles, igual que tú”, porque casi un mes no ha sido suficiente para ser escuchados, siempre de forma pacífica, los actos violentos son marginales y no logran opacar este momento histórico que vive la ciudadanía. Los medios de comunican no tiene de otra, porque la evidencia está allí en la calle, esta vez los portavoces del estamento no podrán ocultar con un dedo la acción ciudadana en el espacio público. Es preciso mantenernos alerta por que mientras en las calles, los padres de familia junto a sus hijos solicitan que el gobierno retire del congreso proyectos como son la reforma tributaria, la reforma a las pensiones y la reforma laboral y ponga atención al lamentable estado en la administración de la universidad pública,  este gobierno cínico se frota las manos y continua con ahínco en perpetrar acciones en contra de sus ciudadanos con la intención de radicar en el congreso para su estudio estos proyectos lesivos para los colombianos. “Únase al baile, de los que sobran, nadie nos va a echar de más, nadie nos quiso ayudar de verdad…”

“Bajo los zapatos, barro más cemento”, es preciso seguir en la marcha por que Colombia tiene un nuevo fututo en las calles que son el motor de esta manifestación, los miles de jóvenes de una generación que muy seguramente es diferente a sus predecesoras, indignados ellos por la burla del gobierno, están cansados de “jugar a estudiar” de escuchar repetidamente, “los hombres son hermanos y juntos deben trabajar”, palabras vacías, si estas no están respaldadas con hechos concretos, las escuchan en  templos, aulas de clase y de sus mismos padres, mientras sus sueños se ven comprometidos y limitados, la frustración del joven es más beligerante que la del viejo, porque estos jóvenes ya saben lo que puede ser su suerte al dejar pasar este momento, por que aquellos sueños y “juegos al final terminaron siendo laureles para los mismos” delfines de la elite y la mayoría termina “pateando piedras en las calles” sin empleo, sin estudio, cargando las frustraciones de sueños no logrados. Ese no es el futuro que deseamos para nuestros hijos.

Es difícil pensar que podremos esperar algo bueno de este gobierno, el mismo que permite el secuestro de niños y jóvenes por parte de grupos armados, para posteriormente matarlos (bombardeando) con armas compradas de nuestros impuestos; que permite que instituciones al servicio del Estado y no de la ciudadanía como son el escuadrón anti disturbios ESMAD los mate y golpeé en las calles cuando manifiestan su legítimo inconformismo. Un Estado que mata y golpea a sus niños y jóvenes, el futuro de la nación, se merece el mayor desprecio de sus gobernados. Por lo anterior es manifiesto que la ausencia de un contrato social, permite que como punto de partida de este dialogo entre el gobierno y los representantes del paró sea la construcción de un contrato social el cual se verá reflejado en una constitución política que represente esa situación.

Es hora de bailar los que sobramos, tal como lo manifestaba el senador del Centro Democrático hace pocos días en el Senado de la Republica: “(…) es que usted sobra aquí”, le vociferaba al senador Gustavo Petro; palabras en últimas dirigidas a la gran mayoría de colombianos que no gozamos de privilegios, que no somos ladillas que desangran el presupuesto público para perpetuarse en sueldos desproporcionados y prebendas producto de su estatus como “representante del pueblo”.

Había y habrá “mucho sol sobre nuestras cabezas”, lluvia y lo que sea necesario para hacerle frente a los elementos, la marcha y la protesta pacífica apoyada por artistas, intelectuales, amas de casa, padres y la ciudadanía sensata de esta Colombia hay que mantenerla, porque no es “otra noche más”, porque la terrible noche no ha pasado y Colombia no es la misma después del 21 de noviembre del 2019.

 

[1] El presente artículo toma apartes de la canción del Grupo musical Los Prisioneros “El baile de los que sobran” para su argumentación.

[2] Vargas, Gonzalo. Hacia una teoría del Capital Social. Revista Económica Institucional. Universidad Externado de Colombia. Volumen 4, Número 6, primer semestre, 2002, páginas: 71 a 108. Bogotá, Colombia.

[3] Villalobos Rubiano, Jesús Antonio. Acción Colectiva, Organizaciones Comunitarias y Derecho a la Ciudad. Editorial Económica Española. 2011. También disponible en: http://www.bdigital.unal.edu.co/4150/1/jesusantoniovillalobosrubiano.2011.pdf

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Los golpistas piden la captura de Evo Morales 

El gobierno de facto de Bolivia emitió una orden de detención por "sedición"

Con ironía, el presidente depuesto afirmó que se trataba del "mejor regalo" que podía recibir, al cumplirse 14 años de su triunfo en 2015. Agregó que seguirá luchando "por una Bolivia libre y soberana".

El gobierno de facto de Bolivia cumplió con lo prometido y emitió una orden de detención contra el presidente depuesto Evo Morales. El ministro del Interior Arturo Murillo, designado por la autoproclamada presidenta Jeanine Añez, se regodeó por el pedido de captura en redes sociales. Con ironía, el presidente depuesto afirmó que se trataba del "mejor regalo" que podía recibir del gobierno golpista, al cumplirse 14 años de su triunfo en las presidenciales de 2005. Desde Argentina, donde permanece en condición de refugiado, aseguró que seguirá luchando sin miedo "por una Bolivia libre y soberana".

"Sr. Evo Morales para su conocimiento", expresó el ministro Murillo en el breve mensaje que acompañaba la orden de detención, en tono amenazante frente a una potencial vuelta del exmandatario al país. El ministro del Interior había presentado días atrás una demanda penal contra Morales, acusándolo sin pruebas contundentes de haber promovido los violentos enfrentamientos que dejaron un saldo de 35 muertos en el país

En tanto, el coronel Fernando Guarachi, jefe de una unidad policial de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), adelantó que se tomarán las medidas pertinentes para concretar la detención de Morales en territorio argentino.

"Se van a hacer todos los actos investigativos que sean necesarios para poder coordinar. Sin embargo, es atribución del Ministerio Público poder coordinar también con sus similares de otros países para cumplir la detención", señaló. "Se emitió la orden de aprehensión contra el señor Juan Evo Morales Ayma por los ilícitos que se está investigando en la denuncia de oficio que inició el Ministerio Público", agregó más adelante.

La orden fue emitida esta tarde por la Fiscalía Especializada en Anticorrupción y Legitimación de Ganancias Ilícitas, en el marco de la causa por los supuestos delitos de "sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo". La orden faculta al director departamental o "a cualquier funcionario público hábil o autoridad para que aprehenda y conduzca" a Morales ante las oficinas de la Fiscalía.

Además, aclara que podrá ser ejecutada en cualquier hora y día hábil. "En caso necesario, recúrrase a la ayuda de la fuerza pública, respetando el ejercicio de los derechos y garantías constitucionales del sindicado", agrega. La orden de captura fue firmada por el fiscal de Cochabamba, Jhimmy Almanza, y avalada por la Fiscalía Especializada Anticorrupción y Legitimación de Ganancias Ilícitas, Delitos Aduaneros y Tributarios de la Fiscalía de La Paz.

Todo el expediente judicial está montado sobre los audios filtrados en los que, según Añez y su gabinete, Morales coordinaba bloqueos desde México, el primer país que lo recibió tras el golpe de Estado del diez de noviembre. Desde un principio, el presidente depuesto denunció que esas grabaciones habían sido manipuladas.

La orden de detención se hace también extensiva a Faustino Yucra, dirigente del MAS, con quien supuestamente Morales habría mantenido la comunicación telefónica durante las movilizaciones populares.

Por la tarde, el exmandatario respondió con ironía al pedido de detención, destacando que "A 14 años de nuestra revolución" se trataba del "mejor regalo" de parte del gobierno de facto. "No me asusta, mientras tenga vida seguiré con más fuerza en la lucha política e ideológica por una Bolivia libre y soberana", agregó.

Horas antes Morales también se expresó en Twitter sobre el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al gobierno interino de Añez. Lo consideró "una prueba más de que Estados Unidos organizó el golpe de Estado en Bolivia".

Morales fue víctima de un golpe tras haber ganado las elecciones presidenciales de octubre. La derecha opositora tomó el poder con apoyo del ejército y la policía en una acción que también contó con el respaldo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el gobierno estadounidense.

Ese diez de noviembre, el presidente depuesto anunciaba su salida de Bolivia para evitar, según sus palabras, un "baño de sangre" en el país. Un día después, la por entonces senadora Jeanine Añez asumía la presidencia de facto.

La propia Añez prometió en una de sus primeras alocuciones como presidenta que no habría persecución a sus adversarios políticos. Sin embargo dejó en claro que el exmandatario se enfrentaría a sus responsabilidades en caso de volver a Bolivia. "Si el presidente Morales vuelve, que vuelva, pero él sabe que también tiene que responder con la justicia. Resulta que nosotros lo que vamos a exigir es que la justicia boliviana haga su trabajo", dijo, anticipando la orden de detención.

Después de su asilo en México, Morales llegó a Argentina en condición de refugiado. Durante los últimos días, mantuvo una agitada agenda de reuniones con dirigentes políticos de Argentina y Bolivia, y concedió entrevistas a algunos medios de comunicación del país, entre ellos Página/12 . Junto al expresidente, llegaron al país el exvicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera y el excanciller Diego Pary.

El ministerio del Interior aclaró que la solicitud de refugio de morales sigue en trámite. La Comisión Nacional para los Refugiados (organismo que depende del Ministerio del Interior) remarca que entre los derechos de las personas que obtienen esa condición está el de no "no ser devueltos, expulsados o extraditados al país donde su vida, integridad, libertad o seguridad estén en peligro".

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Un grupo de feministas ingresó al Congreso rechazando el proyecto. Imagen: AFP

Mientras se estaba desarrollando la sesión, un grupo de feministas ingresó al Congreso para manifestarse en contra del proyecto. Pedían que se apruebe la paridad de género en la elección de los constituyentes que redactarán la nueva Carta Magna.

 

La Cámara de Diputados de Chile aprobó el llamado a plebiscito para la redacción de una nueva Constitución. Los diputados tuvieron que votar una reforma a la actual Constitución ya que no permitía el llamado a la consulta popular. También aprobaron los artículos que regularán todo el proceso de reforma. Mientras se estaba desarrollando la sesión un grupo de feministas ingresó al Congreso para manifestarse en contra del proyecto. Pedían que se apruebe la paridad de género en la elección de los constituyentes que redactarán la nueva Carta Magna. Finalmente la Cámara rechazó tanto ese pedido como el de un cupo mínimo para independientes e indígenas.

Los diputados tuvieron que alcanzar una mayoría de dos tercios para modificar la actual Constitución de Chile, ya que no permitía llamar a plebiscito para una reforma de la Carta Magna. Tras duras negociaciones la Cámara votó la reforma por 127 votos a favor, 18 en contra y cinco abstenciones. Ahora el proyecto pasó el Senado donde deberá ser ratificado. De esta manera la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) parece tener los días contados.

Por falta de quórum se rechazaron las disposiciones que contenían la paridad de género y otras para asegurar la inclusión de independientes y de grupos indígenas. En la previa había posiciones encontradas dentro de sectores minoritarios de la derecha chilena sobres estos puntos. Pero la amenaza del principal partido de gobierno, la Unión Demócrata Independiente (UDI), de rechazar por completo la reforma Constitucional para habilitar el plebiscito, alineó a todos sus partidos. El artículo sobre paridad contó con 80 votos a favor, 62 en contra y 7 abstenciones, pero necesitaba llegar a los dos tercios de los votos. Desde la oposición criticaron a los diputados del frente que encabeza Sebastián Piñera. "Las manifestaciones no se van a detener; la derecha va a seguir provocando que haya más gente en las calles", dijo la diputada del opositor Frente Amplio, Camila Rojas.

La votación en el Congreso estuvo marcada por manifestaciones de grupos feministas que exigieron la inclusión de la paridad. Varias mujeres irrumpieron durante el debate al grito de "¡Alerta machista, que todo el territorio se vuelva feminista!". Tras ser desalojadas interpretaron en las puertas del Congreso la famosa performance "Un violador en tu camino". "La constitución será con nosotras o no será", dijo durante el debate la diputada Catalina Pérez del opositor Revolución Democrática (RD). También desde la bancada del Partido Socialista (PS) criticaron el rechazo a la paridad de género. “Logramos echar abajo tierra la Constitución de Pinochet. Y en ese sentido, encuentro impresentable que pretendamos construir una nueva Carta Magna sin mujeres, pueblos originarios e independientes. No se puede construir una nueva casa inclusiva, partiendo por la exclusión", sostuvo la diputada Daniella Cicardini (PS).

El acuerdo que alcanzaron los diputados establece la realización del plebiscito el 26 abril de 2020. Allí la ciudadanía deberá responder dos preguntas: si se quiere o no una nueva Constitución y qué tipo de órgano la redactará. Las opciones son una Comisión Mixta Constitucional o una Convención Constitucional. La primera estará integrada en partes iguales por parlamentarios en ejercicio y ciudadanos elegidos para la ocasión. La Convención Constitucional, en cambio, estará formada solamente por personas elegidas para esa finalidad

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