Evo Morales: "Buscamos un candidato de unidad que garantice el modelo económico"

Morales visitó Página/12 donde relató las causas y las consecuencias del golpe en su país. Su tarea en la Argentina como jefe de campaña del MAS.

 

Evo Morales no pasa inadvertido y por donde anda genera revuelo de adhesión y solidaridad. Su visita a la redacción de PáginaI12 no fue la excepción. La totalidad de sus trabajadores esperó el fin de la entrevista para brindarle su respaldo a voz en cuello. El presidente de Bolivia, depuesto por un sangriento golpe cívico-militar, considera que es posible que su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), pueda ganar de nuevo las elecciones. Para ello trabaja desde Buenos Aires como el jefe de la campaña electoral,  aportando su experiencia de una vida de militancia y como gobernante los últimos 14 años. Desde su condición de refugiado político, asegura que está en la búsqueda del mejor candidato que debe ser el que garantice la unidad. 

--¿Cómo están sus hijos?

--Estuvimos en contacto permanente desde que llegué a México. Ellos tenían la posibilidad de salir hacia otro continente por ofrecimiento de varios embajadores de otros países. Sin embargo, tanto Evaliz como Alvaro decidieron venirse a la Argentina y garantizamos su presencia. Ahora estamos superando el miedo de esos días. Lastimaron a todos pero especialmente a Evaliz. A Alvaro no porque no se mete mucho en temas políticos. Solo recibía un poco de amenazas en donde vivía en la ciudad de Cochabamba. Alvaro tenía la posibilidad de continuar estudiando en Europa, tenía posibilidad de ir a Italia o Alemania pero me dijo que se quiere quedar acá y agradezco al pueblo argentino y al Gobierno por garantizar su presencia y seguridad. 

--¿Tuvo miedo por ellos?

--Evaliz estuvo en peligro. A ella le interesaba la política pero ahora quedó un poco asustada. La amenazaron a ella y a través de las redes. La que más sufrió fue mi hermana porque le quemaron la casa pero ahora está todo bien. Mantenemos contacto por teléfono. 

--¿Es por este contexto que decidió irse de Bolivia?

--(Piensa) Soporté tantas cosas en el pasado como cocalero, dirigente sindical, diputado. ¡Estuve muchas veces detenido! ¡En algún momento comenté que en mi carrera política solo faltaba el asilo y el refugio y ahora los completé! Y todo por ser anti-imperialista. Todo por nuestra patria grande, por luchar por los más humildes y por la dignidad y soberanía. Y como soporté tantos procesos, desde mi época de dirigente sindical donde los presidentes del neoliberalismo me procesaron por terrorismo. Sufrí expulsión del congreso nacional en 2002 por instrucción de la embajada de los Estados Unidos. El plan era impedir que me presente a las elecciones presidenciales. La historia se repite y se repite para los presidentes de izquierda, para los presidentes del pueblo. En estos tiempos hubo todo tipo de golpes. Me hicieron de todo pero yo les digo que no tengo miedo. En los días previos (al golpe) tuvimos reuniones y varios ministros recomendaban salvar la vida. Lo decían llorosos pero entendí que era necesario salvar la vida. Lo cierto es que todos esos días de noviembre estuve bajo la lupa de Estados Unidos. 

--¿La presidenta de facto Jeanine Áñez puede dificultar su regreso a Bolivia? 

--No sé si soy expresidente, tal vez sigo siendo el presidente porque mi texto de renuncia no ha sido aprobado ni rechazado.

--Bueno, formalmente usted todavía es presidente porque su mandato culmina el próximo 22 de enero. 

--Es verdad, por eso a mí y por Constitución tienen que hacerme un juicio de responsabilidades. Por eso cuando la presidenta de facto autonombrada habla como si fuera una fiscal no se entiende y amenaza con detenerme. Ellos siempre dijeron que respetaban la independencia de los poderes, de los órganos. Pero ahora piden detenciones.

--Esto fue un golpe instigado por EE.UU. donde llamó la atención la participación de las fuerzas armadas al estilo tradicional. 

--Creo que los Estados Unidos no nos perdona que sea un indio sea presidente que garantiza estabilidad política, crecimiento económico, reducción de la pobreza, la nacionalizaciones. En tiempos de neoliberalismo la renta petrolera era de 3000 millones de dólares. A partir de nuestro gobierno, entre 2006 y 2013 llegamos a 38 mil millones de dólares. Recuerdo que a poco de asumir recibimos el mensaje de que no iban a invertir en nuestro país y el me llamó el presidente (Néstor) Kirchner: Evo, si no invierten voy a invertir en Bolivia. Eso fue muy importante para un país que tiene 10 millones de habitantes.

--Y ahora está el litio.

--Ese es un tema central. Hemos demostrado lo que siempre dijimos en foros internacionales como el Foro de San Pablo que otro mundo es posible. Y lo hemos demostrado nosotros, en Bolivia que es posible otro mundo sin el Fondo Monetario Internacional. Sin el sistema capitalista. Nuestro delito fue comenzar a industrializar el litio. La mentalidad de los países centrales es llevarse la materia prima por eso nosotros trabajamos en la producción de las baterías de litio. Estaba programado para el próximo año la producción de 400 toneladas de carbono carbono litio.  El año pasado inauguramos una planta grande para producir cloruro de potasio de donde exportamos 15 mil toneladas a Brasil y una pequeña parte a Chile. Está el hidróxido de litio. La planta estaba prevista un plan que incluía 41 plantas de las cuales 14 solamente de litio litio. Luego, por una cuestión de mercado convocamos a socios. Se adjudica a China y  Alemania. Entonces que Estados Unidos se quede afuera de esta gran industria del litio, que es el futuro energético, no nos perdonan no estaba Estados Unidos. Por eso digo que esto fue un golpe del litio.

--¿Esos contratos quedaron seguros con Alemania y China? 

--Este gobierno podría intentarlo. Incluso alguna vez hablé con técnicos argentinos y les decía que debíamos hacer una alianza con la Argentina para industrializar nuestro litio. Hace cuatro años cinco años, Alvaro García Linera dijo que en el momento que tengamos la gran industria del litio como Estado vamos a poner el precio del litio para el mundo. 

--En ese momento se convirtieron en enemigos de los Estados Unidos. 

--Sí, en ese momento. 

--Allí comenzó a pergeñarse el golpe de Estado.

--Claro, comenzaron a usar eso del fraude. ¿De qué fraude me hablan? Ustedes saben que yo vengo de la cultura indígena originaria que nos enseña que lo más importante es no robar, no mentir y no ser flojos. Y esto lo hemos incorporado en nuestra Constitución. Entonces, ¿robar, mentir, que hagan fraude? No, no lo entiendo, no es posible. En mis reuniones con los organismos constitucionales les dije siempre que cumplan con su deber. Ahora de acuerdo un informe de la OEA. Realizaron una observación de 225 mesas y dijeron que había fraude porque en esas mesas el MAS obtenía el 70, 80 y el 90 por ciento. En el campo obteníamos más pero ellos dijeron que era fraude. Les digo que sin esas mesas igual ganábamos en la primera vuelta. Y lo mismo iba a ocurrir con el informe de la OEA y con las observaciones que hizo. El verdadero fraude es el informe de la OEA. 

--La oposición dijo también que si había una segunda vuelta usted iba a ser derrotado. A partir de lo sucedido está claro que no buscaron esa alternativa. 

--No para nada, pero igual hubieran perdido. Porque aquí estamos con el pueblo o estamos con el imperio. Aquí estamos con las privatizaciones o con las nacionalizaciones. Que digan que hay una tercera opción no la entiendo porque está la derecha y la izquierda. Para mí eso no es hacer política. Finalmente acaban siendo la derecha con ese discurso. 

--¿Le dolió la actitud de las Fuerzas Armadas?

--Me dolió la traición de las Fuerzas Armadas. Yo no pude entender. Fue una conspiración abierta. No entiendo cómo los militares podían decir "somos soldados antiimperialistas y apoyamos el proceso". Me ha dolido porque nosotros los hemos equipado. Cuando llegamos al gobierno recuerdo que no teníamos aviones ni helicópteros en medio de una crisis de inundaciones y que Argentina nos ayudó. Brasil, Venezuela de Chávez, hasta Chile nos ha ayudado para combatir las inundaciones. Había un solo helicóptero, caído hace tiempo. Ahora hay 25 helicópteros y veo en la televisión a helicópteros disparando a mis hermanos, matando a mis hermanos. Eso duele.

--Como jefe de campaña del Movimiento Al Socialismo, ¿cómo y desde dónde hará campaña para las futuras elecciones?

--Bueno, ya estamos en campaña. Estamos sosteniendo algunas reuniones. Gracias de verdad, estoy muy agradecido con el presidente Alberto Fernández. Ayer (por el lunes) nos hemos reunido con la vicepresidenta Cristina Fernández. Escucho sus recomendaciones, sus sugerencias. Entiendo perfectamente mi responsabilidad como refugiado, sobre cuál debe ser mi comportamiento político. Aportar mi experiencia para los nuevos políticos no solamente de Bolivia, sino también latinoamericanos.
Cuando uno hace campaña sin ser candidato gana más autoridad. No siempre uno tiene que ser candidato para hacer campaña. No soy presidente, o tal vez legalmente lo sea, pero ese es un debate jurídico. No soy candidato. Hay nuevos líderes hombres y mujeres, profesionales también. Antes solamente éramos campesinos, pero ahora hay otros sectores sociales. Vamos a organizarnos. Dos mil, tres mil compañeros me llaman telefónicamente.

--¿Qué perfil debería tener el candidato del MAS?

--Un candidato de unidad, que es difícil de encontrar. ¿Por qué Alvaro (García Linera) y yo dijimos que no seremos candidatos? Para unir a Bolivia, para que no haya confrontación. A veces me pregunto por qué siempre hay tanto miedo a Evo. Yo estaba habilitado constitucionalmente para ser candidato. Ahora es difícil que algún compañero pueda unir regiones o sectores sociales, que incluya el derecho del campesino indígena originario pero también el de la clase media profesional, que es otro movimiento importante. Alguien primero con compromiso político, con mucha conciencia social. Inclusive con mucho conocimiento y capacidad profesional. Nuestro fuerte fue el tema económico. Quién puede garantizar el crecimiento económico. Por ejemplo, nosotros desde el momento que llegamos al gobierno nunca hemos prestado ni un dólar del Banco Central de Bolivia para pagar los sueldos aguinaldos. El 10 de noviembre de este año la dictadura de Añez, Camacho y Mesa pidió prestados 2800 millones de bolivianos para pagar los salarios. Me duelen dos cosas: los muertos y que estén destrozando la economía. Con un paro en la ciudad de Santa Cruz solamente se pierde cada día 3.5 millones de dólares de acuerdo a los datos que tenemos. Entonces hay que buscar un perfil de candidato que pueda garantizar la unidad pero también el tema de crecimiento económico, porque es nuestro fuerte. La gente ya está pidiendo que sería bueno que busquen y debatan candidatos indígenas o no indígenas, sectores del altiplano o del Valle o del oriente.

--¿El candidato tiene que ser indígena?

--Que sea indígena es importante, pero también que sea un compañero profesional. El voto indígena no está en debate, es un voto sólido. Pero quién puede captar también el voto de clase media clase profesional, inclusive de inversionistas. Si alguna empresa dice que va a seguir apoyando porque les garantiza el crecimiento económico, porque garantiza la estabilidad económica. Ese es el debate que tenemos. 

--Usted dijo que estuvo reunido con Cristina Kirchner. ¿De qué hablaron?

--Es una buena compañera con mucha experiencia. Yo me acuerdo, por ejemplo, en su gestión de presidenta que EE.UU y Canadá nos habían bloqueado la venta de trigo y harina para el pan. Antes no podíamos producir en nuestro país nuestro pan.
Si faltaba pan, Evo era el culpable del sabotaje del imperio norteamericano. Entonces llamé a la hermana Cristina para que me venda trigo y harina. Me mandó trigo y lo resolvimos. Tengo mucho respeto, conversamos muchos temas importantes.

--¿Hubo diferencia en el trato para con usted entre el gobierno de Mauricio Macri y el de Alberto Fernández? 

--Yo quiero pedirle disculpas como refugiado. No tengo nada que decir sobre temas políticos económicos del país. Disculpe. Es por respeto al acuerdo del estatuto que tenemos.

--¿En el marco de esta campaña electoral piensa residir en una provincia del norte argentino para estar más cerca de Bolivia?

--Eso vamos a ver oportunamente. Aquí me siento más seguro gracias al gobierno argentino y al pueblo argentino que me sorprende y me da mucha energía. Para hacer política se necesita fuerza y energía y eso me lo da gente que me alienta. Mi centro de operación va a ser Buenos Aires.

--En la Argentina hay una comunidad boliviana muy grande. ¿Eso le da más valor, esperanza de poder revertir la situación en su país? 

--Hemos realizado muchas reuniones, incluso hay gente que quiere hacer huelga de hambre. La autoproclamada sabe que en la Argentina y en el trópico ganamos por un gran porcentaje y por eso dicen que en esa zona y en la Argentina no va haber votación. Después dicen que Evo es antidemocrático. 

--¿El golpe lo sorprendió, no lo vieron venir?. ¿Reconoce algún error al respecto?

--Nos tomó por sorpresa porque ni la inteligencia de la Policía ni la de las Fuerzas Armadas advirtieron sobre lo que ocurría. En una reunión de gabinete, faltando dos tres semanas para el golpe, yo dije que se estaba preparando pero no me creyeron. Una mujer, una trabajadora del hogar consiguió mi teléfono y me llamó. Me contó que había escuchado en la casa de sus patrones que se preparaba el golpe de Estado. Comenté eso pero nadie me ha creído. Tampoco lo he creído, soy sincero. Pero porque derrotamos a otros golpes. Pero para este hubo mucho dinero. Por ejemplo, hubo obreros de la construcción que ganan 120 bolivianos pero para bloquear carreteras le pagaban 300 bolivianos y por eso han dejado de ser obreros. Había mucha plata, mucha plata. Nos han sorprendido y nos hemos confiado.

--Ante ese escenario, con tanto dinero dando vuelta, ¿cree posible dar vuelta el resultado?

--Me imagino que se va a ser bastante complicado dar vuelta pero no imposible. Debemos tener veedores internacionales y yo estaba pensando en Naciones Unidas y el Centro Carter, también algunos países amigos de Europa pero no debe ser la OEA. Mi recomendación a los políticos de izquierda, a los presidentes progresistas, al gobernante que están con su pueblo: no confíen en la OEA. La OEA es el mejor instrumento de los Estados Unidos. La hemos visto de cerca. Vimos cómo la OEA se plegó al voto al golpe de Estado. 

--¿Qué es lo que extraña de la Presidencia?

-- El trabajo. Bolivia tiene nueve departamentos y cada día visitaba hasta cinco de esos departamentos. Comenzábamos a las cinco de la mañana hasta las 11 o las 12 de la noche. Alguna vez algún ministro me dijo de no trabajar desde las cinco de la mañana. Es inhumano vivir así, decían (y lanza una carcajada que es acompañada por Gabriela Montaño, su ex ministra de Salud)

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El movimiento social francés, vigente entre paros y navidades

Continúa la protesta contra la reforma de pensiones de Macron

A pesar de las incomodidades que acarrean, las huelgas en los transportes públicos aún gozan de un respaldo mayoritario. 

 

Frío y paciencia. Por estas fechas de compras navideñas los centros comerciales están repletos de gente hasta tal punto que suelen formarse grupos enormes en torno a las cajas y los mostradores donde se envuelven las compras con papel regalo. Ahora los grupos no están adentro sino afuera: en las paradas de los autobuses, en los andenes del Métro o de las estaciones de trenes. El movimiento social desatado por la reforma de las pensiones sigue vigente y con mucha fuerza. Los transportes públicos son escasos y entre las navidades y los paros los parisinos han ido a buscar al fondo de si mismos la convicción y la tolerancia. Todos estás concernidos. 

A pesar de las incomodidades que acarrean, las huelgas en los transportes públicos gozan aún de un respaldo mayoritario. Una encuesta realizada este fin de semana por la consultora IFOP indica que 54% respalda las huelgas. Al mismo tiempo, la encuesta revela que la sociedad está de acuerdo con una buena parte de las medidas anunciadas por el primer ministro Edouard Philippe, pero se opone mayoritariamente a que la edad de la jubilación se extienda hasta los 64 años (63%°) Ese ha sido precisamente el eje más polémico de la reforma, el que prolongó el movimiento social y el que cambió la relación de fuerzas en el movimiento sindical. 

Hasta que no se supo el contenido completo de las transformaciones hacia un régimen universal de jubilaciones, el sindicato reformista CFDT se mantuvo afuera del movimiento de oposición. No obstante, cuando el Ejecutivo expuso los detalles, la CFDT juzgó que la posibilidad de que se amplíe la jubilación a los 64 años representaba “una línea roja” que el gobierno atravesó. De ahí en más, la CFDT se unió a la CGT, FO y FSU, llamó a la huelga para este martes 17 y puso como condición el retiro de esa disposición.

La portavoz del gobierno, Sibeth Ndiaye, reiteró este lunes que la “reforma permanece, no la retiraremos”. La semana, con todo, empieza a teñirse de negro, tanto para la población como para el gobierno. El Ejecutivo perdió a la figura clave de la reforma, Jean-Paul Delevoye, el ahora exComisionado para las jubilaciones, autor del informe que dio lugar a la reforma y motor de la misma. Jean-Paul Delevoye fue forzado a la renuncia luego de que se descubriera un claro conflicto de intereses. El responsable se había olvidado de declarar ante la Alta autoridad para la Transparencia de la vida pública (HATVP) 13 funciones que estaba ejerciendo, algunas honoríficas, otras remuneradas. ”Mi error es de una ligereza culpable. Pago por eso. Es la dura ley de la responsabilidad, del ejemplo y de la transparencia”, Delevoye. El gobierno extravió en el peor momento a un hombre de centro derecha respetado incluso por los sindicatos, pero, al final, manchado por un conflicto de intereses. 

La Navidad que se avecina es un factor más de presión para el presidente Emmanuel Macron. Navidad es sinónimo de vacaciones de invierno, de decenas de miles de personas que viajan para estar con sus familias y de consumo. Las tres constantes de cada año están amenazas por el movimiento social cuya clave, hoy, sigue siendo la postura de la CFDT y de su líder, Laurent Berger, quien antes apoyaba la reforma. Con su cambio de postura, el Ejecutivo no sólo perdió a un aliado sino, también, la ventaja que le daba poder construir un relato público para acusar a la CGT de radical. Con Laurent Berger en el mismo campo que las demás fuerzas sindicales se reduce el margen de negociación. 

En un par de días, el gobierno se quedó sin Monsieur Retraite (El Señor Jubilación) y el sindicato que estaba a favor de la reforma. De aquí al próximo fin de semana todo apunta a permanecer en pie, tanto el conflicto como las largas caminatas para regresar a casa. 

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El Gobierno de México sube por segunda vez en menos de un año el salario mínimo

La medida supone el mayor incremento a las compensaciones en más de 40 años en un entorno económico marcado por la parálisis en el primer año de López Obrador

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha vuelto a dar un importante impulso al salario mínimo. Este lunes se ha anunciado un incremento del 20% a las compensaciones que entrará en vigor en 2020. Se trata del segundo anuncio de subida que hace el Ejecutivo del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en menos de un año. A finales de 2018, el presidente anunció, poco después de asumir el cargo, un incremento del 16%. Unos 3.44 millones de trabajadores mexicanos se verán beneficiados por lo que es el mayor incremento al mínimo en más de 40 años.

Con el aumento, el salario mínimo pasará de 102.68 pesos a 123.22 pesos diarios, unos 6.5 dólares. El incremento es menos pronunciado, del 5%, en la frontera, donde el monto subirá de 176.72 pesos diarios a 185.56 (9.7 dólares). La zona fronteriza ya había visto subir al doble el mínimo en cuanto López Obrador asumió la presidencia, en diciembre de 2018. “Es una buena noticia, lo cierto es que no pensaba que se iba a lograr esto en un año de Gobierno”, admitió en Palacio Nacional el mandatario tras anunciarse el acuerdo entre los trabajadores y la patronal.

La actualización que el Gobierno del Morena hace del salario mínimo es el más importante en 44 años. La secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, dijo este viernes que la muy esperada subida de diciembre pasado no impactó las variables macros que muchos vaticinaban. “En lo que va de 2019 la inflación no solo no se ha disparado, sino que ha sido de las más bajas en los últimos cuatro años”, presumió la ministra. El aumento del mínimo tampoco tuvo efecto sobre la creación formal de empleos, pues se han generado 724.000 puestos de trabajo formales. Muchos de ellos, no obstante, dependen de los programas de apoyos y becas creados desde la secretaría de Trabajo, como Jóvenes construyendo el futuro.

La patronal también estuvo presente en el anuncio de la medida. “Tenemos un sentido de consenso. Es a través del salario donde demostramos claramente nuestra responsabilidad social”, dijo Carlos Lomelí Salazar, del Consejo Coordinador Empresarial. El empresario se comprometió, a nombre de las organizaciones reunidas, a que las familias reciban un salario de al menos 6.500 pesos mensuales (343 dólares). Esta cantidad representaría el piso de la línea mínima de bienestar dibujada por el Coneval, la institución que mide la pobreza en México. Salazar calcula que dos millones de familias están por llegar a esa marca próximamente. En México hay 52.4 millones de pobres, según cifras oficiales.

La medida pretende poner freno a una precipitada caída, superior al 70%, del poder adquisitivo. López Obrador ha reconocido que eso tardará aún. “Va a llevar tiempo, siendo realistas, porque esto no se resuelve por decreto”, añadió el presidente.

El anuncio es una buena noticia en un entorno económico marcado por la parálisis en el primer año de la Administración de López Obrador. El Banco de México, recientemente, modificó a la baja la cifra de crecimiento para 2019 y lo ubicó en un rango que va de 0,2% hasta territorio negativo. El Gobierno se ha mostrado optimista con la idea de que el nuevo tratado comercial para América del Norte, el T-MEC, y un ambicioso plan de infraestructura sean los motores para sacar la economía mexicana del atolladero.

Por LUIS PABLO BEAUREGARD

México 16 DIC 2019 - 23:33 COT

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La ONU denuncia violaciones a los derechos humanos en Chile

La Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU constató que la policía chilena torturó a personas detenidas. Las conclusiones comprometen a la administración de Sebastián Piñera

La Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU (Acnudh) denunció graves violaciones a los derechos humanos durante la represión en Chile. El organismo presidido por Michelle Bachelet constató uso excesivo o innecesario de la fuerza. También sostuvo que la policía chilena torturó a personas detenidas. Según el informe emitido por la Acnudh las fuerzas de seguridad utilizaron la violencia en forma desproporcionada: lesionaron, mataron, torturaron, ejercieron violencia sexual y detuvieron arbitrariamente. Otro duro golpe para el presidente Sebastián Piñera.

La misión de la ONU visitó Chile entre el 30 de octubre y el 22 de noviembre para verificar denuncias sobre violaciones a los derechos humanos. La jefa del equipo, Imma Guerras-Delgado, dijo que existen razones fundadas para sostener que desde el 18 de octubre, día en que comenzaron las protestas, se registró un elevado número de violaciones graves a los derechos humanos. Estos hechos se cometieron en todo el país, pero en su gran mayoría en la Región Metropolitana (Santiago) y en contextos urbanos, precisó el informe publicado por el organismo luego de su visita al país.

Según lo observado por la misión de la ONU en Chile, Carabineros incumplió de forma reiterada con el deber de distinguir entre manifestantes violentos y aquellas que se movilizaron pacíficamente. "Carabineros utilizó fuerza no letal cuando la manifestación fue pacífica, con el objetivo aparente de dispersar la manifestación o evitar que los participantes llegaran al punto de reunión", advierte el texto. También subraya el uso desproporcionado y a veces innecesario de armas no letales. “En particular escopetas antidisturbios pero también gases lacrimógenos, utilizados a corta distancia (..) tanto durante manifestaciones pacíficas como en el contexto de enfrentamientos violentos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, especialmente por parte de Carabineros", informó la Acnudh. El organismo pudo observar que estos hechos lejos de ser aislados se replicaron en muchas ocasiones. "Ciertas violaciones a los derechos humanos, en particular el uso indebido de armas menos letales y los malos tratos, son reiteradas en el tiempo, en el espacio y con respecto a quienes son los supuestos perpetradores y las víctimas", subraya el texto.

La Oficina de la Alta Comisionada llamó la atención por la gran cantidad de personas que sufrieron lesiones oculares durante las protestas. "El número alarmantemente alto de personas con lesiones en los ojos o la cara da cuenta de una grave violación. Preocupa en particular la utilización de perdigones que contienen plomo", señala el informe. Según el organismo la policía chilena ejerció tortura contra los detenidos. "Un gran número de personas arrestadas y detenidas fueron maltratadas. Algunos de estos casos, incluidos los de violencia sexual, simulación de ejecuciones y amenazas de que las personas serían `desaparecidas', equivalen a tortura. Muchos de estos casos ocurrieron en lugares sin cámaras de vigilancia y con los perpetradores no debidamente identificados", explicita el texto.

También denunció que pese al gran número de denuncias y acciones judiciales aún no se identificó a los que las personas llevaron a cabo las acciones indebidas. El informe señala la falta de información pública por parte de las fuerzas de seguridad sobre las acciones que llevaron a cabo para para garantizar la rendición de cuentas. Junto a esto, la ONU también documentó cuatro casos de privaciones arbitrarias de la libertad y muertes ilícitas que involucran a agentes del Estado. Además da cuenta de numerosas detenciones indiscriminadas que podrían ser consideradas arbitrarias a la luz de las normas internacionales.

La represión durante las marchas dejó 23 muertos, 352 personas con lesiones ocularespor disparos de perdigones, y miles de denuncias de heridos y detenidos. Según un informe de Carabineros, los detenidos fueron 18.359, de los cuales 9.716 fueron por desórdenes y 4.991 por saqueos.

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Evo Morales se asila en Argentina y será reconocido como refugiado "en pocas horas"

El canciller Felipe Solá ha concedido el permiso de entrada en el país al expresidente boliviano, que renunció al cargo forzado por un golpe de Estado, con la condición de no hacer "declaraciones políticas" en el país.

 

El expresidente de Bolivia Evo Morales arribó el jueves a Argentina, dijo el canciller Felipe Solá a un canal de noticias local, y agregó que al líder indígena se le otorgaría la condición de refugiado en las próximas horas.

Morales llega al país sudamericano tras haberse asilado a mediados de noviembre en México, a los pocos días de renunciar a su cargo en medio de una crisis política en Bolivia por la acusación de la Organización de Estados Americanos de irregularidades en las elecciones presidenciales de octubre.

 El líder indígena había obtenido su cuarto mandato consecutivo en esos comicios. Morales renunció tras un golpe de Estado apoyado por altos de estamentos del Ejército y de la Policía, que denunciaron irregularidades en el proceso ilectoral. Dichas irregularidades, denunciadas por la Organización de Estados Americanos (OEA), han quedado en entredicho con el paso de las semanas.

"Les he dado asilo para que entren al país", dijo Solá a la cadena de televisión TN, donde explicó que el exmandatario aterrizó en la mañana del jueves en el aeropuerto internacional de Ezeiza, acompañado del exvicepresidente Álvaro García Linera y otros ciudadanos bolivianos.

"La condición de refugiado la da el Ministerio del Interior, se la va a conceder supongo que en pocas horas", explicó Solá, quien agregó que se le solicitó a Morales "el compromiso de no hacer declaraciones políticas en Argentina".

Argentina limita con Bolivia en su frontera noroeste y el país cuenta con una importante comunidad inmigrante de ciudadanos bolivianos. Los hijos de Morales, Evaliz y Álvaro, se encuentran en Argentina desde finales de noviembre

12/12/2019 15:54 Actualizado: 12/12/2019 17:24

REUTERS

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Jueves, 12 Diciembre 2019 06:55

Una reforma de pensiones que no convence

Una reforma de pensiones que no convence

Críticas de sindicatos y partidos políticos opositores en Francia 

Las centrales sindicales fijaron para el próximo 17 de diciembre una nueva jornada de huelgas y protestas en todo el país.

El proyecto para reformar el sistema de pensiones francés salió hoy de la nebulosa y, fuera del patronato, no convenció a ninguno de los actores sociales. Sindicatos y partidos políticos cuestionaron la reforma presentada por el Primer Ministro Edouard Philippe al cabo de dos años de negociaciones, varios meses de tergiversaciones y casi una semana de fuertes huelgas en los transportes públicos. El Ejecutivo introdujo algunas concesiones a los sindicatos, pero, en lo global, resguardó la arquitectura de una jubilación “universal por puntos” tal como la definió el presidente Emmanuel Macron cuando aspiraba a la presidencia en 2017. ” Injusto”, ”un engaño”, ”todos pierden”, la oposición política y los sindicatos salieron de inmediato a demoler una reforma que, lejos de ser decorativa, transforma en muchos aspectos la estructura de las pensiones. La consecuencia social era previsible: las centrales sindicales llamaron a continuar el movimiento y fijaron para el próximo 17 de diciembre una jornada de huelgas y protestas.

 

Entre el momento en que se cristalizó el conflicto y el anuncio del contenido de la reforma el Ejecutivo perdió un aliado de mucho peso. El sindicato CFDT no había participado en las huelgas, pero ahora dio vuelta su posición. Su Secretario General, Laurent Berger, declaró que “se acababa de atravesar una línea roja”. La CGT, el principal motor de la protesta, acusó al Primer Ministro de haberse “burlado de todo el mundo”. La reacción revela el trastorno profundo del equilibrio de fuerzas. En lo concreto, los sectores políticos y sindicales que tenían un perfil reformista y, por consiguiente, estaban de acuerdo con un cambio en el sistema de jubilaciones lo empiezan a cuestionar fuertemente. Según el plan presentado por el jefe del Gobierno, la edad legal de la jubilación se mantiene a los 62 años, pero con una variable que extiende “la edad del equilibrio a los 64 años”. Así, la sospecha de que la reforma conduciría a trabajar más años se confirma sin ambigüedad.

El patronato francés, agrupado en el Medef, está satisfecho. Este sector conserva todos sus privilegios. Sin embargo, más allá de los círculos patronales no hay nadie que adhiera a la línea oficialista. A la izquierda, el líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, juzgó que “Macron acaba de instaurar la jubilación a los 64 años”. Los ecologistas hablan de “fractura” del país, los socialistas de “norme injusticia”, los comunistas de un “sacrificio” y la extrema derecha de “reforma terrible”.

Envuelta en las formulaciones técnico retóricas aparece una realidad ya adelantada por el sindicalismo: habrá que trabajar más, aportar más y, en suma, ganar menos. El principio de una jubilación universal por puntos contaba, hasta ayer, con muchos adeptos. Personalidades como Thomas Piketty (autor del libro El Capital en el Siglo XX) alentaban una restructuración de las pensiones en esa dirección para que hubiera menos desigualdades entre los regímenes especiales (hay 42). Incluso la opinión pública defendía (76%) la urgencia de una reforma capaz de preservar la originalidad del sistema por reparto al mismo tiempo que introducía más equidad en los cálculos. La reforma presentada por el primer ministro asusta, no solo por la variable de los 64 años sino, también, porque amenaza con romper definitivamente con el sistema solidario que rige desde finales de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Dicho sistema ya ha sufrido muchas alteraciones justificadas por la competencia mundial, el multilateralismo o la globalización. 

En 2003 y 2010 hubo dos reformas del sistema de pensiones. En 2016 se trastornó la ley laboral con el fin de adaptarla a los imperativos de la competitividad de las empresas y en 2018 Emmanuel Macron llevó a cabo una reforma sustancial de la compañía nacional de ferrocarriles, la SNCF. En cada caso hubo huelgas y manifestaciones sin que los actores sociales lograran preservar sus derechos. El año 2019 apunta a terminar como concluyó el anterior y empezó este: manifestaciones, enfrentamientos, bloqueos y gases lacrimógenos. En 2018-2019 fueron los chalecos amarillos, en 2019-2020 serán las pensiones las que mantendrán ardiente la llama social. Pasado, presente y futuro, nuevas generaciones, ya jubilados o por venir, todo el mundo está concernido por la reforma. Ferrocarriles, educación nacional, policías, hospitales, profesiones liberales y hasta los miembros de la Opera de Paris, hoy en huelga, se preparan a pasar una navidad en pie de guerra social. El primer ministro, Edouard Philippe, se anotó un punto histórico: aspiraba a apaciguar al país y dividir a los contestatarios y a los sindicatos, pero alcanzó la meta opuesta: todos se aliaron contra él. La reforma reveló al final su auténtica naturaleza. No se trataba únicamente de “retocar” la arquitectura sino de introducir recortes y economías.

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La huelga en Francia paralizó el transporte público

Trenes, subtes, colectivos o aviones: viajar resulta una hazaña en estos días

Hubo cerca de 700 kilómetros de embotellamientos entre las rutas de la periferia y París y lo mismo ha ocurrido en otras grandes ciudades del país. 

 

 Francia sigue caminando sobre la cuerda de la incertidumbre y de la huelga. Desde finales de la semana pasada, la huelga lanzada por los sindicatos contra la reforma del sistema de pensiones ha paralizado el transporte público. Los porcentajes de participación han sido y continúan siendo elevados y, hasta que el Ejecutivo no haga público el contenido completo de la reforma, la batalla social seguirá en pie y la gente caminando. Este lunes hubo cerca de 700 kilómetros de embotellamientos entre las rutas de la periferia y la capital francesa y lo mismo ha ocurrido en otras grandes ciudades del país. Trenes, subtes, micros o aviones, viajar resulta en estos días una hazaña.

Este martes 10 de diciembre puede ser peor. Los sindicatos (CGT y Fuerza Obrera) reactivaron para mañana una nueva huelga nacional con el objetivo de forzar al gobierno a corregir el borrador de la reforma. Siguiendo la promesa hecha durante la campaña electoral para las elecciones presidenciales de 2017, el presidente Emmanuel Macron presentó las grandes líneas de una reforma que apunta a unificar los 42 regímenes jubilatorios existentes en uno solo a partir de un sistema donde el cálculo se hará mediante puntos. Como los cambios previstos afectan sobre todo a los ferroviarios, ello explica la altísima adhesión en ese sector.

París es en estos días un caos. Los turistas que llegaron la semana pasada ya tienen cierta experiencia. Los que lleguen en estos días deberán tener una paciencia de monje, piernas sólidas, abrigos para el invierno y también suerte. Encontrar una bicicleta o una trotinette (monopatín) libre es como sacarse el número de la lotería. Los parisinos ya curtidos en el uso de las dos ruedas son los más felices. En medio de un enjambre incalculable de autos y nervios son los únicos que logran llegar a destino. 

A quienes vengan por estas fechas les quedan un par de alternativas: caminar, traer una mini bicicleta plegable en el equipaje o comprar una en París. Si hay alguien que ya ganó con la huelga es la empresa Blablacar y su aplicación. Blablacar es una idea que consiste en compartir el auto entre determinados trayectos con otras personas desconocidas inscriptas a través de la aplicación. La idea ecológica se tornó en una excelente estrategia en un momento de urgencia social. Pese a las trabas y al hecho de que la huelga se instala en el periodo de las fiestas de Navidad, la opinión pública todavía respalda al movimiento. Según una encuesta publicada este fin de semana, 53% de los franceses respalda la huelga. El movimiento ingresa en su cuarto día sin que se intuya un debilitamiento o un cambio de posición, ni por parte de los sindicatos ni del gobierno. La intersindical promete que resistirán hasta que el Ejecutivo “retire el texto completo de la reforma”, según declaró este domingo el Secretario General de la CGT, Philippe Martinez. El problema, por ahora, es que el gobierno mantiene escondido el texto y recién este miércoles el primer ministro, Edouard Philippe, romperá el suspenso y la ambigüedad que ha acompañado desde el principio la presentación de la reforma. 

Mientras tanto, los sectores concernidos están muy movilizados, y en muchos casos hasta radicalizados. Basta con dar un par de vueltas en las terminales de los autobuses o en las estaciones de trenes de París para medir no sólo la dureza de un conflicto social sino, también, el encono del que es objeto Emmanuel Macron y la convicción de que “a este poder la única forma de derrotarlo es poniéndolo de rodillas” (Claude, sindicalista de la compañía nacional de ferrocarriles, SCNF).

La base sindical mantiene su motivación tanto como la base parlamentaria del presidente le exige que “sea claro”. La ausencia de una pedagogía transparente complicó el juego gubernamental hasta convertirlo en una encrucijada política. La reforma no apuntaba al principio a ahorrar como en años anteriores, sino a cambiar la metodología de cálculo y establecer así una suerte de equilibrio entre los regímenes existentes. 

En ese rediseño intervinieron dos factores: hay sectores (ferroviarios) que pierden privilegios adquiridos luego de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945): con el paso de las semanas, la variable presupuestaria (menos peso de la jubilación en el PIB) se introdujo entre los intersticios de la reforma. Esa posibilidad de una pérdida de derechos global o de la necesidad de trabajar más años es la que sembró tanto la confusión como la movilización contra el proyecto. 

Mayoritariamente, la gente siente que “hay gato encerrado” en el asunto, que de una u otra forma “se perderán derechos”, es decir, dinero. Al ala liberal del gobierno ceder ante la CGT le resulta una afrenta de clase. El éxito de la huelga y simpatía que acarrea el movimiento han cambiado las normas. Los sindicatos recuperaron su poder de convocatoria luego de un largo periodo de derrotas sociales. Recién el miércoles se sabrá hasta donde puede maniobrar un gobierno asustado por la amenaza de una insurgencia social generalizada.

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Lunes, 09 Diciembre 2019 06:23

Obsceno

El museo Guggenheim ofreció el año pasado al presidente Donald Trump un escusado de oro de 18 kilates, obra de Maurizio Cattelan llamada America, en préstamo para decorar la Casa Blanca. El magnate había pedido un Van Gogh.Foto del Museo Guggenheim

La semana pasada, entre la cacofonía del impeachment, el berrinche en la OTAN y las amenazas contra el país vecino (designar como terroristas a los cárteles mexicanos y el envío de inspectores para cuestiones de derechos laborales en México que, por cierto, no se respetan en Estados Unidos), brotaron varias noticias que por sí solas y/o en combinación son obscenas.

Primero, una combinación obscena: el régimen de Trump anunció la semana pasada que aprobó una medida que anula la asistencia alimentaria federal para unos 700 mil estadunidenses con el objetivo de expulsar a un total de 3 millones –entre ellos cientos de miles de niños– del programa para combatir hambre. Ese es el regalo de Navidad para los pobres.

En esa misma semana se reportó que el uno por ciento de los más ricos ahora concentran una riqueza de 35.4 billones de dólares, casi lo mismo que toda la clase media de Estados Unidos. Y el 10 por ciento más rico de los hogares ahora concentran 63.8 de la riqueza, casi el doble del total en manos de todos los demás, según estadísticas oficiales reportadas por Bloomberg.

Según algunos cálculos, las reducciones de impuestos otorgadas por el régimen actual a los más ricos supera un billón de dólares, mientras ese mismo gobierno busca ahorrar al reducir los programas para combatir el hambre entre su población.

Vale recordar que en la última elección presidencial, 40 por ciento del total de las contribuciones a las campañas presidenciales provino del .001 por ciento más rico de estadunidenses, un grupo compuesto de 24 mil 949 mega ricos.

No fue la única obscenidad.

Según un informe que se difundió casi sin atraer atención, el inspector general del Departamento de Seguridad Interna reveló que en mayo de 2018 al implementarse las medidas para separar a niños de sus familias inmigrantes, el gobierno calculaba que más de 26 mil menores de edad serían separados bajo su política de cero tolerancia. O sea, el régimen de Trump estaba preparado para imponer la máxima crueldad posible de separación, más bien secuestro, de por lo menos otros 20 mil niños antes de que tribunales federales ordenaran un alto (no se sabe la cifra exacta hasta la fecha, pero se calcula que aproximadamente entre 4 y 5 mil niños fueron separados desde 2017).

en tanto, no cesa la campaña oficial contra la verdad. Tan efectiva ha sido la táctica del régimen para poner en duda los hechos y la verdad misma, así como a los mensajeros (sobre todo los periodistas), que aunque todas estas obscenidades son reportadas todo continúa como si nada. 63 por ciento de estadunidenses confía poco o nada en políticos electos, 57 no confía en funcionarios nombrados por presidentes, y 52 confía poco o nada en los medios noticieros, según el Centro de Investigación Pew. Entonces, políticos y periodistas pueden debatir o reportar estas obscenidades, pero las mayorías no les creen.

Mientras, siguen asombrando las opiniones de los que si le creen al presidente que más ha engañado o distorsionado los hechos (según el conteo del Washington Post más de 13 mil mentiras): la mayoría (53 por ciento contra 47 de republicanos, opina que Trump es mejor presidente que Abraham Lincoln, según una encuesta de la revista Economist.

Para acabar en el baño… Trump comentó el viernes en una reunión en la Casa Blanca que impulsará una investigación sobre las normas de eficiencia del uso de agua, señalando que hay asuntos que le preocupan relacionados con elementos de baño en el país, sobre todo los inodoros. La gente los está usando 10, 15 veces, en lugar de una sola, desperdiciando mucha agua, y el líder del último superpoder mundial indicó que la agencia federal de regulación ambiental está indagando este asunto bajo mi sugerencia.

No se sabe si esta obsesión es resultado de que su Casa Blanca supuestamente rechazó el año pasado un ofrecimiento del Museo Guggenheim de un escusado de oro sólido de 18 kilates –obra de arte de Maurizio Cattelan llamada America– para instalar en la residencia presidencial.

Lo obsceno –por supuesto incluyendo las guerras y las intervenciones– es por ahora política oficial.

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Lunes, 09 Diciembre 2019 06:21

Multitudinaria protesta en Hong Kong 

Multitudinaria protesta en Hong Kong 

Una inmensa multitud de activistas prodemocracia participó este domingo en Hong Kong en una manifestación por los seis meses del inicio de sus protestas, y en la que se quiso ofrecer a las autoridades una "última oportunidad" para responder a sus reivindicaciones.

La concentración fue una de las más concurridas desde que comenzaron las protestas en este territorio semiautónomo.

Los organizadores estimaron en unos 800.000 el número de participantes. La policía, que tradicionalmente ofrece cifras bajas, declaró a la prensa que 183.000 personas concurrieron en la marcha, su estimación más elevada desde hace meses.

La excolonia británica está sumida desde junio en su peor crisis desde su retrocesión a Beijing en 1997, con manifestaciones casi diarias para exigir reformas democráticas y una investigación imparcial de la actuación de la policía durante las protestas.

Esta manifestación se celebró dos semanas después del triunfo de los candidatos prodemocracia en las elecciones locales del 24 de noviembre, una fecha en la que las autoridades aseguraron que una mayoría silenciosa de hongkoneses discreparía con los manifestantes, pero finalmente no fue así.

Este domingo, los manifestantes quisieron dejar clara su ira hacia Beijing y hacia la jefa del ejecutivo hongkonés, Carrie Lam, que se niegan a escuchar sus reivindicaciones pese al resultado claro de las elecciones locales.

"Da igual la manera en la que expresemos nuestras opiniones: manifestación pacífica, elecciones... El gobierno no quiere escuchar", lamentaba un manifestante de 50 años que dijo llamarse Wong. "Ellos solo obedecen las órdenes del partido comunista chino", dijo.

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El pulso por el futuro. Cincuenta días en la calle

La revuelta chilena ha sido atacada por los carabineros y cercada mediática y políticamente por los partidos políticos. Sin embargo, no pierde su fuerza y se amplía con la masiva participación de mujeres jóvenes y, progresivamente, de los pueblos originarios.

 

 “Volvimos a ser pueblo”: un sencillo cartel pintado sobre papel, colocado por una comunidad de vecinos sobre la avenida Grecia, es un grito de protesta contra el neoliberalismo que convirtió a las gentes en apenas consumidoras. Pero también conforma todo un programa político y una ética de vida, en apenas cuatro palabras.

No muy lejos de allí, la céntrica Plaza de la Dignidad, nombre con el que la revuelta chilena ha rebautizado a la Plaza Italia, parece zona de guerra. Los comercios están cerrados en varias cuadras a la redonda, engalanados con pintadas multicolores que denuncian la represión e incitan a la revuelta contra las más diversas opresiones. Los y las jóvenes no la quieren abandonar. Sostienen que el día que la protesta abandone la calle estará todo perdido. Una lógica implacable, pero difícil de sostener después de 50 días de movilizaciones.

La mayoría de las pintadas en muros de los alrededores, y en muros de todo Chile, cientos de miles, denuncian la violencia de Carabineros. “Nos violan y nos matan”, “No más abuso”, “Pacos asesinos”, “Paco culiao”, y así indefinidamente. Sobre una lágrima de sangre que resbala por una pared se puede leer: “Vivir en Chile cuesta un ojo de la cara”.

Los medios de la derecha destacan que los muros “rayados”, que se pueden ver hasta en los más remotos rincones de la ciudad, ensucian Santiago. Como suele suceder, conceden mayor importancia a las pérdidas materiales que a los ojos de los 230 manifestantes cegados por los balines de los carabineros y que a las vidas de las casi tres decenas de asesinados por las fuerzas represivas desde mediados de octubre.

Además de los dedicados a Carabineros, abundan también los muros feministas, donde se ataca frontalmente la violencia machista y el patriarcado. Pintadas en tonos violetas y lilas que se entremezclan con las jaculatorias contra la represión. Pero la palma a la creatividad en las protestas se la lleva la performance “Un violador en tu camino”, creada por Las Tesis, un colectivo interdisciplinario de mujeres de Valparaíso. Ha sido reproducida millones de veces en las redes y replicada en casi todas las capitales latinoamericanas y europeas.

Incluso los medios del sistema (desde Radiotelevisión Española y Cnn hasta el argentino Clarín) debieron dar cuenta de esa intervención callejera, una denuncia a ritmo de rap que pone en la mira tanto al gobierno como a los jueces y la policía. El seguimiento masivo que ha despertado muestra tanto la indignación mundial con la salvaje represión en Chile como la creciente influencia del feminismo en las protestas, con voces y estilos propios.

Las estatuas son un tema aparte. Se dice que son más de treinta las figuras de militares y conquistadores que fueron grafiteadas, desde Arica, en la frontera con Perú, hasta el sur mapuche. En la Plaza de la Dignidad, la figura ecuestre del general Baquedano ha sido pintada y tapada parcialmente. La historiografía de arriba lo considera un héroe de la guerra del Pacífico contra Perú y Bolivia, cuando el país vecino perdió su salida al mar.

En Arica, los manifestantes destruyeron una escultura en piedra de Cristóbal Colón, que llevaba más de un siglo en el lugar. En La Serena, rodó la estatua del colonizador y militar Francisco de Aguirre y en su lugar los vecinos colocaron la escultura de una mujer diaguita. En Temuco removieron el busto de Pedro de Valdivia y su cabeza fue colgada en la mano del guerrero mapuche Caupolicán.

Pedro de Valdivia está en la mira de los manifestantes. El militar, que acompañó a Francisco Pizarro en la guerra de conquista y exterminio en Perú, fundó, con el mismo método, algunas de las principales ciudades de Chile, desde Santiago y La Serena hasta Concepción y Valdivia. Es una de las figuras más odiadas por la población. Su estatua estuvo a punto de ser derribada en la céntrica Plaza de Armas.

Pero el hecho más simbólico sucedió en Concepción, 500 quilómetros al sur de Santiago. Cientos de jóvenes se concentraron en la Plaza de la Independencia, donde derribaron su estatua el mismo día, 14 de noviembre, que se conmemoraba el primer aniversario del homicidio de Camilo Catrillanca, comunero mapuche muerto a manos de Carabineros. El crimen suscitó una amplia reacción popular en 30 ciudades del país. En algunos barrios de Santiago hubo cortes de calles y caceroleos durante más de 15 días. Un año después, la mapuche es la bandera más ondeada en las protestas chilenas.

TRAWÜN MAPUCHE EN SANTIAGO.

El último sábado de noviembre, la Coordinación de Naciones Originarias, nacida durante el estallido, convocó a un trawün (encuentro, en mapudungun), en el centro ceremonial de Lo Prado, en la periferia de la ciudad. Acudieron mapuches de diversos barrios de Santiago (Puente Alto, Ñuñoa, Pintana, entre otros), donde ya han realizado varios trawün locales. El encuentro se inicia con una ceremonia dirigida por tres longkos (autoridades comunitarias), seguida con cánticos y rezos de unas sesenta personas bajo un sol vertical. Luego de que la Pachamama les concediera permiso, se iniciaron las discusiones en dos grupos para abordar cómo deben posicionarse en los debates sobre una reforma de la Constitución.

Las mujeres, engalanadas con trajes tradicionales, participaron tanto o más que los varones, ataviados con vinchas azules. Rápidamente se constataron dos posiciones. Una proponía participar en las elecciones para la Convención Constituyente a celebrarse en abril (véase recuadro). Como los partidos que firmaron el pacto denegaron la posibilidad de que los pueblos originarios tengan un distrito electoral especial, el debate se trasladó para discutir los caminos a seguir. Esta posición ha venido creciendo desde el estallido, aunque nació hace casi dos décadas, y recibe el nombre de “plurinacionalidad”. Ya que los mapuches no quieren ser elegidos en los partidos existentes, algunos participantes (varias de ellas mujeres) propusieron la formación de un partido electoral mapuche. Esta corriente de pensamiento tiene mayor arraigo en las ciudades, particularmente en Santiago, donde viven cientos de miles de mapuches. Su núcleo está en las y los universitarios que emigraron del sur y hoy están establecidos en la ciudad. Emite un discurso coherente y potente, y argumenta que hay poco tiempo para tomar este camino, ya que la convocatoria para elegir constituyentes se concreta en abril.

La otra corriente defiende la autodeterminación y la autonomía, posiciones tradicionales de las comunidades mapuches del sur, las más afectadas por la represión del Estado chileno, por la militarización de sus territorios y por el despojo a manos de las empresas forestales. Esas son también las comunidades que encabezan la recuperación de tierras y las que mantienen viva la llama de la nación y la identidad tradicional mapuche. Durante el trawün, una mujer de mediana edad recordaba que “ya tenemos nuestro propio gobierno y nuestro parlamento, no necesitamos de los políticos”. Y un joven vehemente se preguntaba: “¿Realmente queremos tener un escaño dentro de la política winka [blanca]?”.

ASAMBLEAS, BARRIOS Y CLASES.

El colectivo Caracol, que trabaja en educación popular en los espacios y territorios de las periferias, sostiene en sus análisis semanales que el “acuerdo de paz” firmado a las tres de la madrugada del 24 de noviembre por todo el arco político –menos el Partido Comunista– le otorgó “una sobrevida” al gobierno de Piñera (colectivo Caracol, 25-XI-19).

El propio nombre del pacto delata a sus inspiradores. Si se trata de paz, dice Caracol, es porque hubo una guerra, que es lo que viene diciendo Piñera desde el primer día del estallido. La convocatoria a una convención constituyente acordada en contra de una asamblea constituyente como la que defienden los movimientos impone varios filtros.

“Esta Convención no estará compuesta por ciudadanos ni representantes de los movimientos sociales y populares, sino por quienes designen los partidos políticos existentes”, estima Caracol. Agravio al que deben sumarse los dos tercios requeridos para que se apruebe cualquier propuesta, lo que supone un veto mayor para las propuestas de la calle. “Han demostrado que los cabildos abiertos que se han desarrollado por todo Chile no les interesan, porque no les interesa la deliberación popular”, sigue el colectivo Caracol.

Daniel Fauré, fundador de la organización, analizó en diálogo con Brecha que la decisión del gobierno de convocar a una constituyente se tomó cuando contempló la confluencia entre la protesta callejera y el paro nacional, la unidad de acción entre trabajadores sindicalizados, pobladores y jóvenes rebeldes. “Es el boicot a las asambleas territoriales, cabildos abiertos y trawün”, señaló.

Llegados a este punto, debemos recordar que la dictadura de 17 años de Augusto Pinochet se abocó a una profunda reconstrucción urbana con fines políticos. Cuando Salvador Allende llegó al gobierno, en noviembre de 1970, casi la mitad de la ciudad de Santiago estaba conformada por “campamentos”, espacios tomados y autoconstruidos por los sectores populares, que de ese modo se configuraron como sujeto político, bajo el nombre de “pobladores”, y fueron centrales en el proceso de cambios cegado por la dictadura.

En la actualidad, y según un mapeo de Caracol, existen en Santiago unas 110 asambleas territoriales, organizadas en dos grandes coordinaciones: la Asamblea de Asambleas Populares y Autoconvocadas, en la zona periférica, y la Coordinadora Metropolitana de Asambleas Territoriales, en la zona central. Estas asambleas contrastan, y a veces compiten, con las más institucionalizadas juntas de vecinos. Aunque hubo un trabajo territorial previo importante, la mayoría de estas organizaciones se formó durante el estallido. Realizan actividades culturales recreativas, organizan debates entre vecinos, ollas comunes, asisten a los heridos y detenidos en las marchas y promueven caceroleos contra la represión. Muchos de sus integrantes participan en las infaltables barricadas nocturnas.

Pero al igual que en los tiempos del dictador, tampoco el Chile pospinochetista puede aceptar el activismo de los pobladores. Su clase dominante chilena no puede concebir que los “rotos” salgan de sus barrios, que hablen y ocupen espacios. Un relato de Caracol sobre un enfrentamiento ocurrido a fines de noviembre, cuando un grupo de pobladores fue a manifestarse a un shopping del sector más exclusivo de Santiago, lo dice todo: “Bastó que un grupo de personas de la clase popular se aparecieran en el patio de su templo del consumo en La Dehesa para que la clase alta saltara despavorida llamándolos a ‘volver a sus poblaciones de mierda, rotos conchadesumadre’” (colectivo Caracol, 25-XI-19).

Si es cierto que la revuelta de octubre de 2019 cierra el ciclo iniciado el 11 de setiembre de 1973 con el golpe de Estado de Pinochet, también debe ser cierto que se abre un nuevo ciclo, del que aún no sabemos sus características principales. Por lo que se puede ver en las calles de Santiago, este ciclo tendrá dos protagonistas centrales: el Estado policial –brazo armado de las clases dominantes– y los sectores populares, afincados en sus poblaciones y en el Wall Mapu o territorio mapuche. El pulso entre ambos configurará el futuro de Chile.


 El pacto de los partidos por una nueva Constitución

Atado y bien atado

“Es hora de reencontrarnos”, proclamó exultante en la sede del Congreso el senador Felipe Harboe, cuando en la madrugada del 15 de noviembre los representantes de los principales partidos políticos pusieron por fin su firma al Acuerdo por la Paz Social y Nueva Constitución. Harboe, ex subsecretario del Interior durante los gobiernos de Michelle Bachelet y Ricardo Lagos, agradeció “a todos quienes contribuyeron para llegar a este acuerdo”: léase, a los partidos de la derecha en el gobierno, a los de la ex Concertación, a algunos sectores del Frente Amplio, a los principales medios de comunicación de Chile y a las cámaras empresariales, como la Confederación de la Producción y del Comercio, cuyos voceros se apresuraron al día siguiente a celebrar “la buena política” de la que hicieron gala los firmantes del pacto y a llamar al retorno de la “paz social” (Emol, 15-XI-19).

El acuerdo establece, en primer lugar, un plebiscito en abril del próximo año. Los chilenos deberán responder entonces si quieren o no una nueva Constitución, y, en caso de que así sea, qué tipo de órgano debería redactarla. Las opciones para esto último serán dos: una “convención mixta constitucional”, compuesta en un 50 por ciento por ciudadanos electos ad hoc y en un 50 por ciento por parlamentarios, o una “convención constitucional” en la que todos los miembros serían electos específicamente para ese rol.

Sea cual sea la opción que gane, los constituyentes serán elegidos “con el mismo sistema electoral que rige en las elecciones de diputados”. Además, la Convención Constituyente deberá aprobar las normas con un cuórum de dos tercios de sus miembros en ejercicio. Funcionará por nueve meses, con posibilidad de una prórroga de otros tres meses. Luego, lo que haya aprobado se someterá a un referéndum ratificatorio y, finalmente, deberá contar con el visto bueno del Congreso.

A pesar de la algarabía que mostraron los mercados al día siguiente de anunciado el acuerdo, siempre hay algún detallista que queda disconforme. “Al verdadero protagonista, que es la gente, nadie le ha preguntado nada”, ha dicho a la prensa el secretario general del Partido Comunista, Guillermo Teillier. Ni su partido ni el Progresista, ni varios de los que integran el Frente Amplio, respaldan lo acordado en el Congreso el 15 de noviembre.

Tampoco lo hace la llamada Unidad Social –integrada por más de un centenar de organizaciones sociales y en gran medida protagonista de las movilizaciones que tienen lugar desde el 18 de octubre–, que considera que el acuerdo “se hizo entre cuatro paredes y a espaldas de los movimientos sociales” y “a medida de los partidos políticos”. Entre los integrantes de la Unidad Social están la Central Única de Trabajadores, las principales federaciones estudiantiles de Chile, la Coordinadora Feminista 8M, la Coordinadora No+Afp, así como organizaciones de los pueblos originales, medioambientales y de pobladores.

Los movimientos rechazan el cuórum elevado “que perpetúa el veto de las minorías”, el mínimo de 18 años de edad para participar del proceso constituyente, la falta de mecanismos de participación plurinacional y de paridad de género, y consideran que los mecanismos de representación y elección establecidos por el pacto son “funcionales a los partidos responsables de la actual crisis política y social”. En su lugar, han llamado a continuar con asambleas populares, cabildos y trawün a lo largo del país como parte de un proceso que desemboque en una asamblea nacional constituyente “convocada y electa por el pueblo, sin intervención del Congreso ni del ejecutivo de turno”.

Francisco Claramunt

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