Viernes, 20 Septiembre 2019 06:03

El 14-S de Arabia Saudí en 23 apuntes

El 14-S de Arabia Saudí en 23 apuntes

El 14 de septiembre, las instalaciones petroleras de Aramco, Abqaiq y Khurais, situadas en la Provincia Oriental del Reino de Arabia Saudí (RAS), cuya población es de mayoría chiita, ardían en llamas por unos supuestos ataques de objetos voladores, enviados por el grupo yemení Ansarolá, paralizando la mitad de la  producción de petróleo del reino. La milicia ha advertido a los trabajadores extranjeros del complejo (pakistaníes, indios, bengalíes, etc.) que lo abandonen ya que puede repetir esta “Operación Contención” aún más dolorosa para la familia al Saud, si Riad no detiene la agresión contra Yemen. ¿Atacarán a sus palacios? También han amenazado a Emiratos Árabes Unidos (EAU), otro componente agresor de la coalición EEUU-RAS que ha destrozado la vida de 24 millones de yemeníes desde 2015 ante el deshonesto silencio de los medios.

Con los datos disponibles hasta ahora y con una mirada rápida, e rescata lo siguiente:

  1. Las supuestas imágenes de satélite ofrecidas por EEUU no muestran la procedencia de los ataques, y a pesar de que los hutíes los han reclamado, este asunto se ha convertido en un conflicto internacional por dos razones:
    • Dudas sobre la capacidad de los hutíes en disponer una tecnología tan avanzada por su potencia y precisión.
    • La distancia entre la zona controlada por los hutíes en Yemen y el punto de impacto en el RAS, unos 1000 kilómetros.

Hipóstasis sobre el lugar y la autoría

  1. Yemen y los hutíes: La milicia ya había atacado el aeropuerto y el oleoducto del RAS hace unos meses. Por lo que poder, sí puede: se han reído de la seguridad de un país que es el tercero en el presupuesto militar del mundo. Para hacerlo, han tenido:
    a) Motivos: Desde 2015 su estratégico país ha sufrido decenas de miles de ataques con bombas y misiles de toda clase de la coalición, provocando la peor crisis humanitaria del mundo. Los hutíes han atacado a unas instalaciones no a escuelas y hospitales como la suele hacer la Coalición.
    b) Tecnología: El propio Riad justifica sus bombardeos sobre Yemen con el pretexto de la amenaza que suponen para su seguridad las armas avanzadas de los hutíes. Las consiguen 1) en sus asaltos a los cuarteles del ejército, 2) de los traficantes que abundan en todas las guerras, y 3) fabricándolas ellos mismos con piezas extraídas de otros artefactos, creando armas “Frankenstein”: colocan motores potentes en los vehículos aéreos no tripulados kamikazes y les dan capacidad de transportar bombas.
    c) Posibilidad de hacerlo: contaron con la «cooperación de las personas honorables dentro del reino«, afirma Yahya Saree, uno de sus portavoces. A esta “quinta columna” se añaden las ayudas de algunos príncipes saudíes opositores a Mohammed Bin Salman (MBS) en Yemen, entre ellos la familia del “príncipe” Bin Laden cuyo padre era yemení. Se trata de una defensa legítima aunque ciega: siendo un grupo religioso y de derechas, hay dudas respecto a su capacidad de calcular correctamente la correlación de las fuerzas en la región y sus consecuencias para los pueblos.
  2. Desde y por Irán: Mike Pompeo, sin presentar ninguna prueba, señala a Teherán como el autor material: ya tiene la Casus belli que buscaba. En 2009, un artículo del Instituto Brookings titulado «¿Qué camino seguir hacia Persia?” proponía: “Antes de lanzar ataques a Irán, es preferible que EEUU le acusara de una serie de provocaciones”. Mientras, Trump que, al principio, rehusó de acusar a la República islámica (RI), entregaba a la mentirosa familia al Saud (¿Se acuerdan del caso Khashoggie), no sólo la decisión de determinar al autor, sino también el “qué queréis que haga”, o sea, la mismísima política exterior de la superpotencia. Teherán niega su implicación, pero, ya había dicho que “si no nos dejan vender nuestro petróleo, nadie podrá hacerlos en el Golfo Pérsico”. Claro que la RI ha celebrado el ataque exitoso con un té con azafrán, pero: 1) no son suicidas, justo cuando Trump insistía en paliar las sanciones y expulsaba a John Bolton -el principal halcón anti iraní-, de su equipo , 2) estaba rebajado la tensión en su relación con el RAS (y con EAU), 3) es consciente de que las propias instalaciones petroleras iraníes son vulnerables a un contraataque. Afirma el senador Chris Murphy «Irán está respaldando a los Houthis y ha sido un mal actor, pero no es tan simple como Houthis = Irán«. Se exagera la influencia de la RI sobre los grupos que patrocina, como Hamas, Hizbolá, Ansarola y el resto. Tampoco todos los chiíes del mundo son sus aliados: el clérigo iraquí Muqtada al-Sadr reclama que tanto EEUU como Irán se marchen del país. Teherán niega cualquier participación, aunque no oculta que ayuda a los hutíes, del mismo modo que Israel entrena a los militares saudíes y también como revela Haaretz (17/02/2019), en el Negev a los mercenarios colombianos y nepaleses, reclutados por los EAU para ser enviados a Yemen. A Irán no le beneficia un aumento de la tensión: también porque aleja a China y Rusia, ambos con muy buenas relaciones con Riad y necesitadas de paz en la región.
  3. Desde Irak, afirma la CNN, a pesar del desmentido de Bagdad. ¿Pretende este canal justificar los ataques impunes e ilegales de Israel contra el grupo Hashd al-Shaabi (Fuerzas de Movilización Popular)? Esta milicia iraquí -progubernamental, de derecha chiita y patrocinada por la RIe, y que luchó contra Daesh junto con EEUU-, desde hace unos mes sido objeto de ataques de Israel, con la complicidad de EEUU, quien controla el cielo del país colonizado. Si fue así, ¿Por qué las bases militares del Pentágono no lo detectaron?
  4. La CIA/el Mossad desde Arabia Saudí: un ataque de falsa bandera realizado por un sector de dichos servicios de inteligencia, con el método de “demolición” desde el interior de las instalaciones. Tienen un largo historial en este tipo de acciones. Están molestos por el cese John Bolton que tuvo lugar cinco días antes. Su marcha provocó la caída de los precios del crudo Brent en un 2%, algo que no habia sucedido con la salida de sus dos antecesores: Michael Flynn y Robert Mueller. El día 12, las fuerzas de seguridad de EEUU encuentran cerca de la Casa Blanca unos equipos de escucha en miniatura llamados «StingRays», y sospechan de Israel ¡que no de los yihadistas de Daesh! Las fuerzas de Bolton contraatacarán. Sorprende que la Quinta Flota de EEUU en Baréin, sus bases militares en Omán, Kuwait, EAU, la mega base en Qatar -que es la sede del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de EEUU y controla todo Oriente Próximo-, o las cinco bases esparcidas en el propio territorio saudí, incluida la de “Rey Abdul Aziz” el lugar del ataque, ni se percataran de que una veintena de objetos voladores perforaban el cielo del país, viajando de punta a punta del país para descargar sus explosivos. Incluso el propio complejo Aramco (con piscinas, un amplio campo de golf y pista de tenis) está “protegido” por un ejército privado, equipado con misiles antiaéreos. Puede que algunos mandos militares estuvieran distraídos viendo el futbol, pero ¿todos? El imperialismo de EEUU necesita una guerra con Irán, sino dejará de serlo. Es del dominio público que, además, una facción del establishment de EEUU pretende acabar con la tenebrosa familia al Saud, para qatarizar este estratégico país. No es una ”teoría de conspiración”: se trata de unos servicios que han conspirado contra naciones enteras con sus falsedades y en todos sus guerras. Es posible que estén tendiendo una trampa a Trump, empujándole a una guerra, que será desastrosa, para sabotear su reelección. Una operación así en octubre del 2020 haría de una nueva “Sorpresa de Octubre” y de nuevo con Irán de protagonista. Por otro lado, han saboteado el acercamiento que estaba produciendo entre Riad y Teherán. Un dato más: justo dos días antes, Irán firmó un contrato de 440 millones de dólares con la compañía local Petropars para desarrollar el yacimiento de gas Belal que comparte con Qatar en el Golfo Pérsico. Ahora, todo se congela.

Posibles consecuencias

    1. El fin de control monopolístico de EEUU sobre el espacio aéreo del Golfo Pérsico.
    2. La coalición seguirá mascarando a los yemeníes.
    3. Más ataques de Israel sobre Irak.
    4. Aumento del precio del petróleo que si continúan los ataques o hay una guerra podrá alcanzar los 150 dólares el barril. Situación que beneficia a los países productores, incluido a los de EEUU, perjudica a los consumidores, y a China, tanto por ser el RAS su segundo proveedor, como por la subida de los precios.
    5. La subida del precio del dólar, debido a la correlación de esta moneda con el petróleo.
    6. Convertir la seguridad en la prioridad para los iraníes, mientras la población sufre la peor crisis económica de su historia reciente. Irán está en estado de alerta y se prepara para una «guerra a gran escala», afirma el general de brigada Amir Hachizadeh, quien además reveló una impactante información: que el derribo del dron Global Hawk de EEUU por Irán en junio pasado fue un accidente provocado por un oficial que había actuado “por su cuenta”. Seguramente la rápida transmisión de este dato a los estadounidenses impidió que Trump tomara represalias y matara a 150 iraníes.
    7. Más presión sobre los europeos para que abandonen el acuerdo nuclear con Irán.
    8. Un castigo simbólico a Irán. La estrategia de Trump es ejercer una presión económica sobre Irán que no lanzar una acción militar. Los militares le apoyan: el almirante John Kirby, advierte a Trump de enfrentarse a Irán por ser “una de las ocho potencias militares más importantes del mundo”. Por lo que, para tranquilizar a los saudíes (que pueden llevar al presidente a la bancarrota si dejan de alquilarle las 500 habitaciones de la Torre Trump en EEUU), puede atacar al aliado más íntimo de la RII: Hizbolá. El senador Bernie Sanders le recordó al presidente que, solo el Congreso, no la Casa Blanca ni la dictadura saudita, tiene la autoridad constitucional para aprobar la acción militar estadounidense (aunque esto tiene sus matices).
    9. Una mayor militarización del Golfo Pérsico, si cabe. Con incidentes menores de los meses pasados, EEUU envió portaviones y cientos de soldados a la región.
    10. Apartar las preocupaciones mundiales centradas en el Brexit y la guerra comercial entre EEUU y China, por la gravedad de la situación.
    11. Fluir más dinero hacia la oligarquía estadounidense: si los saudíes quieren una mejor seguridad, que “suelten la pasta”: en 2018 Trump describió al RAS como una «vaca lechera» que será asesinada cuando se le acabe la leche.
    12. Carrera entre las empresas de armas por fabricar drones con mayor capacidad de destruir, imposibilitando la protección de las instalaciones civiles.
    13. Profundizar la fractura en la Casa Saud: más asilamiento para el príncipe de las tinieblas MBS, responsable del desastre de Yemen; daño al prestigio del otro hijo del rey, Abdolaziz, recién nombrado como ministro de petróleo; problemas presupuestarios, que dejarán en el aire el proyecto de la Visión 2030 de MBS y la propia continuidad de su guerra en Yemen.
    14. Se incrementará la represión contra los disidentes y también la minoría chiita en Arabia.
    15. Perjudica al proyecto de la privatización de la compañía petrolera pública de RAS, Aramco, cuyo valor, debido a los problemas de seguridad, bajará a corto plazo.
    16. ¿Una nueva guerra por el petróleo”? Trump, cuya política m´s que asaltar los pozos ajenos es buscar clientes para su petróleo esquisto, tardará en reemplazar con la Reserva Estratégica de EEUU los 5 millones de barriles saudíes en el mercado, y si la crisis dura, debido al alto coste de su producción, no podrá seguir haciéndolo.
    17. Cambiar el concepto de guerra y el ataque a las instalaciones estratégicas de otros, que será “low cost” y muy eficaz.
    18. Se trata de un ataque histórico – sobre la familia real saudí, el mercado d energía y las formas de hacer guerra-, cuyo impacto durará en los próximos años. Estas guerras son reaccionarias y solo benefician a los hombres del poder de los países implicados, destrozando la vida de cientos de millones de sus ciudadanos.
      Rusia se ofrece para mediar entre RII y RAS, pero ninguno recoge el guante. Los fuerzas antimilitaristas del mundo, que siguen ausentes, y también lo ecologistas, que se olvidan del factor de guerra, deberían haberse movilizado hace tiempoPor
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 Imagen de satélite de la refinería de Abqaiq tras el ataque. En vídeo, imágenes del incendio. Planet Labs (AP) / atlas

Trump advirte de una respuesta militar contra Irán si se verifica la autoría del ataque sobre Arabia Saudí, mientras Teherán rechaza las acusaciones

Irán se ha apresurado a negar este domingo las acusaciones de EE UU sobre su responsabilidad en el ataque con drones del sábado contra instalaciones petroleras saudíes que se atribuyeron los rebeldes Huthi de Yemen. El riesgo de que se agrave el pulso entre Washington y Teherán constituye una nueva amenaza al abastecimiento mundial de energía, ya afectado por el significativo recorte en la producción saudí de crudo que ha provocado la agresión y que puede durar días. Riad afirmó que tiene margen para cubrir las exportaciones con sus reservas.

El presidente Donald Trump advirtió el domingo por la noche de que Estados Unidos está "cargado y listo" para responder, si bien se expresó con menos contundencia que el secretario de Estado, Mike Pompeo, sobre la autoría. "Hay motivos para creer que conocemos el culpable, estamos cargados y listos", escribió en su cuenta de Twitter, pero admitió que se hallaban pendientes de verificación y que aguardaba a hablar con Riad "para saber quiénes creen ellos que causó el ataque y en qué términos proceder".

“Las acusaciones parecen fruto de un compló organizado por algunos servicios secretos para desprestigiar la imagen de un país y preparar el camino para acciones futuras”, denunció el portavoz de Exteriores iraní, Abbas Musavi, que afirmó que son “mentiras sin sentido”. Pompeo acusó el sábado a Irán de estar detrás del bombardeo con drones a dos instalaciones clave de la petrolera saudí Aramco, que está en proceso de salir a Bolsa.

El impacto de los incendios que provocaron en la refinería de Abqaiq, la mayor del mundo, y en las infraestructuras de Khurais, su segundo campo de crudo, obligaron a la empresa a interrumpir la producción de 5,7 millones de barriles diarios, algo más de la mitad de su volumen y equivalente a casi el 6% del consumo mundial. Según diferentes fuentes saudíes consultadas por la prensa económica, el daño en las infraestructuras fue “grande”, aunque Riad prevé recuperar hoy un tercio de la producción interrumpida.

Arabia Saudí dispone de 188 millones de barriles almacenados que servirían de colchón durante semanas en el caso de necesitarlos. Una fuente del sector citada por Reuters afirmó que las exportaciones estarían garantizadas en las próximas semanas gracias precisamente al stock —repartido entre el propio territorio saudí y depósitos en Japón, Holanda y Egipto—. Estados Unidos ha ofrecido, no obstante, sus reservas para garantizar el suministro mundial.

Según ha informado este domingo el Financial Times, Riad está en contacto además con varios miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) por si fuera necesario que aumenten temporalmente su producción hasta que el reino restablezca la suya, aunque sin especificar quiénes podrían hacerlo. Entre los países OPEP, Arabia Saudí es el primer productor, seguido de Irak, Irán —sometido a las sanciones de EE UU por su programa nuclear—, Emiratos y Kuwait.

En cualquier caso, existe margen porque desde finales de 2016, bajo impulso saudí, los miembros de esta organización de productores han estado limitando el volumen de crudo que sale al mercado para sostener el precio.

Trump, anunció el domingo por la noche que había autorizado el uso de las reservas petrolíferas estratégicas, en caso de necesidad, “en una cantidad suficiente por determinar para mantener los mercados bien provistos”, un mensaje que no sirvió para evitar alzas en el precio de los futuros del crudo Brent, referencia en Europa, y el West Texas Intermediate. El presidente también aprovechó para pedir a las agencias correspondiente que aceleren las aprobaciones de los oleoductos ahora en proceso de autorizaciones en Texas y otros Estados.

A pesar de que los Huthi se responsabilizaron del ataque, el tercer de este tipo que se han atribuido desde mayo, Pompeo dijo en Twitter que no hay pruebas de que los drones salieran de Yemen. Tampoco ofreció ningún respaldo a sus alegaciones más allá de denunciar que el presidente iraní, Hasan Rohani, y su ministro de Exteriores, Mohammad Javad Zarif, “pretenden que hacen diplomacia”. 

Zarif, un astuto usuario de las redes sociales (a pesar de que la mayoría de ellas están bloqueadas en Irán), no tardó en responderle. “Tras el fracaso de la máxima presión, el secretario Pompeo da un giro hacia la de máximo engaño”, ha tuiteado Pompeo este domingo. El jefe de la diplomacia iraní ha dicho que “EE UU y sus acólitos están atascados en Yemen” y aseguró que “culpar a Irán no va a poner fin al desastre”.

Mientras tanto, un general de la Guardia Revolucionaria recordaba a Estados Unidos que “sus bases y sus portaviones en un radio de 2.000 kilómetros se encuentran al alcance de los misiles iraníes”. No está claro si las palabras del responsable de la Fuerza Aérea de ese Ejército revolucionario son una mera bravuconada para consumo interno o denotan nerviosismo ante el temor a que Washington esté buscando un pretexto para atacarles.

Trump, ya reconoció haber dado la orden de hacerlo (y haberla retirado en el último momento) el pasado junio después de que la Guardia Revolucionaria echara abajo un dron estadounidense. Las tensiones que se han ido acumulando desde que EE UU abandonó el acuerdo nuclear el año pasado parecieron remitir en las semanas posteriores, pero Washington ha seguido incrementando sus sanciones y Teherán desafiando esa presión con una progresiva retirada de sus compromisos bajo aquel pacto.

Diálogo con Teherán

Es incierto el efecto que los ataques a las instalaciones petroleras saudíes van a tener en la política estadounidense hacia Irán, si mantienen su acusación contra el régimen. Tan solo tres días antes, el miércoles, Trump dejó abierta la puerta a una suavización de las sanciones económicas que ha impuesto a ese país para obligarle a renegociar un acuerdo nuclear que sustituya al de 2015. “Creo que les gustaría llegar a un acuerdo”, dijo el mandatario a la prensa, recordando que Irán “atraviesa dificultades financieras tremendas y las sanciones son cada vez más duras”. Cuando le preguntaron directamente por la posibilidad de rebajarlas, respondió: “Veremos qué pasa”, muy a su estilo.

A raíz de la mediación francesa durante el último G7, a finales de agosto, Trump expresó su disposición a reunirse con el presidente iraní, Hasan Rohani, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas que se inicia el próximo martes. Sin embargo, Rohani ha descartado cualquier cita mientras no se levanten las sanciones. Además, no está claro que cuente para ello con el respaldo del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, que tiene la última palabra en todos los asuntos de seguridad nacional y política exterior.

Algunos analistas estadounidenses han especulado con que los ataques buscaran cerrar cualquier posibilidad al respecto. “No ayuda”, ha respondido este domingo Kellyanne Conway, asesora de la Casa Blanca, a la cadena Fox. Pero Conway no ha dado por muerta la eventualidad de una cumbre.

Estados Unidos y Arabia Saudí ya acusaron a Irán de estar detrás de los sabotajes contra buques cisterna en el estrecho de Ormuz e infraestructuras petroleras saudíes de los meses pasados, algo que Teherán negó. También responsabilizan a la República islámica de armar a los rebeldes yemeníes (lo que rechazan ambos). Pompeo ha ido esta vez más lejos al decir que el bombardeo de Abqaiq y Khurais no se había originado en Yemen sino en Irán.

Tanto Abqaiq como Khurai, los objetivos alcanzados por los rebeldes yemeníes, están mucho más allá de los 150 kilómetros de alcance de los drones en poder de los Huthi, los llamados Qatef-1. Sin embargo, investigadores de la ONU han revelado que los rebeldes cuentan con un nuevo modelo, los UAV-X, que pueden llegar hasta 1.500 kilómetros.

Según el diario económico The Wall Street Journal, los expertos están investigando si los ataques se originaron en el norte, bien por parte de Irán o de milicias chiíes aliadas en Irak, utilizando misiles de crucero en lugar de drones (aunque en ese caso sorprende que no fueran detectados). El primer ministro iraquí, Adel Abdul-Mahdi, ha negado que su territorio haya sido utilizado para atacar Arabia Saudí.

Aramco, un gigante de la industria

Rentabilidad. La petrolera estatal saudí, Aramco, está considerada como la compañía más rentable del mundo y es responsable de la producción del 10% del crudo de todo el mundo. Arabia Saudí es, además, el mayor exportador de petróleo.

Valor. Las autoridades saudíes estiman el valor de la compañía en dos billones de dólares, el doble de lo que vale el gigante informático Apple.

Empleo. Aramco da trabajo a unas 65.000 personas.

Mercado. La compañía tiene previsto salir a Bolsa en 2020.

Producción. La planta de Abqaiq está considerada como la refinería más grande del mundo y produce unos siete millones de barriles diarios.

 

Por Ángeles Espinosa / Amanda Mars

Dubái / Washington 16 SEP 2019 - 02:04 COT

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 Imagen de Abqaiq y el humo del incendio provocado por el ataque de unos drones. En vídeo, imágenes del incendio. REUTERS / atlas

Los rebeldes Huthi de Yemen atacaron este sábado con drones las dos principales instalaciones petroleras de Arabia Saudí causando importantes incendios. Riad, que respondió bombardeando posiciones de ese grupo, daba ayer por controlados los fuegos, pero más tarde el propio ministro de Energía admitió, a través de la agencia estatal de noticias SPA, que suspendían “a la mitad” la producción de crudo. Más allá de las pérdidas materiales, el tercer ataque de este tipo en cinco meses pone de relieve la vulnerabilidad de las infraestructuras energéticas de Riad ante estas milicias.

El objetivo de los 10 drones cargados de explosivos fueron sendas refinerías en Abqaiq y Khurais, según la cadena de televisión Al Masirah (bajo control Huthi). El gigante petrolero saudí Aramco tiene en Abqaiq, a 60 kilómetros al suroeste de Dhahran (donde está su sede), la mayor planta de procesamiento de crudo del mundo. Por allí pasan dos tercios de los 10 millones de barriles que produce cada día. Khurais, 200 kilómetros más al oeste, es el segundo mayor depósito petrolífero de esa empresa pública que está acelerando sus planes para salir a Bolsa. 

“Los dos incendios han sido controlados”, aseguraba el Ministerio del Interior saudí. El texto no precisaba ni el origen, ni si ha habido víctimas o si las operaciones se han visto perjudicadas. Sin embargo, poco después, el ministro de Energía, el príncipe Abdulaziz Bin Salmán, decía a través de un comunicado que las explosiones “han provocado la interrupción en el suministro de 5,7 millones de barriles de crudo”, lo que significa el 50% de la producción de la compañía [Armaco]”. Abdulaziz aseguró que el ataque es “una continuación de los que se vienen produciendo contra instalaciones petroleras y buques cisterna en el golfo Arábigo”, como llaman al golfo Pérsico. Riad volverá a dar más detalles antes de 48 horas.

Horas después de los ataques, EE UU señaló a Irán (que respalda a los Huthi) como responsable. “Teherán está detrás de cerca de 100 ataques en Arabia Saudí mientras [Hasan] Rohani y [Mohammad Javad] Zarif fingen involucrarse en la diplomacia”, escribió el secretario de Estado, Mike Pompeo, en Twitter. Justo antes, Donald Trump había hablado con el príncipe saudí Mohamed Bin Salman y ofrecido el apoyo de Washington en su defensa, informa Amanda Mars.

Pese a que la producción de petróleo en el país ha quedado tocada, de acuerdo con la televisión saudí, las exportaciones de crudo no se habían interrumpido. Y no tienen por qué. Arabia Saudí dispone de una amplia red de almacenamiento tanto dentro como fuera del país (con depósitos en Holanda, Japón y Egipto) que le permiten seguir abasteciendo a sus clientes con normalidad durante semanas. Además, los analistas señalan que Aramco espera reanudar las operaciones con rapidez. La Agencia Internacional de la Energía ha corroborado ese mensaje de tranquilidad porque, de momento, los mercados se encuentran “bien abastecidos y con abundantes reservas comerciales”. Aun así se trata el mayor ataque contra las infraestructuras petroleras del país que proporciona el 10% del petróleo que se consume en el mundo. En 2012, Aramco sufrió un ciberataque y, seis años antes, un coche bomba lanzado por Al Qaeda contra Abqaiq no logró atravesar la barrera de seguridad. Además, la acción de los Huthi ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de la que se considera la joya de la corona del Reino del Desierto.

Las instalaciones bombardeadas se hallan a un millar de kilómetros de la región del noroeste de Yemen bajo control Huthi, lo que significa un salto significativo en las capacidades de ese grupo, al que Arabia Saudí acusa de ser un instrumento de Irán. Sus ataques con drones nunca habían llegado tan lejos. El mes pasado alcanzaron el campo petrolífero de Shaybah y en mayo, dos estaciones de bombeo. En ninguno de los casos se frenó la producción.

Los rebeldes dicen actuar en respuesta a los bombardeos aéreos de la coalición militar encabezada por Arabia Saudí y que desde 2015 intenta desalojarlos de Saná, la capital yemení que tomaron meses antes.

En ese contexto, resulta significativo que los Huthi hayan hecho saber que han contado con “ayuda local” para organizar los ataques de ayer. Se trata de un detalle delicado, ya que las infraestructuras atacadas se hallan en la provincia oriental, donde se concentra la minoría chií del país estimada en un 10% de los 21 millones de saudíes y que tradicionalmente se ha quejado de estar discriminada. Para el sector más ultraortodoxo del islam suní, que es la religión oficial del reino, los chiíes son quintacolumnistas de Irán.

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 Manifestantes palestinos durante los enfrentamientos con las fuerzas israelíes al este de Jan Yunes en el sur de la franja de Gaza.Foto Afp

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuiteó ayer que conversó por teléfono con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sobre la posibilidad de avanzar en "un tratado de defensa mutua" que fortalecería las posiciones estadunidenses en Medio Oriente, una anuncio que podría afectar a las elecciones parlamentarias israelíes, del próximo martes.

"¡Espero seguir con esa conversación tras las elecciones israelíes, cuando nos reunamos este mismo mes en Naciones Unidas!", añadió Trump en su mensaje. Apuntó que el acuerdo "anclaría aún más la tremenda alianza" entre ambos países y podría retomarse a finales de este mes durante la 74 asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York, que se celebrará entre el 17 y el 24 de septiembre.

Estados Unidos mantiene una ayuda militar anual de 4 mil millones de dólares a Israel. Ambos gobernantes también mantienen una estrecha relación personal, al grado de que el magnate estadunidense aparece en los carteles de la campaña electoral del político israelí.

La intervención en estos comicios de Trump podría ser crucial, ya que las encuestas pronostican un empate virtual entre el partido de Netanyahu y la formación Azul y Blanco, liderada por el ex jefe del estado mayor Benny Gantz.

Con un tuit, el premier israelí agradeció a su "querido amigo" Trump: "El Estado judío nunca ha tenido un mejor amigo en la Casa Blanca. Espero nuestra reunión en la ONU para avanzar en un histórico tratado de defensa entre estados Unidos e Israel".

Gantz consideró la propuesta como un "grave error" y argumentó: “Un acuerdo así sería un grave error para la seguridad del Estado de Israel, porque un tratado de defensa mutua nos obligaría a coordinar nuestra seguridad con Estados Unidos.

"Eso no es lo que queremos. No hemos pedido a nadie que muera por nosotros. No hemos pedido a nadie que luche por nosotros y no hemos pedido a nadie que asuma el derecho a defender al Estado de Israel", añadió.

Los comentarios de Trump se producen en momentos en que la comunidad internacional espera la difusión del plan de paz para Medio Oriente de Washington.

Desde su llegada al gobierno, el 20 de enero de 2017, la asistencia de Estados Unidos a los palestinos se ha recortado fuertemente, al tiempo que Washington ha hecho grandes concesiones a los israelíes, incluido el reconocimiento formal de Jerusalén como capital de Israel y el traslado de la embajada estadunidense a esa ciudad.

La Autoridad Nacional Palestina cortó todo contacto formal con el régimen de Trump, a quien no reconoce como intermediario en las negociaciones con Israel.

El Departamento de Estado indicó que Estados Unidos es actualmente miembro de siete tratados de defensa colectiva, incluyendo la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la Organización del Tratado del Sureste Asiático, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca y un tratado de defensa con Australia y Nueva Zelanda, además de tratados bilaterales con Japón, la República de Corea y Filipinas.

En este contexto, un total de 46 palestinos resultaron heridos tras enfrentarse con militares israelíes en la localidad de Al Azariya, en la Cisjordania reocupada, reportó la vocera de la Media Luna Roja en Palestina, Erab Fuqaha, a la agencia de noticias Sputnik.

El viernes pasado 55 palestinos sufrieron lesiones durante los choques con el ejército israelí en la franja de Gaza. En 1967, durante la llamada guerra de los seis días, Israel ocupó los territorios de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, que según la ley internacional pertenecen a los palestinos.

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Viernes, 13 Septiembre 2019 05:45

Entre la guerra y las elecciones

Entre la guerra y las elecciones

Combinar el tiempo largo con la mirada desde abajo, parece un buen modo de acercarse a los procesos populares. Por el contrario, una mirada anclada en las coyunturas (o tiempo de eventos) es apenas "polvo", como decía Fernand Braudel. La mirada desde arriba, en tanto, recae en lo institucional, en ese tipo de análisis que practican las clases dominantes, directamente o por medio de sus testaferros ideológicos.

Han pasado ya casi tres décadas desde la firma de los Acuerdos de Paz en El Salvador, concretados en 1992. Un tiempo suficiente como para trazar balances. Aunque la situación de la izquierda y de los movimientos es dramática, no se ha escuchado a las dirigencias remitir la debacle en curso (el FMLN perdió un millón de votos en las recientes elecciones, pasando de 50 a 14 por ciento de los sufragios), al proceso de paz.

Sin embargo, eso es lo que piensan buena parte de las bases campesinas y populares salvadoreñas. El intercambio con campesinos del poblado San Francisco Echeverría, en el departamento de Cabañas, me abrió los ojos a otras dimensiones de los procesos de paz. Se trata de un pueblo de poco más de mil habitantes, repoblado en la fase inicial de las negociaciones de paz, por familias de militantes de las Fuerzas Populares de Liberación.

Lo más impactante es cómo la firma de los Acuerdos de Paz abrió el grifo del individualismo, según reconocen los propios ex combatientes. Reciben una compensación mensual de 50 dólares y en esa región se han beneficiado con cinco manzanas (más de tres hectáreas) y algunos con una vivienda.

Lo primero que sorprende es la mercantilización del compromiso de vida que asumieron al ingresar a la guerrilla. Ciertamente la compensación mensual es ridícula y se podría incluso valorar como positivo que en varias regiones desaparecieran los hacendados y sus tierras fueran divididas. Sin embargo, hacerlo de ese modo, no puede interpretarse sino como una rendición.

La segunda cuestión es que las izquierdas hemos pasado de la lucha armada a la lucha electoral y a la inserción en las instituciones, como si fueran las únicas opciones posibles. En ambos casos se registra una obsesión por la toma del palacio de gobierno. Seguimos el camino trillado de una historia de dos siglos, desde la toma de la Bastilla en París al asalto del Palacio de Invierno en San Petersburgo, pasando por la ocupación del Hotel de Ville durante la Comuna de París.

Esta fijación por ocupar o asaltar el centro físico y simbólico del poder de arriba, ha sido tan potente como para esculpir nuestros sueños y deseos con un cincel que reproduce las jerarquías capitalistas y patriarcales. De ese modo, nuestra cultura política no ha conseguido desgajarse de la cultura hegemónica y cuando conseguimos hacernos con el poder, nos limitamos a reproducir lo existente, o apenas administrarlo.

En El Salvador esto se expresa en las opciones de varios destacados dirigentes del FMLN, algunos de los cuales se hicieron empresarios exitosos, uno colabora con los servicios de inteligencia y otros se limitan a insertarse en los escalones más altos del poder para beneficio personal. Se puede decir que esto no es patrimonio exclusivo de la izquierda salvadoreño, lo que es tristemente cierto.

La tercera cuestión que pude apreciar es la fuerte separación entre dirigentes y bases. La militancia campesina les reprocha el abandono, que ahora ya no acuden a las zonas rurales ni están en contacto permanente con ellos. Creo que esta separación empezó mucho antes del proceso de paz, cuando los cuadros militares actuaban como vanguardia que dirigía a las bases, o "masas", como nos referimos en la izquierda a la gente común, unificando y anulando las diferencias.

Sin una nueva cultura política, tejida con las mejores hebras de las culturas originarias, negras y populares, no hay cambios posibles. Eso supone, como escribió el maestro Immanuel Wallerstein en su última nota en La Jornada (5 de agosto), "luchar consigo mismos" para transformar y no reproducir. Esa "lucha" transcurre por otros carriles de la que codicia la ocupación del Estado.

Por eso damos tanta importancia a los pueblos que se organizan en torno a caracoles, palenques y comunidades, poderes de abajo que no reproducen la lógica de los poderes de arriba. Funcionan con base en la rotación y a los siete principios zapatistas, sin la menor pretensión hegemónica. La hegemonía está calcada de la dominación y es apenas una forma suave de nombrarla.

Las organizaciones de abajo, en esta nueva cultura política, no son escalones para llegar arriba, sino algo completamente diferente. Este mundo puede expandirse o contraerse, pero es mediante la propagación y la multiplicación como puede llegar a desplazar al capitalismo. No son medios para alcanzar fines.

La nueva cultura política no nace ni en las academias ni en las bibliotecas, sino en torno a los trabajos colectivos, capaces de crear los bienes materiales y simbólicos para poder arrinconar el capitalismo.

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Grupo en la OEA busca abrir la puerta a una intervención armada en Venezuela

Washington. Doce países integrantes del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) votaron ayer en favor de convocar a los cancilleres de las 19 naciones signatarias para que aborden la crisis venezolana, durante una sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), lo que abre la puerta a una intervención armada regional a la república bolvariana, que a su vez consideró "nula" la decisión.

Varios países que no integran el TIAR se pronunciaron contra invocar el tratado. Bolivia se retiró de la sala y México y Uruguay dijeron que el TIAR es inapropiado para responder a una crisis interna como la venezolana. Más aún, México rechazó de forma "rotunda" la propuesta al argumentar: "consideramos que no hay un conflicto armado en el continente que amerite" su aplicación.

La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, tuiteó que su país "repudia" la infame pretensión de un reducido grupo de gobiernos belicistas de la OEA que pretenden alterar la paz de nuestra patria y la región valiéndose de un írrito instrumento para satisfacer la ansias de Estados Unidos por derrocar al gobierno de Venezuela”.

Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Guatemala, Haití, Honduras, El Salvador, Estados Unidos, Paraguay, República Dominicana y Venezuela, representada por el emisario de la oposición Gustavo Tarre, aprobaron que los cancilleres del TIAR se reúnan durante la segunda mitad de septiembre, sin precisar sitio ni fecha. Trinidad y Tobago, Uruguay, Costa Rica, Panamá y Perú se abstuvieron y Bahamas se ausentó.

El secretario estadunidense de Estado, Mike Pompeo, señaló que la convocatoria demuestra que el gobierno de Nicolás Maduro tiene una "influencia desestabilizadora" en la región.

El TIAR prevé opciones que van desde la negociación, la ruptura de relaciones diplomáticas, la suspensión de comunicaciones económicas, de transporte terrestre, marítimo, aéreo, comunicaciones radioeléctricas, radiofónicas y la opción de acciones coercitivas de carácter militar.

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Tras los cohetes y los túneles, la resistencia palestina usa drones de precisión

Las milicias palestinas han empezado a usar drones para atacar con precisión objetivos militares israelíes cercanos a la Franja de Gaza. El primer ataque se produjo en mayo y el segundo ocurrió el sábado. Las autoridades políticas y los jefes militares israelíes califican de muy grave esta amenaza para la que todavía no existe un sistema defensivo eficaz.

 

El pasado fin de semana un pequeño dron lanzado por las milicias palestinas, concretamente por la Yihad Islámica, y cargado con explosivos, cruzó la frontera de la Franja de Gaza e impactó contra un vehículo militar israelí causando daños materiales pero no personales. Fue el segundo ataque de esta naturaleza en pocos meses, una circunstancia que ha disparado las alarmas en el estado judío.

El uso de drones para realizar ataques de precisión suscita preocupación tanto a nivel político como a nivel militar, sin contar con la inquietud de la población israelí de los enclaves próximos a la Franja. Además, envía al enemigo un mensaje perturbador acerca de la creciente capacidad militar de las milicias, mensaje que tiene también otra lectura en la medida que la Franja está sitiada completamente por las fuerzas israelíes.

El periódico Yediot Ahronot destaca que la utilización de los drones constituye una “nueva amenaza”, y llega después de que el ejército haya neutralizado, o casi neutralizado, otros dos desafíos anteriores. Para el lanzamiento de cohetes se desarrolló el sistema antimisiles Cúpula de Hierro, mientras que para acabar con los túneles se está completando la construcción de un muro, que también es subterráneo, alrededor de la Franja. “Ahora Hamás está desarrollando el campo de los drones que son capaces de sobrepasar el muro en construcción, y que representa una gran amenaza para las fuerzas desplegadas en la zona y para las ciudades cercanas a Gaza”, señala el rotativo de Tel Aviv.

En medios políticos se subraya que el uso de los drones indica que las milicias están convencidas de que durante la campaña para las elecciones del 17 de septiembre, Israel no atacará la Franja, de manera que están incrementando sus operaciones, como ya hicieron en la víspera de las pasadas elecciones del 9 de abril.

En ambientes militares y políticos se oyen voces partidarias de llevar a cabo una operación disuasoria contra las milicias, una operación a gran escala, similar a la de 2014, o por lo menos intensificar los ataques contra objetivos en la Franja de una manera significativa que haga entender a las milicias que Israel está dispuesta a llegar hasta el final en caso necesario.

Pero iniciar un ataque en profundidad contra la Franja puede ser políticamente muy costoso. Hay que descartar un ataque de este tipo antes de las elecciones puesto que al primer ministro Benjamín Netanyahu no le interesa debido a la incertidumbre que crearía. Pero incluso después de los comicios es una jugada arriesgada. En cualquier caso, a medio plazo Israel tendrá que adoptar alguna medida radical ya que mientras continúe el bloqueo de la Franja continuará el hostigamiento de las milicias.

El ministro de Exteriores, Israel Katz, indicó que las milicias se han convertido en una “herramienta al servicio de Irán”. De hecho, Teherán ofrece apoyo político y económico a Hamás, que gobierna Gaza desde 2007, y este apoyo lo utiliza a su vez políticamente Israel para atacar a la república islámica con el respaldo de países árabes suníes.

El primer ataque con drones tuvo lugar en mayo, cuando también la Yihad Islámica envió uno contra un camión militar situado del otro lado de la Franja. La operación fue grabada en un video de propaganda que se divulgó horas después a través de las redes sociales. El video contenía mensajes escritos del tipo “Vuestras defensas no son nada para nosotros”.

A partir de marzo de 2018, la resistencia palestina empezó a usar cometas y globos para causar incendios dentro de Israel. Aunque primitivo, este método, que continúa en uso, creó numerosos problemas al ejército y a las brigadas de bomberos y voluntarios que tratan de contener las llamas.

El uso de drones representa un gran peligro, según el ejército. Mientras los cohetes que disparan las milicias se dirigen indiscriminadamente contra la población civil de las localidades próximas a la Franja, los dos drones que se han lanzado hasta ahora han ido dirigidos contra objetivos claramente militares y, a diferencia de los cohetes, los drones tienen una gran precisión.

El ejército cree que durante los últimos años las milicias han importado clandestinamente un gran número de drones, aunque también los hay que se han construido en la Franja. No se trata de una improvisación sino de un plan cuidadosamente elaborado que empezó a funcionar hace años. En 2016, Mohammad Zoari, un ingeniero palestino que desde el exterior dirigía el programa de los drones, murió en Túnez en un ataque que los medios de comunicación atribuyeron al Mosad.

En medios militares se comenta que muchos de los drones en posesión de las milicias pueden adquirirse fácilmente a través de Internet a precios irrisorios, y esos drones, una vez adaptados, pueden convertirse en auténticas armas de guerra letales, y difíciles de detectar y de abatir. En Israel, además del ejército, hay una docena de empresas civiles que trabajan para hallar una solución al problema, algo que todavía no existe o que todavía no ha adquirido un nivel de eficacia razonable.

En Internet se venden drones sencillos a partir de 200 euros. Estos aparatos recreativos pueden adaptarse para fines militares con facilidad. De hecho, no es ningún secreto para el ejército israelí que las milicias de Gaza llevan varios años trabajando en dos direcciones: adaptación de los drones para el espionaje y adaptación para el ataque, como en el caso del ataque ocurrido el sábado.

jerusalén

10/09/2019 08:26 Actualizado: 10/09/2019 08:26

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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Sharif Shayaq, uno de los voceros talibanes.  Imagen: EFE

El mandatario republicano anunció la suspensión de un encuentro "secreto" con los talibanes y el gobierno de Afganistán a realizarse en territorio estadounidense, 

El sorpresivo anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, referido a la cancelación de las conversaciones de paz con los talibanes pone en duda el plan de retiro de tropas de Washington en Afganistán, y eleva el riesgo de un recrudecimiento de la violencia en el país asiático. El detonante de la suspensión de las negociaciones fue la muerte de 12 personas, entre ellas un soldado estadounidense, tras un atentado en Kabul. Los talibanes se vieron sorprendidos por la decisión de Trump y afirmaron que Estados Unidos "sufrirá más que nadie" las consecuencias. 

"Cuando los talibanes trataron de ganar ventaja en la negociación realizando ataques terroristas dentro del país, el presidente Trump tomó la decisión adecuada. No tenía sentido recompensarlos por este mal comportamiento", dijo el secretario de Estado Mike Pompeo, en una entrevista con la cadena CNN. No obstante, aseguró que Washington sigue abierto a alcanzar un acuerdo de paz con "condiciones" tras el atentado mortal de Kabul, capital afgana, del jueves pasado, en el que murieron una docena de personas, entre ellas un soldado estadounidense.

Entre los temas que los talibanes habían aceptado dialogar, indicó Pompeo, se encontraban sentarse a negociar con el gobierno de Afganistán, alcanzar una "cierta reducción en los niveles de violencia" y romper con el grupo terrorista Al Qaeda. No obstante, remarcó que "si no se cumplen esas condiciones, no vamos a entrar en ningún acuerdo".

Las declaraciones de Pompeo surgen un día después de que Trump anunciara la suspensión de un encuentro "secreto" con los talibanes y el gobierno de Afganistán a realizarse en territorio estadounidense, y la cancelación de las conversaciones de paz. Trump justificó la decisión a través de una serie de mensajes en Twitter tras el atentado en Kabul.

“Sin ser conocido casi por nadie, los principales líderes talibanes y, de forma separada, el presidente de Afganistán, iban a encontrarse de manera secreta conmigo el domingo en Camp David”, dijo el mandatario, en referencia a la residencia de descanso presidencial en Maryland, a las afueras de Washington.

El mandatario lamentó que, "para intentar conseguir una falsa ventaja" en las negociaciones, los talibanes cometieron un atentado el jueves pasado. Se trataba del segundo ataque de los insurgentes en pocos días en la capital afgana, a pesar del "acuerdo de principio" que el negociador estadounidense, Zalmay Khalilzad, afirmaba haber cerrado a partir de negociaciones en Doha, y que había presentado al presidente afgano, Ashraf Ghani, a principios de la semana pasada.

"¿Qué tipo de personas mata a tanta gente para lograr una aparente mejoría de su posición en las negociaciones? Han fracasado, ¡sólo han conseguido empeorar las cosas!", twitteó Trump. "Si son incapaces de aceptar un alto el fuego durante esas negociaciones de paz tan importantes, y están incluso dispuestos a matar a 12 inocentes, es que probablemente no tienen la capacidad de negociar un acuerdo significativo. ¿Cuántas décadas quieren seguir combatiendo?", agregó el presidente estadounidense.

Desde Doha, el portavoz de la oficina política de los talibanes en la capital de Qatar, Suhail Shaheen, calificó de "sorprendente" el anuncio de Trump y agregó que siembra dudas sobre su "credibilidad". "Hace unos días concluimos un acuerdo con la parte estadounidense, su contenido fue subrayado por los dos equipos y fue entregado al lado qatarí. Todos estaban satisfechos, se acordó que sería anunciado por el gobierno de Qatar", afirmó Shaheen en su cuenta de Twitter.

Los talibanes en Afganistán fueron más allá al afirmar que Estados Unidos "sufrirá más que nadie", aunque dejaron la puerta abierta a futuras negociaciones. "Todavía creemos que el lado estadounidense se retractará de esta posición. Nuestra lucha durante los últimos 18 años tendría que haber demostrado a los estadounidenses que no estaremos satisfechos hasta que asistamos a un final completo de la ocupación", señalaron los talibanes a través de su portavoz, Zabihulá Mujahid. Afirmaron además que a causa de esta suspensión Estados Unidos "sufrirá más que nadie, toda su credibilidad se verá lastrada. Las pérdidas humanas y financieras aumentarán".

Estados Unidos y Afganistán mantuvieron nueve rondas de negociación en Qatar, y recientemente se hizo público un borrador de acuerdo que preveía la retirada en 135 días de 5 mil soldados estadounidenses desplegados en territorio afgano. Esta retirada parcial iba a dejar al contingente estadounidense en Afganistán en un nivel muy similar al que tenía cuando Trump llegó al poder en enero de 2017, cuando había unos 8.400 soldados instalados en el país. La guerra de Afganistán es el conflicto bélico más largo en el que ha estado inmerso Estados Unidos. Este año se cumplen 18 años de ocupación, en los cuales más de 2.300 soldados estadounidenses perdieron la vida.

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Trump cancela unas negociaciones de paz secretas con los talibanes

El presidente de EE UU anuncia en Twitter que no se puede fiar de quien ha matado a 12 inocentes en un atentado en Kabul

 

A través de su cuenta de Twitter, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este sábado que ha cancelado las negociaciones de paz con los talibanes, después de que el grupo insurgente haya admitido estar detrás de un atentado en Kabul que acabó con la vida de un soldado estadounidense y otras 11 personas. “Sin que casi nadie lo supiera, los principales líderes talibán y, por separado, el presidente de Afganistán, iban a reunirse conmigo en secreto este domingo en Camp David. Llegaban esta noche a Estados Unidos”, informaba el presidente con un tuit esta noche. El mandatario explica a continuación que después de que sus invitados admitiesen que estaban detrás del ataque en Kabul que mató “a uno de nuestros grandes soldados y a otras 11 personas", decidió cancelar "inmediatamente la reunión y las negociaciones de paz”.

“¿Qué clase de gente mataría a tantas personas para aparentemente fortalecer su posición de negociación?”, se pregunta el presidente. “Así no lo han conseguido, ¡sólo han empeorado la situación! Si no pueden acordar un alto el fuego durante estas importantes conversaciones de paz, e incluso han sido capaces de matar a 12 personas inocentes, entonces probablemente no tengan el poder necesario para negociar un acuerdo significativo”, prosigue Trump, que finaliza preguntándose: “¿Cuántas décadas más están dispuestos a luchar?”.

Recientemente los talibanes han lanzado una ofensiva contra la capital de la provincia de Kunduz y han perpetrado dos atentados suicidas en Kabul, uno de los cuales se cobró la vida de un sargento del Ejército estadounidense. Con este ya son 16 los militares de EE UU muertos en Afganistán este año.

El borrador de este acuerdo de paz incluía la retirada de miles de militares estadounidenses a cambio de garantías de que Afganistán no se convertirá en refugio de Al Qaeda, el Estado Islámico o cualquier otra organización que pueda atacar a Estados Unidos y sus aliados. Tras la espantada de Trump, ahora no está claro en qué situación queda la negociación para acabar con la guerra más larga jamás mantenida por EE UU y el retorno de las fuerzas estadounidenses. Según informa el diario The Washington Post, esta cumbre secreta habría supuesto un paso hacia la ratificación de un acuerdo entre Washington y los talibanes que llevaba meses negociándose.

Por Yolanda Monge

Washington 7 SEP 2019 - 21:46 COT

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"No disparen, estamos desarmados": el asesinato de un indígena a manos del Ejército desata indignación en Colombia

Uno de los testigos narró que miembros de la Tercera Brigada del Ejército comenzaron a dispararles a los jóvenes, que formaban parte de la Guardia Indígena, pese a que se encontraban desarmados.

Una operación del Ejército colombiano en la zona rural de Jamundí, en el Valle del Cauca, dejó a un joven indígena muerto y otro herido, en lo que algunos testimonios señalan como una ejecución extrajudicial

Omar Gusaquillo y Diego Alexis Vega formaban parte de la Guardia Indígena que hacía vigilancia nocturna, debido al robo de ganado en esta zona rural de Jamundí, al suroeste de Colombia, que históricamente ha tenido presencia de grupos guerrilleros y narcotraficantes.

Según narró Diego en su primera declaración, a las 05:45 horas (tiempo local) de este jueves, cuando los jóvenes se preparaban para darse un aseo personal en una casa, fueron sorprendidos por elementos de la Tercera Brigada del Ejército, quienes les gritaron: "¡Quietos, manos arriba!". 

Visiblemente asustados, Omar les respondió: "No disparen, estamos desarmados. Somos de la Guardia Indígena". Inmediatamente después de que los jóvenes de la comunidad nativa Kiwe Nasa se identificaron, el Ejército comenzó a dispararles, pese a que tienen jurisdicción en esta zona rural, según información difundida por Semana. 

Como resultado del operativo militar, Ómar resultó muerto y Diego herido, por lo que fue trasladado a un hospital.  

¿Falso positivo?

Medios locales reportan que el Ejército habría señalado a Omar como miembro de una organización criminal y aseguraron que en la vivienda donde murió se encontró un uniforme camuflado, un radio teléfono amarillo y un arma de fuego.

Sin embargo, algunos vecinos de la zona dijeron a Semana que el Ejército trató de montar un "falso positivo", como se le conoce a los casos, bajo el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2006 y 2006-2010), en los que miembros del Ejército presentaban como guerrilleros 'dados de baja en combate' a jóvenes asesinados extrajudicialmente.

Lina Tabares, integrante de la organización de derechos humanos Tesa Paz, denunció que las manos de Omar tenían rastros de tierra, lo que según ella representa "una clara prueba de que el cadáver lo arrastraron". Los vecinos de la zona montaron un cordón humanitario para impedir que la escena fuera modificada

"Cruel asesinato"

La Organización Regional Indígena del Valle del Cauca (Orivac) rechazó el "cruel asesinato" de Omar Guasaquillo.

"Vuelve la zozobra de muertes, amenazas, al territorio colombiano, en especial al Valle del Cauca", denunció Orivac en un comunicado, en el que también acusa al Gobierno de Iván Duque de su falta de compromiso con los acuerdos de paz firmados con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). 

En lo que va del Gobierno de Iván Duque, que comenzó el 7 de agosto de 2018, 102 líderes y lideresas indígenas han sido asesinados, según datos de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC).

La ONIC hizo un llamado al Gobierno de Duque a retomar el Acuerdo de Paz firmado en 2016.  

Publicado: 6 sep 2019 02:42 GMT

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