Por sus obras los conoceréis: la culpa, el soberano y un anarcopetrismo molecular

Por eso os pido, per deos obsecro, que nadie se incline ante mí, porque entonces no danzaré. Søren Kierkegaard

 

Slavoj Žižek suele decir que los motivos sociológicos nunca pueden exculpar a nadie que haya cometido grandes atrocidades. Para ello se sirve del predecible ejemplo de Hitler: ¿si conociéramos las razones sociológicas que hicieron de él lo que fue, realmente lo exculparíamos? Su respuesta es evidentemente que no. El problema de Žižek no es dar un ejemplo que permite pensar poco, que silencia de antemano, a lo cual nos tiene acostumbrados porque sin ello no sería un eterno trending topic (la redundancia afectiva constituye la incontrovertible “verdad” del marketing), el problema es que los motivos sociológicos nunca han roto con la culpa, sino que la desplazan hacia el “mundo”: ¿hay realmente una diferencia tan abismal entre culpar a un individuo y, en contraste, culpar a la sociedad que lo hizo ser quien fue? Yo creería que no; creería, de hecho, que de culpar al “mundo” -en sus diversas versiones- a odiarlo hay solo un pequeño paso. En general, la culpa es hermana del odio, ambas son pasiones tristes, y transitar de una pasión triste a otra siempre ha sido cosa fácil. Eso el cristianismo dominante lo entendió a la perfección: culpar a alguien comienza o termina siempre en un desprecio del mundo entero.

Pero no nos vayamos por las ramas, a Žižek le respondería entonces que el problema no es obviar o no los motivos sociológicos, sino todo lo contrario, presumir que podemos llegar a conocer demasiado bien ora a un individuo ora a una sociedad o un mundo entero. Si soy incapaz de culpar con plena seguridad a alguien, o en el límite al mundo entero, es porque nunca acabaré de conocerlo, de entenderlo, de hacerlo mío: esa es la base ontológica y fenomenológica del rechazo a la pena de muerte, del rechazo al poder soberano. Detrás de todo “se lo merecía” o “no se lo merecía”, sea psicológico, jurídico, sociológico, teológico o naturalista, se esconde un pequeño o gran soberano que juzga con el dedo porque cree conocer con suficiencia al otro, porque el otro ya no es otro, ya ha perdido su potencia creativa, su singularidad irreductible ante mí, y se ha convertido en otro-para-mí, es decir, en simplemente mío. Espero que jamás deba hacerlo, pero nunca diré que no vaya a matar a un ser humano; sin embargo, tengo la absoluta certeza de que de mí nunca saldrá una ley, una sentencia, una pena de muerte: eso se lo dejo a la razón de Estado, allí donde aparezca (en el militar, el sacerdote, el funcionario o el político, pero también en la eventual turba que lincha o en el revolucionario decidido). Creo que queda claro por qué soy anarquista y por qué muchos anarquistas me parecen tiranos.

Esta discusión es absolutamente relevante para un mundo signado por el desprecio a lo que se supone que este es, pero también para un mundo en el que la excepción ha devenido norma, que es nuestro mundo telúrico, pero especialmente nuestro territorio nacional. Si las y los anarquistas que hemos nacido en el territorio ocupado por el Estado colombiano tenemos un reto -y ocupado en su retiro o ausencia estratégicos para aparecer con rostros aún más terribles de los que habitualmente enseñan las teorías del Estado-, si nosotras que hemos nacido aquí tenemos un desafío, es el de contribuir a la desactivación de la máquina soberana, de ese poder de decretar la muerte del otro, preséntese donde se presente. Tenemos el reto de desactivar la máquina soberana por amor al mundo entero. En ese sentido, debo decir que aprecio infinitamente unas palabras que le escuché hace poco a Gustavo Petro y que dan cuenta de que el corazón libertario del M-19 no ha perecido, pese a su progresiva burocratización.

Petro manifestó no desear la muerte de Uribe, pero tampoco su encarcelamiento. Ni el de él ni el de Sergio Fajardo. Se resistió a sentenciarlos a muerte o prisión, llamó a que nos sumáramos a una “política de la vida y del amor, no del odio”, y a que tratásemos al uribismo como a un otro con el que se puede entrar en tensión, disputar, luchar, pero nunca exterminar o pretender extirpar soberanamente. En efecto, para ello tendríamos que encontrarnos ante un nuevo uribismo cuyos aspectos mortíferos, soberanos, hayan sido a su vez desactivados. Lo importante es que al uribismo no se lo desea eliminar ni encarcelar, sino transformar radicalmente para poder luchar contra él, para poder danzar, así sea bruscamente, con él. Me atrevería a decir que eso es lo que posibilita tomar distancia de cualquier política fascista. Ahora bien, lo relevante no es si las palabras de Petro fueron o no sinceras, si obedecen o no al cálculo político -me resisto a emitir un juicio de esas características-, lo que me importa es que él se encuentra contribuyendo a poner a circular un tipo de afectividad imprescindible para salir de la guerra, para abandonar el ciclo vicioso que permite la aparición del estado de excepción indefinido y sus correspondientes actos soberanos. En este punto, prefiero el anarquismo molecular que descuella en el gestoalegre de Gustavo Petro, y que rebasa su nombre propio, al anarquismo molar, identitario, de aquel anarquista convencido de que Uribe merece la muerte y de que el voto convierte a todos en borregos culpables de su esclavitud. Quizás esos anarquistas estén gozando demasiado con su uribismo molecular. Quizás yo sea, de tanto en tanto, ese anarquista y ese fascista de los que me deseo apartar.         

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China se burla de la Royal Navy, la exreina de los mares

A principios de 2021 la Royal Navy desplegará por primera vez en décadas un grupo de portaaviones en Asia Pacífico, en el marco de ejercicios conjuntos con EEUU y Japón, como parte del "pivot  hacia Asia" del Pentágono.

 

En forma simultánea, se supo que el novísimo portaviones británico HMS Prince of Wales sufrió una inundación por la explosión de una tubería en el sistema de extinción de incendios, que inundó la sala de máquinas y los armarios eléctricos, de modo que la reparación del daño durará varios meses y "los costes ascenderán a millones".

El buque con un valor de 5.000 millones de dólares, que entró en servicio en diciembre de 2019, tenía que participar en las maniobras conjuntas con EEUU, sin embargo se quedará varado en Portsmouth hasta la primavera por motivos de seguridad.

Se trata apenas del último de una serie de traspiés de la Marina británica que naufraga entre los cada vez mayores costos de sus programas y un presupuesto de Defensa que supera sus posibilidades, al punto que algunas voces proponen "arrendar el Prince of Wales en vez de operarlo".

La inundación en el portaaviones dañó el sistema de propulsión eléctrica de alto voltaje, compuesto por dos alternadores de turbina de gas Rolls Royce Marine y cuatro motores diesel que representan la parte más costosa del barco. En las maniobras que debió suspender, habría cazas de quinta generación F-35B con capacidad de aterrizaje vertical, que se consideraban de vital importancia en el despliegue para contener a China.

El informe de MilitaryWatch destaca que "los peligros del sistema de propulsión eléctrica de alto voltaje harán que el control de daños sea mucho más complicado y potencialmente peligroso". De hecho, en poco menos de un año el HMS Prince of Wales ha sufrido dos inundaciones, la primera en mayo de 2020. Pero el otro portaaviones de la marina británica, el Queen Elizabeth, también sufrió una inundación en julio de 2019.

"Estos problemas representan una tendencia más amplia en la flota de superficie de la Royal Navy, con destructores y buques anfibios que también sufren bajas tasas de disponibilidad y una serie de problemas de rendimiento", informa la publicación.

En efecto, la Royal Navy ya no tiene la capacidad de otros tiempos, como lo demuestra el incidente de julio de 2019 con Irán. El Reino Unido incautó por la fuerza un petrolero iraní en el Estrecho de Gibraltar. Teherán respondió desplegando su Cuerpo de la Guardia Revolucionaria para apoderarse de un petrolero de bandera británica en el Estrecho de Ormuz.

Londres amenazó con una mayor presencia militar en el Golfo Pérsico para presionar a Irán, desde que en 2018 adquirió una nueva base naval en Bahrein, cerca de la costa iraní.

"Sin embargo, el estado actual y las capacidades de la Royal Navy británica dejan mucho que desear, lo que pone en tela de juicio su capacidad para ejercer presión contra Irán", estiman los analistas.

Lo cierto es que la flota de guerra del Reino Unido ha perdido capacidad de despliegue y confiabilidad. Hacia el fin de la Guerra Fría contaba con cuatro portaaviones, 13 destructores y 47 fragatas, mientras hoy tiene un solo portaaviones, seis destructores y 13 fragatas. Pero sus principales naves, como los destructores, están siendo superados por los de China y EEUU.

Un punto débil son los motores Rolls Royce Diesel, que según expertos "se degradan catastróficamente" en climas cálidos como los que se encuentran en el Estrecho de Ormuz o en las aguas del Mar del Sur de China. Lo más grave, empero, es que una pequeña flota de sólo seis destructores, ridícula para quien se pretende potencia naval global, equivale al mismo número de destructores que China agrega a su flota cada año.

El mayor problema es que "los requisitos de mantenimiento de los destructores y la poca confiabilidad significan que solo dos o tres buques de guerra están activos al mismo tiempo". Evidentemente, esto contrasta con la capacidad de China de botar los más modernos buques de guerra.

En efecto, el Dragón está modificando la relación de fuerzas en el Pacífico gracias a los destructores Tipo 055, "los destructores más capaces en servicio en cualquier parte del mundo, que despliegan la suite de armamentos más grande y posiblemente la más sofisticada del mundo".

La situación de la Royal Navy es grave, ya que la vetustez de su flota hace más costosas las reparaciones y el mantenimiento, lo que a su vez agrava la situación económica. En la medida en que la economía de la isla no tiene signos de mejora, atrapada ahora con las consecuencias del Brexit, el austero presupuesto de Defensa llevará a que la flota siga disminuyendo indefinidamente.

El editor de la revista Warships, IainBallantyne, citado por MilitaryWatch, asegura que la flota británica es demasiado antigua: "Los barcos viejos son más costosos y se averían con más frecuencia. Con el ascenso de Rusia y China, la inestabilidad en el Golfo y las demandas de las Malvinas y los otros Territorios Británicos de Ultramar, y con la Armada en la mitad del tamaño respecto a 1991, Gran Bretaña enfrenta una tormenta perfecta".

Ante este panorama, cabe preguntarse las razones por las cuales Londres se empeña en mostrar agresividad hacia China, Rusia e Irán, siguiendo una política de sumisión a los intereses de Washington que no la beneficia. Meses atrás decidió impedir el despliegue de las redes 5G en su territorio, lo que perjudica incluso su desarrollo futuro en la red.

Mientras en el Reino Unido aún hay quienes preconizan el retorno a la diplomacia de las "cañoneras" contra China, éstos no pueden tomar en serio tal arrogancia que desde la páginas de Global Times califica de "racismo neoimperialista".

El diario chino va mucho más lejos y sostiene que "la actual Royal Navy desvencijada tiene repetidos problemas de entrenamiento y equipamiento" y se pregunta si "alguna mente militar racional piensa que esta flota de cubos de óxido puede amenazar militarmente a China". Así es como ven en Asia a la otrora poderosa flota imperial.

Desde Occidente, Military Watch sostiene que "el estado actual de la Royal Navy significa que incluso las perspectivas de ejercer presión militar contra Irán, mediante una mayor presencia en el Golfo, siguen siendo muy dudosas".

Pero desde Asia, las cosas se observan de un modo menos diplomático: "El mundo ha cambiado. Pero no pueden admitirlo y aceptarlo. Occidente todavía se aferra al sueño de dominar el mundo. Es por eso que Occidente está rodando cuesta abajo a enorme velocidad".

14:59 GMT 14.12.2020(actualizada a las 22:05 GMT 14.12.2020)

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Sábado, 12 Diciembre 2020 05:59

El lápiz de Stalin

El lápiz de Stalin

Tras la Primera Guerra Mundial y un periodo del flujo de las fronteras −propio igual a buena parte de Europa y Medio Oriente (bit.ly/3mXCL9a)− el Cáucaso acabó en manos bolcheviques. El imperio de los zares colapsó. El imperio otomano capituló y sus fuerzas se retiraron. También las del cuerpo expedicionario británico que tenía en la mira el petróleo de Bakú (bit.ly/36Uauun). Armenia, Azerbaiyán y Georgia, tras haber formado la efímera República Democrática Federal de Transcaucasia (bit.ly/33Wu2wn) y un breve periodo de independencia marcado por conflictos interétnicos, pasaron a ser −como repúblicas soviéticas nominalmente soberanas agrupadas en la República Federal Socialista Soviética de Transcaucasia (bit.ly/36W5ztd)− miembros-fundadores de la URSS. Nagorno Karabaj (NK) −un enclave montañoso con mayoría armenia reclamado por Armenia y por Azerbaiyán− ha sido un importante punto de contención. La decisión de Stalin, un georgiano a cargo de la "cuestión nacional" ( Narkomnats), de transferirlo a Azerbaiyán en 1921, a pesar de prometérselo antes a Armenia −y convertirlo, en 1923, en una "región autónoma"− más que resolver el problema, resultó ser al fin, en la década de los 80, igual ante la ambigua postura de Mijaíl Gorbachov, uno de los factores desestabilizadores de la URSS. Cuando en 1988 el Partido Comunista Armenio votó por su "reunificación", estallaron disturbios y pogromos antiarmenios (Sumgaït). Tras el colapso de la Unión Soviética en 1991, siguió la guerra.

Detrás de la instrumental decisión de Stalin había −aparentemente− varias razones. Primero, congraciarse con los azeríes para asegurarse el control del petróleo y del gas del mar Caspio. Segundo, la lógica de "dividir y reinar" −en concordancia con la vieja y perversa estrategia zarista de oponer a un grupo étnico contra el otro− que exacerbaba la desconfianza y debilitaba a las etnias para que no desafiaran a Moscú; así, forzando lealtades de ambas partes y volviéndolos rehenes del régimen, Stalin (bit.ly/3dKGzGW) podía presentarse luego como el salvador ante la mayoría armenia (‘solo el batiushka es capaz de defenderlos del odio de Bakú’), y como un guardián territorial ante Azerbaiyán (‘solo el batiushka es capaz de garantizar su integridad ante el irredentismo de Ereván’). Tercero, hacer un gesto de "buena voluntad" hacia la Turquía de Mustafa Kemal Atatürk, que tras el colapso del imperio otomano, seguía siendo un importante actor regional hostil a las potencias occidentales y uno que tenía fuertes vínculos culturales y políticos con Azerbaiyán; Lenin (y Stalin) ignorando la voz de los armenios de NK y en un reverso a su inicial política de "autodeterminación" −hasta el punto de garantizar a los pueblos el derecho a salir de la URSS− y a las consignas del Congreso anticolonial en Bakú (1920) (bit.ly/3jnyZmO) que igual abogaba por "el derecho a la determinación" −mientras la Realpolitik soviética ya imponía un "colonialismo interno"− pretendía(n) "flirtear", al final sin éxito alguno (bit.ly/2KbyGzO), con los kemalistas para la diseminación de la revolución.

Después de un siglo de estos acontecimientos y ante la reciente guerra en NK −fruto tardío de aquellos conflictos irresueltos y decisiones perversas− es imposible no apuntar a algunas ironías de la historia.

* El afán de Rusia de recuperar influencia regional tras el desplome de la URSS −o el "desmantelamiento desde afuera" (S. F. Cohen)− pasaba desde el principio por apoyar los irredentismos −Nagorno Karabaj (Azerbaiyán), Transnistria (Moldavia), Abjasia-Osetia del Sur (Georgia), Crimea-Donetsk-Lugansk (Ucrania)−, "frutos" de la tóxica política étnica soviética, misma que contribuyó a su debilitamiento.

* El gambit sirio −"la huída hacia adelante" tras la crisis ucraniana y el afán de “reafirmar su ‘irresuelta’ relevancia global”− y su posterior involucramiento en Libia– han sido "jaqueados" por Turquía (bit.ly/3gm089K) por el apoyo de la cual la dirigencia soviética "sacrificó" a NK y a la cual a su vez venía apoyando en la década de los 20; Turquía contribuyó, ahora igual, a la holgada victoria, entre otros gracias a los recursos del petróleo de Azerbaiyán sobre la separatista "republiqueta" armenia de Artsaj-NK, y políticamente sobre Armenia, el mejor aliado de Rusia en el Cáucaso.

* Si bien la Rusia de Vladimir Putin, que tanto ha hecho para reivindicar el legado de Stalin, estaba feliz de ver al problemático gobierno de Nikol Pashinian en Ereván (bit.ly/2HFOjhG) salir debilitado de la confrontación con los azeríes (el tratado militar ruso-armenio no abarca a Arstaj-NK) la mediación de Moscú −detrás del origen del problema ("el lápiz de Stalin") y reproduciendo hoy la misma estrategia estalinista de "dividir y reinar"−, fue un salvavidas para los armenios, pero sólo a precio de convertir lo que quedó de Arstaj en un protectorado ruso (bit.ly/39a2h76) y el Cáucaso en la siguiente arena de transacciones ruso-turcas ( bit.ly/398zMXf) (con Azerbaiyán convertido igual en una colonia de Ankara).

Tras un siglo, Putin y Erdoğan están haciendo en el Cáucaso el mismo tipo de tratos −igualmente por encima de los armenios y los azeríes− que en 1920-21 Lenin (y Stalin en su limitada capacidad) hacía(n) con Atatürk, con la diferencia que hoy ya no está en juego la suerte de la revolución mundial. "El pasado nunca está muerto. Ni siquiera pasa", escribió una vez William Faulkner.

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Donald Trump anunció la normalización de relaciones entre Israel y Marruecos

Como contrapartida, Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental

Desde la Unión Europea señalaron que el estatuto de la zona en disputa ubicada al norte de Africa debe negociarse en el seno de las Naciones Unidas.

 

El presidente saliente de Estados Unidos Donald Trump anunció la normalización de las relaciones entre Marruecos e Israel. Como contrapartida, el mandatario reconoció la soberanía marroquí sobre el disputado territorio del Sahara Occidental. El magnate republicano indicó que esta medida favorecerá la pacificación de la región. Además sostuvo que EEUU abrirá un consulado en el Sahara para promover oportunidades económicas y comerciales. Con este acuerdo, Marruecos se convierte en el cuarto país árabe que restablece contactos con Israel, después de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahrein y Sudán, todos estos auspiciados por la administración Trump. Por su parte, voceros de la Unión Europea (UE) indicaron que el estatuto del Sahara Occidental debe negociarse en el seno de las Naciones Unidas (ONU).

“Otro avance histórico”

En cuanto a la reanudación relaciones entre Marruecos e Israel, Trump catalogó la noticia como un nuevo avance histórico. “¡Nuestros dos GRANDES amigos Israel y el Reino de Marruecos acordaron relaciones diplomáticas plenas -un hito masivo para la paz en Oriente Medio!", escribió el magnate en Twitter. En un comunicado, la Casa Blanca reveló que el líder republicano había hablado con el rey marroquí Mohamed VI. Durante la conversación el Rey se comprometió a expandir la cooperación económica y cultural con Israel. “Reanudaremos los contactos oficiales (...) y las relaciones diplomáticas lo antes posible", indicó el Palacio real marroquí.

Por su parte el jefe de gobierno israelí Reuven Rivlin agradeció al rey de Marruecos por la cálida relación bilateral. En tanto que el primer Ministro Benjamín Netanyahu anunció a sus ciudadanos que en breve se realizarán vuelos directos entre ambos países. El ministro de Defensa Benny Gantz también acogió con beneplácito el acuerdo y dijo que reforzaría los intereses económicos y de seguridad de ambos países, según el portal Haaretz. También agradeció a la administración estadounidense. "Actúa incansablemente para fortalecer a Israel y estabilizar toda la región", indicó el ministro. Marruecos e Israel habían establecido oficinas de representación en Rabat y Tel Aviv en los años noventa, pero fueron cerradas en la década de 2000. 

“La única solución viable”

En paralelo el presidente norteamericano sostuvo que el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental favorecerá la pacificación de la región. "¡La propuesta de autonomía seria, creíble y realista de Marruecos es la ÚNICA base para una solución justa y duradera por una paz y prosperidad perdurables", escribió Trump en Twitter. Además sostuvo que la existencia de un Estado saharawi independiente no es una opción realista para resolver el conflicto. “Una autonomía genuina bajo soberanía marroquí es la única solución viable", indicó el mandatario. A su vez recordó que Marruecos reconoció la independencia de EEUU en 1777. "Es por tanto apropiado que reconozcamos su soberanía sobre el Sáhara Occidental", sostuvo el magnate neoyorquino.

Este territorio desértico de 266.000 kilómetros cuadrados ubicado al norte de África, es una excolonia española cuyo estatuto sigue sin definirse desde 1975. El independentista Frente Polisario reclama a Marruecos la soberanía sobre el territorio. Por su parte el gobierno marroquí plantea una autonomía limitada para la antigua colonia. Allí se encuentra desplegada la Misión de Paz de la ONU (MINURSO) para monitorear un cese al fuego. El organismo también solicitó que se organice un referéndum para resolver la soberanía del territorio. Trump instó a las partes a iniciar conversaciones sin retraso, empleando el plan de autonomía de Marruecos. “Es el único marco para negociar una solución aceptable mutuamente", exhortó el presidente.

En paralelo, la UE dijo que mantiene las resoluciones de la ONU que establecen al Sahara Occidental es un territorio no autónomo, explicó un portavoz de Exteriores del bloque a la agencia Europa Press. Bruselas sostuvo que apoya un proceso de acuerdo pactado, o incluso un referéndum, como establece la resolución de la ONU de octubre pasado. Sin embargo ninguna de estas soluciones termina de efectivizarse. La diplomacia europea recordó el compromiso del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de relanzar el proceso político en la zona y su llamado a las partes a cooperar para la estabilidad en la región junto con la MINURSO. "Esto debe llevar a la reanudación de un diálogo con el objetivo de una solución justa, duradera y aceptada mutuamente", indicó el portavoz de la UE, expresando la línea que viene manteniendo el bloque continental sobre esta cuestión.

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Un soldado francés de la operación de seguridad 'Sentinelle' patrulla las calles después de los ataques, París, 19 de noviembre de 2020.Benoit Tessier / Reuters

La ministra de Defensa subrayó que las técnicas "invasivas" para mejorar el rendimiento de los combatientes "no están en la agenda de las Fuerzas Armadas", pero deben ser estudiadas para que Francia no se quede atrás.

El Comité de Ética del Ministerio de Defensa de Francia publicó este martes un informe de 32 páginas con su evaluación del concepto de "soldado potenciado" y una visión general acerca del uso de tecnologías invasivas que podrían mejorar el rendimiento y las capacidades de los combatientes franceses.

Compuesto por 18 representantes civiles y militares con experiencia en el campo operacional, médico, filosófico, histórico y jurídico, el comité dio luz verde para realizar estudios sobre innovaciones científicas y tecnológicas y sus posibles aplicaciones en la defensa para mejorar "las capacidades físicas, cognitivas, perceptivas y psicológicas" de los soldados.

Entre las posibles áreas de investigación se encuentran los implantes que aumentarían la "capacidad cerebral" de los combatientes o liberen sustancias que bloquean el estrés, así como fármacos para mejorar la resistencia mental de los uniformados, en caso de ser capturados por el enemigo, y tratamientos para prevenir el dolor y el cansancio.

La ministra de Defensa de Francia, Florence Parly, subrayó en un comunicado que las técnicas "invasivas" para potenciar a los soldados "no están en la agenda de las Fuerzas Armadas" del país, pero que tampoco deberían cerrar los ojos a lo que podría definir la preparación militar en el futuro a fin de que Francia no se quede atrás, teniendo en cuenta que "no todos tienen los mismos escrúpulos" que el país galo.

"El dictamen emitido por el Comité de Ética nos ayuda a hacerlo: buscando los medios para mantener nuestra superioridad operativa, sin negar nuestros valores y respetando nuestros compromisos internacionales", indicó Parly, para luego agregar que la decisión "se revisará periódicamente a la luz de los desarrollos futuros".

  • Las palabras de la ministra de Defensa francesa se produjeron días después de que, en un artículo para The Wall Street Journal, el director de Inteligencia Nacional de EE.UU., John Ratcliffe, acusara a China de hacer experimentos con sus soldados en la esperanza de que algún día desarrollen "capacidades biológicamente mejoradas". "No existen fronteras éticas para Pekín en su búsqueda del poder", escribió Ratcliffe.
  • El Ministerio de Exteriores de China negó estas afirmaciones y sostuvo que EE.UU. debería "dejar de producir y difundir virus políticos y mentiras".
La Franja de Gaza se hunde en el aislamiento más absoluto

Hundida en la miseria, la población de la Franja de Gaza no alberga ninguna esperanza de superar las tribulaciones de su crisis permanente. El lavado de manos de los líderes europeos niega cualquier horizonte político. La esperanza de una solución pende ahora de Joe Biden, quien tendrá que enfrentarse al poderoso lobby judío, al Congreso y el Senado si quiere cumplir su promesa de crear un estado palestino en la Franja de Gaza y Cisjordania.

 

Una de las cuestiones palestinas más candentes de cara al futuro es el destino que espera a la Franja de Gaza. Gobernada por Hamás desde 2007, después de haber ganado las elecciones del año anterior, la Franja constituye en un pequeño territorio en el que viven más de dos millones de palestinos en unas condiciones infrahumanas y sin perspectivas de cambio.

Mientras la comunidad internacional rechaza cualquier diálogo con Hamás, los líderes occidentales únicamente se permiten una discreta relación humanitaria con su población, poniendo un parche aquí y otro allá pero sin mejorar nunca sus condiciones de vida, una situación que solo sirve a los intereses de Israel.

Cualquier clase de contacto político con Hamás está prohibido. Los cónsules europeos que residen en Jerusalén viajan periódicamente a la Franja pero se andan con mucho cuidado para no violar las órdenes recibidas de las capitales europeas y evitan cualquier relación directa con los gobernantes de Hamás que enfurecería a Israel.

A Palestinian Statelet, un artículo de José Vericat aparecido en el último número de Journal of Palestine Studies, aborda con franqueza la situación política de la Franja, pronosticando que el pequeño territorio está destinado a convertirse en un exiguo estado desconectado del resto de Palestina.

El autor ha sido en los últimos años representante de The Carter Center para Israel y Palestina, una posición con base en Jerusalén que le ha permitido profundizar en el conocimiento del conflicto, un tema que ha estudiado durante años, primero directamente como residente en la ciudad de Gaza y luego académicamente por medio de su tesis doctoral en la Universidad de Oxford.

Los líderes de Fatah que gobiernan sui géneris los enclaves palestinos de la Cisjordania ocupada denuncian continuamente que Hamás quiere establecer en la Franja un "emirato" desconectado de Cisjordania y que ese también es el objetivo de Israel.

Las negociaciones que periódicamente han conducido representantes de Hamás y Fatah no han dado frutos. El objetivo de Fatah es que Hamás desaparezca para siempre y regresar a la situación que existió hasta 2007, cuando Gaza estaba en manos del turbio y poco fiable Mohammad Dahlan, un estrecho aliado de Israel que en la actualidad reside en los Emiratos Árabes Unidos y aspira a suceder al octogenario presidente Mahmud Abás con el apoyo de Israel.

Vericat sostiene que el futuro de la Franja ya ha sido determinado por Israel con el eslogan "Gaza es Palestina", un enfoque que dice mucho también en relación con el futuro de Cisjordania. Las políticas israelíes están llevando a Cisjordania a un callejón sin salida, con un número creciente de colonos judíos y una anexión irreversible que solo se podría detener con una intervención enérgica de EEUU y Europa que no se va a producir.

El eslogan "Gaza es Palestina" se ha intensificado durante la administración del presidente Donald Trump, que ha permitido a Israel hacer todo lo que ha querido en Cisjordania, castigando además a la Franja con saña, manteniendo el férreo bloqueo y el aislamiento internacional que hipócritamente respaldan las capitales europeas.

En realidad, el inicio de la segmentación de Palestina se remonta a tres décadas, cuando se celebró la Conferencia de Madrid y le siguieron los acuerdos de Oslo. Solo una ínfima parte de la población de la Franja ha sido autorizada para visitar las calles de Jerusalén o rezar en la mezquita Al Aqsa durante todos esos años, y la mayor parte de los afortunados lo hicieron en los años noventa. El conjunto de los palestinos está condenado a permanecer encerrado bajo unas limitadas condiciones de vida.

Paralelamente, Hamás está siendo perseguida sin descanso en Cisjordania, tanto por Israel como por la Autoridad Palestina, que actúa como brazo ejecutor de Israel. La estructura de Hamás en Cisjordania se ha desmantelado y sus cuadros están encerrados en las prisiones palestinas o israelíes. Cualquier intento de asomar la cabeza se corta de raíz.

Los gazatíes, concluye Vericat, han perdido cualquier sentido de horizonte político, una situación que se ha agravado con la pandemia del Covid-19, confirmando que ni siquiera una emergencia sanitaria de esa naturaleza puede unificar las filas de Hamás y de Fatah. Al contrario, las dos fuerzas que gobiernan los territorios palestinos se han enrocado en sus respectivos feudos.

En este contexto, con los palestinos castigados por países árabes como Egipto Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, las posibilidades de superar la situación son prácticamente nulas, máxime si atendemos al llamado "acuerdo del siglo" que la administración de Donald Trump anunció el 28 de enero, un plan cuyo objetivo central consiste en consolidar la ocupación israelí y evitar una solución pacífica del conflicto.

El cambio de administración en Washington previsto para el 20 de enero no es muy esperanzador. Aunque el demócrata Joe Biden ha indicado que es partidario de crear un estado palestino, el todavía presidente electo tendrá que luchar a muerte con el Senado y el Congreso para llevar adelante esa iniciativa, y antes tiene que atender una multitud de problemas en todos los frentes que no le dejarán dedicarle demasiado tiempo a la cuestión palestina.

07/12/2020 22:24

Por EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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El presidente electo de EEUU, Joe Biden. - REUTERS

Continúa la destrucción programada y sistemática de Siria. El país que un día fue uno de los pesos pesados del mundo árabe ha sido borrado del mapa, al igual que Irak y Libia, gracias a la ingeniería militar de EEUU e Israel y su capacidad de manipular la opinión pública. Desde 2011 (fecha del inicio de los tres conflictos sirios), medio millón de su gente ha sido asesinada, cientos de miles de sus mujeres y niñas han sido violadas, doce millones han tenido que huir de sus casas, y el resto recoge su vida destrozada entre los escombros, la pobreza y la desesperación absoluta. Y la situación puede seguir este curso más años a pesar de que la guerra ha cumplido sus principales objetivos.

Siria no estuvo presente en la campaña electoral de EEUU. Las prioridades de la política exterior del futuro presidente Joe Biden serán China, Irán y recuperar el multilateralismo, sobre todo su lado militar representado por la OTAN.

Tres presidentes de EEUU frente a un Assad

Biden hereda una Siria fruto de los cinco años del gobierno de Obama, en el que estuvo de vicepresidente, y cuatro de Donald Trump:

1- Lo que hizo la Administración Obama-Biden

. Aprovechar las "primaveras árabes" y el descontento interno en Siria para crear un Afganistán en Eurasia.

. No poner "las botas en el suelo" sirio, sino intervenir mediante la organización internacional de mercenarios "yihadistas", trasladada desde Irak, Afganistán y Jordania. Primero la llamó "rebeldes moderados" o "Ejercito Libre de Siria" para después bautizarle como "Estado islámico", justificando así los ataques con misiles para desmantelar el Estado sirio: debe haber un terrorismo para que haya una lucha "anti-terrorista". Lo admitió Evan McMullin, un candidato presidencial de 2016: "Mi papel en la CIA era salir y convencer a los operativos [terroristas por la democracia]de Al Qaeda para que trabajaran con nosotros". Este juego sucio ha permitido a EEUU obtener, por primera vez en su historia, no una sino al menos 11 bases militares en el país euroasiático. Aunque, en 2015, las discrepancias entre la CIA, que aboga por respaldar a los kurdos, y el Pentágono -que prioriza salvar las relaciones estrategias con Turquía-, dividen a los mercenarios y enfrenta a los estados que los patrocinan: Turquía, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos, Israel, los países europeos, etc.

. A pesar de desatar la "crisis de refugiados", organizada por Turquía, Arabia Saudí, Israel y los halcones de EEUU, cuyo objetivo fue forzar a Obama a derrocar a Assad, mostrando en los medios además imágenes de decapitaciones por los terroristas, el presidente de EEUU se niega porque 1) no iba a espantar a Irán, con el que estaba firmando su desarme nuclear matando a un mandatario con fecha de caducidad, y 2) un Assad vivo le serviría para convertir a Siria en una trampa y así desgastar a Rusia, Turquía, Irán y otros, rivales y enemigos. Fue por eso que Biden negoció con Rusia la retirada de las armas químicas sirios, neutralizando las presiones para una intervención directa y establecer zonas de exclusión aérea, preludio de la partición siria.

2- Lo que hizo la Administración Trump

. Inicialmente, no mostró ningún interés especial por Siria.

. En abril de 2017, y ante la acusación del uso de armas químicas por el gobierno de Assad, Trump lanzó 59 misiles de crucero contra una base aérea siria. Fue muy aplaudido en Washington. "Los combatientes respaldados por la CIA pueden haber matado o herido a 100.000 soldados sirios y sus aliados en los últimos cuatro años", afirma el periodista de The Washington Post David Ignatius, entusiasmado por aquella carnicería.

. En febrero de 2018 bombardeó un convoy del ejército sirio que  intentaba recuperar el yacimiento de gas Conoco (nombre de la empresa petrolífera de EEUU que lo controla), cerca de Deir Ezzor. Aunque el pretexto de la presencia militar sigue siendo "proteger los campos petroleros del ISIS", la realidad es otra: a) las unidades de artillería que ha instalado en la zona no sirven para la lucha antiterrorista, sino, como confiesa el ex Secretario de Defensa Mark Esper, están para impedir el legítimo acceso del ejército sirio al yacimiento; b) Permite que sus aliadas, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), se financien de la venta de este gas y poder pagar a sus 60.000 combatientes y mantener a miles de presos "yihadistas" y sus familias del bolsillo de los sirios. En Afganistan EEUU ha financiado a los Muyahedines mediante la venta del opio, y en América Latina a través del negocio de la cocaína colombiana.  

. Cerró la ruta en Al-Tanf que conecta Irán a Siria desde Irak.

. Apoyó la ocupación turca de Idlib, y luego, en octubre de 2019, (aconsejado por el Pentágono) autorizó al "increíble líder" Tayyeb Erdogan el asalto a los aliados kurdos: un regalo envenenado con el objetivo de empantanar a una Turquía que se estaba acercando demasiado a Rusia. Pero, meses después, asignó 300 millones de dólares para las SDF. Si eso no es un "doble juego" ¿Qué es, entonces?

. Aprobó la Ley César en junio de 2020, que impone sanciones a las personas, empresas y países que apoyan a Bashar al-Assad o trabajan con su gobierno, y prohíbe la reconstrucción del país mientras aquel presidente sigue en el poder.

. Cortó la ayuda humanitaria a los civiles, y ralentizó el trámite de la petición de refugio de cerca de 120.000 solicitantes sirios,  prisioneros en los campos de refugiados infrahumanos.

. Ordenó la retirada de las tropas de EEUU de Siria, a pesar de la oposición del Congreso con 354 votos en contra. Sin embargo, Jim Jeffrey, enviado especial de Trump para Siria, revela que el Pentágono engañó al presidente para disuadirlo de retirar las tropas y no le comunicó el verdadero número de los soldados, que entre los uniformado y los mercenarios armados deben ser decenas de miles. En los últimos meses, EEUU ha reforzado sus bases en las áreas ocupadas de Hasakah, Raqqa y Deir Ez-Zour, enviado convoyes desde Irak. Seguramente la CIA tampoco hizo caso a Trump que mandó acabar sus operaciones en este país.

. Reconoció la soberanía ilegal de Israel sobre los Altos de Golán sirios.

Por lo que, el mandato de Trump no ha reducido la influencia de EEUU en Siria, solo la ha ocultado. Esta potencia sigue siendo el principal y el actor más determinante de este escenario.

3- Lo que planea hacer la Administración Biden

Hay varias cuestiones que habría que tener en cuenta:

  1. Biden prioriza la política exterior, a pesar de que los medios afirman que al menos 250.000 ciudadanos más pobres han muerto a causa de la coid-19: las primeras personas designadas para su gabinete fueron, no el Secretario de Sanidad o de Asunto Sociales, sino de la política exterior y de la seguridad nacional. Antony Blinken, su Secretario de Estado, es un veterano belicista, que a pesar de que no descarta la normalización de las relaciones con el presidente Assad (como hizo Obama en febrero de 2010), afirma que este "no es un escenario probable en los próximos cuatro años". Blinken utilizará el control ilegal sobre el petróleo sirio como "un punto de influencia porque al gobierno sirio le encantaría tener dominio sobre esos recursos. No debemos renunciar a eso gratis".
  2. Biden ha anunciado que corregirá los errores que cometió en Siria. ¿Cuáles? ¿Enviar a miles de "yihadistas" o no romper Siria en líneas sectarias y étnica? En 2006, el senador Biden propuso dividir a Irak en tres regiones independientes: árabe suniita, árabe chiita y kurdo sunnita.
  3. Alrededor del futuro Gobierno de Biden se están reorganizando los defensores de las "guerras perpetuas" como los funcionarios del gobierno de Bush, o criminales de las guerras sucias como John Negroponte, Chuck Hagel, Eliot Cohen, Richard Armitage, Victoria Nuland o Susan Rice que se opusieron a Trump por su "aislacionismo".
  4. Biden mantendrá tranquila a la ala izquierdista del Partido Demócrata con políticas económica sociales para tener las manos abiertas en una política exterior agresiva, aunque por el momento recurrirá a la fórmula del "imperialismo liberal": proporcionar recursos a determinados grupos para minar un régimen desde dentro, bajo el nombre de "solidaridad con la sociedad civil". Significa recuperar el estatus de EEUU como la policía del mundo, violando la soberanía nacional de otros estados, para convertirlos en territorios sin estado. Formar un gabinete con personas con diferentes sexo, color de piel, y origen nacional es una respuesta a las deficiencias políticas en el interior de EEUU, y de ninguna manera significa un cambio en las políticas del imperialismo en el mundo. La vicepresidenta electa Kamala Harris declaró que el gobierno de EEUU "una vez más apoyará a la sociedad civil y los socios prodemocracia en Siria y ayudará a avanzar en un acuerdo político en el que el pueblo sirio tenga voz". Los lobbies financiados por los multimillonarios judíos, como la Fundación para la Defensa de las Democracias o American Enterprise Institute de Paul Wolfowitz, estarán encantados de volver a colocar el cartel "Israel, primero". Un Biden que ha sido uno de los responsables de la desastre siria no podrá, ni pretende darle una solución menos cruel a Siria: puede empezar con una serie de presiones diplomáticas de "palo y zanahoria", para pasar a gestionar el conflicto en vez de colaborar en su solución.

El diseño del llamado "Enfoque 4-R"-Reevaluación,  Reestructuración, Realineación, y no Repetir viejos errores presenta el siguiente panorama:

. Corregir lo que los demócratas consideran el mayor error de EEUU en Siria: dejar que los militares de CENTCOM decidan la estrategia de la superpotencia. Aunque, provocar caos en Oriente Próximo y Asia Central ha sido una estrategia, no un error.

. Revitalizar la diplomacia y el multilateralismo para repartir los gastos y las responsabilidades en sus futuras incursiones militares, como lo hizo en Yugoslavia o Libia.

. Seguir politizando la cuestión humanitaria de los refugiados, condicionando su regreso a realizar amplias "reformas" por Assad o directamente a su salida del poder, ¿para reemplazar el último gobierno semisecular de Oriente Próximo por otro islamista, que es lo que EEUU ha ido haciendo en los últimos 40 años?

. Mantener la Ley César, para forzar a Rusia, Irán y el propio Damasco a una transición "pacifica". Si no lo hace, no habrá reconstrucción de Siria. Para Vladimir Putin, que no recibió a Assad hasta 2015, lo importante no es rescatar a Assad (total, algún día tendría que apartarse, siendo Siria una república) sino preservar lo que ha logrado en Siria y abandonar una guerra muy costosa. En 2016, el embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, criticó a Assad por su deseo de continuar la contienda hasta recuperar todo el territorio sirio. Entre los 20 propósitos de Rusia en Siria, no está tal objetivo.

. Reactivar la Resolución 2254 del 2015 del Consejo de Seguridad de la ONU (o sea, con los votos favorables también de Rusia y China) que establece la convocatoria de elecciones libres supervisadas por la ONU.

. Mantener la ocupación de Siria. Incluso podrá desplegar tropas árabes para que mueren y maten por los intereses de EEUU, y de paso contengan a Rusia, Irán y Turquía. Los estados árabes no han tenido una política sofisticada y elaborada en la región. Según Lee Smith, columnista de Huston Institute, Obama admiraba a Ghasem Soleimani y su labor de crear redes de apoyo a la política de la República Islámica en la zona. Había dicho a un grupo de funcionarios árabes que "necesitan aprender del ejemplo de Irán", de saber usar el poder blando en los países de su interés y ser más sutiles, más furtivos, más efectivos… bueno, más como Irán.  Arabia Saudí, que ha destituido al hombre de guerra del Ministerio de Exteriores Adel al-Jubeir, ahora puede hasta proteger a Assad ya que la opción del Partido Demócrata de EEUU de instalar a un hombre de la Hermandad Musulmana (HM), poderosa organización sunnita patrocinada por Turquía y Qatar, es más perjudicial para sus intereses que un presidente secular. Además, así podrá alejar a Assad de Irán, sacándole de la "Comunidad chiitas" para reingresarle en la "Comunidad árabe"; de paso, provocar un enfrentamiento entre Assad y Turquía, el principal enemigo de Riad: los árabes hasta regalaron varios millones a los kurdos sirios por su lucha contra el ejército turco. Los jeques no olvidan que Barak Obama se estrenó en 2009 como presidente con una conferencia en la universidad Al Azhar de HM en el Cairo. Assad que, por su parte, necesitan los petrodólares árabes para reconstruir el país, ha ido alejándose de Teherán.

***

Hace un siglo, Francia y Reino Unido plasmaron, con el Tratado de Picot y Sykes, las líneas de sus intereses en el mapa de Oriente Próximo sobre los restos del Imperio Otomano. En 191, y con la desaparición de la Unión Soviética, EEUU intenta rediseñar este mapa a la medida de sus intereses

 

Por Nazanín Armanian

8 diciembre 2020

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Mohsen Fakhrizadeh, científico iraní asesinado.

Los países del mundo deberían agradecer a Tel Aviv por el asesinato del científico iraní Mohsen Fakhrizadeh”, declaró un funcionario de inteligencia israelí.

Según dijo a The New York Times, Israel tomará las medidas adicionales necesarias contra el programa nuclear iraní.

En sus declaraciones citó además al exfuncionario de la CIA, Bruce Riedel, quien señaló que Israel se ha valido de sus estrechos vínculos con los vecinos de Irán, como Azerbaiyán, con el propósito de monitorear y reclutar agentes.

De acuerdo con información publicada el viernes último por ese propio periódico, tres funcionarios de inteligencia habían confirmado que Israel se hallaba detrás del asesinato del  Fakhrizadeh.

Tanto la Casa Blanca como el Pentágono, dijo, se negaron  a comentar sobre el asesinato del científico iraní..

A su vez, medios israelíes informaron que el primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu, insinuó sobre la posible participación israelí en el asesinato del científico.

En tanto, el Ministerio de Seguridad iraní anunció el domingo sobre pistas encontradas en relación con los involucrados en el asesinato de Fakhrizadeh, y aseveró que la información al respecto se revelaría posteriormente.

30 noviembre 2020  

(Con información de Al Mayadeen Español)

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Revelan nuevos detalles del asesinato del físico nuclear iraní

Los disparos que mataron al jefe de la Organización de Investigación de Innovación del Ministerio de Defensa iraní, el físico nuclear Mohsen Fajrizade, provinieron de un arma montada en un vehículo, en el cual no había gente y que explotó poco después del ataque, informó la agencia de noticias iraní Fars.

La agencia Fars publicó nuevos detalles sobre el asesinato del jefe del programa nuclear iraní que fue atribuido a Israel. Los periodistas alegan que Mohsen Fajrizade fue baleado con una ametralladora controlada a distancia que fue detonada inmediatamente después del ataque.

Según el informe, el 27 de noviembre por la mañana, el experto iraní conducía un auto blindado y a su lado estaba su esposa. Además, iban acompañados por un convoy de otros vehículos blindados.

En algún momento, la escolta se adelantó a Fajrizade para revisar la zona a la que se dirigían. De repente hubo un disparo que hizo que el científico se detuviera a un lado de la carretera, ya que pensaba que su automóvil estaba funcionando mal. Luego siguieron otros disparos desde una ametralladora a control remoto que fue montada en un coche Nissan aparcado a unos 150 metros de distancia. Una de las balas golpeó la espalda de Fajrizade, según el informe, y pocos minutos después el automóvil con el arma explotó.

"Todo el incidente duró tres minutos, ya que ningún asesino estaba presente en la escena y los disparos fueron realizados solo con armas automatizadas", se indica en el informe. 

El propietario del vehículo que portaba el arma, según los datos, no reside en Irán desde hace un mes.

Por su parte, el New York Times publicó una versión diferente del hecho, aunque cita a medios iraníes.

Según el medio estadounidense, el Nissan abandonado estacionado en una rotonda, detonó y derribó una línea eléctrica. Apareció un grupo de 12 hombres armados, algunos en motocicletas y otros en automóviles aparcados cerca, que abrieron fuego, cita el medio a Javad Mogouyi, que trabaja para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Al menos tres disparos golpearon al experto nuclear iraní y los 12 asesinos escaparon ilesos, indicó el hombre.

Los medios estatales iraníes informaron sobre el comienzo de la procesión fúnebre de Fajrizade. Su ataúd se moverá entre varias mezquitas en todo el país. Se espera que el científico sea enterrado el 30 de noviembre.

Según la agencia de noticias estatal iraní IRNA, el cuerpo de Fajrizade fue trasladado al santuario del Imán Reza en la ciudad nororiental de Mashhad para ser enviado más tarde a la ciudad de Qom, al sur de Teherán, y desde allí al templo del Imán Khomeini, situado en la capital.

El conocido científico nuclear iraní, Mohsen Fajrizade, a quien Israel acusa de ser jefe del presunto programa nuclear del país persa, fue asesinado el 27 de noviembre cerca de Teherán. Según la versión que fue anunciada inicialmente, varios terroristas armados atacaron al científico durante el enfrentamiento entre sus guardias y los terroristas.

Fajrizade era profesor de física en la Universidad Imam Husein en Teherán y ocupaba el cargo de jefe de la Organización de Investigación e Innovación Defensiva del Ministerio de Defensa de Irán. Además de ser uno de los científicos más influyentes y de alto rango en Irán, figuró entre las cinco personalidades iraníes en la lista de los 500 individuos más poderosos del mundo, elaborada en el 2013 por la revista estadounidense Foreign Policy.

23:31 GMT 29.11.2020(actualizada a las 23:38 GMT 29.11.2020) URL corto

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Domingo, 29 Noviembre 2020 06:20

Banda de halcones

El presidente electo, Joe Biden, presenta a algunos miembros del nuevo gabinete de gobierno, en Wilmington, Delaware, el 24 de noviembre. AFP, CHANDAN KHANNA

EL COMPLEJO INDUSTRIAL-MILITAR EN EL GABINETE DE BIDEN

 

presidente electo de Estados Unidos nombró esta semana a algunos de sus candidatos para puestos clave en defensa y política exterior. Detrás de los anuncios se esconde un mundo de puertas giratorias y lobbies belicistas con ropaje académico, financiados por la industria armamentística y de la seguridad global.

o había razón alguna para creer que un gobierno de Joe Biden estaría a la izquierda de los gobiernos de Barack Obama en lo que a política exterior se refiere. Biden tiene una larga carrera de respaldo a las guerras de Estados Unidos y aliados: desde la invasión a Irak en 2003, pasando por la agresión israelí contra los palestinos, hasta la larga ocupación de Afganistán. Y cualesquiera hayan sido sus limitadas concesiones a la izquierda demócrata durante la campaña electoral, los lineamientos en política exterior no fueron parte de ellas, como lo demuestra la completa exclusión del tema de la agenda del grupo de trabajo unitario que Biden formó con la gente de Bernie Sanders.

Quizás su toma de posición más distintiva durante la campaña fueron sus imprecaciones belicosas contra China, no tan racistas como las de su rival Donald Trump, pero lo suficientemente fuera de tono como para que uno de sus anuncios de propaganda fuera condenado por grupos asiático-estadounidenses por su contenido xenofóbico. El ahora presidente electo dijo, sí, en los últimos meses, que quiere poner fin a las guerras «interminables» de Estados Unidos (a pesar de que él ayudó a iniciar varias de ellas) y que está en contra del conflicto en Yemen (una postura que sólo dio a conocer luego de servir en el gobierno de Obama, que auspició esa carnicería), pero no puso estos temas en el centro de su plataforma ni acompañó sus declaraciones con propuestas concretas. Los recientes anuncios sobre su futuro gabinete van, por lo tanto, en consonancia con su larga trayectoria en Washington.

EN EL ALA DE UN DRON

Antony Blinken, quien será nominado secretario de Estado, tal como se reveló este lunes 23, ha atraído considerables críticas por su historial de apoyo a las llamadas «intervenciones humanitarias». Blinken fue uno de los principales consejeros de Biden cuando el entonces senador por Delaware votó a favor de la invasión estadounidense a Irak en 2003. Lo ayudó luego, entre otras cosas, a desarrollar una propuesta para partir ese país en tres regiones separadas de acuerdo a identidades étnicas y sectarias. Como asesor de seguridad nacional del vicepresidente de Estados Unidos (2009-2013), secundó, además, la desastrosa intervención militar en Libia.

En 2018 Blinken ayudó a lanzar Westexec Advisors, una «firma de asesoría estratégica» que se ha negado sistemáticamente a revelar quiénes son sus clientes. Una de sus socias en ese emprendimiento es Michèle Flournoy, otra funcionaria que viene de la cantera de los gobiernos de Obama (y probable candidata de Biden a secretaria de Defensa). El periodista Jonathan Guyer escribió en The American Prospect que «Blinken y Flournoy han usado su red de contactos para construir una gran base de clientes allí donde se cruzan la tecnología de punta y la defensa. Una empresa israelí de vigilancia ha recurrido a ellos, así como también una importante empresa de defensa de Estados Unidos, el multimillonario de Google Eric Schmidt y algunas empresas de la lista Fortune 100» (23-XI-20).

Otros elementos de las épocas de Obama, menos conocidos que Blinken, merecen, sin embargo, un mayor escrutinio. Avril Haines, por ejemplo, ha sido nombrada en estos días directora de Inteligencia Nacional para el futuro gobierno de Biden. Haines fue una de las coautoras de la llamada Guía de Política Presidencial de la era Obama, el infame manual para el uso de drones en asesinatos selectivos. Así es como Newsweek describió a Haines en 2013: «Desde que se convirtió en asesora legal del Consejo de Seguridad Nacional en 2011, estuvo trabajando en una amplia gama de temas sumamente complicados y legalmente sensibles –por lo general hasta la 1 o las 2 de la mañana, a veces hasta más tarde– que tocan el núcleo de los intereses de seguridad de Estados Unidos. Entre ellos, se encontraban los requisitos legales que rigen la intervención estadounidense en Siria y las opciones disponibles, altamente clasificadas, para frustrar el programa nuclear de Irán. A veces se llamaba a Haines en medio de la noche para evaluar si un supuesto terrorista podía ser legalmente incinerado por un dron» (26-VI-13).

Durante la campaña presidencial de Biden hubo un esfuerzo concertado por parte de algunos exayudantes de Obama para presentar retroactivamente a Haines como la voz de la moderación y de las garantías a los civiles, un intento que registró en su momento el corresponsal del Daily Beast Spencer Ackerman (7-VII-20). Este revisionismo es difícil de vender: las medidas de protección de civiles que Haines habría incluido en la «ley de drones» claramente no funcionaron, como lo demuestra el devastador costo en vidas civiles de las guerras de drones estadounidenses. Si bien la administración de Trump intensificó este programa de asesinatos selectivos y acotó las restricciones referidas a la matanza de civiles, fue la administración de Obama, con la ayuda de Haines, la que lo normalizó en el paisaje político estadounidense y permitió así convertir al mundo entero en un campo de batalla de Washington.

Hay, además, otros aspectos preocupantes en el historial de Haines. «En el pasado, supo describirse a sí misma como exconsultora de la controvertida empresa de minería de datos Palantir», escribe el periodista Murtaza Hussain para The Intercept (26-VI-20). Palantir fue cofundada por un donante multimillonario de las campañas de Trump y está implicada en algunas de las peores irregularidades de la administración republicana, incluidas la vigilancia masiva y la detención de inmigrantes. Como informa Hussain, poco es sabido sobre el papel de Haines en la firma y ella misma se encargó de eliminar de su currículum cualquier mención a Palantir cuando se incorporó al equipo de asesores de Biden (de acuerdo a Guyer, Haines también trabajó para Westexec). En 2018, Haines enfureció a los sectores de izquierda cuando apoyó el nombramiento de Gina Haspel como directora de la CIA. En aquel momento, Haspel era duramente criticada por su papel previo al frente de cárceles de la agencia secreta donde se practicaba la tortura de forma sistemática.

A PÓLVORA

Luego está Linda Thomas-Greenfield. Elegida por Biden para servir como embajadora de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas, Thomas-Greenfield presenta como su empleo más reciente el que tuvo en Albright Stonebridge Group, una opaca consultora estratégica global presidida por Madeleine Albright, secretaria de Estado de la era Clinton. Albright Stonebridge Group es un agujero negro: ha sido casi imposible para el periodismo obtener información sobre quiénes son sus clientes. La empresa afirma que no ejerce lobby sobre el gobierno estadounidense ni realiza trabajos comprendidos bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros, pero muchos de sus empleados también figuraban o figuran en roles que, ciertamente, les permiten ejercer influencia a nivel oficial.

No hay nada extraordinario en que Biden designe para un papel poderoso a alguien que proviene de una consultora de estrategia global poco dada a la transparencia, pero ese es precisamente el problema. Jake Sullivan, quien será el asesor de seguridad nacional de Biden, comenzó a trabajar para Macro Advisory Partners en 2017. «Dirigida por exjefes de espionaje británicos, Macro Advisory Partners tiene alrededor de 30 empleados a tiempo completo y reportó ingresos por 37 millones de dólares el año pasado», señala Guyer. La firma «ha utilizado la participación de Sullivan como parte de su estrategia de marketing a la hora de ofrecer “asesoría confiable en un mundo turbulento” […]. Pero, cuando Sullivan publica un artículo sobre la política exterior de Estados Unidos o da conferencias universitarias, casi siempre omite de su currículum este trabajo».

Por su parte, Flournoy, la presunta favorita para liderar el Pentágono en los próximos cuatro años, no sólo está en la junta directiva del contratista de defensa Booz Allen Hamilton, sino que también cofundó el think tank Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS, por sus siglas en inglés), que recibe importantes fondos de los gigantes de la industria armamentística, como General Dynamics Corporation, Raytheon, Northrop Grumman Corporation y Lockheed Martin Corporation. Flournoy se desempeñó en la administración de Obama como subsecretaria de Defensa para la política militar (2009-2012) y luego jugó un papel importante al influenciar al gobierno desde el CNAS. Fue una de las principales patrocinadoras de la intervención militar de 2011 en Libia, una defensora de la ocupación de Afganistán y una firme opositora de la retirada total de Irak de las tropas estadounidenses.

ACADÉMICOS Y TRAFICANTES

En los próximos días y semanas, se conocerán más nombramientos de Biden. Tenemos todas las razones para esperar más de lo mismo: su equipo de transición para el Pentágono así lo indica. Al menos un tercio de los integrantes de este ha señalado como sus empleadores más recientes a think tanks, organizaciones y compañías que o bien son financiadas por la industria de las armas o bien son directamente parte de dicha industria. Muchas de estas entidades, fundamentalmente los think tanks, son bien conocidas e incluso respetadas. Sus empleados no suelen recibir las mismas críticas que reciben los miembros de algunos lobbies, pero deberían: a través de sus paperssobre políticas públicas, su llegada a los medios masivos de comunicación y sus relaciones con el estamento político, estos funcionarios hacen efectivamente lo mismo que los lobbistas, pero revestidos de una apariencia más académica. Los think tanks de los que Biden está tomando a su gente tienen probados antecedentes como impulsores de la compra de determinados sistemas de armamento por el gobierno estadounidense. Y luego, por fuera de ese tercio, están, además, los varios asesores del presidente electo que no revelan sus patrocinadores, incluidos los cuatro miembros del equipo de transición que provienen del Albright Stonebridge Group.

Existe la tentación en el progresismo estadounidense de tomarse un momento para respirar, celebrar que el gobierno de Trump ha sido repudiado por el voto popular y aferrarse a la esperanza de que Biden marque un cambio en algunos de los peores impulsos del presidente en funciones. Pero un valioso aprendizaje de los primeros días de la era Obama es que lo que se requiere en momentos como este es una evaluación sobria más que una proyección. Obama, con Biden a su lado, supervisó la intervención en Libia, el desastroso involucramiento en la guerra de Yemen, la ocupación aún en curso de Afganistán, el apoyo al golpe en Honduras y mucho más. Biden cuenta ahora con el mismo equipo de asesores y traficantes de influencias que colaboraron para que todo eso sucediera.

Sarah Lazare
27 noviembre, 2020

(Publicado originalmente en In These Times con el título «Biden’s Foreign Policy Picks Are From the Hawkish National Security Blob. That Is a Bad Sign». Traducción y titulación en español de Brecha.)

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