El Papa cambia de postura y defiende que las parejas homosexuales "tienen derecho a estar cubiertas legalmente"

El pontífice da un paso al cambiar el "quién soy para juzgar" con el que respondió a unos periodistas y propone en un documental "una ley de convivencia civil" porque "las parejas homosexuales tienen derecho a una familia"

 

Giro en el Vaticano. "Las personas homosexuales tienen derecho a estar en la familia, son hijos de Dios, tienen derecho a una familia. No se puede echar de la familia a nadie, ni hacer la vida imposible por eso". El Papa Francisco defiende en el documental Francesco, dirigido por el cineasta ruso Evgeny Afineevsky y que se ha presentado hoy en el festival de cine de Roma, "una ley de convivencia civil" para las parejas homosexuales, que "tienen derecho a estar cubiertos legalmente".

Se trata de la primera ocasión en la que el Papa hace una propuesta tan reveladora, y que va mucho más allá de aquel: "¿Quién soy yo para juzgar?", con el que respondió a una pregunta sobre la Iglesia y los homosexuales durante un vuelo papal.

Un cambio drástico en la postura del Vaticano

El respaldo papal a las uniones civiles entre personas del mismo sexo representa un cambio drástico en la postura oficial del Vaticano (y de sus predecesores) al respecto. Las palabras del pontífice se recogen en un fragmento del documental que reflexiona sobre el cuidado pastoral para lesbianas, gays, bisexuales y transexuales.

"Lo que tenemos que hacer es una ley de convivencia civil. Tienen derecho a estar cubiertos legalmente", recalcó el Papa Francisco. "Yo defendí eso".

El documental, que se estrenará en América este fin de semana, muestra las aproximaciones pastorales de Bergoglio ante distintos problemas sociales. Junto al Papa aparecen en el filme otras figuras de colaboradores del pontífice, entre los que destaca el cardenal Tagle. Además de la homosexualidad, el documental aborda otras cuestiones como los migrantes y refugiados, los pobres, el abuso sexual a menores o el papel de la mujer.

En la película se muestra el testimonio de una pareja de hombres italianos que querían llevar a sus hijos a la parroquia. "Él no mencionó cuál era su opinión sobre mi familia. Probablemente él está siguiendo la doctrina en este punto", dijo el hombre, al tiempo que elogió al Papa por una disposición y una actitud de acogida y aliento.

Por Jesús Bastante

21 de octubre de 2020 17:10h

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Francisco cree que la fraternidad puede cambiar el mundo

La tercera encíclica del Papa aborda problemas globales acuciantes, agravados por el coronavirus

Con el dinero que se usa hoy para comprar armas para las guerras, el pontífice propuso crear un Fondo Mundial para acabar con el hambre y ayudar a los países más pobres. Inmigración, deuda externa, individualismo, racismo, entre los temas claves. 

 

Con una gran visión sociológica, filosófica y económica además de religiosa, el papa Francisco en su tercera encíclica publicada el domingo, “Fratelli tutti” (Hermanos todos, sobre la fraternidad y la amistad social), analizó los problemas esenciales que afligen a la humanidad, hoy agravados por la pandemia. En el texto hace un llamamiento a las personas pero también a los gobiernos, a los grupos económicos y a las organizaciones internacionales, para que colaboren en desarrollar una nueva sociedad basada en la fraternidad y donde los seres humanos -todos sin distinción- puedan ser el centro.

Desde las primeras páginas de las 84 que tiene la encíclica, el lector se va enfrentando poco a poco con los males que la humanidad y su propia sociedad han ido cultivando en los últimos decenios, en particular desde la llamada “globalización” comenzada en torno al 1980-90 y a la que muchos consideraban sólo positiva. Pero es la relación entre los cambios económicos, sus consecuencias sociales y la transformación que todo esto ha producido en los valores de cada sociedad, una de las mayores preocupaciones de Francisco.

La encíclica fue presentada el domingo en rueda de prensa por el secretario de estado vaticano, cardenal Pietro Parolin, quien destacó que el documento “no se limita a considerar la fraternidad como un instrumento o un auspicio, sino que delinea una cultura de la fraternidad para ser aplicada incluso en las relaciones internacionales”.

“Fratelli Tutti”, inspirada en San Francisco, según contó el Papa, fue firmada el sábado por Francisco sobre la tumba del “Poverello” (pobrecito) de Asís, uno de los santos preferidos del papa argentino y de quien tomó el nombre cuando fue elegido jefe de la Iglesia en 2013.

En sus ocho capítulos la encíclica trata todos los temas de actualidad, desde la tendencia a “nacionalismos cerrados” y la necesidad de abrirse al mundo, hasta los males de la sociedad globalizada que acerca a la gente pero no la hace más hermana, al crecimiento de los “individualismos” y de las “nuevas formas de colonización cultural”, entre otras cosas.

“Entrego esta encíclica social como un humilde aporte a la reflexión para que, frente a diversas y actuales formas de eliminar o de ignorar a otros, seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras. Si bien la escribí desde mis convicciones cristianas, que me alientan y me nutren, he procurado hacerlo de tal manera que la reflexión se abra al diálogo con todas las personas de buena voluntad”, escribió Francisco en la introducción.

Pandemia y después

El Papa dedicó varias líneas de su encíclica a la pandemia y sus consecuencias. “Es verdad que una tragedia global como la pandemia de Covid-19 despertó durante un tiempo la conciencia de ser una comunidad mundial que navega en una misma barca, donde el mal de uno perjudica a todos. Recordamos que nadie se salva solo, que únicamente es posible salvarse juntos”, escribió. Y agregó “El dolor, la incertidumbre, el temor y la conciencia de los propios límites que despertó la pandemia, hacen resonar el llamado a repensar nuestros estilos de vida, nuestras relaciones, la organización de nuestras sociedades y sobre todo el sentido de nuestra existencia”. “Ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos”, continuó el Papa, advirtiendo que si después de la pandemia se aplicara el “sálvese quien pueda”, ese hecho se traduciría rápidamente en el “todos contra todos”, y eso sería “peor que una pandemia”.

Francisco no esquivó las críticas cuando se refirió a los temas candentes hoy, apuntando su dedo acusador contra los “mundos cerrados” que construyen muros y desfavorecen el desarrollo de la fraternidad universal, y a los que adhieren, incluso, ciertos sectores católicos. Pero también criticó a las guerras a las que llamó “un fracaso de la política y de la humanidad”, al globalismo” que favorece la identidad de los más fuertes y licua las identidades de las regiones más débiles”, a la política que aplica “divide y reinarás”, al individualismo, al desprecio de la historia que hacen algunos, a las nuevas formas de “colonización cultural” por la que los pueblos más débiles pierden su identidad, al “descarte” mundial de alimentos y personas, al racismo, a la discriminación de la mujer, a los derechos humanos no del todo universales pese a las declaraciones de hace 72 años por los miembros de Naciones Unidas, a la explotación y a la esclavitud a la que se somete a niños, hombres y mujeres en varios países del mundo, al avance de las mafias porque las personas se sienten abandonadas y los mafiosos aparecen como “protectores”, a las plataformas de Internet que favorecen la difusión de informaciones falsas, al terrorismo que difunde el pánico, pero no a causa de su religión sino de las interpretaciones equivocadas de los textos religiosos. Con el dinero que se usa hoy para comprar armas y otros medios militares para las guerras, Francisco propuso crear un Fondo Mundial para acabar con el hambre y ayudar a los países más pobres.

Integración para los migrantes

“En el mundo actual los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad se debilitan, y el sueño de construir juntos la justicia y la paz parece una utopía de otras épocas”, dijo, enfatizando sin embargo que es absurdo creer que “podemos ser todopoderosos y olvidar que estamos todos en la misma barca”.

Sobre los migrantes -tema que vuelve a tratar periódicamente en sus mensajes y siempre a favor de ellos – advirtió que a veces “suscitan alarma y miedo porque el hecho es usado con fines políticos”. Sin embargo «las migraciones constituirán un elemento determinante del futuro del mundo», subrayó, añadiendo cuatro palabras fundamentales para el proceso de recepción de los inmigrantes: acoger, proteger, promover e integrar. “En la Argentina, la fuerte inmigración italiana ha marcado la cultura de la sociedad, y en el estilo cultural de Buenos Aires se nota mucho la presencia de alrededor de 200.000 judíos. Los inmigrantes, si se los ayuda a integrarse, son una bendición, una riqueza y un nuevo don que invita a una sociedad a crecer “, contó. Claro, a este fenómeno de la llegada de inmigrantes se le ha agregado en Europa el resurgimiento del racismo al que el papa Francisco calificó como “un virus que cambia fácilmente y en lugar de desaparecer, se disimula. Pero está siempre al acecho”.

En cuanto a la globalización, que ha producido infinidad de cambios en la sociedad mundial, muchos la consideran un gran progreso cuando en realidad ha hecho aumentar bárbaramente la brecha entre ricos y pobres, como demostró un estudio de la organización no gubernamental Oxfam International. Según esa investigación, poco más de 2.100 personas son las más ricas del mundo y poseen una riqueza equivalente a la de 4.600 millones de personas, es decir el 60% de la población mundial.

Ciertos países “exitosos desde el punto de vista económico, son presentados como modelos culturales a los países poco desarrollados” porque “destrozar la autoestima de un pueblo es una manera fácil para dominarlo”, advirtió el Papa. Pero “si una globalización pretende igualar a todos, como si fuera una esfera, esa globalización destruye la riqueza y la particularidad de cada persona y de cada pueblo», añadió, llamando a todos los habitantes del mundo a practicar la fraternidad, la solidaridad, la igualdad para conseguir una libertad verdadera.

Deuda externa 

 “Solidaridad es una palabra que expresa mucho más que algunos actos de generosidad esporádicos. Es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. También es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. Es enfrentar los destructores efectos del Imperio del dinero”, subrayó el pontífice. “El mundo existe para todos- continuó refiriéndose a los derechos de todos los seres humanos -, porque todos los seres humanos nacemos en esta tierra con la misma dignidad. Las diferencias de color, religión, capacidades, lugar de nacimiento, lugar de residencia y tantas otras cosas, no pueden anteponerse o utilizarse para justificar los privilegios de unos sobre los derechos de todos”, dijo. Y añadió: “El principio del uso común de los bienes creados para todos” es el «primer principio de todo el ordenamiento ético-social”. Por eso “El derecho a la propiedad privada sólo puede ser considerado como un derecho natural secundario y derivado del principio del destino universal de los bienes creados, y esto tiene consecuencias muy concretas que deben reflejarse en el funcionamiento de la sociedad”, señaló Francisco.

Y también tuvo algunas palabras dirigidas al mundo financiero y empresarial al que, por una parte pidió una mayor consideración para los países que tienen una deuda externa”, como sería el caso de Argentina aunque el Papa no la nombró. “El pago de la deuda en muchas ocasiones no sólo no favorece el desarrollo, sino que lo limita y lo condiciona fuertemente. Si bien se mantiene el principio de que toda deuda legítimamente adquirida debe ser saldada, el modo de cumplir este deber que muchos países pobres tienen con los países ricos no debe llegar a comprometer su subsistencia y su crecimiento”, subrayó el pontífice. Y sobre los empresarios agregó que “la actividad de los empresarios es una noble vocación orientada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos. Pero en todo caso estas capacidades de los empresarios, que son un don de Dios, tendrían que orientarse claramente al desarrollo de las demás personas y a la superación de la miseria, especialmente a través de la creación de fuentes de trabajo”.

Los pobres, que el Papa llama a veces los “últimos”, también fueron motivo de preocupación en la encíclica. “El desprecio de los débiles puede esconderse en formas populistas, que los utilizan demagógicamente para sus fines, o en formas liberales al servicio de los intereses económicos de los poderosos”, escribió Francisco. Y más adelante aclaró que "ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo". Porque "no existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo”, enfatizó.

Una cultura del encuentro 

Para reconstruir la sociedad y diseñar un “camino del reencuentro”, según Francisco, es necesario comenzar desde la verdad, la verdad histórica. “Estamos llamados a amar a todos, sin excepción, pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable. (...) Es fácil hoy caer en la tentación de dar vuelta la página diciendo que ya hace mucho tiempo que sucedió y que hay que mirar hacia adelante. ¡No,por Dios! Nunca se avanza sin memoria, no se evoluciona sin una memoria íntegra y luminosa. Necesitamos mantener viva la llama de la conciencia colectiva, testificando a las generaciones venideras el horror de lo que sucedió”, subrayó el Papa.

Francisco terminó su encíclica haciendo un llamado al mundo político y empresarial de cada nación, porque “es imperiosa una política económica activa orientada a promover una economía que favorezca la diversidad productiva y la creatividad empresarial para que sea posible acrecentar los puestos de trabajo en lugar de reducirlos. La especulación financiera con la ganancia fácil como fin fundamental sigue causando estragos”. “La fragilidad de los sistemas mundiales frente a las pandemias ha evidenciado que no todo se resuelve con la libertad de mercado y que, además de rehabilitar una sana política que no esté sometida al dictado de las finanzas, tenemos que volver a llevar la dignidad humana al centro”, escribió. Francisco pidió además estimular el diálogo a todos los niveles, incluso con las organizaciones populares, para crear una “cultura del encuentro” y pidió una reforma que fortalezca las Naciones Unidas a fin de poder construir un mundo mejor y un camino de paz en todo el mundo. Y sobre este último punto también habló de colaboración con otras religiones a través del diálogo.

Por Elena Llorente

Desde Roma

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Domingo, 04 Octubre 2020 05:10

Dogmas, anatemas y mentiras

Dogmas, anatemas y mentiras

En 1978, la inolvidable Rosana Rossanda, durante un programa de radio comentaba la que consideraba la palabra más huidiza de la revolución francesa (fraternidad), asociándola a los movimientos incipientes donde la gente busca reconocerse en una horizontalidad solidaria, antes de que los hermanos se vuelvan ciudadanos, sujetos al estado y al partido. Entonces pensaba en el feminismo antes que se le impusiera la traducción protocolar a sororidad. La antropóloga Clara Gallini le recordó que fue la secta de los primeros cristianos la que se definió como “hermanos en Dios frente al mundo pagano”, el origen cristiano de la palabra “fraternidad”. Y Rossanda recuperará la palabra para la revolución de Octubre como hermandad ante la opresión frente al patrón, es decir la explotación, luego que su interlocutora Clara Gallini sintetizara en el micrófono que entonces la fraternidad se produce dentro de la clase y no frente a Dios.

Dejemos para les expertes las críticas a Francisco por su encabezamiento de “Fratelli tutti” a su nueva encíclica, que lejos de ser una fórmula ceremonial con la coartada de citar al Francisco original (san) es la declaración–confirmación de sus anatemas contra el aborto legal, les homosexuales (aunque preocupado por abrazar en su tolerancia a sus atribulados padres, siempre que sean cristianos) y, en general, las disidencias sexuales.

San Francisco y las palabras

Mi madre, Irma Burgo de Forero, doctora en química, trabajó en un laboratorio de análisis clínicos llamado Hickethier y Bachmann. Allí tenía dos compañeros, entonces anónimos : Jorge Bergoglio, el Papa Francisco, y Esther Ballestrino de Careaga, Madre de Plaza de Mayo, detenida desaparecida, arrojada al mar en 1977, cuyo cuerpo fue devuelto por las aguas en una playa de Santa Teresita en 1984, hoy enterrado en el patio memoria de la Iglesia de la Santa Cruz en mi barrio de Balvanera. Escribí esta historia en una contratapa de Página12. Entonces Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y me mandó llamar por teléfono. Luego llamó él. Se identificaba sin el rango: “Habla Jorge Bergoglio”.

Cuando mi madre murió, pensé en escribir su retrato, en levantar testimonios entre los pocos compañeros que la sobrevivían. Contacté a alguno por teléfono. Guido Correa, también paraguayo como Esher y militante comunista, me confirmó que era él, Jorge, su compañero de laboratorio, entonces arzobispo de Buenos Aires y que aún lo visitaba en el barrio, lo había casado, bautizado a sus hijos.

Fui a ver Los dos papas porque sabía que aparecía el laboratorio Hickethier y Bachmann.

No descuento que el llamado de “Jorge” formara parte de sus factor campechano como el que la película muestra claramente en las secuencias donde Jonathan Pryce come pizza de parado en los alrededores del Vaticano, conversa con los parroquianos de un bar y se desgañita en la cancha cuando al gol lo hace San Lorenzo.

En Los dos papas, él aparece como el enterado que aviva a la militante ingenua y como el profeta de la traición de Astiz, y quiere convencerla de que abandone la militancia: la anunciación de un alma bella contribuiría a eliminar a un enemigo de la dictadura sin el recurso de los “excesos”, simplemente persuadiéndolo. Pero Esther Careaga era una militante de experiencia y no descuento que le sacara información a Bergoglio, útil para una lucha de la que no desistiría.

Busqué en youtube imágenes del juicio por la megacausa ESMA cuando el Tribunal Oral Federal 5 lo intimó a testimoniar sobre los secuestros de los curas jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics.

Su rostro luce desencajado como nunca lo está el de Jonathan Pryce en la película y cuya serenidad parece provenir de una confesión con el entonces papa Benedicto XVI (Anthony Hopkins) y su calculado perdón. Sus respuestas son evasivas pero su lenguaje es significativo. Afirma dos cosas contradictorias, su amistad con Esther y no haber tenido contacto con “guerrilleros”. Para él existirían dos cosas: la verdad y la calumnia. Todo aquel sacerdote que trabajaba por los pobres, dice, era motivo de “habladurías”. Los nombres que oculta son los de sus contactos en la marina y el ejército. Se evade ante cada pregunta precisa e insistente del fiscal. ¿Quiénes le habían informado sobre la suerte de sus subordinados? Inventa un eufemismo haciendo gala de sus latines de sacerdote con un lugar común, “Vox Populi”. Llama “habladurías” a la vigilancia ejercida sobre la población, “redada” al secuestro y desaparición. Toma distancia de su amistad con Esther, no la niega pero la enfría sin dar detalles. Salvo el de que era su jefa en el laboratorio, en la sección metales. Siempre el mismo punto ciego en el interrogatorio: sí, averiguó por ella, intentó protegerla, a través de quien, no lo recuerda. Podía haber sido cualquiera. Su teoría es que todo el mundo sabía, es decir que todos eran cómplices, no solo él, su responsabilidad se fundía en la de todos o sea nadie. Ha aprendido a decir “subversivos” con una subordinada posterior: “es así como se los llamaba en aquella época”. Confiesa lo que ya es público y ha sido demostrado: sus entrevistas con Massera. Dice que en la última fue maltratado pero que ha pedido “¡quiero que aparezcan!” ¿Quién que no fuera del palo podía tomarse esa confianza?

En la película se lo muestra como un héroe ético, el que debe ensuciarse las manos para intervenir, deslizarse entre el fingir y el quedar pegado, un mediador entre los cuerpos a desaparecer y los a rescatar, sin perder la gracia del Amo asesino. Del guante blanco a las alpargatas, se habría movido ida y vuelta, como del escritorio donde se imparten las ordenes a los jefes de la patota a la mesa de caballete del asado villero. Tal vez se imaginara como ese Daniel Bello, el personaje de la Amalia de Mármol, capaz de moverse con soltura entre el aguantadero unitario de la Calle Larga y el salón mundano de Rosas en Palermo. Admite que Yulis habló mal de él pero pasa de confesor a confesado cuando se le escapa ”pero no habló de entrega”. El mismo mecanismo de aquel paciente de Freud que luego de contar su sueño con una mujer mayor dijo “No es mi madre”.

O intentó una defensa patética al pronunciar la palabra que estaba en la mente de sus acusadores: “entrega”.

Y yendo de la tragedia a la comedia ¿qué decir del lapsus de cazzo, teniendo en cuenta que al hablar del casamiento igualitario, aun pronunciándose en contra y para señalar la complejidad del Dogma, el papa Francisco a menudo habló de contextualizar, y para eso repitió y repite que habría que ver caso por caso?

Una vez el dr Oliver Sacks escuchó unas carcajadas convulsivas que provenían de la sala de afásicos del hospital donde trabajaba. Al entrar descubrió que la reacción se estaba produciendo ante el discurso del presidente –Sacks no dice cuál, aunque se puede sospechar que se trataba de Ronald Reagan. Según su diagnóstico, cierto tipo de afásicos no pueden comprender el significado de las palabras y sí, con una peculiar precisión, la expresión que las acompaña, es decir la teatralidad, en cambio otros perciben con especial lucidez crítica su sentido pero no captan la emoción con que se las pronuncian. Su conclusión es que a un afásico no se le puede mentir. Si bajo el volumen de la pc, mientras atiendo a su testimonio durante el juicio por la megacausa ESMA, sé por cada uno de sus gestos, que miente. Si lo escucho puedo subrayar ciertas palabras y darles sentido sin atender su rostro desencajado. No soy afásica pero he aprendido a leer un poco más allá de los libros. Y me cuesta incluirme en su fratelli tutti aunque le agregaran sorelle, putanne y amici del cazzo, por más bandera roja que Octubre que le haya sacudido a la palabra


El escrito está dedicado a la "fraternidad y la amistad social" 

El Papa Francisco firmó su nueva encíclica postpandemia

En su visita a Asís, en la tumba del santo del que tomó su nombre, Francisco celebró misa ante unos 20 frailes y monjas con barbijos y muy separados entre sí.

Por Elena Llorente

Desde Roma.El papa Francisco firmó este sábado su tercera encíclica, “Fratelli tutti” (hermanos todos), sobre la “fraternidad y la amistad social” y dedicada a la post pandemia, en un lugar insólito: la tumba de San Francisco, su santo preferido, en Asís (Italia central). En la cripta de la basílica de San Francisco celebró una misa por la tarde, ante unos 20 frailes y monjas con mascarillas y muy separados entre sí, además del cardenal Agostino Valentini, delegado pontificio para las basílicas franciscanas, y el obispo de Asis, Domenico Sorrentino. Pero sin fieles, por razones de seguridad, dada la pandemia de la covid 19 todavía vigente en Europa.

El papa quiso hacer una visita privada a la tumba de San Francisco, el santo por el cual eligió su nombre como pontífice. El 3 de octubre se conmemora el aniversario de la muerte del santo, ocurrida en Asís ese día del año 1226. San Francisco, cuyo padre era un rico comerciante, se dedicó a ayudar a los pobres y a los leprosos y terminó fundando una orden de frailes pobres. Y en cierta forma de esta manera intentó cambiar a la Iglesia, controlada entonces por ricos príncipes de distintas familias.

Un coro de frailes acompañó todo el tiempo la celebración que se realizó en la cripta, colocada debajo de la basílica de San Francisco. El altar de la cripta constituye la base de la tumba del santo, que está colocada en una amplia columna redonda de mármol travertino. La cripta, construida en el siglo XIX a diferencia de la basílica que se comenzó en el siglo XIII, es como una pequeña capilla con un sólo pasillo, rodeada de arcos y columnas de piedra.

El texto de la encíclica firmada por Francisco recién se conocerá oficialmente el domingo 4 de octubre, cuando en muchos países del mundo se celebrará el día de San Francisco, que es además el santo patrono de Italia. Pero el título, “Fratelli tutti” (hermanos todos), que estará en italiano en todos los idiomas, ha despertado algunas críticas por el hecho de usar una palabra masculina y dejando a las mujeres de lado. Por eso fuentes religiosas explicaron que “Fratelli tutti” es una expresión textual que usaba San Francisco.

Es la primera vez, al menos en los últimos siglos, que un papa firma una encíclica fuera del Vaticano. El Pontífice argentino ha firmado otras dos encíclicas precedentemente, “Lumen fidei” publicada el 5 de julio de 2013, poco meses después de haber sido elegido papa, y “Laudato si”, del 24 de mayo de 2015. Esta última, una encíclica “ecologista” donde Francisco habla de la “cura de la casa común”, es decir el mundo, despertó no pocas polémicas porque el papa argentino advierte sobre la crisis climática del planeta y las catástrofes que ponen en peligro la tierra y sus habitantes, y no todos los católicos estaban de acuerdo con este giro ecologista de la máxima autoridad de la Iglesia. Pero ahora, con todos los desastres climáticos e incendios que el mundo ha sufrido en el último año, tal vez muchos han cambiado opinión.

Es la cuarta vez que el papa Francisco viaja a Asís. Lo ha hecho en otras oportunidades, la primera, el 4 de octubre de 2013, pocos meses después de que visitara la isla de Lampedusa, en su primer viaje como Pontífice, para recordar a los miles de migrantes muertos en las aguas del Mediterráneo. Cada vez que va a Asís, Francisco aprovecha para ir a rezar a la cripta de la basílica donde está enterrado el santo.

Otro evento importante del que participó Francisco en Asís fue la Jornada Mundial de la Paz del 20 de setiembre de 2016. El Papa abrazó ahí a los jefes de distintas religiones de todo el mundo después de haber mantenido varias charlas con ellos. También participó de un almuerzo con refugiados llegados de distintos países en guerra. A los políticos les hizo un llamado en ese momento para que fueran “constructores de puentes de paz”.

“La encíclica firmada por Francisco en Asis es un hecho histórico porque por primera vez un Papa firma una encíclica fuera de Roma. Estábamos acostumbrados a ver a los Papas que firmaban las encíclicas sobre una mesa de madera. Aquí veremos al hombre argentino mirar a los ojos al hombre de Asís, y firmar sobre un altar de piedra”, había declarado pocos días atrás a la agencia Ansa el director de la sala de prensa del Convento de Asís, padre Enzo Fortunado.

El papa Francisco, cuya respiración se sentía un poco agitada a través de los micrófonos que transmitían la celebración, firmó la encíclica apoyando el texto sobre el altar de piedra. Y luego recibió un aplauso de los frailes presentes. Otro aplauso lo recibió de algunos centenares de fieles, siempre con mascarillas y distanciados, que lo esperaban en la explanada exterior del Sagrado Convento de Asís del cual forma parte la basílica y la cripta.

 “Estamos muy contentos y le estamos agradecidos al Papa por esta visita. Una etapa que pone en evidencia la importancia y la necesidad de la fraternidad. El papa ama volver a este lugar cada vez que tiene que relanzar temas relativos a la paz”, comentó por su parte el Custodio del Sagrado Convento de Asís, padre Mauro Gambetti.

El próximo evento impulsado por el papa en Asis será “La economía de Francisco”, un congreso internacional que convocará a Asís a economistas y expertos de todo el mundo y que será celebrada del 19 al 21 de noviembre próximo, contando con la presencia virtual del pontífice. Últimamente el papa ha hecho varias referencias al tema económico en sus mensajes, hablando de una economía enferma donde “la pandemia ha agravado las desigualdades”. Y en una audiencia general de los miércoles se preguntó: “Después de la crisis, ¿continuaremos con este sistema económico de injusticia social y de desprecio por la cura de la casa común? Pensemos”.

El domingo 4 de octubre, luego de una rueda de prensa de presentación en el Vaticano, de la que participará el cardenal secretario de estado Pietro Parolin, la encíclica será difundida.

Ese día, en un lugar bastante distante de Roma (más de 400 km, al norte de Italia) como es el delta del río Po se inaugurará el primer jardín ecológico de Italia, que ha sido llamado “Jardín Laudato si” en memoria de la encíclica del papa Francisco. El jardín está ubicado en el Parque Regional Veneto del Delta del Po y promovido por siete municipios de la zona, por la región Veneto y por la Santa Sede. Se ha tratado de involucrar a empresas, artesanos, escuelas, parroquias y otros entes y difundir las cualidades de esta zona y tratar de impulsar un nuevo modelo de desarrollo que valorice los cuidados ecológicos.

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Opus Dei, pederastia y silencio de los medios

La Congregación para la Doctrina de la Fe ha procesado al sacerdote del Opus Dei Manuel Cociña Abella por abusos sexuales a varios adolescentes y jóvenes de ciudades españolas en los últimos 30 años. Lo ha sancionado a cinco años sin ejercer su ministerio sacerdotal en público, otros cinco años de atención espiritual únicamente en su centro, en Granada, España. El pederasta Cociña tiene 72 años, fue discípulo directo del fundador Escrivá de Balaguer y ha sido actor distinguido en la Obra.

Es la primera vez que un miembro distinguido del poderoso Opus Dei es inculpado en temas de abusos. Sin embargo, la noticia sólo ha levantado vuelo en las redes sociales. El portal Religión Digital, especializado en temas católicos, ha dado seguimiento a las denuncias y al proceso de Cociña, pero denuncia que tanto la prelatura del Opus Dei como la totalidad de medios de comunicación han silenciado la noticia. Jesús Bastante, de Religión Digital, reprocha: "El Opus Dei sigue callado. Es la estrategia de siempre, la que tanto daño ha hecho a las víctimas de abusos. Porque el silencio victimiza doblemente al superviviente, lo ningunea, trata de anular su dolor, su historia, el horror sufrido. El silencio de quienes, durante años, miraron hacia otro lado, trasladando a Cociña de un lugar a otro y conminando a las víctimas a callar y guardar su dolor en un cajón es, si cabe, más ominoso que los abusos en sí. Porque el silencio es consciente y programado".

Las preguntas resultan innegables: ¿puede una congregación religiosa tan poderosa como el Opus Dei acallar y amortiguar un evento que perjudique su imagen? El portal se queja particularmente en España y Chile, donde la Obra es pujante, de la siguiente manera: "¿Dónde están Vida Nueva, Alfa y Omega y la prensa católica de nuestro país?" ¿Tanto poder tiene la Obra sobre medios aparentemente alejados de la Iglesia como El País? La respuesta es afirmativa. Lo vivimos en México en 1997, cuando se anunció un programa de tv en CNI Canal 40. Las víctimas de Marcial Maciel denunciaban sus abusos. Hubo amenaza de boicot de anunciantes, silencio de las principales televisoras y, salvo La Jornada, callaron los periódicos del país. Fue un caso emblemático, pues desnudó los estrechos vínculos de poder entre la Iglesia y las élites mexicanas. Hubo censura y coerción hacia los periodistas que se atrevieron a desenmascarar el reino de impunidad de Maciel. Es más, las plumas cercanas a los Legionarios de Cristo cuestionaron los relatos y autoridad moral de las víctimas. Sobresale, El Norte ( Reforma) que se dedicó a calumniar sistemáticamente a las víctimas.

El tema requiere detenerse. Porque la denuncia a la pederastia clerical se debe a los medios seculares. Los medios de comunicación han tenido un papel clave en la denuncia de la pederastia clerical a escala internacional. Desde el comienzo de las revelaciones sobre el abuso, la Iglesia católica, reaccionó con desacierto. Desde los años 50, niega los hechos y protege a los pederastas. En el siglo XXI, ante el alud de denuncias, cuyo epicentro se sitúa en The Boston Globe en Filadelfia en 2002, encontramos una Iglesia que invierte sus energías haciéndose pasar por víctima. Acosada por supuestos intereses que la quieren desprestigiar. El efecto es el contrario, hay un desmoronamiento institucional debido a la contundencia de los relatos de las víctimas, hechos y denuncias en países registrados por los medios. Al posicionarse como ciudadela asediada por enemigos que buscan destruirla, la Iglesia, se refugia en teorías de la conspiración y olvida el drama de las víctimas. Las percibe como amenaza o instrumentos manipulados para alimentar la hostilidad internacional. La Iglesia comete un grave error de comunicación que la desacredita. Pretendió promover la imagen del martirio y de persecución, durante la primera década del siglo XXI.

Sin duda, la estrategia también pretendió reforzar el frente interno. Es decir, cerrar filas como cuerpo social ante los supuestos embates de enemigos externos. Sectores de la curia desarrollan confabulaciones y complots en torno al funesto secretario de Estado de Juan Pablo II, el cardenal Angelo Sodano, quien encabeza la fallida estrategia. Desde Roma se levantan construcciones sobre conjuras internacionales, cuyos actores centrales son aquellos enemigos tradicionales: judíos, masones, comunistas, ateos y financieros de Wall Street. En los relatos argumentativos, se minimiza el impacto de la opinión pública, ya que ha sido manipulada. Sin enfocarse en las víctimas, la estrategia, prendió cimentar un frente interno sólido capaz de repeler los ataques. La imagen del martirio, de hecho, se refiere a la memoria colectiva del cristianismo primitivo. Bajo esta estrategia, situamos el silencio y reprochable desentendimiento de los medios católicos. Más aún cuando grandes agencias internacionales, sus fundadores estaban involucrados, como Zenit con Maciel, de los legionarios o Aciprensa; Luis Fernando Figari, de Sodalicio de Vida Cristiana. La prensa cristiana y católica está en deuda con la verdad y con sus lectores.

Todo este episodio dramático entre medios y pederastia clerical conduce a una hipótesis: en un contexto cultural de secularización, en el declive de la estructura eclesial católica se opera un efectivo decaimiento simbólico. Es decir, la Iglesia ya no ejerce ni tiene el monopolio de la moralidad. La crisis de pederastia y sus escándalos es también la crisis de credibilidad de la Iglesia que en México había modelado los valores. El Opus Dei guarda este dilema, se abre a la transparencia o se refugia en el arte de ocultar la verdad.

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Lunes, 17 Febrero 2020 05:53

Vaticano, FMI y opio para el pueblo

Vaticano, FMI y opio para el pueblo

En el taller “Nuevas formas de solidaridad”, convocado por la Academia de Ciencias Sociales del Vaticano, el papa Francisco sostuvo que la deuda no se debe pagar con “sacrificios insoportables”. “Las personas empobrecidas en países muy endeudados soportan cargas impositivas abrumadoras y recortes de los servicios sociales, mientras sus gobiernos pagan deudas contraídas que son insostenibles”, precisó. Citó a Juan Pablo II, quien afirmaba que no es lícito exigir el pago de las deudas cuando ese pago “vendría a imponer de hecho opciones políticas que llevaran al hambre y la desesperación a poblaciones enteras”. Luego, dirigiéndose “a los líderes financieros y expertos económicos del mundo, que conocen cuáles son las injusticias de nuestra economía”, Francisco les pidió trabajar juntos “para poner fin a las desigualdades globales”.

Asentían, Kristalina Georgieva, titular del FMI; Martín Guzmán, ministro de Economía argentino; Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía; además de varios ministros de Economía, cancilleres, presidentes de organismos internacionales y bancos públicos.

En su intervención Georgieva habló de la creciente desigualdad y polarización de la riqueza que se está operando en el capitalismo. Dijo que desde 1980 el 1% más rico de la población mundial se quedó con el doble de las ganancias del crecimiento que obtuvo el 50% más pobre; que crecen las diferencias de ingresos al interior de los países; que la brecha entre los países más ricos y más pobres está creciendo; y que “la actual estructura económica está dañando nuestro planeta”. Para hacer frente a estos males propuso “la cultura de la solidaridad”; la “globalización de la esperanza”; y el cuidado del planeta. Lo cual vino a reforzar la idea, adelantada por analistas políticos y defensores del gobierno de Fernández, de que “este es otro FMI, preocupado por los pobres, y distinto del que presidía Lagarde y trataba con Macri”. Según estos enfoques, estaríamos ante cambios fundamentales: al frente del Vaticano hay un Papa progresista, crítico del capitalismo; y al frente del FMI una economista “sensible a los problemas sociales”.

El discurso del Vaticano y el desarrollo del capitalismo

Con respecto al supuesto cambio introducido por Francisco en el discurso vaticano sobre el capitalismo, debemos decir que no es novedoso. De hecho, en 1931, en plena depresión económica, Pío XI había criticado este sistema económico en el que “no solo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos” (citado por B. Pérez Andreo, “¿Iglesia vs Globalización?” Veritas, vol. III,  Nº 18, 2008; también las citas que siguen). Pero más todavía, después del Concilio Vaticano II (en 1959) el señalamiento de algunos de los males del capitalismo pasó a ser parte de la “Doctrina social de la Iglesia” y del discurso más o menos estándar de los papas.

Así, Pablo VI (fue Papa entre 1963-78) decía que “en mala hora se ha estructurado un sistema en que el provecho se considera como el motor esencial del progreso económico, la concurrencia como ley suprema de la economía, la propiedad privada de los medios de producción sin límites y obligaciones sociales que le correspondieran. Ese liberalismo sin freno conducía a la dictadura, justamente denunciada por Pío XI como generadora del imperialismo internacional del dinero. Nunca se condenarán bastante semejantes abusos, recordando una vez más solemnemente que la economía se halla al servicio del hombre.

Juan Pablo II (1978-2005) sostenía que “si la globalización se rige por las meras leyes del mercado aplicadas según las conveniencias de los poderosos, lleva a consecuencias negativas. Tales son, por ejemplo, la atribución de un valor absoluto a la economía, el desempleo, la disminución y el deterior de ciertos servicios públicos, la destrucción del ambiente y de la naturaleza, el aumento de las diferencias entre ricos y pobres, y la competencia injusta que coloca a las naciones pobres en una situación de inferioridad cada vez más acentuada. La Iglesia, aunque reconoce los valores positivos que la globalización comporta, mira con inquietud los aspectos negativos derivados de ella”. La globalización debía “orientarse al bien de las personas, y no a la explotación de los recursos naturales y de la fuerza laboral”. El ser humano debía ser la meta.

Benedicto XVI (2005-13) incluso sostuvo que la relación entre el capital y el trabajo “se ha convertido en la cuestión decisiva” y que, dado que los medios de producción y el capital “eran el nuevo poder, que estando en manos de pocos comportaba para las masas obreras una privación de derechos contra la cual había que rebelarse”.

Y por supuesto, también Francisco; por ejemplo: “… estamos en un sistema mundial económico que no es bueno. En el centro de todo sistema económico debe estar el hombre y lo demás debe estar a su servicio. Pero nosotros hemos puesto al dinero en el centro. Hemos caído en un pecado de idolatría. La economía se mueve por el afán de tener más y, paradójicamente, se alimenta una cultura del descarte” (Clarín, 14/06/2014). De manera que son ya muchas décadas con la misma cantinela, sin que por ello se hayan alterado las cosas.

FMI, ¿qué cambió tanto?

 Tampoco parece correcto decir que el FMI ha cambiado sustancialmente su orientación. Por ejemplo, el discurso sobre la desigualdad atraviesa gran parte de las intervenciones de Christine Lagarde, por lo menos desde 2013. Así, por caso, en el Foro Económico de Davos, de 2017, la por entonces titular del FMI pidió a los líderes políticos que actuaran para frenar el aumento de la desigualdad; y que las desigualdades excesivas dificultaban conseguir un crecimiento sustentable.

De la misma manera, al menos desde 2012 Lagarde alertaba que el mundo enfrentaba el riesgo de ingresos en baja, daño ambiental y descontento social a menos que los países adoptaran un enfoque para el crecimiento económico más sustentable. Y agregaba que “los ricos deberían restringir sus demandas de mayores ingresos mientras todavía hay 200 millones de personas en el mundo buscando un trabajo y la pobreza está en alza” (The Guardian, 12/06/2012). Aunque este tipo de declaraciones no impidió que el FMI apoyara los programas de ajuste aplicados en Portugal, España, Irlanda o Grecia, cuando la crisis económica.

Discursos y leyes del capitalismo

Pero por encima de los discursos, lo que decide son las leyes naturales –en el sentido de socialmente objetivas- del capitalismo, y los conflictos y luchas de las clases sociales, o de las fracciones de clase. Las actitudes morales, o éticas, no cambian las tendencias de fondo. Así, la brecha creciente en las desigualdades de riqueza e ingresos no se cierra proclamando que el ser humano debe ser la meta del crecimiento económico; o lanzando condenas morales “a los banqueros y los especuladores” (al pasar, discurso preferido también de la mayor parte de la izquierda argentina).

Lo central es que el capitalismo es un modo de producción de plusvalía. La propiedad privada de los medios de producción determina una relación de dominio sobre los que solo poseen su fuerza laboral. Y la concentración de la riqueza es inevitable en la medida en que se genera plusvalía que se reinvierte para explotar más trabajo, que genera más plusvalía (véase la discusión sobre Piketty, aquí y siguientes). Este impulso tenderá a sostenerse en la medida en que las relaciones capitalistas se hagan más puras. Por eso también las frustraciones de los reformismos “a lo Stiglitz”, y diversas expresiones del socialismo burgués. Frente a la concentración del capital, a la lógica mercantil y de la ganancia penetrando todos los poros de la visa, hablar de “globalizar la esperanza” o “la cultura de la solidaridad”, es palabrerío vacío.

Para verlo más en concreto, recordemos que en su intervención Georgieva dijo que en las últimas cuatro décadas el flujo global de capitales se multiplicó por 13, y el comercio global aumentó 11 veces. Esto significa que los países son cada vez más dependientes del mercado mundial, y están más condicionados por la competencia entre los capitales. Pero por esto mismo, la amenaza de huelgas de inversiones, y de crisis provocadas por el retiro rápido y violento de capitales, pone presión sobre gobiernos y políticas económicas. Lo cual explica que, por encima de reclamos morales, termine imponiéndose la lógica de la valorización del capital. Así, cuando en el Vaticano se discurseaba sobre el amor a la humanidad del “nuevo FMI”, los tenedores de bonos emitidos por Buenos Aires exigían el pago completo del capital vencido, bajo amenaza de desatar un proceso de default cruzado. ¿Los discursos del Papa? ¿Los de Giorgeva? Bien gracias, muy bonitos para que “la gilada” siga tragando los sapos del ajuste (y diga, además, que los sapos están buenísimos, faltaba más). Pero en temas de dinero, capital e intereses, las cosas son un poco más “concretas”. En ese mundo “sin corazón”, las razones del corazón cuentan poco y nada.

Por supuesto, no se trata solo de Argentina y los tenedores de sus bonos. Existen muchas experiencias al respecto. Por caso, recordemos lo que ocurrió durante la crisis griega: En 2015 el gobierno de Syriza convocó a un referéndum acerca de las condiciones que imponían el FMI, el BCE y la UE para renovar los créditos y mantenerse en el euro. La mayoría rechazó esas condiciones, y mucha gente, entusiasmada, saludó el “triunfo del pueblo”. Pero a los acreedores –y a los organismos- les importó poco y nada ese resultado, y mantuvieron su exigencia “de la libra de carne”. Sobre el asunto, escribí: “Las relaciones sociales ejercen una coerción objetiva que, en situaciones de crisis capitalistas, solo se vencen con la fuerza. … no hay referéndum griego [tampoco discurso papal] que obligue a un banquero alemán o francés a poner euros en un banco griego, si no está decidido a hacerlo. Y no hay forma de enfrentar una crisis del nivel de la griega con papeletas electorales” (aquí).

En este punto, la diferencia fundamental entre el análisis marxista y el análisis del reformismo burgués o pequeñoburgués pasa por el hecho de que el primero hace eje en las relaciones sociales imperantes, y en los límites que imponen a las buenas intenciones de los amigos de la humanidad y aledaños. El segundo, en cambio, pone el acento en lo subjetivo, en las personas y sus intenciones. Así, por ejemplo, la reciente renuncia de David Lipton, el número dos del FMI, y el funcionario que más apoyó el otorgamiento del crédito al gobierno de Macri por 56.300 millones de dólares, es interpretado como señal de cambios fundamentales en el Fondo. El mensaje que se transmite desde algunas usinas del pensamiento “nacional” es que “ahora sí” se puede acordar y colaborar con el FMI, porque “está en ascenso el ala productivista, en contra de los banqueros de Wall Street” (no falta quien ubica a Trump en esa corriente renovadora). De manera que el “nuevo FMI, productivista y preocupado por los pobres” encajaría a la perfección con un Papa “nacional y popular”. Con relatos de este tipo se busca entretener y confundir a la opinión pública.

Por supuesto, no podemos negar que haya matices y acentos diferentes en las políticas económicas. Sin embargo, los lineamientos fundamentales no cambian, y esto es lo que deberían tener presente militantes y activistas progresistas o de izquierda. En última instancia, lo que estoy planteando es la necesidad de romper con el criterio “frentepopulista”, aplicado ahora al FMI, o al Vaticano (el frentepopulismo no tiene límites). Esto es, la idea de andar siempre distinguiendo entre el ala “progresista”, sea en el Vaticano (Bergoglio es muy distinto, y está a la izquierda de Ratzinger), sea en el FMI (Giorgeva es muy distinta y está a la izquierda de Lagarde). Pero la realidad es que tanto el FMI, como el Vaticano modifican aspectos de superficie, para conservar lo esencial. Incluso en el caso de la renuncia de Lipton, hay que señalar que su sucesor será designado por Trump. Como si Trump hiciera alguna diferencia cualitativa en lo que atañe a las leyes de la generación de plusvalor y de la acumulación de capital, o el bienestar de las masas trabajadoras.

Contención, opio para el pueblo y políticas reaccionarias

En su discurso en el Vaticano la presidenta del FMI también se refirió al creciente descontento de buena parte de la población con el estado de cosas existente. Dijo que en un estudio global reciente más de la mitad de los que respondieron afirmaron que el capitalismo “hace más mal que bien”. Agregó: “Las implicaciones son alarmantes: de la caída de la confianza en las instituciones tradicionales al aumento de la polarización política y de las tensiones sociales” (véase aquí sobre las luchas sociales en el último año).

Este creciente descontento y elevación de las “tensiones sociales” ayudan a explicar el rol ideológico y político del discurso papal que hemos criticado. Se trata de efectos de contención y consuelo. Es que, como afirmaba Marx en “Crítica de la filosofía del derecho de Hegel”, “la religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, así como es el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo”. El opio sirve para mitigar dolores; en este caso, para soportar los males de la explotación, la opresión, la marginación. Y sirve también para que los pueblos, con humildad ovejuna, acepten las instituciones establecidas. ¿No es acaso el Vicario de Dios en la Tierra quien condena a los capitalistas “sin corazón”, pero elogia el “corazón” de la sensible Georgieva? ¿Por qué no confiar entonces en las intenciones de todos los que peregrinan a Roma para ayudar a los pobres? ¿Quién dijo que en cuestiones de dinero el FMI no pueda tener su “corazón”, y llenar los espíritus de esperanza?

Resumiendo: autoridad papal + FMI + gobiernos capitalistas comprometidos con los sufrimientos “soportables” (al pasar, y sin molestas “cláusulas gatillo” para las discusiones salariales). El camino de la liberación nacional parece despejado. Con un último elemento: el discurso “social” del Papa legitima y potencia su defensa de posturas extremadamente reaccionarias en temas como el aborto, la sexualidad o el matrimonio entre homosexuales. ¿No es el mejor de los mundos?

Rolando Astarita

Profesor de economía de la Universidad de Buenos Aires.

16/02/2020

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Viernes, 13 Diciembre 2019 06:28

Papa, Bolivia y el enigma del silencio

Papa, Bolivia y el enigma del silencio

“A nombre de Dios nos están matando, están haciendo masacre. La Biblia es un adorno en la mano del gobierno de facto. El problema de nuestro presidente Evo Morales ha sido ser indio...”, exclama un líder aymara durante una marcha en La Paz (bit.ly/343PehW).

En cuestión de días queda claro que el golpe en Bolivia (bit.ly/2Py5kui) no es sólo cívico-policiaco-militar, sino también eclesiástico. El particular fundamentalismo católico –ojo, no evangélico (bit.ly/2YDJREp)− cruceño es su spiritus movens, la Iglesia boliviana (Conferencia Episcopal) al avalarlo y bendecir la brutal represión se vuelve su cuarta pata ((bit.ly/35ea6DS) y uno de los objetivos de los golpistas −cuya acción cobra todos rasgos de una reconquista y revangelización− no es sólo borrar lo indio (wiphala, etc.) y dar marcha atrás con avances sociales de los años recientes, sino también con la separación de la Iglesia y el Estado, siendo la laicidad uno de los fundamentos del nuevo Estado plurinacional −Dios está fuera del poder, fuera del palacio gubernamental... (bit.ly/2PvXAc3)− y del proceso de descolonización encabezado por Morales.

Allí está el golpista ultracatólico Luis Fernando Macho Camacho entrando como un cruzado al palacio de gobierno, arrodillándose ante una bandera boliviana y una Biblia −¡Dios vuelve al palacio! (bit.ly/35eezXg)− y haciendo sus rituales de purificación cristiana de todo lo pagano −indio y, desde luego, comunista− en Bolivia: “¡Satanás fuera!, ¡ Pachamama nunca regresará!, ¡La patria es del Cristo!” (bit.ly/2YDIQMw).

Allí está la proclamada presidenta provisional, Jeanine Áñez, asumiendo el cargo frente a un enorme crucifijo, velas encendidas y una Biblia abierta –en ausencia de una legitimidad institucional los golpistas apelan a la divina (bit.ly/2RG5fHw)−, que luego, junto con Camacho y otros líderes de extrema derecha, agita en el aire desde el balcón del palacio presidencial (otra vez: Dios vuelve a...).

¿Y dónde está en todo esto el papa Francisco, que hasta ahora mantuvo un silencio sepulcral (sic) respecto al golpe en Bolivia, limitándose a llamar a rezar por la situación allí y pedir paz y serenidad? No es que tenga ilusiones respecto a él –tanto Bergoglio como Francisco siempre se han regido por silencios reaccionarios...−, pero sí tengo unas preguntas (aunque sean retóricas):

¿De verdad es posible que Francisco permanezca callado ante la instauración de una dictadura –transicional− en Bolivia? ¿Será porque incluso respecto a la suya, la brutal dictadura argentina también salida de un golpe (1976) y apoyada ferozmente por la Iglesia y el Vaticano, nunca ha dicho una palabra?

¿Es posible que este Papa latinoamericano, gran amigo de procesos progresistas en la región, no salga a la defensa del proceso boliviano y sus logros? ¿Será porque él... nunca era su amigo y vino más bien para neutralizarlos y cooptar sus bases (bit.ly/35fEEF7) nunca para fortalecerlos ni trabajar con ellos?

¿Es posible que este gran amigo de los indígenas no salga a la defensa del primer presidente indígena (bit.ly/2rvzbf7) ni de los indígenas masacrados por el régimen racista de Áñez? ¿Será porque siempre le gustaban más los indígenas −y los pobres− como objetos de caridad, no sujetos que luchan por sus derechos (bit.ly/34bWVSr)?

¿Es posible que Francisco ni siquiera le conteste a Evo su llamado de mediar, el mismo que fue bautizado como Papa comunista por la izquierda biempensante cuando Evo le regalaba una escultura de hoz y martillo en 2015?

¿Es posible que este gran crítico del sistema neoliberal no diga ni una palabra sobre la brutal restauración del neoliberalismo en Bolivia? ¿Será porque su crítica siempre ha sido light, superficial y se detenía allí donde tendría que pasar a la denuncia concreta?

¿De verdad es posible que este gran defensor de la naturaleza ( Laudato si’, etc.) no diga ni una palabra sobre la deposición de un gobierno que quizá mejor encarnaba la defensa de la Madre Tierra, aun con todas las contradicciones de su modelo extractivista y neodesarrollista (bit.ly/2E30SP0)? Al final tampoco ha dicho nada acerca del asesinato de Berta Cáceres, la luchadora ambiental indígena hondureña: su visión fue moldeada por su mano derecha, el cardenal golpista (sic) Rodríguez Maradiaga que aparte de bendecir el golpe contra Zelaya (2009) mantenía, en un buen estilo paranoico de la guerra fría, que aquél, Berta y otros líderes sociales en Honduras eran comunistas y títeres de Chávez (bit.ly/2PCc5vb).

¿Qué sentido tiene denunciar valientemente −en el reciente Sínodo de la Amazonia− la avidez de nuevos colonialismos y colonizaciones ideológicas destructoras y reductoras hacia los pueblos originarios y luego estar callado ante la recolonización real y la denigración sistemática de las culturas indígenas en Bolivia emprendidas por supremacistas blancos-criollos?

¿De veras es posible que el Papa permanezca callado –su silencio de por sí avala la postura golpista de la Iglesia boliviana− frente a un aberrante proceso de recatolización del país en curso por parte de sectores religiosos fanáticos y ultraviolentos que traicionan el núcleo emancipatorio del cristianismo (bit.ly/2PtpCF9)?

Y, finalmente, ¿cuántos silencios cómplices más harán falta para que se reconozca la verdadera −intrínsecamente conservadora (¡allí está la clave al enigma!)− anatomía de este Papa?

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El vicepresidente boliviano durante la entrevista.Foto La Jornada

El gobierno trucho está matando sin ningún reparo. Estas horas son decisivas. Todo puede suceder

A un tiempo intelectual y político, Álvaro García Linera reflexiona sobre la naturaleza del golpe de Estado que lo obligó a renunciar a la vicepresidencia de Bolivia y acerca del futuro inmediato de su país.

En entrevista exclusiva con La Jornada, señala que se viven horas decisivas en su país. Todo puede suceder: o debilitamiento por temor o quiebre de tolerancias morales de los afectados que desate una ola generalizada de demanda de desagravio, reconocimiento y justicia.

A continuación, una selección de parte de la charla.

–Usted y el presidente Evo Morales presentaron su renuncia al cargo. Sin embargo, ésta no ha sido leída en la Asamblea Legislativa. ¿Significa esto que ustedes conservan su mandato?

–En tanto la renuncia no sea leída por ambas cámaras juntas, llamada Asamblea, la renuncia no ha sido aceptada. Por eso hablamos de una presidenta impostora, una usurpadora –en términos coloquiales bolivianos–, una presidenta trucha, que se sostiene por una coalición entre los mandos policiales, los mandos militares, la OEA y las fuerzas políticas más conservadoras. Literalmente, han pisoteado la Constitución, la han violentado y escupido. Están manteniendo este gobierno de facto con base en la fuerza.

–¿Por qué caracterizar lo que sucedió como golpe del Estado?

–Desconocieron las normas para la sucesión. De acuerdo con la Constitución, primero está el presidente, luego le sigue el vicepresidente. Si él renuncia, está el presidente del Senado, y a continuación el de la Cámara de Diputados. No existe otro procedimiento para la sucesión constitucional. Ellos no han acatado nada de ello. No se ha aceptado la renuncia del presidente en la Asamblea, tampoco la del ­vicepresidente.

“Hay una nueva presidenta del Senado, que debería ser, ante nuestra ausencia, la presidenta del Estado. No están cumpliendo ese precepto constitucional. Se están amparando en la pura violencia física y en la complicidad de sectores políticos que le dan cuerpo a este golpe.

"La policía desconoció el mando constitucional. Se amotinó contra el mando civil desde el viernes anterior. El mando militar también desconoció al civil. Finalmente, este mando policial y el civil se han dedicado a asesinar. Están asesinando a campesinos, a pobladores de mi país. Esta sumatoria de violaciones a la Constitución y uso de la fuerza física, sin ningún respaldo legal, habla de los componentes clásicos de un golpe de Estado."

–Un golpe de Estado sólo puede realizarse con alguien que comande las operaciones y construya una coalición política. ¿Quién es ese mando en este caso?

–Está claro que, muy por encima del mando nacional, hay una fuerza que está conduciendo todo. No habría otra manera de explicar los riesgos que están corriendo los actuales mandos policiales, militares y políticos con su aventura golpista.

“Hubo matanza. Ningún mando policial ni militar actúa así, dispuesto a correr el riesgo de ser enjuiciado por genocidio en los siguientes años, si no tuviera respaldo de una fuerza superior.

“Segundo, por la acción de la OEA de sumarse al golpe e intentar legitimarlo. La OEA no actúa sola, como una voluntad de países soberanos. Actúa como mandato de un país extranjero. Estados Unidos es el que paga los viajes.

“En tercer lugar, por la presión para que no pasara por algunos países o no saliera el avión que recogió a Evo el domingo, de Cochabamba del Trópico. No fue el gobierno nacional o un partido político nacional el que presionó a Perú o a Ecuador para que eso sucediera. Está claro que tuvieron que haber sido fuerzas mucho más poderosas.

–¿Un golpe que tiene las huellas dactilares de Washington?

–Definitivamente. No hay otra manera de explicar todo lo que ha sucedido más que en términos de influencias externas, de presiones externas.

“El dinero que ha circulado para sobornar a los mandos policiales y militares, para financiar un conjunto de protestas al estilo de las clases medias tradicionales que se hacían en Chile contra Allende en los años 70, no ha salido de los empresarios locales, ha venido del exterior.

"Hay suficientes indicios y elementos que permiten deducir de manera clara y contundente la presencia de este país, que, lamentablemente hoy prefiere enterrar la democracia, asesinar indios e imponer su dictado conservador."

–¿Hay una matriz religiosa detrás del conflicto? ¿Se puede hablar de una acción en favor del golpe de las iglesias evangélicas? ¿Hay iglesias protestantes que tienen actitudes progresistas?

–Buena parte del movimiento de clase media tradicional conservador de Santa Cruz no es de sectores evangélicos, sino católicos. En varias ciudades están surgiendo movimientos católicos muy conservadores. No es casual que esto haya llevado a que el líder conservador en Santa Cruz haya hecho sus movilizaciones siempre hablando de la Biblia, tratando a sus seguidores como feligreses y combinando una especie de misa con acto de protesta. Las personas que estaban alrededor de él, y que se sentían reconocidas en él, más que evangélicas eran católicas. En el caso de Bolivia estamos ante una oleada de un catolicismo conservador más que de evangelismo conservador.

"Hay iglesias evangélicas muy conservadoras que le dan a muchas personas un sentido de refugio y de comunidad; pero también dentro de las iglesias evangélicas hay sectores progresistas, que mantienen la preocupación por la justicia, la igualdad y el reconocimiento. Es el caso de la Iglesia metodista en Bolivia. Es una de las iglesias más progresistas que hay, incluso más que la católica. Fueron los primeros en incorporar y fusionar su ritualidad a la simbología indígena."

–¿Está consolidado el golpe? ¿La resistencia popular al golpe está articulada?

–Lo que va a pasar en Bolivia es difícil decir ahora. Es, como dicen en la televisión, una noticia en proceso. En lo formal, tienes un gobierno dividido. El Ejecutivo con los golpistas. El Legislativo, tanto Cámara de Diputados como de senadores, con nosotros; tenemos dos tercios en ambas cámaras. Ninguna ley de convocatoria de elecciones, ninguna ley de nombramiento al nuevo tribunal puede hacerse sin la Asamblea, a no ser que rompan cualquier bipartidismo democrático y se gobierne por decreto, deshaciéndose de la Asamblea.

“Policía y fuerzas armadas están del lado del gobierno trucho. Están haciendo el trabajo para sostener los alfileres de esta presidenta, porque ella misma no es nadie, pertenece a un partido que no obtuvo ni 5 por ciento de la votación. En términos políticos es una aventurera. Quienes están conduciendo, tomando las decisiones, son estructuras policiales y militares.

“Por el lado popular, tienes estas gigantescas movilizaciones, que, en el caso del Altiplano, de El Alto, no son espontáneas. Están siendo promovidas por estructuras locales que se han autoconvocado. Hay microconducciones locales, territoriales. Van creando una línea de acción con base en la sumatoria, más o menos caótica, más o menos organizada, de liderazgos y de autoconvocatorias locales que se vuelven una gran convocatoria general.

“En el caso de las movilizaciones de los campesinos de Cochabamba y del Trópico hay una estructura más organizada. Pero, las organizaciones para salir a marchar una y otra vez sobre Cochabamba están también siendo tomadas por formas de autoconvocatorias local, surgidas de un agravio, que emerge y estalla.

“El gobierno trucho está matando sin ningún reparo. Estas horas son decisivas. Todo puede suceder: o debilitamiento por temor o quiebre de tolerancias morales de los afectados que desate una ola generalizada de demanda de desagravio, de reconocimiento, de justicia.

"Las dos salidas son probables. En medio está una negociación que se quiere iniciar con Naciones Unidas, embajadores, gobierno y nosotros, en la búsqueda de pacificación. Todos los sectores tienen un tipo de fuerza, de temores, de cohesiones, de divisiones. La correlación de fuerzas se mueve con fluidez. No me atrevo a decirte qué sucederá. Pero, quiero, otra vez, mostrar mi admiración por la valentía de esas mujeres, jóvenes, de esos hombres que marchan con pecho descubierto, con petardo, con un palo, para enfrentar fusiles de asalto, Kaláshnikov, tanques que están al frente, helicópteros y francotiradores."

–¿Lo que sucede es responsabilidad de Evo Morales y de Álvaro García Linera?

–Nosotros no hemos ordenando disparar a la gente. Hemos preferido renunciar, antes de ver muertos. No aceptamos sacar a las fuerzas armadas a las calles. Cuando las fuerzas armadas nos dicen: renuncien, sabíamos que eso significaba que iba a haber muertos. Por eso nos fuimos. Esos mandos policiales y militares van a ser enjuiciados. Han matado y las responsabilidades de estas muertes van a recaer hoy, en una semana, en un mes, en un año o en 25 años, en alguien. No van a poder escapar de la justicia.

"Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho y el mando policial y militar actual están bañados de sangre. Esa sangre nunca podrá ser borrada. Están dispuestos a matar para mantener el capricho de su voluntad. La historia recordará a Carlos Mesa no como un mediocre o un tibio liberal, sino un consumado golpista."

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Jueves, 14 Noviembre 2019 06:16

El sínodo amazónico y el acecho cismático

El sínodo amazónico y el acecho cismático

El Sínodo para la Amazonía representó un laboratorio de propuestas e iniciativas refrescantes para una Iglesia católica cuesta abajo. Un sector de la institución prisionero en sus propias inercias y escándalos amenaza la fractura con el Papa y opta por la actitud cismática. En cambio, los padres sinodales para la Amazonía con arrojo presentan propuestas innovadoras que podrían tener repercusiones en el futuro perfil de la Iglesia católica. Son cinco planteamientos que representarían cambios significativos: 1. La ordenación de curas casados; 2. Ordenación de mujeres diaconisas; 3. Incorporación de ritos religiosos amazónicos; 4. Opción estructural por la defensa de la Tierra y la ecología integral. 5. Una Iglesia misionera en perspectiva de inculturación.

Los 185 obispos que participaron en el Sínodo para la Amazonía votaron un documento desigual pero valioso. La reunión fue alentada por las recomendaciones y actitudes aportadas por el propio Francisco. Éste animó y demandó búsquedas de nuevos derroteros. De ahí que el sínodo sea a imagen y semejanza del pontificado actual. La derecha conservadora católica a nivel internacional ha levantado numerosas críticas de "herejía" y supuestas disonancias a la tradición de la Iglesia. Cuestionan que se exalta el paganismo y animismo en demérito del catolicismo. En franca rebeldía, acusan de sacrilegio al papa Francisco. El polémico Cardenal Raymond Burke festejó el delito del joven que hurtó la deidad incaica Pachamama para arrojarla al río Tíber. La insurrección conservadora crece en tono y obstinación. Sin embargo, no amedrenta la ruta de Francisco, quien ha tenido la habilidad de llevar los numerosos problemas sociales, religiosos y pastorales de la Amazonía al corazón de la catolicidad en Roma. De la periferia al centro, con la tentativa de universalizar las particulares circunstancias de un territorio explotado. El arresto de Francisco es mostrar que la mayoría de la catolicidad ya no está en Europa y las realidades locales enfrentan retos desconocidos y hasta despreciados por el centro. El Papa refrenda una Iglesia en salida y misionera, propone para la Amazonía una Iglesia con rostro indígena, campesino y afrodescendiente. Francisco resignifica la llamada inculturación, la deseuropeíza y la despoja de una concepción paternalista y hasta colonialista. El pontífice, en cambio, invita a auscultar el diagnóstico y las propuestas de las iglesias y actores locales. Se coloca como el Papa de la inclusión y escucha.

La Iglesia de Francisco abraza la ecología. Se conecta con las demandas de la actual generación de jóvenes. Los padres sinodales llaman a contener la depredación y efectos devastadores de las industrias transnacionales extractivas de minerales, petróleo, energía, madera y agua. El sínodo enfatizó los derechos humanos de los tres millones de indígenas que habitan dichas regiones en condiciones infrahumanas cuyas culturas son despreciadas.

El Sínodo para la Amazonía da forma a viejas demandas como la propuesta de ordenación de casados; si bien se circunscribe a la zona panamazónica, puede ser germen universalizable. Esto ha causado escozor entre los conservadores y aprovechan para ensanchar su catálogo beligerante de reproches contra el Papa; sin embargo, este será también uno de los asuntos del sínodo alemán que inició hace unos días, y se ensambla con argumentos y circunstancias europeas diferentes al amazónico. En Alemania existen grupos, los obispos y laicos que promueven el cambio de la moral sexual de la Iglesia, una mayor participación de las mujeres y la aprobación de parejas homosexuales.

Sobre la mujer, el sínodo fue tibio –al menos en el documento– en solicitar la ordenación de diaconisas mujeres. Siendo la región panamazónica que es soportada pastoralmente en un 60 por ciento por mujeres.

Con generosidad de espíritu, Francisco se abre a la renovación y al respeto a las diversas culturas. Sin embargo, enfrenta el desacato de actores religiosos tradicionalistas. En México es el caso del sacerdote Hugo Valdemar, vocero del cardenal Norberto Rivera, quien hace una lectura torcida del sínodo y de los mensajes de Francisco. Con falta de tacto, quemó en acto pararreligioso el Pachamama, la figura andina emblemática de la Madre Tierra, diciendo: "En reparación por la adoración de ídolos en el Vaticano". Parece que Valdemar desprecia las culturas originarias, se erige en Santa Inquisición y se suma a la rebeldía contra el Papa. La severa respuesta viene del propio Francisco en su mensaje final del sínodo, encara a los conservadores sentenciando: "No se encierren en cuestiones intraeclesiásticas", yendo "a la cosita" y olvidándose de la "cosa". El Papa retó citando una frase del filósofo francés Charles Péguy: "Porque no tienen el coraje de estar con el mundo, ellos se creen de estar con Dios. Porque no tienen el arrojo de comprometerse en las opciones de vida del hombre, creen luchar por Dios. Porque no aman a ninguno, solo creen amar a Dios". En todo caso y por si las dudas, la SEP y el INAH deberían tener cuidado para que el padre Hugo Valdemar no se acerque el Museo Nacional de Antropología, es peligroso.

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El Sínodo, iniciado el pasado 6 de octubre, tiene por tema “Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”. Foto: ACI Prensa

Los 184 obispos reunidos en el Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica, convocado por el papa Francisco, prevén aprobar este sábado en Roma un documento final entre cuyos puntos están la introducción del “pecado ecológico” y la posibilidad de ordenar curas casados y contar con mujeres diácono, a lo que se oponen sectores católicos conservadores.

Los “padres sinodales”, entre obispos y cardenales, la mayoría latinoamericanos, en representación de la Iglesia católica de los nueve países de la cuenca amazónica, deberán votar un documento final con casi 200 puntos.

Cada punto será sometido a voto y deberá superar los dos tercios de los 184 votos para ser aprobado.

La lista de los miembros con derecho al voto está compuesta por los 113 obispos procedentes de las diócesis de la región Panamazónica, los 13 jefes de los dicasterios de la Curia romana, los miembros del Consejo presinodal y los miembros nombrados por el papa Francisco.

No tienen derecho al voto los expertos, los auditores y auditoras, los delegados fraternos que representan otras iglesias y confesiones religiosas y los miembros de la comisión para la información.

El papa Francisco tampoco vota, ya que el documento final contiene las propuestas que se le entregan a él.

El documento final -con el resultado de las votaciones- se entrega el sumo pontífice, quien decide si hacerlo público o no. En las recientes asambleas sinodales, Francisco siempre ha hecho público este texto final.

El pecado contra la naturaleza

Después de tres semanas de reuniones a puerta cerrada en el Vaticano, en las que se ha hablado de los grandes males de la Amazonía, los obispos consideran que ha llegado el momento de darle un carácter propio a la Iglesia de esa inmensa región amenazada por incendios, devastación y miseria.

Además de un “rito amazónico” para las comunidades del Amazonas, con más de 400 pueblos indígenas, han propuesto la introducción del “pecado ecológico”.

Con ello se pide impulsar una “conversión ecológica” de los católicos, al considerar como un pecado la destrucción del medio ambiente, ya que consideran que devastar la naturaleza es pecar contra Dios, contra los demás y contra el futuro.

“Los pecados ecológicos son algo nuevo para la Iglesia. Debemos comenzar a confesarlos”, afirmó monseñor Pedro Brito Guimaraes, arzobispo de Palmas (Brasil) ante los religiosos.

Los obispos escucharon el testimonio de indígenas, expertos, misioneros y monjas, quienes denunciaron la destrucción de la selva, y reconocieron su preocupación por la contaminación del agua con mercurio y por la violencia contra las mujeres indígenas.

“La Iglesia se ha puesto en una lucha que no tiene retorno por la defensa de la tierra, del agua y del aire; y a la vanguardia de la defensa del clima”, dijo a la prensa el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea.

Un rito amazónico

Junto al pecado se introduciría el rito amazónico. “No podemos seguir comunicando con esquemas ajenos”, explicó a la prensa el sacerdote mexicano Eleazar López, experto en teología indígena.

La idea de emplear estatuas y símbolos de las poblaciones amazónicas en los ritos litúrgicos ya generó reacciones, sobre todo por parte de los sectores más conservadores.

Varias estatuas sagradas para los indígenas y usados durante algunas celebraciones en el Vaticano fueron robadas la semana pasada de una iglesia y arrojadas al río Tíber, en un gesto de provocación que fue condenado por el papa, quien además pidió perdón.

Todo parece indicar que el papa argentino está de acuerdo con un rito amazónico, ya que al abrir el sínodo al que asisten varios representantes de comunidades indígenas defendió que usen sus trajes tradicionales tanto en las reuniones como en las ceremonias.

“No hay ninguna diferencia entre las plumas en la cabeza de un indígena de la Amazonía y el sombrero que llevan los jerarcas de la Iglesia”, comentó Francisco.

Hombres casados, como sacerdotes

Uno de los temas que generan críticas entre los conservadores y ha sido abordado ampliamente en el sínodo es el de la posibilidad histórica de ordenar como sacerdotes a hombres casados, los llamados “viri probati”, muchos de ellos indígenas, para hacer frente a la escasez de curas.

Se haría con base en dispensas otorgadas por el papa, similares a las dadas a los pastores anglicanos casados que luego se convirtieron al catolicismo, indicó un obispo.

Mujeres diácono

Otro tema que genera controversia es el reconocimiento oficial por parte de la Iglesia del papel clave que desempeñan las mujeres laicas para difundir la fe católica en la Amazonía.

Parte de los obispos de la región amazónica desean la creación de “ministerios laicos” para las mujeres, o mujeres diácono en la práctica, que viven en la selva debido a la escasez de sacerdotes.

Se trataría de reconocer oficialmente lo que ya sucede en muchas comunidades de la Amazonía.

En una carta dirigida al papa, las 35 mujeres invitadas al sínodo pidieron poder votar el documento final. En caso de autorización, sería un hecho histórico para la Iglesia.

Desde que fue elegido pontífice en el 2013, Francisco se ha propuesto abrir las puertas a las mujeres en la Iglesia, ha designado a algunas en puntos relevantes y les ha dado la palabra en el sínodo, pero sin conceder el voto.

Muchas de las participantes viven en la selva, recorren trochas, bautizan, celebran bodas, escuchan confesiones y conviven con la violencia, el narcotráfico, la prostitución y la explotación de la tierra, tal como han narrado algunas de ellas en Roma y el Vaticano.

El sínodo concluye este domingo con una Santa Misa en la Basílica de San Pedro.

26 octubre 2019  

(Con información de AFP y ACI Prensa)

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Por primera vez en mil años, el Vaticano recomienda sacerdotes casados

El sínodo de obispos católicos reunido en el Vaticano aprobó recomendar al papa Francisco que permita que hombres casados sean ordenados sacerdotes. La medida se limita a las diócesis de la cuenca del Amazonas, pero es la primera vez que se abandona una prohibición de aproximadamente mil años, y nada menos que por el voto de una asamblea de obispos. Si Francisco acepta la recomendación, estas zonas remotas de Sudamérica se transformarían en un laboratorio de ideas que pueden cambiar la estructura de la Iglesia a futuro.

El sínodo de Roma trabajó sobre documentos preparados durante la Asamblea Especial del Sínodo de Obispos de la región Panamazónica, que duró tres semanas. Entre sus recomendaciones más polémicas estuvo la de adaptar ciertos aspectos del rito romano a las creencias e iconografías indígenas, lo que no fue aceptado en el Vaticano. La reunión en Roma también votó en contra de la idea de ordenar mujeres como diáconos. Ordenar mujeres es un paso que tendría repercusiones teológicas profundas.

Pero los reunidos en Roma aceptaron el argumento de que llevar el catolicismo a las selvas profundas requiere flexibilidad. La tarea ya está en buena medida a cargo de diáconos casados, que ahora podrían ordenarse como sacerdotes. Un argumento que resultó convincente fue la fuerte competencia de las iglesias evangélicas carismáticas en la región. Los 181 obispos votaron unánimemente.

El resultado de la reunión de ayer es fruto de una política del papa que recomienda escuchar a los obispos locales en temas antes dirigidos desde Roma. Dos tercios de los prelados de la región defendieron en la Asamblea Especial la ordenación de diáconos casados, citando la dificultad de encontrar sacerdotes dispuestos a servir en lugares tan difíciles y la cantidad de muertes que hubo entre misioneros en los últimos años.

Se espera que Francisco, que ya en 2014 había dicho que estaba dispuesto a discutir el celibato, apruebe antes de fin de año la recomendación del sínodo. De hecho, el papa inauguró el evento pidiendo renovación y diciendo que si todo sigue igual "porque siempre hicimos esto así", el resultado es las vocaciones se apagan "asfixiadas por la ceniza del miedo y la preocupación por defender el status quo".

Los diáconos que se puedan ordenar no serán los únicos en servir en la iglesia católica. Los sacerdotes anglicanos casados que se conviertan al catolicismo ya tienen el permiso de seguir casados y mantener su investidura, como los padres de grupos ortodoxos de Medio Oriente y el Cáucaso que reconocen al papado. 

El límite actual parece ser la ordenación de mujeres. Ayer, el papa mismo tocó el tema al clausurar la reunión de obispos diciendo que "todavía no terminamos de entender el rol de la mujer en la iglesia. Su rol debe estar más allá de toda duda en el futuro". La misma idea fue muy criticada por sectores conservadores enfrentados a estas ideas renovadoras de Francisco.

De hecho, el lunes pasado, apenas inaugurada la reunión, un grupo de vándalos entró en una iglesia cercana a la de San Pedro y robó figuras de fertilidad ahí colocadas por indígenas que participaban del evento. Los ladrones se filmaron tirando las esculturas al Tíber y el video fue viralizado entre católicos conservadores.

 

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