Tras la ignominiosa carta a los irlandeses donde el Papa redujo el problema de la pedofilia a un país y a un informe público en vez de tomar el toro por las astas y hablar del problema generalizado que estamos viendo alrededor del mundo y en particular del escandaloso caso Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo en México, orden conservadora e inflexible.
 
Lo que salta a primera vista en el caso Maciel, ya comentado por Carmen Aristegui en CNN, es que el filósofo, cuyas ideas son utilizadas para educar niños y niñas de la elite mundial,  era, por un lado, un mentiroso, por otro, un libertino y por otro un pedófilo. Lo que hace del caso Maciel un ejemplar es que cometió pedofilia con sus propios hijos, lo que debe de ser la peor aberración existente. Si hubieran sido sus hijas hubiera sido incesto pero como son varones se le llama pedofilia, pero es en realidad una pedofilia incestuosa.
 
Este caso, entre centenares de miles denunciados y que han salido a la luz pública, ha llevado a la orden a salir del voto de silencio que habían mantenido pero además ha removido las estructuras de la base educativa de la orden. Con escuelas en Alemania, Argentina, Australia, Austria, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, El Salvador, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Guatemala, Holanda, Hungría, Irlanda, Italia, México, Nueva Zelanda, Perú, Venezuela, es una orden que administra activos por decenas de miles de millones de dólares y que tiene la fuerza como para convocar al Papa a visitar México siete veces y también suspender la investigación sobre Maciel.
 
Encargado de educar a la elite en los países donde se encuentra, queda la duda de si de tal palo, tal astilla, y de si la actitud de esta orden en general frente a los diversos temas que giran en torno a su fundador y que callaron durante décadas llevando incluso a que el actual Papa suspendiera la investigación fue con conocimiento de causa.
 
El dinero es poder y esta orden es llamada también los millonarios de Cristo por la falta de voto de pobreza que profesa visiblemente y por la clientela (feligresía en estricto sentido religioso, si fuera el caso) que cultiva. Maciel dejó un imperio eclesiástico estimado por el periódico italiano L’espresso en 25 mil millones de euros y con un presupuesto anual de 650 millones de euros, según el Wall Street Journal. 
 
El mausoleo de Maciel está en Roma y costó, según algunos medios, 50 millones de euros. Es irritante que una orden católica que debe de predicar con el ejemplo, esconda el ejemplo de su fundador detrás de un voto de silencio que luego se extiende más allá de la orden y llega la prensa y a la sociedad en su conjunto.
 
En países como el Perú, sin ir más lejos, o en el propio México, los grandes medios no rebotan este tema, dejándolo para diarios más de izquierdas. Lo que aparece en el New York Times  o el Wall Street Journalno llega a las elites latinoamericanas que son las que bancan a esta orden y cuya educación reciben. Educar elites tiene grandes ventajas cuando de crímenes se trata, porque si de algo sabe la elite, es callar frente a la desgracia de uno de los suyos. También, como se vio en los juicios por corrupción en el Perú, sabe proteger a los suyos aunque los que no son los suyos vayan a la cárcel. El límite del cinismo ha sido, sin embargo,  cuando Angelo Sodano, el ex canciller del Vaticano del periodo de Juan Pablo II, conocido por su rigidez frente a los temas relacionados a la sexualidad entre adultos que consienten, dijo que el Papa no debería de hacer caso de los chismes.
 
La Jornada publicó una foto, cuyo pie dice: “Benedicto XVI abraza al cardenal italiano Angelo Sodano durante la misa de Pascua en la catedral de San Pedro. En un gesto inédito, fuera del protocolo religioso, Sodano habló en nombre de la jerarquía de la Iglesia católica para manifestar su respaldo incondicional al Papa, en medio de una crisis provocada por curas pederastas”.
 
Dos días más tarde, el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, ha salido a decir que “"Puede haber menores que sí lo consientan -refiriéndose a los abusos- y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan".
 
Esta bestialidad,  propia de una mente enferma, puesta en boca de un obispo suena a defensa de cuerpo. El obispo no puede separar el abuso de un adulto a un menor de la relación entre dos personas que consienten porque ambas son enfermas. El obispo de marras agregó “que la diferencia entre la homosexualidad y los abusos está clara, plantea una pregunta: "¿por qué el abusador de menores es enfermo?".
 
La naturaleza corporativa de la defensa es evidente cuando se agrega que el obispo de obispo de la prelatura Cancún-Chetumal, Pedro Elizondo, dijo,  al inicio de la semana santa,  que “los curas pederastas merecen perdón porque no sabían lo que hacían (…). Hasta ahora nos damos cuenta por la ciencia y los estudios de las consecuencias de esos actos, que pueden afectar y dañar, pero antes no se sabía”. Y agregó: “Lo hicieron por ignorancia, a lo mejor no sabían. En tal medida puede aplicárseles el precepto de Jesucristo ‘perdónalos, porque no saben lo que hacen’”.
 
No puede dejar de mencionarse que el mismo que perdona pederastas dijo también, al igual que el de Tenerife, “que los matrimonios entre personas del mismo sexo no tienen madre”. Lo que ocurre entre dos personas que consienten es para estos lo mismo que el abuso de menores. No es extraño que la iglesia católica haya perdido seguidores alrededor del mundo con obispos de esta ralea.
 
El caso Maciel ha sido eclipsado por la mencionada Carta a los Irlandeses pero persiste como el escándalo más dañino porque impacta sobre la vida de una orden fundada por un monstruo que casi fue santificado y cuyas investigaciones fueron detenidas por Ratzinger en el año 2006 aduciendo la edad de Maciel. Es decir, estos crímenes fueron dejados de lado en consideraciones de la edad y ocultados en el silencio. La interrogante es si existe alguna relación entre la rigidez en la educación sexual de niños y niñas y la conducta sexual compulsiva y abusiva de los educadores religiosos frente a ellos. Es decir, si es que hay que investigar a las órdenes conservadoras en general por estos tipos de crímenes y detectar si es que hay una relación entre una cosa y la otra. La peculiar obsesión católica con el sexo se puede ver como anómala, pero la obsesión de las órdenes de nuevo cuño y las agrupaciones religiosas fundadas en el siglo XX, son mucho mayores y más severas en el nombre de respetar más fielmente los principios católicos. Estos grupos son los disidentes de la modernización de la iglesia que llegó con el Concilio Vaticano II y son los que persiguieron con alma, corazón y vida a los teólogos de la liberación, llegando a excomulgar a algunos.
 
La pederastia es un asco que debe ser resuelta denunciando a los pederastas en todos los países y dejando que la justicia haga lo suyo.  Mientras tanto,  la Iglesia debe hacer su trabajo dentro de casa y dejar de negar esta monstruosidad, bandera de todas las denuncias sobre pedofilia so riesgo de perder autoridad moral, que es la única que tiene.
 
Por Oscar Ugarteche, economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI e integrante del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) www.obela.org
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Martes, 06 Abril 2010 06:33

Chismorreos

Reconforta saber que todos esos miles de personas violadas por curas no son más que chismorreos, como los definió este domingo de Pascua Angelo Sodano, actual decano del Colegio Cardenalicio, amigo entrañable de Pinochet, secretario de Estado del Vaticano y siempre protector amantísimo del Opus Dei y de los legionarios de Cristo.

Chismorreos: a eso se reducen las denuncias por agresiones sexuales procedentes de Estados Unidos, México, Argentina, Brasil, Irlanda, Polonia, Alemania... Eso son las acusaciones contra Joseph Murphy por haber violado a unos 200 niños discapacitados, conocidas en su momento, y silenciadas, por este atribulado Benedicto XVI que hoy sufre la embestida de campañas de propaganda vulgar y que prefiere concentrarse en hablar del narcotráfico y de los terremoteados Haití y Chile.

Chismorreos han de ser las andanzas de Marcial Maciel, de Peter Hullermann, de Nicolás Aguilar, por cuya culpa monseñor Rivera ya andaba yéndose al bote en Gringolandia; habladurías, el informe presentado en 1998 por María O’Donohue y Maura McDonald –con firma de recibido de Joseph Ratzinger– acerca de las agresiones sexuales cometidas por curas, obispos y arzobispos contra centenares de monjas en 23 países; invento, la condición de esclavitud sexual a que fue sometida una monja por el nuncio Girolamo Prigione en la misma residencia de la ciudad de México en la que se hospedaba, en el curso de sus viajes pastorales, el ínclito Karol Wojtyla.

Será un mero infundio, por supuesto, la epístola secreta De delictis gravioribus, redactada en 2001 por Ratzinger y su compinche Tarcisio Bertone, en la que se desalentaba la denuncia ante autoridades seculares de delitos sexuales cometidos por integrantes del clero. Mentira, entonces, lo que enunció públicamente el propio Bertone: No tiene fundamento que un obispo, por ejemplo, sea obligado a ir a la magistratura civil para denunciar al sacerdote.

Qué bien. Reconforta saber que éstos y muchísimos otros episodios de pesadilla son meras maquinaciones de los enemigos de Cristo y de la Iglesia; no descarten que también lo sean las atrocidades perpetradas antaño por el Santo Oficio, la colaboración pasiva de Pío XII en los genocidios hitlerianos, la vinculación del Vaticano con las mafias y el narcotráfico en las postrimerías del papado de Paulo VI.

O sea que la Iglesia y su máximo dirigente están limpios de culpa. Lo dicho por Sodano es una noticia edificante, muy apropiada para un domingo de Pascua, porque eso significa que el mal no está tan extendido en el mundo como habría podido pensarse. No existen los niños, las niñas, las mujeres víctimas de abuso sexual por religiosos católicos. No hay obispos ni cardenales encubridores de pederastas. Las cerca de mil 700 investigaciones judiciales que se realizan en Brasil –sólo en Brasil– contra curas pedófilos serán sobreseídas. Todo eso es falso y el Papa es bueno. Albricias. Aleluya.

Por Pedro Miguel

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Cada vez más testimonios indican que el abuso sexual de menores en ámbitos eclesiásticos es, desde hace mucho tiempo, una práctica, si no generalizada, tampoco aislada y mucho menos excepcional. ¿Por qué ahora, ya entrados en el siglo XXI, este crimen sale a luz con denuncias cuya solidez fuerza a encumbrados sacerdotes a una pública admisión de sus aberraciones? Aportamos una premisa y una hipótesis para explicar un lento y delicado desplazamiento de poder.
Premisa: el abuso sexual de menores en el ámbito religioso está en íntima relación con la negación o el rechazo de la sexualidad infantil. Es decir, cuanto más hipócrita inocencia se atribuye a los niños, mayor es el margen de que los chicos sean tomados como objetos de goce. No en vano, hasta no hace mucho, el ámbito jurídico –fiel aparcero del poder eclesiástico– se negaba a considerar la dignidad subjetiva de un niño. Hoy, que un chico se presente en una comisaría para denunciar abuso o maltrato es un hecho cuya actual vigencia y legalidad aún sorprende a muchos.

Hipótesis: el actual estado público que han tomado los abusos en el ámbito de la Iglesia es correlativo de la declinación de una concepción de la paternidad que hacía del respeto el eje troncal de su autoridad.

Una de las consecuencias más catastróficas para el sentido común de fines del siglo XIX fue la destitución del estatuto idealizado de la niñez, a punto tal que hasta el mismo Freud se confesó sorprendido por la audacia de las conjeturas vertidas en sus Tres ensayos de teoría sexual.

Lo cierto es que aquella idealizada visión de la niñez, previa a los descubrimientos freudianos, de ninguna manera se compadecía con la consideración que los niños solían recibir por parte de los adultos. Quien consulte la Historia de la infancia, de Lloyd de Mause (Alianza Editorial, 1975), se espantará por los abusos, la impiedad y los atropellos con que los menores eran objeto del peor destrato.
Al respecto, según Jacques Donzelot (“Gobernar a través de las familias”, en La policía de las familias, Pre-Textos, Valencia, 1990), las lettres de cachet que el rey confiaba para la crianza, la custodia y el cumplimiento de las normas constituían una herramienta privilegiada para imponer una ley déspota y absoluta sobre los jóvenes y las mujeres.

Quizás aquella pretendida inocencia no era más que el espejo narcisista donde el adulto reforzaba el egocéntrico dominio de su conciencia. No olvidemos que el eje neural, donde Freud lastimó, está en el dominio del verbo: como si el goce obtenido a expensas de aquella sufrida minoridad se hubiese encarnado en un soborno cuyos términos de intercambio rezaban: inocencia para el niño, a cambio de saber para el adulto.

¿Cuáles son los términos actuales del soborno? ¿A qué tienen derecho los actuales niños sujetos de derecho? “El niño generalizado” es el concepto que Lacan ensaya en su “Discurso de Clausura de las Jornadas sobre la psicosis en el niño” para caracterizar esta subjetividad en la cual nadie se hace cargo de su goce. Tenemos entonces la paradoja de que, en esta época donde los discursos sobre el niño han alcanzado su apogeo, nadie se hace cargo de su propia condición adulta; ergo, nadie se hace cargo de los niños. Esta situación aúna la irresponsabilidad y banalidad de muchos adultos con la desmesurada exigencia que los chicos suelen soportar. De esta forma, tenemos adultos que nunca dejan de ser niños y niños que parecen adultos.

¿A qué tienen derecho hoy los niños, sujetos de derecho? ¿Cuál es el soborno por el cual esta condición no se trasunta en el respeto, el abrigo y la consideración hacia los menores? Desde la semiología, Cristina Corea (“El niño actual: una subjetividad que violenta el dispositivo pedagógico”, disertación en la Universidad Maimónides, Jornadas sobre Violencia social. Mesa Educación y Violencia, septiembre de 2000) sostiene la emergencia de “una nueva subjetividad de niño, que podemos llamar niño actual, niño autónomo o niño sujeto de derechos”.
Corea observa: “El niño ya no es un ser débil, porque sabe, porque elige, porque no debe ser formado para el futuro sino que está bien pertrechado y capacitado para desempeñarse en la actualidad que habita. Lo que el niño es se verifica fundamentalmente en la experiencia del mercado”. Así, un niño “puede elegir productos, puede elegir servicios, puede operar aparatos tecnológicos, puede opinar, puede ser imagen...”. La autora no deja de destacar la engañifa que esconde esta notable inversión de roles: “¿Pero cuánto riesgo de abandono corremos en el respeto abusivo de la autonomía infantil? ¿Cuánto abandono en el elogio de su fortaleza y de su lucidez? ¿Cuánto abuso en la explotación de la autonomía y de la responsabilidad de los niños?”.

No hay menester de mucho cavilar para concluir que el soborno con que los adultos satisfacen su narcisismo, a expensas de los chicos, es el consumo. Las marcas ya no se donan, se compran.

“Un padre no merece el respeto sino el amor”, decía Jacques Lacan, cuando al brindar su última versión de la función paterna, denunciaba la impostura del progenitor que se erige como modelo o educador. Las denuncias de pedofilia en la Iglesia constituyen quizás uno de los últimos capítulos del desmoronamiento de esta autoridad fundada en el respeto. Por eso, se trata de concebir una nueva concepción de la función paterna, o resignarnos a parafrasear a Nietzsche y decir que, una vez más, Dios ha muerto.

Por Sergio Zabalza, Psicoanalista. Equipo de Trastornos Graves Infanto-Juveniles del Hospital Alvarez.
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“La posición oficial de la Iglesia Católica en materia de anticoncepción es absurda.” La frase le pertenece a alguien que sabe y bastante de contraceptivos, el científico Carl Djerassi, considerado uno de los padres de la píldora anticonceptiva, un invento que revolucionó la vida de la Humanidad, y especialmente de las mujeres. Djerassi llegó ayer a Buenos Aires para dar una serie de conferencias y presentar su último libro. Multifacético, adicto al trabajo, feminista y liberal por definición, a los 87 años, este químico orgánico, profesor emérito de la Universidad de Stanford, divide su tiempo entre la ciencia, la literatura, el teatro y el arte. Es uno de los mayores coleccionistas del mundo de obras del pintor Paul Klee –donó 67 piezas al Museo Albertina de su Viena natal– y financia un programa de becas para artistas en California. “Uno de los efectos más negativos de la píldora es la secularización de la Iglesia Católica. Tengo mucho respeto sobre la posición individual de cada uno en relación con la anticoncepción, pero la Iglesia no permite ninguna opción”, cuestionó, durante un encuentro con periodistas.
 
Nació en Viena en 1923. Tenía 15 años cuando Hitler invadió la capital austríaca. Para escapar del nazismo su familia primero emigró a Bulgaria y un año después a los Estados Unidos. Djerassi se doctoró a los 21 años. Y siete años después dio el gran salto en su carrera: tenía 28 años, en 1951, cuando junto a otros dos científicos participó en un pequeño laboratorio de México de la síntesis del compuesto activo que fue la base del primer anticonceptivo oral, que llegaría recién al mercado norteamericano a comienzos de la década del ’60. En mayo de este año se cumplen 50 años del lanzamiento de la píldora anticonceptiva. Djerassi recordó que nadie esperaba que tuviera tan buena aceptación. “En apenas dos años ya la usaban dos millones de mujeres en Estados Unidos”, precisó. Los sesenta, reseñó, eran tiempos de la cultura hippie, el rock and roll, y la liberación feminista que tenían “una cosa en común: la libertad sexual”.
 
Recién llegado al país, Djerassi compartió un almuerzo con un grupo reducido de periodistas, donde se explayó sobre el impacto de la píldora, el futuro de la contracepción, su interés por difundir a través del teatro el backstage de la ciencia, y su último libro, Cuatro judíos en el Parnaso, que se presentó ayer en una librería porteña. Hoy en la Universidad de Quilmes le entregarán un Doctorado Honoris Causa.
 
Djerassi cree que en poco tiempo más, en este siglo, las personas, mujeres y varones, congelarán sus gametos –óvulos y espermatozoides– y los usarán cuando quieran tener hijos. El proceso de la gestación continuará en el cuerpo femenino. Lo que cambiará, adelantó, será la forma de entrada del esperma: “En lugar de que sea a través del pene, será con una pipeta”, sostuvo. “Entonces podrán esterilizarse a los 20 años y cuando decidan tener un hijo irán juntos a buscar sus gametos y así se tendrán sólo hijos deseados, no por accidente, y no habrá más abortos”, analizó. En China, más del 50 por ciento de las parejas –dijo– utiliza ya la anticoncepción quirúrgica como método de planificación familiar y en Estados Unidos también es “muy popular”. “En alrededor del 30 por ciento de las parejas casadas uno de los integrantes está esterilizado”, apuntó.
 
Se define como feminista. De hecho, su tercera y última esposa –fallecida hace dos años– era profesora de Literatura y directora del Programa Feminista en la Universidad de Stanford, donde él es profesor emérito de Química. “Yo aprendí mucho del feminismo en la cama”, bromeó. “La separación del sexo de la reproducción va a cambiar la relación de poder entre los hombres y las mujeres y va a empezar a ser más igualitaria, y eso es muy importante”, opinó.
 
Se casó tres veces –la primera a los 19 años– y tuvo dos hijos, un varón y una mujer, que era artista y se suicidó hace casi 30 años, cuando tenía 28, contó. En homenaje a ella fundó una residencia en California, en las montañas de Santa Cruz, que ofrece becas para artistas.
 
–¿Ganó mucho dinero con la invención de la síntesis de la progesterona que dio origen a la píldora anticonceptiva? –le preguntó este diario.
 
–No y sí. Como la patente le correspondía al laboratorio, apenas me dieron un dólar. Pero como fui muy optimista y compré muy temprano acciones de la compañía, que luego subieron en la Bolsa, pude convertirme en un coleccionista de Paul Klee.
 
–A pesar de que la píldora tiene casi 50 años, todavía muchas mujeres en la Argentina y en otros países de Latinoamérica no tienen acceso a métodos anticonceptivos que les permitan planificar la cantidad de hijos. ¿Qué opina al respecto? –le preguntó Página/12.
 
–Uno de los efectos más negativos de la píldora es la secularización de la Iglesia Católica. La posición oficial de la Iglesia Católica en materia de anticoncepción es absurda. Tengo mucho respeto sobre la posición individual de cada uno en relación con la anticoncepción. No tengo objeción en que alguien no esté de acuerdo con la contracepción. (La elección del método) depende de cada individuo. Pero la Iglesia no permite ninguna opción.
 
Por Mariana Carbajal
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Martes, 09 Marzo 2010 08:09

Críticas a coro a la Iglesia

Una serie de acusaciones en Alemania y Holanda han puesto a la Iglesia Católica en medio de una nueva crisis sobre la manera en que trató el abuso de niños después de que se supo que el hermano del papa Benedicto XVI dirigía un renombrado coro que estaba en el centro de algunas de las últimas acusaciones. Los informes de abuso sistemático por parte de los clérigos involucran a tres colegios en la diócesis de Regensburg, en Baviera. Uno de ellos es el muy conocido Regesburger Domspatze, un colegio que tiene mil años, para pupilos varones y coro, cuyo director coral durante los últimos 39 años fue el hermano mayor del Papa, Georg Ratzinger.

Monseñor Ratzinger aceptó atestiguar en cualquier eventual proceso, pero afirma que no supo de ningún abuso. Y anoche, la ministra de Justicia alemana, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, se unió a un creciente coro de políticos en Berlín para criticar a la Iglesia respecto de su actitud en la investigación, incriminando a las instituciones católicas de mantener una política de secreto. “En muchas escuelas había un muro de silencio, lo que permitía el abuso y la violencia”, dijo Leutheusser-Schnarrenberber, una prominente crítica de la Iglesia. Señaló a una directiva del Vaticano de 2001, que requería que hasta la acusación más seria debería ser investigada primero internamente y luego informada a las autoridades. Un vocero de la Iglesia dijo que sus críticas eran “absurdas”.

Otro escándalo sexual también involucró a la Iglesia Católica en los Países Bajos, después de que tres personas dijeran que habían sido abusadas en un internado dirigido por sacerdotes en la década del 60. Desde que se publicaron las acusaciones el viernes, más de 200 personas se dirigieron a una línea de ayuda designada, afirmando que ellos también habían sufrido abusos por parte de monjes y sacerdotes.

Las nuevas acusaciones son una fuente de gran incomodidad para el Vaticano, que esperaba dar por terminado el tema de abuso de niños. En la última década el asunto ha dañado enormemente la reputación de la Iglesia y sus finanzas.

Las acusaciones en Alemania surgieron por primera vez el mes pasado, cuando los investigadores comenzaron a investigar en escuelas jesuitas, pero el escándalo aumentó durante el fin de semana en el corazón de Baviera, que es profundamente católica. Las acusaciones que surgieron de la diócesis de Regensburg son especialmente inoportunas para el Papa y su hermano, ya que pasaron gran parte de sus carreras en posiciones jerárquicas ahí, lo que inevitablemente provocará preguntas sobre si alguna vez se toparon u oyeron de clérigos que abusaran sexualmente de menores.

Durante la década de 1970, Joseph Ratzinger enseñó teología en la Universidad de Regensburg. Su hermano mayor Georg se hizo cargo de Regensburger Domspatzen en 1964 y durante los siguientes 30 años ayudó a convertir el coro masculino en uno de los mejores del mundo. Pero dice que nunca escuchó de ningún abuso en su tiempo con el coro. Cuando el diario italiano La Repubblica le preguntó si hablaría con los funcionarios alemanes, monseñor Ratzinger, de 86 años, contestó: “Obviamente estoy dispuesto a hacerlo, pero no puedo brindar información sobre algo que puede ser castigado, porque no tengo ninguna información –nunca supe nada sobre eso–”. Cualquier abuso en el Regensburger Domspatzen, dijo, ocurrió antes de que él se hiciera cargo. Admitió que los pupilos en el colegio eran sometidos a un clima de “disciplina y rigor”, pero añadió que eso era necesario para lograr “un alto nivel artístico y musical”.

Pero Franz Wittenbrink, un compositor alemán que vivió en el colegio hasta 1967, dijo que el recinto estaba dirigido por “un sofisticado sistema de castigos sádicos en conexión con la lujuria sexual”. También fue citado por el Der Spiegel, diciendo que era “inexplicable” que el hermano del Papa no supiera nada de lo que pasaba.

De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12
Traducción: Celita Doyhambéhère
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Con sus inseparables pitillos, y su joven ayudante Annalisa dándole café con mucha azúcar, el escritor siciliano Andrea Camilleri mantiene a los 84 años una rapidez mental y una memoria envidiables. Ahí está la rabia, su vieja rabia comunista, que él sigue reivindicando como antídoto moral para su país, esta Italia que pese a todo vota y admira a Silvio Berlusconi, y que, afirma, "ama al bufón delirante porque refleja lo peor de cada uno y suscita esa envidia que todo italiano siente hacia las motocicletas que no cumplen ni una regla del código". En esta entrevista, realizada ayer en su casa, el maestro de la novela negra dibuja la oscuridad del panorama político italiano.

Pregunta. Toda Europa habla de Berlusconi, los italianos callan.

Respuesta. Es inquietante ese silencio. Llevamos tiempo en la fase de suplencia. La política ha sido sustituida por la magistratura, y con la oposición pasa lo mismo: como no está, la han sustituido dos periódicos (La Repubblica y L'Unità) y un canal de televisión (RAI 3). Todos los demás callan. Así que habla la prensa extranjera, que ha suplido a la nuestra en esta fase de emergencia de nuestra democracia.

P. ¿Realmente es una emergencia?
R. Claro que lo es. Antes Italia era solo una anomalía, ahora no hay pesos y contrapesos, cuerpos y anticuerpos, la enfermedad Berlusconi se ha extendido y no encuentra resistencias. Estamos enfermos mental, política, económicamente y sobre todo en cuanto a las costumbres: domina la inmoralidad.

P. Algunos dicen que se ha cumplido el plan de la logia P2...
R. No ha tenido éxito del todo, pero sí en gran parte. Las ideas de sus fundadores sobreviven en el hombre que conquistó el poder. Es una clonación, pero el ADN es común. La organización fue desmantelada, las ideas están vigentes.

P. ¿Cree que el Partido Democrático es una alternativa real?
R. Nunca quise adherirme, es un monstruo de dos cabezas. Es bonito que haya pluralidad de voces en un partido, pero cuando los fines son comunes. Aquí tenemos a los ex comunistas del PCI con el Opus Dei. Una convivencia difícil. La reunión de estos días entre Rutelli (PD) y Fini (PDL) confirma, creo yo, el final del PD. Los ex democristianos quieren huir. Y en el otro campo, Fini quiere abandonar a Berlusconi. La mayonesa se cortó.

P. ¿Así que la esperanza es... exiliarse con Obama?
R. Lo malo es que igual cuando llegas ya se lo han cargado. Tiene la gran desventaja de ser negro: lo pueden asesinar fácilmente. Y no bromeo.

P. ¿Por qué se dice que no hay prensa libre en Italia? Según Berlusconi, la RAI es la única televisión pública que critica al Gobierno.
R. Berlusconi dice que él no es un dictador porque los dictadores censuran y cierran los periódicos. Él no los cierra porque no puede. Pero censura. Hace años echó a varios periodistas de la RAI, hace poco dijo que Paolo Mieli (Il Sole 24 Ore) y Giulio Anselmi (La Stampa) debían cambiar de oficio y en unas semanas habían cambiado. Y luego está la peor censura, la autocensura, el miedo de los periodistas a hacerse daño a sí mismos. Hay tanto miedo que uno casi prefiere leer a Vittorio Feltri (director de Il Giornale), al menos es claro, sabes lo que tienes enfrente. A los otros no se les entiende nada.

P. ¿Cómo empezó a cocerse el berlusconismo?
R. Cuando nadie se lo podía esperar, del proceso Manos Limpias surgió un político que encarnaba justamente la corrupción que se quería combatir. Ahí se vio la capacidad genial de Berlusconi para presentarse como lo contrario de lo que es. Ahorase muestra como es de verdad: insulta a los periodistas, a los adversarios, les llama farabutti (canallas), coglioni (vagos)... ¿Dónde se ha visto un primer ministro que insulte?

P. Les llama sobre todo comunistas.
R. Nunca logrará que yo reciba esa palabra como un insulto. Y solo revela un cosa: está enamorado del fascismo, pero es peor que los fascistas porque algunos fascistas han evolucionado. Por eso dijo que Mussolini mandaba a los periodistas críticos de veraneo. ¿No sabe que Amendola fue golpeado hasta la muerte, que los hermanos Rosselli fueron asesinados en el exilio, que Gramsci murió tras años de cárcel? ¿No sabe que los comunistas italianos firmaron los Pactos Lateranenses con De Gasperi, que trajeron la democracia con la Resistencia, que bloquearon las vendettas contra los fascistas?

P. Si agita el fantasma del comunismo será porque le es útil.
R. Claro que lo es. Los italianos se lo creen porque no tienen memoria. Los italianos solo se acuerdan de su pueblo porque tenía un equipo que jugaba partidos contra el pueblo de al lado. Si a un italiano le preguntas qué pasó en 1928, te dice la alineación del Inter de ese año, pero no que llegó el fascismo porque eso no lo sabe.

P. ¿Cree que al no haber habido guerra civil subsiste un conflicto larvado, no resuelto?
R. El Movimiento Social Italiano se creó seis meses después de acabar la II Guerra Mundial. 18 meses más tarde, ya tenían diputados en el Parlamento. En el 45 llegué a Roma y había pintadas que decían: "Devolvednos al cabezón". ¡Querían a Mussolini otra vez! Recuerdo un artículo fabuloso de Herbert Matthews, periodista de The New York Times. Decía: "No habéis matado al fascismo realmente, y es una enfermedad que sufriréis durante décadas, reaparecerá en formas que no reconoceréis". Aquí estamos, preguntándonos si Berlusconi es fascista o no.

P. Pasolini también profetizó algo así.
R. Pasolini era discutible al opinar de sí mismo; pero su percepción sobre los otros era absolutamente aguda. Él y Sciascia son las dos grandes conciencias civiles que nos faltan. Siento una necesidad monstruosa de ellos.

P. Nada dura para siempre...
R. La escasa audiencia de Porta a Porta la otra noche ha sido una alegría. Asoma una esperanza. Un imbécil ha escrito en 'Il Giornale' que mi sueño es ver a Berlusconi colgado como a Mussolini. Es al revés, lo que más temo es que muera o que acaben con él los jueces. Lo que quiero es que dure, que los italianos beban de este cáliz hasta que vomiten. Así sabrán lo que es y acabará. Si no, se hará el mártir. Espero sobre todo que resucite la moralidad, porque ahora rige la moral del vespino. El vespino va por prohibido y nadie dice nada; cruza en rojo y nadie dice nada, sube a la acera y nadie dice nada. Los italianos miran al vespino y piensan: "¡Virgen, qué bonito sería ser ese vespino y no cumplir ni una regla!" Y no hablo ya de escorts, ni de velinas, hablo solo de vida cotidiana.

P. ¿Por qué aman tantos italianos aman a Berlusconi?
R. Porque se miran en su espejo y son iguales. Impera una mala educación insoportable. El otro día, un conductor le gritó a mi mujer: "¡Burra!". Y yo le dije: "Sigue a ese coche, síguelo". ¿Por qué?, dijo ella, me ha insultado. ¡Sí, pero te ha llamado burra y no puta, le quiero conocer, es un clásico, síguelo!

P. En ese sentido, Verónica Lario es un ejemplo de civismo feminista, aunque fue catalogada como "velina ingrata" por Feltri.
R. Nunca fue una velina, era una actriz de teatro y bastante dotada. Es una mujer ofendida que no puede más, que no puede hablar con su marido y decide hacerlo a través de los medios. Mi mujer si hago algo parecido me habría tirado por la ventana. Lo ofensivo es el exhibicionismo de Papi, tan poco serio. Eres un abuelo de 72 años, si quieres hacerlo hazlo discretamente, sabiendo lo que eres. Además, menuda figura. Si dices que frecuentas menores, en fin, es horrible, pero escorts...

P. Dice que nunca ha pagado.
R. Hace pagar a los amigos, es todavía peor. Calígula, Nerón, tenían una grandeza... Quemaban Roma, en fin. Esto es tan mezquino que asusta. No enciende ni una cerilla.

P. ¿Cree que Italia puede resistir cuatro años más así?
R. No creo, estamos al borde de una implosión. Fini, quizá por puro calambur, persigue una finalidad, alejarse de él. Dice cosas justas, laicas, modernas. Una derecha finalmente respetable. Desde el otro lado de la barricada, le deseo sinceramente que lo consiga.

P. ¿No cree que la Iglesia prefiere a Berlusconi?
R. Desde luego: 'pecunia non olent', el dinero no huele. Puedes atacar la virginidad de María, negar el santo sepulcro, ellos te meten en el Índice y tu vendes más libros. Pero si les dices que les quitas dinero de los colegios se enfadan. El dogma absoluto de la Iglesia es el dinero, la exención fiscal. Conozco en Roma un cine porno que está a nombre del Vaticano... Basta con no tocar el dinero del Santo Padre. El Vaticano dicta la ley en Italia, y nunca lo ha hecho tanto como ahora. Pero el Papa disimula como Zapatero: asisten al delirio de Berlusconi en directo y dicen: "No puedo hablar porque soy extranjero". Y si luego algún obispo dice algo, hace como Berlusconi con Feltri: "Me disocio, me disocio". No, no será la Iglesia quien acabe con Berlusconi. Espero que lo hagan los ciudadanos.

M. MORA - Roma - 18/09/2009
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Caracas, 13 de agosto. La Asamblea Nacional de Venezuela debatía hoy una polémica ley de educación que es rechazada por opositores al considerar que aumentará el control del gobierno sobre escuelas y universidades, al tiempo que miles de partidarios y adversarios de la iniciativa realizaron marchas paralelas en esta capital.

Cientos de opositores que marcharon hacia la Asamblea Nacional para rechazar la ley y solicitar que se pospusiera su discusión fueron repelidos con gas lacrimógeno y chorros de agua cuando intentaron romper un cordón policial que los separaba de manifestantes oficialistas.

Del lado contrario, a pocos metros de distancia, miles manifestaron su apoyo a la propuesta que al cierre de esta edición era discutida en la Asamblea Nacional.

El ministro de Educación, Héctor Navarro, insistió en que urge aprobar la ley antes del regreso a clases en septiembre. Opositores, ONG y la jerarquía de la Iglesia católica calificaron de ilegal el instrumento, que es “radicalmente distinto” al sometido a primera discusión hace ocho años y que Chávez rechazó por considerarlo contrario a su proyecto político.

“El gobierno pretende que la escuela sea (...) un centro para todos los problemas comunitarios y quiere introducir, sustituyendo a las comunidades educativas, a los consejos comunales que son, en la mayor parte de los casos, apéndices del partido de gobierno”, dijo Leonardo Carvajal, de la asociación civil Asamblea de Educación.

Una docena de periodistas de La Cadena Capriles –entre cuyas publicaciones se encuentra el popular diario Últimas Noticias– fueron agredidos por personas no identificadas mientras repartían volantes en rechazo a la ley. Los periodistas se oponen al artículo 50 del proyecto de ley de educación, que prevé sanciones a los medios que “que produzcan terror e inciten al odio”.

“Tu protesta no será escuchada”. “Los problemas de tu comunidad no se conocerán”, rezaban algunas de las pancartas mostradas en la protesta.

La regulación educativa forma parte de una amplia ofensiva legislativa con la que el presidente Hugo Chávez pretende eliminar las leyes “contrarrevolucionarias” antes de diciembre, que incluyen modificaciones al régimen de propiedad y al ejercicio del periodismo.
Carvajal, quien participa en la organización gremial para estudiar las políticas públicas en el tema, aseguró que un puñado de artículos es “perverso o negativo” y que hay omisiones relegadas a futuras leyes y al currículo educativo.

En su búsqueda para formar al “hombre nuevo” que necesita su revolución, el gobierno propuso en 2008 un currículo bolivariano que fue ampliamente rechazado y no pudo ser implementado por “ideologizante”.

Uno de los puntos criticados al proyecto es que en la nueva ley, a diferencia de la vigente, no establece que el gobierno subsidie sueldos a escuelas privadas que trabajan gratuitamente en comunidades pobres, como la católica Fe y Alegría.

“Cuando eliminas un derecho de esas características, estás dando un poder absolutamente discrecional al gobierno en turno para establecer si da subsidio o no. Y el gobierno del presidente Chávez se caracteriza porque cuando él hace una rabieta, chantajea con lo económico”, dijo Carvajal.

Según el experto, el presidente puede hacer que la educación privada popular se pliegue a sus lineamientos.

Otra de las críticas está asociada al vacío sobre educación religiosa, que algunas organizaciones dicen que podría excluirse de las escuelas, aunque el gobierno lo niega.

La educación ha desatado conflictos en la década que Chávez tiene en el poder. En 2000, un polémico decreto sobre la supervisión de escuelas desató las primeras protestas fuertes contra la “revolución” y no pudo ser aplicada.

El gobierno asegura desde entonces que sus opositores usan la educación en “campañas de terror” en las que aseguran sin fundamento que el Estado busca quedarse con la patria potestad de los niños e ideologizarlos en el socialismo.

Sus adversarios critican el Proyecto de Ley Orgánica de Educación que reserva la formación de docentes al Estado, omite la regulación de sus derechos laborales, a diferencia de la ley vigente, y quita la potestad a universidades privadas de seleccionar a sus alumnos.
 

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Nueva York, 26 de julio. Se podría decir que las monjas estadunidenses tienen los hábitos en riesgo, a la vista de dos investigaciones que lleva a cabo el Vaticano para determinar si adscriben estilos de vida y opiniones demasiado modernas. Excepto que muchas ya no usan hábito. Visten ropa común y corriente, incluso jeans.

Muchas monjas estadunidenses se han alejado de la vida del claustro y se dedican a profesiones como la enseñanza, el derecho y el trabajo social. Pero el Vaticano parece sentir que se han alejado demasiado del camino tradicional.

En marzo hubo un disparo de advertencia, cuando la Conferencia de Obispos Católicos emitió un decreto en el que señalaba a los religiosos que debían dejar de practicar el reiki, antigua técnica curativa japonesa que cada vez más monjas ejecutan, basada en la imposición de manos y muy alejada del enfoque tradicional de Roma.

La presión sobre las monjas, cuyo número en Estados Unidos se ha reducido en las cuatro décadas pasadas de 180 mil a 60 mil, ha crecido desde que el Vaticano ordenó una llamada “visita apostólica”. Se trata de una investigación formal, con entrevistas y cuestionarios, sobre las actividades de las instituciones religiosas de mujeres. La comisión es encabezada por Mary Clare Millea, religiosa estadunidense que vive en la capital italiana.

Ahora también el Vaticano ha ordenado una “evaluación doctrinal” sobre el curso que sigue una agrupación de órdenes religiosas en Estados Unidos llamada Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas, la cual al parecer no sigue las directrices en temas como la primacía de Roma.

Es probable que algunas monjas hayan irritado a la Iglesia romana con sus puntos de vista sobre la ordenación sacerdotal de mujeres y el celibato de los religiosos. El cardenal Franc Rode, encargado de las órdenes religiosas en el Vaticano, quien ordenó la visita, se quejó el año pasado de las monjas que “han optado por conductas que las llevan fuera” de la Iglesia.

Tal vez más famosa que cualquier otra monja estadunidense (aparte de Whoopi Goldberg en la pantalla) sea la hermana Helen Prejean, cuya campaña contra la pena de muerte fue celebrada en la cinta Dead man walking.

Prejean escribe un nuevo libro, llamado River of fire (Río de fuego). En la entrada más reciente de su blog –también aparece en Twitter y Facebook– señala que hará un “recuento de cómo evolucioné de ser una monja alejada del (malvado) mundo, que sólo salía del convento para dar clases y después regresaba corriendo a la seguridad del claustro”.

Otras monjas también expresan inquietud por el nuevo escrutinio de Roma. La hermana Mary Traupman, de Pittsburgh, dejó el convento hace mucho tiempo, pero se mantiene fiel a su fe, al ejercer de abogada. Aún recuerda sus años de lucha contra las restricciones del hábito. “Todo eso a causa de la Iglesia romana –dijo esta semana–, y ahora nos somete a investigación.”

Algunas monjas se niegan a cooperar. La hermana Sandra Schneiders, quien enseña teología en Berkeley, declaró a The New York Times que las autoridades vaticanas han perdido el pulso de los tiempos. “Sencillamente nuestra visión de la vida y la que ellos tienen de nosotros como fuerza de trabajo no están en el mismo planeta”, aseveró. Y en un mensaje de correo electrónico enviado a sus colegas, filtrado a los medios, advierte que los investigadores deben ser tratados como “huéspedes sin invitación”.

La hermana Millea asegura que esos temores son exagerados. “Es una oportunidad de revalorarnos”, afirma. Pero Catherine Pepinster, directora del semanario católico The Tablet, no está de acuerdo. “Una visita sugiere una inspección, como si las monjas no pudieran mantener su propia casa en orden –expresó. Por eso entiendo el temor de las monjas de que un viento helado sopla sobre ellas desde Roma.”

David Usborne
The Independent

Traducción: Jorge Anaya
 

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Lunes, 27 Julio 2009 06:14

El abogado del Diablo

La Pontificia Academia de Ciencias organizó entre el 15 y el 19 de mayo, en el Vaticano, la semana de estudio Plantas transgénicas para la seguridad alimentaria en el contexto del desarrollo. Restricciones a la introducción de la biotecnología para mitigar la pobreza. Un largo número de expertos, aunque con muy corta pluralidad en sus posiciones, se sumergieron –a puerta cerrada– en el apasionante mundo de los transgénicos para presentar argumentos que permitan a la Iglesia católica adoptar un posicionamiento frente a tan polémico asunto.

La posición de salida se adivinaba desde la introducción del documento de presentación oficial, cuando dice: “La oposición a la biotecnología agrícola generalmente es ideológica. El enorme potencial de la biotecnología vegetal para producir alimentos en mayor cantidad y de elevado valor nutricional para los pobres se perderá si la regulación de los OGM no remplaza el principio precautorio por principios científicos”.

O más adelante, cuando se afirma que “… necesitamos equiparnos con argumentos acerca de por qué la seguridad alimentaria de los pobres necesita tener acceso eficiente a la tecnología transgénica y que la extrema regulación precautoria es injustificada; argumentos para mostrar las consecuencias sociales y económicas de la excesiva regulación y para conocer cómo cambiar la regulación basada en la ideología por la regulación basada en la ciencia”.

Los pobres analizados como simples ratoncitos de laboratorio. Pobres ratoncitos pobres que movidos por creencias e ideologías (y eso lo dice una institución bajo la protección directa del Vaticano) se encadenan a los principios de la precaución. Los pobres ratoncitos pobres que no se dejan salvar y engordar por la sabiduría científica, que ahora parece contar con la infalibilidad de la curia para garantizar su inocuidad.

Pues sí, la oposición a los alimentos transgénicos es ideológica, por supuesto. Desde una ideología que no se quiere genuflexionar frente al todopoderoso dios transgénico, en el nombre de Cargill, de Syngenta y del (Espíritu) Monsanto. Que vive temerosa de las plagas bíblicas que profetizaron la plaga del Ángel exterminador que ya llegó sobrevolando y fumigando venenos sobre las comunidades campesinas pecadoras por vivir junto a campos transgénicos. Muerte y enfermedades que caen del cielo en forma de nube densa de plaguicida. Amén.
Desde una ideología que rechaza la extremaunción del medio ambiente y de la población campesina. Sabemos que sin campesinado no hay un medio ambiente vivo y viceversa. Aunque en los textos de la organización del acto se lea: “Los científicos del sector público tienen la responsabilidad de explicar a la sociedad (las ventajas de la biotecnología vegetal) y que el rechazo a la tecnología de los OGM limitará los esfuerzos para aliviar la pobreza y el hambre para salvar la biodiversidad y proteger el ambiente”.

Idénticas tesis a otros documentos científicos. “Y los bendijo, diciéndoles: sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la Tierra”. Libro del Génesis.

Los señores investigadores debieron buscar en su cónclave pruebas para excomulgar, por ejemplo, al gobierno alemán, cargadito de activistas antitransgénicos, hippies, ateos y seguro que además obsesionados defensores del condón, por su “excesiva regulación precautoria” (oxímoron neoliberal donde los haya) que hace que se equivoquen cuando acaban de prohibir el cultivo del maíz modificado genéticamente en su país por sus riesgos asociados. Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Señoras, señores, se ha iniciado el proceso de canonización de los alimentos transgénicos. Presenten sus pruebas y sus milagros.

Por, Gustavo Duch Guillot, Veterinarios Sin Fronteras

 

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Tegucigalpa, 4 de julio. “Dicen que Mel ya está aquí, en el aeropuerto”, expresa un hombre cincuentón, con una ancha sonrisa, en medio de la marcha más grande contra el golpe de Estado. Más o menos a esa hora, José Manuel Zelaya Rosales anuncia a través de la cadena Telesur que volverá este domingo, justo al cumplirse una semana de que fue sacado a la fuerza de su casa y depositado en un avión con rumbo a Costa Rica.

“Nos vamos a presentar en el aeropuerto de Tegucigalpa con varios presidentes, varios miembros de la comunidad internacional. Este domingo estaremos abrazándolos, acompañándolos para hacer valer lo que tanto hemos defendido en nuestra vida, que es la voluntad de Dios a través de la voluntad del pueblo”, dice el Comandante Vaquero –mote que le puso Hugo Chávez– en un discurso que no escucharon en vivo sus partidarios, quienes en ese momento recorrían 10 kilómetros, de la Universidad Pedagógica al Aeropuerto Internacional de Toncontín.

Zelaya anuncia que regresará acompañado por varios líderes latinoamericanos. Miembros del Frente de Resistencia Popular señalan que lo hará en el avión oficial de la República Argentina, pues la presidenta Cristina Fernández y el ecuatoriano Rafael Correa han manifestado su intención de acompañar el espinoso retorno.

Decenas de miles de personas recorren hoy las calles de Tegucigalpa, en una manifestación pacífica que llega a las puertas del aeropuerto. “El oficial Mendoza, conocido del movimiento, ofrece que nos dejará pasar si nos comprometemos a no entrar a la terminal.”

Los 50 granaderos no habrían aguantado la primera carga de los manifestantes, pero de todos modos hay una ovación para los efectivos de la Policía Nacional.

Las cosas no serán tan sencillas este domingo si Zeyala regresa, porque entonces los soldados, que hoy se mantuvieron todo el tiempo atrás de los policías, podrían actuar.

Desde el golpe, el gobierno de facto y prácticamente todos los poderes de esta pequeña nación han llenado de todos los calificativos imaginables a Zeyala: dígase, para no abrumar, que se ha descubierto que su gobierno ha sido “el más corrupto en la historia de Honduras” y que el presidente estaba incluso afectado de sus facultades mentales.

En su mensaje de hoy, Zelaya devuelve el golpe al dirigirse a la “secta criminal” que lo echó del poder: “Ustedes, golpistas, traidores, judas que me besaron la mejilla para después dar un gran golpe a nuestro país y a la democracia, deben rectificar en el menor tiempo posible. Están rodeados”.

Zelaya pide a sus simpatizantes que acudan al aeropuerto a recibirlo, y les ordena: “¡No lleven armas, ninguna!”

Desarmados y sin bendiciones

Este domingo los zelayistas irán al aeropuerto siguiendo el mismo trayecto para esperar al mandatario, cuyo arribo esperan al mediodía. Irán no sólo desarmados, sino también desprovistos de bendiciones, pues la Conferencia Episcopal, integrada por 11 prelados, da su respaldo al gobierno de Roberto Micheletti, critica a la Organización de Estados Americanos y pide a Zelaya que no regrese.

“Un regreso al país en este momento podría desatar un baño de sangre. Sé que usted ama la vida. Hasta el día de hoy no ha habido ni un solo muerto hondureño. Por favor medite, porque después sería demasiado tarde”, dice el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Madariaga, quien ya se había confrontado con Zelaya por el tema de la consulta popular, que abría la puerta a una Asamblea Constituyente, una nueva Carta Magna y, dicen los adversarios del defenestrado gobernante, a la relección.

Mientras los líderes antigolpistas apenas aparecen en los medios locales, la conferencia de los obispos es difundida en cadena nacional de radio y televisión.

Casi de inmediato, al paso de su marcha, los líderes de la resistencia rechazan el “papel indecente” del cardenal y lo califican de “vocero de los golpistas”.
“No nos extraña en absoluto la postura del cardenal, él siempre ha estado con los grupos de poder y nunca con los pobres. Por eso es lógico que ahora esté con los golpistas”, expresa Juan Barahona, presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores.

En un comunicado, los obispos establecen que “las instituciones del Estado democrático hondureño están en vigencia”. Además, afirman que al momento de ser aprehendido Zelaya ya no era presidente, dando por buena la versión de que dos días antes de su expulsión se habían librado órdenes de aprehensión en su contra.

“Vendiste tu alma al diablo”, le pintan en las paredes al cardenal Rodríguez.

“Es él o nosotros”

El argumento de la sangre derramada suena conocido. Lo utiliza, en los primeros días posteriores al golpe, el coronel Herberth Bayardo Inestroza, principal asesor jurídico del Ejército, quien según su relato hizo la recomendación técnica que posibilitó el golpe de Estado.

En una entrevista con el periódico digital El Faro, Bayardo aceptó muy campante que el ejército hondureño cometió un delito al expulsar del país al presidente Zelaya, porque la supuesta orden de aprehensión en su contra obligaba a los militares a presentarlo ante las autoridades judiciales.

“Si lo hubiéramos dejado acá, ahorita estuviéramos enterrando un montón de gente”, justificó el coronel.

Ningún mando del Ejército, por supuesto, tiene temor de ser enjuiciado por ese hecho: “Lo que pasa es que ese delito, en el momento en que se conozcan las circunstancias en que se dio, tiene una justificación y un eximiente que nos va a proteger”.

Tal “eximiente” no existiría de regresar Zelaya al poder: “Yo pido la baja y me voy del país, porque nos van a perseguir igual que a los políticos que han estado involucrados en esto”.

Mientras tanto, los perseguidos son los del otro bando y también los nicaragüenses que usan el territorio hondureño en su peregrinar rumbo al norte. Los miembros del gabinete de Zelaya siguen en la semiclandestinidad, al igual que algunos dirigentes populares.

Pero los que han pagado los platos en lo inmediato son nicaragüenses. Más de 100 han sido detenidos, sobre todo en los departamentos del norte, y la Policía Nacional los ha presentado como personas que vienen a causar disturbios.

El propio presidente de facto Roberto Micheletti ha dicho que hay “infiltración internacional” y que han sido capturados “varios agentes nicaragüenses y uno venezolano”.

Los medios locales publican las “denuncias” contra los “mucos”, como llaman aquí a los naturales de Nicaragua, con el mismo texto, incluidos puntos y comas.

La creación de un clima xenófobo es parte, dice hoy el presidente de la vecina Nicaragua, el sandinista Daniel Ortega, de los “planes de terror” de los golpistas. Según Nicaragua, el gobierno de Micheletti pretende disfrazar a paramilitares de partidarios de Zelaya para que ataquen a las fuerzas policiales y luego acusar a Nicaragua, Cuba y Venezuela de los hechos.

Los dirigentes de la resistencia sostienen que su movimiento es y será pacífico, y que ha ido creciendo día tras día pese a que les han cerrado los medios de comunicación: “Lo más que han dicho es que movilizamos a 3 mil personas.”

Hoy no marcharon los 200 mil que dicen los dirigentes de la resistencia, pero sin duda ya igualaron las marchas blancas de quienes se oponen al regreso de Zelaya.

Como sea, según Juan Barahona, la resistencia requiere de la presencia del mandatario: “Con él aquí, ya sea libre o preso, la resistencia será imparable”.

Por Arturo Cano
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