Jimmy Morales: el descarado que niega el genocidio en Guatemala

Nada egocéntrico el "comediante" y nada más eso le pide cuerpo, en sus propias palabras: "Mi aspiración más alta es que dentro de 100 años en las aulas escolares se enseñe que Jimmy Morales fue el mejor presidente de la historia guatemalteca."

Frase que puede ser analizada revés y derecho pero que se entiende al pedalazo. Ambición a la marmaja, moraleja: aguas con los oportunistas.

Otra de sus frases con la que se está echando a la bolsa a más de un asoleado que le cree el discurso de artista: "el payaso tiene fama de honrado y el político de corrupto."

Dejemos lo de la definición del concepto "artista" para otra ocasión. Porque sí que hay tela que cortar con lo de la "artisteada" en Guatemala. Muchos mequetrefes arribistas y oportunistas aprovechando el bajo nivel de escolaridad de la población guatemalteca se alzan triunfadores respecto al tema arte. Pero para muestra un botón, y sin tantos brincos ahí está la mera mera tatascana, arte puro, esencia de pies a cabeza: Isabel de los Ángeles Ruano. Digo, por si acaso...

Hay que tener cuidado con los cachurecos, -¡manda fuego Señor!- se reproducen como gusanos de yogur y desde la poltrona infestan el sistema, son esos misóginos pasivos que solapan la violencia de género. No estar de acuerdo con el aborto es solapar la violencia de género. Jimmy Morales en entrevista en Canal Antigua aclara que no está de acuerdo con el aborto, sí con la pena de muerte y afirma que no hubo genocidio en Guatemala.

Yo soy vendedora de mercado y a mí Jimmy Morales no me representa, entonces que deje de llenarse la boca diciendo que es el representante del pueblo. De su marita tal vez.

De entrada la arrogancia, el presidenciable desmerita el tema experiencia: "Experiencia en administración pública no tengo, pero si experiencia es lo que tienen otras personas que han administrado la cosa pública yo creo que estoy mejor sin tener ese tipo de experiencia." Dice que es honrado, honorable y tiene perchas de títulos universitarios (digo porque mentó hasta doctorado en temas de seguridad..., pero no pudo responder con seso ni una sola pregunta respecto al tema).

El "comediante" pensó que estaba en su programa Moralejas y como tal se comportó. Bajeza la de colgarse de Juan José Arévalo para quitarse el cuentazo. Nada que ver sacar a bailar a Ronald Reagan que porque el otro era actor de cine, pero si es letrado como dice, también sabrá lo que hizo Reagan en Latinoamérica, debió mencionarlo también para ser cabal y poner
las cosas en perspectiva. Es mucho pedir, ya sé.

En la coyuntura de la realidad nacional y asuntos de gobierno y sistema, ¿qué tiene que ver que 7 de sus películas se encuentren entre las 10 más taquilleras en la historia del país? ¡Manda fuego Señor! Me recordó la entrevista que le hicieron en sus tiempos de presidenciable a Patricia de Arzú, ¿por qué no mandaste fuego Señor? La mara se pasa. Para bruto no se estudia.

Una diciendo que el evento más glorioso en la historia de Guatemala fue la apeada de Jesucristo, y el otro hablando un tal Seminario Teológico Batista y de su práctica pastoral. ¡Manda aunque sea cusha Señor! Y para quitarse la goma de tres días, solo con escuchar su justificación: "la corrupción comienza en el hogar". O sea que el tipo es de esos que aprueban
las clases de biblia en los salones de clase. Con un presidente como él, nulas las leyes que castiguen la homofobia en sus extremos de violencia emocional, física y sexual.

Nulas las opciones de leyes que castiguen los crímenes de odio contra personas de la comunidad LGBT, nulas las leyes que permitan La Unión Civil y el Matrimonio Igualitario. Que permitan que parejas del mismo género puedan adoptar niños. Eso es ir por el cambio, eso es ir más allá, eso es romper con los prejuicios, estereotipos e injusticias. Permitir el aborto es hacer justicia. Pero qué esperanzas, estamos jodidos, se nos va en orar, en dejar que embusteros hagan de la fe su mejor arma para seguir oprimiendo en nombre de Dios.

El tipo se lava las manos, por si las moscas y más adelante lo quieren culpar de desfalcos millonarios si es que llegara la presidencia: nada tiene que ver el sistema, ni el gobierno, ni el congreso, ni mucho menos el descaro propio. Descaro es el que tiene él afirmando que sí hubieron crímenes de lesa humanidad pero no genocidio. Al decir que: "no tengo ningún problema con los militares y tampoco tengo problema con los guerrilleros," el "moralejo" entonces no es ni chicha ni limoná, -"...Se la
pasa manoseando caramba zamba su dignidad-." Aguas con estos que al final reculan y van del lado del opresor, se convierten en obedientes serviles del fascismo, (ya lo son a todas luces). Uno se presenta en cualquier lugar con su ideología (quién no la tenga no está en nada) y a quien no le guste que se vista y que se vaya. Eso se llama honestidad.

Midiendo terreno sabe que si niega el genocidio la clase media sin Memoria Histórica le dará el voto, porque al pueblo raso ya lo tiene embrocado con su "talento de artista." No tengamos esperanzas entonces que de ser presidente respalde algún juicio por genocidio, y aún así estando de acuerdo con la pena de muerte ni siquiera se atreva a mandar a la cárcel a los violadores de Derechos Humanos y culpables de crímenes de Lesa Humanidad. Éste "talentoso moralejo" entonces es como tantos que han salido a marchar en las manifestaciones masivas que exigen un alto a la corrupción pero siguen negando el genocidio. Harina del mismo costal. Aparte de doble moral, falta de dignidad y conciencia.

En su momento se guinda como racimo de guineo maduro del cuello de Mujica, (¡ya quisiera llegarle siquiera a la sombra de los zapatos!) y toca afanosamente el tema de la educación pero se enreda y se contradice, con la excusa que Uruguay dista mucho de la realidad guatemalteca; al final después de tanta casaca termina afirmando que invertir en educación no es
la solución para un progreso en el país. En pleno estilo "ni chicha ni limoná", habla de la violencia y del tema seguridad, culpando descaradamente de la descomposición social a los migrantes, porque "dejan a los hijos al cuidado de abuelos y familiares", y aquí sí le voy a pedir al "moralejo mequetrefe" que se lave las jachas con arena roja y piedra poma,
porque no tiene ni idea de lo que sufren los que emigran indocumentados, esas remesas que son las que sostienen al país son producto de la migración forzada, porque tipos como él están en el gobierno y obligan a los más golpeados de las clases sociales a emigrar. Ya quisiera yo que tuviera los arrestos de vivir sin documentos, sin beneficios laborales, lejos de la
familia fuera de Guatemala. ¡A los migrantes indocumentados los respeta
porque los respeta! Insolente.

No fue capaz de contestar que si llegara a ser presidente, ¿qué haría para empoderar a las mujeres rurales, cómo apoyaría al sector agrícola? Claro está que seguirá vendiendo la tierra y oprimiendo y asesinando campesinos e indígenas. Además de la limpieza social en las periferias de la capital. No si el barniz se le echa de ver a leguas, quién no lo quiera ver es porque
está más que cagado. Él en la poltrona seguirá obligando al pueblo raso a emigrar.

Si un presidente no tiene la autoridad moral para exigirle a su gabinete que presente públicamente su patrimonio, no está capacitado para dirigir a un país. Es tan solo un infesto más del sistema, oportunista y ladronzuelo. Ni qué decir de dignidad, honradez y honorabilidad. Paso. Si un presidenciable no confía plenamente que invertir en la educación es viable para el progreso de un país, no tiene nada que estar haciendo ahí, que busque otra forma de ganarse la vida.

Los analistas especializados en la materia y en la coyuntura podrán realizar sus estudios respectivos y opinar con el criterio de quienes están empapados en leyes y estudios estadistas, pero yo como vendedora de mercado, no me voy con la finta, mi voto no lo tiene. Quién se deje babosear por la labia del moralejo está más que cagado. Con presidenciables como estos, lo que urge es una Asamblea Constituyente: Plurinacional, Intercultural y Democrática.

Vacío como presidenciable, Jimmy Morales no es una opción. De entrada quien niegue el genocidio no es opción para dirigir las riendas de un gobierno y de un país tan golpeado como Guatemala. No queremos cachurecos. No queremos solapadores de la imposición de la iglesia. Queremos gente con conciencia, con dignidad, con identidad, gente capaz en todos los sentidos de la palabra. (No gente que de balde tenga los pergaminos). No, y la identidad no es irle a los Rojos o los Cremas. Que el presidenciable Jimmy Morales no le falte el respeto de esa manera a nuestra inteligencia. ¡Aguas con los azadones disfrazados de artistas y progreso!

¡Señor envíanos dos dedos de frente! (Y unos tamalitos de chipilín y por ahí si te sobra una tinaja de chicha y unas semillas de paterna y...).

Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado.

Junio 07 de 2015.

Estados Unidos.

Publicado enInternacional
Las tres novias que desafían el modelo de 'familia tradicional brasileña'

Una empresaria y una dentista, de 32 años, y una gerente administrativa, de 34, acaban de poner patas arriba el concepto de familia brasileño al oficializar su relación en una notaria de Río de Janeiro. Es el segundo trío registrado en Brasil, después de que en 2012 una cajera, una auxiliar administrativa y un arquitecto formasen en São Paulo la primera unión poliafectiva estable del país, el equivalente a la pareja de hecho que, desde 2003, rige las uniones civiles brasileñas.


La escritura firmada por las tres mujeres, que viven juntas hace tres años, las reconoce como familia, establece la separación de bienes y da potestad a cada una de ellas para decidir sobre posibles cuestiones médicas de sus cónyuges. El trío, además, declaró en el documento su intención de que la empresaria tenga un hijo por inseminación artificial y que en el certificado de nacimiento del bebé se contemplen los apellidos de las tres. Las novias firmaron también tres testamentos en los que dividen sus bienes en caso de fallecimiento.


"Somos una familia. Nuestra unión es fruto del amor. Voy a quedarme embarazada y estamos preparándonos para eso, incluso financieramente", contó la empresaria al diario O Globo. "La legalización es una manera de que el bebé y ninguna de nosotras se quede desamparada. Queremos disfrutar de los derechos que todo el mundo tiene, como la licencia de maternidad".


Los tribunales brasileños aún no han creado una jurisdicción específica para defender o anular este tipo de uniones, así que los argumentos a favor y en contra dependen de la interpretación de un abanico de sentencias de casos particulares. El reconocimiento de la unión de estas tres mujeres, por ejemplo, se basó en los fundamentos del Tribunal Supremo para reconocer legalmente en 2011 a las parejas homosexuales, según Fernanda de Freitas Leitão, la notaria que casó a las tres novias. Desde el año 2000, mucho antes que los tribunales, Freitas ha reconocido la unión de multitud de parejas gais, y conmemoró públicamente el matrimonio a tres de São Paulo. Hacía años que esperaba "con ansia" poder amadrinar un trío en su propia notaría.


"El pilar que sustenta cualquier relación de familia es el afecto. Y estas tres mujeres tienen todo para formar una familia: amor, una relación duradera, intención de tener hijos... En el derecho privado, además, lo que no está prohibido está permitido. No puedo garantizarles derechos inmediatos, tendrán que luchar en los tribunales para realizar la declaración de la renta conjunta o contratar un seguro médico, pero ahora están protegidas", explica Freitas.


La polémica está servida una vez más y se cuestiona desde la validez de esa unión a la posibilidad de un niño tener tres madres. El Colegio de Notarios de Brasil, así como hizo en 2012, se desvincula de las decisiones individuales de sus colegiados y no faltan juristas que defienden que esa unión viola la Constitución. "Esa escritura no vale nada. La Constitución brasileña establece expresamente que la unión estable solo puede ser constituida por dos personas y el reconocimiento del Tribunal Supremo de las uniones homosexuales también se refiere específicamente a dos personas", explica la abogada especialista en derecho familiar Regina Beatriz Tavares, que niega la posibilidad de que el futuro hijo de esas mujeres pueda tener tres madres registradas. "La poligamia en Brasil no tiene ningún soporte constitucional. No defiendo un único tipo de familia, pero el principio de unión está restringido siempre a relaciones monógamas, la sociedad brasileña no acepta matrimonios de tres personas, sean del sexo que sean", defiende Tavares, también presidenta de la Asociación de Derecho de Familia y Sucesiones (ADFAS).


"Cuando comencé a oficializar parejas homosexuales ocurría lo mismo, me acusaban de que era ilegal. Todas las uniones que se salen de lo tradicional acaban abriendo el mismo camino. Al comienzo hay un rechazo grande, después la jurisprudencia comienza a reconocerles derechos familiares hasta que se normalizan. Brasil, incluso, ya cuenta desde 2012 con casos de hijos con más de dos padres, al incluir, por ejemplo, al donante conocido de una inseminación artificial. La historia se repite ahora", rebate la notaria Freitas.


La unión oficial de este trío también rompe los esquemas de cualquiera de los diputados conservadores que mantienen una batalla en el Congreso para restringir las políticas públicas al modelo de familia tradicional formado por un hombre y una mujer. La intención de los congresistas, cada vez más cerca de ser aprobada en el Senado, rema en dirección contraria al rumbo tomado por la sociedad brasileña.


El modelo de matrimonio con hijos hace años que no es mayoritario en los 57 millones de hogares del país, según los últimos datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) de 2013. Los nuevos tipos de familia (madres solteras, padres solos que se hacen cargo de sus hijos, matrimonios sin hijos, uniones homosexuales...) representan un 56,1% de los domicilios. Si en 1980 el 75% de los hogares estaba formado por matrimonios con hijos, en 2013 el número cayó hasta el 43,9%. A la opción del matrimonio tradicional, le siguen las parejas sin hijos (19,4%) y los hogares con mujeres solteras con hijos (16,5%).


El debate sobre el poliamor, aunque aún está fuera de las estadísticas, es un asunto presente en varias capitales de Brasil donde se forman grupos, fiestas y actividades a través de las redes sociales. Precisamente en Río de Janeiro, la reunión bautizada como Poliencontro, que debate nuevas formas de entender las relaciones amorosas entre más de dos personas, ya ha celebrado una decena de ediciones, con eventos en espacios públicos de la ciudad.

 

Videos relacionados

 

¿Es la familia el núcleo de la sociedad?. Foro - Taller internacional

 

 

Publicado enCultura
Domingo, 25 Octubre 2015 06:22

Una apertura a divorciados y homosexuales

Una apertura a divorciados y homosexuales

Después de tres semanas de deliberaciones, el Sínodo de los Obispos Católicos concluyó ayer sus deliberaciones en Roma aprobando, por amplia mayoría de los 270 participantes, un extenso documento de 94 artículos en el que se presentan al Papa una serie de consideraciones sobre la familia, incluidas recomendaciones para la mayor "integración" de los divorciados en la Iglesia y, sin pronunciarse en forma específica sobre los procedimientos, se pide "discernir" sobre las "diversas formas de exclusión" que pesan sobre estas personas, que "no solo no tienen que sentirse excomulgadas", sino que "pueden vivir y crecer como miembros vivos de la Iglesia". Al hablar en la clausura del debate el papa Francisco afirmó que los "verdaderos defensores de la Doctrina no son los que defienden la letra", sino quienes reconocen "el espíritu", "la gratuidad del amor y del perdón de Dios".


El documento, que necesitaba por lo menos los dos tercios de los participantes para resultar aprobado, tuvo un amplio respaldo de los padres sinodales. Los párrafos en los que se trata el tema de los divorciados (84 a 86) fueron los que mayor cantidad de votos en contra cosecharon (72, 80 y 64 respectivamente).


Siguiendo el criterio de transparencia elegido por Francisco para su pontificado, inmediatamente después de recibido el texto en italiano el Papa decidió darlo a publicidad, incluyendo el resultado de las votaciones artículo por artículo.


Respecto de las cuestiones doctrinales que tanto preocuparon a algunos de los sinodales más conservadores, el documento reafirma la "indisolubilidad" del matrimonio "entre un varón y una mujer" y cierra toda posibilidad de asimilar a "matrimonio" las uniones entre personas del mismo sexo. No hay en este sentido ninguna modificación en la Doctrina tradicional de la Iglesia Católica.


Existe sin embargo una referencia específica a la homosexualidad en el capítulo titulado "Situaciones complejas". Se dice allí que la Iglesia, tomando el ejemplo de Jesús, ofrece "su amor ilimitado a cada persona sin excepción". Se alega entonces que "la Iglesia reafirma que toda persona, independientemente de su orientación sexual, debe ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, con cuidado para evitar cualquier marca de discriminación injusta". El párrafo, uno de los que más resistencias cosechó entre los sinodales, obtuvo no obstante 231 votos a favor y 37 en contra.


Pero a renglón seguido y hablando "en relación a las propuestas para establecer equivalencia entre el matrimonio y las uniones entre personas homosexuales", se ratifica que "no hay ninguna base para asimilar o establecer ni remotamente la asimilación entre las uniones homosexuales y el designio de Dios para el matrimonio y la familia". Se agrega también que "el Sínodo considera totalmente inaceptable que las iglesias locales sufran presiones sobre este tema y que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la aprobación de leyes que establezcan el 'matrimonio' entre personas del mismo sexo".


El texto sinodal hace un amplio repaso de la situación de la familia en sus contextos sociales, culturales, políticos y religiosos, introduciendo también afirmaciones respecto del impacto que cada uno de estos niveles y circunstancias tiene sobre la vida familiar. Se dice que "la familia sufre, de modo particular, la problemática del trabajo", señalando que las posibilidades de los jóvenes de acceder al empleo son pocas y "la oferta de trabajo es muy selectiva y precaria" (14). En consonancia con afirmaciones recientes del papa Francisco denuncia también que "el sistema económico actual produce nuevos tipos de exclusión social, que a menudo hacen que los pobres resulten invisibles para la sociedad" subrayando que "la cultura dominante y los medios de comunicación sirven para exacerbar esta invisibilidad" (15). Se cita allí una frase de Francisco en la que denuncia el sistema por haber eliminado al hombre del centro de sus preocupaciones y de haberlo sustituido por un "culto idólatra del dinero" que promueve "indiferencia global". Por este motivo, dicen los sinodales, "la Iglesia, bajo el impulso del magisterio papal, exige un profundo replanteamiento de la orientación del sistema mundial" y trabaja "para desarrollar una nueva cultura ecológica: un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad" (16).


Hay también apartados dedicados a la tercera edad, los niños, las personas con necesidades especiales, los migrantes, la situación de la mujer, las adopciones y las uniones de hecho, entre otras muchas cuestiones. La diversidad de temas y enfoques del documento, revela no solo las diferencias de mirada, sino que pone en evidencia las problemáticas diversas que surgen al abordar la cuestión de la familia en las diferentes realidades y culturas en las que la Iglesia Católica desarrolla su presencia.


La Relatio synodi (tal el nombre que se le da a la declaración) no tiene carácter de documento oficial de la Iglesia, sino que se trata de recomendaciones que el Papa recibe para su consideración y a partir de las cuales seguramente elaborará un texto a modo de exhortación pastoral o de encíclica.


En el discurso pronunciado ayer al cerrar las deliberaciones, el papa Bergoglio también dejó un mensaje claramente emparentado con las discusiones que se vivieron en el aula sinodal entre algunos prelados que se consideran "defensores de la Doctrina" y otros más abiertos a nuevas consideraciones.


Francisco destacó "la riqueza de nuestra diversidad" y destacó que "la experiencia del Sínodo nos hizo comprender mejor que los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra, sino el espíritu; no ideas, sino el hombre; no las fórmulas sino la gratuidad del amor y del perdón de Dios". Y en el mismo tono el Papa insistió en que "el primer deber de la Iglesia no es distribuir convicciones y anatemas, sino proclamar la misericordia de Dios para llamar a la conversión y para dirigir todas las personas a la salvación del Señor".


Asumiendo que durante la asamblea se presentaron serias disputas entre varios de los participantes, Francisco reconoció también que "en el curso de este Sínodo las distintas posiciones que se han expresado –y por desgracia a veces con métodos no del todo benévolos– han enriquecido y animado sin duda el diálogo, ofreciendo una imagen viva de una Iglesia que no utiliza 'módulos impresos', sino que toma de la fuente inagotable de su fe agua vida para refrescar los corazones resecos".


Después de haber reafirmado, en consonancia con el documento final de la asamblea, "la importancia de la institución de la familia y del matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado sobre la unidad en la indisolubilidad", el Papa destacó la "vivacidad" de la Iglesia Católica "que no tiene miedo de sacudir las conciencias anestesiadas o de ensuciarse las manos discutiendo animadamente y con franqueza sobre la familia". Tampoco faltó una palabra para los "corazones cerrados" de quienes "a menudo se esconden incluso dentro de las enseñanzas de la Iglesia o detrás de las buenas intenciones para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas". Y siguió señalando que "la Iglesia es Iglesia de los pobres de espíritu y de los pecadores en busca de perdón, y no solo de los justos y de los santos, o mejor dicho, de los justos y de los santos cuando se sienten pobres y pecadores".


En otro pasaje de discurso de cierre Francisco, que había reconocido las diferencias que surgen como resultado de las diferentes culturas en las que el catolicismo está presente, sostuvo que "la inculturación no debilita los valores verdaderos, sino que muestra su verdadera fuerza y su autenticidad, porque se adaptan sin mutarse, es más, transforman pacíficamente y gradualmente las diversas culturas".

Publicado enSociedad
Viernes, 09 Octubre 2015 06:28

Los debates sinodales

Los debates sinodales

La estrategia del Papa, que busca atender a lo que surja del Sínodo, pero sin ceder en sus posiciones. La arremetida de los conservadores. Propuestas para ordenar mujeres como diáconos.

 

Transcurridos los primeros días del sínodo de los obispos católicos que se está celebrando en Roma, queda en evidencia lo que se viene señalando desde tiempo atrás: los sectores conservadores de la jerarquía católica se resisten a generar cambios en la óptica tradicional de la Iglesia sobre los temas que se están discutiendo y que atañen a todo lo relativo a la familia. El sínodo, que si bien "no es un parlamento, en donde para alcanzar un consenso o un acuerdo común se recurre a la negociación o a los compromisos", tal como lo dijo el papa Francisco en la inauguración de la asamblea que reúne a 270 obispos de todo el mundo, es sí un ámbito donde se expresan las diferentes posturas de los obispos y donde se debate acerca de cuáles son las orientaciones que se deben dar a la acción de la Iglesia. Es verdad también que, por derecho eclesiástico, la última opinión la tiene el Papa, también contra lo que eventualmente pueda decir el plenario episcopal.


Al margen de estas consideraciones nadie puede negar que en estas reuniones eclesiásticas se construyen lobbies y grupos de presión para impulsar las distintas posiciones. Tanto en el plenario como en los llamados "círculos menores" (grupos de trabajo) unos y otros intentan consolidar sus posiciones y negociar aquellos aspectos que deberían aparecer en el documento final de recomendaciones que será elevado al Papa. Algunos conservadores han señalado también que Francisco intenta "manipular" el texto final del encuentro a través de la comisión redactora designada por él, integrada por obispos de todos los continentes, y de la que participa, entre otros, el arzobispo argentino Manuel Fernández, rector de la Universidad Católica Argentina. La queja había sido presentada ante el Secretario General del Sínodo, el cardenal Lorenzo Baldisseri, quien desestimó la protesta y fue respaldado públicamente por el Papa.


Dada la importancia que el propio Francisco le ha dado a la colegialidad episcopal (el gobierno colectivo de la Iglesia por parte de los obispos) los sínodos adquieren, sin embargo, una trascendencia muy importante. Bergoglio sabe que tiene que atender a lo que de allí surja, pero no está dispuesto a ceder en sus posiciones. Por ese motivo, y ante la arremetida de los conservadores para fijar posición, Francisco decidió intervenir ya en el segundo día de sesiones en un hecho que los "vaticanólogos" consideran poco habitual en un pontífice. Bergoglio decidió fijar posiciones.


Durante las primeras sesiones el cardenal Peter Erdo arremetió pretendiendo dejar en claro que algunos de los avances o aperturas planteadas durante la primera sesión del sínodo del año anterior respecto de la familia, los divorciados vueltos a casar y otros temas afines, no contaban con el aval mayoritario de los episcopados. Tampoco –aunque no lo dijo expresamente– algunas de las manifestaciones públicas de Francisco en la misma línea.


Bergoglio replicó y para hacerlo sigue utilizando la figura de la "misericordia" por encima de la "rigidez" doctrinal. Prefiere no discutir cuestiones doctrinales que irritan a los más conservadores, pero avanza en la búsqueda de respuestas "pastorales" que acerquen a la Iglesia a los problemas de las personas, de los fieles que se sienten afectados. "En donde está el Señor está la misericordia", dijo Francisco en una homilía pronunciada en la residencia de Santa Marta la mañana en que decidió hablar en el plenario sinodal. Y agregó una cita de San Ambrosio: "Y en donde hay rigidez estns sus ministros. La testarudez que desafía a la misión, que desafía a la misericordia". Quien quiera oír que oiga, pareció indicar.


Después se dirigió a los obispos y, haciendo nuevamente gala de su estrategia discursiva, poco más o menos que dejó de lado la presentación de Erdó y remitió nuevamente al documento de trabajo (Instrumentum laboris) que recoge las opiniones de los episcopados y que plantea muchas aperturas similares a las que el Papa viene anunciando públicamente.

Sin embargo, en ese juego permanente de equilibrios, Francisco también dijo que la doctrina católica sobre el matrimonio y su indisolubilidad "nunca fue puesta en duda por el sínodo anterior". Lo mismo dijo el vocero vaticano Federico Lombardi: "la doctrina católica sobre el matrimonio no estuvo en cuestión en la asamblea anterior ni lo está ahora; es la doctrina que conocemos y conserva su validez y no será tocada".


Mientras los conservadores intentan cerrar la discusión y remitir todo a la doctrina, uno de los habituales voceros informales del Papa, el arzobispo italiano Claudio Celli, interpretó que "la discusión sigue abierta y la intervención del Papa la ha reiterado". Bruno Forte, secretario especial del sínodo, había dicho que el presente "no es un sínodo doctrinal, sino pastoral, como lo fue el Concilio Vaticano II". Y agregó que "no es que este sínodo se reúna para no decir nada, sino que hay vías para hacer que la Iglesia esté cerca de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo".


En el mismo sentido el arzobispo canadiense Paul-André Durocher propuso en las reuniones sinodales que las mujeres puedan ser ordenadas diáconos, una instancia ministerial previa al sacerdocio. El arzobispo sostuvo que "creo que deberíamos empezar a mirar seriamente la posibilidad de ordenar a mujeres diáconos", según lo reveló el Catholic News Service, una publicación religiosa de Estados Unidos. De acuerdo a la legislación de la Iglesia Católica los diáconos están encargados de la proclamación del Evangelio, pueden realizar bautismos y presidir matrimonios, también celebrar funerales. Además están habilitados para predicar en la misa y administrar la comunión. En línea con su petición anterior el arzobispo Durocher aseguró que es necesario que las mujeres ocupen cargos de mayor responsabilidad en el gobierno central de la Iglesia.


En el marco de la asamblea sinodal que se extenderá hasta el 25 de este mes de octubre, Francisco intenta evitar que la discusión se restrinja a algunos temas que, si bien son los más tomados por los medios de comunicación, no deberían a su juicio ser los únicos. Lo dijo expresamente: "No debemos dejarnos condicionar y reducir nuestro horizonte de trabajo, como si el único problema fuera el de los divorciados vueltos a casar". Más allá de lo anterior el esfuerzo de Bergoglio y quienes sostienen sus posiciones dentro del sínodo es evitar la discusión binaria, por sí o por no, sobre todos los temas. Por eso el Papa insiste en el clima de "reflexión" que debe primar entre los obispos pero resalta, como lo había hecho en la sesión anterior el año pasado, que no hay restricción alguna para hablar de todos los temas y que los obispos deben "tener valor" para afrontar las discusiones que se presenten.

Publicado enInternacional
Lunes, 05 Octubre 2015 06:56

"La prisa es de ellos, no de nosotros"

"La prisa es de ellos, no de nosotros"

Analiza la reunión de Castro y Obama, las derivaciones del deshielo, la posibilidad de que Obama viaje a La Habana y la afinidad política entre Raúl y Francisco. Dice que EE.UU. sigue buscando cómo destruir la Revolución Cubana.


Luego del paso del "huracán" Francisco, hace dos semanas, el tema del que todos hablan en La Habana es el reciente encuentro de Raúl Castro con su colega Barack Obama en Nueva York, el segundo en seis meses. Durante los 56 años sin relaciones formales, finalizados el año pasado, cubanos y norteamericanos cultivaron la diplomacia secreta, especialmente a través de las oficinas de intereses en La Habana y Nueva York. O los intercambios de mensajes sigilosos como el que mantuvieron Fidel Castro y Bill Clinton a fines de los años 90 gracias a la mediación del Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez.


El diplomático y doctor en Historia Néstor García Iturbe es uno de los cubanos con más experiencia en Estados Unidos, donde trabajó durante 14 años como funcionario en la oficina ante la ONU, desde donde articuló conversaciones secretas con autoridades norteamericanas. En esta entrevista exclusiva analiza la reunión de Castro y Obama, las derivaciones del deshielo, la posibilidad de que Obama viaje a La Habana y la afinidad política entre Raúl y Francisco.


–¿Cuál es su balance del encuentro entre Raúl y Obama?


–Considero que ambos cumplieron sus propósitos. En el caso de Obama, mostrar que el proceso con Cuba está avanzando y tratar de mostrar una imagen mejor en América latina, a pesar de todo lo que está haciendo, principalmente contra Venezuela, Bolivia y Ecuador. En el caso de Raúl, aprovechar la oportunidad para recalcar una vez más que ahora comienza el proceso de normalización y plantear nuevamente lo que Cuba exige como condición, la suspensión del bloqueo, la devolución del territorio ocupado en Guantánamo y todo lo demás ya planteado, por lo que ese proceso pudiera durar unos cuantos años.


–¿Considera sincero el pronunciamiento de Obama contra el bloqueo?


–En mi criterio Obama fue claro en lo que dijo, pero ha sido tergiversado y mal interpretado por muchas agencias de prensa, yo diría casi todas.


Obama dijo: "En la medida en que estos contactos promuevan progreso, estoy seguro de que nuestro Congreso inevitablemente levantará el embargo, que no continuara". Decir que está seguro de que el Congreso levantará el bloqueo, lo considero parte de los cantos de sirena de los cuales ya hemos sido advertidos por el propio Raúl. En ese discurso algunas cosas se dicen y otras se dejan a la interpretación, plantear que lo que EE.UU. estaba haciendo (bloqueo) no estaba funcionando, significa que ahora están probando otra forma para lograr sus propósitos, que es la destrucción de la Revolución Cubana. Obama plantea que la política llevada durante los últimos cincuenta años estaba encaminada a mejorar la vida del pueblo cubano. ¿Quién se cree eso? Medio siglo de bloqueo, agresión militar por Playa Girón, quema de cañaverales, destrucción de fábricas, escuelas, almacenes y otros centros, introducción de plagas y enfermedades en el país... Nadie puede considerar que fue para mejorar la vida del pueblo cubano.


–¿Es posible el fin del bloque y el cierre de Guantánamo antes de que concluya el mandato de Obama?


–La posibilidad es muy remota, pero pudiera existir. Todo estará en función de las elecciones norteamericanas (2016) y los intereses de las grandes corporaciones, sobre todo en lo que tiene que ver con el bloqueo.


En cuanto a la cárcel de Guantánamo, también existe alguna posibilidad, pero es un mecanismo que se está moviendo muy lento, deben acelerarlo si la intención es cerrar la cárcel antes de que termine su mandato.


–¿Quien tiene más prisa en avanzar: Obama o Raúl? ¿Cuba puede esperar otros 50 años?


–Yo considero que los que están atrasados cincuenta años son ellos. La Revolución Cubana, con dificultades, muchas de ellas creadas por los Estados Unidos, sigue viva y avanza. Cada día son más los países que desean establecer relaciones comerciales con Cuba, comprar nuestro tabaco, nuestro ron, nuestra azúcar, nuestro níquel, alquilar nuestros hoteles. Los hombres de negocio estadounidenses saben que si no se apuran, cuando lleguen no van a tener nada que negociar o solamente lo que quede que siempre es lo peor. La prisa es de ellos, no de nosotros.


–¿Es posible que Obama viaje a Cuba?


–Eso lo determinarán las elecciones por una parte y el apuro de Obama por consolidar lo ya obtenido por otra. También se pudiera preguntar si sería posible una visita oficial de Raúl Castro a los Estados Unidos. Yo creo que lo sería, si es que Obama quiere correr ese riesgo. Ahora bien, si el Congreso levanta el bloqueo estoy seguro de que Obama viaja.


–¿Como impactará el tema Cuba en la campaña electoral norteamericana?


–No creo que el tema Cuba sea un tema de impacto nacional en la campaña electoral, existen otros problemas más importantes para el estadounidense que lo que sucede con Cuba. Claro está que en La Florida y Nueva Jersey los candidatos hablaran de Cuba, en otros estados es poco probable. En cada estado el discurso del candidato es distinto, según lo que interesa en el estado.


–¿Una victoria del republicano Jebb Bush podría anular todos los avances?


–No lo creo, ya son muchos intereses, si ha dicho eso es porque sabe que en La Florida algunas personas les gusta que diga eso, pero hay muchas ya que no les gusta. Ahora está comenzando los negocios con Cuba y van a crecer, ni Bush ni cualquier otro se podrá oponer a eso, recuerde que él sería solamente el presidente, como ahora lo es Obama. Tienen que hacer lo que los grandes intereses le digan y esos quieren sacar el mayor provecho posible a las relaciones con Cuba, incluyendo acabar con la Revolución Cubana.


–¿Cuáles son los grupos de interés estadounidenses más comprometidos en el deshielo?


–Hay muchos grupos interesados, todos quieren llegar lo antes posible para que no les quiten su tajada. Los norteamericanos saben que los españoles, chinos, rusos, mejicanos, italianos, japoneses y en fin un gran número de países están viajando y cada cual controla un pedazo a veces de cosas que ellos quisieran. Los agricultores norteamericanos están haciendo mucha fuerza, también los que trabajan el turismo, los del petróleo, los del azúcar, la industria electrónica y la de entretenimiento, la de música.


–¿La comunidad de inteligencia estadounidense apoya el deshielo?


–Yo creo que sí. Ahora que abrieron la embajada en La Habana (agosto 2015) la comunidad de inteligencia va a tener una estación de la CIA y va a tener más trabajo como el de colaborar con los planes de subversión político ideológica en Cuba. Eso es algo que habían perdido desde 1961 (cierre embajada), ahora pueden contactar directamente a sus agentes y colaboradores, no como antes cuando lo hacía por medio de las otras embajadas que colaboraban con ellos. La CIA tiene malos recuerdos de la contrainteligencia Cubana, pero de todos modos van a seguir trabajando.


–¿Y el complejo industrial militar apoya el fin de Guantánamo?


–Considero que los grupos vinculados al complejo militar industrial lo que desean es la guerra, no la distensión, eso es lo que les produce dinero. Se han realizado declaraciones del Pentágono planteando que están de acuerdo en quitar la cárcel, pero no en entregar la base, dicen que es vital para ellos y su dominio del Caribe.


–En los próximos días arribará una misión negociadora de EE.UU. a La Habana, ¿cuáles serán los planteos cubanos?


–Esta es una pregunta múltiple. La secretaria de Comercio seguramente vendrá a tratar de que Cuba compre más alimentos a Estados Unidos, que es lo que por una licencia dada por Clinton es posible comprar, por un monto de unos 800 millones (dólares) anuales, ahora compramos un poco menos de 400. Lo del inicio de los vuelos normales se está negociando, hasta ahora solo vuelan los charters, la idea es que Cubana (aerolínea Cuba) vuele a Estados Unidos, para también nosotros recibir el beneficio económico de esos vuelos, es necesario ver cómo queda el bloqueo en ese caso. Además le digo que las inversiones pueden comenzar mañana por la mañana, la ley cubana lo permite, la que no lo permite es la ley del bloqueo no. Lo de las remesas hasta ahora no hay nada (en Cuba) contra de su ampliación. Claro que Cuba como en cualquier país se le pone impuesto al dinero que ingresa, además se verifica que no provenga de drogas y otros negocios ilícitos, de los cuales hay millones en Miami.


–¿Qué importancia tuvo la mediación papal? ¿El diálogo hubiera prosperado sin Bergoglio?


–Evidentemente que la mediación del Papa ayudó y fue importante. Ofreció confianza a las dos partes, algo importante para poder negociar y avanzar. Sin la mediación del Papa yo considero que el diálogo igual se hubiera establecido, pero no hubiera tenido resultados a tan corto tiempo.


–Cuando uno ve a Raúl y Francisco hablando parecen tener cierta confianza política. ¿Esos lazos son tan sólidos como para sobrevivir a una crisis entre Cuba-EE.UU.?


–En mi criterio lo son. Nuestras relaciones con el Vaticano no están determinadas por las relaciones con Estados Unidos.


–Frei Betto dijo, el día que llegó el Papa, que Cuba debe prepararse para un ataque cultural consumista con foco en los jóvenes. ¿Coincide con esa perspectiva?


–Ese es un problema serio en el que estamos trabajando. Es necesario que la producción de Cuba aumente y las posibilidades internas para jóvenes y viejos sean mayores, lo cual pudiera frenar un poco la seducción consumista, sin embargo recuerde que Lenin dijo "El hombre piensa como vive" y si la revolución puede mejorar las condiciones de vida de la población, también mejorará su forma de pensar.

Publicado enInternacional
Lunes, 28 Septiembre 2015 11:10

Intervención divina

Intervención divina

Hace años conocí a un estadunidense; era un hombre del mundo, con una curiosidad inteligente, con manos que habían trabajado en crear cosas, vestido como cualquier otro. En la plática entre varios fuimos conociendo poco a poco que ahora se dedicaba a proyectos para alimentar a los que no tenían suficiente para comer en el país más rico del mundo, los sin techo en las calles de Chicago, y para defender la dignidad de familias marginadas. Por fin alguien se atrevió a preguntarle si esto era un proyecto personal o de una organización, o sea, para quien trabajaba. Respondió: soy un pequeño burócrata de la primera empresa trasnacional del mundo. Mientras todos intentaban adivinar cuál, por fin aclaró: La Iglesia católica. Era un cura rebelde clandestino.

La Iglesia católica en Estados Unidos es la denominación religiosa más grande (y por decenas de millones) de este país fundado, y casi siempre gobernado, por protestantes. Hoy día, buena parte de la cúpula política estadunidense se dice católica, incluido el vicepresidente Joe Biden, el hasta ahora presidente de la cámara baja, John Boehner, casi un tercio de los representantes y seis de los nueve jueces de la Suprema Corte, entre otros.
También hay múltiples corrientes –muchas en eterno conflicto– en las bases católicas, desde fascistas de larga trayectoria hasta todo tipo de progresistas que han jugado papeles críticos en las luchas sociales de este país.


En este contexto, dentro y fuera de la Iglesia estadunidense, una de las grandes sorpresas de la visita del papa Francisco fue su decisión de mencionar a Dorothy Day en un grupo de cuatro representantes del pueblo estadunidense, entre ellos Lincoln y Martin Luther King.


Day (1897-1980), neoyorquina fundadora del Movimiento del Trabajador Católico, fue una de las figuras más radicales de la Iglesia estadunidense que abogó por los derechos de los trabajadores y los marginados y en contra de las guerras de este país, empleando la acción directa no violenta y el apoyo cotidiano a los más jodidos. Considerada comunista por su feroz crítica al sistema que generaba masas marginadas y la explotación, antecedió y fue parte de una corriente que es tal vez la más sintonizada con la teología de la liberación en Estados Unidos.


Periodista y activista social, fue hasta el fin de su vida editora del periódico Católica Worker, que fundó. Anteriormente Day trabajó en varios medios socialistas, incluido The Masses (donde trabajó John Reed y publicó sus reportajes sobre Pancho Villa). De joven se nutrió de corrientes anarcosindicalistas, pero siempre afirmó su convicción en el pacifismo. También fue una combatiente pro derechos de la mujer, en particular para ganar el derecho al voto. Nunca ocultó que de joven se practicó un aborto (algo que incomoda aún a sus admiradores católicos). Se enamoró de un líder comunista y fue íntima amiga del dramaturgo Eugen O'Neill y de la gran dirigente comunista Elizabeth Gurley Flynn. Poco más tarde, se interesó intensamente en el catolicismo y en 1927 se bautizó en la Iglesia católica. Pero su compromiso con la justicia social la llevó a crear un nuevo movimiento con el inmigrante francés Peter Maurin, dentro de la Iglesia, dedicado a los trabajadores y los pobres, inaugurado el primero de mayo de 1933, junto con el primer número de su periódico, el cual llegó a tener un tiraje de 150 mil ejemplares en su mejor época.


Hubo diferendos y hasta enfrentamientos con los comunistas, sobre todo por el tema de la religión organizada, pero el periódico y su movimiento prosperarían y continúan hasta hoy día. Entre sus fieles estaban los famosos curas Berrigan, tan prominentes en las protestas –y acciones directas no violentas– contra la guerra en Vietnam y después contra las armas nucleares. El movimiento se opone absolutamente a todo tipo de guerra.


Pero Day tampoco fue ortodoxa en aplicar sus principios de manera mecánica a todo. Elogió el triunfo de movimientos de liberación, como el de la revolución encabezada por Fidel Castro en Cuba, y afirmó: mucho mejor rebelarse violentamente que hacer nada por los pobres desamparados, y viajó a la isla en 1962 para hacer reportajes (a pesar de que Castro fue excomulgado).


También apoyó el movimiento de los jornaleros de Cesar Chávez, viajó a varios países y condenó políticas estadunidenses de guerra en el mundo, trabajo que no interrumpió hasta su muerte. A lo largo de su vida asustó a las cúpulas políticas y religiosas e inspiró a pacifistas radicales por todo el país, mientras continuaba el trabajo cotidiano de la red de comunidades del Trabajador católico.


El Papa la elogió en su histórico discurso ante la cúpula política de Estados Unidos congregada enel Congreso la semana pasada al declarar que su activismo social, su pasión por la justicia y su causa a favor de los oprimidos fueron inspirados por el evangelio, su fe, y el ejemplo de los santos. Poco después, las búsquedas en Google sobre ella registraron una alza dramática, ya que Day no es ampliamente conocida por su pueblo e indudablemente la gran mayoría de los políticos que escucharon al Papa no tenían idea de ella, y si lo tenían, era alarmante (con ciertas excepciones notables).

Que el ejecutivo en jefe de la primera empresa trasnacional rinda honores y ponga de ejemplo a una rebelde dentro de sus filas –y que sea mujer– seguramente sorprendió al burócrata y cura clandestino en las calles de Chicago.


Al calificarla entre los representantes de este pueblo, obligó a que se refresque la memoria colectiva. Y tal vez eso será entre lo más importante que dejará el efecto Francisco en este país después de esta gira: cambiar los referentes del debate público, imponer un vocabulario moral en lo político y elevar la idea de que no se puede hablar de salvación espiritual sin liberación en la vida material. Al elevar la figura de Day, revela que ese mensaje no es nuevo, sino parte vital de la historia estadunidense.


Es una intervención divina bienvenida.

Publicado enInternacional
Sábado, 26 Septiembre 2015 12:39

El Papa Francisco, ¿hace una revolución?

El Papa Francisco, ¿hace una revolución?

Las revoluciones en el cruce del desierto

 

El éxodo bíblico1 ocurrió muy seguramente cerca del año 1450 antes de nuestra era y debió de suceder bajo el reinado del faraón Amenhotep II, el séptimo de la dinastía XVIII de Egipto. El hecho es que el pueblo de Israel, con sus distintas tribus, vivía en ese país, muy cerca del delta del Nilo y en calidad de pueblo extraño. Era oprimido con durísimos trabajos y con brutales malos tratos. Un líder muy fuerte y decidido, nombrado en la biblia como Moisés, acaudilló la salida masiva del pueblo con dos propósitos, romper la opresión y establecerse en una tierra de libertad o "tierra de promisión". La travesía fue larga y penosa hasta llegar a la región de Canaán, entre el Mar Mediterráneo y el río Jordán, región que hoy corresponde al Estado de Israel, Cisjordania y la Franja de Gaza.

 

Moisés representaba en los años de peregrinación por el desierto, la ortodoxia, es decir, lo que la oficialidad religiosa consideraba mandato y voluntad de su dios Yahveh. Sin embargo, cuando se empezaba a sentir que algo no funcionaba o que sería mejor de otra forma, cuando sentía que el guía y legislador Moisés se equivocaba y que su equivocación empezaba a imponer cargas innecesarias a los agobiados caminantes, el pueblo se rebelaba y actuaba de otra forma. Moisés, entonces, conciente que las cosas no volverían atrás, asumía pose de legislador, convencido de cuidador del "orden establecido" y, con tono mayestático, declaraba "a partir de hoy manda Yahveh..." y estatuía el cambio como voluntad de Dios y nueva norma. Es apenas normal suponer hoy que el pueblo debía de reírse socarronamente y decirse: "¡cuál Dios, cuál Moisés! ¡Hemos sido nosotros quienes lo hemos hecho!".

 

Cuando las revoluciones vienen de arriba, por decreto o por golpe de estado, cuando no tienen un pueblo en su base, un pueblo que las haya querido y buscado, que las haya luchado y exigido, es imposible que se sostengan. Una revolución, para que sea digna de su nombre, para que se construya y perdure como tal, debe ser construida por el pueblo que, fatigado de una situación amarga, injusta e indeseada, se rebela y se organiza para hacerla. Así, al menos, en la saga mosaica que acabamos de evocar.

 

Los papas del siglo XX que intentaron revoluciones

 

Saltando siglos y ubicándonos en la segunda mitad del siglo veinte, nos encontramos con tres papas de la iglesia romana que intentaron, el primero iniciar y los otros dos madurar procesos revolucionarios intensos al interior de su propia iglesia2. Juan XXIII, quien había llegado incluso a proponer una reconciliación de la iglesia católica con el socialismo como doctrina –como socialismo utópico– y a encontrar afinidades entre su propuesta de sociedad y las derivadas de las utopías cristianas, propició el gran revolcón que se llamó "Concilio Ecuménico Vaticano II"3 entre 1962 y 1965. Se abrieron las puertas a una gran revolución eclesiástica que continuó Paulo VI a la muerte de su mentor. A pesar de todos los empeños de la curia vaticana por abortar las transformaciones emprendidas por Juan XXIII, Paulo VI las ahondó con valentía y en extrema soledad, las mantuvo y las defendió de los ataques de los centros de poder del mundo entero. A su muerte, Juan Pablo I, el Papa que sólo duró 33 días, pretendió radicalizar aún más lo iniciado: el retorno a la pobreza evangélica, la renuncia a ser un Estado, el divorcio de los grandes centros de poder político del mundo, la alianza estratégica con los empobrecidos de la tierra. Hay pruebas documentales de que fue envenenado. Luego se desató una furibunda contrarreforma que se mantuvo por 35 años y retrocedió lo avanzado a épocas de mayor oscurantismo que el abordado inicialmente. Un Papa polaco, visceralmente anticomunista, y un Papa alemán –que había participado en las juventudes nazis– reversaron a la Iglesia hacia una época entre medieval y barroca4. ¡Tres papas revolucionarios!, los tres boicoteados sistemáticamente, uno asesinado, sus revoluciones reversadas. Una vez más, como en los tiempos del éxodo y de Moisés, la revolución no se hace si no nace desde las bases de un pueblo o de una organización.

 

Para entender la agenda política del papa Francisco

 

Francisco llegó al Vaticano cuando la contrarrevolución marchaba a galope firme y daba señales de instalar a la Iglesia para siempre en las glorias y esplendores del pasado. Cuando el argentino Jorge Mario Bergoglio, una vez elegido, adoptó el nombre de Francisco, se estremeció de susto la anquilosis eclesial. Ese nombre susurraba cosas y evocaba las viejas rebeldías del Francisco del siglo trece, el de Asís, el poeta, pacifista y transgresor.

 

Si uno se atiene a la historia de Bergoglio, nada nuevo habría que esperar de él y de su presidencia de la Iglesia romana. Sus posturas como superior provincial de los jesuitas, como Obispo auxiliar y como Cardenal primado de Buenos Aires frente a las mujeres, el movimiento social, las diversidades sexuales y de género, los sacerdotes apresados por la dictadura, los religiosos en barrios de miseria, la teología de la liberación, los procesos libertarios y liberacionistas del continente, dan fe de un religioso conservador del statu quo político y religioso, centrado puramente en los intereses de la Iglesia como aparato controlador de los cuerpos, las opciones y las conciencias.

 

Si uno se atiene, en cambio, a la sensibilidad humana y espiritual de Francisco -hombre capaz de llorar con los más empobrecidos y enfermos, de oír a la gente triste, abandonada y sola–, y a su simplicidad de vida –hombre de pocas insignias de poder y jerarquía, de predicación sencilla y al alcance de los más humildes, capaz de andar en autobús y en metro como un ciudadano común, de comer y gustar lo que come y gusta la gente del pueblo–, puede esperar de él posturas con fuerza profética y capacidad para desmontar el aparataje imperial y soberbio del Vaticano y sus enclaves pequeños y grandes a lo largo y ancho del mundo. Esto solo contiene, ya de suyo, chispas capaces de incendiar revoluciones.

 

Si uno considera lo que ha pasado con jerarcas de la Iglesia –caso de Hélder Cámara en Brasil, de Oscar Arnulfo Romero en El Salvador y de Gerardo Valencia en Colombia, entre muchísimos otros– que al ser elegidos representaban lo más conservador, intransigente y cerrado de la Iglesia alrededor de proyectos políticos radicalmente de derechas y burgueses, pero que al comenzar a andar con los pueblos pobres asumieron una radical conversión cristiana hacia su proyecto político liberador y hacia sus luchas, queda mucho por esperar de Francisco en la línea de un apoyo decidido y eficiente a las luchas de los pueblos por su dignidad, sus derechos y sus libertades. Al fin y al cabo, nada es rectilíneo en la historia humana ni en la historia de las personas.

 

Francisco ha dado claras señales de una radical conversión a las luchas y búsquedas, aún revolucionarias y estructurales, de los pueblos, desde el momento mismo de su instalación en el máximo poder eclesiástico romano. Leamos algunas de las más sintomáticas: a) Ante los movimientos sociales, en Roma (2014) y en La Paz (2015), el Papa ha reiterado su compromiso y su alegría de ver a la iglesia involucrada plenamente con los movimientos populares porque "Queremos un cambio de estructuras, este sistema ya no se aguanta: no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos, no lo aguanta la tierra"5; b) La encíclica "Laudato sí" –"Alabado seas"–6, toda ella está confeccionada como un análisis estructural del problema ambiental del Planeta, no como un mero problema coyuntural; su análisis desemboca en audaces denuncias al sistema neoliberal de mercado y a los centros de poder imperial que masacran y aniquilan pueblos y la vida misma, convocando a todos los pueblos del mundo a rebelarse activa y organizadamente.

 

Francisco en Cuba y en E.U., ¿con que propósitos?

 

Cuando este periódico se difunda estará en curso o habrá trascurrido la visita a Cuba (19–22 septiembre) y habrá sucedido lo mismo con su visita de seis días a los Estados Unidos (22–27 septiembre) y tendremos balances de ambos eventos. Me aventuro, sin embargo, a unas suposiciones que derivo del comportamiento que ha adoptado el pontífice en sus largos dos años de gobierno de la iglesia católica: a) Se habrá afirmado como hombre de espíritu libre y profundo que anima a la revolución cubana a seguirse construyendo como alternativa frente a la deshumanización del libre mercado; la habrá invitado a la plena acogida de todas las diversidades humanas, incluidas las diversidades religiosas; desde la isla habrá llamado al gobierno de los Estados Unidos a un sincero y efectivo levantamiento del bloqueo, del embargo económico y de todas sus funestas derivaciones contra los derechos humanos. Obviamente, habrá hecho una defensa radical de los derechos humanos amenazados en el mundo entero, sobre todo en los países del que se cree primer mundo. Habrá valorado el socialismo como vía para la racionalización del uso de la tierra, del suelo y del subsuelo y para la garantía de un mundo en equidad y en justicia. Habrá levantado una vez más su voz contra los muchos crímenes que contra la humanidad ha cometido el capitalismo neoliberal depredador y eliminador de la vida; b) En los Estados Unidos, y ante la ONU, habrá repetido los mismos mensajes anteriores y algo más: habrá denunciado la pasión imperialista de los americanos y todas las formas de imperialismo. Se habrá ido lanza en ristre contra el colonialismo en todas sus formas, particularmente contra la colonización de los cuerpos y de los espíritus, de la economía, de la geografía y de la vida. Habrá desenmascarado los consumismos como rostros brutales del despiadado saqueo planetario, como irracionalidad y como evasión de las sendas espirituales del vivir humano.

 

Pero nunca un Papa va a hacer una revolución

 

Como no pudo el viejo Moisés hace 36 siglos, tampoco podrá un Papa solo promover revoluciones en lugar alguno del mundo o de la historia. Tal vez sí, y esto ya es un aporte valiosísimo, un Papa que se decida con audacia a cuestionar los aparatos de poder, las hegemonías capitalistas y las omnipotencias del mercado, a señalar nuevos caminos para la fe, a convocar a los pueblos a la unidad y a despertar conciencia crítica, vigilante y participante en sus feligresías del mundo, podrá promover revoluciones aplazadas y urgentes por distintos lados del Planeta. Queda claro que un Papa a solas no hará una revolución ni siquiera en su propia casa –allá donde se cree que él manda más–, pero puede, si pone su poder simbólico al servicio de esa causa, promover e impulsar el milagro político-religioso de las nuevas alianzas entre cristianos, otros creyentes, movimientos sociales de base y movimientos políticos revolucionarios.

 


 

* Animador de Comunión sin fronteras - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
1 El libro del Éxodo es el segundo de la Biblia cristiana y forma parte del llamado Antiguo Testamento. Es una saga que recoge distintos momentos del pueblo de Israel en su cruce del desierto hacia tierras de libertad, historia que se da, según "el libro de libros", en un período de cuarenta años.
2 Juan XXIII, papa entre 1958–1963; Paulo VI, entre 1963–1978; Juan Pablo I, un mes del año 1978.
3 Un concilio ecuménico es una asamblea magna de la iglesia católica que, convocado por el Papa, reúne a todos los obispos del orbe alrededor de asuntos conexos con el derecho eclesiástico, con los dogmas y sus interpretaciones, con sus posturas morales y/o con sus prácticas litúrgicas
4 Juan Pablo II gobernó entre 1978 y 2005; Benedicto XVI, entre 2005 y 2013.
5 Papa Francisco en La Paz, Bolivia, frente a los movimientos sociales, Julio de 2015.
6 El título "Laudato sí" es tomado del "Cántico de las criaturas" de San Francisco de Asís que en su original italiano empieza "Laudato sí, mi signore – Alabado seas, mi Señor".

Publicado enEdición Nº 217
Trabajo, tierra y libertad, ejes del discurso del Papa


Techo, trabajo, tierra y libertad y la proclamación de un derecho del ambiente fueron los ejes del mensaje del papa Francisco ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en su 70 aniversario.


En su segundo día en Nueva York, el papa Francisco habló ante los más altos y los de más abajo, desde la cúpula mundial a los jornaleros y trabajadores migrantes indocumentados.


Ante la Asamblea General, el Papa argentino ofreció un marco moral para la política mundial. Reconoció los grandes avances y logros que ha aportado la ONU en 70 años, pero afirmó que el panorama mundial hoy nos presenta muchos falsos derechos y, a la vez, grandes sectores indefensos, víctimas más bien de un mal ejercicio del poder: el ambiente natural y el vasto mundo de mujeres y hombres excluidos.


Subrayó que existe un verdadero derecho del ambiente, pues no se puede separar al ser humano del ambiente y éste impone límites éticos que la acción humana deber reconocer y respetar. Por ello sentenció: cualquier daño al ambiente, por tanto, es un daño a la humanidad.


En torno a la exclusión, llamó a que los gobernantes han de hacer todo lo posible a fin de que todos puedan tener la mínima base material y espiritual para ejercer su dignidad, y para formar y mantener una familia, que es la célula primaria de cualquier desarrollo social. Este mínimo absoluto tiene en lo material tres nombres: techo, trabajo y tierra; y un nombre en lo espiritual: libertad de espíritu, que comprende la libertad religiosa, el derecho a la educación y todos los otros derechos cívicos.


Condiciones espirituales básicas


Por todo esto, la medida y el indicador más simple y adecuado del cumplimiento de la nueva Agenda para el desarrollo será el acceso efectivo, práctico e inmediato, para todos, a los bienes materiales y espirituales indispensables: vivienda propia, trabajo digno y debidamente remunerado, alimentación adecuada, agua potable y libertad religiosa, y más en general de espíritu y educación. Al mismo tiempo, "estos pilares del desarrollo humano integral tienen un fundamento común, que es el derecho a la vida..."


Jorge Mario Bergoglio agregó que la exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos y al ambiente. Los más pobres son los que más sufren estos atentados por un triple grave motivo: son descartados por la sociedad, son, al mismo tiempo, obligados a vivir del descarte y deben injustamente sufrir las consecuencias del abuso del ambiente o lo que llamó la cultura del descarte


Propuso que los organismos financieros internacionales velen por el desarrollo sostenible de los países y la no sumisión asfixiante de éstos a sistemas crediticios que, lejos de promover el progreso, someten a las poblaciones a mecanismos de mayor pobreza, exclusión y dependencia


En torno al eterno problema para el cual supuestamente se creó la ONU, indicó que "la guerra es la negación de todos los derechos y una dramática agresión al ambiente. Si se quiere un verdadero desarrollo humano integral para todos, se debe continuar incansablemente con la tarea de evitar la guerra entre las naciones y los pueblos. Al mismo tiempo, pidió por la total prohibición de las armas nucleares.


Y se refirió a otra clase de guerra "que viven muchas de nuestras sociedades con el fenómeno del narcotráfico. Una guerra 'asumida' y pobremente combatida. El narcotráfico por su propia dinámica va acompañado de la trata de personas, del lavado de activos, del tráfico de armas, de la explotación infantil y de otras formas de corrupción. Corrupción que ha penetrado los distintos niveles de la vida social, política, militar, artística y religiosa, generando, en muchos casos, una estructura paralela que pone en riesgo la credibilidad de nuestras instituciones".


Ante diversos mandatarios, ministros y embajadores, entre ellos Raúl Castro, Angela Merkel y la premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai, citó un verso de su pueblo: "El gaucho Martín Fierro, un clásico de la literatura de mi tierra natal, canta: 'Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera'".


Explicó: El mundo contemporáneo, aparentemente conexo, experimenta una creciente y sostenida fragmentación social que pone en riesgo todo fundamento de la vida social y por tanto termina por enfrentarnos unos con otros para preservar los propios intereses. [El discurso íntegro]


Aun no se sabe cual será el efecto Francisco en la sede de la comunidad mundial, pero algunos se preguntaban si fue responsable, al menos en parte, de la renuncia inesperada del hombre más poderoso del Congreso, el presidente de la cámara baja John Boehner –su anfitrión hace sólo 24 horas– anunciada mientras hablaba el Papa ante la ONU.


Pero su efecto en las calles de Nueva York era evidente, con miles de personas buscando por lo menos un vistazo del Papa. En sus rutas, en sus destinos, masas –no sólo de católicos– se acercaban lo mas posible mientras se desplegaba tal vez el mayor operativo de seguridad en esta ciudad.


De la ONU, Francisco fue a la zona cero a rendir homenaje a las víctimas del peor atentado terrorista extranjero en este país. Ahí convivó con familiares de víctimas y rescatistas, y rezó con líderes de otras religiones (incluyendo musulmanes y judíos). Lamentó una mentalidad que sólo conoce la violencia, el odio y la venganza. Advirtió contra la imposición de la uniformidad y a favor de una diversidad aceptada y reconciliada.


Del sur de Manhattan cruzó la ciudad hacia el norte para llegar al este de Harlem, más conocido como El Barrio, para encontrarse con alumnos de primaria de escuelas católicas, a quienes les dijo es bello tener sueños y poder luchar por ellos. Ahí mismo sostuvo un breve dialogo con decenas de trabajadores inmigrantes (entre ellos varios mexicanos) y menores de edad que llegaron al país sin compañía.


De regreso al centro de la isla recorrió una sección del Parque Central en su papamóvil, saludando a miles que habían esperado horas a lo largo de esa ruta.


La escala en Nueva York culminó en el Madison Square Garden, convertido en una megaparroquia, pues en lugar de partidos de basquetbol o de hockey se celebró una misa, con un Jesús crucificado, ante 20 mil fieles. Ahí se sentó en un sillón sencillo y frente un altar construido para él por jornaleros de México y Centroamérica.


Antes de la llegada de la superestrella se ofreció un show con la participación de cantantes como Gloria Estefan, Harry Connick y Jennifer Hudson (quien cantó el Aleluya de Leonard Cohen) y habló el actor Martin Sheen, entre otros.
La noche de este viernes, el Papa partió para Filadelfia en la escala final de su gira por Estados Unidos.


La casa común y las tres T

Por Washington Uranga

Página12


A Francisco se lo ha denominado, con justa razón, "el Papa de los gestos". Es así porque en gran parte de los casos se ha servido de la gestualidad tanto para transmitir su mensaje como para reforzar aquello a lo que quiere darle relieve.


Sin embargo, en etapa norteamericana de la gira, la fuerza ha estado en las palabras. Primero ante el Congreso de los Estados Unidos y ayer frente a la Asamblea General de Naciones Unidas. Y el Papa no desaprovechó el escenario que se le ofreció, seguramente por mérito propio –conseguido por lo hecho en su pontificado hasta convertirse en una importante personalidad de la política internacional– y también por las necesidades que la comunidad internacional tiene hoy de encontrar figuras que aglutinen, que sirvan de referentes y cuya voz sea reconocida como autoridad, aun al margen de las objeciones que se le puedan hacer. Estas son algunas de las razones que ubican hoy al Papa en el sitio y ante la posibilidad de ser escuchado pero también de impulsar y promover iniciativas concretas para aquellos que, a su juicio y según todas sus manifestaciones, son los problemas más graves de la actualidad: la exclusión que genera guerra, el atentado contra el ambiente que degrada la dignidad humana.


Para hacerlo Jorge Bergoglio mantiene un discurso coherente en todas sus intervenciones y es el mismo que ayer desplegó hablando en español ante la asamblea de los representantes de las naciones. Tampoco allí perdió su estilo. Antes de ingresar al estrado desde donde se dirigiría al mundo, decidió encontrarse con los trabajadores de la sede de Naciones Unidas. Habló con los traductores, los cocineros, los encargados de la limpieza y el personal de seguridad. "Ustedes son expertos y agentes en el campo", les dijo para valorar la contribución que con "su trabajo silencioso y fiel" hacen a las Naciones Unidas. Y después, en medio de un discurso cargado de mensajes fuertes, citó al Martín Fierro para argumentar en favor de la fraternidad y la solidaridad entre los hombres.


El discurso de Francisco siguió el mismo eje que viene sosteniendo en el último tiempo y que tuvo su expresión más sistemática en la encíclica Laudatio si (Alabado sea) sobre el cuidado del ambiente. En Naciones Unidas el Papa insistió en la necesidad del cuidado colectivo de la "casa común", diciendo que esta, que es una tarea vinculada con el medio ambiente, no puede estar desligada de la atención a los "pobres", los "excluidos", los "descartados", como suele mencionarlos. "El abuso y la destrucción del ambiente (...) van acompañados por un imparable proceso de exclusión" dijo, para agregar que "la exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentando a los derechos humanos y el ambiente". Una y otra vez reclamó atención de la dirigencia frente a la pobreza, exigió justicia y afirmó que para que los excluidos puedan escapar de la pobreza extrema "hay que permitirles ser dignos actores de su propio destino". En esa clave de lectura y ante los representantes de todo el mundo volvió a repetir el eslogan levantado el 9 de julio pasado en Bolivia hablando en la reunión de los movimientos sociales: techo, tierra y trabajo. Las tres T. Y agregó a ello la "libertad del espíritu, que comprende la libertad religiosa, el derecho a la educación y los otros derechos cívicos".


Consciente de que los discurso abstractos pueden sonar vacíos y ser mal interpretados (en Bolivia cuando habló de "cambio" aclaró, "un cambio real, un cambio de estructuras" porque "este sistema ya no aguanta más"), ahora definió los contenidos de la "agenda para el desarrollo": "acceso efectivo, práctico e inmediato, para todos, a los bienes materiales y espirituales indispensables: vivienda propia, trabajo digno y debidamente remunerado, alimentación adecuada y agua potable; libertad religiosa, y más en general, libertad del espíritu y educación". Casi un plan de gobierno.


No dejó de apuntar a los organismos financieros internacionales, que "han de velar por el desarrollo sustentable de los países y la no sumisión asfixiante de estos a sistemas crediticios que, lejos de promover el progreso, someten a las poblaciones a mecanismos de mayor pobreza, exclusión y dependencia". Pobreza, exclusión, justicia y derechos fueron las palabras más asiduamente incluidas en el discurso.


El Papa hizo también un rápido diagnóstico del "panorama mundial" que, a su juicio, "hoy nos presenta muchos falsos derechos y grandes sectores indefensos (...) víctimas de un mal ejercicio del poder" por lo que hay que "afirmar con fuerza sus derechos, consolidando la protección del ambiente y acabando con la exclusión".


Para alcanzar este propósito Francisco reconoció el papel y la importancia de Naciones Unidas, también como garante y salvaguarda de la paz mundial, y en general, de los dirigentes políticos. Pero pidió una "adaptación a los tiempos" para que todos los países, sin excepción, tengan una participación e incidencia real en las decisiones. Solicitó además respetar y aplicar "con transparencia y sinceridad" la Carta de las Naciones Unidas, "no como un instrumento para disfrazar intenciones espurias", y recordó "las consecuencias negativas de intervenciones políticas y militares no coordinadas entre los miembros de la comunidad internacional".


Fue enfático al señalar que, sobre todo los temas, "no bastan los compromisos asumidos solemnemente" o el "nominalismo declaracionista", sino que se necesita de los gobernantes "una voluntad efectiva, práctica, constante, de pasos concretos y medidas inmediatas para preservar y mejorar el ambiente natural y vencer cuanto antes el fenómeno de la exclusión social y económica". Pidió particularmente "acuerdos fundamentales y eficaces" para la Cumbre de Cambio Climático que habrá de celebrarse en París en noviembre próximo.


En síntesis, el discurso de un líder religioso que demuestra inteligencia política y compromiso con los problemas reales, y que decide hablarle a los representantes políticos en su propio lenguaje. Para que nadie se haga el distraído.

Publicado enInternacional
Viernes, 25 Septiembre 2015 06:21

Claves de lectura

Claves de lectura

El discurso que Francisco pronunció ante el Congreso de los Estados Unidos tuvo la impronta típica del Papa, que se ha convertido en un referente de primer nivel en el escenario político internacional. Por el estilo y por los temas.


Para hablarles a los congresistas –y desde allí al mundo– no dejó de lado su condición de jefe de la Iglesia Católica pero, con plena conciencia del escenario, lo hizo con un lenguaje universal, destinado a los católicos y a quienes no lo son y se ubicó en una perspectiva interreligiosa frente a un auditorio que también lo es. Comenzó citando a Moisés, "el Patriarca y legislador del Pueblo de Israel", y elogiando la labor de sus interlocutores, que "consiste en hacer que este país crezca como Nación". Y de inmediato el Bergoglio cómplice y seductor de la audiencia dio lugar al Francisco que fija posición: "Están llamados a defender y custodiar la dignidad de sus conciudadanos en la búsqueda constante y exigente del bien común, pues éste es el principal desvelo de la política", les dijo a los legisladores.


Ninguno de los temas importantes quedó por fuera del discurso. En su alocución utilizó siempre un lenguaje cuidadoso pero no exento de energía. Y siguiendo un estilo propio de sus intervenciones públicas, decidió dirigirse, a través de sus representantes, al "pueblo" de los Estados Unidos, en particular a los trabajadores, a los abuelos y a los jóvenes. Para su estrategia discursiva seleccionó, como modo de aproximación e identificación, utilizar cuatro figuras emblemáticas de la historia norteamericana: "Abraham Lincoln, la libertad; Martin Luther King, una libertad que se vive en la pluralidad y la no exclusión; Dorothy Day, la justicia social y los derechos de las personas; y Thomas Merton, la capacidad de diálogo y la apertura a Dios". Y los presentó como "cuatro representantes del pueblo norteamericano". Otro guiño a la audiencia.


Llamó a comprometerse, desde la perspectiva interreligiosa, en la defensa de la paz y a favor de la justicia: la cooperación entre las religiones "es un potente instrumento en la lucha por erradicar las nuevas formas mundiales de esclavitud, que son fruto de grandes injusticias que pueden ser superadas sólo con nuevas políticas y consensos sociales", cuando "el mundo es cada vez más un lugar de conflictos violentos, de odio nocivo, de sangrienta atrocidad, cometida incluso en el nombre de Dios y de la religión". Y remarcó su prédica: esperanza, reconciliación, paz y justicia.


Habló de los inmigrantes y los refugiados y para hacerlo se reconoció él mismo como hijo de inmigrantes. Luego pidió una respuesta "fraterna" para los que llegan buscando mejores condiciones de vida y recurrió a una frase del Evangelio de Mateo: "Hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes". La mencionó como "una regla de oro".


No tuvo pelos en la lengua para insistir, siguiendo a los obispos católicos de Estados Unidos, en la necesidad de abolir la pena de muerte. Muchos asistentes que habían aplaudido intervenciones anteriores permanecieron en silencio en ese momento. Y abogó por los pobres señalando que "la lucha contra la pobreza y el hambre ha de ser combatida constantemente, en sus muchos frentes, especialmente en las causas que las provocan".


También incluyó el tema ambiental y el cuidado de la naturaleza, una de las cuestiones que se descuenta serán centrales en su discurso de hoy en Naciones Unidas. Recordó lo dicho en su propia encíclica Laudatio Si, y dijo que "ahora es el tiempo de acciones valientes y de estrategias para implementar una 'cultura del cuidado'".


Criticó el armamentismo y pidió convertirse en "agente de diálogo y de paz" para "acabar con los muchos conflictos armados que afligen nuestro mundo" y "con el tráfico de armas".


Hizo una firme defensa de la familia, con todo lo que ello significa desde la doctrina católica respecto del aborto y la indisolubilidad del vínculo, pero evitó usar tono polémico sobre estos puntos. Pidió "crear puentes" entre miradas diferentes e insistió en "iniciar procesos" antes que "mantener espacios".


Ante el Congreso de Estados Unidos un Francisco en todo su despliegue, con una agenda que incluyó los temas clave de su magisterio, hablando en inglés y con un lenguaje cuidado, buscando seducir a su audiencia (la presente y la virtual) apoyándose en la propia historia y tradición norteamericanas y destacando a sus figuras emblemáticas. Un nuevo despliegue de la estrategia político-institucional de Francisco. Habrá nuevos capítulos.

Publicado enInternacional
Martes, 22 Septiembre 2015 06:27

Espontaneidad sí, improvisación nunca

Espontaneidad sí, improvisación nunca

El papa Francisco transmite imagen de espontaneidad en cada uno de sus gestos. También se ufana de ello, como lo hizo ahora en Cuba especialmente durante el encuentro con los religiosos y religiosas y con los jóvenes. En las reuniones con las autoridades se lo ve distendido y alegre. Pero sería un error confundir todo lo anterior con improvisación. Bergoglio es un hombre sumamente inteligente que piensa cada movimiento como un hábil ajedrecista. Nada está librado al azar.

Tampoco los gestos, las palabras y hasta los silencios. A lo anterior le agrega, como parte fundamental de la estrategia, la discreción acerca de cada movimiento. Tal como lo admitió el cardenal cubano Jaime Ortega en una entrevista ofrecida a la televisión cubana, éste también es un ingrediente "que le permite alcanzar los objetivos" que se propone.


La visita que está realizando a Cuba tiene, tal como el propio Bergoglio lo señaló, un objetivo inocultablemente "pastoral". Es decir, terminar de reinstalar a la Iglesia Católica en la vida de los cubanos, tarea iniciada por sus predecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI después de años de ostracismo durante la etapa más ortodoxa de la revolución. Pero las condiciones hoy son otras. Porque cambió el momento histórico para los cubanos y porque este papa cuenta con el prestigio y la legitimidad de haber colaborado efectivamente en el restablecimiento de las relaciones entre la isla caribeña y Estados Unidos. Este es un enorme saldo a favor que aumenta su crédito tanto ante el pueblo como frente a las autoridades cubanas. Así lo admiten todos los actores y hasta las críticas de los disidentes –que objetan que el Papa no los escuche– pierden significación en este contexto. Ayer en Holguín el Papa reconoció "el esfuerzo" de la Iglesia Católica cubana. Francisco quiere dejar como saldo de su visita una Iglesia fortalecida tanto en lo institucional como en cuanto a su feligresía.


Pero lo "pastoral" no excluye lo político. No todo lo que ocurre es lo que se ve y se transmite. Junto a las concentraciones multitudinarias hay también diálogos reservados que están ocurriendo en forma simultánea durante la visita y que apuntan a facilitar el fin del bloqueo. Y lo que resulta más curioso es que tanto las autoridades norteamericanas como las cubanas confían en que el Papa "convenza" a la otra parte de acceder a ciertas condiciones o facilitar determinadas cuestiones que harán más posible ir derribando todas las barreras existentes. En otras palabras: unos y otros aspiran a que Bergoglio se convierta en vocero y embajador de sus puntos de vista. Pero no menos cierto es que unos y otros también consideran que Francisco es el garante e impulsor del acercamiento y nadie se atrevería a imponerle una condición. Tampoco el Papa lo permitiría. Mientras tanto Francisco espera llegar en los próximos días a Estados Unidos con una carpeta llena de sus diálogos con los cubanos en la que se incluyen pedidos y también propuestas y concesiones. Con esos argumentos intentará, ante Obama y los suyos, dar un nuevo paso significativo hacia la total normalización de las relaciones entre los dos países.


Pero este propósito tampoco es una jugada aislada de su estrategia respecto de la búsqueda de paz en el mundo. En La Habana dijo que el proceso de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos es un "ejemplo de reconciliación para el mundo entero", en medio de la actual atmósfera "de tercera guerra mundial por etapas que estamos viviendo". Esta es la idea que el Papa tiene acerca de lo que está sucediendo en el mundo. Y está convencido de que la Iglesia Católica, en general, y él, de forma particular, tienen un aporte que hacer en ese sentido.


Por eso también insiste en que lo logrado entre Cuba y Estados Unidos después de tantos años de enfrentamientos es un ejemplo que puede servir para otros. "Es un signo de la victoria de la cultura del encuentro, del diálogo... por sobre el sistema, muerto para siempre, de dinastía y de grupos", dijo el Papa. Por ese mismo motivo también hizo una pedido en favor de los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), intercambios que se vienen realizando precisamente en La Habana. "No podemos permitirnos otro fracaso", dijo el Papa al respecto. El presidente colombiano Juan Manuel Santos se apresuró en agradecer las palabras de Francisco.
También dijo Francisco que "nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a las personas".

Ese es el lugar donde quiere pararse. En una perspectiva humanista y al margen de las disputas políticas. No porque no las reconozca o porque no valore la política. Sí porque entiende que es el compromiso con el hombre el lugar desde el cual la Iglesia Católica y, en general, las religiones, pueden hacer sus mejores aportes al mundo. El cardenal Jaime Ortega, en la mencionada entrevista concedida a la televisión cubana poco antes del viaje de Francisco, sostuvo que "la Iglesia no está en el mundo para cambiar gobiernos. La Iglesia está en el mundo para penetrar con el Evangelio el corazón de los hombres. Y los hombres cambiarán el mundo". La frase fue adjudicada por el propio Ortega al papa emérito Benedicto XVI pero, según relató, fue la idea que él transmitió a Bergoglio el mismo día en que fue proclamado como papa Francisco. Ortega asegura que Francisco hace suya esa perspectiva: una Iglesia que incide, que alienta, que ayuda pero, al mismo tiempo, deja las soluciones finales en manos de los dirigentes. Ese es el sentido de la estrategia político-institucional de Bergoglio.


El Papa que se da espacio para la espontaneidad, que se presenta como el hombre que no escatima franqueza y jovialidad, no deja nada librado a la improvisación. Cada paso está previsto, calculado y meditado. Tiene conciencia de que todos los ojos están puestos en él y que eso acrecienta las posibilidades de éxito en lo que se proponga. No está dispuesto a perder la oportunidad.

Publicado enPolítica