Jueves, 29 Noviembre 2018 05:22

El precio del Brexit

El precio del Brexit

Según un informe del gobierno británico, con o sin acuerdo de salida en la economía habrá un crecimiento menor al que tendría si continuara siendo parte de la Unión Europea.

La economía británica tendrá un crecimiento menor en los próximos años a raíz de su salida de la Unión Europea (UE), según un informe publicado ayer por el gobierno británico. Sin embargo, Londres defiende el acuerdo alcanzado con Bruselas como el menos costoso para el país. El documento señala que una salida brutal del bloque sin ningún tipo de acuerdo implicaría que dentro de 15 años el Producto Interno Bruto (PIB) británico sea un 9,3 por ciento inferior a la proyección de crecimiento bajo las condiciones actuales. La economía británica, reconoce el informe, también sufriría asumiendo que se establezca la futura relación comercial prevista bajo el actual acuerdo sellado con la UE y los tratados de libre comercio tan anhelados con otros países. Sin embargo, en ese caso la pérdida sería sólo de 3,9 por ciento del PIB previsto en 2034. Casi tres años después del referéndum de 2016 en que 52 por ciento de los británicos votó a favor del Brexit, el país debe salir de la UE el próximo 29 de marzo, con o sin un acuerrdo que garantice una retirada ordenada como si no.

Horas después de publicado el informe, también el Banco de Inglaterra dio a conocer una evaluación de diferentes escenarios de salida de la UE, en el que prevé que un divorcio sin acuerdo provocaría una caída del 25 por ciento de la libra esterlina. El banco central británico considera, asimismo, que en ese escenario el PIB en 2024 sería entre 7,8 y 10,5 puntos inferior a la proyección de crecimiento bajo las condiciones actuales. Advirtió igualmente de que en caso de Brexit duro el desempleo aumentaría hasta el 7,5 por ciento –actualmente es de 4,1– y la inflación a 6,5 mientras los precios de la vivienda caerían un 30 por ciento. En opinión de esta institución, si se mantienen unas estrechas relaciones con la UE, lo que se conoce como un Brexit blando, el PIB se vería amputado entre 1,2 y 3,8 por ciento en los cinco años entre 2019 a 2024.


Las previsiones económicas se dieron a conocer dos semanas antes de la fecha en la que el Parlamento debe votar sobre la ratificación del acuerdo que Londres selló el domingo con los otros 27 miembros de la UE en una cumbre extraordinaria en Bruselas. La oposición al texto es fuerte entre los diputados, incluso en las filas del Partido Conservador de la primera ministra Theresa May. Por ello, pese a los esfuerzos del gobierno la votación del 11 de diciembre se anuncia incierta.


Ayer, tras la publicación del informe gubernamental, la premier compareció ante la Cámara de los Comunes, a la que se esfuerza por convencer de que respalde el acuerdo fruto de 17 meses de negociaciones con Bruselas. “Este análisis no muestra que seremos más pobres en el futuro de lo que somos hoy”, subrayó. “Muestra que nuestra situación será mejor con este acuerdo.” O, por lo menos, menos mala, como había reconocido por la mañana el ministro de Finanzas Philip Hammond, en declaraciones a la radio BBC. “Desde un punto de vista económico, la salida de la UE tendrá un costo lo que la primera ministra está tratando de minimizar ese costo”, admitió.


Sin embargo, las críticas que el texto volvió a recibir ayer en la Cámara de los Comunes, donde euroescépticos y proeuropeos se oponen a él por motivos diferentes, dejaron en claro que la jefa de gobierno tendrá que superar muchas resistencias para lograr el voto mayoritario al que ha presentado como el único acuerdo posible de Brexit. “No es difícil que sea el mejor acuerdo si es el único acuerdo”, ironizó el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn. “Por definición, es también el peor acuerdo”, agregó, antes de afirmar que había llegado la hora de trabajar en otro plan. Sin embargo la primera ministra y sus socios europeos ya han dejado muy claro que no habrá posibilidad de negociar otras condiciones. Frente a este panorama, en un intento de ganarse el respaldo de la opinión pública, May está viajando estos días por el país, hasta Irlanda del Norte, Escocia y Gales, con la esperanza de que unos británicos cansados del interminable debate por su salida de la UE y preocupados por sus posibles consecuencias presionen a sus diputados para que ratifiquen el acuerdo.


Ayer, en territorio escocés, la primera ministra se comprometió a que el Reino Unido recupere el control total sobre sus aguas y cuotas de pesca cuando el país salga de la UE y abandone así la Política Pesquera Común, que tantas enojos produce en el sector. “Por fin, volveremos a ser un estado costero independiente. Recuperaremos el control soberano total sobre nuestras aguas y tendremos la libertad de decidir por nosotros mismos a quién permitimos pescar en nuestras aguas”, afirmó May. Sin embargo, el Partido Nacionalista Escocés, que gobierna en Escocia, ya adelantó que votará en contra del acuerdo.

 

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Sábado, 11 Agosto 2018 09:06

Colombia se va de la Unasur

El canciller colombiano, Trujillo, dijo que la salida de Colombia de la Unasur es irreversible.

Al ser preguntado acerca de con qué países está consultando Colombia una salida conjunta del organismo multilateral, el canciller colombiano, Trujillo, mencionó a Perú, Argentina y Chile, así como a “otros países”, sin dar más detalles.

Colombia se retiró de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), medida que ya había anunciado el presidente Iván Duque, según él, porque la organización regional se había convertido en un cómplice de la dictadura venezolana, confirmó ayer el canciller Carlos Holmes Trujillo. “Vamos a proceder a hacerlo. La nota diplomática está lista, no se ha enviado, pero estamos en un proceso de consultas con otros países que aparentemente desearían tomar el mismo rumbo. Si se consolida a raíz de esas consultas una decisión similar actuaremos en conjunto”, dijo Trujillo en una rueda de prensa.

Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores agregó que, si el resto de países consultados no se suman a la decisión, Colombia denunciará la violación del tratado constitutivo de la Unasur, en particular su cláusula democrática, un proceso que podría llevar hasta seis meses, y después se retirarán de la organización. “Es una decisión política irreversible”, subrayó.

Al ser preguntado acerca de con qué países está consultando Colombia, Trujillo mencionó a Perú, Argentina y Chile, así como “otros países”, si bien prefirió no facilitar más detalles al considerar que no le corresponde hablar en nombre de ninguno de ellos. “Esta es la base de la decisión que se va a tomar y simplemente cuento de manera rápida el procedimiento normal en estos casos”, concluyó Trujillo.

A su vez, el presidente de Colombia, Iván Duque, rechazó ayer las condiciones puestas por la guerrilla del ELN para dejar en libertad a nueve personas secuestradas y exigió que sean entregadas de forma rápida. “No voy a aceptar como presidente que se nos intimide con el secuestro”, dijo Duque al referirse a dos casos de retenciones ocurridos durante la última semana en los departamentos de Chocó y Arauca. “Si el ELN tiene verdadera voluntad de desmovilización, desarme y reinserción, debe liberar los secuestrados de manera rápida y sin condiciones, porque no voy a aceptar como presidente que se nos intimide con el secuestro”, advirtió Duque.

Asimismo, Duque reiteró las palabras que pronunció el martes pasado en su discurso de posesión en el sentido de que el Gobierno exige al ELN (Ejército de Liberación Nacional) que suspenda sus actividades criminales para que el proceso de paz entre las partes pueda continuar.

Duque también expresó que un eventual acuerdo de alto el fuego bilateral solo será aceptado por el Gobierno si cuenta “con una detallada supervisión internacional”. El ELN secuestró el 3 de agosto a tres policías, un militar y dos civiles que se desplazaban en un bote por un río en Chocó. La delegación del ELN que se encuentra en La Habana, sede del proceso de paz entre ese grupo y el anterior Gobierno colombiano que encabezó Juan Manuel Santos, expidió un comunicado para expresar que liberará a los secuestrados si el Ministerio de Defensa brinda condiciones de seguridad.

Además, tres militares fueron secuestrados el miércoles pasado cuando se movilizaban en un vehículo por una carretera en Arauca, cerca de la frontera con Venezuela.

En un nuevo comunicado expedido hoy por la delegación negociadora del ELN, el grupo reiteró que tiene la voluntad de liberar a los secuestrados y que para ello se requieren medidas de seguridad. “Seguimos adelantado gestiones tendientes a la pronta liberación de los uniformados y contratistas, que en la última semana han sido detenidos por Frentes guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional, durante operaciones de control de territorio”, expresó el comunicado. “Para estas gestiones humanitarias hemos tenido receptividad por parte de integrantes del Gobierno de Duque y del Comité Internacional de la Cruz Roja. Para adelantar las liberaciones es preciso acordar los Protocolos y conformar de común acuerdo una Comisión humanitaria con la ONU, la Iglesia, Garantes y delegado de las dos partes”, agregó el pronunciamiento.

El Gobierno de Santos y el ELN iniciaron las negociaciones en febrero de 2017 en Quito y hace algunos meses las trasladaron a La Habana. El sexto ciclo de conversaciones concluyó el 30 de julio sin que las partes llegaran a un acuerdo sobre un alto el fuego y de hostilidades, que fue el principal tema de discusión durante esa ronda.

Duque dijo en su acto de posesión como presidente que se tomará un mes para analizar el camino a seguir con respecto al proceso de paz con el ELN. El mandatario indicó que hará una “evaluación juiciosa, prudente, responsable y analítica” de esa negociación junto con las Naciones Unidas, la Iglesia católica y los países que respaldan el diálogo.

El ELN es el único grupo guerrillero que sigue activo en el país tras la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que a finales de 2016 firmaron un acuerdo de paz con el anterior Gobierno.

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Tras sesenta años de integración, ¿la disolución?

En 1951, en el Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), los seis Estados signatarios –la República Federal de Alemania (RFA), Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos– se declaraban “resueltos a sentar las bases de una unión cada vez más estrecha entre los pueblos europeos”. Los mismos signatarios retomaron esta formulación en el Tratado de Roma de 1957, que dio origen a la Comunidad Económica Europea (CEE) –convertida en Unión Europea (UE) en 1993–, y, a continuación, en todos los tratados europeos posteriores. Lo menos que se puede decir es que, sobre la mayoría de los grandes asuntos, el panorama que ofrece hoy en día la UE es más de desunión que de unión. Y esto ocurre tanto entre Estados como dentro de esos Estados. A este respecto, el brexit es un revelador emblemático, pero no el único.

En 1973, la entrada del Reino Unido en la CEE constituyó una etapa capital en la estructuración y en la integración del espacio europeo. En efecto, abrió la vía a nuevas ampliaciones, en primer lugar a otros Estados de Europa Occidental y, más tarde, tras la caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética, a la incorporación de los países bálticos y de los Estados de Europa Central y Oriental satélites de Moscú. A pesar de haber pasado de 6 a 28 miembros, la UE no ha modificado su arquitectura institucional y no hace más que extender –en realidad imponer– a nuevos territorios los dogmas liberales de la competencia y del libre comercio ya grabados en el mármol del Tratado de Roma. Al unirse a la UE, los sucesivos Gobiernos británicos –laboristas o conservadores– no han tenido que aceptar el menor compromiso ideológico.

Paradójicamente, la Europa actual es una Europa británica, una Europa liberal. Entonces, ¿por qué se pronunciaron mayoritariamente, en junio de 2016, los electores del otro lado del canal de la Mancha a favor de la salida de la Unión Europea, el brexit, que provoca una crisis existencial en la Unión?


En parte, los motivos de este resultado son el rechazo de las políticas ultraliberales del Gobierno conservador de David Cameron. Pero también radican en el sentimiento de desposesión experimentado por amplios sectores de la opinión pública, los cuales se preocupan por las transferencias de competencias del Parlamento de Westminster hacia la Comisión (no elegida) de Bruselas. La consigna “recuperar el control” de su propio destino, según la fórmula utilizada por los partidarios del leave (salida), a veces se ha basado en argumentos demagógicos, pero ha resultado muy eficaz en un país muy vinculado a las prerrogativas del Parlamento.


El brexit no es un fenómeno aislado en la UE. Ya no es momento para una dosis adicional de federalismo, como lo desearía Emmanuel Macron con respecto a la gestión del euro (un ministro de Finanzas y un presupuesto únicos, un Parlamento de la zona). Por el contrario, en las circunstancias actuales van apareciendo fisuras en las estructuras comunes existentes debido a los choques provocados por unas políticas migratorias divergentes: los países del Grupo de Visegrado (Hungría, Polonia, la República Checa, Eslovaquia), a los cuales se han unido los nuevos Gobiernos austriaco e italiano, se encuentran en un estado de casi disidencia sobre esta cuestión central; asimismo, en Roma, el Gobierno de Giuseppe Conte mantiene su reivindicación de salida del euro; en la mayoría de los Estados miembros, la extrema derecha está progresando y utiliza el clima resumido en el eslogan “Dégage!” (¡Lárgate!”) para promover políticas nacionalistas y xenófobas. Se han reunido así las condiciones para una disolución de la UE. En mayo de 2019, los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo dirán si esta hipótesis se convierte o no en una realidad.

Bernard Cassen
Fundador de ATTAC y director general de 'Le Monde diplomatique'

05/08/2018

 

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¿Una solución?: Firman el reglamento del tren bioceánico que cruzará cuatro naciones de Suramérica

El proyecto, que unirá los océanos Pacífico y Atlántico, le permitirá a Bolivia solventar su mediterraneidad.

Los Gobiernos de Paraguay, Bolivia, Brasil y Perú firmaron de forma conjunta el reglamento interno que finaliza los pasos previos para la construcción del tren bioceánico, informó el Ministerio boliviano de Obras Públicas.


Representantes de los países que integran el Grupo Operativo Bioceánico (GOB) aprobaron los estudios técnicos y confirmaron la viabilidad de este megaproyecto, que unirá los océanos Pacífico (Puerto de Ilo, en Perú) y Atlántico (Puerto de Santos, en Brasil) cruzando Bolivia.


Los países involucrados acordaron, además, financiar los 14.000 millones de dólares estimados para la obra (que debe estar totalmente concluida en 2024), mediante una asociación entre capitales públicos y privados, al tiempo que recibirán el asesoramiento técnico de la Unión Europea.


En la reunión ministerial, Brasil reveló que aspira trasladar a futuro cerca de 40 millones de toneladas de carga en el tren bioceánico, un proyecto al que se ha invitado además a los Gobiernos de Argentina y Uruguay.


Tren: una solución


Bolivia es el proponente de la idea de unir los océanos Atlántico y Pacífico por medio de un corredor ferroviario que puede ayudar a esta nación suramericana a solventar su problema de mediterraneidad (falta de salida al mar) mientras dirime una controversia marítima con Chile.


El diseño del trazado inicial estima que los vagones del tren bioceánico partan desde el puerto brasilero de Santos, ingrese a Bolivia por Puerto Suárez, en el extremo este de esa nación, cruce los municipios orientales de Santa Cruz, Montero y Bulo Bulo, y llegue al altiplano de La Paz. De allí, saldrá a Perú por el Hito 4 (marcador fronterizo), para concluir su recorrido en el puerto de Ilo, a orillas del Pacífico.


Por su parte, Paraguay estará anclado al trazado por medio de un ramal de 500 kilómetros que partirá desde Puerto Carmelo Peralta (al occidente de Paraguay) hasta Roboré, una pequeña ciudad del Departamento boliviano de Santa Cruz.


Gran distancia


Este corredor ferroviario contará con una extensión de 3.755 kilómetros a lo largo de las tres naciones que inicialmente acordaron la obra, y su objetivo fundamental es interconectar el centro de Suramérica con ambos puertos marítimos para facilitar las exportaciones de la región hacia Asia.


El presidente boliviano, Evo Morales, calificó al tren bioceánico como "el 'Qhapaq Ñan' del siglo XXI", según informó la estatal ABI. El 'Qhapaq Ñan' era la red caminera del Tahuantinsuyo (territorio del Imperio Inca) que estaba formada por un sistema de caminos de enormes distancias, y que vinculaba las ciudades importantes de la costa y de la sierra.


Ganando tiempo


De acuerdo con estudios previos, citados por el jefe de Estado boliviano, una vez en marcha el tren bioceánico, Brasil –por ejemplo– demorará 36 días y 8 horas en trasladar sus productos hasta la ciudad china de Shanghai, luego de recorrer 18.651 kilómetros.


Actualmente, la producción brasilera, que debe emplear la ruta del canal de Panamá, demanda 67 días y 13 horas para cubrir 25.913 kilómetros. Cuando lo hace a través del Cabo de Hornos, las mercancías del gigante amazónico recorren 22.616 kilómetros en 58 días y 11 horas.


Los técnicos proyectan que este tren, junto a las mercancías, estará en capacidad de transportar 6,16 millones de pasajeros al año para 2021. Y llegará a 13,35 millones de viajeros en 2055.


En opinión de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), el corredor ferroviario bioceánico "permitirá el desarrollo, explotación e industrialización de los recursos naturales de manera sostenible", ya que serán exportadas "con mejores condiciones que las actuales".


Alternativas


El trazado del tren implica la creación de una "alianza económica muy poderosa entre los países que participan", indicó el documentalista Mariano Vázquez.
Al reiterar que se trata del proyecto más ambicioso emprendido por Evo Morales en sus 12 años de gobierno, destacó que el tren "le permitirá a Bolivia aumentar, exponencialmente, su balanza económica", pero también podrá resolver la dificultad de no tener una salida propia al mar.


"Ante la dificultad de negociar, soberanamente, con Chile una salida al mar, Bolivia ha buscado alternativas al encierro marítimo", apunta el también periodista.
Bolivia, que cuenta con más de 3.000 kilómetros de vías férreas dentro de su territorio, ha ensayado fórmulas para exportar sus productos a través de Perú y también empleando las rutas del Río Paraná, para desembocar en el Río de la Plata.


Tren, mar y Chile


El tren, agrega Mariano Vázquez, "será también una herramienta de presión política y económica", ya que el norte chileno mantiene un fuerte vinculo comercial con Bolivia.


Este mega proyecto "puede suponer una manera de enviar otro mensaje al Gobierno chileno: Tenemos este proyecto alternativo. Cortar toda la relación comercial y desviarla al tren bioceánico, podría perjudicar a Chile".


Por su parte, el analista político Julio Peñalosa Bretel, cree que mientras no se decida el juicio que sigue su curso ante el tribunal de La Haya, Bolivia debe "manejar con pinzas" su relación con Chile.


"Si la corte falla a favor de Bolivia y ordena que ambas naciones se sienten a negociar una salida al mar, Perú, que también es parte de ese antiguo conflicto limítrofe, entrará en juego, ahora también como un actor del tren bioceánico", apuntó Peñalosa.

Publicado: 21 jun 2018 20:19 GMT |

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Unasur: trascendente derrota de la integración sudamericana

La retirada de seis de los doce miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), coloca el proceso de integración regional, que ya vivía un agudo período de parálisis, a la defensiva y sin posibilidades de reactivarse a corto plazo.


Es una victoria de EEUU, una derrota de los progresismos y de las izquierdas de la región, que no supieron pisar el acelerador cuando aún era posible.


El tratado constitutivo fue firmado el 23 de mayo de 2008 en Brasilia pero los primeros pasos se dieron ya en 2004 a instancias del gobierno de Luiz Inazio Lula da Silva. Está integrado por los doce países independientes de Sudamérica, que suman 400 millones de habitantes. La Unasur se propone construir una identidad y una ciudadanía sudamericanas en el marco de la integración regional que, a diferencia de otras instancias, trasciende lo económico para abarcar todos los aspectos de la vida de las naciones.


Se dotó de varios organismos, como el Consejo de Jefes y Jefas de Estado, un consejo de ministros y un parlamento. Cuenta también con consejos sectoriales, siendo el más importante el Cosiplan (Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento), heredero de la IIRSA (Iniciativa de Integración de la región Surameriana), que está focalizado en la construcción de redes de infraestructura, transportes y telecomunicaciones, para impulsar el desarrollo social y económico.


Entre las ambiciones de la Unasur figura la creación de una moneda suramericana, en la misma dirección que el euro en la Unión Europea. El Consejo de Defensa Suramericano es una de las creaciones más notables del organismo regional, ya que pretende no sólo promover la cooperación militar defensiva, sino la construcción de equipos y tecnologías propias para dotar a la región de autonomía en el campo de la defensa. Este consejo había sido definido como la "OTAN suramericana", una propuesta que choca con los intereses estratégicos de EEUU en la región.


Esa iniciativa había partido del presidente Lula y fue anunciada por el coronel Oswaldo Oliva Neto (uno de los cuadros estratégicos más importantes de su Gobierno), durante un seminario sobre temas de interés conjunto de Brasil y la Unión Europea en 2006. Se trataba, por un lado, de impedir una aventura militar o la presión de terceros países sobre la región. Pero también promovía la "defensa de las riquezas naturales del continente", como las reservas de petróleo, agua y biodiversidad.
La suspensión de la participación de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú alegando la acefalía del organismo, puede ser el golpe de gracia a la Unasur. La crisis se arrastra desde enero de 2017, cuando el expresidente de Colombia, Ernesto Samper, dejó la Secretaría General del organismo. Argentina ostenta la secretaría pro tempore y propuso como reemplazo a su embajador en Chile, Octavio Bordón, pero la designación fue rechazada por Bolivia y Venezuela.


Encuentro varias razones para explicar la crisis de la integración regional, ancladas en una coyuntura especial que agudiza las dificultades estructurales.
La primera es el profundo viraje político en los principales países de Suramérica. En pocos años se produjeron cambios que llevaron a los gobiernos de Brasil y Argentina, los dos principales impulsores de la Unasur, a fuerzas políticas que no tienen mayor interés en promover la integración. En paralelo, los gobiernos de Bolivia y Venezuela han quedado aislados en América del Sur y han perdido capacidad de iniciativa.


La segunda son las evidentes presiones del gobierno de Donald Trump, defendidas abiertamente en la reciente cumbre de Lima. En efecto, antes de la VIII Cumbre de las Américas, que transcurrió en Lima del 13 al 14 de abril del 2018, el gobierno de EEUU se empeñó en presionar a los asistentes para que tomaran distancias de Rusia y China porque esos países serían perjudiciales para América Latina.


Como señaló el economista peruano Oscar Ugarteche, Washington consiguió que el eje de la agenda para muchos países de la región se centrara en cerrar filas contra Venezuela. "La mitad de los países presentes están más preocupados por la agenda interamericana contra Venezuela que por la agenda regional contra la corrupción".
El viraje político regional y las presiones de EEUU explican en gran medida la decisión de seis países de abandonar la Unasur, colocando así un punto final a la más importante experiencia de integración. Deberá pasar un buen tiempo y profundas crisis, antes de que vuelvan a existir condiciones para lanzar nuevas iniciativas en esa dirección.


La tercera son los errores cometidos por los gobiernos progresistas que fueron los principales impulsores de la Unasur. Como señala el historiador uruguayo Gerardo Caetano, estos gobiernos "fueron mucho más integracionistas en la oposición que en el gobierno".


Por un lado, fueron muy tímidos a la hora de tomar iniciativas reales y realistas para avanzar en la integración y, sobre todo, pusieron por delante los pequeños intereses nacionales a los de la región suramericana. Por ejemplo, Brasil y Argentina nunca dejaron de litigar por el comercio bilateral, buscando satisfacer los intereses de los grupos de presión industriales aunque eso terminó paralizando numerosos proyectos.


Por otro lado, hubo proyectos que nunca salieron del papel, aunque parecían grandiosos. Talvez pocos recuerden el anuncio realizado para construir un Gasoducto del Sur, idea genial que debía llevar hidrocarburos desde Venezuela hacia Brasil y Argentina, quebrando la tendencia a la exportación para moverse hacia un desarrollo endógeno. Como otros proyectos, nunca salió del papel, así como la proyectada refinería que la venezolana PDVSA debía construir en la costa del Pacífico del Ecuador.


Pero hay un cuarto aspecto que me parece central. Una integración regional como la que promovía Unasur, integral, multifacética y multisectorial, debe ser una cuestión de Estado, no sólo de Gobiernos ni, menos aún, de ideologías. Para ello debe ser aceptada y consensuada por toda la sociedad, para que los procesos de integración sigan adelante más allá de los vaivenes políticos. Así fue como se construyó la Unión Europea fundada en 1993 y la Organización de Cooperación de Shanghái creada en 1996, por mencionar organismos que sobrepasan las coyunturas.

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Sábado, 21 Abril 2018 09:48

American First

American First

A tono con una política exterior alineada a los deseos de Washington, los gobiernos de derecha de la región anunciaron que suspenden su membresía en la Unasur, el organismo lanzado hace una década para integrar el continente.

El reverdecido sueño de una Patria Grande sudamericana quedó ayer en un paréntesis que se adivina largo. Argentina junto a otros cinco países de la región –que coinciden por esta época en tener gobiernos de derecha– anunció su decisión de suspender su participación en la Unasur, la organización creada una década atrás para integrar a los doce países del continente. En una carta dirigida al canciller de Bolivia, a cargo de la presidencia pro témpore, los seis países renunciantes expresaron su “extrema disconformidad” por la situación que atraviesa el organismo que no pudo designar a un nuevo secretario general que reemplace al colombiano Ernesto Samper por falta de consenso, con las consecuencias de desorden administrativo que puede generar eso. En verdad, una excusa para autoexcluirse de un organización que nunca les cayó en gracia.

“Los países firmantes han decidido no participar en las distintas instancias de Unasur a partir de la fecha hasta tanto no se produzcan resultados concretos en el curso de las próximas semanas que garanticen el funcionamiento adecuado de la organización. Al mismo tiempo, los países analizarán posibles cursos de acción”, fue el llamativo tono de ultimátum que utilizaron en el escrito los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay. De paso, cuestionaron “los objetivos de la Unasur, su estructura y métodos de trabajo, incluido su mecanismo de toma de decisiones”. Es decir, todo.


El canciller boliviano, Fernando Huanacuni, confirmó la recepción de la carta ayer cuando llegó a Quito, justamente para asumir en el nuevo cargo en la moderna sede de la Unasur “Néstor Kirchner”, que tiene una estatua del ex presidente argentino en su entrada. Huanacuni adelantó que buscará organizar una cumbre urgente de los cancilleres sudamericanos para la designación del nuevo secretario general y reivindicó el diálogo como instrumento para encontrar una solución a la crisis. Con todo, reconoció que hoy el equilibrio en la región viró hacia otras direcciones. “El grupo llamado de Lima y la Alianza del Pacífico han cobrado una fuerza muy importante. Eso es evidente”, agregó.

 

Década ganada


El origen de la Unasur se remonta a 2004, cuando por impulso del entonces presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y el ex presidente argentino Eduardo Duhalde se reunió en la altura de Cusco –de hecho, Duhalde se apunó– la Comunidad Sudamericana de Naciones. Aunque no fue hasta 2008 que se lanzó formalmente la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), que todavía tardó un tiempo más en ser aprobada por los Parlamentos de los países integrantes. Una de sus características principales fue que las decisiones debían tomarse por consenso, es decir, con el acuerdo de sus doce miembros, una reserva que tomaron países como Colombia y Chile que no querían quedar supeditados a la amplia mayoría que en aquel entonces tenían los gobiernos progresistas.


De movida, con el impulso que le dieron Lula, Cristina Kirchner, Hugo Chávez, Rafael Correa y Evo Morales, principalmente, se mostró como un organismo activo y con mucho más contenido político que lo habitual en las instituciones regionales. Su primera intervención de importancia fue cuando se reunió de urgencia para expresar su apoyo institucional a Evo Morales y enviar una misión a Bolivia para investigar la matanza de campesinos en Pando. A partir de ahí se volvió una costumbre la convocatoria a cumbres de urgencia para discutir las crisis políticas en la región: ocurriría con el motín policial que enfrentó a Rafael Correa en Ecuador y el golpe legislativo que derrocó a Fernando Lugo en Paraguay. Lo novedoso fue lograr la solución de conflictos de manera autónoma, sin intervención de Estados Unidos, como fue habitual durante el siglo pasado.


Néstor Kirchner surgió como fuerte candidato para ser el primer secretario ejecutivo del organismo, pero su nombramiento llevó tiempo debido al veto del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, enojado con él por el conflicto de las pasteras. Finalmente, Kirchner resultaría electo en mayo 2010, apenas cinco meses antes de su muerte. Le alcanzó para encabezar una exitosa tarea de mediación entre los gobiernos de Venezuela y Colombia, en una crisis bilateral por la actuación de las FARC. Justamente, como parte de ese acuerdo, a su muerte lo sucederían en la secretaría primero un venezolano –Alí Rodríguez– y luego una colombiana –María Holguín–.


El fallecimiento de Hugo Chávez –un gran impulsor de imaginativas iniciativas “sureñas” como el Gasoducto del Sur, el Banco del Sur y hasta el Tren del Sur– resultó otro golpe para el bloque, que fue perdiendo dinamismo. La llegada de Mauricio Macri y de Michel Temer a las presidencias de Argentina y de Brasil terminó por enfriar definitivamente su funcionamiento. El impulso, por ahora con escasos resultados, es para los bloques que apuntan a los negocios con el mundo desarrollado como la Alianza del Pacífico o el Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea.  


En la reciente Cumbre de las Américas, en Perú, los actuales mandatarios de la región buscaron mostrar una postal del nuevo orden, en el que Estados Unidos es un aliado y Venezuela un enemigo. Les falló Donald Trump, ocupado en bombardear Siria. “Esta cumbre marca el fin de la preeminencia del chavismo”, celebró el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro. Como coletazo de esa afirmación, seis países suscribieron la carta de suspensión de membresía de la Unasur el día que Bolivia, otro país del eje bolivariano, asumía la conducción.


La mirada al norte


La presidencia pro témpore previa a la de Bolivia la ocupó Argentina que hizo poco y nada por avanzar en la organización del organismo, algo que ayer fue puesto como motivo principal de la deserción del sexteto. En estos meses, el único nombre que se echó al ruedo como posible reemplazante de Samper en la secretaría ejecutiva fue el del ex senador y actual embajador argentino en Chile, José Octavio Bordón, pero no tuvo consenso de parte de los países bolivarianos. “Esto ha tenido graves consecuencias para el organismo”, argumentaron en la carta enviada al canciller Huanacuni. “Preocupa enormemente que no se haya alcanzado consenso para dar por terminados contratos del personal directivo y el jefe de gabinete de la organización”, fue otra de las excusas utilizadas, que suena poco consistente para tomar un paso tan grave.


Un anticipo de lo que se venía fue que ante la exorbitancia de la detención de Lula por supuesta corrupción por un departamento que nunca ocupó, la Unasur se haya mantenido en absoluto silencio. Justo tratándose de Lula, el principal impulsor de la constitución del bloque y quien gestó algunos de sus acuerdos más importantes como el firmado con la Liga Arabe y con Africa. También la constitución del Consejo de Defensa Suramericano, una iniciativa que aspiraba a enterrar definitivamente la desconfianza que alguna vez existió entre los países de la región en materia de seguridad y equipamiento militar. Como tantos otros avances regionales que a partir de la resolución de ayer pueden quedar perdido en la neblina de los sueños.

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Perú, inesperado huésped de una cumbre difícil

PPK ya no está, pero se mantiene la profunda contradicción de que el país sea sede de una cumbre presidencial cuyo tema es la lucha contra la corrupción y la gobernabilidad en un país en crisis por la corrupción.

 

La caída del ahora ex presidente Pedro Pablo Kuczynski por acusaciones de corrupción a solo tres semanas de la Cumbre de las Américas, que se realizará en Lima el 13 y 14 de abril, dejó flotando dudas sobre lo que pasaría con este encuentro de jefes de Estado, que tiene como tema central, precisamente, el problema de la corrupción. Días antes de verse obligado a renunciar, PPK, como se le conoce al ex mandatario, había amenazado diciendo que si él dejaba el cargo ningún presidente vendría a esta cumbre. Pero la amenaza no ha pasado de ser una bravata. “La salida de PPK no va a afectar la Cumbre de las Américas. No creo que algún presidente deje de venir a esta cumbre por esa razón, porque no se ha producido una destitución del presidente, sino una renuncia”, le señaló a PáginaI12 el analista internacional Ramiro Escobar.


Luego de la caída de Kuczynski, el gobierno de Estados Unidos saludó al nuevo presidente. Se ha confirmado la presencia de Trump en la Cumbre de las Américas. Será el primer viaje del presidente estadounidense a Latinoamérica. El norteamericano aprovechará este viaje para ir también a Colombia. La presencia de Trump será la gran atracción mediática en este encuentro presidencial. Los oídos y las miradas estarán puestos sobre lo que vaya a decir y hacer.


En diálogo con este diario, el internacionalista Francisco Belaunde opinó sobre la participación de Trump en la Cumbre de las Américas: “Probablemente Trump va a querer aprovechar su primer viaje a la región y su participación en esta cumbre para intentar mostrar otra cara para mejorar su imagen en la región, que él sabe no es la mejor, pero no veo qué podría decir para lograr eso. El tema de la cumbre es democracia y lucha contra la corrupción, y Trump no es un entusiasta defensor de la democracia, y la lucha contra la corrupción no es uno de sus temas. Creo que el viaje de Trump a esta cumbre va a ser más protocolar, de tomarse la foto con los presidentes de la región, pero no creo que haya algo muy concreto. En este viaje, más importante para Trump será la visita que después haga a Colombia, donde sí verá intereses muy específicos de Estados Unidos”.


Hay gran expectativa con lo que vaya a ocurrir con Nicolás Maduro, a quien el gobierno de PPK invitó y después le retiró la invitación a esta cumbre. Maduro respondió diciendo que, aunque no esté invitado, igual viajaría a Lima para asistir a este encuentro de presidentes. Se especula si algunos gobiernos podrían boicotear la cumbre en solidaridad con Maduro si se impide su presencia. Un gran problema que el nuevo presidente, Martín Vizcarra, hereda de su antecesor.


Sobre esto, Vizcarra ha dicho que “ya hay decisiones tomadas”, lo que sugiere que mantendrá el veto a Maduro, pero ha agregado que en estos temas es la Cancillería “la que toma esas decisiones, que nosotros respetaremos”, lo que parece dejar entrever que el asunto no está del todo cerrado. El veto a Maduro fue una decisión política del ex presidente PPK. Vizcarra todavía no nombra a su nuevo canciller, lo que ocurrirá el lunes.


“Con sus declaraciones, Vizcarra está diciendo que dejará el tema de Venezuela en manos de la diplomacia y que no le pondrá la excesiva carga política que le puso PPK. De entrada, Vizcarra no puede abrirse un frente, y si levanta el veto a Maduro se abriría un frente especialmente en el plano interno, con el fujimorismo (que controla el Congreso), con el Partido Aprista (del ex presidente Alan García) y otros sectores políticos que han impulsado este veto, y con buena parte de la opinión pública peruana que es muy crítica con Maduro. Lo más probable es que no levante el veto a Maduro, pero que busque alternativas diplomáticas para evitar un conflicto con el gobierno venezolano y mejorar las cosas. Creo que Vizcarra va a bajar el tono confrontacional que tenía PPK frente al régimen de Venezuela, va a negociar con Maduro, y con esa negociación probablemente Maduro decida no venir a la cumbre y enviar a su vicepresidente o a su canciller, y así el conflicto queda superado”, afirma Escobar.


La Cumbre de las Américas no solamente sigue adelante, sino que ya no carga con el peso de tener como anfitrión de un encuentro presidencial sobre la lucha contra la corrupción, a un mandatario, como PPK, acusado de corrupción. “Eso habría sido una broma de mal gusto”, dice Belaunde, quien opina que por esta razón la salida de Kuczynski “le ha hecho bien a esta cumbre”.


El cuestionado Kuczynski ya no está, pero se mantiene la profunda contradicción de tener como sede de una cumbre presidencial que tiene como tema la lucha contra la corrupción y la gobernabilidad a un país en crisis por causa de la corrupción, en el cual su presidente acaba de caer por esta razón y que tiene a cuatro ex mandatarios comprometidos en denuncias de corrupción.


“Que en este momento una cumbre regional contra la corrupción se haga en el Perú puede tomarse como una ironía, una humorada del destino, pero también como la realización de este encuentro en un país que es una de las principales víctimas de este fenómeno”, indica Belaunde. Y agrega: “Pero no hay que olvidar que el escándalo de corrupción por el caso Odebrecht que estalló en Brasil afecta a muchos países, y que a esta cumbre va a venir un presidente como Temer con serios cuestionamientos de corrupción, además de otros”.


Sobre lo que se puede esperar de la Cumbre de las Américas, Belaunde estima que terminará en un fracaso, sin decisiones efectivas. “No creo que podamos esperar nada significativo de esta cumbre. Con las discrepancias que hay en la región, probablemente no tendremos una declaración común, y si la hay seguramente será algo muy general, gaseoso, nada significativo”. Escobar es menos pesimista: “Tengo la expectativa de que por lo menos salga un comunicado que sea mínimamente autocrítico con el problema de la corrupción”.

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Una Italia antisistema, antieuro y antiinmigrante

Si se suman los resultados obtenidos por Movimiento Cinco Estrellas, Lega y Fratelli d’Italia, se llega casi al 55 por ciento de los votos. Los tres están a favor del cierre de Italia respecto de Europa y del mundo.

 Italia no logrará formar un gobierno rápidamente. Y esto era más o menos previsible dado los resultados de las elecciones del domingo donde ningún partido consiguió la mayoría. Pero lo que no se esperaba eran los importantes saltos, hacia atrás y hacia adelante, que dieron algunos partidos según muestran los datos oficiales de estas elecciones.


El partido más votado, en efecto, fue el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), fundado por el cómico Beppe Grillo y hoy liderado por un joven de 31 años, Luigi Di Maio. El M5S pasó del 26% en las elecciones de 2013, al 33 por ciento ayer. Es decir tuvo un crecimiento de 7 puntos. “Hoy inicia la tercera República -dijo a los periodistas Di Maio que se candidatea como primer ministro- y será una república de los ciudadanos italianos. El de estas elecciones ha sido un resultado post-ideológico, que va más allá de los esquemas de derecha y de izquierda y que se refiere a los temas sin resolver que tiene la nación”.


La coalición más votada en cambio, fue la de centroderecha (Forza Italia de Silvio Berlusconi, la Lega y Fratelli’d’Italia), que pasó del 31% en 2013 al 37% ayer, es decir ganó seis puntos. Pero quien se lleva la corona dentro del centroderecha esta vez no es el ex premier Silvio Berlusconi sino la racista, antiinmigrantes y antieuropeísta Lega (ex Liga Norte) que de apenas un 4% en 2013 pasó a casi el 18% ganando 14 puntos. El líder de la Lega, Matteo Salvini, que durante toda la campaña electoral aseguró que él sería el próximo primer ministro, en rueda de prensa dijo ayer que su coalición es “la escuadra a la que le faltan menos números para tener la mayoría en el Parlamento” y que él y sus aliados trabajarán “para conseguir esa mayoría parlamentaria”. Pero también, como suele hacer, se lanzó contra Europa: “El euro fue y sigue siendo una elección equivocada”, dijo. Y refiriéndose a los dirigentes del Partido Democrático concluyó: “El voto ha castigado la arrogancia de Renzi y sus amigos”.


El secretario del PD Matteo Renzi, un personaje muy criticado dentro del PD y en principio la causa de importantes divisiones que tuvo el partido en estos añosb formalizó ayer su renuncia como secretario general. Algunos atribuyen a su accionar que el partido haya pasado del 27% en las elecciones de 2013 al 19% ahora, perdiendo 8 puntos. “Para nosotros ha sido una derrota clara y neta -dijo Renzi al presentar públicamente su renuncia en una rueda de prensa-. Hemos cometido errores pero al mismo tiempo estoy orgulloso de todo el trabajo que hemos hecho estos años. He pedido a la dirección que se convoque una asamblea y luego un congreso para elegir el nuevo secretario”.


La alianza de centroizquierda (PD, Más Europa y otros) consiguió el 23% de los votos mientras Libres e Iguales (formado por los ex PD) se llevó sólo un 3%.
En el total de las mesas electorales del exterior, según los datos oficiales, el PD mantuvo su porcentaje de 2013, es decir cercano al 27% de los votos, seguido del centroderecha con el 22% y de M5S con el 18%. En Argentina en particular, sin embargo, consiguieron colocarse primeros dos movimientos que se dicen liberales o centristas, el MAIE (Movimiento Asociativo de Italianos en el Exterior), fundado en Argentina en 2007, que consiguió en torno al 35% de los votos. Y USEI (Unión Sudamericana de Italianos Emigrantes) cuya base está en Argentina y Brasil y obtuvo en torno al 28%. Estas dos formaciones locales fueron seguidas por el PD con el 12%, la alianza de centro-derecha Berlusconi-Salvini y Meloni (la misma alianza de centroderecha de Italia) con el 8% y Libres e Iguales con el 5%. El M5S se colocó séptimo en esta clasificación en argentina con sólo el 4% de los votos.


Los posibles caminos


“Creo que el futuro de las alianzas políticas en Italia no hay que mirarlo sólo en clave interna sino también en relación a Europa -explicó a PáginaI12 el politólogo Gianni Bonvicini, actual consejero científico del Instituto de Asuntos Internacionales de Italia del cual fue presidente vicario y director durante varios años-. De modo particular, si se analizan los resultados obtenidos por M5S, Lega y Fratelli d’Italia, se llega casi al 55% . Son tres partidos que se consideran antisistema, antieuropeístas y antiinmigrantes y que están a favor del cierre de Italia respecto de Europa y del mundo. El PD, y las otras formaciones menores, y en parte Forza Italia, tienen posiciones distintas en este sentido, por lo cual es muy difícil pensar que sea posible una coalición entre M5S y PD. Es más fácil pensar en una división en el centroderecha, particularmente Lega y Fratelli d’Italia que hagan algún acuerdo con el M5S. Lo que hay que preguntarse es cuáles pueden ser las consecuencias que una alianza de este tipo para Italia y Europa. Nuestros colegas europeos y los mercados financieros internacionales están particularmente preocupados ante la eventualidad de un acuerdo de este tipo”.


–¿En su opinión de experto, por cuál razón el PD ha perdido tantos votos?


–Creo sobre todo porque perdió el referendo sobre la reforma constitucional y también porque Renzi no comprendió suficientemente los errores que había cometido y sobre todo la cuestión de su presencia, muy criticada dentro del PD. El no cambio de la clase dirigente del PD ha sido uno de los motivos. Y a eso se agrega la escisión de la izquierda del PD, que no ayudó a consolidar la imagen del partido. El tercer elemento es que muy probablemente el PD ha perdido el contacto con el país real, cosa que en cambio han logrado construir el M5S y hasta la Lega. Lo han hecho sobre temas muy nacionalistas: contra la inmigración, contra Europa, es decir una política estilo Trump.


–Pero también Forza Italia ha perdido bastante..

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–Si, por dos motivos: el primero porque propone el mismo líder, después de 20 años en la escena política. Es un riesgo fuerte. El segundo porque Forza Italia tiene posiciones más moderadas que Salvini y la Lega.


–¿La radicalización hacia la derecha que están sufriendo algunos países europeos como Austria y Polonia puede haber influido en el avance de la Lega?
–Lo que sucede en Italia es una muestra de lo que está sucediendo en Europa. En Austria el crecimiento de un partido xenófobo, de extrema derecha, con actitudes antiinmigración y autoritarias, el riesgo de que Francia fuera a parar a manos del Frente Nacional, el crecimiento en Alemania de los sectores conservadores, permite entender que el tema de la globalización y de la inmigración da miedo a mucha gente.


–¿Pero Italia podría tomar el camino de Austria?


–Esto es un poco más difícil porque en Italia la democracia es más sólida. No creo que éste sea un peligro inmediato para Italia.


–Si no se logra hacer un acuerdo para formar el gobierno ¿qué sucederá, se volverá a debatir sobre una ley electoral como se ha hecho en estos últimos años con los resultados que hemos visto ayer?


–No creo que los parlamentarios apenas elegidos quieran suicidarse para volver a nuevas elecciones luego de haber conseguido con mucha fatiga un puesto en el Parlamento. Sobre todo no querrán hacerlo las fuerzas que han perdido, FI y PD, porque una nueva ley electoral sería muy dificultosa. Para cambiarla habría que tener un gobierno con una gran mayoría parlamentaria, cosa que por ahora no parece posible. Lo más probable es que tendremos un largo período sin gobierno, de gran incertidumbre.


–¿Por qué los políticos italianos no piensan en hacer una ley electoral más simple, por ejemplo con la doble vuelta como hay en muchos países, que permitiría más rápidamente tener un gobierno?


–El verdadero problema es que frente al crecimiento de nuevos movimientos políticos como M5S o la Lega, cada uno trata de sacar ventajas para su propio partido. Simplificar demasiado el sistema electoral podría no ser ventajoso. Este es un país que ha tenido siempre una idea compleja de la política y en esto hemos sido una anomalía en Europa. La doble vuelta sería demasiado simple para nosotros. No somos ingleses..

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Domingo, 12 Noviembre 2017 06:27

Integración o aislacionismo

Imagen: AFP

 

Los miembros de APEC firman una declaración

 

Jefes de Estado y gobierno del Foro de Cooperación Económica de Asia (APEC) acordaron hoy a potenciar una integración comercial “justa y mutuamente ventajosa”, al cabo de una cumbre en Vietnam marcada por el rechazo a la multilateralidad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El documento, acordado al cabo de dos días de deliberaciones de los líderes de la APEC en la ciudad vietnamita de Danang, sella los principios planteados por el país anfitrión al inicio del encuentro, el lunes pasado, con reuniones primero de técnicos y luego de ministros de Comercio y Relaciones Exteriores.

Los dirigentes de las 21 economías se comprometieron a promover un crecimiento inclusivo y sostenible, estimular la competitividad de las Pymes, potenciar una mejora de la seguridad alimentaria y promover la sustentabilidad agrícola para hacer frente al cambio climático.

“Tenemos la determinación de construir una región pacífica, estable, interconectada y dinámica en Asia Pacífico que tenga en su centro a la gente y los negocios”, dijo el presidente de Vietnam, Tran Dai Quang (Foto, izq., junto a Trump, Xi y el premier australiano Turnbull), en declaraciones a la prensa al término del encuentro. Quang evitó hacer referencias a las discrepancias con Estados Unidos, por cuya oposición, se postergó, el miércoles, la firma del acuerdo. El presidente Trump, en su debut en una cumbre de la APEC y de una gira por Asia, se expresó ayer en el foro a favor del bilateralismo, y su influencia como el líder de la economía más grande del grupo y del mundo se hizo patente en el comunicado final.

En el documento, firmado al término del encuentro, los líderes del grupo se pronunciaron a favor de un comercio “no discriminatorio, recíproco y mutuamente ventajoso” que ponga fin a “prácticas comerciales injustas”.

“Llamamos con urgencia a eliminar subsidios y otros tipo de ayudas de gobiernos y entidades relacionadas que distorsionan el mercado”, sostuvo la declaración. Además, de Vietnam, el APEC está formado por Australia, Brunei, Canadá, Chile, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Rusia, Singapur, Taipei y Tailandia.

 

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“En este round ganó el sistema, hay que estar preparados para el próximo”

Uno de los principales protagonistas de la región en la última década analiza el retroceso de las fuerzas populares en Brasil y la Argentina, el desafío que implica la crisis venezolana y las alternativas de futuro.

 

La revista estadounidense Foreign Policy definió, en el año 2009, a Celso Amorim como el mejor Ministro de Relaciones Exteriores en el mundo por su trabajo en el posicionamiento de Brasil como actor global. Comprender el momento de auge que transitaba Brasil podía entenderse en tres figuras, mencionaba el artículo, el liderazgo y carisma del presidente Lula da Silva y sus principales espadas ministeriales, Dilma Rousseff y Celso Amorim. Esta charla –que podrá verse completa en Latinoamérica Piensa esta noche, a las 22.00 horas, por el Canal A24– se hizo en el Instituto Lula, en San Pablo, en un Brasil golpeado, con su democracia jaqueada y en pleno auge de las políticas neoliberales que afectan a los sectores más humildes. Pero también en un Brasil que resiste el ajuste y la tradicional concentración de riqueza desde sus movimientos sociales, organizaciones sindicales y partidos populares. La anomalía que significó Lula y el Partido de los Trabajadores es una luz de esperanza para la mayoría popular del Brasil.

–¿Cómo analiza el presente de Latinoamérica frente al golpe parlamentario en Brasil y el avance de las fuerzas conservadoras?

-Es un momento especialmente difícil. Lo que pasó en Brasil es muy grave. Cuando tengo que explicar a mis amigos argentinos digo que es como un cambio de Kirchner a Macri sin una elección de por medio. Es mucho más grave por la falta de legitimidad del gobierno. Es un momento difícil para toda Sudamérica que tiene que ver con la crisis de la economía mundial. Existe mucha interferencia externa que hace que todo eso sea muy complicado.

–La amenaza de agresión de Trump a Venezuela sintetiza la agenda de los EEUU, la prepotencia reafirmada, inclusive a partir de una oratoria que no tiene velo alguno. Muchas veces la influencia de los EE.UU. en nuestros países era subterránea, era ocultada, y hoy tenemos la mirada de un Presidente que no tiene ningún problema en hablar de intervención militar.

–Eso demuestra nuestro debilitamiento como región, eso no hubiera pasado hace cinco o seis años con Kirchner, Lula, Evo. Inmediatamente hubieran llamado a una reunión de Unasur para considerar esta amenaza, independientemente de los méritos de la situación de Venezuela, esa es otra cuestión que se puede mirar, pero no hay reacción o declaración del Mercosur que hable de todos los problemas de Venezuela. Una amenaza de agresión no solamente es violatoria, digamos así, de nuestra vecindad, sino que es violatoria de la propia carta de las Naciones Unidas.

–El debilitamiento que se produce en el proceso de integración de nuestros países y en la propia agenda regional tiene un correlato en el cambio de gobiernos pero también desnuda la incapacidad de consolidar los procesos de integración durante los gobiernos progresistas.

–Yo estoy muy a favor de la autocrítica pero no creo que este debe ser el caso. El tiempo ha sido corto, empieza con Duhalde incluso antes de Kirchner, hasta el final de Cristina, se inicia con Lula hasta el final de Dilma. Son 12 o 13 años, no es mucho tiempo en términos de historia para consolidar un proceso. Yo creo que es casi un milagro lo que logramos hacer en términos de creación, primero de la Comunidad Sudamericana de Naciones, después Unasur, el fortalecimiento del Mercosur, los países que entran como asociados, los que quieren ser miembros plenos. Todo eso ha sido muy fuerte en poco tiempo, pero para consolidarse necesitas 30 años. Claro, quizás podríamos haber hecho algo más pero creo que el resultado no hubiera sido otro, lo que necesitamos es prepararnos para el futuro.

–¿Y era posible imaginar que se podía retroceder una década en un año como uno tiene la sensación que ocurre en nuestros países?

–Yo soy un ingenuo profesional. Siempre dije, ser pesimista suena más inteligente pero el gran desafío es ser optimista y también ser realista y a largo plazo sigo siendo optimista. Pero no era posible pensar que todo fuera de la manera que ocurrió en Argentina o en Brasil, unos con elección, otros sin elección, la propia crisis de Venezuela. Quizás se podía ganar o perder la elección, como hay una gran influencia del poder económico en nuestro país, pero una cosa ilegítima como tenemos, no creía que fuera posible. Es el peor momento desde el gobierno militar de los setenta.

–Del Brasil que impulsaba la institucionalización de los Brics, que fue un actor central en impedir el ALCA en Mar del Plata en 2005, al Brasil que vuelve a sufrir mucha injerencia de los EE.UU., ¿cómo imagina el corto plazo del Brasil como actor regional?

–A muy corto plazo con este gobierno lo veo muy mal. Afortunadamente hicieron menos cosas malas que lo que anunciaron, por ejemplo no fueron capaces de cerrar las embajadas en Africa. Pero en América latina es un desastre y, digamos, la política de condena en relación a Venezuela hizo que Brasil no sea en realidad un actor en ese proceso.

–Venezuela es un caso muy complejo. ¿Cuál sería el camino que deberían asumir nuestros gobiernos para intentar fortalecer el diálogo y lograr que disminuya el conflicto en ese país?

– Lograr ayudar no es sencillo. Lo primero es intentar comprender que Venezuela, como el resto de Latinoamérica –pero ahí de manera muy marcada– es una sociedad muy desigual. Por un lado, aquellos que se beneficiaban directamente del petróleo, que vivían como si estuviesen en EE.UU., como ocurría en el pasado, la parte de la clase media alta, y por el otro la mayoría, al mismo tiempo, viviendo en la pobreza y la exclusión.

Surge Chávez e impulsa un gobierno que está destinado a los pobres y eso creó un problema enorme además del problema internacional. Hay que entender esa complejidad y que la raíz de los problemas venezolanos está en esa profunda desigualdad, en una élite que siempre fue golpista. Eran democráticos porque había dos partidos que tenían la misma visión, que eran dos ramas de la oligarquía que se cambiaban el poder. Incluso yo estuve una vez cuando fui canciller en el gobierno de Caldera y en un almuerzo en la embajada de Brasil con los empresarios, lo que se hace normalmente, en un determinado momento empezaron a discutir esencialmente entre ellos como si yo no estuviera ahí, como si el embajador no estuviera ahí, sobre posibilidades de golpe. Golpe contra Caldera, ¡no era Chávez! era Caldera, ni se puede decir que era de centroizquierda, era un hombre de centro pero liberal. El pueblo no contaba para nada, entonces es necesario comprender la raíces profundas de la crisis, no para decir que Maduro está correcto en todo, pero si uno no comprende eso, si uno toma solamente, digamos, un hecho, la Constituyente, que aunque le guste o no le guste, no va a comprender, no va a ayudar, y para comprender y ayudar, uno tiene que promover el diálogo, pero con esa comprensión profunda de que, más allá de que quizá cometió errores, los cambios del chavismo en favor de las poblaciones más pobres en materia de salud, en materia de educación han sido sustantivos. Todo eso tiene que ser tomado en cuenta, ¿Cómo hacerlo? Muy complejo, pero países como Argentina, Brasil y Colombia, tienen que estar involucrados.

–¿Cómo evalúa el rol de la OEA en la crisis venezolana?

–Siento mucho hablar de mi amigo Almagro (Secretario General de la OEA) que es una persona con quien tengo personalmente una buena relación, incluso me llamó para ser, en un cierto momento, observador en Haití. Las declaraciones de Almagro son lamentables y solamente hacen aumentar la resistencia. Cuando creamos el grupo de amigos de Venezuela, por la crisis, que empezó en 2002 por el golpe y se prolongó en 2003 y 2004, cuando Brasil formó ese grupo de amigos puso a EE.UU. (Argentina aún no quería), Chile, México y dos países europeos, para no parecer muy Doctrina Monroe, y logramos tener el referendum revocatorio y también la participación de la OEA en la época. La única exigencia que hizo Chávez fue que el jefe de la delegación fuera brasileño, bueno, era nuestro embajador, lo fue de (Fernando Henrique) Cardoso, no era ningún bolivariano ni mucho menos. Ahí se hizo un referéndum que ganó Chávez y fueron cosas que se pasaron con normalidad, con todas las tensiones que existen siempre en Venezuela. Hoy eso es impensable, la OEA creo que no tiene ningún rol.

–¿Cuál piensa que ha sido la injerencia de los EE.UU. en el golpe parlamentario a Dilma Rousseff?

–Lancé mi último libro en los EE.UU., Acting Globally, con apoyo de Noam Chomsky, y en varias partes decía, un poco en broma, que “hoy solamente creo en teorías conspirativas”. No es posible tanta coincidencia. El espionaje que hubo con la presidenta Dilma, en Petrobras, en el Ministerio de Minería y Energía. No estoy diciendo que lo malo no debe ser analizado, pero todo ha sido muy coordinado. Hay que preguntarse cómo ha sido posible todo junto, ese no soy yo, es Snowden, después Wikileaks. Todo es muy curioso en el caso de Brasil, Petrobras es obvio, petróleo, pero también energía nuclear. Brasil no tiene armas nucleares e íbamos a tener un submarino de propulsión nuclear basado en un sistema de enriquecimiento de uranio, todo desarrollado en Brasil; y ahora, el Almirante que era el padre de todo el sistema está en prisión. No sé si hizo alguna cosa rara, probablemente puede ser que haya hecho alguna cosa rara, pero es todo mucha coincidencia.

Con el liderazgo de Brasil, si lograba consolidarse un bloque sólido sudamericano, se podría haber cambiado la fotografía de poder de la posguerra.

– Hacer de América del Sur un actor global, que no era. América del Sur era el patio trasero. La revista The Economist colocó en su tapa el mapa de las Américas en la posición contraria, el sur al norte, y el título era “Nobody’s backyard” (El patio trasero de nadie). O sea que era verdad que América del Sur empezaba a tener una personalidad, que tenía una posibilidad de influencia en las acciones globales, eso era la gran cosa. Mujica lo percibió cuando Lula vino de Irán, le dijo que eso era un motivo de gran importancia para todos nosotros porque América del Sur iba a tener más influencia y creo que eso, cuando se percibió, inicialmente se enfrió un poco en relación al propio acuerdo con Irán, que quien lo pidió fue EE.UU. Lo que logramos hacer con Turquía era exactamente lo que EE.UU. había pedido y ahí volvimos para atrás, y ahí, con Dilma también intentaron en el inicio pero después dijeron que tenían que cambiar, en Argentina lo mismo. Es difícil. Había una canción que les gustaba a mis hijos, un rock and roll que dice “I fought the law and the law won” (Peleé contra la ley y ganó la ley), me gusta decir que “We fought the system” (Peleamos al sistema). En este round ganó el sistema, pero va a haber muchos rounds. Tenemos que estar preparados para el próximo.

 

* Rector de UMET - @trottanico

 

 

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