Miércoles, 15 Junio 2016 06:37

Brexit: el voto histórico

Brexit: el voto histórico

El 23 de junio los pueblos del Reino Unido votarán sobre una de las disyuntivas de mayor importancia en su historia reciente: ¿debe o no el Reino Unido permanecer en la Unión Europea? El debate se ha polarizado y las implicaciones político-económicas de esta decisión van más allá de las fronteras europeas.

Las encuestas indican que la opinión en favor de una salida o Brexit, como se le ha ido llamando al combinar las palabras "Britain" y "exit" ha ido ganando terreno. Las empresas encuestadoras fallaron en sus pronósticos el año pasado sobre las elecciones en el Reino Unido (UK, por sus siglas en inglés), pero hoy la tendencia en favor de la Brexit es un hecho contundente. La repulsión a permanecer en la UE se fortalecerá seguramente por la publicación este lunes en The Sun, el tabloide londinense de mayor circulación de un espectacular llamado a votar por la Brexit.

¿Cuál será el efecto de una decisión en favor de la Brexit sobre el estancamiento y la prolongada crisis que hoy sufre la economía europea y el propio Reino Unido? Dicha crisis en Europa se ha agravado por la aplicación de una política macroeconómica que se apoya en la austeridad fiscal, más reformas estructurales neoliberales y una inyección de liquidez que no puede transformarse en crédito para la producción y el consumo. El impacto de la Brexit es incierto, pero muchos indicadores apuntan en la dirección de una mayor desestabilización para la economía europea. Ciertamente la decisión de abandonar la Unión Europea será un golpe a la ya muy discutida credibilidad de la Comisión en Bruselas y a las medidas promovidas activamente por Alemania.

Más allá de estos aspectos políticos están los datos duros sobre la crisis bancaria en Europa. La integración financiera entre los mercados europeos y lo que acontece en la City londinense es estrecha y serían muchas las repercusiones de una eventual salida. La espina dorsal del sistema bancario descansa en la capacidad de los bancos para acceder a mercados profundos con fácil acceso a una mayor liquidez. Hoy el flujo de préstamos interbancarios en Europa sigue estando perturbado por la fuerte desconfianza sobre el estado real de sus hojas de balance. Muchos bancos italianos y españoles, por ejemplo, se mantienen en una situación de gran fragilidad, para decirlo en términos diplomáticos, y sus esfuerzos para obtener fondos y apuntalar su estructura no están dando buenos resultados. La Brexit tendría el efecto de agravar esta desconfianza porque aumentará la incertidumbre mientras se rescribe el régimen regulatorio sobre transacciones con el Reino Unido.

En la actualidad se discute el sistema europeo unificado de pagos (SEPA, por sus siglas en inglés). El SEPA propone armonizar y estandarizar operaciones de bancos y cámaras de compensación para todos los países de la UE. La Comisión en Bruselas señala que tendría enormes beneficios (unos 227 mil millones de euros) en términos de acceso a líneas de crédito y mayor liquidez. Una salida de la UE podría excluir a los bancos ingleses de la fiesta y añadir desventajas a las operaciones en libras esterlinas en el mediano plazo.

Por el lado de los flujos comerciales, la Brexit también tendría efectos importantes. El resto de la Unión Europea mantiene un saldo positivo en la balanza comercial con el Reino Unido de 100 mil millones de euros. Si el pronóstico de muchos analistas sobre la reducción de la tasa de crecimiento en el Reino Unido se cumple, las exportaciones de la UE tenderán a disminuir, lo que no implica nada bueno para las economías de Europa continental.

Los que impulsan la Brexit argumentan que las aportaciones del Reino Unido al presupuesto de la Unión Europea es un dispendio absurdo que sólo sirve para alimentar a la euro-burocracia. La aportación asciende a 14 mil millones de euros, pero el Reino Unido recibe de Bruselas unos 7 mil millones de euros en forma de subsidios agrícolas y para desarrollo regional. La brecha en el presupuesto europeo tendrá que llenarse con un aumento de las aportaciones de Alemania principalmente. El "ahorro" para el Reino Unido es una parte marginal de su PIB. Además, la salida de la UE acarrearía costos importantes para la economía del Reino Unido porque muchos planes de inversión podrían ser reconsiderados.

Este tema de los flujos de inversión no puede ser ignorado. En la actualidad el Reino Unido recibe unos 23 mil millones de euros anuales de inversión extranjera directa. Pero muchas encuestas sobre grupos corporativos revelan que 72 por ciento de los inversionistas europeos acuden al Reino Unido precisamente porque tiene acceso al mercado de la UE. De romperse este vínculo, los inversionistas podrían desviar sus capitales hacia otros destinos.

La Brexit cerraría la puerta a una participación eficaz en favor de reformas al sistema de integración europeo. En el corto plazo fortalecerá las tendencias del populismo de derecha que ya representan una amenaza a la estabilidad en Europa y en el mundo entero, incluidos los desplantes de Trump en Estados Unidos.

Twitter: @anadaloficialBrexit: el voto histórico
Alejandro Nadal
El 23 de junio los pueblos del Reino Unido votarán sobre una de las disyuntivas de mayor importancia en su historia reciente: ¿debe o no el Reino Unido permanecer en la Unión Europea? El debate se ha polarizado y las implicaciones político-económicas de esta decisión van más allá de las fronteras europeas.

Las encuestas indican que la opinión en favor de una salida o Brexit, como se le ha ido llamando al combinar las palabras "Britain" y "exit" ha ido ganando terreno. Las empresas encuestadoras fallaron en sus pronósticos el año pasado sobre las elecciones en el Reino Unido (UK, por sus siglas en inglés), pero hoy la tendencia en favor de la Brexit es un hecho contundente. La repulsión a permanecer en la UE se fortalecerá seguramente por la publicación este lunes en The Sun, el tabloide londinense de mayor circulación de un espectacular llamado a votar por la Brexit.

¿Cuál será el efecto de una decisión en favor de la Brexit sobre el estancamiento y la prolongada crisis que hoy sufre la economía europea y el propio Reino Unido? Dicha crisis en Europa se ha agravado por la aplicación de una política macroeconómica que se apoya en la austeridad fiscal, más reformas estructurales neoliberales y una inyección de liquidez que no puede transformarse en crédito para la producción y el consumo. El impacto de la Brexit es incierto, pero muchos indicadores apuntan en la dirección de una mayor desestabilización para la economía europea. Ciertamente la decisión de abandonar la Unión Europea será un golpe a la ya muy discutida credibilidad de la Comisión en Bruselas y a las medidas promovidas activamente por Alemania.

Más allá de estos aspectos políticos están los datos duros sobre la crisis bancaria en Europa. La integración financiera entre los mercados europeos y lo que acontece en la City londinense es estrecha y serían muchas las repercusiones de una eventual salida. La espina dorsal del sistema bancario descansa en la capacidad de los bancos para acceder a mercados profundos con fácil acceso a una mayor liquidez. Hoy el flujo de préstamos interbancarios en Europa sigue estando perturbado por la fuerte desconfianza sobre el estado real de sus hojas de balance. Muchos bancos italianos y españoles, por ejemplo, se mantienen en una situación de gran fragilidad, para decirlo en términos diplomáticos, y sus esfuerzos para obtener fondos y apuntalar su estructura no están dando buenos resultados. La Brexit tendría el efecto de agravar esta desconfianza porque aumentará la incertidumbre mientras se rescribe el régimen regulatorio sobre transacciones con el Reino Unido.

En la actualidad se discute el sistema europeo unificado de pagos (SEPA, por sus siglas en inglés). El SEPA propone armonizar y estandarizar operaciones de bancos y cámaras de compensación para todos los países de la UE. La Comisión en Bruselas señala que tendría enormes beneficios (unos 227 mil millones de euros) en términos de acceso a líneas de crédito y mayor liquidez. Una salida de la UE podría excluir a los bancos ingleses de la fiesta y añadir desventajas a las operaciones en libras esterlinas en el mediano plazo.

Por el lado de los flujos comerciales, la Brexit también tendría efectos importantes. El resto de la Unión Europea mantiene un saldo positivo en la balanza comercial con el Reino Unido de 100 mil millones de euros. Si el pronóstico de muchos analistas sobre la reducción de la tasa de crecimiento en el Reino Unido se cumple, las exportaciones de la UE tenderán a disminuir, lo que no implica nada bueno para las economías de Europa continental.

Los que impulsan la Brexit argumentan que las aportaciones del Reino Unido al presupuesto de la Unión Europea es un dispendio absurdo que sólo sirve para alimentar a la euro-burocracia. La aportación asciende a 14 mil millones de euros, pero el Reino Unido recibe de Bruselas unos 7 mil millones de euros en forma de subsidios agrícolas y para desarrollo regional. La brecha en el presupuesto europeo tendrá que llenarse con un aumento de las aportaciones de Alemania principalmente. El "ahorro" para el Reino Unido es una parte marginal de su PIB. Además, la salida de la UE acarrearía costos importantes para la economía del Reino Unido porque muchos planes de inversión podrían ser reconsiderados.

Este tema de los flujos de inversión no puede ser ignorado. En la actualidad el Reino Unido recibe unos 23 mil millones de euros anuales de inversión extranjera directa. Pero muchas encuestas sobre grupos corporativos revelan que 72 por ciento de los inversionistas europeos acuden al Reino Unido precisamente porque tiene acceso al mercado de la UE. De romperse este vínculo, los inversionistas podrían desviar sus capitales hacia otros destinos.

La Brexit cerraría la puerta a una participación eficaz en favor de reformas al sistema de integración europeo. En el corto plazo fortalecerá las tendencias del populismo de derecha que ya representan una amenaza a la estabilidad en Europa y en el mundo entero, incluidos los desplantes de Trump en Estados Unidos.

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¿El FMI contra los chicos malos de la troika?

El portal de Wikileaks ha dado a conocer la versión estenográfica (oficial) de una importante teleconferencia sobre las negociaciones entre Atenas y la troika. El tema de la conferencia se relaciona con el incumplimiento de las metas de política fiscal impuestas al gobierno griego y sobre la posible salida de Grecia de la unión monetaria. Algunos piensan que la conferencia revela grietas cada vez más profundas en las posturas de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y el propio FMI).


La conferencia se llevó a cabo hace dos semanas entre altos funcionarios del FMI: el director de la oficina para Europa, la jefa de la misión para Grecia y otra funcionaria del Fondo en Washington. La discusión está dominada por la preocupación que tiene el FMI en relación a lo que considera metas irrealistas en materia de superávit fiscal que la Comisión Europea y Berlín insisten en imponer a Grecia.


Desde hace algún tiempo el FMI está tratando de enviar un mensaje claro al resto de la troika. Al parecer el organismo considera que la situación en Grecia solamente puede resolverse mediante una quita significativa en su deuda. Al mismo tiempo ha terminado considerando que es necesario relajar las metas de superávit fiscal. Pero tanto Alemania como la Comisión en Bruselas han rechazado tajantemente la idea de quitas adicionales a la deuda griega por juzgar que ya se han hecho todos los recortes posibles. Y, en lo que concierne a las metas de superávit fiscal la Comisión en Bruselas insiste en que falta mucho terreno que recorrer en Atenas, en especial en el espinoso tema del régimen de pensiones. Además, Bruselas y Berlín consideran que hay varias reformas estructurales sobre las cuales el gobierno de Tsipras no ha terminado de actuar. Muchas de esas reformas se traducirán en mayores recortes en la prestación de servicios básicos para la población, además de incrementos en varios impuestos.


Las negociaciones para resolver de manera durable el problema de la crisis en Grecia siguen empantanadas. Es evidente que los altos funcionarios del FMI se han dado cuenta de que el impacto del recorte fiscal (la austeridad) ha sido mayor de lo que nadie en ese venerable organismo esperaba hace apenas un par de años. Los efectos de la austeridad sobre el crecimiento hacen que la relación deuda/PIB aumente de manera explosiva y por eso reclama el FMI actuar de manera simultánea sobre el castigo fiscal y sobre el monto de la deuda. Es una cuestión de gradación: el FMI no ha cambiado la esencia de su diagnóstico sobre las causas de la crisis y la medicina amarga que debe tomar el pueblo griego para superarla. Sólo está tratando de cuidar de que a los médicos que administran la receta no se les pasen las cucharadas.


El ministro de finanzas alemán, el señor Schäuble, ha hecho saber en repetidas ocasiones que la mejor solución pasa por la salida de Grecia de la unión monetaria (incluso ha llegado a insinuar que estaría preparado para pedir el apoyo del Bundestag para subsidiar dicha eventualidad). Por supuesto, esto necesitaría un plan bien diseñado para la transición ordenada hacia la nueva moneda griega. Está por verse si las instituciones europeas (incluyendo el Banco Central Europeo) están dispuestas a intentar un proyecto de esta naturaleza.


Si la filtración de este documento buscaba calmar los ánimos en Atenas, haciendo pensar a los negociadores griegos que el FMI podría ayudar a mitigar el fanatismo del resto de la troika, el objetivo no se ha cumplido. Ayer mismo el gobierno griego demandó explicaciones al Fondo preguntando si la postura oficial del organismo consistía en provocar condiciones de una bancarrota nacional justo antes del referendo en Inglaterra. La señora Lagarde no tardó en responder que la estrategia del FMI no descansa sobre amenazas, pero la historia de las intervenciones del organismo en América Latina y varios pasajes en el documento filtrado indican lo contrario. El intento de jugar al “buen miembro de la troika” en contra de los malos (Bruselas y el BCE) ha fracasado.


Por cierto, el documento filtrado revela que las negociaciones entre Grecia y la troika se verán complicadas por dos factores adicionales. El primero es el referendo sobre la permanencia de Inglaterra en la Unión Europea. Esa votación, prevista para el 23 de junio, podría desembocar en lo que se ha denominado la Brexit. La troika no querrá forzar la mano obligando a Atenas a doblegarse a nuevas condiciones humillantes por miedo a influir en el voto en Inglaterra.


Las negociaciones sobre Grecia también se están viendo afectadas por la grave crisis de refugiados y migrantes en Europa. La posible salida del país helénico de la unión monetaria haría muy difícil que Atenas cumpla con las ideas que algunos políticos tienen sobre el control del flujo de migrantes. Quizás esa es la última carta en poder de los griegos en las negociaciones con la troika.


A siete años de haber estallado la crisis en Grecia, la medicina neoliberal no sólo no ha funcionado, sino que sigue profundizando la recesión.


Twitter: @anadaloficial

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Domingo, 21 Febrero 2016 05:43

La reunión de la Celac en Quito

La reunión de la Celac en Quito

La reunión de Quito se inició con un discurso particularmente claro de Rafael Correa. Por una parte, criticó la dominación del mercado, fuente de las desigualdades en el continente, y denunció el mito del libre comercio y de los tratados del mismo nombre. Por otra parte, recordó la declaración de América Latina como zona de paz, bajo la presidencia de Raúl Castro. Él afirmó también que la Celac, con el tiempo, remplazará a la OEA. La reunión fue un éxito, reafirmando la posibilidad de una integración pluralista y de algunos pasos, si no anti-sistémicos, por lo menos antihegemónicos, tales como una nueva arquitectura financiera y una mejor redistribución de la riqueza.


Para los procesos de integración latinoamericana hubo desde el principio una doble tendencia, una que empezó con la Conferencia de Panamá, llamada por Simón Bolívar en 1824, y la otra que se inspiró de la doctrina Monroe en 1823. La lucha entre las dos se desarrolló durante los dos siglos pasados. Para la última, la integración hacia el norte significa un proceso dependiente del centro imperial. Es particularmente después de la Segunda Guerra Mundial que se institucionalizó este modelo, con la constitución de la OEA (1948) precedida un año antes por su ala militar, el TIAR (1947). El proyecto abortado del ALCA (1968) tenía por función de completar esta triada. La Alianza para el Progreso, lanzada en los años 60 por el presidente Kennedy, quería realizar una serie de reformas, favorables a una integración norte-sur. Varias otras iniciativas se inscribieron en la misma orientación, como el Plan Puebla Panamá en América Central y el IIRSA (Iniciativa por la Integración de las Infraestructuras de América latina) en América del Sur.


Las anteriores iniciativas de esta tendencia fueron la Alianza del Pacífico (2015), con México, Colombia, Perú y Chile, Estados Unidos, Canadá y los pases del este asiático, menos China, y el Mercado Integrado Latinoamericano (Mila) creado en 2011 entre Perú, Chile y Colombia, para reducir los costos de capital, especialmente en la minería, energía y transporte. Estas últimas iniciativas son claramente estrategias de oposición a los otros esfuerzos de integración, como el Mercosur, la ALBA y hasta la Unasur y la Celac. Con esta corriente integradora hacia el norte debemos recordar que la dependencia es tal en varios sectores, que, por ejemplo, América Latina pierde hasta su capacidad de producir sus propios alimentos.
Al contrario, hubo otras iniciativas con diferentes orientaciones económicas y políticas. Para empezar, podemos citar la Cepal (1948), que no fue instituida por las naciones latinoamericanas, sino por Naciones Unidas y que tiene una dimensión realmente latinoamericana. En 1964 se inició la constitución del Parlamento Latinoamericano que en 1987 se institucionalizó y que tiene 28 países miembros. La afirmación de lo que José Martí llamaba nuestra América estaba presente. En 1973 se fundó el Caricom, la Comunidad del Caribe, con un proyecto bastante completo de integración, no solamente económica, sino también administrativa y con instrumentos jurídicos. Un primer paso en el orden económico continental fue el SELA (1975) con 28 países de América Latina y del Caribe. El Aladi, en 1980, se centró sobre el comercio agropecuario y la preservación del medio ambiente. El Grupo de Río (1986) fue constituido como mecanismo de consulta, al principio con ocho países, después de las experiencias del Grupo de Contadora sobre los conflictos de América Central. Esta última experiencia resultó también en la fundación del Parlamento Centroamericano, el Parlacen, en 1987.


El Mercosur, en 1991, reunió cuatro importantes economías del Cono Sur, más cinco asociados (1991). Sobre una base regional interna nació la CAN (la Comunidad Andina). En 2004 se fundó la ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América), reagrupando 10 países de Latinoamérica y del Caribe. Unasur, la Unión de Estados del Sur, con 12 países, nació oficialmente en 2008. El Sucre (Sistema Unificado de Compensación Regional), principio de una desvinculación del dólar, y el Fondo del Sur, todavía en preparación, serán instrumentos claves para el funcionamiento del Banco del Sur, que fue constituido oficialmente en 2009, vinculando a siete países. En 2011, un paso nuevo e importante se realizó con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELA), reuniendo 38 países de la región y heredera del Grupo de Río y de la CALC. Todos esos esfuerzos cumplen con lo que dice la constitución boliviana: unir a todos los pueblos y volver al Abya Yala que fuimos.


Los pasos hacia la integración no fueron solamente los de la sociedad política o de los mercados. También varios sectores de la sociedad civil tomaron iniciativas en este sentido. Basta citar algunos ejemplos, como la CLAT en la esfera sindical, la CLOC para el mundo campesino, el Celam (Consejo Episcopal Latinoamericano, la Clar (Conferencia de Religiosos y Religiosas). Para las ciencias sociales, el papel de la Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) y la Clacso, para la investigación han jugado un papel muy importante. Para la cultura se puede señalar La Casa de las Américas, en Cuba.


Una reflexión sobre el proceso de integración latinoamericana nos lleva a descubrir una doble dinámica. Hay primero una evolución progresiva hacia una autonomía del continente frente al norte, que se traduce por un gran número de instituciones tanto económicas como políticas, que a veces son algo dispersas y repetitivas, pero que manifiestan una línea clara. Evidentemente esta orientación se afronta con la resistencia y a veces las contraofensivas de Estados Unidos, con aliados locales que tienen intereses económicos y políticos como intermediarios. La crisis del imperio, interna y externa, ayuda el continente latinoamericano a consolidar su autonomía, pero el combate está lejos de ser terminado. De hecho asistimos a nuevas ofensivas que, por una parte, refuerzan el modelo exportador de energía fósil y de minerales, en función del agotamiento previsible y, por otra, promueven la agroexportación industrial, en el campo de los agrocombustibles y de la alimentación animal. Una neodependencia económica de tan grande dimensión, dominada por el capital financiero internacional, corre el riesgo de reducir considerablemente los esfuerzos por una integración autónoma.


La segunda dinámica es el paso de metas casi exclusivamente económicas y políticas en el sentido estricto de la palabra, a preocupaciones sociales y ecológicas. Eso se nota en la manera en que varias instituciones, que se suceden en el tiempo, definen sus objetivos. En este sentido la reunión de la Celac en Quito fue un paso en esta dirección.


Por François Houtar, sacerdote católico. Fundador del Centro Intercontinental de la Universidad Católica de Lovaina

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Pepe Mujica: "Los únicos derrotados son los que bajan los brazos, los que dejan de luchar"

Randy Alonso: Muy buenas tardes estimados televidentes y radioyentes. La Mesa Redonda tiene el placer esta tarde de conversar con uno de los políticos más reconocidos de América Latina; amigo entrañable de Cuba, quien está en estos días en La Habana participando en las actividades del Premio Casa de las Américas y también en el Evento Internacional dedicado a José Martí. Un político uruguayo que ha sentado cátedra no sólo por su acción, sino por su verbo; o indistintamente, por su verbo y también por su acción; guerrillero tupamaro, después fue diputado, también Senador, y llegó a la Presidencia de su país. De 2010 a 2015 José Pepe Mujica dejó una huella, una impronta, no sólo en el Uruguay sino también en América Latina.


Bienvenido Pepe a nuestra Mesa Redonda y le propongo que comparta con nuestros televidentes y radioyentes sus experiencias, también sus visiones en los próximos 50 minutos de programa.


José "Pepe" Mujica: Para mí es un placer y un honor volcar algunas reflexiones para este pueblo, al que me unen viejos afectos, viejas tradiciones. Y bueno, si nos tocó ser presidente no tiene mucha importancia. Lo que tiene importancia es el evento que será mañana y pasado.

RA: ¿Qué huellas dejó para Pepe Mujica la trayectoria de cinco años como presidente de Uruguay? ¿Qué aportó a su país y a la política de allí?


JPM: Nuestros pueblos soportan el peso de mucha injusticia a lo largo de muchas décadas de historia y cuando llegamos, sobre todos de las tierras que provenimos, avanzamos con un montón de esperanzas y deseos. Y logramos algunas cosas, pero muchas otras quedaron en el tintero a cuenta de mayor. Creo que nunca se triunfa totalmente, apenas se suben algunos escalones y hay que tener humildad estratégica. Por eso entiendo que los esfuerzos tienen que ser colectivos, intergeneracionales y a largo plazo. Pero, naturalmente, los hombres tenemos una vida que se nos va y quisiéramos poder concretar más.


RA: Acaba de salir un libro llamado Una oveja negra en el poder. ¿Se consideraba usted así?


JPM: Primero, eso del poder es complicado. Ser presidente es en todo caso sentarse en un esquinita del poder. Ningún presidente del mundo actual puede considerarse dueño del poder. El poder es una cosa mucho más vasta, que nos trasciende en sociedades donde la riqueza está muy concentrada, donde hay una globalización creciente que hace que decisiones tomadas a miles de kilómetros repercutan en el país. Entonces, lo primero es ser un poquito más humilde.


Lo segundo: Sí me he sentido un poco la oveja negra y soy la oveja negra. Porque estoy con las transformaciones que se han dado en la República. Creo que las repúblicas vinieron a la historia de la humanidad para suscribir que nadie es más que nadie. Un papel central de la república es que sus gobernantes vivan como vive la mayoría de su pueblo, no como lo hace la minoría privilegiada.


Pero hay una cultura en la que el hombre tiene que estar rodeado de un soporte material gigantesco y discrepo rotundamente con eso; pero sé que mi sociedad y en cualquier sociedad discrepan conmigo. ¿Verdad? Los presidentes tienen que tener cara de estatua, tienen que tener una gestualidad de señores inmaculados, deben de estar rodeados de un beato, deben de ser misteriosos, como en la lejanía, etcétera. No es culpa de los presidentes, es culpa de ese cortesanismo que tiende a rodear cualquier cosa que tenga poder. Hay como una especie de incitación a la adulación en las sociedades, hacia el poder. Y eso es un rezago de las sociedades monárquicas y feudales, que se nos cuelan adentro de la república: alfombras rojas y en fin.


Toda aquella maqueta de los señores feudales que cruzaban el puente, se iban de cacería, con todos sus vasallos alrededor, nos quedan como rezagos culturales metidos dentro de la República y yo estoy peleado con todo eso. Yo odio el protocolo y sé que choco. Tengo un choque cultural con la gente. Pero yo estoy al final de mi tranco, tengo ochenta años y no puedo cambiar, porque estas cosas no son improvisadas. Hay muchos años de soledad en el calabozo, rumiando estas cuestiones. Yo también fui un joven presuntuoso: usé traje, corbata de moñita y zapatos finos. Tuve todo eso y respeto la chifladura de cualquiera. Jamás se me ocurriría reglamentar la ropa que se tiene que poner la gente, si tienen que tener corbata o no, o si es larga, o corta. Me parece que es increíble que esas cosas se estén discutiendo hoy. Pero parece que en este mundo te tienes que poner una etiqueta. Todavía te ponen en este mundo: ceremonia a las que hay que ir vestido formal.


RA: ¿Qué provocó el giro que lo hizo salirse de su formación familiar de centro derecha, para buscar otras maneras de hacer política, de cambiar al país?


JPM: Yo soy de los escalones más pobres de lo que se puede llamar una clase media incipiente. Y me formé en mis barrios rodeado, me crié en un lugar donde morían las chacras y venían los solares de la vieja clase obrera, de sindicatos anarquistas y gorda de cuero. De los que hacían quintitas con una pala y se pasaban 20 años para construir una casa de a poco. Esos recuerdos no existen más: ni existe la gorda de cuero, ni las tradiciones libertarias, ¿verdad? Se fue.
Pero yo fui joven en ese tiempo y acuné valores que en ese momento no noté, pero que después cuando fui desarrollando conciencia y cultura me ayudaron a interpretar el mundo y pertenezco a eso que se llama izquierda ahora, y quizás merecería otro nombre. Porque eso viene de la Revolución francesa para acá, pero eso existió siempre a lo largo de la historia del hombre: la actitud solidaria del hombre, cooperante con el género humano, que no es un invento moderno. Es el gestor del esfuerzo civilizatorio. La civilización es solidaridad intergeneracional.


Todas las cosas que han sido adelantos sociales de nuestra vida, en algún momento fueron banderas insurreccionales de algunos locos sueltos: la ley de ocho horas o las jubilaciones. Después se incorporaron y lo hicieron de tal modo, que cuando regresaron los gobiernos conservadores, ya no las pudieron echar para atrás. Quedaron como escalones del progreso humano. Esa es la eterna lucha del hombre por el progreso.


RA: En esa lucha usted decía que ha quedado atrás una época y comienza otra. Sin embargo, usted siendo de una época que no es la era digital, fue un impulsor en su país del uso de las tecnologías o las comunicaciones. ¿Qué es lo más importante entonces: la cultura acumulada, la experiencia o la manera de gobernar desde el pensamiento de poder, para políticos y gobernantes hoy?


JPM: En esta cuestión existen dos capítulos importantes. El gestionar el día a día, el cómo marchan las cosas; que tiene mucha de tecnología y de compromiso técnico con la sociedad. Pero no alcanza, la política es también otras cosas. El verdadero liderazgo es aquel que hace pensar, o que lo provoca y llena de interrogantes. Naturalmente, desde el punto de vista nuestro, el que cultiva esperanzas. El horizonte no puede ser el egoísmo. El horizonte tiene que ser permanentemente la apuesta a una esperanza creativa, y que tiene que ser en el fondo positiva. Eso no quiere decir que la concretemos a la vuelta de la esquina, pero si vivimos sin esperanza no tiene sentido la vida. Por lo menos desde el ángulo nuestro. Eso supone una cultura del compromiso, y esa cultura es una oveja negra en el marco de las culturas con las que convivimos.


Pudimos y debimos avanzar más en la integración


RA: Vivimos momentos importantes para América Latina. Venimos de quince años de triunfos sostenidos de la izquierda en el continente y sin embargo, cerramos el 2015 con las victorias de la derecha en Argentina y Venezuela. Algunos hablan del fin del ciclo progresista, ¿cómo ve usted estas perspectivas? ¿Cuáles son los desafíos que tiene la izquierda en el poder en esta región?


Es probable que mucha gente discrepará con lo que yo te diga. Pero mi manera de ver la historia humana es un eterno dilema y una lucha continua entre lo que se puede llamar la cara conservadora de la humanidad y la cara solidaria de tendencia igualitaria que lleva la propia humanidad. Eso que llamamos izquierda con el pomposo término moderno, pero que para mí es uno de los derroteros constantes de historia humana, nunca triunfa totalmente. Porque tampoco eso que llamamos derecha puede triunfar totalmente. Es hora de asumir una humildad estratégica. Nunca llegamos a un Arco de Triunfo, y desde el punto de vista de la izquierda, no podemos decir que la obra está terminada. Porque en nuestro propio devenir apuntalamos escalones de lo igualitario, pero de vez en cuando le prendemos vela a lo conservador, porque no podemos escapar de la realidad.


Por ejemplo, lucho por trabajo para la gente de mi pueblo como presidente, y le tengo que dar ventaja a las inversiones que vienen de afuera. Y tengo que hacerlo porque tengo que generar trabajo para mi gente. Pero le estoy dando ventaja a los que ya tienen muchos recursos económicos, con lo cual estoy ayudando a la concentración de la riqueza. De ese círculo infernal no se puede salir así como así, y hay que ser consciente de ello.


Cuando tengo que salir a buscar inversiones afuera. Porque tengo que invertir para movilizar la economía de mi país y para darle trabajo a mi gente, estoy ayudando al enriquecimiento de gente que ya es rica.


Esto es lo que quiero transmitir: no somos tan fuertes como podemos pensar; ni tan independientes. Pero a su vez la gente de la derecha, los más conservadores, como Macri, ¿crees que podrá arrasar con hechos del progreso social que ya están instalados en los trabajadores argentinos? Que se siente a tomar la siesta. Es imposible, inamovible. Ya es de ahí hacia adelante.


Esta es la lucha humana: nunca triunfamos, tampoco los otros. Por eso los únicos derrotados son los que bajan los brazos, los que dejan de luchar. Los que a pesar de perder tienen el coraje de volver a empezar, nunca son derrotados, pero nunca van a ser triunfadores absolutos.


RA: Eso que está ocurriendo ahora cómo puede impactar, en su opinión, el proceso de integración.


JPM: En realidad las políticas de integración han sido mucho más declamatorias que efectivas salvo algunas gestualidades solidarias acá, en el Caribe, pero que tampoco pudieron crear complementariedad de carácter económico. Todavía el estado nacional está muy metido en cada uno de nosotros, en nuestra cultura y los gobiernos tienen que administrar su tiempo y la agenda de integración no la abrazamos con la fuerza que hubiera requerido. En realidad, si no avanzamos más no es por culpa de la derecha, es por la impotencia nuestra. Hay que ser autocrítico. Pudimos y debimos haber avanzado más y no lo hicimos.


Esta discusión la tuve en una mesa importante en San Pablo con empresarios, donde no les reproché –por supuesto- que eran capitalistas. No le voy a pedir a poderosos señores burgueses que sean socialistas, lo que les pedía era que no salieran a colonizar sino que fueran a buscar el diálogo. En todo caso, por ser los más fuertes de América Latina tenían que buscar en el resto de los países, no comérselos, sino buscar aliados para multiplicar la fuerza en un mundo de empresas transnacionales. ¿Verdad? Pero no creo que los empresarios vayan a pelear por la integración porque su preocupación central es llegar a fin de mes, pagar, tener rentabilidad.


Esa es una cuestión de la política y la política tiene cortos plazos y tiene respuestas electorales, entonces cada gobierno está preocupado en cómo le va en las elecciones que vienen. A eso es a lo que me refiero cuando digo que no pudimos trascender el estado nacional, aunque hubo fenómenos como Chávez, que soñaban y empujaban el carro mucho más allá.


Pero, en primer término están compartimentadas las universidades en América Latina. Si no comenzamos por integrar la academia y los cerebros, sino integramos la inteligencia nunca vamos a integrar la realidad. Es espantoso que un ingeniero que se educa acá no pueda trabajar allá. No tenemos una investigación en común y perdemos nuestros hijos más calificados porque nos los llevan para el mundo rico. Dependemos en el campo de la investigación y en el campo del conocimiento, y lo poco que hacemos está como parcelado. En fin, hay mucho por delante.


De todas maneras hay otro fenómeno mucho más peligroso. Me puedo equivocar, pero tengo la impresión de que aquel sueño, que arrancó hace muchos años en punta del Este (que iba a desembocar en la OMC), una liberación progresiva del comercio mundial con reglas comunes: esa época se fue. A cambio de eso asistimos a la aparición de gigantescos bloques como grandes unidades, como la Comunidad Económica Europea, como lo que pretende hacer Estados Unidos con el Acuerdo del Pacífico, que más que acuerdos para la integración da la impresión que son acuerdos para golpes para frenar la competitividad de China. De ser así corremos el riesgo de que creen una tensión a largo plazo que es irrespirable en el mundo.


Hay más de 300 tratados de libre comercio firmados en el mundo y otros tantos discutiéndose, es decir, que lo que menos hay en el mundo es libre comercio. Es una locura. Esto llena a la economía mundial de incertidumbre, de barreras y de topetazos; y nos encontramos como postre esta cuestión del petróleo que amenaza lo poco que estuvimos repuntando para lograr fuentes de energías alternativas que no agredieran al Medio Ambiente. Se puede hacer todo trizas si continúa esta guerra del petróleo barato. Yo no sé si la conciencia de la gente se da cuenta de lo que está en juego. El petróleo barato es una alerta contra el Medio Ambiente porque la política de generar energía eléctrica en base al viento, a la luz, etc queda francamente y económicamente amenazada.


Bueno, con esa incertidumbre la economía es bastante difícil de prever. ¿Verdad? No he encontrado a ningún analista que pronosticase este precio del petróleo, tampoco lo que pasa con el dólar.


RA: Hay un presidente del Banco Central Uruguayo que decía que la economía se ha vuelto tan impredecible que ya la meteorología parece una ciencia exacta.


JPM: Si, si. Algo de eso hay. Se nos presentan factores que lo alteran todo. Entonces uno puede hacer análisis crítico pero con el diario del lunes. Si uno supiera de esto, bueno... ¿por qué desarrollamos tal cosa y tal cosa y tal cosa?... y desarrollábamos porque el petróleo estaba a 80 ó 100 dólares el barril. ¡120! Sencillamente. Eso debe estar pasando en muchas partes del mundo.


RA: Son muchas las dinámicas, por supuesto, que entran en ese proceso de integración, sin embargo ha habido muchos acontecimientos en América Latina que me parece que dan una esperanza y también marcan estos últimos años de la región. Estoy pensando, por ejemplo, en el proceso de paz entre el gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de ese país, un proceso que está ahora –al parecer- en sus momentos finales. ¿Cómo usted valora ese proceso, el impacto que tiene para Colombia y para la región?


JPM: Yo desde el primer momento me coloqué del lado de los que apoyaban ese proceso con fuerza por lo siguiente: ante la cultura de la guerra a esta altura de la civilización yo considero que el hombre, mientras necesite la guerra sigue viviendo en la prehistoria y que la explosión tecnológica de este tiempo transforma el recurso "guerra" en una condena sin misericordia a los más débiles que directa o indirectamente terminan pagando el costo peor.


Hay que empezar a desterrar de nuestra conciencia el uso de la guerra, que no significa transformarse en corderos o en beatos. Quiero decir que los estados, en las sociedades modernas pueden luchar, y hay que luchar por el progreso. Ojo: no es decirle no a la rebeldía cuando la rebeldía es una zancada histórica, una necesidad del hombre; sino que hay que expresarlo de otra manera, no a través del recurso "guerra". Porque el recurso guerra se transformó en un recurso manejado por la alta tecnología, por la concentración de capital. En gran medida también depende de la concentración de las riquezas.


Hay que luchar por otros caminos ¡y vaya que existen!... y aparecen. Eso requiere una renovación. Pero además, hay que insistir con esto, con este dato. La humanidad está gastando dos millones de dólares por minuto en presupuesto militar. Semejante despilfarro es el precio que pagamos para no enfrentar problemas lacerantes que el hombre tiene. Tal semejanza masa de recursos nos está diciendo que nunca el hombre tuvo tanto y que nosotros necesitamos una vuelta de tuerca en nuestra conciencia colectiva, pensar un poco más como interés de especie. Estamos atolondrados.
El problema central de nuestro tiempo es la impotencia política de administrar el tamaño de los recursos que el hombre tiene hoy. Es una civilización sin dirección. Yo sé que ha habido imperios en el mundo en pila, pero por lo menos siempre tuvieron una dirección.


Hoy vivimos una civilización que no tiene dirección. Tiene intereses de mercado por delante que la guía, y más nada. Entonces, hay que tomar medidas de carácter planetario con el cambio climático. Por ahí andamos balbuceando y no podemos. Tenemos una concentración de la riqueza de carácter escandaloso pero no les podemos poner impuesto a los ricos, no saben cómo hacer con la plata que tienen.


Y es una vergüenza humana que haya sesenta y pico de tipos que tengan la mitad de lo que tiene la humanidad. ¡Es una vergüenza humana! Pero tenemos paraísos fiscales, tenemos debilidad impositiva fiscal... una impotencia política. Y la globalización –os cuento- está presente, en todo lo negativo está presente.


Les cuento una anécdota... esto es para matarse de la risa. Nosotros nos privamos en Uruguay de hacer una usina al carbón, que era lo más barato en su tiempo. Dijimos "no, porque agredimos al Medio Ambiente". Pero en Chile inauguran una todos los meses. Entonces da risa. O nos dicen: "Hay que aumentar la competitividad. La competitividad... ¡La competitividad con qué! ¿Con Bangladesh? Donde trabajan12 horas y nadie se preocupa en el mundo si vamos a tener un régimen de horario para trabajar en el mundo entero. ¡Me vas a pedir competitividad con condiciones distintas! O me miden la economía con un metro de goma que es magia: el dólar se achica o se agranda y su poder adquisitivo... pero es cuestión de unos banqueros medio raros, abstractos, que tienen mucha plata que me miden la economía. ¿Qué le pasaría a un ciudadano común si va a comprar un paño y tiene un tendero con un metro de goma que se lo estiró y se lo achica? ¿Verdad? Bueno, esa es la economía mundial. Si políticamente no podemos resolver esos problemas para la humanidad entera, ahí están los verdaderos problemas.


El hombre ha llegado a un nivel de carácter civilizatorio que necesite una gobernancia mundial. Eso no puede surgir de otro lugar que no sean macro acuerdos políticos, pero alguien tiene que hacerlos cumplir. Y ese es el problema que no resolvemos y que no podemos resolver. Este es el peligro.


Un país pequeño tiene que pensar mucho en los equilibrios regionales


RA: Hemos estado hablando un poco de lo humano y también, quizás, de lo divino en esta conversación pasando por su trayectoria como presidente y también su visión sobre América Latina. Llegamos ahora a Cuba. La rebeldía de la que Ud. hablaba ha sido parte intrínseca de esta isla. Se viven momentos interesantes, Pepe, desde el 17 de diciembre del 2014: el inicio de un proceso de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Como latinoamericano, cómo ve este proceso, la impronta que puede dejar, también, para las relaciones que pueden dejar los Estados Unidos con el resto del continente.


JPM: Me parece que todo lo que sea posible de distender las tensiones me parece positivo en cualquier lugar en la Tierra. Pero en este caso concreto es un caso de empecinamiento que suscribe también una de las impotencias del hombre contemporáneo que está lastimando toda la civilización corriente: ese no poder convivir con cosas diferentes, no respetar la diversidad, no entender que cada cual tiene derecho a su ser, a sus definiciones, a su enamoramiento. En el mundo hay que aprender a respetar lo que es distinto porque, en definitiva, esa es la única garantía de sobrevivir en paz posible.


Si no hay respeto a la diversidad, de lo que pueden hacer las naciones, no se puede convivir. Es inútil. Se precisa ese respeto para respetar las propias libertades de decisión. ¡Nos quedamos con la monarquía absoluta! Entonces, el respeto a esa diversidad nos parece una llave de convivencia para la civilización, es avanzar en el sentido civilizatorio.


Ahora, si alguno piensa que la democracia representativa se puede exportar a palos, o que la democracia representativa es el fruto de la maduración de la economía de mercado, se estrella con respecto a la realidad. La realidad te dice otra cosa.


¡Y hay formas de democracia! Y no es un invento moderno. La democracia es un invento más viejo que el agujero del mate. ¡Hay democracia indígena! ¡Ha habido democracia en los pueblos más primitivos! Cuando los cunsam dicen "nosotros no tenemos jefes, somos jefes de nosotros mismos" -y deben ser de los hombre y la organización más primitiva que hay alrededor de la tierra- ¿qué están diciendo? Cuando en una aldea aimara se reúnen anualmente y eligen al kapanga , es decir, al jefe de la aldea y hacen un balance público, ¿no están ejerciendo democracia? Por favor...Entonces, mayor humildad en ver estas cosas.


La democracia no es solo un régimen institucional, es una filosofía de la vida. Crea instituciones, esas, son hijas de la historia, de las fuerzas históricas. Pero en realidad es una manera de ver la vida y la convivencia entre los seres humanos. Pero se anda arrogante y el capitalismo ha multiplicado la arrogancia. Cree que tienen el derecho de imponerle a palos a países que tienen criterio feudal su criterio de democracia, y con ese aplastamiento lo único que hace es contribuir a desarrollar los peores fanatismos que puede haber.


Porque cuando tu aplastas y aplastas sin misericordia, la resistencia que vas a generar va estar en proporción, en el grado barbarie, con ese propio aplastamiento. Se empuja hacia el fanatismo cuando no existe la tolerancia y cuando la única respuesta es el aplastamiento. Porque el espíritu de resistencia ha existido siempre y va a existir. Decía Napoleón: "cuando tenga una fortaleza sitiada-hablando en términos tácticos-en general lo que más conviene es dejarle una ruta de escape". No sé si los afganos tenían un régimen feudal o no feudal, probablemente los señores de la guerra son la expresión del origen de su estado civilizatorio, pero si le quiero pasar a esa realidad por arriba genero un caos peor de lo que había. Hay que apostar a que la cultura y la civilización vayan contagiando y generando sus realidades, pero lo que necesita del garrote para imponerse ya no es tan democracia, eso antiguamente se llamaba imperialismo, siempre las causas siniestras tuvieron nombres santificables, decía Valdivia cuando entró en Chile "nos ganaremos el cielo a lanzadas y cuchilladas". Me parece que es un recurso que termina haciéndole al hombre en su historia más mal que bien.


RA: Usted hablaba de resistencia, creo que una de las cosas que más emparentan a Uruguay y Cuba es la resistencia. Dos países pequeños con vecinos poderosos. Eso cuánto le puede aportar a la visión latinoamericana ¿Cuánto le pueden aportar Cuba y Uruguay a esa integración, a esa manera de ver diferente la política internacional?


JPM: Un legado de Martí, esa lucha por el equilibrio. A Martí le tocó vivir un tiempo y una vida en un momento histórico donde parecía que el peso norteamericano se volcaba sobre las Antillas. Todavía no terminaba de emerger su independencia, tenían pendiente la independencia con España, pero tenían toda la sensación de que les venía el monstruo arriba. Le tocó vivir ese tiempo ambivalente. Y se dio cuenta de que el respaldo para el intento de naciones que emergían y arrancaban tenían que buscarlo en la colectividad latinoamericana o aún en otros intereses.


Martí pensaba en la relación de Argentina con Gran Bretaña y creía que estaba siendo beneficiosa, pero en realidad cría que le faltaba un equilibrio y lo fue a buscar a México. Tal vez estableció algo que sería el rumbo de México, siempre México estuvo, con limitaciones pero estuvo.


Un país pequeño tiene que pensar mucho en los equilibrios regionales y en el mundo y eso tiene escala. Diría que aquella parte del sur-lo que se llama Mercosur- y otros vecinos más ya no pueden históricamente renunciar al comercio con Chino, es imposible. Fuimos a golpear las puertas de Europa para buscar un platillo alternativo, pero Europa no ha terminado de hacer su propia digestión y está vieja, está envejecida en las cabezas de sus liderazgos y no me estoy refiriendo a los liderazgos de izquierda. Cuando miro en la de derecha no puedo encontrar una cabeza como la de Adenauer o la de Charles de Gaulle, no sé qué le pasa a Europa, pero se siente eso en el mundo. Y Europa no se ha dado cuenta que no por distancia geográfica, pero por tradición, por cultura, teníamos mucha herencia europea. Estados Unidos es concurrente ¿para dónde miramos? porque los de china sí nos piden ir a ahí. Nosotros no creemos que la República Popular China es un santuario, lo que estamos diciendo es que por su peso y necesidades económicas tienen una relación económica de carácter determinante con la única reserva de alimentos importante que le queda la humanidad y se llama Mercosur, que eso es importantísimo para nuestro intercambio, pero es malo en cuanto a la dependencia de un solo centro en el mundo, pero los otros parece que no se dan cuenta.


RA: Leyendo la reseña del libro Una oveja negra al poder, decían los periodistas autores de esa larga entrevista de muchos años que usted había sostenido varios encuentros con el Che. ¿Fue ciertamente así? ¿Qué recuerda de esos encuentros?


JPM: Varios no, pero algunos. El primero fue acá en un acto que se hizo en el teatro Chaplin, donde el Che era el orador principal. Me parece verlo con el pantalón medio arroyado a un lado. Yo era joven todavía, en términos relativos, y el Che irreverente como siempre, decía que estaban pasando ciertas cosas en Venezuela, que se acaba de sacar de arriba de una larga dictadura.


Había una avalancha de jóvenes venezolanos y mexicanos acá. Creo que mexicanos habían venido como 500 o 600 a un Congreso, yo les pregunté que si venían nadando, cómo hacían. Todo era eclosión en la isla. Era una época en que los cubanos te decían: "Oye, chico te venimos a buscar a las tres de la tarde" y venían a las cuatro de la mañana. Era un hermoso caos lleno de juventud y todo naciente. Se vendían libros por todas las veredas y calles. En ese marco el Che dijo "Compañeros venezolanos son víctimas de no haber establecido un buen paredón a tiempo". No lo mandaba a decir.
Después estuvo en Punta del Este. Hicimos una marcha por allá, unos buenos líos. Nos dejó mucho. Tenía una ironía propia del río de la Plata. Cambió su acento en la manera de hablar, pero conservó esa ironía, mordaz a veces, de la que hacía gala. Recuerdo que nos dijo viendo las playas de Uruguay: "A usted no se le ocurrirá hacer una revolución en verano con esta playa"


RA: Acaba de llegar risueño y con ese buen semblante a los ochenta años. Fidel Castro está llegando a los noventa este 2016 ¿Cómo ve en la historia la figura de Fidel Castro?


JPM: Fidel debe ser la reliquia viva más importante que queda en la historia acontecida hasta acá en el mundo entero. Es una referencia a favor de una parte del mundo, un símbolo para los adversarios también. Es una figura que gratifica con el género humano.


Conocí a Fidel en 1959, yo acompañaba al ministro-de Industria y Trabajo- Enrique Erro y Fidel fue a verlo al Ministerio.

 

He pasado muchas amarguras, por lo tanto soy un hombre feliz


RA: Fidel estuvo en Uruguay en 1959 en medio de unas inundaciones y visitó a las personas afectadas. Ahora se han repetido estas inundaciones a lo largo del continente. Usted siempre ha planteado su preocupaciones por el tema del cambio climático ¿Tiene que ver esa manera de pensar con el hecho de que usted sigue viviendo en la Chacra cultivando sus plantas y ahora acaba de abrir un escuela de agronomía para jóvenes?


JPM: Nosotros tenemos una vocación natural por la tierra, no por lo que dé. Es que en definitiva la vida es tierra organizada biológicamente. No tenemos tierra, la tierra nos tiene a nosotros, ella va a durar un poco más que nosotros y en algún momento nos daremos silencio mineral. Aunque me estoy acercando a la tumba no tengo creencia religiosa y en todo caso si la tengo es porque adoro la naturaleza.


En Uruguay en tiempo de vacaciones se van a los balnearios y yo me paso regando los arbolitos y jodiendo con el tractor, revolcando tierra. Dirán "¡este viejo loco!". La libertad humana es eso, es intentar en el tiempo libre hacer las cosas que a uno le motivan o le gustan, que no necesariamente son las más redituales, son las que dan más goce interior en nuestras naturales inclinaciones. Eso es la libertad, esa palabra grandilocuente hay que definirla desde un punto de vista personal ¿Cuándo sos libre? Soy libre cuando, no esclavo de mis necesidades, gasto el tiempo de mi vida en cosas que me gustan. Mientras tengo que trabajar para hacer frente a las necesidades materiales, muy frecuentemente no soy libre, estoy cumpliendo con una obligación y si no cumplo con ella es porque estoy viviendo a costilla de otro que se está jodiendo. Porque vivir significa imposición de materiales y cada ser humano tiene que trabajar y aportar, pero la vida nos es solo trabajar. Ese tiempo en el que hago con mi vida lo que quiero, eso es la libertad.


RA: Para una persona que se plantea ser tan antiprotocolo que vive una vida tan frugal como la suya y que a lo mejor nunca aspiró a ser presidente ¿qué sensación le trae llegar a lugares donde es casi como una estrella musical porque la gente lo aclama como en Turquía de donde acaba de regresar o Colombia donde vi una cola de miles de muchachos esperando una conferencia de Pepe Mujica tres horas antes de que empezara?


JPM: Que por suerte me agarró viejo y por lo tanto no se me sube a la azotea. Si me hubiera agarrado joven hubiera creído que soy un fenómeno. Pero no tengo la culpa de eso. En el fondo eso expresa el estado consciente que tiene una franja importante de nuestra humanidad. Que les llame la atención un presidente sencillo porque vive con sobriedad tendría que ser lo normal. Entonces, no es mérito mío es otra historia lo que hay. Me agarran a mí de chivo emisario para criticar los otros, aunque no se den cuenta.


En Turquía me editaron el libro, pero le cambiaron el título. Porque parece que el presidente se mandó a hacer un palacio de mil piezas. Es heredero del Imperio Otomano ¿qué cree? Entonces le pusieron un título que tiene que ver con eso. Yo no mandé a poner el título, ni tengo nada que ver, ni me meto con el presidente de Turquía ¡Dios me libre!
Pero los editores, que no son bobos, le pusieron un título para señalarle el hecho, el presidente que no precisa mil piezas o algo así decía el título.


Es el estado en el que estamos, desde el punto de vista de afectación del sentimiento republicano que tiene la gente. Porque abajo tenemos un sentimiento de igualdad: si tienes tres hijos más menos de la misma edad y a uno le llevas un juguete y los otros no les llevas ¿no tienes un drama? Porque tienen ese sentido de por qué a este y a mí no, te reclaman instintivamente el ejercicio de la igualdad. Y cualquier mujer sabe que debe demostrar un cariño acompasado y similar a sus hijos, sino crea un conflicto. ¿Creen que a lo largo de la historia y la vida desterramos ese sentimiento de igualdad? Esta es la base de muchísimas frustraciones. La gente siente como una ofensa muchas veces.


RA: La desigualdad es la base de la rebeldía


JPM: ...y del dolor.


Con la palabra igualdad no quiero establecer igualitarismo. Esto no es una cuestión de centímetros, ni de hacer ladrillos cuadraditos, porque la naturaleza es genial y hace a cada ser humano solo él. Igualdad significa respeto a esos derechos de partida y a esa conducta de la semejanza para que incluso pueda florecer la diversidad.


Existen las clases sociales, los sectores y la segmentación y existe el sentimiento profundo de necesidad de igualdad, que es una de las características de la especie y existe una cuota de egoísmo en cada individuo, porque nos lo pone la naturaleza para que luchemos por la vida. Cómo dominar ese egoísmo para que no se convierta en cosa monstruosa es el esfuerzo de la civilización.


Porque no hay que considerar que todo lo que es egoísmo es negativo. Es una herramienta para defender la vida como el amor, para luchar contra la muerte. Está como incrustado en el disco duro, nos gobierna. Pero el hombre es el único animal que puede en parte influir sobre su reprogramación por el recurso civilizatorio, que puede heredar la solidaridad intergeneracional. Es maravilloso. Se puede soñar con un hombre mejor a partir de los recursos que tiene. Es el único animal que podría mejorarse a sí mismo. Por lo menos los que nos llamamos de izquierda tenemos confianza en que pueda cumplir ese proceso.


Hay otros que piensan que el hombre no es más que el lobo de sí mismo, la vieja definición de Hobbes. Nosotros creemos que puede ser el lobo, pero a su vez puede ser el salvador de sí mismo. Ese es el riesgo de la historia, no es una cosa que sea inevitable o fatal.


RA: Usted decía que ya está viviendo de gratis, pero que la vida es una maravilla. Para Pepe Mujica ¿qué ha sido su vida? ¿Cómo se autovalora a esta edad?


JPM: He pasado muchas amarguras, por lo tanto soy un hombre feliz porque las amarguras me ayudaron a construirme. El hombre aprende mucho más de la adversidad que de la bonanza. La bonanza lo único que logra es crear gente orgullosa o que se cree la película. Los tropezones si no te destruyen, te enseñan. Por eso he tenido una suerte bárbara. Estoy vivo por suerte y tal vez por genética. No la pasé cómoda y llegué a los ochenta años. Realmente la vida ha sido muy generosa y mi pueblo es fantástico.


Muchas gracias al pueblo cubano por todo lo que nos ha dado a los latinoamericanos.


(Transcrito por Zulema Samuel del Sol, Darío A. Alemán)

 

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La disputa entre dos modelos de integración regional

ALAI AMLATINA, 28/01/2016.- Con un cuadro de la serie de las Manos de Guayasamín de fondo, y tras haber recibido a los representantes de los 33 países que componen la CELAC, Rafael Correa Delgado dio inicio a la IV Cumbre. El ahora ex presidente pro témpore del organismo comenzó su discurso haciendo alusión a esas manos "de dolor, de protesta, de impotencia" que reflejaban la historia de los pueblos latinoamericanos y del Caribe. Exhortó a la CELAC a cambiar el significado de las manos, para que reflejasen "alegría, prosperidad y esperanza". Ese fue, precisamente, el mensaje de fondo de la Cumbre: fortalecer la unidad de las naciones que componen la CELAC para mejorar sustancialmente las condiciones de vida de sus ciudadanos.

Correa recorrió casi todos los temas que, posteriormente, surgieron en el Debate general de los Presidentes y Jefes de Estado y de Gobierno. En primer lugar destacó, como el resto de los representantes, sin excepción, que la región está atravesando una situación económica y financiera muy desfavorable, como consecuencia de la caída del precio de los commodities y de la preeminencia de matrices productivas poco diversas, entre otros factores. Instó, por lo tanto a redoblar los esfuerzos por distribuir la riqueza de forma más equitativa, en un continente extremadamente desigual, y redoblar esfuerzos para intensificar la integración. En segundo lugar, manifestó su deseo de que la CELAC vaya progresivamente reemplazando a la OEA, por considerarla más anacrónica que nunca y, sin decirlo abiertamente, hipócrita. En este sentido, Correa recordó que la sede de este organismo se encuentra en Nueva York, en un país que "incumple abiertamente su carta fundacional" y que no ha ratificado ninguno de los acuerdos multinacionales en materia de Derechos Humanos. Afirmó, por lo tanto, que el desarrollo es un problema político, una consecuencia de la orientación de las decisiones de los gobiernos respecto de las distintas dicotomías que el capitalismo impone: élites o pueblos, mercado o sociedad, finanzas o producción. Por supuesto, destacó los logros de su país en la mejora de indicadores sociales y económicos y mencionó también el esperado fin del conflicto armado en Colombia como un logro del trabajo mancomunado de los países de la región.

Tras varias horas de reuniones bilaterales entre los distintos países comenzó el esperado Debate de Presidentes y Jefes de Estado y de Gobierno, donde cada representante expuso su parecer sobre los ejes temáticos que habían sido consensuados con anterioridad, en la Cumbre de Cancilleres de la CELAC en noviembre del pasado año en Quito. Éstos eran: 1) La reducción de la pobreza y las desigualdades; 2) el fortalecimiento de la educación, la ciencia, la tecnología y la información; 3) el consenso sobre políticas medioambientales y contra el cambio climático; 4) la gestión de financiamiento para el desarrollo enfatizando la infraestructura y la conectividad y, 5) el desarrollo y el potenciamiento del bloque regional. Todos los mandatarios se refirieron a estos temas, aunque cada uno, en los 6 minutos previstos de disertación, ahondó en algunos de manera particular.

Los representantes de los Estados caribeños, que en su mayoría disertaron al final, fueron enfáticos en la solicitud de ayuda a la Comunidad para combatir graves problemas que aquejan a esa región: Antigua y Barbuda, Jamaica, Barbados, Belice y otros señalaron que el sistema financiero liderado por los países centrales está ahogando sus economías y que la CELAC debe diseñar estrategias para matizar la capacidad de injerencia del poder financiero internacional. También solicitaron mayores esfuerzos por parte del bloque para conseguir incrementar inversiones y financiamiento para infraestructura, combate a las epidemias como el dengue y el zika, y para contrarrestar de manera eficiente los efectos adversos del cambio climático que golpea a esos países mediante catástrofes naturales. Asimismo, fueron frecuentes las alusiones de los países centroamericanos al problema migratorio, ya sea desde su rol como países con fuerte población migrante o como países de tránsito.

Los representantes de los países sudamericanos introdujeron algunos otros componentes al debate, componentes que, de algún modo, pusieron de manifiesto los disensos políticos importantes entre algunos bloques al interior de la CELAC. Fue, particularmente el pedido del Ministro de Relaciones Exteriores de Haití lo que catapultó los desacuerdos más significativos. Lener Renauld solicitó a la CELAC que enviase una misión técnico-política a su país para ayudar a resolver el grave problema político derivado de las pasadas elecciones presidenciales. Señaló que la OEA en su momento había enviado una misión para observar las elecciones, y que ésta seguía en el país, en carácter de misión técnica, para evaluar la situación. Correa señaló entonces que habría que ver qué es lo que una comitiva de la CELAC podría aportar en dicha situación dado que ya había un organismo multilateral trabajando en Haití; sin embargo, dejó claro que si un país miembro estaba solicitando ayuda a la CELAC, correspondía atenderla. Mientras la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet apoyó de manera inmediata la moción de Correa, la vicepresidenta de Argentina, Gabriela Michetti, consideró que no había que superponer esfuerzos y que la presencia de la misión de la OEA en Haití ya era suficiente y que, eventualmente, el tema podría tratarse "online", a lo que Correa respondió: "somos 33 países que tenemos que ponernos de acuerdo".

El Presidente de Ecuador reiteró en varias oportunidades más la importancia del hecho de que la Comunidad no podía hacer oídos sordos al pedido de uno de sus miembros, aunque no terminara de aclararse qué podría aportar la CELAC siendo que la OEA estaba tomando cartas en el asunto o, como dijo el vicepresidente uruguayo, Raul Séndic, que dudaba de la capacidad de la CELAC para aportar en esta circunstancia. Finalmente se acabó consensuando que la CELAC enviaría una misión compuesta por los cancilleres de Ecuador, Uruguay, Bahamas y Venezuela, aunque quedó en evidencia que existen diferencias importantes en cuanto a la idoneidad de la ONU para resolver problemas específicos de la región latinoamericana y caribeña. Lo que está en el fondo de este debate es la disputa por los modelos de integración regional para América Latina. La CELAC y la Unasur son dos casos paradigmáticos de una nueva estructura institucional regional con una clara impronta antiimperialista, que dan cuenta de las transformaciones vividas en este siglo XXI en la región. La OEA, comandada históricamente por EEUU, que hoy tiene como portavoz y presidente a Luis Almagro pugna por no perder protagonismo mientras continua su labor de erosionar los procesos de cambio vinculados a la defensa de los intereses de los sectores más vulnerables de las sociedades latinoamericanas.

Otro aspecto a destacar del debate tiene que ver con las medidas que se han de tomar para abordar los problemas económicos de la región que, como todos los representantes señalaron, afectan especialmente a los segmentos más vulnerables de la población. En este sentido, José Manuel Santos de Colombia fue el único que mencionó la palabra "austeridad", mientras otros que implementan políticas de corte neoliberal -como Argentina, Paraguay, Perú o México- sólo mencionaron o hicieron recuentos de políticas sociales más o menos exitosas. Algunos discursos, como el del liberal Jimmy Morales, de Guatemala, o el de Michetti, fueron un compendio de buenas intenciones (combate a la corrupción, al narcotráfico, pobreza cero, etc.) pero sin ningún tipo de alusión a lo que se estaba haciendo al respecto o cómo se pensaba alcanzar esas metas. Santos fue el único que "blanqueó" que la estrategia era el ajuste. "Austeridad inteligente", o "con corazón" según sus palabras, ya que no tienen que afectar demasiado al empleo ni a la calidad de vida de los más vulnerables, y bregó por la implementación de políticas sociales focalizadas que, aunque "difíciles, son necesarias".

La respuesta del bloque posneoliberal vino directo desde Ecuador. El Presidente Correa salió al cruce de su par colombiano cuestionando la efectividad de la austeridad y el ajuste como vía para equilibrar cuentas sin afectar la calidad de vida de la población más vulnerable. Estuvo más en sintonía con la propuesta de Nicolás Maduro de centrar esfuerzos, en 2016, para elaborar e implementar un Plan Económico Táctico Anticrisis en la región para incrementar los flujos comerciales, la solidaridad entre los pueblos y complementar las economías regionales. El razonamiento es inverso: no hay que ajustar sino que hay que diversificar la matriz productiva a partir de un esfuerzo regional conjunto de cooperación e interconexión económica sin sacrificar políticas sociales integrales.

Si bien Correa intervino luego de varias disertaciones para comentar algún aspecto en su calidad de presidente pro témpore, lo cierto es que el mandatario ecuatoriano se destacó como el más radical en sus posturas y el que apuntó certeramente a tocar los temas que evidenciaban las diferencias. Ello no quiere decir que los demás sean moderados, sólo que primó, entre la mayoría, el discurso previsible (al menos en las reuniones abiertas). Los consensos fueron abrumadores en torno al apoyo del proceso de paz en Colombia, al combate al crimen organizado y al narcotráfico, la mejora de la legislación migratoria y ambiental, y los importantes avances en la relación entre Cuba y EEUU.

Lo que dejó la IV Cumbre de la CELAC -ahora con su presidencia pro témpore en República Dominicana- es el consenso absoluto sobre su importancia regional, al menos en el mediano plazo. Aun así, y a pesar de algunas intervenciones que hicieron hincapié en la diversidad dentro de la unidad, es evidente que hay gobiernos que la consideran una herramienta vital para el desarrollo y la unidad de los pueblos y otros no tanto. De todos modos, la correlación de fuerzas en la CELAC sigue siendo favorable a las líneas políticas que le dieron origen y, quizás por ello, ha primado el consenso en los temas más relevantes.

@mcvollenweider

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CELAC pondrá el ojo sobre la desigualdad en la región, comenta vicecanciller cubano

El vicanciller cubano, Abelardo Moreno, afirmó este domingo que todos los países tienen en mente la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en enero venidero en Quito, para buscar fórmulas a fin de reducir la desigualdad.

Ningún país de la región, sea cual fuera su orientación política, puede olvidar lo que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dictaminó en un momento: esta es la zona más desigual del mundo, apuntó Moreno en declaraciones a la prensa en el capitalino Palacio de las Convenciones.

Tras intervenir en la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), Moreno precisó que la IV Cumbre de la CELAC tendrá lugar en Quito el 27 de enero de 2016.

"Hay grandes expectativas. La CELAC es nuestro mecanismo de concertación política, mecanismo que se consolidó en medida apreciable a partir de las cumbres efectuadas hasta ahora", sostuvo.

Destacó que tuvo un fortalecimiento especial en la cita de La Habana, el año pasado, con la firma por todos los mandatarios de la región de la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz.

Adelantó que la reunión cimera de Quito -donde Ecuador pasará a Dominicana la presidencia pro-témpore del mecanismo- debe debatir los grandes problemas de nuestra región, tratar de avanzar hacia la erradicación de la pobreza y buscar vías para que la concertación política sea cada vez mayor, sobre todo en organismos internacionales.

Asimismo, prosiguió, tratar de encontrar la mayor unidad que pueda ser posible en la diversidad, en una región donde hay convulsiones, dificultades, donde este año el crecimiento económico va a ser negativo.

Una región, explicó, que atraviesa momentos difíciles y que tiene en la CELAC uno de los mecanismos a utilizar para tratar de superar esa situación.

Insistió en que América Latina y el Caribe es diversa, donde conviven procesos distintos, unos más a la izquierda, otros más a la derecha, más progresistas, menos progresistas, pero -señaló- independientemente de las ideologías, los problemas son comunes.

"En medio de la diversidad regional, los puntos de contacto más importantes son los vinculados con el desarrollo y la necesidad de erradicar la pobreza, a pesar del momento difícil que vive la región, considerando la baja del PIB (Producto Interno Bruto)", aseguró.

Al evaluar la presidencia pro-témpore de Ecuador, Moreno indicó que Quito trabajó durante todo este año en lo que denominó Agenda 20/20. Nosotros creemos que a la CELAC le hace falta un programa de trabajo a más largo plazo, refirió y explicó que las presidencias de la CELACson anuales, lo que les da poco espacio a los presidentes pro-témpore para hacer cosas.

Que sea el documento que plantea Ecuador, que sea otro documento, que sea un híbrido de varias iniciativas que han surgido es irrelevante, lo importante es que a partir de ahora trabajemos entre todos para encontrar un programa a más largo plazo para ver la luz al final del camino, aseveró.

Sobre la próxima presidencia pro-témpore de Dominicana, el viceministro cubano de Relaciones Exteriores respondió que los ve entusiasmados.

Tuvimos una reunión de coordinadores nacionales en Quito, en noviembre pasado, y la delegación dominicana presidida por una vicecanciller mostró mucho entusiasmo en tratar de aprender todo lo posible sobre la CELAC, a fin de lograr realizar un papel digno al frente de una comunidad tan diversa y tan compleja.

(Con información de PL)

Publicado enEconomía
Viernes, 11 Diciembre 2015 06:48

"Duele ver el panorama político del Mercosur"

"Duele ver el panorama político del Mercosur"

Evo Morales estuvo en la despedida de Cristina Fernández el miércoles por la tarde: junto a la presidenta saliente descubrieron un busto de Néstor Kirchner en la Casa Rosada, idéntico al ex mandatario, según dice con una sonrisa el líder de Bolivia. Morales resalta la confianza única que tuvo con ambos políticos.


Más tarde, el popular presidente del vecino país hizo lo que tanto le gusta: junto a su equipo de gobierno jugó al fútbol con residentes bolivianos en Argentina. Mauricio Macri también se dio cita en las instalaciones de Boca y participó del partido. En política, los gestos hablan por sí solos.


Ayer por la mañana, antes de acudir a la ceremonia de investidura de Macri, Morales concedió una entrevista a Página/12 en una sala de un hotel porteño. Con un trato afable y tranquilo, rasgos en su ADN, el mandatario dice que es su deseo crear confianza con el nuevo inquilino de la Casa Rosada porque los pueblos argentino y boliviano se necesitan mutuamente.
Mirando en perspectiva al Mercosur, Morales desliza una pena. "Nos sentimos solos con Maduro como líderes antiimperialistas... duele ver el panorama político regional."


–¿Qué evaluación hace de la llegada al poder en Argentina de Mauricio Macri, tras 12 años de gobiernos progresistas?


–En Unasur tenemos una cláusula en temas democráticos, por eso respetamos al presidente que gana y nos ponemos a trabajar en conjunto. Puede haber diferencias ideológicas o programáticas, pero cada país tiene su particularidad. Con Néstor y Cristina hemos creado una confianza única para trabajar entre ambos países, en cualquier momento nos comunicábamos por teléfono. Me acuerdo que antes de Néstor no había estabilidad económica ni política, sólo escuchaba cambios de presidentes y el pueblo movilizado. Sin embargo, esa gestión ha dado estabilidad económica, política y social. Tengo muchos recuerdos de Néstor, de momentos difíciles que vivimos en Bolivia, por ejemplo, con el proceso constituyente. Con Cristina ha habido mucha confianza, colaboración, inversión, coincidencias en eventos internacionales, en las cumbres y por eso ayer (por anteayer) vine a acompañarla en su despedida de la Presidencia... duele, ¿no? Fue un acto muy importante. Con el nuevo presidente tengo el deseo de crear confianza; la misma se gesta con sinceridad y diálogo, pensando siempre en nuestros pueblos. Nunca tuve amistad con él, y queremos construir una amistad, porque nuestros pueblos se necesitan mutuamente. Algo podemos aportar para Argentina. Bolivia después de mucho tiempo se ha levantado. Estamos mucho mejor que antes, y no solamente podemos colaborar como países, sino también compartir experiencias de trabajo.


–¿Tiene prevista


una reunión con Macri para tratar los acuerdos bilaterales?


–No, todavía no está prevista. Sólo vengo al traspaso de mando, y a conocernos. Decirle gracias porque vino al partido que jugábamos con los bolivianos. Después de que organice el gabinete, veremos los temas pendientes por el bien de nuestros países.


–¿Conversó con Cristina Fernández?


–Fui al acto de descubrimiento del busto de Néstor, que es idéntico a él. La invité a Bolivia, le dije que ahora va a estar con tiempo, puede venir a dar conferencias, soy muy admirador de su línea política de liberación y de sus intervenciones. Me lo imagino así. Acá en Argentina hace diez años sepultamos el ALCA con Fidel, Hugo, Néstor, eso es defender las políticas de nuestros pueblos de América latina.


–¿Le preocupa que se vean señales de cambio en la región, por ejemplo, la derrota electoral de Maduro en las parlamentarias del domingo pasado y el pedido de impeachment contra Dilma?


–Me preocupa y debemos ocuparnos para liberarnos de la guerra económica. La crisis del sistema capitalista tiene efectos en todo el mundo y debemos enfrentarla en conjunto. Bolivia ha enfrentado distintas guerras económicas. Cuando llegué al gobierno, permanentemente algunos medios de comunicación, que los llamo medios de conspiración, decían en base a mentiras: corralito o corrida bancaria. También decían que Evo iba a presentar su plan nacional de desarrollo con ahorros del pueblo, y que la gente iba a retirar su dinero. Yo sostenía reuniones con los banqueros y les explicaba que ellos podían causar convulsión social con mentiras, y que los empresarios van a perder y Bolivia va a perder finalmente. En 2008, algunos empresarios intermediarios compraban arroz barato a los pequeños productores y hacían su stock con fines políticos. Estos señores hicieron faltar el arroz; luego lo intentaron con la carne, el azúcar, la harina. Antes EE.UU. le regalaba la harina a Bolivia, y después le quiso vender. Esa es una agresión económica. Los fondos buitre son una agresión económica del imperio. Una vez le dije a Maduro que mantiene a dos países, Venezuela y Colombia. El combustible tan barato sale de contrabando; está bien la subvención, pero con cierto límite.


–El gobierno venezolano cerró pasos fronterizos. Pero el problema parece ser el hartazgo que tiene la población al hacer colas en los supermercados para conseguir productos básicos y la economía que no repunta...


–Hubo un 40 por ciento de voto duro antiimperialista en Venezuela, pese a las colas, la falta de alimentos, la inflación. (N.de la R: el chavismo obtuvo 40,8 por ciento y la MUD 56,2 por ciento de los sufragios).


Ahora los empresarios le han planteado a la Asamblea cambiar la ley de Trabajo, quitar las leyes sociales; y aquí empieza la lucha de los trabajadores. Pero felizmente nuestros pueblos son antiimperialistas.


–El 21 de diciembre se realiza una cumbre del Mercosur en Paraguay. ¿Cómo ve al bloque sudamericano con estos cambios en marcha?


–Nos sentimos solos con Maduro, me duele mucho ver este panorama político regional. Pero sé que los trabajadores no solamente de Bolivia y de América latina van a acompañar. Tampoco estamos asustados. Mire el ejemplo de Cuba, que estuvo décadas sola en América latina. Si al imperio no le dan resultado estas guerras económicas, usa la política de amenazas, pero por suerte ya no hay más golpes de Estado. Hay una confrontación ideológica.


–Mencionó a Maduro, pero también está Correa. Ecuador forma parte de la Unasur.


–Al margen de las diferencias ideológicas que tenemos los presidentes de Unasur, primero debemos debatir la economía regional. Compartir lo que tenemos como países, porque no podemos depender totalmente de la economía norteamericana o del mercado europeo o del asiático. Recuerde el 2008, cuando Estados Unidos tenía serios problemas financieros. Entonces debemos ampliar nuestro mercado regional.


–En el caso de Brasil, a la crisis económica se le suma la crisis política o es a la inversa...


–Es un golpe parlamentario en ciernes. Ya hubo un golpe en el Congreso de Paraguay, y ahora está pasando en Brasil. Respetamos, son constituciones distintas, a veces importadas; pero son los grupos oligárquicos los que detentan el poder político.


–Algunos aliados de Dilma Rousseff parecen poco confiables.


–Tal vez en algunos países por ganar las elecciones se incorpora a la mal llamada centroderecha o la centroizquierda. Para mí se es antiimperialista o imperialista. Cuando para ganar incorporamos algunos centros, éstos no tienen definición ideológica ni disciplina orgánica.


–¿Cuánto aportan los medios de comunicación a la mencionada confrontación?


–En Bolivia no tengo oposición, sólo medios de comunicación; la derecha boliviana no tiene nada que festejar en mi país y viene a festejar a Argentina, o va a Venezuela.


–Pero han surgido nuevos liderazgos, como por ejemplo Soledad Chapetón, que le arrebató al Movimiento al Socialismo la alcaldía de El Alto.


–Entiendo, también nosotros cometemos errores. Nuestro candidato era malo.


–Según un sondeo conocido esta semana, un 53 por ciento está en contra de modificar la constitución para permitir una nueva reelección presidencial. ¿Cuál será la respuesta de su gobierno si en el referéndum de febrero les va mal?


–Nunca creí en los sondeos. En 2005, cuando gané las elecciones presidenciales, todos las encuestas decían que iba a ganar con el 32 por ciento, y gané con el 54 por ciento. En 2009, dijeron que iba a ganar con el 48 por ciento, y fue del 62 por ciento. Hay una contradicción en el sondeo de ahora: un 68 por ciento apoya a mi gestión, pero un 53 por ciento rechaza la reforma constitucional. Estamos seguros de que vamos a ganar, porque queremos un período más para continuar con la agenda patriótica, garantizando las inversiones. Lo mejor es consultar al pueblo: si el pueblo me quiere, sigo, si no, lo respetamos. Es lo más democrático.


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Miércoles, 14 Octubre 2015 06:32

Relanzan la escuela militar

Relanzan la escuela militar

Hacia una doctrina latinoamericanista. "Hemos asumido un conjunto de compromisos con el presidente Evo Morales, vamos a reanimar la escuela de defensa del ALBA que se instaló hace unos años", dijo el mandatario venezolano.

 

Los presidentes Evo Morales, de Bolivia, y Nicolás Maduro, de Venezuela, acordaron ayer en Cochabamba relanzar la escuela militar del ALBA, construida en 2011 en tierras bolivianas. Además, ambos mandatarios abordaron un plan de cooperación y desarrollo conjunto de sus países para los próximos diez años.


Maduro rememoró en Cochabamba, en el centro de Bolivia, la escuela militar del ALBA que fue construida en la región de Santa Cruz (Este), aunque a la fecha no funcionó como estaba previsto. "Hemos asumido un conjunto de compromisos con el presidente Evo Morales, vamos a reanimar la escuela de defensa del ALBA que se instaló hace unos años", afirmó el gobernante venezolano en una declaración de prensa junto a su colega boliviano. "Esa escuela debe operar para que vuelva a ofrecer todo lo que tiene que ver con una propuesta de formación, de cursos y de intercambio de experiencias", dijo. "Hemos conservado (con Morales) sobre la cooperación en el campo militar de la nueva doctrina latinoamericanista, antiimperialista de nuestras fuerzas armadas y de juntar las experiencias para seguir fortaleciendo la columna vertebral de los procesos de independencia de nuestros países, unas fuerzas armadas unidas al pueblo", señaló.


Venezuela aportó los fondos económicos para el funcionamiento de la escuela militar del ALBA, pero el proyecto estuvo envuelto en una fuerte polémica en 2012, luego de que Irán ofreciera cooperación y generara la alarma del Centro Wiesenthal. El ALBA, cuyo principal impulsor fue Hugo Chávez, está formado por Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía, Granada, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Granadinas y Venezuela.


El fin de semana, ambos mandatarios asistieron a la II Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático, en Tiquipaya, Cochabamba. En el encuentro, más de 50 delegaciones aprobaron un documento en el que, entre otros aspectos, plantean la creación de un tribunal medio ambiental y el pago de la deuda ecológica de los países industrializados. Las conclusiones serán presentadas en la Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático.


Respecto al plan de cooperación, Maduro anunció que se reunirá con Morales y los ministros de ambos países en enero próximo, aunque no fue precisada la fecha ni el lugar donde se efectuará el encuentro. "Hemos hablado de un plan 2025, un plan de diez años BoliviaVenezuela para juntar todo lo que se está creando desde la revolución democrática cultural de Bolivia, desde la revolución bolivariana, desde el concepto del socialismo comunitario que ha surgido como alternativa poscapitalista, posneoliberal en Bolivia, en Venezuela y en América latina", dijo. El gobernante venezolano no dio más detalles sobre el contenido del plan, pero sí abundó en elogios a Morales por la tarea realizada en Bolivia. "No es fácil remontar 500 años de colonialismos, de imperialismo, pero aquí vamos remontando la cuesta y viendo el siglo XXI bien adelante", sostuvo.


Recordó que en 2025 se celebrará el bicentenario de la fundación de Bolivia. Para celebrarlo, el gobierno boliviano se planteó una serie de metas sociales y económicas hacia el año 2025, dentro de la llamada Agenda Patriótica. El cumplimiento del citado programa es el argumento que esgrimieron los partidarios de Morales para promover un referendo con el que buscan reformar la Constitución para permitirle presentarse a los comicios del 2019 con miras a un cuarto mandato hasta el 2025.


A su turno, Morales no se refirió ni a su posible reelección ni al tema del plan conjunto con Venezuela, pero destacó la importancia de repasar la agenda bilateral con Maduro. "Es importante seguir revisando, avanzando como hicimos hasta ahora, compartir las grandes responsabilidades que tenemos como presidentes y como gobiernos para bien no solamente de los pueblos de Bolivia y de Venezuela, sino tenemos una enorme responsabilidad de liberarnos en el continente y en el mundo."
En cuanto al área energética, Maduro indicó que su gobierno está interesado en replicar el modelo que usó Morales en Bolivia para instalar conexiones de gas natural domiciliario.


Los gobernantes también dialogaron sobre cooperación militar y la importancia de intercambiar experiencias para fortalecer a las Fuerzas Armadas, a las que Maduro identificó como "la columna vertebral de los procesos de independencia" de sus países.

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"El euro actual es un desastre, cualquier otra cosa sería mejor"

El economista advierte de que la expansión monetaria "ha sido poco eficaz creando empleo" y le parece increíble decir que España sale de la crisis porque el paro baje al 23%

 

Joseph Stiglitz (Gary, Indiana, 1943) habla con el tono de profesor y el aplomo de quien ha ganado el Nobel (en 2001) tanto si se trata de economía estadounidense como europea, e incluso de elecciones catalanas. Desde su despacho en la Universidad de Columbia, en Nueva York, brama contra uno de sus grandes caballos de batalla, la desigualdad en las sociedades más ricas. Acaba de lanzar La gran brecha (Taurus), donde lo aborda. Un gran punto de inflexión, a su juicio, fue la huelga de controladores aéreos en la época de Reagan, cuando recortó los derechos sindicales. Otro gran mal para la economía es la austeridad aplicada en Europa, la cual, dice, ha quebrado la unidad del euro. Luego recogerá la cartera y caminará encorvado por el campus de Columbia para regresar a su casa.


Pregunta. Defiende que la Reserva Federal (Fed) no suba los tipos de interés hasta 2016. ¿Qué clase de recuperación es esa que no puede soportar un precio del dinero al 0,25%?


Respuesta. No es una recuperación. En Jackson Hole [una reunión anual de banqueros centrales mundiales] había gente joven con camisetas con el lema ¿La recuperación de quién? Era la recuperación del 1%, porque los afroamericanos no se han recuperado, los salarios estadounidenses no se han recuperado... Básicamente no hay recuperación, están las cosas mejor de lo que estaban, pero hay un déficit de 3,3 millones de empleos.


P. En el mercado de los profesores, usted sería de ese 1%, ¿correcto?


R. Quizá, no lo sé.


P. Para una mejor redistribución,


R. Debemos mejorar ambas fases de distribución. Tenemos una gran desigualdad en los salarios, pero además no hacemos un gran trabajo a la hora de redistribuirlo con el sistema de impuestos. No creo que haya tantos profesores en ese 1%, creo que hay sobre todo banqueros y ejecutivos de empresas. Y esa concentración de ingresos resta dinero que podría gastarse en inversión, por ejemplo. El estilo de vida de la clase media ya no es asequible para la clase media americana, no puedes llevar a los hijos a la universidad, no lo puedes pagar, mucha gente ha perdido su casa, las trabajadoras no tienen permiso de maternidad... Estados Unidos creó la clase media y la está destruyendo.


P. ¿El aumento de la desigualdad es tan político, no es la globalización el mayor motivo?


R. La tecnología es relevante, y también la globalización pero EE UU tiene más desigualdad que ningún otro país, mientras que Suecia o Noruega tiene menos, cuando las leyes de la economía y la tecnología son las mismas. Suecia está entre los más globalizados y con tecnología, pero tiene menos desigualdad, así que quizá debemos luchar para tener una sociedad más igualitaria. Cuando hay tanta diferencia, te hace pensar que lo más importante no es la globalización o la tecnología, sino las políticas. Hay muchas normas que cambian muchas cosas. Por ejemplo, ¿debería los presidente de empresas cobrar lo que quieran sin preguntas siquiera a los accionistas? ¿O sin ni siquiera explicar bien lo que cobran?


P. ¿Cree que la expansión cuantitativa —el QE, por sus siglas en inglés— aumenta la desigualdad en Europa?


R. El QE en EE UU hizo que subiera el precio de los activos en mano de los más ricos y la gente jubilada que depende de los bonos públicos se ha hecho más pobre. Pero ha sido poco efectivo creando empleos. En Europa es parecido y la verdadera pregunta es si va a compensar la creación de empleo. En países en los que el desempleo es un gran problema, como España o Grecia, el efecto dominante es la austeridad. La esperanza del QE era que esta liquidez se tradujera en más inversión y gasto, pero el motivo por el que no tuvo más éxito en EE UU es porque el sistema bancario no estaba funcionando muy bien. El problema en España o Grecia es cien veces peor. Sus bancos están tan devastados por la pérdida de dinero, que es muy difícil volver a prestar. No espero que el QE no lleve a mucho más crecimiento en España o Grecia.


P. No ve a España fuera de la crisis.


R. No, es increíble que haya gente que diga que España ha doblado la esquina de la crisis por el hecho de que el paro haya pasado del 25% al 23%. En cualquier otro contexto ese 23% sería considerado un desastre, y el 50% de paro juvenil es otro desastre. No sé como el Gobierno puede decir que ha sido un éxito, es como si tiene a un tipo que estaba casi muerto, y te alegras de que no ha muerto, pero sigue casi muerto.


P. ¿Conoce el auge independentista en las elecciones catalanas?


R. Sí, yo veo esto como una consecuencia del error de la política económica alemana, imponiendo la austeridad y llevando a alto paro. Destruye el tejido social, puedes ver lo que ha pasado en Grecia o en Francia. Esto es más saludable que el aumento del fascismo, pero para mí es otro síntoma de la destrucción política que ha creado la austeridad.


P. ¿Qué consecuencia ve para España?


R. Mucha gente piensa que esto es destruir ese algo por lo que mucha gente luchó en la guerra civil, por una república española. Después de la dictadura había una esperanza de recrear ese país y la gente ve que ese sueño que se restableció en los setenta está amenazado ahora.


P. ¿Y qué implicaría para la economía?


R. La zona euro es un proyecto fallido, así que solo es un aspecto más de su fracaso. Se suponía que debía unir a la gente y ahora está incluso dividiendo a los propios países. Ahora la pregunta es si debe haber más o menos Europa y de verdad deseo que haya más, porque esta casa a medio construir está creando mucha destrucción económica y política. En Europa se dice que el euro es Europa, pero el euro es un trozo papel. Si hubiera funcionado bien, si no se hubiera arruinado por la austeridad, por las ideas, por el único mandato de la inflación... El BCE solo está preocupado por la inflación, cuando el problema es el 50% de paro juvenil.


P. Pero una vez has creado el euro, no puedes volver atrás. ¿O sí puedes?


R. Sí puedes, creo que debería ir hacia adelante pero la imposibilidad de los últimos cinco años me ha hecho menos optimista. Hay modos de ir atrás, de decir que esto fue un experimento prematuro y podemos crear un euro flexible, un euro español, uno griego, un euro para el norte, otro para el sur... Debemos reconocer que la actual dirección es un fracaso. En España han pagado muy caro ese trozo de papel. Hubo dos razones para el euro: para la prosperidad y para la unión y qué ha pasado: tiene recesión, un desastre económico y división.
P. Entonces romper el euro no sería tan desastre.


R. El sistema actual es un desastre, casi cualquier otra cosa sería mejor, y eso sería mejor.


P. ¿Incluso quebrar la eurozona sería mejor?


R. Sí, mejor.


P. ¿La nueva victoria de Tsipras en Grecia es un éxito de la troika o un fracaso de esta?


R. La austeridad es una política fracasada y la gente griega la ha rechazado repetidamente, pero ha creído equivocadamente que debe conservar ese trozo de papel, el euro, y aceptará términos inaceptable para quedarse en él. La troika no ha convencido a los griegos de que sus políticas funcionan, si la troika quiere creer que se puede ejercer el poder como la amenaza, esta es un victoria para la troika, pero es un fracaso. A menos que la troika cambie de política, la depresión en Grecia va a seguir. Quizá ahora vaya un poco mejor este año y el siguiente porque las restricciones fiscales se han reducido, pero en 2018 hay un objetivo de 3,5% de superávit primario y va a volver la depresión. El tercer rescate no puede funcionar si la troika no cambia.

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Contra los que pronostican el fin del Mercosur

Quedó aprobado en la cumbre de ayer en Brasilia. Resta el paso formal de la aprobación de los Parlamentos. Cristina Kirchner aseguró que la región mantendrá el crecimiento económico y se solidarizó con los gobiernos a los que buscan desestabilizar.


Desde Brasilia

 

Dilma Rousseff saluda a Cristina Kirchner y a Axel Kicillof antes del inicio de la Cumbre del Mercosur, en Brasilia.


El presidente Evo Morales se puso de pie. El resto de los mandatarios que integran el Mercosur lo aplaudió. Fue la forma de celebrar el ingreso del Estado Plurinacional de Bolivia como miembro pleno del bloque. "Es un fracaso para quienes pronosticaron con profecías que el Mercosur no iba a servir. Estoy convencida de que la unidad de América del Sur va a poder sostener estos años de crecimiento económico y de inclusión social sin precedentes que ha tenido la región", dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante su discurso en la 48ª cumbre del bloque, que se realizó ayer en Brasilia. Durante el encuentro, los presidentes firmaron un documento en el que respaldaron a Argentina en sus principales reclamos internacionales: la soberanía de las islas Malvinas, el rechazo al accionar de los fondos buitre y la necesidad de contar con una herramienta global que regule el pago y la reestructuración de las deudas soberanas, sobre la que se está trabajando en Naciones Unidas por impulso del gobierno argentino.

La Presidenta habló en la sala Portinari del Palacio de Itamaraty, donde se reunieron los jefes de Estado del Mercosur, los representantes de las naciones asociadas y organismos internacionales invitados. En el recinto que rinde homenaje al pintor brasileño hay dos grandes cuadros suyos, pero también otras obras de arte, como dos grandes ángeles tallados en madera que cuelgan del techo.

Al lado de la Presidenta estaban el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el vicecanciller, Eduardo Zuain. CFK recordó que hace ocho años, cuando asumió la presidencia del país, los miembros del bloque eran Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Y se alegró por la ampliación lograda durante este tiempo, con Venezuela y Bolivia. En esa línea, dejó un mensaje para sus compañeros miembros del Mercosur: "En el mundo los conflictos siguen siendo profundamente políticos, tienen que ver con el poder. La economía es un capítulo importante, pero la política sigue siendo fundamental". Poco antes había recordado que se cumplen 40 años de la Operación Cóndor, el plan de coordinación de la represión de las dictaduras del Cono Sur durante la década del '70, que contó con la colaboración de la CIA. "Tal vez se esté pergeñando en algún lugar un nuevo plan, que no tenga intervención de las Fuerzas Armadas, sino más sutil. A lo mejor son buitres y no cóndores. Son siempre aves de rapiña. Tenemos que fortalecer más que nunca la democracia", dijo. Y ofreció su solidaridad con los estados y pueblos que intentan ser "desestabilizados".

Sus palabras iban dirigidas a los integrantes del bloque que en los días previos al encuentro de presidentes habían hecho declaraciones con hincapié en el fortalecimiento del comercio intrarregional como principal función del Mercosur, en especial los representantes de Uruguay y Paraguay, que propusieron discutir los mecanismos arancelarios y paraarancelarios de los países miembro, cuestión sobre la que hablaron los presidentes en la sesión cerrada que realizaron antes del plenario.

CFK no rechazó ni se opuso a la idea. De hecho, mencionó la "necesidad de profundizar la integración en momentos en los que en el mundo se intenta una vez más volver a cambiar los términos de intercambio comercial que durante décadas favorecieron a los países del centro y perjudicaron las economías emergentes y también de profundizar la integración en términos reales. Se advierte el potencial como mercado de consumo, como mercado comercial que tenemos y que todavía no hemos explotado suficientemente". Pero luego hizo la advertencia acerca de darle prioridad a la política por sobre la economía.

Para el gobierno argentino, tanto el Mercosur como la Unasur y la Celac deben servir para profundizar la unidad de la región, poder negociar en mejores términos con países más poderosos y fortalecerse ante posibles ataques o intentos de desestabilización. Por eso, la Presidenta mencionó como un logro del Mercosur y de la Unasur la inclusión de la cláusula democrática, que implica que cualquier país cuyo gobierno no sea producto de elecciones libres y democráticas pierde su condición de Estado miembro. "Esto debe ser sostenido no sólo desde lo jurídico sino desde lo político y social, con la solidaridad a los Estados y pueblos que intenten ser desestabilizados y atacados en su democracia". A los presentes no les pasaba desapercibido que se trata de días complicados para la presidenta brasileña, ya que la oposición viene amenazando con iniciar un juicio político.

CFK habló también del conflicto entre el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y el de Guyana, David Granger, que motivó que se acordara un encuentro extraordinario de la Unasur y el Mercosur para agosto (ver aparte). Esta pelea le sirvió para recordar que en estos bloques regionales todos los países tienen un voto sin importar su tamaño ni su peso económico y que las decisiones se toman por consenso y unanimidad y diferenciarlos del mecanismo que rige en Naciones Unidas, en el que los miembros del Consejo de Seguridad tienen poder de veto.

En el objetivo de profundizar en la densidad política del Mercosur, Argentina cuenta al presidente Morales como un aliado y, por lo tanto, su inclusión como miembro pleno es un avance en ese rumbo. El vicecanciller Zuain aseguró que esperaba que "el Mercosur consolide la idea de ser un sujeto político más que un sujeto económico-comercial, que ayude a consolidar las democracias, pero también los procesos de crecimientos con inclusión social y que contribuya, por ejemplo, a la lucha por una arquitectura financiera internacional más justa".

Para que la entrada de Bolivia esté formalmente completa, los Parlamentos de Paraguay y Brasil deben ratificar el nuevo protocolo aprobado en la cumbre. Argentina, Uruguay y Venezuela ya votaron un instrumento anterior, pero el gobierno de Cartes no quería votarlo porque había alusiones a la expulsión de su país del bloque en 2012. A pesar de que aún falta ese paso, ayer, en Brasilia, se festejó y se presentó a Bolivia como un nuevo integrante pleno.

Morales agradeció a los presidentes y los equipos técnicos y afirmó que tenía confianza en que el Mercosur colaborara para continuar con el desarrollo. "En corto tiempo –señaló– hemos dado una nueva imagen a nuestra querida Bolivia. Antes era vista como el último país de Sudamérica. Gracias a la lucha de los movimientos sociales y de los movimientos originarios nos reunimos para decir que tenemos derechos políticos y nosotros mismos nos gobernamos. No perdemos la esperanza de integrar organismos siempre que estén al servicio de nuestros pueblos".

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