Lunes, 24 Febrero 2014 06:14

American Curios. Reconocimiento

American Curios. Reconocimiento

En este país cada vez hay menos lugares comunes de encuentro, con malls que sustituyen centros urbanos, cafés donde todos están aislados, enchufados a una computadora; con menos gente que va al cine porque han instalado enormes pantallas de televisión digital para ver películas en casa. Uno ya no va a comprar discos o libros para toparse con otros ahí, conversar, hasta enamorarse en una librería, sino que baja su música y libros, o los pide para entrega a casa (mientras eso de buscar amor ahora también se hace por Internet). Dicen que estamos más conectados que nunca a nivel mundial, pero todo indica que todos están más aislados que nunca también, cada quien en su mundo virtual.


Al mismo tiempo, el bombardeo cotidiano con el mensaje de que otros son amenaza no ayuda. Una y otra vez se afirma que hay quienes quieren atentar contra el American way of life, sean terroristas, inmigrantes, pueblos o gobiernos que no comparten la idea de la libertad estadunidense, ni hablar de anarquistas. No es gratuito que una línea de ataque de la ultraderecha estadunidense repita constantemente que el presidente Barack Obama es musulmán y/o socialista –o sea, un otro– hasta hoy día.

 

Ante todo esto, el reconocimiento del otro es tal vez el milagro más importante y básico en este país.


Hace ya muchos años –de hecho en el marco del gran debate binacional sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte–, un líder granjero de Kansas participó en un encuentro con sus contrapartes mexicanos para hablar de los efectos de la integración económica entre Estados Unidos y México. Después de platicar de cómo en su país cada día familias granjeras eran obligadas a abandonar sus tierras por la combinación de la especulación de los precios de grano y el endeudamiento, escuchó que millones de campesinos mexicanos eran expulsados del campo, muchos forzados a emigrar a las ciudades o a Estados Unidos. Ahí comentó que todos los días pasaba frente a su granja un mexicano y preguntó a sus colegas si era posible que ese señor hubiera sido granjero. Cuando le respondieron que seguramente sí, pensó, abrió los ojos, y de repente comentó: entonces, ¿ese mexicano soy yo?


Esta semana en el metro de Nueva York, un padre afroestadunidense entró a un vagón con sus dos hijos pequeños y buscó dónde sentarlos. Una mujer china dejó su lugar para que la familia se sentara toda junta; sin palabras y sólo con una sonrisa indicó su invitación. Un nerd blanco, enchufado a su iPod y viendo algo intensamente en su tablet digital, levantó la vista para ver todo esto y se encontró con la risa de los dos niños y la sonrisa de la china. Por un segundo, todos se vieron, se encontraron, se reconocieron.


Otro día, un jamaiquino sentado en el metro veía su reflejo en la ventana. Decidió hablarse en voz alta: Nadie de afuera de este país va a venir a destruir Estados Unidos. Estados Unidos se va destruir solito. Sus propios hijos lo van a destruir. Otros pasajeros escuchaban, aunque, como casi siempre, disimulaban que no. Pero sus ojos se encontraban, breves sonrisas, y reconocieron algo en común: la retórica oficial no convence.


La serie de televisión House of Cards tiene gran impacto. Es un drama sobre el cinismo profundo de la cúpula en Washington. El papel estelar está en manos del gran actor Kevin Spacey, quien comentó en entrevista con Jon Stewart sobre lo que ha aprendido al observar el quehacer de los políticos en Washington al estudiar para el papel: "es en gran parte un arte de performance... Y la mayoría de ellos son muy malos actores. No creo que la mayoría crea en lo que dice o en lo que hace". La serie tiene enorme éxito justo porque todos reconocen lo mismo: que los políticos que dicen representar al pueblo en esta democracia no son creíbles.


El periodista Pete Hamill suele contar cómo sus padres, inmigrantes irlandeses, llegaron a este país como tantos otros trabajadores del mundo, y que su padre, que amaba jugar futbol, sufrió un cruel accidente que le destrozó una pierna. La pierna le dolía después de estar parado todo el día en la fábrica, y su madre le cantaba lamentos irlandeses para consolarlo en las noches. Hamill dice que hoy día escucha canciones parecidas en las calles de Nueva York, y que seguramente una esposa le está cantando eso a un marido agotado por su trabajo incesante, pero que ahora, en lugar de una letra en inglés, se escucha en español. Concluye que aquí los que ahora cantan y sufren son iguales que aquellos con quienes creció. Por eso hay que darles la bienvenida, porque se tiene que reconocer que ellos somos nosotros.


Una sindicalista cuenta algo parecido, de cómo su abuela le contaba que en una maquiladora de confección en Nueva York ella y sus compañeras trabajaban cantando canciones como una sobre un sueño de un jardín con sus plantas y flores bajo el sol. Dice que hay canciones hoy día muy parecidas en las maquilas. Su abuela la cantaba en yiddish, ahora son en español y chino. Se hubieran reconocido.


Este reconocer –conocer de nuevo, conocer otra vez– es esencial para la solidaridad, para crear esperanza, para romper el anonimato y rescatar el futuro. Fue la experiencia de reconocimiento que estaba al fondo de expresiones como Ocupa Wall Street o el movimiento altermundista, al igual que en otros momentos de rebelión y resistencia. Es lo que se está expresando hoy día entre sindicatos, organizaciones de defensa de libertades civiles, maestros, inmigrantes, latinos, afroestadunidenses, religiosos, estudiantes y más que participan en el creciente movimiento de los Lunes Morales, primero en Carolina del Norte y Georgia, y que en estos próximos días se estrenará en Florida.

Tal vez el futuro de este país dependerá de si la gente logra apartar los ojos de las pantallas, salir a buscar a otros, ver alrededor, y reconocerse.

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El discurso de José Mujica en CELAC: Tenemos que integrarnos

A solicitud de nuestros lectores, publicamos el discurso de José Mujica, Presidente de Uruguay, en la recién finalizada II Cumbre de Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

 

Muchas gracias, Señor Presidente. Doy mis primeras palabras de agradecimiento al Pueblo Cubano, a su Gobierno, con la larga tradición cultural de hospitalidad. Vayan mis saludos a [email protected] señ[email protected] [email protected], Cancilleres, [email protected], [email protected], que han engalanado este Evento, y permítanme dar algunas Reflexiones.


Yo sé que hay un sentimiento histórico. Yo sé que existe una tradición cultural. Yo sé que existen hondas raíces que vienen desde Tiempos de los Libertadores. Sé que hay un silencio histórico en los Pueblos aborígenes. Sé todos esos desafíos. Pero la Historia es una mochila, la Historia es la única cosa real que podemos entrever. El Futuro es siempre incertidumbre, pero es nuestro anhelo, nuestra preocupación, nuestro desafío.


Es la lucha para Ser alguien en este Mundo, y serlo en el marco de nuestra Época, nuestra Época donde el Planeta se achica, donde cunde una Civilización que ha traído los dones de la masificación del Conocimiento, de las formas de Vida, que ha tirado en no menos de 40 años el promedio de la Vida Humana, que ha levantado una gigantesca vidriera con ilusión de felicidad para que las masas del Mundo la contemplen, que nos ha dado herramientas científicas sin parangón.


Pero así como los Agricultores que fertilizan, saben que no solo fertilizan el cultivo, además fertilizan la maleza, y se tienen que ocupar de las malezas. Lo bueno viene con lo malo de la mano. No hay el Mundo perfecto de lo anodino. Hay suma y resta. Tenemos que integrarnos por nuestro propio desarrollo, pero el desarrollo no es solo sumar riquezas, aumentar consumo... ¡es la lucha por la felicidad humana!
La única cosa transcendente que hay para cada uno de los Seres Humanos es la Vida, la Vida real y concreta, y esta no se puede esclavizar, y esta no se debe perder. Y esta es la meta de cada Ser, y no puede intentarse Desarrollo contra la Felicidad Humana. Eso no sería Desarrollo.
Entonces, me tengo que detener en problemas de nuestra Época... Claro que hay una Agenda en cada País, claro que hay una Agenda en el Continente, lo han señalado, pero hay una Agenda del Mundo que ningún País pueda revertir.


¿Quién va a limpiar los Océanos de los Continentes de nylon que ha creado nuestra Civilización? ¿Quién puede enfrentar la desecación de la Meseta del Tibet donde nacen los cuatro ríos más fundamentales para la Vida de Asia? ¿Qué País tiene fuerza por sí solo para enfrentar la fenomenal obra de reforestación que hay que hacer en este Planeta? ¿Qué País puede inventar un Mar Caspio en el medio del Sahara? ¿Qué País puede inventar un río de agua dulce desde el hielo de Alaska, y volcarlo en el desierto americano y en el desierto mexicano?


La Humanidad tiene que plantearse cosas de la Humanidad. Hay un Programa para la Humanidad entera. Ningún País, ningún Continente, puede resolver esos asuntos. Pero el desafío de la Vida, del Futuro implica eso.


¿Quién puede enfrentar el desborde sobre el Mundo Insular? ¿Qué País existe en el Planeta? ¿Cómo va a estar libre de armas nucleares nuestro Continente si los submarinos nucleares se pasean por nuestras aguas, y los territorios coloniales son asientos para Potencias nucleares?


¡No...! De las prisiones de este Mundo no escapamos, tenemos responsabilidad con el Mundo entero. Y para poder tener peso en este Mundo entero, tenemos que juntarnos, porque estas cosas hay que gritársela al Mundo entero.


Y tenemos que darnos cuenta, es mucho lo que puede hacer el hombre, ¡es muchísimo, si la Humanidad junta fuerza! Si junto al Programa de cada uno de los países que luchamos por nuestra Agenda, hay un Programa que nos compromete con el Mundo, para combatir el despilfarro y la energía que tiramos.


¿Por qué un Ser Humano tiene que andar con 4,000 centímetros en un motor de auto, en un auto solo? ¿Por qué despilfarramos tanto por todos lados, 2,000 millones de dólares por minuto de presupuestos militares? Ahí están los fondos para las barbaridades que he planteado, y las que tendrán que venir.


Pero si la Humanidad no es capaz de pensar como Especie, si la Humanidad sigue pensando apenas como País, y dentro de País como Clase Social, y pensando solamente en lo nuestro y en la nuestra; entonces, la Civilización está condenada.


Estamos con los medios que no ha tenido jamás el Ser Humano arriba de la Tierra. Tenemos las herramientas que no ha tenido nunca este animalito que se puede definir como constructor de herramientas, este animal constructor de su propia Historia, porque al construir sus herramientas fue construyendo su Historia.


Somos responsables en parte de la Historia en que vivimos, nos tenemos que juntar [email protected] [email protected] por esto. Para pensar en este Mundo hay que gritarle fuerte a este Mundo de la responsabilidad que hay con la Vida !


Hay Naciones que se creen muy fuertes, tienen la fortaleza de los escombros si no somos capaces de crear una Cultura de pensar por la Humanidad toda. Este es el desafío. La Globalización es un hecho, es un hecho que va camino del desastre, si no somos capaces de vertebrar un Programa de Conciencia.


Hay que entender que la Integración necesita aparatos especializados, preocupación permanente, pero necesitan en nosotros sembrar una Cultura, porque aquello que no está prendido en el Corazón de los Pueblos es apenas un acto de Dirigentes, y los Dirigentes no cambian la Historia de la Humanidad. La Historia de la Humanidad la pueden cambiar solo los Pueblos!


Si estas Ideas, si no cambiás vos Pueblo, no cambia nada! Hay una corresponsabilidad planetaria, y esta es la Batalla más dura, más larga; porque si no hay cambios culturales, no existe la fortaleza para la semejante Tarea que tenemos por delante. Creo que el Hombre tiene que luchar por la felicidad concreta, y eso es tener tiempo para vivir.


Para ser libre hay que tener tiempo, un poco de tiempo para vivir, para poder cultivar las 3, 4, 5 cosas inapelables, fundamentales, unidas a la Vida; y después de eso, lo demás es bulla y lamento. Pero, para que las masas puedan tener ese tiempo hay que cuidar los Recursos, y hay que cuidar la Política, la imagen de la Política.


Nuestra Vida, nuestra conducta, nuestra vidriera, precisamente son las formas más directas de comunicación con nuestros Pueblos. Y si perdemos la confianza de nuestros Pueblos, si nuestros Pueblos no entienden, y no entienden por nuestras gestualidades a veces inútiles, porque también nosotros pertenecemos a una Cultura invasora, agresiva.

Nos tenemos que vestir como gentleman ingleses, porque ese es el traje de la industrialización que se impuso en el Mundo; y hasta los japoneses tuvieron que abandonar su kimono para tener prestigio en el Mundo; y nos tuvimos que disfrazar todos de mono con corbata.
Si tendrá peso, el peso cultural invasor de esta Cultura no precisa solo cañones. Eso es la retaguardia de la reserva, tiene otros recursos. No se puede subestimar la enorme capacidad de dominación cultural que tiene todo esto. Entonces, esta Batalla es larga, es dura. Nada peor que ser ingenuo con la parte agresiva que tiene este Mundo de Mercado, y esta Civilización de Mercado.


Y tengo absolutamente claro que no se reparte la miseria, y nada ha demostrado que tenga más fuerza creadora en este Planeta que la Economía Capitalista, que ha revolucionado la Historia de Humanidad en Tecnología y en Ciencia; pero ha significado la acrecentación en nuestra Cultura del egoísmo, y de la pérdida de la Fraternidad Humana.


No es fácil remontar esto, Compañ[email protected], ¡no es fácil! ¿Y esto significa la masificación del conocimiento de la Cultura del Pan...? Sí. Y es una larga Batalla, no hay solución a la vuelta de la esquina, ni hay un cambio mágico a la vuelta de la esquina, ni cambia la Historia por Declaraciones. Hay que crear un enorme basamento de confianza en los Pueblos, y eso significa una larga lucha en todos los frentes.


Quiero señalar, que la Agenda del Mundo, la peor crisis que tiene la Humanidad en nuestra humilde manera de pensar es de carácter político. Esta es una Civilización que va por delante y nos lleva del hocico, y que no podemos gobernarla. Es más fuerte la demanda de mercado, la imposición creciente de mercado, y confundimos la necesidad de consumir con apañar la necesidad de despilfarrar recursos, energías, y no podemos racionalizar eso.


Es curioso, nos trae todos los Dones del Progreso, nos trae todas las amenazas a un tiempo. Nuestro Mundo no es perfecto, es perfectible; pero el quid de la cuestión es que podamos dominar eso. Los Programas significan que eso no nos domine, y que lo podamos encausar y dominar.


Así como ha sido posible recuperar áreas perdidas, ríos que estaban hechos una cloaca, y el Hombre pudo volver a llevar la Vida. Así como los chinos están poblando de árboles las montañas, porque tienen la atmósfera contaminada y están llevando un Programa de plantar árboles, que creo no ha visto nadie arriba de la Tierra, con esa persistencia dura del carácter chino que no hace ruido, y planta millones, y millones, y millones de arbolitos, siguiendo aquella imagen del Hombre tonto que movió las montañas... Bueno, así también tenemos que cambiar y luchar por esto.

 

Este problema de juntarnos es una etapa histórica para luchar por ser fuertes, aclararnos la cabeza, y poder operar en este Mundo, influir en este Mundo; por-que hay que influir en este Mundo a fa-vor de defender la Vida. Y defender la Vida significa poder dejar por el camino estas aristas de despilfarro, de contaminación, de pérdida de energía, de esclavización del tiempo humano, pero a su vez, poder mantener y multiplicar los medios gloriosos que ha traído la Ciencia y la Tecnología a favor de la Vida Humana.


No todo es descartable. No todo lo de esta Civilización es negro, ni es negativo, ni todo es perfecto. Este es el dilema que tenemos, tenemos que integrarnos [email protected] [email protected] porque llegamos tarde a este desafío, y tenemos una responsabilidad para con la Vida. Entonces, hago votos por la creación de una Tecnología dedicada a la Integración. Hablábamos sucintamente de los problemas de la América Insular. No podemos enfrentar los terremotos, no podemos enfrentar el viento, no lo podemos parar, no lo podemos atacar. Podemos juntar recursos si sujetamos nuestro despilfarro para ayudar en los momentos que los Pueblos lo necesiten, pero tenemos que tomar Políticas Globales... Primero Nuestramérica, entre nosotros, para ganarnos el Derecho de pelear al Mundo para que las imponga.


El Cambio Climático es responsabilidad de la Civilización Humana, a ella pertenecemos; y es responsabilidad en primer término de los más desarrollados; pero los menos desarrollados hemos tomado todos los defectos de los más desarrollados.


En mi pequeño País... 3 millones de habitantes, los autos que se vendieron este año cubren, si se ponen uno al lado del otro, más de 400 kilómetros, ¡solo los de este año! Bueno, pobre de nosotros si cada hindú va a tener dos autos como cada alemán, no queda aire para respirar. Tenemos que entender que hay cosas que son del Planeta entero porque el Planeta tiene límites.


Y estas cosas tienen que introducirse, no pueden ser discusiones de Filósofos. No puede ser que los Hombres de Ciencia se junten hace muchos años en Kioto, nos pronostiquen lo que va a pasar, y prác-ticamente no hemos hecho casi nada. Y nos lavamos las manos y después nos quejamos. Si la Ciencia nos dijo a tiempo: Paren la mano; pero la Política fracasó, no pudo seguir a la Ciencia, no pudo recoger el guante que le tiraba la Ciencia, nada más que por estas pavadas.


[email protected] [email protected] nos tenemos que integrar, por eso dije ayer, tenemos que integrarnos por el espanto, porque ningún País de América tiene peso para enfrentar esta incertidumbre, ¡nadie, absolutamente nadie! Y todos vamos a pagar el costo en la Vida Humana. No es un problema del Mundo Insular, ¡todos lo vamos a pagar!


Tenemos una corresponsabilidad, y esto hay que transmitírselo a las generaciones que vienen, y hay que educar a la gente; y en definitiva, si no hay un cambio cultural tampoco tendremos fuerza.


Por eso, va a ser larga esta marcha. Tenemos una vieja deuda, no nos hemos integrado ni hemos vivido más de un siglo mirando para Europa, para Estados Unidos, para cualquier lado, casi no nos mirábamos entre nosotros.


Ahora, hemos dado un paso fantástico, pero tenemos que construir Inteligencia a favor de la Integración. No solo hay que integrar la Infraestructura, la Energía, las Fronteras, los Puertos, las formas de Comunicación, los Sistemas de Seguros, las Prevenciones, la Cultura, las Universidades, la Investigación, el cuidado global de la Salud de [email protected] [email protected], nuestro propio Sistema, nuestras Tradiciones.


Es mucho lo que hay por hacer, no nos da la Vida. Si no creamos corrientes políticas, si no creamos Inteligencia, si no creamos el desafío en la Inteligencia Latinoamericana, si no sembramos en la cabeza de las generaciones que van a venir, seremos apenas contempladores en el Futuro de nuestras desgracias; y nos quejaremos y viviremos tratando de remendar lo que podemos.


Y me temo mucho, una de las desgracias de la Política es haber abandonado el Campo de la Filosofía, y haberse transformado demasiado en un recetario meramente económico; y no es que la Economía no tenga importancia, pero si el Hombre alguna vez no se hace estas preguntas: ¿Adónde va la Humanidad? ¿Cuál es el Futuro? ¿Cuál es la responsabilidad con la Vida? La Vida Humana es casi un Milagro en el enorme silencio mineral del Universo... Es casi un Milagro!


Quisiera tener la voluntad de los Creyentes para encontrarme una explicación, pero este Milagro que se dio en este Planeta merece que los Seres Humanos que vienen dotados de Conciencia, gasten una enorme energía colectiva en defender el parámetro de la Vida para las generaciones que van a venir. Por estas cosas tenemos que juntarnos los del Continente Joven. Gracias.


29 de Enero del 2014

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Miércoles, 29 Enero 2014 07:14

Urge plena soberanía

Urge plena soberanía

Aunque en años recientes se han registrado avances importantes en los países de América Latina y el Caribe, éstos han sido lentos, fragmentados e inestables, señaló el presidente de Cuba, Raúl Castro. Dijo que para revertir las actuales condiciones que caracterizan a la región como la más desigual del planeta es necesario que haya un ejercicio pleno de la soberanía sobre nuestros recursos y replantear las relaciones con los inversionistas extranjeros y las empresas trasnacionales.


Al inaugurar la segunda cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), sostuvo que si bien la inversión extranjera directa ha traído beneficios, no puede olvidarse que el crecimiento desmedido de las utilidades que obtienen, 5.5 veces en los últimos nueve años, afecta su impacto positivo sobre la balanza de pago de nuestros países.


En la sesión de este mecanismo de concertación política en la que por iniciativa del presidente Castro se rindió homenaje con un minuto de silencio al líder de Venezuela, Hugo Chávez, el anfitrión citó varios estudios de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) para documentar las desigualdades de la zona, estudios que arrojan: la tasa de pobreza alcanzó en 2012, como mínimo, 28.2 por ciento de la población. Es decir, 164 millones de personas, y la indigencia o pobreza extrema, 11.3 por ciento, lo que equivale a 66 millones de habitantes.
Lo más preocupante, agregó, es la pobreza infantil, que afecta a 70.5 millones de niños, niñas y adolescentes. De ellos, 23.3 millones en pobreza extrema. En cambio, el 10 por ciento más rico de la población latinoamericana recibe 32 por ciento de los ingresos totales, mientras que el 40 por ciento más pobre percibe sólo 15 por ciento.


Además, la educación que reciben los jóvenes está muy vinculada con su nivel de ingreso. La situación es más seria en la educación secundaria, no sólo porque 50 por ciento de los jóvenes de entre 20 y 24 años no la concluyeron, sino porque solamente 21.7 por ciento de los más pobres la terminó.


En contraste, 78.3 por ciento de sus pares del segmento más rico completaron este nivel. En 2010, la brecha resulta de 56.6 por ciento entre ambos grupos.


En su discurso, el mandatario de Cuba, que ocupa la presidencia pro témpore de la Celac, insistió en que América Latina y el Caribe tienen todas las condiciones para revertir la situación actual: ocupan algo más de 15 por ciento de la superficie terrestre, 8.5 de la población global, cuentan con un porcentaje apreciable de las reservas minerales no renovables más importantes, un tercio de las reservas de agua dulce, 12 por ciento del área cultivable, el mayor potencial mundial en la producción de alimentos y 21 por ciento de los bosques naturales.


A pesar de ello, hemos padecido el problema de no haber traducido los periodos de altos precios de los recursos naturales que se exportan en procesos de desarrollo económico de largo plazo. De ahí la necesidad de ejercer plenamente la soberanía sobre nuestros recursos naturales y plantearnos políticas adecuadas en las relaciones con la inversión extranjera y con las empresas trasnacionales que operan en los países que componen la Celac.


Los pueblos, dijo Raúl Castro, demandan y requieren una mejor distribución de la riqueza y los ingresos, y aquella convertirse en el motor para la eliminación de las desigualdades. El imperativo y desafío consiste en tener capacidad de transformar el capital natural en capital humano, infraestructura económica y diversificación de la base productiva y exportadora, de tal manera que contribuya de manera decisiva a un verdadero proceso de desarrollo.


Señaló que para los países de la región debe ser prioridad la creación de un espacio político común, en el que se avance hacia la paz y el respeto entre nuestras naciones para superar los obstáculos objetivos y los que intencionadamente se nos impongan, para lograr el bienestar común y hacer valer los principios irrenunciables de la autodeterminación, soberanía e igualdad soberana de los estados.


Asimismo, se refirió a la Celac como una entidad de concertación reconocida internacionalmente como representante legítima de los intereses de América Latina y el Caribe. Hemos ido acercando nuestras posiciones y, a pesar de las inevitables diferencias, se fomenta un espíritu de mayor unidad en la diversidad, que debe ser el fin último.


Casi al final de su discurso, el mandatario cubano agradeció a los jefes de Estado y de gobierno asistentes a la cumbre, las muestras de solidaridad ante el criminal bloqueo impuesto a su país durante más de medio siglo y la injusta inclusión de Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado de Estados Unidos.


Además, reiteró su solidaridad con Argentina por el conflicto por las Islas Malvinas; con Ecuador, por las denuncias interpuestas en su contra por empresas trasnacionales, y de nuevo abogó por la independencia de Puerto Rico pues, reiteró, nuestra comunidad estará incompleta mientras falte en ella el escaño de esa isla.

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CELAC: Visión humanista ante desafíos de Nuestra América

Dos años de fundada cumplió la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), y a menos de tres semanas de su II Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno, que tendrá por sede a La Habana, Cuba, los días 28 y 29 de enero de 2014.

 

Pese a su juventud, el foro se consolida como instrumento de concertación y defensa de la identidad, las aspiraciones y la cultura regionales, con una visión humanista.

 

La Celac agrupa a los 33 países independientes de América Latina y el Caribe, y tuvo su reunión fundacional en Venezuela los días 2 y 3 de diciembre de 2011, cita en la cual se adoptó una veintena de documentos, entre los que sobresalen la Declaración de Caracas y el Plan de Acción, así como los estatutos para su funcionamiento.

 

Con esas herramientas, el bloque comenzó a fomentar la concertación política, económica, social y científico técnica; y la integración, inspirada en convertirse en el interlocutor de América Latina y el Caribe con otras regiones del mundo.

 

En el plano económico, la vista del foro ha estado puesta en los caminos para enfrentar la crisis financiera internacional y construir una nueva arquitectura, mientras que en el orden social la brújula se orientó a fomentar la equidad, la inclusión, y la erradicación de la pobreza y el hambre.

 

Si bien la Celac nació oficialmente en diciembre de 2011 en Caracas, teniendo como anfitrión a uno de sus máximos inspiradores, el presidente Hugo Chávez, los orígenes están en el compromiso de la cumbre de Costa do Sauípe, en 2008 en Brasil, cuando por primera vez se reunieron las 33 naciones de América Latina y el Caribe, en la casa de otro de los promotores de la unidad latinoamericana y caribeña, el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

 

Pasajes importantes de la cita brasileña fueron la convocatoria del entonces presidente de México, Felipe Calderón, a una cumbre extraordinaria del Grupo de Río, para que ese foro le diera la bienvenida a Cuba, ingreso dado incluso sin cumplirse uno de los tradicionales requisitos del desaparecido bloque, el cual establecía que el país que ingresaba debía hacer una solicitud formal.

 

Lo cierto es que Cuba se sumó al Grupo de Río porque la invitaron.

 

Otro momento importante de la reunión de Costa do Sauípe fue la conferencia de prensa final, cuando se informó que los países trabajarían en la creación de una organización propia de América Latina y el Caribe, lo cual sería luego la Celac.

 

En febrero de 2010 los 33 países de la región volverían a verse las caras en lo que sería la Cumbre de la Unidad, que tuvo por sede a Playa del Carmen, en la Riviera Maya, balneario mexicano de Cancún.

 

Los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Cancún hicieron coincidir la II Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (Calc) y la XXI Cumbre del Grupo de Río, de las cuales emergió una declaración que permitió establecer el cronograma para la fundación de la Celac.

 

En el documento final de la cita en México, los mandatarios definieron su decisión de "construir un espacio común con el propósito de profundizar la integración política, económica, social y cultural de nuestra región y establecer compromisos efectivos de acción conjunta para la promoción del desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe".

 

Todo ello en un marco de unidad, democracia, respeto irrestricto a los derechos humanos, solidaridad, cooperación, complementariedad y concertación política.

 

Y es en correspondencia con sus postulados fundacionales, que la II cumbre de la Celac, la cual tendrá por sede a La Habana en enero próximo, sustentará como eje central la lucha contra la desigualdad.

 

"Nuestra región, llena de bondades, es la más desigual del planeta. Tiene las condiciones para dejar de serlo", comentó recientemente en una visita a México el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

 

Al cierre de la I cumbre de jefes de Estado y Gobierno de las naciones integrantes de la Celac, celebrada en Santiago de Chile en diciembre de 2012, Cuba recibió de manos de los anfitriones la presidencia pro témpore del mecanismo integrador.

 

"Asumimos el compromiso de trabajar por la paz, la justicia, el desarrollo, la cooperación, el entendimiento, y la solidaridad entre los latinoamericanos y caribeños", afirmó el presidente Raúl Castro, al recibir la dirección del organismo de su homólogo chileno, Sebastián Piñera.

 

Bajo el mandato de la isla caribeña, han tenido lugar varias reuniones sectoriales a nivel ministerial con agendas centradas en las prioridades de la región.

 

Entre ellas figuran un encuentro de los ministros de Cultura, realizado en Paramaribo, Surinam, en marzo último, y el primer foro de ministros de Educación, que tuvo por sede a La Habana en abril.

 

La lucha contra el analfabetismo, la formación de personal docente, la calidad de la educación básica, la atención a la primera infancia, los indígenas y los afrodescendientes ocuparon importantes espacios en el orden del día de la cita habanera.

 

La capital ecuatoriana, Quito, también fue ese mes escenario de un encuentro sobre medio ambiente y desarrollo sostenible, y la víspera acogió a los ministros de Finanzas, quienes conciliaron las propuestas que en esa materia presentarán en enero los mandatarios de las naciones de la Celac en la cita de La Habana.

 

Los titulares dejaron listos los insumos que en asuntos económicos debe incluir la Declaración que se adoptará en la capital cubana, con medidas orientadas a prevenir los efectos de la crisis económica y financiera internacional sobre las economías de la región, e ideas sobre una arquitectura regional acorde a las particularidades y necesidades de América Latina y el Caribe.

 

El documento central a firmar en La Habana sucederá al de 73 puntos suscrito en Santiago de Chile en enero pasado, el cual fijó el rumbo para la integración política, económica, social y cultural de la región, acorde con su tiempo. En la cita santiaguina también se emitieron comunicados especiales con las proyecciones e intereses del bloque.

 

Reconociendo la diversidad de posiciones políticas e ideológicas, los países coincidieron en promover una reforma integral del sistema de Naciones Unidas, con la vista puesta en la democratización del Consejo de Seguridad.

 

Las naciones de la Celac mostraron su oposición a las medidas unilaterales y extraterritoriales, como el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, y a las evaluaciones y certificaciones que emiten algunos países desarrollados.

 

En Santiago de Chile también primó el consenso sobre la necesidad de respetar el pluralismo, a partir del derecho de cada nación a escoger su forma de organización política y económica, expresión de la diversidad que caracteriza a la Celac, cuyo nacimiento fuera calificado por el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, como el suceso institucional más importante de la región en un siglo.

 

Se trata de una organización distintiva de la gran patria que se extiende al sur del Rio Bravo, ésa que José Martí llamó Nuestra América, y a la cual no pertenecen Estados Unidos y Canadá por tener una historia, cultura, y proyecciones socio-económica y política diferentes.

 

(Con información de la página oficial de Celac Cuba y PL.)

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Rebelión contra libre comercio, revés para EU

Washington, 3 de enero.

 

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se concibió como primer paso de una estrategia hemisférica que culminaría en el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), pero esa visión fue descarrilada por un nuevo bloque latinoamericano progresista en lo que fue una de las mayores derrotas de la agenda del capital internacional y la política económica de Washington en tiempos recientes.

 

ALCA, ALCA, Al carajo proclamó el presidente Hugo Chávez ante miles de personas reunidas en la Cumbre de los Pueblos, realizada de manera paralela a la cuarta Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina, en noviembre de 2005. Con ello, la segunda fase del TLC, el ALCA, fue frenada.

 

En esos momentos el presidente George W. Bush se reunía a puerta cerrada con 33 mandatarios de las Américas, incluido el entonces mandatario mexicano Vicente Fox, y trataba de impulsar la propuesta del ALCA, nacida más de una década antes en la primera Cumbre de las Américas, en Miami, en lo que se llamó el Consenso de Washington. Fox propuso excluir a los países disidentes que cuestionaban partes del ALCA, entre ellos Brasil, el anfitrión Argentina y Venezuela, y así constituir el acuerdo entre los demás países

 

Mientras tanto, a poca distancia de la sede de esa cumbre, Chávez, acompañado por representantes de diversos movimientos sociales y figuras como Diego Armando Maradona; el dirigente cocalero boliviano hoy presidente Evo Morales, y el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, declaró ante miles de altermundistas: "Hemos venido aquí hoy a muchas cosas, a caminar, a marchar, a saltar, a cantar, a gritar, a luchar, pero entre tantas cosas de las que hemos venido a hacer aquí en Mar del Plata hoy, cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del ALCA(...) los pueblos de América enterramos al ALCA, hoy, aquí en Mar del Plata".

 

Ahí, Chávez instauró una visión alternativa al ALCA y declaró que los presentes serían los parteros de la nueva integración, los parteros del ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas, para los pueblos de América, una verdadera integración liberadora, para la libertad, para la igualdad, para la justicia y para la paz. (Para ver la crónica de cómo paso esto: http://www.youtube.com/watch?v=tED4KFj5ik0).

 

Aunque Washington continuó promoviendo su agenda económica por medio de tratados comerciales bilaterales con Colombia, Perú, Chile y países de Centroamérica, como también mediante el esquema de la Organización Mundial de Comercio (OMC), ya no controlaba el campo de juego, y mucho menos a los jugadores.

 

Lo ocurrido en Mar del Plata tuvo como antecedente no sólo la elección de nuevos líderes de izquierda en América del Sur, sino también una serie de movilizaciones en todo el mundo contra las políticas basadas y formuladas en el TLC.

 

La primera rebelión explícita contra la agenda neoliberal en la era de la posguerra fría fue la de los zapatistas en Chiapas, el mismo día en que se puso en marcha el TLCAN. El zapatismo tuvo eco alrededor del planeta, y nutrió lo que se convertiría en el gran movimiento altermundista que se estrenó en lo que se bautizó como la Batalla de Seattle.

 

En 1999, el presidente Bill Clinton y unos 5 mil delegados de gobiernos del mundo llegaron a Seattle para la reunión de la OMC, sólo para ser sorprendidos por decenas de miles de sindicalistas, ambientalistas, granjeros, estudiantes, anarquistas y activistas de todo tipo que en las calles de la ciudad protagonizaron la manifestación popular contra el capital internacional más grande de la historia reciente de Estados Unidos (http://www.jornada.unam.mx/1999/12/01/caos.html)

 

Llegamos a Seattle por separado, como trabajadores, ambientalistas, defensores de derechos humanos, estudiantes y más, pero saldremos de aquí juntos como un movimiento por la justicia social, declaró un líder regional del sindicato siderúrgico. Aquí se inicia un nuevo movimiento, proclamó.

 

Estas escenas se repitieron en varios puntos del planeta durante los siguientes meses en todo lugar donde se congregaban los promotores de las políticas de promoción del libre comercio y libre mercado: en Washington, frente al Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, donde coreaban FMI y Banco Mundial, empiecen a temblar. Los cerdos de hoy son el tocino de mañana; Praga, donde la delegación de manifestantes de Italia llegó en lo que algunos bautizaron como el tren zapatista; Quebec, donde Chávez asistió a la Cumbre de las Américas para primero cuestionar al ALCA en una ciudad literalmente bajo sitio por los manifestantes; Génova y Nueva York, entre otras ciudades.

 

Este movimiento altermundista fue nutrido a la vez por los Foros Sociales, el primero realizados en 2001 en Brasil y después en otras partes, transformando el debate mundial sobre los esquemas económicos, sociales y políticos.

 

Tal vez lo más novedoso era que estas expresiones populares provenían ya no sólo del Sur, apoyadas por movimientos de solidaridad en el Norte, como había sido el caso anteriormente. Por fin nos llegó el mensaje desde el Sur aquí en el Norte. Nos tardamos en entenderlo, pero ya lo logramos: las políticas económicas aplicadas en el Sur ahora se implementan en el Norte. Son las mismas políticas, y por tanto es la misma lucha. Ustedes han mostrado el camino, y ahora nos estamos sumando, declaró un líder estudiantil en las manifestaciones contra la agenda empresarial mundial en Nueva York.

 

Un antecedente de este movimiento altermundista fue algo que surgió de manera inesperada en el camino hacia el TLCAN: mientras se abría un espacio sin precedente entre las cúpulas políticas y económicas de los tres países en la negociación, se abrió otro espacio, por primera vez abajo, entre los sectores sociales directamente afectados por estas políticas.

 

Por primera vez sindicalistas, granjeros y organizaciones campesinas, ambientalistas, latinas y otras dedicadas a asuntos sociales de Estados Unidos, México y Canada se empezaron a conocer en una serie de foros trinacionales entre las redes que se establecieron en cada país en respuesta a la dinámica de integración económica y el TLCAN. Buscaron desarrollar una respuesta social a la agenda cupular del libre comercio con algo cuyo eje era el comercio justo y la participación de sectores sociales en las negociaciones entre gobiernos.

 

Así, de repente, y por primera vez, se presentaron los nunca invitados a las negociaciones sobre política económica internacional: los actores sociales. Su demanda fue nada menos que la democratización de la esfera trasnacional, algo que todavía se sigue pidiendo en muchos puntos del planeta.

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Sábado, 21 Diciembre 2013 07:00

¿Cuándo se jodió Europa?

ALAI AMLATINA, 20/12/2013.- Al inicio de la obra prima de Vargas Llosa, Conversaciones en la Catedral, un peruano pregunta al amigo: ¿Y cuándo se jodió el Perú?


Dan por sentado que Perú se jodió, que está jodido. Se trata de saber desde cuándo, a partir de cuándo, para intentar entender el por qué y el para quiénes.


Hoy se da por sentado que Europa está jodida, que se jodió. Hay distintos diagnósticos. Unos, que se debe a la pereza de los del Sur, que el aire mediterráneo y la siesta los hizo vivir por encima de sus posibilidades (eso que hemos oído tanto, hace tiempo ya en América Latina). Otros, por la rigidez del Banco Central de Alemania, que domina la troika y se impone a las otras económicas. Las medicinas se diferencian un poco, pero al fin y al cabo, amargas todas. Porque todos aceptan que Europa se jodió.


Lo cual es un fenómeno de inmensas dimensiones, representa un retroceso de dimensiones civilizatorias, porque el Estado de bienestar social europeo fue una construcción solidaria que se había vuelto referencia a escala mundial. Terminar con él implica así un retorno a tempos de exclusión social y abandono que Europa había dejado atrás.


Cuándo se jodió Europa. Se podría ubicar en la explosión que apareció como Primera Guerra Mundial, en la cual las contradicciones interburguesas que Lenin dijo que comandarían la historia mundial entrado el siglo XX, se ha confirmado dramáticamente. Europa se ha vuelto escenario de la más brutal de las guerras que la humanidad había conocido hasta aquel momento.


Se podría también ubicar aquel momento en la división de la socialdemocracia entre belicistas y pacifistas, abandonando oficialmente la II Internacional el pacifismo y el internacionalismo que la había caracterizado, abriendo heridas que no volverían a cicatrizarse.


Se podría igualmente ubicar el momento en que se jodió Europa cuando no logró impedir el brote de las distintas formas de dictaduras de derecha –fascismos, nazismo– y, además, no fue capaz de derrotar ese fenómeno, teniendo que apelar a apoyos externos.


Pero nada de eso explicaría el viraje actual, porque después de todo eso, Europa occidental fue capaz de construir Estados de bienestar social que, a lo largo de tres décadas, fueron una de las más generosas construcciones sociales que la humanidad había conocido.


Fue entonces después de eso que es necesario encontrar el momento en que Europa dio un viraje que la llevó a estar jodida. Yo ubicaría ese momento en el paso del primero al segundo año del primer gobierno de François Mitterrand, en Francia. La victoria, finalmente tan conmemorada de la izquierda francesa en la segunda pos-guerra, propició a Mitterrand un primer año centrado en las nacionalizaciones, en la consolidación de los derechos sociales, en una política externa solidaria y volcada hacia el Sur del mundo.


Pero el mundo había cambiado, Reagan y Thatcher imponían un nuevo modelo y una política internacional, Francia sufrió las consecuencias del nuevo escenario. Una posibilidad sería que Francia estrecharía alianzas con la periferia, con el Sur del mundo, con América Latina, en particular, liderando a los países que más directamente sufrían los virajes globales. La otra, que predominó, fue el cambio radical de orientación del gobierno socialista francés, adaptándose a la nueva ola neoliberal, a su manera, sumándose como aliado subordinado al liderazgo del bloque EUA-Gran Bretaña.


Ese viraje, que consolidó la nueva hegemonía, de carácter neoliberal, inauguró la modalidad de gobiernos y fuerzas socialdemócratas asimilados a la hegemonía de los modelos centrados en el mercado y en el libre comercio. La España de Felipe González no tardó en adherir, en lo que fue seguida por otros gobiernos y abrió camino a que, en Latinoamérica también, esa vía de extendiera a países como México, Venezuela, Chile, Brasil, entre otros.


Esa nueva orientación predominante ya apuntaba a la condena del Estado de bienestar social –un modelo contradictorio con el Consenso de Washington-, que más temprano que tarde sufriría las consecuencias. La misma unificación europea se dio bajo esa orientación. Las consultas nacionales no se centraban en la unificación europea, sino en la moneda única, el euro, dando un carácter centralmente monetario a esa unificación.


La crisis iniciada en 2008 agarró a Europa absolutamente fragilizada, porque inmersa en los consensos neoliberales, lo cual la impidió reaccionar como los gobiernos latinoamericanos, que se han inspirado precisamente en los modelos reguladores que habían sido hegemónicos en Europa en las tres décadas llamadas de gloriosas, para reaccionar positivamente frente a la crisis.


El resto es la fisonomía actual de Europa, de destrucción del Estado de bienestar social, tirando fuego al alcohol, tomando medicinas neoliberales para la crisis neoliberal, que solo se ahonda y prolonga.

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Jueves, 19 Diciembre 2013 07:34

Venezuela ingresa al Mercosur

Venezuela ingresa al Mercosur

La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó ayer el Protocolo de Adhesión de Venezuela al Mercosur, con lo que se completó el proceso para que Caracas sea miembro pleno del bloque regional. La votación finalizó con 48 votos a favor, con el apoyo mayoritario del oficialista Partido Colorado, y uno en contra, mientras que los otros 31 diputados se ausentaron. Además, el Congreso retiró la declaración de "persona no grata" contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, por una supuesta intromisión durante la crisis política por la destitución del ex mandatario Fernando Lugo en 2012. "Paraguay quiere participar activamente de la cumbre de Caracas para tener un mayor protagonismo en la vida del Mercosur", expresó el canciller Eladio Loizaga en relación con la próxima reunión de jefes de Estado del bloque el 17 de enero. "Hay que mirar el futuro y focalizarse en cuestiones de complementariedad", sostuvo el diputado colorado José María Ibáñez, vocero de la mayoría que aprobó el Protocolo de Adhesión de Venezuela. La resolución de la Cámara baja espera ahora la promulgación del presidente Horacio Cartes, y la ratificación ante la Secretaría Permanente del bloque, en Montevideo.


Ibáñez hizo un llamado a actuar con grandeza espiritual y a dejar de ser presos del pasado, aunque la diputada independiente Olga Ferreira, la única que votó en contra, cuestionó las razones de este cambio de postura de Paraguay y exigió que el gobierno de Cartes dé explicaciones. "Hoy es un día triste, doloroso, de vergüenza para el país", dijo Ferreira y calificó de "patotero" a Maduro, para sostener su posición contraria al ingreso de Venezuela y al restablecimiento pleno de relaciones en estas condiciones. La mayoría de la bancada del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) –el partido del ex presidente Federico Franco, que sucedió a Lugo tras su destitución– se retiró de la sala al momento de la votación, aunque el diputado liberal Víctor Ríos fundamentó a favor de Venezuela.


Tras aprobar el protocolo, los 49 diputados presentes en la Cámara acordaron por unanimidad retirar la declaración de persona no grata contra Maduro, que fue adoptada por su supuesta intromisión en asuntos internos durante la crisis que desencadenó la destitución de Lugo. La declaración rechazaba y condenaba las expresiones que el entonces canciller Maduro hizo el 21 de junio del 2012, cuando el Parlamento paraguayo sometió a un juicio político express a Lugo y lo destituyó del cargo por mal desempeño de sus funciones. Dicha declaración fue emitida sólo por la Cámara de Diputados, por lo que el Senado no tiene que pronunciarse sobre su revocación.


Los presidentes de los países del bloque regional se reunirán el 17 de enero en Caracas, en una nueva cumbre, durante la cual Venezuela debe traspasar la presidencia pro témpore a la Argentina, de acuerdo con el sistema de rotación alfabética de ese cargo. Sin embargo no se descarta que pueda hacerse una excepción por esta vez y ceder la presidencia a Paraguay, en compensación por los 14 meses que estuvo suspendido, a raíz del golpe parlamentario a Lugo.


Apenas asumió la presidencia del país, Cartes insistió en que era necesario encontrar un salida jurídica al problema creado por la entrada de Venezuela sin la aprobación del Legislativo de su país. El pasado 5 de diciembre Cartes envío al Congreso el protocolo de adhesión de Venezuela, pese a que su propia agrupación, el Partido Colorado, se opuso en el pasado a la incorporación del país caribeño. El Senado lo aprobó el martes de la semana pasada por 29 votos a favor, 10 en contra, una abstención y 5 ausencias.


Paraguay es, al igual que Argentina, Brasil y Uruguay, socio fundador del bloque creado mediante el Tratado de Asunción el 26 de marzo de 1991. Los otros tres socios excluyeron a Paraguay al invocar el Protocolo de Ushuaia sobre compromiso democrático, firmado el 24 de julio de 1998, que es uno de los pilares jurídicos del bloque junto con el Tratado de Asunción y el Protocolo de Ouro Preto. Con Paraguay suspendido, Argentina, Brasil y Uruguay abrieron una brecha para la incorporación plena de Venezuela, que estaba bloqueada en el Congreso paraguayo y que se formalizó en una cumbre extraordinaria celebrada en Brasilia.


La adhesión de Venezuela entró en vigor el 12 de agosto de 2012, después de seis años de espera, debido a la negativa del Senado paraguayo a ratificarla alegando precisamente que el gobierno venezolano no cumplía con los requisitos democráticos del bloque.


Con la incorporación de Caracas, el Mercosur cuenta con una población de 275,1 millones de personas, equivalentes al 70 por ciento del total de Sudamérica y un Producto Interno Bruto (PIB) de 3,32 billones de dólares, esto es, el 83 por ciento del de la región. El territorio de los cinco miembros plenos suma 12,7 millones de kilómetros cuadrados, que equivalen al 72 por ciento de toda la región. El Mercosur tiene además como países asociados a Chile (1996), Bolivia (1997), Perú (2003), Colombia (2004) y Ecuador (2004). El intercambio comercial del Mercosur con el resto del mundo el año pasado fue de 782.410 millones de dólares, ya incluida Venezuela en esas cuentas.

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Miércoles, 27 Noviembre 2013 07:40

Democracia audiovisual para Unasur

Democracia audiovisual para Unasur

La tercera edición del Encuentro de Comunicación Audiovisual realizada del 21 al 23 de noviembre en Mar del Plata mostró aspectos de trascendencia nacional y regional hacia la democracia audiovisual.

 

Los distintos ministerios y agencias públicas actualizaron el avance de las redes de fibra óptica, el incremento de horas de producción nacional con temática diversificada y raigambre cada vez más federal. Recordaron la disponibilidad y el alcance nacional de la Televisión Digital Abierta y los contenidos de las señales públicas.


Assange y la circulación de contenidos


Sorprendió, en el último día del encuentro, la presencia vía teleconferencia desde "territorio ecuatoriano en Londres" del asilado Julian Assange. Durante la exposición, con frases contundentes, actualizó diagnósticos de dependencia en la circulación de contenidos y de la concentración de producción y distribución de empresas con posiciones dominantes del mercado. También Assange valoró "el rol activo de Latinoamérica en la búsqueda de resguardar la soberanía y la libertad frente a los avances sobre la Internet global".


Así, reafirmó los fundamentos de la convocatoria lanzada el día anterior para vertebrar un Consejo de Comunicación Audiovisual para Unasur, propuesta realizada por el vicepresidente Amado Boudou y la presidenta del Incaa, Liliana Mazure.


En una reunión articulada vía la Cancillería, representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela analizaron "las principales conquistas y desa-fíos que atraviesan los países suramericanos en el mayor proceso de transformación de la producción y comunicación audiovisual de su historia", de acuerdo con el acta suscripta.


Destacaron la revisión de los criterios de conectividad de redes de fibra óptica e inalámbrica y la necesaria planificación y regulación de los Estados para impedir imposiciones "de facto" en las capacidades de interconexión, en la distribución (vía centros de emisión ubicados fuera del propio territorio), y las barreras a la entrada de nuevos prestadores vía costos directos o indirectos fijados por los oligopolios preexistentes.

 

Se evaluó imprescindible no sólo aumentar la diversidad de contenidos de acceso libre, sino también incidir en la distribución y exhibición del cine, la televisión y "cualquier nuevo producto audiovisual que circule por distintas plataformas", aludiendo a YouTube, Google, Netflix y demás emprendimientos que generan excedente económico por fuera de los sistemas analógicos tradicionales. "No es una cuestión de control social, sino de necesaria promoción de la construcción colectiva", sintetizaron.


Resulta gratificante tomar nota de experiencias en marcha que trascienden las fronteras de cada país. Ejemplo de ello es la cooperación en Televisión Digital Abierta de de-sarrollos argentinos y brasileños, en Venezuela y Bolivia. O el funcionamiento de Ibermedia TV, con programas a emitir en las televisoras públicas. O el desarrollo de los satélites de Arsat y el Tupac Katari boliviano. O los fondos de coproducción entre países para aumentar la cantidad de películas.


Sin embargo, se constataron fuertes restricciones del mercado de distribución que impiden a la casi totalidad de los 430 largometrajes estrenados por año en Latinoamérica ser vistos por el público del propio país, y mucho menos por los países vecinos o hermanos. Preocupación común con las naciones europeas, que tampoco ofrecen en sus pantallas producciones de origen distinto a las grandes majors norteamericanas.


La agenda


Resaltaron las siguientes cuestiones de agenda para Unasur:
- Diversidad audiovisual. Nuevos emisores en radio, TV y plataformas digitales: fortalecer criterios comunes (ejemplo: garantía de un tercio del espectro radioeléctrico para organizaciones sociales, como ya existe en legislaciones de Argentina, Uruguay y Ecuador).


- Unificación de criterios para limitar las crecientes presiones de los distribuidores a los derechos de emisión y propiedad intelectual de los realizadores de películas, que impiden su difusión para el gran público latinoamericano.


- Fortalecer bancos de contenidos audiovisuales de acceso público en cada país pensando en esquemas inteligentes de circulación y programación. Digitalización de películas y materiales producidos con tecnología analógica, tendiendo a un Banco de Contenidos Audiovisuales de Suramérica para preservar y difundir nuestro patrimonio audiovisual.


- Promover la formulación de guiones y producciones compartidas entre los países (coproducciones, proyecto venezolano Canal Patria Grande, etcétera).


- Regular, desarrollar y capacitar en nuevas tecnologías en sintonía con la convergencia tecnológica. Compartir redes como Arsat para asegurar la distribución digital de películas y material audiovisual sin depender de redes comerciales.


- Consolidar la producción de componentes y terminales para sustituir importaciones y multiplicar los recursos humanos calificados y el empleo en la región. (Mazure anunció un plan de ensamblaje en Argentina de proyectores digitales por la empresa NEC, lo cual se suma a la creciente implantación de sistemas digitales de TDA.)

 

Por Diego Rossi, U.B.A. Observatorio del Sector Audiovisual.
Desde Mar del Plata

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Miércoles, 13 Noviembre 2013 06:35

El peligro del TPP

El peligro del TPP

Para decirlo en pocas palabras: la negociación del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por su abreviatura en inglés) es la más importante ofensiva que el capital trasnacional ha emprendido en décadas en contra de la soberanía de las naciones y los derechos de los trabajadores, los ciudadanos y los consumidores. Disfrazado de ambicioso pero inocente tratado de libre comercio e integración económica, las negociaciones para el TPP –que Enrique Peña Nieto desea firmar este mismo año– involucran a los gobiernos de Estados Unidos, Chile, Perú, México, Brunei, Nueva Zelanda, Singapur, Australia, Malasia, Japón, Canadá y Vietnam, todos los cuales negocian febrilmente en el más puro estilo tecnocrático, es decir, en lo oscuro y de espaldas a la sociedad.


Oficialmente, el TPP tiene como propósito dinamizar las economías de los países que lo firmen, potenciar sus exportaciones, generar más empleos y bla, bla, bla. Muy parecido fue el discurso con el que el salinato justificaba el uncimiento de México al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y miren qué bien nos va en materia de crecimiento y de generación de empleos: la industria nacional resultó destruida, el campo fue devastado, se frenó en forma trágica la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica nacionales, a falta de otros productos la economía exportó seres humanos –aunque, formalmente, la migración no forma parte del TLCAN–, la soberanía nacional se vio gravemente debilitada (hoy, bajo el marco legal vigente de dicho tratado, sería imposible efectuar una nueva expropiación petrolera, por ejemplo), los trabajadores mexicanos son alentados a competir en productividad con sus homólogos estadunidenses, que ganan salarios 15 veces mayores y tienen mejores condiciones de vida, nos quedamos sin instituciones bancarias propias y el país se integró de lleno a la cadena productiva de la delincuencia trasnacional, con los resultados en muerte y destrucción que están a la vista de todos, menos a la del grupo gobernante.


Las beneficiarias del acuerdo serían, básicamente, las 500 empresas en las que se concentra el 70 por ciento de las exportaciones manufactureras. Al resto del país le sirve de muy poco ser un gran exportador de petróleo, drogas y gente.


Pero las negociaciones hacia la firma del TPP son más incluyentes que las del TLCAN y abarcan aspectos como los servicios financieros, la propiedad intelectual y, por vía de ésta, el establecimiento de una vigilancia policiaca supranacional de Internet.


La propiedad es un robo, decía Proudhon, y actualmente la propiedad intelectual es la modalidad más descarnada del saqueo corporativo. Gracias a las disposiciones legales que la protegen, trasnacionales de Estados Unidos y Europa registran el genoma de especies vegetales y animales de la Amazonia, por ejemplo, hurtan patrimonio cultural a sus legítimos creadores –es decir, los pueblos– y construyen fortunas mediante la explotación de patentes desarrolladas, o también robadas a terceros. El ámbito de los diferendos por la propiedad intelectual es, desde siempre, un terreno favorable para el más fuerte en recursos económicos, servicios legales, poder de compra de jueces y funcionarios, y capacidad de cabildeo en los congresos.


Eso quiere decir que si el TPP se impone en los términos que preconizan los representantes estadunidenses, pueden irse olvidando del abasto de ciertos medicamentos genéricos en los servicios de salud pública y en el comercio privado. Pueden olvidarse, también, del anonimato y la privacidad en el uso de Internet: con el pretexto de que alguien subió a su blog o a su página de Facebook una foto con derechos registrados, una corte de Estados Unidos o de Japón podría perseguir a un proveedor de acceso o a un internauta en Tlaxcala, Concepción o Lima. De hecho, mediante las disposiciones del TPP las corporaciones estadunidenses podrían lograr un atajo para conseguir lo que no han logrado, hasta ahora, con la infame ley antipiratería conocida como SOPA (Stop Online Piracy Act), y lo lograrían a escala trasnacional.


Por añadidura, según un documento del Congreso estadunidense, las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico pueden abrir un espacio para abordar cuestiones adicionales, como la reconsideración por parte de México a la exclusión de la inversión privada en su industria petrolera. Es decir, el TPP vendría a ser el plan B de Peña Nieto en caso de que fracase su proyecto de entregar el petróleo nacional, por medio de reformas constitucionales y legales, a las corporaciones energéticas privadas, nacionales y extranjeras.


Por último: dice el Peterson Institute for International Economics, con sede en Washington, que este acuerdo trasnacional podría reportar ganancias netas globales mayores a 295 billones de dólares anuales. Leyeron bien: ganancias, es decir, utilidades. El negocio sería enorme, sí, y sería para unos cuantos. Para las poblaciones de los países firmantes, en cambio, el TPP es un grave peligro.


navegaciones.blogspot.com


Twitter: @Navegaciones


Enlaces:
Los cables sobre México en WikiLeaks
Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks
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Martes, 01 Octubre 2013 17:27

UNASUR: Una estrategia integral

UNASUR: Una estrategia integral

El tratado constitutivo de la Unión de Naciones Suramericanas -UNASUR- establece un conjunto de principios que sirven de guía a la Unión, entre los que destacan la defensa de la vida, la preservación de la paz como uno de los mayores privilegios de la región, la democracia con participación social de manera que ésta materialice la acertada definición de Abraham Lincoln como "gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo" y la soberanía de los Estados y de los pueblos como derecho inalienable.

 

Cuando hablamos de la defensa de la vida, no se trata solamente de la vida humana, se trata también de la naturaleza, de la cual formamos parte inseparable y que es condición para la existencia humana. La paz, por su lado, es condición para la vida toda vez que la guerra, "ese monstruo de matanza", es su opuesto. La paz, además, es condición para la estabilidad y el desarrollo económico, base material de la vida. Otro de los principios establecidos se refiere a la justicia social, base de la justicia en general y de la paz, por tanto, de la vida.

 

Ahora bien, esos principios que nadie pondrá en duda, sólo podrán plasmarse como realidad a través de la política y, en este caso, de una estrategia y su plan correspondiente.

 

Nuestros amplios territorios, son depositarios de grandes recursos naturales y humanos. Este hecho evidente, nos indica que allí radica, de lejos, la mayor fortaleza de nuestra región en relación con otras ventajas. Ello determina la necesidad de definir una política común, una estrategia y un plan que tenga como palanca de impulsión el aprovechamiento racional de esa fortaleza. Esto implica ya no solo la extracción, que además debe realizarse en beneficio del bienestar y los intereses de la nación y con el mínimo impacto ambiental posible, sino también, como parte indisoluble, la transformación interna de las materias primas, única forma de superar la paradoja de ser grandes exportadores de esas materias y exportadores netos de capital en el intercambio extra regional.

 

La extracción y transformación industrial implican desarrollo científico y tecnológico, formación de científicos, técnicos y profesionales, además de un fuerte impulso a la creación de instituciones financieras de la Unión, como el Banco del Sur, y una política de negociación conjunta cuando se requiera financiamiento extra regional.

 

A partir de estas premisas, durante la VI Reunión de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la UNASUR, realizada en noviembre del 2012 en Lima, Perú, presentamos un documento con el título de "Los recursos naturales como eje dinámico en la estrategia de integración y unidad de nuestros países" orientado a definir una estrategia y un plan, teniendo como factor clave, el impresionante acervo de recursos naturales que aloja en sus entrañas esta inmensa región de más de 17 millones de kilómetros cuadrados y una población de apenas 400 millones de habitantes de ellos, más de 100 millones viviendo en estado de pobreza.

 

De tal realidad se desprende una primera y muy dramática conclusión: el gran reto que se plantea de inmediato ante los doce países que integran la Unión, es el de imprimir un nuevo y más vigoroso impulso para terminar de superar tal pobreza y elevar la calidad de vida de la población a niveles que le permitan vivir dignamente o, de acuerdo a la visión de nuestros pueblos originarios, el "Buen Vivir".

 

Es un verdadero absurdo que millones de seres humanos, deambulen con su pobreza sobre una riqueza tan grande como la que representa la variedad y cantidad de recursos naturales de nuestra región, como igualmente es un absurdo que pretendamos resolver nuestros problemas, cada quien por separado.

 

Como lo hemos expuesto en distintos escenarios, las corporaciones con las cuales se relacionan nuestros países para la explotación de tales recursos, tienen una dimensión planetaria, operan de acuerdo con una estrategia mundial única y obedecen a un mando único. Mientras tanto, nuestros países negocian por separado lo cual comporta, desde el inicio, una situación de clara desventaja.

 

A esta realidad se unen otros factores, como el hecho de que las corporaciones están movidas por la búsqueda de mayores ganancias. Para ello no sólo buscan elevar su productividad, sino el abatimiento de regalías, impuestos y otras contribuciones que constituyen la participación de nuestros Estados en los proventos generados por la explotación de los recursos naturales.

 

De acuerdo con los esquemas de distribución que se apliquen, nuestros pueblos pueden ser favorecidos o desfavorecidos en su objetivo de lograr el "Buen Vivir". Al disminuir regalías e impuestos, las corporaciones obtienen súper ganancias, muy por encima de la media internacional, introduciendo, además, cláusulas que progresivamente han ido sustituyendo la soberanía jurisdiccional de los Estados por el arbitraje internacional. Todo este proceso contrasta con reiteradas declaraciones de la Organización de las Naciones Unidas. Veamos:

 

La Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución N. 1803, de 1962, establece claramente:

 

"1. El derecho de los pueblos y de las naciones a la soberanía permanente sobre sus riquezas y recursos naturales debe ejercerse en interés del desarrollo nacional y el bienestar del pueblo del respectivo Estado."

"2. La exploración, el desarrollo y la disposición de tales recursos, así como la importación de capital extranjero para efectuarlos, deberán conformarse a las reglas y condiciones que esos pueblos y naciones libremente consideren necesarios o deseables para autorizar, limitar o prohibir dichas actividades." (...)

"5. El ejercicio libre y provechoso de la soberanía de los pueblos y las naciones sobre sus recursos naturales debe fomentarse mediante el mutuo respeto entre Estados basado en su igualdad soberana".

De ésta y otras resoluciones de Naciones Unidas con el mismo tenor, se puede concluir que el principio de la propiedad de los pueblos y naciones sobre sus recursos naturales, es de validez universal. En lo que a UNASUR corresponde, debemos decir que todas nuestras constituciones recogen ese principio, dándole plena vigencia jurídica en el ámbito de cada uno de nuestros países.

 

La relación capital-tierra

 

Ahora bien, las limitaciones tecnológicas y financieras, en muchos casos, plantean la necesidad de establecer relación con grandes corporaciones mineras, energéticas o de otra naturaleza. Se establece así lo que los economistas clásicos identificaron como la relación capital-tierra, es decir, relación entre los dueños del capital y los propietarios del recurso natural. En la realidad actual, los primeros representan no sólo su interés en la ganancia, sino también el de los grandes consumidores en el ámbito mundial interesados, tanto en el acceso a recursos naturales estratégicos que se encuentran fuera de sus territorios y que han definido como un asunto de "seguridad nacional", como en los precios más bajos posibles.

 

En el mundo actual, la relación capital-tierra ha adquirido una dimensión planetaria, dando lugar a violentos y cada vez más frecuentes conflictos. De allí la vital importancia que tiene hoy, para Nuestra América y para el mundo, el avance de la UNASUR y de los distintos procesos integradores de América Latina y el Caribe, y el poder contar con políticas y planes consensuados que coloquen la soberanía de pueblos y naciones, como condición indispensable para la defensa de la vida, de la paz y de la democracia.

 

La Primera Conferencia de la Unión de Naciones Suramericanas sobre Recursos Naturales para el Desarrollo Integral de la Región, realizada en Caracas, del 27 al 30 de mayo pasado y a la cual asistieron un nutrido grupo de expertos y especialistas de la región y un número considerable de autoridades y representantes de las diferentes instancias de UNASUR, de los Estados miembros y de organismos regionales, colocó esta problemática en la mesa de discusión.

 

Las conclusiones y recomendaciones de la Conferencia fueron sistematizadas y recogidas en una publicación que ya se encuentra disponible. Ciertamente, estos informes y documentos serán de gran utilidad para la elaboración de la estrategia y políticas antes planteadas. Al mismo tiempo, se abre toda una agenda de estudio e investigación que debe profundizarse y ampliarse. No debe extrañar que en un proceso como éste surjan diversas visiones y enfoques, pero la tarea consiste, precisamente, en encontrar los aspectos de mayor coincidencia que permitan avanzar en la construcción de una estrategia consensuada.

 

Hoy más que nunca es urgente la elaboración de una Estrategia continental consistente y un Plan General coherente para materializarla. Para avanzar en el diseño de dicha estrategia proponemos:

 

1. Creación del Instituto de Altos Estudios de UNASUR

Una de las necesidades que surgen como reflexión de todo lo expuesto anteriormente, es el desarrollo del conocimiento que nos permita dominar las especificidades de toda nuestra rica región. Esto requiere de un nutrido contingente humano sólidamente formado en la teoría y en la práctica para proveer información e ideas, así como para participar en el diseño y desarrollo de las políticas correspondientes;

 

2. Creación de una Comisión de Alto Nivel para Asuntos Estratégicos, adscrita al Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno;

 

3. La Creación del Servicio Geológico Suramericano (SGSA) que permita llevar el registro de todo el acervo geológico y de la información geocientífica como fuente indispensable para la toma de decisiones, ya no solamente para el conjunto de UNASUR, sino para cada uno de los países miembros y para cualquier otro interesado;

 

4. La realización de cinco eventos temáticos, como continuación del mencionado evento realizado en Caracas en mayo de este mismo año, que profundizarán el análisis y el debate sobre temas cruciales para la región, como son:

 

a) Una reunión de representantes de los organismos que en cada país llevan el registro de los datos geológicos;
b) Reunión sobre Recursos Hídricos y Gestión Integral de Cuencas, a fin de reunir la data disponible y realizar las investigaciones conjuntas que se requieran para llenar los importantes vacíos que aún se aprecian en este orden, con el objetivo de diseñar políticas y establecer acuerdos dirigidos a la preservación de esta inmensa y vital fuente de vida;
c) Reunión para el intercambio de información sobre Biodiversidad y Bosques, temas que están íntimamente relacionados con el anterior;
d) Un evento sobre Ciencia, Tecnología e Industrialización;
e) Una Conferencia sobre Defensa y Recursos Naturales;

 

Como bien se sabe, una política correcta requiere contar con un sólido soporte en la comprensión de las realidades para las cuales fue diseñada, más aún cuando se trata de asuntos relacionados con la estrategia. Este es un aspecto de suma importancia. Ello comporta una primera definición, sin que la misma se convierta en verdad absoluta o inmutable. La propia experiencia, que contrasta las valoraciones que se hacen en el análisis político con las realidades vivas, va arrojando nuevos elementos al conocimiento humano, a la comprensión de las propias realidades y a su dinámica. Todo esto debe traducirse en los correspondientes ajustes de las políticas y de la estrategia.

 

La unidad de nuestros pueblos en una sola gran nación es un anhelo y un legado histórico desde el inicio mismo de la civilización americana, que cobra fuerza particular con los nuevos liderazgos y las luchas sociales a inicios del siglo XXI.

 

Realizar el vehemente deseo de San Martín, de O´Higgins, de Artigas, de Simón Bolívar y de los miles de patriotas que regaron su sangre y sus ideas en todas estas tierras, no solo para darle independencia del imperio español y proveerle de fuerza para preservarla, significa también alcanzar la justicia social y la libertad, que se encuentran entre los más nobles propósitos humanos.

 

Alí Rodríguez Araque, abogado y diplomático venezolano, es Secretario General de UNASUR.

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