Lunes, 04 Febrero 2019 06:42

El juez

El juez

Es un país que secuestró y desapareció a miles de niños, es un país donde la corrupción política es legal, es un país que ha torturado con impunidad, un país que ha lanzado guerras ilegales, es un país cuyos narcotraficantes más exitosos son doctores y ejecutivos en jefe de farmacéuticas, es un país que amenaza a los periodistas y los declara oficialmente “enemigos del pueblo”, es un país que le niega derechos básicos a las mujeres, y en el que la xenofobia es política oficial, es el país con más encarcelados en el mundo, es el más armado del mundo, y este es el país que se declara, sin pena ni ironía, el juez del mundo.

Es una sensación muy extraña andar en medio de esto mientras reportamos sobre dos cosas muy distintas: la proclamación hecha por Washington de un cambio de régimen en Venezuela y el juicio de El Chapo en Brooklyn. No tienen nada que ver, pero a fin de cuentas ambos dependen de una ilusión oficial estadunidense de que aquí, por alguna razón, se puede enjuiciar a todos los demás.

La idea de que Washington con cualquier presidente, pero sobre todo con el actual, puede seriamente pretender que está preocupado por la democracia y los derechos humanos en otro país, o que está haciendo justicia con la “guerra contra las drogas”, debería provocar carcajadas históricas, pero sigue sorprendiendo que tantos políticos, asesores, analistas y, tristemente, periodistas lo aborden como si fuera en serio.

Las múltiples y constantes violaciones de derechos humanos y civiles, la violencia oficial, el hecho de que en gran medida este país se ha convertido en una plutocracia con toda la corrupción que eso implica (hasta el ex presidente Jimmy Carter lo ha denunciado), es más que suficiente para descalificar a este país como juez.

Apenas la semana pasada el gobierno de Trump acaba de reconocer que miles de niños más de los anteriormente reportados fueron arrebatados de los brazos de sus padres inmigrantes y que no saben dónde están. Eso es oficial. Pero esta administración no está obligada a rendir cuentas por estas violaciones masivas de derechos y aún no hay un coro masivo ni dentro ni fuera de este país exigiendo cuentas y enjuiciando a este gobierno.

¿Otro país, ya sea Venezuela, México, o uno europeo o árabe podría emplear la misma retórica estadunidense para exigir un cambio de régimen en Washington o amenazar una intervención para “rescatar a la democracia” en Estados Unidos? No cabe duda de que hay una crisis democrática dentro de Estados Unidos con graves consecuencias internacionales. ¿Qué le pasa a esa “comunidad internacional” que dice estar tan preocupada por la democracia, ese Grupo de Lima, esa OEA, esos europeos y canadienses que no están llamando por el cambio de régimen de Estados Unidos? No se oyen. ¿Por?

Por otro lado está el caso de El Chapo. Su juicio es reportado aquí en gran medida como un espectáculo (a muchos se les olvida la tragedia real que este show representa, incluso para algunos de los reporteros aquí cuyos colegas fueron asesinados por estos narcos y/o sus cómplices) y concluyen que México “es aún más corrupto y violento de lo que se suponía”. Esto nutre la retórica de Trump sobre México y los mexicanos, y El Chapo es buena publicidad para su insistencia en la necesidad de un muro fronterizo. El caso ofrece a todos una narcoserie en vivo, incluso con actores y productores de Narcos: México en Netflix visitando el “set” real en el tribunal de Brooklyn para compararlo con sus versiones ficticias. Nadie habla de las políticas antinarcóticos fallidas que se originaron en Washington, y sus masivas consecuencias humanas, incluyendo la encarcelación sin precedente de gente pobre en este país.

Mientras culminaba el juicio, se reportó que la familia Sackler, dueña de la farmacéutica que produce el opioide OxyContin, responsable en parte de una epidemia mortal en este país (casi 48 mil muertes causadas por opiaceos en 2017), obtuvo ganancias por más de 4 mil millones de dólares.

Los capos son acusados de ordenar miles de asesinatos y hasta masacres, pero lo mismo también se ha documentado a lo largo de la historia de otros empresarios, cuyos negocios también dependen de corrupción y violencia, pero por alguna razón nunca son enjuiciados. ¿Será porque entre ellos hay apellidos como Rockefeller, Vanderbilt, Carnegie y más, o que hoy tienen nombres de algunas de las empresas más “prestigiosas” del mundo?

A veces un juez no tiene nada que ver con la justicia.

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Ayuda humanitaria sólo con la aprobación del gobierno venezolano: ONU

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, envió una carta a Juan Guaidó, a quien se refirió como titular de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela –en desacato– para indicarle que la asistencia humanitaria y de desarrollo del organismo para el país petrolero debe ser autorizada por el gobierno del presidente bolivariano, Nicolás Maduro.

El titular de la AN, quien se proclamó "presidente encargado" de Venezuela el 23 de enero, solicitó el pasado miércoles a la ONU el envío de más ayuda humanitaria para enfrenta la crisis que se vive en la nación sudamericana.

En la misiva, dada a conocer la noche del jueves por su secretario, Stéphane Dujarric, Guterres subrayó que el reconocimiento de gobiernos no es una función de la Secretaría General de la ONU, sino de los Estados miembros, por lo que su postura es respetar "las decisiones" que adopten la Asamblea General y el Consejo de Seguridad del organismo.

Reiteró su preocupación por la crisis en el país y el impacto que tiene en el pueblo venezolano, por lo que la ONU "está lista para aumentar sus actividades humanitarias y de desarrollo en Venezuela, en la medida de los recursos disponibles. Para ello necesita, sin embargo, contar con el consentimiento y cooperación del gobierno" de Maduro.

Miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja comentaron a la agencia de noticias Ap que se han comunicado con el gobierno de Estados Unidos para alertar sobre los riesgos de llevar ayuda humanitaria a Venezuela sin la cooperación de los cuerpos de seguridad venezolanos. Indicaron que la organización sólo participaría en tales esfuerzos si son ejecutados "con la aprobación de las autoridades, sean quienes sean".

Guterres también destacó que está al tanto de la conferencia internacional a que convocaron México y Uruguay el 7 de febrero en Montevideo para países y organismos con "posición neutral" en la búsqueda de dar una solución pacífica de la actual crisis política en Venezuela.

Guaidó advirtió este viernes en una carta a los gobernantes de México, Andrés Manuel López Obrador, y Uruguay, Tabaré Vázquez, que sólo aceptará una negociación con el gobierno de Venezuela que lleve a la salida del poder de Maduro.

"Estaremos interesados en una negociación cuando esta sea la que acuerde definitivamente los términos del cese de la usurpación, que permitan el traspaso efectivo del poder a representantes legítimos del pueblo venezolano para iniciar un proceso de transición que culmine con la realización de elecciones libres, en las que se permita la participación de todas las fuerzas democráticas", apuntó.

Agregó: "En este momento histórico ser neutral es estar al lado de un régimen que ha condenado a cientos de miles de seres humanos a la miseria, al hambre, al exilio e incluso a la muerte".

También llamó a marchar este sábado en respaldo al ultimátum europeo dado al mandatario Nicolás Maduro para que acepte unas "elecciones libres", justo cuando el oficialismo festejará 20 años de la instauración del chavismo en Venezuela.

"Debemos ir todos a las calles de Venezuela y el mundo con un objetivo claro: acompañar el ultimátum que dieran miembros de la Unión Europea. Vamos a hacer la marcha más grande en la historia de nuestro continente", instó.

El diario argentino Clarín preguntó a Guaidó si estaría de acuerdo con una acción militar extranjera en Venezuela, a lo que respondió: "Con absoluta sinceridad le digo que espero que eso nunca ocurra. Nuestra lucha democrática y apegada a la Constitución es muy difícil, pero la hemos dado en ese terreno porque creemos en ella y porque precisamente queremos evitar un desenlace violento".

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Sábado, 02 Septiembre 2017 07:15

Se constituyen las FARC como partido político

Se constituyen las FARC como partido político

Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, nuevo nombre del grupo ex guerrillero


Después de cinco días de reunión y deliberaciones se cierra el Congreso de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP), para dar paso al nuevo partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC).


Los días de congreso, en el Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada, situado en el centro de Bogotá, a menos de tres kilómetros en línea recta del Palacio de Nariño, residencia oficial del presidente y sede del gobierno de Colombia, han reflejado la intensidad de distintas culturas políticas que confluyen en el partido. Principalmente dos: la de los guerrilleros de los diferentes bloques (mediante los que la guerrilla ejercía el control territorial de parte del país) y la de los militantes del Partido Comunista Clandestino Colombiano (PC3), expresión política de las FARC en áreas urbanas.


Después del trabajo en comisiones, el último día de debate fue inaugurado por Ernesto Samper, ex presidente de Colombia. El también ex secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas dio la bienvenida a la política a la ya ex guerrilla con un discurso en el que apostó por un socialismo del buen vivir (con menciones a Bolivia y Ecuador), en el que se dé un valor agregado a los recursos naturales, se impulse la economía campesina y el reparto de la tierra y se tengan relaciones bajo un horizonte sur-sur.
La jornada final del congreso tuvo varios momentos de discusión. Uno de los puntos centrales fue la orientación ideológico-política del partido que iba a nacer. La definición final, aprobada en votación, fue la de una organización que recoge los principios y elaboraciones teóricas de las derivadas del pensamiento crítico y libertario, así como de las experiencias que a partir de ellas se han elaborado tanto a escala mundial como de América Latina, especialmente las formuladas por los fundadores de las FARC-EP Manuel Marulanda y Jacobo Arenas. Todo ello con una orientación clara, destinada a superar el orden social capitalista vigente.


Otro momento de votación importante fue para definir el nuevo nombre y logotipo del partido. En este caso, aunque se barajaba la alternativa de Nueva Colombia, se decidió por mayoría mantener el acrónimo FARC, siglas históricas, en una decisión que intenta mantener la cohesión interna de la hasta ahora organización político-militar, aunque probablemente tenga un costo negativo en la percepción urbana. Junto al nombre, un nuevo logo que simboliza una rosa moderna con una estrella roja en su interior, ya criticado en redes sociales por su semejanza con la tradicional rosa de la socialdemocracia.


Pero el momento culminante del congreso tuvo lugar cuando los mil 100 delegados votaron por la dirección del nuevo partido político. Antes ellos, la decisión de escoger a las 111 personas que deben integrar la dirección, una urna y dos tarjetones; uno rojo, con 111 nombres propuestos por el Estado Mayor Central de las FARC, y otro verde, con más de 50 nombres que se habían ido proponiendo durante los días del congreso. El resultado, más allá de la cantidad de votos a cada candidato, consolidó la dirección de 111 propuesta por el Estado Mayor Central, con los principales cuadros políticos del secretariado de las FARC-EP en los primeros lugares: Iván Márquez, Timoleón Jiménez, Pablo Catatumbo, Joaquín Gómez, Pastor Alape o Ricardo Téllez, entre otros.


El propio momento de la votación fue histórico para buena parte de los participantes en el congreso, quienes, como afirmaban con emoción, en sus décadas de vida y militancia en las FARC, era la primera vez en su historia que depositaban un voto en una urna. A partir de ahora serán muchas las veces que lo tengan que hacer en un partido que tiene asegurados por los Acuerdos de La Habana cinco senadores y cinco diputados en la Cámara de Representantes para la legislatura 2018-2022.


Una vez clausurado el congreso fundacional del nuevo partido, con la elección de su dirección y presentado la organización naciente en un acto político-cultural en la plaza Bolívar de Bogotá –nada es casualidad–, donde la intervención principal estuvo a cargo del antes comandante en jefe Timochenko, hoy Timoleón Jiménez, las FARC enfrentan una serie de desafíos que tienen que encarar en esta nueva etapa de lucha política y electoral.


El principal es consolidarse como referente político no sólo en determinadas zonas rurales del país, sino, sobre todo, en lo urbano, donde trabajan cientos de organizaciones sociales y políticas en diversos ámbitos, el de los derechos humanos, civiles o políticos; género e identidad sexual; economías alternativas, y un sinfín de luchas territoriales.
Para ello cuentan con cierta aceptación en determinados sectores de la sociedad colombiana, que una encuesta de Gallup Colombia, divulgada durante los días del congreso, coloca en 12 por ciento, dos puntos por encima del 10 de aceptación que tienen los partidos tradicionales entre la sociedad colombiana, mientras la imagen negativa en 84 por ciento es algo menor que 87 puntos porcentuales de los partidos.


Ese descrédito de los partidos políticos tradicionales es una oportunidad, pero también entraña muchos riesgos, el de la normalización política y la institucionalización, que las FARC van a tener que enfrentar en el futuro cercano, incluidos los incumplimientos del gobierno en varios puntos de los Acuerdos de La Habana y el paso de miles de guerrilleros a la vida civil, muchos de ellos sin haber podido disfrutar de su juventud debido a la guerra.


Y es que, como nos comentaba la ex guerrillera Isabela, a cargo de la zona veredal Antonio Nariño, durante una visita a ese territorio de paz situado en Icononzo, Valle de Tolima, construir la paz es muchas veces más difícil que hacer la guerra.

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Sábado, 05 Agosto 2017 07:38

Digo tan sólo lo que he visto

Digo tan sólo lo que he visto

Como León Felipe, puedo decir “Yo no sé muchas cosas, es verdad” respecto de la realidad política, social y económica de Venezuela, me limito, como testigo –acompañante internacional1 de la elección de la Asamblea Constituyente–, a decir “tan sólo lo que he visto. Y he visto: que la cuna del hombre la mecen con cuentos”.

 


En efecto, lo que hemos presenciado con otros 43 acompañantes internacionales y con cinco miembros del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (Ceela) es que lo ocurrido durante las elecciones en Venezuela es diametralmente opuesto a lo que sostiene la mayor parte de los medios de comunicación nacionales e internacionales y diversos gobiernos de derecha y extrema derecha encabezados por Estados Unidos, tales como Argentina, Brasil, Colombia, España y México.

Puedo decir muchas cosas que viví personalmente: la orden del gobierno de Estados Unidos a los diplomáticos para que sacaran a sus familias de Venezuela y a sus connacionales para que hicieran acopio de alimentos; las suspensiones de vuelos de Avianca e Iberia a Venezuela y la tensión y preocupación que estas medidas produjeron en la población. Los llamados de la oposición a impedir el acto electoral por todos los medios; los atentados contra puestos de votación destruyendo el material electoral; los atentados a guardias nacionales con lanzacohetes caseros que hirieron gravemente a quienes trataban de garantizar el libre derecho al voto; los bloqueos de calles para impedir el acceso a circuitos electorales que se encontraban en la zona este de Caracas; el cierre de edificios con cadenas y candados desde afuera para que la gente no pudiera salir a votar.

Como contrapartida, para evitar que el sabotaje electoral tuviera éxito, había guardias policiales y militares en un radio de 500 metros alrededor de los circuitos; se habilitó un gigantesco estadio deportivo, el Poliedro, para que pudieran votar los ciudadanos que viven en las zonas donde no se pudieron instalar las mesas electorales; se habilitó el voto en cualquier circuito dentro de cada uno de los departamentos para facilitar la participación y evitar riesgosos traslados.

Participamos en múltiples actividades en las que se informó sobre los mecanismos de funcionamiento del proceso electoral, en particular el sistema informático; acompañamos el traslado del material electoral y la preparación de las mesas; entrevistamos a múltiples candidatos, observando una competencia real entre diversas posiciones dentro del Psuv y de los partidos del Polo Patriótico respecto de los cambios que deberán incluirse en la Constitución.

El día previo a la elección la situación era muy preocupante porque se produjeron múltiples acciones de sabotaje para destruir los circuitos electorales e impedir el acto eleccionario. La amenaza de acciones violentas de mayor envergadura era un riesgo real.

El día de la elección estuvimos en la instalación de algunas mesas; recorrimos durante el día un número importante de circuitos donde se votaba con absoluto orden y tranquilidad. Hablamos con mucha gente y la preocupación principal era lograr la paz.

Esta visión puede ser cuestionada porque una sola persona puede abarcar sólo un espacio muy pequeño de un universo muy amplio –más de 14 mil mesas y 19 millones de habilitados para votar– y, además, porque su visión puede ser poco objetiva, tanto por posible parcialidad respecto de las posiciones que se contraponen, como por el desconocimiento de las características de la sociedad y el marco institucional que la regula.

Para tratar de dar al lector una visión un poco más amplia, se presentan los documentos emitidos por los acompañantes internacionales2 y la misión de acompañamiento del Ceela.3 Cabe aclarar que la categoría de “observador electoral” –el que valida o invalida en forma vinculante el resultado de la elección– no existe en Venezuela porque no está prevista en su Constitución, la cual atribuye la decisión final sobre el proceso comicial al Consejo Nacional Electoral. Lo mismo sucede en Uruguay.

Dice la misión de acompañamiento del Ceela

El Ceela está integrado por expertos que fueron presidentes y magistrados de organismos electorales de América Latina, los cuales no pueden ser tildados de parciales. En la misión se destacan los siguientes expertos: Nicanor Moscoso Pezo (de Ecuador, director de la misión); doctora Silvia Cartagena (El Salvador); Guillermo Francisco Reyes González (Colombia); doctor Gastón Soto (Perú); doctor Augusto Aguilar (Honduras).

De las conclusiones de su exhaustivo informe extractamos algunos puntos.

“La convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente del 30 de julio estuvo apegada al ordenamiento constitucional (...) el Consejo Nacional Electoral procedió a realizar la organización y planificación de la elección de los constituyentes, en cumplimiento de su función constitucional y legal; el proceso electoral (...) cumplió con los estándares internacionales y la legislación nacional, y se llevó a cabo en forma satisfactoria.”

“El proceso de elección de constituyentes se realizó de manera exitosa en cuanto a los niveles de participación y al civismo durante la jornada electoral, y (...) la voluntad de los ciudadanos, libremente expresada en las urnas, se ha respetado”; se “ha consolidado y reafirmado el fortalecimiento de la institucionalidad electoral como sustento del sistema democrático (...). El derecho al voto libre y secreto estuvo debidamente garantizado” y “funcionó adecuadamente el mecanismo de auditoría al escrutinio”.

Y los párrafos más contundentes: “Desde el punto de vista técnico-electoral (...) manifestamos que creemos total y absolutamente en la veracidad de los resultados de la votación para integrar la Asamblea Nacional Constituyente, dadas todas las garantías ofrecidas a lo largo del proceso, especialmente a las auditorías previas a la jornada electoral, además de la confiabilidad y seguridad que ofrecen tanto la máquina electoral como el dispositivo de autenticación integral-capta huellas”.

“La verificación de los componentes automatizados que dan soporte a las diferentes funciones del proceso electoral permitió tener la certeza de que el sistema electoral venezolano, en especial el sistema automatizado de votación, es confiable, transparente y seguro, y garantiza la inviolabilidad e invulnerabilidad del sufragio.”

Decimos los acompañantes internacionales

En este punto nos limitaremos a presentar algunos párrafos del documento de los acompañantes internacionales que complementan lo planteado en el informe de la misión del Ceela.

“Esta elección está totalmente fundamentada en el ordenamiento jurídico venezolano, en reafirmación del principio universal del ejercicio de la soberanía de los pueblos y de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.”

“El pueblo venezolano se pronunció por la paz, a pesar de las amenazas y acciones intervencionistas del gobierno de Estados Unidos de América y sus aliados.”

“Hemos tenido conocimiento de que sectores antidemocráticos desataron, previamente a la elección para la Asamblea Nacional Constituyente, acciones violentas y terroristas. Igualmente, durante el proceso electoral del día 30 de julio de 2017, también recurrieron a esas deplorables acciones, aunque en reducidos espacios del país, con el propósito de intimidar y aterrorizar a la población intentando sabotear el proceso electoral. Acciones que son, a todas luces, condenables.”

“Es condenable la gigantesca y distorsionante campaña mediática internacional desatada en contra de la democracia venezolana, que busca crear las condiciones para activar mecanismos de intervención foránea, incluyendo la opción militar.”

“Llamamos a los pueblos y gobiernos del mundo a respetar los resultados de esta elección de la Asamblea Nacional Constituyente como manifestación de la autodeterminación del pueblo venezolano.”

DECIMOS TODOS

La Asamblea Nacional Constituyente debe convertirse en el escenario para el diálogo y la concertación de todas las fuerzas políticas y sociales para encontrar la solución a los problemas que afectan a la República Bolivariana de Venezuela, sobre la base de un diálogo inclusivo que definitivamente marque el rumbo de ese país hacia el bienestar colectivo, en un ambiente de paz, y en pleno ejercicio del derecho a la autodeterminación de los pueblos.

* Vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Economía Política y Pensamiento Crítico (Sepla) y miembro de la Red de Economistas de Izquierda del Uruguay (Rediu).

1. Invitado por el Consejo Nacional Electoral de Venezuela como acompañante en las elecciones de 2012 y en las actuales por ser directivo de la Sociedad de Economía Política y Pensamiento Crítico (Sepla).

2. https://redhsite.wordpress.com/2017/08/01/declaracion-de-las-y-los-acompanantes-internacionales-de-la-eleccion-a-la-asamblea-nacional-constituyente-de-la-republica-bolivariana-de-venezuela/

3. https://redhsite.wordpress.com/2017/08/01/mision-de-acompanamiento-electoral-en-la-republica-bolivariana-de-venezuela/

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Sábado, 24 Junio 2017 05:56

El adiós a las FARC

El adiós a las FARC

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó en París que la ONU anunciaron ayer que las FARC entregaron “el 100 por ciento de sus armas” con lo que “dejarán de existir” como grupo guerrillero, tras más de medio siglo de conflicto armado.


“Hoy 23 de junio las Naciones Unidas allá en Colombia van a declarar que las FARC entregaron el 100 por ciento de sus armas”, señaló el mandatario colombiano en un foro económico con empresarios. “Hoy, las FARC, la guerrilla más poderosa y más antigua de América Latina, deja de existir”, agregó desatando los aplausos.


Santos hizo este aplaudido anuncio durante su intervención en un foro económico dedicado a atraer inversores franceses a Colombia y que contó también con la participación del ministro de Economía local, Bruno Le Maire. “Muchos inversionistas no iban a Colombia por ser un país con un conflicto armado interno”, asumió Santos ante una audiencia empresarial congregada en la sede del Ministerio francés de Economía.


Santos, que se encuentra en Francia desde el miércoles en una visita oficial, señaló que esta noticia “cambia la historia de Colombia”. Desde el martes, la guerrilla marxista está entregando el 40 por ciento restante de sus armas a la misión de Naciones Unidas en Colombia, como parte del proceso de paz alcanzado el pasado año con el gobierno de Santos. El otro 60 por ciento ya lo consignó en las últimas dos semanas.


El presidente, por cuyas exitosas negociaciones con las FARC recibió el año pasado el Premio Nobel de la Paz, había anunciado el domingo pasado que el 27 de junio se haría un “acto de cierre de todo el proceso de dejación de armas”.


Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) tienen más de 900 escondites de armas que deben ser destruidas por la ONU a más tardar el 1 de septiembre, según el pacto de paz suscrito en noviembre pasado en Cuba.


“Hoy más de 7.000 hombres y mujeres de esta guerrilla están concentrados en 26 zonas a lo largo y ancho de nuestro territorio, entregando a las Naciones Unidas las armas que tenían consigo”, explicó Santos en un discurso en la sede de la UNESCO. Pero el presidente reconoció que su país afronta todavía enormes desafíos, entre otros, garantizar una justicia “transicional” a las víctimas, desminar el territorio –Colombia, afirmó, es el país más minado del mundo después de Afganistán–, y “reincorporar a los exguerrilleros a la vida civil, incluido la participación en la política, una vez cumplido el desarme”.


Admitió no obstante que una parte de los colombianos “no admite otra salida que la cárcel o la exterminación’’ para los exguerrilleros, pero defendió que “la paz es cambiar las balas por los votos”.


El conflicto armado ha enfrentado a guerrillas, paramilitares y agentes estatales, dejando al menos 260.000 muertos, 60.000 desaparecidos y 7,1 millones de desplazados.
Santos afirmó que la única forma de construir una sociedad de paz es con las herramientas “de la educación, la cultura, la ciencia, la comunicación” y destacó que “por primera vez en la historia de Colombia, el presupuesto de la educación es el mayor dentro del presupuesto nacional”.

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