Jueves, 15 Febrero 2018 06:33

La batalla feminista en el siglo XXI

La batalla feminista en el siglo XXI

Criticas y fortalezas del movimiento feminista del siglo XXI

 

El movimiento feminista, desde su surgimiento en términos formales en fines del siglo XIX, es marcado por hechos históricos y simbólicos importantes. Un proceso de lucha caracterizado por una radicalidad desde su conformación, en lo cual estuvieron presentes las protestas, las huelgas de hambre y que también costó –y sigue costando– la vida de muchas mujeres.

La lucha por el reconocimiento de la existencia de las mujeres –todas ellas– es el eje central del movimiento, los avances y las conquistas marcaron puntos de inflexión, lo que también permitió la apropiación de la identidad feminista. Un logro, muy probablemente, sin retorno. Más allá de lo reivindicatorio –la lucha por derechos y por igualdad de oportunidades–, las feministas lograron producir su propia reflexión crítica y su propia teoría.

La dinámica con la cual surgen los métodos de intervención y las formulaciones políticas en el movimiento, hace de los feminismos un conjunto potente y de difícil contestación. Por ello, muchas veces, las críticas en contra el movimiento o contra algunas formas más radicalizadas de intervención político-cultural son superficiales, objetivando la descalificación en lugar de dar el debate de fondo. La inserción de los debates feministas en el seno de sociedad genera, como es esperado de cualquier debate amplio, una serie de polémicas. Sin embargo, estas discusiones también afloran el carácter heteropatriarcal en las construcciones de las narrativas hegemónicas.

Así, lo que debería ser un debate saludable con fines de discutir las causas y consecuencias del sistema opresor, termina por reproducir y reafirmar la lógica vigente. El debate se transforma en más una herramienta de violencia en contra las mujeres. Todo esto sería un problema si no fuera por la característica multidialéctica del movimiento asociado a su alto enraizamiento social y activista. El feminismo, tiene su propio antídoto. La reacción a la criminalización y/o intento de descalificar al movimiento es instantánea. La batalla cultural está puesta y hay una nítida construcción de hegemonía feminista en curso. Esta construcción es amenazadora y también es un logro importante, además de evidente.

En los últimos meses, las críticas a los feminismos han tenido un lugar de destaque en muchos medios. La politización del movimiento he sido el punto de mayor crítica por parte de sectores conservadores de la sociedad. El hecho de no poder dar las discusiones genera una frustración por parte de quienes disputan el sentido común desde arriba –y que habitualmente lo ganan por su capacidad de llegada masiva–. Todavía, la batalla en contra los feminismos termina por fortalecer más aún al movimiento, porque devela la debilidad de impulsar una guerra sin sentido en la cual el odio hacia las mujeres salta a cada comentario machista.

El intento de debilitar el movimiento feminista, sin embargo, lo legitima. La reacción frente a la perdida de privilegios y de la exitosa campaña contra-sistémica es natural, una vez que el constante cuestionamiento pone en riesgo las estructuras del poder. Entre los innúmeros desafíos colocados para las feministas del siglo XXI, tal vez lo más importante sea lograr transitar los espacios de animosidad los cuales tienden a ponerse más acentuados a la medida que el movimiento gana más fuerza.

 

Publicado enSociedad
Viernes, 06 Octubre 2017 06:05

Tres despachos sobre la juventud

Tres despachos sobre la juventud

La diagnosis. “Dado que la crisis inequívocamente favorece las orientaciones proto-fascistas no extraña que muchos jóvenes –estudiantes y/o trabajadores precarios– están convencidos que la única alternativa al presente son el identitarismo, el nacionalismo, el racismo o la religión”, apunta Alain Badiou (goo.gl/mk4t2b). El panorama parece bastante desalentador. Su telón de fondo es la degeneración general de la política, su acotación a un "consenso parlamentario", la dominación del capital, de los bancos, de la propiedad privada –"resguardada" por el sistema judicial y el aparato policiaco-militar–, y de los "cuasi-valores" (la competencia, el "éxito", el enriquecimiento personal). Sobre todo desde los 80 [desde la consolidación del neoliberalismo y el advenimiento de la "generación Y/millennial"] con "el cerrar del horizonte de las posibilidades" –continua Badiou– a los jóvenes les resulta más y más difícil acoplarse al mundo y encontrarse un lugar en él. “Las viejas tradiciones son destruidas y no aparecen nuevas. Hay nuevos placeres ( jouissances), pero no hay nuevos valores. Todo se disuelve en la fascinación con la mercancía y en lo que Marx llama ‘las aguas heladas del cálculo egoísta’. La juventud está atrapada entre un mortificador espectro del ‘retorno a la tradición’ y la necesidad de ‘competir’ con tal de sólo no perder” (goo.gl/szdp4k). La situación es además paradójica (si no absurda): por un lado reina el culto de la "juventud" (políticos, celebridades), por otro la juventud real –sobre todo la que no sueña con poner un start up o ganar el dinero en la bolsa– es tratada con sospecha, incluso con "sospecha policiaca" (goo.gl/SnFuQm). Badiou –a contrapelo de estas tendencias– llama, como una vez Platón, a "corromper a la juventud" alentándola a buscar "sus propios modos" [vide: la "vida verdadera" de Rimbaud] y "no quedar en manos del capital ni de la tecnología" ( La vraie vie. Appel à la corruption de la jeunesse, 2016, p. 11).

El temblor. "Aparecieron los mexicanos más jóvenes, los más generosos, más rápidos, más eficaces que el gobierno, y con una entereza contagiosa nos convencieron de que no estábamos solos. Verlos pasarse una a una piedras en una larga y fuerte cadena (...) nos aseguró que salvarían vidas entre los escombros", apunta Elena Poniatowska (goo.gl/JxtbMB). La marea ciudadana que toma las calles tras el sismo del 19 de septiembre para (auto)organizar el rescate y la ayuda está –sobre todo en CDMX– saturada de los millennials. La juventud imaginada por muchos como "apática y alienada", "inmersa sólo en la tecnología" y "ensimismada", "egoísta" y "poco solidaria" está dando –y con creces– muestras de lo contrario (goo.gl/QqeqqA). "Somos una generación que está buscando su sentido", declaran. "Tenemos mucha fuerza, pero poca organización. Igual comparando con la generación del 68 estamos un poco perdidos, individualistas...", dicen. Pero algunas cosas las tienen claras: "El Estado no está respondiendo (...) somos nosotros que damos la cara". En su mayoría son estudiantes, pero también jóvenes profesionistas, trabajadores precarios que ganan 50 pesos diarios (goo.gl/CW6j62). Su convergencia es la peor pesadilla de los de arriba. Así que cuando (finalmente) aparecen los agentes del aparato policiaco-militar –de por sí partes de un orden que no salva vidas, sino de uno que las tiene bajo una amenaza permanente– más que a ayudar, vienen a "vigilar y controlar" a los ya castigados por la naturaleza. A dispersar la energía juvenil. La antinomia "la solidaridad-el Estado" (goo.gl/DyoA3Z) no puede ser más clara que en el caso de los jóvenes de Ayotzinapa –compañeros de los 43 normalistas rurales víctimas de una desaparición forzada– que organizan una caravana de ayuda a las comunidades más abandonadas de Puebla.

La prescripción. Por supuesto –y por fortuna– no todos los jóvenes creen que el identitarismo o la religión son "la única opción". En su momento el Nuit Debout (ND) francés es la mejor muestra de esto, aunque –al final– su energía se disipa (algo que le pasa también al #YoSoy132 mexicano). Jacques Rancière desde el principio pide "de no pedirle mucho a este movimiento" ("dada su espontaneidad y la manera caótica en que evolucionan los jóvenes"), pero –a la vez– lo aplaude "como una importante transformación de una juventud de luto a una juventud de lucha" (goo.gl/jSeFHf). El ND irrumpe en un escenario postatentados terroristas superponiendo los símbolos de la lucha colectiva a las expresiones de dolor. Los ideólogos en Francia están disgustados ("¡hay que seguir de luto, no buscar alternativas!"). En México postsismo el proceso descrito por Rancière ocurre simultáneamente. La juventud sacudida por el temblor sale del luto y pasa a la lucha mediante su propia praxis: la (auto)organización callejera. La ayuda, el rescate son a la vez protesta y búsqueda de alternativas. Los ideólogos están disgustados. Aplauden –o dicen aplaudir– "la heroicidad de los jóvenes", pero urgen que ya todo regrese a la normalidad ("¡el luto sí, la lucha no!") y "los estudiantes a las aulas" (goo.gl/bnrhCS). A la vez sugieren canalizar su energía en "algún proyecto" y "que la juventud decida" (aunque seguramente dentro del dominante "horizonte de las posibilidades"). Son de hecho los mismos "intelectuales" que –desde hace meses– claman por "un Macron mexicano" –recordemos– el candidato instant de la oligarquía, el joven glamour, ex banquero millonario (goo.gl/4fL9Ad), promotor de los start ups y la "uberización económica" que empieza su gestión recortándoles subsidios a los estudiantes (goo.gl/4KjXuK) y cuyas "reformas de trabajo" significan más precariedad para los jóvenes (goo.gl/x9T6Cy).

Coda. El sistema que se sostiene en el Estado, en los cuerpos uniformados y en la destrucción de la organización desde abajo no tiene nada que ofrecerle a la juventud "dejada sin un compás por el liberalismo" (Badiou dixit) aparte de:

a) la fascinación con la mercancía, los falsos valores y los falsos profetas del capital (Macron et al.) o la reacción/radicalización político-religiosa;

b) explotación, contratos precarios, infrasalarios, pauperización y/o migración;

c) estigmatización, criminalización e incluso el exterminio (los 43).

La solidaridad, la lucha, la organización y la generosidad no están en el guión ideológico que los de arriba les escriben a los jóvenes; y sin embargo brotan.

Maciek Wisniewski*, periodista polaco

Twitter: @MaciekWizz

Publicado enSociedad
Lula da Silva, Dilma Rousseff y otros seis miembros del PT, imputados por el caso Petrobras

La Fiscalía Brasileña les acusa de pertenecer a una supuesta "organización criminal", a la cual se le atribuyen los delitos de corrupción, blanqueo y la creación de un cártel relacionado con la petrolera semi-pública.

El procurador general de Brasil, Rodrigo Janot, denunció hoy a los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff por un supuesto delito de asociación ilícita en un caso relacionado con la trama corrupta destapada en el seno de la petrolera estatal Petrobras.


Janot ha indicado que los ocho miembros del PT, entre ellos Lula da Silva y Rousseff, cometieron crímenes de corrupción, blanqueo de dinero y formación de un cártel en relación con dicha petrolera, cuya pena en Brasil es de tres a ocho años de prisión más una multa económica.


Las imputaciones se derivan de las investigaciones abiertas por el Tribunal Supremo Federal por la Operación Lava Jato, y se trata además de la primera vez que se presentan cargos criminales contra Rousseff, apartada del poder en 2016.


Janot sostiene en la denuncia que el PT es "parte de una organización criminal única" que congrega a varios partidos, incluido el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera el presidente del país, Michel Temer.


Los ocho miembros del PT recibieron, como dice Janot, 1.485 millones de reales (cerca de 400 millones de euros) en pagos ilegales, apuntando a Lula da Silva como "ideólogo" de la organización, según ha informado el diario local O Globo.


En su documento, ha indicado que el expresidente habría recibido 230,8 millones de reales (unos 62,1 millones de euros) entre 2004 y 2012 de parte de las empresas Odebrecht, OAS y Schahin con recursos desviados de contratos firmados con Petrobras.


Asimismo, ha subrayado que esta organización habría actuado entre 2002, cuando Lula da Silva se impuso en las presidenciales, hasta mayo de 2016, cuando Rousseff abandonó la Presidencia a causa de un juicio político.


En el caso de la exmandataria, Janot ha dicho que habría entrado a formar parte de la supuesta organización criminal en 2003, cuando accedió al puesto de ministra de Minas y Energía.


"Desde allí contribuyó decisivamente para que los intereses negociados en forma de pagos pudieran ser cumplidos, especialmente en el ámbito de Petrobras, de la que fue presidenta del consejo de administración entre 2003 y 2010", ha señalado.


Los otros seis imputados son la senadora Gleisi Hoffman, presidenta del PT; los exministros Antonio Palocci, Guido Mantega y Paulo Bernardo; el prefecto de Araraquara, Edinho Silva; y el extesorero del PT Joao Vaccari Neto.


Janot ha reclamado que todos ellos paguen 6.800 millones de reales (alrededor de 1.831 millones de euros), cifra que incluye la devolución del dinero presuntamente desviada y las reparaciones por daños morales y materiales.


La operación que junta partidos


La Operación Lava Jato se ha convertido en uno de los mayores escándalos de corrupción en el gigante sudamericano. Ha salpicado a decenas de políticos y empresarios y ha dado lugar a la apertura de causas derivadas, como la del caso Odebrecht, que ya ha cobrado entidad propia.


El julio pasado, el expresidente Lula, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, ya fue condenado en primera instancia a nueve años y medio de prisión por supuestamente haberse beneficiado de la red corrupta que desvió millonarios fondos de la petrolera. La condena derivó de uno de los seis procesos abiertos por la Justicia que afronta Lula, la mayoría relacionados con el caso Petrobras.


Rousseff, que ya había sido salpicada por el asunto, fue presidenta de Brasil entre 2011 y 2016, cuando fue destituida por el Congreso por supuestas irregularidades en la gestión de los presupuestos.


El escándalo en Petrobras, destapado hace más de tres años, ha enviado a prisión a importantes políticos y empresarios, además de implicar a Lula, Rousseff, al presidente Temer y varios de sus ministros.

Publicado enInternacional
Martes, 25 Julio 2017 06:47

We the people

We the people

Esas palabras iniciales de la constitución política de EU son quizá conocidas en todo el orbe. Aunque pocas voces se han preocupado por preguntarse quienes conforman ese "pueblo". Aunque pueda parecer una obviedad, está muy lejos de serlo.

Simone de Beauvoir en El segundo sexo interpela a la historia y demuestra que "ser mujer" es una construcción social y cultural. Con el tiempo la filósofa francesa se convertiría en un referente pilar del feminismo. Pero es exactamente la misma respuesta la que puede darse a la pegunta qué es "ser hombre".

Desde Antonio Gramsci y los pensadores que han acrecido la teoría política tomando como fundamento sus Quaderni del carcere, "el pueblo" es definido asimismo, como una construcción social, cultural y política.

¿Quiénes son “the people” en la constitución política de EU, de 1788? Un puñado de personas, entre ellos los llamados "padres fundadores". Ellos definieron en la Convención Constitucional la propuesta de Constitución de EU, que dictaba quiénes habían sido incluidos y podían, apenas, cruzar el umbral de la puerta a la estrechísima democracia entonces proclamada. La inmensa mayoría tenían negado el derecho político elemental del sufragio; no eran “ the people”. La mayoría excluida eran las mujeres, los negros, los analfabetos, quienes no podían pagar un mínimo de impuestos. El no-pueblo carecía no sólo del derecho al sufragio; carecían, en los hechos, prácticamente de todo derecho. Eran los excluidos de todo, los indistintos, individuos o comunidades enteras. El pueblo era ese, definido por la democracia liberal recién nacida. Pero el pueblo, así definido por el liberalismo, estaba dividido en las élites económicas y políticas, las clases medias (formadas por la vía de la autopercepción), y quienes trabajaban en el mundo de la producción ¬y los servicios. Las élites ejercían su hegemonía sobre ese pueblo por vía de la persuasión, principalmente mediante el relato del liberalismo sobre la "realidad" del mundo, a través de los medios, de la escuela, de la iglesia. Sobre el no-pueblo se ejercía así la hegemonía y, también, mediante lo que Max Weber definió de este modo: el Estado es la fuente de la legitimidad del uso de la violencia.

Lo mismo ocurría en Reino Unido y en Francia, donde nacieron los miembros de la Ilustración, quienes crearon las ideas que inspiraron las constituciones políticas de esos países.

En Estados Unidos no se permitió el sufragio femenino total hasta ¡1965!, aunque desde 1920, después de múltiples luchas sufragistas las mujeres pudieron votar, pero excluyendo a las negras.

Los pioneros. Nueva Zelanda creó el voto universal en 1893. Le siguió Australia en 1902. En Europa el pionero fue Finlandia, que instituyó el derecho al voto tanto para hombres como para mujeres, simultáneamente, en 1906.

En España el sufragio universal llegó en1931. Aunque en 1924, bajo el mandato de Primo de Rivera, sólo podían votar en elecciones municipales las mujeres mayores de 23 años que estuvieran "emancipadas". Quedaban excluidas las mujeres "casadas" y las "prostitutas". El primer país latinoamericano que creó el voto universal fue Uruguay, en 1918, aunque se ejerció el voto por primera vez en un plebiscito en 1927. Como se sabe, en México hubo derecho al voto universal en 1953. La democracia ha avanzado reptando.

La exclusión del más elemental de los derechos políticos es, con todo, apenas una forma de exclusión. La exclusión de casi todo, más allá del contenido de las leyes aquí o allá, ha sido la norma real, para la mayoría, en todo el mundo (con pocas excepciones).

El camino de la democracia se halla en sus prolegómenos. Las luchas sociales por la inclusión, es sinónimo de luchas por la ampliación de la democracia. Más amplia inclusión social en todo, mayor ¬democracia.

Los hombres de la Ilustración produjeron muchas y a veces muy bellas ideas, como la divisa de la Re¬volución Francesa, "libertad, igualdad, fraternidad" que, al mismo tiempo, sigue siendo el máximo programa político que puede buscar la construcción de una humanidad de veras civilizada, en todos los países del orbe.

Aunque la Ilustración tuvo dos hijos: el liberalismo y el marxismo (también tuvo un tercero, muy menor: el anarquismo). Quizá sea mejor decir que a la Ilustración le nacieron dos árboles. Porque éstos se ramifican y eso es lo que ocurrió con esas dos doctrinas económicas, políticas y sociales, antagónicas.

Hay democracias liberales variadas: más o menos democracia, es igual a más o menos exclusión.

Especialmente desde el inicio del siglo XIX, el espacio de lo político es "un medio de luchas concretas" definió con precisión el jurista nazi Carl Schmitt. El concepto de lo político definido así, como conflicto, aplica justamente al mundo real de una sociedad política dividida en incluidos y excluidos (los "de arriba" y los "de abajo", dice Chantal Mouffe), conceptos que requieren ser políticamente definidos según cuándo y según dónde.

El mundo está dividido de ese modo. En él, el liberalismo ha ejercido su hegemonía en toda la línea, frente a la resistencia o la ampliación del número de los excluidos, como ha ocurrido con el advenimiento del neoliberalismo.

Otro mundo es posible mediante una disputa por la hegemonía: la elaboración de un relato que se vuelva sentido común para los excluidos y así construir "pueblo", uno que demande la inclusión, la ampliación de la democracia, el proceso que va cerrando las brechas de la desigualdad. La radicalización de la democracia es el eje central.

Publicado enPolítica
Sábado, 22 Julio 2017 06:58

Feminismo campesino y popular

Feminismo campesino y popular

Ayer fue mi último día en la Séptima Conferencia Internacional de La Vía Campesina y he llegué unos minutos tarde al salón de actos. Al entrar me pareció que se había transformado, ya no era una sala con 800 sillas ocupadas por campesinas y campesinos, cada quien con su vestimenta, cada cual con su pieles, estaturas, rostros; rodeados de unas cuerdas donde han estado, como tendidas a los vientos, las banderas de los más de 80 movimientos y organizaciones representadas. La sala esa mañana era un rectilíneo campo de matas de lavanda de la Provenza francesa en el mejor momento de su floración. Porque cada una de las personas participantes llevaba puesta una camiseta violeta que explicaba cuál sería uno de los ejes temáticos del día.

La camiseta lleva escrito el lema de una de las campañas de La Vía Campesina: "Basta ya de Violencia Contra las Mujeres". Las mujeres campesinas sufren muchas desigualdades de género (sin acceso a la tierra, con salarios más bajos que los hombres, discriminadas en los espacios organizativos, etc.) y también muchas formas de agresión, violación, acoso y malos tratos. En estos tiempos de migraciones forzosas, las mujeres que hoy nos han dado su testimonio, han insistido en cómo muchos de estos viajes son finalmente un episodio de mercantilismo, secuestradas en redes de trata de mujeres.

¿Cuál ha sido entonces la temática? ¿La lucha contra las desigualdades? ¿Los conceptos de género? Sí, decididamente. Como han dicho interpelando a sus compañeros, es urgente un compromiso verdadero por parte de (nosotros) los varones. Pero aún más, han apuntado –y será uno de los temas a interiorizar y profundizar en los próximos años– que de estas luchas nace una estrategia, un pensamiento propio, y un objetivo final de transformación de la sociedad, y que tiene un nombre y muchas expresiones: el feminismo.

Iridiani Seibert es brasileña, y cuando tenía 14 años empezó acompañar a su mamá a las reuniones del Movimiento de Mujeres Campesinas de Brasil. Aunque ahora ella ejerce como coordinadora de esta organización, se define como campesina. Jugueteando con su anillo de semilla de tucum, una palmera nativa de la Amazonia, nos dibuja la casa que tienen allá, cerca de la frontera de Argentina, donde cultivan todo lo que necesitan, sin venenos, para la familia y para los vecinos. "Nuestra forma de pensar como mujeres campesinas es radicalmente opuesta a la hegemónica". Mientras la sociedad patriarcal habla de explotación nosotras hablamos de cuidados. Mientras se aspira y se insiste en la necesidad de poseer más y más tierras hasta el acaparamiento total, nosotras hablamos de disponer de lo necesario y equitativo. Mientras nos represan los ríos, nosotras los abrazamos. Mientras nos venden semillas preparadas para ofrecer grandes cosechas, nosotras conservamos aquellas semillas que puedan reproducirse. Iridiani pone en su boca los argumentos de un feminismo campesino que, como vemos, habla de olvidar paradigmas de nuestra sociedad como el productivismo o el extractivismo a partir de una relación diferente entre los seres humanos y la naturaleza a la que pertenecemos. La economía crematísitica es una fórmula equivocada si lo que deseamos es asegurar una vida digna de ser vivida a todas las personas de este planeta.

Con Perla Álvarez, campesina dirigente de la Conamuri de Paraguay, coincido en el comedor. Es una estudiosa de la lengua guaraní, y mientras nos divertimos enumerando palabras de este idioma que ahora están en la lengua castellana, que si el jaguar, que si la mandioca o el ñandú, me explica que la sociedad guaraní era una sociedad igualitaria y que, por ejemplo, la palabra "jefe" no existe porque no se necesitaba; a excepción de cuando hay una guerra o batalla donde la comunidad designa a un líder provisional. De hecho, hoy día, dice Perla, en guaraní a los mandamases se les trata de tú. Aunque se les haga corregir, por la autoridad competente. Una explicación que me permite entender que, de nuevo, mirando a algunas sociedades campesinas, rurales o indígenas, aprenderíamos a cambiar también las relaciones entre los seres humanos, deshaciendo jerarquías firmemente instaladas, como los privilegios del hombre frente a la mujer, del patrón frente a sus subordinados o también de los mayores frente a los menores.

Esta es la propuesta que se abre paso aquí en Derio, en el País Vasco: el feminismo campesino popular. El movimiento al completo acepta el reto de analizarla y desarrollarla. Las tres palabras que dominan el mundo, capitalismo, patriarcado y racismo, ya no caben en los nuevos diccionarios.

La lluvia ha acompañado durante estos tres días. Asegurando cosechas.


Feminismo campesino y popular


Silvia Ribeiro*

De más de setenta países y 164 organizaciones llegaron mujeres campesinas a la Asamblea de Mujeres de La Vía Campesina (LVC) en el País Vasco, este 17 y 18 de julio. Con perspectivas y propuestas que sacuden lo establecido, no sólo en el injusto mundo que vivimos, también dentro de su propio movimiento. Feminismo campesino y popular llaman a esta identidad en construcción, que desafía al capitalismo y al patriarcado al mismo tiempo, rechaza todos los racismos, violencias, discriminaciones y xenofobias.

Es la quinta vez que se reúnen como mujeres de este movimiento –la articulación campesina global más extensa que haya existido– que del 19 al 22 de julio sostiene también su séptima conferencia mundial. Tanto jóvenes como mujeres han ido construyendo su espacio propio, convocándose en asamblea los días anteriores a la Conferencia de todo el movimiento. Desde allí discuten colectivamente sus aportes específicos, antes de integrarse como delegadas y delegados a la Conferencia general.

Muchas llegaron a esta V Asamblea de Mujeres por primera vez. La expectación y el entusiasmo se siente a flor de piel. La dedicación, casi magia, del colectivo autogestionario de intérpretes coatí, hizo posible la traducción simultánea en 11 idiomas: árabe, bahasa indonesia, castellano, coreano, euskera, francés, inglés, japonés, portugués, ruso y tailandés. Entre muchas otras cosas, esta arquitectura que hace posible tender puentes solidarios de comunicación entre tantas lenguas, permite una diversidad de miradas y experiencias que nutre y fortalece no sólo a las mujeres, sino a toda la Vía Campesina.

Son mujeres de todas las edades, campesinas, indígenas, trabajadoras del campo, pescadoras, pastoras, artesanas, migrantes. Todas trabajan por la soberanía alimentaria, todas tienen que luchar contra la discriminación y la violencia, que se manifiesta de muchas maneras. Desde los salvajes feminicidios y ataques a las campesinas que resisten en Honduras –ocho muertas en la lucha y mil 800 criminalizadas, detenidas, violentadas en años recientes– a la discriminación laboral y política en Europa, el silencio impuesto a muchas mujeres en regiones enteras, la persecución y desposesión de tierras, cultivos y casas a las mujeres en Palestina; el arco de injusticias se expande globalmente. Es una situación que afecta a las mujeres, no sólo campesinas.

Pero aquí la particularidad es la construcción de un feminismo campesino y popular, que por primera vez plantean asumir como tal en toda LVC. Un feminismo desde las mujeres del campo, con identidad campesina y desde la identidad y luchas de los pueblos.

Varias de las fundadoras de la Vía Campesina recuerdan que al origen, hace poco más de 20 años, había una sola mujer en el comité coordinador internacional (CCI). Era Nettie Wiebe, de la National Farmers Union de Canadá, con la energía de las muchas que la apoyaban. Llegó a la V Asamblea, a compartir su experiencia y también lo que considera los mayores desafíos. Recuerda que comenzaron pidiendo "mayor participación" para las mujeres en todas las instancias de La Vía Campesina. Los compañeros se fueron más allá y acordaron que las mujeres debían ocupar el 50 por ciento de los lugares en las instancias de coordinación y decisión (porque en LVC el cuerpo colectivo y pensante es mucho más que la suma de sus partes, muchas de las cuáles aún siguen en proceso de entender y asumir las reivindicaciones de género). La regla de paridad se hizo rutina en toda la organización. Sin embargo, debaten en esta Asamblea, la paridad no era una meta, apenas un camino. A muchas aún les cuesta ocupar los espacios que reclamaron, porque para poder hacerlo se requiere que todo el trabajo, tanto productivo como reproductivo y las tareas militantes sean compartidas, algo que muchas organizaciones locales y nacionales campesinas necesitan entender, integrar y apoyar. Entre los grandes desafíos, plantea Nettie Wiebe, está definir posiciones comunes frente al poder, definir más profundamente entre todas las regiones y diversidades de LVC qué es el feminismo campesino y qué tipo de lucha eligen como mujeres. Perla Álvarez, de la organización de mujeres campesinas e indígenas Conamuri de Paraguay, agrega: "el patriarcado repliega nuestro trabajo al ámbito privado, el capitalismo no lo reconoce, el racismo niega todas nuestras identidades". Por eso, continúa, "no es posible separar la lucha contra el capitalismo de la lucha contra el patriarcado y el racismo."

Una lucha que parte de reconocer las diversidades, geográficas, culturales, de género, por eso ya hay también sectores LGBTI en varias organizaciones campesinas, como el MST de Brasil y organizaciones de Vía Campesina en Europa. La diversidad sexual y de género también tuvo su espacio en el programa de la VII conferencia de LVC.

Las asambleas anteriores de mujeres de la Vía Campesina establecieron campañas globales por las semillas y contra la violencia, campañas que siguen y donde los ataques en éstos y otros temas recrudecen todo el tiempo. La V Asamblea de Mujeres decidió llamar a la primera conferencia internacional de mujeres del campo, no sólo para organizaciones de la Vía Campesina sino para establecer lazos de análisis, alianzas y caminos de lucha con muchas más mujeres rurales. Será todo un reto, que desde ya asumen con la misma energía, cariño y rebeldía que cultivan en este espacio.

*Investigadora del Grupo ETC

Publicado enInternacional
“El derecho al territorio es la esencia misma de todos los derechos indígenas”

“Un indígena sin territorio es una especie de ser humano que no vale, casi inexistente”, afirma Julio Cusurichi Palacios, identificando la principal reivindicación que trajo a las Naciones Unidas en representación de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD) de la Amazonía peruana.

La paradoja parece instalada en el casi infinito Parque Nacional Manu: a pesar de ser muy famoso a nivel internacional, conocido por guías de turismo y a través de manuales y enciclopedias, esconde la “realidad interna diaria de la violación de los derechos elementales de nuestros hermanos indígenas”. Nuestro objetivo más concreto, enuncia Cusurichi, es promover que se encuentre una política de conservación que tenga en cuenta los derechos los pueblos originarios.

El líder shipibo identifica así uno de los mayores problemas mayores que confronta la FENAMAD en la actualidad es la condición de vida de algunas de sus comunidades asociadas ubicadas dentro del Parque Nacional del Manu. Establecido en 1973, con más de 1 millón 700 mil hectáreas en los Departamentos de Madre de Dios y Cusco, fue declarado en 1987 patrimonio natural de la humanidad por la UNESCO.

“El drama es que esta reserva se creó sin consulta alguna a los pueblos Matsigenka que viven allí desde miles de años”, explica. “A tal punto, que las autoridades impusieron una Administración del área natural sin la participación de los pueblos que viven en sus territorios ancestrales”, denuncia Cusurichi que en 2007 obtuvo el Premio que otorga la Fundación Goldman a los defensores del medioambiente.

Un caso emblemático de la confrontación entre “la conservación de la naturaleza y los derechos esenciales de los pueblos indígenas. Nuestros hermanos están condenados a la caza y pesca para la subsistencia. Sin ninguna posibilidad de realizar otras actividades económicas y productivas que les permita vivir con dignidad, y sin acceso a educación multicultural, a la salud integral y a los derechos sociales básicos”, insiste el también presidente ejecutivo de los Comités de Áreas Naturales Protegidas de todo Perú.

Las reivindicaciones planteadas por los indígenas peruanos en el marco de la décima sesión del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (10 al 14 de julio) exigen otra visión global. El desarrollo de un nuevo modelo de gestión del Parque; la creación de reales espacios de diálogo y cooperación entre las comunidades indígenas y las entidades del Estado; programas educativos interculturales y bilingües; y un programa integral de salud que reconozca también la medicina tradicional.

La solidaridad internacional

Para amplificar su voz los pueblos indígenas peruanos y de otros países del mundo cuentan con una activa solidaridad de la sociedad civil planetaria. La presencia de los representantes de FENAMAD en Ginebra ha sido posible gracias al apoyo de la Sociedad a favor de los Pueblos Amenazados (SPM).

“Nuestro sostén tiene como objetivo facilitarles encuentros, contactos, el cabildeo y que puedan brindar una información directa sobre su cotidianeidad”, enfatiza Julia Büsser, responsables de campaña de esta ONG con sede en Berna, Suiza.

Es esencial que puedan hacer visible sus prácticas y propuestas y que puedan explicar esa difícil contradicción que viven entre la conservación de la naturaleza y sus propios derechos como comunidades ancestrales. Y que se reconozca su aporte esencial a la protección del medioambiente, subraya.

“Abrirnos al mundo”

El Gobierno nacional solo mandató a su Ministerio de Cultura para dialogar con los pueblos originarios del Manu, señala Cusurichi. Pero sin promover mejoras reales en lo económico, en lo productivo. Ante esta insensibilidad ya crónica “adquiere una gran importancia el hacer escuchar nuestra voz en el terreno internacional. Venimos a presentar nuestra problemática y nuestras propuestas, hablar con autoridades mundiales y representantes de la sociedad civil”, señala el coordinador de la FENAMAD.

Reforzado en su iniciativa por entidades e instituciones inter-gubernamentales que han ido posicionándose a favor de las reivindicaciones de los indígenas peruanos. En 2007, la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares (de protección) a favor de los Pueblos Indígenas en Aislamiento de Madre de Dios, en respuesta a una solicitud que había presentado FENAMAD en el 2005.

Victoria Tauli-Corpuz, Relatora especial de las Naciones Unidas para los Pueblos Indígenas, “ha insistido en diferentes ocasiones en que no se puede hablar de conservación natural sin tener en cuenta los derechos de los pueblos indígenas”, subraya Julio Cusurichi. Quien recuerda que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la organización medioambiental más grande del mundo con sede en Gland, Suiza, “en un informe que acaba de presentar en junio de este año sostiene la misma posición, es decir que la conservación no puede oponerse a los derechos indígenas”.

“La lucha indígena, al servicio del planeta entero”

A pesar de lo complejo de la lucha de los pueblos originarios por sus derechos esenciales, “pienso que se han dado algunos avances y encuentro hoy muchos aliados que piensan igual y nos sostienen”, subraya el Premio Goldman 2007.

El problema principal “son los Gobiernos nacionales, los poderes económicos, las industrias extractivas que controlan los hidrocarburos, la madera, los recursos naturales y que no quieren entender que los recursos de la Amazonia son limitados”, enfatiza.

Por ello es importante, “sensibilizarlos, convencerlos, que no deben considerar nuestras reivindicaciones solo como la posición de los indígenas. Va mucho más allá: deben comprender que, si siguen explotando los recursos naturales de esta manera, los van agotar y todos sufriremos por igual las consecuencias”,

Espacios como el Mecanismo de Expertos del Medio Ambiente de la ONU; alianzas internacionales; la solidaridad en general, tienen la importancia de llegar a la conciencia ciudadana. Es fundamental comprender, concluye Cusurichi, “que las reivindicaciones y la movilización consciente de los pueblos indígenas tienen una repercusión mucho más amplia que nuestro espacio local. Son aportes importante para el conjunto de la ciudadanía del planeta entero”.

Sergio Ferrari, en colaboración con swissinfo.ch

Publicado enSociedad
Presos políticos palestinos finalizan hoy 41 días de huelga de hambre

Israel tuvo que acceder a las demandas de los presos liderados por Marwan Barguti y Ahmad Saadat.


Despues de 41 dias, los cientos de presos palestinos que llevaban a cabola huelga de hambre desde el 17 de abril en cárceles israelíes pusieron fin hoy a su protesta, tras haber obtenido promesas de mejora de las autoridades carcelarias israelíes.


A pesar de la manipulación israelí y confinar a los líderes de la huelga en celdas de aislamiento, Israel fue obligada a negociar con los líderes y aceptar las condiciones humanitarias exigidas por los huelguistas.


Hasta el viernes a las ocho horas de la mañana, la administración penitenciaria israelí aseguraba que no se podía hacer ninguna concesión. Sin embargo, dos horas más tarde todo cambió e Israel tuvo que reconocer el acuerdo que es considerado como una victoria para los presos políticos palestinos.


Según los israelís, la negociación fue acordada con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y no con los representantes y lideres palestinos encarcelados, lo que no corresponde a la realidad y que fue categóricamente desmentido por los presos palestinos.


El acuerdo, entre otras demandas, prevé que los presos políticos palestinos puedan recibir dos visitas al mes. Esta era una de las principales reivindicaciones de los huelguistas, que antes de la protesta solo podían tener una sola visita mensual y en la mayoría de las oportunidades esta visitas era negada por Israel.


No obstante, los líderes palestinos y todos los presos estarán en estado de alerta, ya que es costumbre de Israel no respetar los acuerdos firmados. De hecho, el ministro de seguridad sionista Gilad Erdan ha declarado hoy que no respetará el acuerdo firmado con los lideres palestinos encarcelados.


Hoy más de 6.800 presos palestinos se encuentran encarcelados por Israel, solo debido a sus actividades de resistencia contra la ocupación militar de sus tierras y las permanentes y sistemáticas violaciones a los derechos humanos que Israel comete en contra de la población palestina bajo ocupación.


Entre los presos hay centenares de mujeres y niños.


Las condiciones de los presos es un tema particularmente sensible para los palestinos: Se estima que un millón de palestinos estuvieron en prisiones israelíes desde la ocupación militar de Cisjordania y Gaza en el año 1967.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén – Palestina

Publicado enInternacional
¿Por qué los capitalistas sí cambian cómo hacer la explotación y nosotros no cambiamos cómo luchar para salvarnos en esto?: Subcomandante Moisés

Lo que les voy a platicar no es lo que creo, sino lo que nos platicaron nuestros bisabuelos y abuelos y bisabuelas y abuelas.


Platiqué con uno de nuestros bisabuelos que, él dice, que tiene 140 años. Según yo, mi cálculo, por ahí de los 125 años. Tiene uno que estar ya muy pegado en el oído, para que te escucha lo que le preguntas.


Más o menos como veinte y tantos, entre bisabuelos y bisabuelas, que platiqué con ellos. Les estuvimos preguntando –porque estaban ahí compañeros del Comité Clandestino también— y, entonces, resulta que la parte que como estaba diciendo el Sub Galeano, viene una parte real de lo que nos platicaron ellos y ellas.


Por ejemplo, la teja que le hacían antes a los finqueros –o sea los dueños de las haciendas, los hacendados, el patrón como dicen ellos–, tienen por tarea que tienen que entrar costales de excremento del caballo. Y eso lo secan. Después de haber secado, los hacen polvo con un garrote de palo, los abollan. Y para eso, entonces, lo mezclan con el lodo para hacer la teja, para hacer los ladrillos o los adobes con los que se les construyó su casa a los patrones, los hacendados.
El bisabuelo dice que él se acuerda, porque es por tarea. Tarea quiere decir que tienen que entregar tantos costales cada uno de ellos. Lo que hacían es que aun cuando hace ratito había deshecho el caballo, la tienen que traer, escurriendo el agua en sus espaldas. La cosa es que es de entregar los costales de tarea que pide el patrón.


Entonces, aprendieron de ahí también para hacer sus casitas de ellos. Igual los usaron. Le dicen pared de lodo, bajareque, se le dice. Entonces, igual aprendieron pues ellos, pero es más chiquito, de doble.


Entonces, lo que les voy a platicar más es de ahí de donde viene la idea nuestra, como zapatistas que somos, que vemos y lo estudiamos cómo es que estamos ahora de los que nos explotan. Entonces, en resumido se los voy a decir porque eso es lo que nos va a ayudar a entender lo que pasó antes y cómo estamos hoy, y cómo será que seguirá.
Entonces, dicen nuestros abuelos, bisabuelos, bisabuelas y abuelas: el patrón es el dueño de las fincas, muchas fincas, muchas haciendas. Todos los patrones tienen sus caporales, sus mayordomos y sus capataces. Esos tres, cuatro con el patrón.


Nos cuentan que de las fincas hay de 15 mil, de 20 mil y de 25 mil hectáreas. Y que hay fincas de diferentes trabajos. Hay fincas, es un solo trabajo, cafetalera. Y hay fincas que son cafetalera, ganadería, de maíz, de frijol, de caña... diferentes trabajos pues.


Nos cuentan también su modo de cómo explotar. Nos cuentan de que hay finqueros, terratenientes o latifundistas que nunca les pagaron nada. Todo el tiempo de su vida se lo entregaron al trabajo. Otros nos cuentan que sólo el día domingo se lo daban para ellos; todos los demás días son para el patrón. Nos cuentan otros que les daban una semana para el patrón y una semana para ellos. Es una maña, es un truco, porque –nos cuentan– de que esa semana que supuestamente es para ellos, nuestros bisabuelos y bisabuelas, nos cuentan de que de lo que cosechan, de lo que encuentran esa semana (ya sea frijol, maíz, algunos animalitos que van juntando), a la hora de que venden tienen que darle la mitad al patrón y les queda pues la otra mitad.


Nos cuentan de que cuando el patrón quiere ver si está completo su ganado, tienen que ir a traerlo, acarreando pues los animales y encorralarlos. Nos cuentan de que, entonces, si falta alguno de sus animales del patrón, tienen que salir a buscarlo los encargados y tienen que entregarlo vivo o muerto. ¿Cómo pide el patrón, o sea el terrateniente, de que lo comprueba que está muerto? Tiene que traerle el pedazo del cuero, para que entonces el patrón se dé cuenta de que sí está muerto ya su animal. Si no los encuentran, tienen que buscarlos hasta que los encuentran ya sean vivos o muertos.
Y el patrón, cuando los saca a vender, entonces los organiza por grupos a los trabajadores, llevando tantas cabezas de animal. Ya sea de diez, veinte personas, hombres, con tantas cabezas de animal que tienen que llevar. El patrón los cuenta antes de salir y el patrón los cuenta al recibir donde quiere que llegue el animal. Cada persona tiene que entregar completo. Si no lo entrega completo, ellos lo tienen que pagar o el que está encargado.


Nos cuentan que el corral, cuando el patrón así lo quiere, es hecho de piedra, el corral. Y si no, es con madera labrada con hacha. Y dicen que tiene que ser madera de puro corazón. Quiere decir que es lo más duro de la madera, para que no se pudra luego. Entonces, no aceptan que sea tierno. El patrón no los recibe.


Nos cuentan también que cuando saca a vender a los puercos (no el patrón, sino el animal: los cuches, los marranos pues), igual lo hace como con el ganado. Nada más que ahí sí hay diferencia, dicen los abuelos y los bisabuelos. Dicen que tienen que llevar la partida en la noche, porque sienten calor los marranos. Entonces, su lámpara, su foco, como decimos nosotros, es el ocote. Llevan tercios de ocote para que sea su lámpara para caminar de noche. Igual, con cantidades de puercos de cada encargado. Y si es que entonces quieren avanzar de día, tienen que llevar cargando el agua para mojar a los marranos, o sea, para enfriarlos para que no sufran el calor.


Nos cuentan que las mujeres, las abuelas y las bisabuelas nos cuentan de que el patrón tiene su forma de cómo quiere. Por ejemplo, dicen las abuelas y las bisabuelas que cuando es trabajo fuerte tienen que ir las mujeres casadas. ¿Cuál es su trabajo? Moler café, moler sal por bultos. Y entonces nos cuentan que ahí van las mamás con sus hijos y para moler la sal tiene que ser con el metate de piedra. Y ahí están los caporales, los mayordomos y los capataces, y la patrona y el patrón. Ahí llevan su bebé y no dejan que atienda al bebé que está en su espalda llore y llore y llore, porque está ahí el patrón y ella tiene que sacar su tarea. Entonces, hasta que al patrón o la patrona se le viene su gana de ir al baño, es cuando aprovecha la mamá para amamantar a su hijo.


Nos cuentan que el patrón pide de que se vayan puras muchachas para atender ahí en su casa en la hacienda, para diferentes trabajos. Pero una de sus mañas del patrón es que escoge a una muchacha y le dice: “tú, quiero que vayas a tenderme la recámara”, las cobijas. Y a la hora que entra la muchacha, ahí va también el patrón a violarla. Pero, entonces, las escoge. Y nos cuentan también que si quiere, las agarra.


Nos cuentan también eso que ya les dije de que están moliendo el café, de que están moliendo la sal, la paga que le daba el patrón eran tres pedazos de carne de res, pero de las que están muertas. Ésa es la paga.


Nos cuentan también que a los niños también les dan trabajo. Nadie se salva de eso. Le dicen “portero”, pero no el portero de fútbol sino así le pusieron el nombre pues “portero”. Su trabajo de esos niños de seis años es moler el nixtamal sin calidra, que es para los perros, los puercos y los pollos. Terminando eso tienen que cargar agua, que muchas veces lo hicieron en sus espaldas con un barril, dicen. El barril es de madera que se le saca, se le hace un hueco, un hoyo, lo perforan pues. De 18 a veinte litros caben en ese barril. Es lo que tienen que cargar los niños, para que el patrón lave sus manos, la use para bañarse, para lo que quiera pues. Terminando eso, se encargan de traer leña. Terminando de traer leña, se encargan de desgranar el maíz.


Nos cuentan también que los viejitos, los que ya no pueden trabajar en el campo, las viejitas... nadie se salva. Los viejitos van a ir a traer una planta que le llamamos “ixchte”. Entonces, de lo que se encargan los viejitos es de rasparla para que salga el hilo. Un grupo se encarga de esto, de rasparlo. Y otro grupo de los viejitos se encarga de hacerlo hilo, en lazo. Y otro grupo de los viejitos se encarga de hacer las redes. Así está pues en serie el trabajo de los viejitos. ¿Y las viejitas? Un grupo se encarga de deshilachar el algodón. Y otro grupo se encarga de hacerlo en hilo y otro grupo se encarga de tejerlo para hacer manta. Y ese pedazo de manta que es la que después compran nuestros bisabuelos, nuestras bisabuelas, para taparse. Nos cuentan que la ropa que usaron era nada más para taparse la parte principal, nada más, no es así como estamos ahora.


Nos cuentan del castigo. El castigo, tienen de varias maneras. Una es que el patrón desde antes tiene revuelto el maíz con el frijol. Entonces, el patrón lo que hace es que los riega ahí en la tierra y te dice que tienes que separar el maíz y el frijol. Sabe –así nos cuentan— el patrón que no vas a poder. Porque además te da el tiempo. Y el tiempo que te da el patrón, dice: “yo voy a escupir, en el tiempo que se seca mi saliva, es el tiempo en que quiero que separes el maíz revuelto con el frijol”. Pues ¿uno cómo le va a hacer?


Entonces, como uno no puede con ese tipo de castigo, ahí al lado está preparado el terreno, donde tiene juntado el patrón piedritas. Ahí en ese lugar es donde uno se va a hincar, porque no pudiste separar el frijol revuelto con el maíz. Ahí vas a hincarte. Y no tienes que levantarte hasta el momento en que se le antoja al patrón. Si es que te levantas, es que no estás aceptando tu castigo. Entonces, si tú aguantas eso, entonces ahí es donde viene el chicote. Lo voy a decir tal cual como dijeron los abuelos. Dijeron de que entonces el patrón, cuando se les moría un toro, le sacaban la verga del toro y la secaban y ésa es la que usan para chicotear a sus trabajadores. Entonces, a la hora de que estás hincado ahí, viene el patrón a chicotearte y no tienes que levantarte, porque dicen –nos cuentan— que si te levantas, te va peor. Y dicen –nos cuentan— que tienes que levantarte por el dolor del chicote que te están dando y por el dolor de las rodillas que ya no aguantas y tienes que levantarte.


Y a la hora que te levantas, ahí están ya los caporales, los mayordomos y los capataces que son los que te agarran y te amarran las dos manos y los pies a las vigas de la casa hasta que al patrón se le acaba su gana de chicotear o hasta cuando se dan cuenta de que –como dicen los abuelos— queda uno mallugado. Eso quiere decir que te quedas desmayado, inconsciente ya. Entonces, hasta ahí te deja ya el patrón.


Nos cuentan que los trabajos que se hacen todo es por tarea. No hay nada que no sea por tarea lo que se hace. Y todo con los caporales, con los mayordomos y con los capataces. Nos cuentan por ejemplo del cafetal. Cuando es tiempo del corte del café, todos y todas y es por tarea la cantidad que tienes que entregar. Y los niños que no pueden, no alcanzan pues las matas del café donde está el grano, su trabajo es levantar todo lo que está caído. Cuando ya no es tiempo de cosecha del café, vienen los distintos trabajos: un grupo se encarga de limpiar el cafetal, o sea, el monte; otro grupo se encarga de lo que le dicen “encajado”, o sea, a cada mata de café tienen que hacerle un cajón donde le van a poner el abono; otro grupo se encarga de la limpiada de la mata del café, porque la mata tiene montecitos en su tallo y entonces tienen que quitarlos todos. Y dicen nuestros abuelos y bisabuelos –nos cuentan— de que la mano no puede, entonces, lo que hacen es que queman el olote del maíz, porque sale como su filito a la hora que se quema y con eso lo tallan, porque pasa el capataz a checar si queda bien. Y si no, tienes que volver. Y si no, al castigo.


Nos cuentan también que otro grupo se encarga de podar el café; no deben de estar bejucos ni montes en la mata del café. Nos cuentan también que hay otro grupo de “desombrada”, le dicen. O sea que si hay árboles arriba, tienen que quitar la sombra; sólo lo necesario, como dice el patrón.


Nos cuentan también de que en todas las fincas que hubo, que hay –porque sigue habiendo todavía— siempre está ahí la ermita, le dicen. Entonces, a la hora de que se van a su rezo, en esas sillas y bancas que hay ahí en ella no pueden sentarse nuestros bisabuelos. Si es que entonces están sentados ahí, los sacan a empujones. Y el sacerdote ahí lo está mirando; no dice nada. Sólo se sientan ahí los que son patrones o los que son mestizos. Y si quieren sentarse ellos, es el piso.


En las ciudades –nos cuentan– no permiten de que van a ir a vender lo poco de lo que tienen nuestros bisabuelos, nuestras bisabuelas. Nos cuentan de que es porque la ponen fea la ciudad. No permiten que se vayan en el centro. Entonces lo que hacen los mestizos es que tapan la orillada de la ciudad. Ahí les quitan todo cuando quieren hacerlo y si no les pagan lo que ellos quieren.


Nos cuentan los bisabuelos que en esos tiempos no existe carretera, mas que carreta con caballo. Entonces, cuando su mujer del patrón quiere ir a la hacienda, a la finca, no usa el caballo con la carreta, que porque “el animal es animal, no piensa”. Puede sufrir un accidente su mujer del patrón. Entonces, lo que hacen, igual: un grupo se van a la ciudad a traer cargando a su mujer del patrón. Pero aparte tienen que traer mercancía, entonces, se va un grupo y se turnan pues la carga. Y llegando en la hacienda, en la finca, se le pregunta a la mujer si no le pasó nada. Y aparte le preguntan a los que fueron de cargadores si es que no hubo algún accidente. Así para llegar y así para el regreso.


Así un montón de cosas más que nos contaron. Por ejemplo, ahí nos mostraron el centavo que les pagaban antes. Nos cuentan que cuando el patrón empezó a querer pagar un poco, que ganaban un centavo al día. Nos mostraron. Nos dijeron también de que ya no aguantaban los maltratos que les hacían. Dicen que, entonces, trataron de organizarse, de buscar tierra a donde ir a vivir. Entonces, los patrones, los terratenientes llegan a saber de que se escapan de la finca y empiezan a investigar a dónde fueron. Y nos cuentan los bisabuelos de que entonces son los mismos patrones que se disfrazan de ser soldados. Ellos van a ir entonces a desalojar, a destruir, a quemar, pues la casita que están construyendo, donde quieren vivir los bisabuelos y las bisabuelas.


Nos cuentan que así les pasó. Y es ahí donde le descubrieron que el patrón –porque uno de los bisabuelos había pasado en varias fincas ya— estaba disfrazado de soldado. Y nos cuentan de que les destruyeron las chocitas que tienen y los reunió a los que fueron a hacer el poblado y les dijeron: “¿quién encabezó esto?” Así dijeron los soldados: “¿quién encabezó esto? Si ustedes no van a decir quién lo encabezó, todos ustedes van a tener que ser castigados”. Entonces, ahí fue donde dijeron: “fulano de tal”, el que encabezó de huirse de la finca, de buscar dónde vivir. Entonces le dijeron: “vas a pagar 50 pesos”. Y nos cuentan de que para encontrar 50 pesos –el año les dije porque está diciendo el bisabuelo que tiene 140 años, quiere decir que 140 años atrás de hoy que estamos hablando–, entonces, nos dicen que para encontrar 50 pesos tiene que ser un año para encontrar 50 pesos.


Entonces se dieron cuenta de que está difícil de que alguien quiere encabezar para poder salvarse del sufrimiento. Pero también nos contaron de que entonces se dieron cuenta de que está así, entonces, lo que hicieron fue no decir quién fue, sino el grupo. Volvieron a construir... a buscar otro terreno pues y a construir sus casitas, pero ahora sí, todos son ellos los que se dirigieron. Nadie más de que alguien fue quien encabezó. O sea, se pasaron de colectivo. Es así como empezaron a lograr dónde vivir.


Entonces, ¿por qué estamos platicando esto? Nosotras, nosotros, las, los zapatistas vemos que hoy estamos entrando de nuevo en esto. En el capitalismo hoy no existen países. Así lo vemos. Lo va a convertir en finca al mundo. Los va a hacer en pedazos como de por sí así está, que decimos que el país México, el país Guatemala –como decimos–. Pero va a ser un grupo nada más de patrones-gobierno. Todos esos que dicen que es gobierno de Peña Nieto... Nah, nah... decimos nosotros. No es gobierno ya. Porque el que manda ya no es el que manda. El que manda son el patrón capitalista. Esos gobiernos que se dicen: el de Peña Nieto, el de Guatemala, que el de El Salvador y todo lo demás son capataces. Los mayordomos: los gobernadores. Los presidentes municipales son los caporales. Todo está al servicio del capitalismo.


Vemos de que entonces no se necesita mucho que estudiar de cómo darse cuenta de cómo está. Porque entonces, por ejemplo, esa ley, esa nueva ley de la estructura, nueva ley estructural que hicieron ya aquí en México, nosotros no lo creemos que son que lo hicieron los diputados y los senadores. No lo tragamos nosotros eso. Eso lo dictó el patrón: el capitalismo. Porque ellos son los que quieren hacer de nuevo, como lo hicieron sus tatarabuelos de ésos también. Pero ahora sí más peor.


Por eso hablamos en el principio de eso. Estamos hablando de que, por ejemplo, Absalón Castellanos Domínguez, el ex general, tenía fincas aquí en Chiapas y tenía finca o tiene finca en Oaxaca. Estamos hablando de 5 mil, de 10 mil hectáreas. Aquí, el capitalismo ahora, una finca, cuando el patrón capitalista dice: “voy en mi finca la mexicana, voy en mi finca la guatemalteca, voy en mi finca la haitiana, voy en mi finca la costarricense... todos los que son países capitalistas subdesarrollados va a ser la finca.


Quiere decir que el mundo lo va a hacer en finca el capitalismo, el patrón, el que quiere gobernar, la que quiere gobernar, si es que lo vamos a permitir. Y nuestra pregunta de ahí nosotros, nosotras, zapatistas: ¿por qué ellos –o sea los capitalistas–, por qué ellos sí cambian de cómo hacer la explotación? ¿Por qué nosotros no cambiamos de cómo luchar para salvarnos en esto?


Por eso les platiqué qué hicieron nuestros bisabuelos, a donde venimos los indígenas. Nos dijeron eso de que entonces fallaron cuando dijeron eso de que “fulano de tal nos dirigió”. Pero no dejaron. Buscaron una forma de seguir luchando para salir de donde está el patrón, y dijeron: “nadie nos dirigió”, “todos somos nosotros”.


Entonces, ¿por qué nosotros ahora? Porque el capitalismo ahora ya no sólo nosotros los que somos indígenas estamos sufriendo aquí en el mundo. Estamos sufriendo, ahora sí, del campo y de la ciudad. Es decir, indígenas y no indígenas. Entonces, ¿qué vamos a hacer?


Acá nosotros, las, los zapatistas que vivimos así pues ¡en la mierda del capitalismo! Que aún estamos luchando, que seguimos luchando y vamos a seguir luchando... Chiquito como estamos, pero estamos mostrando de que entonces –como nos enseñaron los bisabuelos— de que sí hay forma de cómo. Estamos con nuestra chiquita libertad. Falta pues que liberemos a México. Pero decimos que pues, entonces, ¿cómo nos vamos a liberar en el mundo?
Pero aquí, en este pedacito de mundo, en Chiapas, tienen su libertad los compañeros y las compañeras para lo que se les antoje hacer. Tienen en sus manos todo lo que significa el ser autónomo, independiente.


Pero, ¿cómo vamos a hacer?, ¿qué vamos a hacer? Porque ahora vemos eso que estamos diciendo de que el mundo se va a convertir, quiere convertirlo en su finca el capitalismo.


Entonces, ahí lo ven, ahí lo piensan, ahí lo analizan. Véanlo en donde viven, en donde están, si no están ahí en la mierda del capitalismo y qué hacer ahí con eso. Porque eso es lo que está haciendo el capitalismo ahora.
Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés, miércoles 12 de abril de 2017.

Publicado enPolítica
Tres muertos dejó la violencia en Venezuela

Las autoridades venezolanas detuvieron a Iván Alexis Pernía Avila, presunto responsable del crimen de una joven que recibió un disparo en la cabeza. Otro joven y un militar murieron en el marco de los choques callejeros.

 

Las marchas contra el gobierno de Nicolás Maduro volvieron a Venezuela, por segundo día consecutivo y después de una jornada marcada por la violencia, con la intervención de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) reprimiendo las protestas opositoras en Caracas con gases lacrimógenos. Las autoridades venezolanas detuvieron a Iván Alexis Pernía Avila, presunto responsable del crimen de Paola Ramírez Gómez, la joven que recibió un disparo en la manifestación opositora del miércoles en San Cristóbal, Táchira. En el marco de la investigación por ese crimen, el ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Néstor Reverol, aseguró que Pernía Avila milita en el partido Vente Venezuela, de la ex diputada opositora María Corina Machado. Los choques callejeros que el miércoles protagonizaron opositores y oficialistas dejaron como corolario tres muertos –dos civiles y un militar–, 62 heridos y 312 detenidos, confirmó ayer el Ministerio Público. Con esos datos, nueve son las víctimas en las protestas efectuadas en diversas ciudades de Venezuela en lo que va de abril.

 


En la manifestación de ayer, los antichavistas, que estuvieron encabezados por el diputado Jorge Millán, se congregaron en la zona de Paraíso con la intención de marchar nuevamente hacia la Defensoría del Pueblo. “La Guardia Nacional ha evitado que la gente se concentre pero aquí estamos igual, para que la gente llegue y vamos a seguir insistiendo en llegar a la Defensoría, porque esos magistrados que violaron la Constitución tienen que ser destituidos”, dijo Millán, y apuntó a miembros de las fuerzas de seguridad por lanzar gases lacrimógenos contra los manifestantes. El legislador se refirió a los integrantes del Tribunal Constitucional, a quienes el Parlamento, de mayoría opositora, acusa de promover un golpe de Estado por haber asumido responsabilidades del Legislativo.


Las fuerzas de seguridad también impidieron el paso a manifestantes que marcharon en San Bernardino y Santa Mónica, puntos de concentración de la oposición ubicados al norte y el oeste de Caracas. “En Santa Mónica un contingente de GNB y PNB golpeó y dispersó con lacrimógenas a manifestantes que empezaban a concentrarse”, denunció Tomás Guanipa, diputado de la Unidad Democrática. Lilian Tintori, esposa del líder encarcelado Leopoldo López, advirtió que todo el oeste de la capital venezolana se encontraba militarizado y que los uniformados estaban reprimiendo a los manifestantes.


La protesta de ayer fue continuación de la del miércoles, donde hubo tres muertos. Los estudiantes Carlos Moreno, de 17 años, y Paola Ramírez, de 23, fueron baleados en la cabeza en Caracas y San Cristóbal, respectivamente. El sargento segundo de la GNB, Niumar San Clemente, recibió un disparo de un francotirador en la perfiferia de Caracas, comentó el defensor del Pueblo, Tarek William Saab.


Asimismo, el Ministerio Público reportó 62 heridos en las protestas que, según afirmó, se registraron en el área metropolitana de Caracas y en 14 estados del país. Hasta el comunicado de la fiscalía se conocían reportes parciales de heridos en algunas ciudades o regiones. Por otra parte, por los hechos de ayer fueron detenidas 312 personas, según el Ministerio Público, o 565 según la ONG Foro Penal Venezolano, que usualmente releva casos de opositores arrestados o encarcelados por el gobierno.


En su cuenta de Twitter, Saab anunció que fue detenido un hombre al que identificó como Iván Alexis Pernía Avila y del que dijo que confesó ser autor del asesinato de Ramírez. Ante la afirmación del ministro de Interior y Justicia, quien señaló que Pernía Avila milita en el partido opositor Vente Venezuela, la líder de esa fuerza, María Corina Machado, rechazó las acusaciones a través de su cuenta de Twitter y dijo que los funcionarios del gobierno usan el asesinato de una venezolana, del cual son responsables, para calumniar. “Así es esta dictadura criminal”, lanzó la ex diputada. En tanto, vecinos de San Cristóbal aseguraron que Ramírez había sido baleada por miembros de “colectivos” que iban “motorizados”, como se llama en Venezuela a los integrantes de organizaciones sociales chavistas que generalmente se desplazan a bordo de motocicletas.


La crisis política que atraviesa Venezuela golpeó ayer la puerta de las Naciones Unidas. Su secretario general, António Guterres, se mostró preocupado por los choques durante las protestas. “Pedimos realizar todos los esfuerzos para reducir la tensión y evitar nuevos enfrentamientos”, exigió Guterres desde Nueva York. También pidió que el Gobierno de Maduro y la oposición inicien un diálogo constructivo, e instó a tener “gestos concretos de todas las partes implicadas para reducir la polarización y crear las condiciones necesarias para que los desafíos del país puedan ser resueltos”.


Amnistía Internacional se sumó a la preocupación del secretario de la ONU. Ayer volvió a pedirle al gobierno de Venezuela que garantice el derecho de su población a protestar pacíficamente y alertó que la espiral de violencia en las manifestaciones puede sumergir al país en una crisis de difícil retorno. “Salir a la calle en un día de manifestación en Venezuela no debería ser una sentencia de muerte”, señaló la directora para las Américas de AI, Erika Guevara-Rosas, luego de que se difundieran informes donde se supo que al menos tres personas perdieron la vida en las manifestaciones. Amnistía sostuvo, además, que las autoridades deben investigar de manera urgente las denuncias de abusos a los derechos humanos cometidos durante las protestas.

Publicado enInternacional
Viernes, 14 Abril 2017 08:12

El capitalismo es poder, no economía

El capitalismo es poder, no economía

La frase pertenece al dirigente kurdo Abdullah Öcalan, extraída del segundo tomo del Manifiesto por la Civilización Democrática, que tiene como subtítulo "La Civilización Capitalista. La era de los dioses sin máscara y los reyes desnudos". La obra, cuya traducción al español verá la luz estos días, forma parte de la defensa del líder kurdo, preso en la isla Imrali, en el mar Negro, en Turquía. El pensamiento de Öcalan es insumiso, no se somete a jerarquías prestablecidas ni acepta dogmas universales. Es el tipo de pensamiento que necesitamos en este periodo de caos sistémico, ya que las ideas heredadas están mostrando escasa utilidad para orientarnos en la tempestad.

De su reciente libro quisiera destacar tres aspectos, aunque no son suficientes para agotar el conjunto de los aportes de la obra. El primero es su crítica frontal al economicismo, una de las peores plagas intelectuales que están parasitando a los movimientos anticapitalistas. Inicia ese capítulo con un potente análisis sobre la propuesta evolucionista que defiende "el nacimiento del capitalismo como resultado natural del desarrollo económico". Como se sabe, quienes postulan esa tesis piensan también que el fin del capitalismo será producto de la misma evolución de la economía que lo trajo al mundo. Por el contrario, Öcalan afirma que el capitalismo es hijo de una tradición muy antigua, que se afirma en el poder militar y político para usurpar los valores sociales, hasta convertirse en la formación social dominante en Europa en el siglo XVI. Entre los valores sociales usurpados, destaca "la mujer-madre por el hombre-fuerte y el grupo de bandidos y ladrones que le acompañan".

Criticar al economicismo supone, en la misma línea, la crítica del evolucionismo, sea lineal o por saltos. Una sencilla afirmación hecha luz sobre este tema: "En las guerras coloniales, donde se realizó la acumulación originaria, no hubo reglas económicas". Se enfoca contra la economía política, a la que considera "la teoría más falsificadora" que fue "creada para encubrir el carácter especulativo del capitalismo".

A lo largo de toda su obra, pero en especial en los apartados sobre el capitalismo, se apoya en Fernand Braudel, con quien coincide en señalar que es la negación del mercado por la regulación de precios que imponen los monopolios.

En este punto aparece el segundo aspecto a destacar, cuando sostiene que el capitalismo no se identifica con la producción ni con el crecimiento económico, porque no es economía. "El capitalismo es poder, no economía", asegura Öcalan. Es evidente que existe una economía capitalista, pero el sistema capitalista es un monopolio de poder que se impone desde fuera a la economía, según sostiene en este capítulo esclarecedor. El capitalismo utiliza la economía, pero es el poder, la fuerza concentrada, lo que le permite confiscar el plusvalor y los excedentes.

En consecuencia, considera que la obra principal de Marx, El Capital, "funciona como un nuevo tótem que ya no es útil para los trabajadores", porque delimita el capitalismo al terreno de las "leyes" de la economía, un punto que comparten todos los reformismos desde hace mucho tiempo.

El tercer aspecto que me parece importante es considerar al Estado-nación como la forma de poder propia de la civilización capitalista. Un breve paréntesis: dice "civilización" capitalista porque la considera en su integralidad, incluyendo todas las variables articuladas, desde la economía y la cultura hasta la geopolítica y la sociedad. En consecuencia, dice que la lucha anti-estatal es más importante que la lucha de clases; y esto es una suerte de golpe al mentón para quienes nos formamos en Marx. Por eso mismo, afirma que es más revolucionario el trabajador que se resiste a ser proletario, que lucha contra el estatus de trabajador, porque "esa lucha sería socialmente más significativa y ética".

En las páginas finales de este tomo afirma que "los conflictos en realidad surgen entre conjuntos sociales; entre la sociedad estatal y las sociedades democráticas". En suma, el Estado es uno de los nudos a desatar, no el espacio de llegada de la lucha social.

Va más lejos. Sostiene Öcalan que Estado y poder son cosas diferentes, que "el poder contiene al Estado, pero es mucho más que el Estado". En este punto advierte que el pensamiento antisistémico está necesitando investigar a fondo las formas de Estado y en particular el Estado-nación, temas que Marx no pudo o no quiso abordar.

Rechaza la toma del Estado porque pervierte a los revolucionarios y piensa que la crisis del movimiento antisistémico no puede desligarse de la opción estatal. También rechaza el concepto de hegemonía. “La esencia de la civilización estatal –escribe Öcalan– es la hegemonía sobre la sociedad”. Pero la hegemonía implica poder y éste supone dominio, "que no puede existir sin el uso de la fuerza".

Es muy interesante que llegue a esta conclusión en franca oposición a pensadores como Gramsci, recuperado por toda una camada de intelectuales progresistas que hacen malabarismos teóricos para separar poder de dominación. Los monopolios de poder (Estados) así como los monopolios económicos (privados o estatales) se imponen sobre la sociedad y la asfixian. Por eso hay que alejarse de esas formas de relación social.

"Al final, se comprendió que detentar el poder era lo más reaccionario del capitalismo, contra la igualdad, la libertad y la democracia, pero ya se había producido un importante retroceso, era la misma enfermedad histórica por el poder que había sufrido el cristianismo", escribe en las Conclusiones. Un pensamiento crítico, anticapitalista, anti-estatal y anti-patriarcal centrado en Medio Oriente, formulado desde la resistencia a sus poderosos enemigos.

Es imposible vencer con las armas del enemigo, nos dice Öcalan. Sin embargo, esta sencilla convicción no puede ser aceptada, sin más, como verdad revelada: cada generación deberá descubrir sus verdades con base en la propia experiencia. Por doloroso que sea.

Publicado enPolítica