Betsabé Espinal, pionera de la lucha de las mujeres por derechos laborales

Hace 97 años en Bello, Antioquia, tuvo lugar una de las huelgas obreras más significativas de la historia sindical colombiana, no sólo porque paralizó por tres semanas el principal emporio textil de ese momento: la Compañía Antioqueña de Tejidos, mejor conocida como la Fábrica de Tejidos de Bello; sino porque quienes la impulsaron y sacaron triunfante fueron cerca de 400 mujeres obreras, en una época en que el rol social de la mujer no era precisamente el de ir por ahí promoviendo protestas y alborotando el cotarro, pues se entendía que su lugar natural era el hogar y la sumisión uno de sus valores preclaros. El “sexo débil”, mejor dicho.


La historia dice que entre 1919 y 1920 hubo en Colombia 33 paros de trabajadores que buscaban mejorar sus condiciones laborales. Pero eran paros desorganizados, más cercanos a la asonada y el motín, porque para entonces el sindicalismo apenas se estaba formando. Los paros más sonados fueron los de los artesanos de Bogotá, los mineros de Segovia, los ferroviarios del Magdalena, y los sastres y zapateros de Medellín, Caldas, Manizales y Bucaramanga. O sea todas protagonizados por hombres, porque era inconcebible un paro de mujeres.


El paro de las obreras de Bello fue el primero que se identificó con el rótulo de “huelga”, y, al igual que los paros precedentes, éste fue espontáneo, surgido de la desesperación de las obreras ante el maltrato y la explotación, rayana con la esclavitud, a la que eran sometidas Y la lideró una tal Betsabé Espinal, hasta ese momento una anónima obrera de 24 años de edad a quien sus compañeras respetaban y acataban por su talante decidido, don de mando y recio carácter.


Pero antes de avanzar en el relato de aquel suceso, es pertinente ubicarlo en su contexto histórico, y decir que aquella fue una época de iniciación industrial. Con el siglo XX estaba naciendo en Colombia la gran industria manufacturera, con epicentro importante en Antioquia, donde era normal que las fábricas emplearan mujeres y niños como mano de obra sumisa y barata. Es decir, el mismo esquema fabril que primó durante la revolución industrial de la Europa del siglo XIX.


Y esa irrupción de mano de obra femenina en las factorías fue un fenómeno socialmente importante, tanto que para 1920 el 73% de la fuerza obrera en el Valle de Aburrá la conformaban mujeres, solteras en el 85% de los casos; e igual proporción se daba en las trilladoras de café y en las fábricas de cigarrillos, oficios en los que las familias campesinas encontraron una buena opción laboral para las hijas solteras, porque la sociedad clerical de entonces no veía bien que por trabajar en las fábricas las mujeres casadas descuidaran su familia y su sagrada misión de amas de casa. “La fábrica es enemiga de las mujeres, enemiga de su cuerpo, de su alma, agotador de su salud y envenenador de su virtud”, rezaba una publicación católica.

La Fábrica de Tejidos de Bello fue la primera textilera a gran escala que nació bajo el modelo Manchesteriano. La fundó en 1904 Emilio Restrepo Callejas, uno de los empresarios pioneros de la Antioquia de entonces, además concejal de Medellín, reconocido latifundista y promotor de extensos cultivos de algodón y caña de azúcar. Pero sólo hasta 1908 pudo la fábrica empezar a funcionar, después de una inyección de capital. Y desde el principio sus telares emplearon mujeres, muchas de ellas niñas entre 13 y 15 años. Para 1920, cuando estalla la huelga, ocupaba unas 400 mujeres y 110 hombres.


Las obreras vivían en un ambiente casi conventual, porque al amparo del prurito paternalista de los industriales antioqueños nació una institución bastante curiosa y emblemática: los patronatos obreros, que eran casas-dormitorios para las trabajadoras solteras, administradas por monjas. En estos patronatos se modelaba la conducta moral y laboral de las obreras, y se vigilaba que no fueran influenciadas por la perniciosa ideología socialista que llegaba de Europa, inspirada en la Revolución Soviética. Un dato que habla del “espíritu” de estos patronatos es que el Día del Trabajo lo celebraban el 4 de mayo, con misa campal y velada recreativa dentro de las fiestas a la Virgen María, y no el 1º de mayo, fecha celebrada por las organizaciones obreras de tendencia revolucionaria. Un año atrás se había fundado el Partido Socialista.


Las razones de la huelga


Dependiendo el oficio que realizaran, el salario de las obreras en la fábrica de don Emilio oscilaba entre $0.40 y $1.00 la semana; mientras los hombres, por hacer el mismo oficio, ganaban entre $1.00 y $2.70. Un trabajador de construcción ganaba entre $3 y $3.60 semanales, lo que da idea de la explotación que pesaba sobre las obreras. Esto porque una idea aceptada socialmente era que el salario femenino constituía un ingreso familiar complementario, y eso justificaba su diferencia con el de los hombres.


Por eso la exigencia de un salario igual fue el primer punto en el pliego de peticiones de las obreras en huelga; lo mismo que la revisión del sistema de multas, pues ocurría que las multaban por llegar tarde, por estropear accidentalmente una lanzadera, por enfermar sin previo aviso, por distraerse en el trabajo, o por cualquier minucia que al capataz se le antojara. E incluso hubo denuncias de multas por negarse a acceder a las solicitudes sexuales de los capataces de la fábrica; y lo contrario: veladas dádivas por aceptarlas.


Precisamente el cese del acoso sexual fue otro punto central del pliego; y en ese sentido el supervisor Manuel Velásquez, hombre de escasa estatura, delgado y padre de 5 hijos, encarnaba el odio mayor de las obreras. 5 de ellas lo acusaron de forzar su despido por no acceder a sus pretensiones, y de ser el culpable de que una de ellas estuviera interna en la “Casa de las arrepentidas”, que era donde expiaban su culpa las mujeres violadas y deshonradas.


Una tercera exigencia era reducir la jornada de trabajo, que se extendía de 6 de la mañana a 6 de la tarde, con una hora para la ingestión de alimentos. Asimismo, exigían que se mejoraran las condiciones higiénicas en los galpones de trabajo y se aboliera la prohibición de asistir calzadas, pues don Emilio tenía la idea absurda de que las obreras perdían tiempo y se retrasaban tratando de no embarrarse los zapatos en el trayecto hacia la fábrica, de modo que lo mejor era que fueran descalzas. Además, decía, era una manera de conservar la uniformidad de las obreras dentro de la fábrica, pues la mayoría eran campesinas habituadas a andar a pie limpio, y era penoso ver a unas calzadas y a otras no.


Otro punto del pliego en el que hicieron harto hincapié, fue que se acabara la vigilancia cerril, las ofensivas requisas a la salida de la fábrica, y el trato despótico por parte de Jesús Monsalve y Teódulo Velásquez, los dos administradores. De Monsalve, por ejemplo, decían que era tirano y grosero de palabra, acusación de la que él se defendía aduciendo que si estaban descontentas era porque estaba cumpliendo bien con su deber.


En tal sentido es elocuente la carta que Carlos E. Restrepo, ex presidente de Colombia, le manda a Emilio Restrepo, en la que se lee: “Bastante numerosas me parecen las horas de trabajo asignadas a las obreras de Bello y demasiado rígidas las condiciones en que lo hacen, especialmente si se mira el trabajo de las mujeres y los niños y las malas condiciones fisiológicas de nuestros trabajadores. Creo que ese camino si se extrema trae el anarquismo como consecuencia forzada y de ellos son los conatos de huelga que usted habla y que empiezan con nuestra primera fábrica”.


La huelga y la figura de Betsabé Espinal

En realidad las obreras venían intentando la huelga de tiempo atrás, e incluso en una ocasión paralizaron una sección de telares, pero fracasaron porque los administradores encontraron quien las reemplazara. Pero el 12 de febrero de 1920 el lance fue a otro precio. Ese día, antes de las 6 de la mañana, las líderes del movimiento se pararon en la puerta de la fábrica para convencer al resto de obreras y obreros de que no ingresaran. La totalidad de las mujeres acataron la orden y no entraron, pero los hombres fueron reacios y en su mayoría ingresaron, por lo que fueron blanco de las burlas inmisericordes de las obreras, quienes no sólo les gritaban cobardes sino que los incitaban a cambiarse los roles: que ellos se pusieran las faldas y ellas los pantalones. “Pollerones pendejos”, les gritaban.


Entre las que se pararon en la puerta a instigar la huelga estuvieron Teresa Tamayo, Adelina González, Carmen Agudelo, Teresa Piedrahita, Matilde Montoya y Betsabé Espinal, la más fogosa y decidida de todas, por lo que desde ese mismo día se erigió como la líder de la protesta y la que organizó a sus compañeras en comisiones. Y ante ellas de nada valieron las amenazas de los capataces ni los ruegos del cura de la parroquia, quien llegó a los pocos minutos para tratar de convencer a las obreras de que terminaran esa locura y regresaran al trabajo.


Y tampoco cedieron al día siguiente, cuando ya fue el alcalde de Bello y las autoridades eclesiásticas de Medellín quienes llegaron a tratar de convencerlas. Por el contrario, para ese momento la huelga se había generalizado y los poquitos obreros hombres que quedaron en la fábrica apenas alcanzaban para aceitar las máquinas y asear el edificio.


El tercer día, en el tren de las nueve de la mañana, una delegación encabezada por Betsabé viajó a Medellín a buscar solidaridad y a poner en conocimiento de la prensa la naturaleza de su movimiento y su pliego petitorio. Estuvieron en la Gobernación de Antioquia y en las sedes de los periódicos El Espectador, el Correo Liberal y El Luchador. “No tenemos ahorros para sostener esta huelga, solo tenemos nuestro carácter, nuestro orgullo, nuestra voluntad, y nuestra energía”, fueron las palabras de Betsabé que al día siguiente salieron publicadas en la prensa.


Betsabé, a quien una foto de aquel año muestra como una mujer cejona y bien plantada, tenía 24 años en ese momento. Había sido bautizada en la iglesia Nuestra Señora del Rosario de Bello en 1896, y por ser “hija natural” tomó el apellido de su madre: Celsa Espinal (que no Espinosa como erróneamente se ha difundido).


De su vida se conocen muy pocos datos. Se sabe que era muy hábil en el oficio del hilado y buena hija, dedicada por completo al cuidado de su madre. Y la razón de que hoy sepamos tan poco es que no tuvo más hermanos y tampoco nunca se casó, por lo que no dejó descendencia. De ella se sabe por el protagonismo que tuvo en aquella huelga, en la que su nombre estuvo en la mira de los periodistas. Uno de ellos escribió: “Surge una mujer de nombre bíblico a encabezar un movimiento huelguista, el primero, el único de alguna significación que ha podido llevarse a cabo en la tierra más impropia para las huelgas: Antioquia”. Otro le dio connotaciones de una Juana de Arco criolla, y otro más la definió como “una esclava rebelde, una mujer iluminada”.


Pero quien más se ocupó de la huelga y de la figura de Betsabé fue un cronista de El Espectador que firmaba con el seudónimo El Curioso impertinente, quien en el lenguaje florido del periodismo de la época escribió: “Honor a esos cientos de mujercitas que han tenido la locura galante y fértil de confrontar la resistencia y furia del capital, sin más equipaje que una buena porción de rebelión y dignidad... Cómo no secundarlas si son heraldos de una provechosa transformación social, si pueden ser las primeras víctimas ineludibles de toda revolución que se inicia”. Y en otra crónica describió el ambiente festivo que se vivía en torno a la fábrica de Bello, donde se ven “cuadros pintorescos de grandes grupos de obreras y obreros que cantan, bailan, juegan y dan vivas a la huelga, mientras los policías que vigilan están tan desocupados como ellos”.


Y por esa vía la huelga se volvió comidilla pública y generó una enorme simpatía entre la gente, no sólo de Bello sino también de Medellín. Tanto que una semana después, por iniciativa de los periódicos El Espectador y El Correo Liberal, ya se había conformado en Medellín un Comité de Socorro para recoger víveres y dinero para las huelguistas, y los estudiantes de medicina de la Universidad de Antioquia hicieron su propia colecta. Es más, una fábrica de tejidos de Medellín se ofreció a sostenerlas para que no cedieran, durante dos meses de ser necesario.


Logros y alcances de la huelga


Después de 21 días de parálisis, y gracias a la mediación de algunos empresarios y las autoridades departamentales, e incluso del mismo arzobispo de Medellín, Emilio Restrepo, finalmente cedió a todas las exigencias de las obreras y con eso, el 4 de marzo, finalizó la huelga. Se acordó un aumento salarial del 40%, regulación del sistema de multas, jornada laboral de 10 horas y más tiempo para el almuerzo, permiso para ir calzadas a la fábrica, y el despido fulminante del “acosador” Velásquez y los dos odiados administradores.


Para ratificar el acuerdo, una delegación de obreras encabezada por Betsabé Espinal se dirigió a las oficinas de la empresa en Medellín. En la estación del tren las recibió una multitud de unas 3 mil personas que las acompañó en el trayecto, en el que, según la crónica periodística, hubo hasta insolados. Después la delegación fue objeto de varios homenajes, como la corona de laurel que pusieron en cabeza de Betsabé, quien en esta ocasión, encaramada en un taburete, pronunció un discurso memorable. Y más tarde los estudiantes de medicina le ofrendaron una serenata.
Por su parte El Curioso Impertinente, quien para entonces ya era un declarado fanático de las huelguistas, escribió un elogio de este tenor: “El triunfo de esta causa ha sido, pues, completo. Por eso batimos nuestras palmas entusiastas a esas heroicas y viriles mujeres de Bello, que han dado un altísimo ejemplo de valor a Medellín, a Antioquia y a Colombia”.


La huelga de Bello fue un hito en la historia del movimiento obrero colombiano; marcó una ruptura con la tradición de damas que sumisa y silenciosamente eran carne de explotación laboral y acoso sexual en las fábricas. Con esta huelga no sólo se dignificaron como obreras y como mujeres, sino que su ejemplo tuvo repercusiones. Una de ellas fue que en la Asamblea de Antioquia se presentó un proyecto sobre descanso dominical remunerado para los obreros, y en Bogotá otros grupos de mujeres extrajeron fuerza e inspiración para adelantar sus propios movimientos, como el de las capacheras y las telefonistas de Bogotá. También al ejemplo de las huelguistas de Bello se debe el paro que en 1929 protagonizaron 186 obreras de la fábrica Rosellón, en Envigado, para protestar por la rebaja de salarios y para exigir la destitución de algunos administradores abusivos.


El final trágico de Betsabé


No se sabe nada de lo que pasó en la vida de Betsabé Espinal en los años siguientes. Se presume que salió de la fábrica de Bello y fue a trabajar a Medellín, donde vivió en una casa aledaña al cementerio San Lorenzo (hoy Niquitao), en compañía de una amiga llamada Paulina González. A pocas cuadras de allí quedaba la residencia de María Cano, la otra gran líder obrera de la época, por lo que es muy probable que se hayan conocido y compartido alguna relación.


La muerte de Betsabé se produjo a causa de una descarga eléctrica, y fue documentada por el periódico conservador La Defensa. Según esta nota, en la que para nada se recuerda la gesta protagonizada por Betsabé 12 años atrás, el accidente se produjo de la siguiente manera:
La noche anterior, a causa de una tormenta, en la calle frente a su casa cayó un cable de energía eléctrica de alto voltaje (una primaria que llaman). Un vecino madrugó a alertar a todos del peligro que corrían, pero Betsabé en un acto temerario, propio de su carácter, hizo caso omiso y decidió solucionar el problema con sus propias manos. Así que fue hasta la primaria, la agarró para retirarla, y ahí mismo cayó electrocutada. Alcanzó a llegar con vida al hospital, donde falleció el 16 de noviembre de 1932, a la corta edad de 36 años.


El destino, que suele gastarse sus ironías, quiso que su muerte, con un mes escaso de diferencia, coincidiera con la de Emilio Restrepo, el dueño de la fábrica donde ella lideró la huelga que inmortalizaría su nombre.


Bibliografía


– Los años Escondidos, sueños y rebeldías en la década del 20. María Tila Uribe. Ediciones Antropos. Pág. 86 a 88.
– “Las mujeres en la Historia de Colombia. Tomo II”. Editorial Norma. Pág. 405 a 407.
– “Mujeres y trabajo en Antioquia durante el siglo XX”, Ediciones ENS 2005. Pág. 52 y 53. Por Ana Catalina Reyes y María Claudia Saavedra.
– Reinaldo Espitaletta, crónica “Huelga de Señoritas, o cuando en Bello se protagonizó un alzamiento de mujeres liderado por Betsabé Espinal”. Revista Huellas, Centro de Historia de Bello. Nº 4 diciembre 2002.
– Periódicos El Espectador y El Socialista. Febrero y marzo de 1920.

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“La izquierda cree que sus ideas son tan estupendas que no le hace falta defenderlas”

"En realidad, la austeridad funciona muy bien para lo que ha sido diseñada: transferir riqueza de abajo a arriba. Y nos han convencido de que es el mejor resultado"

 

En 2018 cumple 20 años el movimiento ATTAC. Nacido en Francia como grupo de presión a favor de la introducción de una tasa a las transacciones financieras internacionales (conocida popularmente como Tasa Tobin), su propósito es organizar a la sociedad civil para “poner freno a la dictadura de los poderes económicos, ejercida a través de los mecanismos de mercado”. A finales de enero, Madrid ha acogido una reunión de ATTAC Internacional, en la que participa su presidenta de honor y del Transnational Institute de Ámsterdam, Susan George. Esta lúcida filósofa y analista política nacida en Ohio (EEUU) hace 82 años (desde 1994 tiene la nacionalidad francesa) es la autora de la célebre distopía “El Informe Lugano”.


¿Cómo cree que pueden afectar al comercio internacional las recientes decisiones del nuevo presidente estadounidense Donald Trump de dinamitar distintos tratados comerciales internacionales?


Estoy encantada de que Trump se haya desembarazado del Tratado Transpacífico (TTP), y espero que también lo haga con el europeo TTIP. Creo que probablemente lo hará, porque ha dicho que quiere establecer acuerdos bilaterales. Si se deshace de estos dos grandes tratados, no creo que perjudique al comercio mundial en absoluto, porque no se trataba de comercio, sino de dar más privilegios regulatorios a las grandes compañías transnacionales. Si se llega a acuerdos bilaterales, puede incluso ser beneficioso. No digo que todas las decisiones económicas (de Trump) sean beneficiosas, pero usted me ha preguntado por el comercio.


En los últimos meses hemos vivido una sucesión de filtraciones, como los Papeles de Panamá. ¿Cómo contempla esta nueva forma de conocer los desmanes de las empresas para defraudar impuestos?


Es muy buena, los periodistas realmente están haciendo su trabajo. Cientos de miles de personas pueden comprender ahora mejor lo que significa un paraíso fiscal y cómo funciona, y cómo están robando dinero que pertenece a los ciudadanos. Por ejemplo, en Francia se ha hecho un estudio parlamentario que muestra que entre 60.000 y 80.000 millones de dólares han desaparecido de los fondos del Tesoro. Impuestos que no se han pagado porque transferencias que se tendrían que haber hecho en el país no se hicieron. La mayoría de la gente no supo estas cosas hasta que se publicaron en los periódicos. Gracias a filtraciones como “Los Papeles de Panamá” mucha más gente sabe que les han estado robando a ellos, directamente, de sus hospitales, de su transporte público.


Una de las razones de la desigualdad es que las multinacionales no estén pagando todos los impuestos que deberían.
Tengo un amigo que es inspector de hacienda retirado, y le planteé esa pregunta hace muchos años: “¿Están las transnacionales pagando todos los impuestos que deben?”. Y me contestó: “Siempre pagan algo, pero pagan lo que quieren”. Deberían decir en cada país en el que operan cuáles son sus volúmenes de ventas, cuáles son sus beneficios, cuántas personas tienen empleadas, lo básico, y entonces podemos decidir cuánto tienen que pagar. No sería tan difícil, resolvería muchas cosas, pero no tenemos los instrumentos legales adecuados para ello. Y Trump probablemente va a hacer que continúe siendo así.


Varios países, entre ellos España, han dicho que estarían dispuestos a implementar una tasa a las transacciones financieras internacionales, una suerte de tasa Tobin como la que defiende ATTAC. ¿Ve posible este escenario?


Por desgracia, fue Francia, mi país, el que evitó que se implementase en el pasado. Pero me parece muy bien que España se haya mostrado a favor. En algún momento tendrán que aplicarla, porque de nuevo volvemos a la cuestión de que nuestros ahorros están siendo robados. Una vez que la gente lo sabe, piensa que su dinero puede gastarse mejor que ir al bolsillo de los más ricos del mundo.


Por eso la información es tan importante. Cuando yo comencé en el activismo y en la política, decíamos “debéis salir de Vietnam”. Y la gente quizá estaba de acuerdo, o quizá no, pero sabían de lo que estabas hablando. Ahora las respuestas son más largas y complejas. La información es muy importante y es muy importante seguir repitiéndola.


Los índices de desigualdad están creciendo incluso si nuestros gobiernos hablan de subidas de PIB. ¿Cree que se puede decir que la crisis económica forma parte del pasado?


Es que no creo que sea una crisis. Una crisis significa algo terminal, significa que o vas a recuperarte o vas a morir, pero no dura casi diez años. Esto no es una crisis, es una enfermedad que está siendo fomentada por las políticas económicas actuales. En realidad, la austeridad funciona muy bien para lo que ha sido diseñada: transferir riqueza de abajo a arriba. Y nos han convencido de que es el mejor resultado.


¿Qué opina de la idea de que el desempleo está creado por los gobiernos y por los poderes para mantener a la gente con miedo, para que no se rebelen?


No sé si es deliberado crear miedo. Pero escuché una charla de Tony Benn (un destacado diputado laborista británico, fallecido en 2014) en la que empezaba diciendo “el miedo es la disciplina de la economía capitalista”. Es una manera muy elegante de decirlo. Si los gobiernos lo hacen aposta, no lo sé, porque tendrían mucho más éxito y serían reelegidos si luchasen contra el tipo de desigualdad que vivimos en nuestros países.


A mediados de los años 70, en Europa las rentas del trabajo eran el 70% y las del capital del 30%. Ahora las rentas del trabajo son del 60% y las del capital del 40%. Así que se ha perdido un 10% de riqueza en el bolsillo de la gente. Un 10% del PIB europeo son algo así como 1,6 billones. Es mucho dinero que no va a ir al consumo y la inversión europeas, y que no pagará impuestos por ello.


Así que no es un misterio que en los últimos años la gente tenga menos que gastar, que la gente esté corta de dinero. Entonces la pregunta es pertinente. ¿Es que los gobiernos lo hacen aposta o es que no saben economía? Pero lo que es cierto es que hay una economía equivocada (la de la austeridad) que se ha convertido en la biblia. Y para convencer de ella hay enormes inversiones en think tanks, en libros, artículos, tribunas universitarias, jueces, instituciones religiosas.
Gramsci en los años 20 ya dijo “puedes ganar a través de la violencia, pero también a través de sus cabezas. Y para hacer eso tienes que usar las instituciones”. Y eso es lo que la izquierda no ha entendido y la derecha, sí. La izquierda cree que sus ideas son tan estupendas que no hay que defenderlas (somos generosos, somos simpáticos, defendemos los derechos humanos). Pero el problema es que la derecha ha logrado enmarcar estas cuestiones de manera que han dicho a la gente, y les han convencido: “Si no tienes trabajo y eres pobre, es tu culpa. No eres organizado y te mereces lo que tienes”. Mucha parte de este mensaje ha sido interiorizada.


¿En qué se nota?


Ahora hay gente que se está rebelando, pero la mayoría vota contra sus intereses, vota a Trump. Todo su Gabinete proviene de las grandes empresas. Pero la gente corriente vota esto, creen que en su interés. El Brexit es parecido, creo que la gente corriente tiene una idea equivocada de lo que va a pasar allí, porque las leyes sociales británicas son peores que las europeas, en cuanto a salario mínimo, horas extra, en aspectos sociales van a estar peor, pero lo votaron probablemente por miedo a la inmigración, aunque estén equivocados.

 

Por Marina Estévez Torreblanca
eldiario.es

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Los Sioux (también) se ponen en pie de guerra contra Donald Trump La decisión de Donald Trump de resucitar el proyecto para la constru

La tribu Sioux de Standing Rock y sus defensores han hecho la promesa de resistir la orden ejecutiva de Donald Trump que autoriza la construcción de un oleoducto en Dakota y piensan impulsar medidas legales, llamar a la desobediencia civil e instalar un campamento de resistencia para proteger el agua del río.


"El presidente Trump tiene la obligación legal de respetar los derechos que nos reconocen los tratados y garantizar que todo el proceso para la construcción del o leoducto sea justo y razonable", explica el jefe de la tribu Sioux de Standing Rock, Dave Archambault, que afirma que la decisión de Trump [de resucitar un proyecto que Obama impidió] tiene motivaciones políticas.


"Si crea un segundo Flint [una ciudad con el agua contaminada por plomo] no conseguirá que Estados Unidos recupere su grandeza, como prometió", señala.


La orden ejecutiva ha vuelto a poner sobre la mesa un proyecto de 3.800 millones de dólares q ue se daba por muerto y que contempla cruzar el río Missouri y llegar hasta la reserva Sioux de Standing Rock. La tribu cree que el oleoducto podría contaminar el agua potable y destruir lugares sagrados.


El pasado 5 de diciembre, el Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos denegó un permiso al oleoducto para ocupar un tramo del río. Esta decisión supuso una gran victoria para miles de nativos americanos y ecologistas que habían levantado campamentos en la orilla del río para resistir el avance del oleoducto.


Todo hacía prever que la denegación del permiso y el inicio de un estudio sobre el impacto medioambiental del proyecto iban a demorar las obras del oleoducto durante años.


Las organizaciones para la protección del agua de Washington se empezaron a movilizar en Facebook el martes con el objetivo de manifestarse ante la Casa Blanca esa misma tarde. "Para frenar este proyecto tendremos que movilizarnos en nuestra comunidad, llamar a las puertas de las personas influyentes y desplazarnos hasta donde estén los oleoductos", indicó el grupo.


"Es un insulto a los nativos americanos"


Jan Hasselman, el abogado de la tribu, ha explicado que Trump ha "esquivado de forma ilegal y arbitraria" las conclusiones que llevaron a la administración Obama a no autorizar este proyecto. "Es un insulto a los sioux de Standing Rock y a todos aquellos que defienden su causa en los territorios indígenas y representa la vuelta a un patrón histórico de vulneración de los derechos de las comunidades indígenas", ha añadido.


Dallas Goldtooth, un activista de la Red Ambiental Indígena y miembro de las tribus Mdewakanton Dakota y Dine, indica que él ya había previsto que Trump se posicionaría a favor de los oleoductos, pero que no esperaba que aprobara una orden ejecutiva nada más llegar a la Casa Blanca.


"Es un ataque a nuestras tierras ancestrales", afirma: "Estas órdenes ejecutivas demuestran que Trump está más que dispuesto a incumplir la ley federal que proteg e el medioambiente, nuestras comunidades y los derechos de las comunidades indígenas si con ello puede obtener petróleo y gas".


Ron Caballo de Trueno, miembro de la tribu Hunkpapa-Lakota Oyate, sopesó la posibilidad de iniciar una larga batalla legal para frenar la construcción del oleoducto. Sin embargo, el exjefe de la tribu de Standing Rock tiene reservas ya que cree que la empresa podría seguir adelante con el apoyo de Trump.


"Conseguiríamos ganar tiempo pero nada más", ha indicado: "Esto nos llevaría al mismo punto en el que estábamos cuando empezamos a movilizarnos unos meses atr ás".


A principios de diciembre, los campamentos de protesta de Standing Rock albergaban a decenas de miles de personas, pero muchas de ellas se fueron cuando las autoridades denegaron el permiso. Tras conocer esta medida y ante la inminente llegada del frío, la tribu recomendó a todos aquellos que los estaban apoyando que regresaran a sus casas y el 21 de enero, con el voto unánime del consejo de la tribu, volvió a pronunciarse en el mismo sentido.


Sin embargo, y a pesar de las bajas temperaturas en Dakota del Norte, entre 300 y 500 activistas han permanecido en el campamento y esto ha provocado varios enfrentamientos con las fuerzas policiales. La contundente reacción de una policía militarizada ha generado preocupación.


Linda Black Elk, de la tribu Catawba Nation y que colabora con el Consejo de Médicos y Sanadores de Standing Rock, ha señalado que los activistas se han esforzado por mantener el campamento limpio y que han seguido las instrucciones del consejo de la tribu. Sin embargo, los acontecimientos del martes marcan un nuevo escenario.


"Tenemos que proteger el agua"


" Ahora no podemos retroceder. Tenemos que proteger el agua de las generaciones futuras", afirma: "No tengo miedo por lo que me pueda pasar pero me aterra lo que pueda pasar en el futuro". Muchos activistas que se fueron a sus casas en diciembre esperan regresar a los campamentos pronto.


Xhopakelxhit, miembro de las tribus Nuu Chah Nulth, Coast Salish y Cree, que el año pasado fue una presencia constante en Standing Rock, ya ha avanzado que regresará tan pronto como sea posible.


"Si quieres apoyar a la tribu de Standing Rock, ahora es el momento", indica Xhopakelxhit, que forma parte del campamento de "guardianes rojos", que ha organizado varias acciones directas contra el oleoducto. "Los activistas que han perma necido en el campamento están pidiendo ayuda y necesitan urgentemente que muchas otras personas se solidaricen con ellos", señala.


Otros han prometido que expresarán su solidaridad con protestas a lo largo y ancho del país. "Necesitamos un movimiento masivo de desobediencia civil y que los ciudadanos expresen su solidaridad con Standing Rock", explica Kandi Mossett, miembro de las tribus Mandan, Hidatsa y Arikara, y que vive en Dakota del Norte. "La administración Trump está provocando una revolución que nos hará más fuertes que nunca".


Cheryl Angel, de la tribu Sicangu Lakota, fue una de las primeras activistas en llegar al campamento de la piedra sagrada. Hace un llamamiento para que se lleven a cabo acciones de protestas a diario.


En el caso de Búfalo Saltarín, miembro de la tribu Standing Rick Sioux y cuyo nombre en inglés es Troy Fairbanks, la decisión de Trump tuvo lugar en un día muy triste para él. Descendiente de Toro Sentado (la sexta generación) estaba preparando el funeral de su hija cuando the Guardian lo llamó.


"No bebemos petróleo, es muy triste", dijo. El anciano no pierde la esperanza de que sus oraciones serán escuchadas. "Nunca se ha hecho justicia con las comunidades indígenas –afirma–. Pero ahora todo el mundo es testigo de lo que está pasando".

 

• theguardian

Julia Carrie Wong y Sam Levin
29/01/2017 - 21:14h
Traducido por Emma Reverter

Publicado enInternacional
Guerra entre narcos, una excusa para militarizar

La idea de que el ejército tome cartas en el enfrentamiento al narcotráfico encaja con la nueva concepción de “fronteras calientes” defendida por Temer. Existe un fuerte descontento en los sindicatos que representan a las policías locales.

 


Guerra en el paraíso: la masacre de 56 presos ligados a una organización mafiosa en una cárcel del estado de Amazonas, fronterizo con Colombia, le abrió un nuevo frente de tormenta al presidente Michel Temer y reavivó la recurrente tentación, que no es solo brasileña, de militarizar la seguridad interna.


Temer evitó formular declaraciones sobre la matanza ocurrida el domingo en el Complejo Penitenciario Anício Jobim de Manaos, capital amazónica, con la aparente intención de eludir el costo de un hecho que repercutió en la prensa y organismos internacionales de derechos humanos.


Su situación política es tan incierta que suspendió el viaje al Forum Económico de Davos donde lo representará Henrique Meirelles, el ministro de Hacienda autor del plan de austeridad (austericidio) que amenaza llevar a la quiebra a varios estados provinciales donde se dejaron de pagar salarios y suspendieron servicios esenciales.


Esta limitación de gastos afectó también a las policías provinciales, con más de 1 millón de hombres en armas, y los servicios penitenciarios.
Hay un explícito descontento en los sindicatos que representan a las fuerzas de seguridad de varias provincias como Pernambuco, Río de Janeiro, Río Grande do Sul a donde fueron enviadas tropas federales.


Precisamente para recortar gastos el estado de Amazonas privatizó el presidio Anício Jobim donde miembros de la organización La Familia del Norte mató, y en algunos casos degolló el domingo, a integrantes del Primer Comando de la Capital.


En un comunicado divulgado ayer en Ginebra Naciones Unidas responsabilizó al gobierno de Temer por la masacre y exigió que prohíba “la tortura y del trato degradante e inhumano de los presos”. “Pedimos a las autoridades que tomen medidas para evitar” otro crimen similar en los centros de detención brasileño donde se alojan, en su mayoría hacinados, más 650 mil reclusos.


Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Orden de Abogados de Brasil se sumaron a las críticas.


El gobierno envió ayer a Manaos al ministro de Justicia Alexandre de Moraes, al tiempo que realizó una serie de consultas al Gabinete de Seguridad Institucional dirigido por el general Sergio Wesphalen Etchegoyen, según dejaron trascender informantes próximos al Palacio del Planalto.


Los servicios de inteligencia bajo el mando del general Etchegoyen habrían obtenidos informaciones sobre un plan para vengar a los muertos del PCC fallecidos en el estado de Amazonas donde ayer continuaba la “cacería” de más de 100 presos fugados el domingo.


Está en curso una guerra entre la Familia del Norte y el PCC, una facción surgida en San Pablo luego de la masacre de 111 detenidos en la cárcel de Carandirú, en 1992.


El Primer Comando de la Capital cuenta con una organización piramidal dirigida por Marcos Williams Herbas Camacho, alias Marcola, que presume de haber leído El Arte de la Guerra, de Sun Tzu, El Príncipe de Nicolás de Maquiavelo y conocer la biografía y tácticas guerrilleras de Ernesto Che Guevara.


“Marcola” es idolatrado por los soldados del PCC, el grupo que domina la mayoría de las cárceles de San Pablo y decenas en todo el país, junto al establecimiento de “células dormidas” en las favelas paulistas.


En mayo de 2006 una orden impartida por Marcola desde la cárcel desató el levantamiento simultáneo de más de 70 presidios y ataques relámpagos que mataron a unos 40 policías y agentes penitenciarios.


Un día después de las primeras acciones se desató una guerra entre fuerzas del orden y “milicias “ del PCC que hizo colapsar a San Pablo con un saldo de cerca de 600 muertos.


En la contienda entre el PCC y la Familia del Norte se disputa la hegemonía en el sistema carcelario de la Amazonia, por su proximidad a la “Ruta del Río Solimoes”, principal vía de ingreso de la cocaína de Colombia y Perú.


El polvo que llega a Manaos luego se embarca hacia Europa o los cada vez más rentables mercados de San Pablo y Río de Janeiro.


Por lo pronto ese dinero sucio es la fuente de ingresos de la Familia del Norte, con la que se pagan armamentos y se compran los favores de policías, guardiacárceles y políticos. Así es como esa organización asumió el mando de los centros reclusorios amazónicos y logró proyección nacional, al punto de animarse a presentarle batalla al PCC.


De acuerdo con informaciones de la Policía Federal a las que tuvo acceso el diario Estado de San Pablo, la Familia cuenta con unos 200 mil afiliados, entre quienes están los presos y sus allegados fuera de las cárceles, quienes realizarían aportes a cambio de los cuales reciben seguridad.


Con esa estructura en alza la Familia se asoció a otro grupo de peso,el Comando Vermelho, con base en Río de Janeiro, que mantiene una disputa con el PCC.


El innegable poder de fuego, organización y logística de estas fuerzas irregulares trajo otra vez al ruedo el debate sobre la necesidad de involucrar a los militares en el combate al crimen organizado.


Algunos formadores de opinión respaldaron esa idea, entre ellos Merval Pereira, el comentarista en jefe del grupo Globo.


Ayer Pereira dijo en una radio de esa corporación que no se puede “seguir posponiendo” la decisión de que el Ejército y otros fuerzas federales tomen cartas en el enfrentamiento al narcotráfico, y eligió como modelo a Colombia.


Militarizar la seguridad interna encaja con la nueva concepción de “fronteras calientes” defendida por la administración Temer.


Hace dos meses en una de las pocas reuniones diplomáticas realizadas en Brasilia con representantes sudamericanos fue expresada esa concepción.
El encuentro fue cerrado con una conferencia a en la que participaron el canciller José Serra, el general Etchegoyen y el ministro de Defensa Raúl Jungman.


“Los crímenes son cada vez más transnacionales y tienen que ser enfrentados” conjuntamente por los países sudamericanos, y ojalá que cada vez más puedan actuar “las Fuerzas Armadas de modo preventivo y represivo (..) en las fronteras”, dijeron las autoridades brasileñas.

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Palabras del EZLN en la clausura de la Segunda Etapa del Quinto Congreso del CNI

Hermanas y hermanos del Congreso Nacional Indígena:

Compañeras, compañeros y compañeroas de la SEXTA nacional e internacional:


Pueblos de México y el mundo:


Hace 23 años nos alzamos en armas contra el olvido.


La indignación y la desesperación nos obligaron a disponernos a morir para vivir,


Para vivir de la única forma que vale la pena vivir, con libertad, con justicia, con democracia.


El pueblo de México nos miró y nos habló, nos dijo que nuestra lucha y nuestras demandas son justas, pero que no está de acuerdo con la violencia.
Conforme se fueron conociendo las condiciones inhumanas de nuestra vida y nuestra muerte, en todas partes se estuvo de acuerdo en que las causas de nuestro alzamiento no se podían cuestionar, aunque sí la forma en que se manifestó nuestra inconformidad.


Ahora las condiciones del pueblo de México en el campo y la ciudad están peor que hace 23 años.


La pobreza, la desesperación, la muerte, al destrucción, no son sólo para quienes poblaron originalmente estas tierras.


Ahora la desgracia alcanza a todas y a todos.


La crisis afecta también a quienes se creían a salvo y pensaban que la pesadilla era sólo para quienes viven y mueren abajo.


Gobiernos vienen y van, de diferentes color y banderas, y lo único que hacen es empeorar la cosas.


Con sus políticas, los único que hacen es que la miseria, la destrucción y la muerte lleguen a más y más gente.


Ahora nuestras hermanas y hermanos de las organizaciones, barrios, naciones, tribus, y pueblos originarios, organizados en el Congreso Nacional Indígena, han decidido gritar su YA BASTA.


Han decidido que no van a permitir que se siga destruyendo nuestro país.


Han decidido no dejar que el pueblo y su historia mueran por la enfermedad que es el sistema capitalista.


Un sistema que, en todo el mundo, explota, despoja, reprime y desprecia a los seres humanos y a la naturaleza.


El Congreso Nacional Indígena ha decidido luchar para sanar nuestros suelos y nuestros cielos.


Y lo han decidido hacer por los caminos civiles y pacíficos.


Sus causas son justas, innegables.

 

¿Quién les cuestionará ahora el camino que han elegido y al que nos están llamando a todas, a todos, a todoas?


Si no se respeta, si no se saluda, si no se apoya su lucha y el camino que siguen, entonces ¿qué mensaje dan como sociedad?, ¿qué caminos le dejan a la indignación?


Hace 23 años iniciamos nuestro alzamiento, pero nuestro camino era excluyente, no podían participar todas, todos.


Ahora, el Congreso Nacional Indígena nos llama a una lucha en que podemos participar todos, todas; sin importar la edad, el color, el tamaño, la raza, la religión, la lengua, la paga, el conocimiento, la fuerza física, la cultura, la preferencia sexual.


Quienes viven, lucha y mueren en el campo y en ciudad tienen ahora un camino de lucha donde se unen con otras y otros.


La lucha a la que nos llama y nos invita el Congreso Nacional Indígena es una lucha por la vida con libertad, con justicia, con democracia, con dignidad.


¿Quién se atreve a decir que es una lucha mala?


Es la hora de que todo el pueblo trabajador, junto con los pueblos originarios, cobijados por la bandera del Congreso Nacional Indígena, que es la bandera de los originarios, se unan en esta lucha que es para quienes no tienen nada, más que dolor, rabia y desesperación.


Es la hora de los pueblos, de todos, del campo y de la ciudad.


Eso es lo que nos está diciendo el Congreso Nacional Indígena.


Nos está diciendo de que ya basta de esperar que otros u otras quieran decirnos qué hacer y cómo, que nos quieran mandar, que nos quieran dirigir, que nos quieran engañar con promesas y mentiras descaradas.


Nos está diciendo que cada quien en su lugar, con su modo, con sus tiempos, se mande a sí mismo, misma; que los mismos pueblos se dirijan a sí mismos, que no más mentiras, que no más engaños, que no más políticos que sólo ven su trabajo de gobierno como una riqueza de robar, de traicionar, de venderse.


Nos está diciendo que hay que luchar por la verdad y la justicia.


Nos está diciendo que hay que luchar por la democracia, que quiere decir que mismo pueblo manda.


Nos está diciendo que hay que luchar por la libertad.


Son sabedoras y sabedores quienes están en el Congreso Nacional Indígena.


Llevan siglos resistiendo y luchando por la vida,


Saben de resistencia, saben de rebeldía, saben de lucha, saben de vida.


Saben quién es el responsable de los dolores que azotan a todas y a todos, en todas partes, todo el tiempo.


Al Congreso Nacional Indígena, por esta lucha que hoy emprende, lo van a atacar, lo van a calumniar, lo van a querer dividir, lo van a querer comprar.


Van a buscar por todos los medios que se rindan, que se vendan, que claudiquen.


Pero no van a poder.

 

Llevamos más de 20 años de conocernos personalmente, y más de 500 años de conocernos en destrucción, en muerte, en desprecio, en robo, en explotación, en historia.


Su fortaleza, su decisión, su compromiso, no viene de sí mismos, de sí mismas.


Viene de las organizaciones, barrios, naciones, tribus y pueblos originarios en los que nacieron y se formaron.


Nosotras, nosotros, zapatistas, nos preparamos 10 años para iniciar nuestra lucha un primero de enero hace 23 años.


El Congreso Nacional Indígena se preparó 20 años para llegar a este día y mostrarnos un buen camino.


Si lo seguimos o no, ya será decisión de cada quien.


El Congreso Nacional Indígena va a hablar con verdad, va a escuchar con atención.


No es juego su lucha del Congreso Nacional Indígena.

 

Ellas y ellos nos han dicho que van por todo, para todas y para todos.


Y eso quiere decir que:

 

Van por el respeto de los derechos humanos.


Van por la liberación de todas y todos los presos políticos.


Van por la presentación con vida de las desaparecidas y desaparecidos.


Van por la justicia para quienes han sido asesinados,


Van por verdad y justicia para los 46 ausentes de Ayotzinapa.


Van por apoyo a los campesinos y respeto a la madre tierra.


Van por una vivienda digna para todos los de abajo.


Van por alimentación suficiente para todos los desamparados.


Van por trabajo digno y salario justo para los trabajadores del campo y de la ciudad.


Van por salud completa y gratuita para todos los trabajadores.


Van por educación libre, gratuita, laica y científica.


Van por la tierra para quien la trabaja.


Van por las fábricas para los obreros y obreras.


Van por las tiendas y bancos para los empleados y empleadas.


Van por el respeto al comercio ambulante, y al pequeño y mediano comercio.


Van por el transporte público y comercial para quienes conducen los vehículos.


Van por el campo para los campesinos.


Van por la ciudad para los ciudadanos.


Van por el territorio para los pueblos originarios.


Van por la autonomía.


Van por la autogestión.


Van por el respeto a toda forma de vida.


Van por las artes y las ciencias.


Van por la libertad de pensamiento, de palabra, de creación.


Van por la libertad, la justicia y la democracia para el México de abajo.


A eso nos están llamando.


Cada quien podrá decidir si esa lucha es buena, si es buena esa idea, si responde o no al llamado que hacen.


Nosotras, nosotros como zapatistas que somos, respondemos: sí vamos con ustedes, sí vamos con el Congreso Nacional Indígena.


Veremos las formas de apoyarlos con toda nuestra fuerza.


Los apoyaremos porque la lucha que ustedes proponen, hermanas y hermanos del Congreso Nacional Indígena, es tal vez la última oportunidad de que estos suelos y estos cielos no desaparezcan en medio de la destrucción y la muerte.


Así que sólo tenemos que decirles:


Escuchen el corazón, el dolor y la rabia que hay en todos los rincones de este país.


Caminen y que retiemble en sus centros la tierra con sus pasos.


Que se asombren estos suelos mexicanos.


Que los cielos los miren con sorpresa y admiración.

 

Que los pueblos del mundo, en la decisión y firmeza de ustedes, aprendan y se animen.


Y sobre todo, no importa qué pase ni todo lo que tienen en contra, no importa que los ataquen de todas las formas, como quiera no se rindan, no se vendan, no claudiquen.


¡LIBERTAD!
¡JUSTICIA!
¡DEMOCRACIA!


Desde las montañas del Sureste Mexicano.
A nombre de las mujeres, hombres, niños y ancianos del EZLN.

Subcomandante Insurgente Moisés.
México, enero del 2017.

 

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.
PRIMERO DE ENERO DEL 2017.

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Sábado, 10 Diciembre 2016 06:38

Victoria en Standing Rock, por ahora

Victoria en Standing Rock, por ahora

 

La construcción del oleoducto Dakota Access se ha detenido, al menos por ahora. El domingo, la nación sioux de Standing Rock junto con sus miles de aliados indígenas y no indígenas, obtuvieron una victoria tan extraordinaria como inesperada. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos anunció que había denegado el permiso para que la empresa responsable del oleoducto, Energy Transfer Partners, perforara por debajo del río Missouri y que se implementaría un estudio de impacto ambiental integral. La organización de base, las acciones directas pacíficas y el liderazgo de los pueblos indígenas en la primera línea de la lucha lograron detener el proyecto de casi 2.000 kilómetros de longitud, valuado en 3.800 millones de dólares.

Sin embargo, mientras los protectores del agua festejaban en los campamentos congelados, surgió una pregunta: ¿Qué va a pasar cuando Donald Trump asuma la presidencia en solo seis semanas?

El jefe de la tribu sioux de Standing Rock, Dave Archambault II, dijo a Democracy Now! unas horas después de conocer la noticia: “Finalmente, por primera vez en siglos de historia, alguien nos está escuchando. Hace casi dos años que estamos hablando del tema con el Cuerpo de Ingenieros, y les hemos dicho que teníamos problemas con este oleoducto porque no solo amenaza nuestra agua, también amenaza nuestro patrimonio, nuestra cultura y nuestro medio ambiente”.

Un frío glacial ha descendido sobre la región, complicando aún más la vida en los campamentos de resistencia. Durante el fin de semana largo del Día de Acción de Gracias, el sheriff del condado de Morton, Kyle Kirchmeier, con el apoyo de un grupo multijurisdiccional de la policía paramilitar y la Guardia Nacional, lanzó un operativo contra los manifestantes que incluyó un arsenal de gas pimienta, granadas de contusión, gas lacrimógeno, balas de goma y, en medio de ese frío helado, cañones de agua.

El gobernador republicano saliente de Dakota del Norte, Jack Dalrymple, el sheriff Kirchmeier y el director ejecutivo de Energy Transfer Partners, Kelcy Warren, comparten la responsabilidad por los meses de violencia desenfrenada del personal policial y de la compañía de seguridad privada en la represión a quienes se resisten al oleoducto. Una semana antes de que el permiso de perforación fuera denegado, Dalrymple declaró un estado de emergencia y dijo: “Las condiciones invernales pueden poner en peligro la vida humana”. En respuesta, la tribu sioux de Standing Rock escribió: “El gobernador de Dakota del Norte y el sheriff del condado de Morton son relativamente recién llegados [aquí]. Es comprensible que se preocupen por el intenso frío invernal”. Una semana después, el ex vicepresidente Al Gore opinó que el uso de cañones de agua con este frío era “inhumano” y calificó al oleoducto en cuestión como “una atrocidad”.

Mientras Dalrymple amenazaba con desalojar por la fuerza a los miles de protectores del agua pacíficos, otro tipo de tropas se agrupaban en su defensa. Veteranos de guerra del ejército estadounidense respondieron a un llamado de los ancianos tribales para que fueran a defender el campamento. El grupo “Veterans Stand for Standing Rock” viajó a los campamentos para formar un escudo humano alrededor de los protectores. Más de 2.000 veteranos hicieron el viaje bajo el liderazgo del veterano Wes Clark junior. Si su nombre les suena, es posible que conozcan a su padre: Wesley Clark padre, el general retirado de cuatro estrellas que se desempeñó como Comandante Supremo de la OTAN en Europa y más adelante se postuló a presidente por el Partido Demócrata.

Tras el anuncio de que no se iba a aprobar el permiso para perforar bajo el río Missouri, Wes Clark junior habló en una ceremonia en Standing Rock: “Vinimos. Peleamos contra ustedes. Tomamos sus tierras. Firmamos tratados que rompimos. Robamos minerales de las colinas sagradas. Tallamos las caras de nuestros presidentes en su montaña sagrada. Y tomamos todavía más tierras. Luego tomamos a sus hijos. Luego tratamos de tomar su idioma. Tratamos de eliminar el idioma que Dios les dio y que el Creador les dio. No los respetamos. Contaminamos sus tierras. Los hemos lastimado de varias maneras. Y hemos venido para decir que lo sentimos, que estamos a su servicio, y suplicamos su perdón”.

El jefe tribal de Standing Rock, David Archambault, nos dijo: “El oleoducto no seguirá adelante. Quienes están acampando allí podrán ahora disfrutar del invierno en sus hogares con sus familias”. Pero muchas de las personas del campamento siguen escépticas, como el veterano estadounidense Remy, miembro de la nación navajo, que está en Standing Rock hace casi seis meses: “Hasta que el proyecto no haya sido desestimado no pensamos irnos a ninguna parte”.

Donald Trump respalda el oleoducto y es muy posible que intente sabotear la decisión tomada por el gobierno de Barack Obama de negar el permiso de perforación. Según las declaraciones de información financiera, Trump tuvo entre 500.000 y un millón de dólares invertidos en el oleoducto, aunque un portavoz de Trump afirma que ya ha vendido sus acciones. Trump ha nombrado al fiscal general de Oklahoma, Scott Pruitt, para dirigir la Agencia de Protección Ambiental. El congresista Keith Ellison dijo que el nominado “niega la existencia del cambio climático y está comprometido con las empresas de combustibles fósiles”. Además, Ellison, que es codirector del bloque progresista del Congreso, afirmó: “Scott Pruitt procura revertir las protecciones ambientales y salir en apoyo de las empresas multimillonarias de petróleo y gas”.

El pasado mes de septiembre, Olowan Martinez, protectora del agua lakota, se encadenó a una máquina excavadora utilizada para la construcción del oleoducto. Fue arrestada y pasó una semana en la cárcel. Cuando le preguntamos cuánto tiempo planeaba quedarse en los campamentos, nos dijo: “Hasta que sepamos con certeza que esta serpiente negra ha muerto”.

El frío, la violencia policial y las promesas del gobierno no lograrán disuadir a este grupo de protectores del agua y de la tierra.

 

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

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Sábado, 03 Diciembre 2016 07:19

El Che Guevara y el Oye Fernando

El Che Guevara y el Oye Fernando

Camino a Santiago de Cuba, las cenizas de Fidel llegaron a la misma provincia donde desembarcó el 2 de diciembre de 1956. El líder muerto será despedido hoy por su hermano Raúl en un gran acto y mañana depositado en el cementerio donde están Céspedes y Martí.

 

Desde Bayamo


Las cenizas de Fidel llegaron a la hermosa ciudad de Bayamo, capital de la provincia de Granma, exactamente a los 60 años del desembarco de Fidel en el yate Granma. Fue el comienzo ya indetenible de la Revolución Cubana. Imposible un símbolo mayor. Pero no será el último mensaje con señales de tres siglos –el XIX, el XX y el XXI– en la caravana que lleva los restos del líder cubano hacia Santiago de Cuba. En un acto masivo Fidel será despedido hoy por otro comandante de la revolución, su hermano Raúl, y mañana sus restos serán depositados en el mismo cementerio donde están los de José Martí.


Desde que salió de La Habana, el convoy verde oliva con el cofre de cedro, la madera preferida de Fidel, recorrió decenas de pueblos y ciudades e hizo noche en tres. Primero en Santa Clara, donde están los restos del Che y donde a fines de 1958 el Che saboteó el tren con tropas y municiones que fue el último intento del dictador Fulgencio Batista por evitar su caída. La noche siguiente le tocó a Camagüey, en el centro de la isla. Es la ciudad del poeta Nicolás Guillen, el de “Me matan si no trabajo”, el de “Mi son entero” y el de “Un largo lagarto verde/ navega Cuba en su mapa/ y el boga/ boga”. Y la última fue Bayamo, donde en 1868 Carlos Manuel de Céspedes encabezó una revolución para lograr la independencia de Cuba y separarla de España. La otra colonia remanente del viejo imperio español era Puerto Rico.


En Bayamo Céspedes también proclamó la intención de liberar gradualmente a los esclavos. El mismo liberó a los propios en su ingenio azucarero Demajagua. Para que no quedaran dudas, cuando estableció el primer cabildo libre en Bayamo hizo ingresar a un negro y a un trabajador. Ya tenía un ejército comandado por Ignacio Abramonte, recordado junto a Fidel en Camagüey, de dos mil mambises, como llamaban con desprecio los españoles a los cubanos, analfabetos en un 75 por ciento y con una expectativa de vida de 45 años. La Revolución se extendió y se radicalizó. Estados Unidos, de gran influencia geopolítica, respaldó a España. La metrópoli fue implacable. Mató a Céspedes y Abramonte, aunque terminó cediendo en 1878. No hubo independencia pero sí ampliación de libertades políticas y civiles.


Céspedes es llamado aquí “El padre de la patria” y también fue sepultado en el cementerio de Santa Ifigenia de Santiago de Cuba.


Martí, que encabezó el siguiente intento de independencia en 1895, es conocido como “El apóstol”.


¿Y Fidel? Fidel es “el líder”, “el comandante en jefe” y sobre todo y simplemente, Fidel.


Uno de los congresos de los cespeditas fue en Las Tunas, otra provincia de Oriente, junto a Bayamo.


Fernando es un chico de 9 años. En la madrugada de ayer su madre, dueña de un hostal pequeño, le contó que de mañana muy temprano saldría de allí un periodista argentino que estaba durmiendo. Fernando se había levantado con las primeras luces del día porque estaba excitado. La carretera central de Cuba parte a Las Tunas en dos. El hostal de Gloria está a una cuadra. Por esa carretera pasaría a eso de las 9 de la mañana la cureña con los restos de Fidel en su caja envuelta por la bandera cubana y rodeada de flores.


Fernando cuenta que no irá a la escuela porque verá pasar a Fidel. Trae un texto con los héroes de la historia cubana. Uno es Antonio Maceo, del siglo XIX. Otro es Ernesto Che Guevara.


El chico se asombra cuando se entera de que Che no era el primer apellido del guerrillero que secundó a Fidel en Sierra Maestra.


–¿Cómo? ¿Su nombre no es Ernesto y sus apellidos Che Guevara? –pregunta el alumno primario de un país donde todo el mundo usa dos apellidos y no uno.


Es difícil explicar qué significa Che. Pero no imposible.


–Che es algo que los argentinos usamos antes de hablar con otro. Che Fernando, ¿te gustan los dibujitos que estabas viendo recién en la tele?


–No le entiendo muy bien –dice Fernando.


–“Che” es como “oye”.


–¿Cómo que es igual que oye?


–Ustedes no empiezan ninguna conversación con otro si primero no dicen “oye”.


–¿Y Che es oír?


–No, pero parecido. Es como si fueras a la Argentina y te llamaran, por ejemplo, el Oye.


La explicación no será muy brillante pero funcionó. Fernando estaba eufórico. Fue hasta su habitación y trajo unas tareas. “Estas son las bellezas naturales”, contó mientras exhibía unas fotos de playa, monte y cielo con pequeños textos debajo. Hurgó debajo de la cama y sacó otra foto, la que más quería. Era un retrato de Guevara con cigarro, ojos socarrones, con el papel original arrugado y señales de haber sido muy tocada. El chico dijo que le iba a sacar una foto con el celular y después la imprimiría otra vez, para que no se le rompiera.


Apretón de manos y despedida. Pocos minutos después de este diálogo con Fernando, los tuneros se encontraron con un espectáculo insólito. A las siete y diez de la mañana buena parte del pueblo estaba sobre la carretera angosta, a ambos lados, con banderas cubanas y algunas negras y rojas en recuerdo del Movimiento 26 de Julio, la organización que apoyaba con huelgas y sabotajes en las ciudades la guerrilla en la sierra. En Cuba hay pocos vehículos y poco tránsito.

Pero ese día a esa hora ningún cubano cuerdo había pretendido salir en auto hacia Santiago porque en cualquier momento el cortejo fúnebre llegaría a Las Tunas desde Camagüey. Solo circulaba un pequeño auto blanco fabricado en China con un periodista dentro. A los costados había muchos chicos de todos los ciclos educativos y sobre todo los de la primaria con sus pantalones y sus polleras de color rojo y sus camisas blancas, los trabajadores con la identificación del sector, los campesinos con los carteles de los pueblos. Estaban los azucareros. Y los de las fábricas de laminados.


Información de último momento, obtenida gracias a un teléfono de Cubacel: el comandante en jefe no pasó a las 9 por Las Tunas sino a la una del mediodía. Fernando lo esperó junto a sus compañeritos. Su madre filmó todo y dijo que el chico estaba muy impactado por la experiencia. A las seis de la tarde seguía gritando “Yo soy Fidel”.


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Sábado, 26 Noviembre 2016 09:59

El Fidel que conocí

El Fidel que conocí

Fidel ha muerto, pero es immortal. Pocos hombres conocieron la gloria de entrar vivos en la leyenda y en la historia. Fidel es uno de ellos. Perteneció a esa generación de insurgentes míticos –Nelson Mandela, Patrice Lumumba, Amilcar Cabral, Che Guevara, Camilo Torres, Turcios Lima, Ahmed Ben Barka– que, persiguiendo un ideal de justicia, se lanzaron, en los años 1950, a la acción política con la ambición y la esperanza de cambiar un mundo de desigualdades y de discriminaciones, marcado por el comienzo de la Guerra Fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos.

En aquella época, en más de la mitad del planeta, en Vietnam, en Argelia, en Guinea-Bissau, los pueblos oprimidos se sublevaban. La humanidad aún estaba entonces, en gran parte, sometida a la infamia de la colonización. Casi toda África y buena porción de Asia se encontraban todavía dominadas, avasalladas por los viejos imperios occidentales. Mientras las naciones de América latina, independientes en teoría desde hacia siglo y medio, seguían explotadas por privilegiadas minorías, sometidas a la discriminación social y étnica, y a menudo marcadas por dictaduras cruentas, amparadas por Washington.

Fidel soportó la embestida de nada menos que diez presidentes estadounidenses (Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush padre, Clinton y Bush hijo). Tuvo relaciones con los principales líderes que marcaron el mundo después de la Segunda Guerra Mundial (Nehru, Nasser, Tito, Jrushov, Olaf Palme, Ben Bella, Boumedienne, Arafat, Indira Gandhi, Salvador Allende, Brezhnev, Gorbachov, François Mitterrand, Juan Pablo II, el rey Juan Carlos, etc.). Y conoció a algunos de los principales intelectuales y artistas de su tiempo (Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Arthur Miller, Pablo Neruda, Jorge Amado, Rafael Alberti, Guayasamin, Cartier-Bresson, José Saramago, Gabriel García Márquez, Eduardo Galeano, Noam Chomsky, etc.).

Bajo su dirección, su pequeño país (100.000 km2, 11 millones de habitantes) pudo conducir una política de gran potencia a escala mundial, echando hasta un pulso con Estados Unidos cuyos dirigentes no consiguieron derribarlo, ni eliminarlo, ni siquiera modificar el rumbo de la Revolución cubana. Y finalmente, en diciembre de 2014, tuvieron que admitir el fracaso de sus políticas anticubanas, su derrota diplomática e iniciar un proceso de normalización que implicaba el respeto del sistema político cubano.

En octubre de 1962, la Tercera Guerra Mundial estuvo a punto de estallar a causa de la actitud del gobierno de Estados Unidos que protestaba contra la instalación de misiles nucleares soviéticos en Cuba. Cuya función era, sobre todo, impedir otro desembarco militar como el de Playa Girón (bahía de Cochinos) u otro directamente realizado por las fuerzas armadas estadounidenses para derrocar a la revolución cubana.

Desde hace mas de 50 años, Washington (a pesar del restablecimiento de relaciones diplomáticas) le impone a Cuba un devastador embargo comercial -reforzado en los años 1990 por las leyes Helms-Burton y Torricelli- que obstaculiza su desarrollo económico normal. Con consecuencias trágicas para sus habitantes. Washington sigue conduciendo además una guerra ideológica y mediática permanente contra La Habana a través de las potentes Radio “Martí” y TV “Martí”, instaladas en La Florida para inundar a Cuba de propaganda como en los peores tiempos de la Guerra Fría.

Por otra parte, varias organizaciones terroristas –Alpha 66 y Omega 7– hostiles al régimen cubano, tienen su sede en La Florida donde poseen campos de entrenamiento, y desde donde enviaron regularmente, con la complicidad pasiva de las autoridades estadounidenses, comandos armados para cometer atentados. Cuba es uno de los países que más víctimas ha tenido (unos 3.500 muertos) y que más ha sufrido del terrorismo en los últimos 60 años.

Ante tanto y tan permanente ataque, las autoridades cubanas han preconizado, en el ámbito interior, la unión a ultranza. Y han aplicado a su manera el viejo lema de San Ignacio de Loyola : “En una fortaleza asediada, toda disidencia es traición”. Pero nunca hubo, hasta la muerte de Fidel, ningún culto de la personalidad. Ni retrato oficial, ni estatua, ni sello, ni moneda, ni calle, ni edificio, ni monumento con el nombre o la figura de Fidel, ni de ninguno de los lideres vivos de la Revolución.

Cuba, pequeño país apegado a su soberanía, obtuvo bajo la dirección de Fidel Castro, a pesar del hostigamiento exterior permanente, resultados excepcionales en materia de desarrollo humano: abolición del racismo, emancipación de la mujer, erradicación del analfabetismo, reducción drástica de la mortalidad infantil, elevación del nivel cultural general... En cuestión de educación, de salud, de investigación médica y de deporte, Cuba ha obtenido niveles que la sitúan en el grupo de naciones más eficientes.

Su diplomacia sigue siendo una de las más activas del mundo. La Habana, en los años 1960 y 1970, apoyó el combate de las guerrillas en muchos países de América Central (El Salvador, Guatemala, Nicaragua) y del Sur (Colombia, Venezuela, Bolivia, Argentina). Las fuerzas armadas cubanas han participado en campañas militares de gran envergadura, en particular en las guerras de Etiopia y de Angola. Su intervención en este último país se tradujo por la derrota de las divisiones de élite de la Republica de África del Sur, lo cual aceleró de manera indiscutible la caída del régimen racista del apartheid.

La Revolución cubana, de la cual Fidel Castro era el inspirador, el teórico y el líder, sigue siendo hoy, gracias a sus éxitos y a pesar de sus carencias, una referencia importante para millones de desheredados del planeta. Aquí o allá, en América latina y en otras partes del mundo, mujeres y hombres protestan, luchan y a veces mueren para intentar establecer regímenes inspirados por el modelo cubano.

La caída del muro de Berlín en 1989, la desaparición de la Unión Soviética en 1991 y el fracaso histórico del socialismo de Estado no modificaron el sueño de Fidel Castro de instaurar en Cuba una sociedad de nuevo tipo, más justa, más sana, mejor educada, sin privatizaciones ni discriminaciones de ningún tipo, y con una cultura global total.

Hasta la víspera de su fallecimiento a los 90 años, seguía movilizado en defensa de la ecología y del medio ambiente, y contra la globalización neoliberal, seguía en la trinchera, en primera línea, conduciendo la batalla por las ideas en las que creía y a las cuales nada ni nadie le hizo renunciar.

En el panteón mundial consagrado a aquellos que con más empeño lucharon por la justica social y que más solidaridad derrocharon en favor de los oprimidos de la Tierra, Fidel Castro –le guste o no a sus detractores– tiene un lugar reservado.

Lo conocí en 1975 y conversé con él en múltiples ocasiones, pero, durante mucho tiempo, en circunstancias siempre muy profesionales y muy precisas, con ocasión de reportajes en la isla o la participación en algún congreso o algún evento. Cuando decidimos hacer el libro “Fidel Castro. Biografía a dos voces” (o “Cien horas con Fidel”), me invitó a acompañarlo durante días en diversos recorridos. Tanto por Cuba (Santiago, Holguín, La Habana) como por el extranjero (Ecuador). En coche, en avión, caminando, almorzando o cenando, conversamos largo. Sin grabadora. De todos los temas posibles, de las noticias del día, de sus experiencias pasadas y de sus preocupaciones presentes. Que yo reconstruía luego, de memoria, en mis cuadernos. Luego, durante tres años, nos vimos muy frecuentemente, al menos varios días, una vez por trimestre.

Descubrí así un Fidel intimo. Casi tímido. Muy educado. Escuchando con atención a cada interlocutor. Siempre atento a los demás, y en particular a sus colaboradores. Nunca le oí una palabra más alta que la otra. Nunca una orden. Con modales y gestos de una cortesía de antaño. Todo un caballero. Con un alto sentido del pundonor. Que vive, por lo que pude apreciar, de manera espartana. Mobiliario austero, comida sana y frugal. Modo de vida de monje-soldado.

Su jornada de trabajo se solía terminar a las seis o las siete de la madrugada, cuando despuntaba el dia. Más de una vez interrumpió nuestra conversación a las dos o las tres de la madrugada porque aún debía participar en unas “reuniones importantes”. Dormía sólo cuatro horas, más, de vez en cuando, una o dos horas en cualquier momento del día.

Pero era también un gran madrugador. E incansable. Viajes, desplazamientos, reuniones se encadenaban sin tregua. A un ritmo insólito. Sus asistentes –todos jóvenes y brillantes de unos 30 años– estaban, al final del día, exhaustos. Se dormían de pie. Agotados. Incapaces de seguir el ritmo de ese infatigable gigante.

Fidel reclamaba notas, informes, cables, noticias, estadísticas, resúmenes de emisiones de televisión o de radio, llamadas telefónicas... No paraba de pensar, de cavilar. Siempre alerta, siempre en acción, siempre a la cabeza de un pequeño Estado mayor –el que constituían sus asistentes y ayudantes – librando una batalla nueva. Siempre con ideas. Pensando lo impensable. Imaginando lo inimaginable. Con un atrevimiento mental espectacular.

Una vez definido un proyecto, ningún obstáculo lo detenía. Su realización iba de si. “La intendencia seguirá” decía Napoleón. Fidel igual. Su entusiasmo arrastraba la adhesión. Levantaba las voluntades. Como un fenómeno casi de magia, se veían las ideas materializarse, hacerse hechos palpables, cosas, acontecimientos.

Su capacidad retorica, tantas veces descrita, era prodigiosa. Fenomenal. No hablo de sus discursos públicos, bien conocidos. Sino de una simple conversación de sobremesa. Fidel era un torrente de palabras. Una avalancha. Que acompañaba la prodigiosa gestualidad de sus finas manos.

La gustaba la precisión, la exactitud, la puntualidad. Con él, nada de aproximaciones. Una memoria portentosa, de una precisión insólita. Apabullante. Tan rica que hasta parecía a veces impedirle pensar de manera sintética. Su pensamiento era arborescente. Todo se encadenaba. Todo tenía que ver con todo. Digresiones constantes. Paréntesis permanentes. El desarrollo de un tema le conducía, por asociación, por recuerdo de tal detalle, de tal situación o de tal personaje, a evocar un tema paralelo, y otro, y otro, y otro. Alejándose así del tema central. A tal punto que el interlocutor temía, un instante, que hubiese perdido el hilo. Pero desandaba luego lo andado, y volvía a retomar, con sorprendente soltura, la idea principal.

En ningún momento, a lo largo de más de cien horas de conversaciones, Fidel puso un límite cualquiera a las cuestiones a abordar. Como intelectual que era, y de un calibre considerable, no le temía al debate. Al contrario, lo requería, lo estimulaba. Siempre dispuesto a litigar con quien sea. Con mucho respeto hacia el otro. Con mucho cuidado. Y era un discutidor y un polemista temible. Con argumentos a espuertas. A quien solo repugnaban la mala fe y el odio.

IGNACIO RAMONET
Director de "*Le Monde diplomatique en español*"
Calle Aparisi i Guijarro, 5, 2º - 46003 VALENCIA (España)
www.monde-diplomatique.es

Publicado enInternacional
Sábado, 26 Noviembre 2016 07:21

Una vida que articula varias generaciones

Una vida que articula varias generaciones

La muerte de Fidel Castro, previsible por la avanzada edad del máximo artífice y dirigente de la Revolución Cubana, 90 años, es uno de esos sucesos que cimbran al mundo, no porque induzca cambios significativos en la realidad contemporánea, sino porque obliga a tomar conciencia de la vastedad de las transformaciones históricas ocurridas en el último medio siglo y porque recuerdan la fuerza inconmensurable que pueden adquirir ciertos movimientos sociales cuando poseen las dirigencias adecuadas.

La extensa vida y las acciones de Fidel articulan a varias generaciones: a lo largo de siete décadas pasó por el activismo estudiantil, el internacionalismo revolucionario, la organización de un movimiento armado, la cárcel, el exilio en México, la guerrilla, la construcción de una sociedad nueva en un pequeño país que hubo de padecer todas las expresiones imaginables de hostilidad por parte de la máxima potencia bélica del planeta –ataques armados abiertos, terrorismo, intentos de magnicidio, bloqueo económico, guerra bacteriológica y propagandística– y que se constituyó en faro de inspiración para múltiples intentos transformadores, armados o pacíficos, en América Latina e incluso en otros continentes.

Por añadidura, la Cuba de Fidel desempeñó un papel activo y decisivo en la derrota militar del extinto régimen racista sudafricano en Angola y, en forma indirecta, en la bancarrota interior del apartheid y en el surgimiento de naciones libres e igualitarias en el llamado Cono Sur Africano. Asimismo, bajo la dirección del estadista hoy difunto, la nación caribeña se ubicó como la más solidaria del mundo, aportando asistencia médica, ingenieril y de otras clases, a los países que lo requirieran.

Tras sobrevivir en condiciones durísimas al colapso del llamado "socialismo real", la Cuba de Fidel fue un activo factor de paz en diversos conflictos, particularmente los de Centroamérica.

Luego de retirarse del mando supremo del Estado y del Partido Comunista por una larga y penosa enfermedad, en sus últimos años de vida Fidel Castro aportó al mundo sus famosas reflexiones, cargadas de experiencia, perspicacia e incluso de un sentido profético excepcional. Aun recluido en la vida privada, no dejó de estar activo ni de reunirse con dignatarios y visitantes distinguidos.

La muerte del comandante ocurre en un momento particularmente incierto para su país, cuando el proceso de normalización de las relaciones bilaterales con Estados Unidos que echaron a andar su hermano, el presidente Raúl Castro y Barack Obama se encuentra entre signos de interrogación por la inminente llegada a la Casa Blanca de Donald Trump. Pero no sólo en Cuba va a vivirse una sensación de orfandad; millones de personas en el mundo amanecen hoy con un profundo sentimiento de pérdida. Y no es para menos: se ha ido el último grande del siglo XX.

editorial del diario lLa Jornada, México


Muere Fidel Castro a los 90 años


Fidel Castro, líder histórico de la Revolución Cubana, falleció en la noche del viernes, según anunció su hermano, el presidente cubano Raúl Castro. Tenía 90 años, 70 de los cuales los vivió como activista político, para concluir gobernando durante medio siglo a su nación.

PÚBLICO / AGENCIAS


LA HABANA.- Fidel Castro, máximo líder de la Revolución Cubana, falleció este viernes por la noche, según anunció su hermano, el presidente cubano Raúl Castro. Tenía 90 años, 70 de los cuales los vivió como activista político, para concluir gobernando durante medio siglo a su nación.


"Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que hoy 25 de noviembre del 2016, a las 10.29 horas de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz", indicó Raúl Castro visiblemente emocionado.

El mandatario agregó que los restos del líder histórico de la Revolución serán cremados según su "voluntad expresa" y que en las próximas horas se ofrecerá al pueblo "información detallada sobre la organización del homenaje póstumo que se le tributará".


Las últimas imágenes de Fidel Castro son del pasado 15 de noviembre, cuando recibió en su residencia al presidente de Vietnam, Tran Dai Quang; y la última vez que se le vio en un acto público fue el pasado 13 de agosto, con motivo de su 90 cumpleaños en un acto en el teatro Karl Marx de La Habana.

En esa ocasión se vio a Castro con un aspecto frágil, vestido con un chándal blanco y flanqueado por su hermano Raúl y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Desde su cumpleaños ha recibido también en su domicilio a otros mandatarios como el presidente de Irán, Hasán Rohaní; el de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa; o los primeros ministros de Japón, Shinzo Abe; de China, Li Keqiang, y Argelia, Abdelmalek Sellal.

En abril, en el XVII Congreso del Partido Comunista de Cuba, Fidel Castro también reapareció y pronunció un discurso que sonó a despedida y en el que reafirmó la fortaleza de las ideas de los comunistas.

"A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos, como prueba de que en este planeta si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos", afirmó Castro en esa ocasión.


Actor y superviviente


Al frente de una revolución que puso a Cuba en el centro de la escena internacional y de un régimen que se ha prolongado 56 años, Castro fue actor y superviviente destacado en el tablero de las complejas tensiones de la segunda mitad del siglo XX entre socialismo y capitalismo, norte y sur y ricos y pobres.

Fue tan admirado como mito revolucionario como acusado de dictador, pero hasta sus enemigos le reconocieron carisma y una capacidad de liderazgo poco comunes: a nadie dejó indiferente su polémica personalidad que reveló desde joven, cuando advirtió que solo buscaría el juicio de la historia. "Condenadme, no me importa, la Historia me absolverá", fue la famosa frase que pronunció en 1953, con 27 años, ante el tribunal que lo condenó por el asalto al cuartel de Moncada, su primera acción armada contra la dictadura de Fulgencio Batista y que se considera el arranque de la revolución cubana.

Fidel Castro se mantuvo en el poder 49 años y 55 días marcados, entre otros hitos, por el enfrentamiento con EEUU, su alianza con la URSS, la crisis económica en la que se hundió la isla tras caer ese bloque y la revolución "bolivariana" capitaneada por su pupilo venezolano Hugo Chávez, que se convirtió en el principal aliado de la Cuba castrista en el siglo XXI.


Al hombre que gobernó con mano férrea la isla caribeña solo la enfermedad pudo apartarle del poder y en 2006 delegó todos los cargos en su hermano Raúl: fue así testigo de su propia sucesión y también de las reformas emprendidas por el menor de los Castro para intentar reanimar una economía socialista en ruinas.

Nacido el 13 de agosto de 1926 en Birán, en el oriente de Cuba, su padre fue un emigrante gallego que acabó terrateniente: su severidad unida a la formación que recibió de los jesuitas en uno de los mejores colegios de La Habana influyeron decisivamente en el carácter de Fidel Castro. Fue en la Universidad de La Habana donde Fidel Castro se formó como líder estudiantil mientras concluía la carrera de Derecho y comenzaba sus andanzas políticas.

Tras el fracaso de Moncada estuvo en la cárcel durante casi dos años y luego se exilió a México: allí conoció al Che Guevara con quien volvió a Cuba a bordo del "Granma" con otros 82 expedicionarios para comenzar la lucha guerrillera de Sierra Maestra (1956-1959). Derrotó a Batista en una guerra desigual donde aprovechó el descontento social de un país muy joven como estado independiente que vio en el jefe de los "barbudos" un líder capaz de reinventar la identidad nacional.


Comunismo caribeño


Fidel Castro creó en Cuba un "comunismo caribeño" con base marxista-leninista, pero sobre todo muy influido por el legado nacionalista del héroe independentista José Martí y trufado con recetas de cosecha propia, resultando un singular modelo "fidelista".

Fueron claves en la perpetuación de ese sistema su eficaz aparato de seguridad y el constante control social a través de organizaciones de masas como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), "ojos y oídos" del régimen para que los propios cubanos vigilaran los movimientos de sus vecinos.

La dimensión política de Fidel Castro no se entiende sin su principal enemigo y obsesión: Estados Unidos, el "imperio" que, según La Habana, intentó deshacerse de él hasta 600 veces con los métodos más dispares.

Con Cuba bajo el embargo económico de su poderoso vecino desde inicios de la década de los 60, Castro sobrevivió a once inquilinos de la Casa Blanca y no dejó de criticar sus políticas, alimentando un fuerte sentimiento patriótico en la isla. Pero también aprovechó el bloqueo estadounidense para imponer un estatus de "plaza sitiada" con el que justificó decisiones controvertidas y la represión a disidentes y críticos acusados siempre de contrarrevolucionarios y mercenarios al servicio de Washington.


Sin embargo, Fidel Castro vio en sus últimos días como su enemigo y su propio país, bajo el mandato de su hermano Raúl, daba un giro diplomático histórico con el anuncio el 17 de diciembre de 2015 para restablecer relaciones diplomáticas después de más de medio siglo de enfrentamiento.

Durante las primeras décadas de la revolución, la Cuba de Fidel Castro fue un referente para la izquierda internacional: la resistencia de la pequeña isla a apenas a 140 kilómetros de la principal potencia mundial reeditó el mito de David y Goliat con banda sonora de la Nueva Trova y un legado de iconos como el Che Guevara estampado en las camisetas de varias generaciones. Y también porque impulsó reformas sociales sin comparación en la América Latina de la época, convirtió a la isla en una potencia deportiva y promovió una importante vanguardia cultural y artística, con la advertencia de que todo cabe dentro de la revolución pero nada contra ella, como amargamente padecieron muchos intelectuales críticos que acabaron exiliados o apartados.

En 1961, en vísperas de derrotar la invasión anticastrista de Bahía de Cochinos, declaró el carácter socialista de su Revolución y comenzó con la URSS una larga alianza que tuvo sus altas y bajas, incluida la tensa "crisis de los misiles" con EEUU en 1962, que puso al mundo al borde de una guerra nuclear. Tres décadas después, la profunda dependencia de la URSS se desveló en toda su magnitud con la caída del bloque soviético y Cuba tuvo que declarar el "periodo especial", una economía de guerra en tiempos de paz donde la revolución tuvo que abrirse al dólar y al turismo.

Cuba no volvió a ser la misma tras aquellos duros años de escasez máxima, apagones de 16 horas y traumáticos episodios como la crisis migratoria de los "balseros", la profundización de la corrupción cotidiana, la reaparición de la prostitución o el denominado problema de la "pérdida de valores".

En el siglo XXI, Castro encontró una tabla de salvación en la alianza política y amistad personal que tuvo en el venezolano Hugo Chávez, cuyo petróleo fue y sigue siendo fundamental para el sostenimiento de Cuba, incluso después de la muerte del líder bolivariano, fallecido en 2013.


Retirada del poder


Poco antes de cumplir los 80 años, Fidel Castro delegó el poder en su hermano Raúl tras admitir una grave enfermedad intestinal que él mismo declaró secreto de estado y que le mantuvo entre la vida y la muerte. Se apartó de la vida pública y comenzó a escribir sus famosas Reflexiones o artículos de prensa mientras su hermano Raúl asumía las riendas centrado en la "batalla económica" y la "actualización del socialismo".

En sus últimos años, Fidel Castro, que reapareció esporádicamente en algunos actos públicos, se dedicó a analizar cuestiones de índole internacional como el peligro de una guerra nuclear, el problema de la alimentación mundial o la crisis del sistema capitalista. En ese periodo, los cubanos asumieron su retirada del poder y, más ocupados por resolver el difícil día a día de la isla, se acostumbraron a vivir sin su tutela directa.

Ahora se sabrá qué efectos tendrá la desaparición de Fidel Castro en las próximas páginas de la historia de Cuba, que abrió una nueva etapa tras el deshielo diplomático con Estados Unidos con Barack Obama, pero que habrá que ver cómo serán las relaciones entre ambos países a partir de enero con Donald Trump en la Casa Blanca.


"Tengo un chaleco moral": Las célebres frases que inmortalizaron a Fidel Castro



El líder de la Revolución Cubana expresó numerosas frases que retrataron tanto su personalidad como su pensamiento.

Fidel Castro Ruz, el hombre que lideró la Revolución Cubana y este viernes falleció a la edad de 90 años, fue un gran orador. En sus más de seis décadas en la primera línea de la política mundial y en las reflexiones que compartió desde que dejó el poder en el 2006, dijo numerosas frases memorables que retrataron tanto su personalidad como su pensamiento. A continuación les presentamos algunas de sus frases célebres:


"Si salgo, llego; si llego, entro; si entro, triunfo".


"Tengo un chaleco moral (...) que me ha protegido siempre".


"Todos los enemigos se pueden vencer".


"No tengo ni un átomo de arrepentimiento".


"Condenadme, no importa, la Historia me absolverá".


"Nacimos en un país libre que nos legaron nuestros padres, y primero se hundirá la Isla en el mar antes que consintamos en ser esclavos de nadie".


"Ningún arma, ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos".


"Ni los muertos pueden descansar en paz en un país oprimido".


"Las ideas políticas no me las inculcó nadie, no tuve el privilegio de tener un preceptor".


"No hay independencia ni hay revolución sin el socialismo y sin la solidaridad internacional".


"Ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo".


"Las ideas no necesitan ni de las armas, en la medida en que sean capaces de conquistar a las grandes masas".


"A los pueblos muchas veces les hablan de democracia los mismos que la están negando en su propio suelo".


"Los pueblos de América no quieren ni libertad sin pan, ni pan sin libertad".


"No se puede estar en guerra y de fiesta".


"Cuando se trata de una dictadura, roban no millones, roban 10 años, 15 años, 20 años y hasta más años".


"Si nosotros hubiéramos sido de barro, si nosotros hubiésemos sido elaborados con clara de huevo, si nosotros hubiésemos sido blandos, ¿qué quedaría de este país?"


"¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!"


"No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede."


"Mi barba significa muchas cosas para mi país. Cuando hayamos cumplido nuestra promesa de un buen gobierno, me afeitaré la barba".

 

Rusia Today

Publicado: 26 nov 2016 06:11 GMT | Última actualización: 26 nov 2016 09:15 GMT

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Manifestaciones pacíficas y represión en la última colonia de África

Los ojos de Sultana Khaya no son exactamente iguales. Uno de ellos es artificial. En 2007, mientras participaba de una manifestación de protesta pacífica junto a otros estudiantes, un agente de policía marroquí le clavó su porra en la cavidad ocular y después le arrancó el ojo con la mano.


Sultana es saharaui, la población originaria del Sahara Occidental. Ocupado por el Reino de Marruecos desde 1975, es común referirse al Sahara Occidental como la última colonia de África. Los saharauis han llevado adelante una larga lucha por la autodeterminación y enfrentan una terrible represión por parte de Marruecos.


Tras años de negociaciones, el Consejo de seguridad de Naciones Unidas acordó que se lleve a cabo un referéndum para permitir a los saharauis decidir si continuar siendo parte de Marruecos o ser independientes. Sin embargo, desde hace más de 25 años, Marruecos impide que se lleve a cabo la votación.


El Sahara Occidental es un territorio rico en recursos naturales: pesca, fosfatos y, probablemente, petróleo frente a sus costas. Miles de saharauis han sido torturados, encarcelados o asesinados, o han desparecido desde que se inició la ocupación hace más de 40 años. Para comprender el profundo compromiso de los saharauis con su independencia y su valor para enfrentar la brutal opresión que padecen, no se necesita más que mirar a los ojos a Sultana Khaya.


Tras el cierre de la conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático (COP22) que tuvo lugar la semana pasada en Marrakech, Marruecos, visitamos Laayoune, la capital de Sahara Occidental. Fuimos el primer equipo de un noticiero de televisión extranjero que visitó Sahara Occidental en los últimos años. Continuamente nos seguían hombres a pie y también en motos y automóviles. Día y noche, permanecían parados frente a nuestro hotel. En nuestro primer día de estadía allí, la policía secreta marroquí se hizo presente en nuestro hotel a medianoche para una visita “estrictamente de rutina”, según dijeron, "con la finalidad de protegernos”. Con frecuencia, los periodistas extranjeros que ingresan son expulsados de inmediato si los agentes de inteligencia marroquíes los ven entrevistando a saharauis partidarios de la independencia.


Los activistas saharauis que hablaron con nosotros lo hicieron poniendo en alto riesgo su seguridad personal. Mayormente, nos reunimos con ellos en sus apartamentos, donde a lo largo de las paredes se alineaban sofás al estilo tradicional sahariano, junto a un té saharaui preparado sobre brasas.


Nos detuvimos para almorzar en un restaurante prácticamente desierto ubicado casi en las afueras de la ciudad. Repentinamente, llegaron unos 80 hombres y algunas mujeres. La mayor parte de ellos vestían el atuendo tradicional saharaui y muchos portaban la bandera oficial del estado ocupante, Marruecos. Entraron al restaurante y ocuparon todas las mesas cercanas a nosotros de manera tal que quedamos acorralados. Una docena de agentes vestidos de civil, uno de ellos con un gorro del Departamento de Policía de Nueva York, coordinaban y hablaban todo el tiempo por celular. Afuera, los vehículos de los agentes le cerraron el paso al nuestro. Varios de los hombres que se sentaron cerca de nosotros parecían muy agitados y sentimos temor de que ese extraño despliegue pudiera tornarse violento. Cuando nos retiramos, nos rodearon. Casi ninguno de ellos hablaba inglés, pero desplegaron varios carteles brillantes de vinilo que decían frases como "Democracy Now! debería avergonzarse" Los carteles eran idénticos en cuanto al diseño a los desplegados luego de que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificara la presencia marroquí en Sahara Occidental como una ocupación.


Cuando logramos irnos, se tornó evidente la razón por la cual esa multitud de personas se había aproximado a nosotros en ese momento. Sultana y otros activistas saharauis habían organizado una manifestación en el centro de la ciudad. La multitud que nos rodeó nos impidió llegar a la manifestación, que fue objeto de una violenta represión por parte de agentes de policía marroquíes vestidos de civil. Valientes periodistas independientes saharauis que trabajan bajo una extrema amenaza en Sahara Occidental lograron realizar una grabación de video que posteriormente compartieron con nosotros. La violenta represión de ese día fue como la de otros tantos.


En un video, se puede observar a un hombre discapacitado, Mohamed Alouat, director de una escuela para personas discapacitadas, que porta la bandera de Sahara Occidental independiente, un Gobierno en el exilio que tiene su base en el campamento de refugiados saharauis ubicado en Tindouf, Argelia, en el que viven unos 100.000 refugiados saharauis. La policía ataca a Alouat, le saca de las manos la bandera y lo arrastra por el piso.


Sultana y otras mujeres les gritan a los agentes vestidos de civil. Un grupo de al menos veinte hombres rodean a las mujeres saharauis y las empujan hacia una calle lateral, lejos de la avenida principal. Allí atacan conjuntamente a las mujeres. A una de ellas, Aziza Biza, intergante del Foro de Mujeres Saharauis, la golpean con un walkie-talkie en el estómago y los riñones. Biza dijo después que además la habían estrangulado con su melfa, su vestido tradicional, hasta que quedó desmayada en el suelo. La policía sigue empujando a otras mujeres contra una pared y las agrede sexualmente apretándoles y retorciéndoles los senos. Los agentes ven a un hombre que está grabando la agresión desde el techo de un edificio cercano y comienzan a lanzarle piedras.


Esa noche, nos reunimos con los hombres y mujeres heridos y grabamos su relato de lo ocurrido. Las mujeres nos mostraron las heridas que sufrieron y nos contaron que los agentes de policía les habían retorcido los senos y los pezones, lo que les había provocado un intenso dolor y dejado moretones. Aziza se había desmayado y vomitado varias veces.
Más tarde esa misma noche, desde la ventana de nuestro hotel, pudimos observar a agentes de policía antidisturbios que lanzaban piedras contra manifestantes saharauis. El pueblo saharaui está decido a luchar de manera pacífica por su autodeterminación. El compromiso con esa lucha se observa a simple vista en los ojos de Sultana Khaya.
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Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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