Uribe capitaliza la marcha contra Santos en Colombia

Renuncie Santos estampado en camisetas, afuera las FARC escrito en pancartas, no queremos ser Venezuela, impreso en enormes vallas. Los colombianos salieron este sábado a las calles a gritar las razones por las que, según ellos, se oponen al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos. La marcha del 1 de abril, promovida por el expresidente Álvaro Uribe; el exprocurador Alejandro Ordóñez, el ex vicepresidente Francisco Santos y otros líderes que llevan la bandera de la oposición, de la derecha y del conservadurismo nacional se midieron en las calles. Y ganaron, a juzgar por la gran movilización de ciudadanos que lograron.

En la capital, Bogotá, desde antes de la hora pactada para el inicio de la protesta, la multitud, en su mayoría vestida con la camiseta de la Selección de fútbol de Colombia, llenaba los alrededores del Parque Nacional. Desde allí partieron rumbo a la Plaza de Bolívar, en donde tras una caminata de casi dos horas, los opositores levantaron una tarima frente al Congreso y a pocos pasos de la Casa de Nariño (sede presidencial) para hablar del "nuevo rumbo" que necesita el país.

Pablo Robayo, bajo la lluvia que amenazó con minimizar la marcha, caminó sin dejar de sostener una pancarta con la foto de Andrés Felipe Arias, condenado a 17 años de cárcel por la Corte Suprema de Justicia tras comprobarse su responsabilidad en la dudosa gestión de dinero mientras fue el ministro de Agricultura del Gobierno del propio Uribe. "Que el mundo sepa que en Colombia hay perseguidos políticos. Que se ha hecho una campaña para atacar a los funcionarios del presidente Álvaro Uribe". Para Robayo, las pruebas que ha dado el Supremo colombiano para su condena, no fueron suficientes. Por eso marcha. Del círculo cercano al expresidente Uribe hay 18 funcionarios investigados, y algunos ya condenados. En la protesta de este sábado, quienes creen en su inocencia decidieron hacerlo público en las calles.

También lo hicieron quienes no creen en el "nuevo concepto de familia". Como lo dice Clara Bautista, una mujer que con una cruz colgando de su cuello asegura que la marcha es "para defender a la patria del modelo de familia que se quiere imponer". Muy cerca, el grupo de Martha Lucía Ramírez, como se identificaban, hablaba del "rescate" que necesita Colombia tras la firma del acuerdo de paz con las FARC. Con la frase "yo doy un paso adelante" en sus camisetas, los ciudadanos convocados por la exministra de Defensa (en el Gobierno de Uribe) y líder del movimiento conservador nacional, hablaban del "miedo" que sienten ante una "inminente" entrega del país a la guerrilla. "Vamos a terminar igual que Venezuela, hundidos en una dictadura. Alguien tiene que evitar que las FARC lleguen al poder", decía la empresaria Patricia Castro.

Mientras en Bogotá la marcha mostraba el apoyo a la oposición, en Medellín con la presencia del expresidente Uribe se confirmaba la capacidad del ahora senador para mover gente. "Esta marcha tiene que seguir en una campaña amplia y generosa para construir una gran coalición que gane las elecciones el próximo año", dijo en su discurso Uribe, ante sus seguidores en la capital de Antioquia, su región. Tras pedir un minuto de silencio por las víctimas de la tragedia que este sábado enluta al país después de que el desbordamiento de tres ríos en el sur dejara más de 150 muertos, Uribe continuó con lo que parecía el inicio de su campaña política de cara a las presidenciales de 2018. "Vamos a trabajar para revocar la justicia humillante creada con los caprichos del terrorismo. Esta marcha continúa para trabajar en la recolección de firmas para que haya que revocar lo que sea necesario".

Casi como un eco, en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, se escuchaba un discurso parecido. "Estamos aquí para decirle a Juan Manuel Santos que es un presidente ilegítimo y que aquí no va a pasar lo mismo que Venezuela. Estamos dispuestos a lo que sea menester, no vamos a entregar el país a las FARC", decía Ordóñez, de quien se dice que tan solo estaba a la espera del resultado de este marcha para anunciar su candidatura presidencial. Si esperaba multitud para lanzarse al ajedrez político, en cuestión de días seguramente será oficial su candidatura.

Aunque en un principio la marcha tenía como fin luchar contra la corrupción, terminó convertida más en un grito contra Santos, contra las FARC y contra la diversidad. Pocos de los manifestantes estaban enterados de la trágica noticia de la avalancha con la que había amanecido el país. Sin embargo, en medio de las arengas políticas en el centro de Bogotá, como en Medellín, se hizo un minuto de silencio por las vidas arrebatadas por los desbordamientos de agua en el Putumayo.

La Colombia que votó por el No al acuerdo de paz con las FARC en el plebiscito parece no haber quedado conforme con los ajustes que se hicieron posteriormente al acuerdo. En la jornada del sábado, quedó claro que la paz será determinante para las elecciones que se avecinan y la oposición, con esta marcha, probó en el terreno que el discurso, basado en argumentos debatibles y hasta imprecisos, de que las FARC llegarán al poder y el país será entregado a ellos, funciona. Al menos para mover gente, que en unos meses se podría traducir en votos.

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¿Qué ocurrirá en Ecuador? La fecha es diciembre de 2015

El 13 de agosto marché por las calles de Quito con varios amigos y decenas de miles de personas. Tras conversar estos días con defensores y opositores al presidente Correa, creo, en primer lugar, que la popularidad de Correa desciende. (En la encuesta de Cedatos está en poco más de 40 por ciento, durante siete años se mantuvo por encima de 60 por ciento en el mismo sondeo).

 

Un factor principal es su agresividad verbal, su prepotencia. Otro factor es la percepción de la crisis económica, que se da también en otros países sudamericanos. El déficit de la balanza comercial de Ecuador será el doble este año que en 2014. Las exportaciones no pueden ya pagar las importaciones. El país vende petróleo por adelantado. La última venta con Tailandia: cobrar hoy para entregar en el futuro. Ecuador se endeuda. Además, está dolarizado, no puede devaluar, como lo hace Colombia, un importante socio comercial.


En segundo lugar, regresan las manifestaciones en la calle. En Guayaquil esas marchas son más de derecha que en Quito. La movilización del 13 de agosto en Quito fue liderada por indígenas y tuvo mucha participación indígena. Contó también con participación de sindicatos, partidos marxistas, médicos de bata blanca y abundante clase media. Las peticiones eran diversas: anulación del Decreto 16 contra las organizaciones no gubernamentales, apoyo a escuelas de educación bilingüe, apoyo a la caja del seguro social y a los jubilados. Una petición general es el rechazo a enmendar la Constitución de 2008 no por referendo, sino por aprobación de la Asamblea (el Parlamento).


Entre esas enmiendas constitucionales, algunas son triviales. La más importante es la que permitiría la relección presidencial. Correa lleva de presidente desde enero de 2007 con muchos éxitos de gestión, pero con poca perspectiva para continuar repartiendo las rentas de la exportación de productos primarios, cuyos precios han bajado. Tiene en su pasivo político casos de corrupción en su gobierno y decisiones antiecologistas, como la de explotar el petróleo del Yasuní y la minería de cobre en la cordillera del Cóndor y en Intag (¿pero con el cobre a 2.5 centavos por libra y con fuerte oposición local, quién va a invertir?).


Según con quien uno hable, el presidente Correa tiene otros defectos u otras virtudes. Pero el tema político crucial va a ser la propuesta de cambiar la Constitución para permitir la reelección. Si Correa no fuera tan terco, respondería a las manifestaciones callejeras y a los cortes de ruta, no imaginando conspiraciones para derribarlo por la fuerza (cosa que no se plantea), sino con un anuncio público de que renuncia a la enmienda que permitiría la relección presidencial. Eso inmediatamente calmaría los ánimos y abriría un panorama político distinto. Sería también una sabia decisión para mejorar su lugar histórico.


Al no atreverse a poner esa enmienda en un referendo, la deberá pasar por la Asamblea (donde Alianza Pais tiene mayoría absoluta desde 2013). Tiene plazo hasta diciembre de 2015, con vistas a la elección de 2017. El día que eso ocurriera habría 100 mil personas delante de la Asamblea (totalmente blindada por las fuerzas del orden). Resonaría el popular grito que escuché hace unos días: Quito no se ahueva, carajo! Habría enfrentamientos, donde la izquierda, los indígenas, los ecologistas, pondrían las víctimas en beneficio de la derecha neoliberal. ¿Es eso lo que quiere Alianza Pais?


El gobierno de Correa se encamina por una senda de represión. Para muestra, el 13 de agosto la policía detuvo, maltrató y anunció la deportación de Manuela Picq, periodista brasileña y pareja de Carlos Pérez, dirigente de Ecuarunari y veterano opositor de Correa por la minería de oro en Quimsacocha. La policía también detuvo y golpeó a Salvador Quishpe, prefecto de la provincia de Zamora Chinchipe.


¿Es capaz Correa de tragarse su vanidad y renunciar a la relección, ayudando a preparar un nuevo candidato para 2017? Dentro de su partido, Alianza Pais, Correa no ha dejado sobresalir a líderes de distintas inclinaciones. Todas y todos han sido políticamente infantilizados por el gran jefe.


Se dice que un candidato posible de Alianza Pais podría ser Lenin Moreno, vicepresidente en los primeros seis años de Correa, persona apacible, nada agresiva, muy popular y muy eficaz en programas de ayuda a discapacitados. En segundo lugar, el guayaquileño Ricardo Patiño, canciller y, a la vez, hombre de partido, o el quiteño economista Fánder Falconí, un fundador de Alianza Pais, ex canciller que dimitió por defender el Yasuní.


También se habla de Ramiro González, del partido Avanza, estrecho aliado de Alianza Pais hasta que en abril de 2015 se desmarcó al oponerse a la decisión del gobierno de no contribuir a la caja de los jubilados como debería hacer.


* Profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona

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“Lo que iniciamos sobrepasó nuestros cálculos, pero de manera positiva”

"No estábamos preparados para toda la envergadura mediática que esto significaba...", así resume Luis Grubert, presidente de Fecode, la dinámica y gran potencial que despertó el paro docente que durante los últimos días de abril, y primeros de mayo, conmovió a buena parte del país. Para un sector del gremio –que se siente traicionado por la dirección– el paro debió radicalizarse y jugarse a fondo sus reivindiaciones; para otros, el paro dio lo que podía dar, pues había que amarrar los acuerdos al Plan Nacional de Desarrollo. Más allá de unos y otros, los retos por asumir tras el cese de actividades son para el conjunto del movimiento social, aprovechando la oportunidad, como dice nuestro entrevistado, "[...] para convocar a una Mesa Nacional por la Educación".

desde abajo –da–. En el balance que ustedes hacen del paro, hablan de la posibilidad que tuvieron de llegar a un acuerdo en paz laboral sobre el pliego presentado, ¿por qué no se concretó un acuerdo en tales condiciones?, ¿por qué fue necesario llegar al paro?
Luis Grubert Ibarra –LGI–. En paz laboral era en el entendido que el Gobierno respetaba las normas creadas por él mismo, el 160 que abre las puertas para que las partes se sienten a negociar, pero en 56 días que llevábamos discutiendo el resultado era desolador: cero puntos acordados.

da. ¿El Plan Nacional de Desarrollo (PND) marcaba tiempos en esta negociación?
LGI. Sí. El tiempo pasaba y ya faltaba una semana para que aprobaran el PND, el cual se nos volvió una espada de Damocles. Podíamos seguir discutiendo, pero lo que posiblemente acordáramos no quedaría incluido en el Plan. Pero además estaba la cercanía de las vacaciones de mitad de año, las cuales nos bloquean cualquier negociación, pues en caso de paro el Gobierno puede decretar unas vacaciones anticipadas.

da. Ante este escenario, ¿cuál fue el balance que hicieron?
LGI. Vea, la Ministra se sentó con nosotros el día 56, por 40 minutos, y nos afirmó: 10 por ciento, nos afirmó que iría al PND con concurrencia de deuda y que discutiría un aspecto de política educativa con nosotros. Nos pareció interesante, pero nos aseguramos: hago la confrontación con el Director de Planeación y me hace una afirmación contraria a lo dicho por la Ministra, hablo con el Jefe de Presupuesto y el Viceministro de Hacienda y me dicen "no, la chequera está agotada", entonces digo: la Ministra me está haciendo una afirmación falsa.

da. ¿Discuten ese escenario en Fecode?
LGI. En la noche de ese mismo día nos reunimos en la sede de Fecode y votamos la hora cero. Entonces la Ministra se había ido para Panamá, me llamó y dijo: Grubert, ¿qué pasó?, ¿usted es que no cree en mí? Le dije: no, Ministra, yo puedo creerle, pero si pregunto en el Ministerio de Hacienda y me dicen que no, le pregunto a Planeación y me dice que no, ¿cómo puedo creerle? El Gobierno es uno solo, y tenía que haber coherencia con su afirmación, y la respuesta de Hacienda y Planeación no eran coherentes, y como ya nos han hecho conejo Ministra, póngase en mi papel, por eso decretamos la hora cero.

da. ¿Mantuvieron la negociación después de esto?
LGI. Después de esto regresa la Ministra de Panamá, como molesta, y es cuando habla por televisión de sanciones y sueldos irreales, y lo dicho fue lo que hirió y despertó con mayor ahínco la decisión de lucha de los maestros, sus palabras nos unificaron. Pero sus palabras también despertaron la solidaridad de la ciudadanía. Muchos sectores se pronunciaron: 65 parlamentarios firmaron una constancia exigiendo al Gobierno que negociara con Fecode, 35 representantes de todos los matices, sin pedirles nosotros eso, también lo hicieron. Por todas partes había solidaridad. En el ejecutivo de la CUT, a pesar de su diversidad, hubo unanimidad con nosotros. Sin duda cayó sobre nosotros una responsabilidad de liderazgo que los estudiosos de los movimientos sociales deben evaluarla y pensarla. Pero también había un ambiente de presión en los medios de comunicación, pues todos los medios amarillos trataron de hostigar en un primer momento, y después se mostraron como solidarios.

da. ¿Quedó claro que la lucha por el derecho a la educación es un problema, una reivindicación de todo el país?
LGI. Creo que así es, esta es una problemática que nos atañe a todos los sectores; creo que esta es una oportunidad para convocar a que se comprometan en una Mesa Nacional por la Educación, este país se la merece, para ver allí cómo trazamos una hoja de ruta entre todos, no es Fecode, no es el Gobierno, entre todos –de la manera más amplia– debemos afrontar y resolver esta problemática.

da. Una consideración que es importante que presente a los lectores, a propósito del debate suscitado negativo frente al acuerdo; ¿cuál fue el pliego inicial y cuál el acuerdo al que se llegó? ¿hay mucha diferencia?, ¿cómo lo ven?
LGI. En esencia hay dos cosas: en el movimiento sindical hay una costumbre: se pide lo más que se pueda, para llegar hasta donde es posible. El tema de nivelación no era un tema existente en el imaginario de los maestros, ese fue un invento que nos propusimos el año pasado buscando 1.6, eso era lo que pedíamos: 1.6; y cuando salió la palabra 'nivelación', que nos nivelen con los demás, y esa nivelación ya llevamos acordados hasta el momento 12 puntos como un proceso.

da. ¿De qué trata la nivelación?
LGI. El día que estemos igual a los profesionales al servicio del Estado de nuestra misma formación, en ese momento diremos: tenemos nivelación. Por eso digo que iniciamos un proceso.

da. Entonces, ¿por qué la inconformidad de una parte del gremio?
LGI. Porque esta reivindicación generó en los nuevos luchadores la expectativa de que ya tenemos que llegar al 28, ya teníamos que llegar a la nivelación. Los compañeros pensaban que teníamos que sacar el 28 enseguida, no les interesaba lo demás; no alcanzamos el 28, entonces somos unos traidores.

Vea, la Cut acabó de presentar IPC + productividad + 9 puntos; van a llegar apenas a IPC + 1 punto que es igual a productividad; el IPC era 3.66, o sea que de los 9 no van a conseguir nada, porque así se pone para negociar.

 

Y en la otra esquina... El plan Nacional de Desarrollo

 

da. Ustedes estaban negociando contra el tiempo...
LGI. Sí. La noche que llegamos a pre-acuerdo faltaban menos de 8 horas para que acabaran de aprobar el PND. El Gobierno nos puso en una disyuntiva: si ustedes quieren siguen el paro y recogemos lo acordado, y miramos; seguimos negociando el resto del contenido del pliego que no lo hemos discutido.

da. ¿Cuáles temas estaban pendientes de discusión?
LGI. Había un tema nodal: evaluación, diagnóstica formativa o criterios de ascensos; había otro tema nodal: concurrencia de deudas y el tema de infraestructuras. Si en el PND no se hacían los ajustes, de acuerdo a nuestra visión, todo quedaba como lo diseñó el Gobierno.

da. ¿Qué pensaron ante esa realidad?
LGI. Podíamos seguir en paro y teníamos posibilidad de mantenerlo con fuerza hasta el viernes, pero para entonces ya estaba aprobado el PND, entonces lo que lográramos ahí tenía un plazo de cuatro años para implementarse, con el riesgo que sería no con este Gobierno sino con el próximo, ¿y quién garantiza que el próximo si cumpla? En esa disyuntiva, dijimos: nos vamos a seguir negociando, aplazamos la discusión y seguimos negociando, y lo negociado era para incluirlo en el PND.

da. En ese momento había un gran entusiasmo en la calle, las marchas daban un punto muy alto, y la tensión en las redes sociales era evidente, ¿pulsaron esa realidad?
LGI. Nosotros, encerrados allá, no nos dimos cuenta que ya había una campaña mediática en el Gobierno afirmando, independiente de la autoridad de nuestras instancias decisorias, que ya había un acuerdo. Manipularon, crearon un ambiente ficticio, intentaron sabotear nuestras comunicaciones (nuestra página fue atacada quince veces en ocho horas); además, si usted mira los twitter y whatssApp encontrará cómo hay unos personajes –usted nota que es el mismo– manda 50 ó 60 mensajes por hora; o sea, nos inundaron la red de opiniones adversas y todo lo que se preguntaba contra el Gobierno en las últimas cuatro horas no fue contra éste, fue contra Fecode, tan es así que la Ministra me dice: Grubert, bonita la marcha, pero no fue contra mí.

da. Una lección para sacar de esto
LGI. Que los sectores populares no estamos preparados para manejar estos sistemas de comunicación, nuestra generación no sabe manejarlos, corresponde a los nuevos maestros aprender a hacerlo, pero los nuevos –como por primera vez llegan a la pelea– les falta mayor madurez para saber dónde se toca y cuál es el enemigo real.

 

La unidad del gremio

 

da. ¿Cómo es la relación en estos momentos, si es que hay alguna, con estos grupos?, ¿se ha establecido con ellos algún tipo de debate, de diálogo, de comunicación?
LGI. Nosotros dijimos que, como maestros que somos, aquí hay que hacer la pedagogía, que la gente no se afirme en sus posiciones por pasiones, por creencias, sino fundados en los acuerdos. Algún periodista me decía: ¿usted cree que todos los acuerdos son buenos?, le dije: todos son buenos, pero no todos nos complacen plenamente. No tenemos satisfacción plena, eso del 12, yo se lo dije a los compañeros, para mí es como el plato de entrada de un almuerzo, falta el plato fuerte, aún no nos lo han dado, pero no nos lo van a regalar, tenemos que ganarlo, como todo lo que hemos tenido. Creo que el diálogo con ellos debe ser de comprensión, donde no sean las expresiones soeces sino el diálogo comprensivo.

da. ¿Estaría Fecode ante el riesgo de una fractura?
LGI. Si así fuera, el día que a Fecode le quiebren el espinazo, es muy fácil que implementen el modelo neoliberal privatizador en la educación. Por ello nos toca, por responsabilidad política, por responsabilidad social, establecer los lazos de discusión como podamos, porque no podemos dejar que los herederos de la historia de los sindicatos, de la historia de Fecode, la reciban de cualquier manera; creo que esos compañeros ameritan toda nuestra atención, toda nuestra solidaridad, para que esas expresiones que hoy son lógicas en su ideario de resentimiento, por no tener claridad de la dimensión de la pelea, se convierta en una furia dirigida hacia donde debe ser dirigida.

da. Quisiera que ampliara, porque capto que en su formulación hay una idea de renovación generacional de la dirección, ¿está considerado, como una medida de la dirección del sindicalismo en Fecode, pensar seriamente en promover la renovación generacional?
LGI. Es que es más allá del querer, esa es nuestra realidad histórica: los maestros nos llaman los dinosaurios del 2277, los de esta generación, por razones del calendario, tenemos que irnos; yo llamo que estamos los viejos bomberos y los jóvenes incendiarios, entonces los viejos bomberos tienen que aportarle las experiencias a los jóvenes incendiarios para que con su sangre renovada conduzcan de manera acertada la herencia que es Fecode.

da. Hay dos temas muy fuertes; uno de ellos está formulado en el documento que ustedes publicaron y es el de revisar, llegar a un nuevo modelo, en el Sistema General de Participación (SGP), ¿cómo han pensado esto?
LGI. Los artículos modificados para crear el SGP fueron alcanzados por la burguesía con una derrota para Fecode, la que significó la Ley 715 y el decreto 1278, esas dos normas son producto de una derrota, peleando, comprando los votos, pero nos derrotaron. Creemos que ahora tenemos una nueva oportunidad para mantener esa pelea, lo que fue la formulación de la Constitución del 91 de un situado fiscal progresivo para la garantía al derecho a la educación, esa es nuestra bandera hoy

da. ¿Este tema lo han hablado con el Gobierno?
LGI. Sí, y hay una razón para hacerlo: el SGP está hoy en el techo, no tiene cómo cumplir ni siquiera con sus formulaciones.

da. Pese a ello proyectan a Colombia hacia el 2025 como la más educada...
LGI. Me parece que para nosotros es una oportunidad que cumplan con esa promesa, hay que presionar para que así sea, para realizar el derecho a la educación, para romper la inequidad, porque si hay educación se empieza a romper la inequidad y si la rompemos se generan ambientes de paz, para no entenderla solamente como la solución negociada; es que la paz es la reivindicación de derechos, es la profundización de democracia y nosotros, en Fecode, sí estamos comprometidos con eso. Creo que en esta pelea que estamos dando, estamos dando un pasito para ese lado.

da. Hay otro tema fuerte que tiene unos antecedentes y es el de la unificación del Estatuto Docente. Hay una Comisión Tripartita (CT) constituida que ha trabajado pero en esta negociación no hubo ningún tipo de aproximación al tema, ¿qué ha pasado con esa CT?, ¿por qué no han llegado a una formulación?
LGI. La CT trabajó hasta el Congreso anterior, con el nuevo no ha sido posible. En el nuevo Congreso solamente el Senado eligió sus representantes, la Cámara no los han elegido, pero ninguno de los parlamentarios elegidos denota mucho interés en el tema, creemos que es un problema de la orden que da el Presidente de la República, es un problema de voluntad política.

Creo que Santos ha tratado de evadir su relación con Fecode para no tener compromisos en este tema, por una razón: es que ésta es la reivindicación histórica de los últimos ciclos más importante para Fecode; pero es que esa reivindicación cuesta, entonces el Gobierno trata de no sentarse con la Federación, porque la sentada le cuesta.

da. Entonces, ¿qué hacer para que el tema funcione?
LGI. Estamos ante la necesidad de generar un movimiento específico para el nuevo Estatuto, que no se vea como un movimiento de reivindicación momentánea sino como una tarea de tipo estratégico de la Federación, que sería la reivindicación más grande que proyectaríamos los maestros en los últimos tiempos.

Pero para generarlo, creo, hoy no existe la madurez suficiente que el tema y la lucha amerita, porque hay maestros del 1278 que les ha ido bien en las evaluaciones y consideran que hay un buen Estatuto, y no lo pelean; también hay maestros del 2277 que dicen "ya estoy para salir", ese es un buen Estatuto, y tampoco lo pelean. Es claro, entonces, que nos ha faltado pedagogía para que la gente dimensione la importancia para todos del nuevo Estatuto, y el Gobierno aprovecha esa carencia de pedagogía para retrasar los tiempos en esa pelea que es de transcendental importancia para la Federación.

da. De importancia estructural también es el tema de la evaluación, de la formación, de la profesionalización, de los ascensos, lo cual está articulado con una afirmación que ustedes hacen en el balance: el magisterio y Fecode van a seguir insistiendo en ser protagonistas de políticas educativas. Además, en un comunicado anterior, ustedes hacen una caracterización de lo que está sucediendo, como una crisis en la educación, que es necesario hacer reformas, esto ya llegó a un punto en donde no es posible seguir con la inercia, lo que implica unos acuerdos que vayan más allá de un gobierno, que comprometan al Estado. Si asumimos esta premisa, ¿qué piensa, a nivel personal, de la discusión del próximo Plan Decenal de Educación (PDE) y qué piensan sobre ello en Fecode? ¿Ven ahí una opción o una oportunidad?
LGI. En estos tiempos tenemos, como nunca antes, una lucha y una defensa mundial por la educación. Hay movimientos en marcha por todas partes. Hay interés y preocupación de distintos sectores sociales por ella, y eso tenemos que aprovecharlo. La crisis de la misma no la resolvemos los maestros solos, tenemos que citar a la reflexión y a la acción a todos los sectores del país, abordar su crisis no desde la visión gremial sino desde una visión de nación.

Por ello, he dicho, aquí no podemos esperar mesías, aquí, entre todos, tenemos que construir la hoja de ruta que nos saque de la crisis. Y esa hoja de ruta en el contexto nacional tenemos que construirla los colombianos, sin ir a copiar modelos, que sean referentes, bienvenidos los referentes; que nos sirvan de experiencia, bienvenidas las experiencias; pero en nuestra propia realidad tenemos que construir la hoja de ruta que nos saque de la crisis, con nuestras limitaciones, con nuestras fortalezas, con esos maestros que están bien o mediana o pobremente preparados, con ellos es que tenemos que hacer las transformaciones. Y en ello deben aportar los rectores de las universidades, los intelectuales, los estudiantes, todos los sectores sociales, ahí está el reto para Fecode, liderar el proceso, pero lograr que toda la sociedad responda al llamado.

Y en ello, y para ello, tenemos que generar una lucha para que el PDE sea la hoja de ruta por construir entre todos. Por eso mi invitación permanente a que hagamos una Mesa Nacional por la Educación (MNE) para que en el diseño prospectivo de lo que debe ser el PDE, esté el aporte de todas y todos, que la nación le meta el ingrediente que necesita el país, no sólo Fecode; podemos aportar, sí, pero es que aquí hay gente que también puede aportar mucho, entonces toda esa gente que ha pensado la educación, la pedagogía, la ciencia, la política educativa, bienvenidos: las generaciones venideras merecen que hagamos un alto en el camino para que la educación sea la que soñamos, para construirla entre todos.

da. La relación con los padres de familia es una relación permanente del colegio, no es inmanente al trabajo de los maestros, pero siempre ha sido una relación asistemática; en este paro se habló mucho de las afectaciones que traía para los padres, ¿cómo están pensando ustedes, en esta lógica que ha formulado de compromiso, en una relación renovada con los padres y con los mismos jóvenes estudiantes?
LGI. De las cosas que a uno le costaba en las entrevistas era lo que pesan para nosotros los niños; afirmé, reiteradamente, que la relación no sólo es laboral, que también es de afectos, tan es así que los padres casi se disputan la paternidad con los maestros. Hay ejemplos, como: 'madre, no me discuta que eso me lo dijo la profe' –y si la profe lo dijo es verdad. Esto para decirle que el compromiso nuestro es de tal envergadura que terminamos modelando comportamientos paternos en la familia, que casi que los padres terminan aceptando orientaciones que los maestros vamos trazando a veces desde la escuela. Creo, por esto, que a esa relación con los padres no le hemos dado toda la importancia que amerita, por las expectativas que los padres tienen hacia nosotros.

Para ser consecuentes con esto, nos toca, desde la escuela sindical, desde el movimiento pedagógico, hacer un rediseño de cuál es nuestra relación con los padres de familia, porque en este paro fueron solidarios, soportaron los quince días de manera estoica; conozco gente que tenía dificultades, pero no levantaron la voz, fueron muy pocos y contados los que levantaron la voz, y los padres de familia, esa solidaridad que nos expresaron en el paro, es una muestra que aquí hay una identidad de los de abajo.

da. Hablemos del tema de la salud, me gustaría que lo haga extensivo a la salud de los niños y de los jóvenes, porque la institución se encuentra con las limitaciones, las enfermedades de edad, como sarampión etcétera y, además, está el tema de la salud de los maestros y lo que llaman riesgos profesionales.
LGI. El tema de salud es una problemática estructural del pueblo colombiano. Con la bendita Ley 100 esto se volvió la oportunidad para los mercaderes. Nuestro modelo está en manos de los mercaderes, por más que peleemos y luchemos, habrá avances, pero los mercaderes piensan como tales, para ellos es un negocio, para nosotros es un derecho.

Conscientes de esto, nosotros pedimos que el gobierno sea garante, como contratante del servicio, que se cumpla lo que está en el papel, pero como eso que hemos dicho no se cumple, hoy le pedimos que los órganos de control (Procuraduría, Contraloría, la Superintendencia de Salud), creen un órgano de vigilancia permanente –el Defensor del Pueblo, como garante de este acuerdo, tiene que estar allí–, entonces se colocó una figura nueva: el Defensor de la Salud de los Maestros.

Hablamos de los maestros y sus familias. Pero nuestro escenario no es la familia, nuestro mayor escenario es la escuela y en ella nuestros niños son víctimas también de este modelo mercantilizado. Cuando inicié mi vida laboral lo hice en un colegio nacional y allí había médico, enfermera y odontólogo –un logro que se tuvo en los colegios nacionales y que no se extendió para todo el país– y se acabó esta figura de los profesionales de la salud dentro del colegio. Bueno, creo que la escuela hoy tiene unos requerimientos: debe tener el médico, y donde hay preescolar debe tener el pediatra, pero también debe tener el psicólogo, también debe tener el psiquiatra –para poder atender los traumas sociales que viven hoy los jóvenes–, este equipo de profesionales hoy es una necesidad para la escuela; no solo el maestro, no solo el psicopedagogo, necesitamos el trabajador social, el sociólogo, el médico, el odontólogo, la enfermera, porque forman parte de la calidad de los ambientes escolares, y los colegios de élite sí tienen todo esto. El problema es que como aquí hay una educación para pobres, que pobremente es atendida...

Nuestra salud padece los males de la mercantilización, es de verdad el karma más complejo que tiene Fecode, por todos lados revienta. Los dirigentes nacionales, por ejemplo, tenemos la dificultad que cuando nos da alguna cosa en cualquier lado del país, no aparecemos en el sistema, no aparece la cédula, bueno, como es de Fecode lo atienden a uno para que no moleste, pero realmente no debe ser por eso, es que los profesores nos merecemos que donde estemos nos atiendan, porque el modelo está contratado para que nos atiendan en cualquier lugar del país, pero esa no es la realidad.

Con el paro se ordenó a los contratantes que crearan figuras –que ellos llaman "dientes de la contratación"–, para que el que no cumpla de lado y lado lo sancionen, porque el sanduche somos nosotros, en la mitad estamos los maestros, entonces no cumple el prestador, no cumple la previsora, y las víctimas somos los maestros y su familia.

Pero además, más allá del maestro y su familia, me parece interesante que los maestros también pensemos en cómo extender en la educación el derecho a la salud de nuestros niños, porque yo puedo estar sano, pero si hay una epidemia de gripa, de malas por estar dentro de los muchachos, y esos son los ambientes saludables que debe garantizar la escuela.

da. Son muchos retos, se necesitan muchas manos e inteligencia para poderlos atender..
LGI. No hay duda. Les diría que este tema de la salud, de la educación, de la vivienda, del trabajo, de la dignificación del pueblo colombiano, amerita que todos los actores sociales empecemos a encontrarnos nuevamente, como en los setenta y, ojalá haciendo memoria de Camilo, hagamos lo que él pidió: el Frente Unido.

Publicado enEdición Nº 213
Jueves, 23 Abril 2015 15:34

El uso de esteroides es dañino

El uso de esteroides es dañino

Organizada con anterioridad, potenciada para el caso de Bogotá por los gobiernos nacional y distrital, y asumida como reto por un sector del movimiento social, la marcha del pasado 9 de abril en memoria de las víctimas y por la paz, importante por su significado, objetivos y concurrencia, dejó múltiples lecciones.

La atomización del movimiento social no está superada

Las expectativas y las comprensiones sobre la paz, expresadas en el curso de la marcha, permiten percibir que aún los actores sociales y políticos alternativos no logran explayar ni profundizar en el conjunto social un concepto fuerte y dominante sobre la paz, su razón de ser y su potencial.

Las visiones que caminaron durante la marcha valoran la paz desde lecturas de gremio, individuales, localistas, regionales, religiosas, escolares, políticas... Es decir, las valoraciones aún existentes en Colombia sobre la paz son tan diversas como lo es su intrincada sociedad.

Esto de por sí ya es complejo, pues evidencia la ausencia de un actor social y político con capacidad de liderazgo de la totalidad del país; pero lo es mucho más si tomamos en consideración que un sector no despreciable de esta marcha estuvo integrada por empleados públicos, del orden nacional y distrital, que entre la obligación de ocupar su sitio de trabajo o participar de la 'protesta', optaron por esta última. Es decir, también es evidente una comprensión de la paz como simple conveniencia personal, o de clase o sector social.

En estas circunstancias, podemos preguntar, ¿existirá algún actor político o social capaz de valorar que, con sus simples fuerzas e iniciativas, reúna la potencia suficiente para proyectar el necesario liderazgo nacional y romper de esta manera la atomización reinante en el país?

La identidad, temporal o de más largo plazo, entre el petrismo y el gobierno nacional no le sirve al movimiento social

No es secreto para nadie: el gobierno distrital (¿el progresismo?) y el santismo han encontrado y concretado, durante los últimos dos años, escenarios para acciones comunes. Tienen identidades a partir de conveniencias mutuas: la confrontación del uribismo, la dinamización del proceso de diálogo con las insurgencias, la planeación del presente y el futuro de Bogotá, la continuidad del alcalde al frente de sus funciones, la necesidad de no caldear por parte de éste el ambiente de la ciudad, etcétera.

Estas identidades de conveniencia permiten la implementación de acciones conjuntas, frente al Procurador, a Ciudad Salud –'apertura' del San Juan de Dios–, pero también ante algunos actores sociales y políticos. Son acciones que proyectan ante el conjunto social, en particular frente a los sectores sociales influidos, la imagen de un presidente Santos reformista, lo que implicaría que no hay que confrontarlo; o sea que hay que callar ante diversidad de injusticias y dejarlo hacer.
Nada más lesivo para los actores sociales –tanto porque Santos no es un reformista como porque una supuesta 'convivencia pacífica' desarma a esos mismos actores sociales ante la ofensiva que tiene en marcha el actual gobierno–, bien en el campo de la minería, bien con la tierra, bien con los salarios de diversidad de gremios, bien con la criminalización de liderazgos identificados en cada región. El Plan Nacional de Desarrollo (PND) es un reflejo fiel de los verdaderos intereses de la actual administración, que pretende completar los ajustes de la 'modernización', iniciados en los 90, y que en el campo de la salud, la educación y la política laboral buscan darle una nueva vuelta de tuerca a una normativa orientada tan solo a servirles a los grandes capitales, así como a favorecer una posición aún más gregaria del país en la actual división internacional del trabajo.

Las consecuencias de este proceder para los actores alternativos no son pocas. Como es perceptible, el acuerdo está potenciado por el interés de grupo –¿de individuo?–, lo que de por sí ya es despreciable, abriéndole espacio entre quienes se supone que luchan por una sociedad diferente de la acción política a espaldas de ellos mismos –acuerdos de cúpula–, lo cual termina por hacer de la política un ejercicio vertical, de personas 'indispensables', un proceder manzanillo que termina por prolongar todo lo que ya está mandado a recoger de la política de grupo o secta: que suplanta a quienes dice representar, que no obedece sino que manda, que precondiciona las formas de lucha –la electoral en este caso–, que somete y les reduce la fuerza a los sectores alternativos al postrarlos ante la élite tradicional.

Persiste la división entre ciudad y campo

Una constante del actual proceso de negociación entre las farc y el gobierno nacional es la exigua sintonía que el mismo logra en las grandes urbes. No es extraño: es el claro reflejo de la realidad de uno de los actores –la insurgencia–, con importante arraigo en diferentes regiones rurales del país pero con poca presencia, y con escasa legitimidad, en las más importantes urbes del país, donde sus simpatías están concentradas en sectores estudiantiles.

Esta realidad fue claramente perceptible en esta marcha, en que, para el caso de Bogotá, el grueso de la concurrencia estaba integrada, además de funcionarios del orden nacional y distrital, por activistas sociales provenientes de las regiones, muy diferentes de los de la capital del país. Otra parte de los participantes estaba constituido por 'clientelas' de cada una de las secretarías distritales, es decir, población beneficiaria de programas sociales activados, o sostenidos, por la actual administración de la ciudad. Llama la atención, incluso, la baja participación del estudiantado de las principales universidades públicas con sede en la ciudad: ¿debilidad organizativa o desavenencia con el proceso de paz?

Mientras un sector del activismo realiza un inmenso esfuerzo por liderar una propuesta política, con la ciudad dispuesta para su desplazamiento, el grueso de su población ni se conmovió por la convocatoria ni sintió la marcha, pues la misma terminó enrutada por un sector de poco impacto mediático, para finalizar en una fiesta.

No parece desencaminada, entonces, la afirmación de que existen dos países: uno que ha estado en guerra por cincuenta años y otro que la 'vive' a través de los informes que bombardean los medios de comunicación. Quizás esto explique la actitud de los medios en considerar –pese a las cifras de concentración del ingreso, del porcentaje de personas en la pobreza y de las muertes violentas– que son los países vecinos los que viven graves problemáticas económicas y sociales.

Sectores sociales fortalecidos por esteroides

Uno de los principios rectores de una política moderna que propugne por la superación del capitalismo descansa en la autonomía y, de su mano, la autogestión de los actores alternativos, para construir mecanismos de financiación propios, darle paso a otra economía posible como vía para financiar el liderazgo social y político por una nueva sociedad, formar a los activistas en un necesario recato en el gasto –producto de la escases de recursos–, pero también como reflejo o expresión de su necesario ahorro, y de un rechazo al más burdo consumismo, ese del "úselo y tírelo". Todo esto estuvo ausente en la marcha aquí considerada. Un actor social que llega a las oficinas públicas regalando camisetas, viseras, banderas y otros objetos de 'identidad', tratando de captar incautos, no deja una buena sensación entre quienes se sienten asaltados en su buena fe por la convicción del activista, que sin mediar palabra alguna pretende ganar simpatía por la abundancia, por el número o cantidad o por el objeto de consumo. Son activistas potenciados con esteroides, que, como el atleta de moda, llaman la atención, obtienen triunfos, captan medios, pero todo ello durante el escaso tiempo de vida 'útil' que les brindan las energías inyectadas; una vez que dejan de usarlos, caen en la sombra, agotados; asimismo en política, una vez que las instituciones no les facilitan todos los recursos, llegará el reflujo.

Decía en su época algún líder mundial: "Menos pero mejores tropas, y una administración más simple". Es decir, la cantidad, aunque es importante, no hace el detalle, debiendo dedicarse más tiempo a la calidad, la que en nuestra sociedad pasa necesariamente por realizar una labor cotidiana más estricta en las grandes urbes, discutiendo con los vecinos, y en las distintas organizaciones de trabajadores o de otro orden, los postulados de lo que debiera ser una política de nuevo tipo y un país por (re)construir.

Acción con autonomía y para romper. Un debate que debe darle paso a una estructura horizontal en que el mandar obedeciendo sea la norma y la verticalidad quede como recuerdo del pasado, pero en que además la ética neutralice la corrupción, la representación quiebre la suplantación, la norma sea proponer y no imponer, se luche por unir y no por dividir, el bajar sea más importante que el subir, en fin, en que el país prime sobre el colectivo o el interés particular, y la referencia de organización social no pase necesariamente por el Estado-Nación y sus mecanismos de funcionamiento, control y opresión social, toda vez que los mismos entraron hace décadas en profundo cuestionamiento por la realidad hoy imperante.

Para no olvidar: el lenguaje de la política debe ser coherente con sus propósitos. En cada acto de protesta, en cada manifestación, los actores sociales y la política plasman ante el país su visión de la vida. De ahí que los movimientos deban rescatar su auténtico sentir y crear sus propias formas de expresión, que ciertamente no pasan por las concentraciones donde se acarrea gente, distrayéndola luego con espectáculos. Pan y circo no deben ser el referente de una auténtica expresión social.

Reto inmenso. Lecciones para avanzar, no para estancar. No de otra manera los efectos positivos de un posible acuerdo de paz le darán paso a un liderazgo de nuevo tipo, uno en que los negados de siempre tomen en sus manos el destino de sus vidas.

Publicado enEdición Nº 212

La ley de marco civil, aprobada en abril de este año, es una norma pionera en el mundo. Garantiza la privacidad en la web y establece la neutralidad, es decir que los proveedores no pueden manejar los contenidos. Fue producto de un largo debate promovido por la sociedad civil y resistido por las corporaciones mediáticas. Aquí, el coordinador de Intervozes, la organización que movilizó la discusión, explica cómo fue el proceso, las presiones, los logros y lo que falta.


"La Internet es un negocio, pero no sólo un negocio. Es un servicio fundamental como el agua, porque todo va a pasar por ahí. Hay que garantizar el acceso. Hay que invertir dinero público, porque el mercado no va a invertir en Amazonia, por ejemplo, porque no hay mercado, pero hay personas." Así habló Pedro Ekman, coordinador de Intervozes de Brasil, una de las organizaciones que impulsó la sanción de la Ley de Marco Civil de Internet, en la jornada "Espionaje, Transparencia y Soberanía en Internet", organizada por el Programa Sur Global de la Universidad Nacional de San Martín, para analizar el impacto de Internet en materia de derechos civiles y los alcances geopolíticos de su manipulación por parte de los países centrales. En esta entrevista, Ekman habla claro y directo para echar un poco de luz sobre un tema que atraviesa a la sociedad toda y que pocos entienden.


–¿De dónde es, Pedro?


–Soy de San Pablo, Brasil. Soy arquitecto pero trabajo en comunicación. Empecé en escenarios de televisión y pasé a dirigir y escribir algunas cosas audiovisuales. Estuve discutiendo los temas de comunicación con el grupo Intervozes, que es un grupo amplio de activistas por el derecho a la comunicación, donde hay periodistas, abogados, actores, actrices.


–¿Qué es lo que lo llevó a acercarse a este grupo?


–Lo que pasó es que no había un espacio en Brasil para discutir la comunicación como un derecho, para formular políticas. No era una prioridad. Así creamos un espacio de participación política, hay personas de distintos partidos, personas sin partido. Lo que nos une es el tema, la lucha por el derecho a la comunicación. Ahí actuamos contra el gobierno, con el gobierno, no importa, lo que importa es que el tema se mueva hacia los derechos.


–¿Cuáles son los principales problemas del acceso a la comunicación o en relación a la libertad de expresión en Brasil?


–Históricamente, Brasil, como casi todos los países latinoamericanos, ha tratado el tema de la comunicación como un simple negocio comercial. Es lo que vemos en todos los sectores, la radiodifusión o Internet siempre fueron tratados en Sudamérica por los Estados o gobiernos como simples negocios comerciales. En Brasil, pocas familias controlan la radiodifusión, que es el principal vehículo de comunicación hoy en Brasil. Lo mismo pasa en Internet. El principal tema es la concentración de los medios: la comunicación comunitaria y la comunicación pública como una comunicación menor y la comunicación comercial como la natural y la única que se puede hacer. Entonces tenemos que cambiar las reglas para que la comunicación sea tratada como un derecho. Las empresas comerciales son legítimas, tienen que tener su espacio, pero no solamente ellas.


–¿Qué acceso a Internet hay en Brasil?


–Una investigación de CGI, un instituto de comunicación para Internet, dice que no más del 40 por ciento de hogares de Brasil están conectados a una Internet fija, que es la Internet que tiene más interactividad. La móvil todavía es de velocidad muy mala y no se puede hacer muchas cosas todavía en esos dispositivos. En el norte, esos números no llegan al 30 por ciento y a velocidades muy bajas. En las clases D y E, las más bajas, no más del siete por ciento de los domicilios están conectados. Entonces, aunque sea un medio más democrático, más diverso, no habla para todos ni todos lo pueden hacer. La televisión y la radio aún son los medios que llegan a todo el país y están manejando la pauta política y cultural del país.


–¿En la normativa hay algún tipo de límite para la concentración?


–Lo que pasa en Brasil es que estamos haciendo todo lo contrario de lo que pasa en Argentina. Por una coyuntura muy específica.
–No reformaron la ley de medios. ¿La ley vigente de qué año es?


–De antes de la dictadura brasileña. Hace 50 años que tenemos la misma ley. Es una ley que no ha reglamentado los principales artículos constitucionales que tenemos sobre comunicación social. Entonces no hay ningún dispositivo que regule la concentración de medios. Entonces hay un ambiente regulatorio para la radiodifusión muy frágil.


–¿Por qué empezaron por Internet?


–Por una coyuntura política internacional. Peleamos por una ley de medios hace mucho, pero como el poder de los radiodifusores es muy grande nunca logramos que un gobierno trabaje el tema con prioridad. Juntamente con la ley de medios trabajamos el "marco civil". El "marco civil" empieza en contra de un diputado de la derecha brasileña que hizo un proyecto de ley para criminalizar todo lo que los internautas hacían en la red y para naturalizar todo lo que las corporaciones querían hacer con la red. Entonces hubo un movimiento muy fuerte en contra de este proyecto de ley y logramos sacarlo de la agenda. Lo llamamos el AI5 digital, AI5 es el Acto Institucional Nº 5 de la dictadura brasileña, que sacó todos los derechos. Lo llamamos así porque casi lo mismo que la dictadura hizo con los derechos humanos lo estaban haciendo en Internet con este proyecto. Luego que logramos sacarlo de la agenda política pensamos: necesitamos urgente de una ley que garantice los derechos en la red, porque si no, va a haber otros proyectos para criminalizar a las personas. Así empezamos. El Ministerio de Justicia construyó una plataforma digital colocando los proyectos. Esta plataforma era colaborativa y miles de colaboraciones de organizaciones de la sociedad civil hicieron un proyecto en conjunto con el gobierno, pero principalmente de la sociedad civil.


–¿Desde cuándo trabajaron en ese proyecto?


–Desde 2009. Es un proyecto de consenso entre la sociedad civil, los empresarios de contenidos de Internet y algunas cosas con los empresarios de conexión. Entonces, este proyecto no era el programa máximo que nosotros queríamos para Internet, era un programa consensuado, pero era muy bueno. Pero, como con la ley de medios, no había coyuntura política para aprobarlo. Las telefónicas estaban muy fuertes para que no pasase nada por este tema. También les interesaba a ellos un ambiente sin regulación para Internet, porque, así lo regulaban ellos como querían según sus reglas de mercado y sus intereses privados.


–Hasta que Dilma da el OK.


–Lo que pasó es que (Edward) Snowden dijo que Estados Unidos estaba vigilando a todo el mundo, incluso a la presidenta Dilma. Esto obligó al gobierno a contestar. Ella fue a las Naciones Unidas, dijo que teníamos que cambiar la forma de gobernar Internet, tenía el marco civil en las manos y respondió a Brasil y al mundo cómo teníamos que cambiar.


–¿No hay nada parecido en otros países?


–No hay una ley con tantas cosas. En Europa hay una ley de neutralidad de red, en Chile también. Pero privacidad, libertad de expresión y tantas cosas, sólo esta. Este es para mí un proyecto imposible de ser aprobado en Brasil sin una coyuntura como ésta. Nunca hubiéramos logrado que el Congreso brasileño lo aprobara.

–¿Cómo fue el día que se aprobó?

–No fue un día, fueron meses. Fue una pelea muy fuerte. Se colocaba y se sacaba, se colocaba y se sacaba porque la presión era muy fuerte. Qué hizo el gobierno: puso la urgencia constitucional. Un dispositivo que cuando entra un proyecto en urgencia hay un plazo máximo para que se apruebe o no, pero que se vote, y si no lo hacen en esta fecha se traba la pauta del Congreso, no se puede votar nada más hasta que se vote eso. Incluso con ese dispositivo estuvo trabado por siete meses. No se votaba nada en Brasil porque no caminaba el proyecto de marco civil. Y no caminaba porque no había consensos, uno quería una cosa, otro, otra; todos juegos políticos. Las telefónicas presionaban muchísimo. Hubo un cisma en la bancada del gobierno. La mitad dijo que no iban a aprobar y ahí se reorganizó la fuerza del gobierno. Se hizo una presión social en Internet, en las calles, para que el pueblo entendiese que ese no era un proyecto del gobierno brasileño en contra de las corporaciones o de un partido para controlar la Internet, sino que era un proyecto de la sociedad para que nos defendamos del gobierno y de las corporaciones. Porque hay dispositivos incluso que protegen nuestros derechos de un autoritarismo de gobierno. Así logramos un consenso, fue aprobado casi por unanimidad, solamente un partido votó en contra.


–O sea que ese día no fue una larga sesión.


–No. Pero hubo meses de sesiones porque no caminaba. Y se aprobó en el Senado el día que empezó la Cumbre Mundial en Brasil (NetMundial). Fue un acontecimiento tremendo.


–¿Cuáles son los principales logros que trae esta ley marco?


–La neutralidad de red es lo que llamamos el alma, para que la Internet sea como es hoy, que no haga un "aparte social", y que la concentración de los medios que hay hoy en la radiodifusión no suceda en Internet. Qué dice la neutralidad. Que quien hace el control sobre la infraestructura de la red tiene que ser neutro en relación con los contenidos que trafican.


–Por ejemplo, las telefónicas.


–Sí. Las telefónicas que proveen Internet no pueden manejar los contenidos. Tienen que ofertar velocidad y volumen. No pueden decir este contenido lo voy a cobrar, este contenido no. O este contenido lo voy a pasar más rápido y este no. No se pueden monitorear, ni filtrar los contenidos de la red, porque la tecnología permite que se haga eso. Porque qué tenemos aquí, la telefónica hace un acuerdo con Facebook, del cual yo no voy a participar, y me va a ofertar Facebook gratuito en mi conexión. Entonces por un acuerdo comercial, Facebook termina siendo la Internet para millones de personas. Y si otra red social como Diáspora o cualquier otra no tiene la capacidad comercial de negociar como tiene Facebook nunca va a lograr hacer una red para muchas personas. El artículo 9 del marco civil impide claramente esto. Aún se tiene que reglamentar este artículo. Aún sigue la pelea. Entonces la neutralidad de la red sirve para que mis contenidos sean igual que los de cualquier otro, para enviar y para recibir. Los operadores tienen que ser neutros en relación con los contenidos. Venden la velocidad pero no tocan los contenidos.


–¿Y la privacidad?


–No logramos todo con la privacidad. Pero el artículo 7 garantiza la privacidad como no había estado nunca garantizada para Internet. Ahí dice que el flujo privado es inviolable. Que la comunicación almacenada necesita orden judicial para ser monitoreada. No se puede, como con los teléfonos, escuchar lo que estamos hablando sin que un juez lo pida. Esto no resuelve totalmente. Aun hay que practicar esto y ver cómo se va a dar. Pero ahora estamos jugando el juego, antes ni siquiera lo podíamos jugar. Por ejemplo, la cooperación entre corporaciones de contenido como Facebook o Google antes de la ley ni siquiera era ilegal. ¿Ahora se va a parar con esto? No. Pero ahora es ilegal, entonces hay mecanismos para controlar. Se puede manejar datos pero no pasar a terceros para cualquier otro fin. Estos son mecanismos de defensa de la privacidad muy fuertes.


–Acá una ex modelo inició un juicio porque aparecía su nombre en un buscador asociada a páginas de pornografía y pide que se elimine esa información. ¿Cómo sería para esta ley?


–Los principales ataques a la libertad de expresión en Internet es que se sacan contenidos sin chances de defensa. Por ejemplo, en Brasil está la Marcha de las Putas, que defiende los derechos de las mujeres –el nombre es un sarcasmo–, entonces en Facebook sacaban todas sus fotos y cancelaban todos los perfiles porque (sus reglas dicen que) no se puede hacer nudismo. Pero fotos artísticas de desnudos no sacaban. Había una censura política.


–También hay denuncias en relación con mujeres amamantando...


–Sí, es lo mismo. Eso no se puede, pero una foto artística de una modelo desnuda se puede. Entonces quién es el juez, ¿Facebook? ¿O quién? Otra cosa, a un gobernador no le gusta lo que un blog está diciendo sobre él y le pide al proveedor de contenidos que lo saque, porque si no va a procesar al proveedor y no a la persona que lo está escribiendo. Esta es una censura muy practicada en toda la red. Entonces lo que la ley hace es decir que los proveedores de contenidos no son responsables por contenidos de terceros. Eso es un detalle muy importante, porque ahí, si Facebook saca las fotos de las protestas o un buscador va a sacar un blog de su estructura, tendrá que explicar por qué lo está haciendo, porque si no es responsable por los contenidos no hay amenaza para ellos sobre estos contenidos. Solamente lo puede sacar con una orden judicial. Que se discuta en la Justicia por qué lo sacaban en forma automática. El único contenido que permitimos sacar sin orden judicial es el contenido de desnudez y sexo sin autorización de la propia persona. Tiene que ser la propia persona o su responsable legal en caso de un niño, el que comunique a un proveedor que saque todas las imágenes o videos de contenido propio. Entonces, por ejemplo, una entidad religiosa no lo puede hacer diciendo que está contra su moral. Sólo la persona.


–Entonces en el caso de la modelo argentina...


–Sólo con la comunicación a Google o al que fuera deberían sacarlo si ella no autorizó las fotos. El marco civil no puede controlar si la foto es una foto pública; no se pueden eliminar ciertas búsquedas públicas.


–¿Qué es lo que no lograron hacer con la ley de marco civil?


–Hay algo que principalmente la televisión Globo no permitió, que en los contenidos protegidos por derechos autorales no se aplica esta regla. Se los puede sacar sin orden judicial, sólo con simple notificación. Entonces, aún sigue una censura travestida de derechos autorales, que no necesariamente está protegiendo derechos patrimoniales. Lo que acordamos fue discutir esto en la ley de derechos autorales. Lo sacamos de la ley de marco civil porque con Globo y las telefónicas juntas contra la ley no la íbamos a aprobar nunca.
–O sea que ahora hay que trabajar en esa otra ley...


–Sí, todavía lo estamos estudiando. Pero qué pasa con los derechos autorales: aún sigue la censura. Por ejemplo, Globo saca los videos que están criticando a Globo, alegando que eso está protegido por derechos autorales. Y eso no tiene nada que ver, porque la misma ley hoy de derechos autorales permite que usemos pequeños trechos para hacer crítica, sátira. El problema es que nuestra ley actual no habla sobre Internet. Así siguen sacando contenidos con argumentos patrimoniales, pero en realidad están censurando el debate. Otro problema es el artículo 15. Las policías brasileñas hicieron una fuerte presión. En el proyecto original, en la guarda de datos de aplicación, las empresas de Internet podían decidir si querían hacerla o no. En realidad, lo que queríamos era que no se pudiera guardar, pero era imposible que Google o Facebook o cualquier otra, cuyo negocio está en la guarda de datos, siguiesen en Internet si lo prohibíamos, íbamos a hacer que en Brasil no hubiera Google y Facebook y eso no le iba a gustar a nadie.


–Iba a ser contraproducente.

–Entonces decidimos que cada empresa decidiera. Pero la policía obligó a guardar a todas las empresas por seis meses con fines de investigación criminal. Todo. Si alguien subió una foto, si compró un remedio por Internet o un libro, el correo, si vio una noticia, todos esos movimientos esas empresas tenían que guardarlos por seis meses. Para verlos, tiene que ser requerido por la Justicia. Entonces lo que decimos es que hay dos principios constitucionales que están violados con este artículo. Uno, es la presunción de inocencia. Estamos considerando culpables a todos, entonces se está guardando la información de toda la sociedad por si alguien es sospechoso. Y es una medida que viola el principio de proporcionalidad, es muy desproporcional. Para que alguien no cometa un crimen vamos a vigilar a todos. Eso es un problema. "Ah –dicen–, pero sólo es con orden judicial." Sí, pero cómo la empresa va a garantizar que esos datos no se van por ahí.


–Y es difícil probar también que han vendido esos datos o les han dado otro uso.


–Y si van a guardar, van a tener que invertir para guardar. Entonces, por ejemplo, una librería que vende libros por Internet, que no iba a guardar nada, ahora tiene que guardar. Y si va a guardar, va a comercializar porque tiene que invertir. "Ah, pero no puede usar los datos para otros." Sí, pero puede analizar la estadística y usar ese análisis como un dato. Los metadatos. Se hace una estadística de todo lo que sucede y sabe direccionar publicidad. Entonces, empuja a todas las empresas a un comercio de metadatos.


–¿En la reglamentación pueden modificar esto?


–Sí, vamos a intentar que sean sólo algunas empresas, no todas las que pueden guardan. Nuestra propuesta es que las que ya guardan las sometan a este artículo, pero las que no guardan no. También podemos trabajar en otra ley, que es la de protección de datos personales. En esta ley podríamos revocar este artículo 15.


–La ley de marco civil le devuelve al Estado un rol importante en relación con la regulación de las comunicaciones..

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–Más que al Estado a la sociedad misma. Es una ley de la sociedad y no una ley que está siendo manejada por los intereses políticos de un partido o de un gobierno.


–¿Pero quién es la autoridad de aplicación de la ley?


–Tenemos la Anatel, que es una agencia del Estado, que regula la infraestructura de telecomunicaciones, y tenemos el CGI, el Consejo General de Internet brasileño, compuesto por gobierno, sociedad empresarial y de consumidores, que hace muchas cosas acerca de los dominios punto br. Algunos artículos dicen que Anatel y CGI tienen que ser escuchados por el gobierno para hacer la reglamentación. Pero aún no hay una agencia específica como la Afsca aquí, no se creó nada para monitorear esto. Entonces Anatel sigue ejerciendo la aplicación de lo que pasa en infraestructura pero no en la camada lógica (el nivel de los contenidos) y CGI trata de la camada lógica. Ahora el marco civil lo nombra por primera vez en una ley. Esa es otra victoria.


–En Argentina hay un movimiento en relación con cuestionar contenidos discriminatorios por razones de género, etnia, orientación sexual. ¿La ley de marco civil dice algo en relación con este tipo de contenidos?


–Sí, habla también con los mismos principios. Pero es un marco civil, no trata temas penales. Por ejemplo, el racismo es un crimen en Brasil. Entonces por el marco penal no se puede ser racista en Internet. Entonces el marco civil no necesita tratarlo.
–¿Pero por ejemplo un contenido sexista, que es simbólico?


–No hay ningún dispositivo en la ley que diga esto no se puede, se saca. Porque ahí fragilizamos la ley: quién va a decidir sobre eso.
–¿Qué habría que hacer entonces?


–Sí nombramos como principio que hay que respetar los derechos humanos, pero no hay un mecanismo específico que lo saque o lo resuelva. Entonces hay que poner esto en la Justicia. Hay que tener jueces especiales para tratar el tema, un fuero especial para que no quede junto con todos los temas porque hay que ser más rápido para tratarlo. Eso la ley lo nombra, no lo instituye, pero dice que se haga este fuero porque es importante para normatizar y agilizar las cosas.


–Hay que apelar a otros mecanismos también, como campañas...


–Sí. Y el marco civil es una ley de principios. Es una ley general, que dibuja camino. Es un buen comienzo, no terminamos nada. Y tenemos un camino largo.


–¿Van a aprovechar el Mundial de Fútbol para mostrar esta legislación al mundo?


–No. Eso pasó con el NetMundial, todo el mundo vio que es posible aprobar una ley así. Y se indicó que se haga un marco civil mundial. Porque las cosas no están en un país u otro, están en todo el mundo. El mundial es un problema, incluso para la privacidad, porque todas las empresas de espionaje están viendo a Brasil para monitorear las redes por las protestas, por todo lo que va a pasar, porque la FIFA impone cosas tremendas que hay que garantizar en nombre de sus patrocinadores.


–¿Qué le sirvió de la arquitectura para pensar la comunicación?


–Lo que me sirve es pensar las cosas visualmente. La comunicación no es sólo la radio o la TV, la ciudad es un tremendo canal de comunicación. También estoy dibujando mi casa, que voy a construir. Me gusta muchísimo. Pero sin la comunicación democrática todos los otros temas quedan paralizados. No vamos a tener una educación pública, salud, la reforma agraria no se va a dar sin que el debate se pueda hacer en forma democrática. Entonces elegí ese como el tema de todas las peleas. Tenemos que democratizar la comunicación para que la democracia misma se concrete.

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Antes de las 9 de ayer los ex presidentes de Chile Patricio Aylwin (1990-1994), Eduardo Frei (1994-2000), Ricardo Lagos (2000-2006) y Sebastián Piñera (2010-2014) ya estaban acomodados en el interior del palacio presidencial de La Moneda. Habían sido invitados por la actual jefa de Estado, Michelle Bachelet, quien los recibió junto al canciller Heraldo Muñoz y Felipe Bulnes, el agente chileno designado para el juicio que el país mantiene con Bolivia en La Haya. La idea era analizar con los ex mandatarios la demanda impulsada por el gobierno de Evo Morales y cuya memoria fue presentada hace unas semanas.

 

La cita se extendió por casi dos horas. La primera en hablar fue la propia Bachelet, quien señaló el aporte de sus antecesores para enfrentar un nuevo litigio que planea sobre el gobierno chileno. "Hemos recogido sus opiniones que nos van a ayudar en los pasos a seguir. La experiencia de los ex presidentes es realmente una experiencia que nos parece muy valiosa a considerar... Quiero transmitir la total confianza que Chile tiene en nuestra posición y asegurar que vamos a ejercer vigorosamente todos los derechos que tenemos para asegurar los derechos de nuestro país", sostuvo la doctora socialista.


"Sin duda hoy ha quedado clara la intangibilidad del Tratado de 1904", agregó la presidenta, haciendo alusión al Tratado de Paz y Amistad firmado ese año por ambos países y donde quedó reconocido el "dominio absoluto y perpetuo de Chile" de los territorios ocupados en la Guerra del Pacífico y que, entre otras cosas, dejó sin mar a Bolivia. Más categórico fue Lagos, quien sostuvo que "lo más probable es que haya una decisión de impugnar la competencia de la Corte" de La Haya. "La razón, el derecho está de nuestra parte y también los esfuerzos que hemos hecho a lo largo de nuestra historia para que Bolivia pueda tener un resultado favorable. Pero esa buena voluntad no puede dar origen a un derecho como están pretendiendo los amigos bolivianos", sostuvo.


El ex presidente incluso apeló a la historia para reafirmar sus dichos: "Hay que entender que el tratado de 1904 se hizo a petición de Bolivia. Ese tratado no fue impuesto y eso hay que hacerlo ver en la comunidad internacional. Cuando Bolivia nació a la vida independiente eran más de dos millones de kilómetros cuadrados de territorio, hoy tiene la mitad. Sólo el 10 por ciento de lo que ha perdido Bolivia está en poder de Chile. El otro 90 por ciento es parte de Brasil, Perú, Paraguay y Argentina hoy. En consecuencia, colocar el enfoque exclusivamente en Chile no me parece", sentenció el abogado y economista socialista.


Por su parte, el democratacristiano Frei puso el acento en la unidad y la colaboración que es fundamental para llevar adelante este proceso. Acto seguido resaltó la unanimidad por parte de los ex mandatarios frente a la idea de invocar la incompetencia de la Corte de La Haya. "Creo que la presidenta ha sido muy clara. El concepto de unidad y colaboración es fundamental, es así como tenemos que actuar. Todos estamos conscientes de que éste es un tema central para Chile. El momento, la fórmula y el espacio en el cual el gobierno va a tomar la decisión es una responsabilidad que le corresponde a la presidenta", dijo.


Junto a ello, Frei consideró improcedentes las declaraciones del presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien en su reciente visita a Chile respaldó la aspiración marítima boliviana. "La postura del presidente de Ecuador me parece que no corresponde frente a un tema que es una disputa que ha presentado Bolivia en La Haya y, por lo tanto, tampoco es un tema regional", puntualizó. El último en hablar fue el derechista Piñera. "En materias internacionales la unidad y la colaboración entre todos los chilenos es fundamental y en esta reunión todos le hemos mostrado nuestra voluntad de colaborar con el gobierno", dijo. Agregó que "estoy convencido de que la demanda boliviana no tiene fundamentos ni jurídicos ni de hechos, y por eso pienso que la Corte no tiene competencia jurídica para este caso". Según el análisis del diario La Tercera, entre las distintas alternativas que tiene Bachelet para enfrentar este litigio, está la de impugnar la competencia del Tribunal Internacional, argumentando que éste no tendría las facultades para revisar tratados anteriores al Pacto de Bogotá de 1948 (pacto que le da jurisdicción a la Corte). En este escenario, el Tratado de Paz de 1904 podría no ser considerado por la entidad. Esta opción se podría concretar antes del 15 de julio. De igual manera, la impugnación a la Corte se puede realizar también a través de la contramemoria chilena, la que debe ser presentada antes de mediados de febrero del 2014.


Finalmente, el canciller Heraldo Muñoz reafirmó que Chile defenderá el Tratado de 1904 y queda aún por escuchar a los jefes de partido y al Congreso. "Una vez que eso esté concluido, le daremos recomendaciones a la presidenta y ella decidirá el camino... Lo que está muy claro para nosotros es que Bolivia tiene hoy por tratados de salida no soberana al mar, tienen el más amplio y libre tránsito por nuestros puertos, tiene facilidades y beneficios que no tiene ningún país mediterráneo del mundo y, por lo tanto, no tenemos nada que explicar al respecto, y acá lo que corresponde es respetar los tratados válidos y vigentes."

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Nicolás Maduro y los fallos económicos del chavismo

Desde finales de enero de 2014, tomaron cuerpo marchas y concentraciones en Venezuela, en una disputa por el poder por parte de un sector de la oposición. Su saldo, hasta marzo, es por lo menos veinte muertos y más de 300 heridos. Tras la voluntad de sus participantes de acabar con el chavismo, los acontecimientos develan las dificultades económicas del gobierno, que han crecido desde el segundo semestre de 2012.

 

Venezuela vive la agudización de sus contradicciones sociales desde el fallecimiento de Hugo Chávez, Presidente de su país por 14 años. Aunque quien lo sucedió triunfó dos veces en las urnas –la elección presidencial en abril de 2013 y la consulta territorial en diciembre pasado–, aún no logra el consenso necesario para dirigir su país.

 

A Nicolás Maduro le falta carisma. Su estilo, copia del estilo popularizado por su antecesor, no le queda bien al nuevo mandatario, realidad que aprovechan los anti-chavistas, para explotar las dificultades económicas que conoce la República Bolivariana. Paralelo a los reclamos del fortalecimiento de la seguridad, la llamada oposición también reivindica el fin de los desabastecimientos en los productos básicos, así como el control a la desproporcionada inflación.

 

La presión no da respiro. Algunos éxitos económicos heredados y prolongados por Maduro, no impidieron a los contestatarios tomar la calle. Concretamente, el nuevo jefe del Estado logró triunfos en temas tan sensibles como la pobreza, y también el desempleo. En este último aspecto el INE –Instituto Nacional de la Estadística venezolano– registra una tasa de 5,6 por ciento para diciembre último, sin duda, uno de los datos más halagüeños de la etapa chavista. No debe olvidarse que para finales de 1998, cuando el candidato Chávez ganó las elecciones para la presidencia, el país registraba un 11 por ciento en la tasa de desempleo. La misma fuente reconoce igualmente, una disminución de la pobreza a lo largo del año 2013, con una cifra de 19,6 por ciento, frente al 21,6 del año inmediatamente anterior. Además, en el mismo período, la tasa pasó de 6,3 a 5,5 por ciento en lo que concierne a la pobreza extrema.

 

Inflación persistente

 

Entre los defectos más críticos del modelo de desarrollo económico del chavismo, el que más resalta es la impresionante inflación desatada durante los dos últimos años, pero con un crecimiento desmesurado en el 2013.

 

Sin antecedentes desde el nacimiento del régimen bolivariano, alcanzó la peligrosa tasa de 56 por ciento, constituyéndose en objeto de numerosos análisis. Por ejemplo, Gregory Wilpert, fundador del portal Venezuelanalysis, explica la inflación por la diferencia entre la debilidad de la oferta, con respecto a la amplitud de la demanda interna. En otras palabras, los programas sociales del gobierno –misiones–, provocaron esa alza explosiva con el aumento significativo de la capacidad adquisitiva de la gente, que sobrepasa la escasa producción nacional. Por otra parte, el sociólogo Marx Weisbrot, del Center for Economic and Policy Research en Washington, estima como raíz del tormento económico la compra de dólares en el mercado negro por los importadores. Prácticas que crecieron según él, luego de la restricción del acceso a los dólares decretada por el gobierno en octubre de 2012, restricción incrementada en febrero de 2013.

 

No obstante, más que examinar un ciclo económico de forma aislada, es prudente establecer una comparación con la salud económica de los regímenes anteriores. Si bien es cierto que en la actualidad ningún país conoce una tasa de inflación como la registrada por Venezuela, hay que subrayar que ésta no es un problema surgido con el chavismo. Si observamos, durante la década anterior al nacimiento de la República Bolivariana –es decir los años 90–, la inflación no bajó del 40 por ciento, según el Banco Central, para alcanzar el 80 en 1989, y llegar a la escandalosa cifra de 100 por ciento en 1996. Aunque la inflación conservó una tasa inquietante a lo largo del mandato del comandante, el régimen bolivariano triunfó en disminuirla de manera significativa, a tal punto que hasta el año 2012, no sobrepasó el 30 por ciento.

 

Variaciones en los tipos de cambio

 

Ante la espinosa crisis que conoce Venezuela, su gobierno realizó a principios del año 2014 algunas reformas económicas, medidas tendientes a lograr una mejora en la regulación del tipo de cambio, para reducir la inflación y controlar la fuga de los capitales.

 

En particular esta huida es otra de las grandes dificultades de la economía bolivariana. Aunque las divisas pasaron de 13,7 a 32, 2 mil millones de dólares entre 1997 y 2008, en los últimos años no paran de reducirse. Mientras unos observadores culpan de esta situación a la incompetencia del gobierno venezolano, otros denuncian las malversaciones realizadas por los especuladores. Cualquiera sea la explicación la evidencia es contundente: la fuga de capitales parece inevitable en los regímenes que inician reformas socialistas, en un contexto geopolítico en el cual prevalece el neoliberalismo.

 

Ese fenómeno tiene fuerza creciente desde el 2002, cuando fracasó el golpe de Estado contra el presidente Chávez; es decir en la víspera de la instauración de los tipos de cambio, en 2003. Para el economista Manuel Sutherland, 150 mil millones de dólares salieron del país a lo largo de la época del control de cambios. Las reservas del Banco Central de Venezuela alcanzaron solamente 20,4 mil millones de dólares al principio del año 2014. Además de ser muy reducidos, son 9 mil millones menos del monto del año pasado. Como consecuencia, en septiembre de 2013, el país tuvo que comprar parte de sus importaciones con Letras del Tesoro.

 

Esta realidad no pasa inadvertida. El gobierno que lidera Maduro realiza transformaciones en la regulación de los tipos de cambio, es así como el 15 de enero fue anunciada la desaparición de Cavidi –Comisión de Administración de Divisas. Esta Comisión, órgano del Ministerio de la Planificación de las Finanzas, tuvo como tarea fundamental la regulación de la política cambiaria del país. Su desaparición fortalecerá la SICAD –Sistema Complementario de Administración de Divisas.

 

Éste ente ya reemplazó el año pasado al SITME, como órgano complementario de la CAVIDI. Su principal diferencia con el SITME es que propone una tasa de cambio implícita, y no fija, determinada por subastas convocadas por el Banco Central. Además, autoriza que por un dólar no se cancele 5,3 bolivarianos –como sucedía hasta ese momento– sino aproximadamente 11,5.

 

Las medidas eran urgentes, y con ellas el Gobierno triunfó al eludir una devaluación oficial del Bolívar, tal y como había autorizado en febrero de 2013, con una tasa de 32 por ciento. Pero las nuevas medidas propiciaron, de hecho, una depreciación. En efecto, numerosos cambios tendrán lugar a través de un organismo que determina una tasa más elevada y no fija. Aunque con esto el Gobierno piensa regular la inflación, la medida perjudica a quienes perciben bajos ingresos, pues son estos quienes padecen considerables dificultades para conseguir divisas extranjeras, y también para comprar productos importados.

 

Las medidas tomadas incluyen otros órganos. La Ley de Ilícitos cambiarios del 19 de febrero instituye un nuevo órgano, SICAD II, cuyo objetivo es simplificar las transacciones. Se destaca, particularmente, una tasa aún más fluctuante –no tiene tarifa determinada–, que sigue entonces las variaciones del mercado. Además, ese ente realizará conversiones diarias y no semanales. Esa mayor fluidez tiene como propósito restringir las actividades especulativas en el mercado negro, y del mismo modo bajar el valor del dólar no oficial que crece fuertemente.

 

La plaga del mercado negro

 

Las restricciones oficiales en la distribución de los dólares, son aprovechadas por quienes registran ingresos más elevados. En 2012, 20 por ciento de esas compras por CADIVI, o sea 5,8 mil millones de dólares, tuvieron como destino viajes fuera de Venezuela, el envío de divisas al exterior, o también al financiamiento de estudios en países extranjeros.

 

Además, la misma desigualdad en el acceso al mercado oficial de divisas favorece el desarrollo de actividades especulativas, en razón de la inmensa brecha existente entre los tipos de cambio –oficial y mercado negro. En vista de la sobrevaluación de la moneda, el mercado negro contabiliza actualmente un cambio 7 veces más elevado. O sea, alrededor de un dólar por 80 bolívares, mientras que el cambio oficial está cercano a los 12 dólares. Disparidad que permite vender en el mercado negro parte de los dólares adquiridos oficialmente. Mecanismo que entrega a las clases con bajos ingresos una moneda fiable, mientras que los especuladores se enriquecen.

 

Por otra parte, el Banco Central prevé, tan sólo para un año, la multiplicación por dos de los desabastecimientos, lo que también alimenta el mercado negro. Igual que en el caso de la inflación, las causas de ese problema son controvertidas. Algunos economistas lo explican por una insuficiencia en la asignación de dólares para las importaciones, y el cierre de empresas, cuyas actividades económicas son perjudicadas por los diversos tipos de cambio oficiales. Pero el gobierno culpa a las actividades de los especuladores y a la fuga de capitales, que serían más rentables que la inversión en la producción y distribución locales.

 

En todo caso, una cosa sí es segura: los privilegiados consiguen importantes ganancias, vendiendo con precios desmedidos en el mercado negro, mercancías adquiridas a precio legal. En respuesta, el Gobierno instauró la ley de precios justos que entró en vigencia el último 23 de enero, prohibiendo a los empresarios cobrar ganancias superiores al 30 por ciento. Como si fuera poco, los especuladores aprovechan la subvención de los alimentos logrando lucros descomunales al vender las mercaderías, vía contrabando, en países extranjeros. En consecuencia, por su extensa frontera, el mercado colombiano queda traducido en el receptor de muchas mercancías, destinadas originalmente a los consumidores venezolanos.

 

Sobre este particular, el gobernador del estado Barinas, Adán Chávez, especificó que en los últimos 8 meses confiscó 400 toneladas de alimentos, destinadas a la especulación y el contrabando.

 

¿República Bolivariana: revolución o progresismo?

 

Venezuela tiene otros problemas importantes en sus variables económicas, como el crecimiento de la deuda externa, que pasó de 21 mil millones de dólares en 2000 a 45,5 mil millones entre 2012/2013, según lo indican las cifras del Ministerio de la Planificación y Finanzas. Por otra parte, la deuda externa pública aumentó 94 por ciento entre 1999 y 2011.

 

Los múltiples obstáculos para establecer una economía estable están asociados a la estrategia mono-exportadora, que caracteriza no sólo la economía de los gobiernos chavistas sino la estrategia imperante en el país desde hace décadas. Pese a esto, es manifiesta una intensificación de esta tendencia durante los últimos años: la caída de las exportaciones no petroleras entre 2005 y 2011 ascendió al 55 por ciento. Si bien en ese último año el petróleo constituía 95 por ciento de las exportaciones venezolanas.

 

Aunque en la República Bolivariana la renta petrolera ocasiona el fortalecimiento de la demanda interna, a través de la financiación de los programas sociales, es observable una peligrosa perpetuación y consolidación de la dependencia de las importaciones, las mismas que aumentaron 347 por ciento entre 2003 y 2011. Así, actualmente el 70 por ciento de los productos consumidos en este país proceden de afuera. La producción de los alimentos básicos no es suficiente ni sólida para satisfacer la demanda nacional.

 

Además, como ocurrió en Argentina con el Currency board en la década del 90, hay una distorsión entre la economía interna y una sobrevaluación del tipo de cambio. Es decir, la inflación aprecia –en términos de valores nominales expresados en moneda nacional– el valor de las mercancías internas, mientras que el tipo de cambio para el comercio exterior se mantiene estable. Tenemos así una concurrencia desfavorable con los productos de los países extranjeros, en razón de que el aumento del precio de los productos de las industrias locales, les resta competitividad respecto de las mercancías importadas.

 

Si los partisanos del neoliberalismo critican al chavismo, el régimen posee también sus detractores en la izquierda. Reprochan al gobierno una discrepancia entre los ideales revolucionarios de los discursos, con el contenido de sus medidas económicas. En efecto, la Revolución Bolivariana tiene un aspecto fundamentalmente social. Con la desviación de los rendimientos de la renta petrolera, para financiar los programas sociales llamados misiones, efectuó un salto ante las desigualdades dominantes en el país. Pero son medidas que se parecen –en cierta medida– a los programas de transferencias condicionadas monetarias, aplicadas desde la década 2000 en numerosos países latinoamericanos, como el de Bolsa Familia en Brasil. Sobre todo, faltan al chavismo cambios económicos estructurales para constituir, de verdad, una revolución. Esto, a pesar de una ola de nacionalizaciones y de la expropiación de 3.6 millones de hectáreas de tierra, pese a lo cual todavía le queda al sector privado venezolano el 66 por ciento del PIB. O sea, para el 2009, la cuarta parte de las personas más ricas en este país, disfrutó de casi la mitad de los ingresos allí generados.

 

Por otra parte, según el informe de la OCDE "Estadísticas tributarias en América Latina 1990-2010", Venezuela tiene la presión tributaria más baja del continente, con una tasa de unos 11,4 por ciento del PIB en 2010. Es decir, una ausencia de reformas en ese sector, limita fuertemente una redistribución igualitaria de las riquezas. Máxime si se tiene en cuenta que Venezuela es el país que más redujo la imposición en las dos últimas décadas. Como lo señala el documento referido, lo importante del asunto tiene que ver con "la combinación de una mayor importancia relativa de los impuestos indirectos y el poco peso del impuesto sobre la renta de las personas físicas en la recaudación total".

 

Esa organización estimó que en 2010, el 48,3 de los ingresos tributarios eran impuestos generales sobre el consumo. En comparación, el promedio de los países latinoamericanos alcanzó tan sólo la cifra de 34,7 por ciento. Además, debe tenerse en cuenta que en América Latina para igual año, 17,2 por ciento de la tributación fueron contribuciones a la seguridad social, cifra que en Venezuela no sobrepasó el 4,8 por ciento.

 

En resumidas cuentas, 63,3 por ciento de los impuestos venezolanos eran indirectos. Al contrario, los ingresos tributarios directos alcanzaron el magro resultado de 31,7 por 83,7 en 1990.

 

De esta manera, persiste la brecha entre el discurso y los hechos, o entre la propaganda y las medidas efectivas para que la revolución golpee de manera efectiva a los más ricos. No hay duda, hay medidas progresivas que marchan en este país, pero de manera sustancial por la redistribución de la renta petrolera. El capital aún goza de inmunidad.

Publicado enEdición Nº200
"Hay que 'desdiabolizar' a Chávez para entender su obra"

En una de las conversaciones que Ignacio Ramonet mantuvo con Hugo Chávez, le preguntó cuánto tiempo duraba un discurso de un presidente francés. Ramonet responde que, en ocasiones extraordinarias como en una campaña electoral, podía durar hasta una hora. "Yo necesito al menos cuatro horas sólo para arrancar", respondió el Presidente venezolano. Del gusto por el monólogo sacaron más de 100 horas de conversación, a partir de las cuales Ramonet escribió Hugo Chávez. Mi primera vida, el libro que ahora publica en España la editorial Debate.

 

Chávez, el presidente que juró "trascender el capitalismo por la vía del socialismo y más allá, en democracia", se ha convertido en todo un símbolo de los procesos de cambio que están aconteciendo en América Latina. Pero Ramonet no le trata en su obra como dirigente de la Revolución Bolivariana que impulsó cuando llegó al Gobierno en 1998. En su lugar, prefiere explicar quién era Chávez antes de convertirse en un símbolo universalmente conocido, qué infancia tuvo, cómo se formó el líder que, después de fracasar en una rebelión militar, no paró de ganar elecciones hasta que murió el 5 de marzo de 2013.

 

En su libro ha retratado a Hugo Chávez en su primera vida, hasta que gana las elecciones de diciembre de 1998 y forma el primer gobierno. ¿Cuáles son las claves de su biografía que le permitieron llegar a ser presidente?

Chávez es un enigma, un líder muy excepcional. No hace falta ser politólogo para darse cuenta de que se sale de la norma de todos los líderes latinoamericanos. Desde Fidel Castro no ha habido un dirigente capaz de replantear la problemática latinoamericana como lo ha hecho Chávez. El objetivo del libro es ir a buscar las fuentes que explican esto, la explicación de la fábrica Chávez.

 

Cuatro rasgos de su niñez explican este fenómeno. En primer lugar, y como poca gente sabe, Chávez tuvo una infancia pobre. Fue un niño campesino y vendedor de dulces por las calles. Para él la pobreza es un estado al que no tiene miedo y que, a la vez, la entiende como una profunda injusticia en un país tan rico. La segunda clave es que él, desde niño, tiene el deseo de ser un artista, quiere ser pintor y poeta, es creativo. Tercero, es un buen alumno, un "empollón". Siempre fue el primero en la escuela primaria, en la secundaria y en la academia militar. Obviamente, es un niño que tiene un cociente intelectual fuera de la norma. La otra clave es su pasión por el deporte y la cultura del esfuerzo que aprende con él.

 

Hasta los 18 años no entra en contacto con la política, que la descubre en la Academia Militar. En realidad, lo que él conoce bien desde pequeño es la historia popular de Venezuela contada por su abuela, que tiene una importancia capital en su vida. Ante todo, ha sido siempre un autodidacta. Tiene formación académica y al mismo tiempo sabe hacer de todo con sus manos, debido a su pasado campesino y su carrera militar. Puede cultivar maíz y reparar un tanque. Cuando empieza a interesarse por la política su línea principal es el nacionalismo, la idea de que Venezuela ha sido un gran país, el libertador de América Latina. De ahí que él se apegue a la figura de Simón Bolívar. En cierta medida, Chávez se ve como el Bolívar del siglo XXI, el que va hacer la segunda liberación de América Latina.

 

Chávez rompe con las formas clásicas de la izquierda en América Latina.

Chávez no viene de la tradición de los partidos, surge precisamente cuando se hunden los partidos tradicionales. Su movimiento V República nace en torno a los movimientos sociales y populares. Es un militar que se somete a las elecciones y llega al Gobierno con un proyecto de regeneración política. Cuando gana las elecciones aún no se define como socialista y no lo hará hasta 2003 o 2004, después del golpe de Estado de la oligarquía. En un principio, se define como alguien que quiere poner a Venezuela de pie, que quiere un Estado más justo, una regeneración política. Aunque pasa a acuerdos con los partidos políticos de izquierda tradicionales, no viene de ellos, viene del movimiento social, como vinieron Evo Morales, Rafael Correa y Lula en cierta medida.

 

¿Cómo consigue levantar el entusiasmo y el reconocimiento de las clases populares venezolanas?

Se hace popular de la noche a la mañana. Pasa de ser absolutamente desconocido a ser totalmente popular en unos segundos. Esto ocurre cuando lidera la rebelión militar y sale a la televisión, hablando en directo. Hace una intervención para decirles a sus compañeros que siguen combatiendo que se rindan. En esa intervención, que todo el país está mirando, él dice dos cosas que impactaron a todos los venezolanos. La primera, es que él asume personalmente la responsabilidad de la rebelión. En ese tiempo, ningún político asumía la responsabilidad de sus desmanes, todos echaban las culpas a los demás. Así, aparece como un hombre honesto. El segundo elemento es el "por ahora" que pronuncia, que indica que tiene la intención de volver a intentarlo.

Cuando ya está en la cárcel surgen por todo el país pintadas en las paredes de "Viva Chávez". En el carnaval que llegó pocas semanas después, muchas familias visten a sus niños con el uniforme militar y la boina roja que le caracterizaban. Se hace popular por su aspecto, pues se parece a un venezolano, cosa que nunca le había ocurrido a ningún dirigente del país. Él es mezclado de indio, de negro y de europeo, las tres raíces venezolanas. Habla como un venezolano, con franqueza y sencillez. La gente vio en él un reflejo de lo que podríamos imaginar como el pueblo ideal de Venezuela.

 

Retrata en el libro una faceta poco conocida de Chávez, la del intelectual que nunca paró de leer y formarse teórica y políticamente. ¿Qué clase de intelectual era?

Chávez es ante todo una persona a la que le gusta leer y también un autodidacta. Mientras se forma en la Academia Militar prepara un doctorado que nunca presentó, pero escribe una tesis sobre las transiciones, en la que presta especial atención a la española. Evidentemente, como muchos autodidactas, tiene una formación un poco caótica: lee en función de los libros que encuentra. Entre ellos están las obras de Marx, de Lenin, del Che Guevara o de teóricos de la Revolución Cristiana. Además, tiene la suerte de tener unos profesores de gran calidad. Se forma con ellos y pasa a ser profesor en la universidad de teoría y práctica militar. Poco a poco, va conformando una concepción bien precisa de lo que debe ser un gobierno que esté al servicio del país.

 

Mientras está preso después de la rebelión militar, transformó la cárcel en una especie de universidad. Trajo profesores para que impartieran cursos de lectura, exposiciones sobre los libros... Utilizan la cárcel como una facultad complementaria. Siempre iba con dos o tres libros bajo el brazo y varios lápices. Sorprendentemente, le gustaba mucho Nietzsche, siempre citaba el Zaratustra.

 

Le han acusado de haber dado un excesivo papel a los militares en el Gobierno.

Es verdad. Él viene del Ejército, es un hombre que conoce muy bien las Fuerzas Armadas. Para él la Academia Militar es la principal escuela de su vida, de su formación política y como líder. Evidentemente, él considera que el Ejército venezolano es corrupto, vendido, alienado, al servicio del imperialismo, mandado por oficiales norteamericanos instalados en el Estado Mayor. Pero en ese mismo Ejército es donde él va construyendo diversas estructuras de apoyo para la rebelión militar.

 

Después de salir de la cárcel, Chávez decide ir a las elecciones, contra el criterio de muchos de sus compañeros que seguían apostando por la vía militar. Entra en el juego democrático pero apoyándose en el Ejército, que lo pone al servicio del pueblo, utilizando todos sus recursos e infraestructuras para las políticas sociales. En los países del Sur, donde una gran parte de las administraciones públicas no funcionan, el Ejército es una institución eficaz. Se apoya en ellos, sí, pero cuando va a constituir su primer gobierno lo hace en base a los partidos de izquierda existentes, los que le habían apoyado y los que no. No hay miliares prácticamente en ese tiempo en el ejecutivo. Además, es el mismo Ejército el que le da un golpe de Estado en 2002.

 

Vemos su lucidez revolucionaria y democrática cuando designa a su sucesor, Nicolás Maduro. Podría haber elegido a un militar, que era lo más sencillo. Pero él elige la vía más difícil, elige a un civil y a uno que no tiene ni siquiera una gran responsabilidad en el partido. Porque sabe que la continuidad de la Revolución pasa porque los militares obedezcan a un civil.

 

Los medios de comunicación han jugado un importante papel en la oposición a Hugo Chávez, tanto en Venezuela como en el resto del mundo. Todas las grandes empresas y conglomerados de la comunicación han intentado desprestigiarle. ¿Cómo explica este fenómeno?

Ocurre lo mismo en otros países con procesos semejantes, los medios también están atacando a Correa, a Evo Morales, a Cristina Fernández y a Lula y Dilma. Venezuela, al ser el primer país, se convirtió en el ejemplo de "el Gobierno quiere controlar a los medios".

 

Cuando Chávez triunfa en 1998 los dos partidos que han gobernado alternativamente en Venezuela desde hace 40 años se derrumban. Tras perder los comicios con resultados catastróficos, los conservadores de Copei y los socialdemócratas de Acción Democrática pierden todo el prestigio. Entonces, la función de la oposición es asumida por los medios de comunicación, los grandes periódicos y televisiones.

 

Son los medios los que impulsan el golpe de Estado contra Chávez en 2002. La televisión manipula las imágenes indicando que tiradores chavistas disparan contra la manifestación de la oposición. Esto hace que muchos militares digan "¡No podemos permitir que Chávez dispare al pueblo!" y se unan al golpe de Estado. Más tarde se demostró que los tiradores eran mercenarios a sueldo de los golpistas. En ese momento, asume el poder una junta civil con todos los grandes empresarios del país, se nombra presidente el jefe de la patronal y todos los dueños de los medios están de por medio y son felicitados por los golpitas. 48 horas después Chávez vuelve al poder. Y, aunque estos medios son los que han fomentado el golpe, no los cierra. Como demócrata convencido, les deja seguir con su labor. Estos medios han continuado conspirando hasta hoy. Son todos violentamente antichavistas. Lo que ha hecho Chávez ha sido desarrollar alternativas, como la televisión pública o los medios comunitarios.

 

El País tituló en España el día en que derrocaron a Chávez "La caída de un caudillo". La palabra caudillo tiene en España un sentido muy concreto. ¿Cómo se puede calificar de caudillo a Chávez? ¡Es absurdo! Precisamente en este país, donde los militares hicieron caer la República.

 

Una vez que ha muerto, ¿qué Venezuela ha dejado Chávez?

Es una Venezuela muy diferente a la que le vio llegar al poder. Es una Venezuela en la que 10 millones de ciudadanos han salido de la pobreza y que ya no tiene analfabetismo. Es una Venezuela que tiene el mayor número de estudiantes en las aulas de las escuelas y universidades de todos los países latinoamericanos. Es el país que ha creado un sistema público de salud, que no existía. Es un país que gracias a las misiones ha repartido bienestar entre toda la población. Es un país que este año va a distribuir 325.000 viviendas a las familias más humildes. Un país que ha creado un sistema de pensiones para aquéllos que no han podido cotizar durante años, como los trabajadores informales y las amas de casa. Es un país lleno de obras de infraestructuras: están construyendo ferrocarriles, metros y aeropuertos. Es un país que construye un Estado del Bienestar y paga su deuda social, utilizando los recursos del petróleo para tratar de elevar a la sociedad a un nivel de ciudadanía que corresponde a una potencia, como quería Chávez. Este es el país que deja Chávez.

 

¿Es un país sin problemas? Pues no, eso no existe. Aunque la prensa dé siempre una imagen caótica de Venezuela, sus ciudadanos nunca han vivido mejor que ahora. De hecho, mucho de los beneficiarios de estas medidas sociales hoy ya se ven como clase media y la clase media ya no vota de la misma manera que las clases populares. Electoralmente, vamos a ver cómo cambian las cosas.

 

¿Por qué su figura es tan difícil de comprender desde Europa, aún para las personas progresistas?

¿Quién es Chávez? Es el hombre que le ha dado un golpe de Estado al presidente de la Internacional Socialista, Carlos Andrés Pérez. Evidentemente, toda la socialdemocracia se ha solidarizado con él. Cuando gobernó Venezuela fue depuesto en su segundo mandato al tener que ser juzgado por corrupción. Una parte de su dinero sirvió para ayudar a muchos partidos socialistas, entre ellos el PSOE.

 

¿Carlos Andrés Pérez era un socialista? Probablemente tanto como Mubarak, que también era presidente de la Internacional Socialista. O tan socialista como Ben Alí, que fue vicepresidente. Un socialista que ha sido uno de los dirigentes más corruptos de la historia de Venezuela, un hombre que condujo una represión brutal contra la izquierda venezolana siendo ministro de Interior con Rómulo Betancourt. Era un socialista que no tenía nada de socialista. El problema de Chávez ha sido explicarle a los socialdemócratas europeos que el verdadero progresista era él y no este dirigente corrupto que sólo servía a la oligarquía y que fue quien introdujo el paquete neoliberal que llevó a la insurrección de 1989, el Caracazo. Para mucha gente Chávez no puede ser de izquierda porque se opuso a un socialdemócrata.

 

El agotamiento del modelo bipartidista salido de la transición que vino después de la caída de la dictadura militar, escándalos de corrupción en los partidos, crisis económica, el aumento de la brecha entre pobres y ricos producida por políticas neoliberales, un país ahogado por la deuda y unos gobiernos obedientes al FMI. Esto es Venezuela a principios de los 90. Un escenario similar, salvando enormes distancias, al que hay en algunos países del sur de Europa. ¿Es posible que en Europa irrumpan también nuevas fuerzas políticas que rompan con el modelo como lo hicieron en América Latina?

 

Hay algunas organizaciones políticas de izquierda, críticas con la situación que hay en Europa, que están empezando a mirar los modelos latinoamericanos. Alexis Tsipras, el líder de la Syriza griega, es un hombre que no esconde su admiración por Chávez y lo ha citado en varias ocasiones. En Francia, Melenchon dirige el Frente de Izquierdas y no esconde que admira a Hugo Chávez. Evidentemente no se trata de imitar a Chávez, porque las realidades son muy diferentes. Pero hay cada vez más similitudes.

 

La crisis es el pretexto para desmantelar el Estado del Bienestar. Chávez es la demostración de que se puede reconstruir este Estado del Bienestar, que se puede creer en ello. No se trata de imitar lo que se hace en América Latina, pero sí inspirarse en algunas soluciones a las que se ha llegado allí. ¿Para qué estamos votando a presidentes si cuando salen elegidos se limitan a levantar el teléfono y preguntar a Bruselas qué hay que hacer? Allí también sufrieron esta crisis de democracia. Una de las funciones del libro es desdiabolizar a Chávez para entender su obra.

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Japón encabeza la explotación del ‘oro submarino’ como combustible

Ya hay quien lo ha bautizado como el “oro submarino”. Los lechos marinos albergan grandes cantidades de hidratos de metano que los investigadores llevan años tratando de extraer de manera segura para conseguir una fuente de energía alternativa al petróleo y otros combustibles fósiles. A simple vista, son como trozos de hielo —con la particularidad de que si se les acerca una llama, arden—. Están formados por una mezcla de gas y agua que es estable a baja temperatura y alta presión, justamente las condiciones que se dan en el fondo marino, a un mínimo de 500 metros de profundidad. Se estima que hay reservas que duplican las de petróleo, gas natural y carbón. De ahí las enormes expectativas que generan estas investigaciones.
 tecnología,


Japón acaba de situarse en cabeza de estos experimentos al anunciar que ha conseguido extraer gas metano frente a su costa, en la zona de las penínsulas de Atsumi y Shima, en la costa este del país. No es la primera vez, señala Carlos Rossi, profesor del Departamento de Petrología y Geoquímica de la Universidad Complutense de Madrid, quien recuerda campañas exitosas recientes en Canadá. Sí es la primera ocasión, tal y como destacó ayer la compañía estatal Japan Oil en una nota de prensa, que se hace offshore, es decir, en un pozo marino. El barco de perforación llamado Chikyu empezó ayer mismo el ensayo de caudal y la producción de gas, que se quema en un quemador instalado en la popa.

 


Los hidratos de metano son “muy abundantes y se conocen desde siempre”, explica Rossi. “Abundan en la zona ártica, pero por ejemplo también hay en España, en el golfo de Cádiz”. Lo que está haciendo Japón “es un test”, añade. “Aún no ha empezado la producción; se trata de la fase de pruebas. Dejarán fluir el pozo para ver cómo va el caudal y harán estimaciones para determinar si puede explotarse comercialmente”. El flujo, explica, “tiene que ser estable, es decir, el pozo tiene que liberar hidratos a un ritmo que se mantenga en el tiempo”.
 


Japón está especialmente interesado en extraer metano. No tiene petróleo y tras el accidente nuclear de Fukushima (marzo de 2011) el Gobierno decidió cambiar radicalmente su política energética. Prácticamente todas las plantas nucleares fueron desconectadas. “Japón es totalmente dependiente energéticamente y tiene millones de toneladas de hidratos de metano en el fondo del mar por extraer”, afirma Daniel Closa, investigador del CSIC. Si lo consigue, no será de forma inmediata. El Ministerio de Economía japonés, que financia el proyecto, asegura que los hidratos de metano que hay en la zona equivalen al gas natural que importa el país en 11 años. “Aunque no se trata de producción comercial”, reconoce la nota de prensa oficial, “supondrá un gran progreso en la investigación y el desarrollo de los hidratos de metano como recurso”. Si pasa la prueba actual, el proyecto pasará a una segunda fase y de allí a una “producción comercial futura” que se prevé para el periodo 2016-2018.


 
La extracción del hidrato de metano, además de cara por la dificultad de habilitar pozos en el mar, tiene peligros medioambientales. “Es un gas con efecto invernadero mucho más potente que el CO2”, explica Rossi. “Varias decenas de veces más”, insiste. El efecto que podría tener en el calentamiento global no se debería minusvalorar, señala también Closa. Es complicado que no se libere metano a la atmósfera durante su extracción puesto que se trata de un compuesto “relativamente inestable”, añade, y afirma: “Si nos ponemos a extraerlo no es para asustarse pero sí para estar atentos”.

 

Por Elena G. Sevillano Madrid 13 MAR 2013 - 00:01 CET

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Paradoja del golpe de Estado “suave” en Paraguay: mejora cualitativa del Mercosur
Ahora que anduve en Sudamérica me tocó percibir el repudio generalizado al golpe de Estado suave” propinado por el Parlamento fascistoide en Asunción, lo cual orilló a que dos mujeres (Dilma Rousseff, de Brasil, y Cristina Fernández, de Argentina) y un hombre (José Mujica, de Uruguay) suspendieran a Paraguay del Mercosur (anómalamente paralizado debido al veto del Senado paraguayo al ingreso de Venezuela). No me pude reunir con el secretario general de Unasur, el venezolano Alí Rodríguez, concentrado en el golpe de Estado “suave” en Paraguay, pero tuve la fortuna encontrarme con los dirigentes de las relaciones internacionales del PT, gobernante de Brasil (aliados de la dupla Lula-Dilma), quienes asistieron al Foro de Sao Paulo, en Caracas.


El intercambio con los dirigentes del PT brasileño fue fructífero y me llamó la atención su profunda visión geoestratégica y su honda preocupación, en primer lugar, por la exportación de la grave crisis financiera de EU y la Unión Europea (UE) a los países en vías de desarrollo de Sudamérica, en particular, y de América Latina (AL), en general –con la aberrante singularidad de Calderón, quien festeja las calamidades de la crisis financiera global, desencadenada por EU y que golpea a la UE, pese al nocivo efecto que ha causado en México como daño colateral (v. gr. Fuga de 15 mil millones de dólares a España para colmar los agujeros negros de Santander y BBVA).


Fue inevitable evaluar la dizque “elección” en México, donde me tocó prácticamente el monólogo y básicamente sacar las lecciones para Brasil, en particular, y Sudamérica, en general. Comenté a mis ilustrados interlocutores que deberían estar alertas a las atroces enseñanzas mexicanas sobre la dictadura desinformativa de Televisa, la cual, a mi juicio, representa el “nuevo muro de Berlín” por derrumbar. Brasil tiene un equivalente a Televisa, la televisora plutocrática cuan desinformativa Rede Globo (de la familia Marinho): una gran vulnerabilidad del gobierno petista que deberán paliar los demócratas brasileños. Sugerí que una medida democrática y plural consistiría en que cada partido y organización política –cuantitativa y cualitativamente creíble y “presentable”– debería tener su propia estructura multimediática con financiamiento de arranque por el Estado para así poder participar en el libre intercambio de las ideas y los programas. Hoy un partido político moderno debe contar con una estructura de ese tipo para ser competitivo en las urnas, ya que de otra manera son las plutocracias multimediáticas, quienes imponen su voluntad tiránica a los ciudadanos deliberadamente desinformados.


Otros dos sectores de alta vulnerabilidad de Brasil –por extensión, a toda Sudamérica, ya no se diga AL– se centran en su arriesgada dependencia tecnológica como en las finanzas alarmantemente sometidas a las dos plazas anglosajonas de Wall Street y la City. Unasur y Mercosur esperan con ansia la creación del primer banco de los BRICS.


Abordamos el caso de Paraguay y mis interlocutores externaron, paradójicamente, el efecto benéfico que había propiciado su suspensión al Mercosur, lo cual permitió levantar el veto al ingreso de Venezuela. Se abre así una ventana de oportunidad para que se inicie un proceso de ampliación creativa del mayor bloque comercial tanto sudamericano como latinoamericano. Desde ahora se encuentran en lista de espera para ingresar Guyana, Surinam, los países integrantes de la Alba y, en tres “descuidos”, Chile, Colombia y Perú –sin contar los países del bloque Cafta (TLC de Centroamérica y el Caribe con EU) que deseen desertar para crecer.


Esta innovativa situación no hubiera sido posible con la presencia obstruccionista de Paraguay sometido a un Senado de corte medieval, donde “extrañamente” las hijas gemelas de Baby Bush han comprado 50 mil hectáreas en una región superestratégica. La salida de Paraguay, por su inesperada consecuencia (ingreso de Venezuela), dio un enorme salto cualitativo al Mercosur, como destacan las cifras:


E1. Mercosur con Paraguay y sin Venezuela (en dólares estadunidenses). PIB nominal: Brasil 2.52 millones de millones, Argentina 435 mil 200 millones, Uruguay 49 mil 400 millones y Paraguay 22 mil 300 millones. PIB (poder de paridad): Brasil 2.28 millones de millones de dólares, Argentina 709 mil 700 millones, Uruguay 52 mil 20 millones y Paraguay 36 mil 210 millones. PIB per cápita (nominal): Brasil 12 mil 240 dólares, Argentina 10 mil 314, Uruguay 14 mil 896 y Paraguay 3 mil 409. PIB per cápita (PPA): Brasil 11 mil 93 dólares, Argentina 16 mil 820, Uruguay 15 mil 686 y Paraguay 5 mil 535. Superficie: Brasil 8 millones 514 mil 877 kms2, Argentina 2 millones 780 mil 400, Uruguay 176 mil 215 y Paraguay 406 mil 752. Habitantes: Brasil 205 millones 716 mil 890, Argentina 42 millones 192 mil 494, Uruguay 3 millones 316 mil 328 y Paraguay 6 millones 541 mil 591. Total. PIB (nominal): 3.02 millones de millones de dólares; PIB (poder paridad): 3.08 millones de millones de dólares; superficie: 11 millones 878 mil 244 kms2, y habitantes: 257 millones 767 mil 303.


Y 2. Mercosur con Venezuela y sin Paraguay. PIB (nominal): Venezuela 315 mil millones de dólares. PIB (poder paridad). Venezuela: 373 mil 700 millones. PIB per cápita (nominal): Venezuela 11 mil 250 dólares. PIB per cápita (poder paridad): Venezuela 13 mil 346 dólares. Superficie: Venezuela 912 mil 50 kms2. Habitantes: Venezuela 28 millones 47 mil 938. Total. PIB (nominal): 3.32 millones de millones de dólares. PIB (poder paridad): 3.42 millones de millones. Superficie: 12 millones 383 mil 542 kms2, y habitantes: 279 millones 273 mil 650.


Destaca que en todos los rubros sin excepción la suspensión de Paraguay y el ingreso de Venezuela mejoró cualitativamente a Mercosur, lo cual fue inmediatamente aprovechado por China, cuyo primer ministro, Wen Jiabao, andaba casualmente de gira por Sudamérica (Argentina, Uruguay y Chile) con pretexto de la cumbre Río+20, que, por cierto, se quedó en la inopia debido al obstruccionismo de los países pudientes.


La paradoja del golpe de Estado “suave” en Paraguay y el ingreso de Venezuela al Mercosur beneficia a China. A sabiendas del despliegue de su salto cualitativo, el astuto premier Wen –a quien tocó presenciar la escenografía del golpe de Estado “suave” de Paraguay– propuso un espectacular tratado de libre comercio entre China y el Mercosur.


Andrés Bermúdez Liévano (China-files, 26/6/12) expone que “China se ha consolidado como uno de los principales socios del Mercosur, exportando el año pasado 48 mil 451 millones de dólares e importando 51 mil 33 millones de dólares, principalmente de hidrocarburos, minerales y soya”.


Mientras Wen estaba en Sudamérica, nada menos que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, visitaba China, donde se reunió con el presidente Hu Jintao (Global Times, 5/7/12). Esta visita no es menor debido a la bioceanidad estratégica de Colombia, característica singular que no detenta ningún miembro del Mercosur. A mi juicio, ya empezó la gran batalla del Mercosur, proclive a un pacto profundo con China, frente a la reciente cuan inestable Alianza del Pacífico (instrumento de EU) de Chile/Colombia/Perú/México, cuyo destino estratégico se jugará tanto en Colombia como en Ecuador, lo cual abordaré ulteriormente.


No es gratuito que EU intente estrangular a Ecuador en la costa del Pacífico sudamericano.


http://alfredojalife.com @AlfredoJalife

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