El viernes Alexander Acosta renunció a su cargo de secretario del Trabajo de EU.Foto Ap

La enorme presión de la opinión pública en EU, a 16 meses de las elecciones sobre el abuso sexual de menores por el recidivista Jeffrey Epstein "Pedofilia Cupular del Multimillonario: Casa Blanca/VirginIslands/Israel"; (https://bit.ly/2XIePOB), orilló a Alexander Acosta, único latino en el gabinete, a presentar su renuncia como secretario del Trabajo.

 

Hace 12 años Alexander Acosta, entonces fiscal de Miami, operó la "subasta" de la "justicia" mediante un "pacto secreto" con el consuetudinario criminal sexual de menores Epstein, consagrado a la especulación en Wall Street (https://hrld.us/2SBRGq3).

 

En diciembre de 2018, legisladores de EU exigieron investigar la añeja venalidad de Alexander Acosta, quien redujo en forma atroz la condena de Epstein (https://bit.ly/2Y3jmu8) con una mínima detención de 13 meses que le permitía en forma insólita salir cada mañana de su confinamiento de lujo en Miami para ir a "trabajar" 12 horas (sic) a su oficina y regresar frescamente a dormir (https://bit.ly/2YUowWA). ¡Sólo faltó que Alexander Acosta hubiera condenado a las huérfanas indefensas! (https://bit.ly/2LjBGcA).

 

Considerando la totalidad de perjuicios y las personalidades implicadas, a mi juicio, el grupo vinculado a George Soros –cuyo sobrino Peter Soros resplandece en la fétida "lista negra"– (https://bit.ly/2XLghLg) sale más dañado que Trump, quien de inmediato pasó al control de daños orillando a su secretario del Trabajo a dimitir.

 

Tan es así que el saliente primer israelí Bibi Netanyahu y al mismo tiempo ministro de Defensa dimisionario –gran aliado de Trump/Jared Kushner/SheldonAdelson– emprendió una feroz campaña para demoler la imagen del ex primer y también ex ministro de Defensa Ehud Barak, gran aliado de Soros, quien compite en las próximas elecciones de Israel.

 

Barak, ahora gran empresario de una trasnacional distribuidora de marihuana Intercure (https://bit.ly/2GbJLf7), recibió extraños donativos por 2.3 millones de dólares de Epstein para una inversión en un startup clandestino (https://bit.ly/2XMyGHs), que huele más bien a un andamiaje supraestatal de espionaje sexual y de inherente chantaje político.

 

Con tanto escándalo sexual a cuestas, ya se encuentran inmunizados Bill Clinton –(v.gr. el caso de Mónica Lewinsky)– viajero frecuente en el jet privado Lolita Express del depravado multimillonario –y Trump– a quien Epstein introdujo con su hoy esposa la ex modelo Melania (https://bit.ly/32p2j4Z): como sucedió con MitrídatesVI, "Rey del Veneno" (https://amzn.to/30xcuD2), quien de tanto ingerir pociones pequeñas de ponzoña se volvió inmune a dosis mayores.

 

El problema es para el restante de la "pequeña (sic) lista negra" de 92 páginas develada por el blog neoyorquino Gawker (https://bit.ly/2BDPqJh).

 

Lo más triste es que, a cambio de su silencio, las testigos potenciales aceptaron 350 mil dólares de Epstein (https://nyti.ms/2JyjfyI).

 

Sputnik fustiga el "sistema criminal de justicia de EU que ignora crímenes como los de Epstein, mientras castiga a los vulnerables" (https://bit.ly/2xJirjM).

 

Los caminos de los recientes escándalos de abuso sexual y pedofilia en EU/Gran Bretaña/Israel y el globalista paraíso fiscal US Virgin Islands llevan a los mismos titiriteros en forma circular: desde el degenerado cineasta hollywoodense Harvey Weinstein, socio de Barak (http://bit.ly/2A6ZfhM), hasta México: con el fétido albergue de Mamá Rosa de 500 menores flagelados sexualmente” (https://bbc.in/2LQavWn) –premiada por Felipe Calderón y "defendida" por un miembro del Consejo de Administración de Televisa (https://bit.ly/2JEyUez), donde están embrollados Vicente Fox (presunto asociado de Soros) y un segmento del Partido Acción Nacional–, así como la secta de esclavitud sexual NXIVM, que implica a hijos/hijas de tres ex presidentes (Salinas/De la Madrid/Fox), a la que pertenecía Clare W. Bronfman, hija del omnipotente dueño de Seagram, Edgar Bronfman, ex presidente del Jewish World Congress (https://bit.ly/2LS7Kna).

 

El albergue Mamá Rosa fue incendiado para no dejar rastros, como fue incinerada la "justicia de EU" por Alexander Acosta.

 

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Lunes, 21 Enero 2019 06:11

Entre el fin y el principio

Entre el fin y el principio

A veces uno cree que el deterioro de un país ya tocó fondo, que las cosas han llegado a un nivel tan extremo que o hay una rebelión popular para rescatar a todos o ya no hay salvación. Esta semana –como en tantas otras– hubo ambas cosas.

Un informe oficial del inspector general del Departamento de Salud emitido el pasado jueves reveló que la política de separación de menores de edad de sus padres que migraban a Estados Unidos empezó casi un año antes (en septiembre de 2017) de lo que el gobierno había dicho, que continúan las separaciones aun después de que un juez suspendió esta práctica y que afectó a miles más de pequeños (el gobierno antes dijo que fueron poco menos de 3 mil) y que el número total de niños separados de un padre o tutor por autoridades de inmigración es desconocido .


Poco después, el senador Jeff Merkley divulgó un memorando oficial fechado a finales de 2017 que demuestra, acusó, que el gobierno de Trump tenía la intención de traumatizar a niños y crear intencionalmente una crisis humanitaria en la frontera.


Otro momento: al concluir un acto de activistas indígenas estadunidenses en el Monumento a Lincoln, en Washington, fueron rodeados por adolescentes blancos, algunos con camisetas de escuelas católicas y casi todos con gorras rojas con el lema de Trump, “ Make America great again” que habían llegado a Washington a participar en una marcha contra el aborto. Empezaron a burlarse del canto tradicional, imitándolo, brincando, y de repente empezaron a corear: construyan el muro, construyan el muro, en referencia al muro fronterizo de Trump. Uno, con una sonrisa agresiva, se paró directamente frente al reconocido líder indígena Nathan Phillips, quien continuó con su canto tocando su tambor. Todo fue capturado en video.


Con lágrimas, Phillips, del pueblo Omaha, veterano de la guerra de Vietnam, ex director de la Alianza de Jóvenes Indígenas, defensor de los derechos indígenas de toda la vida, incluida la resistencia histórica de Standing Rock, comentó a periodistas que era un momento de gran tristeza enfrentar a estos jóvenes, y afirmó que en estas tierras nunca hubo muros.
No podría haber expresiones más claras de la vida nacional en el régimen de Trump. Pero peor aún es la falta de una respuesta lo suficientemente masiva ante cuestiones tan atroces, bárbaras y crueles que hacen surgir la pregunta de que si esto es tolerable tal vez ya no hay remedio en este país.


Pero, pero, pero… no se puede despreciar el coro feroz de críticas, condenas y promesas de acciones judiciales en torno a la noticia sobre la separación de niños y, por supuesto, la ira y la denuncia del acto de agresión racista de los jóvenes. En otras esquinas continúa la masiva huelga de maestros en Los Ángeles, con un maravilloso nivel de apoyo no sólo en esa ciudad, sino a través del país, que busca rescatar el sistema de educación pública de las garras de los multimillonarios y sus políticos que durante los últimos años han intentado controlar, privatizar y lucrar con ese sector. Miles participaron en la tercera edición de la Marcha de las Mujeres en decenas de ciudades el sábado (a pesar del debilitamiento del primer repudio masivo a Trump por divisiones internas, para variar).


O sea, hay señales del otro Estados Unidos que podrían ser avisos, aún, de un nuevo principio. De hecho, algunos ya tienen listos los titulares de un periódico nacional sobre el triunfo de un movimiento multirracial encabezado por mujeres.


Más de 25 mil ejemplares de un Washington Post diferente fueron distribuidos el miércoles en la capital, incluso frente a la Casa Blanca, junto con una versión online, la semana pasada, con lo que muchos desean sean las próximas noticias en un futuro muy cercano (la edición especial está fechada 1º mayo de 2019), insistiendo en que “lo de Trump se acabó, si eso quieres”.
Así están las cosas, entre fin y principio.

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