Viernes, 20 Septiembre 2019 06:03

El 14-S de Arabia Saudí en 23 apuntes

El 14-S de Arabia Saudí en 23 apuntes

El 14 de septiembre, las instalaciones petroleras de Aramco, Abqaiq y Khurais, situadas en la Provincia Oriental del Reino de Arabia Saudí (RAS), cuya población es de mayoría chiita, ardían en llamas por unos supuestos ataques de objetos voladores, enviados por el grupo yemení Ansarolá, paralizando la mitad de la  producción de petróleo del reino. La milicia ha advertido a los trabajadores extranjeros del complejo (pakistaníes, indios, bengalíes, etc.) que lo abandonen ya que puede repetir esta “Operación Contención” aún más dolorosa para la familia al Saud, si Riad no detiene la agresión contra Yemen. ¿Atacarán a sus palacios? También han amenazado a Emiratos Árabes Unidos (EAU), otro componente agresor de la coalición EEUU-RAS que ha destrozado la vida de 24 millones de yemeníes desde 2015 ante el deshonesto silencio de los medios.

Con los datos disponibles hasta ahora y con una mirada rápida, e rescata lo siguiente:

  1. Las supuestas imágenes de satélite ofrecidas por EEUU no muestran la procedencia de los ataques, y a pesar de que los hutíes los han reclamado, este asunto se ha convertido en un conflicto internacional por dos razones:
    • Dudas sobre la capacidad de los hutíes en disponer una tecnología tan avanzada por su potencia y precisión.
    • La distancia entre la zona controlada por los hutíes en Yemen y el punto de impacto en el RAS, unos 1000 kilómetros.

Hipóstasis sobre el lugar y la autoría

  1. Yemen y los hutíes: La milicia ya había atacado el aeropuerto y el oleoducto del RAS hace unos meses. Por lo que poder, sí puede: se han reído de la seguridad de un país que es el tercero en el presupuesto militar del mundo. Para hacerlo, han tenido:
    a) Motivos: Desde 2015 su estratégico país ha sufrido decenas de miles de ataques con bombas y misiles de toda clase de la coalición, provocando la peor crisis humanitaria del mundo. Los hutíes han atacado a unas instalaciones no a escuelas y hospitales como la suele hacer la Coalición.
    b) Tecnología: El propio Riad justifica sus bombardeos sobre Yemen con el pretexto de la amenaza que suponen para su seguridad las armas avanzadas de los hutíes. Las consiguen 1) en sus asaltos a los cuarteles del ejército, 2) de los traficantes que abundan en todas las guerras, y 3) fabricándolas ellos mismos con piezas extraídas de otros artefactos, creando armas “Frankenstein”: colocan motores potentes en los vehículos aéreos no tripulados kamikazes y les dan capacidad de transportar bombas.
    c) Posibilidad de hacerlo: contaron con la «cooperación de las personas honorables dentro del reino«, afirma Yahya Saree, uno de sus portavoces. A esta “quinta columna” se añaden las ayudas de algunos príncipes saudíes opositores a Mohammed Bin Salman (MBS) en Yemen, entre ellos la familia del “príncipe” Bin Laden cuyo padre era yemení. Se trata de una defensa legítima aunque ciega: siendo un grupo religioso y de derechas, hay dudas respecto a su capacidad de calcular correctamente la correlación de las fuerzas en la región y sus consecuencias para los pueblos.
  2. Desde y por Irán: Mike Pompeo, sin presentar ninguna prueba, señala a Teherán como el autor material: ya tiene la Casus belli que buscaba. En 2009, un artículo del Instituto Brookings titulado «¿Qué camino seguir hacia Persia?” proponía: “Antes de lanzar ataques a Irán, es preferible que EEUU le acusara de una serie de provocaciones”. Mientras, Trump que, al principio, rehusó de acusar a la República islámica (RI), entregaba a la mentirosa familia al Saud (¿Se acuerdan del caso Khashoggie), no sólo la decisión de determinar al autor, sino también el “qué queréis que haga”, o sea, la mismísima política exterior de la superpotencia. Teherán niega su implicación, pero, ya había dicho que “si no nos dejan vender nuestro petróleo, nadie podrá hacerlos en el Golfo Pérsico”. Claro que la RI ha celebrado el ataque exitoso con un té con azafrán, pero: 1) no son suicidas, justo cuando Trump insistía en paliar las sanciones y expulsaba a John Bolton -el principal halcón anti iraní-, de su equipo , 2) estaba rebajado la tensión en su relación con el RAS (y con EAU), 3) es consciente de que las propias instalaciones petroleras iraníes son vulnerables a un contraataque. Afirma el senador Chris Murphy «Irán está respaldando a los Houthis y ha sido un mal actor, pero no es tan simple como Houthis = Irán«. Se exagera la influencia de la RI sobre los grupos que patrocina, como Hamas, Hizbolá, Ansarola y el resto. Tampoco todos los chiíes del mundo son sus aliados: el clérigo iraquí Muqtada al-Sadr reclama que tanto EEUU como Irán se marchen del país. Teherán niega cualquier participación, aunque no oculta que ayuda a los hutíes, del mismo modo que Israel entrena a los militares saudíes y también como revela Haaretz (17/02/2019), en el Negev a los mercenarios colombianos y nepaleses, reclutados por los EAU para ser enviados a Yemen. A Irán no le beneficia un aumento de la tensión: también porque aleja a China y Rusia, ambos con muy buenas relaciones con Riad y necesitadas de paz en la región.
  3. Desde Irak, afirma la CNN, a pesar del desmentido de Bagdad. ¿Pretende este canal justificar los ataques impunes e ilegales de Israel contra el grupo Hashd al-Shaabi (Fuerzas de Movilización Popular)? Esta milicia iraquí -progubernamental, de derecha chiita y patrocinada por la RIe, y que luchó contra Daesh junto con EEUU-, desde hace unos mes sido objeto de ataques de Israel, con la complicidad de EEUU, quien controla el cielo del país colonizado. Si fue así, ¿Por qué las bases militares del Pentágono no lo detectaron?
  4. La CIA/el Mossad desde Arabia Saudí: un ataque de falsa bandera realizado por un sector de dichos servicios de inteligencia, con el método de “demolición” desde el interior de las instalaciones. Tienen un largo historial en este tipo de acciones. Están molestos por el cese John Bolton que tuvo lugar cinco días antes. Su marcha provocó la caída de los precios del crudo Brent en un 2%, algo que no habia sucedido con la salida de sus dos antecesores: Michael Flynn y Robert Mueller. El día 12, las fuerzas de seguridad de EEUU encuentran cerca de la Casa Blanca unos equipos de escucha en miniatura llamados «StingRays», y sospechan de Israel ¡que no de los yihadistas de Daesh! Las fuerzas de Bolton contraatacarán. Sorprende que la Quinta Flota de EEUU en Baréin, sus bases militares en Omán, Kuwait, EAU, la mega base en Qatar -que es la sede del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de EEUU y controla todo Oriente Próximo-, o las cinco bases esparcidas en el propio territorio saudí, incluida la de “Rey Abdul Aziz” el lugar del ataque, ni se percataran de que una veintena de objetos voladores perforaban el cielo del país, viajando de punta a punta del país para descargar sus explosivos. Incluso el propio complejo Aramco (con piscinas, un amplio campo de golf y pista de tenis) está “protegido” por un ejército privado, equipado con misiles antiaéreos. Puede que algunos mandos militares estuvieran distraídos viendo el futbol, pero ¿todos? El imperialismo de EEUU necesita una guerra con Irán, sino dejará de serlo. Es del dominio público que, además, una facción del establishment de EEUU pretende acabar con la tenebrosa familia al Saud, para qatarizar este estratégico país. No es una ”teoría de conspiración”: se trata de unos servicios que han conspirado contra naciones enteras con sus falsedades y en todos sus guerras. Es posible que estén tendiendo una trampa a Trump, empujándole a una guerra, que será desastrosa, para sabotear su reelección. Una operación así en octubre del 2020 haría de una nueva “Sorpresa de Octubre” y de nuevo con Irán de protagonista. Por otro lado, han saboteado el acercamiento que estaba produciendo entre Riad y Teherán. Un dato más: justo dos días antes, Irán firmó un contrato de 440 millones de dólares con la compañía local Petropars para desarrollar el yacimiento de gas Belal que comparte con Qatar en el Golfo Pérsico. Ahora, todo se congela.

Posibles consecuencias

    1. El fin de control monopolístico de EEUU sobre el espacio aéreo del Golfo Pérsico.
    2. La coalición seguirá mascarando a los yemeníes.
    3. Más ataques de Israel sobre Irak.
    4. Aumento del precio del petróleo que si continúan los ataques o hay una guerra podrá alcanzar los 150 dólares el barril. Situación que beneficia a los países productores, incluido a los de EEUU, perjudica a los consumidores, y a China, tanto por ser el RAS su segundo proveedor, como por la subida de los precios.
    5. La subida del precio del dólar, debido a la correlación de esta moneda con el petróleo.
    6. Convertir la seguridad en la prioridad para los iraníes, mientras la población sufre la peor crisis económica de su historia reciente. Irán está en estado de alerta y se prepara para una «guerra a gran escala», afirma el general de brigada Amir Hachizadeh, quien además reveló una impactante información: que el derribo del dron Global Hawk de EEUU por Irán en junio pasado fue un accidente provocado por un oficial que había actuado “por su cuenta”. Seguramente la rápida transmisión de este dato a los estadounidenses impidió que Trump tomara represalias y matara a 150 iraníes.
    7. Más presión sobre los europeos para que abandonen el acuerdo nuclear con Irán.
    8. Un castigo simbólico a Irán. La estrategia de Trump es ejercer una presión económica sobre Irán que no lanzar una acción militar. Los militares le apoyan: el almirante John Kirby, advierte a Trump de enfrentarse a Irán por ser “una de las ocho potencias militares más importantes del mundo”. Por lo que, para tranquilizar a los saudíes (que pueden llevar al presidente a la bancarrota si dejan de alquilarle las 500 habitaciones de la Torre Trump en EEUU), puede atacar al aliado más íntimo de la RII: Hizbolá. El senador Bernie Sanders le recordó al presidente que, solo el Congreso, no la Casa Blanca ni la dictadura saudita, tiene la autoridad constitucional para aprobar la acción militar estadounidense (aunque esto tiene sus matices).
    9. Una mayor militarización del Golfo Pérsico, si cabe. Con incidentes menores de los meses pasados, EEUU envió portaviones y cientos de soldados a la región.
    10. Apartar las preocupaciones mundiales centradas en el Brexit y la guerra comercial entre EEUU y China, por la gravedad de la situación.
    11. Fluir más dinero hacia la oligarquía estadounidense: si los saudíes quieren una mejor seguridad, que “suelten la pasta”: en 2018 Trump describió al RAS como una «vaca lechera» que será asesinada cuando se le acabe la leche.
    12. Carrera entre las empresas de armas por fabricar drones con mayor capacidad de destruir, imposibilitando la protección de las instalaciones civiles.
    13. Profundizar la fractura en la Casa Saud: más asilamiento para el príncipe de las tinieblas MBS, responsable del desastre de Yemen; daño al prestigio del otro hijo del rey, Abdolaziz, recién nombrado como ministro de petróleo; problemas presupuestarios, que dejarán en el aire el proyecto de la Visión 2030 de MBS y la propia continuidad de su guerra en Yemen.
    14. Se incrementará la represión contra los disidentes y también la minoría chiita en Arabia.
    15. Perjudica al proyecto de la privatización de la compañía petrolera pública de RAS, Aramco, cuyo valor, debido a los problemas de seguridad, bajará a corto plazo.
    16. ¿Una nueva guerra por el petróleo”? Trump, cuya política m´s que asaltar los pozos ajenos es buscar clientes para su petróleo esquisto, tardará en reemplazar con la Reserva Estratégica de EEUU los 5 millones de barriles saudíes en el mercado, y si la crisis dura, debido al alto coste de su producción, no podrá seguir haciéndolo.
    17. Cambiar el concepto de guerra y el ataque a las instalaciones estratégicas de otros, que será “low cost” y muy eficaz.
    18. Se trata de un ataque histórico – sobre la familia real saudí, el mercado d energía y las formas de hacer guerra-, cuyo impacto durará en los próximos años. Estas guerras son reaccionarias y solo benefician a los hombres del poder de los países implicados, destrozando la vida de cientos de millones de sus ciudadanos.
      Rusia se ofrece para mediar entre RII y RAS, pero ninguno recoge el guante. Los fuerzas antimilitaristas del mundo, que siguen ausentes, y también lo ecologistas, que se olvidan del factor de guerra, deberían haberse movilizado hace tiempoPor
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Drones de guerra: aviones no tripulados para matar sin riesgo por control remoto

Las milicias hutíes de Yemen se han atribuido el ataque con drones de este fin de semana a dos instalaciones petrolíferas de Arabia Saudí

Cada vez más ejércitos en todo el mundo cuentan con el potencial para fabricar aviones de guerra no tripulados y para equiparlos con armas

Los Vehículos No Tripulados de Combate Aéreo son capaces de volar distancias largas, llevar y lanzar misiles. Se manejan por personal militar desde la base.

 

Las milicias hutíes de Yemen, cercanas a Irán, se han atribuido este fin de semana el ataque a dos instalaciones petrolíferas en Arabia Saudí pertenecientes a la empresa estatal Aramco. El destrozo no ha sido solo material sino que ha tenido repercusiones en la economía global, con el precio del barril de Brent disparado a cifras récord. Arabia Saudí ha tenido que recortar su producción de crudo en 5,6 millones de barriles diarios, un 5% de la producción mundial, y ya han avisado de que tardarán semanas en volver a los niveles previos al ataque.

Poco se sabe sobre los dispositivos utilizados para llevar a cabo la ofensiva contra las plantas de Abqaiq (la primera en producción del mundo) y Khurais. Tan solo que han sido 10 drones de combate, según los hutíes, y que en el ataque no se descarta la utilización de misiles de crucero. Como los drones civiles, los militares se clasifican en base a su rango y a la resistencia. Están los de alcance cercano (50 km y seis horas de autonomía), corto alcance (150 km y autonomía de 8 a 12 horas), rango medio (velocidades superiores a 150 km/h y rango de hasta 650 km) y los que pueden operar en altitudes superiores a los 30.000 pies (9,1 km). También pueden ser diferenciados por clases: la I (drones pequeños), la II (drones tácticos) y la III (drones estratégicos).

Lo que popularmente se conoce como drones militares o de combate en realidad son UCAV (Unmanned Combat Air Vehicle, que en castellano significa Vehículos No Tripulados de Combate Aéreo). No hay que confundirlos con los UAV (Unmanned Air Vehicles, Vehículos Aéreos No Tripulados), ya que aunque estos también pueden servir a ejércitos, no tienen capacidad para llevar armas y su tarea se centra más en la vigilancia que en la destrucción de objetivos.

Ambos dispositivos son manejados desde tierra por el personal militar designado para ello. En ocasiones puede haber más de un piloto a los mandos; uno manejando el dron a través de las cámaras que llevan incorporadas y el otro disparando las armas. Al ser más baratos que los aviones y al no entrañar riesgo para la vida del atacante, los UCAV se llevan usando por algunos ejércitos del mundo durante los últimos años, ya sea como apoyo en operaciones especiales o para bombardear objetivos concretos, como en el caso de las instalaciones petrolíferas saudíes o en el de algunos terroristas de Al Qaeda por parte de EEUU. Tan solo un dato: un helicóptero volando durante una hora cuesta unos 2.000 euros; un dron, 20.

¿Quién tiene drones de combate?

En el mundo hay más de 60 países que cuentan con drones de combate listos para su uso. Sin embargo, solo nueve países reconocen equiparlos con armamento. España no es uno de ellos, pero en el verano del año pasado el Ejército ya contaba con 13 modelos distintos entre los que se encuentran los IAI Searcher, los ScanEagle, los RQ-11 Raven y los INTA SIVA. A excepción de estos últimos, de fabricación nacional, el resto están construidos por empresas israelíes o estadounidenses, líderes en este sector y que los distribuyen al resto del mundo. De hecho, el Ejército compró en 2018 cuatro UCAV Predator a EEUU por 158 millones de euros.

Las grandes potencias como China, EEUU, Rusia o Israel ya han exhibido sus flotas de drones de combate en operaciones militares o en demostraciones aéreas. Los últimos han sido los rusos, que a finales de agosto presentaron los nuevos modelos S-70 Okhotnik y Altius-U. Son los dos elegidos que pretenden plantar cara a sus equivalentes norteamericanos, el XB-47 y el RQ-4 Global Hawk, respectivamente. Para hacernos una idea de la capacidad del primero, puede volar en régimen subsónico hasta los 1.000 km/h y tiene una autonomía de 3.500 km. Además, alberga espacio para equipar hasta dos toneladas de armas y es indetectable para los radares. El Altius es más pequeño, puede estar hasta 24 horas volando sin descanso y cargar hasta una tonelada de armas. También es invisible para el radar.

China es otro de los países que recientemente exhibió su potencial en una exhibición coordinada por la empresa gigante estatal de electrónica china CETC y la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa del ejército chino. Consiguieron juntar 119 drones de ala fija volando como un solo cuerpo, sobrepasando el récord anterior fijado por el ejército de EEUU en 103 drones. Los chinos cuentan con un nivel de desarrollo superior a los estadounidenses y una fábrica, DJI, que produce el 70% de drones no militares que se venden en el mundo. Pero si hablamos de gasto en Defensa, EEUU gana con creces: destinan tres veces más dinero que China y tienen cerca de 7.000 drones teledirigidos por humanos, muy lejos de los casi 1.500 de los chinos.

Miles de muertos por ataques de drones

El poderoso arsenal de los ejércitos se da de bruces con las cifras. El Buró de Periodismo de Investigación de los EEUU estima que entre 8.459 y 12.105 personas han muerto por culpa de los ataques con drones. Si hablamos de bajas civiles, el número baja bastante (entre 769 y 1.725), y se reduce aún más en el caso de los niños (entre 253 y 397). A pesar de que los aparatos sean más precisos que los aviones y estén dotados de la última tecnología, parece que esos "daños colaterales" de los que una vez habló EEUU en plena guerra de Vietnam no se han conseguido remediar con la aparición de los UCAVs.

Informes como el de Amnistía Internacional acerca de estos dispositivos han conseguido poner de manifiesto su capacidad para matar sin riesgo, deshumanizando la guerra. Una de sus frases más duras es la siguiente: "Lo que sí sabemos es que su uso ha creado una situación en la que el mundo entero puede considerarse un campo de batalla, y prácticamente cualquier persona puede considerarse un daño colateral". Por eso instan a la comunidad internacional a crear unos protocolos que protejan a los civiles y a regular su uso ajustándose al derecho internacional.

En abril del año pasado, más de 3.000 trabajadores de Google firmaron una carta de protesta por el acuerdo entre la multinacional y el Pentágono para desarrollar un programa de reconocimiento de imágenes que mejoraría la puntería de los aparatos. El Proyecto Maven, que venció el pasado marzo, hizo que muchos empleados se fuesen de la compañía. Laura Nolan es una de ellos. Aunque empezó a trabajar en el proyecto, al poco tiempo se dio cuenta de que "cada vez estaba más preocupada éticamente", así que dimitió. Ahora cuenta su experiencia en The Guardian, donde asegura que estas máquinas solo traerán "atrocidades y asesinatos ilegales incluso bajo las leyes de la guerra, especialmente si se despliegan cientos o miles".

Por David Sarabia

16/09/2019 - 22:06h

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Fabricantes de armas, el actor oculto en la militarización fronteriza en EEUU

Una investigación establece que "han desempeñado un papel fundamental en la promoción de la militarización fronteriza de la que se han beneficiado con miles de millones de dólares en contratos". "Estos vínculos lucrativos se ocultan al público", explica uno de los autores.

 

Los grandes fabricantes de armas son el actor oculto en la militarización de la frontera entre Estados Unidos y México y en los últimos años han jugado un papel más relevante que la propia Casa Blanca en el endurecimiento de la lucha contra la migración ilegal, según un estudio publicado este lunes.

"Un pequeño número de corporaciones, principalmente firmas de armas y también de información tecnológica, han desempeñado un papel fundamental en la promoción de la militarización fronteriza de la que se han beneficiado con miles de millones de dólares en contratos", declaró a Efe Nick Buxton, coeditor del reporte.

El informe, elaborado por el grupo de investigación internacional Instituto Transnacional (TNI), argumenta que firmas de seguridad y fabricantes de armas como General Dynamics, Northrop Grumman, Lockheed Martin, Raytheon y Boeing, entre otras, han diseñado la política fronteriza en las últimas tres décadas y son las responsables de la actual coyuntura. "El debate sobre (el presidente Donald) Trump y la frontera ha distorsionado la realidad, porque ignora que ya hay un muro altamente militarizado apoyado por los republicanos y los demócratas durante tres décadas", dijo.

La investigación apunta a que en los últimos 15 años el presupuesto destinado a la seguridad fronteriza y control migratorio en EEUU pasó de 9.100 millones de dólares en 2003 a 23.700 millones en 2018. Ello, resaltó Buxton, genera "enormes ganancias a estas corporaciones mientras crean un ambiente cada vez más mortal para los inmigrantes que cruzan las fronteras". El aumento es mucho mayor si se compara con el presupuesto de 1990, cuando la inversión fue de 1.200 millones de dólares, lo que equivale a un "increíble aumento del 1.875 %", apunta el informe.

"Estos vínculos lucrativos se ocultan al público"

Más de una docena de grandes compañías del negocio de seguridad fueron identificadas como los beneficiarios, pero "con demasiada frecuencia, estos vínculos muy lucrativos se ocultan a la vista del público y, por lo tanto, se borran de la conversación pública" apuntó Todd Miller, autor del informe. "Debe suceder exactamente lo contrario: el hecho de que las corporaciones gigantes se beneficien y conduzcan a la militarización fronteriza debe ser el centro de una de las discusiones más importantes que tienen lugar en Estados Unidos en este momento", agregó el investigador.

En este sentido, el estudio apunta hacia los presupuestos y el debate sobre la Patrulla Fronteriza (CBP), que entre 2006 y 2018 firmó contratos por un valor de 26.100 millones de dólares, un valor que excede la suma de los presupuestos acumulados del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) de 1975 a 1998.

Buxton recalca que, aunque Trump "ha traído su propia influencia tóxica al debate, demonizando a los emigrantes e inspirando ataques racistas, la evidencia muestra que la mayor parte de la militarización de la frontera de EEUU ocurrió mucho antes de la llegada" del mandatario neoyorquino. 

El reporte resalta las grandes contribuciones que realizan estas corporaciones a las campañas de congresistas, tanto republicanos como demócratas. Como ejemplo, halló que beneficiarios de contratos con CBP, como Boeing, Lockheed Martin, General Atomics, General Dynamics y Raytheon, también son grandes contribuyentes de campaña de los miembros del comité de Asignaciones del Congreso y del comité de Seguridad Nacional, responsables de los presupuestos y la política fronteriza.

16/09/2019 22:58 Actualizado: 16/09/2019 22:58

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La doctrina militar gana terreno en América latina

El catálogo de argumentos con el que Estados Unidos busca intervenir en las políticas de los países latinoamericanos se actualiza constantemente. Como si fuera uno más de los tantos guiones hollywoodenses que se estrenan año a año, ahora algunas de sus agencias gubernamentales, como el Comando Sur de las Fuerzas Armadas (FFAA) y sus lobistas en la región, elaboraron y difundieron la doctrina de las “nuevas amenazas”. Ante la ausencia de conflictos bélicos en la región, la amenaza a los Estados proviene ahora del crimen organizado transnacional, en particular actividades ligadas al tráfico de drogas y a fenómenos como “la pobreza”, “las migraciones”, y “el populismo”, sostiene un informe del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), titulado “La guerra interna”

En los últimos años, Estados Unidos insisten en sumar al terrorismo a este grupo. De esta manera se vuelve borroso el límite entre “defensa nacional”, que concierne a las FF.AA., y “seguridad interna”, a cargo de las fuerzas de policía locales, para llegar a una militarización de la seguridad. Esto no sólo implica la intervención directa de las FFAA, sino también la formación militar de los organismos encargados de la seguridad interior, como las fuerzas de policía, mediante cursos y otras modalidades de entrenamientos, brindados por especialistas norteamericanos.

 “Ninguno de los problemas que constituyen el paradigma de las “nuevas amenazas” deben ser abordados de manera militar”, dijo en diálogo con PáginaI12, Manuel Trufó, Coordinador del equipo Seguridad democrática y violencia institucional del CELS. ¿Pero por qué? “Son muchas las razones, pero principalmente porque cuando las policías comienzan a actuar supeditadas a fuerzas militares aumentan su letalidad. Es decir, no solamente hay más muertos porque hay militares interviniendo directamente, sino que los propios policías matan más cuando están bajo la órbita del funcionamiento de los militares”, explica Trufó. La realidad de Río de Janeiro es escalofriante sobre este aspecto. En febrero de 2018 la ciudad entregó la gestión de la seguridad a los militares, que tomaron el control operativo de las policías y desplegaron tropas en las favelas. En seis meses de actuación (hasta junio del 2018) se produjeron 895 muertes por acción de las fuerzas estatales, cuando en el mismo período de 2013 (año en el que empieza a contabilizarse un ascenso de las muertes) la policía había matado a 236 personas. Esto representa un aumento de la letalidad policial del 278 por ciento en sólo cinco años.

Las autoridades comúnmente se apoyan en datos sobre altos niveles de violencia para justificar la intromisión militar. “Pero esa intervención está muy lejos de disminuir la violencia. Al revés, la retroalimenta. Lo que se presenta como la supuesta solución pasa a ser una parte central de un problema mucho más grande”, dice el especialista del CELS. Eso está ocurriendo en estos momentos en Uruguay. “Hasta ahora era un país donde se venía marcando la diferencia entre seguridad y defensa de manera bastante clara. Pero en el último año hubo una suba en al tasa homicidios que generó una especie de “pánico moral” en algunos sectores de la población. Eso llevó al absurdo de que algunos grupos de presión hayan juntado una cantidad de firmas suficientes como para que se llame a un referéndum para consultar si las FFAA tienen que participar o no en seguridad interior”, explica Trufó. La iniciativa, impulsada por el senador del opositor Partido Nacional, Jorge Larrañaga, logró reunir 407.000 firmas, y en la elección presidencial de octubre también se decidirá si 2000 militares intervienen en seguridad pública.

El uso de servicios de inteligencia es otro de los elementos que compone el cuadro. “Con la excusa de que hay “nuevas amenazas” se potencia una lógica del secreto y el funcionamiento sin control o ilegal de los servicios inteligencia”, explicó Trufó. En Chile esto quedó expuesto con lo que se llamó la Operación Huracán, una investigación iniciada por Carabineros bajo el amparo de la Ley de Inteligencia, que en septiembre de 2017 condujo a la detención de ocho comuneros mapuches. Se los acusó de estar supuestamente involucrados en una asociación ilícita terrorista en el sur de Chile. En enero de 2018 el Ministerio Público Fiscal determinó que la unidad de carabineros encargada de investigar el caso alteró las pruebas que incriminaban a los mapuches, manipulando mensajes de sus teléfonos celulares. “También en Chile los Carabineros se están militarizando. La creación del Comando Jungla da cuenta de esto”, informó el miembro del CELS. Miembros de ese Grupo Táctico de Carabineros asesinaron en 2018 al referente mapuche Camilo Catrillanca con un tiro por la espalda.

La semana pasada, una comitiva policial que trasladaba a un líder narco fue atacada a balazos cerca de Asunción, Paraguay. Supuestos miembros del Comando Vermelho de Brasil efectuaron el golpe para rescatar a Jorge Samudio González, alias Samura, miembro del grupo. El hecho le sirvió al presidente paraguayo, Miguel Abdo Benítez, para enviar al congreso una modificación de una enmienda constitucional que permitiría a las FFAA participar en la lucha contra grupos criminales y mafias organizadas. “Esta lucha genera adversarios, que cuentan con más armamentos y mejor logística que las fuerzas policiales”, dijo Abdo Benítez y también se refirió a una “batalla desigual”. “El punitivismo como solución a los problemas de la violencia es la receta que se viene aplicando desde hace décadas y no da resultados. Sin embargo, tiene cierta eficacia en no hacerse responsable de su propio fracaso. Se sigue presentando como si no se hubiera aplicado nunca y en realidad es lo que se viene usando desde siempre. Lo que pasa es que la militarización, que es el punto extremo del punitivismo, tiene cierto rédito político también. Estados Unidos plantea esta estrategia, pero también hay actores locales que encuentran en ella un capital político para capitalizar internamente”, explica el especialista del CELS.

Eso nos pone ante un tema espinoso. ¿Cuánto hay de imposición y cuánto de iniciativa propia en los países latinoamericanos para aplicar las recetas del militarismo estadounidense? “Hay un juego de los dos lados. Estados Unidos opera sobre las FFAA y de seguridad locales a lo largo de los años. Va cultivando, digamos, gente de confianza en ellas, y esas personas son las que después promueven que algunos de sus funcionarios y efectivos vayan a entrenarse y formarse allá, y así se va realimentando ese circuito”, sostiene Trufó. “El problema es que América Latina está completamente desunida. Si había algún tipo de unidad de criterio naciente hace unos años, eso hoy ya no existe. Obviamente la negociación bilateral país por país siempre favorece Estados Unidos. No está negociando con un bloque, y así, siempre lleva las de ganar”, concluye Trufó. Lo paradójico de la política estadounidense de militarización social es que no la aplican en su propio país. Allá la demarcación entre seguridad y defensa es bien clara. “Haz lo que te digo, pero no lo que yo hago”, toda una declaración de principios.

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 Manifestantes palestinos durante los enfrentamientos con las fuerzas israelíes al este de Jan Yunes en el sur de la franja de Gaza.Foto Afp

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuiteó ayer que conversó por teléfono con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sobre la posibilidad de avanzar en "un tratado de defensa mutua" que fortalecería las posiciones estadunidenses en Medio Oriente, una anuncio que podría afectar a las elecciones parlamentarias israelíes, del próximo martes.

"¡Espero seguir con esa conversación tras las elecciones israelíes, cuando nos reunamos este mismo mes en Naciones Unidas!", añadió Trump en su mensaje. Apuntó que el acuerdo "anclaría aún más la tremenda alianza" entre ambos países y podría retomarse a finales de este mes durante la 74 asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York, que se celebrará entre el 17 y el 24 de septiembre.

Estados Unidos mantiene una ayuda militar anual de 4 mil millones de dólares a Israel. Ambos gobernantes también mantienen una estrecha relación personal, al grado de que el magnate estadunidense aparece en los carteles de la campaña electoral del político israelí.

La intervención en estos comicios de Trump podría ser crucial, ya que las encuestas pronostican un empate virtual entre el partido de Netanyahu y la formación Azul y Blanco, liderada por el ex jefe del estado mayor Benny Gantz.

Con un tuit, el premier israelí agradeció a su "querido amigo" Trump: "El Estado judío nunca ha tenido un mejor amigo en la Casa Blanca. Espero nuestra reunión en la ONU para avanzar en un histórico tratado de defensa entre estados Unidos e Israel".

Gantz consideró la propuesta como un "grave error" y argumentó: “Un acuerdo así sería un grave error para la seguridad del Estado de Israel, porque un tratado de defensa mutua nos obligaría a coordinar nuestra seguridad con Estados Unidos.

"Eso no es lo que queremos. No hemos pedido a nadie que muera por nosotros. No hemos pedido a nadie que luche por nosotros y no hemos pedido a nadie que asuma el derecho a defender al Estado de Israel", añadió.

Los comentarios de Trump se producen en momentos en que la comunidad internacional espera la difusión del plan de paz para Medio Oriente de Washington.

Desde su llegada al gobierno, el 20 de enero de 2017, la asistencia de Estados Unidos a los palestinos se ha recortado fuertemente, al tiempo que Washington ha hecho grandes concesiones a los israelíes, incluido el reconocimiento formal de Jerusalén como capital de Israel y el traslado de la embajada estadunidense a esa ciudad.

La Autoridad Nacional Palestina cortó todo contacto formal con el régimen de Trump, a quien no reconoce como intermediario en las negociaciones con Israel.

El Departamento de Estado indicó que Estados Unidos es actualmente miembro de siete tratados de defensa colectiva, incluyendo la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la Organización del Tratado del Sureste Asiático, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca y un tratado de defensa con Australia y Nueva Zelanda, además de tratados bilaterales con Japón, la República de Corea y Filipinas.

En este contexto, un total de 46 palestinos resultaron heridos tras enfrentarse con militares israelíes en la localidad de Al Azariya, en la Cisjordania reocupada, reportó la vocera de la Media Luna Roja en Palestina, Erab Fuqaha, a la agencia de noticias Sputnik.

El viernes pasado 55 palestinos sufrieron lesiones durante los choques con el ejército israelí en la franja de Gaza. En 1967, durante la llamada guerra de los seis días, Israel ocupó los territorios de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, que según la ley internacional pertenecen a los palestinos.

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La firma de ciberseguridad Check Point demuestra cómo China ya usaba las herramientas de la NSA incluso antes de que estas se filtraran en Internet en 2016

Los hackers chinos reescribieron el código de algunos malwares de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA) e incluso mejoraron algunas de las herramientas

 

Buckeye, APT3 o UPSTeam. Son distintas formas de llamar al mismo grupo de hackers chinos que copiaron y mejoraron las herramientas de la agencia de seguridad estadounidense (NSA) incluso antes de que se hicieran públicas en Internet en diciembre del 2016. No solo eso: una vez que mejoraron el código de los americanos, lo usaron para atacar las redes vulnerables de estos sin apenas esfuerzo y de forma mucho más barata. Son las principales conclusiones que se extraen de un informe de ciberseguridad de la firma Check Point y que apunta a que la guerra comercial entre ambos países también se libra en la Red.

El principio de la historia se remonta a finales de 2016. Entonces, los hackers de The Shadow Brokers publicaron en Internet un pack que supuestamente pertenecía a la NSA y en el que había de todo: desde herramientas de hackeo y recolección de datos, exploits, software de fuerza bruta y RATs (otro tipo de software de espionaje que permite controlar el dispositivo a distancia y encender la webcam o el micrófono del ordenador, entre otras cosas) hasta información sobre vulnerabilidades en páginas web y programas. Se las habían robado a Equation Group, otro grupo de hackers afín a la NSA según los expertos.

El año pasado, la compañía de ciberseguridad Symantec publicó cómo Buckeye (o APT3 o UPSTeam) llevaban utilizando esas mismas herramientas desde antes incluso de la filtración de The Shadow Brokers. También daban a entender que los chinos habían desarrollado sus propias herramientas e incorporado los ataques de día cero contra Windows (explotación de una vulnerabilidad conocida de antemano por los atacantes en una red o programa) a su repertorio. ¿Que cómo lo hicieron? Copiando el código con el que fueron atacados.

"Muy probablemente lo que han hecho ha sido utilizar los ataques que han visto en una red que tenían controlada", explica a eldiario.es Eusebio Nieva, director técnico de Check Point. Nieva ofrece dos posibles maneras por las que los chinos se hicieron con las herramientas: "Bien porque se trate de una red que ha atacado la NSA o quién sea o bien porque se ha utilizado ese ataque en un servidor que ellos [los chinos] previamente habían atacado y tenían control sobre él", continúa.

La ingeniería inversa del ¿gobierno chino?

Check Point ha conseguido demostrar la teoría de Symantec sobre la reutilización del código del malware por parte de los chinos. "APT3 recreó su propia versión de un exploit de Equation Group usando y capturando tráfico de red", explica la firma de ciberseguridad en su informe. "Creemos que este artefacto fue recolectado durante un ataque realizado por Equation Group contra una red monitoreada por APT3, lo que les permitió mejorar su arsenal de ataques con una fracción de los recursos necesarios para construir la herramienta original", explican.

Dos investigaciones independientes (una llevada a cabo por la compañía de ciberseguridad Recorded Future y otra por Intrusion Truth) señalan que detrás de APT3 podría estar el ministerio de Seguridad del Estado chino. En concreto, relacionan el nombre con el de un contratista chino, Boyusec, desmantelado tras la publicación de otro artículo en la web de Intrusion Truth.

El programa creado por los hackers chinos a partir de las herramientas de la NSA tiene nombre, Bemstour, y es bastante similar a EternalRomance, uno de los exploits originales dentro del paquete de Equation Group. Según Check Point, Bemstour sería una mezcla entre este y EternalSynergy, también creado por la NSA. La firma de ciberseguridad asegura que el código entre ambos es casi idéntico, con la particularidad de que mientras el de la NSA requiere de una librería específica para crear los paquetes que servirán para el ataque, en el de los chinos los paquetes están "hechos a mano por los desarrolladores".

"La conclusión es que China y EEUU se encuentran en una carrera ciberarmamentística que no hay que despreciar. Y al final, tanto los unos como los otros están utilizando todos los mecanismos a su alcance, incluyendo la copia: se están copiando los unos a los otros", concluye Nieva.

Por David Sarabia

10/09/2019 - 21:13h

 Estudiantes siguen en directo el trayecto de la sonda 'Chandrayaan 2' a la Luna, este viernes es un instituto de Bombay (India). Reuters

El módulo 'Vikram' de la misión Chandrayaan 2 se estrelló contra el satélite, igual que le sucedió a la sonda israelí 'Beresheet' cuando este país intentó ser el cuarto en llegar a la Luna

Aunque el podio de la carrera lunar ya está copado, aún se sigue compitiendo por el cuarto puesto. Y 2019 ha sido un año especialmente interesante en esta reactivación de la carrera espacial. En enero de este año, China hizo aterrizar Chang’e4 en la cara oculta de la Luna, convirtiéndose en el primer país del mundo en lograrlo. En abril, Israel, con la sonda Beresheet, la primera misión de este tipo impulsada por inversores privados, intentó convertirse en el cuarto país en aterrizar una máquina sobre el satélite, por detrás de Estados Unidos, Rusia y China, pero un fallo en el motor principal del artefacto hizo que la misión acabase estrellándose. La India, alrededor de las 22.30 de este viernes, hora peninsular española, también fracasó en su intento. El resultado de la misión parecía claro cuando el presidente del país, Narendra Modi, abandonó la sala de control con cara de decepción. Acabó rezando y firmando autógrafos a estudiantes.

Después de superar la fase de frenado y acercamiento al lugar de llegada, el módulo de aterrizaje Vikram tenía que afinar su velocidad para posarse con suavidad sobre la superficie del satélite. A dos kilómetros de altitud, se perdió la comunicación con la sonda. Las hipótesis ahora son muchas, pero deberán pasar horas o días hasta que se pueda realizar una evaluación sobre qué sucedió en esos minutos críticos.

El módulo de alunizaje, bautizado como Vikram en honor al padre del programa espacial indio Vikram Sarabhai, fallecido en 1971, se separó del módulo orbital de la misión Chandrayaan 2 el pasado lunes. El éxito en esa delicada maniobra ya muestra los avances del programa espacial indio, pero el siguiente paso no confirmó la capacidad del país asiático como potencia espacial.

Originalmente, esta misión se planificó de forma conjunta con Rusia, que aportaría su experiencia y su tecnología en varios aspectos clave. Sin embargo, tras el fracaso en 2011 de la misión Phobos-Grunt, que debía explorar el satélite marciano Fobos y acabó atrapado en órbita terrestre a poco más de 300 kilómetros de altitud, los rusos se retiraron del proyecto. El contratiempo supuso un retraso en el calendario inicial, pero la agencia espacial india (ISRO) siguió con su propia tecnología.

La misión Chandrayaan 2 es la continuación de la Chandrayaan 1, que llegó a la órbita lunar en 2008. Aquella sonda recogió imágenes infrarrojas, de rayos X y del espectro visible durante 312 días y realizó un mapa de la topografía lunar y de sus características químicas. En esta ocasión, Vikram debía aterrizar en una llanura cercana al polo sur de la luna, de interés científico, entre otras cosas, porque es probable que allí se pueda encontrar agua en forma de hielo. Para analizar la zona, además del módulo de aterrizaje, la misión contaba con un pequeño rover que habría debido recorrer hasta medio kilómetro por la superficie lunar. El vehículo, destrozado ahora sobre la superficie lunar, se llamaba Pragyan (sabiduría en sánscrito).

Aunque Chandrayaan 2 incorporaba diversos instrumentos científicos para estudiar la Luna, el principal objetivo consistía en probar que la agencia espacial india tenía la capacidad para completar una misión en la que una nave se pose suavemente sobre otro mundo y podía hacer funcionar un rover cargado de instrumentos científicos. Deberán probar de nuevo.

Por Daniel Mediavilla

7 SEP 2019 - 04:43 COT

"No disparen, estamos desarmados": el asesinato de un indígena a manos del Ejército desata indignación en Colombia

Uno de los testigos narró que miembros de la Tercera Brigada del Ejército comenzaron a dispararles a los jóvenes, que formaban parte de la Guardia Indígena, pese a que se encontraban desarmados.

Una operación del Ejército colombiano en la zona rural de Jamundí, en el Valle del Cauca, dejó a un joven indígena muerto y otro herido, en lo que algunos testimonios señalan como una ejecución extrajudicial

Omar Gusaquillo y Diego Alexis Vega formaban parte de la Guardia Indígena que hacía vigilancia nocturna, debido al robo de ganado en esta zona rural de Jamundí, al suroeste de Colombia, que históricamente ha tenido presencia de grupos guerrilleros y narcotraficantes.

Según narró Diego en su primera declaración, a las 05:45 horas (tiempo local) de este jueves, cuando los jóvenes se preparaban para darse un aseo personal en una casa, fueron sorprendidos por elementos de la Tercera Brigada del Ejército, quienes les gritaron: "¡Quietos, manos arriba!". 

Visiblemente asustados, Omar les respondió: "No disparen, estamos desarmados. Somos de la Guardia Indígena". Inmediatamente después de que los jóvenes de la comunidad nativa Kiwe Nasa se identificaron, el Ejército comenzó a dispararles, pese a que tienen jurisdicción en esta zona rural, según información difundida por Semana. 

Como resultado del operativo militar, Ómar resultó muerto y Diego herido, por lo que fue trasladado a un hospital.  

¿Falso positivo?

Medios locales reportan que el Ejército habría señalado a Omar como miembro de una organización criminal y aseguraron que en la vivienda donde murió se encontró un uniforme camuflado, un radio teléfono amarillo y un arma de fuego.

Sin embargo, algunos vecinos de la zona dijeron a Semana que el Ejército trató de montar un "falso positivo", como se le conoce a los casos, bajo el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2006 y 2006-2010), en los que miembros del Ejército presentaban como guerrilleros 'dados de baja en combate' a jóvenes asesinados extrajudicialmente.

Lina Tabares, integrante de la organización de derechos humanos Tesa Paz, denunció que las manos de Omar tenían rastros de tierra, lo que según ella representa "una clara prueba de que el cadáver lo arrastraron". Los vecinos de la zona montaron un cordón humanitario para impedir que la escena fuera modificada

"Cruel asesinato"

La Organización Regional Indígena del Valle del Cauca (Orivac) rechazó el "cruel asesinato" de Omar Guasaquillo.

"Vuelve la zozobra de muertes, amenazas, al territorio colombiano, en especial al Valle del Cauca", denunció Orivac en un comunicado, en el que también acusa al Gobierno de Iván Duque de su falta de compromiso con los acuerdos de paz firmados con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). 

En lo que va del Gobierno de Iván Duque, que comenzó el 7 de agosto de 2018, 102 líderes y lideresas indígenas han sido asesinados, según datos de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC).

La ONIC hizo un llamado al Gobierno de Duque a retomar el Acuerdo de Paz firmado en 2016.  

Publicado: 6 sep 2019 02:42 GMT

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Batalla por el espacio: ¿Cuáles son los principales rivales de EEUU?

 Las posibilidades de Rusia, Corea del Norte, China e Irán en el espacio representan una amenaza para el potencial espacial de Estados Unidos, declaró el jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, general Joseph Dunford.

"En la década de 1990 cuando estábamos desarrollando nuestras capacidades en el sector espacial, partimos de que el espacio exterior seguirá siendo un lugar donde no habrá rivalidad pero la hay hoy en día. Entre los rivales figuran Corea del Norte, Rusia, China e Irán. Todos ellos han desarrollado un potencial que amenaza a nuestro potencial espacial", dijo Dunford en un discurso en el Consejo de Relaciones Exteriores.

El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó en febrero pasado un memorándum sobre la creación de la Fuerza Espacial de Estados Unidos.

El viceministro de Defensa y jefe del Estado Mayor General ruso, Valeri Guerásimov, dijo a principios de marzo que Rusia responderá con medidas simétricas y asimétricas a la militarización del espacio por parte de EEUU.

El Ministerio de Exteriores de China comunicó que al acusar a Pekín y Moscú de crear amenazas en el espacio exterior, EEUU busca una excusa para justificar sus planes de lograr superioridad militar y crear armas avanzadas.

El Pentágono a su vez declaró que EEUU "defenderá y protegerá" el espacio de la militarización por parte de Rusia y China.

10:28 06.09.2019(actualizada a las 11:58 06.09.2019) URL corto

 

MOSC

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¿Estamos frente a una guerra entre Colombia y Venezuela?

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó la alerta naranja por la amenaza de guerra desde Colombia y anunció que habrá ejercicios militares en todo el eje de frontera. ¿Puede darse una guerra entre ambos países? ¿O acaso la guerra comenzó años atrás y nadie lo anunció?

El factor Colombia siempre regresa en la agenda del conflicto venezolano. La última noticia fue la alerta naranja dada por el presidente Nicolás Maduro este martes 3 de septiembre ante la amenaza de agresión hacia Venezuela. Acusó a su par colombiano, Iván Duque, de querer crear una "serie de falsos positivos" para desencadenar la guerra y declaró que realizarán ejercicios militares del 10 al 18 de septiembre en todo el eje fronterizo con Colombia.

Sus palabras se dieron luego de dos hechos centrales. Por un lado, la denuncia presentada por el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, de que en el país vecino funcionan tres centros de entrenamiento militar para realizar acciones de desestabilización en Venezuela. Esos espacios existen en Colombia, según Rodríguez, bajo el amparo del Gobierno de Duque y su fuerza política, el Centro Democrático, dirigida por el expresidente Álvaro Uribe.

Por otro lado, la alerta de Maduro se dio ante el recrudecimiento de la matriz, afirmada por el mismo Duque, que sostiene que el Gobierno venezolano daría refugio y posibilidad de desarrollo a quienes lideran el sector de las FARC que regresó a la lucha armada. Ese señalamiento se unió a las repetidas declaraciones del Gobierno colombiano y sus grandes medios aliados que han sostenido que otra de las fuerzas colombianas en armas, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), tendría bases de operaciones en Venezuela.

La escalada de declaraciones ha vuelto a poner la pregunta sobre el centro de la mesa: ¿es posible una guerra entre ambos países? ¿O acaso la guerra ya empezó, nadie la anunció ni se hizo responsable, cambió de máscaras, y ya dejó muertos, incendios y dolor?

Un Estado cedido a otro

"La guerra ya está aquí, pero dicen que ya viene", dice un humorista colombiano que cita la investigadora colombo-venezolana María Fernanda Barreto, quien conversó con Sputnik sobre el panorama actual. Barreto es miembro de la Red internacional de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad. Sus estudios se centran en el análisis de ambas realidades y sus puntos de choque dentro del cuadro de asedio a Venezuela y la guerra interna en Colombia.

Lo primero es, en su análisis, situar el rol que le ha sido asignado a Colombia por Estados Unidos (EEUU): "se convirtió en la principal base militar estadounidense en la región latinoamericana desde el punto de vista militar, económico y político".

Al tener ese rol en la arquitectura continental diseñada por EEUU, el papel que le fue asignado ante la emergencia del proceso chavista en el Gobierno en 1999 en Venezuela fue predecible, según explica.

"Han utilizado tácticas de guerra de aproximación indirecta a través de Colombia y ejecutado una serie de acciones sobre Venezuela, como el sabotaje económico, la invasión paramilitar, una serie de operaciones para desestabilizar la Revolución bolivariana", agrega la investigadora.

El 23 de febrero pasado, tuvo lugar una de esas operaciones de gran envergadura: EEUU buscó un ingreso por la fuerza en Venezuela a través de la frontera colombo-venezolana, presentando el hecho como intento de ayuda humanitaria. El Gobierno colombiano abrió sus puentes internacionales para que actuaran grupos entrenados con el objetivo de escalar la violencia y llegar a un punto de quiebre e ingreso a territorio venezolano.   

Esa acción fue televisada por las grandes agencias de noticias como un montaje cinematográfico que finalmente no logró su objetivo. Paralelamente, se han dado operaciones en otros terrenos de forma continua, muchas veces invisibilizadas por los medios.

La invasión paramilitar

El punto de inicio fue el año 2002, "una vez que EEUU fracasa en apoyar la oposición venezolana en el intento de golpe de Estado en abril del 2002", resalta Barreto. Fue ese año cuando Álvaro Uribe asumió la Presidencia de Colombia y comenzó la estrategia de la invasión silenciosa.

"Comienza ese modelo como un mecanismo para tomar el control político, económico y militar sobre el territorio venezolano, y desde esa fecha hasta ahora esa invasión ha sido sistemática y sostenida", evalúa Barreto.  

El proceso paramilitar en Colombia ha pasado por diferentes etapas desde su creación y expansión. En la actualidad, Barreto lo describe como "un fenómeno de tipo político y económico sumamente imbricado con dos negocios que son lubricantes fundamentales del capitalismo, que son el negocio de la guerra y el del narcotráfico".

Ya no se está ante estructuras definidas como en los inicios: "no se puede hablar de cantidad de personas porque al hablar del fenómeno paramilitar no se sabe cuánta gente hay en las estructuras paramilitares en Colombia, y no se sabe, entre otras cosas, porque hay mucha gente que pertenece a las Fuerzas Armadas que ocasionalmente se involucra en acciones como parte de grupos paramilitares", explica la investigadora.

La analista colombo-venezolana agrega otra variable, como las contratistas militares privadas, involucradas en acciones contra Venezuela "dentro de esa modalidad de guerra irregular".

Esa invasión silenciosa, subterránea, emergió en determinados momentos en años recientes. Uno de ellos fue durante 2017, cuando la derecha, financiada y conducida por EEUU, intentó una nueva escalada violenta para lograr el derrocamiento del Gobierno. En los meses de abril a julio, esas formaciones desarrollaron diferentes ataques en puntos clave del país, desde la frontera con Colombia hasta Caracas. Luego regresaron, en parte, a las sombras, a centros de entrenamiento como los que, por ejemplo, denunció el ministro de Comunicación. 

La guerra

"Colombia es un país en guerra", subraya Barreto. Existe "un conflicto interno social y armado que no ha resuelto en los últimos 60 años, ha tenido momentos de diálogo, de acuerdo, pero el conflicto no ha tenido solución".

A su juicio, el conflicto ha servido para "justificar su industria militar y los negocios relacionados con la guerra, pero el Estado colombiano nunca se ha hecho responsable de la guerra que ha creado y sostenido".

Dentro de ese cuadro resultaba esperable que el Gobierno del Centro Democrático acusara automáticamente al Gobierno venezolano de ser responsable del regreso a las armas de un sector de las FARC, o de la permanencia del ELN.

Las acusaciones contra la Revolución bolivariana son tanto una forma de instalar la justificación de posibles nuevos escenarios bélicos, así como de "externalizar los costos del conflicto social y armado que vive Colombia", analiza Barreto. Ni los empresarios ni el Gobierno asumen responsabilidad acerca de por qué un sector de las FARC regresó a las armas, o por qué no se logró un acuerdo de paz con el ELN.  

¿Puede la guerra, dentro de ese escenario, adquirir su presentación clásica con uniformes y generales identificados? Barreto no descarta la posibilidad de una acción de tipo regular militar sobre Venezuela, pero cree que la mayor probabilidad es que "sigan apostando a aumentar las acciones de tipo irregular sobre el territorio, continuar con la invasión paramilitar y con todos los sabotajes económicos y políticos".

Ese conjunto de operación tiene que ver con la modalidad híbrida de la guerra contra el país que enfrenta un bloqueo económico y financiero impuesto unilateralmente por EEUU. Barreto señala que no se puede hablar de una guerra de Colombia contra Venezuela sin separar los conceptos e intereses.

"El conflicto subyacente es el de clase, y la primera víctima del Estado colombiano es el pueblo colombiano, y ese pueblo en parte es, y debe aprender, que es el mejor aliado del pueblo venezolano", sostiene la investigadora. 

La guerra llegó hace años. Con otras máscaras, discursos, presentaciones, actores. Por momentos realiza sus operaciones de modo sumergido, y en otros, como el pasado 23 de febrero, emerge con luces y cámaras. ¿Qué está por venir? Maduro decretó la alarma naranja y los ejercicios militares para el mes de septiembre. Venezuela vive un asedio ininterrumpido y Colombia es uno de los factores principales de ese conflicto.

22:16 04.09.2019(actualizada a las 22:22 04.09.2019) URL corto

Por Marco Teruggi


Maduro anuncia el despliegue de su sistema de defensa antiaérea en la frontera con Colombia

 

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, informó este miércoles que a partir del próximo 10 de septiembre su país desplegará su sistema misilístico de defensa antiaérea en la frontera con Colombia, un día después de haber declarado una "alerta naranja".

El mandatario aseguró que su homólogo colombiano, Iván Duque, busca una "falso positivo" en el mes de septiembre "para agredir" el territorio venezolano y acudir después a Naciones Unidas "y armar un show político barato a costa de un conflicto armado".

"Ya las tropas están desplegadas y ahora vamos a desplegar el sistema misilístico de defensa antiáerea, de defensa terrestre blindada. Vamos a desplegarla del 10 al 28 de septiembre porque Venezuela se respeta y lo que quiere en Colombia es paz", agregó el Jefe de Estado.

Al mismo tiempo, el presidente denunció que Duque "ha llevado a Colombia nuevamente a una situación de guerra". "La violencia de Colombia que se quede en Colombia, no la queremos aquí", aseveró el mandatario, agregando que "en Venezuela lo que queremos es paz, concordia, trabajo, producción y convivencia".

"Alerta naranja"

El presidente venezolano ordenó este martes a todas sus fuerzas militares realizar ejercicios entre el 10 y el 28 de septiembre en la frontera con Colombia, país que -dijo- representa una "amenaza de agresión".

El jefe de Estado, en medio de un acto con el alto mando militar, ordenó "declarar una alerta naranja frente a la amenaza de agresión de Colombia contra Venezuela" y el despliegue de los ejercicios "en toda la frontera occidental del país", que comprende los estados Zulia, Táchira, Apure y Amazonas.

El Gobierno de Duque "no solo ha metido a Colombia en una guerra que recrudece, sino que ahora pretende un falso positivo para agredir a Venezuela y empezar un conflicto militar en nuestro país", denunció el mandatario.

Escalada de tensiones

La orden del presidente venezolano se da en medio de una escalada de señalamientos entre Bogotá y Caracas, que se agudizó la semana pasada cuando Colombia acusó al Gobierno de Maduro de amparar a la disidencia de las extinta guerrilla de las FARC.

Funcionarios de la Administración de Duque aseguraron incluso que el pronunciamiento del disidente y prófugo de la justicia Iván Márquez se había grabado en territorio venezolano, cuestión que fue negada tajantemente por Caracas.

Entretanto, el pasado domingo, Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación venezolano, presentó "pruebas" de que atentados fallidos contra el país fueron planeados desde suelo colombiano.

"Los 'narcoparagobiernos', como el Gobierno de Álvaro Uribe y el Gobierno de Iván Duque, de manera permanente perpetran, levantan, inventan falsos positivos para promover o justificar agresiones contra países, contra movimientos y contra personas", aseveró Rodríguez.

 

Publicado: 4 sep 2019 23:07 GMT | Última actualización: 5 sep 2019 08:58 GMT

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