Domingo, 21 Octubre 2018 07:20

Temer prepara la mano dura de Bolsonaro

Temer prepara la mano dura de Bolsonaro

Por decreto, fundó una “fuerza de tareas de inteligencia” que reúne a todas las policías, a las tres fuerzas armadas y a los agentes civiles. Un mandato convenientemente difuso.

 En el ocaso de un gobierno que desde hace mucho parece moribundo e inerte, Michel Temer, el más impopular presidente de la historia de los períodos democráticos brasileño, avanzó y mucho en la apertura de espacios de poder para las fuerzas armadas, ampliando el camino para un cada vez menos tenue vuelco hacia los cuarteles. El lunes 15, en medio al torbellino provocado por la disputa electoral, Temer bajó un decreto que poco o casi nada llamó la atención en un primer momento. El objetivo es la creación de una “fuerza de tareas de inteligencia” contra las organizaciones criminales.

El problema, dicen analistas, es que ya está sentada por ley la competencia de la Policía Federal para tratar de crímenes, valga la redundancia, federales, como el narcotráfico o el lavado de dinero. Otro punto que llamó la atención es que, en términos de jerarquía, la “fuerza de tareas” obedece en primer lugar al “gabinete de seguridad nacional” de la presidencia, institución abolida en los gobiernos del PT y que Temer trajo de vuelta. Y el otro punto que creó alarma en las organizaciones sociales se refiere a la vaguedad del tema: “organizaciones que atenten contra el Estado o sus instituciones”. Desde luego tanto el lavado de dinero como el narcotráfico atentan contra las instituciones y el Estado. Pero ¿qué más? ¿Sindicatos que llaman a la huelga general? ¿El Movimiento de los Sin Tierra que ocupa áreas ilegales o improductivas?


Muchos analistas señalan una especie de preparación de terreno para que el ultraderechista Jair Bolsonaro y su grupo de generales retirados, caso efectivamente lleguen al poder, puedan desatar una ola de control y represión contra lo que consideran una extemporánea “amenaza comunista”.


Desde que llegó al sillón presidencial gracias a un golpe institucional que destituyó a la presidenta Dilma Rousseff, no son pocos los pasos de Temer en dirección a abrir espacio a militares en la estructura del gobierno. Por primera vez desde su creación, todavía bajo la presidencia de Fernando Henrique Cardoso, el ministerio de Defensa fue entregado a un general. La intervención militar en el estado de Rio de Janeiro, decretada el pasado febrero, fue otro paso: bajo el mando de un general quedó toda la estructura policial, desde la investigativa hasta la ostensiva, pasando por el sistema carcelario. Por si fuera poco, Temer también bajó un decreto determinando que cualquier caso de violencia cometido por un militar que participe de la intervención en Río será juzgado por la justicia militar, y no la civil, como determinaba la legislación anterior.

También llamó la atención que el nuevo presidente del Supremo Tribunal Federal, Dias Toffoli, un magistrado que no logró ser aprobado en un concurso público para ser juez de primera instancia pero llegó a la corte máxima, haya convocado para ser una especie de súper-asesor a un general retirado, muy cercano a Bolsonaro. Para inquietar aún más al campo progresista brasileño, el nuevo decreto creó concretamente un núcleo duro de inteligencia, reuniendo el todopoderoso Gabinete de Seguridad Nacional y la Agencia Brasileña de Inteligencia, y también los servicios de la Marina, Fuerza Aérea y Ejército, además del sector de control de actividades financieras del ministerio de la Hacienda, la Receta Federal, y todas las policías, inclusive la responsable por carreteras.


Resumiendo: caso realmente llegue a la presidencia de la República, Bolsonaro contará con instrumentos ilimitados y en manos de generales en actividad para controlar la vida de cada brasileño, teniendo como blanco primordial asegurar que no ocurran atentados “contra el Estado y las instituciones”. Le tocará al núcleo duro del eventual gobierno de ultraderecha decidir qué atenta o no.

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Michel Temer abre espacios de poder a militares en Brasil

Río De Janeiro. En el ocaso de un gobierno que desde hace mucho parece moribundo e inerte, Michel Temer, el más impopular presidente de la historia de los periodos democráticos brasileño, avanzó, y mucho, en la apertura de espacios de poder para las fuerzas armadas, ampliando el camino para un cada vez menos tenue vuelco hacia los cuarteles.

El lunes 15 de octubre, y en medio del torbellino provocado por la disputa electoral, Temer promulgó un decreto que poco o casi nada llamó la atención en un primer momento. El objetivo de la medida se refiere a la creación de una ‘fuerza-tarea de inteligencia’ para el combate a las organizaciones criminales.

El problema, dicen analistas, es que en primer lugar, ya está asentada, por ley, la competencia de la Policía Federal para tratar de crímenes, valga la redundancia, federales, como narcotráfico o lavado de dinero. Otro punto que llamó la atención es que, en términos de jerarquía, la ‘fuerza-tarea’ obedece, en primer lugar, al "gabinete de seguridad nacional" de la presidencia de la República, una institución que había sido abolida en los gobiernos del PT y que Temer trajo de vuelta. Y el otro punto que creó alarma en organizaciones sociales se refiere a la vaguedad del tema "organizaciones que atenten contra el Estado o sus instituciones". Desde luego tanto el lavado de dinero como el narcotráfico atentan contra las instituciones y el Estado, pero, ¿qué más? Los sindicatos, por ejemplo, si decretan una huelga general, ¿estarían "atentando contra las instituciones"? Si el Movimiento de los Sin Tierra promueve una ocupación en áreas improductivas, ¿estaría atentando contra el Estado?

Muchos analistas señalan que se prepara el terreno para que el ultraderechista Jair Bolsonaro y su grupo de generales retirados, en caso de que efectivamente lleguen al poder, puedan desatar una ola de control y represión contra lo que consideran una extemporánea "amenaza comunista".

Desde que llegó al sillón presidencial gracias a un golpe institucional que destituyó a la presidenta Dilma Rousseff, no han sido pocos los pasos de Michel Temer en dirección a abrir espacio para militares en la estructura del gobierno.

Por primera vez desde su creación, todavía bajo la presidencia de Fernando Henrique Cardoso, el ministerio de Defensa fue entregado a un general. La intervención militar en el estado de Río de Janeiro, decretada el pasado febrero, ha sido otro paso: bajo el mando de un general en activo quedó toda la estructura policial, desde la investigativa hasta la civil común, pasando por el sistema carcelario. Por si fuera poco, Temer también promulgó un decreto determinando que cualquier caso de violencia cometido por un militar que participe de la intervención en Río será juzgado por la justicia militar, y no la civil, como determinaba la legislación anterior.

También llamó la atención que el nuevo presidente del Supremo Tribunal Federal, Dias Toffoli, un magistrado que no logró ser aprobado en un concurso público para ser juez de primera instancia, pero llegó a la corte máxima de justicia, haya convocado –para ser una especie de superasesor– a un general retirado, muy cercano a Jair Bolsonaro y su grupo.

Para inquietar aún más al campo progresista brasileño, el nuevo decreto de Temer creó un núcleo duro de inteligencia, reuniendo no sólo al todopoderoso Gabinete de Seguridad Nacional y la Agencia Brasileña de Inteligencia, también los servicios de la Marina, Fuerza Aérea y Ejército, además del control de actividades financieras del Ministerio de Hacienda, la Secretaría de Ingresos y todas las policías, inclusive la responsable por carreteras.

Resumiendo: si realmente llega a la presidencia de la República, Jair Bolsonaro y el grupo de oficiales retirados que le rodea, contarán con instrumentos ilimitados –todos controlados por generales en activo– para controlar la vida de cada brasileño, teniendo como blanco primordial asegurar que no ocurran atentados "contra el Estado y las instituciones". Le tocará, desde luego, al núcleo duro del eventual gobierno de ultraderecha decidir qué atenta o no contra "el Estado y las instituciones".

Juristas, sociólogos y organizaciones sociales de defensa de los derechos humanos en Brasil recibieron la nueva medida como una especie de antesala de lo que podrá ocurrir si Bolsonaro llega al poder con semejante instrumento de control en las manos.

El hombre que en repetidas ocasiones proclamó a los gritos ser "favorable a la tortura" y que aseguró que "ninguna elección resolverá nuestros problemas, la única salida será una guerra civil que mate al menos a unos 30 mil, empezando por Fernando Henrique Cardoso (en alusión al ex presidente)", seguramente ampliará aún más, si llega a ganar la elección, el espacio abierto por Temer tanto para militares en activo como, especialmente, para los retirados, que arman su programa de gobierno.

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Hubo reunión el año pasado. EU y jefes militares de Venezuela planearon derrocar a Maduro: NYT

El golpe no se efectuó porque un comandante estaba en lista de sancionados, señala el diario

Washington. Integrantes del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunieron en secreto con mandos militares venezolanos rebeldes el año pasado para planear el derrocamiento del mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, reportó este sábado el diario The New York Times.

El rotativo explicó que el golpe no se llevó a cabo porque uno de los comandantes figura en la lista de funcionarios venezolanos sancionados por Estados Unidos, por lo que "no era una figura ideal para ayudar a restaurar la democracia".

La publicación, elaborada con declaraciones anónimas de funcionarios estadunidenses y un ex comandante castrense venezolano involucrados en las conversaciones secretas, apuntó que la Casa Blanca no respondió a preguntas detalladas sobre las conversaciones.

La dependencia argumentó en un comunicado que es importante establecer un "diálogo con todos los venezolanos que demuestren un deseo de democracia, con el fin de traer un cambio positivo a un país que ha sufrido tanto con Maduro".

Jorge Arreaza, canciller de Venezuela, comentó en Twitter: "Denunciamos ante el mundo los planes de intervención y apoyo a conspiraciones militares del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela. En los propios medios estadunidenses salen a la luz nuevas y groseras evidencias".

El Times añadió que "los funcionarios estadunidenses finalmente decidieron no ayudar a los conspiradores y los planes de golpe se estancaron. Pero la voluntad de la administración Trump de reunirse varias veces con oficiales amotinados que intentan derrocar a un presidente en el hemisferio podría ser contraproducente desde el punto de vista político".

Maduro fue blanco de un intento de asesinato el pasado 4 de agosto, durante la conmemoración del 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana, lo que dejó 14 detenidos. El mandatario culpó a los gobiernos de Estados Unidos y Colombia, así como a la oposición venezolana, de ser los responsables.

El Departamento de Estado condenó la "violencia política", pero denunció detenciones arbitrarias y confesiones forzadas de sospechosos por el gobierno de Venezuela. El consejero de Seguridad Nacional John Bolton insistió en que "no hubo participación del gobierno de Estados Unidos".

En agosto de 2017, la prensa local informó que Trump preguntó a sus principales asesores sobre el potencial para una eventual invasión estadunidense a Venezuela.

El mandatario comentó abiertamente que no descartaba una "opción militar" contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Actualmente Venezuela vive una severa crisis económica, lo que ha provocado una grave escasez de alimentos y medicinas. Nicolás Maduro responsabiliza a Estados Unidos de esa situación, debido a las sanciones que ha impuesto al país petrolero.

La teoría de que la administración de Donald Trump incluso haya considerado respaldar un intento de golpe de Estado seguramente alimentará esas acusaciones, sobre todo dada la larga historia de intervenciones secretas de Estados Unidos en América Latina, comentó el diario.

Mari Carmen Aponte, una de las principales diplomáticas de Estados Unidos para asuntos latinoamericanos en la administración del ex presidente Barack Obama, manifestó a The New York Times que "esto va a aterrizar como una bomba" en la región.

Por otro lado, Omar Barboza, presidente de la Asamblea Nacional, pidió este sábado al papa Francisco interceder por la liberación de 349 "presos políticos" y el "restablecimiento de la democracia" en el país petrolero. Ello, durante una reunión privada en el Vaticano.

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Domingo, 19 Agosto 2018 08:35

EE.UU. manda un barco militar a Colombia

EE.UU. manda un barco militar a Colombia

El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, está de vuelta en Washington, luego de finalizar su gira latinoamericana. Con el objetivo de fortalecer lazos con los países del Cono sur, el jefe del Pentágono visitó Brasilia, Río de Janeiro, Santiago de Chile, Buenos Aires y Bogotá.

Para conversar sobre los pasos a seguir en una región que consideró afectada por la crisis de Venezuela y por la creciente influencia China, Mattis fue recibido por el presidente de Chile, Sebastián Piñera y de Colombia, Iván Duque y por sus respectivos ministros de Defensa.

La gira concluyó con pocos acuerdos concretos. En primer lugar ultimó detalles sobre el tratado con Chile para que ambos gobiernos colaboren en materia de ciberseguridad. Seguidamente, en su visita a Colombia, arregló el envío de un “buque hospital” estadounidense a las costas del pacífico colombiano, con el propósito, dijo, de ayudar a sortear la crisis humanitaria que acecha al país, derivada de la llegada de miles de venezolanos.

Uno de las tesis más repetidas por Mattis a lo largo de los últimos días, fue que Venezuela está atravezando en una trágica situación, provocada por lo que él consideró como un régimen opresor y hambriento de poder, que está afectando a los Estados de la región. Por este motivo, según fue desvelando el propio general a medida que avanzaba su viaje, este fue un tema central que abordó con las autoridades de los países que visitó.

“El caso de Venezuela es preocupante para toda la región, porque el flujo de refugiados fuera de Venezuela es significativo”, comentó por su parte, el subsecretario adjunto de Defensa de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental, Sergio de la Peña, el viernes a los periodistas que cubrían el viaje. Al llegar a Brasilia se reunió con los ministros brasileños de Relaciones Exteriores, Aloysio Nunes, y de Defensa, el general Joaquim Silva e Luna. En la reunión que mantuvieron, los alabó por el liderazgo de Brasil a la hora de llamar al orden a Maduro desde el Grupo de Lima y la Organización de Estados Americanos. Sin embargo las primeras medidas concretas para hacer frente al éxodo venezolano, las alcanzó recién el viernes después de su encuentro con Duque en Bogotá. “Es una misión absolutamente humanitaria. No vamos a enviar soldados, vamos a enviar doctores. Están desbordando la frontera”, afirmó el secretario de defensa para explicar la decisión de enviar un buque hospital a Colombia.

Otro de los asuntos más abordados durante la gira fue la creciente influencia de Pekín en la parte sur del continente americano, un fenómeno que, según reiteró el Pentágono, supone una auténtica amenaza a la soberanía de algunas naciones latinoamericanas. “Es muy difícil saber lo que piensan los chinos, lo que sí vemos es que están incrementando su presencia en todo el mundo. La única preocupación que nosotros tenemos con los chinos es que muchas veces hay países que se endeudan a un nivel que no es sostenible. Y cuando uno empieza a aplazar los pagos está perdiendo soberanía”, expuso el viernes De la Peña. Por este motivo, aunque EE.UU. ha terminado por reconocer el derecho de cada país a hacer negocios con quien más le convenga, también pidió a sus socios en la región que insistan en alcanzar acuerdos transparentes con China, para evitar futuras situaciones problemáticas. “Existen preocupaciones sobre cuál es el diseño que tiene China en mente para el hemisferio”, reconoció Mattis y citó como ejemplo, el acuerdo alcanzado entre Pekín y Argentina para la construcción de una base espacial en la Patagonia. “¿El único propósito de la estación espacial es la investigación o hay algo más? ¿Es comercial o es espionaje?”, se preguntó el jefe del Pentágono, luego de informar que había recibido informaciones inquietantes al respecto, de los distintos países a los que visitó esta semana.

Más allá de Venezuela y China, el Pentágono consideró que fue un éxito la gira porque ayudó, particularmente, a normalizar las relaciones con Argentina que se habían enfriado durante la presidencia de Cristina Kirchner. También, porque Washington avanzó en diversos compromisos para una estrecha colaboración entre sus Fuerzas Armadas y los Ejércitos de la región. 

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716.000 millones de dólares: Trump firma el presupuesto de Defensa más alto de la historia de EE.UU.

El presidente celebra que con el recién promulgado presupuesto militar podrá proveer "los más finos aviones, barcos, tanques y misiles" a las fuerzas estadounidenses.

 

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha firmado la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés) para el año fiscal 2019, en la que se asignan más de 716.000 millones de dólares al sector militar del país.


El proyecto de ley fue bautizado con el nombre de uno de los legisladores más críticos de Trump, John McCain. El presidente, no obstante, no mencionó a ese senador republicano durante la ceremonia de la firma en la base Fort Drum, ubicada en el estado de Nueva York.


"Nunca nos dieron dinero [para las Fuerzas Armadas] por años y años, y [los fondos] se agotaron", indicó el mandatario previo a la firma del documento. "Ahora tenemos 716.000 millones recién aprobados para darles los más finos aviones, barcos, tanques y misiles", añadió Trump.


La promulgación de ese presupuesto de Defensa se produce luego de que la Cámara de Representantes estadounidense le diera el visto bueno con 359 votos a favor y 54 en contra, para que posteriormente se aprobarael proyecto con una votación favorable de 87 de los 100 miembros del Senado.


De esta forma, la NDAA contempla un aumento de 16.000 millones de dólares respecto al año anterior para convertirse en el más elevado presupuesto anual militar de la historia, según lo había calificado James Mattis, el jefe del Pentágono.


Por otra parte, Trump ha logrado firmarla antes del 1 de octubre —el inicio del año fiscal—, cosa que no sucedía en EE.UU. desde 1996.


¿En qué se puede gastar el dinero?


De acuerdo con la NDAA, el Departamento de Defensa y otros programas de Defensa fuera del Pentágono tendrán a su disposición unos 639.000 millones de dólares, mientras que cerca de 69.000 millones se han asignado a las operaciones de las Fuerzas Armadas de EE.UU. fuera de las fronteras del país. El presupuesto incluye también un aumento de 2,6 % a los salarios de las tropas.


A pesar de que no asigna fondos a la Fuerza Espacial anunciada por Trump, la ley comprende además 6.300 millones de dólares solicitados por el presidente para la Iniciativa Europea de Disuasión, que prevé el incremento de tropas estadounidenses en Europa con motivo de contrarrestar la percibida "agresión rusa".


Por otra parte, incluye fondos por 250 millones de dólares para destinar material defensivo letal a Ucrania, así como 150 millones de dólares para apoyar al Pentágono a desarrollar antes del año fiscal 2022 capacidades para asestar un ataque convencional inmediato en respuesta a los avances de Rusia y China, en particular por sus nuevas armas supersónicas.

¿En qué no se puede gastar el dinero?

El texto prohíbe la compra de equipos de telecomunicaciones de producción china, así como la participación de la Armada del Ejército Popular de Liberación en los ejercicios marítimos RIMPAC durante al menos cuatro años. Además, prohíbe la entrega de cazas F-35 a Turquía luego de que Ankara adquiriera los sistemas antiaéreos rusos S-400 y apresara al pastor estadounidense Andrew Brunson.

A pesar de que la NDAA contempla un resquicio legal para no aplicar algunas de las sanciones a los países que compren armas a Rusia, esas excepciones no se aplicarán a las "transacciones significativas" con el Gobierno y las agencias de seguridad rusas. Por su parte, la ley prohíbe la cooperación militar con Rusia.


En concreto, la NDAA de este año congela la implementación del Tratado de Cielos Abiertos con Rusia, mencionando un incumplimiento por parte de Moscú. El acuerdo, firmado en 1992 y en vigor desde 2002, permite a sus 34 adscritos realizar vuelos de inspección sobre otros países firmantes para promover la transparencia, la seguridad y la confianza entre Estados.

 

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 Moscú superó la crisis catastrófica de la década de los años 90; Rusia fabrica en tiempo récord armas letales de ensueño que hoy resultan imbatibles.Foto Ap

Andrei Martyanov (AM) –director del laboratorio aeroespacial y anterior oficial naval en la ex URSS– expone el mito de la superioridad militar de EU que ya "llegó a su fin", en un libro que ha causado enorme impacto en los centros geoestratégicos de nivel: La Pérdida de la Supremacía Militar: La Miopía de la Planeación Estratégica de EU ( https://amzn.to/2vD6bk8 ), donde propone una "verdadera medición de poder militar".

Rusia ha superado a EU en cinco rubros: 1- Comando, control, comunicaciones, computadoras, espionaje, vigilancia y capacidades de reconocimiento; 2- Capacidades de guerra electrónica; 3- Nuevos sistemas de armas; 4- Sistemas de defensa antiaéreas que limitan la efectividad del poder aéreo de EU y, 5- Misiles crucero de largo alcance subsónicos/supersónicos/hipersónicos que representan una inmensa amenaza a todas las bases de EU.

Mientras EU vivía su "peligroso narcisismo" de superioridad militar, pese a la década catastrófica de 1990 de Rusia, Moscú pudo superar la adversidad y fabricar en tiempo récord armas letales de ensueño que hoy son imbatibles.

Alerta sobre la "amenaza de un masivo error de cálculo militar estadunidense", cuando "EU ha estado en guerra sin cesar desde 1990 llevando a la obliteración de siete (sic) países musulmanes".

AM nombra al "verdadero enemigo" tanto de EU como de Rusia: los neoconservadores straussianos en su embriaguez por preservar la inexistente unipolaridad de EU al precio que fuere y que ha puesto al género humano en riesgo de una aniquilación nuclear.

En los pasados 70 años EU no ha ganado una sola guerra, con recientes magnos fracasos geoestratégicos en Ucrania y Siria, ocultados por una inmensa publicidad.

Y eso que EU sólo se ha enfrentado a países débiles, de "tercer nivel", y aún no se topa con una potencia mediana, no se diga una superpotencia de la talla de Rusia y en menor grado de China.

Lo peor es que los principales "estrategas" de EU son "más leales a Israel" y hoy pretenden librar otra de sus guerras para los "intereses de Israel" contra Irán.

Sin una guerra nuclear de por medio, "EU no puede convencionalmente derrotar a Rusia o a China en sus vecindades geográficas".

EU ha librado sus guerras lejos de su territorio, pero hoy "la evolución de la capacidad militar/tecnológica" es susceptible de llevar el campo de batalla al mismo hogar estadunidense, que incluye un ataque inesperado a distancia desde el "Polo Sur(sic)".

Para el autor, el discurso del zar Vlady el pasado primero de marzo epitomiza las nuevas realidades geopolíticas, militares y económicas de la configuración del poder emergente global: ocho años más tarde del fallido ataque del ejército de Georgia, entrenado por EU e Israel, a Osetia del Sur.

El Kinzhal, cambió radicalmente la correlación de fuerzas a escala "geopolítica, estratégica, operativa, táctica y sicológica".

Cita a Jeffrey Lewis en el Foreign Policy: "la real génesis de la nueva generación de extrañas (sic) armas nucleares de Rusia no radica en la más reciente Revisión de la Postura Nuclear (NPR), sino en la decisión de George W. Bush, en 2001, a retirarse del Tratado Misilístico Anti-Balístico (ABM)", en lo que coincide Putin de que "el retiro unilateral de EU del tratado ABM" permitió a Rusia "realizar un enorme progreso en desarrollar nuevos modelos de armas (sic) estratégicas", lo cual equivale para el autor a una "combinación militar-tecnológica de Pearl Harbor con Stalingrado" cuando hoy no existe "una brecha misilísitica", sino "un abismo tecnológico" entre Rusia y EU.

En la cosmogonía militar rusa, el punto de inflexión no fue el célebre discurso de Putin en Múnich en 2007, ni la paliza que recibió Georgia, ni la grave crisis financiera de Lehman Brothers en 2008, sino el retiro de Baby Bush del tratado ABM hace 17 años.

Hoy se asentó un nuevo realineamiento geopolítico: Rusia y China, "dos de los más poderosos países de Eurasia han declarado su plena independencia de la visión estadunidense del mundo", lo cual fue recalcado supersónicamente por Putin el primero de marzo de 2018 ( http://bit.ly/2OTZvX3 ).

 

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De espía a asesor sobre América latina

Juan Cruz llama “Madman” a Maduro, alienta un golpe militar en Venezuela y convence a Trump de aumentar las sanciones a ese país. Sus declaraciones lo ubican como un ariete de la Casa Blanca en esta parte del planeta.

 No tiene la pinta ni el semblante hosco y estereotipado de un ex agente de la CIA, aunque formó parte de la Agencia. Juan Cruz parece lo contrario. Sobre todo cuando se lo ve en una de las pocas fotografías que se conocen de él, estrechándole la mano derecha al ministro de Justicia argentino, Germán Garavano. Fue en una reunión que mantuvo con el funcionario macrista en Estados Unidos y que éste calificó como “muy productiva”. El actual director senior del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental sonreía para la cámara. Alto, calvo y con pinta de contador público, es el principal asesor de Donald Trump para América Latina.

Está en el cargo desde mayo del año pasado y en lo que va de 2018, salió con los tapones de punta contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. En abril lo trató de “madman” (loco en español) y un mes después lo comparó con Pol Pot, el líder del Khmer Rojo camboyano acusado por genocidio en los 70. Su argumento para hacer el paralelo fue la hambruna desatada por aquel en Kampuchea Democrática, un país que hoy ya no existe. Semejantes declaraciones lo ubican como un ariete de la Casa Blanca en esta parte del planeta. “Nuestro patio trasero”, como la definió el ex secretario de Estado John Kerry en abril de 2013.
Cruz ha sabido resguardarse, como buen espía, mientras cumplía funciones en Brasil, Perú y Colombia. De origen puertorriqueño, es un reservista del ejército de Estados Unidos que revistó en la Brigada 302 de Mejoramiento de Maniobras. Orgulloso de su uniforme, en otra de las imágenes se lo observa así, con sus insignias y condecoraciones, en un acto escolar junto a su esposa y su pequeña hija. Ese día entonó el himno de Estados Unidos con enfervorizado patriotismo. En el epígrafe de la foto se lee: “Canto cómo lo siento. Puse mi corazón en este momento, especialmente cuando tenemos tantos veteranos aquí”. Ocurrió en la universidad pública Charter Oak State de Connecticut en 2015.
La única diferencia con su aspecto actual es que hacía tres años lucía más delgado y no entrado en kilos como se lo vio el 25 de mayo último en la sede del Consejo de las Américas. Había sido convocado a un panel para exponer sobre las últimas elecciones presidenciales en Venezuela. Como era de esperar, se analizaron las eventuales respuestas de EE.UU en la región, el papel del grupo de Lima y el G7, pero sobre todo la manera de seguir aislando al gobierno de Maduro.
El 30 de abril pasado, Cruz ya había empezado sus ataques en público contra el presidente venezolano como funcionario del Consejo de Seguridad Nacional. Eligió un lugar muy receptivo a ese tipo de opiniones para hacerlo: la Universidad Internacional de la Florida (FIU). Dijo que “el régimen de Madman Maduro transformó una floreciente democracia en una dictadura opresiva”. Pero el comentario pasaría por moderado si no se considerara lo que declaró después: alentó una intervención militar de las fuerzas armadas venezolanas contra el gobierno. “Llamamos a todos los ciudadanos a cumplir con sus deberes descritos en esta constitución e instamos a los militares a respetar el juramento que tomaron para llevar a cabo sus funciones. Hagan honor a su juramento”, pidió, haciendo uso a su gusto de la Constitución bolivariana aprobada en diciembre de 1999 durante el primer mandato de Hugo Chávez.
“Tengo que suponer que estaba ofreciendo al menos un apoyo velado de la administración para la desobediencia civil”, dijo –citado por Univisión– el ex embajador de Estados Unidos en Panamá, John Feeley, presente en la universidad cuando Cruz pidió que se derrocara a Maduro.
Un mes más tarde volvió a la carga en el Consejo de las Américas. Fue cuando asoció a Maduro con el jefe del Khmer Rojo: “Estoy tentado a compararlos con el régimen de Pol Pot, y no en el aspecto del genocidio, evitemos la hipérbole, hablemos de su manera de matar de hambre a su propia gente y cómo usan los alimentos para la manipulación política. ¡Es repugnante!”. Cruz también señaló el 25 de mayo que EE.UU. “tiene opciones ilimitadas” para intervenir en Venezuela.
Unos días antes, Roger Noriega, el ex subsecretario de Estado de George W. Bush respaldó sus declaraciones sobre Venezuela desde una columna en el New York Times. “Más que temer un golpe de Estado, la comunidad internacional debería animar a los venezolanos –incluidos los miembros de las fuerzas armadas– a restaurar la democracia” escribió. Como Cruz, alentó la solución militar. Aunque se diferencia del actual asesor en que tomó distancia de Trump desde la campaña presidencial. Tildó de “fascista” al presidente y renunció a su afiliación republicana. Un indicio de que aun entre los sectores más derechistas del partido de gobierno, el magnate divide las aguas. Pero sí están unidos sobre su visión de Venezuela y otros países que no se alinean con Estados Unidos.
El papel de Cruz más recordado dentro de la CIA lo ubica en Colombia. Óscar Adolfo Naranjo, el vicepresidente de ese país y general retirado de la Policía Nacional, además de negociador plenipotenciario del gobierno con las Farc, lo recuerda muy bien porque trabajaron juntos. “Su estadía coincidió con los años de mayor éxito contra los carteles de la droga y los golpes contra la guerrilla, fue un gran aliado de Colombia”, declaró en una entrevista que le hizo la cadena de habla hispana Univisión.
Sus días en ese país también concordaron con el gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010). El funcionario puertorriqueño llegó a ser el director de la CIA durante el mandato del ex presidente. Elogiado por su labor en Colombia al frente de la Agencia, ahora habría resultado clave para convencer a Trump de que debe incrementar las sanciones a Venezuela. Es lo que sostiene la agencia internacional Reuters.
Secretista como todo espía, Cruz perdió su casi anonimato cuando el presidente de EE.UU lo designó en el Consejo de Seguridad Nacional. Ahí está junto al ultraconservador John Bolton, la última y más importante designación de Trump en el organismo que depende directamente de la Casa Blanca. Un cavernícola que conduce el Instituto Gatestone, un think tank que publica artículos como “Migración masiva: El disolvente fatal de la UE” o “La implacable radicalización de Suecia”. La institución suele calificar a inmigrantes y refugiados musulmanes en Europa y Estados Unidos como potenciales terroristas.
El mes pasado varios medios internacionales reprodujeron una pregunta que el presidente de EE.UU les formuló en 2017 a sus asesores en seguridad hemisférica. El dato lo filtró un funcionario que guardó anonimato. “¿Por qué Estados Unidos no puede invadir el país sudamericano?”, los interrogó Trump sobre Venezuela. Cruz proclamó la salida de un golpe de Estado un año después. No cuesta mucho imaginar cuáles serían las acciones ilimitadas a las que aludió en el Consejo de las Américas.
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Domingo, 05 Agosto 2018 07:52

La consumación

La consumación

Israel se define como el “Estado nación del pueblo judío”.

Con la aprobación de la nueva y controvertida ley del Estado nación, Israel oficializó la discriminación de su población de origen palestino.


A la estrategia de colonización rampante en los territorios palestinos ocupados, a la anexión unilateral de Jerusalén Este y el cerco a la Franja de Gaza, el gobierno del primer ministro israelí, Biniamin Netaniahu, suma ahora otra humillación a los palestinos que lograron permanecer en sus tierras cuando se fundó Israel en 1948.


El parlamento israelí –Knesset– aprobó recientemente la ley que define oficialmente al país como “Estado nación del pueblo judío”, limitando el derecho a la autodeterminación solamente a esta colectividad, decretando además que el único idioma oficial será el hebreo, en detrimento del árabe, hablado por la población de origen palestino, que representa el 20 por ciento del total.


“El derecho a ejercer la autodeterminación nacional en el Estado de Israel es exclusivo del pueblo judío”, sentencia la nueva ley. Por otra parte declara que “Jerusalén unida e indivisible” es la capital de Israel, desconociendo los acuerdos alcanzados con la Autoridad Nacional Palestina, y refrendados por resoluciones de las Naciones Unidas, de que el estatus de la ciudad, cuya parte oriental los palestinos reivindican como capital de su futuro Estado, debe ser negociado entre ambas partes.


El proyecto fue aprobado por una estrecha mayoría de 62 diputados contra 55, obtenida luego de dejar de lado disposiciones como la que habilitaba a los municipios a excluir a residentes con base en su nacionalidad o religión.


“CIUDADANOS DE SEGUNDA CLASE”

Días antes Netaniahu había afirmado que “una mayoría absoluta quiere asegurar el carácter judío de nuestro Estado para las futuras generaciones”.


Una vez aprobada la ley, Netaniahu declaró ante el Knesset que la resolución marca “un momento fundamental en la historia del sionismo”, estableciendo “por ley el principio básico de nuestra existencia”. “Este es nuestro Estado. El Estado judío… Este es nuestro país. Este es nuestro idioma”, reafirmó el mandatario.


El árabe, que hasta ahora era también idioma oficial, pasó a tener un “estatus especial” con la aprobación de la ley.


Además, esta aprobación provocó la cólera de los legisladores árabe-israelíes, que en la sesión parlamentaria acusaron a la mayoría de legalizar un sistema de apartheid. El líder de la coalición árabe-israelí Ayman Odeh afirmó que la ley legitima la “supremacía judía y nos dice que nosotros siempre seremos ciudadanos de segunda clase” (The Guardian, 19-VII-18).


Más grave aun, esta ley pasará a integrar las denominadas leyes básicas del país, sólo pasibles de ser enmendadas por otra de la misma naturaleza, ya que en Israel cumplen la función de una Constitución, algo que el país no tiene.


CON EL APOYO TOTAL DE ESTADOS UNIDOS

Debe recordarse que la ley es aprobada en una coyuntura que pauta las relaciones más estrechas en décadas entre Israel y Estados Unidos, cuyo presidente no escatima esfuerzos para complacer a su único aliado, al que no considera merecedor de la más mínima crítica.


“Es una decisión en la línea de la doctrina Trump. No hay un plan de paz público del presidente estadounidense, pero el traslado de la embajada a Jerusalén, el recorte de fondos de ayuda a los palestinos y su falta de crítica hacia los asentamientos refuerzan la política de hechos consumados de Netaniahu”, declaró Nabil Shaath, asesor en política exterior del presidente palestino, Mahmud Abbas (El País, 19-VII-18).


Uno de los propulsores de la ley, el diputado Avi Dichter, del partido Likud, liderado por Netaniahu, enfrentó las críticas de sus opositores, declarando a los medios: “Hemos aprobado esta ley fundamental para impedir la menor veleidad o tentativa de transformar el Estado de Israel en una nación de todos sus ciudadanos”.


En la víspera el Knesset había aprobado otra ley destinada a castigar a quienes den una visión negativa del Ejército o que critiquen la ocupación. La norma fue propuesta por el ministro de Educación, Naftali Bennet, y en la práctica abre la puerta a la persecución legal de las organizaciones israelíes como Paz Ahora o Rompiendo el Silencio, que denuncian abusos cometidos por Israel en los territorios palestinos ocupados.
La Unión Europea expresó su rechazo implícito a la ley. “Hemos sido muy claros en lo que respecta a la solución de dos estados, creemos que es el único camino a seguir, y cualquier paso que complique o impida que esta solución se convierta en realidad debería evitarse”, declaró en Bruselas la portavoz de Federica Mogherini, la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores.


PEDIDO DE SUSPENSIÓN DE LA ONU

La Autoridad Nacional Palestina (Anp) advirtió en un comunicado que la nueva ley “allana el camino para una limpieza étnica”. El Ministerio de Información de la Anp en Ramalah afirmó, el día en que se aprobó la ley, que esta es “una declaración de guerra contra la tierra palestina, sus derechos, su identidad y su idioma”.


La Autoridad Palestina evalúa la posibilidad de solicitar una resolución de la Asamblea General de la Onu para suspender la integración de Israel –que reconoció como Estado en 1948– a la organización.


“Israel es un país que viola íntegramente la carta de la Onu. ¿Merece ser miembro de la Onu y de cualquiera de sus agencias o no?”, preguntó el 19 de julio pasado el dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina Saeb Erekat, durante una visita a la localidad beduina de Khan al Ahmar, en Cisjordania, amenazada de demolición por Israel (véase “Allanar un sueño”, Brecha, 20-VII-18).


El cotidiano israelí Haaretz constató en su editorial del 30 de julio que “la aprobación de la ley reavivó también la brecha política en Israel, entre quienes favorecen la discriminación y los que la rechazan. Los ciudadanos árabe-israelíes fueron discriminados desde la fundación del Estado, tanto por los gobiernos de derecha como de izquierda. Pero las liberales leyes básicas y los dictámenes de la Alta Corte de Justicia durante la pasada generación avanzaron hacia la igualdad y la integración de la minoría, algo que Netaniahu busca destruir ahora”.


VERGÜENZA

Pero “la ley de Estado nación judío es solamente la frutilla de la torta”, señaló el analista palestino Ramzy Baroud. “Ahora no se puede escapar al imperativo moral. Quienes insisten en apoyar a Israel deben saber que están apoyando a un régimen desembozado de apartheid”, advirtió.


Advertencia que pareció confirmar el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, quien expresó en un twit el viernes pasado que “la mejor respuesta al terrorismo es la expansión de las colonias” en los territorios palestinos. Lieberman anunció la construcción de 400 viviendas en el asentamiento de Adam, al norte de Jerusalén, luego de que un adolescente palestino apuñalara a muerte a un israelí e hiriera a otros dos.


En la vereda de enfrente se situó el internacionalmente renombrado dirigente de orquesta Daniel Barenboim, quien en una carta pública –que se viralizó y fue publicada tanto en El País, de Madrid, como en Clarín– lamentó que 70 años después de la fundación de Israel “el gobierno acaba de aprobar una ley que sustituye el principio de igualdad y valores universales por el nacionalismo y el racismo”. “¿Encaja la situación de ocupación y dominio sobre otro pueblo en la declaración de independencia?”, se interrogó.


“No creo que el pueblo judío haya vivido 20 siglos, la mayor parte de ellos sufriendo persecución y soportando crueldades sin fin, para ahora convertirse en el opresor que somete a los demás a sus crueldades. Precisamente esto es lo que hace la nueva ley. Por eso hoy me avergüenzo de ser israelí,” admitió el músico argentino-israelí y militante en favor de la paz junto a pacifistas palestinos.


AHED LIBERADA. En medio de este panorama sombrío, los palestinos recibieron una buena noticia. Tras cumplir una pena de ocho meses de prisión en Israel por haber abofeteado a un militar israelí, la activista palestina de 17 años Ahed Tamimi fue liberada días atrás y recibida victoriosamente por una multitud en Cisjordania.


La joven explicó que había increpado a los militares porque, días antes, ellos habían disparado balas de goma a un primo suyo, hiriéndolo en el cráneo y deformándole la cara. Tamimi se declaró culpable de cuatro de los 12 cargos presentados en su contra: asalto a un soldado, incitación a la violencia y otras dos acusaciones por perturbar las operaciones del Ejército. La adolescente pasó un mes menos en la cárcel que el soldado israelí Elor Azaria, quien mató a un atacante palestino mientras se hallaba en el suelo, herido e inmóvil, en 2016.


En un encuentro con periodistas realizado días atrás en su casa en Cisjordania, Tamimi dijo que estudiará derecho para “llevar los casos de los presos políticos ante los tribunales internacionales”. Su abogada israelí, Gaby Lusky, dijo por su parte que “si Israel esperaba que en prisión se quebraría su determinación, logró el efecto contrario. Ahed nunca se rindió”.

Por Jorge Angeloni
3 agosto, 2018

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El Imperio, hegemonía y nuevos desafíos en América Latina

Los países de América Latina y el Caribe recibieron una Inversión Exterior Directa (IED) de 161.673 millones de dólares en 2017, un 3,6% menos que en 2016 y un 20% inferior si se compara con 2011, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de Naciones Unidas. La caída de 2017 se concentró en Brasil y Chile. En cuanto a la fuente de las inversiones exteriores, el país más destacado fue Estados Unidos -28% del total-, aunque los países europeos en bloque alcanzaron el 37,3%. La IED estadounidense predomina de manera clara en Centroamérica y la República Dominicana -29% del total en 2017- y México (46%).

En 2017 las empresas de Estados Unidos realizaron inversiones en México por valor de 13.939 millones dólares, seguido por las españolas con 3.201 millones de dólares. Además las norteamericanas se posicionaron en segundo lugar en Brasil -22% de la IED en el país- y Colombia (15%), y en primer lugar en Paraguay, Guatemala, Costa Rica, Panamá y Nicaragua. Las corporaciones estadounidenses han protagonizado algunas de las fusiones y adquisiciones corporativas en 2017. Así, Delta Air Lines compró el 32% del grupo Aeroméxico por 614 millones de dólares; American Tower, las infraestructuras de telecomunicaciones urbanas de KIO Networks en México por 500 millones de dólares; y la farmacéutica Merck & CO, la empresa brasileña de productos de salud animal Vallée por 400 millones de dólares.


“El concepto de ‘dominación no compartida’ ha sido siempre el núcleo duro de la proyección de Estados Unidos en la región”, destaca el sociólogo e historiador cubano Juan Valdés Paz (La Habana, 1938) en las jornadas “Geopolítica Sur” del Frente Cívico-Valencia. Valdés ha sido profesor en el Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana, de Sociología del Trabajo en el Instituto Azucarero y, entre 1980 y 1996, investigador del Centro de Estudios sobre América (CEA). “En el hemisferio norteamericano tenemos una superpotencia, Estados Unidos, y todos los demás países –salvo quizá con alguna discusión, Canadá- son dependientes y periféricos”. Aunque, matiza, “con los gobiernos de centro y progresistas –a partir de 1999, con la presidencia de Hugo Chávez en Venezuela- Estados Unidos se enfrentó por primera vez en los últimos 200 años a una correlación de fuerzas adversa; pero estos procesos se han revertido”. Hoy, concluye Juan Valdés, “América Latina está invadida por gobiernos de derecha, por ejemplo en Brasil, Argentina, Chile, Perú y Colombia, de modo que la región transita hacia una recuperación hegemónica estadounidense”.


El libro “Territorios vigilados” (Debate, 2012) de la periodista Telma Luzzani apuntaba la existencia de 28 bases militares operativas de Estados Unidos y la OTAN en América del Sur, y otras 43 en Centroamérica y el Caribe; entre los países con mayor presencia figuran Puerto Rico, Panamá y Colombia. Entrevistada en el programa “Bajo la lupa de Galeb” de Annur TV en mayo de 2017, se refirió a “más de 80” instalaciones; “uno de los países de los que poco se sabe y concentran mayor número es Perú, donde entran 112 marines diarios; no es que tengan siempre el cartel de ‘base militar’, muchas veces se trata de centros científicos, de entrenamiento de cascos azules o misiones humanitarias”, afirmó la investigadora argentina. Así, en mayo de 2018 representantes de la embajada de Estados Unidos en Perú, el Gobierno Regional de Huánuco y el Instituto Nacional de Defensa Civil inauguraron el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) en Huánuco, financiado por el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) para responder a los desastres naturales. Estados Unidos ha construido 14 COER en otras tantas regiones de Perú, informa la embajada estadounidense.


El cinco de abril de 2012 el embajador de Estados Unidos y representantes del ejército chileno inauguraron el Fuerte Aguayo de Concón en la región chilena de Valparaíso; el Comando Sur del ejército estadounidense invirtió cerca de 500.000 dólares en la construcción. Según un comunicado de la Armada chilena, consistía en un centro de entrenamiento para “cascos azules”, dependiente del Centro Conjunto para Operaciones de Paz en Chile (CECOPAC), a su vez bajo el mando del Ministerio de Defensa. El Centro de Entrenamiento de Fuerzas de Paz, según la Armada, se enmarcaba “dentro de estrictos protocolos definidos por Naciones Unidas”. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos denunciaron que se trataba de una base militar que violaba la soberanía chilena.


Con más de medio siglo de existencia y sede actual en Florida, el SOUTHCOM abarca 31 países de América del Sur, América Central y el Caribe. Según su página Web, el comando está integrado por 1.200 militares y personal civil. En términos oficiales, es responsable de “proporcionar planificación de contingencia, operaciones y cooperación a la seguridad”, así como de la protección de los “recursos militares” de Estados Unidos. El pasado 25 de junio el Comando Sur realizó maniobras militares aéreas durante tres días en Guatemala; en febrero los entrenamientos –definidos como “programa de cooperación técnica en seguridad”- se desarrollaron en Panamá y, en junio de 2017, el Comando Sur inició en el Mar Caribe (Barbados y Trinidad y Tobago) las maniobras militares “Tradewinds”, en las que participaron una veintena de países.


La periodista Stella Calloni ha informado en el diario argentino Contexto del documento secreto “Plan ‘Masterstroke’ para derrocar la dictadura venezolana”, de febrero de 2018, firmado por el almirante Kurt W. Tidd, jefe del Comando Sur. La primera propuesta del informe de once páginas es “fomentar la desafección popular por el aumento de la escasez y los precios de los alimentos, medicinas y otros bienes esenciales para los habitantes”; además el plan apela a “continuar el fuego continuo en la frontera con Colombia” y a “reclutar paramilitares principalmente de los campos de refugiados en Cúcuta, la Guajira y Norte de Santander”. El 14 de julio, antes de asumir la presidencia de Colombia, Iván Duque visitó la sede del SOUTHCOM en Miami, donde se reunió con Kurt Tidd. La Agencia Efe tituló de este modo el teletipo que informaba del encuentro: “Duque promoverá en diplomacia regional el rechazo a la ‘dictadura’ de Maduro” (Estados Unidos cuenta con al menos siete bases militares en Colombia).


“Todo este despliegue militar es la dimensión dura y menos visible de la dominación geopolítica”, concluye Juan Valdés Paz, coeditor del libro “América Latina y el Caribe. La política social en el nuevo contexto” (Flacso-Unesco, 2011). El politólogo afirma que cualquier intento de ruptura, progresismo o desalineamiento en la región es traducido por Estados Unidos como una cuestión de Seguridad Nacional. Adscrita al organigrama del Comando Sur figura la Cuarta Flota de los Estados Unidos, constituida durante la Segunda Guerra Mundial, disuelta en 1950 y reactivada en abril de 2008. ¿En qué contexto se dio el restablecimiento? El primero de marzo de 2008 se produjo el ataque a un campamento de las FARC-EP en Ecuador, ordenado por el expresidente colombiano Álvaro Uribe; a ello se agregaba la caída de los precios de los bienes primarios en los mercados internacionales (un tercio de los ingresos fiscales de Venezuela, México y Ecuador procedían de la producción petrolera), la victoria electoral de Fernando Lugo en Paraguay, el conflicto entre la presidencia de Evo Morales y las regiones de la llamada “Media Luna” boliviana, las revueltas en Haití y los precedentes de gobiernos de izquierda en Venezuela y Ecuador.


En junio de 2017 la Cuarta Flota participó en las maniobras militares conjuntas “Teamwork South” en las costas de Chile; incluían al destructor USS Chafee (DDG90), que transportaba dos helicópteros MH-60R del escuadrón HSM-37, un submarino de ataque rápido y dos aeronaves P-8A Orion. Los ejercicios incorporaron “escenarios preestablecidos y enfocados en la respuesta a los acontecimientos”, según la embajada de Estados Unidos. Para celebrar el décimo aniversario de la reactivación, mandos de la Armada de Perú, Brasil, Chile, Colombia y Ecuador visitaron en junio el cuartel general de la Cuarta Flota en la ciudad de Jacksonville (Florida). El objetivo, según un comunicado de la Marina de Guerra del Perú, era “continuar con el fortalecimiento de los lazos de camaradería, amistad, cooperación e interoperabilidad”.


Juan Valdés Paz apunta otro concepto clave en la dominación estadounidense, el de la Cuenca del Caribe, donde figuran México, Centroamérica (incluido el Canal de Panamá), el Caribe insular, Colombia y Venezuela; “es la absoluta prioridad geopolítica de los Estados Unidos”, afirma el sociólogo cubano. Además de otras fuentes, documentos desclasificados en octubre de 2017 respecto al asesinato de Kennedy revelan que tres expresidentes de México -Adolfo López Mateos (1958-1964), Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) y Luis Echeverría Álvarez (1970-1976)- trabajaron para la CIA.


Otro país estratégico en la Cuenca del Caribe es Colombia, donde Estados Unidos invirtió 9.635 millones de dólares entre 2000 y 2017 en “asistencia en seguridad” (1.435 millones de dólares en 2007), según la organización WOLA con sede en Washington; esta fuente agrega que de los 107 programas mundiales de “asistencia” promovidos por el Pentágono, 75 “pueden operar” en América Latina y el Caribe. En cuanto a Venezuela, el expresidente Obama firmó un decreto en marzo de 2015 que declaraba a este país “amenaza” para la Seguridad Nacional e imponía sanciones a siete funcionarios de la República Bolivariana. En marzo Trump prorrogó esta orden ejecutiva. “Seguiré ocupándome de Cuba”, afirmó Donald Trump tras la elección del nuevo presidente cubano, Miguel Díaz-Canel; un mes antes aprobó una partida de 20 millones de dólares para “promover la democracia” en la isla durante 2018. En septiembre de 2017 la Embajada de Estados Unidos en La Habana anunció recortes de personal y suspender la emisión de visados por un supuesto “ataque acústico” contra la legación diplomática.


¿Existe algún contrapeso geopolítico en América Latina a la hegemonía de Estados Unidos? “No como tal”, responde Juan Valdés Paz, “aunque hay una importante presencia económica de otros actores”. El documento sobre Inversión Extranjera Directa de la CEPAL destaca que Europa en conjunto representaba en 2017 el 52% de las inversiones en Brasil (un 66% en el periodo 2012-2016), encabezadas por Países Bajos; en Colombia el porcentaje se situó en el 45% y en México, en el 29%. Entre otros ejemplos de la penetración europea en Latinoamérica, en 2017 la multinacional italiana Enel compró por 640 millones de dólares la distribuidora eléctrica brasileña CELG, hasta ese momento bajo el control de la estatal Petrobras (fue la primera privatización bajo la presidencia de Temer); la cervecera holandesa Heineken adquirió por 1.090 millones de dólares la filial brasileña del grupo japonés Kirin Holding; y la suiza Glencore pagó 734 millones de dólares por un incremento de su participación en Volcán Compañía Minera de Perú. Por países, la inversión española lidera la ratio en Argentina y Colombia. Valdés Paz resalta influencia de la banca española. Así, en el primer semestre de 2018 el Banco Santander declaró unos beneficios de 3.752 millones de euros, a los que contribuyó principalmente el mercado brasileño. El BBVA también tiene una presencia sólida en América Latina, con un peso preeminente de México.


Las corporaciones chinas, centradas básicamente en Brasil, participaron en cinco de las 20 mayores operaciones empresariales de 2017 en la región. Por ejemplo, el gigante eléctrico chino State Grid se hizo con el control de CPFL, la mayor distribuidora de electricidad de Brasil. La mayoría de las inversiones chinas se produjeron en los sectores energético y minero (que alcanzan cerca del 80% de las inversiones) y agropecuario, particularmente en el negocio de las semillas. El comercio entre América Latina y el Caribe y China multiplicó su valor por 22 entre 2000 y 2013. Sin embargo, “exportamos sólo cinco productos básicos en 2017 –porotos de soja, mineral de hierro, mineral de cobre, cobre refinado y petróleo, lo que representa el 70% del valor de los envíos”, advirtió en enero la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena. Brasil, Perú y Argentina recibieron más del 80% de las inversiones chinas en el periodo 2005-2017.

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El alcance de las 'operaciones especiales' convierten a EEUU en un imperio global

Una investigación reciente del periodista Nick Turse revela la dimensión de las intervenciones de las fuerzas especiales del Ejército de Estados Unidos, la mayoría de las cuales ni trasciende a la opinión pública ni cuenta con la supervisión del Congreso de EEUU

 

"Imperio" no es una palabra a tomarse a la ligera. ¿Puede EEUU ser definido como tal? La respuesta, a la luz de la última investigación del periodista estadounidense Nick Turse, es afirmativa. En su último artículo, publicado consecutivamente en TomDispatch y The Nation, el autor de Dispárale a todo lo que se mueva (Sexto Piso, 2014) explica el alcance de las fuerzas de operaciones especiales (SOF) del Ejército estadounidense, cuya actividad casi nunca trasciende a la opinión pública. Estas fuerzas participan en misiones que van desde el reconocimiento y ofensivas a pequeña escala hasta contraterrorismo, rescate de rehenes y tareas de seguridad, pasando por la instrucción y asesoramiento de otros ejércitos. "Y todos los días, y prácticamente en todas partes, comandos estadounidenses están implicados en diversos tipos de instrucción", escribe Turse.


Presentes en casi 150 países


"A menos que terminen en desastre, la mayoría de estas misiones permanecen en la sombra, desconocidas para todos salvo para un puñado de americanos", señala el autor. Las cifras lo respaldan: según datos proporcionados por el Mando de Operaciones Especiales de EEUU (Ussocom o Socom), el año pasado estas tropas de élite se desplegaron en 149 países –alrededor del 75% de las naciones del mundo– y este año llevaron ya a cabo misiones en 133. Como recuerda Turse, se trata de una cifra que no ha parado de crecer, puesto que prácticamente iguala el número de operaciones durante el último año de Barack Obama en la presidencia y es más del doble que en los últimos días de la administración de George W. Bush.


El trabajo –rápido, eficaz, sigiloso– de los soldados de las fuerzas especiales no es tan vistoso como el despliegue de grandes ejércitos, pero en el mundo actual es más importante. Washington lo sabe y apuesta por ello. Según explicó a Turse el portavoz de Socom, Ken McGraw, en 2001, por ejemplo, se desplegaron una media de 2.900 comandos a la semana, una cifra que ha aumentado a los 8.300 actuales. De un personal en 2001 de 42.800 efectivos –entre soldados en activo, reservistas y voluntarios de la Guardia Nacional– se ha pasado a 63.500.


La misma tendencia se observa en el presupuesto, que pasó de 3.100 millones de dólares en 2001 a los 12.300 millones de dólares actuales, sin contar que los tres cuerpos del Ejército estadounidense –el Ejército de Tierra, las Fuerzas Aéreas y la Armada, además de los marines– cuentan con sus propias divisiones de fuerzas especiales, con un presupuesto anual de 8.000 millones de dólares.


"Todo esto significa que, en cualquier día del año, más de 8.000 soldados, bien pertrechados y bien financiados [...] se encuentran desplegados en aproximadamente unos 90 países", resume el periodista.


Operaciones en la sombra


La lista de países en los que estas fuerzas especiales se encuentran desplegadas es larga y, además de los sospechosos habituales, como Afganistán, se encuentran en ella también un buen número de países africanos, como Níger, Burkina Faso o Senegal, e incluso asiáticos, como Tailandia, además de otros destinos más sorprendentes, como Alemania o Suecia, donde los Rangers y los Boinas Verdes llevaron a cabo respectivamente una instrucción en combate de invierno en el Ártico.


"A comienzos del mes pasado, en un pequeño puesto militar cerca de la olvidada ciudad de Jamaame, en Somalia, hubo un intercambio de disparos mientras llovían los morteros. Cuando el ataque terminó, un soldado somalí resultó herido, y, de haber sido ésa la lista de bajas, sin duda nunca hubiérais oído hablar de él", narra Nick Turse. "Lo que ocurrió", continúa, "es que en aquel puesto avanzado también operaban comandos estadounidenses y cuatro de ellos fueron heridos, tres de ellos de consideración, lo suficiente como para tener que ser evacuados para recibir atención médica. Otro soldado, el sargento Alexander Conrad, miembro de las Fuerzas Especiales del Ejército de EEUU, también conocidas como Boinas Verdes, resultó muerto."


El artículo describe casos similares en Níger o Somalia en los que resultaron heridos soldados pertenecientes a este tipo de tropas. Como Turse destaca, vale la pena notar que EEUU no libra oficialmente ninguna guerra en África, y todas estas misiones se presentaron a la prensa como de "asesoramiento y asistencia" a las fuerzas locales. O como "patrullas de reconocimiento" dentro de una misión para "instruir, asesorar y asistir" a tropas africanas, cuando la evidencia era ya difícil de rebatir, como misiones para eliminar objetivos de milicias islamistas, sobre todo las asociadas a Estado Islámico.


"Los Boinas Verdes, los Navy SEAL y otros comandos, que actúan bajo la poco entendida cláusula legal conocida como Sección 127e ["apoyo a las fuerzas especiales para combatir el terrorismo"], han participado en tareas de reconocimiento y acción directa en incursiones con fuerzas especiales africanas en Somalia, Camerún, Kenia, Libia, Mali, Mauritania, Níger y Túnez", resume el autor.
Si en 2006 únicamente un 1% de los comandos especiales estadounidenses operaba en el continente africano, diez años después se trataba ya del 17% (unos 1.700 efectivos en 20 países), el mayor porcentaje, solo superado por Oriente Medio.


¿Cambio de foco?


Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, el Pentágono se plantea ahora reducir el número de tropas especiales en el extranjero. En el caso de África, por ejemplo, el contingente quedaría en 700 soldados de élite, la misma cifra que en el año 2014. El anuncio ha generado críticas entre algunos analistas de seguridad: los hay que consideran que con la medida puede haber un repunte del terrorismo yihadista en la región; otros, en cambio, temen que el vacío dejado por Estados Unidos sea llenado por China.


A pesar de la retórica aislacionista del presidente estadounidense en sus comparecencias públicas, "los recortes planteados parecen ajustarse a la última estrategia de defensa nacional del Pentágono", indica Turse. El propio secretario de Defensa, James Mattis, declaró en enero que, aunque Estados Unidos continuaría "su campaña contra los terroristas", "la competición entre grandes potencias, y no el terrorismo, es el foco principal de la seguridad nacional de EEUU". En la decisión podría haber pesado, además, el agotamiento físico y mental expresado por las propias unidades de fuerzas especiales.
Mattis precisó que la distinción entre tropas especiales y convencionales era cada vez más difusa. También se guardó una bala en la recámara. A finales de 2017 adelantó que EEUU continuará "expandiendo las fuerzas convencionales allí donde sea apropiado." Y añadió: "Yo anticiparía un mayor uso de las mismas". No parece que el águila estadounidense tenga pensado alzar pronto el vuelo y volver al nido.

BARCELONA
24/07/2018 08:42 Actualizado: 24/07/2018 08:42
ÀNGEL FERRERO

 

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