Jueves, 31 Agosto 2017 06:08

El torrente imperialista

El torrente imperialista

Es en medio del torrente imperialista desencadenado por el 11/S que ahora emana la perorata del "nacional-trumpismo" con su supremacismo blanco, anti-latino/mexicano, anti-inmigrante, neo-nazi y militarizado hasta la coronilla. Gracias al diputado Ron Paul se supo en su expresión presupuestal, de la magnitud y contexto de la militarización, que junto al creciente peso de Mnuchin, de Goldman Sachs, Wall Street y los tres generales "son" el gabinete. Con Trump ellos encabezan lo que Naomi Klein llamó "capitalismo del desastre", ahora en su estampa neofascista de "nacional-trumpismo": el Departamento de Defensa (DdD), las 37 mil firmas bélico-industriales, incluidos poderosos consorcios, junto a miles de sub-contratistas, tienen acceso privilegiado (cost plus) a la mayor asignación absoluta de recursos públicos en la historia de EU y en lo que va, de nación alguna, desde el despegue del mundo industrial.

El "torrente imperialista" no es asunto menor ni nuevo pero se recrudece y ensangrienta desde el 11/S junto al negacionismo climático de Trump de grave riesgo a la biota global. La suya es una actitud dirigida a "corregir, censurar o reprimir a la comunidad científica, pero sólo cuando las cifras y conclusiones apuntan a peligros de corto, mediano o largo plazo que chocan con negocios y tecnologías (motor de combustión interna) y ganancia de la quema de combustibles fósiles, eje de las fortunas de ExxonMobil, Chevron/Texaco, BP, etcétera, y pieza fundamental en la vulnerabilidad de ciudades como Houston, hoy ahogada con billones (trillions) de litros de agua, pero que, según el DdD y sus socios los combustibles fósiles permanecerán en función hasta mediados de siglo XXI" (LJ 6/10/2011), para cuando la catástrofe climático/ambiental será irreversible. Van por la ganancia hasta la extinción de las especies.

Trump también censura a los analistas “cuando echan por tierra supuestos geopolíticos y estratégicos y, bajo pretexto del 11/S, EU y sus socios en la OTAN prosiguen con la ofensiva por el control del petróleo mundial, una hazaña neo-nazi denunciada en 2007 por el general Wesley Clark, ex comandante supremo de la OTAN. (Ibid)

El masivo aumento al gasto militar es de la magnitud requerida para librar una suicida guerra nuclear. Los preparativos para esa guerra, como mostró C. Wright Mills en Las causas de la Tercera Guerra Mundial, están en marcha desde hace décadas. Para 2018 el presupuesto del Pentágono es de 696 mil millones de dólares (mmdd). Eso incluye 54 mmdd propuesto por Trump más 30 mmdd agregados por los diputados republicanos. Aunque existe una ley de 2011 que limita el gasto militar, ya ese "límite" fue rebasado en 72 mmdd. Como dijo Paul, la ley es laxa y "ya se las arreglarán para gastarlo todo." El sueño de magnates.

Esta ampliación presupuestal para la masiva proyección militar de EU se dirige al mundo en general y a la periferia capitalista en particular, sede de localizaciones estratégicas como Afganistán y grandes y codiciados yacimientos minerales y de los combustibles fósiles que, advierte la ciencia, aceleran el calentamiento global (Venezuela, Irak, Libia, México, Canadá, Nigeria, etc). Es un diseño de subrogación vinculado al interés corporativo por el intenso contratismo del tipo "Reconstrucción y Estabilización" puesto en práctica luego de la brutal devastación de población e infraestructura de Irak y de la "estabilización" lograda con brutal represión. En sus inicios el diseño estuvo a cargo de Carlos Pascual, ex embajador de EU en Ucrania y México. Ahora el contratismo vincula la administración del gasto militar al lema trumpista del America First por medio de la "subrogación mercenaria" (cost plus) de las guerras de agresión, puesta en marcha en Irak.

Mattis propone el establecimiento de "bases permanentes" cuando ya EU tiene entre 800 y mil bases desplegadas cerca de Rusia y China que EU considera retadores hegemónicos sea en lo nuclear/balístico inter-continental o en lo comercial/industrial/bancario/financiero. También hay bases próximas a grandes yacimientos de recursos naturales. En territorio nacional de EU el DdD cuenta con ¡6 mil bases y campos de adiestramiento! localizados en estados, condados o distritos, puertos y aeropuertos (civil/militares) de impacto sobre la ecuación político electoral relacionada a la asignación de grandes contratos bélico-industriales.

El planteo de Mattis no se limita a la experiencia histórica de bases de EU sobre los polos capitalistas devastados hace más de 70 años luego de la Segunda Guerra Mundial. Ahora se informa que el presidente Macri de Argentina piensa facilitar bases a EU al norte, frente a Brasil y al sur, en dirección a la Antártida, por lo que los dichos de diplomáticos al servicio del menemismo entreguista de que el rechazo popular a instalar bases extranjeras en territorio nacional "es cosa de setenteros", son una histórica desfachatez.

jsaxef.blogspot.com

Facebook: JohnSaxeF

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La interminable guerra en Afganistán se acaba de alargar

En Estados Unidos tenemos dos presidentes: el “verdadero Donald Trump” y el “Trump del teleprompter”. El verdadero Trump dice –y tuitea– lo que se le pasa por la mente. El del teleprompter lee desde una pantalla discursos que le preparan. Su voz suena forzada al leerlos, de forma tal que algunas personas comparan estos discursos con el video de un rehén. Las dos versiones de Trump han estado en plena exhibición últimamente, tanto en las declaraciones en las que afirmó la equivalencia moral entre los neonazis y los activistas antifascistas que se congregaron para oponerse a ellos, como en sus ataques a los medios de comunicación y las amenazas con cerrar el gobierno si no se construye su muro fronterizo.


Sin embargo, fue el anuncio que hizo en su discurso del lunes pasado, en el que el presidente Trump prometió que la guerra en Afganistán –la más larga en la historia estadounidense– iba a continuar, lo que podría ser lo más atemorizante de todo, asegurando más sufrimiento y muertes tanto para los soldados estadounidenses como para los civiles afganos.


Matthew Hoh, veterano de guerra, ex comandante de la Armada que luchó en Irak, dijo sobre el anuncio en una entrevista para Democracy Now!: “Fue una vil y desagradable demagogia basada en el miedo. Por supuesto, me entristece mucho que no hubiera nada en ese discurso más allá de la perspectiva de más muertes”.
Luego de combatir en Irak, Hoh trabajó en el Departamento de Estado estadounidense en Afganistán, cargo al que renunció en 2009. En su carta de renuncia de cuatro páginas, Hoh escribió: “No veo el valor ni el sentido de las continuas bajas de tropas estadounidenses ni de los gastos de recursos en apoyo al gobierno afgano en lo que, en realidad, es una guerra civil que lleva 35 años en curso... No creo que ninguna fuerza militar haya estado a cargo de una misión tan compleja, opaca y hercúlea como la que ha recibido el Ejército estadounidense en Afganistán”.


Donald Trump sostuvo durante mucho tiempo que Estados Unidos debería retirarse de Afganistán. En octubre de 2011, tuiteó: “Es hora de irse de Afganistán. Estamos construyendo carreteras y escuelas para gente que nos odia. No contempla nuestros intereses nacionales”. En enero de 2013, en una rara coincidencia de opinión con el entonces presidente Barack Obama, tuiteó: “Estoy de acuerdo con el presidente Obama en torno a Afganistán. Debemos hacer una rápida retirada. Para qué seguir desperdiciando nuestro dinero... ¡a reconstruir Estados Unidos!”. Más adelante, en las elecciones presidenciales de 2016, obtuvo la mayoría de los delegados del Colegio Electoral y, a pesar de perder el voto popular nacional por tres millones de votos, se convirtió en presidente del país.


El lunes, en un discurso en la base militar Fort Myer, justo al lado del Cementerio Nacional de Arlington, el Trump del teleprompter dijo: “Poco después de asumir la presidencia, instruí al secretario de Defensa Mattis y a mi equipo de seguridad nacional para que emprendieran una revisión exhaustiva de todas las opciones estratégicas en Afganistán y el sur de Asia”. El círculo íntimo de Trump en la Casa Blanca se ha reducido a sus familiares y sus generales: el general John Kelly, jefe de Gabinete; el general James “Perro Loco” Mattis, secretario de Defensa y el teniente general H.R. McMaster, asesor de seguridad nacional. Después de una reunión en Camp David con estos generales y otros asesores militares, Trump anunció en su discurso de Fort Myer su compromiso de enviar miles de tropas más y de destinar decenas de miles de millones de dólares de los impuestos de los ciudadanos para la guerra en Afganistán.


Kathy Kelly, tal como Matthew Hoh, tiene una amplia experiencia en Afganistán. Como activista por la paz del grupo “Voces por la No-violencia Creativa” fue nominada en dos ocasiones para el Premio Nobel de la Paz. Ella está de acuerdo con Hoh respecto a que el gobierno de Afganistán, que cuenta con el respaldo de Estados Unidos, se ha venido abajo y no está ofreciendo ninguna seguridad contra los diversos caudillos de la guerra afganos.


En una entrevista para Democracy Now!, Kelly explicó: “Estados Unidos es uno más de los varios caudillos militares del país en este momento. Sin duda es el que está más armado y el que tiene mayor acceso a fondos, pero Estados Unidos no ha favorecido ningún tipo de gobierno que haya sido conveniente para el pueblo de Afganistán”.


El periódico The New York Times informó recientemente que el presidente Trump está siendo informalmente asesorado sobre Afganistán por el multimillonario inversionista Stephen Feinberg, propietario de la empresa contratista militar DynCorp, y que Trump podría estar procurando el control por parte de Estados Unidos de la riqueza mineral aún sin explotar de Afganistán, que se estima que tiene un valor de un billón de dólares. Kathy Kelly responde al respecto: “Afganistán es un país que necesita poder alimentar a su pueblo, no enviarlo a mazmorras y minas para trabajar como siervos. Para restaurar la infraestructura agrícola se debería volver a sembrar los huertos, limpiar los sistemas de riego, reponer los rebaños. Se necesitaría desvincular a la gente del comercio del opio. Esas son cosas que se podrían hacer”.


El presidente Trump debería reunirse un fin de semana en Camp David con activistas por la paz, así como con civiles afganos, que conocen su país y su sufrimiento mejor que nadie. No obstante, si tenemos en cuenta lo que hemos aprendido sobre Donald Trump en los primeros siete meses de su presidencia –ya sea sobre el verdadero Trump o el hombre del teleprompter– podemos asumir que ese tipo de reunión no está en el guion.


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Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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El intento exitoso de reavivar la Guerra Fría en EEUU

Si usted viaja a EEUU este verano y lee los rotativos más importantes del país como el New York Times, el Washington Post o Los Angeles Times, o ve las cadenas de televisión más vistas como CBS, ABC o NBC, verá que el gran tema que indigna al establishment político-mediático del país son las interferencias del gobierno ruso presidido por el Sr. Putin o de agencias próximas a él en las últimas elecciones presidenciales de EEUU, mediante las cuales supuestamente proveyeron toda la información posible, conseguida ilegalmente (a través del hackeo de las instituciones del Partido Demócrata), a los miembros del equipo electoral del candidato Trump, facilitando su victoria sobre la candidata demócrata, la Sra. Hillary Clinton. Dicho establishment está escandalizado porque un país extranjero estuviera influenciando las elecciones estadounidenses, práctica que denuncian intensamente, acusando al gobierno ruso de todo tipo de comportamientos, llamándole de todo. En realidad, están intentando reavivar la Guerra Fría entre EEUU y la Unión Soviética (ahora Rusia).


Quisiera aclarar de entrada que mi simpatía por el gobierno Putin y por el gobierno Trump es nula. Ahora bien, considero de una enorme hipocresía que tal establishment político-mediático (que constantemente presenta la política exterior de su país como “la máxima fuerza promotora de la democracia en el mundo”, tal como la definió el viceministro de Asuntos Exteriores durante la administración Obama, el Sr. Tom Malinowski) se escandalice por lo que hace el gobierno Putin, a la vez que ha apoyado todo tipo de intervenciones del gobierno federal estadounidense en otros países para cambiar gobiernos, convirtiéndolo en el Estado más intervencionista conocido, utilizando todo tipo de acciones, desde asesinatos políticos e intervenciones militares, a financiación de partidos y movimientos políticos y sociales. Melvin Goodman ha provisto una lista de estas supuestas intervenciones para defender y promover la democracia en el último número de Counterpunch (27.07.17), una de las revistas progresistas de mayor difusión en aquel país. Paso a resumir algunas de las mayores intervenciones del gobierno estadounidense en el exterior:


• En 1953, EEUU y el Reino Unido intervinieron en Irán para expulsar al gobierno democráticamente elegido de Mohammed Mossadegh.


• En 1954 el gobierno de EEUU apoyó un golpe militar en Guatemala que instauró una de las dictaduras más crueles de las que han existido en Centroamérica. Esto ocurrió durante la presidencia del general Eisenhower.


• El mismo gobierno presidido por Eisenhower apoyó la campaña para asesinar a Patrice Lumumba en el Congo, dando pie al establecimiento de una de las dictaduras más brutales en la historia de África, la dictadura de Sese Seku Mobutu.


• El gobierno del presidente Kennedy apoyó la invasión de la Bahía de los Cochinos en Cuba, financiada por la CIA.


• El gobierno del presidente Nixon apoyó el golpe militar del general Pinochet en contra del gobierno democráticamente elegido del presidente Allende, argumentando, en boca de su ministro de Asuntos Exteriores, el Sr. Henry Kissinger, que “EEUU no podía permitir que Chile fuera tan estúpido como para escoger a un gobierno comunista”.


• El gobierno estadounidense ha intentado asesinar a los presidentes de Cuba, República Dominicana y Vietnam, asesinatos programados por la CIA, que al descubrirse crearon un rechazo popular que forzó a que el Congreso apoyara una ley prohibiendo la participación del Estado de EEUU en tal tipo de intervenciones a mediados de los 70.


• Dicha ley, sin embargo, ha dejado de respetarse en muchísimas ocasiones, como lo fue en el caso del asesinato y golpe militar contra el coronel Gadafi en Libia, promocionado por la ministra de Asuntos Exteriores de EEUU, la Sra. Clinton, que orgullosamente utilizó la famosa frase “fuimos a ver qué pasaba y en consecuencia él murió”. Desde entonces, Libia se ha sumido en el caos, convirtiéndose en uno de los centros del yihadismo.


• El gobierno Bush invadió Irak para expulsar a Saddam Hussein, argumentando que tenía armas de destrucción masiva (lo cual el gobierno sabía que no era cierto). Es importante señalar que fue el mismo gobierno de EEUU el que ayudó en el golpe en contra del coronel Abdul Kassem, que facilitó el establecimiento de Saddam Hussein.
Intervenciones en Europa


• En Europa, el gobierno estadounidense intervino en múltiples ocasiones para desestabilizar Polonia en los años 80, Georgia en los años 90 y más recientemente Ucrania.


• Su intervención en Italia fue una constante, apoyando al gobierno cristianodemócrata, temeroso del poder del Partido Comunista Italiano.


• Y en España, los gobiernos estadounidenses, que en su día habían jugado un papel clave (bajo la administración Eisenhower) en promover a uno de los regímenes dictatoriales más sangrientos que haya habido en Europa, la España de Franco, intervinieron activamente durante la transición, muy temerosos de que la Revolución de los Claveles contagiara a la oposición democrática española.


¿Por qué tanta sensibilidad ante el tema ruso?


Las causas de la enorme sensibilidad mediática ante el supuesto intervencionismo ruso en las elecciones estadounidenses son múltiples, como por ejemplo el deseo por parte del complejo político-militar de EEUU de reavivar la Guerra Fría, necesaria para continuar el enorme gasto militar que alimenta a dicho complejo. Tal complejo, enormemente influyente en EEUU, necesita un enemigo, y Rusia cumple esa función.


Pero otra causa es el deseo de expulsar al presidente Trump del poder. Es conocido que el hombre de negocios Trump, uno de los titanes del capital especulativo inmobiliario, hizo grandes negocios en Rusia, en colaboración con la oligarquía rusa, dirigida por el Sr. Putin. Y es más que seguro que estas conexiones incluyan gran cantidad de trabajos sucios, característicos de la actividad económica empresarial y muy en especial de la financiera y de la inmobiliaria. Y es ahí donde el establishment del Partido Demócrata y un número creciente de figuras del establishment político-mediático estadounidense, alarmados por lo que ellos consideran incompetencia y la manera errática de comportarse característica hoy de la rama ejecutiva del Estado federal (ver mi artículo El capitalismo de amiguetes: Coca-Cola y el presidente Trump, Público, 27.07.17), están intentando hurgar para poder expulsarlo del poder. Pero es improbable que el impeachment de Trump ocurra, pues el Congreso está controlado por el Partido Republicano, hoy controlado por la ultraderecha libertaria. La única posibilidad es que este partido pierda el control del Congreso en las próximas elecciones a dicha institución, lo cual es también improbable, ya que el Partido Demócrata no ha entendido lo que ha ocurrido en EEUU (ver mi artículo “Es sorprendente que se considere sorprendente la victoria de Trump”, Público, 11.11.16), y Trump continúa ganando elecciones. El futuro es muy oscuro en EEUU

 

Agosto 10, 2017

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Lunes, 07 Agosto 2017 08:35

Matando al mensajero

Matando al mensajero

Qué raro que una amplia gama de la clase política y los analistas profesionales que se consideran guardianes y defensores de eso que llaman democracia están casi elogiando, o por lo menos dando la bienvenida, a los militares en el gobierno para imponer orden y progreso, y controlar lo que sabe la opinión pública de lo que hacen en su nombre.
Encabezados ahora por el recién instalado ex general de marines John Kelly como jefe del gabinete, quien se une al ex general HR McMaster, asesor de Seguridad Nacional, y al general John Mattis, secretario de Defensa, este triunvirato militar tiene la tarea de rescatar a la Casa Blanca del caos generado por la ineptitud y aparentes problemas mentales del comandante en jefe.


La disputa interna dentro de la Casa Blanca entre los defensores de lo que algunos llaman el estado profundo (o sea, la jerarquía burocrática permanente, sobre todo en el ámbito de seguridad nacional) y las fuerzas que llevaron a Trump al poder (populistas nacionalistas, etcétera) ha estado a la vista desde la elección (vale recordar el apoyo explícito y público de figuras destacadas del sector de inteligencia, de política exterior y de Wall Street para Hillary Clinton y sus denuncias públicas de Trump). Ahora, a seis meses de este circo, algunos señalan que los que están tomando las riendas reales del poder en Washington son los militares junto con los Goldman boys (los jefes del gabinete económico que provienen de Goldman Sachs).


Brian Beutler, del New Republic, comentó la semana pasada que sería sensacionalizar las cosas llamar esto un golpe (militar) suave, pero es imposible negar que los poderes presidenciales reales han sido diluidos o usurpados. Funcionarios electos han decidido que dejar el funcionamiento del gobierno a oficiales militares no electos es preferible a invocar remedios constitucionales que los obligara a votar.


Parte de esta tarea de imponer la disciplina militar es dejar de informar a la sociedad de los juegos del trono dentro de la Casa Blanca. Kelly ha afirmado en sus primeros días que frenar las filtraciones es la prioridad. El pasado viernes convocó a unos 200 integrantes del equipo de la Casa Blanca a quienes instruyó a que de ahí en adelante todos son parte de un solo equipo y les advirtió contra filtrar información clasificada, recordándoles que eso es un delito y una falta de lealtad, reportó Bloomberg Politics. Otros medios reportan sobre las nuevas formas de administración y control burocrático que Kelly está impulsando.


¿Y cómo sabemos de todo esto? Filtraciones. Pero éstas, uno tiene que suponer, son con permiso oficial.


Con la soga aparentemente ajustándose al cuello de la familia Trump por las investigaciones cada vez más avanzadas del fiscal especial Robert Mueller, algunos especulan que el nivel de alarma dentro de la Casa Blanca ha llegado a tal punto que ahora sí hay mayor disposición del presidente y su gente de someterse a lo que el New York Times llamó la disciplina militar que Kelly está buscando imponer en la Casa Blanca.


Pero todo lo que se sabe de posible colusión con los rusos, maniobras corruptas de negocios de la familia Trump y sus socios, las mentiras, engaños, encubrimientos y posibles abusos de autoridad, entre otras cosas, ha sido a través de los periodistas y sus fuentes dentro del gobierno; con ello cumpliendo su misión de hacer que el poder rinda cuentas a la sociedad. Ahora, la respuesta de los que están en el poder es, como siempre, atacar a los mensajeros.


Desde el inicio del fenómeno Trump, los periodistas han sido declarados el enemigo, y todo lo que cuestiona o contradice la versión oficial es declarada una y otra vez como fake news (noticias falsas). Ahora hay nuevas órdenes de persecución de los periodistas y sus fuentes.


El procurador general, Jeff Sessions, anunció la semana pasada que el Departamento de Justicia lleva a cabo tres veces más investigaciones sobre filtraciones de información oficial que su antecesor y amenazó con que se modificarán las normas para facilitar a los fiscales emitir órdenes para obligar a periodistas a declarar y entregar documentos en estas investigaciones.


Después de años de filtraciones en Washington, es maravilloso ver al procurador general entrar en acción. Por la Seguridad Nacional, lo más duro, mejor, tuiteó Trump después del anuncio.


Defensores de la libertad de expresión denunciaron el anuncio y declararon que esto tendría un efecto nocivo sobre la libertad de prensa. El periodismo independiente en el interés público depende de la habilidad de reporteros de comunicarse en privado con fuentes, afirmó Alex Ellerbech del Comité de Protección para los Periodistas (CPJ).
No es la publicación de estos secretos lo que amenaza la seguridad nacional. Publicar estos secretos amenaza a los guardianes de estos secretos, pero protege al interés nacional al informarnos lo que hacen los poderosos cuando piensan que nadie los está viendo, declaró Paul Steiger, ex editor del Wall Street Journal y co fundador de ProPublica, recuerda Margaret Sullivan, columnista sobre medios del Washington Post. Sullivan recuerda cómo las filtraciones a periodistas han rescatado a este país, desde los Papeles del Pentágono, Watergate y más, hasta Snowden, y concluye que los filtradores y los periodistas que dependen de ellos merecen ser homenajeados, no encarcelados.


Aquí, como en tantos países, tal vez todos, los que se atreven a revelar lo que pasa en lo oscurito del poder son proclamados enemigos y la orden es de las más antiguas: maten al mensajero.


No por nada se anunció la semana pasada la creación de un nuevo proyecto cooperativo para documentar las violaciones contra la libertad de prensa en Estados Unidos. Participan unas 20 organizaciones, incluidas Freedom of the Press Foundation, CPJ, Reporteros sin Fronteras, PEN America, entre otros). Por ahora, el US Press Freedom Tracker reporta que en lo que va de 2017 han sido arrestados 19 periodistas, hubo 11 ataques físicos contra reporteros y cuatro han sido frenados en la frontera.(https://pressfreedomtracker.us).

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 Un cartel de propaganda muestra a militares del Ejército Coreano Popular (KPA), en un museo en Sinchon, al sur de PyongyangFoto Afp

Un editorial serenamente realista del portal chino Global Times explaya que la “querella política deja a la política exterior de EU sin rumbo ( https://goo.gl/bdUF7J )”.

El editorial marca cómo la errática política del Congreso con sanciones estrafalarias está empujando a China, Norcorea e Irán a los brazos de Rusia. Curiosamente, con la exclusión de Irán a quien no citó, esta fue la misma percepción del presidente deslactosado Trump, plenamente secuestrado por el Deep State y su golpe militar blando en la Casa Blanca ( https://goo.gl/8s7mX2 ).

El portal sentencia que las estrategias foráneas de EU son autocontradictorias y el núcleo del equipo del gabinete parece estar en desacuerdo uno con el otro en temas cruciales como el contencioso nuclear de Norcorea.

EU parece estar irritable (sic), arrogante, desbrujulado (sic) e imprudente, a grado tal que no solamente sus rivales y competidores exhiben profunda preocupación por su conducta, pero también sus aliados (sic) se quejan de su accionar, para el portal que juzga que las élites de EU son narcisistas (sic). Creen que EU debe sancionar a Moscú y no debe dejar a Beijing fuera, y que Norcorea e Irán son sus próximos objetivos, con la notable salvedad de que EU no es capaz de conseguir todos (sic) sus objetivos.

El acercamiento entre los presidentes Trump y Putin ha sido saboteado por el Deep State, mientras que China y EU se comportan como una pareja que comparte la misma cama pero que tienen sueños diferentes.

Para el portal la puerta para mejorar las relaciones de EU y Rusia se cerraron. ¡Uf!

Rusia replicó con la expulsión masiva de 755 funcionarios de la embajada de EU, mientras el primer ministro Medvedev, considerado pro-occidental, fustigó en su Facebook la guerra económica de EU contra Rusia y proclamó que el daño de las sanciones duraría varias décadas.

En la perspectiva de la relación triangular de China/EU/Rusia, Global Times aduce que China y Rusia pueden tener el mayor denominador común ya que mientras China y Rusia mantienen su asociación integral estratégica de coordinación, será suficiente para lidiar con los desafíos de EU.

Alega que EU no mejorará fundamentalmente sus relaciones con Beijing o Moscú, pero tampoco ofenderá a los dos.

Señala que la nueva oleada de sanciones del Congreso no tendrá demasiado efecto real (sic) y solamente perpetuará el punto muerto entre EU y Rusia.

La rivalidad de EU y Rusia es geopolítica, mientras que las fricciones entre China y EU provienen básicamente del comercio, pero China y Rusia tienen un peso específico frente a EU, y conforme Beijing y Moscú se tornan estratégicamente más cercanos, tendrán un poder de disuasión frente a EU.

¿Son tan miopes los zelotes del Congreso de no percatarse que están aislando a su país del concierto universal?

El portal chino concluye que en el futuro previsible, las relaciones de China y Rusia mejorarán, mientras que las de EU y China tendrán altibajos, pero que China será capaz de manejar.

Li Xin comenta que las tensiones de China con EU constituyen una oportunidad (sic) para construir los lazos de Beijing y Moscú, y exhorta a que “China considere ayudar a Rusia para lidiar con el impacto de las sanciones de EU: desde la creación de una zona de libre comercio hasta una ruta de la seda polar a lo largo de la ruta norteña (sic) en el Ártico ( https://goo.gl/ZKdvsH )”.

Trump culpó al Congreso de haber llevado las relaciones con Rusia a sus “niveles más bajos y peligrosos (https://goo.gl/5F1Czr)”. Lo peor del caso es que Trump no tuvo más opción que firmar la enmienda de un Congreso pugnaz que declaró la guerra económica a Rusia.

Wang Cong, de Global Times, “advierte del daño a las economías de EU y China, y urge al diálogo cuando Trump amaga abrir una amplia investigación contra las prácticas comerciales de China bajo la ley doméstica sección 301 de la Enmienda Comercial de 1974 que puede desembocar en abruptas tarifas o restricciones a las importaciones chinas, ante lo cual “China no se mantendrá ociosa ( https://goo.gl/9f4Egs )”.

Guerra económica del Congreso contra Rusia y guerra comercial de Trump contra China, la mayor potencia mercantil y económica (medido por poder adquisitivo de su PIB) del mundo.

China repudió en forma vehemente las sanciones de EU a Rusia, Irán y Norcorea ( https://goo.gl/q6Mc9u ).

Los expertos chinos juzgan que las punitivas medidas mercantiles, para no decir bélicas, de EU tendrían un impacto limitado (sic) en la economía china, pero revertirían la tendencia positiva de la relación bilateral.

Sin contar que las recientes sanciones contra Rusia tienen como daño colateral, si es que no es deliberadamente su objetivo principal, impedir el transporte de gas ruso, mucho más barato, a Europa a la que se pretende arrodillar para comprar el más caro gas estadunidense proveniente del deletéreo fracking, llama la atención la ofensiva global –sea del Congreso, sea del mismo Trump– en varios puntos del planeta, cuando las cifras de empleo han mejorado sustancialmente y el índice Dow Jones rompe su récord en forma antigravitatoria.

En forma destacada, el portal Breitbart, muy cercano a Trump, comenta el elogio de Global Times al secretario de Estado, Rex Tillerson, quien sentenció que EU no busca el cambio de régimen de Norcorea, ni el colapso del régimen, ni la justificación para enviar al ejército de EU al norte del paralelo 38.

La declaración de Tillerson pareció más bien un acto de contrición a Norcorea: “No somos sus enemigos, no somos su amenaza.Pero están exhibiendo una amenaza inaceptable para nosotros y tenemos que responder ( https://goo.gl/SmgHhw )”.

Quizá se trate de una política deliberada, el famoso abordaje de la “teoría del loco  ( https://goo.gl/NJCvsj )”, pero la cacofonía diplomática de EU parece provenir de un manicomio con diferentes tipos de garrotes y zanahorias: desde el pugnaz senador Lindsay Graham –quien afirma que Trump le confirmó que borraría del mapa a Norcorea– pasando por la amazona embajadora en la ONU, Nikki Halley, hasta la tersura de Tillerson.

¿A cuál de estas voces tan disonantes escucharán China y Norcorea, no se diga Rusia?

Sea lo que fuere, en una perspectiva del triángulo estratégico de EU/Rusia/China, resaltó que ni el zar Vlady Putin ni el mandarín Xi se dejaran intimidar por las bravatas evisceradas de Trump y/o el Congreso.

Lamentablemente, como comenta el mandarín Xi, el mundo no está seguro en este momento cuando las tres súper potencias exhibieron en la misma semana su musculatura bélica: después de las pruebas de misiles por Norcorea, dos bombarderos de EU B-1B (susceptibles de transportar armas nucleares) cruzaron la península coreana; el mandarín Xi se vistió de general para supervisar la impactante parada militar del aniversario 90 del Ejército de Liberación del Pueblo; y el zar Vlady Putin ostentó en forma simultánea el poderío naval (50 buques de guerra y submarinos) de Rusia en San Petersburgo, Crimea y en la base rusa en el puerto sirio de Tartús.

La única buena noticia es que tanto el Congreso como Trump se fueron de vacaciones.-

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

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Trump se prepara para una guerra comercial con China

En particular, el Gobierno estará dispuesto a subir drásticamente los impuestos para la importación de productos y servicios chinos en EE.UU.

 

La administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha elaborado una serie de contramedidas comerciales contra China, según informa el diario 'The New York Times'.
Según "tres personas con un conocimiento detallado de los planes de la Administración", el paso se enfocará en las presuntas infracciones a la propiedad intelectual y la restricción de la actividad de empresas estadounidenses por parte del gigante asiático.


El líder norteamericano se está alejando de su rumbo original, destinado al aumento de la cooperación con Pekín. Ello se debe en parte al hecho de que los funcionarios de la Administración se ven "frustrados por la falta de voluntad de confrontar a Corea del Norte en sus programas nucleares y de misiles balísticos".


Según el rotativo, la Casa Blanca podría anunciar la medida en los próximos días. En particular, está previsto que la Oficina del Representante de Comercio de EE.UU. investigue los métodos implementados por las autoridades chinas respecto a las compañías estadounidenses. El caso podría prolongarse varios meses.


Eventualmente, la administración Trump estará dispuesta a subir drásticamente los impuestos para la importación de productos y servicios chinos en EE.UU., iniciar una campaña para retirar licencias a sus compañías, y tomar otras contramedidas en respuesta a la restricción del negocio estadounidense en la nación asiática.


"Pasividad china"


Este martes, el líder de los demócratas en el Senado, Charles Schumer, ha dirigido a Trump una carta en la que ha instado a limitar las transacciones realizadas por China en EE.UU. en respuesta a la "pasividad" de Pekín en la resolución del problema norcoreano.


El senador ha apelado al Comité sobre Inversiones Extranjeras, un cuerpo que considera las transacciones clave en términos de los intereses de la seguridad nacional. El Comité funciona bajo la presidencia del secretario de Finanzas de EE.UU.


"Muy decepcionado"


El pasado 29 de julio el presidente norteamericano criticó a China por "no hacer nada" respecto a la crisis en la península coreana.
"Estoy muy decepcionado con China. Nuestros estúpidos líderes del pasado les han permitido hacer cientos de miles de millones de dólares al año con el comercio, pero no hacen nada por nosotros con Corea del Norte, solo hablan. Ya no permitiremos que esto continúe. China podría resolver fácilmente este problema", reza el mensaje del presidente Trump en su cuenta personal de Twitter.

 

Publicado: 2 ago 2017 05:26 GMT

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Viernes, 14 Julio 2017 06:20

Trump en Varsovia

Trump en Varsovia

Rumbo a la cumbre del G20 en Hamburgo (7-8/7/17), Donald Trump hizo una escala en Varsovia. Los motivos de esta decisión, "objeto de envidia de otras capitales europeas" (sic) –Jaroslaw Kaczynski, jefe del partido gobernante Ley y Justicia (PiS), dixit (Associated Press, 1/7/17)–, podrían ser tema de un apasionante concurso radiofónico (a ver cuál estación se anima):

“Trump se fue a Polonia para: a) ‘borrar una vez por todas la experiencia de la esclavitud soviética a la que fue sujetada esta nación’ [uff...], según su gobierno nacionalista y ultraconservador ( Gazeta Wyborcza, 3/7/17); b) ver en persona como se hace el famoso ‘polish sausage’ haciendo valientemente oídos sordos a la clásica advertencia de Bismarck sobre las salchichas (no es lo mismo, pero cerca); c) ninguna de las razones de arriba”.

Si escogió usted a) o b) –denotando que ha de ser un fan del gobierno cuya popularidad se basa entre otros en una alucinatoria tesis que el accidente aéreo en Smolensk (2010) en que murió Lech, hermano de Jaroslaw, el entonces presidente de Polonia "fue un atentado de Putin", o un trabajador de la industria cárnica– gana un DVD-box de documentales sobre la vida de los extraterrestres.

Si escogió c), desgraciadamente no hay ningún premio, pero se le invita a seguir sintonizando, para un análisis un poco más "de este mundo".

Allí podrá considerar las siguientes –y un poco más reales– razones de la visita:

• Sellar la venta de gas y armas estadunidenses para ‘make America great again’ (y/o para que Polonia pueda "neutralizar el chantaje energético ruso" y "defenderse del [inminente] ataque de Moscú").

Si en algo Trump es bueno es en andar de vendedor ambulante: ya les vendió los espejitos a los estadunidenses, ahora les mete la chatarra militar primero a la monarquía islámica de Riad, luego al califato católico de Varsovia (Arthur Miller se revuelve en la tumba).

• Mostrarse “estratégicamente menos ‘pro-ruso’” ante el público liberal antes de su primera reunión con Putin (¿qué mejor manera que abrazarse con los chiflados de Varsovia que irían a la guerra con Rusia bajo cualquier pretexto?).

De hecho: ¿se acuerdan como durante la campaña una de las razones por las que según los liberales "Trump no era apto para ser presidente" era que –contrario a la Hillary– "no quería provocar a Rusia" o meterse en Siria?

Ahora que (¡sorpresa!) se va desdiciendo de su no-intervencionismo es cada vez más "apto" (pero "aún falta").

• Dividir (un poco) la Europa, premiando a la "buena" (la Oriental) y regañando a la "mala" (la Occidental).

Contrario a los temores de algunos (The Guardian, 4/7/17) lo hizo "sólo" tácitamente, bendiciendo la iniciativa de los Tres Mares que busca la "independencia energética" para los 12 países de Europa central (véase: Foreign Policy, 6/7/17), pero que igual tienen sus diferencias con la "vieja Europa" como Polonia ,que se opone al gasoducto ruso-europeo Nord Stream II y que Washington acaba de "criminalizar" a fin de promover su propio gas (véase: Counterpunch, 5/7/17).

• "Cargar las baterías del ego" antes del G20 y gozar de la hospitalidad de gobierno –y gente– que comparten su ideología (¿qué otra capital lo recibiría coreando "¡Donald Trump...!" y ondeando las banderas estadunidenses?).

Si bien hay claras afinidades entre Trump y PiS (desdeño a la democracia, ataques a las instituciones independientes, medios, minorías, "negacionismo climático" u oposición al "liderazgo alemán" en la UE) y la visita fue un show de legitimización mutua de los "parias no-liberales", "the love of USA" no es sólo cosa de este gobierno.

Al final fue la "socialdemocracia" polaca –los postcomunistas– que se aliaron con G.W. Bush, mandaron las tropas a Irak y Afganistán y permitieron a la CIA abrir un ‘black-site’ en Polonia.

• Mostrar que "sí tiene aliados", diciéndole en práctica al mundo –como en su tiempo Bush Jr ante los reproches que contaba con poco apoyo para su invasión de Irak (2003): "You forgot Poland!" (goo.gl/JVmS7t).

Pero mientras con Bush todo fue una farsa –"¡te olvidaste de Polonia!" se volvió un cómico símbolo de falta de argumentos serios– con Trump es más bien una tragedia.

Ante a los intentos de la "vieja Europa" de aislarlo después de sus pifias en cuanto a los "compromisos de la OTAN" o los Acuerdos de París (The New York Times, 7/5/17) Trump –que merece ser aislado sin importar las razones (o por quienes)– usó a Polonia como "mano de gato" para burlar el cerco.

En Varsovia dijo la "palabra mágica" –invocó el artículo 5 de la Carta Atlántica– y no había de otra sino aceptarlo de vuelta "a la familia" (aunque de todos modos todo acabó en una suerte de G19...).

Y por último, si bien no menos importante:

• Diseminar su proyecto de odio contra la "amenaza civilizatoria de los musulmanes que atacan y destruyen nuestros valores" en las tierras fértiles de Polonia que está en la vanguardia de la xenofobia desde que estalló la "crisis de los refugiados" (quién sabe por qué, seguramente nada que ver con nuestro involucramiento en Irak o Afganistán...).

En un discurso lleno de referencias (a) históricas frente al monumento del Levantamiento de Varsovia (1944), Trump llamó a "defender a la civilización occidental" y a "mantener a los que quieren subvertirla afuera".

Según él, "Polonia, su historia, su tradición, su fe, el amor de Dios y a la nación que le ayudaron a persistir durante siglos" son ejemplos para el mundo de "cómo luchar con el terrorismo y la migración musulmana" (sic).

La exactitud de esta aseveración es dudable (por decirlo así); pero la flexibilidad trumpiana, impresionante:

Trump en Riad: nada de "choque de civilizaciones"...

Trump en Varsovia: ¡un total "choque de civilizaciones"!

Y ya para ir cerrando, la última encuesta relámpago:

“Opina usted que los refugiados son: a) invasores de Marte que amenazan a la especie humana [como cree Mr. Trump que una vez emuló el discurso del... Día de la independencia (1996) para enfatizar su punto contra los migrantes (‘aliens’) (NY Daily, 13/10/16); o b) ‘productos del Occidente’ y sus guerras en el Medio Oriente y norte de África”.

Si tiene problemas en contestar, no se preocupe.

Ni siquiera "los buenos" –los otros líderes de la OTAN en el G20 como Frau Merkel (la nueva "líder del mundo libre")– tuvieron las agallas para admitir esta realidad [b)] (la "migración" fue uno de los principales temas de la cumbre).

Qué esperar de Trump o sus amigos de Varsovia.

 

Por Maciek Wisniewski, periodista polaco

Twitter: @MaciekWizz

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Oriente Próximo y los peligros del caos diplomático de Trump

La región de Oriente Medio está atravesando por un periodo de calamidades que carece de comparación en toda la historia. Esto ocurre mientras la política exterior americana se basa en provocar un desconcierto general entre enemigos y aliados que la revista Foreign Policy ha calificado de “caos diplomático”.



Este miércoles la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, compareció en el Congreso. Los congresistas le pidieron explicaciones acerca del caos que reina en la política exterior de Washington, y Haley les sorprendió diciendo que eso es positivo para Estados Unidos.


Diplomáticos extranjeros con los que se reúnen Haley y otros colegas americanos se quejan de lo “impredecible” de la administración, pero Haley sostiene que el desconcierto es útil a la hora de negociar, ya que sus interlocutores no saben por dónde van a salir los americanos. “Para mí esto ha sido útil”, ha recalcado la embajadora.


La administración de Trump está usando esta táctica negociadora con sus enemigos, por supuesto, pero también con sus aliados, y se ha puesto de manifiesto en Oriente Próximo de una manera particular. En esta región el caos está adquiriendo una extensión geográfica y una profundidad inmensas y Estados Unidos lo está alentando en todos los frentes, incluso con sus aliados tradicionales, con la excepción de Israel, que sigue siendo un asunto de política interior americana.


La crisis entre Arabia Saudí y Catar es uno de los últimos episodios derivados de la política de caos de Washington. Entre las disparatadas peticiones de los saudíes figura la de que Catar cierre la cadena de televisión Al-Jazeera, una demanda que este viernes las Naciones Unidas han calificado de “inaceptable” puesto que violaría el derecho de expresión y de opinión.


La anarquía general que reina, el desconcierto que ese caos está sembrando en numerosos observadores, puede escaparse de las manos de los dirigentes locales, incluidos los de Arabia Saudí, un país que de la mano del rey Salman y de su hijo Mohammed, se está adentrando por territorios ignotos con decisiones demasiado arriesgadas.
El caos es lo contrario de la estabilidad y esta es una teoría que Israel ha venido aplicando sistemáticamente desde hace mucho tiempo. Recientemente dos destacados profesores de la Universidad de Bar-Ilan, en Tel Aviv, uno de ellos asesor del primer ministro Benjamín Netanyahu y de la OTAN, publicaron y defendieron una tesis que es justamente la que los americanos están aplicando en Oriente Próximo.


La tesis de los profesores israelíes era muy sencilla: “La estabilidad no es un bien en sí mismo y únicamente es buena si responde a nuestros intereses”. Los intereses de Israel en estos momentos consisten fomentar la inestabilidad puesto que esta situación caótica le está dando oportunidades con países que hasta hace poco le resultaban hostiles.
Esta tesis está de acuerdo con la tesis de lo impredecible de la que Nikki Haley habló a los congresistas de Washington el miércoles. Pero ¿qué gana Estados Unidos con este caos? La respuesta es sencilla: su posición se hace más vital y está consiguiendo gigantescos contratos de venta de armas por todas partes.


Y ¿qué gana Israel con este caos? La respuesta también es sencilla: el Estado judío está adquiriendo un papel central en todos los conflictos regionales desde la segura barrera en la que se encuentra. Por ejemplo, se acaba de saber que Israel será el mayor beneficiario de la resolución de la histórica disputa entre Egipto y Arabia Saudí sobre dos diminutas islas situadas en el estrecho de Tirán, en el mar Rojo, que han estado custodiadas por Egipto durante las últimas décadas y que ahora se están transfiriendo a Arabia Saudí.


El meollo de este asunto es que en cuanto las islas pasen a poder de Arabia Saudí, tal y como ha decidido el presidente Abdel Fattah al Sisi con el visto bueno de Israel, el estatus de las aguas de la zona cambiará y dejarán de ser aguas egipcias para convertirse en aguas internacionales, con lo cual los buques israelíes que naveguen por la zona para atracar en el puerto de Eilat saldrán beneficiados.


El caos casi universal que reina en Oriente Próximo tiene un destinatario central que es Irán. La misma Nikki Haley no para de referirse a Teherán como un gran y deforme monstruo, y lo hace en términos apocalípticos semejantes a los que usan los dirigentes israelíes. El peligro más grave ahora es que lo impredecible de la administración Trump se salga de tiesto y llegue a las armas.


La actitud de los militares americanos que operan en Siria se ha vuelto más agresiva en las últimas semanas, derribando incluso un avión sirio de fabricación rusa. Otros incidentes graves también han ocurrido en Siria recientemente y la presencia de los ejércitos ruso y americano tan cerca uno de otro, puede conducir a un enfrentamiento directo entre las dos potencias.


La sensación de que un enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia puede ocurrir en Siria está viva y sujeta a lo impredecible de Washington. Lo más natural parece ser que los americanos se consolarán con la venta masiva de armas, pero nadie puede estar seguro de ello si hacemos caso a la teoría de Nikki Haley, teoría que deja abierta la posibilidad de intervenciones militares.


En este contexto, Europa posee la política exterior de una ameba diminuta e inútil y no hay que contar con los europeos para nada que no sea seguir a pies juntillas la política de Estados Unidos con respecto a Rusia, que también pasa por la adquisición de armas americanas a porrillo.

 

30/06/2017 22:24 Actualizado: 01/07/2017 07:00
EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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"Apoyo al terrorismo e injerencia": Varios países árabes rompen relaciones diplomáticas con Catar

Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Yemen, Libia y Maldivas se han unido a la decisión de Baréin, y han suspendido sus relaciones oficiales con Catar, generando una tensión de carácter político en esa región.


El Gobierno de Baréin ha anunciado que rompe sus relaciones diplomáticas con Catar, según un comunicado oficial citado por Al Arabiya.
De acuerdo con la declaración, Baréin decidió romper los lazos con su vecino "por la insistencia del Estado de Catar de seguir desestabilizando la seguridad y estabilidad del Reino de Baréin e intervenir en sus asuntos".


Asimismo, la incitación por parte de Catar a los medios de comunicación y el apoyo a actividades terroristas, así como el financiamiento de grupos vinculados con Irán también fueron razones detrás de la decisión, han apuntado las autoridades bareiníes.


"[Catar] ha difundido el caos en Baréin, en una flagrante violación de todos los acuerdos, pactos y principios del derecho internacional, sin tener en cuenta los valores, el derecho, la moral, la consideración de los principios de buena vecindad o compromiso con las constantes relaciones del Golfo y la negación de todos los compromisos anteriores", reza el comunicado.


Como parte de la medida, Baréin ha declarado que cancelará las comunicaciones marítimas y aéreas con su vecino. Además, las autoridades bareiníes han prohibido a los ciudadanos cataríes el ingreso a su país, mientras que los propios ciudadanos del Reino que residen en Catar han sido instados a regresar.
Los ciudadanos de Catar tienen 14 días para abandonar el territorio de Baréin, mientras que a sus diplomáticos se les dio 48 horas para dejar el país.
Crisis diplomática

Pocos minutos después de la declaración por parte de Baréin, Arabia Saudita, Egipto y Emiratos Árabes Unidos se han unido a la decisión del Reino y anunciaron el cese de lazos con Catar. El Gobierno de Yemen también informó del cese de relaciones diplomáticas con el país. Horas más tarde, la misma decisión llegó desde Libia. Maldivas se unió a las represalias diplomáticas poco después.


Arabia Saudita ha señalado que esta decisión es necesaria para proteger al reinado del peligro que representa "el terrorismo y el extremismo" y ha instado a todos sus países vecinos y las compañías a "hacer lo mismo".


Asimismo, la coalición dirigida por Arabia Saudita ha anunciado que la participación de Catar en su operación militar conjunta en Yemen ha sido cancelada. La coalición acusa a Doha de apoyar a los grupos terroristas Al Qaeda y el Estado Islámico.


El portavoz del Ministerio de Exteriores de Egipto, por su parte, ha declarado en un comunicado que la decisión fue tomada este lunes debido a la "postura antiegipcia del Gobierno de Catar" y al "fracaso de los intentos por parte del Gobierno egipcio de disuadir a esta nación árabe de apoyar a organizaciones terroristas".

Tensión en el golfo Pérsico


Aunque Catar forma parte de la coalición liderada por Arabia Saudita, sigue manteniendo buenas relaciones con Irán, a diferencia de la mayoría de las naciones del golfo Pérsico.


Las tensiones en torno a la postura de Catar hacia la nación persa aumentaron a finales de mayo después de un escándalo de 'hackeo' y noticias falsas: la Agencia de Noticias de Catar, supuestamente 'hackeada', divulgó unas polémicas frases del emir de este país árabe, Tamim bin Hamad Al Thani, recoge Al Jazeera.


Los medios de comunicación árabes, citando a la agencia, informaron que Al Thani había declarado que Irán es un "poder islámico" y las relaciones de su país con Israel son "buenas", calificando a Hamas y Hezbolá como "movimientos de resistencia".


Además, se reportó que Catar había retirado, supuestamente, a sus embajadores de Baréin, Egipto, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos debido a la "tensión" con la Administración del presidente EE.UU., Donald Trump.


Si bien Doha rechazó vehementemente la validez de esas afirmaciones, indicando que la agencia fue 'hackeada', los medios de comunicación de Emiratos Árabes Unidos, Al Arabiya y Sky News Arabia, entre otros, recogieron las historias, dándoles amplia cobertura y enfureciendo a los funcionarios de Catar.

Publicado: 5 jun 2017 02:26 GMT | Última actualización: 5 jun 2017 10:19 GMT


Irán se pronuncia sobre la ruptura de relaciones con Catar por parte de varios Estados árabes

 

Los países que han impuesto medidas de represalia contra Doha son Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Arabia Saudita, Egipto, Yemen y Libia.


La ruptura de las relaciones diplomáticas entre varios Estados árabes y Catar no hace otra cosa que desestabilizar la situación en la región, afirma el jefe adjunto de la Administración presidencial iraní, Hamid Abutalebi, en declaraciones recogidas por TASS.


"El tiempo de las acciones represalias ha pasado. La ruptura de las relaciones diplomáticas y el cierre de las fronteras no son una salida para la crisis", ha señalado Abutalebi. El alto funcionario ha agregado que la "agresión no tendrá ningún efecto" y solo "llevará a una desestabilización [de la situación en la región]".


En la madrugada del domingo al lunes los EAU, Baréin, Arabia Saudita y Egipto rompieron relaciones diplomáticas con Doha por su supuesto apoyo y financiación de organizaciones terroristas. Más tarde Yemen y Libia tomaron la misma medida. Varias aerolíneas de los citados países han anunciado la suspensión de la comunicación aérea con Catar a partir del martes.

Publicado: 5 jun 2017 07:43 GMT | Última actualización: 5 jun 2017 09:26 GMT

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El Pentágono solicita miles de millones para vigilar los misiles desde el espacio

El Pentágono ha solicitado al Congreso destinar 7.750 millones de dólares del presupuesto de Defensa del Gobierno para 2018 a mejorar los sistemas de vigilancia espacial estadounidenses, unos 1.300 millones más que en 2016.


El aumento incluye 4.330 millones de dólares que serán utilizados para financiar la investigación y el desarrollo de tales sistemas y 3.420 millones para su creación, según informaron varios oficiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
"Tenemos que ser capaces de encontrar el equilibrio entre recursos, entre lo que nos podemos permitir y entre lo que puede durar", dijo a la prensa Roger Teague, director de programas espaciales en la oficina del secretario adjunto de la Fuerza Aérea de EEUU.


Teague ha explicado que "los fondos son limitados" y que "no se pueden permitir seguir gastando sin considerar las posibilidades".


"Tenemos que ser capaces de invertir con cabeza y de concentrar nuestros recursos en asegurar un buen grado de protección al mismo tiempo que nos quedan recursos para el futuro", dijo.


La parte más importante del presupuesto anunciado por el Pentágono está destinada a su sistema de alerta temprana (SBIRS, por sus siglas en inglés), una constelación de satélites para la detección y el aviso en caso de lanzamientos de misiles.


Teniendo en cuenta las tensiones en la península de Corea, el aumento de 1.300 millones destinados a este propósito se utilizará para financiar el lanzamiento del satélite GEO-4 en noviembre y el desarrollo de los GEO-5 y GEO-6. La Fuerza Aérea desea lanzar ocho satélites en total junto con los tres que ya están orbitando.


De esos 7.750 millones, 36 millones serán destinados a finalizar la construcción de la cerca espacial (Space Fence, en inglés) que Estados Unidos está construyendo en un diminuto atolón de las islas Marshall que ya alberga una instalación de radar. La misión de este sistema es vigilar los objetos en la órbita que sobrevuelan EEUU —satélites o basura espacial-.


También se destinarán 95 millones de dólares para financiar el Wideband Global SATCOM (WGS), un sistema de comunicaciones por satélite de gran capacidad. De esta forma esperan que se pueda terminar de construir el WGS-10, el último satélite que deberá pasar a formar parte del SATCOM.


La Fuerza Aérea estadounidense quiere asegurarse también de que, en caso de un desastre nuclear, sus comunicaciones no se interrumpan. Con este objetivo, Estados Unidos dedicará 172 millones de dólares a la instalación de terminales de comunicación especiales en sus bombarderos estratégicos B-52, en sus aviones de reconocimiento y en sus aviones militares destinados a labores de repostaje aéreo.


También, el Pentágono quiere impulsar su nueva generación de sistemas de posicionamiento global (GPS), integrada por 32 satélites, y destinará 329 millones de dólares —116 millones más que en 2017— a su creación.

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