Un rosario de reclamos al Gobierno: vocero de víctimas de Iota denuncia incumplimientos y fallos en la reconstrucción de San Andrés

El líder sanandresano Alberto Gordon May asegura que el Gobierno no ha cumplido con lo pactado en el plan de reconstrucción del Archipiélago.

 

Después de casi cuatro meses de que el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina fue golpeado por el huracán Iota, sus pobladores hablan sobre lo que dicen ser un atropello del Gobierno Nacional en la región.

Así lo hizo saber en entrevista con El Espectador el pastor Alberto Gordon May, presidente de la Autoridad Raizal, órgano que representa a los habitantes nativos del Archipiélago, quien además es el líder de las víctimas del huracán Iota.

Según el vocero, la administración Duque implementó “prácticas neocolonialistas” en las islas, y ha ignorado a sus gobernantes y comunidades. Son varios los problemas que el líder manifiesta como desatendidos en las islas, empezando por el incumplimiento del gobierno Duque respecto al plazo de 100 días que se planteó para la reconstrucción de la región.

De acuerdo con las declaraciones de Gordon May, en El Espectador, “el plazo puesto por el mandatario finalizó el 27 de febrero pasado. Después se extendió hasta el 10 de abril, término que ya se amplió hasta el primer trimestre de 2022. Para ser sincero, dudamos de que haya reconstrucción en los próximos mil días”.

Esta percepción, según el líder, es algo que “todos los miembros de la comunidad comparten”, ya que manifiesta que los sanandresanos hoy están mucho peor que antes del paso de Iota, “antes tenían casa, cubiertas sus necesidades de energía, agua y otros elementos necesarios. Las condiciones a que están sometidos ahora son lamentables, deprimentes e inhumanas”, asegura Gordon May en el diario nacional.

Además, afirma que desconocen el Plan 100 y que tampoco han sido enterados “de un plan anual que se ha anunciado a pesar de las múltiples visitas de Iván Duque”. También agrega que, “Contrario a la Ley 1523 de 2012 (Sistema de Gestión del Riesgo de Desastres), elaborada para ocasiones como la que sufrimos ahora, el Plan de Acción Específico (PAE) para el archipiélago, que será la carta de navegación para las islas, según Susana Correa, gerente de reconstrucción de Providencia, no ha sido ni siquiera firmado por el consejo de ministros”.

Para Gordon May, “el Gobierno ha tenido dos “planes”: el que le cuenta a la comunidad y el que manipula”, y señala a su vez que, “la gente ha venido reaccionando a la improvisación diaria, lo que nos parece sumamente grave porque reinan el desespero y la incertidumbre. Los habitantes están viviendo a sol y lluvia, aunque esta fase de la crisis debió haber sido superada en la primera etapa de la emergencia”.

De acuerdo con el líder sanandresano, “hasta este momento la única persona que conoce el PAE es Susana Correa”, pero aún así el pastor señala que la funcionaria “no lo ha compartido ni discutido con nadie y se escuda en diversas disculpas para protegerse”, además asegura que Correa, “sale a mentir ante los medios” y que, “el Gobierno ha desconocido la totalidad de la ley y ha ignorado, principalmente, los principios de igualdad, protección, el participativo que ordena reconocer y promover la colaboración activa de las comunidades, y, muy importante, el principio de diversidad cultural que exige respetar las particularidades de cada comunidad y aprovechar al máximo los recursos de la misma”.

Esto, según el vocero, fue una acción del Gobierno en la que no se acogió estrictamente a la ley, ya que manifiesta que si “la hubiera cumplido, no habría tanto desespero. La población de las islas está al borde de un colapso emocional por la incertidumbre sobre su presente y, ante todo, sobre su futuro

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Las condiciones actuales en las que viven los sanandresanos

 

Gordon May informó en El Espectador que “mucha gente pasa los días en carpas. Las viviendas a las que les han reparado techos sin reconstruir, sus bases no cuentan con los amarres y las técnicas antihuracán, a pesar de que el propio Ministerio de Vivienda reconoce que hay que cumplirlas”.

A su vez, asegura que a pesar de que “la energía ha sido restablecida y se instalaron unas plantas desalinizadoras (del agua marina), es preciso resaltar que la disponibilidad de agua del embalse Fresh Water Bay ha venido disminuyendo por causa de los procesos erosivos de la cuenca y que este es el único embalse que existe”.

Por eso, señala que “en las épocas de sequía hay escasez. Pero, en este momento, otro motivo de gran preocupación es qué va a suceder con el suministro del líquido, además de la sequía, por la sobrecarga de personas de afuera que llegaron sin medir su impacto”.

En la misma línea, habla del impacto negativo que ha causado el aumento del 20% de la población en las islas, proveniente de personas que están llevando a cabo las labores de reconstrucción. Gordon May asegura que esto ha sido un “un desastre”, empezando por el ámbito ambiental.

“Los servicios de energía y agua que son precarios, igualmente son escasos. Por lo tanto, no dan abasto con el incremento poblacional. También nos preocupa el brusco cambio de relacionamiento social con grupos tan numerosos de personas ajenas a nuestra cultura”, asegura el líder en El Espectador.

Asimismo, afirma que “se desconocen los términos de referencia y códigos de reconstrucción de las viviendas porque las condiciones contractuales con Findeter no han sido puestas a consideración de la comunidad”, ya que según Gordon May, si estos trabajos se hicieran “con las especificaciones técnicas descritas, se podría suplir con trabajo local gran parte de las obras de construcción, para lo cual la comunidad se ha venido organizando. Consideramos que la vinculación laboral externa debe ser gradual y organizada para evitar efectos negativos y garantizar la sostenibilidad social, ambiental y económica”.

De igual forma, el líder reconoce que hay otros problemas en las islas, como que el Gobierno quiso obviar el derecho constitucional de la consulta previa, algo que señala se pudo evitar gracias a que “un grupo de raizales, en la diáspora, ayudó a preparar varias propuestas de casas.

Solo después de insistentes reclamos por parte de líderes de la comunidad, el Gobierno, al parecer, finalmente incluirá tales diseños en sus planes. La vocería y la presión de un grupo de líderes, la veeduría local, a través de tutelas, la Autoridad Raizal, la Comunidad Raizal en la Diáspora, a quienes agradecemos inmensamente, y la prensa local e internacional, ayudaron a que la administración Duque atendiera los reclamos comunitarios”, señaló en el diario nacional el vocero sanandresano.

Gordon May también habló del puente entre San Andrés y Providencia que no ha sido recuperado, pero que en cambio sí se construyó un muelle sin consulta previa de la comunidad, además de otros proyectos como la construcción de la base de Guardacostas o de Salvamento Marítimo que la Armada Nacional ha querido edificar en el sector de Old Town” y el cual también rechazan los raizales.

El líder mencionó además que a tres meses de que empiece la temporada de huracanes en el Caribe, aún no se ha construído por lo menos un albergue en las islas.

7 de Marzo de 2021

Publicado enColombia
Imagen captada en el lago Surinsar, en las afueras de Jammu, India.Foto Ap

Primera contabilidad global muestra que 57% de la variabilidad en los niveles del recurso se produce en depósitos artificiales

 

La primera contabilidad global de fluctuaciones en lagos y embalses ha demostrado que 57 por ciento de la variabilidad se produce en depósitos represados y otros cuerpos de agua artificales.

Este resultado destaca el papel dominante que ahora tienen los humanos en el ciclo del agua de la Tierra, según el estudio publicado en la revista Nature.

Los niveles de agua en los estanques, lagos y embalses gestionados por humanos suben y bajan de una temporada a otra, pero hasta ahora ha sido difícil analizar exactamente cuánto de esa variación es causada por ellos en comparación con los ciclos naturales. El análisis de nuevos datos satelitales muestra que 57 por ciento de la variabilidad estacional en el almacenamiento de agua superficial de la Tierra ahora ocurre en embalses represados y otros cuerpos de agua artificiales.

"Los humanos tienen un efecto dominante en el ciclo del agua de la Tierra", resalta la autora principal del trabajo, Sarah Cooley, investigadora posdoctoral en la Escuela de Ciencias de la Tierra, Energía y Medio Ambiente de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos.

Los científicos utilizaron los datos reunidos en 22 meses por el Icesat-2 de la NASA, que se lanzó en octubre de 2018 y recopiló mediciones altamente precisas para 227 mil 386 cuerpos de agua en el mundo, incluidos algunos más pequeños que un campo de futbol.

"Los satélites anteriores no han podido acercarse a eso. Necesitaba encontrar un proyecto en el que pudiera trabajar de forma remota", señaló Cooley, quien realizó la mayor parte del análisis en una computadora portátil en la sala de la casa de sus padres, después de que las restricciones del coronavirus cancelaron su temporada de campo programada en Groenlandia.

Cooley y sus colegas encontraron que los niveles de agua en los lagos y estanques de la Tierra cambian alrededor de 22 centímetros entre las estaciones húmeda y seca. Mientras tanto, los embalses manejados por humanos fluctúan casi cuatro veces esa cantidad, subiendo y bajando un promedio de 800 metros de una temporada a otra.

El oeste de Estados Unidos, el sur de África y Medio Oriente están entre las regiones con la mayor variabilidad de reservorios, con un promedio de entre 2 y 4 metros. También tienen una de las influencias humanas más fuertes, con reservorios administrados que representan 99 por ciento o más de las variaciones estacionales en el almacenamiento de agua superficial.

"Eso es indicativo de que estos son lugares con estrés hídrico donde la gestión cuidadosa del agua es realmente importante", sostuvo Cooley. En algunas otras cuencas, los humanos influyen en menos de 10 por ciento de la variabilidad.

"A veces, esas cuencas están una al lado de la otra porque incluso dentro de la misma región una combinación de factores económicos y ambientales significa que los humanos toman diferentes decisiones sobre cómo administrar el almacenamiento de agua superficial", añadió.

Si bien los niveles de agua suben y bajan de forma natural durante todo el año, esa variación estacional se exagera en los embalses con represas donde se almacena más agua en la temporada de lluvias y se desvía cuando está seca.

"Hay muchas formas en las que esto es malo para el medio ambiente", explicó Cooley, que van desde daños a las poblaciones de peces hasta aumentos potenciales en las emisiones de metano, potente gas de efecto invernadero.

Sin embargo, las implicaciones de regular los niveles de agua en los embalses no son blancas y negras. "Gran parte de esta variabilidad está asociada con la producción de energía hidroeléctrica o con el riego. También puede proteger contra las inundaciones", apuntó Cooley.

Publicado enMedio Ambiente
Hallan la evidencia más sólida de la existencia de "gen de migración" en las aves

Expertos de la Academia de Ciencias de China y la Universidad de Cardiff anunciaron que encontraron la evidencia más sólida hasta ahora de la existencia de un "gen de migración" en las aves.

Según publican en la revista Nature, el equipo identificó un solo gen asociado con la migración en los halcones peregrinos rastreándolos a través de tecnología satelital y combinándolos con la secuenciación del genoma. Resaltó que sus hallazgos agregan más evidencia para sugerir que la genética tiene un papel importante en la distancia de las rutas de los viajes.

La investigación también analiza el efecto del cambio climático en la migración y cómo esto podría interactuar con los factores evolutivos.

Los especialistas marcaron 56 halcones peregrinos árticos y vía satélite rastrearon sus viajes, siguiendo en detalle sus distancias y direcciones de vuelo anuales.

Descubrieron que los peregrinos estudiados usaban cinco rutas a través de Eurasia, probablemente establecidas entre la última Edad de Hielo hace 22 mil años y el Holoceno medio hace 6 mil años.

El equipo utilizó la secuenciación del genoma completo y encontró un gen, el ADCY8, que se sabe que está involucrado en la memoria a largo plazo en otros animales, asociado con diferencias en la distancia migratoria.

Descubrieron que el ADCY8 tenía una variante de alta frecuencia en las poblaciones migratorias de peregrinos de larga distancia (este), lo que indica que esta variante se selecciona preferentemente porque puede aumentar los poderes de la memoria a largo plazo que se considera esencial en viajes largos.

Mike Bruford, uno de los autores del estudio y ecólogo molecular de la Escuela de Biociencias de la Universidad de Cardiff, recordó que "estudios anteriores han identificado varias regiones genómicas candidatas que pueden regular la migración, pero nuestro trabajo es la demostración más sólida de un gen específico asociado con comportamiento migratorio aún identificado".

Impacto del clima

Los investigadores también analizaron simulaciones del probable comportamiento migratorio futuro para predecir el impacto del calentamiento global.

Si el clima se calienta al mismo ritmo que lo ha hecho en las décadas pasadas, predicen que las poblaciones de peregrinos en Eurasia occidental tienen la mayor probabilidad de disminución de la población y pueden dejar de migrar por completo.

"En este estudio pudimos combinar el movimiento animal y los datos genómicos para identificar que el cambio climático tiene un papel importante en la formación y mantenimiento de las pautas de migración de los peregrinos", señaló Bruford, citado por Phys.org.

Por su parte, Xiangjiang Zhan, profesor invitado honorario de la Universidad de Cardiff, ahora con sede en la Academia de Ciencias de China, resaltó que este trabajo "es el primero en comenzar a comprender la forma en que los factores ecológicos y evolutivos pueden interactuar en las aves migratorias, y esperamos que sirva de piedra angular para ayudar a la conservación de estas especies en el mundo".

El trabajo fue realizado por un laboratorio conjunto para la investigación de la biocomplejidad establecido en 2015 entre la Universidad de Cardiff y el Instituto de Zoología de la Academia de Ciencias de China.

Jueves, 04 Marzo 2021 05:54

Renovables, ¿no, gracias?

Renovables, ¿no, gracias?

En años recientes, y más aún en los últimos meses, la aparición de muchos (y grandes) proyectos de instalación de parques eólicos y solares en el territorio está generando la aparición de muchas protestas e impugnaciones desde el mundo rural. La razón es simple: como en otras muchas ocasiones, estas comunidades sienten cómo se les imponen decisiones sin su participación cuando serán ellas las que sufrirán las afectaciones. Pero, ¿qué otros ángulos debemos incluir en este debate?

Renovable, el recurso o la tecnología

Cuando se habla de un recurso renovable está claro a lo que nos referimos. Mientras el petróleo es un bien finito que tarde o temprano se agotará, el Sol, el viento o las mareas, inclusive la energía geotérmica, son fuentes energéticas que pueden perdurar. Quemar petróleo, además, supone emisión de gases con efecto invernadero con impactos cada vez más complejos y destructores, tanto que la Agencia Internacional de la Energía, ya hace algunos años, recomendó dejar en el subsuelo las dos terceras partes de las reservas conocidas de todos los combustibles fósiles. Por todo ello, hay un consenso social en la necesidad de dejar de consumir petróleo. 

Pero esta situación se complejiza cuando analizamos la tecnología y funcionamiento de las actuales formas de aprovechamiento de la energía del Sol y del viento. Las placas solares y los molinos de viento que redibujan nuestros paisajes esconden en su interior la necesidad de unos materiales minerales que, como el petróleo, también son finitos. En algunos casos, son minerales tan escasos que se incluyen en una categoría conocida como ‘tierras raras’. De hecho, no solo la mecánica para extraer la energía depende de minerales finitos, el transporte de la electricidad con la que querremos cargar nuestros coches eléctricos significan muchos kilómetros de cobre. Y como son tantos, y como parece que serán muchos más, la pregunta es doble ¿cuánto cobre está disponible y cuál es el impacto que provoca su extracción?

Minerales importados

En este sentido las campañas de muchas entidades para darnos a conocer el origen del coltán que utilizan todos nuestros teléfonos móviles nos abren los ojos. El cobalto que se requiere en estas tecnologías se encuentra en el Congo. Muy buena parte del cobre en Perú y Chile. El litio de las baterías para almacenar la energía conseguida, en Bolivia, Chile, Argentina y parece que en breve en Portugal. Y esos minerales con nombres complicados de recordar son procesados mayoritariamente en China. 

En todos estos lugares, la acelerada extracción minera que supone abastecer a esta industria y sus usos, provoca graves problemas por contaminación directa de la tierra, agua y aire de la zona, requiere de un uso excesivo de agua que limita otros usos más esenciales como el de boca o el agrícola y genera graves problemas sociales como desplazamientos forzados de comunidades, enfermedades por toda la toxicidad mencionada o verdaderos conflictos bélicos para el control de estos recursos.

Otro ejemplo aún más desconocido 

Es paradójico conocer que para construir molinos de viento “verdes” se deforeste la selva amazónica del Ecuador. Las palas del rotor de los molinos “están hechas en su mayoría de plástico reforzado con fibra de vidrio y madera de balsa unida con resina epoxi o poliéster”, dice Peter Meinlschmidt, director del Instituto Fraunhofer de Investigación de la Madera, Wilhelm-Klauditz-Institut, WKI, en Brunswick.

La balsa es un árbol que crece en los bosques tropicales y en la actualidad, como denuncia la población indígena de Ecuador, está siendo explotada en grandes cantidades por capitales extranjeros, sobre todo chinos. Y aunque es un árbol que crece con rapidez, más rápida es la demanda del material lo que, finalmente, provoca altas tasas de deforestación de la selva y pone en peligro el clima y la vida sostenible (ellas sí) de estas comunidades. Te puede interesar

Lo más importante es el uso

Sin minimizar la importancia de qué energéticos se utilizan y se consumen, cómo se los explota y procesa, así como quién controla la generación de energía, es trascendental pensar para qué se emplea la energía. Si yo uso unos pocos decilitros de gasolina para mi motosierra, ¿hago un uso poco ecológico? Si con ella puedo hacer leña para pasar el invierno, está claro que no. Mayor atención debería de ponerse en este punto pero las administraciones lo ignoran ¿Necesitamos talar árboles para disponer en casa de un aspirador eléctrico cuando existen las escobas?¿Necesitamos consumir petróleo para importar comida que podemos producir en nuestras tierras?

Por Gustavo Duch | 04/03/2021 |

Publicado enMedio Ambiente
Libélulas Hemiphlebia mirabilis. Reiner Richter, CC BY-NC-SA

La diversidad es utilizada como sustrato por la selección natural (y sexual) para actuar, siempre y cuando los rasgos que muestran variabilidad se transmitan a través de las generaciones. Esto es la base de la evolución.

 

Tradicionalmente, se ha estudiado la herencia de caracteres fenotípicos (visibles) o fisiológicos. Pero ahora sabemos que los comportamientos también evolucionan, y, lamentablemente, también pueden extinguirse.

La ciencia ha demostrado que la diversidad es garantía de estabilidad en las comunidades. Por ello, la diversidad comportamental, o etodiversidad, es un elemento clave en las interacciones sociales.

Etodiversidad, otro motor de evolución

El concepto de diversidad biológica o biodiversidad puede considerarse en realidad un metaconcepto, puesto que engloba varios niveles.

Imaginemos que estos niveles son un complejo de matrioskas o muñecas rusas, de tal forma que un nivel encierra a otro y así sucesivamente. De esta forma, tendríamos diferentes niveles, de menor a mayor complejidad: la diversidad genética, la diversidad de especies, la diversidad de ecosistemas que albergan esas especies y la diversidad paisajística (donde se encuentran estos ecosistemas), además de incluir los procesos evolutivos y ecológicos.

La divergencia y generación de nuevas especies puede producirse cuando las poblaciones quedan aisladas geográficamente, dejan de intercambiar genes y evolucionan independientemente, como ocurre en las islas.

Sin embargo, también es posible la especiación, aunque las poblaciones coexistan, cuando en ausencia de una barrera física, otros mecanismos adquieren relevancia. Estos pueden ser de varios tipos:

  • Ecológico. Por ejemplo, cuando se alimentan en plantas diferentes, o viven en distintos microhábitats.
  • Sexual. Diferencias en la morfología de los órganos reproductores y gametos que dificultan o impiden la reproducción.
  • Genético. Cambios cromosómicos u otros que crean esterilidad o inviabilidad híbrida.
  • Etológico. Cuando hay divergencia en las señales de cortejo, atracción, huida o ataque entre individuos.

El comportamiento cobra gran protagonismo para aislar poblaciones por divergir en su cortejo, como los elegantes movimientos de la libélula más primitiva viva (Hemiphlebia mirabilis), las danzas nupciales de las arañas pavo-real, las acrobacias y bailes de las aves del paraíso o los cambios de color de las sepias.

Si las barreras reproductivas que surgen son lo suficientemente fuertes, los grupos no intercambiarán genes entre ellos aun cuando se eliminen las barreras geográficas, por lo que en dicho momento pueden considerarse ya como especies separadas. El comportamiento es posiblemente el mecanismo más efectivo para generar diversidad.

La cara cultural y social de la diversidad

Es importante tener presente que la diversidad también incluye una dimensión cultural, un factor muy relevante en muchas especies, incluyendo los humanos.

Nuestra interacción con el medio que nos rodea, mediante procesos culturales a lo largo de diferentes épocas y contextos históricos, han determinado cambios profundos del medio, que nos han permitido adaptarnos modificando el ambiente (lo que ahora se conoce como "construcción del nicho").

El concepto de biodiversidad no solo se limita al mundo animal o vegetal, sino que tiene importantes consecuencias sociales.

Durante las primeras elecciones bajo la perestroika (reforma económica) de la antigua URSS, el diputado Nikolay Vorontsov aprovechó la fama del genetista Theodosius Dobzhansky, que hablaba de la diversidad de las poblaciones naturales, e intentó extrapolar la relevancia de esas ideas en lo económico, cultural y en la vida política.

Si Rusia quería salvar su país, postulaba Vorontsov, debían centrarse en la diversidad en todos los sectores. En aquel momento funcionó a la perfección, ya que era una sociedad uniforme y monopolizada, que había dañado tanto la vida pública como la privada.

Fue la primera vez que la unión conceptual de la diversidad biológica y la diversidad cultural cosechó beneficios, ya que Vorontsov ganó, convirtiéndose más tarde en último ministro de Medio Ambiente de la URSS, en el Gobierno de Mijail Gorbachov.

Por tanto, como hemos visto, el concepto de biodiversidad no solamente se limita a animales, plantas u hongos, sino que es extrapolable a niveles sociales y/o culturales, y en particular a la etodiversidad, siendo la diversidad lingüística un caso paradigmático.

Si no ponemos en valor la diversidad, entendiendo esta en su sentido más amplio, podemos caer en actitudes intolerantes que por desgracia parecen estar todavía a la orden del día.

El racismo, el machismo, el fascismo u otras corrientes políticas extremas radican en el desconocimiento y escasa comprensión del significado de la diversidad y en la ausencia de respeto y empatía. Diversidad cultural, diversidad de pensamientos, diversidad sexual, diversidad funcional, diversidad lingüística…, en una palabra: etodiversidad.

Comprender y aceptar que existen todos estos tipos de diversidad y, lo más importante, educar a las futuras generaciones en valores de aceptación y respeto de esta diversidad, proporciona grandes beneficios para la sociedad, de la misma forma que la propia existencia de la diversidad biológica nos beneficia.

No lo olvidemos, ser diferentes no significa ser mejores ni peores. En palabras de Aldo Leopold en su libro A Sand County Almanac:

"La naturaleza nunca fue una materia prima homogénea. Fue muy diversa y los artefactos resultantes son muy diversos. Estas diferencias en el producto final se conocen como culturas. La rica diversidad de las culturas del mundo es el reflejo una diversidad equivalente en la naturaleza que les dio a luz".

Anais Rivas Torres  

Investigadora en el Departamento de Ecología y Biología Animal, Universidade de Vigo

Adolfo Cordero Rivera

Catedrático de Ecología, Universidade de Vigo

04/03/2021

En 2014 fueron encontrados una escápula muy completa, algunos huesos de las patas traseras, una parte del fémur y lo que sería el peroné del animal. Foto Conicet

Ninjatitan zapatai, de 20 metros de longitud, vivió hace 140 millones de años // Importante aporte para el conocimiento de la historia evolutiva de los saurópodos

 

Científicos argentinos dieron a conocer el hallazgo de un titanosaurio que vivió hace 140 millones de años, el que sería el de mayor antigüedad encontrado y evidencia de que estos gigantescos dinosaurios se originaron a comienzos del periodo Cretácico.

Se trata de la especie Ninjatitan zapatai, de 20 metros de longitud, encontrada en 2014 en la formación Bajada Colorada, en la provincia de Neuquén, al sudoeste de Argentina, reportó la Agencia de Divulgación Científica de la Universidad de La Matanza (Unlam).

"La mayor importancia de este fósil, más allá de que es una nueva especie de titanosaurio, es que se trata del registro más antiguo a nivel mundial para este grupo", afirmó Pablo Gallina, investigador de la Fundación Azara de la Universidad Maimónides y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), según la nota.

Los titanosaurios eran un subgrupo de saurópodos, gigantescos dinosaurios herbívoros de largos cuellos y cola, y posiblemente los animales más grandes que hayan caminado sobre la Tierra.

Hasta ahora sólo se conocían titanosaurios con una antigüedad de hasta 120 millones de años.

Pero este descubrimiento los ubica a comienzos del Cretácico, el periodo que empezó hace 145 millones de años y terminó hace 66 millones.

 

Escasos, los registros fósiles del Cretásico

 

"Este hallazgo es muy importante también para el conocimiento de la historia evolutiva de los saurópodos, porque los registros fosilíferos de comienzos del Cretácico, hace unos 140 millones de años, son realmente muy escasos en el mundo", explicó Gallina, autor principal del estudio publicado el domingo en la revista argentina Ameghiniana.

En 2014, el técnico Jonatan Aroca encontró una escápula muy completa y en la siguiente campaña, aparecieron tres vértebras y algunos huesos de las patas traseras, una parte del fémur y lo que sería el peroné del titanosaurio.

“A priori, por la antigüedad de este material de 140 millones de años, se podía suponer que se trataba de una forma previa al origen de los titanosaurios, porque en la Patagonia sólo de conocían titanosaurios de menos de 120 millones de años”, explicó José Luis Carballido, investigador del Museo Egidio Feruglio y del Conicet que se dedicó al análisis de las relaciones filogenéticas del animal.

El estudio reveló que "formaba parte de la familia de los titanosaurios. No sólo representa a la especie más antigua, sino nos permite conocer mucho más sobre el origen de este grupo", destacó PabloGallina.

Este titanosaurio fue bautizado Ninjatitan zapatai en reconocimiento al investigador argentino Sebastián Apesteguía, apodado El Ninja, quien impulsó en 2010 la primera campaña en el yacimiento de Bajada Colorada, y al técnico Rogelio Zapata, quien participó ese año de los trabajos de campo.

Represión policial en la Universidad Nacional de Honduras en junio de 2019

Numerosas instituciones internacionales han situado a Honduras entre los países más mortíferos para los defensores de la tierra, el medioambiente y los derechos humanos. La atención total sobre las pandillas deja en la oscuridad la violencia contra activistas.

 

Este artículo surge del enfado, la indignación, las alianzas con compañeras y compañeros de Honduras, la investigación y el análisis fruto del Monitor de Violencia Política y Violaciones de DDHH de Honduras. Este proyecto es una herramienta analítica y política para las personas defensoras de derechos humanos y socioambientales en el territorio, que responde a uno de los mayores desafíos que enfrentan: la falta de datos consolidados y fiables de violaciones de derechos humanos relacionados con la violencia política, que es especialmente invisible y difícil de detectar debido a la participación de actores armados estatales y no estatales, locales y globales.

Antes de indagar en cómo y por qué se manifiesta la violencia política en Honduras, es preciso romper algunos mitos sobre la violencia en el territorio. Detrás del estigma que caracteriza a Honduras como un territorio cuya violencia es fruto exclusiva e inequívocamente de maras o pandillas, reside un silencio social y sociológico que oculta la violencia política. Numerosas instituciones internacionales, como Global Witness, han situado a Honduras entre los países más mortíferos para los defensores de la tierra, el medioambiente y los derechos humanos. La atención total sobre las pandillas deja en la oscuridad la violencia contra activistas instrumentalizada por los grupos dominantes. Es más, la violencia política es la que crea las condiciones propensas para que se den otros tipos de violencia —como pandillas o doméstica. Por eso, debemos desbordar los discursos dominantes prestando atención a las causas de la violencia, y no sólo a los síntomas (como las migraciones forzosas), para reconocer su multidimensionalidad. Esto nos llevará también a cuestionar una noción de seguridad elitista que promueve la inversión en las fuerzas de seguridad del estado como el remedio para acabar con la violencia.

La violencia política es ya una tendencia global cuya característica definitoria es la represión de personas y movimientos sociales que defienden la tierra, el medioambiente y los derechos humanos. En Honduras, esta forma de violencia —ocultada— se ejerce cada vez más sobre defensores de la tierra y el medioambiente que articulan una resistencia frente al extractivismo y la mala praxis de proyectos agroindustriales, de minería, turismo y energía, y que la mayoría provienen de o tienen alianzas con el Norte Global. Es decir, la expansión de proyectos a gran escala cuentan con una serie de dispositivos de violencia, que emplean para expulsar a campesinos y comunidades indígenas del territorio y acallar las movilizaciones sociales que denuncian los ataques a la vida humana y ambiental de estas empresas. Los perpetradores de la violencia política son actores estatales y no estatales; guardias de seguridad privada de la empresa, militares en activo, ex-militares u otro personal de seguridad del Estado que participan en acciones que exceden sus obligaciones legales, sicarios, pandilleros y grupos armados. Estas alianzas al servicio del capital constituyen la violencia paramilitar.

Los grupos paramilitares en Honduras están aún en las primeras etapas de formación, a diferencia de los de Colombia o México que ya están consolidados. La violencia paramilitar está al servicio de corporaciones locales y extranjeras, y tiene lugar en entornos militarizados y con una historia colonial de despojo de tierras y violencia empleada por quienes poseen poder económico y político. Si bien en Honduras la desigualdad de acceso a la tierra es una cuestión histórica que se remonta a la colonización, en esta época se generaron conflictos entre campesinos y terratenientes que han sido y siguen siendo instrumentalizados para impulsar y consolidar un modelo económico capitalista; el gobierno de Estados Unidos, a mediados y finales de la década de los 90, empleó tácticas de contrainsurgencia mediante la alianza criminal de la “seguridad” pública y privada; también a finales del siglo XX y principios del XXI, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional ofrecieron a Honduras una reestructuración de su deuda condicionada a la implementación de políticas neoliberales orientadas a la apertura al capital global y la explotación del territorio para la acumulación de capital. Este fortalecimiento del aparato coercitivo del Estado a través de una mayor militarización y la proliferación de asociaciones de seguridad público-privada ha ido acompañado por una legislación de seguridad orientada a la flexibilización del uso del ‘Estado de emergencia’ y la criminalización de la protesta social y el activismo por el derecho a la tierra y protección del medioambiente.

Más de 40 años de despojo de tierras, asaltos al tejido asociativo político, y erosión de los programas sociales han producido numerosos movimientos sociales desde abajo con una clara agenda antineoliberal que ha presentado un desafío permanente a las élites y sus aliados capitalistas extranjeros al resistir y luchar contra la legislación y las políticas económicas favorables al mercado, que los condenan al hambre y a la muerte. Es aquí donde la violencia ha servido como instrumento indispensable para los grupos económica y políticamente dominantes. Por eso, nombramos esta violencia como pro-capitalista (Hristov, 2020) para interpelar a las motivaciones económicas (del modelo neoliberal) e implicaciones estructurales de clase social, raza, etnia y género. El uso sistemático de la violencia contra periodistas, estudiantes, campesinos, indígenas, organizaciones de mujeres y personas LGTB y otros sectores de la sociedad civil tiene el objetivo de criminalizar a los y las que denuncian la reestructuración económica neoliberal y defiende un modelo de socioeconomía que ponga en el centro la vida humana y ambiental.

Es precisamente cuando se procura instaurar o expandir un negocio en los sectores de la agroindustria, la minería, la construcción de represas hidroeléctricas y el turismo, el momento y el lugar en los que prolifera la violencia paramilitar. Por ejemplo, en el caso de la agroindustria; el Valle de Bajo Aguán, en el Departamento de Colón, es una de las regiones más fértiles de América Latina, y también una de las más mortíferas para defensores de la vida humana y ambiental. Entre los años setenta y mediados de los noventa, las tierras del Valle del Aguán pertenecieron a cooperativas campesinas, hasta que la Ley de Modernización Agraria de 1992 revocó las prohibiciones de la venta de tierras de propiedad colectiva. Esto, junto con otros factores, permitió la rápida toma de tierras de cooperativas por un par de grandes empresas, entre ellas Corporación Dinant —propiedad de Miguel Facusse, conocido antes de su muerte como el hombre más rico de Honduras y uno de los partidarios del golpe de Estado contra Zelaya.

También se hicieron 57 concesiones de tierra a grandes empresas bananeras extranjeras, incluyendo tierras y exenciones fiscales, entre ellas la transnacional estadounidense Standard Fruit Company. Desde el año 2000 se han formado numerosos movimientos campesinos con el objetivo de disputar la legalidad de estas controvertidas ventas de tierras cooperativas. Gradualmente, representantes de la mayoría de estos movimientos se unieron para coordinarse bajo la Plataforma Agraria del Valle del Bajo Aguán. Esta organización ha estado exigiendo al gobierno una investigación adecuada sobre las circunstancias en las que se llevaron a cabo las ventas de tierras en la década de 1990, la nulidad de los acuerdos de compra y una reforma agraria nacional integral y justa. Dada la falta de respuesta del gobierno a estos llamamientos, los campesinos se han involucrado en acciones directas en forma de ocupaciones para la recuperación de tierras en disputa.

Las corporaciones que a finales del siglo XX se hicieron con tierras en el Aguán, actualmente cuentan con grupos paramilitares que desalojan de manera forzosa a campesinos y comunidades indígenas, intimidan a los pobladores y acosan sexualmente a las mujeres. Sin ir más lejos, en el 2019, la comunidad de Guadalupe Carney fue víctima de la intimidación y el desalojo forzoso llevado a cabo por militares y policías hondureños, militares israelíes y colombianos, una avioneta de Standard Fruit Company y dos helicópteros de la Fuerza Aérea Hondureña. Adolfo Cruz, de la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) publicó en Facebook: “este día sábado 1 de junio se escribe una página negra más para los pobres que reclaman su derecho a una vida diferente, sin embargo, como recompensa el ejército y la policía apoyados por personal israelí, colombianos, y otros han llevado a cabo un desalojo violento ya que solo les interesa el dinero que reciben de Standard Fruit Company, Corporación Dinant, René Morales y Reinaldo Canales”.

No sólo las luchas de los movimientos campesinos se enfrentan a la violencia, sino que las propias víctimas a menudo enfrentan cargos penales, en ocasiones incluso de terrorismo. Actualmente, la usurpación de tierras es uno de los delitos más comunes de los que se acusa a personas pobres de las zonas rurales. Las personas y movimientos víctimas y supervivientes de esta violencia sin precedentes articulan una crítica sobre el sistema económico capitalista que, priorizando la acumulación del capital sobre la vida humana y ambiental, despoja a comunidades indígenas y campesinas de sus tierras y su forma de vida. Es decir, no son sólo ambientalistas si no también anticapitalistas, aunque desde ciertos lugares de poder del Norte Global se nombran únicamente como lo primero para promover una especie de “greenwashing” o capitalismo verde perverso que impide el cuestionamiento del conjunto de la estructura y la denuncia pública y punidad de los responsables. Reducir la lucha campesina al ambientalismo es inexacto y daña cualquier esfuerzo en identificar y abordar las causas de la violencia política en Honduras, y otros países del Sur Global.

Por todo ello, es urgente que desde el Norte Global hagamos reflexión crítica y articulemos una demanda pública sobre el papel que juegan las inversiones extranjeras en empresas que operan gracias a la violencia política, paramilitar y pro-capitalista y a costa de la vida humana y ambiental. También debemos reconocer y desmantelar la dinámica colonial de extracción de bienes naturales, que ha acompañado al capitalismo desde su origen. Su transformación requiere re-pensar el modelo económico actual, poniendo en el centro la reproducción de la vida humana que, como defienden los grupos y movimientos campesinos, funciona también fuera de los mercados capitalistas.

Por Paula Jiménez Argumosa

Jasmin Hristov

27 feb 2021 13:00

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Marxismo ecológico, elementos teóricos

Uno de los puntos de partida en la búsqueda de algún atisbo político-ecológico en la obra de Marx y Engels, es el análisis que los fundadores del materialismo histórico hacen del metabolismo entre la sociedad y la naturaleza mediada por el trabajo.

A pesar de los prejuicios en el ecologismo en relación con la teoría marxista, cabe resaltar los diversos pasajes en los cuales Marx y Engels analizaron los vínculos entre el mundo social y el mundo natural (Sabbatella y Tagliavini, 2011a), específicamente, el intercambio material que existe constantemente entre la sociedad y la naturaleza mediante la actividad productiva del ser humano, la cual se sustenta de la misma naturaleza a la que transforma y por la que es transformado(Arias Maldonado, 2004, p. 78). La teoría marxista identifica al ser humano como parte de la naturaleza, no como esta creada para el ser humano. Como menciona Schmidt: “la naturaleza es para Marx un momento de la praxis humana y al mismo tiempo la totalidad de lo que existe”(1977, p. 23).

     El trabajo permite crear las condiciones necesarias para el desarrollo de la vida humana en la naturaleza, es la actividad que permite al ser humano, a diferencia de los demás seres vivos que pueden adaptarse de manera orgánica al medio natural, sobrevivir a este medio(Bosch, Carrasco y Grau, 2005, p. 329). Por medio del trabajo se actúa sobre la naturaleza, de esa forma se crea una realidad objetiva externa la cual da sentido y fundamenta la existencia del ser humano(Ortega Hernández, 2018, p. 4). Además, como señala Arias Maldonado: “la transformación de la naturaleza a través del proceso del trabajo es, a fin de cuentas, el origen y motor de la historia en el materialismo histórico marxista” (2004, p. 63).Es decir, el estudio de la historia de la sociedad parte del análisis del intercambio material entre el ser humano y la naturaleza. “Es a partir de este a priori social como Marx puede construir toda una concepción de la sociedad, constituyendo una teoría verdaderamente comprensiva de la totalidad social” (Koppmann, 2013, p. 30).

Para Marx la transformación de la naturaleza externa al ser humano es, al mismo tiempo, una transformación de su naturaleza interna. La relación del ser humano con su naturaleza externa es dialéctica, pues el ser humano no solo transforma el medio, sino que, al hacerlo, se transforma a sí mismo en sus propias relaciones interespecíficas (Foladori, 2005, p. 123). Por ende, en la teoría marxista deja de tener fundamento la consideración del ser humano como un ente abstracto y totalmente aislado. La ciencia (marxista) de la sociedad adquiere un nuevo concepto de naturaleza, reunificando la ciencia natural con la ciencia de la sociedad en la medida en que ambas constituyen la ciencia de los seres humanos en el mundo social (Koppmann, 2013, p. 30).

La naturaleza contiene desde el punto de vista del análisis marxista un elemento objetivo y otro subjetivo. Como señala Foladori, el elemento objetivo está dado por las características materiales del medio, por ejemplo, la biodiversidad, mientras que el elemento subjetivo está dado por el hecho de que la biodiversidad sea apropiada yexplotada, y las consecuencias ambientales de su transformación y destrucción afecten de forma desigual a los diferentes grupos y clases sociales (2005, p. 123).En los Tomos I y III de El Capital, expuso Marx las consecuencias diferenciadas de la apropiación de las características materiales del medio, específicamente en relación con el desarrollo de la agricultura moderna del sistema capitalista: la acumulación en pocas manos de grandes extensiones de tierra tiene como consecuencia el desplazamiento rural y, por consiguiente, el hacinamiento urbano de los desposeídos y la disminución gradual de los medios de vida (Bellamy Foster, 2000, pp. 240-241).Marx no analizó la agricultura de manera abstracta, sino el desarrollo de la agricultura capitalista en una sociedad dividida en clases antagónicas, haciendo énfasis en la producción de plusvalía mediante la explotación tendencialmente creciente de la naturaleza y la clase trabajadora, objetivo último de las fuerzas productivas en el capitalismo (Pérez y Ramírez Chaves, 2020, pp. 61-62).

Fue Marx el primer economista en incorporar en su estudio de la sociedad capitalista las nociones de energía y entropía, que surgen de la primera y segunda leyes de la termodinámica. Por ende, su análisis de la ruptura del metabolismo entre los seres humanos y el suelo, parte del “resultado del traslado de alimentos y fibras a la ciudad, donde los nutrientes extraídos del suelo, en lugar de regresar a él, terminan contaminando el aire y el agua” (Bellamy Foster,citado en Boltvinik, 2015, p. 21). Marx subrayó la naturaleza y el trabajo como fuentes de la riqueza, distinguiendo y criticando a quiénes consideraban únicamente al trabajo como fuente de toda riqueza. En general, la naturaleza en la obra de Marx adquiere un carácter fundamental, entendida ésta como la fuente de los valores de uso, que al final son los que verdaderamente integran la riqueza material.Y especial énfasis hace Marx en la irracionalidad de la propiedad privada de los bienes naturales, cuando la función de la humanidad es su conservación para garantizar el sostenimiento (generacional) de la especie humana sobre la Tierra:

Desde el punto de vista de una formación económico-social superior, la propiedad privada del planeta en manos de individuos aislados parecerá tan absurda como la propiedad de un hombre en manos de otro hombre. Ni siquiera toda una sociedad, una nación o, es más, todas las sociedades contemporáneas reunidas, son propietarias de la tierra. Sólo son sus poseedoras, sus usufructuarias, y deben legarla mejorada, como boni patres familias [buenos padres de familia], a las generaciones venideras (Marx, 2009, p. 987).

ParaSacristán, generaciones de marxistas profundizaron su análisis, por ejemplo, en cuestiones relacionadas con la tecnificación de la agricultura o la reducción de la población agrícola en relación con los pasajes acerca de la agricultura capitalista en El Capital, “pero sin reparar en lo que decían acerca de la relación entre la especie humana y la naturaleza” (1984, p. 46). No obstante, la desestabilización del metabolismo sociedad-naturaleza a escala planetaria debido al proceso de acumulación infinita de capital, conllevó a una fundamentación más ecológica de la teoría marxista, resaltando la importancia del intercambio material y las consecuencias en las relaciones de clase de la apropiación desigual de las condiciones materiales (Bellamy Foster, 2017, p. 96). Teniendo en cuenta que “los problemas de ecología política son problemas prácticos, no ideológicos” (Sacristán, 1984, p. 40), la teoría marxista ha influido en la práctica ecológica, y la ecología ha influido en la práctica socialista. Por ende, la relación entre la teoría marxista y la ecología ha sido compleja, interdependiente y dialéctica (Bellamy Foster, 2017, p. 88).

     Respecto al marxismo ecológico en sí, fue James O’Connor (2001) quien acuñó el término basándose en el metabolismo sociedad-naturaleza de la teoría marxista y analizando la inminencia de crisis económicas derivadas de la subproducción de capital que la apropiación y destrucción de la naturaleza suscita. Lo anterior, debido a la degradación de las condiciones naturales de producción, cuyos costos ecológicos disminuyen la rentabilidad del capital (Boltvinik, 2015, p. 25). A lo anterior, O’Connor le llamó la segunda contradicción del capitalismo.

La segunda contradicción del capitalismo

O’Connor (2001) distingue el origen de las crisis económicas en la teoría marxista tradicional del origen en la teoría marxista ecológica. Para la teoría marxista tradicional, el origen de las crisis económicas es la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Es decir, la contradicción entre la producción y la realización (o apropiación) del valor y la plusvalía. Para la teoría marxista ecológica, el origen de las crisis económicas es la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, por un lado, y las condiciones naturales de producción, por el otro. Dichas contradicciones son denominadas primera y segunda contradicción del capitalismo, respectivamente.

     Marx distinguió tres tipos de condiciones naturales de producción (O’Connor, 2001): (1) las condiciones físicas externas (condiciones naturales); (2) la fuerza de trabajo (condiciones personales); y, (3) el medio construido (condiciones comunales). Las condiciones naturales de producción no son producidas de manera capitalista, sin embargo, el capital las trata como si fuesen mercancías. Por lo tanto, “sus condiciones de oferta (cantidad y calidad, lugar y tiempo) tienen que ser reguladas por el Estado o por capitales que actúan como si fuesen el Estado”. En general, la base fundamental de la segunda contradicción del capitalismo es la apropiación autodestructiva por parte del capitalismo de las condiciones naturales de producción, que al final constituye la creación de límites físicos para la acumulación infinita del capital, generando una crisis de costos. El capital, para existir, debe expandirse de manera infinita, y, por ende, tiende a degradar las condiciones de su propia producción (Kovel, citado en Crevarok, 2006, p. 238). Para el capital no basta con apropiarse de la naturaleza para tratarla como una mercancía, sino “rehace[r] a la naturaleza y sus productos biológica y físicamente (y política e ideológicamente) a su propia imagen y semejanza” (O’Connor, 2000, p. 16).

     La sustentabilidad del capitalismo tambalea cuando se incrementan significativamente los costos de las condiciones naturales, personales y comunales, ya que además de la primera contradicción, el capitalismo enfrenta la posibilidad de una segunda contradicción, que está acompañada de una crisis económica (O’Connor, 2000, p. 21).El capital es incapaz de abstenerse de autodestruir sus propias condiciones naturales de producción, lo cual genera un aumento de los costos. Además, la cuestión del abastecimiento de las condiciones naturales de producción puede ocasionar un problema para la producción de la plusvalía, representando una barrera externa para la acumulación de capital (Sabbatella y Tagliavini, 2011). O’Connor señala que la crisis de costos se origina de dos maneras: primero, cuando el capital obtiene ganancias degradando las condiciones materiales y sociales de producción, sin lograr mantenerlas en buen estado durante largo tiempo. Por ejemplo, el incremento de los costos de las condiciones sanitarias de trabajo o el descenso de la productividad de la tierra. Y segundo, cuando la presión de los movimientos sociales obliga al capital a preservar y restaurar las condiciones naturales de producción (2000, p. 22).

     No obstante, la segunda contradicción no puede entenderse de manera abstracta, sino objetiva y subjetivamente según el análisis marxista. Es decir, la afectación diferenciada de la crisis según la clase social. Y en el marco de la globalización, según la marcada diferencia entre el Norte rico y el Sur pobre. No es un secreto que el capitalismo en su afán de acumular ocasiona la destrucción ecológica más descarada, e incluso que pueda lucrarse con la degradación de la naturaleza hasta llegar al punto de no-retorno (Boltvinik, 2015, p. 26). Cuando las condiciones naturales de producción del Norte empiezan a degradarse y generar tensión en la formación social capitalista, el problema es desplazado al Sur. El Sur es obligado, por ejemplo, a aceptar los residuos del Norte, someterse a severas limitaciones de producción industrial, e incluso desarrollar formas de producción ecológicamente más sustentables en nombre del desarrollo (Wallerstein, citado en Sabbatella y Tagliavini, 2011b). Lo anterior, es una característica del proceso de valorización infinito de la naturaleza en general que traspasa las fronteras del Estado-nación, pero que enfrenta las barreras físicas de las condiciones naturales de producción, más cuando la restauración de dichas condiciones lleva más tiempo del que se tardó en ser destruidas. Claramente la consecuencia de la destrucción de los bienes naturales afecta desigualmente según la clase social, independientemente si adquiere dimensiones globales.

La segunda contradicción que genera en un primer momento una crisis ecológica “constituye cada vez más la amenaza más obvia no sólo para la existencia del capitalismo sino para la vida del planeta” (Bellamy Foster, 1992, p. 167).

Pero mientras el capital encuentra en la práctica salidas a sus barreras físicoeconómicas, la población en general, y las clases trabajadoras con mayor razón, se ven sometidas, crecientemente, a vivir en un mundo cada vez más inhóspito por causa principal, aunque no exclusiva, de las relaciones mercantiles y capitalistas (Foladori, 1996, p. 133).

Por Juan Camilo Delgado Gaona | 02/03/2021

 

Referencias

Arias Maldonado, M. (2004). Prometeo desencadenado. Sobre la concepción marxista de la naturaleza. RIPS, 3(2), 61-83.

Bellamy Foster, J. (1992). La ley general absoluta de la degradación ambiental en el capitalismo. Ecología Política, 4, 167-169.

Bellamy Foster, J. (2000). La ecología de Marx. Materialismo y naturaleza. Ediciones de Intervención Cultural / El Viejo Topo.

Bellamy Foster, J. (2017). Marxismo y ecología: fuentes comunes de una gran transición. Contraste Regional, 5(9), 87-101.

Bosch, A., Carrasco, C. y Grau, E. (2005). Verde que te quiero violeta. Encuentros y desencuentros entre feminismo y ecologismo. En E. Tello.La historia cuenta: del crecimiento económico al desarrollo humano sostenible (pp. 321-346). El Viejo Topo.

Boltvinik, J. (2015). Límites objetivos del capitalismo, múltiples tendencias que anuncian el fin del capitalismo y paradoja de Lauderdale. Mundo Siglo XXI, 11(37), 11-26.

Crevarok, C. (2006). El capitalismo y la ‘crisis ecológica’. Lucha de Clases, 6, 235-246.

Foladori, G. (1996). La cuestión ambiental en Marx. Ecología Política, 12, 125-138.

Foladori, G. (2005). Una tipología del pensamiento ambientalista. En G. Foladori y N. Pierri (Coords.).¿Sustentabilidad? Desacuerdos sobre el desarrollo sustentable(pp. 83-136). Universidad Autónoma de Zacatecas.

Koppmann, W. (2013). Reflexiones sobre la naturaleza y la praxis en Marx. Hic Rhodus, 4, 27-38.

Marx, K. (2009). El Capital. Tomo III. Vol. 8. (11.a ed.). Siglo Veintiuno Editores. (Original publicado en 1894).

O’Connor, J. (2000). ¿Es posible el capitalismo sostenible? Papeles de Población. 6(4), 9-35.

O’Connor, J. (2001). Causas naturales. Ensayos de marxismo ecológico. Siglo Veintiuno Editores.

Ortega Hernández, M. C. (2018). Materialización del sujeto y subjetivación de la materia. Líneas de Fuga, 4, 3-6.

Pérez, C. y Ramírez Chaves, Y. La vorágine desarrollista y la crisis ecológica del capitalismo. Líneas de Fuga, 6, 55-66.

Sabbatella, I. y Tagliavini, D. (2011a). Marxismo ecológico: elementos fundamentales para la crítica de la economía-política-ecológica. Herramienta,47.

Sabbatella, I. y Tagliavini, D. (2011b). Apuntes para la construcción de una ecología marxista. IX Jornadas de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires.

Sacristán, M. (1984). Algunos atisbos político-ecológicos de Marx. Mientras Tanto, 21, 39-49.

Schmidt, A. (1977). El concepto de naturaleza en Marx. (2.a ed.). Siglo Veintiuno Editores.

Juan Camilo Delgado Gaona. Ingeniero Ambiental. Militante de la Juventud Comunista Colombiana

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 Foto proporcionada por la NASA muestra la primera imagen en color enviada por Perseverance Mars después de su aterrizaje.Foto Ap

Hasta China festejó la hazaña tecnológica del impecable descenso del geólogo/astrobiólogo robot Perseverance ( Percy)(https://bit.ly/3pBGr0D).

Percy tiene el tamaño de un carro y pesa más de una tonelada a un costo de 3 mil millones de dólares.

La hazaña forma parte de una serie de misiones exitosas de EU a Marte y ahora su enfoque es la búsqueda de antecedentes de vida.

Los expertos de China saludaron "el más avanzado, complejo y costoso aterrizaje" de Percy que usó en la tierra marciana su "Sistema de Guía Autónomo": la "entrada, descenso y aterrizaje debieron ser realizadas enteramente en forma autónoma" (https://wapo.st/3sdPiHA).

La hazaña cobra mayor dimensión porque Marte "es un lugar notoriamente difícil para el aterrizaje de una nave espacial".

La misión de Percy es un esfuerzo internacional (sic): "sus instrumentos son operados por científicos en tres países y el programa de Retorno de las Muestras de Marte" está en asociación con la Agencia Espacial Europea.

Las "ondas gravitatorias de Marte la hacen inhospitable para la vida", además de "poderosas tormentas polvorientas que durarían durante meses", lo cual "harían peligrosas las misiones humanas", según investigaciones de la NASA (https://bit.ly/3dwDegL).

No voy a caer en la absurda cual ultrareduccionista dicotomía de corte neomaniqueo de que lo "público" en EU –la agencia espacial NASA del gobierno– es mejor que su parte "privada" cuando cunde el trasnacional desastre eléctrico/gasero/eólico en Texas.

Después de la hazaña del satélite soviético Sputnik, el presidente Dwight D. Eisenhower creó un año más tarde la NASA, en cuyo programa misilístico balístico contribuyó en forma notoria el alemán Wernher von Braun –quien fue miembro del régimen nazi y luego se rindió al ejército de EU. Cabe señalar la convergencia con la NASA de la hoy célebre "ARPA (Advanced Research Projects Agency)" que inventó el Internet.

El desastre de Texas eclipsó la hazaña en Marte. Según NYT, la "Crisis de Texas expone la vulnerabilidad del país al cambio climático, paralizando la tercera parte de la producción de petróleo e interrumpiendo la vacunación en 20 Estados" (https://nyti.ms/3brcjjK), lo cual desnuda la miseria de la infraestructura en EU, mientras que Dan Balz comenta que "Texas es el más reciente ejemplo de cómo los gobiernos no están preparados para los desastres" (https://wapo.st/2Ni11q4).

La mayor parte de los apagones en Texas se debió al suministro limitado del gas y del carbón (sic), así como al congelamiento de las turbinas eólicas.

ERCOT (Electric Reliability Council of Texas), operador eléctrico de 90 por ciento de Texas, es dependiente del gas natural y el carbón en 65 por ciento, pero también de la energía eólica en 13 por ciento que fracasó rotundamente debido al congelamiento de -18 °C.

De acuerdo con The Financial Times, adicto globalista ahora a las "energías renovables", las facturas eléctricas llegaron a niveles estratosféricos y el "precio de la electricidad alcanzó 10 mil por ciento (sic)", cuyas "consecuencias financieras" han reverberado desde los "hogares individuales hasta las gigantescas empresas de energía europeas".

Financial Times (20/02/21) elaboró la lista de perdedores y ganadores. La alemana RWE de energía eólica (sic) quizá pierda 15 por ciento. Otra fuerte perdedora es la canadiense Innergex Renewable Energy con su electricidad eólica. También las acciones de NRG perdieron 7 por ciento, mientras Vistra incrementó 6 por ciento el valor de sus acciones.

Según Vistra, el gas es necesario para "apuntalar la producción intermitente de las granjas eólicas y solares".

Para las empresas, la hora-megawatt se disparó de 25 a 9 mil dólares, mientras que para los "hogares" el costo de una hora/kilowatt de 12 centavos de dólar se incrementó 9 dólares. Todavía no se decantan las cuentas de BP, Royal Dutch Shell, la francesa EDF y la australiana Macquarie.

Ayer fue California y hoy es Texas. No hay que olvidar el desastre "humano" de la gasera texana Enron y su fraudulento "financierismo energético" (https://bit.ly/2OZwgGL) cuando la infraestructura de EU está hecha añicos.

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Crisis climática y covid, fenómenos convergentes

Un reciente estudio de la Universidad de Cambridge desvela un mecanismo por el que el cambio climático habría influido en el surgimiento del SARS-CoV-2 y su paso de animales a humanos.

Según este trabajo, el calentamiento global y el incremento de gases de efecto invernadero han provocado durante el último siglo cambios en la vegetación de la provincia china de Yunnan (así como en Myanmar y Laos). Estas modificaciones han permitido que los murciélagos puedan extender sus hábitats y vivir en nuevos territorios. Su presencia está asociada a un mayor número de coronavirus.

La emergencia climática y la pandemia zoonótica son consecuencia de la actividad humana, que provoca degradación ambiental. La revista médica The Lancet ha monitorizado y reportado más de 40 indicadores globales que miden el impacto del cambio climático sobre la salud. En un editorial reciente, destaca que las causas de las crisis climática y la covid-19 tienen elementos comunes y sus efectos son convergentes.

En su informe de 2018The Lancet advertía ya de que si no se acelera la reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero, los sistemas de salud podrían verse desbordados para atender al previsible incremento de incidencia de enfermedades que se produciría.

Frenar los efectos del cambio climático ayudará a reprimir la aparición y la reaparición de enfermedades zoonóticas. Estas son más probables por la agricultura intensiva, el comercio internacional de animales exóticos y el aumento de la invasión humana en los hábitats de vida silvestre, que a su vez aumentan la probabilidad de contacto entre las personas y los patógenos.

El informe concluye afirmando que las decisiones que se tomen ahora deben abordar ambas crisis juntas para garantizar la respuesta más eficaz a cada una.

La realidad del calentamiento global

La mayor frecuencia histórica de acontecimientos extremos que estamos padeciendo (como la reciente borrasca Filomena enEspaña) está asociada a la nueva realidad de calentamiento global del planeta.

La temperatura media de la Tierra está continuamente subiendo porque hemos sustituido la fina manta natural de gases que estabilizaba la atmósfera por un edredón nórdico de gases. Estos son producto de la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas natural), generados desde hace poco más de un siglo.

Los observatorios científicos especializados del mundo llevan años midiendo que el incremento sostenido de temperatura afecta especialmente a la enorme masa de hielo de los polos, que se derrite, y a la vasta extensión de agua de los océanos, que se evapora.

El calentamiento global ha modificado los gradientes a gran escala, más o menos estables, de temperatura, presión y salinidad, originando el cambio climático.

Los pasados días de penalidades añadidas por el temporal de nieve y frío que trajo la borrasca Filomena han sido propicios para que algunos, incluidos políticos, cuestionen el cambio climático.

De las varias propuestas divulgativas y sencillas posibles para ayudar a entender la diferencia entre clima y tiempo meteorológico a mí me gusta la de una persona (clima) que da un largo paseo de ida y vuelta por una amplia playa sujetando a un perro (tiempo meteorológico) con un correa extensible. La trayectoria de sucesos de la persona (clima) es casi lineal, coherente y previsible. La del perro (tiempo meteorológico) arbitraria, caótica y muy poco previsible. Ambos tienen una ligadura física y cierran juntos el ciclo.

El motor del clima

El esquema básico de un motor térmico consta de un foco caliente, un foco frío y un fluido (gas-líquido) al que se obliga a realizar ciclos entre ambos focos sometido a gradientes (diferencias) de temperatura y presión.

La Tierra recibe la energía térmica del Sol, pero su forma esférica, la rotación diaria y la inclinación (23,5⁰) de su eje respecto del plano de la órbita solar hace que durante todo el año caliente mucho más la zona intertropical del ecuador y bastante menos los polos.

Cuando se calienta el aire, se vuelve más ligero y asciende dejando una depresión. Por el contrario cuando se enfría, se vuelve más denso, desciende y aumenta la presión. Así, en cada hemisferio, el aire de las capas bajas de la atmósfera se movería desde los polos al ecuador y en capas más altas cerraría el ciclo moviéndose desde el ecuador a los polos.

Pero el movimiento de rotación de la Tierra alrededor de su eje rompe esa simetría originando en cada hemisferio dos zonas intermedias de alta y baja presión y desviando la dirección de los vientos como se muestra en la figura 1. Es la circulación general de vientos en la atmósfera terrestre.

Los océanos ocupan casi dos tercios de la superficie terrestre y tienen una alta capacidad calorífica; absorben la mayoría del calor en exceso. Su densidad depende de la temperatura y de la salinidad, que a su vez varían por la congelación, evaporación o aporte de agua dulce.

Las aguas más cálidas y menos salinas se desplazan en capas superficiales empujadas por los vientos. Cuando llegan a zonas muy frías y aumenta la salinidad, precipitan hacia el fondo. En aguas más templadas, donde el agua dulcifica, ascienden lentamente completando un largo ciclo, como se muestra en la figura 2. Es la circulación termohalina (o termosalina) que recorre los océanos, una autopista que transporta gratuitamente el calor para repartirlo por todo el planeta.

Cuando los focos se recalientan afectando en mayor medida a los polos, como estamos haciendo, los gradientes de temperatura, presión y salinidad varían, las corrientes generales de viento y la autopista de agua oceánica se modifican, el clima global cambia, los eventos extremos se multiplican por tierra, mar y aire y muchos ecosistemas y especies desaparecen.

El calentamiento global y las zoonosis

En capas altas de la atmósfera por encima del Ártico se forma una especie de gorro polar invernal de masas de aire gélidas que giran en contra de las manecillas del reloj, por eso se llama vórtice polar.

Cuando se produce un recalentamiento anómalo en el Ártico, como ha sucedido recientemente, el vórtice se expande. De esta forma, rodea de aire frío y empuja la corriente en chorro polar que circula por debajo y que puede alcanzar latitudes medias, llevando oleadas de frío extremo al norte de América, Europa o Asia. La alta humedad de la borrasca Filomena debida a la calidez del clima hace el resto para provocar la gran tormenta de nieve y frío que sufrió España.

Los datos científicos sobre el calentamiento global y su origen tienen ampliamente referenciadas al menos tres consecuencias que afectan a la generación y propagación de pandemias:

– El deterioro de hábitats, ecosistemas y extinción de especies de animales y plantas.

– El deshielo de glaciales y del permafrost, que libera patógenos peligrosos que están en hibernación permanente.

– La alta polución de la atmósfera, que incide en la mayor propagación de los virus y en la mortalidad.

En mayo de 2019, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) presentó el informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, en inglés), elaborado por 145 expertos de 50 países y basado en la revisión sistemática de alrededor de 15 000 fuentes científicas y gubernamentales.

El copresidente de la evaluación, el profesor Josef Settele (Alemania), afirmó:

“Los ecosistemas, las especies, las poblaciones silvestres, las variedades locales y las clases de plantas y animales domesticados se están reduciendo, deteriorando o desapareciendo. La red esencial e interconectada de la vida en la Tierra se está haciendo cada vez más pequeña y segmentada. Esta pérdida es un resultado directo de la actividad humana y constituye una amenaza directa para el bienestar humano en todas las regiones del mundo”.

El interesante informe del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) Pérdida de naturaleza y pandemias afirma que el cambio climático amplifica las amenazas que afectan a la biodiversidad, favoreciendo la expansión de virus y bacterias, o de sus vectores. En hábitats bien conservados, los virus se distribuyen entre las especies y no afectan al ser humano al existir una relación equilibrada. Además, el informe señala que el deshielo del planeta libera virus de distintos tipos que han permanecido siglos retenidos.

Un estudio de la universidad de Harvard muestra que mueren más personas por la covid-19 cuando han estado expuestas a altos niveles de polución de partículas finas, que son las que generan sobre todo los vehículos de combustible fósil.

Para doblar la curva del aumento de la temperatura global solo existe una vacuna: parar cuanto antes la producción y quema de combustibles fósiles. Los daños producidos son ingentes y cada vez queda menos tiempo para actuar

Por Saturio Ramos | 19/02/2021

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