Para los países de la UE Guaidó es ahora "un interlocutor privilegiado"

Juan Guaidó ya no es considerado presidente interino de Venezuela, sino un "interlocutor privilegiado", declararon ayer los estados de la Unión Europea en un comunicado, al manetener su decisión de rebajar el estatus del líder opositor.

Los 27 países miembros de la UE habían dicho desde el pasado día 6 que ya no podían reconocer a Guaidó, ya que perdió su puesto como jefe de la Asamblea Nacional luego de las elecciones legislativas en Venezuela en diciembre pasado, a pesar de que el bloque no reconoció esa votación.

Tras la disputada relección del presidente Nicolás Maduro en 2018, Guaidó, como jefe del Congreso, se proclamó presidente interino de Venezuela y todavía es reconocido así por Estados Unidos y Gran Bretaña.

El estatus de presidente interino da a Guaidó acceso a fondos confiscados a Maduro por los gobiernos occidentales, además de permitirle acceso a altos funcionarios internacionales.

Los 27 miembros de la UE consideran que ahora él es parte de la oposición, a pesar de una resolución del Parlamento Europeo de la semana pasada para que los gobiernos del bloque mantuvieran el reconocimiento de jefe de Estado a Guaidó.

"La UE repite sus llamados en pro de la libertad y la seguridad de todos los opositores políticos, en particular los representantes de los partidos de oposición electos a la Asamblea Nacional de 2015, y especialmente a Juan Guaidó", se explicó al término de una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE en Bruselas.

"La UE los considera actores importantes e interlocutores privilegiados", se indicó en el comunicado del bloque.

En Caracas, el ex candidato presidencial Henrique Capriles dijo que la oposición debe revaluar su estrategia y sentarse en una mesa de negociaciones con el gobiero para buscar una solución a la crisis política.

"El mundo libre insta a una solución política. Yo sí creo que hay que construir un proceso de negociación", sostuvo Capriles, quien enfrentó a Hugo Chávez en los comicios de 2012 y un año después, tras la muerte del entonces presidente, a Nicolás Maduro.

"Del lado del chavismo hay quienes quieren la negociación", añadió en un encuentro con corresponsales extranjeros en Caracas. "El año pasado hubo un primer esfuerzo, aunque no se llegó hasta el final", lamentó Capriles, quien afirmó que "aún es posible reunificar a la oposición".

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Decenas de miles de rusos salen a la calle por la libertad de Navalni.

En Moscú, donde se registraron los enfrentamientos más crudos entre los manifestantes y la policía y hubo 1.294 detenidos

 

Las autoridades rusas detuvieron durante las protestas de este sábado en apoyo al líder opositor Alexéi Navalni a 3.296 personas en 122 ciudades de Rusia, informó hoy el portal OVD-info.

En las anteriores protestas anticorrupción convocadas por Navalni el 12 de junio de 2017 fueron arrestadas 1.769 personas en más de 150 ciudades rusas, recordó el portal Meduza.

En Moscú, donde se registraron los enfrentamientos más crudos entre los manifestantes y la policía, hubo 1.294 detenidos y en San Petersburgo 489.

Las protestas fueron convocadas por el equipo de Navalni para exigir su libertad y la dimisión del presidente ruso, Vladímir Putin.

El líder opositor se encuentra en estos momentos encarcelado a la espera de juicio, por haber presuntamente violado las condiciones de su pena suspendida dictada en 2014, que podría convertirse en una pena de cárcel real de 3,5 años.

A diferencia de protestas anteriores, que apenas trascendían de las dos principales ciudades rusas, las manifestaciones se registraron por todo el país, siendo las más activas Novosibirsk, Voronezh, Nizhni Nóvgorod, Kazan y Jabárovsk.

El equipo de Navalni calificó estas manifestaciones como las "mayores de la historia rusa contemporánea". "Fue una protesta a escala de todo el país. Le mostramos a Putin nuestra fuerza", afirmaron los seguidores del opositor, al convocar a nuevas manifestaciones para el próximo fin de semana.

Según los opositores, la jornada del sábado significó "una victoria del valor y el espíritu sobre el terrorismo de estado".

El equipo de Navalni llamó a sus seguidores a no dejarse amedrentar por "los propagandistas" del Estado y prometió reembolsar las multas impuestas por las autoridades. 

EFE
Moscú

24/01/2021 09:30

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Svetlana Tijanóvskaya, líder de la oposición en Bielorrusia

Entrevista — Líder de la oposición en Bielorrusia

"Desde el punto de vista europeo, la declaración de los dirigentes tiene que ser más fuerte y tienen que tomarse la situación más en serio", sostiene la líder de la oposición en Bielorrusia

 

En tan solo unos días Svetlana Tijanóvskaya pasó de ser un rostro desconocido a convertirse en el símbolo de la oposición a Aleksandr Lukashenko, apodado a menudo como el último dictador de Europa y presidente de Bielorrusia desde hace más de 26 años. Nunca fue su intención entrar en política, dice.

No era una política profesional ni una activista. Era profesora de inglés que se había dedicado en los últimos años plenamente a cuidar de su familia. Tampoco destaca por su carisma ni deja al descubierto fácilmente su afinidad ideológica. Quizá ha sido todo eso lo que llevó a la oposición a unirse tras la figura de Tijanóvskaya cuando esta decidió relevar a su marido, Serguéi Tijanovski, en su candidatura presidencial tras su encarcelamiento pocos meses antes de las elecciones. Parece una mujer normal que, indignada por la dictadura, decidió dar un paso adelante.

Tras las elecciones de agosto, que según datos oficiales ganó Lukashenko con un 80% frente al 10% de Tijanóvskaya, estallaron protestas multitudinarias en todo el país ante el aparente fraude electoral. Cinco meses después, los manifestantes continúan recorriendo las calles, la represión no cesa y Tijanóvskaya sigue exiliada en Lituania. Lukashenko ha prometido reformas.

Han pasado cinco meses desde las elecciones y el inicio de las protestas ¿Teme que el tiempo beneficie a Lukashenko? 

No, el tiempo juega en su contra. Los bielorrusos ven a dónde está llevando al país. No hay dinero, está subiendo impuestos y la gente ve que el movimiento de protesta continúa. Cada vez hay más personas dispuestas a unirse a las manifestaciones ante la situación actual. También estoy segura de que Rusia empieza a ver la situación de manera diferente porque entiende que Lukashenko es tóxico para los países europeos y para EEUU, que han impuesto algunas sanciones. Así que no, el tiempo no le beneficia.

¿Está perdiendo impulso la oposición?

En este momento no vemos grandes manifestaciones en las calles porque la gente está cansada tras estos meses de protestas. Además, muchos están en la cárcel y ha sido Año Nuevo. Pero ahora vemos que la gente comienza de nuevo a despertar y a salir en manifestaciones de barrio, no en grandes marchas. Estos meses de invierno van a servir para fortalecer la estructuras dentro de la oposición. No creo que haya grandes manifestaciones durante el invierno, pero este movimiento desde las bases volverá a crecer de nuevo en primavera.

Por mi parte tengo un trabajo internacional, y vamos a visitar más países para reunirnos con más líderes. El objetivo es explicar la situación y renovar las relaciones con muchos países que se perdieron durante el gobierno de Lukashenko. Pronto Joe Biden va a empezar su trabajo y pensamos que jugará un gran papel no dentro del país, sino en el escenario internacional. Juntos, los países europeos y EEUU podrán influir de alguna manera en la situación.

Está claro que Lukashenko no renunciará voluntariamente, ¿cuáles deben ser los próximos pasos?

Desde el punto de vista europeo, la declaración de los dirigentes tiene que ser más fuerte y tienen que tomarse la situación más en serio. Esa es nuestra misión ahora: ir a diferentes países, reunirnos con los dirigentes y explicarles por qué tienen que prestar más atención a Bielorrusia. Desde el principio desempeñaron un papel importante en la situación al no reconocer las elecciones. Además, los tres paquetes de sanciones y el informe del Mecanismo de Moscú [de la OSCE] sobre violaciones de derechos humanos fue una gran ayuda, pero Lukashenko está intensificando su violencia, mintiendo y riéndose de la población hablando sobre la reforma constitucional, unión nacional… pero nada de esto es real. Los bielorrusos no le aceptan y lo único que tiene es el poder basado en la violencia. Así que insistiremos en que Europa tiene que tener una voz más fuerte.

Pase lo que pase en el futuro, ¿cree que ha cambiado este movimiento popular el papel de la mujer en Bielorrusia?

Por supuesto. Las bielorrusas han entendido que pueden hacer más de lo que aceptaron de sí mismas. Las decisiones más destacadas las tomaron mujeres, por ejemplo mi caso; el de Maria Kolesnikova, que rompió su pasaporte para no ser deportada; o el de Nina Baginskaya, que es una de las más mayores de las protestas. Los hombres también han tenido un gran papel, pero el comportamiento de las mujeres ha sido fundamental y los bielorrusos no esperaban esa respuesta. Siempre hemos estado en segunda línea y ahora las mujeres han sentido su poder y estoy segura de que en el futuro tendremos un papel igual al del hombre

Usted sustituyó a su marido, que estaba considerado de alguna forma como un candidato prorruso o que, al menos, no amenazaba el statu quo geopolítico. ¿Cuál es su visión de la posición geopolítica de Bielorrusia en relación a Rusia, la UE y la OTAN?

No puedo responder a esta pregunta ahora porque el problema en Bielorrusia no está en tomar este u otro lado. El problema está en la dictadura. No importa lo que diga ahora porque si no tenemos derecho a votar, nuestras palabras no significan nada. Así que estamos luchando ahora para ganar estos derechos. Después, el propio pueblo bielorruso decidirá si quiere estar más cerca de Rusia, Ucrania o Europa. Tiene que ser su decisión. Por supuesto que queremos un desarrollo democrático y creo que los países europeos y EEUU son un mejor ejemplo de democracia. Yo opino que… bueno, no quiero decir lo que opino porque no quiero influir en la forma de pensar de algunos bielorrusos.

¿Cómo describiría el papel de Rusia durante la actual crisis política en Bielorrusia?

En primer lugar, después de las elecciones, Rusia apoyó con fuerza a Lukashenko, incluso dándole dinero. Moscú no esperaba que nuestra revolución durase tanto tiempo porque ya tuvimos una especie de levantamiento en 2010 y 2012, pero esta vez es diferente y el Kremlin no se lo esperaba. 

Estoy segura de que no ha sido agradable para el Kremlin tratar con Lukashenko en esta situación porque han visto que Lukashenko ha perdido todo su apoyo en Bielorrusia, Europa, Estados Unidos... Se está volviendo tóxico para todo el mundo y tratar con esta persona no tiene recorrido a largo plazo. Estoy segura de que están buscando la manera de terminar con esta situación, pero hacerlo de una forma que evite la humillación de Lukashenko. Como si dimitiera voluntariamente y no por la oposición. Por eso él ha empezado a hablar de reforma de la Constitución, reconciliación nacional…. Pero la gente no está de acuerdo y sabe que se trata de un juego político. Lukashenko está en la quiebra política. Es cuestión de tiempo.

Hemos visto sanciones, declaraciones, premios de derechos humanos… ¿Qué pide ahora a los Estados de la UE? ¿Qué pueden hacer?

Lo primero es ignorar totalmente a Lukashenko y a su gente. No aceptarlos como figuras políticas y aumentar la presión para inciar, al menos, un diálogo. Otra parte importante es el apoyo a la sociedad civil. Es una pena, pero para sobrevivir en esta batalla desigual, la gente necesita ayuda financiera. Los estudiantes necesitan apoyo porque son expulsados de las universidades, los trabajadores son expulsados de las fábricas... Nuestro deber es apoyar a esas personas. El tercer punto al que Europa tiene que prestar atención es la justicia. No hay ley en Bielorrusia, absolutamente ninguna ley. Estamos buscando esta justicia en el extranjero. El primer caso de investigación sobre la base de la jurisdicción universal por una persona herida se ha abierto en Lituania. Ahora estamos tratando de iniciar los mismos procesos en otros países. Los países europeos no deberían permitir la impunidad en Bielorrusia. No pueden cerrar los ojos ante lo que está pasando. 

¿Aceptaría un diálogo y negociación con Lukashenko?

Desde el principio declaramos que esta crisis política debe resolverse sólo a través del diálogo. No queremos ningún tipo de violencia o guerra. Queremos sentarnos y hablar sobre el futuro. Hemos intentado iniciar este diálogo de muchas maneras. Hemos pedido ayuda a líderes políticos independientes, hemos intentado iniciar el diálogo a través de la OSCE... pero no ha habido respuesta. Para Lukashenko es más fácil fingir que todo va bien, que no pasa nada. Sin embargo, seguimos insistiendo en este diálogo porque somos gente civilizada. No es necesario tener toda esta violencia. Por supuesto, no nos importa que el propio Lukashenko esté en la mesa, pero estamos seguros de que no estará porque, en primer lugar, para él sería una humillación sentarse con la oposición. Por eso pensamos que serán otros representantes del poder, no él.

¿Volverá a Bielorrusia?

Por supuesto que volveré, pero cuando me sienta segura. Si tenemos este diálogo, estoy lista para volver a Bielorrusia, pero con el apoyo de observadores internacionales. Ahora hay dos casos penales abiertos contra mí en Bielorrusia y ya no me creo a estas autoridades. Si tuviese apoyo internacional, volvería.

¿Teme por la seguridad de su familia?

Ahora tengo miedo sobre todo por mi marido que está en la cárcel y es como un rehén en esta situación. Me siento bastante segura en Lituania y en las visitas internacionales, aunque no sé hasta dónde llegan los brazos del Gobierno. Ha habido tanta atención sobre Bielorrusia que no creo que me eliminen físicamente. La gente en Bielorrusia está en mucho más peligro que yo.

¿Habla con su marido?

No. Solo hablé con él una vez por teléfono después de que Lukashenko visitara la cárcel, pero nos comunicamos a través del abogado que lo visita dos veces por semana. Y por supuesto también nos escribimos cartas.

Y por último, ¿podría contarme la historia detrás de ese extraño vídeo publicado en agosto en el que aceptaba los resultados electorales y en el que pedía a la gente que parase de manifestarse antes de su exilio a Lituania?

Fui a la Comisión Electoral Central para llevar documentos que demuestran que estamos seguros de que las elecciones fueron amañadas. Allí había altos cargos y tuvimos una larga conversación en la que me forzaron a salir del país. Me dijeron que me daban la oportunidad de salir si leía ese papel o me meterían en la cárcel durante mucho tiempo.

¿La amenazaron?

Sí, y fue una gran presión psicológica. No estaba preparada para eso. Estaba muy asustada y tomé la decisión de huir, pero no paré. Si hubiese investigado sus métodos, hubiese visto que obligar a huir a la gente era su forma de trabajar. Entonces quizá hubiese actuado de forma diferente. No lo sé. En ese momento estaba muy asustada, pero gracias a la gente que me apoyó en ese momento, no me rendí y continué de alguna forma la presión desde el extranjero. El gran error de Lukashenko fue tratar así a la gente después de las elecciones: golpearles, dispararles… No perdonarán todas esas atrocidades.

Por avier Biosca Azcoiti

16 de enero de 2021 22:18h

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Sábado, 09 Enero 2021 06:50

Desafíos

Desafíos

Más allá de la obvia necesidad de vencer la pandemia del Covid-19, reto mayúsculo que comparte con todos los países, Rusia afronta en este 2021 tres desafíos que van a marcar el quehacer interno y la política exterior del Kremlin en los años venideros.

El primero, aunque igual de importantes son los tres, se da en su entorno más cercano: el espacio postsoviético. Ya no se trata de recuperar el papel de liderazgo que, tras el colapso de la Unión Soviética, se atribuía Rusia en función de su extensión, población, tamaño de su economía y arsenal nuclear, sino de que los procesos que cimbran por encima de su voluntad las repúblicas ex soviéticas (protestas en Bielorrusia; revueltas en Kirguistán; derrota vergonzosa de Armenia, su aliado, en la guerra con Azerbaiyán; cambio de gobierno en Moldavia; conflicto territorial irresuelto en Ucrania; tensiones con Georgia y Kazajstán) no tengan efecto contaminante y se reproduzcan en el territorio ruso y, sobre todo, que ningún país de la antigua órbita avance hacia su eventual integración en la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Recomponer la deteriorada relación con Estados Unidos y, por extensión, con la Unión Europea, es el segundo desafío. Es poco probable que los nexos de Moscú con Washington mejoren con Joe Biden en la Casa Blanca y, si con Donald Trump, a pesar de la supuesta química con Vladimir Putin, sufrieron un retroceso como nunca antes, ya no pueden ser peores con mayoría demócrata en ambas cámaras del Congreso. La presión sobre Rusia se incrementará, lo cual no es un signo alentador para proponer un borrón y cuenta nueva, como pretendía Putin al promover una suerte de reparto del mundo, como redición actualizada de la cumbre de Yalta, que no se pudo llevar a cabo ni por videoconferencia.

Y el último desafío es lograr, mediante la renovación de la composición de la Duma y bloqueo de la oposición con todo tipo de leyes represivas, que el creciente descontento de la población por el desplome de su nivel de vida –consecuencia no sólo de la pandemia– no altere la intención de mantener la situación de privilegio de la élite gobernante a costa de la mayoría de los rusos.

Cuando concluya el lunes siguiente el superpuente con que Rusia –entre Año Nuevo y la Navidad ortodoxa– empezó 2021, volverá a percibirse la gravedad de estos grandes desafíos.

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Sábado, 26 Diciembre 2020 08:49

Todo listo

Todo listo

Las prisas con que la Duma aprobó esta semana una decena de leyes de corte represivo para dificultar al máximo que los candidatos de oposición –tan sólo los que logren superar el primer filtro de impedimentos y consigan el registro– puedan acceder a la cámara baja del Parlamento ruso en las legislativas del año siguiente obedece al deseo del Kremlin de tener todo listo para asegurar el triunfo del partido gobernante.

En el mismo propósito se inscribe la condena a la diputada municipal Yulia Galiamina –dos años de libertad condicional por participar en protestas no autorizadas– que le imposibilita postularse, con lo cual los adversarios del Kremlin no podrán tener en la Duma a una de las voces de Moscú más críticas.

El caso de Galiamina es similar al de tantos otros que, formalmente con condenas a cuestas, quedan fuera del instrumento dócil en que los operadores políticos han convertido la cámara baja, con mayoría calificada de tres cuartos de los votos.

Esta vez la renovación completa de la Duma no será tan sencilla por el desencanto de una parte del electorado ante los excesos del grupo en el poder y el deterioro del nivel de vida de muchos, desde luego debido a la pandemia, pero también a la política del Kremlin que, como en cualquier país capitalista, beneficia a una minoría de privilegiados que incrementan sus fortunas, mientras aumenta el número de rusos que sobreviven por debajo del umbral de indigencia.

Antes de iniciar el tradicional periodo de vacaciones invernal de 10 días con los inevitables puentes que tienen todos los rusos entre la llegada del Año Nuevo y la celebración de la Navidad ortodoxa, la Duma aprobó –entre otras medidas– que se puedan bloquear las redes sociales si se estima que éstas discriminan a los medios de comunicación rusos; que se apliquen multas millonarias por negarse a retirar una información de los sitios web; que se declare "agente extranjero" a cualquier político y se le finque responsabilidad penal; que se prohíba recibir desde otros países donativos de forma anónima, de "agentes extranjeros" y menores de edad; que sea delito penal bloquear el tránsito, y que se pueda mandar a la cárcel por calumniar en Internet.

El margen de interpretación es tan ambiguo que se pueden aplicar, sin fundamento, cuando así convenga al Kremlin.

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Quienes hayan financiado complots contra Ortega no podrán ser candidatos en 2021

HRW: el gobierno busca impedir a opositores participar en los comicios

 

Managua. La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó ayer una ley para evitar que puedan contender en las elecciones generales del próximo año aquellas personas que se compruebe hayan financiado intentos para derrocar al presidente Daniel Ortega o alentado sanciones contra sus funcionarios.

La Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía y Autodeterminación para la Paz fue aprobada por 70 votos del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional, 15 en contra y cuatro abstenciones.

Los críticos del gobierno ven la norma como un intento de amordazar a la oposición de Ortega, quien en noviembre de 2021 buscará un cuarto mandato. La ley no especifica cómo se determinará la inelegibilidad de los candidatos.

"Ésos que piden sanciones internacionales contra Nicaragua o sus funcionarios, que vayan y sean candidatos en el imperio", sostuvo el presidente del Congreso, Gustavo Porras, uno de los 27 funcionarios nicaragüenses que han sido sancionados por Estados Unidos en los últimos años.

El gobierno de Ortega acusa a la oposición de intentar lanzar un golpe de Estado y de presionar para que se impongan sanciones a los funcionarios después de que estallaron las protestas en su contra en abril de 2018.

De acuerdo con organizaciones de derechos humanos, más de 320 personas murieron en los enfrentamientos subsiguientes, mientras el gobierno y grupos armados leales a Ortega buscaban sofocar los disturbios.

Eliseo Núñez, ex legislador de oposición, aseguró que Ortega busca anular cualquier competencia de cara a las presidenciales de 2021 y sólo cedería si hubiera suficiente presión de la administración entrante de Estados Unidos.

Ortega enfrenta la presión de Estados Unidos, la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos para ofrecer garantías de comicios transparentes en 2021.

La vicepresidenta y esposa de Ortega, Rosario Murillo, celebró la aprobación de la ley, tras calificar a los opositores de "traidores" y "serviles", y acusarlos de ser "esclavos de los imperios, que al silbato del amo se movilizan como manadas, qué vergüenza".

A la misma hora que el Parlamento aprobaba la nueva norma, se conoció que Estados Unidos sancionó a otros tres funcionarios oficialistas. También fueron sancionados los nicaragüenses Marvin Ramiro Aguilar García, Walmaro Antonio Gutiérrez Mercado y Fidel de Jesús Domínguez Álvarez.

El director de Human Rights Watch, José Vivanco, indicó que el gobierno "presentó este proyecto para impedir que la oposición participe en las elecciones presidenciales de 2021", lo que viola el derecho a la participación política y "ayudará a consolidar a la dictadura Ortega-Murillo".

Nacionalizan empresas de electricidad

La Asamblea Nacional del país centroamericano aprobó anoche, en sesión extraordinaria, la nacionalización de dos empresas distribuidoras y comercializadoras de electricidad: Disnorte y Dissur, al sancionarse la ley de aseguramiento soberano y garantía del suministro de energía eléctrica a la población nicaragüense, que fue remitida de urgencia por el presidente Ortega.

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Martes, 06 Octubre 2020 05:34

Juan Guaidó se quedó sin el oro 

Juan Guaidó se quedó sin el oro 

Fallo de un tribunal de apelaciones de Londres

La Justicia estimó que el ejecutivo británico podría seguir reconociendo "de facto" a la administración de Nicolás Maduro.

 

Un tribunal de apelaciones de Londres anuló este lunes una decisión judicial previa que en julio reconoció al líder opositor venezolano Juan Guaidó como el único capacitado para determinar el destino de 31 toneladas de oro (con un valor aproximado de 900 millones de euros) que custodia desde hace años el Banco de Inglaterra.

La premisa era que el Banco de Inglaterra no estaba autorizado a darle ese dinero a Maduro, sino a Guaidó. El fallo de julio fue un gran apoyo de la justicia británica al presidente de la Asamblea Nacional del país sudamericano reconocido como presidente interino por más de 50 países. La sentencia del lunes da por tierra la sentencia de julio.

Considerando ambigua la declaración del entonces ministro británico de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt, que en febrero de 2019 reconoció a Guaidó como "presidente interino de Venezuela", la Corte de Apelación estimó que el ejecutivo de Londres podría seguir reconociendo "de facto" a la administración de Nicolás Maduro.

Los jueces no pudieron sin embargo determinar si esto es efectivamente así, por lo que ordenaron que se lleve a cabo una investigación en profundidad cuya consecuencia última sería determinar a cuál de los dos rivales corresponde el control real de los fondos.

"Antes de poder dar una respuesta definitiva a las cuestiones de reconocimiento, será necesario determinar si el gobierno de Su Majestad reconoce al señor Guaidó como presidente de Venezuela a todos los efectos y, por consiguiente, no reconoce al señor Maduro como presidente a ningún efecto", escribieron los jueces en su decisión reenviado el asunto a la Corte Comercial que emitió la sentencia de julio.

El tribunal de apelación señala en su fallo que es posible jurídicamente reconocer a la autoridad de un país mientras se mantienen relaciones con la que detenta en realidad el poder. “No se ha discutido al respecto que el Gobierno de Su Majestad ha seguido manteniendo relaciones diplomáticas con los representantes del señor Maduro, al recibir en la Corte de St. James las credenciales del embajador designado por el señor Maduro, y seguir manteniendo una embajada en Venezuela con un embajador acreditado por el señor Maduro”, sostiene el fallo.

El gobierno de Maduro, a través del Banco Central de Venezuela presidido por Calixto Ortega, lleva dos años intentando sin éxito recuperar las 31 toneladas de oro de la reserva nacional.

Sin embargo, la Asamblea Nacional de Venezuela, dominada por la oposición y presidida por Guaidó, nombró en julio de 2019 a su propia dirección adecuada del banco central venezolano y pidió a la entonces primera ministra Theresa May que no entregase los lingotes, asegurando que "podrían servir para reprimir al pueblo venezolano", o llenar los bolsillos de un régimen que califica de "cleptócrata".

El Ejecutivo de Maduro había reclamado la devolución del oro para transferirlo al Programa de Ayuda al Desarrollo de Naciones Unidas, y facilitar así la compra “de material sanitario, medicinas y alimentos básicos” que permitieran la lucha contra la pandemia del coronavirus. El Banco de Inglaterra, junto con la Reserva Federal de Estados Unidos, es el mayor custodio internacional de reservas de oro. Retiene en sus cámaras unos 400.000 lingotes, por valor de más de 200.000 millones de euros.

Afirmando necesitar los fondos para combatir la pandemia de covid-19, Caracas se querelló en mayo contra el Banco de Inglaterra. Este afirma sin embargo encontrarse atrapado entre dos grupos rivales que le dan instrucciones contradictorias y pidió a la justicia que, antes de decidir el destino final del oro, se resuelva como cuestión preliminar quién tiene su control.

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La Justicia electoral de Ecuador no aceptó la candidatura de Rafael Correa

El Consejo Nacional Electoral no aceptó la validación de su candidatura ya que el expresidente no hizo el trámite de manera presencial. "Ya no saben qué inventar", indicó Correa.

 

La Justicia electoral de Ecuador no aceptó la candidatura a vicepresidente de Rafael Correa para las elecciones del próximo 7 de febrero. Según las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) el exmandatario debía presentarse en forma personal para avalar su inscripción. Sin embargo, al encontrase en Bélgica, lo hizo a través de su hermana y apoderada Pierina Correa el martes pasado. También lo presenció en vivo, vía streaming, para dejar en claro que validaba el trámite. Sin embargo, el CNE emitió la lista con los candidatos inscriptos y sólo figura su compañero de fórmula, el economista Andrés Arauz. El expresidente denunció que la maniobra fue hecha a su medida para dejarlo afuera de las elecciones. "Cumplimos todos los requisitos de su absurdo reglamento. Ya no saben qué inventar", indicó Correa.

 

Fuera de la elección

El consejero del CNE, José Cabrera, aclaró que el acto administrativo debía realizarse de manera personal. "De acuerdo al reglamento vigente desde 2012, el trámite es indelegable y personalísimo", sostuvo el funcionario. Luego presentó una lista con los candidatos inscriptos y no figuraba la casilla de "vicepresidente" en el partido de Correa. Para el exmandatario Cabrera citó equivocadamente el reglamento para inducir a un error. "Acto personalísimo NO SIGNIFICA presencia física. Además, ¡hasta lo juicios se hacen telemáticamente!", posteó el expresidente en Twitter.

El martes su hermana se había presentado en las oficinas del CNE para llevar la documentación necesaria, junto al candidato a presidente por el frente Unión por la Esperanza (UNES). También se pudo ver a Correa vía streaming explicando lo que allí estaba ocurriendo. “Además de la presentación que está haciendo mi apoderada, estoy mandando en este momento al CNE y a organismos internacionales, a través de internet y con firma electrónica, mi aceptación a la candidatura a vicepresidente”, había señalado el exmandatario. 

Sin embargo, avalándose en la ausencia del candidato, el funcionario del organismo electoral no le entregó a su apoderada los formularios para hacer la inscripción. El expresidente denunció que el requerimiento de presenciar personalmente el trámite fue agregado a último momento para impedir su participación. “Pusieron este trámite de `aceptación personalísima´ que no existe ni en la ley. Por el contrario, la inscripción de las candidaturas sí pude hacerse vía internet, como sí lo indica la ley. Las primarias de los partidos también las pudimos avalar vía internet. ¿Quién entiende este absurdo?”, expresó el político ecuatoriano. Ahora, el caso podría llegar hasta el Tribunal Contencioso Electoral.

 

"Presiones políticas"

 

Para Alejandra Vivanco, abogada y exsubcontralor del Estado el cambio en la reglamentación del CNE se hizo por presiones políticas. “Antes de que saquen esta nueva reglamentación algunos miembros del organismo fueron denunciados y se pidió su destitución. Ahora están a la espera de que la Contraloría General de Estado (CGE) emita una resolución sobre este asunto. En paralelo tres de sus miembros fueron llamados a declarar ante la Fiscalía. Es muy difícil que bajo estas circunstancias los miembros del CNE actúen con independencia. Deberían denunciar una intromisión electoral”, sostuvo la exsubcontralor. Además enfatizó que antes de este cambio, las inscripciones podían hacerlas en forma personal los representantes legales de cada partido. “Esta reglamentación es antidemocrática y anticonstitucional”, enfatizó Vivanco.

Correa enfrenta varios procesos judiciales en Ecuador con órdenes de prisión. Si finalmente su candidatura es validada, gozaría de inmunidad y podría regresar al país para las elecciones. La justicia ecuatoriana confirmó en julio una condena a ocho años de cárcel contra el exmandatario por cohecho, en la causa conocida como “Sobornos 2012-2016”. Allí se lo acusa junto con una decena de exfuncionarios de haber recibido dádivas de empresarios a cambio de obra pública. La empresa brasileña Odebrecht figura entre las implicadas. La Suprema Corte Nacional de Justicia resolverá este jueves si avala o no la sentencia. Correa no podría participar en política si el tribunal mantiene la condena en su contra, tal y como marca la ley.

Además el exmandatario afronta otro juicio por el secuestro en Colombia del opositor Fernando Balda en 2012. Sin embargo esta lunes el exagente de Inteligencia de Ecuador, Raúl Chicaiza, confesó que fue presionado para involucrar al expresidente en el caso. Chicaiza dijo que Balda se reunió en varias oportunidades con el ahora presidente, Lenín Moreno, para armar la denuncia.

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Navalny tiene 44 años y pelea por su vida en un hospital de Berlín.   ________________________________________ Imagen: AFP

Qué es y cómo funciona el agente químico detectado en Alemania 

 

 “Se han encontrado pruebas inequívocas del suministro de un agente nervioso del grupo Novichok”. De este modo, el gobierno de Alemania, a través de la canciller Angela Merkel, confirmó que el Alexei Navalny, el opositor ruso, recibió dosis del poderoso agente surgido en la antigua URSS. Navalny, de 44 años, sigue internado en el hospital Charité de Berlín. "Es la víctima de un crimen que mi gobierno repudia", agregó Merkel.

Tras la confirmación del gobierno alemán de que hay rastros de Novichok en el organismo de Navalny se acrecientan las sospechas de un atentado del gobierno de Vladimir Putin contra el dirigente opositor. Navalny arribó a la capital alemana el 22 de agosto luego de sentirse mal dos días antes en la ciudad de Omsk, en la estepa siberiana, lo cual motivó sospechas de haber sido envenenado por orden del Kremlin.

¿Qué es Novichok? Se trata de un agente químico desarrollado en la entonces URSS en los años 70. En ruso quiere decir “recién llegado”. Los soviéticos trabajaron en lo que es un arma química en el marco de un programa militar cuyo nombre clave era “Foliant”. 

No sería la primera vez que se atenta contra un opositor con Novichok: ese agente se usó contra el ex espía ruso Sergei Skripal y su hija en marzo de 2018. En esa ocasión, el ataque se produjo en Salisbury, en el Reino Unido. Aquel episodio derivó en una seria crisis diplomática entre el gobierno conservador de Theresa May y Vladimir Putin.

Según se sabe por un desertor, el Novichok se experimentó en un campo de ensayo en Uzbekistán. Allí viajaron a fines de los 90 técnicos del Departamento de Defensa de los Estados Unidos para desmantelar ese campo y descontaminar el área donde se producía y probaba el agente en pequeños lotes.

Dentro del Novichok figura el Novichok A-230, que es entre cinco y ocho veces más potente que el agente nervioso VX, y que asimismo es difícil de detectar. El VX fue el agente usado en el atentado contra Kim Jong-nam, el medio hermano del líder de Corea del Norte, Kin Jong-un, muerto en 2017.

Se han fabricado variantes del A-230 y, de acuerdo a la prensa norteamericana, se aprobó el uso de una de ellas en el Ejército para usarse como arma química.

Ahora bien, aunque es líquido, se cree que funciona en estado sólido y que también puede esparcirse como polvo extrafino. Funcionaría como “arma binaria”, esto es, se almacena dividido en dos componentes químicos menos tóxicos, que activan al Novichok cuando se mezclan. Esto facilita su desarrollo, dado que los componentes, por separado, no figuran en las listas de sustancias prohibidas

¿Cómo es el efecto? La reacción al contacto es muy rápida, no importa que sea por inhalación o por tocar Novichok. Los primeros síntomas aparecen a los dos minutos, aunque podrían tardar casi 24 horas en algunos casos. Al exponerse al agente, lo primero que hay que hacer es quitarse la ropa y lavarse el cuerpo con agua y jabón, además de enjuagarse los ojos y recibir suministro de oxigeno.

El agente actúa a través del bloqueo de las señales nerviosas a los músculos, lo que deriva en el colapso de las funciones del organismo. Los síntomas van de los ojos en blanco, convulsiones, babeo y dificultades para respirar, hasta la entrada en coma.

Novichok puede llevar a la muerte. Primero se produce la ralentización del ritmo cardíaco y las vías respiratorias se obstruyen, lo cual produce la muerte por asfixia.

Los expertos estiman que hay variantes de Novichok diseñadas especialmente para resistir los antídotos ya desarrollados para combatir a los agentes nerviosos. 

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El líder opositor ruso Alexei Navalny. EFE/Maxim Shipenkov/Archivo

 

El opositor ruso Alexéi Navalni es el último activista crítico con el Kremlin que, según sospecha su entorno, ha sido envenenado en circunstancias misteriosas. La lista de opositores que ha enfermado de manera sospechosa en el último siglo es larga. Muchos han muerto. Aparentemente todos parecen haber sido víctimas de un laboratorio secreto especializado en la elaboración de venenos y establecido en Moscú por Vladimir Lenin en 1921.

Su función era lidiar, de manera tan eficiente como despiadada, con los enemigos del Estado. Algunos eran domésticos y otros, exiliados incómodos para el Kremlin. Según el exjefe de espías de Stalin, Pavel Sudoplatov, la KGB llegó hace mucho tiempo a la decisión de que el veneno era el mejor método para eliminar a personas incómodas. La institución sucesora de la KGB, el FSB, parece que tiene la misma opinión.

Durante la Guerra Fría, la KGB exterminó a sus adversarios con creatividad. En 1959, un agente asesinó al líder nacionalista ucraniano Stepan Bandera con una pistola de cianuro escondida en un periódico. En 1979 otro agente asesinó al disidente búlgaro Georgi Markov mientras esperaba un autobús en el puente de Waterloo en Londres. El arma: un paraguas con punta envenenada.

En los años 90, durante la presidencia de Boris Yeltsin, se detuvieron estos extraños ataques. Por aquel entonces Rusia y Occidente cooperaban. Sin embargo, una vez que Vladimir Putin llegó a la presidencia en el año 2000, los asesinatos políticos regresaron en silencio. Se especuló con que la fábrica de veneno, un siniestro edificio de color beige a las afueras de Moscú camuflado como centro de investigación, había vuelto manos a la obra.

Entre las posibles víctimas de dichas prácticas está Roman Tsepov, guardaespaldas de Putin en San Petersburgo en la década de los 90. Murió después de beber un té en 2004 en una oficina local del FSB. Ese mismo año, la periodista Anna Politkovskaya perdió el conocimiento en un vuelo interno a la ciudad de Rostov después de tomar té en el avión. Sobrevivió. Dos años después, un pistolero asesinó a Politkovskaya cerca de su piso de Moscú.

El envenenamiento más notorio del siglo tuvo lugar apenas unas semanas más tarde. El objetivo esta vez era Alexander Litvinenko, un antiguo oficial del FSB convertido en un crítico del presidente Putin. Dos asesinos, Dmitry Kovtun y Andrei Lugovoi, se reunieron con Litvinenko en el hotel Millennium de Londres. Se tomó unos sorbos de té verde mezclado con polonio radioactivo. Moriría tres semanas después.

El asesinato condujo a un período en que las relaciones ruso-británicas fueron tensas y estuvieron marcadas por la acritud. Marcó una época de sospechas: no se sabía si Putin decidió que el Estado eliminase a quien percibía como enemigos o instauró una política de manga ancha para que los responsables de los servicios secretos interpretaran que las órdenes no dadas permitían actuar así. Una investigación oficial en el Reino Unido en 2016 dictaminó que era "probable" que Putin hubiera aprobado la operación junto al entonces jefe del FSB. El Gobierno no ha hecho pública toda la información de que dispone.

En marzo de 2018, otros dos asesinos fueron enviados por el Kremlin de Moscú a Londres, siguiendo la misma pauta de comportamiento de Kovtun y Lugovoi 12 años antes. Su objetivo era Sergei Skripal, un doble agente ruso que había espiado para el MI6. Los dos hombres eran coroneles de la inteligencia militar rusa que manejaban identidades ficticias: Anatoliy Chepiga y Alexander Mishkin.

Según el Gobierno británico, Mishkin y Chepiga utilizaron un agente nervioso de la era soviética –novichok– en el pomo de la puerta de entrada de la casa de Skripal en Salisbury. Él y su hija Yulia cayeron desplomados varias horas después en un banco del centro de la ciudad. Sobrevivieron, pero otra mujer, Dawn Sturgess, murió dos meses más tarde después de rociarse las muñecas con novichok. El Reino Unido y otros países aliados expulsaron entonces a más de 150 espías rusos de sus embajadas.

No existen pruebas concluyentes de la participación de Putin en estas operaciones. No se sabe hasta qué punto él pudo ordenar o estar informado de los hechos ni la cadena de mando que siguieron los asesinos. El hecho de que la lista de víctimas, tanto en Rusia como en el extranjero, sea larga sugiere que el Kremlin, vea como vea este comportamiento, lo acepta como un mal necesario aunque implique altos costes. Envía un mensaje al mundo: que la disidencia tiene límites y que la oposición frontal al Estado puede acarrear el mayor de los precios. 

21 de agosto de 2020 21:21h

Traducido por Alberto Arce

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