EU recibe una derrota con el gasoducto Nord Stream 2

Hace unos días se anunció el inicio de un enorme sistema de gas en Asia, en Rusia y China. Ahora vemos que un proyecto mayor está próximo, y que abastecerá a una gran parte de Europa.

Como se podrá ver, este proyecto se convirtió en una tensión más entre Estados Unidos, Rusia y Alemania, especialmente, pues el proyecto Nord Stream 2 es un duro golpe para el mercado de gas estadunidense y la controversia involucra a los opositores europeos y por supuesto al país de Trump. Este gasoducto afecta, directamente, a su poder en energéticos.

Ahora es el gasoducto Nord Stream 2. “El número uno” fue hace años. Los países participantes fueron Rusia, como asistente a las reuniones de la OPEP, aunque no es miembro formal, Alemania, Austria, Francia, Bélgica y Holanda. Esto rompió con la intención de Estados Unidos de aislar a Rusia, como intentó antes con China.

Ya vimos en mi artículo de hace dos semanas que existen señales de una instalación Rusia-China, y ahora lo vemos en Europa, en una segunda fase. Con el Nord Stream 2, Estados Unidos quedó a un lado y pierde mayor espacio en la geopolítica.

Uno de los ramales del gasoducto se utilizará para suministrar el combustible directamente al mercado interno turco y el otro para transportarlo hacia Europa a través de Turquía.

El gran proyecto gasífero ha sido promovido por Rusia y Alemania, sin embargo, según Alejandr Med-védev, vicepresidente de la corporación rusa Gazprom, serán las operadoras europeas las que continuarán con la construcción del gasoducto Turk Stream en el territorio de la Unión Europea, de acuerdo con la normativa de la Comisión Europea.

Pese a las sanciones que impone Estados Unidos cuando se trata de proyectos que este país acostumbra dominar, Rusia y la Unión Europea ya analizan los preparativos en el Ártico ruso. Se hacen cálculos, empezando por la cantidad de hidrocarburo que abastecerá al gasoducto desde Bovanenkovo, en la península de Yamal. El gasoducto se construirá a través de Ucrania, Nord Stream y Turk Stream.

El proyecto Turk Stream constará de dos ramales de tubería y cuya potencia será cercana a 31 mil 500 millones de metros cúbicos por año. La tubería cruzará bajo las aguas profundas del Mar Negro.

La empresa Gazprom ha planteado a Turquía la distribución del gas por una segunda red desde ese país. La segunda se tenderá hacia Europa a través de Bulgaria y Serbia o de Grecia e Italia.

El importante y gigante proyecto energético une a las ciudades Ust-Luga y Lubmin.

La controversia se ha manifestado ampliamente, sin embargo, se beneficiarán varios países de la Unión Europea, con un sistema de gas más seguro y barato. En conjunto, estas tuberías impulsadas por una alianza entre la gran empresa estatal rusa Gazprom y firmas de Alemania, Francia, Austria y los Países Bajos, seguirán prácticamente el mismo recorrido que el primer gasoducto, Nord Stream, construido en 2011.

“Para el gobierno de Angela Merkel el controvertido proyecto permitirá saciar la necesidad alemana de encontrar una fuente que la abastezca de este preciado, aunque contaminante hidrocarburo. La primera potencia económica del continente es también el país que más gas natural consume y el que más importa –44.84 por ciento proviene de Rusia–. En 2017 la producción de gas en Alemania cayó 8.3 por ciento, una tendencia que se da en menor medida en todo el territorio de la Unión Europea y que refuerza esa necesidad con la que sus partidarios justifican la creación del Nord Stream 2.”

Independientemente del abastecimiento del gas –que duplicará su potencia actual– el proyecto Nord Stream 2, no sólo cubrirá las necesidades de una cuarta parte de lademanda total del gas natural dela Unión Europa, con los más de 50 mil millones de metros cúbicos de gas natural al año. Aquí vemos un fenómeno político más profundo.

Las manifestaciones y protestas de algunos socios europeos y estadunidenses, ya no tienen fuerza, pues la etapa de dominio por parte de Estados Unidos sobre las naciones europeas después de la Segunda Guerra Mundial está llegando a su fin.

El argumento en contra es sobre una supuesta ilegalidad en el proyecto Stream 2, pero el fondo de las inconformidades es la independencia energética que la Unión Europea está logrando con relación a Estados Unidos.

Después de la Segunda Guerra Mundial las petroleras y compañías abastecedoras de gas estadunidenses sometieron por muchos años a Europa. De tal forma que no sólo se protesta por el Nord Stream 2, sino por el significado económico y político que este proyecto tiene.

El hecho de que la Unión Europea, abiertamente, deje a Estados Unidos fuera de la jugada, es un claro mensaje de que las cosas están cambiando y de que el dominio de este país está llegando a su fin. Este es un paso más, de una independencia gradual necesaria. No depender más de Washington.

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Putin y Netanyahu mantienen el pulso en Siria por sus intereses geoestratégicos y militares

La hasta hace poco intensa actividad militar de Israel en Siria se ha reducido sensiblemente en los últimos meses. Las repetidas advertencias de Vladimir Putin a Benjamín Netanyahu están detrás de la reducción, si bien Moscú la considera insuficiente. Los intereses de los dos países en Siria son contradictorios pero ni Moscú ni Tel Aviv buscan un enfrentamiento directo.

Rusia e Israel están negociando sobre el tablero sirio sus intereses en Oriente Próximo, tanto geoestratégicos como militares. En los últimos meses, concretamente desde septiembre, los dos países han tenido fricciones significativas, especialmente en relación con las actividades de la aviación israelí sobre territorio sirio, que, aunque se han reducido, no es una reducción que satisfaga a Moscú.

La última y extraña incidencia ocurrió en noviembre. Es extraña porque aunque se ha publicado en distintos medios rusos, iraníes y árabes, e incluso se han hecho eco de ella los medios israelíes, como el Canal 13 de la televisión, no ha sido ni confirmada ni desmentida por Moscú ni por el ministerio de Defensa de Tel Aviv.

Lo que se desprende de esas fuentes es que hace solo unos días varios cazas Su-35 partieron de la base de Khmeimim, al oeste de Siria, e interceptaron un ataque de aviones israelíes cerca del aeropuerto T-4, en el distrito de Homs, en el centro del país, un objetivo que los israelíes han atacado varias veces y que aparentemente sirve de punto de llegada de armas iraníes.

Los informes indican que los F-16 tuvieron que regresar a sus bases sin poder realizar los bombardeos previstos y que Teherán “entregó a Siria sistemas de defensa aérea desconocidos”. En la base T-4 hay desplegado personal ruso. En mayo de 2018, el diario Yediot Ahronot informó que Israel había llevado a cabo un ataque aéreo para destruir un sistema de defensa aérea iraní Khordad en la T-4, y que había ejecutado otros ataques en septiembre de 2018 y en junio y julio de 2019.

Esta frenética actividad de los cazas israelíes fue frecuente hasta el verano pasado. Según The National Interest, los Su-35 rusos “forzaron en agosto la retirada de cazas israelíes que sobrevolaban el espacio aéreo sirio”. Y según DefenseWorld algo parecido ocurrió en septiembre.

Moscú ha desplegado en Siria un pequeño número de Su-35, un caza de la cuarta generación operativo desde 2014 que es muy maniobrable y puede volar a una velocidad de 2.500 kilómetros por hora, es decir a un poco más rápido que los F-16 estadounidenses con los que habitualmente opera Israel en sus acciones dentro de Siria.

Algunos de los citados medios indicaron que los Su-35 persiguieron a los F-16 hasta echarlos de Siria, una circunstancia que ninguno de los países implicados ha confirmado. De acuerdo con el diario Israel Hayom, imágenes satelitales obtenidas por Israel cuando ocurrió el incidente, mostraban que un cargo (iraní) descargó munición que podría usarse para un “ataque de venganza” por las múltiples operaciones que los israelíes han realizado contra objetivos iraníes en Siria e Irak.

Los satélites israelíes habrían tomado esas imágenes el 21 de noviembre, un día después de que Israel atacara objetivos iraníes en Siria. Según el periódico hebreo, Israel optó por no atacar la munición descargada en la T-4 porque habría sido preciso coordinar la operación con Moscú, debido a que el aeropuerto ha sido dividido en tres zonas de control, una siria, otra rusa y otra iraní, y hubiera exigido un ataque muy preciso cerca de la zona controlada por Rusia. La base, además, posee un sistema de misiles antiaéreos S-300.

El 17 de septiembre de 2018 un misil antiaéreo S-200 operado por Siria derribó accidentalmente un avión ruso durante una operación israelí causando la muerte de sus 15 ocupantes rusos, lo que provocó una momentánea crisis bilateral. Moscú acusó a Israel de un “comportamiento irresponsable”, advirtió que no permitiría que los aviones israelíes volaran a su antojo sobre Siria y reforzó su despliegue en la base Khmeimim.

En los últimos meses las cosas han cambiado en el sentido que Moscú ha advertido con más frecuencia a Israel por sus numerosas operaciones dentro de Siria. Aunque las operaciones israelíes se han reducido significativamente, no han desaparecido. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ha abordado esta cuestión con su correspondiente ruso, Segei Lavrov, y ha expresado su apoyo a las operaciones israelíes.

En noviembre Israel volvió intensificar los ataques y el 21 de noviembre Rusia le acusó de haber llevado a cabo cuatro ataques casi seguidos contra Siria. El 20 de noviembre bombardeó objetivos en Albukamal, al este del país, y en dos ocasiones, el 12 y el 19 de noviembre, cerca de Damasco, además del abortado ataque contra la T-4 del 21 de noviembre.

En uno de los múltiples encuentros que el primer ministro Benjamín Netanyahu ha mantenido con el presidente Vladimir Putin en los últimos meses, justo antes de las elecciones israelíes de septiembre, el primero declaró: “Nuestra relación personal (…) ha evitado la colisión entre nuestros países. Este es un elemento muy importante para la estabilidad de toda la región”.

Algunos analistas han comentado que existen dos poderosas razones que impulsan a Putin a frenar los ataques de Netanyahu contra Siria. La primera sería que el presidente ruso considera que la reputación de Rusia pierde en cada ocasión que los F-16 llevan a cabo operaciones en ese país, y la segunda es que Putin quiere impulsar una reconstrucción de Siria y que esta se resiente con cada ataque israelí.

En todo caso, tanto Rusia como Israel tienen interés en mantener buenas relaciones bilaterales, y una buena prueba de ello es que el presidente Putin asistirá en enero a una ceremonia sobre las víctimas de la Segunda Guerra Mundial que tendrá lugar en Israel. Y aunque sus intereses en Siria y en Oriente Próximo son conflictivos, los dos países tratan de evitar un incidente directo.

JERUSALÉN

17/12/2019 07:27 Actualizado: 17/12/2019 07:27

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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Un miembro de Hezbolá reacciona mientras dispara un arma en el oeste de Qalamoun, Siria. REUTERS / Omar Sanadiki

El presidente de EEUU ha reconocido que la presencia de las tropas de Washington en el nordeste del país obedece a intereses petroleros. Coincidiendo una vez más con los intereses de Israel, Trump prefiere que el dinero se lo queden los kurdos antes que el gobierno de Damasco.

Hace solo unos meses el presidente Donald Trump anunció la inmediata retirada de las tropas estadounidenses de Siria, pero poco después revertió la decisión empujado por sus aliados. Si al principio dijo que la misión de las tropas americanas, la erradicación del Estado Islámico, había concluido, solo unos días más tarde se desdijo y aseguró que seguía vivo el peligro de los yihadistas en la zona. 

La presencia militar de Estados Unidos en el nordeste de Siria tiene poca justificación si se considera que el Estado Islámico no representa ningún peligro de entidad para la estabilidad regional. El problema de fondo es muy distinto: Washington no quiere que el gobierno de Damasco extienda su presencia allí por varios motivos. 

Aunque el primer ministro Benjamín Netanyahu no abrió la boca cuando Trump manifestó su intención de abandonar Siria, un gran número de políticos israelíes, y americanos afines a Israel, pusieron el grito en el cielo. Su argumento principal era que Washington no debía abandonar a sus aliados, tanto en referencia a los kurdos como en referencia a los propios israelíes. 

Aunque la capacidad productiva de los pozos petrolíferos de Siria no es excepcional, representa una fuente no despreciable de ingresos para los kurdos, y los israelíes también prefieren que ese dinero vaya a parar a bolsillos kurdos antes de que termine en manos de los gobernantes de Damasco. 

La revista Newsweek ha indicado que la presencia de los militares estadounidenses ha dejado de responder a la misión que Washington adujo cuando desplazó sus tropas a Siria, añadiendo que ahora "se parece más a las acusaciones que los críticos han hecho a Washington respecto a su política en Oriente Próximo: invadir y ocupar con el fin de controlar los recursos naturales". 

El propio Trump declaró no hace mucho tiempo que el Estado Islámico había sufrido una derrota completa y que le interesaba perder de vista los costosos conflictos de Oriente Próximo que no tienen principio ni fin. No obstante, a la postre, el presidente ha sucumbido a los intereses políticos y energéticos de sus aliados, unos intereses que, en el caso de la producción de petróleo siria, apenas representan una gota de agua en el océano. 

Evgeny Buzhinskiy, un exgeneral y experto ruso citado por Newsweek, considera que la historia "ha probado que todas las interferencias de Estados Unidos solo han conducido al desastre, no a nuevas democracias, no a nueva prosperidad, no a nada nuevo con excepto de la violencia, los refugiados, las víctimas y cosas por el estilo. Libia, Irak e incluso Yugoslavia después de bombardeo de Estados Unidos…" no se han convertido en “zonas de paz y prosperidad”. 

Buzhinsky apostilla que Washington se presenta a sí mismo como defensor de la ley internacional, pero su comportamiento en Oriente Próximo muestra que no es tal defensor. "Cuando el presidente Trump dijo Me gusta el petróleo y voy a proteger los campos de petróleo que legalmente pertenecen al gobierno sirio, eso, por supuesto, no tiene nada que ver con la ley y las normas internacionales". 

La única realidad contrastable es que Trump ha sacado las tropas del norte de Siria pero enseguida ha enviado personal militar a la zona rica en petróleo que controlan los kurdos en detrimento del gobierno de Damasco. Y se da la paradoja, que en realidad no es tal paradoja, de que los kurdos, aliados de Estados Unidos e Israel, han acabado pidiendo ayuda al presidente Bashar al Asad, enemigo de Estados Unidos e Israel, y que incluso le están vendiendo petróleo. 

El verdadero interés de Israel, y por ende de Estados Unidos, es aislar a Asad, y si para ello los americanos tienen que mantener una presencia militar en el Kurdistán con el fin de bloquear la llegada de las tropas sirias, no se lo han pensado mucho. La identidad última de los intereses de Estados Unidos se llama Israel, y esto no ha cambiado un ápice desde la llegada de Trump a la Casa Blanca hace casi tres años. 

Las revueltas de Siria que se iniciaron en marzo de 2011 fueron espoleadas vivamente por el entonces embajador americano en Damasco. Robert Ford recorrió el país de arriba abajo incitando a las revueltas desde antes que estas comenzaran. Y resulta que ahora Ford denuncia que la política de Trump, más transparente que la de ningún otro presidente, alimenta las críticas de aquellos que sostienen que Estados Unidos solo está interesado en el petróleo de Oriente Próximo. 

En este contexto, parece obvio que la presencia de los americanos va a continuar en el nordeste de Siria, quizás indefinidamente, con independencia de la derrota del Estado Islámico, puesto que la justificación de esa presencia no son los yihadistas sino los mismos intereses que han movido las políticas desestabilizadoras de otros presidentes americanos y que, a diferencia de ellos, Trump no oculta.

jerusalén

19/11/2019 07:24 Actualizado: 19/11/2019 07:24

EUGENIO GARCÍA gascón

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 Sitio de perforación exploratoria de la controvertida práctica de extracción de gas de esquisto conocida como fracking en Barton Moss en Manchester, Inglaterra.Foto Ap

En forma sorprendente, el primer ministro británico, Boris Johnson, anunció la moratoria con carácter inmediato del fracking por temor a más terremotos, después de un sismo de magnitud 2.9 que se registró en agosto cerca de Blackpool, al noroeste de Inglaterra (https://bit.ly/2X9T1rt), en un sitio administrado por Cuadrilla (https://reut.rs/34PIaFO).

Justamente hace cinco años expuse la correlación de sismos con el fracking para extraer gas lutita ( shale gas ; https://bit.ly/36WYuWX).

La decisión no es menor, ya que mediante la extracción del gas lutita ( shale gas) por el fracking, Gran Bretaña pretendía disminuir su dependencia a las importaciones de gas natural para sustituir la vital calefacción del 80 por ciento de sus hogares.

Después de una moratoria de siete años, Gran Bretaña había reanudado el fracking (https://bit.ly/2X4gD0v) con la empresa Cuadrilla que opera con la funesta Schlumberger que tantos daños ambientales ha causado en el planeta y en el Golfo de México (https://bit.ly/34OrSwT).

Los "terremotos tecnogénicos" han provocado sismos en las zonas donde se extrae el gas lutita mediante el fracking en dos países de la anglósfera: EU y Canadá, en Fox Creek (Alberta).

Ya en 2016 geólogos canadienses habían demostrado que el fracking puede causar terremotos durante meses y "ocurren con mayor frecuencia" en algunos lugares (https://bit.ly/2CAAzia).

Eric Albert de Le Monde, expone el fariseísmo del gobierno británico que viene "en plena campaña electoral" cuando “desde 2010, sus autoridades habían siempre apoyado los proyectos del fracking, pese a la oposición muy (sic) mayoritaria de la población” y "las manifestaciones cotidianas (sic) durante años en el norte de Inglaterra".

En Escocia está prohibido el caníbal fracking, al unísono de los otros partidos políticos del espectro de Gran Bretaña –laboristas, liberales, demócratas, verdes-–, con la notable salvedad de los conservadores neoliberales (los tories globalistas) cuyos tres primeros ministros David Cameron, Theresa May y Boris Johnson lo apoyaron sin rubor (https://bit.ly/33F8m5F).

Después de 57 sismos en sólo dos meses, y las próximas elecciones del 12 de diciembre, en forma oportunista y desvergonzada Boris Johnson busca obtener los distritos electorales en el norte donde se aplica sin recato el fracking.

Ya en 2012 el excéntrico Boris Johnson, gran aliado de Trump, había escrito: “Ignoren a los mercaderes del Apocalipsis, Gran Bretaña debe adoptar el fracking” cuando condenó como "absurda" la oposición "demencial" del “ lobby verde” y los "eco-guerreros" quienes denuncian el fracking (https://bit.ly/2X3M1fL).

Semanas después a la pasmosa moratoria del fracking por el gobierno británico, The Wall Street Journal, propiedad de Dow Jones/Fox News, muy cercanos a Trump, expone una retirada relativa ( pullback) de las empresas del fracking al "operar lo impensable (sic): planifican bombear menos" (https://on.wsj.com/34Olvtq).

Según la empresa de análisis de datos Enverus, el número de plataformas activas de extracción en EU ha sufrido una reducción de 26 por ciento.

El auge del gas lutita mediante el fracking se debió a la duplicación de su producción, en particular en la Cuenca Pérmica, en la parte occidental de Texas y en Nuevo México.

WSJ comenta que "después de que las empresas de gas lutita llevaron la producción de gas natural y petróleo a niveles récord", ahora operan un “ pullback abrupto” entre los principales extractores como EQT –el mayor productor de gas natural, con sede en Pittsburg que vislumbra gastar 400 millones de dólares menos en 2020– y Chesapeake Energy –cuyas acciones se desplomaron 40 por ciento– debido a la ausencia de ganancias.

Tal pullback "causaría un aplanamiento (sic) del crecimiento de la producción petrolera en EU" para 2020 que empezó a disminuir este año (https://on.wsj.com/2X2ZILW).

Ya había explorado el atroz financierismo de las empresas de gas lutita subsidiadas por la banca de Wall Street por motivos de seguridad energética nacional (https://bit.ly/2QbK13B) que creó una vulgar "burbuja" especulativa (https://bit.ly/36QwTGZ).

El destino financierista y sus sismos alcanzaron al fracking.

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Los ecologistas rechazan la ‘gasolina verde’ de las petroleras: "Su producción necesita un volumen de energía de locos"

El sector de los combustibles fósiles han presentado los carburantes sintéticos como una alternativa al coche eléctrico, ya que podrían ser usados por los vehículos actuales y distribuirse en las gasolineras existentes 

"El debate en Bruselas es que eso jamás se podrá producir en Europa, se necesitarían unos volúmenes de energías de locos", comentan desde la ONG Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente

Los ecologistas solo creen que los ecocombustibles serán una solución para la aviación: "No tienen un cambio tecnológico a la vuelta de la esquina, tampoco habrá avión eléctrico en 30 años, ni una alternativa modal para determinados trayectos" 

 

A finales de octubre la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) presentó una hoja de ruta para apostar por los ecocombustibles como alternativa al coche eléctrico. En ella, contemplaba la creación de varios carburantes verdes que sustituyan a la gasolina y el gasoil actuales. Una de las apuestas es la producción de combustibles sintéticos a partir del uso de hidrógeno verde (H2) y C02 capturado, que permitiría convertir a los motores de combustión en emisores neutros. Sin embargo, desde ONG ecologistas consideran que es una alternativa irreal y la califican "de locos".

"Tecnológicamente es posible, pero no significa que se esté haciendo. Nadie en el mundo está produciendo esos combustibles", comenta Carlos Calvo, director de tendencias de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente, una coordinadora de asociaciones y ONG que promueve el transporte de una manera ambientalmente responsable, económicamente sólida y socialmente justa. "El debate en Bruselas es que eso jamás se podrá producir en Europa, son unos volúmenes de energías de locos", comenta Calvo, quién apunta que para producir todo el combustible necesario para el parque automovilístico de Europa se necesitaría el doble de toda la energía del viejo continente.

Una estimación que también comparte Adrián Fernández, responsable de movilidad de Greenpeace. "Los combustibles sintéticos no son una alternativa para el transporte por carretera debido a la magnitud de energía necesaria y porque la transición no debe de quedarse solamente en un cambio de combustible", comenta. Para Fernández, la industria fósil va a intentar estirar todo lo que pueda sus combustibles actuales, y cuando no sea así, fomentarán alternativas como los biocombustibles o los combustibles sintéticos. "No se puede afirmar que como se van a emplear combustibles sintéticos los vehículos tienen que seguir siendo de combustión", sentencia.

¿Cómo se producen los combustibles sintéticos?

Esta ‘gasolina verde’ se produce a partir de C02 capturado e hidrógeno verde, que se obtiene de las energías renovables y la electrólisis del agua. En una primera etapa el C02 y el H2 se hacen reaccionar para formar el denominado gas de síntesis, que en una segunda etapa se puede convertir en hidrocarburos mediante el proceso Fischer-Tropsch (FT). Según la AOP, la integración de la producción de estos combustibles en las refinerías se puede concebir en diferentes vías: desde el procesamiento del producto obtenido en la reacción de FT en las unidades actualmente existentes para producir gasolina, diésel y queroseno, hasta el uso de las propias emisiones de C02 de la refinería como alimentación al proceso FT.

Un proceso que desde la federación europea califican de "despilfarro energético". "Hay pérdidas en la producción del hidrógeno, en la transformación del combustible y en la fabricación del carbono", comenta Calvo. "O usamos la electricidad para mover directamente un motor eléctrico o para capturar el C02, producir el H2, luego hacerlo líquido, sintetizarlo y acabar quemándolo en un motor de combustión", se pregunta el directivo, que no le encuentra sentido a producir un combustible altamente sofisticado para luego quemarlo en un motor simple.

¿Solución para un parque automovilístico envejecido?

En España, según los datos de la Dirección General de Tráfico, hay 33,7 millones de vehículos. Más de la mitad (21,3 millones), tienen una antigüedad superior a 10 años y 6,3 millones tienen más de 20 años. Para caminar hacía una transición al coche eléctrico se debería acometer una fuerte renovación en un parque automovilístico claramente envejecido.

"Los ecocombustibles pueden sustituir la gasolina y el gasoil de manera inmediata, y podemos producir el combustible necesario para garantizar el transporte", explicaba Luis Aires, presidente de AOP, el pasado octubre durante la presentación a los medios de la apuesta por los ecocombustibles por parte de la industria petrolífera. Actualmente, los combustibles fósiles suministran al 90% de los vehículos. Según las estimaciones de AOP, en 2030 entre un 50-60% se suministrarán por los ecocombustibles y un 30% por electricidad. "No se necesita ninguna infraestructura adicional a la ya existente. Sirven las mismas gasolineras y los mismos vehículos". explicaba el presidente de AOP.

Para Greenpeace esto una ventaja cogida con pinzas. "El coche tarde o temprano habrá que cambiarlo. Nosotros queremos que cuando acabe su vida útil se remplace por un modelo de cero emisiones". Calvo va más allá y lo califica de "señuelo" de la industria para transmitir la imagen de que no hace falta cambiar nada. "Tendríamos que esperar 20 años para que se pudiera atender la demanda. ¿El parque automovilístico en 20 años será el mismo? Quieren transmitir que nada tiene que cambiar gracias a los combustibles que van a venir", comenta el director de tendencias de la federación europea.

Útiles para la aviación

"Harán falta en el medio largo plazo para la aviación, ya que no tiene otra opción", comenta Calvo. En la misma línea se muestra Fernández: "No tienen un cambio tecnológico a la vuelta de la esquina. Ni hay un avión eléctrico de aquí a 30 años (cuando finalizan los objetivos del acuerdo de París), ni hay una alternativa modal para determinados trayectos".

"O se para de volar o se tienen que usar esos combustibles. Si queremos reducir las emisiones no hay otra opción", comentan desde la federación europea de transporte y medio ambiente. Para llevarlo a cabo, estiman que se necesitaría usar el 28% de toda la energía de Europa. Aún así, según Fernández, habría que invertir bastante más en investigación y desarrollo para disminuir los costes energéticos y que se garantizará que las energías usadas proceden de fuentes 100% renovables, para que la captación de C02 sea limpia.

 

Por Iván Fernández

09/11/2019 - 20:55h

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La periodista Sharon Lerner.

Una investigación en The Intercept muestra las estrategias de las compañías de petróleo y de bebidas para evitar las regulaciones contra el plástico

 

La neoyorkina Sharon Lerner lleva años investigando por qué hemos acabado rodeados de plástico. Su experiencia en reportajes sobre medio ambiente y  productos químicos, algunos de ellos ganadores de varios premios como el que realizó sobre el Teflon, le han demostrado que hay que buscar más allá de lo que vemos.  Como buena periodista, Lerner ha aplicado la famosa máxima de su oficio: “sigue el rastro del dinero” y ha advertido que los 4 billones de dólares que mueve la industria del plástico han ejercido un papel fundamental para que hoy en día se generen más de 300 millones de toneladas de este material. Uno de sus últimos trabajos, que acaba de aparecer en la publicación de periodismo de investigación The Intercept, relata las estrategias de las compañías de petróleo y de bebidas para evitar las regulaciones contra el plástico y revela que la medida favorita de los supermercados y de muchas políticas, el reciclaje, tiene en realidad un lado mucho menos conocido.

¿Quiénes están detrás de los enormes beneficios del plástico?

Los plásticos están compuestos en su mayoría por combustibles fósiles, bien sea carbón, petróleo o gas. Aunque normalmente no lo relacionamos, muchas de las compañías que asociamos a estos combustibles, como Exxon Mobile, Chevron o Shell, están detrás de la producción de plásticos. De hecho, constituyen una de sus mayores fuentes de beneficios.

¿Cómo no nos dimos cuenta de que acabaríamos con un problema de basura tan inmenso?

En realidad sí que hubo una reacción entre los años 50 y 70, al menos en Estados Unidos. Con el aumento de la producción, se empezó a tener conciencia de que los plásticos tenían que desecharse en algún sitio, ya que era un material que no se desintegraba fácilmente, y hubo oposición. Muchos entendieron que, la misma durabilidad que hacía atractivos a los plásticos, creaba un problema ya que podían tardar cientos de años en desaparecer. Y hoy hasta esto es discutible porque parece que lo que ocurre es que el plástico se va descomponiendo en piezas cada vez más pequeñas que acaban en el aire, el agua, la tierra, nuestra comida y hasta nuestros cuerpos.

También en esa época surgió una campaña de anuncios financiada por las compañías de bebidas que empezó a responsabilizar al consumidor de la basura que se estaba generando, ¿qué ocurrió?

A finales de los años 60, varios activistas propusieron un impuesto para las botellas de usar y tirar, y sugirieron que fueran las propias compañías las que se responsabilizaran de la gestión de su propia basura. Como respuesta,  las empresas de bebidas y envases crearon una campaña de marketing con anuncios en televisión a través de la organización Keep American Beautiful, que denunciaba a las personas por no ocuparse de su basura.

¿Qué es lo que pretendían?

Se buscaba responsabilizar al consumidor de la basura y hacer que se sintiera culpable. Uno de esos spots, The Crying Indian (El indio que llora), se convirtió en un anuncio emblemático en Estados Unidos y he encontrado otro anuncio muy representativo de la misma campaña, en el que directamente se compara a la gente con cerdos. Lo curioso es que  las compañías que estaban financiando estos spots, Coca-cola, Pepsi-cola y otros fabricantes de bebidas, al mismo tiempo luchaban contra los impuestos en las botellas de usar y tirar, que es lo que realmente hubiera creado una diferencia.

Coca-Cola ha vuelto a ocupar el primer lugar en el ranking de compañías que más contaminan, según el nuevo informe global que elabora cada año la organización Break Free From Plastic.

Coca-cola es la empresa que más contamina, produciendo hasta tres veces más plástico que las siguientes tres compañías juntas. Hoy en día produce 117.000 millones de botellas de plástico al año. Es importante que miremos la historia para saber por qué estamos aquí, ya que las cosas podrían haber sido diferentes.

Aunque las estrategias se han refinado, ¿por qué la industria del plástico defiende el reciclaje?

Es una manera de dar una imagen de preocupación por el medio ambiente y al mismo tiempo no implica ninguna responsabilidad financiera por su parte ni supone la reducción de la producción de plástico. Las compañías han ensalzado el reciclaje como la única solución pero, aunque parezca una medida fantástica, en la realidad no es posible.

¿Qué problemas tiene el reciclaje del plástico?

En Estados Unidos, por ejemplo, en el año que más plástico se recicló no se llegó ni al 10% de lo que se había consumido. Aunque estamos promoviendo el reciclaje, en realidad no tenemos un sistema para gestionarlo. Y esos plásticos que usamos muchas veces acaban en países más pobres donde se exportan.

En su investigación, usted ha hablado con muchos representantes de la industria. ¿Acaso ellos no están también preocupados?

Yo creo que mucha gente en la industria es consciente de la envergadura del problema. El público está más preocupado y la prohibición de China a seguir aceptando el plástico de Europa y Estados Unidos ha contribuido a que se haga más visible. Además, las redes sociales ofrecen imágenes devastadoras como las del video de la tortuga con la pajita de plástico incrustada en su nariz. Muchas de las personas que trabajan en la industria del plástico viven en una especie de conflicto.

Sin embargo, las soluciones no llegan. ¿Hay avances en las medidas que se proponen?

Las soluciones al plástico que propone la industria siempre implican continuar con su producción e incluso incrementarla exponencialmente. Una de sus propuestas favoritas, el reciclado químico –que se trata de un proceso en el que los plásticos se descomponen en sus elementos para ser usados de nuevo como combustible– supone un sistema muy ineficiente que requiere del uso de mucha energía y para el que aún no se tiene la tecnología para hacerlo rentable. No se proponen medidas genuinas que, como la mayoría de los expertos señalan, solo puede venir de crear menos plástico.

Por Laura Rodríguez

03/11/2019 - 17:42h

Publicado enMedio Ambiente
Jeremy Rifkin

El autor de 'El green new deal global' pronostica el colapso de los combustibles fósiles en una fecha que puede oscilar entre 2023 y 2030

Afirma que los grandes capitales ya están abandonando la economía del carbono en favor de las renovables y que los gobiernos deben prepararse para la transición a una nueva economía

Cree que estamos inmersos en la transición hacia la tercera revolución industrial, que espera que sea "distribuida, abierta y transparente"

 

El estadounidense Jeremy Rifkin (1945) es uno de los sociólogos más conocidos y mediáticos. También es economista, escritor y activista contra el cambio climático. Lleva décadas estudiando el impacto de los cambios tecnológicos en la economía y el medio ambiente.

"Estamos ante una emergencia global" es la frase con la que arranca su último libro, que presenta estos días en España. Se titula El green new deal global. Por qué la civilización de los combustibles fósiles colapsará en torno a 2028 y el audaz plan económico para salvar la vida en La Tierra' (Paidós). Rifkin se refiere a la sexta extinción masiva inducida por la quema de combustibles fósiles, la primera desde que hace 65 millones de años un meteorito (según una de las hipótesis más aceptadas) favoreciera la desaparición del 75% de los géneros biológicos. La previsión es que si la temperatura global crece medio grado más (ya ha subido uno respecto a los niveles preindustriales) los ecosistemas de La Tierra volverán a ser diezmados.

El 'green new deal' que propone, a imagen del "new deal" que sacó a la economía estadounidense de la gran depresión en los años 30, debe suponer que el 100% de la electricidad se genere por fuentes limpias y renovables, actualizar la red de energía, los edificios y la infraestructura de transportes. Rifkin, que asesora a varios gobiernos en la transición a una nueva economía, cree que la Unión Europea y China se están preparando mejor que EEUU. Preguntado sobre qué opina sobre los escépticos con el cambio climático, explica que prefiere no perder el tiempo en contestarles.

Como explica Rifkin en su libro, en 2015 Citigroup provocó un seísmo en la industria de la energía y la economía global al predecir 100 billones de dólares en activos en combustibles fósiles obsoletos (que sufren una depreciación antes de que su ciclo de vida acabe su curso normal) si la Cumbre del Clima de París lograba imponer un compromiso vinculante a las naciones del mundo para limitar el calentamiento global "muy por debajo" de los dos grados centígrados. Tres años más tarde, en 2018, la cuestión de los activos obsoletos ya no se vinculaba a los compromisos contra el cambio climático, que son voluntarios y a menudo no se cumplen. La actual preocupación de la industria es la caída del coste de las tecnologías solar y eólica y la generación de energía verde y su almacenamiento.

Rifkin tiene un discurso relativamente optimista y describe un panorama en el que los principales sectores de la segunda revolución industrial (telecomunicaciones; energía y electricidad; movilidad y logística de vehículos de combustión interna y parques de viviendas residenciales, comerciales, industriales e institucionales) han empezado a desvincularse de la civilización de los combustibles fósiles y a aceptar energías verdes y tecnologías limpias. "Hasta ahora, más de 1.000 inversores institucionales en 37 naciones han desinvertido 8 billones de dólares en fondos de la industria de los combustibles fósiles y los han reinvertido en energías verdes, tecnologías limpias y modelos de negocio que nos llevarán a un futuro de carbono cero. Está siendo la mayor campaña de desinversión/inversión en la historia capitalista".

Usted mantiene que la civilización de los combustibles fósiles podría colapsar en torno a 2028 ¿puede explicar qué quiere decir con esto?

Toda nuestra civilización está basada en combustibles fósiles. Hemos invadido el subsuelos de la era carbonífera, hace 300 millones de años, y tomamos esos cuerpos de animales y plantas en forma de gas o carbón. Con esto hacemos pesticidas, fertilizantes, productos farmacéuticos, materiales de construcción, energía, transporte. El calor y la luz. Todo es combustible fósil desde hace dos siglos.

Pero este mismo año el coste de la energía solar y eólica ha caído por debajo del de los combustibles fósiles y va a seguir bajando. Según Citigroup puede haber 100 billones de dólares en activos obsoletos. No combustibles fósiles, sino toda la industria que le rodea, como los vehículos de combustión interna. Todas las refinerías, los gaseoductos que no se usarán. Ya hay sectores clave que se alejan de los combustibles fósiles y dependen de energías renovables más baratas.

Hay una burbuja del carbono que si no se desinfla podría provocar una pérdida de la riqueza mundial de entre uno y cuatro billones de dólares. La mayor de la historia. Esto no son solo mis proyecciones, hay estudios que lo avalan. El colapso de la revolución industrial basada en combustibles fósiles podría ocurrir en algún momento entre 2023 y 2030.

¿Cómo se puede desinflar esta burbuja?

Los fondos de pensiones son la mayor bolsa de capital en el mundo, con un valor de 41 billones de dólares. Y están saliendo de este tipo de inversiones en industrias del petróleo. Lo que ha pasado con la industria del carbón en mi país (EEUU) en los últimos cuatro años es que ha entrado en bancarrota porque el gas natural es más barato, la energía solar y eólica es más barata. Inversores institucionales han empezado a retirar dinero y a invertirlo en energías renovables. La industria financiera tiene pánico. La ruptura está teniendo lugar en gran medida por imposición de los mercados y los gobiernos tendrán que seguirlos o afrontar las consecuencias. La burbuja del carbono debe desinflarse o puede ser el mayor estallido de la Historia.

Los gobiernos ni siquiera tienen que subir los impuestos de la energía. Pero sí deben acabar todas las subvenciones a los combustibles fósiles. Deben preparar la transición hacia una tercera revolución industrial de carbono cero: el "Green new deal". Cada país debe establecer una hoja de ruta y construir la infraestructura verde necesaria para la tercera revolución industrial y la era postcarbono.

En todo caso, los gobiernos nacionales deben establecer los códigos y las regulaciones. Pero el trabajo debe ser el de las regiones. Ahí España, como Alemania, como EEUU, está en una buena posición, con regiones acostumbradas a controlar su propia infraestructura.

La transición a la tercera revolución industrial

Rifkin relata que todas las transformaciones económicas de la historia necesitan un medio de comunicación, una fuente de energía y un mecanismo de transporte. La primera y la segunda revolución industrial estaban diseñadas para ser centralizadas, con propietarios integrados verticalmente. En el siglo XIX fueron la imprenta y el teléfono, el carbón, y las redes ferroviarias. Se formaron las naciones–estado. En el siglo XX convergieron la electricidad, el teléfono, la radio y la televisión con el petróleo barato, los coches de combustión y las redes de carreteras. Se formó la globalización.

"La tercera revolución industrial debe ser distribuida, abierta, transparente. Necesitamos un internet alimentado con energía solar y eólica, vehículos eléctricos autónomos y edificios y personas integrados en el "internet de las cosas". Puedes intentar monopolizarla, pero perderás el efecto de red", afirma.

Su pronóstico es que la transición desde una segunda revolución industrial hacia la tercera "será formidable –comparable al cambio de la agricultura a la sociedad industrial urbana– y requiere de las habilidades y los talentos de dos generaciones. Para que ocurra tendremos que formar a millones de personas. Tendremos que desmantelar y desarmar toda la infraestructura de la energía nuclear. La red de comunicaciones tendrá que actualizarse, el sector del transporte y la logística ser digitalizado...".

¿Qué encaje tienen estos cambios que pronostica en el sistema económico capitalista y en el empleo?

Está emergiendo otro sistema económico. Yo lo llamo capitalismo distributivo o capitalismo social. También se podría llamar cooperativo. En el nuevo sistema la propiedad se sustituye por el acceso. La transacción de bienes es sustituida por un flujo constante de servicios. El coste marginal (el coste adicional de producir una unidad adicional de un bien o servicio, una vez absorbidos los costes fijos) se acercará a cero. La economía compartida es un aspecto central del Green New Deal.

En cuanto al empleo, la realidad es que la tercera revolución industrial implicará tanto destrucción de empleo como una fuente de oportunidades laborales. El sector de la energía renovable en China ya emplea a 3,8 millones de personas.

Creo que a medio y largo plazo muchos empleos se transferirán del ámbito comercial al sector sin ánimo de lucro, la economía social y la economía compartida. Ya hay países con un 10% de su fuerza laboral en el sector sin ánimo de lucro, no hablo solo de los voluntarios que entregan su tiempo, sino de los 56 millones de empleados a tiempo completo en 42 países. Espero que a mediados de siglo una mayoría de empleados en todo el mundo pertenezca al sector sin ánimo de lucro.

[El llamado sector sin ánimo de lucro o tercer sector incluye a las empresas que no son ni públicas ni privadas, sino entidades cuyo fin no es un beneficio económico sino social, altruista, humanitaria, artística y/o comunitaria. Por lo general se financian gracias a ayudas y donaciones derivada de personas físicas, empresas, e instituciones y organizaciones de todo tipo, y en algunos casos también reciben ayudas públicas].

¿Qué le parecen las protestas contra el cambio climático protagonizadas sobre todo por jóvenes?

Estas protestas son como nunca había visto en mis 45 años como activista. Los jóvenes ni siquiera son conscientes de que esta es la primera revuelta planetaria. Esta es la primera vez que una generación entera, millones de personas en ciento treinta y siete ciudades salieron de las clases a las calles para declarar una emergencia climática. Es la primera vez que una generación en toda la historia humana comienza a verse a sí misma como una sola especie. No les importan las fronteras. Esto es grande y muy esperanzador.

Los jóvenes dicen a los políticos, ¿nos estáis tomando el pelo? ¿Cómo podría haber otras prioridades cuando vemos la extinción masiva de la vida en la Tierra? Lo que tienen que hacer es mantener las protestas, mantener la presión.

Por Marina Estévez Torreblanca

02/11/2019 - 20:45h

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Boris Johnson se compromete a prohibir indefinidamente el ‘fracking’ en todo el Reino Unido

Los conservadores abandonan su política energética de los últimos 10 años

La medida ha sido criticada como electoralista, pero no ha dejado de sonar como una victoria a los oídos de los grupos medioambientales del Reino Unido. El Gobierno de Boris Johnson se ha comprometido este sábado, a pocos días de que comience la campaña electoral, a prohibir de modo indefinido el fracking en todo el país, "hasta que no se aporten pruebas definitivas" de su seguridad. Esta técnica de extracción de gas del subsuelo mediante la inyección a presión de agua, arena o sustancias químicas se había convertido en la última década en la esperanza de los gobiernos conservadores de dotar al Reino Unido de mayor autonomía energética.

George Osborne, el ministro de Economía del Ejecutivo de David Cameron, llegó a asegurar que su propósito era convertirse en "líderes mundiales de la extracción de petróleo de esquisto". Y el propio Boris Johnson consideró que el potencial energético de esta práctica era una "respuesta a las plegarias de la nación". Cerca de 600 millones de euros se han invertido en lo que va de década en proyectos de investigación y prospección, a través de compañías como Cuadrilla, Centrica, Ineos, Total e Igas. Ya hay pozos exploratorios en localidades como Lancashire, Cheshire, North Yorkshire o Nottinghamshire. En todos los casos, los movimientos de la población local en contra de los proyectos habían adquirido mucha fortaleza. Los propios sondeos encargados por el Gobierno el pasado junio indicaban que solo un 15% de la ciudadanía respaldaba esta nueva técnica frente a un 35% que se oponía a ella.

El pasado agosto, un terremoto de magnitud 2.9 en la escala Richter provocado por el fracking sacudió los hogares de Blackpool. La Autoridad de Gas y Petróleo del Reino Unido (OGA, en sus siglas en inglés) concluyó, en un informe posterior, que "actualmente no era posible predecir con exactitud la probabilidad o magnitud de los terremotos asociados a las operaciones de fracking".

Presionado por las promesas de la oposición laborista, que había anunciado ya en su manifiesto electoral la prohibición total de esta práctica de extracción de gas, y por el rechazo popular, Boris Johnson ha anunciado por sorpresa, a través de su ministra de Energía, Andrea Leadsom, una moratoria inmediata fracking. "Aunque reconocemos el enorme potencial de extracción de petróleo de esquisto en el Reino Unido, que ayudaría a perfilar un futuro libre del consumo de carbón, siempre he establecido con claridad que esta práctica debe llevarse a cabo de un modo seguro. Después de revisar la investigación llevada a cabo por la OGA respecto a la reciente actividad sísmica en Preston New Road (Lancashire), ha quedado claro que no podemos descartar impactos futuros inaceptables en la comunidad local", ha dicho Leadsom al anunciar la suspensión indefinida del fracking.

Se añade a las inquietudes científicas el potencial daño electoral que supone el hecho de que Rachel Wolf, del grupo de asesores de Johnson que ha contribuido a redactar su programa electoral hubiera trabajado en un grupo de presión favorable a Cuadrilla, una de las empresas afectadas por la medida. La oposición laborista ya había sacado los colores al Gobierno al señalar la presencia en el equipo de campaña del primer ministro de Wolf, que calificaron de "escándalo democrático".

Las organizaciones de defensa del medio ambiente han celebrado el giro en la política conservadora, a pesar de que las razones que lo hayan impulsado no hayan sido de pura conciencia ecologista. "Esta moratoria es una victoria espectacular para las comunidades locales y para nuestro medio ambiente. Durante diez años la gente de todo el país ha llevado a cabo una batalla de David y Goliat contra esta poderosa industria. Nos enorgullece haber formado parte de esa batalla", ha dicho Craig Bennete, el director de la asociación Friends of The Earth (Amigos de la Tierra).

El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, ha denunciado la medida como un "lavado de cara" que responde únicamente a la presión electoral. "Creo que suena a que el fracking volverá a ser una realidad el 13 de diciembre [el 12 de diciembre están previstas las nuevas elecciones generales en el Reino Unido], si los conservadores acaban reteniendo el Gobierno", ha dicho Corbyn este sábado

Por Rafa de Miguel

Londres 3 NOV 2019 - 15:44 COT

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Sábado, 02 Noviembre 2019 07:54

Graves problemas para el fracking en Colombia

Graves problemas para el fracking en Colombia

Como si se tratara de un escenario apocalíptico, digno de las películas sobre el fin del mundo, la ministra de Minas, María Fernanda Suárez, aseguró que la decisión del Consejo de Estado de prohibir el fracking en Colombia es caótica: lo más grave que le pudo haber sucedido al país. En un tono muy cerca a la manipulación alarmista, la Ministra se atrevió a decir que el rechazo del alto tribunal llevaría a la devaluación del peso e incluso un dólar podría cotizarse en 5.000 pesos en los próximos años. De acuerdo con datos suministrados por Ecopetrol, las reservas de crudo en Colombia son para máximo siete años y los cerca de 400.000 barriles de consumo interno, tendrían que importarse. Una calamidad absoluta, según la Ministra. En esta misma línea, siguiendo algunos medios de comunicación, la seguridad energética en el país está comprometida y el fracking parece constituir la única salvación posible. Los conceptoa anteriores son un completo absurdo si se toma en consideración los daños absolutos que la técnica de fracturamiento hidráulico podría causar. Sin embargo, vamos por partes.

El primer elemento que debe ponerse en el debate es que la ministra Suárez como todo el gabinete del (pseudo)presidente Duque sigue unos intereses específicos, relacionados con los grandes poderes de multinacionales del petróleo. De manera que le queda muy mal a la Ministra posar como “preocupada” por la seguridad energética, si todos saben que son los negocios los que motivan sus “reflexiones”. Si en verdad la cartera de Minas y Energía, y por extensión todo el Gobierno Nacional estuvieran preocupados por la situación del país, entonces dirían algo en torno a que Colombia es el cuarto país más desigual del mundo, sólo por debajo de Sudáfrica, Haití y Honduras. Lo más grave es que, según la OCDE, una familia de bajos recursos tardaría 11 generaciones (¡once!) en alcanzar el ingreso promedio en el país. Pero hay datos más preocupantes: “el 10% de la población más rica gana cuatro veces lo que gana el 40% más pobre. El 20% de los ingresos totales están concentrados en sólo el 1% de la población, y la mitad total de los ingresos está en las manos del 10% de ella”. Por si fuera poco, el 1% de la población más rica, junto con algunas compañías transnacionales, poseen alrededor del 81% de las tierras en Colombia. Y todavía hay algunos que se atreven a decir que la concentración del territorio y la desigualdad económica no son los problemas más graves que aquejan al país.

Por esa simple razón, las declaraciones de la ministra Suárez son pura demagogia y oportunismo apocalíptico. ¿A quién quiere manipular la funcionaria con datos que sólo afectan a las empresas más ricas del país y a las compañías explotadoras en su mayoría norteamericanas? El día que ministros como María Fernanda Suárez denuncien la desigualdad en el país, que hablen con preocupación sobre los niños que mueren de inanición o las familias que viven por debajo de la línea de pobreza, ese día sí se les podrá llenar la boca al hablar de “crisis energética”. ¿Quiere hacer la Ministra, la “gran Juan Manuel Corzo” y decir que ya no habrá gasolina para los tres y cuatro carros de los altos funcionarios del gobierno?. Señora ministra: hay gente que muere de hambre y que ni toda la gasolina del mundo o incluso los billetes que usted tanto parece proteger, les darían lo que más necesitan. Por el contrario, el fracking representa un peligro definitivo para miles de comunidades cuyas únicas fuentes de agua potable estarían amenazadas.

En efecto, ya habíamos denunciado las graves afectaciones en temas de salud, cultura, política y economía que el fracking traería consigo. Sólo por recordar algunas de ellas, están: los riesgos de sismicidad que podrían ocasionarse con el ingreso de poderosas máquinas que arrasan todo a su paso; los grandes desperdicios de agua, pues justamente para la fracturación de las rocas se utilizan miles de litros del líquido a presión (mezclado con sustancias tóxicas); y la contaminación de acuíferos y otros cuerpos de agua a causa de las rupturas de las tuberías y que han producido los fenómenos de "ríos de fuego". De esta manera, no hay que ser ingeniero de petróleos ni experto en perforación para darse cuenta que el fracking es una industria dañina y peligrosa. Lo anterior se menciona debido al debate que se ha generado por “las voces no autorizadas” que han denunciado esta técnica. Pues bien, tampoco son expertos los miembros de las comunidades que tienen que padecer las consecuencias de unos pocos que se lucran a partir de la explotación de la tierra y viven en carne propia las decisiones que tecnócratas toman desde sus oficinas.

En consecuencia, la problemática es mucho más profunda que simplemente “la crisis energética” o “la ausencia de reservas petroleras”. El fracking como fenómeno productivo incluye una serie de elementos que superan el ámbito económico y que podrían incluso relacionarse con lo que los sociólogos llaman la interseccionalidad. Este término hace referencia a los elementos de género, etnia, clase o incluso de orientación sexual que también influyen sobre las relaciones de explotación y dominación. Dicho de otro modo, el impacto sobre las mujeres afrodescendientes en Tumaco (donde las necesidades básicas insatisfechas son cercanas al 50%) es distinto a las relaciones de dominación y explotación en otras regiones del país para un hombre blanco. Estos elementos deben incluirse a la hora de entender un fenómeno como el fracking que no sólo debe reducirse a las reservas energéticas del país, de hecho, hay detrás una serie variopinta de temas como: el reconocimiento de las comunidades ancestrales, la protección del medio ambiente, la búsqueda de modos de producción alternativos, la inclusión de la población en la toma de decisiones, entre otros.

Ahora bien, la decisión del Consejo de Estado se basó en ratificar la suspensión del fracking en el país, ignorando la medida cautelar impulsada por el Ministerio de Minas y Energía que pedía al menos mantener las pruebas piloto en Magdalena y Cesar. La decisión del alto tribunal se suma a la suspensión parcial de las normas que regulan la explotación de los yacimientos no convencionales (Decreto 3004 del 26 de diciembre de 2013 y Resolución 90341 del 27 de marzo de 2014) y contribuyó a poner un alto en las pretensiones de las empresas petroleras en el país. Con todo, la determinación del Consejo de Estado es un respiro para las comunidades, como lo dejó ver Carlos Andrés Santiago, miembro de la Alianza Colombia Libre Contra el Fracking para quien "lo que está en juego es el agua, el ambiente y la salud de las comunidades de las regiones donde se desarrollarían los pilotos de esta técnica". Esta perspectiva se conecta con el fenómeno de interseccionalidad pues deja ver el problema en su justa dimensión y no sólo como un dilema entre la seguridad energética y la “lucha de unos cuantos ambientalistas”. Por el contrario, el fracking es un asunto que le compete a todos los colombianos y debe tomarse con toda la seriedad antes que derive en un problema mayor.

No obstante, la reacción por parte de la Ministra de Minas y algunos sectores de la ultraderecha en el país fue la de rasgarse las vestiduras y asegurar que el Consejo de Estado incurría en un grave error pues prácticamente condenaba al país a la recesión energética. La ministra Suárez instó a “dejar la decisión sobre fracking en manos de la ciencia y no de Twitter”, como si el fallo de la alta Corte no tuviera relevancia por sí mismo. ¿Qué dirá la Ministra cuando los estudios científicos sean concluyentes en torno a los graves daños que el fracking causa a la salud y el medio ambiente? ¿Tendrá la misma postura o dirá que son estudios pagados o invenciones de Twitter? Lo grave de este caso es que ella, haciendo gala de su más vil politiquería, la ministra Suárez busca manipular a diversos sectores diciendo boca en jarro que las tarifas de energía y gas se pueden duplicar si no se acepta el fracking en el país. En otras palabras, o se acepta el fracking o el país tendrá que lamentar las consecuencias. ¡Qué bajeza, señora ministra!

A pesar de lo anterior, hay que ser sumamente prudentes con la decisión del alto tribunal pues es una medida provisional. De hecho, de acuerdo con una investigación de Nohora Celedón para el portal de la Silla Vacía, una sentencia de fondo de las altas Cortes puede demorar entre cinco y siete años, con lo cual, a pesar de que los sectores que se oponen al fracking han ganado algunas batallas, no se han hecho con la victoria definitiva. Debe considerarse una serie de variables como el término del periodo de algunos magistrados que, como Ramiro Pazos Guerrero, se han mostrado en contra de la implementación del fracking. Esto quiere decir que en cualquier momento se puede reactivar la normatividad que rige la explotación de yacimientos no convencionales y, con ello, el fracking podría convertirse en una alternativa de explotación de hidrocarburos.

Por lo expuesto hasta aquí, es necesario que los sectores sociales y movimientos ambientalistas no den su brazo a torcer y mucho menos se confíen frente a lo que está por venir. Si bien la ratificación del Consejo de Estado podría parecer esperanzadora, todavía no es una sentencia definitiva y en la cambiante política colombiana, todo puede suceder. Sin embargo, esto tampoco resta importancia a la decisión, de hecho, es un gran triunfo para aquellos sectores que han luchado con valentía para evitar la contaminación de sus entornos y debe tomarse en su justa proporción. Lo que debe rechazarse con vehemencia son las posturas alarmistas y manipuladoras de personas como la ministra María Fernanda Suárez que quieren reducir el debate de vida o muerte. Si ese fuera el caso, el fracking simboliza la muerte del medio ambiente, de los ecosistemas y del agua potable. Y no sólo eso, pues está en juego la independencia de las comunidades, su autodeterminación y la oportunidad de decidir su destino político. Retomando las palabras del novelista Edward Morgan Forster: “retengamos la idea de lucha: toda acción es una batalla; la única felicidad es la paz”.

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El Gobierno británico anunció este sábado que pone fin a su apoyo a la fracturación hidráulica ("fracking") para la extracción de gas o petróleo. EPA/FACUNDO ARRIZABALAGA/Archivo EFE

El Ejecutivo toma la decisión a partir de un informe de la Autoridad del Petróleo y el Gas (OGA) que concluye que hoy en día no es posible predecir con precisión la probabilidad de temblores asociados a la fracturación hidráulica

Las actividades de extracción en Preston New Road ya habían sido suspendidas en agosto después de que se registrara un seísmo de 2,9 grados de magnitud

 

El Gobierno británico anunció este viernes que pone fin a su apoyo a la fracturación hidráulica – conocida como 'fracking'– para la extracción de gas o petróleo por la imposibilidad de predecir los seísmos que pueda ocasionar.

El gabinete ministerial ha tomado la decisión sobre la base de un informe de la Autoridad del Petróleo y el Gas (OGA) "que constató que actualmente no es posible predecir con precisión la probabilidad o magnitud de los terremotos relacionados con las operaciones de 'fracking", según un comunicado del departamento de Energía.

Añade que dicho informe publicado este viernes concluye que no es posible con la tecnología actual predecir con precisión la probabilidad de temblores asociados con la fracturación hidráulica.

"Las propuestas separadas para cambiar el proceso de planificación de los sitios de 'fracking' ya no se llevarán adelante en este momento", anuncia el Gobierno británico.

Dicho método de extracción de gas o petróleo "no podrá continuar en Inglaterra", insistió el Ejecutivo.

Los trabajos exploratorios para determinar si el esquisto podría ser una nueva fuente de energía nacional, aportando beneficios para la economía y la seguridad energética del Reino Unido "se han pausado ahora, a menos que se proporcionen pruebas adicionales y hasta que se puedan llevar a cabo de forma segura aquí", agrega el comunicado.

El Gobierno británico afirma que la exploración de las reservas de gas de esquisto de Inglaterra solo podrá continuar si la ciencia demuestra que es segura, sostenible y de mínima perturbación para quienes viven y trabajan cerca.

Sobre la base de la perturbación causada a los residentes que viven cerca de Preston New Road, en Lancashire, y este último análisis científico, el Gobierno anuncia "una moratoria sobre el 'fracking' hasta que se proporcionen nuevas pruebas convincentes".

La secretaria de Negocios y Energía, Andrea Leadsom, expresa en la nota oficial que después de revisar el informe de la OGA sobre la reciente actividad sísmica en Preston New Road "está claro que no podemos descartar impactos inaceptables futuros en la comunidad local".

Por esa razón, añade, "he llegado a la conclusión de que deberíamos poner una moratoria sobre el 'fracking' en Inglaterra con efecto inmediato".

Las actividades de extracción en Preston New Road fueron suspendidas desde que se registró un seísmo de 2,9 grados de magnitud el 26 de agosto pasado.

 

EFE - Londres

02/11/2019 - 10:06h

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