Domingo, 05 Noviembre 2017 07:14

Lo prometido es deuda

Decio Oddone (izq), director general de la Agencia Nacional de Petróleo de Brasil y Fernando Coelho Filho, ministro de Minería de Brasil, durante la conferencia de prensa al final de la subasta de petróleo de “presal” en Río de Janeiro, Brasil, el 27 de octubre de 2017

 

Brasil licitó la explotación de su mayor yacimiento petrolífero.

 

El gobierno Temer entregó la explotación de una de las mayores reservas de petróleo del mundo a las grandes trasnacionales petroleras. Los expertos y trabajadores de la industria denuncian una “gran amenaza a la soberanía nacional”.

Una de las primeras medidas que tomó el presidente brasileño, Michel Temer, luego de desbancar a su antecesora Dilma Rousseff, fue cambiar las reglas de juego de uno de los yacimientos de petróleo más grandes del mundo –el “presal”– que se encuentra en las costas brasileñas. La semana pasada se derribó de facto la exclusividad que la estatal Petrobras tenía sobre esa reserva, y las principales empresas petroleras trasnacionales se apoderaron de su explotación.

Descubierto en 2007 por Petrobras, este presal es una gran reserva de petróleo ubicada en el subsuelo marino, aproximadamente a una profundidad de siete quilómetros bajo el nivel de la superficie del mar. Se trata del yacimiento más profundo que se ha encontrado en el mundo, y según un estudio de la Universidad Estatal de Rio de Janeiro contendría al menos 176 billones de barriles de petróleo. “En el mundo de la energía y el petróleo fue catalogado como el descubrimiento más importante de los últimos 50 años en el mundo”, y “coloca a Brasil en la lista de los mayores productores del mundo, generando condiciones hasta para que el país entre en la Opep y alcance los ámbitos de decisión en el mundo del petróleo”, comentó a Brecha el profesor de ciencia política y economía William Nozaki, que participa de la elaboración de propuestas estratégicas de la Federación Única de los Petroleros (Fup, sindicato que representa a los trabajadores de ese sector).

En 2006 “Brasil se volvió autosuficiente” en petróleo, explicó a Brecha Ildo Sauer, actual director del Instituto de Energía y Ambiente de la Universidad de San Pablo (Usp), que en ese momento todavía era director ejecutivo de Petrobras. Y en 2007, cuando se descubrió el presal, el país “pasó de hecho a ser un actor importante a escala mundial”, señaló.

 

DE LEYES Y GIGANTES.

 

Desde que fue fundada por Getúlio Vargas, en 1953, hasta 1997 –durante la oleada privatizadora de Fernando Henrique Cardoso–, Petrobras tenía el monopolio de la producción de petróleo en Brasil. Cardoso implantó el llamado “régimen de concesión”, con el que Petrobras perdió el monopolio y las petroleras internacionales pudieron intervenir en todos los eslabones de la cadena de producción del hidrocarburo. Durante el gobierno de Lula y después de descubrir el presal, el Partido de los Trabajadores (PT) creó un nuevo régimen para explotar el petróleo (llamado “partilha”), basado en el reparto del excedente del producto: la empresa contratante explota y extrae el petróleo y carga con los costos, mientras que el Estado se queda con una parte del petróleo excedente, según un porcentaje establecido previamente en un contrato. Según la misma ley, cada consorcio de explotación que pretendía operar en el presal debía tener una participación mínima del 30 por ciento de la estatal Petrobras, que en la práctica llevaba a cabo la explotación. Por lo tanto, las empresas interesadas en participar debían asociarse con Petrobras, única operadora. “Gracias a la propuesta de Lula, el control sería brasileño, aunque parte de la participación financiera fuera extranjeras”, comentó a Brecha João Antonio de Moraes, director de la Fup. “Para que Brasil mantenga su soberanía energética, que es la garantía de que no nos falte combustible mañana, es necesario que tenga un control nacional sobre las reservas del presal”, apuntó.

Sauer, sin embargo, rechaza tanto el régimen de concesión como el modelo de partilha, ya que, según argumentó a Brecha, ambos producen efectos similares y no sirven a los intereses estratégicos del país. Con el modelo partilha “una parte pequeña de la ganancia va para el gobierno federal. Y cuando el precio del petróleo cae, sobra muy poco”, expresó. “Se entrega el derecho de producción para el consorcio que ganó la subasta”, y en ambos regímenes, “una vez firmado el contrato, la producción es acelerada porque los dueños del contrato quieren extraer lo máximo en el menor tiempo posible, no tienen una visión estratégica, geopolítica, macroeconómica, sino que tienen una visión microeconómica, como cualquier empresa. Sin embargo, un gobierno como el brasileño, en asociación con la Opep, Rusia, Canadá, México, sí podría imponer el precio, y eso redundaría en más riqueza con el mismo petróleo”, afirmó.

 

DESREGULACIÓN.


Desde que se descubrieron las reservas del presal las empresas estadounidenses comenzaron a presionar para dictar las reglas de la explotación del petróleo. En un telegrama interceptado por Wikileaks en 2010, José Serra, candidato a presidente por el Partido de la Social Democracia Brasileña (Psdb), le comentó a la directora de relaciones gubernamentales de la petrolera estadounidense Chevron que tuviera paciencia con la ley partilha, asegurándole que ésta caería más adelante: “Deja que esos tipos del PT hagan lo que quieran. No se concretarán las licitaciones, y ahí nosotros les vamos a mostrar a todos que el modelo antiguo funcionaba, y nosotros lo vamos a cambiar de vuelta”. Dicho y hecho. Una vez que Rousseff fuera destituida, y tres meses luego de asumir como canciller, Serra vio cumplirse su proyección. En noviembre de 2016 fue aprobado en la Cámara de Diputados el proyecto de ley para sacar a Petrobras del medio. El presidente Michel Temer dijo en su momento que sancionaba la ley del presal “con gran satisfacción”, porque consideraba “exagerado” que Petrobras tuviera que participar obligatoriamente en cualquier emprendimiento. La nueva ley suprimió la exigencia de que Petrobras sea la única empresa operadora y la obligatoriedad de asociarse con ella para presentarse a licitaciones de explotación petrolera. El cambio no es menor. En la práctica significa que el Estado brasileño pierde el control directo de cuánto petróleo se extrae. Esta información pasa a ser dominada por las empresas privadas.

Los argumentos que esgrime el gobierno a favor de esta liberalización van desde que así se dinamiza la economía y se impide que Petrobras haga gastos innecesarios, hasta que de esta manera se evita la asociación de las empresas estatales con la corrupción. Para Nozaki la nueva ley representa “una entrega en bandeja, ya que no se entrega solamente el recurso natural del país, sino también el recurso industrial y la tecnología desarrollada. Es una expropiación doble. El Estado es expropiado de sus recursos naturales, aquello que está en el suelo pasa a ser extranjero, y entrega también todo su potencial de desarrollo tecnológico industrial”.

 

REPARTIR LA TORTA.


El pasado viernes 27 de octubre el gobierno de Temer licitó, bajo el nuevo régimen, la explotación de ocho áreas delimitadas del presal. De ellas seis cayeron en manos extranjeras. Sin la obligatoriedad de que Petrobras participe de los consorcios contratistas, las principales zonas quedaron así bajo absoluto dominio extranjero, y el gobierno no tendrá ningún control sobre ellas.

Las subastas se retrasaron dos horas debido a una medida cautelar expedida por la justicia federal de Amazonas, que las había suspendido. El juez había dado lugar a una acción de la Central Única de los Trabajadores (Cut) que argumentaba que los pisos fijados en las subastas eran demasiado bajos y que la ley que puso fin a la exclusividad de Petrobras como operadora representa un “vicio constitucional”. La medida cautelar fue apelada por pedido del Estado y luego anulada. Participaron de las licitaciones 15 empresas de diez países extranjeros, y el gran interés de estas empresas se debe, según Nozaki, a que Petrobras ya asumió todo el riesgo y el costo inicial de explorar y descubrir los pozos. Las empresas sólo cosecharán ganancias garantizadas. Entre las ganadoras se encuentran gigantes del mercado mundial, como Shell, Exxon Mobile, Total, Repsol, Qatar Petroleum, British Petroleum, y con un papel destacado de empresas chinas, como Sinopec, Cnooc Petroleum y Cnodc. Petrobras participó y ganó en tres de las áreas por las que ofertó. “Las grandes petroleras no tienen más petróleo, vinieron a Brasil justamente para explotar el petróleo del presal que nosotros descubrimos. Solamente tienen acceso al petróleo en algunos países de África, y de Asia central, los grandes países ya no les entregan sus reservas, porque saben que el camino estratégico es otro”, señaló Sauer. Según Cibele Vieira, coordinadora de la Fup, “Brasil entrega a otras naciones el control de una reserva energética de la que depende profundamente”. Para De Moraes, otro aspecto clave es que “antes se exigía que los insumos (para todo el proceso de producción petrolera) se compraran en Brasil, para potenciar la industria”, y ahora “Temer también está atacando eso”. Además, señaló, “la privatización y desnacionalización del presal supone más riesgos para el ambiente, en un área muy delicada”.

Sauer insistió en que la riqueza que está en juego no ha sido debidamente apreciada por la sociedad brasileña. “Este petróleo pertenece a las generaciones futuras, y toda la riqueza que tomemos de ellas tiene que volver en educación pública, salud pública, reforma urbana, reforma agraria, y para hacer un sistema productivo más potente que si el petróleo se quedase debajo de la tierra”, sentenció.

 

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Desastre kurdo: la independencia que siempre no fue

 

En mi artículo postsísmico sobre cómo "Israel apoya la secesión del Kurdistán para desestabilizar a Irán y Turquía" (https://goo.gl/Sb48Mu), adelanté que "la alta vulnerabilidad del Kurdistán iraquí radica en que se encuentra totalmente rodeado de países que pueden ser desestabilizados, lo cual beneficia enormemente a Israel, pero a costa de un elevado precio del pueblo kurdo, que puede volver a ser sacrificado en el altar de la geopolítica regional, como sucedió con el tratado de Sèvres de 1920".

Pues fue justamente lo que sucedió casi 100 años más tarde cuando Massoud Barzani, líder de la región kurda en el norte de Irak y prócer de su fugaz "independencia", fue abandonado por Donald Trump (sucesor de los negociadores "occidentales" del Tratado de Sèvres).

En una fulgurante operación del ejército iraquí –curiosamente entrenado tanto por el Pentágono como por los pasdarán iraníes (Guardias Revolucionarios Islámicos Chiítas)– fue tomada la región de Kirkuk y su capital, con pletóricos yacimientos de hidrocarburos, ante la sorprendente huida de los combatientes kurdos, los legendarios peshmergas (que se arrojan a la muerte), a lo que no hicieron honor, y cayeron después de 12 horas casi sin combatir.

La independencia del Kurdistán iraquí –no se diga su efecto dominó en Irán, Siria y Turquía, con relevantes minorías kurdas (https://goo.gl/Fh5HV2)– quedó hecha añicos. Sin el petróleo de Kirkuk no es viable el estado independiente kurdo en el norte de Irak (https://goo.gl/vudtvp).

Con la hostilidad de todos los estados regionales islámicos fronterizos –en particular los no árabes: la sunita Turquía y la chiíta Irán– y con la sola excepción del apoyo envenenado de Israel, Erbil (con 5 millones de habitantes), capital del Kurdistán iraquí, se aisló de la realidad geoeconómica/geopolítica. Quizá el peor error de Barzani fue su obsceno meretricio con el "Estado sionista", Israel, expoliador de tierras, derechos, vidas y sueños palestinos.

La gran mayoría de los analistas se equivocó al sobrestimar la "valentía" de los peshmergas y al subestimar al ejército central iraquí, después de su previa derrota humillante ante los yihadistas en Mosul: ciudad plural del norte de Irak, con mayoría árabe e importante presencia de asirios cristianos que hablan el arameo (el idioma de Cristo) y de caldeos católicos.

Con la ignominiosa derrota de los peshmergas, Kirkuk es hoy compartida por tres diferentes grupos étnicos y religiosos: los árabes semitas, los turcomenos (de origen turco-mongol y que aquí en su mayoría son chiítas) y los cristianos asirios/arameos/caldeos semitas. El triunfo de los turcomenos chiítas, casi la mitad de la población de Kirkuk, resume la nueva alianza entre la Turquía sunita y el Irán chiíta contra la balcanización de los pueblos kurdos inducida por Israel.

Israel y Trump sufren dos derrotas humillantes con la pérdida de la plaza petrolera de Kirkuk, destinada esquemáticamente a los kurdos.

Debka Weekly (número 774), portal desinformativo del Mossad, se desvive explicando "teorías conspirativas" entre los mismos kurdos y la traición del grupo Talabani, tradicional enemigo de los Barzani (vinculados a la CIA y al Mossad).

La narrativa hilarante de Debka eleva a dimensiones sobrehumanas al legendario general Qassem Soleimani, jefe de la rama de élite expedicionaria Qods, dependiente de los pasdarán jomeinistas. Días antes, Trump había despotricado en forma grotesca contra los pasdarán y el mismo Soleimani, para complacer a su yerno, el israelí-estadunidense Jared Kushner, y a su supremo aliado, el premier Benjamin Netanyahu. Trump obtuvo días más tarde su respuesta en Kirkuk, con la entrada triunfal de su vilipendiado general Soleimani.

Los británicos entienden mejor la geopolítica que sus maniqueos/lineales alumnos de Estados Unidos. David Gardner colige perfectamente la hipercomplejidad no-lineal de las arenas movedizas del Medio Oriente y sostiene que la captura de Kirkuk y la derrota de Barzani, aliado de Israel, "debe ser vista como parte de la competencia geopolítica entre Irán y Estados Unidos" (https://goo.gl/MpvJCA).

Otro británico muy sagaz, Patrick Cockburn, apunta que los kurdos "perdieron 40 por ciento del territorio que controlaron previamente", mientras la "geografía política del norte de Irak será transformada, en detrimento de los kurdos". Sin campos petroleros bajo su control –reservas de 45 mil millones de barriles de petróleo y 150 millones de millones (trillones anglosajones) de metros cúbicos de gas, con una exportación de 600 mil barriles diarios (https://goo.gl/3hni88)–, los kurdos pierden su "independencia económica".

El premier iraquí Haider al Abadi –chiíta árabe semita– consigue su segundo triunfo fenomenal este año: la captura de Mosul contra los yihadistas sunitas y la derrota de los peshmergas sunitas kurdos. Curioso: los dos grupos derrotados por el chiíta premier iraquí son sunitas, mientras se expande el proyectado Creciente Fértil chiíta del C4+1 (Irán, Irak, Siria, Hezbolá+Rusia; https://goo.gl/ZKN3CX).

Para el analista británico filorruso Alexander Mercouris, el plan C de Trump se frustró en Irak: “Estados Unidos fracasó en conseguir el cambio de régimen en Siria (plan A) y falló en catalizar la balcanizacion de Siria sobre líneas sectarias (plan B; https://goo.gl/M7EhyS), y ahora buscaba usar a los kurdos para desestabilizar tanto a Irak como a Siria” (https://goo.gl/ce4Wq8) con el fin de "frenar la influencia creciente de Irán y de alienar a Turquía". Le salió el "tiro por la culata" a Trump, ya que lo único que consiguió es alinear a Irán, Turquía, Siria e Irak, mientras aisló a los kurdos.

Mercouris comenta que en los recientes dos años se ha demostrado que “los rusos son los maestros (sic) de la estrategia militar y tecnología en el Medio Oriente, y que los iraníes son los maestros (sic) indiscutibles de operaciones encubiertas, con su excepcional conocimiento de la región, mediante sus diversas agencias de espionaje y seguridad”.

En forma interesante, Mercouris aduce que la debacle del plan C exhibe el "rápido declive del poder estadunidense en el Medio-Oriente": Trump –quien, a instigación de su aliado supremo Netanyahu, descertificó en forma unilateral e insensata el acuerdo nuclear del P5+1 con Irán (https://goo.gl/LCV7u6)– se está aislando, mientras Irán, el supuesto marginado, sancionado y vituperado, "exhibe excelentes relaciones con Turquía, Siria, Irak y Pakistán, así como los países centroasiáticos". Le faltó agregar a Líbano.

El Pentágono mantiene 10 mil soldados en Irak y es "aliado" de Bagdad en el combate contra los yihadistas, quienes ahora se encuentran en franca retirada en Siria e Irak. ¿Para resucitar en el sudeste asiático?

¿Se inclinaron tanto el Pentágono como Rex Tillerson, secretario de Estado y ex mandamás de ExxonMobil, por los más pletóricos y lucrativos yacimientos petroleros del sur chiíta iraquí, en detrimento del menor yacimiento de Kirkuk, el cual hubiera sido otorgado a los kurdos sunitas no árabes por los intereses de Israel para su abasto? ¿Tuvo miedo Trump a un alza descomunal del petróleo, que hubiera beneficiado a Rusia, por lo que prefirió laisser-faire a Irán?

 

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Lee Plenty Wolf, activista Sioux

 

"El agua es vida". Es el mensaje de Lee Plenty Wolf, líder y activista Lakota Sioux. Una sencilla frase que encierra la batalla trascendental de su tribu contra la construcción del oleoducto Dakota Access: un megaproyecto de 1.900 kilómetros que tiene previsto conectar los estados de Dakota del Norte e Iowa. El itinerario implica atravesar el río Misuri y el lago Oahe, que abastecen de agua potable a los 8.000 indígenas que habitan en la reserva de Standing Rock, una de las mayores de Estados Unidos (EEUU).

En 2016, meses de multitudinarias protestas en el campamento de Standing Rock –que se han convertido en un símbolo de la lucha ambientalista– llevaron al entonces presidente de EEUU, Barack Obama,a paralizar la construcción del oleoducto. Sin embargo, el 24 de enero de 2017, el nuevo mandatario, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva con la que reactivó el proyecto, cumpliendo así con su promesa electoral. Y, al hacerlo, revitalizó también la resistencia de los sioux.

El líder y reconocido activista Lee Plenty Wolf, invitado a la Universidad de Sevilla por los Departamentos de Geografía Humana, Geografía Física y Análisis Regional y Antropología Social, atiende a eldiario.es /andalucía tras ofrecer una charla ante más de doscientas personas.

 

Junto a los riesgos medioambientales, otro de los grandes problemas del oleoducto Dakota Access es que invade tierras sagradas. ¿Cuentan con algún tipo de protección?

Según la ley y un estudio de impacto ambiental, [los responsables del proyecto] deben preguntar a las tribus sobre estas cuestiones y también sobre la construcción del oleoducto, pero no lo hicieron. Las compañías no tienen autoridad para entrar en las reservas indias, así que lo que están haciendo es construir muy cerca, donde todavía sigue habiendo áreas sagradas.

Se supone que si las excavadoras encuentran un antiguo enterramiento deben parar toda la obra y llamar a arqueólogos que estudien los hallazgos para no alterarlos. Pero a las compañías esto les da igual, porque tienen sus excavadoras y simplemente se abren camino.

 

¿Quién apoya el movimiento contra la construcción del oleoducto?

Tribus originales, grupos ecologistas... Cuenta con un gran respaldo social. La resistencia en el campamento de Standing Rock fue enorme porque aunó a gente de todo el mundo, cada día llegaba más gente. También recibimos ayuda exterior de quienes no podían estar físicamente, nos enviaban comida y medicinas.

 

¿Cuál es el posicionamiento de la ONU al respecto?

Las Naciones Unidas enviaron a un observador a Standing Rock con el objetivo de proteger nuestra agua. Greenpeace también estuvo allí, así como representantes de diferentes organizaciones. Pero todo esto fue ignorado porque incluso algunos de los medios de comunicación que estaban en el campamento haciendo sus reportajes de investigación fueron arrestados. Nadie estaba a salvo.

 

¿Los activistas han sufrido represión policial?

Sí. Perros, gas pimienta, pelotas de goma, cañones de agua y de ruido, golpes... incluso fumigaron el campamento.

 

¿Las protestas de los activistas fueron pacíficas?

En todo momento. Las únicas armas de los activistas y los nativos eran el rezo y el canto. El ejército dijo que íbamos armados para poder reprimirnos con una acción más violenta pero sólo portábamos la chanupa, que es la que nos conecta con el rezo.

 

La situación que describe podría recordar a la película Avatar...

Es lo mismo. Solo que en Avatar los malos mataron a muchos indígenas. Probablemente podrían haber tratado de eliminarnos si no fuera por los cientos de personas y los medios de comunicación que se unieron. Tuvieron que cambiar su estrategia, no pudieron encontrar una excusa para matarnos o hacernos daño.

 

¿Cuál es el papel del actual presidente de EEUU, Donald Trump, en todo esto?

En los últimos momentos de la presidencia de Obama, gracias a las peticiones que se movieron desde Standing Rock, se paralizó la construcción del Dakota Access. Pero en el momento en el que Donald Trump llegó al poder reactivó la construcción del oleoducto. También fue el responsable de que se entrara y se desalojara todo el campamento.

 

¿Cuál es la influencia de las compañías petroleras estadounidenses en la administración Trump?

Tienen una gran influencia. Son las que pusieron a Trump en la presidencia. Trump es un gran inversor en las petroleras porque, principalmente, es propietario de compañías que están extrayendo las reservas naturales.

 

¿Está familiarizado con el problema del agua en Doñana?

He leído un poco al respecto, pero tengo que averiguar más sobre ello. El problema del agua es un problema global y tiene que ver con dos factores principales: las sequías y la sobreexplotación de los ríos.

 

¿Es el agua el nuevo petróleo?

Sí, sin duda. Es un proceso que comenzó hace tiempo. Las grandes compañías como Nestlé saben que el petróleo es un recurso que se está agotando y se aprovechan de esta situación. ¿Cómo? Embotellando el agua y vendiéndola, impidiéndonos que podamos tomarla de forma natural, que es un derecho humano.

 

«Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado, y el último pez pescado, el hombre se dará cuenta de que el dinero no se come», proverbio indígena.

 

 

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LA MEDIDA ELEVARÁ DE FORMA ACUSADA EL PRECIO DEL PETRÓLEO Y DEL ORO, AFIRMAN EXPERTOS

 

China planea lanzar en breve la emisión de futuros de crudo en yuanes, lo que podría asestar un golpe a la economía de EE.UU., informa el periódico saudita 'Al Eqtisadiya'. Según la publicación, la medida tendrá un gran impacto en los precios del petróleo, que podrían alcanzar hasta 70 dólares por barril desde el comienzo de la emisión, así como en los precios mundiales del oro, debido a que la moneda china —a diferencia de la estadounidense— está ligada a los registros de este metal precioso.

Los expertos sostienen que este paso abrirá la puerta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a Estados que no forman parte de la entidad, ya que sus contratos suelen requerir la compra de petróleo en dólares. Además, los nuevos futuros chinos permitirán la adquisición del metal precioso, por ejemplo, en la Bolsa de Oro de Shanghái o en la de Budapest para aquellos países que no deseen comerciar en yuanes.

 

Reducir el atractivo del dólar

 

"La posible consecuencia de la compra en yuanes de petróleo garantizado por oro por parte de China es el debilitamiento del dólar frente a las divisas principales. Pero esto puede afectar positivamente al aumento de las exportaciones estadounidenses y causar una disminución de las importaciones, lo que reducirá el déficit comercial en EE.UU.", asegura Ammar Al-Mufti, asesor económico y gestor de fondos de inversión saudita.

"Este paso supone un cambio radical en las reglas de la economía mundial, que afectará al dólar y reducirá su atractivo de inversión, como resultado de lo cual en EE.UU. aumentarán las tasas de interés bancarias. Esto puede tener algunas consecuencias negativas en los préstamos públicos y privados en EE.UU., lo que afectará negativamente a varios sectores de la economía, por ejemplo el de los servicios", añade Al-Mufti.

El experto también destaca que tanto el sector público o el privado de EE.UU. tendrán que reducir el consumo y aumentar la inversión, lo cual es bueno para la economía nacional a largo plazo. Aunque, a su juicio, las consecuencias pueden ser muy negativas a corto y medio plazo.

En este sentido, el experto en el sector del oro Mohammed Al-Hashid vaticina que el precio del petróleo desde el comienzo de la venta de los futuros subirá hasta los 70 dólares por barril, lo que también conducirá a un aumento de los precios de oro hasta los 1.850 dólares por onza. Ello supone un incremento de 500 dólares respecto al precio actual, 1.350 dólares, una cifra "injustificada" a juicio de Al-Hashid porque perjudica a los mercados globales y provoca pérdidas económicas a los países que realizan inversiones en este metal.

 

 

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China, lista para cambiar las reglas de juego de EEUU en el mercado petrolero

 

Pekín está preparado para lanzar contratos de futuros de petróleo en yuanes con su posible conversión en oro. Varios expertos consideran que esta medida del país asiático puede cambiar de forma radical las reglas de juego en el mercado petrolero, dado que permitirá a los exportadores de materias primas evitar el uso del dólar.

Si se toma en consideración el hecho de que China es el mayor importador de petróleo en el mundo, los contratos de futuros en yuanes tienen todas las probabilidades de convertirse en el nuevo patrón para los 'traders'.

Un contrato de futuros es un acuerdo que obliga a las partes a comprar o vender un activo por un precio fijo y para ser entregado en un plazo futuro determinado de antemano.
Cabe destacar que actualmente solo los contratos de WTI y Brent se comercializan en el mercado mundial de futuros y ambos están valorados en dólares.

La aparición de un nuevo contrato de futuros en yuanes permitirá a los exportadores como Rusia e Irán evitar el uso del dólar. Los compradores podrán pagar por su petróleo con yuanes u oro tras convertir yuanes en onzas del metal precioso.

De acuerdo con el portal ruso Vesti Finance, muchos expertos, entre ellos norteamericanos, reconocen que ahora las reglas de juego en el mercado energético global pueden estar a punto de cambiar.

Con esta innovación, China está buscando disminuir el dominio del dólar en los mercados de materias primas. El nuevo tipo de contrato de futuro es de gran interés para los países contra los que EEUU aplica una política exterior muy agresiva. Entre estos países se destacan Venezuela, Irán, Catar y otros.

 

 

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Viernes, 08 Septiembre 2017 15:51

Que el árbol no impida ver el bosque

Que el árbol no impida ver el bosque

Una crisis de gobernabilidad sin igual tiene dividida a la sociedad venezolana en tres: las fuerzas oficialistas, la oposición y los sectores de izquierda que no comparten los proyectos de los dos anteriores y, por el contrario, aspiran a un giro hacia la izquierda de lo realizado en su momento por Chávez y lo ejecutado por quienes dicen ser sus continuadores. Razones de esta encrucijada y caminos por seguir.

 

¿Quién iba a pensar que de la mano de la bonanza económica también llegaría la miseria? Así se interroga Javier Ibarra Aury* cuando narra las dificultades soportadas en su país durante estos últimos años de crisis, las que lo obligaron, junto con su familia, a buscar mejor fortuna fuera de su territorio natal.

 

Javier cuenta que con la llegada de Hugo Chávez en 1999 al gobierno todo era esperanza. No era para menos –enfatiza–, pues venían de padecer años de gobiernos ineptos tanto del Copei (Comité de Organización Política Electoral Independiente) como de Acción Democrática (AD). El cúmulo de dólares que de repente volvió a llegar al país, fruto de una nueva bonanza petrolera, ayudó fuertemente a mejorar la confianza sobre el futuro que vendría con el nuevo mandatario.

 

No era para menos. Apoyado en el flujo de las crecientes divisas Chávez dio cuerpo a las Misiones Sociales, una nueva forma de redistribuir la renta petrolera y buscar con ello cerrar la brecha entre ricos y pobres, con lo cual se propagandeaba que estábamos entrando en un periodo revolucionario. Fíjese, dice Javier, lograr esto sin tocar las estructuras económicas ni las relaciones sociales heredadas. Redistribución a la cual toda la sociedad venezolana estaba acostumbrada, claro, a través de un clientelismo abierto o disfrazado que terminó por darle piso a una sociedad adicta al consumo desaforado y a una menguada disposición para el trabajo. El discurso nacionalista chavista ayudaba a impregnarlo de un brillo izquierdista y de honradez a toda prueba.

 

Con las Misiones llegaron los médicos a los barrios, pero también se abrieron miles de cupos en las universidades, de las cuales fueron creadas no menos de ocho: las campañas de alfabetización, la educación obligatoria, la redistribución de la tierra, la construcción de viviendas para los más empobrecidos, entre otras acciones gubernamentales, hacían sentir a muchos excluidos que ahora sí los tomaban en cuenta, incrementándose así el prestigio del nuevo Presidente y manteniendo en alto el espíritu de quienes habitábamos en los barrios populares.

 

Petróleo y prestigio político

 

Todo esto sucedía en medio de una constante conspiración de los ricos de siempre por tumbar al Presidente. Varios de cuyos intentos fueron públicos, el más conocido el del 2002, pero se sucedieron otros que incluyeron la parálisis de Pdvsa (Petróleos de Venezuela), el referendo revocatorio de 2004, y otros más, en los cuales los instigadores principales eran los dueños de los medios de comunicación y la Iglesia. Intentos de los que salió ileso Chávez, tanto por el apoyo y movilización popular, como por su astucia y liderazgo político.

 

Javier mira al piso, como buscando respuesta a lo sucedido y prosigue. Hugo Chávez puso de moda las elecciones de todo tipo, y en casi todas venció. Sin embargo, desde el 2009, con el Referendo constitucional que perdió, comenzó a descender su gran peso electoral, hasta que la debilidad en las regiones comenzó a sentirse y el poder regional/territorial empezó a ser disputado palmo a palmo con quienes buscaban derrotarlo.

 

Era increíble que esto sucediera, pues el país estaba inundado de dólares y el gobierno tenía todas las herramientas políticas, económicas, jurídicas, además de la legitimidad y apoyo popular, para hacer sentir su liderazgo y su proyecto de inclusión y de unidad nacional popular. Pero, hay que recordar esto, desde los primeros años de su acción gubernamental, empezaron a sentirse palabras fuertes, de exclusión, como escuálidos, con la que trataban de manera despectiva a la clase media, asociándola de manera errada con los más ricos del país1, alejándola erróneamente de un proyecto de cambio que solo puede lograrse a través de la persuasión, de poner en marcha acciones políticas, sociales, económicas, culturales, deportivas, etcétera, que la hagan sentir parte del proyecto de cambio.

 

Palabras fuertes que también cubrieron a los partidos o líderes políticos de izquierda críticos2 que llamaban la atención sobre las políticas al mando del país. Parecía ser que el proyecto del presidente Chávez no resistía crítica alguna, a tal punto que a su alrededor solo fueron quedando los incondicionales, bien por identidad real o bien por conveniencia política y económica. Y al final, el país fue cubierto por un halo de partido único, partido, por demás, simplemente electoral, una máquina para hacer votos, sin sustento de base, sin debate ideológico, político y económico a su interior, un partido sometido a los ires y venires de su líder.

 

Hay que recordar, recalca Ibarra, que a la hora de llegar Chávez al gobierno el país venía de una crisis económica de varios años, auspiciada por los bajos precios del petróleo, la que empieza a ser superada en el 2004 con la recuperación de los mismos, recuperación potenciada, además, por el crecimiento de las exportaciones que para ese año ya anotaban un salto positivo del 39 por ciento. Cambio sucedido, entre otros aspectos, por el liderazgo de este gobierno ante los países integrantes de la Opep (Organización de países exportadores de petróleo), lo cual lo llevó a encabezar con Alí Rodríguez la presidencia de tan importante organismo. La renegociación de las condiciones para la explotación petrolera llevada a cabo por las multinacionales con presencia en el país también aportó de manera notable a incrementar los ingresos nacionales.

 

Entonces, producto de todo esto, miles de millones de dólares fueron inundando al país, mucho más desde el año 2007 cuando los precios del barril superaron los 70 dólares, llegando a 100 y más cuatro años después. Imagínese cómo sería este flujo de dinero, si el barril se vendía, pocos años antes, hasta por menos de 20 dólares

 

Pero el descomunal ingreso de divisas no se tradujo en la construcción de un nuevo aparato productivo, ni en la formación política integral de los trabajadores y de los sectores populares en general para que lo asumieran y defendieran. No, contrario a ello el país siguió la senda ya conocida con el Copei y Acción Democrática: el campo siguió prácticamente inculto, la poca industria de alimentos continuaba en manos de la burguesía local, lo que obligaba a importar de todo, pues la baja productividad de esta industria no permitía que el país se adentrara en una senda de autosuficiencia.

 

Javier nos mira como esperando que lo contradigamos y ante nuestro silencio retoma su relato. Recuerda con toda nitidez, dice, que era tal la cantidad de dólares que llovían que para el año 2008 la burguesía importó 45 mil millones de dólares, cuando solo habían entrado al país, fruto de lo que ella producía, algo así como 5 mil millones de dólares; ventas que dos años después ya había dejado caer a 1.800 millones de dólares, lo que permite pensar que muy pronto comprendió que la mejor forma de hacer fortuna, de manera rápida por demás, era dedicándose a comprar barato en el extranjero y vender caro en su país. La dependencia nacional se ahondaba y el discurso antiimperialista no daba paso a la verdadera soberanía nacional. Los dólares derrochados en baratijas se volvían improductivos.

 

Es por ello incomprensible la palabrería que mantenía Chávez –y ahora Maduro– contra esta burguesía, amenazándola con expropiarle sus empresas por la especulación que desde entonces ya se sentía en el país, pues mientras esto decía le entregaba de manera muy favorable y sin dilación alguna, las divisas que producto de la venta del petróleo ingresaban al país. Además, el Estado como máximo empleador, seguía creciendo y la moneda local se sobrevaluaba. El gasto público seguía en creciente pero sin crear capital fijo, el cual venía en franco deterioro desde finales de los años 80 del anterior siglo. Para colmo, los responsables de la economía nacional aprobaron otra serie de medidas que, de manera contradictoria, terminaron por acelerar el motor de la crisis económica nacional, medidas, entre ellas, poner a toda marcha la máquina de hacer plata. Mire, entre los años 1999-2016 se puso en práctica una política monetaria expansiva que llevó a incrementar en el 41 mil por ciento la base monetaria, una impresión desbocada de papel dinero sin respaldo alguno, el cual fue gastado en las formas más distantes de la inversión industrial y agrícola posible. Todo lo contrario de lo que debía hacerse para darle paso a otro modelo económico.

 

La conclusión era evidente: la matriz productiva de Venezuela no cambiaba, y el poder popular no podía ser más que un discurso propagandístico. Todo un contrasentido, pero aún el descontento social no tomaba forma pública pues todos sentíamos que algo recibíamos del Estado y entonces estábamos conformes; pero el proyecto de nuevo país seguía en deuda de tomar forma. Lo que sí tomaba cuerpo lo que ya se llamaba como boliburguesía, una nueva clase, emergente, roja rojita, crecida a la sombra del liderazgo de Chávez.

 

Una nueva clase que buscaba y lograba beneficiarse de la masa de dinero que circulaba, de tal tamaño que, por ejemplo, el alto gobierno tomó la decisión de gastar todo billete que pasara de los 30 mil millones de dólares en las reservas internacionales, y para manejar tal dinero creó el Fonden, a través del cual el Ejecutivo procedía con el gasto de manera discrecional e inauditable, gastando en 8 años 137.403 millones de dólares en proyectos que no trascendieron. Una cifra de dinero descomunal, con la cual se pudo cancelar en su totalidad la deuda externa que teníamos para entonces, pues ahora la deuda total consolidada del país asciende a 181.038 millones de dólares.

 

Javier se rasca la cabeza y luego se frota los ojos, como preguntándose ¿qué pasó? ¿por qué no lo vi?, para de inmediato continuar con su relato: fíjese, era tal el derroche y la incapacidad para darle un giro radical al aparato estatal heredado, que entre los años 2003-2012 las importaciones estatales crecieron en un 894 por ciento. El país se transformó en un gran centro comercial que importaba de todo: leche, carne, granos, carros, computadoras, ropa, café, medicamentos, etcétera.

 

En este último caso, mire bien, entre los años 2008-2012, las importaciones crecieron en 1.358 por ciento, y sin embargo había escasez, ¿qué explica esto?, pues que estábamos ante una descomunal fuga de divisas3, ante un robo sin mano armada y con la complacencia de la burocracia del alto gobierno. Un robo encabezado en este caso por empresas “imperialistas” como Pfizer, Merck, P&G; empresas que para el 2014 habían multiplicado por 11 el costo de su importación total pero disminuido en 87 por ciento la cantidad de mercancías traídas al país. Un robo de un impacto tal que en lo corrido entre los años 2000-2010, en escasos 10 años, sumó lo equivalente al 43 por ciento del PIB de este último año. No es extraño, por tanto, la escasez y la especulación.

 

Para que no quede duda, y para poder comprender lo que hoy está sucediendo en mi país, para poder entender por qué de la mano de la riqueza llegó la pobreza, debe conocerse que entre los años 2003-2012 esa burguesía especuladora, no industrial ni industriosa, recibió de manera preferencial (es decir, a precio oficial) por parte del gobierno, la bobadita de 317 mil millones de dólares para importar mercancías. Dólar preferencial, mucho del cual luego revendía, con un beneficio para el año 2013 del 500 por ciento, según el precio que tenía la divisa gringa en la calle, ganancia que cuatro años después se multiplica por miles pues mientras el dólar oficial se cambia a 1 x 10 Bs., para el 30 de abril de 2017 el dólar paralelo ascendía a 4.283.

 

Burguesía beneficiaria de la transferencia de renta petrolera, recibiendo divisas para importar lo requerido por diversos sectores sociales y sin embargo la escasez de lo que decía traer al país se palpaba cada día de manera más cruda en las calles y en los hogares. Entonces, ¿por qué les seguían entregando las divisas nacionales? Entrega a rienda suelta que llevó a que nuestras reservas internacionales, medidas para el 2013, cayeran a escasos 3 mil millones de dólares.

 

Beneficios económicos de los enemigos que decía enfrentar el chavismo, que le permitieron a esos mismos especuladores acumular en no más de diez años, en cuentas que tenían en el extranjero, más de 145 mil millones de dólares. ¡Como nos hace falta ese dinero hoy!, exclama con rabia y con claro pesar Javier. ¿Por qué el gobierno de Maduro no coloca una demanda internacional por ese robo y obliga a congelar esas cuentas y a repatriar tales dineros al país?

 

Ibarra Aury toma aire, nos mira como buscando explicación, y suelta esta perla: recuerden lo que decía el Banco Mundial por entonces: para alcanzar las Metas del Milenio ‘solo’ se requerían entre 40 y 60 mil millones de dólares por año, y en Venezuela, que ya había cumplido con ellas, sacando de la pobreza a muchas familias, había entregado mucho más de tal cantidad de dinero a sus supuestos enemigos. ¡Qué paradoja!

 

La evidencia del robo padecido por el país no ocurre en este solo ítem, también ocurre con la carne y con otros productos. Por ejemplo, la carne vivió un aumento del 21.693 por ciento en sus importaciones entre los años 2008-2013, y de 2.200 para los animales vivos, y sin embargo había escasez en la calle. Inaudito, ¿no? Fíjese, según las cifras oficiales para el periodo 2012-2014 el índice de escasez de este producto alcanzó el 144 por ciento!?! La consecuencia de esta realidad no es solo la caída del consumo de este vital alimento en los hogares, sino el incremento de su precio producto de su escasez, la misma que estimula la especulación. El desencanto que esto va despertando por doquier no es casual, así quedaría evidenciado en las elecciones para la Asamblea Nacional celebradas en el año 2015.

 

Claro, usted está en lo cierto, le responde Javier a uno de los entrevistadores del equipo desdeabajo que ante el dato que acaba de escuchar, estupefacto, le dice que eso es un simple robo. Valga recordar, enfatiza Ibarra, que hasta el año 2003 Venezuela fue prácticamente autosuficiente en este rubro. Es decir, a lo largo del gobierno chavista, no solo no se logró romper con la dinámica heredada sino que tampoco se construyó industria propia, no se alcanzó soberanía alimentaria, pero además, producto de su dadivosa entrega de divisas, terminó por desestimular en todos sus órdenes a la industria nacional. Desestimulo evidente en este caso, donde el descenso de las exportaciones de animales vivos llegó hasta el 99,78 por ciento, “hasta registrar la microscópica cifra de 4.300 dólares”4.

 

Es por esta vía que los enemigos del chavismo continuaron acumulado riqueza en el exterior, vía privatización de la bonanza petrolera, para registrar en el 2013 una fortuna de 164 mil millones de dólares, 19 mil millones más que un año atrás, dinero acumulado con aprobación oficial pues estaba en ejercicio su control de cambios, es decir, el dinero salió ante sus ojos, bajo su firma y con su aval.

 

Pese a esta evidencia, el gobierno descarga la culpa de la escasez en una supuesta guerra económica liderada por poderes extranjeros y sus aliados criollos. Nada más ilógico, pues los hechos que les he contado son contundentes, es decir, para ponerle cerradura a la escasez, a la especulación, al hambre que ahora se siente en los barrios populares, hay que tomar bajo el mando oficial todo el comercio nacional, sus importaciones, regular de manera efectiva el acceso a las divisas, hacer seguimiento a lo que entra al país, encarcelar a los que se roban las divisas que les son otorgadas, fijarse en la calidad de lo importado, regular los precios, y dejarse de poner en marcha proyectos inocuos como pretender suplir la hambruna con agricultura urbana. “Hay que ir a la raíz de la crisis y no distraerse en pendejadas! Por ejemplo, ¿cómo pudo suceder que dejaran perder más de ciento veinte mil toneladas de alimentos importados, como ocurrió en junio de 2010, productos suficientes para alimentar 17 millones de personas a lo largo de todo un mes?

 

Javier, con su respiración acelerada, solicita un poco de agua, bebe con pausa del recipiente que le extienden, toma aire, recupera su postura y prosigue.

 

Mientras esto sucedía, en los barrios se sentía el desgaste del proyecto que escasos 17 años atrás nos llenó de esperanzas. Poco a poco, se fue desgranando la fidelidad con aquellas ideas y, poco a poco, un mayor número de familias comenzaron a buscar solución a sus problemas por cuenta propia. Lo colectivo ya no tenía base ni apoyo ni posibilidades. No fueron pocas las familias en las que todos, o algunos de sus miembros pasaron la frontera, bien para quedarse en Colombia, bien para llegar a Ecuador, bien para dirigirse a Brasil, bien para buscar solución en Estados Unidos, un desgrane que con el paso de los años, y el incremento del ambiente de tensión producto de la ofensiva opositora que creaba un ambiente de guerra, se tradujo en un chorro de inmigrantes.

 

¿Cómo pensar que esto nos sucedería? Cuando empezaron a salir los ricos, los caídos en desgracia por figurar en las conspiraciones, hacia principios del 2003, nos pareció obvio, pues esa es su lógica: si no tienen el poder buscan otros territorios para vivir. Pero el turno también nos llegó a nosotros pues ahora el gobierno no tiene con que sostener una masa de gente cada vez más numerosa sin trabajo y sin ingresos, los subsidios ya no alcanzan para tantos o, simplemente, los entrega a quienes figuran como incondicionales, cayendo en el más crudo clientelismo. Y en mi familia, aclara Ibarra, queremos y soñamos con un proyecto de nuevo país, pero no somos incondicionales, no, para nosotros es necesario el debate, la participación, la experimentación, la creación con imaginación propia, la autogestión, la libertad de pensamiento...

 

La muerte de Chávez

 

El país ya venía mal pero llegó a peor con la muerte del Comandante, pues era éste quien levantaba los ánimos, su liderazgo era indiscutido. Vea cómo cayó el ánimo social con su muerte: ustedes deben recordar que antes de su fallecimiento ocurren las elecciones de octubre de 2012 para presidencia, en las cuales vuelve a vencer con 7.444.082 votos, seguido por Enrique Capriles con 6.151.544 sufragios. Seis meses después, en la elección para saber quién sucedería a Hugo Chávez, si bien Maduro con 7.505.308 votos mantuvo el registro de su antecesor, Capriles logra reunir 7.270.403 votos, es decir, un millón más de sufragios que los logrados pocos meses antes. Con un agravante, la diferencia entre ambos quedó reducida a menos de 300 mil votos.


Aquí ya había un mensaje claro de descontento; pero el golpe llegó en el 2015, en las elecciones para la Asamblea Nacional, cuando la llamada oposición con 7.587.579 votos, contra 5.599.025 del oficialismo –es decir, dos millones menos que en la elección anterior– logró retomar la mayoría de este poder, con 112 de los 167 diputados que la integran. Su mayoría era indiscutible, lo que da paso a la agudización de la crisis que hoy tenemos.

 

Sin duda. Para Maduro y su equipo de gobierno era inaceptable esta nueva realidad; una realidad de claro desgaste del poder, el cual evidenciaría en su totalidad su crisis con las elecciones territoriales por realizarse en diciembre de 2016. Previendo tal desenlace las dilataron, al tiempo que buscaron todas las claves legales, y no tanto, para dinamitar el poder legislativo.

 

Ese proceder creó el ambiente para que la contradicción así expresada llegara a las calles, a través de reiteradas movilizaciones y protestas de todo calibre, cuya más persistente confrontación se ha tomado casi todo lo corrido del 2017. Claro, tras las protestas y el ánimo de sacar al chavismo del poder también están los Estados Unidos y su agenda golpista, la cual ha estado presente desde el 2002, pero no puede descargarse toda la explicación de lo que ahora sucede en tal proceder, ni en las continuas maniobras de la OEA para aislar del campo internacional a nuestro país, ni en las declaraciones y apoyos públicos o soterrados para la Mesa de Unidad Nacional (MUD). No, el núcleo del descontento popular radica en la crisis que golpea al país, que si bien puede ser explicada por la caída de los precios del petróleo, no se reduce a ella, pues como ya les comenté, la mano larga, dadivosa, por parte del gobierno para con la burguesía, no tiene límites; como no la tiene su incapacidad para haber quebrado la estructura económica heredada, así como las relaciones sociales dominantes, por lo cual el poder popular, quedó como una deuda por concretarse.

 

El descontento que hoy se extiende por todo el país, tiene explicación en los salarios sin poder adquisitivo, en la inflación galopante (700 y más por ciento), en la reducción de la inversión social producto de la caída del PIB en menos 9,4 por ciento5 al cierre del 2016, en la continuada fuga de divisas, en la especulación con infinidad de productos, en las colas que deben hacerse cada día para conseguir muchos de los alimentos, necesarios para una buena dieta, en el hambre cotidiana que embarga a miles de familias, pero también en la represión sufrida por salir a protestar, así como en las amenazas que se sienten en nuestros territorios para que no nos sumemos a nuevas manifestaciones.

 

No falta quien agregue a esto el descontento por el creciente endeudamiento externo e interno de un país que tiene las mayores reservas del petróleo pesado del mundo, un país que recibió durante casi 8 años miles de miles de millones de dólares y que ahora, para buscar que ingresen más divisas, aprueba el plan conocido como el Arco Minero, ahondando de esta manera la continuidad con el modelo económico heredado en 1999, lo que llevará al país a una crisis ambiental y, muy posiblemente, a un etnocidio de nuestros pueblos originarios. En esta senda, el endeudamiento y la dependencia respecto de China es inocultable. No teníamos porque llegar a este punto, y mucho menos estar cancelando de manera puntual la deuda externa que para el 2017 ya suma pagos por 1.533 millones de dólares, en un momento donde ese dinero se necesitaba para cubrir las necesidades populares.

 

La Asamblea Constituyente

 

Pareciera que el relato de Ibarra, con su prodigiosa memoria no pararía de describir asuntos graves, cuestionamientos a un proceder gubernamental despreocupado por la transparencia política y el debate público, una vía ideal, como se sabe, para la politización social y para que todos sintieran que la dirección política del Estado dejaba de ser un asunto de especialistas. En efecto, luego de beber otro recipiente con agua, reconfirmó nuestro temor:

 

Es sabido, nos dice, que ninguna clase en el poder lo entrega a sus contradictores –o enemigos– sin resistencia alguna; eso no sucede, mucho menos cuando lo que está en juego no es simplemente el gobierno sino el poder, el proyecto de país, y lo que está ocurriendo en Venezuela confirma el axioma.

 

Es por ello que, una vez perdido el poder legislativo se pone en marcha desde el Ejecutivo todo un plan –reacción– para neutralizar sus funciones, dificultar su operatividad, sabotear su proceder, todo ello a través de un accionar legal pero ilegítimo, así lo siente gran parte de la sociedad.

 

Toda acción, recuerda Javier, desprende una reacción. Por ello, ante las acciones descritas la llamada oposición no optó por la pasividad y, por el contrario, despliega su iniciativa, tanto como un mecanismo de disputa como uno de atacar en pleno al Gobierno y buscar su caída; respuesta defensiva/activa que enciende buena parte del país durante un buen trecho del 2017, sumiéndolo en el desgaste. Su objetivo en marcha: darle cuerpo a una dualidad de poderes que una vez así constituida encuentre reconocimiento internacional. Si así sucediera, ese momento sería el caos total, el preámbulo de una guerra civil. ¿A quién le interesa y a quién le sirve semejante escenario? A nosotros, como simples ciudadanos, el solo considerar tal posibilidad nos hace correr frío por todo el cuerpo.

 

Bien, es en medio de esta intensa disputa, sin duda del por qué gobiernos extranjeros apoyan a la MUD que Maduro se idea la salida de la constituyente, una inteligente forma de recuperar la iniciativa perdida meses atrás y de bloquear en su totalidad a la MUD y demás sectores opuestos e inconformes con la manera como llevan el país.

 

Lo desprendido de esta iniciativa es reciente y ustedes deben recordarlo con total nitidez, enfatiza Ibarra Aury, quien ya da muestras de cansancio: buscando exteriorizar apoyo social, cual más, tanto oficialismo como oposición llaman a la acción electoral cuyo resultado, por una y otra parte, deja amplias dudas. Tratando de sabotear el llamado electoral del Gobierno la MUD se juega toda su fuerza en la calle, sin obtener lo propuesto. Me parece que su proceder deja su quehacer inmediato y futuro en manos de gobiernos extranjeros, Estados Unidos como el principal y de su mano Colombia, México, Argentina, Chile, Perú. Lo de Europa no tiene tanto peso inmediato.

 

Triunfa entonces, en este round el gobierno, y sigue a la iniciativa, las primeras medidas tomadas por la Asamblea Constituyente, unanimista, así lo confirman: la destitución de la Fiscal General de la Nación, entre ellas.

 

Me parece, dice Javier, que lo abierto en esta última parte del intenso conflicto que sacude a mi país, es un debate sobre el sentido, el carácter y las posibilidades de la democracia, debate que no puede ser liderado por gobierno extraterritorial alguno pues ¿qué autoridad ética y moral tienen gobiernos –en cabeza de sus jefes de Estado– como Estados Unidos, Colombia, México, Argentina, cuando al interior de sus territorios, en unos casos, y en otros –o a la vez– a su exterior, irrespetan aquello que pretenden reclamar acá?

 

Del lado de los sectores críticos de izquierda, se denuncia el proceder oficial como una concentración de poder6 y un accionar autoritario que nada bueno anuncia sobre lo que debiera ser un liderazgo apegado a los deseos y necesidades de las mayorías. El problema de estos sectores, aclara Ibarra, es que no tienen peso de ninguna clase y desde su marginalidad no alcanzan a presentarle a su sociedad, así como al mundo, una alternativa de izquierda de verdad transformadora; sin embargo, su existencia y persistencia es muy importante para mantener la esperanza, el sueño, con que despertamos en 1999, y el cual anhelamos que se haga realidad aquí y ahora. Un sueño de poder popular real, sustentado en la transformación de nuestras relaciones sociales, de nuestra cotidianidad, que rompa el modelo rentista ahora en su crisis terminal, sueño soportado en una democracia directa y radical que tuerza el destino capitalista que nos quieren imponer unos y otros.

 

Pese a su fatiga, Javier nos mira con resolución y nos dice: amigos y amigas, díganle al mundo que Venezuela no está divida en dos, que este país está dividido en tres, y que a los más críticos y soñadores, los medios de comunicación internacionales –adscritos a una agenda golpista– ni siquiera nos registran, hasta ahí llega la supuesta agenda democrática que dicen defender, hasta desconocernos, hasta ayudar con todas sus fuerzas a silenciarnos.

 

* Nombre y personaje ficticio.
1 A propósito de esta palabra, Fidel Castro le cuestionó diciendo: “Chávez, en Venezuela no puede haber cuatro millones de oligarcas”.
2 Entre los tratamientos despectivos con que Hugo Chávez despreciaba a quienes se atrevían a cuestionarlo, se recuerdan aquellas palabras con que se refirió en el 2006, al Partido Patria Para Todos, opuesto a la constitución de un partido único en Venezuela: “Les regalo un Volkswagen escarabajo pues ahí caben todos sus militantes”.
3 Sutherland, Manuel, “Crítica a la política económica del “socialismo del siglo XXI”: apropiación privada de la renta petrolera, política de importaciones y fuga de capitales”, en: Estudios latinoamericanos, Nueva época Nº38, julio-diciembre de 2016, pp. 39-63.
4 https://colombiadesdeafuera.wordpress.com/2014/08/21/venezuela-aumento-del-21-69321-en-la-importacion-de-carne-caida-del-consumo-y-su-escasez-por-manuel-sutherland/
5 Cepal, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2017. http://www.cepal.org/es/publicaciones/42001-estudio-economico-america-latina-caribe-2017-la-dinamica-ciclo-economico-actual
6 Uzcátegui, Rafael, “Venezuela: aikido y derechos humanos”, abril de 2017, http://nuso.org/articulo/venezuela-aikido-y-derechos-humanos/

Para la escritura de este artículo fueron consultados los siguientes artículos:

Sutherland, Manuel, “Aumento del 894% en importación estatal, caída en las reservas y estatización del Comercio Exterior”, 01/10/2013. https://www.aporrea.org/actualidad/a174465.html
“Venezuela” Crisis, importación, dólares, inflación-escasez y el default inevitable”, 01/09/2015. https://www.aporrea.org/trabajadores/a213256.html
“2016: la peor de las crisis económicas en Venezuela; causas, medidas y crónica de una ruina anunciada”, 18/02/2016. https://alemcifo.wordpress.com/2016/02/17/2016-la-peor-de-las-crisis-economicas-causas-medidas-y-cronica-de-una-ruina-anunciada/
“Crisis económica del 2016: causas, derroche, ciclos, ajuste económico y perspectivas”, 30/08/2016. https://www.aporrea.org/economia/a233278.html
Lander, Edgardo, Arconada, Rodríguez, Santiago “Venezuela: un barril de pólvora”, junio 2017, http://nuso.org/articulo/venezuela-un-barril-de-polvora/

Publicado enInternacional
Sábado, 02 Septiembre 2017 10:47

Que el árbol no impida ver el bosque

Que el árbol no impida ver el bosque

Una crisis de gobernabilidad sin igual tiene dividida a la sociedad venezolana en tres: las fuerzas oficialistas, la oposición y los sectores de izquierda que no comparten los proyectos de los dos anteriores y, por el contrario, aspiran a un giro hacia la izquierda de lo realizado en su momento por Chávez y lo ejecutado por quienes dicen ser sus continuadores. Razones de esta encrucijada y caminos por seguir.

 

¿Quién iba a pensar que de la mano de la bonanza económica también llegaría la miseria? Así se interroga Javier Ibarra Aury* cuando narra las dificultades soportadas en su país durante estos últimos años de crisis, las que lo obligaron, junto con su familia, a buscar mejor fortuna fuera de su territorio natal.

 

Javier cuenta que con la llegada de Hugo Chávez en 1999 al gobierno todo era esperanza. No era para menos –enfatiza–, pues venían de padecer años de gobiernos ineptos tanto del Copei (Comité de Organización Política Electoral Independiente) como de Acción Democrática (AD). El cúmulo de dólares que de repente volvió a llegar al país, fruto de una nueva bonanza petrolera, ayudó fuertemente a mejorar la confianza sobre el futuro que vendría con el nuevo mandatario.

 

No era para menos. Apoyado en el flujo de las crecientes divisas Chávez dio cuerpo a las Misiones Sociales, una nueva forma de redistribuir la renta petrolera y buscar con ello cerrar la brecha entre ricos y pobres, con lo cual se propagandeaba que estábamos entrando en un periodo revolucionario. Fíjese, dice Javier, lograr esto sin tocar las estructuras económicas ni las relaciones sociales heredadas. Redistribución a la cual toda la sociedad venezolana estaba acostumbrada, claro, a través de un clientelismo abierto o disfrazado que terminó por darle piso a una sociedad adicta al consumo desaforado y a una menguada disposición para el trabajo. El discurso nacionalista chavista ayudaba a impregnarlo de un brillo izquierdista y de honradez a toda prueba.

 

Con las Misiones llegaron los médicos a los barrios, pero también se abrieron miles de cupos en las universidades, de las cuales fueron creadas no menos de ocho: las campañas de alfabetización, la educación obligatoria, la redistribución de la tierra, la construcción de viviendas para los más empobrecidos, entre otras acciones gubernamentales, hacían sentir a muchos excluidos que ahora sí los tomaban en cuenta, incrementándose así el prestigio del nuevo Presidente y manteniendo en alto el espíritu de quienes habitábamos en los barrios populares.

 

Petróleo y prestigio político

 

Todo esto sucedía en medio de una constante conspiración de los ricos de siempre por tumbar al Presidente. Varios de cuyos intentos fueron públicos, el más conocido el del 2002, pero se sucedieron otros que incluyeron la parálisis de Pdvsa (Petróleos de Venezuela), el referendo revocatorio de 2004, y otros más, en los cuales los instigadores principales eran los dueños de los medios de comunicación y la Iglesia. Intentos de los que salió ileso Chávez, tanto por el apoyo y movilización popular, como por su astucia y liderazgo político.

 

Javier mira al piso, como buscando respuesta a lo sucedido y prosigue. Hugo Chávez puso de moda las elecciones de todo tipo, y en casi todas venció. Sin embargo, desde el 2009, con el Referendo constitucional que perdió, comenzó a descender su gran peso electoral, hasta que la debilidad en las regiones comenzó a sentirse y el poder regional/territorial empezó a ser disputado palmo a palmo con quienes buscaban derrotarlo.

 

Era increíble que esto sucediera, pues el país estaba inundado de dólares y el gobierno tenía todas las herramientas políticas, económicas, jurídicas, además de la legitimidad y apoyo popular, para hacer sentir su liderazgo y su proyecto de inclusión y de unidad nacional popular. Pero, hay que recordar esto, desde los primeros años de su acción gubernamental, empezaron a sentirse palabras fuertes, de exclusión, como escuálidos, con la que trataban de manera despectiva a la clase media, asociándola de manera errada con los más ricos del país1, alejándola erróneamente de un proyecto de cambio que solo puede lograrse a través de la persuasión, de poner en marcha acciones políticas, sociales, económicas, culturales, deportivas, etcétera, que la hagan sentir parte del proyecto de cambio.

 

Palabras fuertes que también cubrieron a los partidos o líderes políticos de izquierda críticos2 que llamaban la atención sobre las políticas al mando del país. Parecía ser que el proyecto del presidente Chávez no resistía crítica alguna, a tal punto que a su alrededor solo fueron quedando los incondicionales, bien por identidad real o bien por conveniencia política y económica. Y al final, el país fue cubierto por un halo de partido único, partido, por demás, simplemente electoral, una máquina para hacer votos, sin sustento de base, sin debate ideológico, político y económico a su interior, un partido sometido a los ires y venires de su líder.

 

Hay que recordar, recalca Ibarra, que a la hora de llegar Chávez al gobierno el país venía de una crisis económica de varios años, auspiciada por los bajos precios del petróleo, la que empieza a ser superada en el 2004 con la recuperación de los mismos, recuperación potenciada, además, por el crecimiento de las exportaciones que para ese año ya anotaban un salto positivo del 39 por ciento. Cambio sucedido, entre otros aspectos, por el liderazgo de este gobierno ante los países integrantes de la Opep (Organización de países exportadores de petróleo), lo cual lo llevó a encabezar con Alí Rodríguez la presidencia de tan importante organismo. La renegociación de las condiciones para la explotación petrolera llevada a cabo por las multinacionales con presencia en el país también aportó de manera notable a incrementar los ingresos nacionales.

 

Entonces, producto de todo esto, miles de millones de dólares fueron inundando al país, mucho más desde el año 2007 cuando los precios del barril superaron los 70 dólares, llegando a 100 y más cuatro años después. Imagínese cómo sería este flujo de dinero, si el barril se vendía, pocos años antes, hasta por menos de 20 dólares

 

Pero el descomunal ingreso de divisas no se tradujo en la construcción de un nuevo aparato productivo, ni en la formación política integral de los trabajadores y de los sectores populares en general para que lo asumieran y defendieran. No, contrario a ello el país siguió la senda ya conocida con el Copei y Acción Democrática: el campo siguió prácticamente inculto, la poca industria de alimentos continuaba en manos de la burguesía local, lo que obligaba a importar de todo, pues la baja productividad de esta industria no permitía que el país se adentrara en una senda de autosuficiencia.

 

Javier nos mira como esperando que lo contradigamos y ante nuestro silencio retoma su relato. Recuerda con toda nitidez, dice, que era tal la cantidad de dólares que llovían que para el año 2008 la burguesía importó 45 mil millones de dólares, cuando solo habían entrado al país, fruto de lo que ella producía, algo así como 5 mil millones de dólares; ventas que dos años después ya había dejado caer a 1.800 millones de dólares, lo que permite pensar que muy pronto comprendió que la mejor forma de hacer fortuna, de manera rápida por demás, era dedicándose a comprar barato en el extranjero y vender caro en su país. La dependencia nacional se ahondaba y el discurso antiimperialista no daba paso a la verdadera soberanía nacional. Los dólares derrochados en baratijas se volvían improductivos.

 

Es por ello incomprensible la palabrería que mantenía Chávez –y ahora Maduro– contra esta burguesía, amenazándola con expropiarle sus empresas por la especulación que desde entonces ya se sentía en el país, pues mientras esto decía le entregaba de manera muy favorable y sin dilación alguna, las divisas que producto de la venta del petróleo ingresaban al país. Además, el Estado como máximo empleador, seguía creciendo y la moneda local se sobrevaluaba. El gasto público seguía en creciente pero sin crear capital fijo, el cual venía en franco deterioro desde finales de los años 80 del anterior siglo. Para colmo, los responsables de la economía nacional aprobaron otra serie de medidas que, de manera contradictoria, terminaron por acelerar el motor de la crisis económica nacional, medidas, entre ellas, poner a toda marcha la máquina de hacer plata. Mire, entre los años 1999-2016 se puso en práctica una política monetaria expansiva que llevó a incrementar en el 41 mil por ciento la base monetaria, una impresión desbocada de papel dinero sin respaldo alguno, el cual fue gastado en las formas más distantes de la inversión industrial y agrícola posible. Todo lo contrario de lo que debía hacerse para darle paso a otro modelo económico.

 

La conclusión era evidente: la matriz productiva de Venezuela no cambiaba, y el poder popular no podía ser más que un discurso propagandístico. Todo un contrasentido, pero aún el descontento social no tomaba forma pública pues todos sentíamos que algo recibíamos del Estado y entonces estábamos conformes; pero el proyecto de nuevo país seguía en deuda de tomar forma. Lo que sí tomaba cuerpo lo que ya se llamaba como boliburguesía, una nueva clase, emergente, roja rojita, crecida a la sombra del liderazgo de Chávez.

 

Una nueva clase que buscaba y lograba beneficiarse de la masa de dinero que circulaba, de tal tamaño que, por ejemplo, el alto gobierno tomó la decisión de gastar todo billete que pasara de los 30 mil millones de dólares en las reservas internacionales, y para manejar tal dinero creó el Fonden, a través del cual el Ejecutivo procedía con el gasto de manera discrecional e inauditable, gastando en 8 años 137.403 millones de dólares en proyectos que no trascendieron. Una cifra de dinero descomunal, con la cual se pudo cancelar en su totalidad la deuda externa que teníamos para entonces, pues ahora la deuda total consolidada del país asciende a 181.038 millones de dólares.

 

Javier se rasca la cabeza y luego se frota los ojos, como preguntándose ¿qué pasó? ¿por qué no lo vi?, para de inmediato continuar con su relato: fíjese, era tal el derroche y la incapacidad para darle un giro radical al aparato estatal heredado, que entre los años 2003-2012 las importaciones estatales crecieron en un 894 por ciento. El país se transformó en un gran centro comercial que importaba de todo: leche, carne, granos, carros, computadoras, ropa, café, medicamentos, etcétera.

 

En este último caso, mire bien, entre los años 2008-2012, las importaciones crecieron en 1.358 por ciento, y sin embargo había escasez, ¿qué explica esto?, pues que estábamos ante una descomunal fuga de divisas3, ante un robo sin mano armada y con la complacencia de la burocracia del alto gobierno. Un robo encabezado en este caso por empresas “imperialistas” como Pfizer, Merck, P&G; empresas que para el 2014 habían multiplicado por 11 el costo de su importación total pero disminuido en 87 por ciento la cantidad de mercancías traídas al país. Un robo de un impacto tal que en lo corrido entre los años 2000-2010, en escasos 10 años, sumó lo equivalente al 43 por ciento del PIB de este último año. No es extraño, por tanto, la escasez y la especulación.

 

Para que no quede duda, y para poder comprender lo que hoy está sucediendo en mi país, para poder entender por qué de la mano de la riqueza llegó la pobreza, debe conocerse que entre los años 2003-2012 esa burguesía especuladora, no industrial ni industriosa, recibió de manera preferencial (es decir, a precio oficial) por parte del gobierno, la bobadita de 317 mil millones de dólares para importar mercancías. Dólar preferencial, mucho del cual luego revendía, con un beneficio para el año 2013 del 500 por ciento, según el precio que tenía la divisa gringa en la calle, ganancia que cuatro años después se multiplica por miles pues mientras el dólar oficial se cambia a 1 x 10 Bs., para el 30 de abril de 2017 el dólar paralelo ascendía a 4.283.

 

Burguesía beneficiaria de la transferencia de renta petrolera, recibiendo divisas para importar lo requerido por diversos sectores sociales y sin embargo la escasez de lo que decía traer al país se palpaba cada día de manera más cruda en las calles y en los hogares. Entonces, ¿por qué les seguían entregando las divisas nacionales? Entrega a rienda suelta que llevó a que nuestras reservas internacionales, medidas para el 2013, cayeran a escasos 3 mil millones de dólares.

 

Beneficios económicos de los enemigos que decía enfrentar el chavismo, que le permitieron a esos mismos especuladores acumular en no más de diez años, en cuentas que tenían en el extranjero, más de 145 mil millones de dólares. ¡Como nos hace falta ese dinero hoy!, exclama con rabia y con claro pesar Javier. ¿Por qué el gobierno de Maduro no coloca una demanda internacional por ese robo y obliga a congelar esas cuentas y a repatriar tales dineros al país?

 

Ibarra Aury toma aire, nos mira como buscando explicación, y suelta esta perla: recuerden lo que decía el Banco Mundial por entonces: para alcanzar las Metas del Milenio ‘solo’ se requerían entre 40 y 60 mil millones de dólares por año, y en Venezuela, que ya había cumplido con ellas, sacando de la pobreza a muchas familias, había entregado mucho más de tal cantidad de dinero a sus supuestos enemigos. ¡Qué paradoja!

 

La evidencia del robo padecido por el país no ocurre en este solo ítem, también ocurre con la carne y con otros productos. Por ejemplo, la carne vivió un aumento del 21.693 por ciento en sus importaciones entre los años 2008-2013, y de 2.200 para los animales vivos, y sin embargo había escasez en la calle. Inaudito, ¿no? Fíjese, según las cifras oficiales para el periodo 2012-2014 el índice de escasez de este producto alcanzó el 144 por ciento!?! La consecuencia de esta realidad no es solo la caída del consumo de este vital alimento en los hogares, sino el incremento de su precio producto de su escasez, la misma que estimula la especulación. El desencanto que esto va despertando por doquier no es casual, así quedaría evidenciado en las elecciones para la Asamblea Nacional celebradas en el año 2015.

 

Claro, usted está en lo cierto, le responde Javier a uno de los entrevistadores del equipo desdeabajo que ante el dato que acaba de escuchar, estupefacto, le dice que eso es un simple robo. Valga recordar, enfatiza Ibarra, que hasta el año 2003 Venezuela fue prácticamente autosuficiente en este rubro. Es decir, a lo largo del gobierno chavista, no solo no se logró romper con la dinámica heredada sino que tampoco se construyó industria propia, no se alcanzó soberanía alimentaria, pero además, producto de su dadivosa entrega de divisas, terminó por desestimular en todos sus órdenes a la industria nacional. Desestimulo evidente en este caso, donde el descenso de las exportaciones de animales vivos llegó hasta el 99,78 por ciento, “hasta registrar la microscópica cifra de 4.300 dólares”4.

 

Es por esta vía que los enemigos del chavismo continuaron acumulado riqueza en el exterior, vía privatización de la bonanza petrolera, para registrar en el 2013 una fortuna de 164 mil millones de dólares, 19 mil millones más que un año atrás, dinero acumulado con aprobación oficial pues estaba en ejercicio su control de cambios, es decir, el dinero salió ante sus ojos, bajo su firma y con su aval.

 

Pese a esta evidencia, el gobierno descarga la culpa de la escasez en una supuesta guerra económica liderada por poderes extranjeros y sus aliados criollos. Nada más ilógico, pues los hechos que les he contado son contundentes, es decir, para ponerle cerradura a la escasez, a la especulación, al hambre que ahora se siente en los barrios populares, hay que tomar bajo el mando oficial todo el comercio nacional, sus importaciones, regular de manera efectiva el acceso a las divisas, hacer seguimiento a lo que entra al país, encarcelar a los que se roban las divisas que les son otorgadas, fijarse en la calidad de lo importado, regular los precios, y dejarse de poner en marcha proyectos inocuos como pretender suplir la hambruna con agricultura urbana. “Hay que ir a la raíz de la crisis y no distraerse en pendejadas! Por ejemplo, ¿cómo pudo suceder que dejaran perder más de ciento veinte mil toneladas de alimentos importados, como ocurrió en junio de 2010, productos suficientes para alimentar 17 millones de personas a lo largo de todo un mes?

 

Javier, con su respiración acelerada, solicita un poco de agua, bebe con pausa del recipiente que le extienden, toma aire, recupera su postura y prosigue.

 

Mientras esto sucedía, en los barrios se sentía el desgaste del proyecto que escasos 17 años atrás nos llenó de esperanzas. Poco a poco, se fue desgranando la fidelidad con aquellas ideas y, poco a poco, un mayor número de familias comenzaron a buscar solución a sus problemas por cuenta propia. Lo colectivo ya no tenía base ni apoyo ni posibilidades. No fueron pocas las familias en las que todos, o algunos de sus miembros pasaron la frontera, bien para quedarse en Colombia, bien para llegar a Ecuador, bien para dirigirse a Brasil, bien para buscar solución en Estados Unidos, un desgrane que con el paso de los años, y el incremento del ambiente de tensión producto de la ofensiva opositora que creaba un ambiente de guerra, se tradujo en un chorro de inmigrantes.

 

¿Cómo pensar que esto nos sucedería? Cuando empezaron a salir los ricos, los caídos en desgracia por figurar en las conspiraciones, hacia principios del 2003, nos pareció obvio, pues esa es su lógica: si no tienen el poder buscan otros territorios para vivir. Pero el turno también nos llegó a nosotros pues ahora el gobierno no tiene con que sostener una masa de gente cada vez más numerosa sin trabajo y sin ingresos, los subsidios ya no alcanzan para tantos o, simplemente, los entrega a quienes figuran como incondicionales, cayendo en el más crudo clientelismo. Y en mi familia, aclara Ibarra, queremos y soñamos con un proyecto de nuevo país, pero no somos incondicionales, no, para nosotros es necesario el debate, la participación, la experimentación, la creación con imaginación propia, la autogestión, la libertad de pensamiento...

 

La muerte de Chávez

 

El país ya venía mal pero llegó a peor con la muerte del Comandante, pues era éste quien levantaba los ánimos, su liderazgo era indiscutido. Vea cómo cayó el ánimo social con su muerte: ustedes deben recordar que antes de su fallecimiento ocurren las elecciones de octubre de 2012 para presidencia, en las cuales vuelve a vencer con 7.444.082 votos, seguido por Enrique Capriles con 6.151.544 sufragios. Seis meses después, en la elección para saber quién sucedería a Hugo Chávez, si bien Maduro con 7.505.308 votos mantuvo el registro de su antecesor, Capriles logra reunir 7.270.403 votos, es decir, un millón más de sufragios que los logrados pocos meses antes. Con un agravante, la diferencia entre ambos quedó reducida a menos de 300 mil votos.


Aquí ya había un mensaje claro de descontento; pero el golpe llegó en el 2015, en las elecciones para la Asamblea Nacional, cuando la llamada oposición con 7.587.579 votos, contra 5.599.025 del oficialismo –es decir, dos millones menos que en la elección anterior– logró retomar la mayoría de este poder, con 112 de los 167 diputados que la integran. Su mayoría era indiscutible, lo que da paso a la agudización de la crisis que hoy tenemos.

 

Sin duda. Para Maduro y su equipo de gobierno era inaceptable esta nueva realidad; una realidad de claro desgaste del poder, el cual evidenciaría en su totalidad su crisis con las elecciones territoriales por realizarse en diciembre de 2016. Previendo tal desenlace las dilataron, al tiempo que buscaron todas las claves legales, y no tanto, para dinamitar el poder legislativo.

 

Ese proceder creó el ambiente para que la contradicción así expresada llegara a las calles, a través de reiteradas movilizaciones y protestas de todo calibre, cuya más persistente confrontación se ha tomado casi todo lo corrido del 2017. Claro, tras las protestas y el ánimo de sacar al chavismo del poder también están los Estados Unidos y su agenda golpista, la cual ha estado presente desde el 2002, pero no puede descargarse toda la explicación de lo que ahora sucede en tal proceder, ni en las continuas maniobras de la OEA para aislar del campo internacional a nuestro país, ni en las declaraciones y apoyos públicos o soterrados para la Mesa de Unidad Nacional (MUD). No, el núcleo del descontento popular radica en la crisis que golpea al país, que si bien puede ser explicada por la caída de los precios del petróleo, no se reduce a ella, pues como ya les comenté, la mano larga, dadivosa, por parte del gobierno para con la burguesía, no tiene límites; como no la tiene su incapacidad para haber quebrado la estructura económica heredada, así como las relaciones sociales dominantes, por lo cual el poder popular, quedó como una deuda por concretarse.

 

El descontento que hoy se extiende por todo el país, tiene explicación en los salarios sin poder adquisitivo, en la inflación galopante (700 y más por ciento), en la reducción de la inversión social producto de la caída del PIB en menos 9,4 por ciento5 al cierre del 2016, en la continuada fuga de divisas, en la especulación con infinidad de productos, en las colas que deben hacerse cada día para conseguir muchos de los alimentos, necesarios para una buena dieta, en el hambre cotidiana que embarga a miles de familias, pero también en la represión sufrida por salir a protestar, así como en las amenazas que se sienten en nuestros territorios para que no nos sumemos a nuevas manifestaciones.

 

No falta quien agregue a esto el descontento por el creciente endeudamiento externo e interno de un país que tiene las mayores reservas del petróleo pesado del mundo, un país que recibió durante casi 8 años miles de miles de millones de dólares y que ahora, para buscar que ingresen más divisas, aprueba el plan conocido como el Arco Minero, ahondando de esta manera la continuidad con el modelo económico heredado en 1999, lo que llevará al país a una crisis ambiental y, muy posiblemente, a un etnocidio de nuestros pueblos originarios. En esta senda, el endeudamiento y la dependencia respecto de China es inocultable. No teníamos porque llegar a este punto, y mucho menos estar cancelando de manera puntual la deuda externa que para el 2017 ya suma pagos por 1.533 millones de dólares, en un momento donde ese dinero se necesitaba para cubrir las necesidades populares.

 

La Asamblea Constituyente

 

Pareciera que el relato de Ibarra, con su prodigiosa memoria no pararía de describir asuntos graves, cuestionamientos a un proceder gubernamental despreocupado por la transparencia política y el debate público, una vía ideal, como se sabe, para la politización social y para que todos sintieran que la dirección política del Estado dejaba de ser un asunto de especialistas. En efecto, luego de beber otro recipiente con agua, reconfirmó nuestro temor:

 

Es sabido, nos dice, que ninguna clase en el poder lo entrega a sus contradictores –o enemigos– sin resistencia alguna; eso no sucede, mucho menos cuando lo que está en juego no es simplemente el gobierno sino el poder, el proyecto de país, y lo que está ocurriendo en Venezuela confirma el axioma.

 

Es por ello que, una vez perdido el poder legislativo se pone en marcha desde el Ejecutivo todo un plan –reacción– para neutralizar sus funciones, dificultar su operatividad, sabotear su proceder, todo ello a través de un accionar legal pero ilegítimo, así lo siente gran parte de la sociedad.

 

Toda acción, recuerda Javier, desprende una reacción. Por ello, ante las acciones descritas la llamada oposición no optó por la pasividad y, por el contrario, despliega su iniciativa, tanto como un mecanismo de disputa como uno de atacar en pleno al Gobierno y buscar su caída; respuesta defensiva/activa que enciende buena parte del país durante un buen trecho del 2017, sumiéndolo en el desgaste. Su objetivo en marcha: darle cuerpo a una dualidad de poderes que una vez así constituida encuentre reconocimiento internacional. Si así sucediera, ese momento sería el caos total, el preámbulo de una guerra civil. ¿A quién le interesa y a quién le sirve semejante escenario? A nosotros, como simples ciudadanos, el solo considerar tal posibilidad nos hace correr frío por todo el cuerpo.

 

Bien, es en medio de esta intensa disputa, sin duda del por qué gobiernos extranjeros apoyan a la MUD que Maduro se idea la salida de la constituyente, una inteligente forma de recuperar la iniciativa perdida meses atrás y de bloquear en su totalidad a la MUD y demás sectores opuestos e inconformes con la manera como llevan el país.

 

Lo desprendido de esta iniciativa es reciente y ustedes deben recordarlo con total nitidez, enfatiza Ibarra Aury, quien ya da muestras de cansancio: buscando exteriorizar apoyo social, cual más, tanto oficialismo como oposición llaman a la acción electoral cuyo resultado, por una y otra parte, deja amplias dudas. Tratando de sabotear el llamado electoral del Gobierno la MUD se juega toda su fuerza en la calle, sin obtener lo propuesto. Me parece que su proceder deja su quehacer inmediato y futuro en manos de gobiernos extranjeros, Estados Unidos como el principal y de su mano Colombia, México, Argentina, Chile, Perú. Lo de Europa no tiene tanto peso inmediato.

 

Triunfa entonces, en este round el gobierno, y sigue a la iniciativa, las primeras medidas tomadas por la Asamblea Constituyente, unanimista, así lo confirman: la destitución de la Fiscal General de la Nación, entre ellas.

 

Me parece, dice Javier, que lo abierto en esta última parte del intenso conflicto que sacude a mi país, es un debate sobre el sentido, el carácter y las posibilidades de la democracia, debate que no puede ser liderado por gobierno extraterritorial alguno pues ¿qué autoridad ética y moral tienen gobiernos –en cabeza de sus jefes de Estado– como Estados Unidos, Colombia, México, Argentina, cuando al interior de sus territorios, en unos casos, y en otros –o a la vez– a su exterior, irrespetan aquello que pretenden reclamar acá?

 

Del lado de los sectores críticos de izquierda, se denuncia el proceder oficial como una concentración de poder6 y un accionar autoritario que nada bueno anuncia sobre lo que debiera ser un liderazgo apegado a los deseos y necesidades de las mayorías. El problema de estos sectores, aclara Ibarra, es que no tienen peso de ninguna clase y desde su marginalidad no alcanzan a presentarle a su sociedad, así como al mundo, una alternativa de izquierda de verdad transformadora; sin embargo, su existencia y persistencia es muy importante para mantener la esperanza, el sueño, con que despertamos en 1999, y el cual anhelamos que se haga realidad aquí y ahora. Un sueño de poder popular real, sustentado en la transformación de nuestras relaciones sociales, de nuestra cotidianidad, que rompa el modelo rentista ahora en su crisis terminal, sueño soportado en una democracia directa y radical que tuerza el destino capitalista que nos quieren imponer unos y otros.

 

Pese a su fatiga, Javier nos mira con resolución y nos dice: amigos y amigas, díganle al mundo que Venezuela no está divida en dos, que este país está dividido en tres, y que a los más críticos y soñadores, los medios de comunicación internacionales –adscritos a una agenda golpista– ni siquiera nos registran, hasta ahí llega la supuesta agenda democrática que dicen defender, hasta desconocernos, hasta ayudar con todas sus fuerzas a silenciarnos.

 

* Nombre y personaje ficticio.
1 A propósito de esta palabra, Fidel Castro le cuestionó diciendo: “Chávez, en Venezuela no puede haber cuatro millones de oligarcas”.
2 Entre los tratamientos despectivos con que Hugo Chávez despreciaba a quienes se atrevían a cuestionarlo, se recuerdan aquellas palabras con que se refirió en el 2006, al Partido Patria Para Todos, opuesto a la constitución de un partido único en Venezuela: “Les regalo un Volkswagen escarabajo pues ahí caben todos sus militantes”.
3 Sutherland, Manuel, “Crítica a la política económica del “socialismo del siglo XXI”: apropiación privada de la renta petrolera, política de importaciones y fuga de capitales”, en: Estudios latinoamericanos, Nueva época Nº38, julio-diciembre de 2016, pp. 39-63.
4 https://colombiadesdeafuera.wordpress.com/2014/08/21/venezuela-aumento-del-21-69321-en-la-importacion-de-carne-caida-del-consumo-y-su-escasez-por-manuel-sutherland/
5 Cepal, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2017. http://www.cepal.org/es/publicaciones/42001-estudio-economico-america-latina-caribe-2017-la-dinamica-ciclo-economico-actual
6 Uzcátegui, Rafael, “Venezuela: aikido y derechos humanos”, abril de 2017, http://nuso.org/articulo/venezuela-aikido-y-derechos-humanos/

Para la escritura de este artículo fueron consultados los siguientes artículos:

Sutherland, Manuel, “Aumento del 894% en importación estatal, caída en las reservas y estatización del Comercio Exterior”, 01/10/2013. https://www.aporrea.org/actualidad/a174465.html
“Venezuela” Crisis, importación, dólares, inflación-escasez y el default inevitable”, 01/09/2015. https://www.aporrea.org/trabajadores/a213256.html
“2016: la peor de las crisis económicas en Venezuela; causas, medidas y crónica de una ruina anunciada”, 18/02/2016. https://alemcifo.wordpress.com/2016/02/17/2016-la-peor-de-las-crisis-economicas-causas-medidas-y-cronica-de-una-ruina-anunciada/
“Crisis económica del 2016: causas, derroche, ciclos, ajuste económico y perspectivas”, 30/08/2016. https://www.aporrea.org/economia/a233278.html
Lander, Edgardo, Arconada, Rodríguez, Santiago “Venezuela: un barril de pólvora”, junio 2017, http://nuso.org/articulo/venezuela-un-barril-de-polvora/

Publicado enEdición Nº238
Venezuela puede ser la Siria de América Latina

La economía de Venezuela se está volcando hacia China, donde exporta cada vez más petróleo y recibe las mayores inversiones extranjeras de la región. Las fuerzas armadas compran su armamento en Rusia, que le ha vendido los cazas SU-30 y los helicópteros Mi-17.


Estados Unidos no quiere perder el acceso a las mayores reservas de hidrocarburos del mundo, para lo cual se empeña en desestabilizar al Gobierno de Nicolás Maduro con la ayuda de su vecina Colombia.


El vicepresidente norteamericano, Mike Pence, de visita a tierras colombianas dijo que Estados Unidos "tiene muchas opciones para Venezuela" y enfatizó que su Gobierno no se quedará con las manos cruzadas, por lo cual tomarán acciones de orden político y económico contra la nación suramericana.


El presidente colombiano Juan Manuel Santos, pidió a Estados Unidos mantener la "presión" contra Venezuela, al tiempo que solicitó descartar "la posibilidad de una intervención militar".


En simultáneo, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo, aseguró a Fox News que Venezuela representa un peligro para Estados Unidos: "Los cubanos, los rusos, Irán y Hizbulá están en Venezuela", dijo al ser interrogado sobre las declaraciones del presidente Donald Trump, quien aseguró que no descarta una "opción militar".


La frontera con Colombia puede ser la puerta de entrada de una guerra contra Venezuela, como vienen denunciando el Gobierno y los medios oficialistas del país. En el mes de marzo Telesur informaba el desmantelamiento de un campamento de 120 paramilitares en la Zona Estratégica Integral del Estado Táchira, que "se dedicaban a la extorsión, el secuestro, cobro de vacunas y sicariato entre otros delitos en territorio venezolano".


Desde hace por los menos 11 años, Venezuela viene denunciando la presencia de paramilitares de la extrema derecha en su territorio. En mayo de 2004, Hugo Chávez, denunció la presencia de un ejército paramilitar en la finca Daktari, en el municipio El Hatillo del estado de Miranda. Se trataba de un grupo de 116 hombres, todos colombianos, que vestían uniformes militares venezolanos y portaban armas de guerra.


Según los miembros del Observatorio Económico de Latinoamérica (OBELA), Oscar Ugarteche y Armando Negrete, "existe un riesgo alto de que un problema de política nacional se resuelva con una intervención militar y que esta pueda gatillar un problema internacional en Suramérica".


En su análisis, la emergencia de China como actor global ha provocado una fractura estructural en América Latina: Suramérica ha virado hacia China mientras la cuenca del Caribe ha estrechado su histórica relación con Estados Unidos. Para graficar esa fractura, muestran las tendencias comerciales de los países de América del Sur, por un lado, y los de América Central, México y el Caribe, por otro. México envía 81% de sus exportaciones a Estados Unidos, en tanto Brasil exporta sólo 12% y Argentina 5% a ese destino.


China ha desplazado al Banco Mundial y al BID como principal fuente de préstamos a Venezuela, con 141.000 millones de dólares volcados hacia América Latina y el Caribe entre 2005 y 2016.


Venezuela absorbe casi la mitad del total de préstamos, con 62.200 millones de dólares. El grueso de sus inversiones se destinan a energía, o sea hidrocarburos, pero también a minería e infraestructura. La estatal PDVSA es propietaria de la empresa petrolera CITGO en Estados Unidos, una de las ocho mayores refinadoras de petróleo en ese mercado y la sexta empresa distribuidora de gasolina.


En este escenario de fondo, en el primer semestre de este año sucedieron dos hechos que sacuden el tablero.


El primero es que Colombia concluyó su ingreso a la OTAN el 18 de mayo. El acuerdo comenzó a negociarse en 2013, estará focalizado en el "combate al crimen organizado" y será "sólo" un acuerdo de cooperación ya que el país suramericano no puede ser miembro pleno de la Alianza Atlántica.


Sin embargo, las consecuencias geopolíticas de dicha "cooperación" no pueden ser desconsideradas. Desde que comenzaron las negociaciones, los Gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Bolivia manifestaron su rechazo, pues consideraban que el convenio entre Colombia y la OTAN representa una "amenaza para la estabilidad regional".


La segunda cuestión es que el pasado mes de abril PDVSA adquirió un préstamo de 2.000 millones de dólares de la petrolera estatal rusa Rosneft, con una hipoteca del 49,9% de la empresa CITGO. En este punto comienzan una serie de especulaciones que revelan los miedos profundos de la elite estadounidense. El congresista republicano Jeff Duncan señaló que "Rusia se podría convertir en el segundo mayor propietario extranjero de la capacidad de refinación estadounidense".


Desde que Estados Unidos se convirtió en potencia global, el control del Caribe y de Centroamérica es irrenunciable. Esas zonas fueron la base de su posterior expansión y es allí donde se han producido la mayor parte de sus intervenciones militares. Este conjunto de realineamientos están generando un clima que puede desembocar en la guerra.
Para los miembros del OBELA la conclusión es sencilla, aunque trágica: "Por primera vez existe una posibilidad real de una guerra de alta intensidad propiamente dicha, frente a la eventualidad de problemas de pagos de deuda con PDVSA". Creen en una posible quiebra de la petrolera y un cese de pagos, lo que "generaría un problema internacional mayor".


El diario oficialista chino Global Times, habitualmente moderado en sus análisis sobre América Latina, sostiene que Washington sólo está preocupado por "tomar el control del continente como su patio trasero" y asegura que los objetivos de Estados Unidos consisten en "la eliminación de Maduro y la destrucción del legado político de Chávez".
En este escenario, las recientes amenazas de Trump de usar la fuerza reflejan las intenciones de su país de preservar el control de su "patio trasero", aún al precio de desatar una guerra de consecuencias fatales para toda la región.


Como corolario, la página militar brasileña Defesanet, profundamente antichavista, sostiene: "A pesar de la evidente interferencia de los EEUU es improbable el uso de tropas regulares norteamericanos, aunque sus Fuerzas Especiales están actuando allí desde hace mucho tiempo. Si hubiera tropas regulares extranjeras en esa guerra civil, ciertamente serán colombianas".

Publicado enInternacional
Petrobras: la demolición de la segunda petrolera del mundo

La petrolera estatal Petrobras, fundada en 1953 por Getúlio Vargas como monopolio estatal para la explotación de petróleo, alcanzó la cima en 2010 con la mayor capitalización en la historia, al recaudar 72.000 millones de dólares.

 

Ese año el valor de mercado de Petrobras alcanzó los 283.000 millones de dólares, lo que la convertía en la segunda petrolera del mundo sólo detrás de la estadounidense Exxon.


Los planes de desarrollo fijados por la empresa para el período 2010-2014 eran grandiosos, ya que se proponía duplicar la producción para 2020 con cinco millones de barriles diarios, la mayor parte provenientes de la plataforma marítima donde se descubrieron los mayores yacimientos de crudo del mundo en muchos años.


En 1970 Petrobras sólo producía 200.000 barriles diarios, mientras la demanda era cinco veces mayor. La empresa dedicó todos sus esfuerzos a la búsqueda de crudo en aguas oceánicas profundas (off shore), ya que el país no tiene importantes yacimientos en su territorio. Petrobras se convirtió en la empresa de vanguardia en el mundo en la exploración en aguas ultraprofundas, con grandes inversiones en tecnología.


Fue así como entre 2006 y 2007 se encontraron yacimientos de calidad media y alta en profundidades de ocho mil metros, debajo de una gruesa capa de sal de dos a cuatro kilómetros de espesor. Por eso los yacimientos se denominan pre-sal, o Amazonia Azul para la Marina que es la encargada de protegerlos.


Con el descubrimiento de esos yacimientos el valor de Petrobras se triplicó, aún antes de la capitalización de 2010. En 2006 el país alcanzó la autosuficiencia y se proyectaba que en 2020 Brasil estaría entre los cinco mayores productores de petróleo del mundo.


Entre los planes de inversión figuraba la construcción de 50 plataformas marítimas, que debían alcanzar entre un 60 y 80% de "contenido nacional", y se llegó a planificar la construcción de "ciudades sumergidas" a dos mil metros de profundidad sobre los lechos marinos, donde se pudieran instalar los equipamientos que funcionan en las plataformas, con alto grado de automatización y robotización.


Petrobras contaba con 63 sondas de perforación, 134 plataformas, 13 refinerías, más de 320 naves y reservas de 16,5 billones de barriles de petróleo en 2014.
¿Qué sucedió para que la segunda petrolera del mundo en 2008 cayera en 2017 al puesto 24 y al 399 en el ranking general de Fortune?


Hay tres factores que lo explican. El primero es la abrupta caída de los precios del petróleo cuando la empresa estaba fuertemente endeudada por su ambicioso plan de inversiones. En 2014 Petrobras tuvo su primer déficit desde 1991, de casi 10.000 millones de dólares, algo que se repitió en 2015, mientras el fondo de pensiones de la empresa, Petros, tuvo un déficit acumulado de siete mil millones de dólares hasta 2016.


El segundo es la investigación de la justicia conocida como Lava-Jato, que tuvo en Odebrecht y en Petrobras sus dos ejes principales. Es muy difícil cuantificar las pérdidas de la empresa por corrupción, pero algunas fuentes la estiman en casi 14.000 millones de dólares, unos 42.000 millones de reales. En todo caso, el desprestigio es un daño imposible de cuantificar.


El tercer factor es la política adoptada desde que asumió el Gobierno Michel Temer. Se trata de un programa de privatizaciones que la Federación Única de los Petroleros (FUP) denunció en su Congreso Nacional, realizado a comienzos de agosto, afirmando que Petrobras está siendo desmontada por el actual Gobierno.


El sindicato sostiene que entre las unidades a ser privatizadas figuran campos de petróleo, refinerías, fábricas de fertilizantes y usinas de biodiesel cuyos valores fueron depreciados por la dirección de la empresa en 112.000 millones de reales (36.000 millones de dólares), lo que supone "un prejuicio 17 veces mayor que las pérdidas financieras que Petrobras registró por los crímenes de corrupción".


La FUP denuncia que Pedro Parente, presidente de Petrobras nombrado por el actual Gobierno, "está donando a extranjeros subsidiarias lucrativas y estratégicas, como Liquigas y BR", operaciones que "dejarán al consumidor brasileño a merced de oligopolios privados".


Según el sindicato, la dirección de Petrobras "entregó campos gigantescos del pre-sal a las multinacionales a precios irrisorios". La noruega Statoil se hizo con el campo Carcará, de 6.000 millones de barriles, por el equivalente de 0,70 dólares el barril. La francesa Total fue beneficiada con los campos Iara y Lapa, con 850 millones de barriles probados, pagando menos de 2,50 dólares el barril.


Este desmonte de Petrobras hizo caer las reservas a menos de 9.000 millones de barriles (estaban en 16.000 millones), lo que implica un fuerte retroceso para la petrolera y para el Estado brasileño.


Hasta ahora han sido despedidos 13.270 empleados de los más de 80.000 que tenía la empresa, y hay alrededor de 40.000 trabajadores tercerizados que perdieron sus puestos de trabajo como consecuencia de la crisis de Petrobras. Peor aún, las inversiones previstas cayeron un 75%, por lo que la recuperación de la empresa está cada vez más lejos.


Una petrolera estatal es un activo estratégico para cualquier país. En el caso de Petrobras, el manejo del petróleo es una cuestión de soberanía pero también de desarrollo. Existía un acuerdo sobre los recursos del pre-sal, para que el 75% de las royalties fueran destinadas a la educación y el 25% para la salud. En diez años se esperaba inyectar 112.000 millones de reales en la educación (37.000 millones de dólares).


Perder esa oportunidad por la vertiginosa privatización de la empresa, implica que Brasil no podrá usar el petróleo para levantar vuelo y desarrollarse como una de las principales naciones del mundo.


Sergio Gabrielli, expresidente de Petrobras, dijo durante el congreso de los petroleros que la sustitución del petróleo por otras energías "va a demorar mucho tiempo, por lo menos 40 a 50 años". Por eso, "la disputa por las reservas es un elemento central de la geopolítica mundial, razón por la cual los conflictos actuales están ligados al acceso al petróleo".

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Viernes, 04 Agosto 2017 15:56

La mirada de China sobre Venezuela

La mirada de China sobre Venezuela

Conocer los criterios que maneja la potencia emergente sobre América Latina, y en particular sobre Venezuela, es sumamente importante ya que raramente sus medios de comunicación dejan entrever las opiniones que circulan en el gobierno chino. El 1º de agosto el periódico chino Global Times publicó un extenso artículo editorial titulado "Venezuela un microcosmos del enigma latinoamericano" (goo.gl/ksmY77).

Global Times pertenece al órgano oficial del Partido Comunista de China, Diario del Pueblo, pero está centrado en temas internacionales y sus opiniones tienen más autonomía que el medio que lo auspicia.

El artículo analiza las recientes elecciones a la Asamblea Constituyente mostrando cierto apoyo al proyecto pero, a la vez, tomando distancias. Reserva sus mayores críticas a la Casa Blanca, al mencionar que "Washington sólo está preocupado por tomar el control del continente como su patio trasero, y no está interesado en ayudarlos".

Destaca que los objetivos de Estados Unidos consisten en "la eliminación de Maduro y la destrucción del legado político de Chávez", pero también señala que todos los gobiernos de izquierda del continente tienen una relación "incómoda" con Washington.

Según Global Times, "sin una industrialización plenamente desarrollada, las economías latinoamericanas dependen en gran medida de los recursos", razón por la cual muchos países presentan fuertes brechas sociales y de riqueza, como sucede en Venezuela, donde los campesinos y los pobres urbanos apoyan al gobierno mientras la clase media rica sostiene a la oposición.

Hasta ahí no hay novedades. Pero en este punto arranca un análisis que devela las posiciones del gobierno chino. "El sistema político que adoptaron desde Occidente no ha logrado abordar estos problemas", explica Global Times.

Por lo tanto, dice el diario, "independientemente de quién gane, Venezuela tendrá dificultades para ver luz al final del túnel. Las divisiones sociales no pueden ser resueltas, y la intervención de Estados Unidos no se detendrá. Venezuela puede ser arrastrada a una prolongada batalla política". Con total transparencia, la dirigencia china estima que el país se encamina hacia conflictos mayores.

En segundo lugar, sostiene que Venezuela es un "importante socio de China". Defiende relaciones de cooperación "independientemente de quién gobierne el país", porque "el comercio con China será beneficioso para los venezolanos". Por eso estiman que mantener relaciones fluidas y estrechas "trasciende intereses partidarios en Venezuela".

Los chinos abren el paraguas y advierten que las relaciones no están subordinadas a los gobiernos de turno, o sea, que son de larga duración y no van a renunciar a ellas aunque caiga el gobierno de Nicolás Maduro.

El tercer punto es clave: "Los disturbios políticos significan riesgos para las inversiones chinas y China debe aprender a lidiar con ellas. China no puede renunciar a su presencia económica en América Latina sólo por su inestabilidad política", afirma el artículo.

Finalmente, sostiene que la presencia de China en América Latina "no implica un motivo geopolítico", cosa harto dudosa; pero también asegura que "China no interferirá en el proceso político de Venezuela o de cualquier otro país latinoamericano", algo que hasta ahora es completamente cierto.

Aunque circunspecto, el análisis chino revela tres cuestiones centrales. La presencia china en la región llegó para quedarse; está claro que existe un conflicto con Estados Unidos; y no van a interferir en las relaciones derecha-izquierda, porque –aunque lo nieguen– su presencia es de carácter estratégico.

En otro momento, habrá que reflexionar sobre el "sistema político" que China propone, indirectamente, a los países amigos del mundo que, evidentemente, no se parece a las democracias electorales del tipo occidental.

Las relaciones de China con la región abarcan una variada gama de asuntos, desde inversiones económicas hasta acuerdos militares y crecientes vínculos culturales con la apertura de cientos de centros de estudio de lengua china. En varios países se han instalado industrias, en particular de montaje y construcción de automóviles, lo que amplía sus inversiones focalizadas en una primera etapa en materias primas.

Llama la atención la potencia de las relaciones económicas. China es uno de los principales socios comerciales con los países de la región y ha desplazado, desde 2005 a 2016, al Banco Mundial y al BID como principal fuente de préstamos, con 141 mil millones de dólares volcados hacia América Latina y el Caribe, según Inter-American Dialogue (goo.gl/8iuAR7).

Venezuela absorbe casi la mitad del total de préstamos, con 62 mil 200 millones de dólares, seguido por Brasil con 36 mil 800 millones, y bastante más atrás Ecuador y Argentina. Las inversiones en Venezuela tuvieron un pico en 2010 y luego descendieron considerablemente, pero siguen ocupando un lugar destacado. El grueso de sus inversiones se destinan a energía, o sea hidrocarburos, pero también a minería e infraestructura.

Las inversiones más notables fueron destinadas al terminal marítimo de la petroquímica Pequiven y a la empresa mixta Sinovensa, formada por PDVSA y la Corporación Nacional China de Petróleo, creada después de la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, en 2007. Gracias a los 4 mil millones de dólares invertidos por China, Sinovensa pasó de producir 30 mil barriles diarios de petróleo a 170 mil barriles (goo.gl/9QDaCp).

El último préstamo importante se registró en noviembre de 2016, con 2 mil 200 millones de dólares en el sector petrolero, para llevar la producción chino-venezolana a 800 mil barriles diarios en los próximos años ( goo.gl/MZE7nZ ).

De seguir por este camino, China terminará desplazando a Estados Unidos como principal mercado del petróleo venezolano, siendo el país que ostenta las mayores reservas mundiales de crudo. Esta realidad, más que el "socialismo del siglo XXI", explica los motivos de Washington para derribar a Maduro.

 

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