Protección contra la propagación del coronavirus, ayer en La Habana.Foto Ap

Washington. Estados Unidos y Cuba intercambiaron ayer acusaciones de apoyo al terrorismo que derivaron en nuevas presiones a la isla, un día después de que La Habana exigió una "investigación exhaustiva" del reciente ataque contra su embajada en Washington.

El gobierno de Donald Trump incluyó a Cuba en su lista negra "por no cooperar plenamente" en la lucha antiterrorista, alejándose más de los esfuerzos de reconciliación propiciados por su antecesor, Barack Obama.

Cuba se agregó a otros cuatro adversarios (Irán, Siria, Corea del Norte y Venezuela) que no obtuvieron en 2019 la "certificación" requerida por una ley estadunidense contra el terrorismo, paso previo para cualquier venta de armas de Estados Unidos.

Es la primera vez que Cuba aparece en este listado desde 2015, cuando fue retirada en la administración de Obama, quien dio el histórico paso de restablecer las relaciones diplomáticas, rotas desde la revolución de Fidel Castro.

El gobierno de Trump acusó a Cuba de acoger a negociadores del Ejército de Liberación Nacional (ELN), última guerrilla activa de Colombia, quienes viajaron a La Habana en 2017 para sostener conversaciones de paz con emisarios de Bogotá, pero no han regresado.

"La negativa de Cuba a comprometerse de manera productiva con el gobierno colombiano demuestra que no está cooperando con el trabajo de Estados Unidos para apoyar los esfuerzos de Colombia para garantizar una paz, seguridad y oportunidades justas y duraderas para su pueblo", indicó el Departamento de Estado en su informe anual.

La certificación es diferente a la designación de patrocinio estatal del terrorismo, que tiene efectos legales de gran alcance. Cuba fue eliminada de la lista de estados que patrocinan el terrorismo en 2015, aunque la administración Trump ha insinuado que puede volver a ingresarla.

La nación caribeña, que no importa armas de Estados Unidos, se verá poco afectada en la práctica por esta nueva medida. Pero esto no impidió que La Habana rechazara la decisión.

"El Departamento de Estado pone a Cuba en lista espuria de países que no cooperan en la lucha contra el terrorismo, pero no impidió, ni condena, el ataque terrorista del 30 de abril", sostuvo el canciller Bruno Rodríguez, en referencia al ataque a la embajada cubana en Washington, y a la impunidad de grupos violentos en territorio estadunidense.

Alexander Alazo, cubano residente en Estados Unidos, fue arrestado por haber disparado contra la sede diplomática, donde sólo provocó daños materiales. El Servicio Secreto estadunidense, encargado de proteger a funcionarios extranjeros, explicó que a Alazo le habían recetado medicamentos siquiátricos después de quejarse de escuchar voces.

El director general de Estados Unidos de la cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossio, tuiteó ayer que Cuba era "víctima del terrorismo", al aludir a acciones de los fallecidos anticastristas Luis Posada Carriles, Orlando Bosch y Guillermo Novo Sampolla.

Desde Bogotá, Miguel Ceballos, el alto comisionado para la paz del gobierno de Iván Duque, celebró la decisión de Estados Unidos.

Duque, aliado de Estados Unidos, interrumpió el diálogo con el ELN después de un ataque con coche bomba en enero de 2019 en una academia de policía de Bogotá que dejó 22 cadetes muertos. Desde entonces exige a Cuba la entrega del equipo negociador del ELN.

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El caso Assange y la muerte del periodismo

Terminó la primera etapa del juicio por la extradición del fundador de WikiLeaks. Si el gobierno norteamericano logra su cometido, Julián Assange podría ser condenado a 175 años de prisión por haber informado al mundo sobre las violaciones a los derechos humanos, los asesinatos de civiles y los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos. La condena sería un claro mensaje mafioso a todos los periodistas que se atrevan a denunciar al poder.

“Cuatro países democráticos unieron fuerzas (Estados Unidos, Ecuador, Suecia y el Reino Unido) para aprovechar su poder y retratar a un hombre como un monstruo para que luego pudiera ser quemado en la hoguera sin que nadie protestara. El caso es un gran escándalo y representa el fracaso del Estado de derecho occidental. Si Julian Assange es condenado, condenarán a muerte a la libertad de prensa”, aseguró en una reciente entrevista publicada por eldiario.es, Nils Melzer, el relator especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes (1).

Esta semana terminó la primera etapa del juicio por el pedido de extradición que el gobierno de los Estados Unidos hizo sobre Julián Assange. Como estaba previsto, la jueza Vanessa Baraitser dictaminó el fin a esta primera parte que será retomada el 18 de mayo.

Mientras espera el desenlace del juicio, Assange deberá continuar en la cárcel de Belmarsh, una prisión de máxima seguridad que es conocida como “El Guatánamo británico” (en alusión a la centro de detención ilegal que Estados Unidos mantiene en territorio usurpado a Cuba).

En Belmarsh, Assange permanece en condición de aislamiento y con derecho solo a dos visitas sociales al mes, puede ver la luz del sol solamente una hora por día, no interactúa con otros detenidos y es sometido a toda clase de humillaciones y torturas psicológicas.

Cabe recordar que hasta abril del 2019 el fundador de WikiLeaks permanecía como refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres pero, a pesar de que Assange había obtenido la ciudadanía ecuatoriana, de que la embajada es considerado territorio soberano de ese país y de que la Constitución de Ecuador prohíbe extraditar a sus ciudadanos, el presidente Lenín Moreno autorizó que las fuerzas de seguridad británicas entraran a la sede diplomática y se llevaran por la fuerza al periodista.

En una reciente entrevista realizada por Contexto, el ex cónsul de Ecuador en Londres, Fidel Narváez aseguró: “La entrega de Julian Assange constituye la mayor vergüenza diplomática en la historia de mi país. Es un hecho canallesco que quebranta toda norma internacional y la propia constitución ecuatoriana. Empezando por el principio de no devolución, que es sagrado para el derecho de asilo y de refugio. Un asilado no puede ser entregado si hay riesgo sobre su vida y su libertad persiste, y en el caso de Julian Assange esto era más evidente que nunca”.

“En Estados Unidos ya se había develado que había cargos secretos esperando por Julian, lo cual era la razón misma del asilo. Más que un arresto, aquello fue un secuestro. La policía británica ingresó y tuvo que arrastrar a Julian por la fuerza para poder sacarlo. Él, correctamente, se rehusó a salir. No olvidemos que Julian Assange es también ecuatoriano. La constitución ecuatoriana prohíbe la extradición de los ecuatorianos. Prohíbe, además, el ingreso de fuerzas extranjeras a nuestro territorio y la Embajada es jurisdicción ecuatoriana”, sostuvo y agregó: “La entrega de Julian no fue una acción del Ecuador para resolver un problema. Fue un acto criminal, coordinado con mucha antelación con los norteamericanos y con los británicos”.    

Narváez remarcó que la entrega de Assange por parte del gobierno ecuatoriano refleja “el vergonzoso servilismo de Lenín Moreno frente a los Estados Unidos” (2).

Estados Unidos acusa al fundador de WikiLeaks de haber cometido 18 delitos y por ese motivo requiere la extradición. Si Assange llega a las Cortes norteamericanas podría ser condenado a 175 años de prisión. Sería la primera vez que un periodista es juzgado con la llamada “Ley de Espionaje” de Estados Unidos (de 1917).

El gobierno norteamericano, el Poder Judicial británico y los medios de comunicación que responden a esos intereses quieren justificar la persecución, acoso, tortura y el posible encarcelamiento de por vida de Assange al mostrarlo falsamente como un hacker que habría realizado espionaje y robado información que podría haber afectado a la seguridad nacional de Estados Unidos.

La realidad es otra. Assange fue y es perseguido, acosado, torturado y posiblemente sea condenado por haber hecho una tarea periodística: buscar información, recabarla, analizarla y hacerla pública.

El fundador de WikiLeaks podría ser condenado a 175 años por haber denunciado los crímenes de guerra, las violaciones a los derechos humanos y las torturas que Estados Unidos cometió en Afganistán, Irak y en la cárcel clandestina de Guantánamo.

Con la publicación de miles de cables (que Assange no robó ni hackeó, solo permitió que se hicieran públicos desde su plataforma), el creador de WikiLeaks confirmó el entramado que el gobierno norteamericano y sus agencias de inteligencia (en especial la CIA) tejen para golpear a todos los gobiernos y líderes populares que se oponen a sus políticas imperiales.

En la citada entrevista publicada por eldiario.es, Nils Melzer aseguró que “Julian Assange destapó la tortura, él mismo ha sido torturado y podría ser torturado hasta morir en Estados Unidos”.

La extradición y la brutal sentencia no serían contra Assange, sino contra todo el periodismo. Conformarían la reafirmación de un mensaje mafioso que el poder en Estados Unidos envía a todos los periodistas que se atrevan a denunciarlo. La libertad de prensa y la libertad expresión morirían con la confirmación de esta condena.

Notas:

(1) Entrevista a Nils Meizer. Los detalles del caso Assange, según el investigador de la ONU: «Cuatro países se han coordinado para quemarle en la hoguera sin que nadie proteste» (https://www.eldiario.es/internacional/Relator-ONU-Julian-Assange-condenado_0_999500818.html)

(2) Fidel Narváez: “Assange es perseguido por haber publicado los crímenes de guerra, el espionaje y la invasión a la privacidad que hizo Estados Unidos” (https://www.diariocontexto.com.ar/2020/02/16/fidel-narvaez-assange-es-perseguido-por-haber-publicado-crimenes-de-guerra-espionaje-e-invasion-a-la-privacidad-hechos-por-los-estados-unidos/)

 03/03/2020 

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La intrahistoria del juicio que tumbó al gran magnate de Hollywood: así fue el proceso contra Harvey Weinstein

El juicio al productor ha dejado desde protestas en la calle a ataques para desprestigiar a las testigos o al uso de un vestido como prueba

El juicio por violación a Harvey Weinstein ha ofrecido tensión y momentos sorprendentes a medida que el productor cinematográfico, caído en desgracia, se enfrentaba a las acusaciones de tres mujeres que alegaban haber sido agredidas sexualmente. Weinstein se enfrentaba a cinco cargos. Dos de ellos por violación, uno por obligar a alguien a realizarle sexo oral y dos por agresión sexual premeditada y sistematizada. Este lunes, el jurado ha dictaminado que es culpable de un delito sexual en primer grado por obligar a practicarle sexo oral en 2006 a Miriam Haley, quien fuera asistente de producción de la serie Project Runway (Pasarela a la fama, en español) y por violación en tercer grado. El mismo jurado lo ha absuelto de los cargos más graves, una violación en primer grado y la conducta sexual predatoria.

El juicio, que ha sido objeto de una intensa cobertura en los medios, ha contado con un variado plantel de personajes. El propio Weinstein acudió todos los días a las vistas apoyándose en un andador con el que se recupera de un accidente de coche sufrido el pasado verano. La abogada con bufete en Chicago Donna Rotuno, especializada en casos de hombres acusados de abuso sexual, ha sido la encargada de dirigir su defensa. La fiscal ha sido Joan Illuzzi-Orbon, responsable del distrito neoyorquino y con fama de dura.

Estos son algunos de los momentos más relevantes que han marcado el juicio que prendió la mecha del movimiento 'Me Too':

Las supervivientes alzan su voz contra Weinstein

El inicio de juicio quedó marcado por dos protestas que tuvieron lugar en la primera semana del proceso. El primer día, un grupo de unas dos docenas de mujeres sostuvo en silencio carteles con lemas como "Justicia para las supervivientes" y miró fijamente a Weinstein mientras entraba en el juzgado. Poco después de su llegada, el grupo, que se autodenomina "Silence Breakers" (Quienes rompen el silencio), ofreció una rueda de prensa en la acera de enfrente para celebrar que comenzaba la vista oral de la causa.

Pocos días después, otro grupo de mujeres representó en el exterior del juzgado la performance contra la cultura de la violación ideada en Chile 'Un violador en tu camino'. "El patriarcado es un juez que nos juzga por nacer y nuestro castigo es la violencia que hemos visto", cantaron en inglés y español. Sus voces pudieron oírse desde dentro de la sala. Los abogados de Weinstein argumentaron que la protesta podía influir sobre los miembros del jurado. El juez respondió que no se oía con claridad y que no sería la única protesta en oírse durante el juicio.

Una modelo que pudo ser parte del jurado

La modelo Gigi Hadid fue una de entre cientos de posibles miembros del jurado que fueron llamados al juicio durante el periodo de selección del jurado. Cuando le preguntaron si conocía al acusado, dijo que se habían visto antes. Dijo también que es amiga de Salma Hayek, una actriz que acusó a Weinstein de abuso sexual. Se sabe que Hadid es amiga de Cara Delevingne, que también ha acusado a Weinstein por acoso.

Cuando el juez preguntó a Hadid si podía ser imparcial durante el juicio, dijo: "Creo que todavía puedo mantener la mente abierta en lo relacionado con los hechos". Se llevó una encuesta para posibles miembros del jurado pero fue descartada cuando volvió a presentarse unos días más tarde. El equipo de defensa de Weinstein argumentó que la aparición de Hadid demostraba que Manhattan tiene demasiada "atmósfera de carnaval" como para celebrar el juicio en ese lugar y pidió que se celebrara en otro lugar, lejos de Nueva York. El juez rechazó la petición.

El juez amenaza con revocar la fianza de Weinstein por utilizar su teléfono en la sala

James Burke, el responsable del caso, un juez conocido por la suavidad de sus formas, reprendió a Weinstein con toda la firmeza por usar su teléfono durante los momentos iniciales de la vista. "¿Es así como quiere acabar en la cárcel el resto de sus días, por enviar mensajes de texto saltándose una orden judicial?", le preguntó Burke al productor

Burke le dijo a Arthur Aidala, uno de los abogados de Weinstein, que anularía la fianza de dos millones de dólares si volvía a ver al acusado usando su teléfono. El equipo de Weinstein argumentaría después que el juez mostró cierta parcialidad al decir que Weinstein acabaría en la cárcel de por vida, ya que eso mostraba que el juez creía que sería condenado. Burke negó rápidamente esa acusación. "Lo que quería hacer era asustarlo lo suficiente como para que no volviera a usar su teléfono".

Un actriz reprodujo el acto de acoso ante el jurado

Annabella Sciorra, la testigo de perfil más alto de entre las seis mujeres que testificaron, fue la primera en hacerlo. Y reprodujo el modo en que Weinstein la levantó y agarró los brazos sobre la cabeza cuando abusó de ella a principios de la década de los 90. "Me cogió las manos y las puso por encima de la cabeza para mantenerlas hacia atrás" explicó mientras reproducía lo que explicaba mirando al jurado. "Después se puso sobre mí y me violó".

Mientras describía lo sucedido, su voz se quebraba y tuvo que secarse los ojos con pañuelos de papel en varias ocasiones. Sciorra lloró de manera evidente cuando le contó al jurado que Weinstein le dijo justo después de eyacular sobre su bata "controlo mis tiempos a la perfección". Tras el incidente, Sciorra dijo que se deprimió y recurrió a la bebida o a provocarse cortes en la piel para anular la sensación de dolor.

Una testigo rompe a llorar en el estrado durante un interrogatorio

Durante la segunda jornada de interrogatorios, una de las principales testigos del proceso rompió a llorar desconsoladamente mientras intentaba leer en alto una carta que le escribió a su novio en la que hablaba de su relación con Weinstein. El juez suspendió la sesión ya que la testigo carecía de consuelo.

Llegados a ese punto, el jurado había visto cómo la testigo se quebraba en varias ocasiones mientras describía la relación que tuvo con Weinstein, a quien describió como un "Jekyll y Hide" –alguien con dos caras, una persona encantadora que podía hacerte sentir bien cuando lo deseaba y hundirte si no te plegabas a sus deseos–.

La testigo alegó que Weinstein la violó dos veces en 2013 y que ambos mantuvieron una relación complicada que en algunos momentos fue de mutuo acuerdo. La defensa de Weinstein argumentó que todos los encuentros sexuales mantenidos fueron voluntarios como demostraba, a su juicio, que la mujer había mantenido relación con él después de los supuestos abusos.

Se mostraron fotos de Weinstein desnudo al jurado a modo de prueba

El juzgado mostró varias pruebas al jurado que no estuvieron disponibles para toda la sala. Se cree que eran fotos de Weinstein desnudo debido a los bocetos realizados por dibujantes presentes durante el juicio. Antes de que el jurado pudiera ver las fotos, la defensa Weinstein trató de evitar que pudieran usarse como prueba argumentando su irrelevancia. Pero se impuso el criterio de la Fiscalía y los miembros del jurado se pasaron las fotos. Algunos sólo echaron un vistazo rápido antes de pasarlos a quienes tuvieran al lado.

Dos testigos dieron detalles íntimos sobre rasgos físicos de Weinstein. Una de ellas, una de las testigos principales, dijo que aparentemente Weinstein tiene una gran cicatriz en el cuerpo. Como si le hubieran quemado. Dijo también que pareciera que no tiene testículos. Otra dijo que tenía muchas cicatrices y que "no vio que hubiera bolas en la bolsa" (en referencia al escroto). Durante su alegato final, la abogada de Weinstein dijo que mostrar las fotos de Weinstein desnudo al jurado fue un intento de "avergonzarlo".

La defensa sacó el vestido que llevaba una de las testigos la noche del ataque

Durante el interrogatorio de Laura Young, Damon Cheronis, uno de los abogados de Weinstein, se puso un par de guantes y sostuvo un vestido blanco de encaje, el mismo que Young aseguraba llevar puesto la noche que Weinstein abusó de ella en 2013. Young argumentó que no había tocado el vestido desde entonces.

La testigo describió al jurado el modo en que Weinstein la atrapó en el baño de una habitación de hotel, le bajó el vestido, agarró uno de sus pechos y se masturbó frente a ella diciendo "esto es lo que todas las actrices hacen para lograrlo".

Por Lauren Aratani - Nueva York

25/02/2020 - 20:53h

Traducido por Alberto Arce.

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Viernes, 14 Junio 2019 06:09

Estallan dos buques cisterna

Estallan dos buques cisterna

Tensión y acusaciones cruzadas en el estrecho de Ormuz

El secretario de Estado de EE.UU. acusó a Irán del ataque y el ministro de Exteriores iraní calificó el hecho de sospechoso.

 

El ataque a dos buques cisterna en el estrecho de Ormuz –entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán– aumentó las tensiones en la región. El incendio, ayer, de las dos naves (una noruega y una japonesa) llega un mes después de un supuesto sabotaje de cuatro barcos en la misma zona. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, enseguida acusó a Irán de perpetrar el ataque, mientras que el ministro de exteriores iraní, Mohamad Yavad Zarif, calificó el hecho como sospechoso. A raíz de estos acontecimientos, el precio del petróleo se disparó. 

El primer incidente ocurrió cerca de las 9 de la mañana (hora local) a bordo del “Front Altair”, un buque que pertenece al armador noruego Frontline y que navega con bandera de Islas Marshall, en un punto situado a 25 millas náuticas de Bandar-e Jask, una localidad portuaria del sur de Irán. El barco llevaba un cargamento de etanol de Qatar a Taiwan, según informó la agencia oficial iraní IRNA. “Cuando el barco se incendió, 23 tripulantes saltaron al agua y fueron rescatados por un barco cercano y entregados a una unidad de rescate iraní”, indicó el medio. “Una hora después del primer accidente otro barco se incendió a las 9.50 a 28 millas náuticas del puerto”, agregó IRNA. El “Kokuka Courageous”, un buque cisterna que navegaba con rumbo a Tailandia y posteriormente a Singapur bajo bandera panameña, y que pertenece a la empresa japonesa Kokuka Sangyo, sufrió el incidente a unas 30 millas de Jask. Directivos de la firma nipona dijeron en Japón que la embarcación, que transportaba 25.000 toneladas de metanol, recibió un primer impacto a babor. Los tripulantes intentaron apagar un fuego que se había declarado en la sala de máquinas, pero tras un segundo impacto, también a babor, el capitán dio orden de abandonar el buque y sus 21 tripulantes, de nacionalidad filipina, fueron rescatados por la embarcación iraní.

El secretario de Estado estadounidense acusó a Irán de estar detrás de los presuntos ataques. “La valoración del gobierno de Estados Unidos es que la República Islámica de Irán es responsable de los ataques ocurridos hoy (por ayer) en el golfo de Omán”, sentenció Pompeo en una breve comparecencia ante los medios de comunicación en el Departamento de Estado. 

El responsable de la diplomacia de Estados Unidos justificó, a continuación su acusación: “Por los informes de inteligencia, las armas empleadas, el nivel de conocimiento necesario para ejecutar la operación, los ataques similares contra buques perpetrados por Irán recientemente y el hecho de que ningún grupo rebelde de la zona tiene los recursos para actuar con tal nivel de sofisticación”, aseguró.

El funcionario apuntó, asimismo, que estos son apenas los últimos ejemplos de ataques ejecutados por el gobierno iraní y sus seguidores contra los intereses de Estados Unidos y sus aliados, y a continuación enumeró todas las agresiones sufridas por su país en la región en los últimos meses de las que hace directamente responsable a Irán. Asimismo, Pompeo recordó cómo Teherán amenazó con bloquear el estrecho de Ormuz después de que Washington endureciera el embargo contra el petróleo procedente de Irán. El estrecho es una vía marítima clave por donde transitan a diario cerca de 15 millones de barriles de petróleo y cientos de millones de dólares en otras mercancías. Entonces, el funcionario afirmó que con estos ataques Irán pretende cumplir esa promesa. “Si se los considera como un todo, estos ataques sin provocación previa representan una clara amenaza para la paz y la seguridad, una violación patente de la libertad de navegación y una inaceptable campaña para escalar las tensiones por parte de Irán”, afirmó. Pompeo calificó además de insulto el hecho de que unos de los buques atacados sea japonés, un país que se ha ofrecido a mediar entre Estados Unidos e Irán.

Sin embargo, el canciller iraní hizo hincapié en que el supuesto ataque sucedió mientras el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, estaba reunido con el primer ministro japonés, por lo que calificó al suceso como sospechoso.”Los ataques denunciados contra los petroleros relacionados con Japón ocurrieron mientras el primer ministro Shinzo Abe se reunía con el ayatolá Ali Jameneí para mantener conversaciones extensas y amistosas”, escribió Zarif en su cuenta oficial de Twitter. Por ello, y teniendo en cuenta que algunos países acusaron a Irán de un incidente similar ocurrido el mes pasado, Zarif agregó que el término sospechoso se queda corto para describir lo que ocurrió ayer por la mañana. Abe comenzó el miércoles una visita histórica de dos días a Irán con el objetivo de rebajar la tensión en Oriente Medio, principalmente entre Teherán y Washington.

El incidente de ayer se produjo en un momento de creciente tensión entre ambos países que ha llevado a la Casa Blanca a esgrimir estos ataques como una de las causas que justifican el aumento de la presencia militar estadounidense en la región y la venta de armamento a Arabia Saudita, una transacción que no cuenta con el respaldo del Congreso de Estados Unidos.

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Lunes, 10 Junio 2019 06:07

El “problema”

¿Quiénes somos los que nos vamos? ¿Quiénes somos los que llegamos? ¿Quiénes somos los que regresamos? John Berger escribió que a lo largo del último siglo hubo "más adioses" que nunca antes en la historia humana, y aunque muchos viajan por voluntad propia por trabajo, negocios, turismo, y muchísimos más porque tienen que hacerlo, huyen, son desplazados por fuerzas políticas, económicas y cada vez más, ambientales.

¿Quiénes somos los que nos vamos? ¿Quiénes somos los que llegamos? ¿Quiénes somos los que regresamos? John Berger escribió que a lo largo del último siglo hubo "más adioses" que nunca antes en la historia humana, y aunque muchos viajan por voluntad propia por trabajo, negocios, turismo, y muchísimos más porque tienen que hacerlo, huyen, son desplazados por fuerzas políticas, económicas y cada vez más, ambientales. Nos dicen migrantes, pero eso implica algo en movimiento, muchos ya llegaron a su destino hace años, décadas. Muchos ya se fueron, pero no llegan, están desaparecidos, y otros han llegado pero sólo sueñan con regresar. No pocos sienten que no son de aquí ni de allá.

 

Y dicen que somos "problema".

 

Se habla de los migrantes como algo separado de todo lo demás, como tema aparte, como si fueran un grupo, una categoría de humanos, entre muchos otros. Curiosamente, una de las críticas de opositores a la jugada del bufón peligroso de la Casa Blanca esta última semana fue que mezcló dos temas, el comercio (aranceles) y migración, y que uno, se afirmó, no debería de ser tratado junto con el otro. Pero Trump, sin saberlo, tiene razón. No son temas separados. Las políticas de libre comercio forman parte integral de la política neoliberal durante las últimas cuatro décadas (por lo menos).

 

Opositores del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, como de su versión hemisférica ALCA (enterrada por los movimientos que llevaron al poder a Chávez, Morales, Mujica, Correa, Lula, Kirchner, algo que no les perdonan) llamaban a esos acuerdos "candados de las reformas neoliberales". Múltiples investigaciones a lo largo de las últimas cuatro décadas han documentado la relación entre estas reformas con la expulsión masiva de seres humanos de sus tierras junto con la pérdida de la soberanía en su esencia (autosuficiencia y control de alimentos, recursos naturales, etcétera).

 

Algunos proponen que el "desarrollo" es la respuesta integral al "problema". Los promotores del TLC junto con varias otras iniciativas para incentivar la inversión "productiva" prometieron justo eso. Según sus libros de texto sobre economía, el libre comercio resolvería de una vez por todas la migración y nos bañaría de prosperidad, una invitación VIP al primer mundo. Están a la vista los resultados.

 

Ahora, la retórica trumpesca de que él hará "respetar las fronteras" de su país, justificación para su amenaza arancelaria durante la semana pasada como del muro y más, debería sólo provocar risa triste por todo este hemisferio ante el hecho de que Washington y Wall Street jamás han contemplado tal principio en otros países. Toda esa historia, incluyendo la imposición de los modelos económicos, no puede ser separada, sólo porque conviene, del tema migratorio.

 

Muchos de los que llegaron a este país (como en los europeos) están aquí porque los estadunidenses fueron a sus países primero para intervenir, invadir y saquear. Algunos inmigrantes nos han explicado, medio bromeando medio no, que han llegado aquí para retomar el oro que se robaron de sus países.

 

No se puede entender el éxodo centroamericano sin hablar de la historia estadunidense en esa zona hasta hoy día (Hillary Clinton apoyó el golpe de Estado en Honduras, por ejemplo, y por ende es responsable en parte de la migración que ella después intentó frenar, sobre todo el de los menores de edad).

 

Hablando de actos criminales, investigaciones recientes han comprobado que, al contrario de la acusación xenófoba de Trump, de que los "invasores" son criminales, los inmigrantes, y aun más los indocumentados cometen muchos menos delitos que los ciudadanos. Y resulta que ese mismo ciudadano que repetidamente acusa a los inmigrantes de ser delincuentes, es el mismo que está bajo múltiples investigaciones criminales federales acusado de diversos delitos graves (incluido el secuestro y enjaulamiento de niños inmigrantes).

 

¿Quiénes son los verdaderos violadores de soberanías y los criminales reales? ¿Quiénes son el verdadero problema?

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Lunes, 03 Junio 2019 06:38

Baile non grato

Baile non grato

Trump, líder del partido cuyo símbolo es un elefante, acusa a México de aprovecharse de Estados Unidos durante décadas, de permitir una "invasión" de personas y drogas y que no hay nada de que hablar con sus contrapartes mexicanas hasta que cumplan sus órdenes.

O sea, el mismo guion con que arrancó su campaña presidencial y que aparentemente funciona para sus fines político electorales internos. Esto no tienen nada que ver con los hechos, los datos y los argumentos sobre una de las relaciones bilaterales más complejas en el mundo.

Una invitación al diálogo para resolver el actual conflicto binacional tiene un problema de inicio: no hay problema más que el provocado por Trump a través de su fabricada emergencia nacional en la frontera. O sea, ¿qué se está negociando, si no existe el problema?

¿Qué es lo que quiere Trump? Primero, nutrir la histeria de sus bases con fines electorales; segundo, desviar la atención de las investigaciones sobre su corrupción, sus engaños y encubrimiento y, tercero, según su propio jefe de gabinete, que México sea su migra, que incluye aceptar el acuerdo de ser un "tercer país seguro".

Ceder ante esto sólo llevará a nuevas exigencias de más concesiones al ritmo de lo que la Casa Blanca necesite para sus fines electorales, y el tema de la migración, queda claro, está y estará al centro de la campaña de relección de Trump. O sea, todo indica que el uso de la crisis inventada con México empeorará.

La historia, la literatura y la filosofía universales ofrecen ejemplos de que ceder ante un bully, y peor aún, un bully imperial, abre la puerta a más y más de lo mismo, un cuento de no acabar.

¿Y qué tal si ya no se coopera con esta Casa Blanca? Esa ha sido palabra sagrada en la relación bilateral. Pero él es quien no está cooperando y por lo tanto, tal vez es tiempo de ignorarlo. ¡Uy no!, se escucha el coro de expertos de ambos lados de la frontera. Pero qué tal si se le presenta una serie de demandas que él tiene que cumplir para comprobar que él está cooperando, afirmar que México y otros países se comprometen a cumplir con sus obligaciones según el derecho internacional, bajo los acuerdos y los tratados que imperan desde el ámbito de derechos humanos hasta los derechos del capital y su comercio, y que se espera lo mismo de Trump. Le corresponde a los estadunidenses aceptar o no el comportamiento de su presidente, incluyendo las consecuencias económicas de sus amenazas para su propio país (economistas, empresarios y políticos de ambos partidos advierten de que el uso de los aranceles contra México podrían detonar una recesión en Estados Unidos).

No sería dejar de cooperar con Estados Unidos, con sus empresas, gobernadores, alcaldes, legisladores respetuosos y diversos sectores de esta sociedad. Sólo no con el insultador en jefe.

Pero, responde el coro muy experto, eso llevará a cosas peores. Ofender al pueblo mexicano (y otros), perseguir con violencia a los migrantes, generar odio peligroso, enjaular a niños y familias, violar los derechos humanos y civiles de ellos y sus defensores, y hasta amenazar con fuerza militar en la frontera. ¿Algo peor?

Una de las voces más influyentes entre las filas y apologistas de Trump, el locutor Tucker Carlson, de Fox News, acaba de declarar que "México es un poder extranjero hostil" ante el cual Estados Unidos tiene que defenderse. Varios asesores de la Casa Blanca están de acuerdo. ¿Estamos en guerra?

¿O será que el autoproclamado "genio extremadamente estable" sólo necesita un poco de simpatía y que alguien lo agarre de la manita para decirle que no se asuste tanto, que ya nos portaremos mejor (bueno, tantito)? El líder del país más poderoso de la historia insiste en que otros países "se han aprovechado" de su país, y que niños y sus padres huyendo de la pobreza y la violencia son tal "amenaza" que han tenido que declarar una emergencia nacional. Pobrecito, tanto miedo.

La cooperación y la diplomacia es una danza, pero es imposible bailar con los elefantes (por lo menos, éste). Ante la locura, no funciona la racionalidad. Es hora de nombrarlo persona non grata y dejar de invitarlo al baile.

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Alan García, un presidente acosado por la corrupción

García se suicidó disparándose un tiro en la cabeza cuando las autoridades ingresaron a su casa con una orden de captura por el caso Odebrecht, en el que fue procesado por cobro de coimas.

No soportó ser detenido por cargos de corrupción. El ex presidente Alan García se suicidó de un disparo en la cabeza cuando las autoridades ingresaron a su casa para apresarlo. La orden de detención se dispuso en el marco de las investigaciones judiciales ligadas a la trama de corrupción vinculada a la constructora brasileña Odebrecht. Se trataba de una detención preliminar por diez días, luego de la cual la fiscalía podía haber solicitado su arresto preventivo hasta por tres años mientras se desarrollara el proceso judicial en su contra.
Ayer, poco después de la seis de la mañana, hora local, la policía ingresó a la vivienda del ex jefe de Estado con una orden judicial para detenerlo. García dijo que iba a llamar a su abogado y fue a su cuarto, donde se disparó en la sien izquierda. La bala salió por el lado derecho de la cabeza. Inmediatamente lo llevaron a un centro médico, donde falleció minutos después de las diez de la mañana.


La detención preliminar contra García se ordenó por el supuesto cobro de sobornos a Odebrecht durante su segundo gobierno, entre 2006 y 2011. Se investiga los sobornos pagados durante la gestión de García por la construcción de una línea del Metro de Lima, por la cual funcionarios de Odebrecht han confesado haber pagado 24 millones de dólares en sobornos, y por la construcción de una ruta que une Brasil con la costa peruana, licitación obtenida luego del pago de una coima de 20 millones de dólares al ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006) y que fue ejecutada durante la administración de García, período en el cual el precio de la construcción se duplicó.


En los últimos días se conoció, por documentos entregados por Odebrecht en el marco de un acuerdo de colaboración con la Justicia, que el secretario de García cuando éste era presidente, Luis Nava, quien también fue su ministro, habría recibido 4,5 millones de dólares de Odebrecht. Nava recibió ese dinero cuando era secretario del entonces presidente, cargo desde el cual no tenía ninguna función ni poder directo sobre las obras concedidas a Odebrecht, por las cuales la empresa pagó sobornos para ganar las licitaciones y sobrevalorar dichas obras.


Su único poder era su cercanía al presidente. La fiscalía tenía la hipótesis que Nava era en realidad un testaferro e investigaba a García como el posible receptor final de esos sobornos. No era la única investigación judicial contra el fallecido ex presidente.


Documentos de Odebrecht han permitido encontrar un pago oculto de la empresa a García por 100 mil dólares y justificados como retribución a una conferencia del ex presidente. También se investiga el supuesto financiamiento ilegal con 200 mil dólares de la constructora a su campaña electoral.


Junto con la orden de detención a García, se ordenó el arresto de otras ocho personas, entre ellas el secretario Nava y un ministro del gobierno de García.


Cuando en noviembre pasado se dispuso su prohibición de salida del país, García intentó eludir las investigaciones judiciales pidiendo asilo en la embajada de Uruguay, el cual le fue negado. Esta vez, tal vez sintiéndose ya sin salida, optó por el suicidio.


En un mes Alan García iba a cumplir 70 años. En 1985, a los 36 años, se convirtió en el presidente más joven en la historia del país luego de ganar ampliamente las elecciones como candidato del socialdemócrata Partido Aprista.


Su primer gobierno estuvo marcado por la hiperinflación, escándalos de corrupción, el crecimiento de la violencia política interna y violaciones a los derechos humanos en el marco del combate a la subversión armada. Acusado de corrupción al terminar su gestión, se fugó del país. Regresó en 2001 luego que los cargos en su contra prescribieron y en 2006 se convirtió en presidente por segunda vez.


En su segundo gobierno dio un radical giro a la derecha. Esta segunda gestión también estuvo marcada por denuncias de corrupción. En eso no hubo cambios con su primer gobierno. Con muy buenos contactos en el sistema de justicia, tenía fama de intocable. Pero su suerte había comenzado a cambiar con el estallido del escándalo Odebrecht que lo tocó directamente.

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“En las depresiones también hay odio y rabia”

Discípulo de Lacan y referente ineludible del psicoanálisis contemporáneo, el psiquiatra y psicoanalista argentino desmenuza sus aportes teóricos respecto de los estados depresivos. La tristeza colérica, el enojo, el rencor y la fragilidad de los predepresivos.

Cuando una persona está deprimida no tiene ganas de amar. O mejor dicho: no ama. Hay determinadas características del estado depresivo. Una de ellas es la tristeza que invade a la persona. Es una tristeza muy diferente de la común que suelen tener generalmente todos, y es muy especial: la persona está triste de manera persistente durante quince días como mínimo. En cambio, la tristeza normal puede durar un día o dos, pero no más. Esta es una de las características del estado depresivo que brinda el prestigioso psiquiatra y psicoanalista argentino Juan David Nasio. Referente ineludible del psicoanálisis contemporáneo, Nasio, discípulo de Jacques Lacan –estudió en su escuela– y traductor al español de los Escritos del gran psicoanalista y psiquiatra francés, hace cincuenta años que reside en Francia y la misma cantidad de tiempo lleva abordando la problemática de la mente humana. Y, entre otros aspectos, es una voz autorizada para hablar de la depresión por su riguroso trabajo a lo largo de medio siglo tanto en el consultorio como en el ámbito de la investigación. Además,

Nasio es creador de teoría al respecto: sostiene que la tristeza depresiva es colérica. “Este es un aporte que yo hago a la teoría de la depresión y a la constatación de la depresión: no es una tristeza apagada sino enojada, irascible, agresiva, acrimoniosa. El sujeto está triste y enojado. La tristeza depresiva es irreductible; es decir que a pesar de los medicamentos, muchas veces no cede”, señala Nasio en la entrevista exclusiva con PáginaI12. La tristeza depresiva es, según él mismo ha comprobado en el consultorio, una tristeza que no se explica. No se sabe de dónde viene. “Por último, la tristeza depresiva es invasora: invade la vida, el trabajo e invade el amor. Es decir, la primera característica del estado depresivo es la tristeza con todas estas características”, explica Nasio. Junto a la misma hay pensamientos negativos, baja autoestima y odio. “Además, hay una pérdida de intereses, no hay deseo”, afirma el autor del libro Cómo trabaja un psicoanalista, entre una vasta obra tanto en español como en francés. 

–¿Hay una incapacidad de tener pensamientos agradables como deseo, goce, entusiasmo, alegría?


–Pero también hay incapacidad de tener sentimientos por el otro. Es el comentario: “No tengo ganas de hacer nada”, “No tengo ganas de amar, de hacer el amor, ni que me acaricien ni acariciar”. No le interesa el trabajo, el amor, el sexo ni los hijos ni la mujer. En el momento de la depresión no hay amor. El amor está como apagado.
–Es como un vacío sentimental.


–Exactamente.


–¿Cualquier ruptura de una relación de pareja puede derivar en situaciones sentimentales que ponen en peligro el equilibrio emocional o la depresión suele ser más frecuente cuando hay una pérdida de una relación en la que había mucha dependencia?


–Es lo segundo. Ahora bien, ¿qué es lo que lleva a esta tristeza invasora con todas las características, a estos pensamientos negativos y a esta pérdida de interés? ¿Qué es lo que lleva a esta enfermedad que llamamos depresión? Primero que nada, el motivo que está siempre presente en una depresión es que ésta se refiere a una desilusión que la persona ha vivido. Una desilusión amarga, dolorosa y que la ha vivido como una injusta traición.


–¿Por eso aparece el reproche?


–Sí, y por eso aparece lo que usted dijo recién: estaba muy simbióticamente pegada a alguien. Para que yo viva una desilusión tan fuerte, tan dolorosa y que me lleva a una depresión tuve que haber estado muy pegado a la otra persona. Antes de la depresión, es una persona muy dependiente de otra. Y cuando esa relación fuerte se resquebraja por una desilusión, a veces menor, se deprime.


–¿El depresivo es, entonces, alguien imposibilitado de dar y recibir afectos?


–Cuando se está en depresión, sí. Nosotros tenemos tres cosas para ver: cómo se presenta la depresión (es un estado, una enfermedad), qué es lo que la provoca o la desencadena, y luego está la fragilidad de esta persona.


–Claro, porque no todos frente a una desilusión similar se deprimen.


–Exacto. Primero, la depresión viene en un predepresivo. Y este predepresivo lo es porque tuvo un problema o un traumatismo cuando era niño o adolescente.


–Usted señaló que una persona deprimida tiene, de algún modo, odio y les reprocha a los demás. Tampoco se siente cómoda consigo misma, ¿no?


–El deprimido no se quiere, no está contento consigo mismo. Dice: “Soy un tonto, soy un estúpido”. Y, además, como yo digo que hubo una decepción, una desilusión que desencadenó a esa depresión, él se dice: “Me traicionaron y yo soy un tonto porque me dejé traicionar. Tendría que haberme dado cuenta de que a mi jefe le importaba tres pitos. Me hizo creer que yo era querido por él y que yo valía. En realidad, me engañó y yo me dejé engañar”. El se critica su fragilidad.


–La depresión está vinculada al rencor...


–Exactamente. Por eso, digo que es una tristeza rencorosa, una tristeza con rabia. Acá hay una polémica: cuando uno va a leer los grandes tratados sobre la depresión hoy, en 2018, todos hacen figurar la noción de la tristeza, pero pocos ponen el acento sobre el odio, sobre la rabia porque pocos ponen el acento sobre la desilusión. Hubo autores que hablaron del odio en la melancolía, pero eso es otra cosa. La melancolía no es la depresión. Es el grado extremo de la depresión. La depresión habitual que ataca a millones de argentinos y de otros países también es una depresión que no es psicótica. No hay delirio. En la melancolía hay delirio.


–Ya que toca el tema, ¿hay que ser psicótico para matarse o puede darse el caso de que cualquier persona en medio de una depresión atroz puede realizar el pasaje al acto?


–Es una pregunta muy difícil. El melancólico se mata porque le es insoportable ser él mismo. Considera que él es indigno de vivir. El delirio en el melancólico es un delirio de indignidad. En cuanto al depresivo que se mata, para mí el acto del suicidio es un acto de psicosis, aunque sea puntual. Es decir, cuando el depresivo, que no se delirante, que no es psicótico, se mata, pienso que ese acto es un acto psicótico.


–¿Por qué mucha gente confunde angustia con depresión?


–Hay más angustiados que deprimidos primero que nada, porque la angustia es más presente. Está a flor de piel. ¿Qué es la angustia y qué es la tristeza? Hay una diferencia. La angustia es un sentimiento del futuro. El dolor, la tristeza es un sentimiento de lo actual, de lo presente. La angustia es lo que me viene desagradable –y generalmente en el pecho– cuando pienso en algo malo que va a ocurrir. Esa es la diferencia entre tristeza depresiva (ahora) y angustia. Por supuesto que las dos se mezclan mucho en el estado depresivo. Cuando una persona está deprimida mezcla. Hay angustia también.


–Quienes no comprenden a una persona con depresión, ¿suelen confundir que el estar deprimido es una elección o una actitud?


–Sí. Primero yo puedo pensar que mi compañero, mi amigo está deprimido y, en realidad, está medio deprimido: puede seguir trabajando, amando. No le frena la vida. El estado de la depresión sí frena la vida. Cuando uno está deprimido, tal como yo lo defino, que es la definición normal de la depresión, ahí la vida está frenada. En cambio, podemos vivir con un estado medio depresivo, vago, y yo puedo decir que mi amigo está deprimido. Entonces, lo interpreto diciendo: “No tiene voluntad” o “Parala, che, ¡No podés estar así todo el tiempo!”, “La vida es una maravilla, ¿por qué no pensás? Tus hijos están bien, todo está bien. ¡Basta! ¡Parala!”. Puedo tener esa actitud. No es la mejor, pero uno puede vivir eso de que la persona más o menos deprimida no tiene voluntad.


–Quienes no padecen esta enfermedad, a veces, tienden a ver al deprimido como un ser egoísta. ¿Esto tiene que ver con el retraimiento de su vida afectiva?


–Exacto. El deprimido es una persona muy narcisista. Es un narcisismo no porque se quiera, porque hemos dicho que no hay autoestima. Es un narcisismo de estar ocupándose todo el tiempo de él mismo, en lo negativo. Yo lo llamo “narcisismo negativo” porque no es un narcisismo de amor de sí mismo sino un narcisismo de estar siempre ocupándose negativamente de sí. Y ese narcisismo está en el estado depresivo.


–¿Alimenta su propio dolor?


–Sí, y está pensando todo el tiempo: “¿Qué voy a hacer? ¿Dónde voy a ir? Qué boludo que fui, pero qué estúpido”. Está pensando sobre sí todo el tiempo y no se ocupa de sus hijos, ni de su mujer ni del trabajo. Yo hablo de eso en términos de narcisismo negativo. Ahora bien, el narcisismo negativo del deprimido se contrasta con el narcisismo excesivo del predeprimido porque hemos hablado de que el predeprimido es alguien muy pegado a otro, muy dependiente, muy seguro de sí mismo cuando es querido. Es un narcisismo excesivo. Está seguro de que todo va a ir bien y que él vale mucho.


–¿La persona deprimida experimenta un miedo a querer por el miedo a una nueva pérdida, por ejemplo?


–Ahí está la angustia. Efectivamente, el deprimido que va saliendo es como si hubiera dicho: “Uh, ya me pasó”. Está la angustia de si le va a pasar lo mismo que le pasó con el otro, le da miedo de pegarse a otro. Y, sin embargo, se va a pegar.


–Si se ha trabajado a fondo a un deprimido en una psicoterapia, ¿éste puede curarse o va a ser un depresivo potencial?


–Yo pienso que podemos lograr la remisión definitiva, en psicoanálisis. Y hablo de esto muy importante porque muchos colegas psiquiatras neurológicos piensan que un depresivo no tiene que estar en psicoanálisis. “El depresivo no tiene que estar en psicoanálisis, el psicótico no tiene que estar en psicoanálisis y el borderline no tiene que estar en psicoanálisis”. No queda nadie. Los únicos que quedan son los neuróticos. ¡Pero no! El depresivo es el estado de crisis de un neurótico. Sin ninguna duda, he tenido tantos pacientes con depresión que se han mejorado definitivamente y que me mandan cartas. Otros relativamente, pero han salido de la crisis, y no han habido más episodios nuevos.


–¿Qué rol juega la culpa en el desarrollo de una depresión?


–Muy importante, porque es una mezcla de rabia y de culpa. Primero, es una mezcla de rabia contra aquel que me desilusionó, me traicionó y, al mismo tiempo, me siento con culpa hacia aquellos que me quieren y que yo hago daño con mi enfermedad, me siento culpable. O, a veces, inclusive en el sentido de decir: “Soy un tonto de haberme dejado llevar. No tendría que haber creído tal o cual cosa, tal decisión que tomé”. Es una mezcla entre la rabia y mi autocrítica. Se mezcla la culpa, pero la culpa más definitiva, más clara es frente a aquel que me quiere, la culpa es hacerle daño a aquel que quiero. Entonces, está mi familia, yo estoy mal, me dan medicamentos, voy a ver al médico, no mejoro, me siento muy fácilmente culpable.


–¿La cultura exitista, característica de la vida moderna, suele ser un factor que favorece el desarrollo de una depresión?


–Absolutamente, porque el predepresivo (no el deprimido) es una persona muy exigente consigo misma. Está siempre poniendo muy alto el nivel de acceso, de competencia y siempre con el sentimiento de que no llega, siempre está en falta.


–¿Y es sensible al fracaso?


–Hipersensible a tres cosas: a la privación (que le falte algo), a la humillación y a la frustración. Esto es teoría mía porque en lugar de decir “hipersensible al fracaso” prefiero ser más preciso. Fracaso significa perder un trabajo, por ejemplo. Ser humillado es decir: “Alguien me trató mal” y eso me puede ya desencadenar una depresión. No es una humillación objetiva, toda humillación es vivida. El predepresivo pierde un trabajo (privación) y se deprime; si es humillado, se deprime, y si es frustrado en algo que él espera, se deprime. Son tres variantes de las pérdidas: la pérdida de un bien, la pérdida de un amor propio y la pérdida de una espera.


–¿El individualismo que también propone la vida moderna es una de las causas del incremento de esta enfermedad?


–Sí, por supuesto. Para mí, el problema es que el predepresivo tiene un alto nivel de exigencia. Nosotros vivimos en una sociedad que hay que tener ese alto nivel de exigencia. Vivimos en una sociedad en la que hay que cuidar el trabajo, hay que cuidar que nos quieran, que nos admiren, que nos aprecien, que aprecien nuestro trabajo. Es muy difícil.

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Domingo, 19 Agosto 2018 08:35

EE.UU. manda un barco militar a Colombia

EE.UU. manda un barco militar a Colombia

El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, está de vuelta en Washington, luego de finalizar su gira latinoamericana. Con el objetivo de fortalecer lazos con los países del Cono sur, el jefe del Pentágono visitó Brasilia, Río de Janeiro, Santiago de Chile, Buenos Aires y Bogotá.

Para conversar sobre los pasos a seguir en una región que consideró afectada por la crisis de Venezuela y por la creciente influencia China, Mattis fue recibido por el presidente de Chile, Sebastián Piñera y de Colombia, Iván Duque y por sus respectivos ministros de Defensa.

La gira concluyó con pocos acuerdos concretos. En primer lugar ultimó detalles sobre el tratado con Chile para que ambos gobiernos colaboren en materia de ciberseguridad. Seguidamente, en su visita a Colombia, arregló el envío de un “buque hospital” estadounidense a las costas del pacífico colombiano, con el propósito, dijo, de ayudar a sortear la crisis humanitaria que acecha al país, derivada de la llegada de miles de venezolanos.

Uno de las tesis más repetidas por Mattis a lo largo de los últimos días, fue que Venezuela está atravezando en una trágica situación, provocada por lo que él consideró como un régimen opresor y hambriento de poder, que está afectando a los Estados de la región. Por este motivo, según fue desvelando el propio general a medida que avanzaba su viaje, este fue un tema central que abordó con las autoridades de los países que visitó.

“El caso de Venezuela es preocupante para toda la región, porque el flujo de refugiados fuera de Venezuela es significativo”, comentó por su parte, el subsecretario adjunto de Defensa de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental, Sergio de la Peña, el viernes a los periodistas que cubrían el viaje. Al llegar a Brasilia se reunió con los ministros brasileños de Relaciones Exteriores, Aloysio Nunes, y de Defensa, el general Joaquim Silva e Luna. En la reunión que mantuvieron, los alabó por el liderazgo de Brasil a la hora de llamar al orden a Maduro desde el Grupo de Lima y la Organización de Estados Americanos. Sin embargo las primeras medidas concretas para hacer frente al éxodo venezolano, las alcanzó recién el viernes después de su encuentro con Duque en Bogotá. “Es una misión absolutamente humanitaria. No vamos a enviar soldados, vamos a enviar doctores. Están desbordando la frontera”, afirmó el secretario de defensa para explicar la decisión de enviar un buque hospital a Colombia.

Otro de los asuntos más abordados durante la gira fue la creciente influencia de Pekín en la parte sur del continente americano, un fenómeno que, según reiteró el Pentágono, supone una auténtica amenaza a la soberanía de algunas naciones latinoamericanas. “Es muy difícil saber lo que piensan los chinos, lo que sí vemos es que están incrementando su presencia en todo el mundo. La única preocupación que nosotros tenemos con los chinos es que muchas veces hay países que se endeudan a un nivel que no es sostenible. Y cuando uno empieza a aplazar los pagos está perdiendo soberanía”, expuso el viernes De la Peña. Por este motivo, aunque EE.UU. ha terminado por reconocer el derecho de cada país a hacer negocios con quien más le convenga, también pidió a sus socios en la región que insistan en alcanzar acuerdos transparentes con China, para evitar futuras situaciones problemáticas. “Existen preocupaciones sobre cuál es el diseño que tiene China en mente para el hemisferio”, reconoció Mattis y citó como ejemplo, el acuerdo alcanzado entre Pekín y Argentina para la construcción de una base espacial en la Patagonia. “¿El único propósito de la estación espacial es la investigación o hay algo más? ¿Es comercial o es espionaje?”, se preguntó el jefe del Pentágono, luego de informar que había recibido informaciones inquietantes al respecto, de los distintos países a los que visitó esta semana.

Más allá de Venezuela y China, el Pentágono consideró que fue un éxito la gira porque ayudó, particularmente, a normalizar las relaciones con Argentina que se habían enfriado durante la presidencia de Cristina Kirchner. También, porque Washington avanzó en diversos compromisos para una estrecha colaboración entre sus Fuerzas Armadas y los Ejércitos de la región. 

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Periodismo y poder: ¿traición o independencia política?

La detención en Kiev del periodista del portal RIA Novosti Ukraina Kiril Vishinski puede ser una buena oportunidad para reflexionar sobre las relaciones entre periodismo y poder, ya que enseña el abuso de los Estados frente a la labor de información y opinión de los medios.


Sólo en 2017 fueron reportados 85 casos de agresión física en relación a los periodistas en Ucrania. Varios fueron asesinados en 2014 y 2015, a la vez que el país restringió el trabajo de los medios denegando el acceso al país a los reporteros de Rusia. En marzo de 2016 fueron suspendidas las acreditaciones de 115 medios rusos.


Vishinski fue acusado de "alta traición y presunto apoyo a las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk" y se le dictó arresto de 60 días sin fianza. Ese tipo de acusaciones remiten a la Guerra Fría y a situaciones bélicas, que suelen ser las ocasiones en las que el periodismo siente la presión del poder.
Los ataques a la libertad de expresión tienen una larga historia en el mundo. Quizá el caso más célebre fue el del escritor y periodista francés Émile Zola, quien en 1897 se implicó en el célebre 'caso Dreyfus', un militar francés, de origen judío, culpado falsamente por espía. El 13 de enero de 1898 publicó un largo artículo en el diario L'Aurore titulado 'Yo acuso', en el que demostraba las falsedades de los acusadores.


La edición del diario tuvo amplia circulación, con más de 300.000 ejemplares y fue una pieza central en la revisión del proceso. Sin embargo, el Gobierno francés condenó a Zola a un año de cárcel y a una multa de 7.500 francos, lo que lo forzó al exilio en Londres donde vivió de forma secreta para regresar recién cuando se había finalizado el proceso judicial. Vivió penosamente, ya que la justicia le embargó sus bienes y los grandes medios lo acosaron de forma permanente.
Aunque se trata de un caso muy particular por la notable influencia del escritor/periodista, no es el caso más sobresaliente. Las dictaduras en el Cono Sur de Sudamérica persiguieron y asesinaron al periodista argentino Rodolfo Walsh, cerraron el mítico semanario uruguayo Marcha y encarcelaron a su director Carlos Quijano y a colaboradores de la talla de Juan Carlos Onetti, quienes debieron exiliarse al salir de la cárcel.


El periodista estadounidense Gary Webb puso en evidencia las conexiones de la CIA con el mundo de la droga, mostrando cómo los barrios negros fueron inundados de drogas para abastecer de dinero y armas a la CIA. En sus investigaciones denunció también a Luis Posada Carriles y a otros cubano—americanos involucrados en este negocio.


El 10 de diciembre del 2004, Webb fue encontrado muerto en su vivienda con dos disparos de revólver en la cabeza. A pesar de esto, la policía dijo que se trataba de un suicidio. Varias investigaciones han demostrado que en realidad se trató de un asesinato.


En Saigón, actual Ho Chi Minh (Vietnam), hay un museo dedicado a los horrores de la guerra de Vietnam, que cuenta con un exposición titulada 'Réquiem: por los fotógrafos que murieron en Vietnam e Indochina', donde se detalla que durante el conflicto armado murieron 135 reporteros gráficos: 72 periodistas vietnamitas del lado revolucionario, otros 11 del régimen de Saigón, 16 estadounidenses, 12 franceses y 4 japoneses, entre otros.


En las relaciones entre periodismo y poder, observamos un conjunto de violaciones sistemáticas que tienen algunos puntos en común, desde el caso Zolá hasta el de Vishinski.


Recordemos a Julian Assange, cuyas denuncias en Wikileaks provocaron una aguda persecución en su contra que lo llevaron a exiliarse en la Embajada de Ecuador en Londres desde hace seis años.


La primera es la opacidad y los caprichos del poder. Habitualmente la acusación de 'traición de la patria' tiene escaso o nulo fundamento, además de vulnerar el derecho a la información de los ciudadanos y de forzar a los medios a cerrar filas con los Gobiernos de turno. De hecho, es un tipo de acusación demasiado general que suele encubrir otras intenciones.


La segunda cuestión es preguntarse por qué, en un período en el que no hay guerras mundiales, abundan este tipo de agresiones a periodistas críticos que se dedican a develar los secretos y atrocidades del poder, como es el caso de Assange y algunos otros. Aquí aparecen dos cuestiones.


Una de ellas gira en torno a la transición hegemónica que estamos viviendo, con una seria e inevitable decadencia del poder estadounidense, que provoca una reacción defensiva para alargar su dominación. Un férreo control de los medios, sobre todo en las zonas más calientes del planeta, parece ser un requisito indispensable en este período que tiende al caos. Por lo mismo, el periodismo crítico o no alineado con las grandes agencias mundiales es percibido como una 'amenaza'.


Por otro lado, aunque no existe una guerra mundial, hay numerosos conflictos entre Estados y pueblos que son de hecho verdaderas guerras de alta intensidad. Oriente Medio es el punto más caliente del planeta, fuera de dudas. Pero existen otros como Afganistán, Crimea y Ucrania, la frontera de México con Estados Unidos y el mar del Sur de China, entre los más evidentes, que nos impiden hablar de una situación de normalidad.


En el caso de Vishinski, la actitud antirrusa del régimen de Kiev es la única razón de su encarcelamiento. De ese modo, como en los demás reseñados, la lógica de la guerra es motivo de ataque a los periodistas. En períodos de alta tensión geopolítica la verdad y la calidad de la información son las primeras víctimas, como puede atestiguarlo cualquier lector más o menos imparcial de un medio que supo ser tan prestigioso como The New York Times, reducido según Robert Parry (quien denunció el caso Irán-Contra y ganó el premio Pulitzer) a una simple página de propaganda antirrusa.

03:38 22.05.2018 (actualizada a las 03:39 22.05.2018) URL corto

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